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miércoles, 10 de enero de 2024

El absurdo de los "pélets"

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Ir cambiando de canal televisivo esta mañana era un ejercicio extraño, tanto mental como de ciudadanía. Me explico: en el primer caso, dudas de que lo que está viendo y escuchando sea real; en el segundo te preguntas cómo es posible sobrevivir en un estado, país, arrejuntamiento institucional, etc. como ustedes quieran porque para esto no afecta mucho nuestro punto de partida, que es un hecho: las costas del norte de España se están llenando de eso que era "plástico" (el material) y ahora son "pélets", porque cada desgracia nos sirve para incorporar algo de léxico y se enriquece el idioma y la cultura general (por ejemplo, las "danas"). Así los expertos pueden lucirse con sus jergas antes la satisfacción de los medios y el asombro ciudadano.

Sí: se nos ha llenado de plástico (pélets). Es un hecho. Todo lo demás es discutible y por eso se discute. Esta mañana tenía en dos cadenas televisivas a representantes de las dos administraciones, la autonómica y la central. Las dos venían a decir lo mismo, aportando datos del envío de cartas, correos, etc. Unos decían haberlos enviado, los otros decían estar todavía esperando la llegada.  Unos pedían que se recogieran en el mar y otros decían que era técnicamente imposible; unos decían que no era preocupante, por lo que los otros no aportaban ayudas ni medios. Después nos enteramos que los que no lo creían importante seguían no considerándolo pero lo decían porque así recibirían más. En fin... Creo que jamás me he sentido más estúpido con un mando del televisor en la mano.

Menos mal que el consuelo nos lo daban esos llamados "voluntarios", que lo son probablemente porque no se creen lo que dice ni unos ni otros y se van a las playas antes de que el desastre dé la razón a uno u a otro o se la quite a ambos, que es lo que suele ocurrir.

Hoy se supone que vence el plazo a otro despropósito institucional, el del Ministerio de Sanidad y la obligatoriedad de algo que todo aquel con el que hablas considera de cajón (que la gente se contagia allí donde van los enfermos a ser atendidos, es decir, los Centros de Salud), el uso de mascarillas, que diversas autonomías niegan. Es algo de lo que ya hemos hablado aquí. Como no se ponían de acuerdo el lunes, el Ministerio lo considera obligatorio ante el aplauso de los profesionales de la sanidad, que tienen menos riesgos y menos pacientes (tampoco hay recursos, de lo que se quejan todo) y de las personas que van a los centros con una cosa, salen con otra y, lo que es peor, muchos nos salen. Ya contamos estos días algún caso cercano estos días pasados.


La relación entre administraciones está llena de hermosas frases y de feos hechos. Sorprendente lo que ocurre y que se siga así, pero ya parece que no hay nada sobre lo que se puedan poner de acuerdo. La "política" en el peor sentido de la palabra ya no se hace solo en el Parlamento (ahora estarán discutiendo más todavía), sino que se va instalando en todos los niveles de la administración, donde el absurdo se vuelve contra los ciudadanos.

Nuestros políticos, devotos del espectáculo, no solo buscan el mérito de algo, sino la condena del otro, una doble operación comunicativa. Hay que llevar las situaciones hasta que el otro llegue al límite y los ciudadanos se vuelvan contra ellos. Aquí se trata de llegar como el 7º de Caballería, salvando a todos de la ineptitud del otro. El otro, en cambio, quiere hacer ver que no pasa nada, pero que si pasa es por culpa de la otra administración que les castiga por no ser de su color político. Mientras tanto, los voluntarios van a hacer el trabajo necesario. Demasiada otredad.

El crecimiento de los populismos radicales viene, en gran medida, de la ineptitud de los propios políticos. Las responsabilidades desgastan, especialmente si se incumplen y no se funciona. El que solo critica apenas se desgasta; no tiene responsabilidad, pero sí va introduciéndose poco a poco. Miremos cuánto y dónde están creciendo los radicales y populistas por la ineptitud clamorosa de los que deberían tener un sentido de la  responsabilidad mayor y una demostración de eficacia ante los problemas. Les saldrá una lista clara de países y políticos.

Tenemos la sensación de que las cosas no funcionan, que es el objetivo final del que aspira a gobernar sustituyendo a los inútiles. Pueden que funcionen, pero eso importa menos en un mundo de apariencias, fake news y demás. La imagen de los voluntarios recogiendo mientras ellos discuten debería de darles vergüenza, pero es mucho pedir.

miércoles, 2 de febrero de 2022

Rusos, rusófonos y falsos rusos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


En estos tensos momentos en los que se viven situaciones al borde de las fronteras ucranianas, rondadas por tropas enviadas desde Moscú, en que se nos bombardea con imágenes de todo tipo de maniobras y desplazamientos militares nos surge algo parecido a una noticia en la que se nos dice que unos empleados de una agencia de cobros a morosos, llamada Funeraria del Cobro, grabaron un vídeo con aplicación cutre de las más avanzadas técnicas psicológicas de intimidación a las que han tenido acceso.

Las técnicas de cobros a morosos no han sido justamente estudiadas por nuestros expertos en comunicación. De aquellos prometedores comienzos en los que un cobrador vestido de frac te seguía a todas partes hasta que, muerto de vergüenza por el bochorno que te hacía pasar, cedías y pagabas tus deudas, hemos llegado a estas técnicas sofisticadas.

Las películas norteamericanas han mostrado muchas veces estas prácticas de cobro, pero siempre con el mismo argumento, llegaba alguien y te partía la cara, las piernas, te cortaba un dedo o le prendía fuego al local. Lo llaman cine de acción, generalmente. La violencia no tiene nada de simbólica y sí mucho de advertencia. Pero aquí el negocio, que sepamos, funciona de otra manera, más aburrida y menos peliculera, afortunadamente.

En Antena3 podemos ver y escuchar este ejemplo de guerra psicológica actualizada y apreciar su ingenio por encima de su intención intimidatoria:

"Estamos aquí, en la casa de 'tramarre', en la casa del hijo de puto", se escucha en el vídeo en el que se reconoce a dos personas dentro de un vehículo. Son los empleados de una casa de cobros gallega que se hacen pasar por rusos para amenazar a un deudor. "El vídeo se grabó en un tono jocoso, supongo que para echarse unas risas, pero eso nunca se debió haber enviado", admite Cristina Correa, delegada comercial de la empresa Funeraria del Cobro.

La historia se remonta a meses atrás

La supuesta víctima acudió a la casa de cobro para solicitar sus servicios y reclamar una deuda a una tercera persona. Días después, y sin previo aviso, decide rescindir el contrato con la empresa y lo hace sin abonar el importe que les debe. "Nos tenía que pagar los gastos de la investigación que llevamos a cabo y se negó a hacerlo, es más, nos amenazó en varias ocasiones", explica Cristina.

La respuesta de estos dos empleados fue acercarse a la vivienda que figuraba en el contrato y grabar este vídeo, haciéndose pasar por rusos e profiriendo insultos hacia la supuesta víctima. Uno de ellos lo envió al deudor, o a su entorno- se desconoce- y éste le denunció ante la Guardia Civil.*

 


Si la embajada rusa en España ha tenido acceso a esta información, me imagino que no tardará en contratar a los perpetradores de esta pieza barata de intimidación para desarrollar —ya con presupuesto— todo tipo mensajes que pudieran lanzarse desde el otro lado de las frágiles fronteras ucranianas. Con estos métodos a pleno rendimiento intimidatorio, es probable que las autoridades ucranianas no solo renunciaran a la OTAN sino que también se darían de baja del festival de Eurovisión.

La técnica del falso ruso es el resultado de la creciente ola de temor a los rusos. Desde hace varias décadas, las películas norteamericanas han sembrado esa variante de la Guerra Fría. Hace mucho que los mafiosos de sus películas dejaron de ser italianos, creo que la trilogía de El Padrino marco —como se dice hoy— el "pico de la curva" y luego fue descendiendo con rapidez. ¿Quién podía superar a Brando en esto? El magnetismo del mafioso es tan grande que se le vinculan cosas que nunca dice, pero llenas de espíritu mafioso. La expresión "que parezca un accidente" es tan mafiosa que la gente cree que la dijo Corleone y muchos jurarán haberla escuchado en la película. La ficción supera a la realidad y, es más, la crea.


Pero esta cima artística mafiosa fue pronto sustituida por la llegada masiva de mafiosos rusos, seguidos de japoneses y chinos. Con ellos, los norteamericanos se explicaban ellos mismos el origen de su delincuencia y su violencia. También añadieron a los latinos, los "bad hombres" del ecuánime Donald Trump, que explotó los miedos a través de explicaciones simples y que a la gente le gusta usar.

Y explotar el miedo es lo que han hecho estos genios de la guerra psicológica de la empresa Funeraria del Cobro, en la que ya desde el nombre se ve que lo psicológico es lo suyo. La entrevista a su responsable mostraba ataúdes en sus dependencias, una decoración igualmente intimidante.

Aunque se ha despedido a los responsables señalando que grabaron el video como diversión y que lo enviaron por error, me temo que no cuela. Me baso en la sutil utilización de estas técnicas elaboradas desde, por lo menos, las neurociencias y la PNL, que para los que no lo sepan, es la llamada Programación Neurolingüística, muy de moda hace unos años.


Lo primero que resalta es la creación del "ruso" en sus dos vertientes, la amenazante (por lo que dice) y la verbal (por cómo lo dice). Nótese que las dos facetas deben estar sincronizadas para que la cosa funcione, al menos en teoría.

El modelo subyacente de ruso, por ello, es el que todo el mundo tiene en mente después de semanas de amenazas a Ucrania, a Europa y más allá. La frase "Estamos aquí, en la casa de 'tramarre', en la casa del hijo de puto", que inicia la noticia, resume los rasgos fundamentales: amenaza a la madre del moroso y habla un pésimo español. La primera parte es clara ya que la intimidación no es una exclusiva rusa. Es en la segunda parte, la expresiva —en fondo y forma— en donde se recurre al estereotipo ruso, insultón, mal hablado y con poco tiempo en España, dada la pobreza del idioma. Este aspecto es importante porque un ruso que llevara mucho tiempo en España habría perdido, probablemente, parte de su fiereza natal y estaría más preocupado por el cierre del ocio nocturno, como cualquier español. No, su falta de control verbal es un signo claro de su falta de humanidad, su carácter bárbaro y su falta de importancia a "que parezca un accidente". En ese "tramarre" se esconden todos los terrores, las peores pesadillas. Son ratificadas por ese depravado "hijo de puto", que termina de aclarar las dudas. Se empieza dando patadas al idioma y se acaban dándolas en los riñones. Esas "erres" que redoblan, ese tono salido del fondo de una gruta, llegado de las estepas, acaban uniendo el inquietante conjunto.


El por qué no funcionó es algo que deberán explicar los especialistas —los que queden libres después de la campaña electoral en Castilla y León— y que no resta un ápice de mérito a lo conseguido, al camino abierto hacia el futuro intimidador.

Todo esto, hay que decirlo, supone una apertura, una internacionalización importante de nuestras prácticas en este campo. Tratar de suscitar en la mente del moroso todos esos fantasmas rusos, con las amenazas de invasión y la mención a "tramarre", representan una combinación de elementos muy meritoria.

1997

Sí, hay miedo a los "rusos", aunque sean de pega. Se empieza en Ucrania y acabas en Benidorm o en Marbella, por cierto, discreta residencia habitual de muchos mafiosos rusos, que comenzaron a comprar chalets, sin vistas a la calle, hace décadas. 

Como nosotros siempre vamos a lo nuestro, hace unos días entrevistaban a  empresarios turísticos de la Costa del Sol sobre la llegada de ese turismo de lujo ruso. Pero el turismo ruso de lujo no dice "tramarre", "hijo de puto" ni va a cobrar impagos, al menos en España; esos trabajos los deja para los sicarios. Toma el sol en sus jardines, en esos chalets preciosos logrados con el fruto de su trabajo o lo que sea. El turismo de lujo tiene eso, la tranquilidad que te da que nadie te pregunta cómo pagas tu casa. Y luego llega la Policía.

 

2017

* "Un empleado de una casa de cobros gallega extorsiona a un cliente haciéndose pasar por ruso" Antena3 28/01/2022 https://www.antena3.com/noticias/sociedad/empleado-casa-cobros-gallega-extorsiona-cliente-haciendose-pasar-ruso_2022012861f3ffc82a32030001c16a9a.html


miércoles, 29 de septiembre de 2021

La desconexión judicial

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Si teníamos ya conflicto para entender las decisiones de la Justicia, se vuelve a poner en candelero el tema de los vídeos grabados a las mujeres que orinaban en la calle a falta de otros sitios donde hacerlo durante unas fiestas populares en una localidad gallega. El mismo juez lo ha vuelto a desestimar.

Recordemos el caso, que ya tratamos en su primera aparición, que se produjo cuando aquellas mujeres que habían tenido que ir a orinar a un callejón durante las noches de fiestas descubrieron que lo habían hecho en un espacio trucado, lleno de cámaras ocultas destinadas a grabarlas e identificarlas. Los vídeos grabados fueron subidos a diversas webs de carácter pornográfico, algunas de ellas de pago. El juez, como decimos ha vuelto a establecer que no cree que haya delito y ha desestimado las demandas presentadas.

En Antena3 vemos los detalles del caso: 

El titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Viveiro argumenta en el auto que los hechos denunciados no constituyen un delito contra la intimidad o el derecho a la propia imagen porque las imágenes se obtuvieron en la vía pública, así que deberían ser tratados por la vía civil y no por la penal.

Asimismo, el magistrado rechaza que las grabaciones supongan un delito contra la integridad moral, ya que "no se aprecia el ánimo tendencial de quebrantar la resistencia física y moral" de las mujeres que fueron filmadas mientras hacían sus necesidades durante las fiestas de A Maruxaina del año 2019.

Así las cosas, el juez instructor se reafirma en la decisión dictada hace seis meses y acuerda el sobreseimiento provisional de la denuncia. Ahora, el colectivo denunciante espera ahora a la decisión de la Audiencia Provincial de Lugo, que debe resolver un recurso de apelación.

La Fiscalía, por su parte, discrepa del criterio del juez instructor. El ministerio público aprecia "falta de acierto" en la interpretación de los hechos y cree que hay un delito contra la intimidad. Estima además que "alternativamente" puede existir también otro delito contra la integridad moral de las víctimas.* 



De nuevo —hace unos días veíamos aquí otro caso de justicia inexplicable, el de la maltratadora que se deprimió cuando le recriminaron su conducta— la Justicia nos sorprende. Entiendo claramente que cada día habrá en España decenas de miles de casos resueltos de buena manera, es decir, de forma "comprensible" para el común de los mortales, que estas sentencias o decisiones tirando a raras deben ser las excepciones, que no es posible que todo sea así.

No es posible lo que se nos cuenta de los "okupas", de los juerguistas clandestinos que llevan al banquillo a los policías que entraron en su casa durante una fiesta ilegal negándose a abrir la puerta, casos como el de la consideración de enfermedad laboral al reprender a una mala compañera del trabajo de la que todos se quejaban. Y ahora llega esto de las grabaciones en los espacios públicos.

Dice el texto que el fiscal "discrepa" de los criterios. ¡Lo raro sería coincidir con el juez que dice estas cosas! El derecho es complicado cuando no tiene la flexibilidad del sentido común y se establece desde lecturas rígidas de la ley. Esto no es "estado de derecho", sino un derecho esclerótico, con dolor de cuello, incapaz de comprender todo aquello que expresado en las leyes. Pero, como muchas otras cosas, depende de cómo se considere que el orden y la prioridad. Por ejemplo, podrían dar una medalla a los que grabaron las imágenes si hubieran dicho que tenían un sentido de "denuncia" por haber orinado en la vía pública, algo que está prohibido. Pero entonces vienen los debates sobre dónde van los bueyes, que es lo que va delante y qué es lo que va detrás.



Para el señor juez, es el uso del espacio público lo que determina la legalidad de la grabación, pero es mucho más dudoso que se puedan suministrar esas imágenes a web de carácter pornográfico y obtener lucro con ello. Responderá que esas imágenes se pueden utilizar libremente —como parte de un documental, por ejemplo— porque son los grabados los que debe limitar sus actos en público. Todo eso se entiende, sí. Pero lo que no se entiende es el reduccionismo de la ley, su incapacidad para realizar una lectura más compleja de las intenciones de hacer daño a otras personas, en este caso, todas mujeres, lo que implica ya un cierto sesgo y una voluntad de hacer daño.

Es sorprendente que sigamos viendo este tipo de aplicación de las leyes, estos criterios que nadie entiende y dispares según el lugar o el día. 

La independencia judicial se convierte en la desconexión judicial, en distanciamiento de lo que el resto de los mortales creen o piensan sobre la convivencia. Mucho me temo que la Justicia se ha convertido en un cuerpo desconectado de la sociedad a la que debe servir y proteger de sí misma. Pero que se dé alas a las grabaciones con la intención de humillar, algo que podría dar lugar a acciones contra la propia vida como consecuencia de las ya denunciadas depresiones psíquicas, no se entiende.

Y una Justicia que no se entiende no se percibe como "justicia" por muy "legal" que sea, lo que acarrea cierta duda por parte de la ciudadanía especialmente aquella decidida a experimentar y llegar al límite que ve que puede hacer lo que quiera en las calles o en privado. No son buenas todas estas noticias; no ayudan a mejorar la ciudadanía ni a mejorar nuestro sentido de lo justo ni, por supuesto, a confiar en la Justicia.



 * "Un juez vuelve a fallar que grabar imágenes íntimas de mujeres en la calle y subirlas a webs porno no es delito" Antena 3 Noticias 28/09/2021 https://www.antena3.com/noticias/sociedad/juez-vuelve-fallar-que-grabar-imagenes-intimas-mujeres-calle-subirlas-webs-porno-delito_202109286152c1156cca8700017f68af.html

lunes, 5 de abril de 2021

Señorías, nadie lo entiende

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



El mundo de las perversiones es tan rico como el de los negocios, variado y sorprendente, llenos de emprendedores dispuestos a sacarle provecho a sus taras sabedores de que hay muchos más tarados como ellos. Podemos tirar del hilo de esta relación de negocio morboso o del morbo productivo y no por ello no sorprendernos de hasta dónde llegan algunos.

La noticia nos la trae el diario El País que nos cuenta la indignación que ha causado la desestimación judicial de la causa contra la publicación en una web porno de imágenes "robadas" de mujeres orinando en un callejón habitual durante una fiesta popular. El carácter de "ritual" es importante señalarlo porque no hay otra forma de montar el set si no es sabiendo con anterioridad que por allí caerán las víctimas. Señala el diario:

 

Agosto de 2019. San Cibrao, una parroquia costera del municipio de Cervo (Lugo), celebra la fiesta marinera de A Maruxaina. La cita congrega los días 9 y 10 a una muchedumbre que desborda los urinarios públicos. Decenas de mujeres y hombres se retiran a un discreto callejón para resguardarse de miradas ajenas mientras orinan. Para ellas, aunque lo ignoran, el escondrijo no es tal. Las imágenes de sus rostros y partes íntimas, solo las de ellas, están siendo recogidas por varias cámaras ocultas para ser colgadas en webs porno.

Fue un año después cuando las afectadas, que superan el centenar, se enteraron de este atropello a su intimidad. La pareja de una de ellas pinchó un extraño enlace que le saltó en Internet sobre la fiesta de A Maruxaina. El cebo dirigió su mirada a una página de pornografía y allí reconoció a vecinas, conocidas y también a su novia, algunas vestidas con la falda tradicional que se luce en esta romería marinera.

Más de 80 víctimas, las que han sido identificadas, entre ellas varias menores, han acudido a la justicia, pero de momento han recibido de ella un jarro de agua helada. El Juzgado de Instrucción número 1 de Viveiro ha sobreseído provisionalmente su denuncia esgrimiendo que fueron grabadas en la calle y “quedaría fuera de la protección penal la captación de imágenes en lugares públicos”. “Se trata de una serie de grabaciones de mujeres orinando en una calle, es decir, en lugar público en el que podían ser vistas por cualquier persona que por allí transitase, y es por ello que no suponen ningún ataque ni vulneración de la intimidad”, sostiene el juez en su auto del pasado 15 de marzo, que ya ha sido recurrido.

El argumento judicial ha indignado a las víctimas. “Este auto crea un precedente muy peligroso porque se está dando impunidad a cualquier cosa que se grabe en la vía pública sin consentimiento”, advierte Mary Fraga, presidenta de la Asociación Mulleres en Igualdade de Burela, personada en la causa como acusación popular. Los vídeos, mientras, siguen colgados en internet y acumulan miles de visualizaciones.*

 


Parece que la Justicia, que tiende a la claridad, esta vez se ha ido por los cerros de la simplicidad, que no es lo mismo. Puede que el principio sea medianamente claro, pero igualmente claro está que una cosa es ver, algo a lo que se arriesgan los que han sido llevados a ese punto de incontinencia, y otra captar y reproducir las imágenes en web destinadas a otras labores más sofisticadas. Esta vez, lo que ocurre en la calle trasciende a la calle misma, donde se ha dispuesto una "trampa" para cazar a las personas que allí orinan.

Vaya algo por delante, orinar en la calle no es algo positivo, se mire como se mire. Uno entiende las urgencias y lamenta que la organización no haya previsto tanta incontinencia estableciendo lugares para estas cosas. No porque el asunto sea una fiesta, se justifica algo que parece formar parte de la "tradición". Es esa previsibilidad la que ha permitido a esos delincuentes mirones establecer sus dispositivos. 

La tecnología aquí ayuda a los mirones. Es raro el día que no nos llegan noticias de este tipo de incidentes, cuando nos son unos baños son unos probadores o los vestuarios deportivos, hasta llegar al caso de esta romería. Las cámaras miniatura, su carácter inalámbrico, etc. favorecen la recogida de imágenes indiscretas.



La fiesta tenía ya su "punto tradicional de orinar" lo que permite considerarlo algo más que una calle, como dice el juez, transformándolo en "una calle donde tradicionalmente se orina cuando se celebra esta fiesta. Que esto no tenga un reconocimiento oficial por motivos obvios no significa que la costumbre deba ser ignorada. Otra cosa es que sea una "mala costumbre" a los ojos de algunos.

El error de la idea judicial es la idea de "cualquier persona que por allí transitase", pues a nadie de la localidad se le ocurriría "transitar" por allí durante la celebración de la fiesta salvo que quisiera ver lo que las cámaras captaron. Allí no se "transitaba", señoría, allí se iba a hacer lo que no se podía hacer en otros lugares precisamente porque la única forma de evitar sorpresas es el "consenso" y este significaba "aquí lo hacemos todos". Y puede que ese sea el centro del problema.

Lo que se capta en las calles precisamente refleja el día a día y es imprevisible, por eso se puede captar, partiendo del principio de lo inesperado y de la falta de voluntad porque uno no sabe lo que habrá. Por el contrario, quien coloca cámaras estratégicamente sí sabe lo que va a captar y se esmera en ello, busca los mejores ángulos y la mejor tecnología y, finalmente, manda esas imágenes allí donde más daño pueden hacer. Hay pues premeditación y deseo de hacer daño, algo que nada tiene que ver con la idea de la espontaneidad de lo público, de lo que se hace en la calle. Aquí no hay "la calle", sino "esa calle", que la "necesidad" ha cambiado de función. 

Lo mejor que podría hacer el ayuntamiento es ampliar los servicios existentes. A muchos les gusta vender el negocio de la fiesta y la consiguiente bebida, pero no les resulta necesario paliar sus efectos naturales. Es fácil divertirse y atraer turistas, pero luego viene el gasto y ahí ya hay división de opiniones. Está muy bien declarar la fiesta de "interés turístico galego", pero luego no se cuida la vejiga de los que asisten. Todo tiene su contrapartida.



Con todo, irrita especialmente una cuestión: que solo se suban a la web porno las imágenes de mujeres. No sé si el hecho de subir las de todo el mundo se podría considerar un "avance" igualitario, pero desde luego hay un manifiesto deseo de hacer daño a las mujeres. No hay nada que subir ni, previamente, nada que grabar. Está mal desde el principio y hay deseo claro de hacérselo a las mujeres.

La noticia del diario enlaza con otra referida a lo sucedido en Málaga, donde la Policía ha detenido a dos personas, autoras de más de 71.000 vídeos grabados en los baños públicos de la ciudad. Son muchas horas de observación realizadas, en vez de en la calle, en lugares de intimidad, como son los baños. ¿Hay diferencias entre ambos casos? Sí, claro. Y muchas similitudes, empezando por las mentes enfermas de quienes lo hacen. Esta vez no hay excusa.



Una vez más, a la violencia específica contra las mujeres se añade una poco clara doctrina o, si se prefiere, una doctrina clara que no se interpreta desde el sentido común, que es algo que debe presidir el Derecho y las actuaciones judiciales. De nuevo, la Justicia se dispara en el pie con acciones como esta que convierte en "libertad" lo que es deseo de dañar. Señorías, no le den más vueltas: nadie lo entiende.

El maravilloso desarrollo de las técnicas y dispositivos de grabación nos permite conocer la vida lejos de nuestros ojos, en hormigueros y madrigueras, en nidos y oscuras cuevas. Cámaras miniatura nos permiten acceder a lugares impensables no hace mucho; los dispositivos de visión nocturna nos muestra lo que no sospechábamos; teleobjetivos y macros nos permiten ver lo lejano y lo más cercano... Pero los humanos sabemos sacarle provecho malsano a las buenas ideas.

 


 * Sonia Vizoso "Revuelta en Galicia contra las cámaras ocultas que denigran a las mujeres" El País 4/04/2021 https://elpais.com/sociedad/2021-04-04/revuelta-en-galicia-contra-las-camaras-ocultas-que-denigran-a-las-mujeres.html




miércoles, 22 de julio de 2020

Cuidado con el Fútbol, que lo carga el diablo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Los gimnasios se reivindican como "espacios de salud"; los culturales lo hacen como "cultura segura"; los de ocio nocturno, igualmente, juran que mantienen la distancia pese a la música alta... No hay quien no jure por sus ancestros y personal vivo que en su espacio y actividad brillan las normas de seguridad, que es el más sano, desinfectado y seguro. Me imagino que hasta los maestros del chotís apuestan a que su distancia es la buena... Pese a los datos de rebrotes desenfrenados —nos acaba de decir que somos el segundo  país europeo con más rebrotes—, esto es seguro.
En toda España se impone el uso obligatorio de la mascarilla. La excepción es Madrid, no se entiende muy bien por qué, pues es uno de los sitios con condiciones favorables al contagio. Ya solo con el transporte público para moverse por la ciudad o por la Comunidad, el riesgo es mayor.
Con todo, lo que tiene a España soliviantada es la mezcla de lo circunstancial, el COVID-19, con lo eterno, el fútbol. El escándalo del Fuenlabrada, involucrando al deporte sagrado en su parte de sacrificios rituales, es decir, en los descensos de categoría, amenaza crear una nueva división en donde ya se manifiestan las luchas entre dos comunidades gobernadas por el mismo partido, algo que no evitará los choques cruentos por que "fútbol es fútbol", en célebre sentencia del entrenador Boskov, que nos dejó esta perla filosófica a su paso por España. Sí, "fútbol es fútbol" y "coronavirus es coronavirus".


El bochornoso espectáculo mundial de las incontrolables celebraciones de los trofeos conseguidos, de los ascensos soñados, de la goleada al rival, del penalti parado en el último minuto... tanto abrazo y achuchón, tanto grito pese a que los científicos nos dicen que nuestras partículas exhaladas llegan más lejos... no se acaba con esta liga eterna, como carrera de Aquiles y la tortuga.
El caso del Fuenlabrada, el equipo madrileño que se desplazó hasta Galicia para disputar un partido que finalmente no se pudo celebrar por los positivos entre sus jugadores y personal técnico, será el culebrón del verano. En un mundo informativo de cifras y mapas, de gráficas ascendentes y ánimos descendentes, el caso Fuenlabrada por fin nos deja el asunto del coronavirus en un punto que puede ser discutido. El número de equipos involucrados, que exigen que se repitan sus partidos porque cuando uno se juega el descenso no se fía ni de su padre, que pronto empiezan a salir los famosos "hombres del maletín" y temas recurrentes de fin de temporadas. ¡Por fin!


El coronavirus nos tiene en un tira y afloja, en un quiero y no puedo. El deseo de ser visitado es puramente racional, mientras que el más animal rechaza el peligro y se revuelve contra el visitante. De nuevo retrocedemos mentalmente a fases protectoras (y protegidas) anteriores. El titular de La Vanguardia nos vuelve a tiempos próximos, pero pasados: "Pelea campal en Vilagarcía de Arousa: jóvenes increpan a turistas madrileños por “traernos el virus”". Así nos cuentan la pelea en La Vanguardia:

Once jóvenes fueron sido identificados por la Policía Nacional este lunes tras una multitudinaria pelea a las puertas de un local de copas de la zona portuaria de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) que, según los testigos, comenzó tras los reproches a un grupo de madrileños por “traernos el virus” a Galicia.
Fuentes policiales han confirmado a Efe que la pelea se produjo sobre las siete de la madrugada del domingo cuando un grupo de jóvenes de esta localidad gallega se cruzó con los turistas llegados desde la localidad madrileña de Getafe.
En ese momento, según testigos presenciales, comenzaron los reproches a los jóvenes madrileños y se formó un gran tumulto en el que habrían participado una treintena de personas y en la que, entre otros objetos, se lanzaron piedras.*


La peleas centro periferia vuelven cuando se recrudecen las cifras de contagios. De nuevo se viene con la idea de que el virus llega de Madrid como los niños venían de París. No deja de ser una perversión local considerar que el celebrar el botellón localista, por llamarlo así, es más sano que el botellón con foráneos. Lo de dentro siempre es puro y el mal viene de fuera. Habrá, me imagino, gente que haya ido a Galicia o a cualquier otro sitio y regrese contagiada. Es lo normal.
Lo ocurrido con el Fuenlabrada se percibe como un modelo de contagio en donde los inconscientes madrileños traen a Galicia el virus, que es lo que ha hecho la alcaldesa de La Coruña, que rápidamente —socialista ella— se ha lanzado a hacer acusaciones contra la Comunidad de Madrid, la Federación, etc.
La prensa gallega ha encontrado la explicación perfecta en el culpable perfecto, el Fuenlabrada. Leemos en el Faro de Vigo el titular "Avalancha de cancelaciones en hoteles de A Coruña por los positivos del Fuenlabrada", que no deja de sorprendernos por la virulencia de los ataques y la simpleza de las explicaciones:

La detección, este lunes, de contagios entre los jugadores del Fuenlabrada, que iban a disputar un partido con el Deportivo, ha puesto en jaque al sector turístico de A Coruña, que confiaba en que el menor impacto de la pandemia en la ciudad sirviera para reconducir una temporada ya compleja. Desde que saltó la noticia de los afectados -un total de ocho según el gerente del área sanitaria Luis Verde, confinados en el hotel Finisterre- los teléfonos de los establecimientos hoteleros no han dejado de sonar con la petición de cancelaciones. El presidente de la Asociación empresarial de Hospedaje de A Coruña (Hospeco), Richard Huerta, confirma que los negocios han sufrido "un repunte" en las anulaciones, que en la mañana de ayer daba por "estabilizadas", aunque con cierta inquietud porque se lograra "atajar de raíz" el contratiempo.
El responsable indica que todavía "es pronto para sacar conclusiones", pero que el sector teme las consecuencias que el incidente puede tener en sus economías. "Estamos preocupados por esta noticia sobre un destino que hasta la fecha tenía una de las tasas de contagio más bajas de España, e indignados si se confirma que parte del staff venía de Madrid contagiado", apunta. Asegura que el sector "pedirá responsabilidades", y celebra las medidas anunciadas por el Concello. Ayer, la alcaldesa Inés Rey informó de que exigirá a la Liga, a la Federación de Fútbol y a las autoridades sanitarias que esclarezcan el viaje del equipo a A Coruña, para dictaminar si "un jugador y tres integrantes del equipo técnico dieron positivo horas antes de volar".
La regidora indicó también que no descarta tomar medidas legales por "poner en peligro la salud de la ciudadanía coruñesa al permitir que los jugadores volasen a Alvedro e incluso saliesen del hotel para visitar unas instalaciones deportivas con acceso público". El recorrido del equipo por la ciudad ha aumentado la inquietud entre los turistas, cuyas cancelaciones se han visto facilitadas por la mayor flexibilidad para la anulación que los establecimientos permiten para tratar de animar a la reserva. El revés que supone el caso del Fuenlabrada obliga ahora tanto a hosteleros como al Consorcio de Turismo a apuntalar la idea de que A Coruña es un enclave seguro y no masificado, especialmente adecuado para las familias, para lo que plantean una reunión en los próximos días.**



Hay que releer varias veces la noticia para intentar comprende las relaciones entre causa y efecto, sobre cómo el pequeño Fuenlabrada y sus positivos consiguió hundir en 48 horas el turismo y la salud financiera de una Comunidad Autónoma al completo. Hay que entender, a la luz de esto, que se produzcan asaltos a los malditos madrileños que llegan con tan mala intención.
¿Las cancelaciones han sido en el hotel en que se encontraba el Fuenlabrada o han sido en toda la ciudad, como se da a entender? Una cosa es el sensacionalismo y otra la provocación, que es lo que se desprende de titulares y noticias.
El caso del Fuenlabrada es malo para el fútbol porque resta credibilidad a esta falsa seguridad que se nos está creando para salvar la economía de todos y los bolsillos de algunos. ¿Las consecuencias? Esa pelea en la madrugada, inflamados los ánimos por la prensa y los políticos, conjurados en enfrentar a la gente.

Los equipos de fútbol y lo que les rodea ofrece protagonismo y titulares. Pero sacar las cosas de quicio y convertirlo en una invasión de Galicia solo traerá problemas a Galicia. ¿Quién sabe si esas cancelaciones de las que se nos habla no son de madrileños que no quieren ir allí donde se les insulta y agrede en la madrugada? Es una posibilidad. A nadie le gusta pasear y que le pregunten de dónde viene con mala cara. Puestos así, todos venimos de Neverland.
La alcaldesa debería pensar en estas cosas antes de querer sumar puntos nacionalistas. Que le caigan al Fuenlabrada las sanciones, en su caso, que le deban caer, pero no convirtamos cada contagiado en una batalla regional o nacional porque así no vamos a ninguna parte. Peor: un día habrá un serio disgusto en una de estas peleas. Cuidado con el fútbol, que lo carga el Diablo.
No se trata de quitarle importancia al caso del Fuenlabrada, sino de quitarle dramatismo, algo que sigue intensificándose. Ahora mismo, la TV nos muestra cómo los medios tienen sus cámaras apostadas en el hotel donde se encuentran confinados los jugadores. 
Mucho me temo que el verano informativo agradezca esta nueva inyección de interés que se expande más allá de lo deportivo.



* "Pelea campal en Vilagarcía de Arousa: jóvenes increpan a turistas madrileños por “traernos el virus”" La Vanguardia 21/07/2020  https://www.lavanguardia.com/vida/20200721/482460291897/pelea-vilagarcia-de-arousa-coronavirus-turistas.html
** "Avalancha de cancelaciones en hoteles de A Coruña por los positivos del Fuenlabrada" Faro de Vigo 22/07/2020 https://www.farodevigo.es/deportes/2020/07/22/avalancha-cancelaciones-hoteles-coruna-positivos/2316925.html