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viernes, 13 de mayo de 2022

La muerte de otra periodista y el Gran Influencer

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No sé si pronto tendremos que dar las bajas de los periodistas muertos en acto de servicio en cada guerra, en cada conflicto, en cada situación de corrupción en diferentes frentes y países. La viñeta realizada por la gran periodista egipcia Doaa Eladl me llega hoy y es sencilla y directa: una periodista perfectamente identificada en su chaleco de prensa, con su casco igualmente marcado junto a la sombra de la muerte. No hace falta más. Nos habla de la muerte de la periodista Shireen Abu Aqleh, asesinada —no se puede llamar de otra manera— de un certero tiro en la cabeza.


¿Se han convertido los indicadores de "PRESS" en contraproducentes? ¿Son ahora formas de marcar claramente objetivos en vez de lo contrario, una forma de protección? Habrá que plantearlo si se siguen produciendo estos crímenes contra los informadores. No hace mucho, en Ucrania, otra periodista fue bombardeada de forma precisa mientras transmitía, otro indicador fácilmente localizable y convertida en preciso objetivo.

La muerte de periodistas en México es una epidemia nacional. Un país con zonas  controlado por criminales, con conexiones corruptas y con un presidente que desprecia a la prensa, que ha tenido que hacerle una huelga de preguntas como respuesta a su actitud y palabras.

Hoy muchos que van a las Facultades de Información te dicen que quieren ser "influencers", otros que les importa más la "realidad virtual" y a otros muchos la comunicación comercial. La función del periodista no es ninguna de ellas, pero los tiempos no son los del heroísmo sino los de la popularidad y el beneficio. Los verdaderos periodistas tienen otra función y los que mueren los sacan de su invisibilidad diluida. Es triste que sea la muerte, el asesinato lo que nos haga fijarnos en esos hombres y cada vez más mujeres que van a primera líneas para que podamos ver escenas de las guerras, de los desastres... mientras cenamos y esperamos el siguiente concurso, reality o serie.

El Periodismo es cada vez más arriesgado porque los propios periodistas rebajan sus condiciones de seguridad por la competencia de los medios. Muchos trabajan por su propia cuenta, con muy escasos medios (seguridad, económicos...) para luego poder hacer llegar reportajes y crónicas de aquellos lugares en los que no se trabaja con ninguna seguridad.

Pero hay otro factor: el uso de la información y la desinformación como armas bélicas, lo podemos ver con claridad en Ucrania, convierte a los informadores en personajes molestos, que pasan a ser objetivos militares. La guerra de la información hace que haya que silenciarlos para que las versiones oficiales se abran paso entre los océanos de noticias. Una fotografía, un vídeo, unas entrevistas pueden desmontar una versión oficial. La prohibición de imágenes en la televisión rusa, el control de las palabras que pueden usar en las informaciones, etc. es solo una parte de lo que significa tener libertad de expresión e información. En el frente se traduce en la muerte como forma de disuasión para evitar que los periodistas se acerquen a las zonas que se están "limpiando". Nadie quiere tener testigos de masacres, torturas o la creación de fosas comunes como las que se están descubriendo en Bucha, con muertos de tiros en la nuca. Hay que evitar que haya testigos de todo esto. Hay que alejar a la prensa, por lo que el rótulo "PRESS" se convierte en marcador negativo, en garantía de nada.

La muerte de Shireen Abu Aqleh, la periodista de la cadena Al-Jazeera, como tantas otras se ha tratado de confundir, de responsabilizar oficialmente al enemigo. Pero hoy no es fácil esconderse a las miradas ciudadanas; siempre hay dispositivos de algún tipo, teléfonos o cámaras de vigilancia, que nos dan una versión distinta a la oficial. Ya ocurrió en Egipto, cuando las autoridades trataron de cargar la muerte de Shaimaa al-Sabbagh a sus compañeros. Un vídeo desde otro ángulo mostró al asesino, un oficial de Policía, que disparó a sangre fría contra la llamada después "mártir de las flores", lo único que llevaba en sus manos.

Esta vez la versión oficial es también desmontada por imágenes que nos muestran una realidad distinta. Es precisamente en este conflicto de realidades donde el periodista se vuelve incómodo y en víctima potencial de aquellos que desean imponer una versión oficial del mundo y sus acontecimientos.

En France 24 señalan los intentos fallidos de las autoridades israelís para frenar las acusaciones palestinas e internacionales de instituciones de derechos humanos: 

Para respaldar su versión, el mandatario hizo referencia a un video en el que un miliciano palestino celebra haber derribado a un soldado, cuando las fuerzas israelíes no habían sufrido bajas. Pero ese fragmento de menos de 14 segundos fue rebatido por la organización de derechos humanos B'Tselem, que concluyó que no corresponde al lugar en el que se produjo la muerte de Abu Akleh.*

 

La muerte de la periodista Shireen Abu Aqleh, como la de la periodista rusa disidente en Ucrania, Oksana Baulina, son parte de las guerras que el poder mantiene con la información disidente. El mundo es cada vez más orwelliano y cada vez la "realidad" se fabrica al dictado. La frase del presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi "no escuchen a otros, escúchenme a mí" resume ese deseos de anular cualquier otra fuente discrepante. En este contexto, son cada vez más frecuentes las muertes, intimidaciones, presiones de todo tipo contra aquellos que tratan de vivir la realidad de cerca y transmitirla.

Eso nos va forjando una nueva generación de periodistas más comprometidos, distanciados de otras formas de comunicación en este universo mediático y comunicativo que hemos creado. Los que se meten en él tienen sus propios héroes y heroínas, aquellos que cayeron por contar a verdad que vivían en trincheras, entre ruinas y escombros, entre cadáveres y lamentos. Lejos de la cultura narcisista del selfi, ellos dirigen sus cámaras y micrófonos a un mundo cada vez más complejo y arriesgado. Lo hacen por nosotros, para que salgamos de las burbujas que se nos fabrican y en las que vivimos cómodamente. Nos ofrecen lo que ven lo que viven; lo padecen internamente para que nosotros sepamos cada día qué ocurre en este mundo complejo, lleno de crueldad, implacable.

Las muertes de periodistas son el signo inequívoco de que el Gran Hermano se ha convertido en el Gran Influencer. El Gran Hermano te vigilaba; El Gran Influencer te dice lo que debes pensar, mirar y sentir. La diversidad de la prensa libre, las diferencias le asustan y quiere asegurarse que los periodistas no le aguan la fiesta. El pequeño gran periodista está en el punto de mira.

 

* "Una periodista palestina de Al-Jazeera fue asesinada en una redada israelí en Cisjordania" France 24 11/05/2022 https://www.france24.com/es/medio-oriente/20220511-periodista-cadena-aljazeera-asesinada-operacion-israel-cisjordania

sábado, 18 de agosto de 2018

La prensa no olvida

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La situación de la prensa en Egipto, como hemos señalado, con ocasión de diferentes casos, es muy complicada. Lo es para la libertad de expresión, tanto para la información periodística o la opinión expresada en los medios, como para cualquier otra forma de expresión, como ocurre con los artistas, que ven reducida su capacidad de realizar su trabajo por las múltiples obstáculos administrativos que han ido creándose a su alrededor.
El régimen sigue considerando que el silencio y la propaganda son los dos extremos posibles. Con el empeoramiento de la situación económica,  las subidas de los precios de los elementos básicos, los recortes en los subsidios, etc. el descontento aumenta, por lo que las medidas de represión son el remedio que el gobierno de al-Sisi ha elegido como forma de "armonizar" a la población. Las conferencias, las inauguraciones, las campañas militares en el Sinaí, etc. no logran convencer a aquellos que padecen los efectos directos de los desastres acumulados durante décadas y de los que se hace único responsable al 25 de enero de 2015, es decir, cuando los egipcios dijeron ¡basta! a un régimen similar a este.
EgyptNews.net publicaba el día 16 una noticia firmada por la Human Rights Watch sobre la situación de los artistas. Lo hace con el títular "Egypt: Campaign to Crush Artistic Freedom", desde el que ya se da cuenta de lo sistemático de las medidas contra la comunidad de artistas:

(Beirut) - The Egyptian authorities have arrested over a dozen people in a crackdown against artists, apparently prosecuting them for exercising their freedom of speech, Human Rights Watch said today. The government also has issued new decrees to severely curtail freedom of expression. Security agencies and recently created government entities have added layers of censorship to silence criticism of the government on television and in movies, theaters, and books.
Since February 2018, authorities have arrested or prosecuted an Egyptian poet, a prominent pop singer, a playwright, a belly dancer, and several actors and filmmakers solely for their work. The Supreme State Security Prosecution (SSSP), which oversees terrorism cases, or the military prosecution unit, have summoned these artists, some of whom face terrorism-related charges. New regulations have heightened barriers for independent artists and nongovernmental organizations to organize public art events, and the main state censorship authority is expanding its offices around the country.
"The obsession with prosecuting artists for expression authorities simply dislike shows what a farce President Abdel Fattah al-Sisi's claim is that his administration's priority is 'fighting terrorism,'" said Sarah Leah Whitson, Middle East and North Africa director at Human Rights Watch. "It seems a key aim of al-Sisi's government today is to brutalize and bully Egypt's entire society into silence and submission, including the country's creative class of artists."*



La descripción del último párrafo de la situación es una descripción que no es demasiado exagerada a la vista de la situación. Comentamos ya aquí las medidas estrictas para la organización de festivales, exposiciones, etc. que han de tener el control absoluto y la autorización por parte de las autoridades administrativas en un intento de evitar cualquier crítica.
La idea de que la obra de los artistas y sus críticas sean considerados como "actos terroristas" no deja de ser un sarcasmo por parte de un régimen que dijo haber cumplido la "hoja de ruta" hacia la democracia. Pero como ya se preveía, la ruta llevaba a las raíces autoritarias del régimen, superando con creces la represión del sistema anterior, el del denostado Mubarak que por dejadez se dejaba aspectos que hoy parecen muy importantes para el régimen de al-Sisi.
Hay que empezar a pensar que al-Sisi cree realmente en su misión, ser el nuevo fundador de la república egipcia y de los propios egipcios. Al-Sisi ve la Historia y está a su servicio. En ella ha visto un futuro en el que los egipcios con uniforme y sin él se comportan de la misma manera y atienden los mismos mandatos. Todos se han convertido gracias a las estrictas medidas aprendidas en escuelas japonesas repartidas por el país y que han transformado el sistema educativo; un país en el que todos se paran al tener el segundo hijo, hijos que mantienen sanos para evitar gastos al Estado. Todos se han vuelto buenos musulmanes y los que están encarcelados reconocen sus culpas y se arrepienten. Los familiares de los desaparecidos, encerrados y muertos comprenden que la venganza es inútil y olvidan gozosos, sumándose a los esfuerzos del estado. En las mezquitas solo se enseña la versión más amable del islam y todos se han vuelto tolerantes y felicitan las fiestas a los coptos de corazón. Y se apretarán las clavijas hasta que todo esto se consiga... o reviente todo.
No hay demasiada ironía en lo anterior. Ese mundo idílico es el que se llevará a cabo gracias a las medidas tomadas por el Ejército, que no es más que el "pueblo" uniformado, siguiendo las órdenes del presidente, que no es más que el "padre" del pueblo, también uniformado.
Pero las medidas de represión constantes indican que esa fantasía no prospera realmente más que en la propaganda. En realidad eso solo se conseguirá con medidas a largo plazo y dando a los egipcios lo que no reciben por parte del estado, que debe reformarse y no ser un foco de autoritarismo.
Es en este contexto en el que llama la atención el artículo publicado en Ahram Online sobre los periodistas de Al-Jazeera encarcelados en su momento en Egipto. El artículo, con el titular "Journalist Peter Greste is prepared to sue Al Jazeera", tiene un sorprendente tono y afirmaciones y debe encuadrarse en los "movimientos" de la prensa tras la creación de un sistema de control de medios, profesionales y contenidos desarrollado institucionalmente por el régimen:

New leaked emails from the inbox of Egyptian-Canadian journalist Mohamed Fahmy indicate that Peter Greste, his former Australian colleague and cellmate, is preparing to sue the journalists’ former employer: the Qatari-based Al Jazeera Media Network.
The two award-winning journalists were wrongfully convicted in Egypt in 2014 for fabricating news and belonging to the Muslim Brotherhood group, which the Egyptian government has designated as a terrorist organization.
Many journalists and organizations dedicated to press freedoms considered the trial—where the journalists received sentences of seven years each—a travesty of justice.
Both journalists had been openly critical of Egypt’s clampdown on the press and the security sweep that left thousands of dissidents and many local journalists jailed in the aftermath of Egypt’s revolution and subsequent changes in government.
From the outset, many analysts and prominent journalists said that the case likely had little to do with the work of the journalists themselves, and instead served as a manifestation of the vicious ongoing dispute between the current Egyptian government and the state of Qatar, which owns Al Jazeera and has been a major funder and backer of his Islamist nemesis the Muslim Brotherhood group designated as terrorists in Egypt, Russia, Syria, Bahrain, Saudi Arabic and the United Arab Emirates.**


Como puede apreciarse, se aprovechan los ataques de Greste contra Al-Jazeera para arremeter contra el sistema judicial egipcio, tildando de "farsa de justicia" los juicios celebrados contra los periodistas. Se aprovechan las críticas contra la cadena qatarí para poder criticar las acciones contra los periodistas, que se limitaban a realizar su trabajo. Pero el régimen egipcio castigó a Al-Jazeera en la cabeza de los periodistas que fueron quienes se llevaron los golpes en una acción "equivocada" (como se dice) y excesiva, que efectivamente le valió a Egipto más condenas internacionales de países, organismos e instituciones creadas para velar por la libertad de expresión y de prensa.
Pasado un tiempo, las acciones del régimen contra los periodistas de la delegación en El Cairo se vuelven contra él al quedar en evidencia, lo instrumental de las medidas y la politización de la justicia, al servicio del régimen. La cadena qatarí aprovechó además  las acciones contra sus periodistas para seguir atacando al régimen, por lo que este se granjeo más antipatías de las normales en el plano internacional.
El artículo, firmado por, sigue la estrategia de atacar a Al-Jazeera y a Qatar, resaltando lo erróneo e injusto de su juicio. Es fácil entender el énfasis cuando muchos periodistas están bajo acusación de colaborar con grupos terroristas o de expandir noticias falsas para desacreditar al Estado, el Ejército, los Jueces, etc. En la categoría de "noticia falsa" entra todo lo que no se haya afirmado antes por parte del gobierno.


En el texto se da el protagonismo a los periodistas a los que se usó como "desafío" contra Qatar y la cadena televisiva, a los que se considera una y la misma cosa, considerándolos "terroristas" y portadores de los mensajes de los Hermanos Musulmanes.
Tras darnos cuenta de los líos ocurridos con los emails y los documentos que se utilizarán contra las querellas, el artículo continúa:

Greste’s Australian citizenship allowed him freedom of movement, whereas Fahmy was released from prison, but put on a retrial and was banned from travelling outside of Egypt.
While Fahmy was ultimately pardoned after his first conviction and allowed to return to Canada in September 2015, when prominent British human rights lawyer Amal Clooney took on his case.
The lawyer has criticized the Egyptian judiciary, describing it as a ‘tool of repression,’ but also released a statement criticizing the Qatari channel: “Al Jazeera should also respect the spirit of the Riyadh Agreement, which requires that parties should not foment hatred between groups but rather work openly and cooperatively with each other in a spirit of reconciliation.”
In May 2015, flanked by his Canadian lawyers, Fahmy announced in a press conference in Cairo that he had filed a lawsuit in the British Columbia Supreme Court against Al Jazeera demanding the network pay $100 million in punitive and remedial damages for its “negligence” which he believes had contributed to his conviction.**


El Acuerdo de Riyadh (Riyadh Agreement) es el nombre puesto al acuerdo secreto mediante el cual una serie de países, incluido Qatar, se comprometían a no interferir en los "asuntos" de los otros y, en especial, a no apoyar a los grupos disidentes de cada país. Es la forma en la que estos autócratas se protegen entre ellos de los que ha sido siempre su estrategia, alianzas para debilitar a sus vecinos. No es nuevo, así ha sido siempre, pero las divergencias obligaron a ponerlo por escrito. Los firmantes fueron en primera instancia Arabia Saudí, Qatar y Kuwait, posteriormente lo harían los Emiratos, Bahréin y Abu Dhabi. El compromiso incluía también no amparar a la Hermandad Musulmana y apoyar la situación de Egipto tras el golpe para mantener su "estabilidad".
El acuerdo, sacado a la luz por la CNN incluía una referencia a Al-Jazeera:

A second agreement headlined "top secret" and dated November 16, 2014, adds the King of Bahrain, the Crown Prince of Abu Dhabi and the Prime Minister of the UAE. It specifically mentions the signatories' commitment to support Egypt's stability, including preventing Al Jazeera from being used as a platform for groups or figures challenging the Egyptian government.
The second agreement specifically mentions Al Jazeera, and not other media outlets like the Saudi-owned Al Arabiya. After the agreement was signed, Al Jazeera had shut down a channel dedicated to coverage: Al-Jazeera Mubashir Misr.***

Por todo ello, viendo la importancia que se le da a Al-Jazeera, el artículo publicado en Ahram Online defendiendo a los periodistas, atacando a la cadena (y a Qatar) y criticando duramente la labor de los jueces, conectados directamente con el gobierno, revela de nuevo que los ataques a la prensa —en medio de un entorno altamente represivo para toda manifestación, real o solo posible— manifiestan una corriente  profunda que está aflorando en diversos medios.
Los ataques a los artistas (y demás intelectuales), a miembros de la comunidad académica (como en el caso de la profesora Mona Prince), a los periodistas, presentadores de los medios, etc. está dejando un panorama asfixiante en Egipto.
Creo que es el primer caso en el que es tan grande la contundencia contra la judicatura y su uso político por el gobierno. Se ataca a Qatar y a la cadena Al-Jazeera, pero se defiende la integridad de los periodistas, a los que se considera injustos paganos de las disputas entre estados o gobiernos. Greste y los demás periodistas de la delegación arremeten contra la cadena y se sienten manipulados. La prensa egipcia aprovechará la ocasión para atacando a Qatar y Al-Jazeera poder defender a los compañeros, como lo han hecho ahora. Era algo que estaba pendiente. De paso ajustan cuentas con la Justicia y el sistema. 


* Human Rights Watch "Egypt: Campaign to Crush Artistic Freedom" Egypt News Net 16/08/2018 http://www.egyptnews.net/news/257846377/egypt-campaign-to-crush-artistic-freedom
** "Journalist Peter Greste is prepared to sue Al Jazeera" Ahram Online 18/08/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/2/8/309856/World/Region/Journalist-Peter-Greste-is-prepared-to-sue-Al-Jaze.aspx
*** "Exclusive: The secret documents that help explain the Qatar crisis" CNN, 11/07/2017 https://edition.cnn.com/2017/07/10/politics/secret-documents-qatar-crisis-gulf-saudi/index.html





sábado, 7 de febrero de 2015

Traidores y patriotas, según se mire

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hay muchas formas de entender el nacionalismo. Hay el chovinismo extremo, el que se le llena la boca del nombre del país mientras este se desmorona; está el excluyente, que no admite a nadie que piense de forma distinta a como se haya establecido por el propio nacionalismo. Para este último, todos los discrepantes son traidores, hijos indignos de una patria que debe exigirles cuentas. Otros, en cambio, saben que es en la crítica y no en el halago donde se debe forjar el día a día, que prefieren señalar defectos antes que forjar virtudes para cantos floridos. Cuando hablo de defectos, me refiero, evidentemente, a aquello que es corregible en beneficio de todos. No hablo del derrotismo o de la crítica esnob que no ve nunca nada bueno en lo que le rodea, la negación por sistema.
Uno de los muchos casos judiciales en los que está inmerso Egipto ha planteado un problema de nacionalidad. En estos momentos en los que se está fabricando un nacionalismo extremo y se apela a los sacrificios nacionales, la unidad, etc., la cuestión tiene su importancia. Se trata del caso de los tres periodistas de la cadena Al-Jazeera detenidos bajo graves acusaciones de apoyo al terrorismo, espionaje, deteriorar la imagen del país, etc. El caso ha tenido amplias repercusiones internacionales especialmente por ser uno de ellos el periodista australiano, Peter Greste, lo que mantuvo el interés constante de ciertas cadenas y la presión del gobierno australiano. Menos suerte tuvieron los otros dos colegas, uno de ellos egipcio y otro con doble nacionalidad. Greste ha podido salir, después de 400 días de cárcel, gracias a un decreto para la expatriación de detenidos extranjeros, que le ha permitido salir el domingo pasado y encontrarse ya en Australia. De esta forma, el gobierno egipcio se quita de encima una patata caliente que le está atrayendo las críticas internacionales por cuestiones relacionadas con la libertad de prensa. Ya hay bastantes críticas a otras decisiones para mantener esa ventana abierta.


Los casos de sus dos compañeros son más complicados. Aquí no se puede aplicar el decreto a los extranjeros porque no lo son. Y es aquí donde surge la noticia referida a uno de ellos. Nos la trae el diario Egyptian Streets con el título "He Had To Choose Between His Egyptian Nationality And Freedom. He Chose Freedom":

Mohamed Fadel Fahmy, a Canadian-Egyptian journalist who has been in jail for more than 400 days, has renounced his Egyptian nationality, paving the way for his deportation, said Fahmy’s family.
“It was a very difficult decision. Mohamed is very proud and comes from a patriotic family of high ranking military and policemen that have defended this country and fought its wars,” said Adel Fahmy, Mohamed Fadel Fahmy’s brother.
According to Adel, many family members are offended by the decision and have refused to support the Al-Jazeera journalist’s decision. However, his fiancee and mother have stood firmly by the journalist.
The decision to renounce citizenship has paved the way for his “imminent” release, reported Canada’s CTV and CBC. Earlier this week, Canada’s Foreign John Baird had said Fahmy’s release was imminent, but gave no further details.
In November 2014, Egypt’s President Abdel Fattah Al-Sisi signed a decree allowing the deportation of foreign nationals charged with crimes in Egypt.*


La noticia plantea en toda su crudeza el dilema al que se le somete y el vicio excluyente del nacionalismo. Como no se puede desdecir de las acusaciones que hizo que los periodistas pagaran en sus carnes las relaciones con Qatar, que es quien está detrás de Al-Jazeera, por proteger a la Hermandad Musulmana, la fórmula elegida para quitarse el problema en el caso Mohamed Fadel Fahmy exige la renuncia a su nacionalidad, algo que ha hecho. Lo que Greste no tuvo que hacer, en el caso de Fahmy, con doble nacionalidad, se plantea como una salida.
Sin embargo, la solución de abrirle le puerta tiene un coste social y muestra la división y las tensiones a las que está sometida la sociedad egipcia. La mención de la división familiar entre aquellos que desean ver a Fahmy libre y aquellos que prefieren verlo en la cárcel pero encerrado como "egipcio" solo tiene sentido e ese clima de división. La presión del grupo es grande en una sociedad en la que la familia es el núcleo y lo que hace cada miembro repercute sobre el nombre de los demás. Se menciona la oposición de la parte de la familia, que son militares y policías, porque el abandono de la nacionalidad es visto como alta traición, como el mayor crimen posible. ¿Cómo se puede renunciar a ser "egipcio"?, piensan. Quizá tras 400 días en la cárcel el concepto de "nacionalidad" tenga un sentido distinto al que tiene en los desfiles levantando una banderita y besando retratos de presidentes.

Dejando sin su nacionalidad a Mohamed Fadel Fahmy, se le aplica el máximo castigo a los ojos de la "nación", aunque este castigo se hace extensivo a la familia, que pasa a tener entre sus miembros a un apestado que, al renunciar a la nacionalidad egipcia, se ha mostrado como el criminal que realmente era. Eligiendo la libertad, se manifiesta visiblemente culpable a los ojos de todos. Mientras otros dan la vida por la patria, él la abandona, viene a ser el mensaje.
El nacionalismo excluyente no piensa en términos de discrepancias sino de unanimidades en torno a un mensaje idealizado, a una canción monótona ante la que solo cabe danzar cogidos todos de la mano. Para ello fabrica su propia historia, niega la realidad y acusa a todos los que no la comparten. Las acusaciones de traición se suceden en cuanto que se mueven del guión prefijado. El caso más notable en Egipto son las acusaciones contra Mohamed ElBaradei, visto como un traidor por no querer seguir en un gobierno con el que no compartía los métodos represivos. Criticar es sinónimo de traición y eso, tal como están los medios egipcios de calientes, significa ser merecedor de todas las acusaciones en función de la importancia concedida. Eso implica el alcoholismo, la drogadicción o la blasfemia, cualquier cosa es válida. A tal extremo llegaron las difamaciones contra ElBaradei, que Ahram Online publicó un artículo, en agosto de 2014, pasado un año de su retirada, con el revelador título "Egyptian icon or traitor? ElBaradei’s legacy"**:

Former interior minister Habib El-Adly – currently facing a retrial for killing protesters during the 2011 uprising – recently stated that ElBaradei incited violence during the revolt and was an emblem of a US-led conspiracy.
Most politically inclined citizens view the campaign as blatantly inaccurate and baseless.
"My criticism for ElBaradei is completely independent of the smear campaigns launched against him, which I do not believe to be remotely accurate," Bahaa said.
Dawoud added: "El-Adly's recent comments about ElBaradei being an agent for the US are part of the same smear campaign the Mubarak regime launched against him in 2010."
Dawoud also views recent rumours and insults hurled at ElBaradei to be part of the state's agenda.
"Calling ElBaradei a spy and a traitor distracted people from seeing his legacy and gave the government a cover for what it really wanted to do, which was to wipe out the Muslim Brotherhood," he said.
If the defamation relies on baseless accusations, others feel that criticism over his political commitment is legitimate.**


Son muchos años de este tipo de prácticas por parte del mundo político y el mediático. La artillería de los medios puede bombardear a los que caen en desgracia como forma de ganar puntos ante los que manejan los hilos del estado. Es lo mismo que se ha hecho con los activistas de la revolución, se les ha pasado a considerar enemigos del pueblo y pasan a ser considerados agentes enemigos —siempre de Occidente y de algún país árabe no citado expresamente por si cambian de golpe las tornas y hay que pedirles dinero—, espías que buscan el hundimiento del país. Las historias más increíbles y rocambolescas son aceptadas con una naturalidad pasmosa.
El diario El Mundo nos trae otro ejemplo de doble nacionalismo, como se entenderá ahora. Aunque la historia sea imprecisa, voluble e interesada, hay que mantener ciertos mínimos, pasados los cuales se convierte en infamia. Nos lo explican así:

Raro es el medio de comunicación internacional que no haya recibido una llamada de diplomáticos de Polonia, como parte de la cruzada que estos mantienen desde hace décadas contra la expresión "campos de concentración polacos" en referencia a los campos de exterminio nazis de Auschwitz y Majdanek. Coincidiendo con el 70º aniversario de la liberación de Auschwitz, un ciudadano polaco y una asociación han elevado el nivel de su ofensiva y han llevado a un juicio ejemplarizante a la cadena de televisión alemana ZDF, por un cargo de "daños contra la dignidad nacional polaca".
La demanda fue presentada ante un tribunal de Cracovia en julio de 2013 por el superviviente de Auschwitz Karol Tendera, de 94 años de edad y asistido por la asociación Patria Nostra, cuando la página web de la cadena pública de televisión alemana ZDF anunció la emisión de un documental donde se refería a Auschwitz y Majdanek, ambos construidos por el régimen nazi en la Polonia ocupada, como "campos de exterminio polacos Majdanek y Auschwitz". La ZDF estableció desde entonces en sus normas de estilo la exigencia de referirse a Majdanek y Auschwitz como "campos en Polonia" y no "campos polacos", pero la demanda ha seguido su curso hasta el sonado aniversario.
"Tendera siente un enorme dolor e indignación y pide respeto por el trágico legado de miles de ciudadanos polacos muertos en campos de concentración alemanes", ha explicado el abogado de la asociación Patria Nostra, Szymon Topa. Tras la primera audiencia, Tendera ha declarado que "casos como el de la ZDF son insultantes y peligrosos porque las generaciones más jóvenes no saben mucho acerca de la historia, por lo que esta terminología puede perpetuar una imagen falsa del mundo". Se ha mostrado convencido, además, de que la terminología utilizada por la ZDF es "intencionada" y que "lo hacen a propósito para hacer que vaya cuajando una falsedad histórica". Por ese motivo, ha dicho, "voy a probar ante la corte que nos detuvieron los alemanes, nos torturaron y asesinaron los alemanes y que fueron ellos quienes construyeron y financiaron esos campos".***


Tenemos enfrentados dos formas de nacionalismo, uno de la negación y otro de la afirmación. Es evidente que a la ZDF alemana le tiembla la voz cuando tiene que decir "campos de exterminio alemanes", pero es lo que eran. Hacen bien los polacos en señalar que no fueron ellos los que los construyeron allí, sino las víctimas. Es una infamia referirse a ellos como "campos polacos".
Ya en los años sesenta y posteriormente también ha habido que hacerlo, algunos intelectuales alemanes comenzaron a advertir del problema del olvido de la guerra y de sus desastres tras el llamado "milagro alemán". Basta con leer la obra de Heinrich Böll, premio Nobel, para ver el recordatorio. Advertían sobre todo de los efectos sobre los "hijos" de la guerra, los que se habían quedado en casa y que no preguntarían a sus padres qué papel tuvieron en aquella barbarie.


El surgimiento del racismo y la xenofobia en Alemania (como en otras partes de Europa y del mundo) es consecuencia de los olvidos históricos y de los refuerzos de las líneas emocionales de la "patria" por encima de todos los demás. Por eso muchos ciudadanos alemanes son firmes en plantarle cara a este movimiento de exaltación patriótica cuya finalidad no es otra que el sembrar odios contra los demás. Europa tiene un historial en este sentido que no debe olvidar. Llamar "polacos" a los campos de exterminio en los que los nazis, los que presumían de ser alemanes puros, forma parte de un error histórico demasiado intencionado.
Todos los países tenemos un pasado con elementos que nos gustaría que no se hubieran producido. Los tiempos de la convivencia como valor internacional y de los derechos humanos como doctrina universal son muy recientes. Los actos conjuntos de celebración de los finales de las guerras son momentos en los que se aprovecha para manifestar la buena voluntad del presente ya que el pasado está ahí y no se puede cambiar, aunque si se puede tergiversar al contarlo, mentir o silenciarlo. Y eso ya es responsabilidad del presente.
Los nazis fueron responsables del exterminio entonces, pero la ZDF o cualquier otro medio que trate de ocultar el origen mediante este tipo de subterfugios, tecnicismos lo será ahora de falsificación de la Historia y de lo que ocurra por hacerlo en el futuro.


Los nacionalismos solo son positivos cuando asumen críticamente el país. Ni como víctimas ni como señores, reinantes o destronados. Sembrarlo es correr el riesgo de que sean malas hierbas las que crezcan mañana. El otro día recogíamos la queja de la historiadora y presidenta de la Academia de la Historia, Carmen Iglesias, sobre los peligros de que la juventud desconozca el pasado. El peligro aumenta cuanto más oscuro sea ese pasado y los viejos demonios se presenten con caras sonrientes o como injustas víctimas de difamaciones. El auge del nacionalismo no es más que el redescubrimiento de que era la mejor forma de manipulación junto con la religión. Guerras nacionalistas y guerras religiosas han sido lacras de siglos. Hoy algunos países juegan con unas y con otras, algunos peligrosamente con ambas en mezclas explosivas. Hay un patriotismo bien entendido como hay un sentimiento religioso que puede tender a hacer el bien. Pero se pueden usar ambos para sacar lo peor del ser humano y disfrazarlo de heroicidad o martirio. 


El abandono en un mismo movimiento de la nacionalidad y la cárcel por parte de Mohamed Fadel Fahmy tiene mucho de simbólico. A veces es la nacionalidad misma la que se convierte en cárcel del que la posee. O quizá sería más justo decir que somos poseídos por nuestras nacionalidades. Así ocurre cuando solo hay una forma de estar en tu país y cuando intentar otra supone convertirse automáticamente en traidor. Lo que se está consiguiendo con estos vaivenes es el aumento de la lista  oficial de traidores y de héroes caídos en desgracia. Wael Ghonim fue detenido en los primeros días de la revolución del 25 de enero por el gobierno de Mubarak. Fue puesto en libertad y salió ya diciendo que él no era un traidor. Pasado el tiempo ha tenido que seguir diciéndolo, aunque esta vez era traidor para los que le consideraban un héroe antes. El siguió diciendo lo mismo, pero eso da igual. Lo mismo ha ocurrdio con Bassem Yousef, el humorista. Un traidor cuando criticaba al gobierno actual pero un héroe cuando criticó a Mubarak, a la SCAF y a Morsi. La lista aumenta cada día y es solo muestra del radicalismo y la facilidad manipuladora para dirigir el odio contra personas a las que se amaba anteriormente. Cuando a alguien que critica se le da un premio internacional, este se considera una prueba de su traición. Bassem Yousef, después de ser acosado, ha acabado invitado en la Universidad de Harvard. Fue el hombre que dijo y escribió que el defendía los derechos de todos, incluidos los de quienes le atacaban. ¡Terrible error! Eso es visto como traición. En Harvard podrán escuchar sus opiniones. Eso servirá para que todos piensen que va allí a desprestigiar a Egipto, por lo que se confirmará que es un enemigo que conspira contra resurgir glorioso el reino de las pirámides. Las televisiones egipcias se llenarán de exaltados presentadores pidiendo su cabeza y que se le retire la nacionalidad.


Los alemanes que salen a decir no al racismo son alemanes y no solo aquellos que besan cincuenta veces al día la bandera que pisotean con sus actos bárbaros. Los xenófobos que en España reservan la caridad y las ayudas "solo para españoles" son despreciables simplemente, por mucho que canten himnos y se emocionen con banderas al viento sacándolas a pasear. Reservan sus emociones para los símbolos y no se conmueven con el sufrimiento ajeno, que es lo que de verdad nos hermana a todos.



* "He Had To Choose Between His Egyptian Nationality And Freedom. He Chose Freedom" Egyptian Streets 3/02/2015 http://egyptianstreets.com/2015/02/03/he-had-to-choose-between-his-egyptian-nationality-and-freedom-he-chose-freedom/
** "Egyptian icon or traitor? ElBaradei’s legacy" Ahram Online 14/8/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/0/108387/Egypt/Egyptian-icon-or-traitor-ElBaradei%E2%80%99s-legacy.aspx

*** "No hubo 'campos de concentración polacos'" El Mundo 6/02/2015 http://www.elmundo.es/internacional/2015/02/06/54d4899722601d07468b456f.html





martes, 24 de junio de 2014

La visión correcta o por qué nadie ve lo que yo veo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La condena de los tres periodistas de la cadena qatarí Al Jazeera en Egipto a entre 7 y 10 años de cárcel ha vuelto a oscurecer la trayectoria del proceso político. Tras las masivas sentencias de muerte,  los encarcelamientos por millares, llega ahora uno de los momentos esperados y temidos: la sentencia de los tres periodistas acusados por las autoridades de cosas que nadie llega a entender. Una vez más, la contestación del gobierno Egipto es que el mundo se equivoca, que nadie entiende lo que ellos hacen, esta extraña e insólita vía a la "democracia". Una vez más, la triste excepcionalidad que se vuelve ya normalidad en el interior de la burbuja. Egipto está creando un mundo propio, elaborando un autismo político mediante el que se aísla del resto.
La visita de John Kerry ha sido conmemorada con esta sentencia. El diario Ahram titula que las relaciones entre Estados Unidos y Egipto se deben basar en el "mutuo respeto", algo complicado y que Kerry se ha encargado de desmentir mostrando su preocupación y asombro por la condena a los periodistas. La información nos muestra, a través del Ministro de Asuntos Exteriores, el punto de vista oficial egipcio:

In his first visit to Egypt since ex-army chief Abdel-Fattah El-Sisi was elected president, US Secretary of State John Kerry met with Foreign Minister Sameh Shoukri.
Foreign ministry spokesperson Badr Abdel-Ati said Shoukri and Kerry stressed the importance of developing strategic relations on the basis of mutual respect and the rejection of intervention in internal affairs.
"Shoukri emphasised that there should a greater understanding on the part of the US of the reality of conditions in Egypt. [The US should also] take a correct view of the changes aimed at building a real democratic system which serves the interests of all Egyptians,” Abdel-Ati said.*

Sorprenden estas declaraciones realizadas por el portavoz ministerial, esta reinterpretación del sentimiento de John Kerry y esta teoría de la "democracia real" y del "visión correcta" que se sostiene desde el gobierno. Todo el mundo está equivocado; cualquier crítica al sistema desconoce la "realidad egipcia", todo es conspiración. Pero por mucho empeño que se ponga, lo que se ve es lo que hay. Egipto puede repetir una y otra vez al mundo lo que considera una "democracia", pero el mundo —una y otra vez también— va a seguir viendo lo que ve. La historia política del mundo ha demostrado que las palabras dan mucho de sí, pero los hechos no tanto, que el número de interpretaciones posibles está más limitado y que los matices son solo matices y las excusas solo excusas.
Ante el argumento que se esgrime de la independencia de los jueces como muestra de "respeto" a sus condenas a muerte masivas o al encarcelamiento, solo puede suspirar y mover la cabeza. El argumento de que son el resultado del perfecto funcionamiento de separación de poderes no sabes si es una burla o si realmente piensan que se puede sostener sin un mínimo de sonrojo. Como estos argumentos solo se pueden exponer en casa, la condena es al aislamiento, a vivir en una burbuja casera en la que se puedan decir estas cosas con impunidad. En el mismo artículo doméstico, el diario señala:

In political terms, a foreign ministry source said Kerry recommended that Egypt espouse "inclusive democracy" in the coming period, meaning that all political factions must have a say in the coming parliament. In response, Shoukri said the Muslim Brotherhood was designated a terrorist organisation, but its members, as ordinary Egyptians, are allowed to exercise their political rights.
Al-Ahram political analyst Emad Gad told Ahram Online: "If inclusive democracy means reintegrating the Muslim Brotherhood into the political process in Egypt, this will be rejected by all political factions."
Gad recommended: "America must learns a lesson from Iraq, that is there is no difference between moderate and extremist Islamist forces and that all are united by the ideology of militant jihadism."
"The problem with the Obama Administration now is that it sees the Brotherhood as a moderate organisation while the overwhelming majority of Egyptians see it as a terrorist group exploiting democracy and elections as tool for turning the country into a religious tyranny," said Gad.*


Los términos "real democracy" e "inclusive democracy" parecen estar contrapuestos como únicas salidas; esto es falso, una falacia. Lo que el gobierno islamista de Morsi hizo o dejó de hacer no puede estar condicionando la vida egipcia como una amenaza que justifique todo. Especialmente porque los que ahora están en las cárceles no son ya solo los islamistas, sino también las personas que se sitúan en el otro extremo y que se limitan a criticar la deriva política desde posiciones socialistas o revolucionarias. ¿También se corre con ellos el peligro del yihadismo? ¿Cuál es la diferencia en términos reales entre una "religious tyranny" y una tiranía a secas? Puede que la "administración Obama" tenga un "problema" en su comprensión de la Hermandad Musulmana, pero la "administración egipcia" —no solo la actual— tiene el suyo en la comprensión de la "democracia".
El problema es que forzosamente la única forma de mantener esa ilusión de la "democracia real" es haciendo desaparecer la realidad, trastocándola hasta que quede al gusto o sencillamente no queden voces para decirle al "emperador" que está desnudo.


La cuestión va más allá de lo que entiendan los demás y afecta directamente a la sociedad egipcia. Las elecciones para decidir en primer lugar la presidencia egipcia esconde el problema político real, que es la realización de elecciones generales que permitan un parlamento. Por definición, un parlamento es un lugar en el que se "habla" y se debate. Sin embargo, la "democracia real" egipcia tiene que definir primero qué parlamento puede tener en estas condiciones de exclusión de discrepancias. Para ello se ha recurrido a un grupo de expertos, coincidente con muchos de los que redactaron la actual constitución enmendada para que desarrollen la ley y el modelo de parlamento que se debe convocar para cumplir la "hoja de ruta". El diario Mada Masr nos cuenta los problemas planteados por las elecciones generales:

The committee only had 15 days to draft the bill before putting it up for national dialogue with representatives of various political parties.
The liberal Wafd Party was heavily involved in the negotiations. But Ahmed Ezz al-Arab, the party’s vice president, says the only response they were able to get out of the committee was a “big no.”
“We explained the dire conditions that political parties went through. We explained the atmosphere of political exclusion we experienced under both the Mubarak and Morsi regimes. We said that we cannot function without a strong electoral law that gives wider powers to political parties. But the only answers we got was no,” he says.
Sherif Taha, spokesperson for the Salafi Nour Party, reiterated Arab’s remarks, adding that none of the party’s suggestions were ever taken into consideration.**


El problema que se plantea es precisamente el de un parlamento que forzosamente debe estar desdibujado porque es difícil realizar unas elecciones donde los grupos puedan representar a una sociedad que ignora una parte de la realidad. Lo que se resolvía en clave personalista en las elecciones presidenciales se ve imposibilitado en términos partidistas que, por su propia esencia democrática, exige variedad. ¿Cómo resolver la paradoja de la diversidad aparente y la unidad necesaria que no entre en contradicción con el personalismo? La única solución es atomizar el parlamento para evitar que los partidos, ahora muy débiles, adquieran protagonismo o disputen la versión unilateral de la "realidad" ahora existente.
En Mada Masr explican la composición del futuro parlamento:

A major bone of contention in the draft law is the mixed parliamentary system, whereby 80 percent of the seats are elected for single candidates and 20 percent are reserved for party lists. This represents a major shift from the last Parliament, in which two-thirds of the seats were reserved for lists and one third for individuals. Critics say the new configuration weakens the power of the political parties.
They warn that this system would once again empower individuals with traditional bases of support, such as money, power networks and tribal connections, which they would use to mobilize voters and thus turn the elections into a contest between people, not political ideas.
Farid al-Baiady, a member of the Egyptian Social Democratic Party’s political bureau, worries that this configuration will further weaken the country’s political life.
“Political parties are weak, so we either strengthen them or destroy them,” he said in a press conference.
The 80 percent allocation to individual candidates would also lead to a divided parliament with no clear political alliances, argues Rania Zada, a researcher at the Arab Forum for Alternatives. For example, critical alignments for the approval on the formation of government as per the 2014 Constitution will be difficult to attain.**


Un parlamento compuesto por un 80% de miembros individuales no es un "parlamento", aunque puede que el oficialismo pase a llamarlo "parlamento real" y sostenga que el mundo no lo entiende bien. Un parlamento así es una reunión de "notables", personas con el poder de salir elegidos pero sin el poder de hablar más allá de ellos mismos. Necesitan ser lo suficiente poderosos —o recibir los apoyos de los poderosos— como para conseguir los votos, pero quedarán subordinados en el parlamento a las alianzas que les permita dar algún poder a su voto.

El paso de un tercio de elegibles individuales del parlamento anterior al 80% es el reajuste a una forma de poder que ni quiere ni le interesa un partido detrás que le condicione, como ocurría con Hosni Mubarak o con los islamistas de Morsi. Los que lleguen al parlamento atomizado serán voces individuales pero con vocación coral. Se habrá reforzado, además, la figura del kappelmeister que, sin duda, afinará voces e instrumentos.
El rechazo de los partidos existentes, de muy diverso credo es por la comprensión de que es 20% que se les deja para repartirse los condena a participar en un farsa en donde no tendrán nunca la capacidad de sacar adelante propuesta alguna, supeditados a esa aplastante mayoría atomizada y fiel. Los argumentos que se esgrimen para justificar este modelo llevan, una vez más, a la excepcionalidad egipcia, algo que el mundo, en su ceguera y obcecación, no entenderá.
El caso de los periodistas de Al-Jazeera no es único; es solo un síntoma y un aviso más. El  Daily News Egypt nos contaba ayer otros casos de periodistas "advertidos" e investigados:

At least two journalists are being investigated by the prosecution for violating the Protest Law because of a demonstration held outside the Press Syndicate earlier this month.
Among those being investigated are political activist and journalist Rasha Azab and Khaled ElBalshy, a board member at the Press Syndicate and the Editor-in-Chief of private Al-Bedaiah news service, who said he said what he was only present in the press conference held inside the syndicate.
ElBalshy said he had not been summoned yet but learned that he will likely be soon and that Azab already has been. She could not be reached for confirmation.
The conference was organised on 12 June, one day after the sentencing of renowned blogger and activist Alaa Abdel Fattah and 24 others to prison for violating the Protest Law, to show solidarity with the defendants. It was followed by a demonstration held on the steps of the syndicate building. ElBalshy said: “The steps are part of the syndicate. The only body that should allow a protest to be organised on the steps is the syndicate,” highlighting what he believes is “ironic”.
The Press Syndicate’s lawyer, Sayed Abu Zeid, said he was aware that Azab and ElBalshy were being investigated for “protesting without a permit” but that “we are holding on to the right” stipulated in the Press Syndicate’s laws, that a journalist cannot be summoned to investigations directly from their home or place of work. Journalists can only be summoned through the syndicate, the law states.  Abu Zeid added that once the syndicate is approached for this investigation, he will notify Azab and ElBalshy and accompany them to the investigations.***


La Ley de Protesta debe ser un ejemplo más de práctica de "democracia real" que el mundo malinterpreta. Las cadenas de condenados por protestar contra la "ley de protestas" se siguen extendiendo. Probablemente se considere también un caso de independencia judicial.
El ministro de Asuntos Exteriores, nos dice, ha mandado un aviso a todas las embajadas y consulados de Egipto, advirtiendo de las reacciones internacionales ante la condena de los periodistas de Al-Jazeera. Les ha dado tres o cuatro argumentos para que puedan extender al mundo la "visión correcta". Me temo que será inútil y que el mundo seguirá en su cortedad visual sin comprender la "democracia real", sin llegar a entender la larga marcha emprendida.

Shoukry's directions include handing foreign ministers a translated statement from Egypt's general prosecutor explaining the circumstances behind the journalists' arrests and the charges brought to them.
The Egyptian ambassadors have also been given "speaking-points" to discuss with the diplomatic officials to affirm the independence of Egypt's judiciary and the rights of free and independent media guaranteed under Egypt's new constitution, passed last January.

These suggested "speaking-points" include an emphasis on the separation of legislative and judicial authorities and the affirmation that the defendants were arrested based on orders from the general prosecution, Egypt's assigned investigative judicial authorities.
They also include stressing that the convicted still have the right to appeal their verdicts, with a special emphasis that the convicted were tried in front of a normal civilian court, in front of a civilian judge.****

¿Se puede convencer a alguien con esto? ¿Es una muestra más de ese aislamiento crónico? Solo el deteriorado estado de la región evita que las condenas y las expresiones de rechazo sean mayores. Se cae en la misma situación que Mubarak aprovechó en su momento: justificar el control del país mediante las amenazas de caos. El deterioro de la zona sirve para cubrir los problemas reales y justificar lo injustificable, que deberá mantenerse como un peligro constante. Las aclamaciones dificultan escuchar el sonido de los problemas reales y de las falsas soluciones, que no llevarán más que a un callejón sin salida, a un aumento de la represión para acallar la discrepancia. Hay muchos egipcios que esperaban otra cosa. Y ellos lo ven desde dentro, sin necesidad de que los embajadores les expliquen lo equivocados que están.
Es difícil que se haga un buen edificio con malos ladrillos. Cada nuevo encarcelamiento por disentir, por decir que el emperador está desnudo, es una grieta más en el edificio, que hará avanzar su deterioro hasta acabar haciéndolo inhabitable. Entonces "realidad" e "ilusión", desgraciadamaente, coincidirán en una fusión perfecta. 
Hoy el mundo entero, ciego de democracia real, condena desde todos los puntos del mapa, la sentencia contra los periodistas y la amenaza que supone para el resto. Nadie la entiende o, quizá, todos la entienden demasiado bien. Quien sale perdiendo, claramente, es Egipto. Hoy los medios de todo el mundo hablan, sin matices, de "regreso a la dictadura". El mundo, una vez más, está equivocado y Egipto se pregunta cómo pueden estar tan ciegos.


* "Relations with US depend on mutual respect: Egypt's FM" Ahram Online 23/06/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContentP/1/104479/Egypt/Relations-with-US-depend-on-mutual-respect-Egypts-.aspx
** "A divided parliament" Mada Masr 23/06/2014 http://www.madamasr.com/content/divided-parliament
*** "Journalists investigated for violating controversial Protest Law" Daily News Egypt 23/06/2014 http://www.dailynewsegypt.com/2014/06/23/journalists-investigated-violating-controversial-protest-law/
**** "Egyptian ambassadors prepare for backlash over Al Jazeera verdict" Ahram Online 23/06/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/104561/Egypt/Politics-/Egyptian-ambassadors-prepare-for-backlash-over-Al-.aspx