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sábado, 16 de agosto de 2014

La Wikipedia y la perspectiva de género

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El diario El Mundo nos da cuenta de algunos de los retos y problemas que se han planteado en el congreso "Wikimanía", celebrado en Londres hace unos días por la fundación Wikimedia, el centro de todos los proyectos en marcha. Según su propia definición, "Wikimedia is a global movement whose mission is to bring free educational content to the world.".
La Wikipedia es un desafío intelectual gigantesco, el equivalente hoy a lo que hicieron Diderot y D'Alembert en el siglo XVIII. Es el intento de reunir los saberes, por un lado, pero también el de hacerlos llegar a todas partes. La tecnología permite que ese conocimiento se aporte a través de una comunidad más amplia, debilitando la idea de una comunidad cerrada que controle el conocimiento y lo restrinja en su beneficio. También la enciclopedia dieciochesca tenía una visión política, una intencionalidad clara de romper barreras.
El conocimiento ha sido poder cuando se ha ocultado; de ahí venía su fuerza. Los viejos gremios se juramentaban para transmitir las informaciones solo entre sus miembros, manteniendo ocultos sus saberes al resto. La enciclopedia dieciochesca ya supuso una revolución del conocimiento como proyecto de reunión, estructuración y difusión de los saberes, mediante los que se pretendía una mayor liberación de los espíritus y una mejor capacitación para los oficios. Estaban las ideas, pero también las enseñanzas prácticas de los oficios, de la construcción de los objetos.


La Wikipedia es un desafío amparado en las posibilidades tecnológicas, una superación de lo que supuso la imprenta. En la batalla de los libros con los dispositivos electrónicos de lectura, los primeros que recibieron el golpe en la línea de flotación fueron las enciclopedias. Ningún libro puede competir con la capacidad de corrección de errores y de actualización del conocimiento de las enciclopedias online. Es un hecho puramente tecnológico. Las primeras enciclopedias digitales que se produjeron en CD contenían ya ventajas multimedia: podías ver y escuchar a los pájaros o cantantes de los que la enciclopedia impresa solo te hablaba, ver bailar a Astaire y escuchar decir a Rhett Butler que, francamente, le importaba un bledo. La escritura y los dibujos eran sucedáneos explicativos de muchas cosas de la realidad. La fotografía se incorporó posteriormente y fue una gran aportación al conocimiento almacenado. El lenguaje  es bueno para el pensamiento abstracto, para exponer ideas, interpretaciones, etc., pero son sustitutos descriptivos de la realidad material o de los acontecimientos de la historia. Los dispositivos multimedia digitales permitían ir más allá de palabras, dibujos y fotografías, que es lo más que podía acoger el dispositivo "libro", el codex, e incorporar los sonidos y las imágenes en movimiento, además de su facilidad de reescritura, lo que permite su actualización constante, algo muy importante en materiales de este tipo. 


Lo que la Wikipedia incorporaba, además de estas cuestiones, era una voluntad política doble: abrir la escritura más allá de las comunidades habituales y expandir el conocimiento aprovechando una tercera tecnología, la de las redes de comunicaciones. Es la tecnología de redes la que permite su peculiar formato abierto partiendo de un principio social: el saber está repartido en un universo de especialistas. Los criterios de selección de los materiales que se deben incorporar son decididos desde abajo y no desde arriba. Es la democratización del conocimiento en su doble vertiente, creación y recepción.
Por mucho conocimiento que una enciclopedia tradicional pueda contener, tiene los límites de su propio soporte material. Cabe lo que cabe. Eso significa procesos que determinan qué queda dentro y qué se deja fuera. La Wikipedia no tiene en cambio ese problema y puede expandirse sin límites conforme a los propios intereses de los usuarios que incorporan conocimientos.


Es en este punto en donde se crean los problemas que el diario El Mundo nos transmite que se han planteado en el congreso de Londres:

"Queremos que la comunidad crezca y se diversifique. La expansión y la diversificación ayudara a mejorar la calidad en el resto de áreas y a cubrir todos los campos del saber", señala [Jimmy] Wales. El objetivo de diversificación es geográfico- hay un mayor activismo en Estados Unidos y Europa que en el resto del planeta- pero el desequilibro de género ha tomado urgencia en el encuentro de Londres.
La Fundación aspiraba a inclinar la balanza sexual de sus editores, los voluntarios que alimentan Wikipedia y resto de webs de la familia wiki. Se había fijado un crecimiento mínimo del 25% de mujeres para el 2015 pero este horizonte no se va a alcanzar. "Hemos fallado completamente en esta meta que nos autoimpusimos", reconoce Wales.*


Ante un proyecto de carácter titánico, como es la Wikipedia, no es de extrañar que surjan los problemas de la objetividad del conocimiento. Lo primero que hemos aprendido a través de la globalización es la diversidad de planteamientos que es posible percibir en función de las diferencias culturales. El hecho de que Estados Unidos y Europa sean los mayores aportadores de conocimientos a la Wikipedia es un reflejo de lo que en la realidad ocurre. Es allí donde se concentra el conocimiento y también el interés por su transmisión. Esto es una cuestión que obedece a diversas cuestiones. La gente sabe de lo que sabe y eso es lo que aporta. Hay culturas en las que esa idea de la colaboración, de la construcción en común, está más menos asentada. Wikipedia es activismo en sentido puro. Dedicar horas a la investigación de un tema o a su descripción requiere de voluntad; no se hace solo. Hay países con más arraigo del altruismo que otros. No es solo cuestión de aquellos lugares en los que se concentra la investigación científica, teórica o práctica. La Wikipedia se ocupa de las cosas más pequeñas hasta detalles increíbles. Cabe una "teoría", una "batalla" o una vieja canción de la que se nos cuenta quién fue su autor y quién el primero en grabarla. La aspiración de la Wikipedia no es selectiva sino acumulativa: que cada cual aporte de lo que sabe, sea lo que sea, cómics o física cuántica. Todos sabemos de algo o conocemos algo que podemos poner en manos de los demás.
Pero es precisamente en esas grandes cifras donde surgen los desequilibrios, el geográfico —que afecta a los sesgos e intereses culturales— y a los de género, que son por los que manifiestan mayor preocupación. Es 25% de participación femenina en las entradas de la Wikipedia para 2015, nos dice, no se va a cumplir.


Como todo lo que surge de grandes número, revela tendencias profundas que no me considero capacitado para interpretar. Simplemente están ahí, como un reto. ¿Es importante? Sí. Para los que creen que el conocimiento es el que es y que es indiferente quién lo exprese, le diré que eso es una visión naif del conocimiento que hoy ha sido dejada en evidencia por diferentes estudios que muestran que el sexo de las personas determinan ciertos aspectos, que son sensibilidades distintas, procesos perceptivos distintos e interpretaciones desde mentalidades diferentes. Por lo tanto, sí tiene una influencia importante.

En el manual publicado por el Gobierno de España y la Comisión Europea (Investigación e Innovación), con el título "El género en la investigación" (2009) podemos leer en su presentación:

La investigación más reciente ha demostrado como en muchos campos del conocimiento científico, desde las humanidades, hasta la medicina, pasando por las ciencias sociales y la ingeniería, las variables de sexo y género no son todavía suficientemente consideradas. Perviven estereotipos y sesgos en la investigación y en los desarrollos tecnológicos, que muchas veces construyen como norma universal lo que son las realidades, experiencias y expectativas de un grupo de personas, mayoritariamente varones, y también habría que decir de raza blanca y de un cierto nivel socioeconómico, y consideran como desviaciones de la norma las realidades de otras personas.
En medicina abundan los ejemplos: desde los ensayos clínicos realizados sólo con varones, que no generan suficiente evidencia sobre los efectos de los fármacos en mujeres, hasta el no reconocimiento de los síntomas diferentes de las dolencias cardíacas, y el incremento consecuente de diagnósticos erróneos en mujeres. La ciencia, como cualquier otro campo de la actividad humana, no está libre de los condicionantes culturales y sociales de su tiempo: los estereotipos de género y la menor valoración social de que son objeto las mujeres se trasladan a menudo a una consideración estereotipada y menor de sus realidades específicas, sean de orden social o de orden biológico, en la investigación.**

Es el mismo problema que se plantea en la Wikipedia: la acumulación que desequilibra las perspectivas. Ante esto la solución de la Wikipedia es aumentar el número aportaciones de mujeres. Es la política del equilibrio numérico, que es una forma de abordarlo. Junto a esto cabe también la posibilidad de una mayor sensibilidad hacia estas cuestiones, es decir, ser conscientes de que lo que creemos no es una "verdad objetiva", sino el resultado de nuestras posibilidades de pensar, que vienen determinadas por nuestra formación y cultura, dentro de la que se inscriben las diferencias de género. "Yo" no pienso objetivamente; pienso como he sido programado para pensar, dentro de los límites culturales en que me encuentro. Por eso es tan importante una educación abierta, que trate de combatir los estereotipos y no de reforzarlos, que busque crear un menor número de muros de cristal. El primer prejuicio, el más importante, es el de la objetividad, que universaliza mis propios principios. Esto no es "relativismo", sino la constatación de que entre muchos otros condicionantes contra los que luchamos para intentar alcanzar conceptos manejables, estamos nosotros mismos, campo de batalla de lo que somos y lo que podríamos ser.

Por eso no basta con incorporar más aportaciones de mujeres a la Wikipedia —o a cualquier otro campo— sino tratar de detectar los límites culturales del género. Esto ha ocurrido en campos como la Historia, la Economía, la Sociología, la Antropología, etc., en los que se ha introducido una perspectiva de género que ha servido para constatar la existencia de áreas y problemas invisibles hasta el momento. No ha afectado solo a las Ciencias Sociales o las Humanidades, también ha entrado en otras ciencias más "duras" metodológicamente, como ponía de relieve el texto citado anteriormente en el campo de la Medicina. Ha sido la incorporación de la mujer a todos estos campos lo que ha sacado a la luz esta ceguera de género. Y se va ampliando a otros campos, pues determina los enfoques particulares, la selección de los territorios que explorar, etc.
Si la Wikipedia recibe aportaciones de más lugares, tendremos acceso a conocimientos de cosas que desconocemos absolutamente. Si además aumenta el número de mujeres que intervengan, tendremos también otra forma de ver las cosas, otros ángulos y perspectivas. ¿Habrá más "verdades"? No lo sé, pero habrá más puntos de vista, otras miradas a rincones que no se nos habrían ocurrido, nuevos enfoques de problemas. Con eso ya sería bastante. Todos nos enriqueceríamos.

* "Wikipedia se lanza a la captación de activistas femeninas" El Mundo 12/08/2014 http://www.elmundo.es/tecnologia/2014/08/12/53e9a1a722601d01248b456b.html 
** "El género en la investigación" (2009) Gobierno de España / Comisión Europea (Investigación e Innovación) http://www.idi.mineco.gob.es/stfls/MICINN/Investigacion/FICHEROS/El_genero_en_la_investigacion.pdf







sábado, 20 de agosto de 2011

Las ventajas del bilingüismo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La entrevista que presenta The New York Times con la neurocientífica canadiense Ellen Bialystok* deja una cosa clara: ser bilingüe es una ventaja. A la ventaja obvia de hablar dos idiomas, se junta la interna. El cerebro de la persona bilingüe está sometido a un entrenamiento permanente en ciertos tipos de operaciones que los cerebros de los que utilizan una sola lengua no realizan.
La entrevistadora pregunta a la profesora Bialystok, de la Universidad de York (Toronto), qué ocurre con las creencias anteriores que apuntaban a que el bilingüismo era negativo: «Until about the 1960s, the conventional wisdom was that bilingualism was a disadvantage. Some of this was xenophobia. Thanks to science, we now know that the opposite is true», señala la investigadora.
Llenamos aquello que no conocemos demasiado bien con nuestros prejuicios. Uno de los grandes retos de la Ciencia es precisamente desoír los cantos de sirena de los prejuicios. Es muy difícil recorrer el camino existente entre el desconocimiento y la aparente naturalidad con que se presentan nuestras fobias sin caer hacia un lado.

Ellen Bialystok, de la U. de York (Toronto)
Señalar que el bilingüismo era perjudicial era una forma pseudocientífica de evitar matrimonios interculturales o imponer la educación en una sola lengua o cultura. El caso es parecido a lo que ocurría hasta no hace mucho tiempo con los zurdos o ambidiestros. Se les forzaba a utilizar la mano derecha. En el caso del bilingüismo, tras cada una de las lenguas se encuentran culturas distintas que reclaman su lugar en un combate feroz si se las considera enemigas.
Hoy el bilingüismo es también una cuestión (que no un problema) de política interna de los estados respecto a aquellas personas que viven dentro de sus fronteras. El creciente carácter multicultural de nuestras sociedades debe acoger esa gran ventaja que supone tener muchos individuos bilingües y no tratar de ocultar o demonizar una de ellas porque además de perder riqueza, genera frustración y resentimiento hacia aquellos que cercenaron una parte cultural e intelectual de la persona. Con la lengua se pierde una parte del legado histórico que se podría recibir. Un estado sensato debería buscar precisamente la armonización y no el rechazo. El bilingüismo es el que es, por encima de las decisiones políticas: es una situación real en el que las personas están expuestas al uso de dos lenguas por las circunstancias de su nacimiento.
Se puede ser bilingüe por familia o por residencia (o por ambas cosas). El creciente número de matrimonios de personas de distintas y diferentes culturas y lenguas  debe verse como una apertura, como un enriquecimiento social y personal.  La investigadora canadiense señala:

I’m asked about this all the time. People e-mail me and say, “I’m getting married to someone from another culture, what should we do with the children?” I always say, “You’re sitting on a potential gift.”

Además de compartir su propia confluencia, deben hacer que sus hijos se sientan como ciudadanos de dos mundos, con una riqueza que compartir, porque la generosidad que vean en sus familias les servirá de modelo para su propio comportamiento en el futuro.


Hay demasiados casos en los que se ha condenado a las personas a vivir en tierra de nadie, con los efectos destructivos que eso tiene, cuando hay que buscar precisamente el efecto contrario. Como bien señalaba Ellen Bialystok, eran más los prejuicios de la xenofobia y el racismo que la realidad los que intentaban silenciar una de las dos lenguas maternas. Aunque haya una madre biológica, hay dos madres culturales, cada uno de los dos ámbitos aportados por los padres. Igual que se reparten los genes, también se deben repartir los “memes”, por utilizar el término acuñado por Richard Dawkins para referirse a las unidades que se transmiten en la Cultura.

Trabajando con dos lenguas —que es de donde viene la ventaja señalada por la neurocientífica—, el cerebro realiza un esfuerzo permanente para tratar de conciliar los elementos vivos en ambos campos interiorizados de la cultura. A través del lenguaje anidan en nuestro cerebro las raíces de la clasificación y los sentidos sociales que el lenguaje amontona a través de la coevolución de la lengua y la sociedad, de los organismos vivos y de la sociedad convertida en organismo, cultura viva.
Esta sobre actividad es beneficiosa en muchos terrenos, unos constatables empíricamente y otros deducibles intuitivamente. En la entrevista se señala que en los individuos bilingües la aparición del Alzheimer se retrasa entre cinco y seis años. Esto no es una maravilla de las lenguas, sino la constatación del esfuerzo permanente, el entrenamiento constante, al que el cerebro se ve sometido al estar realizando los movimientos interpretativos entre una lengua y otra, entre los dos universos culturales, algo que va más allá de las tareas de diccionario y entra de lleno en las de la enciclopedia, en el conjunto de la visión cultural que cada lengua configura.
Las lenguas son universos complejos en los que se vive y se transita. Las palabras, los conceptos, son el orden del mundo y el mundo mismo en la forma en que nos lo apropiamos simbólicamente. No es solo una posibilidad comunicativa; para poder comunicarnos debemos antes construir ese universo interior necesario. Cuando se transita por dos universos y una sola realidad, el cerebro debe realizar una actividad doble que confiere a los sujetos bilingües su elasticidad mental. También esa elasticidad ofrece un punto de relativismo ya que el universo ya no es uno, sino que pasa a ser doble. Al hablar dos lenguas se descubre que el vínculo entre el mundo, las palabras y las ideas no es natural, sino construcción histórica de cada lengua y cultura. Para bien y para mal, se descubre que las palabras son palabras moldeadas por nuestra sociedad y que en ellas se recogen nuestros aciertos y errores interpretativos de la realidad, nuestros valores y sentimientos sociales.


El bilingüismo aumenta la capacidad metalingüística al hacernos más conscientes de las lenguas y también permite un mejor trabajo multitarea, es decir, la realización eficaz de varias acciones simultáneamente, ya que los individuos pasan de un campo a otro a mayor velocidad y esto es también un entrenamiento para otras actividades.
Sin embargo, el problema mayor es el de la coacción social, los prejuicios hacia las personas que tienen esa capacidad doble desarrollada o que tratan de evitar que la tengan. No suele ser la lengua la que causa el problema, sino la cultura sobre la que se asienta. Es ahí donde hay que trabajar, en la aceptación de la diversidad humana y en la voluntad de entendimiento. De poco sirven las lenguas si no queremos hablarnos.

* “The Bilingual Advantage” The New York Times 30/05/2011 http://www.nytimes.com/2011/05/31/science/31conversation.html?ref=claudiadreifus


Ellen Bialystok recibiendo el prestigioso Premio Killam de Ciencias Sociales