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miércoles, 15 de abril de 2026

El no de Meloni

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Si ayer hablábamos de las complicaciones reales para el dúo israelí-norteamericano, hoy tenemos una nueva consecuencia internacional. Los signos se acumulan frente a la retórica de la amenaza, que es la estrategia usada hasta el momento, como hemos podido comprobar con la propia España.

Por un lado, la tremenda derrota electoral de Orbán este fin de semana pasado ha tenido dimensiones espectaculares. Y, lo peor, se ha vinculado su derrota con Trump y Netanyahu, así como al ridículo antieuropeo de JD Vance, aspirante a heredero a la Casa Blanca, si Trump le deja. Sus imágenes pidiendo el voto para Orbán y mostrándolo como el candidato de los poderosos tenía el riesgo de fallar y que todo ello se vuelva contra ti, como así ha sucedido.

Pero es más significativo que los apoyos te den la espalda, algo más difícil de digerir. En RTVE.es se nos explica el fuerte revés sufrido por el Israel de Netanyahu ante la ruptura de los pactos italianos: 

La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, ha anunciado este martes la decisión de suspender la renovación automática del acuerdo de cooperación en Defensa de su país con Israel, que es renovable cada cinco años. El Gobierno de Benjamín Netanyahu, del que es tradicional aliada, ha restado importancia a esta decisión y ha dicho que no afectará a su seguridad, mientras que Donald Trump, otro amigo, se ha mostrado decepcionado con ella por su falta de implicación en el conflicto: "Pensaba que era valiente, pero me equivoqué", ha sentenciado.

"Ante la situación actual, el Gobierno ha decidido suspender la renovación automática del acuerdo de defensa con Israel", ha dicho la líder derechista en declaraciones a la prensa desde el foro vinícola 'Vinitaly' en Verona, en el norte de Italia.

Una fuente del Ministerio de Defensa citada por Reuters ha indicado que una de las consecuencias es que Italia dejará de cooperar con Israel en materia de entrenamiento militar. La misma agencia señala que Meloni tomó la decisión el lunes junto con sus ministros de Asuntos Exteriores y de Defensa, Antonio Tajani y Guido Crosetto, respectivamente, así como con el viceprimer ministro Matteo Salvini.*

¿Casualidad o miedo a que las amistades peligrosas pasen factura, como le ha ocurrido a Víktor Orbán en las urnas? ¿Se arriesgaría Giorgia Meloni a tener un desastre de igual calibre en las urnas?

No es fácil explicar lo que ocurre a base de coincidencias. Los actos tienen consecuencias y estas se pueden acumular y hacer presión en un determinado sentido. La teoría de la admiración de la fuerza bruta practicada por Trump y aprovechada por Netanyahu tiene ciertos límites que se están alcanzando.

La duración de la guerra impone un límite a la irracionalidad y brutalidad asimilable. Son demasiadas muertes, demasiada barbarie que se nos quiere presentar como justificada, Es una destrucción que se supone justificada "existencialmente", una idea que se ha vuelto contradictoria cuando se pregona la idea del "gran Israel", es decir, lo contrario de una defensa.

Han comprendido que el apocalipsis prometido, la vuelta a "la edad de piedra", con la destrucción de "todo" (con la gente dentro, por supuesto), no puede tener buena prensa ni ser aplaudida por nadie sensato.

La imagen de ayer que Trump tuvo que retirar presionado ante la posibilidad de que hubiera mostrado demasiado a los ojos de los grupos evangélicos que apoyan la presidencia. Lo considerábamos como un error más, por exceso, de un presidente que da bandazos ante la dificultad de cumplir lo que amenaza, la destrucción total.

Tras atacar al Papa, ahora le toca a Meloni recibir sus ración de improperios y amenazas por parte del presidente norteamericano. Donde había admiración, ya solo queda deprecio. Así de rápido va todo. Demasiado para Italia.

Los que pensaban beneficiarse con todo esto de las guerras, van ya barajando la posibilidad de haber tomado el camino erróneo, del tiro que sale por la culata. Lo que esperaban rápido y con poca resistencia, algo a la venezolana, se ha convertido en un escenario de penalidades donde perder no se contempla, pero ganar tiene un coste muy elevado, demasiado. 


* Rodrigo García Melero "Italia suspende su acuerdo de Defensa con Israel y Trump ataca a Meloni: "Pensaba que era valiente, pero me equivoqué""  RTVE.es 14/04/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260414/italia-suspende-su-acuerdo-cooperacion-defensa-con-israel/17022845.shtml

 

sábado, 27 de abril de 2024

A vueltas con la mili

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En plena crisis emocional nacional, se ponen sobre la mesa una palabra tabú: "mili". La trae 20minutos en un artículo con la relación de aquellos que la tienen y aquellos que están planteando instaurarla. Algunos enlaces nos hablan de países que, como Dinamarca, incorporarán a las mujeres al servicio militar. Finalmente, un enlace nos lleva a una entrada anterior en la que se resaltan las palabras de la ministra de Defensa Margarita Salas: "Robles descarta recuperar la 'mili' en España: "No creo que se le haya pasado por la cabeza a nadie"". Como siempre, así de rotundos (y visionarios) para todo.

El artículo sobre esto de la "mili" se abre con el tema de debate:

La vuelta del servicio militar a algunos países se ha convertido en motivo de debate en los últimos meses. El temor a que Vladímir Putin vaya más allá y provoque una guerra más allá de las fronteras de Ucrania ha hecho a algunos presidentes europeos replantearse la conocida 'mili'. Actualmente, diez territorios que pertenecen a la Unión Europea cuenta con servicio militar, dieciséis en todo el continente. 

Además, países europeos como Alemania o Serbia se están planteando reinstaurarlo, mientras desde Francia ya cuenta con su propio proyecto piloto, conocido como SNU y dirigido a jóvenes de entre 15 y 17 años. Dinamarca, por su parte, ha decidido incorporar a las mujeres al servicio. * 

Los problemas que se plantean ahora es porque parece haberse cerrado un ciclo amistoso y que la agresión se está convirtiendo en más habitual de lo debido y con Putin al fondo no están los tiempos para estas cosas.

Nuestra perspectiva turístico antimilitarista se basa en varios supuestos y problemas añadidos. El primero, obviamente, es la Rusia de Putin, cada día más agresiva en lo militar y en lo político. Creo que a estas alturas, no habrá nadie que dude de que Putin a) existe, b) tiene malas intenciones y c) hace lo posible por debilitar y dividir a Europa. Como creo que las tres cosas pueden tener sus negacionistas, por raro que parezca, es bueno recalcarlas.

Mucho me temo que los buenos tiempos, los globales, la tendencia a crear instituciones internacionales, etc. está a la baja. Estas instituciones, empezando por la ONU y sin perder de vista a la propia Unión Europea se hicieron para evitar conflictos. Pero los que eran entonces aliados contra el totalitarismo nazi pronto dieron lugar a una guerra fría que ahora se ha ido recalentando hasta ser real en el extremo de Europa, en la fricción espacial con Rusia, que ha ido involucionando hasta convertirse en una mezcla de los dos imperialismos que han caracterizado su historia, el soviético y el zarista. La Rusia que dio lugar a la Unión Soviética tragándose media Europa, llegando hasta Berlín, tardando décadas en soltarlo, está dispuesta a seguir tragando en manos de su nuevo zar, Vladimir Putin.

Situados en el extremo turístico de Europa, no se percibe mucho "amor por la patria" más allá del deporte, el festival de Eurovisión y las festividades y puentes locales. La simple idea de pensar que España se viera mezclada en cualquier conflicto y hubiera que tomarse la cervecita en un refugio anti bombardeo es inimaginable, como viene a resaltar las palabras absolutas de Margarita Salas.

Las declaraciones, realizadas a principios de abril, resaltan que el futuro de la OTAN está en las elecciones norteamericanas, lo que nos lleva un riesgo mayor: que tengamos que volver a pensar en términos de defensa sin contar mucho con los Estados Unidos. Eso volvería a poner sobre la mesa el futuro de nuestra defensa, con o sin mili.

Que España anteponga al sentido común los deseos de paz, amor y amistad, nos convierte en una versión latina de "Hair", pero sin cantos (por ahora). Creo que los políticos están para anticipar posible problemas y no para ocultarlos o negarlo. Esto es especial porque casi toda Europa, nos guste o no, está pensando en términos de defensa... y los países no se defienden solos ni vienen a defenderlos.

Si las dudas de Pedro, nos dicen ahora, tienen efectos negativos en la Economía, las de Vladimir también los tienen. Pero nosotros, España, estamos por encima de cualquier circunstancia... hasta que pasa. Evidentemente, muchos estarían pensando en el partido que le podrían sacar a esto de la amenaza de la mili, especialmente los nacionalistas, que podrían reclamar hasta una propia mili, aprovechando las circunstancias.

Vivimos en un mundo feliz, dejando en pañales a Huxley. El paraíso está en una terraza. Obviamos los peligros que van del cambio climático (¡qué fastidio que llueva en las fiestas!) a la situación de Europa. No sé si la mili es la solución, pero sí sé que no van a ser los turistas los que nos defiendan tomando las armas y defendiendo Fallas, Sanfermines, San Isidros y demás puntos estratégicos.

 

* "El resurgir de la 'mili' coge fuerza en Europa ante el temor a una escalada bélica: los países que ya la tienen y los que planean recuperarla" 20minutos 27/04/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5237278/0/todos-los-paises-europa-que-mantienen-mili-los-que-se-plantean-recuperarla/

miércoles, 6 de julio de 2022

Cada vez más complicado

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lo del gobierno español roza ya la comedia. Dejo a cada uno la adscripción del tipo de comedia que vemos, ya que me imagino que cada uno lo interpretará. Pero las "comedias" gubernamentales suelen ser tragedias para el resto de la gente.

El último desencuentro gubernamental sobre el gasto en defensa después de la reunión de la OTAN deja en evidencia que este matrimonio de conveniencia hace tiempo que no practica ni los mínimos elementales. La estrategia de Unidos Podemos está clara hace muchos meses y se cumple a rajatabla: la gobernación es una forma de captar clientela ante futuras elecciones y una de restar credibilidad a los que les ofrecieron estar ahí, apuntándose "lo bueno", repartiendo cheques de sus ministerios. El mensaje será: hicimos lo mejor y si no hicimos más cosas es porque nuestros compañeros no nos dejaron. Ya lo dicen con palabras y actos en cuanto que tienen ocasión dentro de ese descarado juego de decir (o callar) desde los ministerios compensado después con los locuaces portavoces de base.

La contradicción de tener responsables ministeriales manifestando en las calles contra la reunión de la OTAN ha sido algo que no ha pasado desapercibido (tampoco lo pretendían). Los nombres están en la puerta de los despachos, pero luego en la calle se luce el cargo como un gesto de desafío, por un lado, y de promoción por otro. Este pasar del despacho oficial a la manifestación callejera nos muestra el descaro al que se ha llegado y, especialmente, que ya no le dan mucho valor a lo que queda de legislatura. Saben que pronto perderán esta posibilidad del doble juego porque a la gente no le ha pasado desapercibido esta forma de hacer política por parte de la "nueva política", que ya ni se parece a la "vieja", sino que la supera en aquello que se criticaba.

Aquí asistimos perplejos a cómo vicepresidentas del gobierno crean su propio "movimiento" para tantear, nos dicen, el futuro; a diferentes líneas disonantes con lo que el gobierno hace o deshace. Si los problemas del Reino Unido se centran en la pérdida de confianza en el primer ministro, los de España son los de la disonancia absoluta entre unos y otros mientras se sonríe a la cámara. Cuando este gobierno pase a mejor vida parlamentaria, será interesante ver cómo saldrán a la luz las zancadillas abundantes que han practicado para conseguir protagonismo y minar el terreno para el futuro.

La penúltima puñalada es la del presupuesto de Defensa. Hay que recordar que fueron los mismos que trataron de evitar ampliar en el Parlamento Europeo las sanciones a la Rusia invasora de Putin, detalle que no es trivial y menos con la deriva nacional del asunto. Onda Cero titulaba "IU, Bildu y Podemos se oponen a ampliar las sanciones a Rusia en el Parlamento Europeo". En el texto de la noticia se nos explicaba:

El Parlamento Europeo votó sobre varios aspectos del conflicto en Ucrania, una jornada que dejó polémicas decisiones de los socios de Gobierno. Podemos, junto a Bildu e Izquierda Unida, se opuso a ampliar las sanciones a Rusia.

Los tres partidos votaron en contra de proveer ayuda financiera a Ucrania para la compra de armas, además de no apoyar la suspensión de licencias de emisión de los medios de propaganda rusos.

El presidente ucraniano, Zelenski, pidió la adhesión "inmediata" de su país a la Unión Europea, algo que también rechazaron tanto Podemos como Bildu e Izquierda Unida, que votaron en contra de pedir a las instituciones de la UE la concesión a Ucrania del estatuto de país candidato.* 

La noticia nos habla no solo de la "paz", como les gusta presentarse, sino de torpedear a la propia Ucrania obstaculizando su ingreso en la Unión Europeo. Esto es algo más que estar en contra de la guerra; es posicionarse claramente para favorecer a uno de los contendientes, precisamente el agresor, Rusia. Es muy bonito pedir la paz en Madrid, pero ¿no sería más interesante ir a Moscú a hacerlo? A lo mejor tienen algún problemilla o sencillamente no les interesa porque los moscovitas no votan aquí, al menos por ahora. Es una forma curiosa de pedir la "paz".

En la segunda parte del texto se recogía esto con claridad por parte de Luis Garicano:

El eurodiputado Luis Garicano criticó la decisión de los partidos a través de su cuenta de Twitter. "Los votos en el Parlamento Europeo de hoy muestran que los socios del Gobierno son socios de nuestro enemigo: del enemigo de los ucranianos, del enemigo de Europa, del enemigo de la Paz y del enemigo de la libertad".

Garicano también afirmó que hay partidos en el Gobierno que dan "cobertura moral y material al asesino de Ucrania y Europa": "En un momento de máxima gravedad para Europa, el presidente del Gobierno tiene la responsabilidad de expulsarlos".*

Más allá de cualquier partidismo, lo dicho por Garicano se complementa ahora con las complicaciones que se tratan de crear para evitar el aumento del gasto de Defensa.

Lo que más indigna es la vuelta a los planteamientos "buenistas", "pacifistas", "nobles" y todo aquello que se pretendan apuntar. Ellos son el "partido de la paz"; los demás son el "partido de la guerra". Para ellos, la paz la pone Rusia, a la que no se le pide que se vaya o critica; solo se critica a los que tienen la osadía de defenderse, de defender su territorio, que se considera un acto bélico.

Que se manifiesten en contra del aumento del gasto en Defensa, cuando nuestro gasto es de los más bajos de Europa en el momento en el que los miembros de la Alianza Atlántica (ellos son el enemigo desde su anticuada postura setentera), nos muestra la dirección elegida y el bando al que indirectamente se apoya con sus dificultades y pegas. Siguen en ello.

Por esto, resulta insólito que el gobierno haga uso de ciertas prácticas de urgencia para tratar de evitar el escollo de sus peculiares "socios". Leemos en RTVE.es:

Unidas Podemos ha pedido la convocatoria "urgente" de la comisión de seguimiento de la coalición de gobierno a raíz de los últimos choques con el PSOE en materia de Defensa. Ha sido la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien ha hecho este anuncio el mismo día en que el Consejo de Ministros aprueba un crédito adicional de 1.000 millones de euros en Defensa, algo que rechazan los 'morados'. Díaz ha criticado que ella y su formación se han enterado por la prensa de este fondo, algo que Moncloa ha negado.

No ha gustado tampoco a Díaz ni a Unidas Podemos que este incremento de 1.000 millones para Defensa se haya sacado adelante mediante el mecanismo de Fondo de Contingencia, que evita que la medida pase por debate y aprobación en Consejo de Ministros ni en el Congreso de los Diputados.

"Las formas en política son tan importantes como el fondo", ha asegurado Díaz, quien ha criticado que se aplique el fondo de contingencia "no para Navantia" y sus trabajadores, como ha insinuado la ministra de Defensa, Margarita Robles, "sino para gasto corriente". Y es que este mecanismo está previsto para hacer frente a situaciones imprevistas.** 

Que el presidente del gobierno tengan que recurrir a la oposición o a la discreción (vamos a utilizar este eufemismo) para poder evitar el campo minado de los socios es realmente patético, políticamente hablando, e insufrible.

Podemos está sacando toda su artillería de propaganda antimilitarista para evitar lo mismo que trató de hacer en la noticia anteriormente recogida sobre su actuación. El problema es el peculiar antimilitarismo que propone: no dar armas a Ucrania, no aumentar la defensa en España. ¿Un poco raro, no?

Llamar a esto "partidos de la paz" mientras que se califica como "partidos de la guerra" a los que se ven forzados a aumentar los presupuestos de defensa es una forma, cuanto menos, peculiar de considerar la paz. Me temo que la larga mano de Putin llega más lejos de lo que pensamos y que sus influencias van más allá de lo que solemos asociar habitualmente. No hay otra explicación razonable.

Sánchez ha buscado la fórmula que le permitía eludir los bloqueos y la demagogia de sus socios. Pero no deja de ser triste esta situación que vivimos en cuanto a la forma de gobernar.

El problema es que nuestra fragmentación política, junto con la radicalización a ambos lados del espectro, hace que partidos pequeños tengan los votos justos para poder obtener un gran peso político en el momento de las decisiones. Sánchez ha tomado una decisión para tratar de evitar este bloqueo y demagogia sistemáticos.

¿Hasta dónde puede llegar en la explicación de algo de lo que le cuesta hablar, pero que todo el mundo sabe? La forma de salir adelante no es otra que ignorar a los socios en sus bloqueos. Es una forma de órdago que debe sostener de forma clara porque los que más tienen que perder son sus socios, con una pérdida de votos en la calle y mucha fuerza en los ministerios, que usan para su proyección.

La existencia de estos partidos hace más compleja la gobernación. El problema es que las matemáticas electorales son simples: gobiernas si tiene votos suficientes en las cámaras. Tener que depender de elementos radicales es un problema, máxime cuando se ha destruido el centro, que debería ser el lugar natural del apoyo, pero eso no lo entendimos en su momento ni lo entendemos ahora. No entendemos que los centros puedan gobernar con derecha o izquierda moderando las acciones; lo consideramos como una especie de traidores natos, capaces de venderse al primero que llega, unos chaqueteros. Luego pasan estas cosas.

Cuando las ideologías —liberales, socialdemocracia, centro derecha, socialismo, etc. — significaban algo, todo tenía sentido en esa escala. Pero desde que la política empezó a usar etiquetas como "Podemos", "Sumar", "Más país" y demás metáforas poéticas, lo único que se busca es el poder y a esto se ajustan las estrategias o, incluso, se esconden bajo tan bonitos nombres, etiquetas creadas alrededor de unos líderes pragmáticos, demagógicos y ambiguos, con caras dobles o triples según convenga.

Es triste que en una situación de desafío a Europa, de invasión de un país por parte de una potencia, Rusia, se nos diga que aumentar el gasto en defensa es antisocial, que la guerra es la paz, en el mejor Orwell, que haya que aprobar de tapadillo y por vía extraordinaria el aumento del presupuesto de Defensa.

Esta legislatura está siendo un ejemplo claro de lo que no debería darse, pero que los números lo han impuesto de esta forma. Gobernar se hace cada vez más complicado cuando cada uno tiene sus propios intereses y pronto estos estarán enfrentados. 

Esperemos que la próxima legislatura tenga una mayor claridad y, con ello, coherencia. 

* "IU, Bildu y Podemos se oponen a ampliar las sanciones a Rusia en el Parlamento Europeo" Onda Cero 02/03/2022 https://www.ondacero.es/noticias/espana/bildu-podemos-oponen-ampliar-sanciones-rusia-parlamento-europeo_20220302621f2c2a447ec100015e0e0e.html 

** "Díaz pide una reunión "urgente" del pacto de coalición tras el choque en el Gobierno por el gasto en Defensa" RTVE.es 5/07/2022 https://www.rtve.es/noticias/20220705/unidas-podemos-pide-reunion-urgente-comision-seguimiento-del-pacto-coalicion/2386713.shtml

miércoles, 11 de noviembre de 2020

El autogolpe de Trump

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Con cada hora que pasa, el escenario se modifica y agrava. La cuestión ya no es qué va a hacer Trump, hasta dónde puede llegar. Esto ha dejado de ser una cuestión mental y de aceptación en el duelo para convertirse en un plan organizado de control de la administración mediante la acción conjunta de los pilares que han sostenido a Trump en este proceso, especialmente Mike Pompeo, el secretario de Estados —una figura oscura e inquietante, vinculada con el mundo de los intereses de grandes empresas— y Rudy Giuliani, el abogado personal de Trump y el ex alcalde de Nueva York, quien le ha estado llevando los "asuntos ucranianos", además de otra oscura trama de negocios paralelos a la política internacional. Otra pieza colocada en el tablero es la del Fiscal General, William Bart, está usando su poder institucional para intentar descalificar a Biden.

Todo esto alrededor de un presidente de cuya supervivencia, se ve ya con claridad, depende el entramado que le aupó hasta la Casa Blanca. Esto parece cada vez más claro. Trump es Trump más orteguianas circunstancias que en este caso son los negocios que saldrán a la luz en el momento en que  se retire el paraguas presidencial. Como comentamos en varias ocasiones, las renuncias constantes en el círculo inmediato de Trump y el staff de la Casa Blanca han servido como un proceso de depuración, asegurando que los que le quedan son cada vez más fieles a la presidencia y más involucrados en su continuidad que les asegura, además, su propia seguridad.

Se han visto los despidos de Trump como una rabieta ante la pérdida del poder, pero ¿y si la estrategia fuera otra?, empiezan a preguntase algunos. Otros han dejado de preguntarse y ya son afirmativos. En The New York Times de ayer, Peter Barker y Lara Jakes  titulan su artículo de forma rotunda "Fighting Election Results, Trump Employs a New Weapon: The Government", dejando claro de lo que está ocurriendo: lejos de ceder, Trump está sustituyendo las piezas clave del control gubernamental para convertir la Casa Blanca en El Alamo, un reducto espartano para poner todos los obstáculos legales y administrativos a la nueva administración en ciernes.

Escriben Barker y Jakes en su artículo:

WASHINGTON — President Trump, facing the prospect of leaving the White House in defeat in just 70 days, is harnessing the power of the federal government to resist the results of an election that he lost, something that no sitting president has done in American history.

In the latest sign of defiance, the president’s senior cabinet secretary fueled concerns on Tuesday that Mr. Trump would resist handing over power to President-elect Joseph R. Biden Jr. after legal challenges to the vote. “There will be a smooth transition to a second Trump administration,” Secretary of State Mike Pompeo said.

Mr. Trump’s attorney general has at the same time authorized investigations into supposed vote fraud, his general services administrator has refused to give Mr. Biden’s team access to transition offices and resources guaranteed under law and the White House is preparing a budget for next year as if Mr. Trump will be around to present it.

The president has also embarked on a shake-up of his administration, firing Defense Secretary Mark T. Esper as well as the heads of three other agencies while installing loyalists in key positions at the National Security Agency and the Pentagon. Allies expect more to come, including the possible dismissals of the directors of the F.B.I. and the C.I.A.* 

Como puede apreciarse, la situación comienza a ser algo más que preocupante y puede dar lugar a una situación —ya lo es— sin precedentes. Si hace unos días escribíamos que Trump sería sacado de la Casa Blanca por enfermeros, policías o la Guardia Nacional, las opciones van desplazándose de las sanitarias a las delictivas.

Sencillamente, el sistema está pensado desde una perspectiva democrática porque se trata de un sistema democrático. Se supone que la transición de poderes, puede ser más simpática o menos simpática, pero debe hacerse. Lo que está ocurriendo es una muestra clara del fascismo latente de Trump y los que le secundan en esto: el poder no se abandona una vez que se ha llegado. La democracia se pervierte desde el manejo que se tiene del Estado. Los trumpistas se resisten y tratan de invalidar la victoria de Biden negando todo y manipulándolo desde el poder mismo.

La idea de que la estrategia del trumpismo oficial es echar de la administración a todos los que se resistan y colocar piezas favorables a la presidencia actual que empieza a hablar de un segundo mandato ha dejado de ser una broma, algo imposible más allá de la rabieta y se ha convertido en una maniobra que va tomando forma.

Los titulares en la CNN son más concretos y no menos inquietantes, refiriéndose al cese del Secretario de Defensa. Véase la siguiente secuencia de titulares que dan acceso a las informaciones; tras el titular principal "Turnover fuels alarm in the Pentagon" leemos: 

  •     Since Monday, four top defense officials have been fired or resigned and replaced by perceived Trump loyalists
  •        Analysis: Alarm grows over Trump's 'dictator moves'
  •        Trump's ousting of officials could have lasting effects
  •        Senator reveals what lawmakers are privately saying about Biden's win
  •        How Trump's transition of power delay threatens US security
  •        Trump is handling his election loss like every other setback. It can't work
  •        LIVE UPDATES Pompeo: There will be 'smooth transition to a second Trump administration'
  •        'Delusional': Former national security adviser reacts to Pompeo
  •        Biden says Trump's actions are 'an embarrassment'


La secuencia revela la gran preocupación que estos movimientos están causando. Tienen especial relevancia lo dicho por Pompeo, una de las eminencias grises de Trump, experto en los manejos de las agencias de seguridad y su forma de trabajo, ascendido finalmente a Secretario de Estado. Pompeo es peligroso; siempre lo ha sido, pero ahora lo es en una dimensión preocupante porque está en sus manos la política exterior, por un lado, pero también porque es el posible estratega de este plan de resistencia y desmantelamiento institucional para apropiarse de los órganos de recurso, intervención, etc.

La expresión que me viene a la mente es la de "autogolpe", un término con el que se calificó en tiempos recientes la actuación autoritaria de desmantelamiento de la oposición y ocupación del estado y la sociedad civil por parte del presidente turco Recep Tayyip Erdogan.

La sociedad y la administración están respondiendo unos con incredulidad mientras siguen celebrando la victoria de Joe Biden y otros dimitiendo ante lo que consideran una maniobra sucia para evitar la proclamación del nuevo presidente electo. Las dimisiones, por otro lado, se lo ponen más fácil, ya que son ocupadas por fieles trumpistas seleccionados cuidadosamente para esos puestos clave. Ha sido la Defensa lo que ha desatado todos los miedos y alarmas. De ahí esas apelaciones a la seguridad nacional, que no es la primera vez que preocupa por las maniobras o palabras de Trump. El titular de The Washington Post que recoge el cese del Secretario de Defensa tampoco deja dudas sobre cómo se valora este hecho, "Esper’s firing is a danger to national security" (10/11). En él se señala: 

THE BEST-CASE scenario is that President Trump’s firing-by-Twitter of Defense Secretary Mark T. Esper on Monday was a reckless act of vindictiveness by a lame-duck president who wanted to settle a score. The worst is that it is the beginning of a decapitation of national security agencies that could leave the country rudderless at a sensitive moment, and perhaps open the way for Mr. Trump to engage in dangerous adventurism at home or abroad. Either way, Mr. Esper’s “termination,” as the president styled it, underlines that Mr. Trump will remain a serious threat to the national interest for the next 10 weeks.** 

No se puede expresar con mayor claridad el miedo a que se esté produciendo ese "autogolpe", aquí llamado "decapitación" de las agencias nacionales de Seguridad, que son las que podrían tener que intervenir en el caso de torcerse el rumbo. Recordemos que Trump reforzó ya el Tribunal Supremo colocando una nueva jueza ultraconservadora y asegurando una clara mayoría. No era capricho, como anticipamos, sino ir cubriendo escenarios posibles para los recursos en una acción combinada de nombramientos y despidos.

El escenario psicológico —la venganza contra los poco o nada leales— deja paso a otro mucho más peligroso, el asalto institucional, el desmantelamiento de aquellas instituciones que pudieran favorecer su salida del poder. 

Todo esto ocurre mientras la familia Trump sigue en las calles agitando a las bases republicanas dando mítines recaudando dinero para las reclamaciones legales y esparciendo la idea de que han robado la presidencia a su padre. ¡Bendita familia!

Todo se oscurece y empieza a ser algo más que un espectáculo en un país que se ha cargado de armas y en el que, en la peor tradición fascista, puede desembocar en una "noche de los cuchillos largos". Con el fin de sus días presidenciales a la vista, el conglomerado populista, con sus bases armadas, y sus intereses económico-políticos en la cumbre, Trump se quita los restos del maquillaje democrático que le pudieran quedar y se nos muestra en su verdadera realidad.

La presión internacional es importante para tratar de evitar que se realicen acciones internacionales de última hora —favores y compras— y para apoyar la elección de Biden. No servirá de mucho para el interior, pero servirá de respaldo de Biden y de la elección mayoritaria norteamericana.

¡Qué insólita ironía que el país que ha servido como propuesta democrática durante los últimos siglos, tenga que ser ahora respaldado ante el peligro de este autogolpe presidencial! Mientras el primer ministro esloveno sigue mandando mensajes de felicitación a Trump y difunde las teorías trumpistas, el resto de Europa debería dejar clara su actitud ante la gravedad de lo que puede estar cerca y, desde luego, se está intentando.

El daño que Donald Trump y los suyos está haciendo a los Estados Unidos es incalculable. Todavía puede hacer mucho más. Preocupante.

 


* Peter Barker y Lara Jakes,  "Fighting Election Results, Trump Employs a New Weapon: The Government" The New York Times 10/11/2020 https://www.nytimes.com/2020/11/10/us/politics/trump-election-results.html

** The Editorial Board "Esper’s firing is a danger to national security" The Washington Post 10/11/2020 https://www.washingtonpost.com/opinions/global-opinions/espers-firing-is-a-danger-to-national-security/2020/11/10/7f1e174a-236e-11eb-952e-0c475972cfc0_story.html



viernes, 7 de junio de 2019

Más allá del Día D

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En posts anteriores hemos insistido en la necesidad de una política de defensa europea ante el cariz que está tomando la política internacional y el nuevo reordenamiento mundial. Ayer veíamos en los medios de comunicación de todo el mundo los actos de celebración del desembarco de Normandía, el llamado día D.  Aquel mundo ya no existe. Podemos condecorar a los supervivientes de aquella acción bélica, pero no es mucho más lo que queda por motivo de la propia historia. El mundo ha cambiado mucho desde entonces y lo que era una guerra que comenzó en Europa, entre europeos, con agresiones e invasiones, requiere hoy una defensa de Europa en su conjunto, una defensa común y autosuficiente.
Este último concepto, como todo lo referido a la defensa, es relativo. Una defensa es autosuficiente en función a la magnitud de la agresión. La carrera armamentística y nuclear se basó en la idea de una posible agresión de enorme fuerza. El mismo temor hizo que se formaran alianzas, de la OTAN al Pacto de Varsovia. Nunca se sabe cuál es el tamaño de una posible agresión. Si quieres evitar la guerra, trabaja la paz, podríamos decir invirtiendo el sentido de la célebre frase. La mejor forma hoy de defender la paz es trabajar por ella y mantener una defensa en manos controladas, es decir, no verse arrastrado a conflictos que acabarán pasando factura.
Los conflictos hoy son otros. Europa ya no está dividida en dos partes y lo que la guerra y la Unión Soviética separó ya no existe. Rusia es Rusia y no ella y un puñado de países ocupados por sus tanques, situación que no cambió hasta la caída del Muro en un efecto dominó. La caída del régimen soviético devolvió el territorio ocupado por su carrera hasta Berlín en un viaje de ida, sin fecha programada de vuelta.
Los problemas hoy en Europa son otros muy diferentes. En el aniversario de Normandía podemos leer cosas como las que nos trae el diario ABC:

Vladimir Putin y Marine Le Pen coinciden en «devaluar» la importancia del desembarco aliado en Normandía, el 6 de junio de 1944, lamentando o menospreciando la ausencia del presidente ruso en las conmemoraciones del LXXV aniversario de aquella jornada, capital en la historia de Europa.
Cuando el resto de las fuerzas políticas glosaban al unísono el heroísmo de los aliados trasatlánticos, recordando una página capital en la historia nacional y europea, la presidenta de Agrupación Nacional (AN, extrema derecha) prefirió salir en defensa de Vladimir Putin y la visión del dirigente ruso sobre el «D-Day» y el Desembarco.
A través de su cuenta Twitter y breves declaraciones despectivas, Marine Le Pen hizo el jueves afirmaciones de este tipo: «Es muy lamentable que Vladimir Putin no haya sido invitado a las ceremonias de Normandía» [ .. ] «Por otra parte, comportarse de esa manera es algo así intentar minusvaluar el puesto capital que jugó Rusia en la liberación de Europa» [ .. ] «Hay algo de innoble en todo eso».*


Aunque sea lógica la admiración de Marine Le Pen por su financiador, Vladimir Putin, no debería ser innoble ella misma. Nadie duda de lo que Rusia hizo. El problema es lo que hizo el día después. ¿Habrá que preguntarle a los polacos, los húngaros, los checos, etc.?
Rusia y Estados Unidos fueron los dos grandes beneficiados por la II Guerra Mundial. La primera engulló la mitad de Europa, convirtiéndolos a su ideología por decreto, imponiendo sus gobiernos y eliminando la disidencia sin miramientos. Habrá que recordarle a Marine Le Pen los intentos de sublevación de Hungría, por ejemplo.

Pero el problema de las relaciones perversas de los nacionalismos populistas con Vladimir Putin solo es superado por sus relaciones con Donald Trump y unos Estados Unidos que entiende que el poder es poder sobre alguien.
Las políticas de Trump, lo que está mostrando al mundo desde su llegada a la casa Blanca y que parece que cuenta con el apoyo republicano, muestran que es peligroso dejarse arrastrar. No hay que dejarse arrastrar ni arrastrarse.
Desde antes de ser elegido, Trump manifestó una extraña interpretación de Europa: el continente es un parásito desagradecido que ha olvidado que fue gracias a las fuerzas americanas que siguen con vida. La visión interesada y simplificada de Trump no ve más allá.
A los norteamericanos les gusta usar en los medios la expresión "líder del Mundo Libre" para referirse a los Estados Unidos y, mediante un ejercicio retórico, trasladarlo al liderazgo de su presidente. La fórmula, claro está, es narcisista y cada vez menos justificada, nacida de la Guerra Fría, la que enfrentó a los Estados Unidos y Europa a la Unión Soviética.
Hoy Estados Unidos no es un líder sino, como decíamos el otro día, un casero cascarrabias  que amenaza a sus inquilinos y les sube el alquiler en cuanto que protestan por el mal estado de la casa. La visión del mundo de Trump es parecida a esta, pero desde el lado del casero: los inquilinos son parásitos que se resisten a pagar lo que se les pide.
El diario El País dedica su editorial a la cuestión de la necesidad urgente de una defensa europea que garantice nuestra autonomía militar, señalando:

Desde que los soldados de EE UU desembarcaran en las playas de Normandía, la presencia militar estadounidense y sus medios materiales han garantizado la seguridad de las democracias europeas. Pero esa asociación ha sido puesta en cuestión en un momento particularmente inestable en todo el mundo. La autonomía estratégica de Europa ha dejado de ser una opción teórica para convertirse en una vía deseable cuando no necesaria.
Que Alemania y Francia se hayan manifestado a favor de una integración militar europea o el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, defienda desde que asumió el cargo en 2014 la creación de un Ejército europeo, responde a esta dinámica, cuya puerta legal ya está abierta por el Tratado de Lisboa.**


La justificación de la protección norteamericana de Europa era su debilidad frente a la Unión Soviética, la superpotencia que amenazaba su seguridad. Europa era entonces un puñado de países destrozados por la guerra que necesita protección y ayuda. Nunca se agradecerá bastante, pero eso no justifica las políticas actuales de Trump ni el condenar a Europa a un papel secundario, el de la eterna protegida.
Europa está viendo con el "America First!" el peligro de no tener autonomía. Unos días será víctima de Trump, que se manifiesta pública y claramente contra la Unión apoyando a sus destructores, y en otros se le exigirá seguirles sin remedio o aceptar a algunos de sus peligrosos socios no europeos.
La doctrina Trump no es de aliados, sino de subordinados. La Europa dividida y enfrentada de la primera mitad del XX era heredera de los nacionalismos que habían causado más guerras en el continente en el XIX. La creación de la Unión Europea ha sido lo mejor que podía ocurrir al continente, que ha tratado de extender la democracia entre sus miembros y ser agente de paz. Somos imperfectos, pero mucho mejores de lo que éramos en solitario. Los enemigos de Europa son hoy, curiosamente, los amigos de Donald Trump y Vladimir Putin, empeñados en desmembrarla para debilitarla. Las manifestaciones de Trump sobre el Brexit no dejan duda de su visión de Europa y su papel subordinado. Por eso hay que mirar más allá del Día D.



* "Putin y Le Pen revisan la historia de la liberación de Europa" ABC 7/06/2019 https://www.abc.es/internacional/abci-putin-y-revisan-historia-liberacion-europa-201906070355_noticia.html
** "Defensa de Europa" El País 6/06/2019 https://elpais.com/elpais/2019/06/05/opinion/1559755334_805121.html

lunes, 3 de junio de 2019

El ultimátum del casero

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Lo que tiene que llegar, llega. Cada día es más evidente que los Estados Unidos de Donald Trump son un socio cada vez menos deseado. En otras ocasiones hemos tocado aquí la cuestión de la defensa europea como una necesidad creada por el propio Trump ante el estado de amenaza a que está sometiendo al mundo. En muy poco tiempo en la Casa Blanca, el presidente Trump está destruyendo las alianzas de años, de décadas entre países con unas actitudes inaceptables en casi todos los órdenes. El de la Defensa no iba a ser una excepción.
Trump, la política es el espejo del alma. Para comprender sus posturas hay que aproximarse a través de una personalidad egocéntrica y narcisista, que gusta de jugar con el poder. Es intervencionista y agresivo, nunca será un socio leal porque la lealtad es algo que exige pero que no practica. La larga serie de abandonos en su círculo atestiguan que sus exigencias no son fáciles de satisfacer.
La inseguridad mundial creada por Trump deshaciendo acuerdos y obligando con todo tipo de mañas a los demás a sentarse a renegociar, que dice ser su "especialidad", hace necesaria una política independiente en defensa. Aquí calificamos como matonismo proteccionista la política de venta de defensa tras crear los conflictos en los bordes, en las fronteras de la Unión Europea. La manipulación de la OTAN ha sido una de sus bazas para hacer una Europa más dependiente y que le pague más. Con Trump solo quedan dos opciones: te unes a sus enemigos (como hacen los que buscan el amparo de Putin, como hizo Turquía) o te independizas (como quiere hacer Europa creando su propio sistema de defensa). Él, por el contrario, quiere que seas más dependiente para venderte la defensa, presumiblemente, cada día más cara. Si protestas, no tiene más que crear un conflicto en las fronteras para volverlas más inseguras. Y todo lejos de casa, land of the free, home of the brave.


El diario El País nos trae una información que señala que el momento esperado llegó finalmente. Con el titular "EE UU da un ultimátum a Europa para que rectifique su plan de defensa", el corresponsal en Bruselas, Bernardo de Miguel, informa:

Estados Unidos ha pasado de la presión al ultimátum para que Europa cambie el rumbo de su incipiente política de defensa y la mantenga estrechamente vinculada a los intereses de Washington, que exige participar en los proyectos de armamento, lo que rechaza Bruselas por temor a quedar atrapada en la normativa estadounidense de exportación de material militar. La tensión ha alcanzado tal nivel que la Administración de Donald Trump ha advertido a la UE de que se expone a quedarse sola ante amenazas como Rusia si sigue adelante con su plan, según documentación a la que ha tenido acceso este periódico.
El ultimátum se produjo el pasado 22 de mayo en Washington. “Cuando se produzca una crisis y si vuestras defensas fracasan, vuestros ciudadanos no se van a sentir muy impresionados por el hecho de que el armamento adquirido fuera solo de los países europeos”, advirtió Michael Murphy, máximo responsable para Europa de la Administración estadounidense, durante un explosivo encuentro entre las dos partes en Washington, según la documentación a la que ha tenido acceso este periódico. El choque transatlántico tuvo lugar durante la visita a la capital de EE UU del comité de embajadores europeos de política y seguridad (un órgano llamado COPS), que se desplazó en pleno para reunirse con altos cargos de la Administración de Trump.*


Como se puede apreciar, es el plan Trump al cien por cien. La noticia sale, además, en el momento en que Trump llega a Reino Unido, en una no deseada visita. Para calentar su llegada se ha mostrado favorable a que sea Boris Johnson en que lidere el gobierno británico y el partido de los tories, y partidario de un Brexit duro, de ruptura directa con Europa.
La causa se puede ver ahora más claramente, por si alguien tenía dudas: una Europa dividida es mucho más dependiente de los Estados Unidos. Trump no quiere socios; quiere clientes en su monopolio militar de la defensa. Para ello la desunión de Europa es esencial en sus planes.


La presencia de Steve Bannon en Europa alentando y organizando el populismo anti europeísta es uno de los gestos más hostiles hacia la Unión Europea. Se hace con el mayor descaro. Bannon no trabaja para Europa; lo hace para mantener la estrategia de Trump hacia una Europa débil. Lo sorprendente es la ceguera de los que se llaman defensores de la "naciones", que prefieren mantener esta farsa con tal de hundir a la Unión.
 Lo mismo que hace en la telefonía, lo hará con las defensa y la industria que genera. Pronto empezará la sarta de sanciones y amenazas a aquellos que no quieran entrar en tratos con las empresas norteamericanas. Empezará a sembrar la desunión mediante ofertas a los países más cercanos a la política norteamericana y alejados de la idea europea.
Los negocios de Trump siempre cuentan con el uso de la fuerza para mantener a los "clientes" en la cartera. Pero los cálculos le pueden fallar esta vez. Europa debe seguir su línea de autonomía defensiva, a tenor de lo visto.
El ultimátum dado a Europa es inaceptable. Es además una señal clara de la visión del mundo según Trump. Se siente como el casero del mundo, imponiendo sus condiciones a los inquilinos. Lo aceptas o a la calle.



* "EE UU da un ultimátum a Europa para que rectifique su plan de defensa" El País 2/06/2019 https://elpais.com/internacional/2019/06/01/actualidad/1559389670_532613.html



domingo, 6 de enero de 2019

La emergencia es él

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
De los muchos frentes abiertos por Donald Trump, dos son especialmente significativos, la batalla del muro y el Departamento de Defensa. De ambos hemos hablado en su momento, pero la dinámica de los acontecimientos hace que la situación vaya empeorando y, lo que es peor, que converjan los dos aspectos en uno solo.
El diario El País se hace eco de la dimisión ayer del jefe de gabinete del Pentágono. Esto ocurre tras la marcha de James Mattis, Secretario de Defensa por la fuerte discrepancia por la retirada de tropas de la guerra de Siria y la retirada de la mitad de las tropas en Afganistán, cuya situación se ha complicado inmediatamente después de declarar su intención. Los talibanes ya no quieren dialogar con el gobierno afgano, al que desprecian, sino con una potencia que ya ha anunciado su retirada, es decir, quieren la foto de la victoria. Trump les ha servido en bandeja el acto propagandístico del siglo. «En su escueto mensaje de despedida de apenas un par de líneas, Sweeney señala que "ha sido un honor servir junto a los hombres y mujeres del Departamento de Defensa"»*, nos dicen en El País. Está claro cuál es el motivo de su salida del Pentágono.


En estos días en que Trump ha recibido a los representantes demócratas para discutir sobre el cierre de la administración que se ha producido, ha resaltado su voluntad de no ceder y tener cerrado el gobierno de los Estados Unidos, meses o años si hiciera falta.
La obsesión de Trump con el muro es algo más que una fijación. Trump necesita urgentemente una victoria clara sobre sus oponentes, un gran golpe de efecto que le permita presentarse como "el salvador" de los Estados Unidos. El aspecto elegido es la construcción del muro. Inicialmente no solo era la construcción sino su insistencia en que el muro lo iba "a pagar México", idea que vendió a todos su votantes como un acto de soberbia y prepotencia avasalladora sobre su vecino, México, al que insultó en sus intervenciones, considerando a sus habitantes criminales, violadores y narcotraficantes.
La construcción del muro ha chocado con la cuestión de la financiación. Ya no se trata de que México lo pague, sino de que las cámaras aprueben el presupuesto con los millones asignados a la construcción del muro. Ya se verá más adelante si se puede cobrar a alguien. Pero en principio los fondos saldrían de las arcas norteamericanas.
La negativa de los demócratas ha enfurecido a Trump, que ha entrado en una dinámica peligrosa de amenazas. Las cadenas de televisión norteamericanas nos lo mostraban ayer en la doble postura de amenaza y arrogancia. De esta forma ha entrado en un terreno peligroso que le puede complicar más la vida. Ha insinuado que podría declarar una "emergencia nacional" para justificar no tener en cuenta la opinión del congreso de los Estados Unidos y tomar la decisión como presidente.

President Donald Trump is inclined to declare a national emergency to secure military funding for his long-promised southern border wall if talks between administration officials and top lawmakers from both parties continue to stall, a White House official told CNN on Saturday.
While not the administration's preferred plan, the use of emergency powers to fund the wall "provides a way out" amid a series of contentious meetings and disagreements among Department of Homeland Security officials and Democratic lawmakers over basic facts related to border security, the official said.**


Los desacuerdos producidos entre los demócratas y los informes presentados por la administración Trump para justificar el muro se basan en la consideración de todo inmigrante como "terrorista", como una amenaza para el país. Los demócratas rechazan estos informes que dicen falsean la realidad de la inmigración. Incluso el sentido común, podríamos añadir.
¿Puede Trump declarar un "estado de emergencia" aunque esa emergencia no exista solo para salirse con la suya? Esto, a nuestro entender, sería una aberración que involucraría en su pelea particular a más instituciones, incluido el Departamento de Defensa, por lo que el malestar seguiría creciendo entre todos aquellos que se siente manipulados por esta delirante presidencia. En las encuestas realizadas, el 43% de los norteamericanos estaría a favor del "impeachment" de Trump, frente al 50% que no. Esta última cifra no significa que estén de acuerdo con su política, solo con el método del impeachment para sacarlo de la Casa Blanca; el 43%, en cambio, no tiene dudas.


Más allá de la opinión pública, cada vez más alterada, está la cuestión institucional que Trump puede producir con la decisión de declarar una "emergencia nacional" para salirse con la suya. Con ello demostraría algo que ya ha demostrado con palabras, el desprecio a las instituciones. ¿Pero se lo puede permitir? Hacerlo sería dar una patada más a la democracia norteamericana y a ambos partidos, pues sería suicida que los republicanos apoyaran una medida que pasa por encima de ellos y su capacidad de negociar. De hecho, ya son más las voces republicanas en desacuerdo con la idea.
La CNN añade las dudas sobre las medidas como final de su artículo:

If a national emergency is declared to build the wall, the administration likely will face lawsuits questioning the legality of the move.
"The President's authority in this area is intended for wars and genuine national emergencies," Evan Hollander, communications director of the House Appropriations Committee, told CNN. "Asserting this authority to build a wasteful wall is legally dubious and would likely invite a court challenge."**

El párrafo final expresa claramente las aplicaciones de una emergencia nacional y del papel que en su caso tendrían las Fuerzas Armadas, que sentirían una segunda afrenta tras la retirada en contra de su voluntad fundamentada en los sacrificios hechos. Esto a Trump le importa poco, pero es desconocer profundamente la psicología militar, más allá de la propia política exterior llevada a cabo. La oposición de Mattis, militar él mismo, no es solo estratégica sino convertir en inútiles lo hecho por los que le precedieron, incluidas las muertes de soldados. No es romanticismo, es sentido común, es entregar gratuitamente todo lo que se ha ganado, dejando a los aliados en manos del enemigo. No es esa la mentalidad de un Departamento de Defensa. Ser usados ahora para que el presidente pueda ser tener el muro que prometió en su campaña es excesivo.


Los militares son disciplinados, pero la rabia va por dentro y las dimisiones seguirán produciéndose si no se varía el enfoque de Trump. La retirada de Jefe de Gabinete del Pentágono es un signo más de malestar. La parquedad explicativa es muy elocuente.
The Washington Post recoge la idea de Trump y la compara con otros países en los que se usa el "estado de emergencia". Los ejemplos son la situación turca tras el intento de golpe de estado, Egipto bajo el terrorismo, la crisis venezolana y Francia tras los ataques terroristas de París. Se señala al comienzo:

“I can do it if I want — absolutely,” he said, claiming he didn’t need congressional approval to build the wall. “We can call a national emergency because of the security of our country. We can call a national emergency and build it very quickly.”
But as The Washington Post reported on Friday, “legal experts said Trump’s emergency powers under federal law are limited and expressed doubt that such an avenue would solve a mounting political dilemma.”
Leaders often invoke emergency powers to handle natural disasters and other crises that require immediate attention. U.S. presidents have regularly declared national emergencies, including after the Sept. 11 attacks. Such declarations are also common abroad. In recent years, foreign leaders have also found ways to use states of emergency to broaden their powers or clamp down on dissent — occasionally for years at a time. Here are just a few examples.**


La declaración del estado de emergencia no solo implica que puede sacar dinero para su muro. Conlleva una serie de medidas en cadena, incluidas supresiones o limitaciones de derechos. Involucra a las instituciones, que tienen que pasar a un estado determinado. No es solo firmar por unos millones de dólares. En zonas parciales, se ha declarado por los grandes incendios, por los huracanes o las inundaciones. Son casos como el Katrina o los enormes fuegos californianos. Eso es una emergencia. No parece que sea el caso.
Trump sigue con su avance hacia ninguna parte, arrastrando a lo que se encuentra por el camino. La emergencia es él.


* "Dimite el jefe de Gabinete del Pentágono, semanas después de la salida de Jim Mattis" El País 6/01/2019
**"Trump inclined to declare national emergency if talks continue to stall" CNN 6/01/2019 https://edition.cnn.com/2019/01/05/politics/trump-national-emergency-border-wall-shutdown/index.html
*** "Trump may invoke emergency powers over border wall. Here’s how other world leaders use them" The Washington Post 5/01/2019 https://www.washingtonpost.com/world/2019/01/05/trump-may-invoke-emergency-powers-over-border-wall-heres-how-other-world-leaders-use-them/?utm_term=.718fbd346a3a