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miércoles, 10 de abril de 2019

La momia no sabía nada

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Los intentos del gobierno egipcio de atraer turismo son cada vez más extravagantes. Desde la llegada de al-Sisi al poder, la información crítica sobre el autoritarismo de régimen se intenta compensar con una intensificación del hallazgo de descubrimientos arqueológicos. Prácticamente no ha y semana, día, que no salgan a la luz los restos de alguien, que no se sospeche que la próxima tumba contenga los restos más buscados, el hallazgo del siglo, etc.
El descubrimiento arqueológico, en cierta forma, es la manera más barata de promocionar la imagen de Egipto hacia el exterior. Esto tiene bastante que ver con la disociación categorial entre el Egipto antiguo, el faraónico, y el moderno, es decir, el régimen de al-Sisi. De alguna manera, ambos aparecen separados en la mente, de la misma forma que en los medios de comunicación. Lo que ocurre hoy (casi nunca algo bueno) va a la sección de "Política", "Internacional", mientras que las tumbas y momias van a la sección de "Cultura" o "Historia", etc. Eso hace que el visitante vaya a ver el Egipto antiguo y le pase desapercibido el Egipto moderno, que queda como algo subyacente y recaudatorio. ¿Quién se fija en quien nos vende la entrada?
No era suficiente con realizar este tipo de juegos ilusionistas —una momia en una mano y una porra en la otra—, que va perdiendo fuelle periodístico con la repetición. Había que ir un paso más allá coincidiendo con la gran campaña que ha inundado el país con la petición del "sí" para las enmiendas constitucionales que consagrarán a al-Sisi como nuevo faraón egipcio dispuesto a batir los récords de permanencia en el poder. Allí donde a Mubarak le valía con una Ley de Emergencias para pasarse treinta años en el Palacio presidencial, al-Sisi necesita cambiar la constitución para hacerlo. El motivo no es otro que la preocupación porque no se repita otro 2011. Acorde con los tiempos, tiene que convencer a la gente de que es la única solución.
Los periódicos del mundo se han llenado de imágenes del último show turístico, el montado con el Discovery Channel y el hombre espectáculo de la egiptología, el ex ministro de Antigüedades Zawi Hawass. Nos contaba Jacinto Antón en El País de ayer:

Signo de los tiempos: se tardó meses hasta que el público pudo ver imágenes de los tesoros de la tumba de Tutankamón y fueron necesarios años de paciencia para observar su momia; ahora se retransmite en directo cómo se abre un sarcófago en una tumba para revelar dentro el cuerpo embalsamado de su ocupante, en un plis plas. DMAX, la cadena de Discovery, emite hoy (22.30) el documental La tumba de Egipto (un título no muy original ciertamente) que recoge el hallazgo de la momia de un alto sacerdote faraónico de la dinastía 26 (saíta, hace 2.500 años) producido ante las cámaras de televisión el lunes por la mañana. El programa se emitió a varios países mientras se desarrollaba el descubrimiento —calificado hiperbólicamente como “el hallazgo arqueológico del siglo”—, pero aquí, por cuestiones de doblaje, nos llega pelín más tarde y ya sabiendo lo que hay dentro del sarcófago (perdonarán el spoiler).



Dice un comentarista de la noticia en la prensa egipcia que le molestaba el protagonismo del presentador norteamericano ante Hawass, el especialista. Es muy difícil robarle el plano al mediático Zawi Hawass, que no se quita el sombrero por si le da una insolación en el interior de una tumba o por temor a que algún fan coleccionista se haga con él aprovechando euforia descubridora y distracción. Esta vez ha tenido que rivalizar con el sombrero del presentador
La ocurrencia del descubrimiento "en directo" es, efectivamente, el signo de los tiempos. Es como llegar a Marte y que te estén esperando con el micro al pie de la escalerilla para preguntarte qué se siente. Es como si te dijeran que la toma no ha sido buena, que vuelvas a la cápsula y vuelvas a bajar.
Hasta el momento, el dicharachero Hawass se había limitado a acompañar a las visitas de postín para enseñarles las pirámides mientras se fotografiaban los tres, el invitado o invitada, Hawass y las pirámides.  Es cierto que ha habido algún incidente, como el de los insultos a Messi por prestarle más atención a las pirámides que a él. "Messi es un mentecato" no es un buen titular para promocionar Egipto en el barcelonismo o en la Argentina. Pero Egipto ha sobrevivido a titulares peores.


Lo malo es que esta vez el show ha sido excesivo. La noticia ha cambiado de sección, ni política ni cultura, sino ese agujero negro que se titula "televisión". Acostumbrados a todo tipo de espectáculos, las críticas se han centrado en esta dimensión mediática, la que va de la calidad de los presentadores —Josh Gates y Zahi Hawass— a la del guión.
La información de El País se cierra así:

La momia, muy bien conservada, ha aparecido en un “laberinto de tumbas” en Al-Ghorifa, en el Egipto Medio, a 265 kilómetros al sur de El Cairo. La peripecia, que incluye otros descubrimientos, se presenta como si los investigadores no supieran lo que iban a encontrar, aunque es difícil de creer que se hubiera montado todo este número para dar con un sarcófago vacío.
Más allá del indudable interés de meternos en la expedición, el programa sirve para ver de qué manera se puede apropiar el show business de la práctica arqueológica. Y también de hasta dónde está dispuesto Egipto para promover el turismo (en el documental interviene el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Mustafá Waziri, que subraya: “Estamos enviando un mensaje de que Egipto está a salvo e invitamos a los turistas a venir”). Horus nos valga.*

Tengo mis dudas de si realmente es un show específico o si finalmente todo Egipto tiene ya el mismo guionista. La distancia entre la realidad y lo que se quiere transmitir es grande y las momias no iban a ser una excepción. El régimen de al-Sisi, con su intento de reescribir la historia a su gusto, de que no haya nada que se salga del guión, ha entrado en la tele realidad política. Lo que se ha hecho, por decirlo así, es movilizar políticamente a las momias y pedruscos para ponerlos al servicio del régimen en la forma señalada anteriormente, llevándolas a los medios. 
En las páginas de política se critica al régimen, pero en las noticias culturales se no muestran los hallazgos arqueológicos sin interferencias del presente. Una vez más, el viejo Egipto entierra al nuevo.
Hay un mensaje subyacente que sí están logrando colar y que se repite: responsabilizar a la Primavera Árabe, a la Revolución del 25 de enero de 2011 del caos que alejó al turismo. Una y otra vez, la coletilla del 25 de enero como destrucción del orden y no de una dictadura por la que la gente salió a la calle.
En Egyptian Streets al informar del show de Hawass, se dice:

In an additional interview with FOX News, the show presenter also highlighted the show’s contribution to reviving tourism in the country stating “Egypt’s tourism is not in a great place. After the Arab Spring, tourism really dried up in Egypt in a lot of places. A lot of European tourism has returned, Asian tourism has returned, but U.S. tourism really hasn’t bounced back as much.”
World renown-Egyptologist Hawass has also continuously reiterated the importance of Egypt’s tourism, highlighting that the arrival of tourists and proliferation of archeological visits provide funding to restoring and managing the country’s antiquities.
Egypt’s tourism was hit post-2011 revolution and ousting of former president Hosni Mubarak. In the last years, the government has aggressively and consistently targeted the improvement of the tourism sector which has begun to flourish once more although not hitting its former statistic of b4.7 million tourists in 2010.**


Decir en los Estados Unidos que todo el turismo ha regresado menos el "norteamericano" es una sutil forma promoción. Pero lo importante es el intento de hacer caer la responsabilidad sobre la Revolución de 2011 y, por ello, sobre los revolucionarios.
Como quien escribe la historia es el que gana, el régimen egipcio sigue insistiendo en que el "no-coup" (el golpe de estado militar) fue una "rectificación" a petición del pueblo y con el visto bueno de la divinidad.
El régimen no asume que gran parte de la pérdida del turismo no se debe a la "Revolución" sino a sus propias acciones represivas, al encierro de activistas, a las condenas masivas a muerte, a sus denuncias contra actores, cantantes, novelistas, periodistas, cineastas, homosexuales, ateos, etc. No asume que todo eso genera un clima negativo que también afecta. Los encarcelamientos, denuncias, cierres de medios, leyes represivas no son buena publicidad por magníficas que sean las pirámides y las momias estén dispuestas a colaborar.


Pese a los empeños del régimen, hay que resistirse a llamar "normalidad" a la situación actual de Egipto. No es aceptable que se considere que la "hoja de ruta democrática" haya llegado a su fin, como el presidente aseguró. Muchos no lo aceptan y hacen bien. Aspiran a un Egipto más libre del que tienen en la actualidad. No, la culpa no es de los que desearon librarse de un régimen autoritario en 2011. Lo que tienen hoy es, según muchas voces, peor. La diferencia es que a Mubarak le era indiferente lo que pensaran, mientras que a al-Sisi le preocupa un mundo de opinión pública mundial interconectada y de activistas muy comunicativos, de denuncias internacionales en todos los foros institucionales.
Hacen falta muchas momias para ocultar la propia esclerosis del régimen.


* "Zahi Hawass descubre una momia en directo para Discovery" El País 9/04/2019 https://elpais.com/cultura/2019/04/08/television/1554752080_068295.html
** "Discovery Channel to Open Ancient Egyptian Sarcophagus LIVE on TV" Egyptian Streets 7/04/2019 https://egyptianstreets.com/2019/04/07/discovery-channel-to-open-ancient-egyptian-sarcophagus-live-on-tv/"

viernes, 12 de octubre de 2018

El mal diagnóstico y la mala cura

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El gobierno egipcio, dentro de su estrategia de refuerzo nacionalista con el Ejército como puntal y ejemplo de los ideales que deben configurar al país, ha estado dando gran importancia a la victoria sobre Israel, que sirve para compensar las buenas relaciones que se mantienen en la sombra para evitar que sean utilizadas con al-Sisi y el régimen. Se celebran las victorias y se olvidan la derrotas, o al menos se intenta.
Esta vez toca recordar la victoria del 6 de octubre. El presidente lo ha hecho en un discurso ante los militares, en la 29 edición del Simposio Educativo de las Fuerzas Armadas. La parte patriótico militar del discurso no tiene mucha importancia; todas se parecen. Sin embargo, ha habido esta vez unas frases que creo que tienen un gran alcance y que reflejan aquello que no se reconoce, al episodio decisivo de la historia más reciente de Egipto, la Revolución de 2011, a la que se trata de enterrar controlando su significado y alcances, además de retorcer sus consecuencia.
El discurso nos lo trae Egypt Independent y las frases significativas, dichas entre el recuerdo de la victoria de 1973 y la noticia de la detención en Libia de un ex militar pasado al terrorismo, son estas:

Sisi then addressed the 25th of January revolution against Hosni Mubarak in 2011, describing the entire process as off-logic.
“2011 was the wrong cure to the wrong diagnosis. People had the wrong vision that if we remove this [president] and bring this [president], the magic wand will solve their problems. Now I am being very honest when I say: now, the enemy is not visible. He lives among us.”*


Son de agradecer estos momentos de sinceridad histórica por parte del presidente al-Sisi. Aclaran mucho su auto percepción de cirujano en jefe del cuerpo social egipcio. Como médico social, al-Sisi comete un enorme error en su diagnóstico: la gente no quería la caída de Mubarak, sino del "régimen", algo muy diferente y que encubre una enorme falacia, como se puede percibir rápidamente.
Es evidente que la caída de Hosni Mubarak no soluciono muchos problemas de la vida práctica. Muchos eran males del régimen, como la situación de la economía o la represión. La llegada del nuevo régimen tampoco los ha solucionado porque en realidad son los mismos.
El gran engaño construido desde los años 50, desde la revolución e independencia, es que el Ejército es el eje de cualquier cambio. No se dan cambios en el país; se dan cambios en el Ejército. Son solo los cambios que se produzcan dentro del Ejército los que tienen repercusión en el país.


Por eso mismo, el pueblo egipcio no pedía la salida de Mubarak, sino el cambio del "régimen", es decir, la caída de Mubarak y de los que lo sostenían o eran sostenidos por él, ya que el poder egipcio se asienta en la alianza de las Fuerzas Armadas y Policía con las instituciones que controlan el país: jueces y administración.
La astucia de los militares egipcios (puede que muchos lo crean honestamente) es creer que cuando sostienen su propio régimen están cumpliendo el destino de la Historia. De ahí que los mitos egipcios necesiten siempre de las conspiraciones. Es la forma de justificar el estado defensivo constante, la vigilancia extrema.

Al-Sisi dice en 1973 teníamos un enemigo visible (Israel); ahora el enemigo está entre nosotros, explica. ¿Quién es el enemigo? Es un ente variable que incluye según el momento o circunstancias a Occidente, Turquía, Irán, Qatar, los Hermanos Musulmanes, Israel, Sudán y Etiopía (por la presa, una amenaza al Nilo)...
Según el presidente al-Sisi, en 2011 se aplicó la cura equivocada para el diagnóstico erróneo. Mubarak no era responsable y su caída fue un error. ¿Cuál era el mal y cuál la cura, según el presidente?
Aquí la realidad y sus tiempos chirrían. El Ejército salvó su propia cabeza cortando la de Hosni Mubarak. Si hubiera intervenido, las masacres habrían sido enormes con toda probabilidad, pues la gente se concentró para aguantar lo que hiciera falta, tras 30 años de dictadura camuflada en la que Mubarak y su familia creaban su tejido de poder y negocios reprimiendo a quien lo criticara. Eso incluye a los negocios militares, permanentemente denunciados como foco de corrupción y de competencia desleal, en la medida en que las empresas militares no pagan impuestos (IVA) y cuentan con mano de obra gratuita, los soldados, que tienen acceso al suelo o a otras materias en condiciones muy diferentes y, sobre todo, a que nadie estaría tan loco como para meterse en un  negocio en el que tuvieran que competir con ellas.
Los militares se presentaron en 2011 como los salvadores del pueblo, como su brazo. Tras días de muerte y represión, salieron a la calle a que les abrazaran, haciendo ver como que estaban del lado del pueblo. Esa es la gran mentira. Retiraron a Mubarak para poder seguir controlando al país, saludados como libertadores. Una enorme hipocresía política y una enorme falsedad histórica.


Desde el momento mismo de salir, la SCAF comenzó a trabajar para hacerse con el control del poder o, si se prefiere, para no perderlo. Jugaron tan mal sus bazas que creyeron que con un candidato del régimen, Shafiq, un militar, iban a demostrar al mundo que el pueblo estaba con ellos. Los resultados fueron otros: perdieron estrepitosamente. Entre islamista y salafistas consiguieron hacerse con el 70% de los escaños. Mucha gente que les votó no eran extremistas religiosos, pero no querían hacer una revolución y luego votar en favor de aquellos contra quienes se habían levantado. Recuerdo el dolor de muchos amigos egipcios por no poder votar como su conciencia les pedía.
Pero los islamistas resultaron tan tramposos como los militares. Crecidos por la victoria en las urnas, se dedicaron a hacerse con el poder "hermanizando" al país e instaurando uno poder religioso y absolutista, en contra de todas las promesas hechas en la campaña. Los jueces habían puesto todo tipo de obstáculos a los candidatos para favorecer a Shafiq, pero no fue suficiente, sino que solo lograron enfurecer más a la gente.
Después, los excesos de unos (los islamistas), las zancadillas de otros (los militares y jueces) y la mala comprensión del resto (Estados Unidos, principalmente) acabaron en un golpe de Estado, el "no-coup", que al presidente al-Sisi le gusta considerar como un mandato del pueblo (otra falsedad) y una rectificación de la "revolución" para llevarla por el buen camino (es decir, destruirla y enterrarla).


Lo que hay ahora es una gigantesca farsa, condenada desde todos los rincones como dictadura, que intenta convencer al mundo que su movimiento represivo y retrógrado es un signo de modernidad. No lo es y el síntoma más claro es el rechazo de la juventud y el avance de la abstención en las presidenciales. Se trata ahora de camuflar con signos como la "nueva capital", mientras se dejan hundir los edificios de El Cairo y Alejandría, o el nuevo e innecesario nuevo tramo del canal, signos de la actividad y de la falta de sentido del régimen.
La represión ha aumentado respecto a la época de Mubarak, lo que no deja de ser un enorme fracaso histórico. El parlamento es una farsa, como lo fueron las elecciones en la que le buscaron un opositor amigo, devoto, a al-Sisi después de detener y encarcelar a aquellos que querían competir por la presidencia. Lo peor de todo: el régimen es una nueva mezcla de represión política y represión religiosa, al interpretar que Mubarak era demasiado despreocupado de la religión. Al-Sisi representa así las virtudes religiosas y civiles del egipcio, encarnadas en lo militar. Las denuncias contra la propaganda militar como modelo social son constantes. El régimen aumenta la presión en medios informativos, series, ferias culturales, etc.
La represión se ha dirigido con fuerza inusitada contra ateos, LGTB, feministas, etc. tratando de dar una imagen que contente al mejor amigo egipcio, los saudíes. El mundo intelectual observa cómo desaparecen sus viejas glorias y son reemplazadas por la corte de comunicadores comprados por el dinero empresarial o el de las agencias de información.


El futuro de Egipto, según el gobierno de al-Sisi, está en la obediencia a las instituciones, tomando a los militares como ejemplo. Quieren, aunque no lo han logrado, poner a Al-Azhar a su servicio para hacer ver que se encarna la figura del perfecto dirigente musulmán. Es la forma de ofrecerse como modelo al pueblo.
La economía con el hundimiento de la libra, el aumento espectacular de la inflación, etc. no ayuda a que la situación prospere. La propaganda es continua y los resultados no acaban de ir más allá de las promesas y las campañas de marketing y relaciones públicas.
Son tan altos los intereses que les piden los inversores, que se han ido cerrando las subastas ante la imposibilidad de aceptarlo. Sin embargo, el régimen sigue haciendo sus cuentas y, sobre todo, viviendo del miedo a que la zona se desestabilice más de lo que ya está. Veremos qué ocurre cuando esto, finalmente, se produzca. Cabe la posibilidad de que esto tarde mucho habida cuenta del buen aprovechamiento que algunos está sacando de la situación de violencia y extremismo de la zona.
Ahora, al-Sisi sale con la historia macartista de que el enemigo es invisible y está entre nosotros. Se lo ha dicho a los militares, él sabrá por qué.
No, el diagnóstico era claro después de treinta años: el régimen de Mubarak era lo que había que cambiar, pero no se hizo. La "cura" fue limitada y con muchas contraindicaciones y efectos secundario.


* "2011 revolution ‘was the wrong cure to the wrong diagnosis’: Sisi" Egypt Independent 11/10/2018 https://www.egyptindependent.com/2011-revolution-was-the-wrong-cure-to-the-wrong-diagnosis-sisi/



lunes, 12 de febrero de 2018

858 archivo y revolución

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El paso del 25 de enero en Egipto ha tenido pocas celebraciones públicas, pocas manifestaciones y no demasiados artículos. Recordar es un acto peligroso en un país que retuerce su historia para ajustarla a la dura realidad que vive. El ejercicio de recordar se vuelve dudoso ante lo que se escucha como versión oficial.
Lo que fue una compleja revolución contra el régimen de 30 años de Hosni Mubarak se ha convertido en muchas otras cosas a raíz de las transformaciones que los discursos oficiales y las mentes temerosas han ido construyendo en el tiempo. La celebración real del 25 de enero ha sido cubierta, por el ejemplo, por el Día Nacional de la Policía, que fue precisamente el detonante de la manifestación que dio el aviso de salida de los acontecimientos.
Los revolucionarios, considerados los caídos como mártires, pasaron después a ser acusados de traidores, miembros de una conspiración extranjera para hacer caer a Egipto. Las figuras que se hicieron populares durante la revolución, como Wael Ghoneim —creador de la página Todos somos Khaled Said— o el humorista Bassem Youssef, fueron acusados de conspiradores por unos y otros. Las autoridades religiosas llegaron a considerar que manifestarse a favor del 25 de enero era ir contra el país e ir contra el islam, en un gesto de retorcimiento y manipulación inaudito.

2016

El pasado es una masa de datos a la que se da forma en función de los intereses. De ahí saldrán los discursos que crearán la historia oficial que se irá imponiendo por la fuerza y el olvido.
Para evitar que eso ocurra, la publicación Mada Masr no habla de un proyecto de archivo sobre los acontecimientos para poder asegurarse la resistencia ante la manipulación. Es un archivo videográfico cuyo nombre es "858":

Seven years ago, volunteers — some of whom would later make up the Mosireen collective — began collecting footage from the public at a tent in the center of the Tahrir sit-in during the 2011 revolution. On January 16, 2018, Mosireen released 858 hours of this footage, time-stamped and indexed.
Housed today on Pandora, an open-source tool designed to provide a home for media archives of heavily text-annotated video material, this fresh archive sits there, gazing at us, waiting for us to gaze back and think of what’s next, beyond recalling the moments it froze for us on screen.*



La existencia de este material es una forma de volver a la historia y salir de la propaganda. El "858" es un shock para quien prefiere vivir bajo la sombra protectora del poder y, para ello, niega cualquier evidencia histórica de que la revolución pudiera ser soñada por muchos egipcios.
Hoy, con las figuras del antiguo régimen rehabilitadas tras el paseo de muchos por los tribunales, con peticiones de homenaje en el parlamento egipcio para la figura de Mubarak y acusaciones contra la revolución de 2011, los egipcios han recibido unas instrucciones previas para recordar su historia. Les han dicho que la revolución es la causa de todas sus crisis e incomodidades, que las revoluciones traen inestabilidad y penurias. Han lavado con ello la responsabilidad de un régimen corrupto, que ha mantenido a la gran mayoría del pueblo en la pobreza e ignorancia para poder manipularlo mejor. Han convertido la revolución de 2011 en la fuente del dolor mientras que han sacralizado el golpe de Estado de 2013, besando las manos de los que les han masacrado siempre ya que no ha habido cambio alguno, salvo la salida de Mubarak del poder. No dieron cambios sociales, solo una jubilación después de 30 años.

2016

Los editores de Mada Masr se interesan por la creación de este archivo:

Lina Attalah: How did the idea of putting together the archive come about? The impression we have is that it followed a certain moment of silence or of non-production. But was there a history of thinking of the archive in parallel to production?
Mosireen: The first reason why Mosireen was created was when Khaled [Abdalla] witnessed the first time the army attacked the square, on February 24, 2011, and thought that some kind of archiving was going to be necessary. It became clear that the revolution was going to be a longer process. So, from the very beginning, Mosireen existed to archive and collect material. The group actually began to produce films with the Maspero massacre. Throughout the years of the revolution, we tried to collect stuff in a way that makes sense, and then it became a question of how to present it. We stopped making videos in 2013, with the coup. A year passed with nobody doing any work. Then, in 2014, it became clear that we needed to get on with how we were going to do this.*


El resultado es ese archivo "858", cuyo nombre remite a sí mismo, a la duración del material existente, para evitar cualquier imposición o condicionamiento en la lectura. Son 858 horas de hechos con los que poder construir la historia en la mente de cada uno que lo observe. Pocos casos como el egipcio de necesidad de salvaguardar lo ocurrido para evitar que sea borrado de la memoria.
Los fragmentos, los "clips", de los hechos, de lo contado entonces tiene el valor de poner la cuenta discursiva a cero, lo que supone borrar la historia oficial escrita por el régimen de al-Sisi y el ejército mediático que le asiste. El hombre que pidió a los egipcios que solo le escucharan a él ha conseguido que para muchos no exista otra versión de lo ocurrido. Solo una fuerte y arriesgada resistencia interior y un atento seguimiento de lo que ha ocurrido en estos 7 años pueden percibir la distancia entre lo ocurrido y lo contado desde un presente que está modificando la historia en su beneficio.
Según el programa, esas 858 horas están divididas en 1.662 piezas que constituyen los diferentes videos grabados durante los acontecimientos señalados del periodo de la revolución.  El resultado es una totalidad poliédrica, polifónica: los hechos vistos desde muchos ángulos dando lugar a una nueva forma de discurso. Frente a un discurso unitario dado, los fragmentos de vídeo permiten reconstruir lo vivido en los momentos, casi revivirlos en su intensidad personal. Vemos lo que otros vieron directamente, sin intermediación.


La existencia de dispositivos móviles de registro de imagen, desde los teléfonos móviles hasta las cámaras digitales, han cambiado la forma de enfocar la Historia. Para estudiar nuestro presente se hace imprescindible acceder a muchos documentos producidos por la gente que los vive en el momento.
Por ello el archivo 858 es un paso importante. El grupo Mosireen ha reflexionado sobre las condiciones del archivo mismo, del valor del documento, a lo largo del proceso de su construcción. Es la forma de frenar la pérdida inducida de memoria favorecida por el régimen y que tiende a imponerse como una verdad oficial.
Manipulada, tergiversada, silenciada... la revolución del 25 de enero de 2011 sigue viva bajo los escombros. La reflexión teórica sobre el concepto de archivo y de historia está tras esas horas de visión del pasado:

Mosireen: It’s the only form that can accurately represent the revolution, I think, because it is not authored and it is not linear and it is not a narrative. It is totally poly-vocal and messy and with hundreds of different cameras at different times all putting something together something that is not an A to B story. Somehow, it is the most parallel form to the one the revolution itself took.
Mosireen: It’s a fundamental question. There’s a risk that anything you do that has to do with memory would increase that fixation on the past. But at the same time, we had this thing that we had a responsibility to put up. It’s a question of how we present it and what other people do with it. We are all not interested in becoming part of the nostalgia industry and making it an asset rather than a burden.*


La revolución del 25 de enero fue un movimiento espontáneo, un movimiento que se fue organizando sin liderazgo y sin una propia narrativa previa. Estalló y fue en busca de sus lenguajes, como ocurrió con la plástica, la música o el teatro, que se redefinieron sobre la marcha, dando lugar a sus propias experiencias. Fue un viaje hasta donde llegó. Lo que nos piden ahora es enfrentarnos a ese viaje múltiple desde el archivo.
Las palabras finales de los miembros del grupo son reveladoras de esta perspectiva:

Mosireen: There is no linear narrative. There is no beginning or ending. There is no hero. There is a total kind of mess of images. It is not a story, but the closest mirror of the actual experience of the revolution and the factors that made it a revolution: a thousand different forces pushing in one moment, all in the same direction, but each independent.*


Han trasladado el espíritu de la revolución, su ausencia de estructura, la explosión individual convertida en ira colectiva, a través de la ausencia de forma del propio archivo. Archivar pasa a ser, como nos dice el título de Mada Masr, un acto de resistencia frente al borrado y reescritura orwellianos de la historia.
La carencia de una narrativa propia es lo que define al archivo, cuyo nombre renuncia a interpretar el proceso y se limita a medirlo: 858 horas de revolución. Cada uno sacará después las consecuencias.



* "858: Archiving as a tool of resistance" Mada Masr 11/02/2018 https://www.madamasr.com/en/2018/02/11/feature/culture/858-archiving-as-a-tool-of-resistance/




sábado, 27 de enero de 2018

Verdad y justicia para Giulio Regeni

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hemos mencionado en estos días de aniversario de la Revolución del 25 de enero de 2011 los dos tristes casos consecuencia de ella. El primero fue el asesinato en plena calle, a la luz del día, de Shaimaa al-Sabbagh por la Policía, que no pudo ser ocultado ni negado ante las evidencias y ante el que el régimen respondió con un segundo juicio rebajando la pena al asesino, práctica habitual para mantener la fidelidad y la contundencia intimidatoria. El segundo, en cambio, muestra el lado más oscuro y paranoico de un régimen obsesionado por el control y la vigilancia, el secuestro, tortura y asesinato del estudiante italiano de doctorado, Giulio Regeni, desaparecido el 25 de enero de hace dos años. En este caso, el régimen egipcio práctica la estrategia del aburrimiento y la obstrucción, creyendo que igual que otros se han olvidado, con este ocurrirá lo mismo.
Aunque el gobierno italiano hizo volver a El Cairo a su embajador, lo único que le importaba al régimen para vender una normalización inexistente, lo cierto es que el caso sigue abierto con un lema popular "Verdad para Giulio", que muchos italianos, horrorizados, han hecho suyo y despliegan ante los medios demandando noticias o expandiéndolas cuando se producen.


Este segundo aniversario es, de nuevo, momento de hacer recapitulación de lo sabido. El diario italiano La Repubblica, con el titular "Regeni, due anni fa la scomparsa: quello che sappiamo e il passaggio ancora da compiere". Se nos da cuenta de lo que se sabe hasta el momento:

Ebbene, oggi sappiamo che Giulio fu oggetto di una stringente attività di spionaggio ingrassata dalla paranoia degli apparati del regime egiziano alla vigilia del quinto anniversario della rivoluzione di piazza Tahrir. Che quella attività fu alimentata dal tradimento di chi Giulio si fidava, l'allora leader del sindacato degli ambulanti, Mohammed Abdallah (uomo dal passato miserabile e dal presente disperato, in cerca di denaro facile per sostenere l'operazione di cancro di sua moglie), pronto a venderlo nella sua veste di informatore di polizia e Servizi. Che a consegnare a Giulio la patente di "spia", quale non era, per conto dei Servizi britannici, fu la ""colpa" del suo lavoro di ricerca condotto per l'università di Cambridge. Che della "pratica Regeni" si occupò la National security agency, il servizio segreto civile che aveva e ha come suo referente politico il ministro dell'Interno Abdel Ghaffar, l'altra figura chiave del regime con il presidente Al Sisi e contraltare di quest'ultimo. Che il regime egiziano per due anni ha depistato le indagini, arrivando a concepire e consumare la macabra messa in scena della morte di cinque innocenti da offrire all'Italia come responsabili della morte di Giulio.*


Hablar de una "paranoia del aparato del régimen egipcio" no es exagerado y se dan frecuentes muestras de ello. Es el resultado de dos fuerzas: el miedo que se siembra de forma injustificada por las conspiraciones contra Egipto, que son resultado precisamente del absurdo excepcionalista que presenta al país como víctima de la envidia el universo. En segundo lugar, es la justificación de la represión reinante. Miedo y represión forman un par peligroso pues el uno contamina al otro: más miedo trae más represión. Y la represión hacer crecer el miedo. Esto no es fortuito, sino una base que justifica la búsqueda de alguien que proteja al pueblo de Egipto, siempre víctima de envidias y al que se frena con las constantes conspiraciones.
No tiene nada de particular que el espía que informaba sobre Regeni, el jefe del sindicato de los vendedores callejeros, tratara de ver aumentado su propio valor vendiendo perspectivas que hicieran sospechoso a Regeni. El estudiante no sabía evidentemente que estaba tratando con un confidente de la Policía, a la que debía informar y para la que grababa sus conversaciones con una microcámara de vídeo. Unos fragmentos de estas grabaciones se filtraron, anulando cada hipótesis absurda que el régimen egipcio ha ido inventando para justificar la muerte, desde la homosexualidad (un clásico egipcio) hasta los cinco ladrones muertos a los que se intento colgar la muerte de Regeni haciendo aparecer su pasaporte. Con ello se confirmó la mentira oficial constante y la carencia de voluntad para asumir las responsabilidades por el secuestro, tortura y asesinato, todo ello con la marca represiva de la casa. El régimen no ha sabido o no ha querido desprenderse de la Policía y de los métodos que le sirvieron a Mubarak para permanecer en el poder sin demasiados miramientos. Ese ha sido uno de los principales obstáculos para el desarrollo de un cambio posible en Egipto, el aparato represivo no ha disminuido sino que se ha incrementado.

El terrorismo ha hecho, además, que se produzca una división entre un aparato represivo brutal y la propaganda que los convierte en "mártires", produciéndose un proceso extraño. El reciente asalto a una comisaría por la muerte de un joven detenido, brutalmente tratado, muestra esta tensión entre héroes y villanos en que se mueve el pueblo egipcio. La celebración del Día Nacional de la Policía frente al aniversario de la Revolución tiene un sentido muy claro: el miedo a la celebración de un acto público que celebre la absorción de la revolución por el régimen.
Cuando se redactó el preámbulo de la nueva constitución, en la que se le menciona, ya señalamos este hecho sibilino. A sabiendas de que la revolución se reprimió, el régimen la absorbió, primero, y la engancho al golpe de estado, señalando que ambos eran la voluntad del pueblo y que el Ejército, siempre a su servicio, había cumplido. Pocas veces se ha falsificado la historia de forma tan perversa.
Otro párrafo se centra en lo que ya saben —identificación de policías que tuvieron que ver con el secuestro— y especialmente en la petición de apoyo para que salga la verdad a la luz, la "verdad verdadera", como se dice en el texto que recoge las palabras de la madre.
El movimiento de apoyo a la familia y a los que participan en la investigación no ha cesado y es uno de los elementos que más deterioro crean en la imagen del régimen de Abdel Fattah al-Sisi. Lo que se puede silenciar en los medios egipcios sobre lo que ocurre en las comisarías y cárceles egipcias no es lo mismo en cuanto que el objeto es internacional, algo que el gobierno no puede silenciar, por más que proteste como hacen siempre sus ministros y portavoces de Exteriores.


Lo dicho por John McCain sobre el régimen tiene más trascendencia mundial que lo que el gobierno egipcio pueda hacer con sus campañas propagandísticas. Lo que se dice en Italia sobre el caso Regeni tiene trascendencia en la Unión Europea.
Egyptian Streets recoge, en medio de un silencio bastante generalizado, la información que procede de Italia y de Reuters:

Italy’s top prosecutor Giuseppe Pignatone said on Thursday that Italian PhD researcher Giulio Regeni whose mutilated body was found in a Cairo ditch two years ago was murdered because of his research into Egypt’s independent labor unions.
“The motive [of Regeni’s murder] can be easily traced to Giulio’s research activities during his months in Cairo,” Pignatone wrote in an open letter published in a number of Italian newspapers.
“What also has become clear is that Giulio had for months attracted the attention of Egypt’s state apparatus, which continued in an increasingly pressing way until 25 Jan,” Pignatone went on, referring to the day Regeni mysteriously disappeared.
On January 25 2016, the doctoral student vanished and his body was found nine days later on the outskirts of Cairo, bearing unmistakable signs of torture.
According to police and intelligence sources speaking to by Reuters news agency, Egyptian police detained the Italian student “as part of a security sweep” prior to his murder.
Regeni was picked up near Gamal Abdel Nasser metro station in downtown Cairo by plainclothes police officers on January 25, and taken to Izbakiya police station, the report said.
After being held at the police station for 30 minutes, he was then transferred to a state security compound run by Homeland Security. The sources did not clarify to Reuters what happened to Regeni following his transfer to the state security compound.
Egypt’s Ministry of Interior has categorically denied that Egyptian authorities were involved in Regeni’s murder, slamming the Reuters report as ‘unfounded’ and ‘false’.**


Lo que haya ocurrido una vez dentro de los oscuros recovecos de la Seguridad egipcia no es difícil de imaginar. El camino ha sido rastreado y falta llegar hasta la mano ejecutora, que por otro lado, la familia afirma conocer. La negativa del aparato egipcio a reconocer nada hace necesario trabajar con tiento y tratar de llegar a obtener unas pruebas que son necesarias para confirmar lo que todo el mundo sabe.
Lo que diga el gobierno es indiferente porque ha destruido su propia credibilidad con casos como el del atentado terrorista contra el avión ruso cargado de turistas, que le ha costado el rechazo de Rusia y la comunidad internacional, o el bombardeo de los turistas mejicanos producido en el desierto. La estrategia del aburrimiento no les vale, pero la siguen usando. Les vale en el interior, en donde es mejor aceptar lo que te dan que arriesgarte.
La violencia incontrolada por parte de estado o de los que le respaldan es importante en Egipto. En estos momentos, Egypt Independent da la noticia, de la que ofrecemos un avance, del ataque a Hisham Geneina, el que fuera Auditor General del Estado, encarcelado por poner cifra a la corrupción en Egipto. Geneina había aceptado ir en el equipo del candidato detenido Sami Anan como vicepresidente. Su ataque cuando iba a entrar en el metro esta misma mañana muestra que el matonismo que caracterizó el régimen de Mubaral nunca ha dejado de funcionar. El clima electoral se complica.


El caso Regeni, como el de Shaimaa al-Sabbagh, quedarán vinculados a la Revolución sobre la que uno investigaba y la otra homenajeaba. Cualquier intento de mostrar signos de modernidad o democratización se vienen abajo ante la realidad de la violencia y la intransigencia que vienen del estado mismo.
Ni Shaimaa al-Sabbagh ni Giulio Regeni eran peligros para el sistema. Fueron víctimas de la paranoia señalada al inicio. El estado provoca el miedo y vive rodeado de él y sus consecuencias. La implicación como espía del jefe del sindicato de vendedores ambulantes traza una sociedad de vigilancia, de soplones y matones informando sobre los ciudadanos, sus movimientos. En eso ha transformado el régimen los sindicatos, en formas de control y vigilancia social.
Desde aquí, de nuevo, nuestra solidaridad con las familias de Shaimaa al-Sabbagh y de Giulio Regeni, de todos los que han caído por el sueño de ser más libres y vivir en una sociedad en paz y tolerante. Algún día se cumplirá. 






* "Regeni, due anni fa la scomparsa: quello che sappiamo e il passaggio ancora da compiere" La Repubblica 25/01/2017 http://www.repubblica.it/esteri/2018/01/25/news/regeni_2_anni_fa_la_scomparsa_quello_che_sappiamo_e_il_passaggio_ancora_da_compiere-187224403/
** "Giulio Regeni Murdered “For Researching Egypt’s Unions”: Italy’s Top Prosecutor" Egyptian Streets 27/01/2018 https://egyptianstreets.com/2018/01/27/giulio-regeni-murdered-for-researching-egypts-unions-italys-top-prosecutor/
*** "Breaking: Unidentified men assault ex-head of Egypt’s Admin Control Authority, Hisham Geneina, sustain injuries" 27/01/2018http://www.egyptindependent.com/breaking-unidentified-men-assault-ex-head-of-egypts-admin-control-authority-hisham-geneina-sustain-injuries/"




jueves, 25 de enero de 2018

El domador se queda solo o triste aniversario

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Convertido en un ¡más difícil todavía! el circo electoral egipcio se ha quedado sin atracciones, dejando prácticamente solo al domador que restallar su látigo ante los ojos del asombrado público que no ve leones por ninguna parte. ¿Unas elecciones con un solo candidato?
En la misma línea de extinción de las atracciones, el candidato Khaled Ali, el amenazado por su dedo díscolo que los expertos en retoque fotográfico de una y otra parte analizaban para ver si era anormalmente largo y dado al insulto, el abogado de los derechos humanos y defensor de las islas regaladas de Tiran y Sanafir, ese Ali, también ha anunciado su retirada.
Con el titular "Breaking: Khaled Ali withdraws from presidential race" lo anunciaba ayer Egypt Independent:

Prominent rights lawyer Khaled Ali, who recently declared his intention to run in the 2018 Egyptian presidential election, announced on Wednesday that he has withdrawn from the race.
In a press conference held at his campaign’s headquarters in Cairo, Ali explained that he had agreed with his campaign staff to withdraw his candidacy after the circumstances had changed in the country, following the arrest of former chief of staff of the Egyptian Armed Forces and presidential hopeful Sami Anan.
On Tuesday, Ali told Egypt Independent that he and his campaign staff were in discussion regarding their stance on his presidential bid, following election developments.*


La retirada de Khaled Ali se presenta como una consecuencia del arresto y eliminación de Sami Anan el día anterior. Eso supone descalificar las elecciones en sí y decidir no sumarse a la farsa, que es lo que todos han pensado pero solo algunos han dicho.
Lo sorprendente de lo que ocurre en Egipto, donde ya nada es novedad. Lo sorprendente es que alguien lo diga frente a las retiradas silenciosas por las que algunos optan. Con el silencio se está santificando al régimen. Los que se van en silencio son pronto olvidados.
¿Qué circunstancias son las que han "cambiado" después de la detención del ex militar Sami Anan? Probablemente ninguna. El régimen es el mismo y sigue haciendo lo que lleva haciendo desde sus inicios: represión y propaganda. Lo que ocurre es que es imposible presentarse a unas elecciones si cualquier discrepancia se considera una traición, como hemos señalado continuamente. Es imposible llamar "elecciones" o calificar como "democrático" un sistema en el que si te presentas te acusan de dividir al país. Es tan ridículo que en algún momento la baraja se rompe porque el juego es imposible.
Hace mucho tiempo que advertimos que el estado de perfección de al-Sisi era el del cuartel silencioso, es decir, una estructura jerárquica en la que no se discuten las decisiones, en donde toda orden es una verdad incuestionable y en donde aquel que la cuestiona es eliminado de una forma u otra. Egipto no es una democracia y se trata de impedir que pueda serlo mediante un parlamento elaborado mediante una ley que buscaba eliminar a los opositores y convertirse en mera corte vocinglera muchas de cuyas propuestas han hecho sonrojarse al propio país. Todo es teatralidad, con la finalidad de mantener un simulacro de democracia.
Se nos ha hablado estos días de la compra de avales mediante reparto de paquetes de arroz y pasta, del pago por cada documento a 30 o 50 libras mientras se impedía la recogida de avales para los demás candidatos, cuyos recolectores han sido detenidos u obstaculizada su labor, como han denunciado. Lo denuncia el otro día Mada Masr, cuyas informaciones nos traían los comentarios desde las colas formadas para el apoyo al presidente.


Hemos visto la retirada de Mohamed Anwar El-Sadat preguntando quién ha financiado el libro en el que se le ataca y difama; hemos visto al condenado a seis años coronel Qonsawa preguntando por qué no se aceptó su constante petición de salida del Ejército para presentarse a las elecciones.
Todo esto es demasiado sistemático y hasta enfermizo en una persona que tiene atados todos los cabos de las elecciones y de quien no se duda que vaya a ganarlas. ¿A qué teme Abdel Fattah al-Sisi para haber provocado esta paranoia? Podemos pensar en algún tipo de mentalidad enfermiza incapaz de asumir que alguien le lleve la contraria. Podemos pensar incluso que se ha creído sus propias palabras sobre los sueños en los que se le animaba a presentarse, considerándose un enviado. Podemos pensar, finalmente, que se siente inseguro pese a todas las garantías del que tiene la sartén por el mango y no ha dejado de usarla dando los sartenazos que le han parecido convenientes.
Las campañas de despellejado de los rivales, la furia desatada de los medios sicarios contra todos los que amenazan su cómodo futuro a la sombra del poder, apenas tiene precedente más que en duras dictaduras que no les molesta que se las considere como tales. Al presidente egipcio, por el contrario, le preocupa mucho mantener una imagen impoluta. ¿Se creyó la sisimanía, se le subió a la cabeza, considera natural la constante adulación de su séquito? A diferencia de su amigo Donald Trump, la psicología no ha entrado en el análisis del comportamiento presidencial.
La detención de Sami Anan puede haber abierto brechas y ojos sobre el comportamiento de un sistema que no está dispuesto a ceder un mínimo que pueda implicar una merma en su poder. El viejo régimen de Mubarak ha vuelto rejuvenecido ante la espantada de todos los que han tenido un mínimo de dignidad y han decidido callar o marchar discretamente para evitar las represalias y las descalificaciones. Cualquiera que ha intentado hacer despertar a los egipcios de su letargo ha sido objeto de ataques, llevado ante la Justicia (¿?), encerrado, difamado, acusado de conspiración para extender una imagen negativa de Egipto. Eso vale para la cantante Sherine, la que dijo que no bebería agua del Nilo,  al Auditor General del Estado, encarcelado por poner una cifra a la corrupción galopante. El rey no quiere espejos.
Daily New Egypt se hace eco de la detención de Anan y señala:

According to the video statement by the military, Anan is accused of running for an election without the approval of the armed forces. The statement said that Anan is considered to be a reservist, hence cannot be engaged in civilian practices such as running for president in an election. In Egypt, military personnel cannot participate in electoral procedures.
It also accused the would-be candidate of inciting against the armed forces with the aim of creating disputes between the military and the great people of Egypt.” In the video in which he announced his intention to run for the presidency, Anan called upon the armed forces to remain unbiased.
The general was forced into retirement by Islamist former president Mohamed Morsi in 2012. He was chief of staff of the Egyptian Armed Forces from 2005 until Morsi dismissed him, along with then-head of the military Mohamed Hussein Tantawi, on 12 August 2012.
Anan’s candidacy had drawn criticism from pro-state figures and media, accusing him of being the candidate of the now-banned Muslim Brotherhood group.
The official page of his campaign said that Anan was arrested, to be sent to military prosecution for interrogation. His campaign also said that it will halt all activities for the safety of its members.**


¿Cómo se puede sin pudor admitir esa romántica idea de la unidad de un Ejército autoritario con un pueblo que lo padece? ¿Cómo se puede, sin sonrojo, acusar a un candidato de "creating disputes between the military and the great people of Egypt "? ¿Cabe mayor absurdo y demagogia? Sin embargo son estas las falacias que con más gusto se asumen dentro de una sociedad en la que el miedo es un motor frecuente, por lo que el Ejército siempre encarna la figura de padre protector en esta "patriarcado político". Lo creen porque quieren creerlo, porque les favorece y porque les es rentable. Es la minoría social que ve cómo su estatus y privilegios se mantienen de padres a hijos, presidencia tras presidencia mientras todo esté a la sombra del Ejército.
Hoy es 25 de enero, el aniversario de la revolución de 2011, la que sacó a mucha gente a las calles a protestar por la brutalidad e inoperancia del poder. Pasado los años, repaso las portadas de los diarios de hoy y no encuentro referencias a un hecho histórico que muchos egipcios se empeñan en olvidar. A unos les han convencido de que fue una conjura internacional; a otros de que fue una maniobra islamista. Están los que creen que fue un tiempo de caos que hay que evitar. Y están los que recuerdan en silencio discreto las horas pasadas y sufrimientos en Tahrir durante 18 días que les trajeron las simpatías del mundo. Eran los que luchaban por la dignidad, el pan y las libertades, algo que el régimen militar de Hosni Mubarak no les había traído tras el asesinato de Sadat.
Han sido los enormes errores de los intocables militares los que han torcido la historia del país llevándolo a la situación actual. Pero la percepción del secuestrado no es nunca la normal y Egipto padece un interesado síndrome de Estocolmo que le hace bendecir a sus dominadores, cuyas fotos se besan en infantil gesto de dependencia.
Los mártires fueron entonces los muertos por la Policía; con sus rostros se decoraban las calles en una muestra de sentido homenaje. Hoy la palabra "mártir" se reserva para los policías que caen en atentados terroristas.
Así nos cuenta el diario estatal Ahram Online la ceremonia con las familias de los policías muertos:

President Abdel-Fattah El-Sisi honoured the families of Egypt's martyrs, including some officers, in a ceremony held at the Police Academy on Wednesday on the occasion of the 66th National Police Day, which also coincides the 7th anniversary of 25 January revolution.
Alongside Interior Ministery Magdy Abdel-Ghaffar and senior state officials, the Egyptian president saluted the sacrifices of policemen who lost their lives to terrorism, laying a wreath of flowers at the police martyrs' memorial.
EL-Sisi affirmed that the Egyptian police, along with the army, have spared Egypt from the dangers which have driven many other countries in the region to destruction.
"Evil forces are still waging their war of destruction with utmost effort but nobody can prevail over the will the Egyptian people," El-Sisi added, calling on Egyptians to remain alert.
"Some people want to divert our attention from the goals we have been working to achieve. I say to the Egyptian people: Do not listen to their nonsense talk, and stay committed to achieving construction, development and prosperity," the Egyptian president added.
"We should not allow anybody to take us onto a path that we do not want to go through. Egypt will never become a base for terrorism and evil," El-Sisi said.
"The sons we lost during our war on terrorism are not just the sons of the police and army, but the sons of the whole Egyptian nation," the president said, affirming that Egypt will avenge "every drop of Egyptian blood."
President El-Sisi also saluted Egyptians on the anniversary of 25 January revolution, saying it represented the impetus for the nation to embark upon a new path of development.
"The noble blood that was shed for the sake of freedom, dignity and decent standard of living for the Egyptian citizens gave us the cause to create another reality that Egypt deserves," President El-Sisi said.
The president highlighted enforcing the rule of law as a significant factor to achieve stability and development, expressing appreciation to the role of the Police to maintain and preserve the country's safety.***


No es coincidencia. Los egipcios eligieron bien el día para protestar, el Día Nacional de la Policía, una institución que secuestraba, torturaba y asesinaba. Y lo sigue haciendo. Los asaltos a comisarías donde han muerto personas ingresadas es frecuente, el último hace poco más de diez días.
Intentar reunir en un mismo acto la Revolución y la Policía que la reprimió es uno de esos disparates que salpican la historia egipcia, llena de este tipo de ironías e incongruencias. Es una lástima que el presidente no incluyera —desde aquí nuestro recuerdo y  homenaje— a Shaimaa al-Sabbagh, la activista socialista y poeta, muerta de disparos de la Policía cuando llevaba una corona de flores a Tahrir para homenajear a los caídos en 2011. O que no se acordara tampoco del estudiante de doctorado Giulio Regeni, desaparecido un 25 de enero y aparecido en una cuneta torturado y asesinado, del que todavía se espera una aclaración. Son muchos jóvenes los que están o han estado encarcelados desde entonces. Otros se han retirado e intentan hacer labores sociales para intentar paliar las carencias sociales.


Hablar del "imperio de la ley" es realmente un ejercicio de cinismo cuando la ley se utiliza para eliminar candidatos o para absolver a los criminales y corruptos de entonces, que ven repetidos sus juicios y salir absueltos. Es puro cinismo cuando se le repite el juicio al oficial condenado por matar a sangre fría, por la espalda, a Shaimaa al-Sabbagh.
La retirada, voluntaria o forzada, de más candidatos a la presidencia es un acto que nos hace recordar las palabras de al-Sisi cuando se convocaron las elecciones generales: se ha concluido la "hoja de ruta". Era la establecida tras el golpe de estado con la excusa de restablecer la democracia. Desgraciadamente esa democracia no había existido ni antes ni ahora, solamente una farsa orquestada desde el poder en la sombra, desde ese "estado profundo" que quiere seguir controlando Egipto.


La fotografía que abre ahora Ahram Online nos muestra a un voluntario (según  lo califica el diario) cargando tres cajas repletas de avales para al-Sisi. ¿Quién nos queda en la "carrera electoral"? Pues creo que Mortada Mansour, el "jesusgil" egipcio —apodado el "perro del régimen", organizador de la "batalla del camello" contra los manifestantes en Tahrir— y la vitalista profesora Mona Prince, vilipendiada por hacer bellydance en la terraza de su casa, y reivindicadora de vivir su vida sin que nadie se meta en ella.
Cuando al-Sisi se quede solo, se nos dirá que es una gran victoria que demuestra la unidad del país y el Ejército.



* "Breaking: Khaled Ali withdraws from presidential race" Egypt Independent 24/01/2018 http://www.egyptindependent.com/breaking-khaled-ali-withdraws-presidential-race/
** "Military summons presidential hopeful Sami Anan over charges of incitement " Daily New Egypt  23/01/2018 https://dailynewsegypt.com/2018/01/23/military-summons-presidential-hopeful-sami-anan-charges-incitement/

*** "President Sisi honors martyrs' families on National Police Day" Ahram Online 24/01/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/288718/Egypt/Politics-/President-Sisi-honors-martyrs-families-on-National.aspx