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domingo, 1 de septiembre de 2024

La otra cultura

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Ante el aburrimiento repetitivo, la saturación que la "actualidad" provoca los medios tratan de generar interés, algo que atraiga. Las redes se han convertido para las nuevas generaciones en la fuente de entrada al mundo y necesitan cada vez menos a los medios tradicionales, que se ven obligados a imitarlas organizando su propio suicidio pus así no evitan el distanciamiento, sino que generan un efecto contrario: refuerzan el material y el efecto.

El tiempo ha pasado y ya tenemos amplia generación formada a la sombra de una sociedad modelada sobre las redes. McLuhan tenía razón, pero ya nadie lee a McLuhan.  Los hábitos se han modificado por efecto de los nuevos usos y formas de consumo de la información, entendida esta en su sentido más amplio.

En el artículo irlandés que recoge el su "Mirada europea" RTVE.es sobre los videojuegos en el país se señala:

Según el informe, el juego ya no se limita a los grupos demográficos más jóvenes, sino que ahora incluye a adultos de entre 50 y 60 años.

El estudio revela que el 52% de los jugadores ocasionales son hombres y el 48% mujeres.

El informe también concluye que los jugadores son cada vez más activos y conscientes de su salud: el 45% de los jugadores irlandeses acude regularmente al gimnasio, mientras que el 72% practica ejercicio al aire libre.**


Cuando hablamos de los "jóvenes", lo aplicamos como un conjunto de características que "se pasan con la edad". Es un falso efecto de las estadísticas. Es más bien al contrario: lo que se fija en esas edades nos acompaña. Antes los jóvenes querían llegar a un modelo de adulto. Los nuevos tiempos nos muestran que ha dejado de ser así. No se abandonan los videojuegos a cierta edad, por decirlo así. Ahora los efectos de los mecanismos de adicción se estiran a lo largo de la vida, Los datos de Irlanda seguro que no difieren de otros muchos países. La imagen del padre y el hijo ante la consola es algo más que un tópico; es una realidad social. Se diferenciarán por el juego que practiquen, pero no por el juego en sí. Esos 50-60 años de los que se nos habla coincide con la entrada de los videojuegos.

El dato del "gimnasio" no es irrelevante. Representa precisamente esa preocupación por equilibrar el tiempo ante una pantalla y el ejercicio físico. Es precisamente en deseo de no sufrir las consecuencias del tiempo parados. Lo sorprendente (o no tanto) es la nueva tendencia a juntar las dos actividades, gimnasios en los que se puede seguir jugando videojuegos.

Xataka

También RTVE.es nos ofrece otros datos significativos, esta vez desde un medio belga, y se refiere a la transformación del mundo de la lectura en favor del aumento de los audiolibros en el mercado:

El tercer grupo editorial francés, Média-Participations, creó hace un año "Cascades" para producir versiones sonoras de los libros del grupo. Mathilde Jablonski, responsable de Cascades, explica que "todos los grandes grupos editoriales franceses tienen ahora sus propios departamentos de audio". Y la tendencia, dice, "es hacer coincidir las temporadas literarias de audio y papel, de modo que el audiolibro esté disponible al mismo tiempo que el libro en papel".

¿Por qué desarrollar este polo de audio? Para "ofrecer a los lectores otro soporte", subraya Mathilde Jablonski. Jablonski, que también es presidenta de la comisión de audio del Syndicat national de l'édition français, explica que hay "un desarrollo muy fuerte del uso, sobre todo entre los jóvenes de 15 a 25 años". En Francia, las cifras para 2023 indican unos 10 millones de lectores de audio. "Sigue siendo un mercado pequeño en comparación con otros países, pero somos muy optimistas porque se trata de mercados en crecimiento", explica.**


Es otro dato más que apunta hacia el cambio sociocultural. Si volvemos a McLuhan y a muchos psicólogos en la actualidad, la forma de acceso a la información no es irrelevante. Videojuego, redes sociales, audiolibros, novelas gráficas, etc. todas apuntan a nuevas formas de acceso que modelan nuestras mentes, por un lado, pero también a un proceso de filtrado cultural como ya ocurrió en épocas de la antigüedad: un cambio en los soportes, acceso, formas de consumo, etc. provoca a una selección con el refuerzo o la desaparición de elementos de la etapa anterior.

En el caso de los audiolibros se recalca en el artículo que lo primero es la sección de "qué" textos son más "adecuados" para los nuevos formatos y soportes. No todos los textos, por muy valiosos que sean, son adecuados al modo del audiolibro. Es fácil de entender y queda claro por lo expresado que los criterios de selección son las posibles ventas, no el valor cultural.

En la actualidad es el mercado quién dicta la supervivencia cultural. Esto afecta en gran medida al acceso y al concepto de "cultura", lo que a su vez dificulta la comunicación intergeneracional, aunque este problema obviamente es cuestión de tiempo. Pronto la merma cultural se igualitaria.

La desaparición de librerías, de salas de cines, etc. son señales de esa transformación. Las nuevas generaciones de alumnos universitarios ya encuentran profesores que no quieren "libros" en sus despachos. Cuando un profesor o profesora se jubila, el contenido de su despacho queda en los pasillos por si alguien se quiere quedar alguno, Pasados unos días, el trapero viene y se lleva todo.

Se va mucho al gimnasio, pero poco a los lugares de lectura. El mundo se transforma. No estoy en contra de los cambios, pero sí de que estos supongan una importante pérdida cultural, algo que se detecta de muchas formas. 

Los responsables de no actuar buscando formas que ayuden a preservar lo más valioso son muchos, empezando por las administraciones y continuando por los que han hecho de la cultura simplemente un mercado en el que da igual vender algo siempre que dé dinero.

Hay en ello una valoración despectiva de la persona y una consideración negativa de la inteligencia, en lo personal y en lo colectivo. Se busca la adicción, lo mecánico y el simple gasto como motores socioculturales. 



* Brian O'Donovan "La mitad de los adultos irlandeses juegan ahora a videojuegos, según un informe" RTE / RTVE.es  28/08/2024 https://www.rtve.es/noticias/

** Alice Dulczewaki "Nueva temporada literaria: los audiolibros, un "tren ineludible" para los editores" RTBF /RTVE.es 29/08/2024 https://www.rtve.es/noticias/

domingo, 10 de marzo de 2024

El involucionismo anti feminista

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Pobres los resultados en Irlanda para intentar cambiar la definición de familia y el papel de la mujer en la sociedad a través de la modificación constitucional. Este inmovilismo irlandés lo explican por dos motivos, por la pobre implicación del propio gobierno irlandés y por la deficiente y ambigua redacción de algunos artículos. No me parecen suficientes motivos como para no avanzar o, si se prefiere, salir del pasado en que Irlanda vive y, según parece, quiere seguir viviendo.

Los dos elementos clave suelen ser formas de reconocimiento del cambio social. Se suele decir que la sociedad va por delante de los cambios políticos, que finalmente consigue que estos acaben recogiendo su nueva realidad. No es esto lo que ocurre en Irlanda, donde la tradición no quiere perder su peso. La sociedad ha dicho no a los cambios propuestos.

En RTVE.es nos explicaban ayer mismo: 

El 'no' a las dos consultas lo defendieron varios diputados independientes y grupos ciudadanos ultraconservadores con agendas contrarias a la inmigración, la globalización o las políticas medioambientales.

La primera propuesta del Gobierno, llamada Enmienda de Familia, planteaba si el Estado debe reconocer a las unidades familiares como conjuntos de personas "basados en el matrimonio o en otras relaciones duraderas" en lugar de solo en el matrimonio. La segunda, llamada Enmienda de Cuidados, proponía eliminar dos artículos de la Constitución que se refieren a la "vida de la mujer en el hogar" y a sus "deberes en el hogar", respectivamente.

 

No es difícil ver las conexiones de la agenda política en el primer párrafo de la cita. Estar en contra de la inmigración, anti globalistas y estar en contra de las medidas proteccionistas del medio ambiente es vivir en ese pasado tan de moda en el presente. Encajan a la perfección con esta orientación los motivos anti igualitarios que pretenden encerrar las aspiraciones de las mujeres convenciéndolas que su destino natural es la cocina y el cuidado de la casa.

Ante una declaración mediante el voto de este calibre, solo quedan dos posibilidades: aceptarlo o marcharse de Irlanda a algún sitio donde se pueda respirar. Algunos dirán que siempre se podrá "vivir por libre", es decir "no casarse" o llegar a un "acuerdo familiar interno", pero eso es complicado si tienes a tu alrededor a gentes de todo tipo haciéndote ver tu claro comportamiento anti constitucional. Sí, eres "raro" o "rara" y así te mirarán. Y si algún día hay un conflicto, siempre estarán los abogados y jueces para decirte que tu marido tiene razón y que debes quedarte en casa.

¡Qué difícil es hacer una Europa común cuando hay tantas diferencias en cosas esenciales! La política de definición de la familia es algo esencial pues supone el acceso a reconocimiento legal y a determinadas ayudas. Pero el rechazo constitucional irlandés establece unas diferencias que condenan a la invisibilidad a una parte de la población. Condena, además, a un papel secundario, fijado en su carta magna, a las mujeres que no se ajusten a ese modelo tradicionalista, lo que establece la condena a una ciudadanía limitada, de segunda.

Que hayan sido los partidos ultraconservadores los que haya apoyado esto es un indicador de ese estado que se va abriendo paso en diversos países y sociedades desde el pasado.

Las luchas sobre estos aspectos son cada vez más clara en diversos escenarios. Las cifras españolas que se nos ha dado en estos días sobre hombres que creen que se ha ido demasiado lejos son preocupantes. En 20minutos leemos:

Un 44% de los hombres opina que "se ha llegado tan lejos" en la promoción de la igualdad de las mujeres que ahora se les está "discriminando" a ellos, una postura que mantienen también un tercio (el 32,5%) de las mujeres consultadas por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Esa creencia, además, es algo mayor entre los jóvenes: casi el 52% de los chicos de 16 a 24 años está de acuerdo con la afirmación.

Esta es una de las principales conclusiones de la primera encuesta monográfica Percepciones sobre la igualdad entre hombres y mujeres y estereotipos de género que publica este lunes el CIS y que destaca que el 67,2% de las mujeres cree que las desigualdades de género son "grandes o bastante grandes", mientras que el porcentaje desciende 20 puntos en el caso de los hombres encuestados, hasta el 48,2%.** 


 La situación irlandesa es de rechazo, de inmovilismo frente a un cambio. Pero la situación española —de la que hemos visto síntomas en ocasiones anteriores— es de un cambio que lleva a un retroceso. ¿Qué se está haciendo mal para que sea esa la percepción?

Hay una cuestión añadida: no es solo una forma de percibir, sino que se detecta que se ha convertido en una forma de actuar. La estrategia del negacionismo es considerar ahora a los varones como víctimas. Esta estrategia es sensible en los jóvenes. Es una forma de reconducir los déficits sobre el empleo, ya sea de calidad, estabilidad, etc. sobre las mujeres. Por decirlo claramente: los interesados en ese ataque a la igualdad están convenciendo que es desigualdad, una injusticia contra los varones. De esta forma se suscita un claro rechazo a la igualdad. Se ocultan así las verdaderas causas de la baja calidad del empleo, de su precariedad, etc. Las culpables son las mujeres, que se ven favorecidas para encontrar empleo. Esta idea prende con facilidad en los jóvenes, a los que se les plantea —como en Irlanda—, que si las mujeres trabajan hay menos empleo para todos y de peor calidad. Si a esto se le suma la idea de que se les beneficia en el acceso, el destino de la igualdad está fijado.

La familia tradicional se ve como el elemento de equilibrio. La mujer en casa no es competencia. Este es un proceso que comenzó al término de la II Guerra Mundial cuando se exigió en Estados Unidos que las mujeres, que habían ocupado las fábricas mientras los hombres estaban en el frente, volvieran a casa. Muchas lo hicieron, pero muchas otras descubrieron que podían trabajar fuera de casa, tener una vocación y una práctica profesional.

El aviso de Irlanda no es solo una consecuencia de su realidad social e histórica. Forma parte de un movimiento de retroceso más amplio y con unas intenciones políticas. Es una puerta cómoda para lograr la polarización y el activismo social en favor de otras causas con origen económico, como el señalado negacionismo del problema medioambiental, también convertido en problema de empleo, como mostraron Donald Trump y los suyos en Estados Unidos, donde se llegó a considerar un "invento de China" para frenar el desarrollo industrial norteamericano.

¿La poca implicación del gobierno irlandés en la campaña obedece a una renuncia a ir contra la tendencia mayoritaria? ¿Han dejado los partidos políticos de liderar los cambios para hacer solo  aquello que no les reporte un desgaste social? Si es así, esto se irá incrementando por temor a enfrentarse a ese inmovilismo.

Quizá, como hemos señalado en ocasiones anteriores, se está haciendo algo mal en la comunicación de los avances reales en la sociedad rompiendo los viejos moldes. Que haya tanta gente considerando que la igualdad de las mujeres es contraproducente y supone una agresión debería hacernos reflexionar sobre la forma de implicarse y presentar estos logros como tales. La manipulación de los logros, convertidos en batallas, no es el mejor camino hacia el futuro, por lo que estamos viendo en muchos lugares. Es fácilmente generador de violencia contra las mujeres como respuesta a ese avance que se considera agresión a su estatus dominante. 

Lo vemos cada día y lo veremos mucho más porque es en la juventud -sometida a fuertes crisis- donde prenden estas ideas, donde se dan las cifras más altas en esta línea de rechazo. Eso significa un futuro complicado, con casos como el de Irlanda cada vez más frecuentes en una Europa que se institucionaliza la xenofobia, el control patriarcal y se incrementa la violencia.

* "El Gobierno de Irlanda asume la derrota en los referéndums para cambiar la definición de familia y el papel de la mujer" RTVE.es / EFE 9/03/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240309/gobierno-irlanda-derrota-referendums-cambiar-definicion-familia-papel-mujer/16007400.shtml

** Elena Omedes "El 44% de los hombres opina que la promoción de la igualdad ha ido demasiado lejos y los discrimina" 20minutos 15/01/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5209220/0/44-los-hombres-opina-que-promocion-igualdad-ha-ido-demasiado-lejos-los-discrimina/