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lunes, 14 de agosto de 2023

Cada cosa en su sitio (y las tonterías en ninguna parte)

Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Un periódico es como un gigantesco tablero dividido en que se van colocando las noticias. Cada noticia debe ir en su lugar, aunque este sea difícil de decidir por su ambigüedad, por el cruce de varias posibilidades. Pero hay dudas y dudas, errores y errores.

Recuerdo hace muchos años mi sorpresa cuando vi en una importante librería de Madrid un libro sobre la Ilustración en la sección de artes gráficas. Evidentemente, la "ilustración francesa" no pintaba nada allí deberían colocarse a los Diderot y D'Alembert ya sea por la Historia, la Política o incluso la Filosofía, según el enfoque del libro, pero nunca en "Artes Gráficas", como se había hecho. Un malentendido. El lenguaje o, si se prefiere, que el desconocimiento nos juega malas pasadas.

Si me remonto más en el tiempo, recuerdo a la dependienta de unos grandes almacenes a la que pregunté sobre un disco. Me dijo que le recordaba a Cole Porter. Lo dijo muy convencida y le pregunté. Me dijo que la persona que salía en la portada del disco "le recordaba a Cole Porter". Por supuesto, el cantante no tenía ni el más remoto parecido musical (y creo que tampoco físico).

Estos ejemplos extremos no llevan a otro mucho más complicado, el de las noticias en las secciones. Estas son como "cajas temáticas" en las que se depositan primero para que los lectores después encuentren lo que esperan encontrar. Es decir, si buscan economía, que encuentren economía, etc. Es como un pacto entre unos y otros para clasificar y localizar después. Si los mundos son dispares, si no hay ese convenio necesario, poco sentido tiene el orden establecido.

Cada vez nos encontramos con más noticias fuera de su sitio o, por decirlo de otra forma, en un lugar inadecuado. Por ejemplo, en "Sociedad" nos encontramos cosas increíblemente distintas. La mayor parte deberían ir en otras secciones, pero dónde.

Hoy me encuentro en la sección de "Deportes" de Antena 3 la noticia titulada "Un culturista transmite en directo cómo mata a su exmujer junto a dos personas y después se suicida ", en la que podemos leer lo siguiente:

Nermin Sulejmanovic, culturista y entrenador bosnio de 35 años, asesinó a su exmujer y a otras dos personas mientras retransmitía todo en vivo. Además, hirió a otras tres personas antes de suicidarse. Los hechos ocurrieron en la ciudad de Gradacac (Bosnia), una ciudad al noroeste de Bosnia y Herzegovina.

El fisioculturista formaba parte de una banda de narcotraficantes con varias condenas por delitos violentos. "Mira, cuando estás tratando con una puta que te denuncia a la policía... verán cómo se ve un asesinato en vivo. Les advertí a todos que llegaría a esto", dijo el fisioculturista Nermin Sulejmanovicen previamente a cometer el asesinato sobre su exmujer.

Y antes de quitarse la vida, dijo lo siguiente: "Quien alguna vez me denunció a la policía no lo hizo bien. Tal vez no llegué a alguien, pero ahora se acabó". Y añadió: "Le disparé al policía, pero se escapó. Se escapó con el Skoda, no pude alcanzarlo con el BMW", señaló Sulejmanović.

En las otras dos grabaciones colgadas en su cuenta en Instagram, Nermin compartió la huída de la Policía asegurando que había matado a otras dos personas. A esto hay que añadirle que antes de suicidarse con su propia arma llegó a disparar a un policía, a otro hombre y a una mujer. La Fiscalía confirmó posteriormente que el culturista había asesinado a tiros en la calle a un padre y a su hijo.*


No sé si alguno de los que estén leyendo esto ven el "deporte" por algún lado. ¿Es un nuevo deporte" que se practica en Bosnia? Incluir esto en la sección de Deportes es casi insultar a los deportistas del mundo, incluso aquellos de deportes de acción o violentos. Además de confuso, el texto se ha hecho girar sobre el hecho de que sea "culturista", lo que motiva la fotografía de personas musculosas compitiendo con su físico, algo que no tiene nada que ver con lo que se nos cuenta.

Creo que la introducción de este tipo de noticias "lejanas" y "truculentas" (sangre y sexo) se van colando en las secciones, repartiéndose porque da cierta vergüenza ponerlas juntas, porque se nota más el efecto buscado.,

En la sección "Mundo" de Antena 3 nos encontramos estos cuatro titulares, de izquierda a derecha: "El ultraderechista Javier Milei irrumpe con fuerza y gana las elecciones primarias en Argentina", "El volcán Etna vuelve a entrar en erupción y obliga a cerrar el aeropuerto de Catania", "Erecciones dolorosas y duraderas por la picadura de una araña provocan el cierre de un mercado" y "Organiza una fiesta para anunciar su boda y acaba desvelando las infidelidades de su prometida". 

Las dos primeras pueden ser fácilmente identificadas como algo que ocurre en el panorama internacional, pero las dos siguientes difícilmente se podrían considerar como "información internacional" en el sentido tradicional. Simplemente es "algo" (perdonen la imprecisión) que ocurre fuera de España. Son intranscendentes y solo buscan rellenar y atraer lectores hacia esos insólitos temas. No sé en dónde puede cuadrar lo del las "erecciones dolorosas" o lo de la "fiesta de boda" con escándalo. Supongo que la diferencia entre una "noticia" y "esto" es lo que define la calidad de un medio, pero ahora ya solo cuentan los accesos. Y de esta forma se consigue.

Otro recuerdo: una dependienta de un gran almacén, está vez de la sección de música, me dio un ejemplo de cómo organizarse. Le pregunté por un CD que no encontraba. Era un pianista clásico, pero el material era jazzístico. No lo encontraba por el socorrido orden alfabético ni por ninguna de las otras dos secciones posibles. "Estará en New Age", me dijo muy segura. "¿En New Age?", le respondí manifestando mi extrañeza. "Sí, todo lo que no sabemos lo que es lo colocamos en New Age", me contestó. Me pareció una solución pasablemente aceptable para tratar de evitar que el mundo vaya hacia el caos. De esta forma, cada cosa estaba en su sitio y la que no lo estaba se encontraría en "New Age". La ambigüedad de la etiqueta en sí servía de espacio compartido con los que no sabían qué eran.

En el mundo pasan muchas cosas, muchísimas. Seleccionar bien lo que ocurre para ofrecérselo a los lectores es lo que determina la calidad y la responsabilidad del medio con sus lectores. La información tiene como función comprender mejor lo que ocurre y nos afecta. Es muy fácil llenar un periódico o un programa de tonterías "descolocadas", es decir, que no tienen un sentido en un marco más amplio. Satisfacen la curiosidad, el morbo, etc. pero no nos aportan "información" relevante sobre el mundo que nos rodea. Si transmitimos un mundo caótico y trivial, percibiremos un mundo caótico y trivial. No es algo intranscendente, tiene sus efectos.

Cada cosa debe ir en su sitio, sí, pero algunas no deberían ni aparecer; ofenden al lector y al propio nombre del medio, su credibilidad. Ya hay bastante ruido y desinformación para inundarnos con lo trivial. 

* "Un culturista transmite en directo cómo mata a su exmujer junto a dos personas y después se suicida" Antena 3 14/08/2023 https://www.antena3.com/noticias/deportes/culturista-transmite-directo-como-mata-exmujer-junto-dos-personas-despues-suicida_2023081464da0eef5df8e30001cb32f1.html



lunes, 20 de marzo de 2023

La gran familia se amplía

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Cada uno tenemos nuestra familia, pero hay una que compartimos todos, la gran familia mediática. Más allá de hermanos, padres abuelos, tíos, primos, etc. con los que tenemos lazos, todos tenemos es gran familia mediática construida expresamente para nosotros, para todos.

Es una familia muy selecta, aunque esté llena de impresentables. Lo importante no es eso, sino precisamente lo contrario: nos son presentados de continuo hasta llegar a formar con ellos esos lazos de sangre artificial necesarios para que no les quitemos la vista de encima.

Ellos viven por, para y de nosotros. Lo que hacen es pensando en nosotros, en nuestra mirada y sentimientos provocados para hacernos sentir, que tiembles las manos al teclear en el teléfono móvil sus nombres, al pulsar los enlaces que nos llevan directamente a sus vicisitudes, a sus penas, aparentemente reales, ficticias la mayor parte de las ocasiones.

La gran familia mediática es un selecto grupo de personas al que muchos tratan de incorporarse, pero al que solo algunos lo logran. Que quede claro: solo algunos lo logran. Han de tener los suficientes méritos empáticos como para que muchos millones de personas puedan sufrir por ellos, por su suerte, por su triste o alegre destino. Después deben tener lazos con otros miembros acreditados, que actúan como introductores. Los lazos empiezan con los hijos, que tendrán novios y novias; con ex que introducirán a sus nuevas parejas, con las que todos establecerán comparaciones.

Antes de ocupaban de estas cosas las revistas del corazón; ahora somos todo corazón. Pueden ocupar minutos en nuestros noticiarios tras una invasión o la cura contra una grave enfermedad, tras unas elecciones nacionales o junto a una final de copa. Su rango atencional ha subido como la espuma y, como decía aquella canción, no podemos apartar los ojos de ellos. Hasta sus mascotas son objeto de nuestra atención.

La gran familia son el efecto de vivir en esta sociedad del aburrimiento sostenible, una sociedad tan civilizada que arroja los libros a los contendores de papel en su afán reciclador. Todavía me estoy recuperando de la visión del "Ubu Rey", de Alfred Jarry, sobre el contenedor de papel, hace unos días. ¿Algún republicano mal informado? ¡Quién sabe! Es esa mezcla de civilizado reciclado e ignorancia supina lo que hace temer por el futuro; se empieza tirando un libro al contenedor y se acaba arrojando a los que los escriben por el mismo camino. ¿Un nuevo contendor?

La falta de papel cuché (como se decía antes) para salvar los bosques (una excusa para la ignorancia) ha hecho que cierren los quioscos y que toda nuestra vida se concentre en pantallas, ya sean de televisores, ordenadores y teléfonos. Veo cómo se deslizan por el transporte público pendientes de los teléfonos, podrías quemarte a lo bonzo ante ellos y te pasarían por encima. Lo raro es un libro, pero ¿para qué? ¿Qué tienen que decirnos esos raros objetos cuyo destino en las dictaduras es la hoguera y el contendor en las democracias?

La vida de nuestra gran familia mediática rellena ese hueco, de hecho, rellena todos los huecos menos el mental, que se agranda hasta dimensiones cósmicas. Son los "famosos", una categoría distante y próxima; realista y teatral, falsa y verdadera por el valor que les otorgamos. ¿Qué haríamos sin ellos? ¿Pensar?

Las relaciones en esta gran familias pueden llegar a la cutrez más absoluta, como nos promete este titular de 20 minutos: "Secuestran a la abuela del novio de Gloria Camila y le obligan a sacar 5.000 euros"* La retórica no logra llegar a la épica y no consigo empatizar con esa abuela del novio de una persona que desconozco absolutamente.

Esta es otra: unos meses de inactividad, una noticia que te pierdas, un simple despiste pueden dar al traste con tu vida familiar. Puede que pierdas el hilo, que haya una separación, un conflicto, algo inesperado y... ¡quedas fuera, desorientado, con sentimiento de pérdida!

Pero la curiosidad me puede y me adentro en el territorio de lo desconocido. Sorprendido me encuentro con esto:

"Debo contaros una cosa. Estoy indignada con la vida, con la sociedad, con las malas personas, y llena de impotencia", comenzó, muy seria, la hija de Ortega Cano. "Me hallo en el hospital y viene a consecuencia de una historia muy heavy que creo que debo contarla y hacerla viral. No es nada mío, pero sí de alguien de los míos", relató. 

Me siento solidario con ese malestar con la Humanidad al completo debido, claro está, a ese secuestro exprés de la abuela del novio y el robo de los 5.000 euros. Son cosas que no deberían pasar (coincido con ella), pero pasan.

Tras contar el incidente, señala: 

"Entiendo que haya necesidades, que la vida esté jodida, pero no entiendo que no haya humanidad ni sensibilidad, que no haya una capacidad de entender lo que está bien o está mal", continuó relatando en sus stories la influencer. 

Las conexiones familiares nos ligan a todos y Gloria Camila (no es fácil llegar  a prescindir de los apellidos en este mundo familiar y que sepan quién eres, tu árbol genealógico) extiende su indignación convirtiéndola en "viral", tal como manifiesta. Esperemos que sirva de algo, por el bien de todos.

Frente a lo que ocurre en Irak, en Irán, en Perú, en Venezuela, en México, en fronteras y mares, con muertos, desparecidos, etc. todo esto nos podría parecer irrelevante. Pero da igual lo que nos parezca, lo importante es que los medios hacen sus huecos para todo esto gracias a la elasticidad de lo digital. Cuando había que sacar unas cosas para meter otras, no todo era tan fácil. Así, la gran familia mediática es familia numerosa por desbordamiento, por absorción de las relaciones posibles, porque no quede fuera nadie que atraiga la curiosidad de un solo lector. La red se extiende más allá de los seis grados famosos, hasta el infinito.

Los medios ya no dan noticias; las crean, que inexplicablemente, sale más barato. La reducción de corresponsalías, por ejemplo, nos muestra esta forma más barata. Para compensarlo, la introducción de material de redes sociales y cosas que la gente sube a YouTube o similares. Es el ciclo del reciclado eterno; toda va y vuelve. Así, podemos abrir un noticiario del mediodía con unas imágenes de un coche caído por un barranco en Perú o un traspiés al recoger un premio. Todo el trabajo de un año de cine, por ejemplo, eclipsado por una bofetada.

Las noticias ya no son lo que pasa y tiene transcendencia; ahora es aquello de lo que disponemos de imágenes en un mundo lleno de dispositivos de captación, de cámaras y móviles con cámara.


No hemos evaluado todavía cómo nos ha cambiado el mundo el hecho de que los teléfonos lleven una cámara y que se puedan "subir" sus imágenes para compartirlas. Es esa posibilidad de compartir la que nos lleva a la necesidad de crear marcos, como los familiares, que ordenen la experiencia visual, en los que vemos el día a día de personas cuya única trascendencia es la amplificación interesada que sufren sus historias. Son seleccionados para satisfacer nuestra curiosidad, para que nos metamos en sus vidas sin ser acusados de nada, sin sentirnos culpables. Ellos la ofrecen para nuestras morbosa curiosidad, la queman en el suculento altar de la trivialidad, para el que solo se necesita ser mirado, estar conectado con alguien, aunque sea al final de una red que dé la vuelta al mundo.

En este mundo de la falsa horizontalidad (no te engañes, la han diseñado los de arriba, los de siempre), huimos de lo que nos rodea para adentrarnos en lo que nos envuelve, un ligero matiz que afecta a lo diseñado para seducirnos y a lo que se nos viene encima sin preguntar. Fuera de él está la soledad, dentro el vacío compartido.

Alguien se pregunta cómo no hay un "ministerio del amor". Una buena pregunta en este mundo familiar en la que los grados llegan hasta el infinito, donde nos emocionamos con las cosas que ocurren a los que están ahí para emocionarnos.

 

* "Secuestran a la abuela del novio de Gloria Camila y le obligan a sacar 5.000 euros" 20 minutos 19/03/2023  https://www.20minutos.es/noticia/5111116/0/secuestran-a-la-abuela-del-novio-de-gloria-camila-y-le-obligan-a-sacar-5-000-euros-del-banco/

lunes, 19 de julio de 2021

Desmontando bulos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



El caso del ataque en el Metro de Madrid a una persona golpeándole en el ojo, que ha sido ampliamente reproducido a través de una grabación de teléfono, vuelve a dejarnos claro los mecanismos que se ponen en marcha cada vez que hay algún tipo de incidente de estas características que se hacen virales.

El equipo de VerificaRTVE va desmontando uno a uno todos los aspectos poliédricos del bulo circulante. Esto nos permite descubrir el funcionamiento del bulo, los mecanismo que utiliza y, especialmente, cómo se recanaliza hacia las corrientes que los interesados en hacerlos circular ponen en marcha.

En este caso, el bulo parte de unas imágenes grabadas que son reinterpretadas al hilo de esas corrientes interesadas. Es como un juego de prestidigitación en el que se establece una forma de sugestión llevándote a ver lo que no se ve en modo alguno.

En VerificaRTVE nos explican lo que hay inicialmente, el punto de partida:

 

Se ha hecho viral un vídeo que muestra el fuerte puñetazo en la cara de un joven con gorra rosa y sin mascarilla a otro usuario en el metro de Madrid. La agresión es real pero en las redes sociales las imágenes se completan con información errónea o todavía dudosa: la víctima no era policía, no hay pruebas de que se le atacara con un punzón y no ha perdido un ojo. Tampoco se ha confirmado que la reclamación al joven por no llevar mascarilla fuera el motivo del golpe. Te lo explicamos.

El vídeo muestra un altercado en un vagón de metro en el que parecen implicadas varias personas, algunas de ellas alejándose. Un usuario con vaqueros y camiseta oscura se acerca bastante, con apariencia de hablar, a un joven con gorra rosa que está de pie. Este le propina un puñetazo en la cara que hace que la víctima se vuelque hacia atrás, se tambalee y quede agachada tapándose el rostro. Antes de apearse, el agresor dice: “Ojalá te mueras”. En ningún momento se ve el rostro del ciudadano atacado, que está siempre de espaldas. Solo se ve el rostro del atacante, sin mascarilla.

Metro de Madrid ha confirmado al periodista Jon Ander Agra, del Telediario, que la escena se produce el jueves 15 por la noche en la estación Alto del Arenal, y que están colaborando con la Brigada Móvil de la Policía para esclarecer los hechos.*

 


El hecho y sus circunstancias son interesantes porque quien publica el vídeo es la Unión Federal de Policía, un sindicato. Lo hace indicando que se ha atacado “a un @policia con un punzón en el ojo en el @metro_madrid al ser requerido para su identificación”, según recoge VerificaRTVE. Es de suponer que el vídeo llega a manos del Sindicato Policial con una "descripción" de lo ocurrido por parte de quien lo realizó o (una opción distinta) lo compartió y alguien lo envió después. Lo que resulta de interés es la afirmación de que el agredido es un policía y que fue atacado en el momento de "solicitar la identificación" al agresor. Este elemento narrativo añadido resulta ser falso, lo que hace ver intencionalidad por su propia forma de engaño.

Posteriormente se confirma que no es un "policía", sino un enfermero. La propia RTVE dará información sobre su ingreso en el 12 de Octubre, el mismo hospital en el que trabaja.

Sin embargo, ese error —probablemente intencionado— va tomando forma:

 

Diversos usuarios influyentes se hacen eco de lo sucedido mencionando el punzón y la presunta petición de colaboración de la Policía, lo que hace más viral el contenido.

Policía Nacional ha confirmado a nuestro compañero del Telediario, Agra, a las 12.00 del sábado 18 de julio que ellos no han solicitado colaboración ciudadana para este caso, algo que reservan para “circunstancias excepcionales”. El portavoz de Alternativa Sindical de Policía, Alfredo Perdiguero, integrante de las listas de Vox en 2019, ha explicado al mismo periodista que ellos sí la han pedido.*

 

Como puede apreciarse, van apareciendo las distintas fases que se van completando para, a la vez, alejarse de la verdad, por un lado, y para hacer más consistente la historia que el bulo representa.

Se nos indica que "usuarios influyentes" redistribuyen a través de sus contactos la historia, que comienza a ser "una" (la viral) que se aleja de las posibles negaciones, variaciones, etc. que pueda tener. Selectivamente, la historia circulará a través de las redes buscando vías de reenvío favorable. El papel de estos usuarios es central, pues su propia existencia se debe a los flujos de información que generan, a su intensidad, no tanto a su veracidad. En este caso, las fuentes policiales —de los sindicatos— son aprovechadas como garantes para la redistribución.



La petición o rechazo de la "ayuda ciudadana" tiene un inicio en la creencia de que ha sido una agresión a un compañero, pero una vez desestimada, se retira con la excepción confirmada por el miembro de Alternativa Sindical de Policía, con un portavoz, como se señala en la noticia que se presentó en las listas de Vox.

En el momento final, la tercera fase, se nos muestra lo que Verifica titula como "difusión interesada" o, lo que es lo mismo, cómo se aprovecha lo visibles para crear una situación con la que obtener un rédito anti inmigración, para promover el rechazo sobre el grupo.

 

Con la excusa de la petición de colaboración, usuarios de redes sociales y de mensajería han expandido el vídeo para atacar a los extranjeros. “Difusión para identificar a este agresor (no español) que le ha clavado un punzón en el ojo a un policía”, “Algunos llegan a España para aportar violencia y delincuencia”, “No interesa que salgan a la luz” son algunos contenidos que hemos leído. 

Hemos visto la información movida en Telegram por grupos de extrema derecha que emplean apelativos como “sudaca”, “moro” o “hermano cobriso”. En el vídeo se escuchan acentos que pueden ser latinos pero ninguna fuente oficial ha confirmado todavía identidad o nacionalidad del atacante.*

 

La información sobre el "policía" y el acto de "solicitud de identificación" eran una forma de llevarnos a través de esta "lógica" hasta la conclusión final: se trata de un "extranjero" al que se transforma en "delincuente". Esto se hace mediante la secuencia: policía + identificación + agresión + arma (punzón) + peligrosidad (pérdida del ojo). 



Las tres frases seleccionadas de las redes componen un perfecto repertorio para comprender estos mecanismos. En la primera se pide la "difusión", lo que hace ver que la hacerlo estás al lado de la ley, del lado patriótico. Esto lo vemos perfectamente con los fenómenos del trumpismo, en los que se funden ese carácter "patriótico" que idealiza el espacio "sagrado" invadido por los "bárbaros delincuentes". "Difundir" es estar del lado del "orden" y este orden es sobre todo "orden público" por lo que la idealización de la Policía pasa a ser otro elemento importante. Quien difunde es un "buen ciudadano" y un "buen español", conceptos que se fusionan creando una "identidad" específica.

Al final, la situación circula entre aquellos que se llevan la versión completa, es decir, imagen + explicación complementaria.

Por más que miremos, podemos ser manipulados con todo descaro; podemos ser llevados hacia interpretaciones que no tengan nada que ver con lo ocurrido. Es importante identificar al agresor, pero también esclarecer la situación, los motivos que llevaron a ella.

Lo que resulta evidente es el aprovechamiento de los movimientos xenófobos y racistas de este tipo de situaciones llevándolas hasta su propia utilidad. Hay que evitar que esto ocurra por muchos motivos, más allá del mero esclarecimiento. Basta con construir un "caso" de este tipo para que sean muchos más los que se vean perjudicados. La propia xenofobia se percibe en la indefinición —"sudaca, "moro", "hermano cobriso"—, ya que da igual de dónde seas, lo importante es que "no eres de aquí" y todo gira sobre eso. Vuelvo de nuevo al mal ejemplo de lo ocurrido en la Norteamérica de Trump, de donde vienen muchos de los hábitos y técnicas en este sentido. La mentira ha pasado a ser un arma eficaz y duradera

Para cerrar la información, VerificaRTVE explican:

 

En casos como estos, te recomendamos no compartir con información descontextualizada vídeos que muestren un fragmento de una escena y no su totalidad. Los prolegómenos de una pelea son importantes para conocer motivación y desarrollo, y en el vídeo que se ha compartido no aparecen. Evita también redistribuir imágenes que saquen conclusiones sobre identidad o nacionalidad del atacante y que se centren en su rostro antes de que la Policía haya confirmado su implicación. Muchos casos de desinformación con los que nos encontramos se deben a estos dos motivos.

 

Los sistemas de verificación están haciendo un doble gran servicio: a) dan información que pueda cortar la desinformación mostrando los manejos; y b) hay una segunda función importante que es ayudarnos a deconstruir estos mecanismos mediante los cuales se trata de influir en las personas.



Hay que prevenirse contra estas infecciones racistas y xenófobas que tratan de arrastrar gente. Su efecto es mayor porque contribuyen a la creación de un clima que si no estalla en algún punto ahora lo hará después en un incidente, creándose una "serie" de acontecimientos, reales o ficciones, noticias  o bulos. Lo que se pretende, con claridad, es intoxicar a la gente y condicionar sus respuestas actuales o futuras.

Al final, la realidad es que apenas sabemos nada del incidente. Solo que ha habido una agresión, que parece ser un enfermero y que no ha perdido el ojo. Cuanto menos información exista, mayores son los huecos que son rellenados por el deseo de que sea de una forma específica, cumpliendo así las expectativas.

Sorprende también la expansión de la noticia, ya que no solo se ha difundido en España, sino que ha aparecido rápidamente en distintos países hispanoamericanos, especialmente Argentina. Habría que ver cuál es el "marco" en el que se inserta el incidente y si se recogen los desmentidos posteriormente. Algo que los medios locales sí deberían hacer pues claramente se busca alterar la convivencia con los flujos de xenofobia hacia donde se ha redirigido la noticia.

Nunca hemos tenido acceso a tanta información; como contrapartida nunca tanto han podido manipularnos con ella. Puede que en el futuro se llegue a la paradoja de que leamos antes los medios de cuya función sea desmentir. Puede que acabemos siendo lectores de desmentidos antes que de noticias.

 


* "Agresión en el metro de Madrid: el golpeado no era policía ni ha perdido un ojo" Verifica RTVE.es 18/07/2021 https://www.rtve.es/noticias/20210718/ataque-sin-mascarilla-metro-madrid-enfermero-ojo/2132620.shtml

martes, 25 de septiembre de 2018

El poder destructivo de los rumores

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Las falsas noticias tienen consecuencias verdaderas, reales. Y estas pueden ser graves, según las circunstancias y lugares. Los bulos y rumores que antes circulaban siempre han formado parte de nuestras sociedades, en las que algunos han comprendido el valor de lo viral, es decir, aquello que se distribuye y comparte. Las redes sociales no han creado nada en este sentido, sino que han intensificado la potencia del fenómeno "viral". Por otro lado, también ha aumentado la verosimilitud de la mentira gracias a la creación de medios, como la fotografía, las grabaciones de sonido o de vídeo. Lo que antes eran rumores, "andar en dimes y diretes", como rezaba la expresión popular, hoy va más allá de la palabra y adopta la apariencia de lo verosímil circulando a través de las redes sociales como fotos o vídeos.
El choque más explosivo se produce cuando las modernas tecnologías se encuentran con sociedades altamente reactivas a los bulos o, si se prefiere, a las "fake news". Lo que antes tenía una reacción local, ahora puede acabar en una incontrolable situación que puede acabar con decenas de muertos. Aquí hemos comentado los efectos que tienen los bulos egipcios sobre los secuestros de muchachas musulmanas por cristianos o la retención de muchas cristianas que desean convertirse al islam. Lanzados intencionadamente, buscan explosiones sociales que se producen con incendios y asaltos a iglesias, con muertos de por medio en muchas ocasiones. Esto ocurre hoy con la mediación de los rumores digitales, cuya velocidad de transmisión en sociedades altamente orales, es enorme. Cuando se detecta el rumor, la falsa noticia, sus efectos pueden ser imparables y los que deseaban desestabilizar y crear un tumulto han conseguido hacerlo.
La agencia Reuters nos traía, en mayo de 2016, uno de los casos más graves de estos años en Egipto, en donde un rumor desencadenaba una revuelta. Lo hacía con el titular "Egypt Muslims attack Christian woman, houses after affair rumour".* Los que deseaban crear un conflicto religioso, sabían perfectamente cómo hacerlo:

CAIRO (Reuters) - Hundreds of Muslims have set fire to homes of Christians in southern Egypt and stripped a 70-year-old woman naked after rumours her Christian son had an affair with a Muslim woman, the local church and witnesses said.
The Christian man fled with his wife and children on May 19, said Ishak Ibrahim at the Egyptian Initiative for Personal Rights. His parents went to the police, fearing for their lives.
The next day, around 300 Muslim men set fire to and looted their house in the southern province of Minya and stripped the mother naked out on the street. They also set fire to and looted six other houses, eyewitnesses told Reuters.*



La rapidez del rumor y la reacción violenta inmediata hacen que sean difíciles de frenar. Este tipo de casos está creando situaciones graves en las que las consecuencias pueden ser imprevisibles. El rumor es como una piedra en el agua, pero las ondas que se crean pueden alcanzar la violencia del tsunami.
El acceso a las nuevas tecnologías en sociedades orales, campesinas en la mayoría de los casos, hace que se produzca una peligrosa mezcla en donde los peligrosos de los bulos se amplifican.
La BBC nos trae una historia ejemplar en este tipo de acontecimientos. Es una historia de la India actual, un país que posee las características precisas para que se produzcan los males de las noticias falsas. Mientras que en el urbano occidente se producen noticias falsas con pretensiones de cambiar las elecciones o en Egipto para provocar  reacciones sectarias religiosas, en la India los objetivos son otros.
El artículo de la BBC, firmado por Soutik Biswas, tiene por título "The Indian policewoman who stopped WhatsApp mob killings" y nos cuenta una historia sobre esta combinación de las tecnologías con sociedades con una estructuras sensibles a los rumores.
El texto comienza contándonos el extraño comportamiento de algunas poblaciones en las que la gente se recogía temprano y se encerraba en sus casas, una situación inusual para la época del año. Los niños desaparecían de las calles y no salían hasta el día siguiente. La policía local de la zona que se nos describe comenzó a mandar informes a sus superiores sobre el anómalo comportamiento de la gente.

Back in the district town of Gadwal, the local chief of police, Rema Rajeshwari, listened to her puzzled constables.
"They said life in the villages had come to a virtual halt after sundown. They said they had never seen anything like this before," Ms Rajeshwari told me.
For the next few days, policemen tried to find out what was happening.
What they discovered was startling. Most villagers had received a video and an audio recording on WhatsApp that had kept them on tenterhooks.
There was a grisly - and evidently doctored - video of a man being disembowelled. And there was an audio recording in the local Telugu language where a male voice said a gang of tribes people, who were involved in highway robberies and burglaries decades ago, had returned, this time, to "steal" human organs.


El miedo a ser secuestrados y acabar sin órganos era suficiente para mantener a las personas recluidas en sus casas, evitando la vida en el exterior. El rumor tenía la forma de un vídeo falso que se da por bueno a través de las redes sociales, de Whatsapp, una herramienta que se ha superpuestos a través de los grupos locales a la estructura social de la zona. Los lazos entre las personas se han reforzado y hecho instantáneos gracias a la tecnología que permiten los teléfonos, las redes y los programas que permiten transmitir informaciones.
Cuando la Policía comenzó a registrar los teléfonos de las personas se encontró con decenas de mensajes de este tipo, falsos relatos —apoyados en evidencias realistas, como fotos o vídeos— que aseguraban los inexistentes sucesos atroces, las más peligrosas amenazas, como esta: «"The child kidnappers are coming to our villages," the message said. "They will throw stones at your door. Don't step out and let your children out. Please circulate this and make it viral."»**
Los mensajes siembran el terror cuando se les da la credibilidad. Los aldeanos de las zonas más empobrecidas, faltos de instrucción, tienen sus ventanas al mundo a través de algo que ha sustituido a las formas orales tradicionales, el teléfono móvil, su puerta de entrada de información sobre el resto del mundo y al que se le da la máxima credibilidad.


El problema está en las reacciones que provoca el miedo. No solo se encerraba la gente por temor. Pocas cosas hay tan irracionales como las reacciones al miedo. Soutik Biswas, el autor, cuenta en el artículo cómo ese estado de miedo se transformaba en ira cuando creía haber encontrado a los autores de los crímenes. Cualquier persona no conocida que pasara por la zona pasaba automáticamente a ser sospechosa. El deseo de acabar con la situación hizo que se produjeran intentos de linchamiento de personas inocentes que simplemente estaban en un lugar poco adecuado. La tensión del miedo provoca las paranoias y lanza contra el extraño en su deseo de "justicia" y liberar tensiones.
Los que crean las tensiones saben en qué áreas o temas trabajar el miedo: "More than 54,000 children were abducted across India in 2016-17, but when police checked the records, they found no recent history of kidnappings in these parts."** Pero, nos cuentan, no había informes sobre desapariciones en la zona. Pese a ello, "the phones kept ringing".
Lo interesante es que la Policía de la zona no se limitó a esperar que se produjeran los disturbios, es decir, los intentos de linchamientos o la retención de sospechosos, sino que actuó en el terreno de la información.


En las guerras de información —y esta lo era— se combate con información. El fuego corta el fuego. Es aquí donde entra la estrategia que permitió frenar los rumores y hacer ver a la gente que no todo lo que llegaba a sus teléfonos eran hechos ciertos, sino que mucho era falso.
El artículo se cierra contándonos las acciones emprendidas por la Jefa de la Policía:

Ms Rajeshwari says the village policemen worked continuously with elders and village council leaders to raise awareness about fake news. The constables added themselves to village Whatsapp groups to keep a watch on the material being shared. The village drummer - a modern-day town crier who performs at weddings, funerals and makes public pronouncements - was mobilised to go around and talk about rumours. Policemen formed cultural groups and travelled to villages, singing songs and performing skits that they had composed about the dangers of fake news.
Beginning a month later, in April, mobs went on to lynch at least 25 people across India after reading the same false rumours spread on WhatsApp. India's government asked WhatsApp to act urgently to halt the spread of "irresponsible and explosive messages".
Far away, in more than 400 villages of Telangana, where the same rumours had sparked tensions earlier in the summer, no lives were lost.
Facts were getting heard, and rumours were being buried.


La estrategia fue la de vigilar la información y contrarrestarla desde dentro, a través de la vigilancia en los grupos de distribución, por lo que el mismo camino recorrido por el bulo, lo recorría rápidamente el desmentido. Pero no solo se trataba de las redes sociales. La estrategia incluye las formas tradicionales de comunicación, del pregonero del pueblo a las canciones interpretadas por los policías convertidos en grupos folclóricos dando recitales por los pueblos. A los que les parezca naif, les recordaremos que es una máxima importante hablar en el lenguaje en que va a ser mejor entendido. Usar los canales orales o ir a los centros de prestigio, a los ancianos líderes de las aldeas, es una buena estrategia, ya que la "autoridad" de la información es clave para su credibilidad.
Lo interesante es que la Jefa de Policía, la Sra. Rajeshwari, diversificó sus acciones para hacerlas más eficaces, lo que implica un conocimiento profundo de la psicología social y de las reacciones ante la información.
Las falsas noticias no son una cuestión única de las elecciones o de una Rusia desestabilizadora. Son un arma social que se usa a menudo con fines diferentes, personales o colectivos.
En julio pasado, La Vanguardia se hacía eco del problema de las falsas noticias en la India y de los contactos entre su gobierno y la dirección de Whatsapp para tratar de encontrar alguna solución, dado el uso peligroso de la herramienta de comunicación en el país.


WhatsApp ha anunciado recientemente en su blog oficial un par de novedades que contribuirían a la limitación de la capacidad de distribución de mensajes problemáticos: desde la etiqueta “Reenviado” que ahora acompaña los mensajes que no son originales, a la limitación de la cantidad de mensajes que se pueden reenviar desde una cuenta, especialmente dura en la región de la India: no más de 5 mensajes simultáneos por chat y usuario.
Estas iniciativas, sumadas a diferentes campañas de sensibilización y educación sobre las noticias falsas e incluso un concurso de ideas con premios en metálico para destinar a su desarrollo, están probándose escasamente eficaces y el asunto cada vez toma un cariz más urgente.
Esta misma urgencia es la que está convirtiendo la India en el ejemplo extremo del potencial peligroso de las llamadas fake news y el banco de pruebas ideal para empezar a poner soluciones sobre la mesa a un problema que afecta a nivel mundial.***



A las empresas de tecnología no les interesa lo más mínimo esta asociación negativa de su nombre con hechos violentos. Todas las medidas que se tomen para evitar el problema o limitar su alcance pueden ser probada. India es, como se señala, un campo de pruebas.
Queda preguntarse a quiénes benefician. Eso es más complicado, pues no siempre quedan claros sus fines más allá de la creación de caos y conflictos sociales. A veces buscan desprestigiar a las propias herramientas utilizadas. Hay muchos interesados en cerrar redes aludiendo a su "peligrosidad". Buscan con ello aislar a los países o grupos, evitando la pérdida de la influencia. No sabemos cuál es la intención de expandir los bulos sobre los secuestros de niños, el robo de órganos o cualquier otra circunstancia. Cabe, incluso, pensar en que muchos de ellos son resultado de la mera irresponsabilidad de algunos; en otras ocasiones, en cambio, son calculadas para crear un conflicto o desencadenar reacciones explosivas, como ocurría en la noticia egipcia, destinada a crear conflictos religiosos.
La nueva tecnología está ahí. Pero la comunicación ha estado siempre, como las mentiras, los bulos, los rumores, las difamaciones, antes de que existieran los dispositivos que hoy las distribuyen. Hoy llegan más lejos, más rápido que nunca.  



* "Egypt Muslims attack Christian woman, houses after affair rumour" Reuters 25/05&2016 https://af.reuters.com/article/topNews/idAFKCN0YH24B
** "The Indian policewoman who stopped WhatsApp mob killings" BBC 25/09/2018 https://www.bbc.com/news/world-asia-india-45570274
*** "WhatsApp y la India lideran la lucha mundial contra las Fake News" La Vanguardia 26/07/2018 https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20180726/451104235175/whatsapp-india-fake-news-lucha-estrategia-servicio-de-pagos.html

jueves, 14 de junio de 2018

Rumores navegantes


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Tenemos que a prender a vivir con los grados de información que van de lo acontecido a lo inventado, pasando por estados como lo deseado, lo imaginado o el rumor. Tenemos que hacerlo porque nos van muchas cosas en ello, como la convivencia, el diálogo o, de no hacerlo, el conflicto, la manipulación y el engaño. Vivimos bajo una presión constante de informaciones en un ecosistema mediático, en el que los rumores toman forma de noticia y las noticias formas de rumor. Tenemos que darnos cuenta, sí.
Es importante porque muchos rumores no salen ya de la ignorancia sino de la premeditación, perfectamente calculados, diseñados para vencer nuestras resistencias y apoyarse en nuestra credulidad y predisposición. Así funciona, así funcionamos.
El diario El País, en Verne, recoge "Las mentiras que se repiten sobre los migrantes a bordo del ‘Aquarius’". Y es cierto, al menos una de ellas me llegó en el trayecto entre el comedor y una tutoría. Advertí: "¡cuidado con las noticias falsas!" Entre la credulidad infinita y el escepticismo absoluto está el sentido común, si bien es cierto que las formas de llamar la atención —cada vez más exageradas— hagan que no siempre podamos distinguir claramente.
Al final del texto con las cinco mentiras recogidas por Pablo Cantó sobre lo que ocurre u ocurrirá con los inmigrantes que llegan en el Aquarius, se incluye otro pequeño texto, titulado "Los bulos sobre inmigración crecen durante las crisis", de Álvaro Llosa en el que se expresa lo siguiente:

La relación entre los rumores y las crisis (tanto migratorias como de cualquier otra índole) se produce, según algunas teorías, de manera automática cuando una sociedad se siente amenazada. Jean Delumeau escribió en El miedo en Occidente que el rumor es "el primer estadío en el proceso de desahogo que liberará a la masa de su miedo".
Sin embargo, otras teorías, próximas a La doctrina del shock de Naomi Klein, apuntan a que los gobernantes ponen en circulación los rumores para predisponer favorablemente a la población ante la introducción de medidas restrictivas.
Rosabel Argote, de la CEAR Euskadi, explica a Verne que, sea cual sea el origen de los rumores, es importante que la población sepa identificarlos y controlarlos. "Ante un rumor no hay una respuesta pasiva", nos dice. Según ella, la mejor manera de contener un rumor consiste en pensarlo bien antes de contribuir a su difusión.*


Es interesante ver cómo el propio texto no es inmune a lo que denuncia, aunque se les llame "teorías". En el primer párrafo se describe un principio general de psicología social, la respuesta ante una situación crítica. En el segundo párrafo, ya no se pone en pie un principio general, sino una "teoría de la conspiración" generalizada. El problema está en la conexión entre uno y otro párrafo con un "sin embargo" que actúa como bisagra entre los dos párrafos e ideas transmitidas. En el primero se habla del rumor como un fenómeno de respuesta ante el miedo; en el segundo, de una conspiración urdida. Es el "sin embargo" el que establece una conexión perversa entre las dos explicaciones. ¿Por qué los "gobernantes, por ejemplo, por qué no la "oposición", pongamos por caso, para conseguir el poder? ¿Son solo los gobiernos los malos en las películas?
El tercero, el de Rosabel Argote, no entra en explicaciones, sino en soluciones: vengan de donde vengan, lo importante es pararlos, evitar convertirse en pieza de transmisión. El arma más eficaz contra las mentiras es dejar de difundirlas.
Hay que tener cuidado con lo que se repite y, como quiere la hermenéutica, completar el círculo que va de las partes al todo y del todo a las partes, es decir, ver cómo encaja en una interpretación general sólida. La precomprensión determina la comprensión. Eso viene a decir que una persona llena de prejuicios contra los gobiernos creerá en el segundo párrafo, en la conspiración gubernamental, como explicación para justificar lo ocurrido en el buque Aquarius. Le parecerá el primero absurdo y el tercero irresponsable, ¡hay que denunciar a los gobiernos y sus conspiraciones!
Las noticias falsas, los rumores, etc. se hacen más fáciles en una sociedad llena de prejuicios y estereotipos. Cuanto más rígido es nuestro pensamiento, más previsible es y más fácil es engañarnos aprovechando nuestro dogmatismo. En realidad, son las personas que tienen todo muy claro las que son más fáciles de engañar porque ya se engañan ellas solas. Una mente abierta revisa sus principios, que pueden ser claros, pero no llegar al estado de anquilosamiento y no ejercer la autocrítica que los someta a revisión constante. Por eso los más fáciles de engañar son los vanidosos. Les siguen, como se apunta en el primer párrafo, los miedosos, que buscan formas de liberarse de la angustia que les produce su inseguridad.
Mi preocupación es ver el aumento de la xenofobia en parte de nuestra sociedad. Los mecanismos de amplificación de mentiras y rumores —lo que nos permite hoy la tecnología— son poderosos y se multiplican. Ya no es solo un boca a boca, sino mecanismos que pueden saturar las redes en minutos con un rumor o una mentira que cae en manos de quien quiere creerlas. Por eso el consejo de "pensarlo bien antes de contribuir a su difusión" es bueno, algo de donde partir.



* "Las mentiras que se repiten sobre los migrantes a bordo del ‘Aquarius’" El País - Verne 12/06/2018 https://verne.elpais.com/verne/2018/06/12/articulo/1528794173_525601.html

martes, 8 de mayo de 2018

Los consejos de expertos sobre las noticias falsas


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En estos últimos tiempos han proliferado los consejos para prevenirse de las denominadas "fake news". Desde todas partes surgen recetarios sobre cómo defenderse al igual que al llegar la primavera nos hablan de las alergias y en veranos de cómo protegernos de los efectos de la exposición excesiva a los rayos solares. En breve: las fake news son ya un clásico de la información. Son ya un tópico, un lugar común. Pero las mentiras más peligrosas son las que se esconden entre verdades, por lo que no son fáciles de detectar. No son noticias increíbles; las buenas fakes news son más fáciles de creer.
El diario El Mundo, por ejemplo, ha consultado con un profesor universitario, que ha dado el siguiente recetario para la prevención:
  1. Desconfía de titulares impactantes, ¿es real o sólo ‘clickbait’?
  2. Consulta la fuente, ¿es de un medio fiable?
  3. Lee el resto del artículo, ¿se corresponde con el titular?
  4. Fíjate bien… ¿puede tratarse de un artículo satírico?
  5. Busca la misma noticia en otras fuentes
  6. Acude a los ‘fact-checkers’ y descubre si es un bulo*

    En realidad, las cinco primeras apenas nos solucionan nada. Hoy casi todos usan "titulares impactantes" o extrañas cuestiones que excitan la curiosidad de los lectores. El hecho de estar consultando un medio fiable o no también es relativo; para algunos,  son completamente fiables ya que creen en ellos. Las fake news se adentran a través de nuestros contactos la mayoría de las veces. Alguien las hace circular porque las da por buena y nosotros damos por bueno al contacto que nos las trae. El consejo de leer los artículos completos es mucho pedir ya que la gente que lo hace no es de la categoría que se señala.
Los consejos dados son los que seguiría una persona que no se dejaría engañar. El engaño, por el contrario, va destinado principalmente a la gente que incumple por norma todos esos principios. La cuestión central es psicológica: ¿te chirría algo en la cabeza cuando lees algo? Si consideras "normal" lo que te están contando, es que ya estás dentro de la trampa. Muchas fake news no buscan tanto "engañar" como reforzar creencias en quien ya considera normal que algo así ocurra. El límite entre lo creíble y lo increíble lo aporta, por tanto, la credulidad del receptor.
¿Por qué nos extraña que la gente sea receptiva a ciertas noticias cuando hay millones que creen que no hemos llegado a la Luna, que la tierra está hueca, etc.? En el fondo, lo que nos cuesta más creer es la inflexibilidad mental de muchas personas, que se aferran a creencias infundadas o que son impermeables a las pruebas y demostraciones de cualquier naturaleza.


Los datos falsos sobre inmigración que se dieron en Italia durante las últimas elecciones, por ejemplo, estaban destinados a reforzar a los populistas y a recoger dudosos, personas temerosas de la llegada de extranjeros. Basta con subir unos cuantos puntos los datos y ya tenemos una situación preocupante. El que quiere creerlo, lo cree.
Por su parte, Facebook, uno de los medios sociales en el ojo del huracán, también los previene sobre las noticias falsas y nos da más consejos:

  1. Desconfía de los titulares. A menudo las noticias falsas tienen titulares llamativos en mayúsculas con signos de exclamación. Si el titular contiene afirmaciones impactantes que resultan inverosímiles, lo más probable es que sean falsas.
  2. Examina la URL. Una URL falsa o que copia una real puede indicar que se trata de una noticia falsa. Muchos de los sitios web de noticias falsas imitan fuentes de noticias auténticas haciendo pequeños cambios en la URL. Puedes ir al sitio web para comparar la URL con las fuentes oficiales.
  3. Investiga la fuente de la noticia. Asegúrate de que la historia provenga de una fuente de confianza, que cuente con una buena reputación por su veracidad. Si la historia procede de una organización desconocida, consulta la sección “Información” de su sitio web para conocer más detalles.
  4. Presta atención al formato. Muchos sitios de noticias falsas tienen faltas de ortografía o un diseño extraño. Si detectas cualquiera de estos indicios, lee con atención.
  5. Presta atención a las fotos. Las noticias falsas suelen contener imágenes o vídeos manipulados. En ocasiones, la foto puede ser auténtica, pero haber sido sacada de contexto. Puedes hacer una búsqueda de la foto o imagen para verificar su procedencia.
  6. Revisa las fechas. Las noticias falsas pueden tener una cronología sin sentido o incluir fechas que han sido alteradas.
  7. Verifica los hechos. Verifica las fuentes del autor para confirmar que son exactas. Si no se aportan pruebas o se confía en expertos cuya identidad no se menciona, es posible que la noticia sea falsa.
  8. Consulta otras noticias. Si ninguna otra fuente de noticias informa de la misma historia, es posible que sea falsa. Si, en cambio, varias de las fuentes en las que confías informan de ella, es más probable que sea cierta.
  9. ¿La historia es una broma? A veces es difícil diferenciar las noticias falsas del humor o la sátira. Comprueba si la fuente de la noticia es conocida por sus parodias, y si los detalles y el tono de la historia sugieren que esta se ha escrito en clave de humor.
  10. Algunas historias son falsas de forma intencionada. Mantén una actitud crítica cuando leas una historia y comparte solo las noticias que pienses que son creíbles.

Como podemos apreciar, las dos listas son prácticamente iguales. También nos piden que desconfiemos de los titulares, que comprobemos que no es un artículo irónico, que vayamos a las fuentes, que comprobemos si está en otras páginas, etc. Finalmente, como nos decía la experta en las noticias falsas rusas que citábamos ayer, Alina Polyakova, hay que ser "críticos". Pero, de nuevo insistimos, las noticias falsas no están pensadas para que se las crea todo el mundo, sino los que están dispuestos a creerlas. 


Cuando Donald Trump dijo en campaña que el cambio climático era un invento de China para frenar el desarrollo norteamericano, unos le creyeron y otros no. Lo dicho es falso, pero muchos lo creyeron con gusto. Cuando Scientific American publicó un editorial rompiendo su neutralidad política a lo largo de su historia centenaria como revista denunciando que lo que se afirmaba en la campaña electoral por parte de Trump les preocupaba profundamente como científicos, unos lo creyeron y otros acusaron a los científicos de ser antiamericanos y liberales. La revista científica tituló "Donald Trump’s Lack of Respect for Science Is Alarming" (había titulado previamente "The Tweets We Hold to Be Self-Evident") y mostraba la preocupación por una campaña centrada en falsedades que se relacionaban con la ciencia, desde los ataques contra las vacunas hasta  el negacionismo del cambio climático. No hacía falta que las noticias falsas llegaran de la Rusia de Putin, estaban ya en el corazón de muchos norteamericanos que llevan décadas consumiendo su propia basura informativa con agrado y complacencia.
El mayor problema ha sido la deriva de muchos periódicos serios hacia ciertas formas atractivas de periodismo que ahora nos resultan complicadas de distinguir. Me refiero a la selección de "noticias" extravagantes de las propias redes sociales o de las formas de titulación. Lo hicieron ante la pérdida de audiencia y los resultados han sido malos.
De vez en cuando algún informe nos habla del preocupante retroceso de esa actitud "crítica" que ahora se nos pide que tengamos ante las noticias que pueden desestabilizar un país durante un proceso electoral o crear un clima complicado en cualquier otro momento. Ese retroceso es causa y efecto del deterioro que hace posible el funcionamiento de las falsedades. El aumento de la ignorancia facilita la credulidad.


Por muchos listados que los expertos nos den sobre cómo resistir la influencia de las noticias falsas, es difícil que la situación varíe. Nuestra constante exposición a los medios, característica esencial de esta sociedad en la que estamos, nos hace ciudadanos irritados, más que críticos. La irritación es un estado constante de desacuerdo y molestia en el que lo primero que se modifica es la capacidad de creer. La irritación nos lleva a una situación de desequilibrio que nos incita a creer unas cosas más que otras. En vez de resolver las irritaciones, se nos lleva a un punto crítico en un crescendo irritante. En ese estado ya podemos creerlo todo o casi todo. Trump supo mantener irritados a sus adeptos durante toda la campaña y lo sigue haciendo. Por eso es el mayor productor de mentiras, tal como dejan en evidencia los "fact-checks", de los que han ocupado la Casa Blanca.
La irritación es el estado adecuado para la credibilidad. Hay que enfadar al toro para que entre bien al engaño.


* "Guía para identificar las fake news" El Mundo - Impulso Digital abril/2018 http://www.impulsodigital.elmundo.es/seguridad-tecnologica/guia-para-identificar-las-fake-news