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lunes, 13 de octubre de 2025

El populismo ultra repite programa

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¡Ser ultra está empezando a ser duro por la competencia para hacerse con los votos y seguidores! Ya son varios los partidos que quieren hacerse con esa creciente marea ultra de la que se nos avisa. Pero los principales partidos siguen ciegos al fenómeno y se disputan entre ellos lo que piensan que son los votos mayoritarios. No han aprendido todavía que la fragmentación les perjudica, que pierden escaños y que acaban dependiendo de grupos minoritarios para la toma de decisiones y las formaciones de gobierno.

En RTVE.es nos habla de uno de esos partidos creados para ofrecer show y radicalismo, una combinación que atrae en este mundo de la política española. Se trata de "¡Se acabó la fiesta!" (SALF en sus siglas), que con su cabeza visible, Alvise Pérez, se ha presentado en Madrid con una multitud dispuesta a escuchar y reírle las gracias.

Nos cuentan que

Ha comenzado a desgranar su programa hablando de la falta de seguridad en "nuestras calles" debido a las altas tasas, ha dicho, de criminalidad entre los extranjeros.

Para atajar esta situación, ha planteado poner en marcha "el mayor plan de deportación masiva" de inmigrantes irregulares "de la historia reciente de España" y aparejado a ese plan ha propuesto dejar de subvencionar "con nuestros impuestos" a los países "que nos invaden", como Marruecos.

En sus planes está también la construcción de una cárcel para reincidentes y grandes criminales al estilo de las de El Salvador, "sin gimnasio ni piscina, sino con disciplina y el que quiera rebajar su condena que trabaje como vosotros desde por la mañana".

En cuanto a la corrupción, que ha estado escenificada por un imitador del exministro José Luis Ábalos al que el público gritaba: "devuelve las chistorras", Alvise ha asegurado que hará una reforma del Código Penal para que aquel que no devuelva el dinero no se le conceda el tercer grado penitenciario y ha abogado también por penas de prisión para los familiares, amigos o "amantes" que se beneficien de ese dinero.

También pretende acabar con la financiación con dinero público de partidos políticos, sindicatos y medios de comunicación. "Que se lo paguen de su bolsillo, como hacemos nosotros", ha sentenciado.*


Un programa "populista" donde los haya: satanizar a los inmigrantes que "nos invaden", cárceles autoritarias, desprecio a los políticos (todos perversos y corruptos menos él, claro), acabar con los impuestos... Alvise Pérez dice lo que quieren oír a los que quieren escucharlo, que es la estrategia. El líder de SALF no necesita ser original. Lo suyo es una copia de otros programas de corte ultraderechista, un poco de aquí y un poco de allá, Esto funciona en un país de chapuzas continuadas, políticos gritones e ineficaces y falta de ideas. Es sorprendente, pero es así. La ultraderecha y demás populistas se aprovechan y les funciona.

Es solo cuestión de tiempo que salte el escándalo, como ocurre con los cribados del cáncer y otros casos que nos dejan en evidencia y nos sacan los colores como europeos modernos, algo que pensábamos que habíamos logrado. ¡Una simple ilusión!

Las propuestas de Alvise Pérez y otros similares no tienen más que sacar estas cosas, retorcerlas y darles la vuelta. Pueden mentir con lo que quieran porque los que quieren creerles no necesitan ir a verificar los datos. ¡Es una fea costumbre esa de no creer al líder!

La corrupción y las chapuzas se lo ponen en bandeja a los Alvise Pérez, Vox y compañía. Solo tiene que proponer barbaridades a las calamidades que surgen cada día en los medios y que salpican a los que están en el poder desde hace décadas.

Esto no es nuevo y aquí hemos teorizado en ocasiones sobre las causas de que los inútiles lleguen tan alto y ocupen puestos para los que no están preparados a la vista de los desastres que ocurren ante sus ojos y entre sus manos. El llamado "Principio de Peter" explica algunas cosas; el resto es de origen nacional y tiene diversos nombres muy españoles.

Hemos cometido el error de no dar importancia a algunos que se presentan con programas absurdos, pero en ningún lugar dice que los votantes elijan a los más listos y aplicados, de lo que hay sobradas muestras.

Desde ElDiario.es no dicen que Alvise Pérez tiene cuatro causas judiciales abiertas. ¿A quién le importa?

 

* "Alvise anuncia que irá a las generales con un programa de deportaciones masivas y eliminación de impuestos" RTVE.es / EFE 12/10/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251012/alvise-anuncia-candidatura-generales-programa-deportaciones-masivas/16767517.shtml

sábado, 25 de enero de 2025

El victimismo machista argentino

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Es indudable que la llegada de Trump al poder, las cosas que se dicen y hacen desde la Casa Blanca, animan a las barbaridades, alientan la ignorancia y la perversión que alienta el nuevo "faro" mundial. Sin duda, los retrocesos amparados por el nuevo poder ignorante son ya un hecho más allá de muros y fronteras. Pronto exigiremos que no salga nada de Estados Unidos, por el peligro que supone. Si los trumpistas no quieren que entre nadie, el mundo tendrá, paradójicamente, que protegerse de la barbarie que exportan.

Más allá de la ironía está la realidad de un titular como el que nos dan en RTVE.es: "Argentina eliminará la figura del feminicidio del Código Penal porque implica "una distorsión del concepto de igualdad"" y al que se añaden dos líneas bajo el titular, "Milei dijo en Davos que la figura del feminicidio "legaliza de hecho que la vida de una mujer vale más que la de un hombre"" y ""Esta administración defiende la igualdad ante la Ley. Ninguna vida vale más que otra", ha dicho el ministro de Justicia", auténticas barbaridades, distorsiones de la Historia, el Derecho y de la realidad misma.

Es sabido que Trump es de un machismo subido y que las políticas de "género" le parecen "injusticias", perturbaciones del orden natural. Cuando nuestro Santi Abascal volvió de ese acto imperial que fue la toma de posesión del enviado a salvar a los Estados Unidos y, consecuentemente, a la Humanidad, ya habló de las cosas que cambiarían (él entendía que "a mejor"), entre ellas destacó las cuestiones de género.

El efecto de la misma visita en Milei no se ha hecho esperar y ya tenemos declaraciones de su ministro de Justicia, alguien con un sentido torticero del Derecho, según parece.

El País 25/01/2025

Las penas por los feminicidios no son una medida de la igualdad (o desigualdad), según ellos, entre hombres y mujeres. Son una forma disuasoria de un tipo específico de crímenes que se basan en la creencia en el derecho del varón a disponer de la vida de la mujer por ser inferior, no obedecerle, ser una "propiedad", etc.

En el texto leemos las siguientes barbaridades:

El ministro de Justicia argentino, Mariano Cúneo Libarona, ha anunciado este viernes que el Gobierno eliminará la figura del feminicidio del Código Penal porque implica "una distorsión del concepto de igualdad".

"Vamos a eliminar la figura del femicidio (feminicidio) del Código Penal Argentino. Porque esta administración defiende la igualdad ante la Ley consagrada en nuestra Constitución Nacional. Ninguna vida vale más que otra", ha dicho el ministro en su perfil de la red social X.

Se trata de una modificación de la ley 26.791 del Código Penal, que desde 2012 —durante el Gobierno de Cristina Fernández (2007-2015)— impone la reclusión perpetua a quien mate "a una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género".

"Durante años han usado a la mujer para llenarse los bolsillos y desmedrar al hombre. Sin importar nuestro sexo, somos todos iguales ante la Ley y merecemos la misma protección y respeto", ha añadido Libarona, que ha dicho que el feminismo "busca privilegios poniendo a una mitad de la población en contra de la otra".* 

Es tal la perversión de los conceptos que asusta saber en manos de quién está la administración argentina, del presidente para abajo. La desigualdad de las penas no supone que una vida valga más que otra evidentemente, sino que se centra en las causas a las que obedece. Si mañana empezara a darse un crecimiento espectacular de los infanticidios, habría un aumento de penas con carácter disuasorio. Se trataría así de frenar o corregir, no de valorar las vidas.

Es una perversión interesada e ideológicamente retorcida lo que se señala. Lo que se está haciendo no es igualar el "valor" de las vidas de hombres y mujeres, como se aduce, sino precisamente falsear una realidad en la que se dan crímenes al amparo de una falsa "autoridad".

Es sorprendente que eso se pueda decir así, con tal desparpajo, descaro e ignorancia. Pero se trata precisamente, como se suele decir ahora, del "control del relato". Tras estos populismos de ultraderecha se esconden las frustraciones que hacen creer que estos son inventos ideológicos de una vulneración de las leyes "naturales" y "divinas", que son las que canonizan el dominio del hombre sobre la mujer.

A una sociedad patriarcal le interesa "rebajar" las penas contra los que atentan contra los derechos y vida de las mujeres porque sabe que se volverá a la desprotección y al abuso. Declarando la totalidad de la igualdad, lo que quedan es a merced de los machismos reales existentes en la sociedad. Las probabilidades de que una mujer sufra discriminación en una sociedad machista son mucho mayores a las de que un hombre sufra en la misma sociedad. Las leyes que protegen a las mujeres —como es el caso de la figura del "feminicidio"— no tienen como función que la vida de una mujer "valga más" que la de un hombre, sino disuadir a los machistas criminales. Es precisamente lo contrario: se trata de que la vida de una mujer no valga menos. Pero eso lo llevan mal los Trump, Milei, Abascal y compañía, que juegan con la frustración machista existente.

Creo que ha llegado el momento de frenar estas estrategias de darle la vuelta a la tortilla. Eso supone evitar este nuevo victimismo del machismo para evitar que ahora se muestre como una discriminación masculina. El macho pide que le caiga la misma condena por matar a un hombre o a una mujer. Como macho, ya sabemos quién será su víctima preferida.

Lo hecho y dicho por el ministro de Milei se hace bajo la sombra de un discurso mucho más amplio que se basa en diversos negacionismos, del de la Ciencia y del cambio climático, pasando por el de género. 

¡Pobre Argentina, sí! Pero tengamos cuidado porque estos males ignorantes cada vez obtienen más respaldo en un mundo donde es fácil manipular las frustraciones. Y para muchos es frustrante tener a mujeres cerca o por encima. Les parece poco natural y que eso se produce por la "injusta" protección. Habría que vigilar los discursos para ajustarlos a esta nueva (o no tanto) realidad.

No solo no se avanza en "igualdad" (¡qué ironía!), como afirma el ministro de Justicia de Milei, sino que se reducen las penas por un tipo de crimen que puede volver a aumentar. La función de las penas no es establecer equivalencias, sino frenar lo que tiene más probabilidades de producirse y, hoy por hoy, el peligro está en el machismo y su violencia contra las mujeres. 

 

* "Argentina eliminará la figura del feminicidio del Código Penal porque implica "una distorsión del concepto de igualdad"" RTVE.es 24/01/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250124/argentina-eliminara-figura-del-feminicidio-del-codigo-penal-porque-implica-distorsion-del-concepto-igualdad/16421815.shtml

viernes, 10 de enero de 2025

El escenario venezolano y los políticos españoles

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Era el día de Venezuela, pero los políticos españoles se miraron el ombligo e hicieron lo de siempre. Si fuera una película de Hollywood, de tanto pelarse, acabarían casándose. Pero, no, no es una película de Hollywood (por ahora); es la cruda realidad de la política española. Las peleas en la política española son ya algo que te obliga a desconectar en cuanto que escuchas las primeras palabras. Ya sabes el resto.

No se habla, se discute; no se escuchan, solo gritan. Como es propio de esta sociedad mediática, ya no se habla para la gente, sino para "audiencias", los que están al otro lado de la pantalla, el papel o el altavoz. Todo lo que se dice solo tiene sentido dentro de una construcción discursiva dirigida a un sector, más o menos amplio, que lo recibe a través de los medios. Para que estos no tengan que trabajar mucho, se les da ya el mensaje fabricado. Para eso están los gabinetes de comunicación en los que habitan y actúan psicólogos, sociólogos, lingüistas, técnicos estadísticos, informáticos, diseñadores, etc. El medio es el mensaje (político).

Partiendo de las condiciones de recepción, se construye el mensaje que 1) debe atraer la atención y 2) debe reafirmar las creencias de quien lo recibe. Así, todo tiende a ese refuerzo de los instintos, no de la razón, especialmente de los que desatan la agresividad, la posesión y la supervivencia. Esto se transforma en mensajes que alertan de peligros (inmigración, perdida de territorio, parcialidad de la Justicia, conspiraciones, etc.) y mensajes que se ofrecen como freno a esos peligros anunciados.

Todo esto, solemos decir, es la base del populismo. Pero creo que deberíamos empezar a reconsiderar el término y dejar de asociarlo solo con los partidos extremistas y empezar a considerarlo una estrategia usada ya por todos.

A todo esto hay que añadirle una forma mesiánica de liderazgo, basada en el culto a la personalidad mediática, y la desaparición del formato de partidos anterior, más ideológicos, sustituido por una forma más "vertical", más "empresarial", más convertida en "aparato", en una maquinaria de seguimiento de actos y efectos, comparable a lo que se hace con la Bolsa.

De todo esto podemos ver ejemplos diarios en cada vez más parte del mundo. No es de extrañar, pues el éxito promueve la imitación, la importación de modelos. Para que estos funcionen no deben bajar la guardia, mantenerse en el escenario de polémica creado. Parte de la esencia de este modelo en lo que podríamos llamar "blancas y negras", en analogía con el ajedrez. Es esencial quien lleva la iniciativa, es decir, quién elige el "problema" que va a servir de escenario para la siguiente discusión. Esto es sumamente importante y es decisión de los estrategas del partido que eligen la que les parece más adecuada para su propio desarrollo y satisfacción de sus adictos seguidores.

Lo ocurrido ayer con motivo de la aparente preocupación por Venezuela, que acaba siendo redirigida a los problemas propios y a otra variante de la habitual polémica, es un claro ejemplo. Ya no es posible actuar fuera del programa, todos los caminos llevan a la misma "Roma" de siempre.

La cuestión ahora es cuánto va a aguantar la paciencia de muchos, el entusiasmo de algunos y, especialmente, cómo esta práctica —esto es mundial— favorece a los peores extremismos, que es el resultado final por lo que llevamos visto.

¿Cuánto tardarán en darse cuenta los partidos grandes que son los fabricantes del extremismo de todos los colores? ¿Cuándo se darán cuenta que su agresividad creciente, su vida a base de polémicas e insultos, de descalificaciones, etc. acaba dejándolos en evidencia y que esas semillas son recogidas por esas crecientes formaciones de ultraderecha repartidas por todo el mundo?

Un país no es un campo de batalla... a menos que se insista en ello. En vez de discutir en Madrid sobre quién es "más venezolano", deberían estudiar por qué está Venezuela así, sobre cuáles son los motivos de su estado, cómo ayudarles a salir del agujero. Venezuela lucha por lo que no tiene; nosotros desperdiciamos lo que tenemos.

El crecimiento del "desengaño democrático" se percibe en esos datos entre jóvenes que apuestan ya por el autoritarismo como fórmula política que "resuelve" mejor los problemas... o quizá los silencia mejor.

02/09/2024

El camino español de la polémica hace que se pierda mucha energía que debería dedicarse al análisis y solución de los problemas reales, los que afectan al presente y futuro de la ciudadanía. Esa es la sensación que muchos tienen con este día a día de gritos, sin escuchar palabras inteligentes, palabras que transmitan confianza en un futuro real y no en esa caricatura que los políticos, en su lucha, nos transmiten.


Ayer, el escenario propuesto era "Venezuela", algo para discutir. Mañana será otro. Así, de "problema" en "problema", pasan los días. Con un arte escénico notable, supieron combinar dictadores, dictaduras, pasados y presentes.

Me gustaría cerrar con un fuerte abrazo de ánimo a los venezolanos, un abrazo sin pelearme con nadie. Un fraternal abrazo solo para ellos, para los que buscan una solución para conseguir libertad y paz, algo que los españoles supieron alcanzar y algunos se empeñan ahora en olvidar.

lunes, 5 de agosto de 2024

Olimpiadas y populismo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Si de algo están sirviendo estas Olimpiadas es para mostrar la diversidad y romper los estereotipos nacionales. Los equipos nacionales en las diversas especialidades deportivas lucen una enorme variedad de rasgos que permiten comprender que las sociedades han cambiado y que ya no funcionan los estereotipos en la realidad. Algo que ocurría solo en algunos países con gran diversidad, como los Estados Unidos, se ha extendido a otros países que han cambiado su población por efecto de las migraciones.

Hoy podemos ver equipos nacionales en los que actúan, como ocurre en nuestra selección española de Fútbol, personas de muy diversos orígenes que defienden los colores nacionales.

Este tipo de situaciones no gustan demasiado a los crecientes grupos populistas, con claras tendencias xenófobas y racistas que tratan de minar los apoyos de los deportistas y aprovechan para crear líneas de ataque clamando que no se identifican con personas cuyos orígenes no son (supuestamente) iguales a los suyos. Estos grupos xenófobos aprovechan la trascendencia de las Olimpiadas para ganar protagonismo social y arrastrar hacia sus posiciones al mayor número de personas posible.

La importancia del deporte olímpico sirve también para conocer el difícil reto de integración que muchos de estos deportistas, que hoy defienden nuestros colores y nos dan alegrías (o tristezas), han tenido que pasar.

En ABC se nos habla de uno de estos casos: 

Nacido en Marbella en 1998, Ayoub Ghadfa Drissi El Aissaoui busca hoy su pase a la final de los Juegos Olímpicos de París 2024 tras vencer a Kamshybek Konkabayev en la categoría peso super pesado masculino.

Pero antes de llegar aquí, el boxeador tuvo que enfrentar varios retos. Empezó en el kickboxing, pero no por deporte, sino porque sufría ataques de racismo-por sus raíces marroquíes- y bullying desde muy pequeño debido a que su padre, quien le recomendó iniciarse en esta disciplina para defenderse, es nacido en Casablanca y su madre en Fez. «Me hacían buying, se reían de mí», contó en una entrevista a Diario Sur.*


No puede ser más claro. Aquí el deporte nos muestra una suerte de ironía final: el acosado por "no ser español" acaba compitiendo por las medallas olímpicas por España, todo un giro ejemplar.

Estos días pasados hablábamos aquí de la obra de Kwame Anthony Appaih, "Las mentiras que nos unen" (2019, 2024), cuyo tema central es la construcción de las "identidades", siendo de las más esencializadas las que se vinculan con las aspectos "étnicos" y los "nacionales".

El deporte es uno de los campos más usados para la construcción de las identidades "nacionales". La creación de una forma épica deportiva sirve para crear procesos de identificación fuertes, capaces de generan corrientes de atracción o, si se da la ocasión, de rechazo. Los "colores nacionales" no son solo los de las banderas, sino también los de los propios deportistas que pueden quedar bajo sospecha,

El diario ABC muestra otro caso bajo ataque, el de nuestra saltadora Ana Peleteiro: 

Sin embargo, más allá de la decepción que supuso su actuación para los seguidores del atletismo español, la de Ribeira también ha tenido que salir al paso de las críticas por otro motivo: la posición de su dorsal.

En las últimas horas, son muchos los usuarios que han cargado contra Ana Peleteiro por tapar el nombre de España con el dorsal en la equipación que lucen los atletas nacionales. Un gesto que han tomado como una falta de respeto hacia su país natal: «Ana Peleteiro vuelve a competir tapando el nombre de España con el dorsal. Espero que este personaje vomitivo no gane medalla», escribía uno de ellos.**


Como puede apreciarse, la difusión de este tipo de prejuicios puede llegar a ser muy agresiva. La propia épica de los medios hace que se esté arriba o que se descienda a los abismos en los que todo se mezcla. Los profesionales de la comunicación deberían percibir cuándo se convierten en cómplices de este tipo de prejuicios derivados de una excesiva identificación entre "países" y "personas", especialmente cuando se hace sobre tópicos. No siempre lo hacen.

Los prejuicios populistas tienen en los deportistas que no cumplen los "cánones" un blanco de ataque. Su notoriedad les sitúa en el centro del conflicto. Los medios deberían cuidar su tono y los aspectos que se resaltan en las informaciones porque pueden ser usados por los populistas.


En las ligas nacionales, los insultos racistas son frecuentes. No deben ser minimizados, Son una muestra más de ese choque que se produce entre el prejuicio y la realidad. Y la realidad es que el mundo ha cambiado. La gente se mueve por el mundo y se adapta a las nuevas situaciones. Los populistas son reacios a los cambios y se centran en la construcción del odio sobre todo aquello que consideran "diferente" en algún sentido.

La imagen de equipos representando a países en la diversidad nos hace ver que lo importante son las personas y que estás son diversas en muchos aspectos, pero iguales en su dignidad y respeto. Aprovechemos las Olimpiadas para ver el esfuerzo de las personas, ganen o pierdan. No veamos con los ojos del prejuicio, sino con la alegría de la diversidad.

* M.S.J. "Quién es Ayoub Ghadfa, boxeador español en los Juegos Olímpicos: de dónde es, el bullying y el racismo que sufrió en su infancia" ABC 02/08/2024 https://www.abc.es/deportes/juegos-olimpicos/quien-es-ayoub-ghadfa-boxeador-espanol-juegos-olimpicos-paris-donde-es-bullying-infancia-20240802221109-nt.html

** María Albert "Ana Peleteiro responde a los que la acusan de tapar el nombre de España con su dorsal: «Aclaración a los ofendiditos»" ABC 04/08/2024 https://www.abc.es/deportes/juegos-olimpicos/ana-peleteiro-responde-acusan-tapar-nombre-espana-20240804155659-nt.html

lunes, 1 de julio de 2024

Maldito acuerdo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¡Nos lo temíamos! Todo regresa a su senda y los dos partidos mayoritarios vuelven a entonar los cantos de guerra tras la extraña foto —¿una ilusión óptica?— en la que ambos se agarraban las manos bajo la mirada irónica de Europa.

No sabemos si alegrarnos porque todo vuelve a estar como siempre o sentirnos nostálgicos por ese momento efímero, fáustico, en el que pedimos al tiempo que se detenga, "¡detente, eres tan hermoso!". Pero por aquí no hay mucho leído en la política y cuando te quieres dar cuenta el tiempo no solo no se ha detenido, sino que ya arrastran tu alma a las nuevas elecciones.

La ministra Alegría señala: "Una se pregunta: o no sabe lo que dice o no entiendo lo que ha firmado hace escasas horas su propio partido". Así que del Fausto pasamos a Hamlet, de la belleza del instante a las oscuras dudas hamletianas.

En la "síntesis" imposible de lo que ocurre, en RTVE.es lo intentan con un texto en el vacío:

'Populares' y socialistas mantienen las distancias tras el acuerdo para renovar el CGPJ. Alberto Núñez Feijóo dice que no se fía de Pedro Sánchez, y no garantiza que vaya a apoyar futuros pactos. Desde el PSOE se reivindican como el partido de los acuerdos. Subrayan que hay legislatura a medio y largo plazo.*


¿Se entiende algo? Quizá todos están hablando de otra cosa que se nos escapa, quizá en esto todos van varias decenas de jugadas por delante. Nuestra alegría en un pozo. Pensamos que un acuerdo era un indicio de racionalidad, pero era solo como una gripe momentánea que nos llegó de Europa, una presión extrema que ellos resolvieron con un apretón de manos más falso que un duro de seis pesetas.

Una vez salvado ese momento de acuerdo inducido, todo vuelve a la anormalidad relativa, a nuestra agitada burbuja.

A lo mejor, tan centrados en sus propios ombligos, los políticos españoles no se dan cuenta lo que está pasando al otro lado de los Pirineos. La victoria de la extrema derecha francesa en la primera vuelta, el hundimiento de Macron, la formación de un "frente popular" a la espera de lo que pueda ocurrir en la segunda vuelta. Todo esto con la ultraderechista Meloni en Italia y el ascenso de las fuerzas ultraderechistas en Alemania. Esto nos coloca con los tres países básicos de la Unión en peligro de ser tomados por un nuevo "eje" de la ultraderecha.

Mientras esto ocurre, en España nos gozamos con deportes, fallas y sanfermines, con ferias y festejos, con playas y cervecitas, riéndonos de olas de calor y tormentas, de extremismos y secesionismos en todos los niveles, de los separatistas leoneses y las monjas cismáticas preconciliares.

La semana pasada, durante un zapping, se iban acumulando quejas ciudadanas contra los políticos y la política. Diversos invitados en diferentes cadenas televisivas revelaban lo mismo: su hartazgo y repulsa ante un sistema que se despreocupa de lo que ocurre, de los problemas reales de la ciudadanía, para recrearse en esa melé continua y disparatada que es la política española.

¿Son conscientes nuestros parlanchines políticos de que ese es el principio de la atracción populista? ¿No se dan cuenta todavía que la ultraderecha vive y crece de la ineficacia de los grandes partidos, de su lucha continua y sin fruto?

La primera parte la tienen ya: el fraccionamiento. Empezó reivindicándose como "indignación", declarándose "antisistema" porque, decía, el "sistema" no funciona. Consiguieron hacerse un hueco cada vez mayor ante la pérdida de votos, que no es sino la traducción de la pérdida de confianza. Ya tenemos ultraderecha de la ultraderecha, como nos ha mostrado en las europeas algo que se ha hecho llamar "¡Se acabó la fiesta!" y que ha conseguido colocar tres picas en el Flandes europeo. Pero esto tampoco ha servido de aviso. Que un "no partido" logre esos resultados debería preocupar y cambiar ciertas tendencias. No lo ha hecho.

Debería preocupar cómo los ultras se hacen con el voto joven, el más visceral, el menos informado y analítico. Pero el voto joven se acaba haciendo mayor con cada elección, va sumando y llegando así a números preocupantes. A las fuerzas ultras les basta con mantener su radicalidad, su negación continua del sistema y dejar que se escuche el espectáculo bochornoso de las fuerzas históricas, de las que han tenido un papel esencial en la configuración de la Unión Europea, que se ven acorraladas por su propia estupidez, por su incapacidad de salir de su propia desidia repetitiva.

¿Llegará el momento en que se den cuenta que es más lo que comparten que lo que les separa, que tienen intereses en la estabilidad del sistema y no en su voladura? Que los dos grandes partidos se pongan de acuerdo en un sistema para mantener independiente el poder judicial no solo es básico sino que debería ser normal. Sin embargo, ha sido una pieza del juego político ante la imposibilidad doble, metafísica y genética, de ponerse de acuerdo ante el temor, como ha sucedido, de ser acusados —a derecha e izquierda por los ultras— de débiles y de ser poco fiables, de ser traidores a sus votantes.

La estrategia presionante es sencilla, previsible y aburrida. Es sencilla de romper si se enfrentan a sus propios fantasmas. Ver los efectos que ha tenido y tiene en Europa debería ayudar.

* "PP y PSOE mantienen las distancias tras el acuerdo para reformar el CGPJ" RTVE Play 30/06/2024 https://www.rtve.es/play/videos/telediario-fin-de-semana/pp-psoe-mantienen-distancias-tras-acuerdo-para-reformar-cgpj/16168796/


miércoles, 12 de junio de 2024

El método ultra

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lo conseguido en España por el "partido" (¿?) "Se acabó la fiesta" es una señal más del proceso de deterioro acelerado del modelo democrático. El retroceso de la democracia de partidos  —instituciones que tienden a repartirse a lo largo de un espectro político, espacios con debate interno para dirigir su rumbo, con una serie de ideas, un nombre que les identifica, etc.— es evidente.

Los tiempos de partidos con asambleas de barrio, de distrito, provincia y nacionales, con ponencias que se iban aprobando de abajo a arriba integrando la visión de los militantes, etc. se acabaron frente al creciente modelo actual, un modelo personalizado, teatral, mediático, de nombres metáfora que no implican vínculo con ideología alguna o simplemente la tapan de forma cosmética; es un modelo basado en las frustraciones, en las fobias, más que en las ideas.

El nuevo tipo de ring está situado preferentemente en las redes sociales y se basa cada vez más en la desinformación, los bulos y las mentiras. Maneja imágenes y eslóganes más que otro tipo de discursos basado en la argumentación.

La inversión del modelo es palpable y, dado su éxito popular, traducido en votos, extensible a partidos tradicionales que no saben bien cómo combatir esa pérdida de votos que les desangra en cada elección. Si, por ejemplo, Vox le quitaba votos al PP, ahora Se Acabó La Fiesta se los quita ahora a Vox. Radicalizarse asegura una cantidad determinada de votos; la moderación, por contra, los pierde. El caso de Ciudadanos, el centro político, es claro: ha desparecido.

RTVE.es hace un análisis muy detallado que merece la pena ser leído por todo lo que nos dice del ascenso de este tipo de partidos. Con el titular "De dónde salen los 800.000 votos a Se Acabó la Fiesta, de Alvise Pérez: hombres, jóvenes y exvotantes de Vox", el completo trabajo de análisis post electoral nos permite comprender este cambio que en cada nueva elección se actualiza y perfecciona consiguiendo sus objetivos.

"España se ha convertido en la fiesta de los criminales, de los corruptos, mercenarios, pedófilos y violadores", comenzó el domingo por la noche su intervención Alvise Pérez, desde una discoteca de Madrid, tras conocer sus resultados en las elecciones europeas. Lo que vino después fue su argumentario habitual, incluida una apelación al presidente del Gobierno -“Pedro: calienta, que sales (...) más vale que te metas en un maletero porque te vamos a meter en prisión"-, para luego pasar a prometer una “deportación masiva de inmigrantes” entre gritos e insultos de los asistentes a los “medios extorsivos de comunicación”.

Luis Pérez Fernández (Sevilla, 1990), más célebre como Alvise Pérez, se define como un analista y consultor político, pero se ha hecho conocido como activista de ultraderecha en redes sociales, donde tiene cientos de miles de seguidores, y, sobre todo, como agitador político y por acumular causas por difundir bulos. A partir de ahora será también eurodiputado.

Como ha ocurrido en el pasado, un personaje mediático da el salto a la política y con una agrupación de electores, 'Se Acabó la Fiesta' (SALF), cosecha un sorprendente éxito electoral. En su caso, tres escaños y 800.763 votos, sin haber participado en un debate electoral, sin financiación pública y sin una campaña tradicional. El propio Alvise Pérez, Diego Soler y Nora Junco serán los eurodiputados en Bruselas de esta formación.

SALF es cuarta fuerza en nueve de las 17 comunidades autónomas (Andalucía, Aragón, Baleares, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Murcia y La Rioja), y queda por delante de Sumar en todas ellas y en Canarias. Los mejores resultados a nivel autonómico los ha cosechado en Murcia (6,6%), Canarias (6,3%) y Andalucía (6,2%).*

 

En síntesis, SALF ha encontrado el mensaje que esos electores repartidos creen. No les ha convencido de nada; solo ha lanzado un mensaje radicalizado a la espera de ver cuántos lo creen. El partido reduce los límites de su mensaje; apuesta por una "gran minoría" radicalizada que no necesita de "mensajes" sino de alguien que exteriorice su voz interior. Cuanto más radical es el mensaje, mejor situado en el espacio político, más visible. SALF no busca el gobierno, sino el poder y la visibilidad (lo uno está en relación con lo otro) que le puedan permitir estabilizar una cierta estructura. Ahora la tarea es mantener su mensaje anti sistema desde dentro del sistema. El ejemplo de Donald Trump es importante porque ya solo el cielo es el límite.

Hay que resaltar una parte de lo dicho en el artículo: "... sin haber participado en un debate electoral, sin financiación pública y sin una campaña tradicional". Hay que ser muy conscientes de ello, de lo que esto supone: dejar el mensaje flotando a la espera de que piquen los peces el anzuelo.

En el artículo se nos habla de la tecnología de difusión a través de todo tipo de redes —aquellas en las que no ha sido eliminado por sus mensajes de odio—, del uso de la inteligencia artificial para la creación y distribución de sus mensajes.

Como en el caso de Trump, el principio básico es el de la distinción, el ser antisistema y la promesa de acabar con el sistema. Se trata de que votar se convierta en un acto de los que no creen en muchas cosas y, a la vez, creen radicalmente en otras.

La descripción de Alvise Pérez es clara sobre lo que tiene detrás:

El de Alvise Pérez es un fenómeno que en España no se veía desde José María Ruiz-Mateos, el histriónico empresario dueño de Rumasa, quien en 1989, en las segundas elecciones europeas celebradas en España, obtuvo dos escaños y 608.000 votos (3,8% del total), si bien luego no le sirvieron como trampolín en las elecciones generales de octubre de ese mismo año, donde apenas superó las 200.000 papeletas.

La diferencia con Ruiz-Mateos (o con el Podemos de Pablo Iglesias, quien se hizo conocido en las tertulias televisivas antes de saltar a la política) es que la fama de Alvise Pérez se ha fraguado casi en exclusiva en las redes sociales, fuera del foco de los medios tradicionales. Precisamente, ha usado esta circunstancia como un valor diferencial para presentarse como un personaje alternativo al ecosistema político o mediático dominante. Su currículo político previo no era extenso: unos estudios de Ciencia Política por la UNED, un tiempo como voluntario en UPyD y trabajar un par de años como asesor parlamentario con Toni Cantó en Ciudadanos, para pasar a ejercer por libre como agitador político en redes sociales.*


 

Puede que el currículum no sea "extenso", pero es terriblemente claro sobre su perfil profesional en la política. La ideología no es más que el cebo de alguien que se ha curtido, teórica y prácticamente, en la política. Alvise Pérez ha comprendido cuál era el camino recto hacia su objetivo, ir creando una red de poder. Ha leído perfectamente el espacio de descontento al que podía dirigirse, los que iban a comprarle el discurso.

Lo malo de esto no es solo el radicalismo de los mensajes, sino lo que tiene de iluminación del camino a seguir. Visto el éxito, pronto aparecerán nuevos "Alvise" más radicales, que buscarán quitarle votos allí donde se presenten.


fuente RTVE https://www.rtve.es/noticias/20240610/quien-es-alvise-perez-vota-se-acabo-fiesta/16141009.shtml

Los partidos comenzaron a cambiar sus estructuras, sus formas de actuación, la manera de hacer llegar sus mensajes. Los partidos grandes, los más antiguos, están ligados a los hábitos de sus electores y tienen unos límites entre los que pueden moverse. Pero esos mensajes se tienen que enfrentar al radicalismo de los nuevos grupos que surgen a su derecha e izquierda. En muchos países han desaparecido los partidos tradicionales en favor de grupos nuevos que ven el radicalismo su puerta de entrada en las redes del poder. Eso vale para Milei o Meloni. Le Pen ha apostado por dejar al frente un representante joven del modelo radical, que es el camino con futuro.

Los programas se basan en diversas formas de negacionismo, del papel de la ciencia al cambio climático, de la violencia de género a la xenofobia el racismo. Que todo esto siga creciendo revela muchos fallos en el sistema, fallos de los que son responsables los que han ido mermando las raíces del propio sistema generando estas crecientes bolsas de ignorancia y violencia. Se pagan las políticas seguidas frente a las sucesivas crisis económicas de estos años, un mal uso de la globalización, una falta de defensa de los más vulnerables y especialmente el deterioro de la juventud, convertida en víctima permanente de las malas políticas sociales.

 fuente RTVE https://www.rtve.es/noticias/20240610/quien-es-alvise-perez-vota-se-acabo-fiesta/16141009.shtml

 *  JOSÉ Á. CARPIO | DatosRTVE / MARÍA NAVARRO | VerificaRTVE "De dónde salen los 800.000 votos a Se Acabó la Fiesta, de Alvise Pérez: hombres, jóvenes y exvotantes de Vox" RTVE.es 10/06/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240610/quien-es-alvise-perez-vota-se-acabo-fiesta/16141009.shtml

domingo, 2 de junio de 2024

Trump: pasado, presente y futuro

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Dos señales preocupantes desde los Estados Unidos: las recaudaciones récord para la campaña de Trump en cuanto que ha salido su condena (53 millones de dólares) y las amenazas lanzadas de que si ingresa en la cárcel el asalto al Capitolio será un juego de niños. Entre ambos hechos está la perversión fatal de la democracia norteamericana.

Aquí hemos tratado en diversas ocasiones este fenómeno perverso y la seria preocupación de medios e intelectuales por una "guerra civil" o de un fenómeno de este tipo, es decir, un serio enfrentamiento armado entre la población y en las instituciones.


Recordemos cómo, entre otros hechos, se vivieron tensiones extremas durante la pandemia por el uso de las mascarillas. Recordemos los individuos armados rondando los edificios, desafiantes, retando a los portadores de las mascarillas. Luego llegó el asalto al Capitolio por las milicias armadas, convocados por Trump y ante los que explicaba "que le habían robado" las elecciones. Hasta el vicepresidente Mike Pence sufrió las iras de Trump, siendo señalado, por facilitar los mecanismos de la sucesión.

Que esto suceda en una democracia avanzada y referencial, que sea además la superpotencia que lidera el mundo y debería ser ejemplo para los países autoritarios, es un síntoma preocupante, no suficientemente explorado todavía y que es necesario comprender para evitar que se produzcan males mayores en cadena. 

Basta ver cuáles son los "apoyos" de Trump en el plano internacional, de Vladimir Putin a Víctor Orbán, pasando por Erdogan o Elon Musk (¿un futuro candidato de los republicanos tras Trump?), para comprender la expansión anti democrática populista basada en formas de cesarismo. Tras el descrédito de los partidos, las formas de gobierno apuntan hacia personalidades autoritarias y visionarias, carismáticas, capaces de crear una nueva realidad a través de sus discursos negacionistas de todo tipo, de la ciencia al género. 

Al igual que niegan, afirman; crean identidades nacionales y reinventan la historia inventando orígenes y delimitando fronteras a su gusto. Sus mentiras son repetidas con tonos de verdad y la gente las cree porque es lo que quieren escuchar. Los enemigos pueden ser los inmigrantes o la Unión Europea en su conjunto.

El papel de Trump en todo esto es carismático, pero también es la punta del iceberg de lo que hay detrás en esta carrera por servirse unos de otros. Los grupos ultras norteamericanos, de evangelistas a racistas extremos, le apoyan y él se sirve de ellos para conseguir sus fines de poder. No solo es el voto; es la intimidación constante.

Hay demasiados intereses detrás. El mundo se pregunta por las consecuencias de una condena en firme de Trump, por qué ocurriría en caso de que ingresara en prisión. Entonces el peligro de las armas dejaría de ser un suponer y se convertiría en algo real, como lo fue en Michigan, como lo fue en el capitolio. Las fuerzas populistas norteamericanas están bien organizadas y hay mucho loco dispuesto a salir a la calle, como ya han amenazado.

¿Cómo es posible que una democracia —varias democracias— se deteriore tanto, equivoque sus fines y corra el riesgo de convertirse en una revuelta permanente para llevar a lo más alto a un impresentable narcisista? Por eso es necesario volver a los principios de respeto y diálogo que definen a la democracia antes de que ya no sea posible volver atrás, a que se produzca algún acontecimiento irreversible o trágico. 

España no está exenta de esto y los riesgos se nos muestran cada día ante la pérdida de sentido democrático. Por Europa cuando igualmente la preocupación a los ascensos de grupos radicales que reciben el visto bueno del trumpismo y de sus apoyos desde el Kremlin, como se vio en el apoyo a la ruptura europea del Brexit. Hay demasiadas cosas sobre la mesa.

En el pasado Trump ya mostró lo que podía hacer. Este presente es una prolongación de problemas que utiliza y manipula para dar el siguiente paso, el del regreso. En esto le apoyan muchas fuerzas que ven en él el carisma capaz de ofrecer a los electores las causas para llevarlos a las urnas y, con sus votos, situarlo de nuevo en la Casa Blanca. Este futuro es el que ven y desean en muchos escenarios repartidos por el mundo.


jueves, 23 de mayo de 2024

Burriana año cero

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El concejal de Cultura del pueblo de Burriana ha decidido vetar dos películas para su biblioteca municipal, Barbie y 20.000 especies de abejas, una norteamericana y otra española. De la primera ha dicho despectivamente que es sobre el "género" y de la segunda un curioso argumento, que ha recaudado lo mismo que recibió en subvenciones. El argumento de la española no vale para la norteamericana, que ha sido récord de taquilla donde se ha estrenado.

Ya hemos tratado aquí la avidez de los políticos de Vox por los cargos de los que depende la Cultura. Este interés está ratificado por ejemplos de la Historia pues ellos ven esos cargos desde su vocación de censores natos, una mentalidad entre eclesial preconciliar y neonazi, con toques claros de ambos.

En otras ocasiones han sido libros para bibliotecas los que han sido prohibidos o eliminados, retirados de sus estantes. Los de Vox son los talibanes de nuestra cultura. Tienen una vocación por salvar tu alma a golpes, en su veta preconciliar y de conseguir votos en la otra, la neonazi, otra ideología emergente que acaba de redimir a parte de las SS diciendo que no todos fueron criminales. Por ahí se empieza y se termina con los campos de exterminio, que seguramente serán reivindicados dentro de muy poco como campamentos de vacaciones.

En su afán controlador, piensan que el mundo está lleno de tentaciones y falsedades. Es el mismo espíritu purificador, la misma espada flamígera, que busca eliminar rodo lo que ellos consideran erróneo, "político" o tentador de la carne.

Es curiosa la interpretación que los de ese partido político dan a político, para lo que practican la tan hispánica "ley del embudo". Ya he oído a varias personas usar el término "ideología" aplicado, en su furor, incluso a las películas de Disney. Según ellos, todo es "política", todo es "ideología"... menos lo suyo, que es una verdad eterna, sancionada por la historia y ratificada por diversas apariciones en los momentos adecuados. Los nazis pensaban lo mismo; los talibanes también. Es una mala costumbre que suelen tener los totalitarios: pensar por ti, decidir por ti.

Escuchar en sus propios términos al concejal de Burriana, con ese aplomo soberbio, con esa pasmosa seguridad en sí mismo, de algo de lo que evidentemente ni sabe ni entiende porque ¿para qué se va a molestar? es muy educativo. Tienes ante ti a un clarividente desilustrado que se siente con la fuerza de pensar por los demás o, con más precisión, de evitar que los demás tengan que hacerlo bajo riesgo de equivocarse.

Ante las elecciones europeas está reflejándose en la prensa del continente el temor al ascenso de la ultraderecha, ya instalada en algunos países, lo que debería hacernos reflexionar sobre el fenómeno. Sin duda, una parte de este fenómeno es la extensión de la incultura, de la que son representante por méritos propios. Nuestras instituciones educativas y sociales fallan demasiado con estas políticas restrictivas que se han ido extendiendo por diferentes causas pero con un mismo fin: la desaparición del pensamiento crítico. El fondo de todo esto es el efecto destructivo que se realiza sistemáticamente mediante la sustitución de la idea de "sociedad" por la de "mercado". Si la sociedad necesita de "ciudadanos", el mercado necesita de "consumidores", para lo que se excitan mecanismos que bajan las defensas. Esto es aprovechado, a través de la polarización, para arrastrar a las personas hacia soluciones populistas. En vez de fomentar la tolerancia y la crítica al radicalismo, se produce el efecto contrario: se busca la radicalización simplificando lo complejo y buscando culpables que nos pongan a la defensiva. Entonces censuras, ataques, etc. se ven como maniobras para la defensa frente a los agresores.

Vox es un ejemplo de esta forma de ver el mundo y de actuar. La celebración en Madrid de su internacional ha sido todo un ejemplo de hacia dónde se va y las acciones del concejal de Cultura de Burriana otro de su mundo censor y autoritario.

No es casual la obsesión con la "ideología de género", las restricciones a los derechos de las mujeres o de las personas. La idea central que hay que defender es el "modelo" tradicional de familia, que se ve "atacado" desde la diversidad de la sexualidad y, en especial, de la falta se "sumisión" de la mujer al varón, algo que cuenta con el apoyo de la Historia y de la palabra divina. Las sociedades "sanas", para ellos, son las que se fundamentan en una sociedad jerarquizada en donde cada uno se adecúa socialmente al sexo de nacimiento y en donde se obedece al pater familias, que representa la autoridad del Creador en cada célula familiar. Los talibanes también piensan así. Por el mandato de obediencia de la mujer, esta no debe estudiar, trabajar o salir a la calle sin un "vigilante" encargado de que no siga su naturaleza viciosa en cuanto esté sola.

La vieja idea de "la mujer con la pata quebrada y en casa" nos muestra que el refranero no siempre es sabio, aunque a algunos les quede la nostalgia de la mujer sumisa. De nuevo, la ley del embudo. Lo podemos apreciar en el caso Trump en los tribunales: sus múltiples aventuras extramatrimoniales y sus sustituciones periódicas de esposas con las que aparecer en público y engañar en privado. Trump es otro de los impulsores de esta ultraderecha anti género.

Los de Vox ya no van solo contra la Historia, también lo hacen contra la inteligencia. La insistencia en censurarlo todo en nombre de valores eternos es una manera de intentar controlar las mentes. Que vaya creciendo su presencia en las instituciones es una mala señal, una señal del abandono de lo que debería ser una educación amplia, extensiva, diversa. Debería haber una mayor militancia en la cultura y en su diversidad, en la interculturalidad para comprendernos mejor. Pero tenemos la extraña idea que ofreciendo a la gente lo que le gusta escuchar esta evoluciona. La tendencia a la trivialidad, a diseñar el mundo como "producto", la vida como un "muestrario", etc. nos hacen más incultos y, por ello, más indefensos, más manipulables y controlados.

Antes una "persona leída" era alguien que leía, alguien formado; ahora son las personas las que son "leídas" diariamente a través de sus datos, de sus compras, conversaciones, espiadas por teléfonos y televisores, etc. Todo ello con una sola finalidad: dirigirnos, hacernos votar, comprar o asaltar el Capitolio o un ayuntamiento si es necesario.

En Burriana tenemos otro ejemplo local de que el autoritarismo no está lejos, que tiene todo claro, que decide qué debemos leer o ver. Las excusas del concejal eran pintorescas, van de la recaudación a si la gente tiene reproductor de DVD o no.

La película española es una gran película que no se merece esa "censura" por alguien que no ve más allá de sus ideológicas narices. El señor de Burriana, el concejal, no sabía decir su nombre, añadiéndole "submarinas" a las "abejas". Es puro teatro. Se trata de dar a entender que nadie conocía la película. Si tienen ocasión, véanla, aunque sea para que ese señor lo entienda.

Ahora que el señor concejal ha llegado a la fama por censor, los miembros del partido tienen un nuevo héroe al que tendrán que promocionar por los servicios prestados y ponerle un caballo blanco. 

Ahora veremos qué ocurre en las elecciones europeas, cuántos concejales de Burriana andan sueltos por la Unión.