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viernes, 9 de octubre de 2026

La muerte como espectáculo

 Joaquín Mª Aguirre


En estos días estamos viendo algunos ejemplos de la muerte convertida en espectáculo o, si queremos ser más precisos, de la pena de muerte. Este espectáculo es el que siempre ha tentado a los Estados Unidos, el país más violento oficial y extraoficialmente. Lo podemos apreciar en sus filmes y obras visuales, en los que la violencia tiene un papel estelar. Periódicamente en el país estalla la vertiente pacifista, cuando ya no puede resistir más su propia violencia interior o exterior.

Con Trump la violencia se ha trasladado a los medios como espectáculo, pues la "amenaza" se ha convertido en el eje de sus discursos, en la base de su promoción visual a través de imágenes reales o creadas por inteligencia artificial Por cierto, hoy mismo nos llega la noticia de que ha decidido considerar "enemigos" a los que hablen de "Inteligencia Artificial" y no de "Súper inteligencia", que le gusta más. No contento con cambiar nombres a golfos y lagos, ahora ejerce de nuevo su presión sobre los términos. Es algo más que "tendencia"; es una forma de mostrar su "fuerza", que es la base de todo, según afirma.

En estos días la pena de muerte está presente en los medios con una pregunta: ¿qué hacer con alguien que ha sobrevivido a dos dosis de inyecciones letales mediante las que se le pretendía ejecutar? Es decir, ¿qué hacer con Christa Pike? ¿Debe ser conmutada su pena de muerte por cadena perpetua; debe someterse a un tercer intento de ejecución? ¿Debe cambiarse el método y ser, por ejemplo, fusilada o cualquier otra fórmula "segura"?

El simple hecho de haberse convertido en un caso mediático ya traslada la cuestión a la ciudadanía, la obliga a ser partícipe de la decisión y, por ello, de la violencia misma. Los convierte en miembros de un "jurado imaginario" que debe decidir sobre la muerte de Christa Pike. La violencia de la pena de muerte se expande.

Pero tenemos un ejemplo más y más claro sobre la administración Trump y la violencia:

El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha afirmado este jueves que el público podrá ver la ejecución por fusilamiento del excomandante del Ejército, Nidal Hasan, condenado a muerte por matar a 13 personas con una pistola con mira láser en el ataque de 2009 en la base de Fort Hood, Texas.

Hasan será ejecutado el próximo 3 de diciembre en Fort Hood por un pelotón integrado por soldados armados con fusiles, según ha explicado Hegseth, quien ha asegurado que se garantizará que la población pueda presenciar el procedimiento.

El secretario ha justificado la decisión al señalar que debe conocerse que este tipo de actos tienen "consecuencias graves", de acuerdo con declaraciones a medios locales. El Pentágono todavía no ha precisado sobre las implicaciones de que una ejecución sea pública, por lo que no está claro si habrá espectadores en la base o algún otro mecanismo de acceso.

Hegseth tampoco ha detallado cuántos soldados formarán el pelotón ni cómo serán seleccionados.*


Es volver al pasado, a la comunidad de la violencia. Ya no se trata solo de "castigar"; hay que hacer que este sea "ejemplo". De lo que es realidad ejemplo es del "poder" considerado, una vez más, como "fuerza". De ahí a la "ley de Lynch" no queda mucho, de volver a la plaza pública para que se perciba el poder.

Ya no se trata de "ejecutar", sino de la "demostración", con lo que se alienta ese deseo morboso de contemplar la violencia. Afortunadamente, se trata de su retransmisión y no de obligar a la gente a contemplarlo, aunque si pudieran hacerlo lo harían.

La violencia está ya en todos los terrenos, de la Casa Blanca para abajo. Como característica del poder, debe ser apreciado para ser temido. No basta con saber que algo está mal, sino que debe mostrarse el castigo.

Los dos casos con la pena de muerte, el de Christa Pike y el de Nidal Hasan son dos muestras de dónde están ya los Estados Unidos de Trump, de hasta dónde han llegado. Las muertes de emigrantes en las calles —ayer no mostraron otro caso, el de un padre y su hijo tiroteados por el ICE— son un efecto más del retroceso hacia una violencia más brutal.

Con ello, el caso de Pike gana posibilidades de materializarse con otra ejecución. El sistema no puede permitirse que alguien se libre de la muerte mientras se televisa una ejecución. Christa Pike "debe morir" y la administración Trump pondrá todo su empeño en que se cumpla, en que la ejemplaridad sea máxima.

Convertir la muerte en espectáculo tiene consecuencias. Ya no se trata de estar a favor o en contra de la pena de muerte. Se trata de convertirla en espectáculo, algo que disfrutar en una sociedad de pantallas, de miradas.

La violencia norteamericana se expande a otros países de dos formas principalmente: la primera es la guerra, la invasión, los bombardeos... la violencia directa dentro y fuera. La otra es una consecuencia de la expansión de la ultraderecha a manos de los imitadores de Trump, con apoyo desde los USA o de cualquier otro foco. La ultraderecha creciente satisface los deseos de violencia que anidan en su interior, de su intransigencia nata, de su posesión de la verdad absoluta.

Lo estamos viendo también en España. La violencia se va haciendo habitual, necesaria para alcanzar objetivos, para enganchar a los violentos, que satisfacen sus ansias.

* "EE.UU. retransmitirá en directo la ejecución por fusilamiento del psiquiatra militar autor del tiroteo de Fort Hood" rtve.ES /Agencias 9/10/2026 https://www.rtve.es/noticias/20261009/eeuu-retransmitira-ejecucion-fusilamiento-psiquiatra-militar-tiroteo-fort-hood/17259736.shtml

viernes, 10 de julio de 2026

Tiempos de espectáculo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Ya saben, si no te ven no existes ni tú ni tu idea, la que sea. Son tiempos de espectáculo, de tratar de controlar lo que haces y cómo lo muestras. Hacer pasa a segundo término; mostrarse es más importante.

Tenemos dos noticias que ponen en el centro del debate estas formas de hacerse ver y de su eficacia.

La primera de ellas nos habla de la exigencia de devolución de dinero por programas contra violencia de género que se han invertido por pate de los receptores de forma un tanto extraña para unos y de forma adecuada para otros. Por ejemplo, en pintar bancos y papeleras de color morado en un parque de una localidad, celebraciones que poco aportan contra la violencia que es de lo que se trata.

Los ayuntamientos se defienden diciendo que pintar bancos y papeleras sí es eficaz y que el gasto está bien hecho. Podemos discutir sobre si este tipo de medidas son eficaces, pero siempre habrá otras necesidades que sí podrían ser cubiertas con aplicación directa sobre las ya víctimas o las que lo serán de inmediato.

No creo que el banco y la papelera frenen demasiado el problema, pero es visible, espectáculo, además de un gasto que tiene sus aprovechados, sin duda. Quien tomó la decisión de comprar pintura o cualquiera de las demás decisiones de lo que podemos llamar "espectáculo" no lo hizo inocentemente. El espectáculo es, por definición, "visible" y siempre podrán alegar que ha sido "útil" frente a medidas más "discretas" y seguro eficaces para tratar de paliar el problema.

Ya proliferean las empresas que venden su mobiliario como "contra las desigualdades" aprovechando el filón de las compras con las subvenciones. Ahorran a los ayuntamientos dedicar tiempo a otras soluciones sobre cómo gastar. Esto es sencillo, nada complejo y se ha cubierto el expediente.

Aquí, el ministerio —como ya hemos señalado— exige la devolución de la parte de las ayudas que considera mal empleadas, pese a algunas "explicaciones". En "Qué" nos explican el alcance del caso: 

En concreto, entre los gastos inadecuados se han encontrado patrones como talleres de manualidades, sesiones de zumba o actividades festivas. Fuentes ministeriales subrayan que no se trata de casos aislados, sino de prácticas repetidas en cientos de entidades locales. El ministerio no ha hecho pública todavía la relación completa de los ayuntamientos afectados.

La ministra Ana Redondo ha sido clara: se reclamará hasta el último euro que no esté debidamente justificado. Su departamento ha reforzado los equipos de auditoría, lo que ha permitido sacar a la luz irregularidades que, en años pasados, podrían haber pasado inadvertidas. El resultado es una cifra récord de reintegro que supera con creces los importes recuperados anteriormente.* 

Vamos a ver qué se consigue en este proceso, primero de redefinición de objetivo, es decir, señalar qué es útil y qué no contra la violencia de género, y después para la devolución del dinero. Lo primero será un apasionante debate semántico político, lo segundo un duro proceso para rascarse el bolsillo.

Nos parece adecuado que esto se produzca dada la gravedad del problema y la costumbre de gastar de cualquier manera en beneficio de amigos ingeniosos.

Pero nos llama la atención en la prensa otro debate sobre inversiones. Si antes era el Ministerio de Igualdad el que cuestionaba la eficacia de la inversión para limitar la violencia de género y apoyar a sus víctimas, ahora se trata de cuestionar al propio Estado por sus inversiones. Nos referimos a otra forma de entender el espectáculo. En VerificaRTVE enfocan el tema sobre el gasto realizado en una campaña de celebración de los 50 años de democracia:

Nos habéis preguntado a través de nuestros servicios de WhatsApp y correo electrónico si es cierto que el Gobierno ha gastado 20 millones de euros en lanzar una línea de ropa llamada 'Dmocracia' "para luchar contra el auge de la extrema derecha". Es falso. El coste de la campaña ronda los 380.000 euros, tal y como confirman a VerificaRTVE desde el Comisionado para la 'Celebración de los 50 años de España en libertad', de la que forma parte la iniciativa, y desde la empresa de publicidad contratada para su desarrollo, BBDO.

"No puedo más con este país tronco, NO podemos llegar a fin de mes y el gobierno se gasta 20 millones de € para crear una marca de ropa para luchar contra el auge de la extrema derecha", dice un mensaje compartido en X más de 2.000 veces desde el 7 de julio por el que nos habéis consultado. La publicación adjunta el vídeo de lanzamiento de la línea de ropa. Otros perfiles en redes sociales difunden la misma grabación o fotografías de la campaña, pero cambian el coste de la línea de ropa, que cifran en 14,2 millones o 15 millones de euros.

El vídeo compartido forma parte de 'DMOCRACIA: una campaña de comunicación bajo el lenguaje de la moda', cuyo eslogan principal es: "Cuando te vistes, te posicionas". Se trata del lanzamiento de una línea de ropa que no está a la venta y que es una de las estrategias comunicativas para dar a conocer la iniciativa 'España en libertad. 50 años', lanzada por el Gobierno. En el perfil de Instagram puedes ver los vídeos e imágenes de la campaña de ropa, incluido el que comparte el mensaje y que protagoniza la creadora de contenido Marina Rivers.**


Igual que algunos cuestionan desde el Ministerio la eficacia del "zumba" o la pintura morada en los bancos y papeleras, es ahora el momento en que se preguntan sobre el coste de la campaña. Insistimos en esto último porque lo que se cuestiona realmente es el coste y menos la eficacia. La normalización del espectáculo hace que se vea como "normal" ("eficaz" es otra cosa) y que se busque llamar la atención de los medios, que pasa a ser siempre el objetivo final.

La defensa no es la "eficacia", sino lo falso del gasto que se les ha atribuido, lejos de esos 20 millones. En el fondo hay también dos luchas: la política en la que unos atacan a otros, en este caso, por el gasto atribuido y la lucha por conseguir audiencia a través de un elemento distinto, la moda o el uso sorprendente de ella al "desfilar" en espacios políticos, como el Congreso de los Diputados o el Senado.

¿Se combate así el auge de la extrema derecha? La pregunta es paralela a la de los casos de las campañas contra la violencia de género.

Lo que parece cierto es que todos, de una forma u otra, confían en el espectáculo confundiendo eficacia y visibilidad. Para lo primero se necesita inteligencia y buena programación, buen análisis de los problemas; para lo segundo, con el exotismo, la extravagancia puede valer.

Aceptamos que estamos en la Sociedad del Espectáculo y que las formas parten del encapsulado mediático, de la sorpresa, para luchar por la atención. Pero el gasto es limitado mientras que los problemas crecen. Son problemas reales, algo que no se resuelve solo con ingenio. El problema es que estamos aceptando esto como una forma de solución de... nada.

Esta es la imagen que nos llega hoy desde Reino Unido. Es del rival del extremista Nigel Farage. Sobran las palabras.


* Lorena Martín  "Igualdad reclama 12 millones a ayuntamientos por mal uso de fondos contra la violencia machista" Qué 7/07/2026  https://www.que.es/2026/07/07/mal-uso-fondos-violencia-machista/

** Mª José Artuch y Carmen Hernaiz "Es falso que el Gobierno haya gastado 20 millones de euros en crear la marca de ropa 'Dmocracia'" RTVE.es VerificaRTVE 9/07/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260709/falso-gobierno-gastado-20-millones-marca-ropa-dmocracia/17150109.shtml

jueves, 18 de junio de 2026

El espectáculo de los muertos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La conversión de todo en espectáculo es el signo de esta época. Lo que se hace se hace para ser encapsulado y difundido a una ciudadanía transformada en "público". "Veo luego existo", sería la nueva fórmula, pasando del "pienso" inicial innecesario en este tiempo. ¡Pensar!, ¿para qué? ya lo hacen otros por ti.

La reciente visita del Papa a España es un ejemplo de cómo tratar cualquier acontecimiento como un espectáculo. Todavía me pregunto qué pintaba Bad Bunny en todo esto. Nuestra vida política, la española, es un gigantesco y aburrido espectáculo que acabará con su traca valenciana en cualquier momento.

El espectáculo nos convierte en público y a otros en estrellas moldeándolos según los dictados de los profesionales de la publicidad, de la comunicación. Los sectores se especializan en un estilo comunicativo que es llevado al extremo, un modelo que aplican a los casos convirtiéndolo el "producto" informativo.

Los conocimientos que la tecnología nos permite obtener sobre los hábitos  de consumo son aplicados a la comunicación. Ya sea de forma masiva o personalizada, se crean fórmulas para dar "interés" a lo más trivial en detrimento de aquello que pueda perturbar la siesta comunicativa o despertar el sentido crítico. Personas, situaciones, espacios, etc. son convertidos en "temas" con los que se nos bombardea en feroz competencia por nuestra atención. Esa atención se transforma en compras, adhesiones, votos o simplemente en movimiento ante nuestra mirada aburrida. Usted se preocupará por separaciones, encuentros y reconciliaciones de personas sin trascendencia. Su universo va del trabajo al ocio banal, contemplativo, al espectáculo. Rodeado de estímulos le ofrecerán lo insólito y lo repetitivo, lo nuevo y lo adictivo.

Leo en 20minutos un nuevo paso en esta conversión del mundo en espectáculo. Su titular es "El Cementerio de la Almudena abre sus puertas las noches de verano para 'revivir' las historias de quienes allí descansan". En el texto nos dicen:

A la hora en la que el calor del verano empieza a dar una tregua a Madrid, el Cementerio de Nuestra Señora de la Almudena abrirá sus puertas para ofrecer una ruta entre historia, patrimonio y personajes que vuelven a cobrar vida. Regresan por cuarto año consecutivo las visitas teatralizadas nocturnas, una propuesta cultural organizada por Servicios Funerarios de Madrid (SFM) que, tras cuatro ediciones con entradas agotadas en minutos, se ha convertido en una de las citas más singulares y demandadas del verano madrileño.

La experiencia se celebrará entre el 24 de junio y el 6 de septiembre, con grupos reducidos de hasta 30 personas y recorridos de unas dos horas y media. Las entradas salen a la venta este jueves a través de la plataforma oficial de reservas de SFM, según informan fuentes municipales. En las anteriores ediciones las entradas volaron en cuestión de minutos por el interés de los madrileños de descubrir en primera persona cómo, durante unas horas, la Almudena deja de ser un cementerio para convertirse en un escenario.*


Como se nos dice, la conversión de un cementerio en escenario, su éxito y la prisa por hacerse con entradas antes de que se agoten hablan por sí solos. Te mueres, te entierran y montan sobre tu tumba el show en el que alguien (un vivo) te interpreta para deleite de los que han pagado tu entrada. Tal cual.

Un historiador de los de antes, de esos que todavía leemos, llamaría a esto "decadencia". Creo que es un término demasiado serio para estos tiempos pantallescos en los que la vida se capta con un teléfono móvil y luego la editas en casa para deleite de tus seguidores en redes sociales.

¿Nos damos cuenta de lo que representa que algo tan profundamente insertado en nuestras vidas y cultura, como es la muerte, se convierta en show nocturno para deleite? 

Lo han llamado "cementerios vivos" para distinguirlo de los "muertos vivos" y evitar rechazos centrando el peso en el espacio. Supone convertir el espacio en escenario y a los muertos en personajes bufos. Por las noches el cementerio se llena de carcajadas; por el día de llantos. Tiene que haber de todo, ¿no?


T.S. Eliot, en su poema Los hombres huecos, auguraba que el mundo no acabaría con una explosión, sino con un quejido. Hoy nos diría que el mundo se acabará con un bostezo, el único gesto que producimos con naturalidad y de forma habitual. La sociedad del espectáculo no perdona, Los ríos que son la vida, que nos dijo otro poeta, se han convertido en cálidas piscinas clorificadas para deleite de los que se las pueden permitir. Sí, hay espectáculo para todos los bolsillos y apetencias. 

La foto que acompaña a la información lo dice casi todo: ¡un Forges resucitado y zombi! Estos resucitados necesitan convertirse en zombis clásicos de serie B para que todo cuadre y la experiencia sea la apropiada, entre lo irreverente y lo cinematográfico cutre. Otra foto nos muestra a una Lola Flores zombi (la identificamos por la flor en su pelo), marchosa después de todo el día quieta.

Los Servicios Funerarios madrileños tienen ya su espectáculo. ¡Un aplauso para los muertos! ¡Y a mí que me incineren!


* Belén de Marcos "El Cementerio de la Almudena abre sus puertas las noches de verano para 'revivir' las historias de quienes allí descansan" 20minutos 18/06/2026 https://www.20minutos.es/madrid/cementerio-almudena-abre-sus-puertas-las-noches-verano-para-revivir-las-historias-quienes-alli-descansan_6984619_0.html

lunes, 21 de septiembre de 2020

Y entonces llegó el Real

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


El incidente del Teatro Real es un aviso de lo que va a empezar a ocurrir con esto del "espectáculo seguro" para unos más que para otros. Ya están los madrileños bastante moscas como para que ahora les comiencen a hacer ver lo de las distancias sociales es algo distinto a lo que pensaban. Algunos lo interpretan como marca de clase, es decir, que le marcan a uno las distancias y que lo que más pagan tienen más centímetros de seguridad que los que menos pagan. Viene a ser como en los aviones, que si vas en primera llegas descansado y si vas en turista las piernas te duran encogidas una semana. Las quejas en algunos vuelos han sido esas. Al haber menos vuelos, han apretado más a la gente. Algunos lo llaman "optimizar" y otros ser demasiado optimistas sobre las consecuencias. Se puede jugar con las palabras, pero no con los hechos.

Llueve sobre mojado en este Madrid cada día más clasista. Esto de la pandemia, pese a los eslóganes, no nos hace ni más fuertes ni mejores, sino más empeñados en demostrar que el lujo se manifiesta hasta en esto. Las cadenas internacionales abren con las manifestaciones en Madrid por el confinamiento selectivo que deja a unos fuera y a otros dentro de forma peculiar. La CNN resalta en su titular el "enfrentamiento de manifestantes y Policía", algo anticipado quizá, pues solo se puso tenso ante la Asamblea de Madrid, donde fueron a protestar. Después, a presentar su apoyo a los sanitarios, con quienes se aplaudieron mutuamente. Menos Policía y más rastreadores e inversión en sanidad es lo que pedían. Es sentido común ante una demagogia peligrosa por parte de los políticos, como nos mostraba la portada de ABC con el consejero de Sanidad vendiendo conspiraciones para encubrir el pobre papel de los que quedan cada día más en evidencia. En esto el señor Monedero, de Podemos, hace un flaco favor al ir a lucir su enmascarillada cara a las manifestaciones. Es una excusa para quitar razones a los que se manifiestan. Hay apoyos que matan. Esto es ciudadano o no es. 


Y entonces llegó el Real como remate de la jornada. Así nos cuenta La Vanguardia lo ocurrido en esta noche operística, digna de figurar entre las sonadas por el escándalo: 

El Teatro Real de Madrid ha suspendido este domingo una función de la ópera ‘Un ballo in maschera’, la obra de Giuseppe Verdi, tras las quejas de varios de los asistentes por la recolocación de algunos espectadores en las butacas de paraíso, y en las que supuestamente no se guardaba la distancia de seguridad.

A gritos de “¡fuera, fuera! o “¡suspensión!” los abonados en esta zona del Real impidieron ya que arrancara la función a su hora prevista (20:00 horas) al considerar que el aforo en esta parte del teatro (la más superior y lateral) superaba lo permitido, cuando en otras zonas, según testimonios de algunos asistentes a través de las redes sociales, “había dos butacas de separación entre espectadores”.

Acto seguido, y ante la trifulca montada, el Real anunciaba por megafonía que “los que no quisieran quedarse o no estuvieran de acuerdo con la recolocación podían acudir a las taquillas para la devolución del importe de las entradas”.

Entre tanto, la orquesta tocó la obertura de la ópera, mientras que las protestas continuaban, lo que obligó al maestro Nicola Luissoti a bajar del podio y detener la representación, que trató de retomarse cincuenta minutos más tarde, aunque finalmente el telón acabó echándose definitivamente.

Después de cincuenta minutos de espera y tras dos intentos de retomar la función, al final se ha tenido que tomar la decisión de cancelar definitivamente la representación ante las incesantes protestas, han confirmado a Efe fuentes del Real.*


Este incidente es algo más que anécdota, pues nos muestra cómo se están perdiendo los papeles cuando la necesidad afloja y, un poco más profundamente, el desprecio por las personas. Se pueden entender algunas cosas, pero esto es un desprecio a las personas o, a lo que es peor, a la salud de todos.

Leo esto tras dedicar seis o siete horas de trabajo, pasada ya la media noche, a intentar cuadrar mis clases de dentro de una semana para garantizar precisamente la salud de todos. Y te encuentras con noticias que te muestran que cada uno va a lo suyo aunque sea con estas malas formas. El "respetable", que es tal como se debe tratar al público, se ha visto humillado y, algo peor, expuesto a lo que parece ya no importar a nadie.

Resulta grotesco que el día en que los barrios más castigados por la pandemia se manifiesten contra unas medidas que consideran injustas o, más bien, una forma barata de intentar controlarla, se produzca otro espectáculo en el que los más modestos se sienten despreciados en términos de distancia. Una cosa es que te sienten arriba y otra el que el pobre esté financiando las distancias del que disfruta de mejor posición. La salud debe ser igual para todos... creo. Quizá soy un ingenuo y el que paga manda. Pero no es ni elegante ni justo: Más bien ofensivo. La idea de "cultura segura" debería ser otra cosa.


Ayer la gente gritaba con ganas en las manifestaciones contra unas medidas que perjudican a los menos privilegiados, a los que tienen las casas más pequeñas, están más apretados y se tienen que desplazar más lejos para poder vivir. Pero este Madrid clasista no invierte en el bien común, sino que su virtud es la del ahorro y el recorte, que siempre perjudica a los mismos. Son estos los que hartos de hacer colas para los test, sin nadie que les cuide a los niños cuando les cierran las aulas, cansados ya de que les cancelen las visitas programadas a los centros médicos, les retrasen las operaciones y dejen de tener ingresos; muy hartos de viajar en un Metro que no se molesta en aumentar la frecuencia de los trenes ni el número de vagones, lo mismo en los autobuses, etc. etc. se están empezando a soliviantar. Y eso no es bueno, pero  la cuerda se está tensando. Son muchos días, meses, lo que esto dura y los ánimos están levantiscos.



Estas cosas como las del Real o las manifestaciones de la mañana del domingo son avisos, advertencias que casi siempre se ignoran. Muy mal hecho, porque traerán consecuencias. Hasta el momento, el problema han sido los negacionistas, pero si los que creen que el virus sí existe, que es un peligro, pero que además están siendo discriminados... ¡cuidado! Ya hay bastantes problemas.

El alcalde de Madrid ha pedido a la gente no vaya a manifestarse a Sol "para evitar contagios". Me parece que llega un poco tarde y que Sol va a ver algunas  protestas más.

A ver a quién se echa ahora la culpa.


* "El Teatro Real cancela la función entre abucheos por falta de distancia de seguridad en el gallinero" La Vanguardia / EFE 20/09/2020 https://www.lavanguardia.com/vida/20200920/483585600229/teatro-real-suspension-funcion-un-ballo-in-maschera-seguridad-covid.html