Mostrando entradas con la etiqueta campañas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta campañas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de agosto de 2024

Fake Donald

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La guerra sucia en la compaña presidencial es cada día más sucia. Lo es por la facilidad de crear "opinión" manipulando todo tipo de discursos, los propios y los ajenos. Por supuesto, el que se lleva la palma es Donald Trump.

Tras los asuntos del desmarque público de la cantante Céline Dion por el uso del tema musical de Titanic, uno de sus éxitos más extendidos, con imágenes de la propia cantante incluidas, y de bofetón dado por la gimnasta Simone Biles al recriminarle de forma sarcástica el uso de la expresión "trabajo de negros" enseñando sus medallas, llega un nuevo caso: el de la cantante Taylor Swift.

Dada la notoriedad de la cantante y el descaro de ex presidente (¡por muchos años!), los medios de todo el mundo recogen el episodio, la generación de imágenes con IA fingiendo el apoyo de la cantante a su candidatura. En España, leemos en 20minutos, con información de EFE:

Donald Trump ha compartido varias imágenes generadas por inteligencia artificial sugiriendo que la cantante estadounidense Taylor Swift y sus fans, conocidas como swifties, respaldan su candidatura a la Casa Blanca.

En una publicación en la red social Truth, Trump publicó el domingo por la noche varias fotografías de fans de la artista sonrientes, con camisetas en las que se podía lema 'Swifties for Trump' ('Swifties con Trump' en castellano). "¡Acepto!", tituló la publicación, que acumula más de 9.000 'me gusta' en la red social.

Una de las imágenes corresponde a una captura de pantalla de un portal satírico que afirma que la cancelación de los conciertos de Swift en Viena debido a un plan de ataque terrorista frustrado llevó a sus seguidoras a decantarse por el voto de Trump para las elecciones del 5 de noviembre.*


El hecho revela varias cosas. La primera que ex presidente le resulta difícil encontrar apoyos claros a su candidatura salvo el caso, un tanto complicado, de Elon Musk, que no es precisamente una joya promocional.

El que tenga que buscarse falsos apoyos que se vuelven contra él  demuestra una carencia de personalidades de peso en el respaldo. Trump está consiguiendo así dos cosas: a) quedar en evidencia; y b) que grandes personalidades del deporte, la música, etc., se manifiesten claramente en su contra, ya sea de forma explícita (como Simone Biles o Dion) o negando cualquier autorización, acercamiento, simpatía, etc. con Trump.

En el caso de Taylor Swift, se nos dice expresamente que apoyó en las elecciones anteriores a Joe Biden, por lo que el uso de imágenes falsificadas, la manipulación de sus seguidores mostrándolos como "votantes" de Trump no solo es arriesgada, sino contraproducente.

¿Qué significa todo esto? Varias cosas. La primera es la ya señalada falta de apoyos públicos reales. Parece que nadie quiere hacerse cargo de sostener la candidatura de Trump. El por qué de esto puede ser debido a que, conforme avanza la campaña, las posibilidades de Trump van mermando. No solo se ha reducido la distancia que llegó a tener con Joe Biden, sino que las encuestas revelan que Kamala Harris le aventaja y se va distanciando en estados clave.

El segundo aspecto es que mucha gente considera que apoyar a Trump es, a la vez, un cheque en blanco y una bomba de relojería. El Trump que estamos viendo hoy puede salir en cualquier momento con un discurso antifeminista, racista o antisocial. De hecho ya ha salido en estos tres campos sensibles. Tiene un amplio historial, antiguo y reciente, en estos temas. No es ya que formen parte de su campaña, sino que son manifestaciones de su forma habitual de pensar, y Trump tiene una incapacidad manifiesta para cambiar su forma de expresión cuando se encuentra bajo presión o, en el otro extremo, cuando se encuentra en su salsa.

El uso de imágenes manipuladas de Taylor Swift muestra, como en el caso de Céline Dion, que Trump sigue jugando a lo grande y, otra cosa importante, que no tiene sentido de los efectos negativos que esto le puede traer. Un Trump que se ve perdedor en las encuestas, en las recaudaciones de fondos, etc. puede cometer este tipo de pifias que se irán cobrando su precio, mermando sus posibilidades con la cadena de errores. Significa también que está ya en conflicto con sus asesores de campaña, pues no creo que ninguno le aconseje usar fotos manipuladas, algo que sale a la luz inmediatamente.

En un caso así, un candidato "normal" se pondrá en manos de los asesores de comunicación más expertos. Pero con Trump eso es difícil. Será él quien tome las riendas del asunto, responsabilizando a los demás de sus propias pifias. Esta situación ya se dio en la Casa Blanca bajo su presidencia, lo que llevaba a las dimisiones de los asesores de su gabinete.

Lo malo es que en su cadena de pifias puede llegar a la solución final, la negación de los resultados con las consecuencias sociales. Ya habla de "golpe de estado" por haber sustituido Kamala Harris a Biden y de una "terrible injusticia" que tenga que derrotar primero a uno y luego a la otra. No hay que perder de vista estas "justificaciones" porque las usará en su debido momento, en la derrota. Si venciera, serán argumentos de "voluntad divina", como el papel de su oreja en el atentado o la bandera que tomó forma de "ángel". Trump se vía como fácil vencedor ante Biden; ahora las cosas ha cambiado mucho.


Recurrirá a cualquier cosa con tal de arrancar unos votos a los demócratas. Los casos últimos nos muestran su estado. ¿Desesperación? ¿Últimos cartuchos? ¿Miente, que algo queda? Habrá que esperar unos días todavía para ver su comportamiento en los debates televisivos, momento crucial en el que Trump tendrá que ir a por todas y, evidentemente, todo este trucaje le servirá de poco o, peor, estallará en su contra. Trump sabe que es su última oportunidad e irá a por todas. 

* "Donald Trump comparte imágenes falsas de Taylor Swift y sus fans apoyando su candidatura" 20minutos / EFE 20/08/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5597992/0/donald-trump-comparte-imagenes-falsas-taylor-swift-sus-fans-apoyando-su-candidatura/

lunes, 29 de julio de 2024

Kamala, el cocotero y el coco

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En las elecciones norteamericanos son dos los indicadores que se valoran: lo que dicen las encuestas, por un lado,  y lo que dice el dinero, por otro. Las encuestas son cambiantes, pueden variar por pequeños acontecimientos; va por barrios, con estados unos más favorables que otros; también hay gente indecisa hasta el final y también gente que lo oculta hasta el final. Todo esto hace que las encuestas sean siempre mejorables y que cuando está muy ajustado se busquen otros indicadores.

En el caso de Kamala Harris ese indicador se ha encontrado en las donaciones económicas para su campaña. Las donaciones se han disparado son tomadas como decisión firme de que la candidata tiene esa confianza de la que se dudaba al principio. Las dudas hasta que Biden dejó el camino libre fueron lo primero a lo que Harris y los demócratas se tuvieron que enfrentar. Biden estaba convencido realmente de que era el verdadero activo del partido, pero su principal enemigo no era Trump, sino él mismo. Su deterioro físico (caídas, andares...) y mental (lapsus, confusiones, olvidos) dejaban claro para todos lo que él no quería ver. Finalmente lograron convencerle.

Esto obligó a que los ataques directos de Trump tuvieran que cambiar de objetivo. Ahora tenía a Harris delante y la estrategia se dividía. Uno de los argumentos más "interesantes" planteados por los republicanos es hablar de "golpe de estado" en el relevo de la candidatura presidencial. De repente, para atacar a Kamala Harris, los trumpistas "defienden" (o algo así) a Joe Biden como candidato.

Con Trump, una campaña a la presidencia es una ristra de insultos, insinuaciones y promesas. Trump solo se dirige a sus electores diciéndoles cosas que quieren escuchar. La mayor parte son descalificaciones personales y promesas de acabar con los problemas, como evitar la "tercera guerra mundial". No nos dice cómo, pero a sus seguidores les basta con escuchar para saber que la habrá si no sale elegido su candidato.

Pero el indicador del dinero les hace mucho daño porque no es fácil ignorarlo. Trump ha presumido con que cada ataque en los tribunales aumentaba sus donaciones. Le bastaba con ejercer el victimismo en sus redes y discursos para recaudar más dinero. Ahora no puede ignorar los indicadores de confianza que suponen para Kamala Harris la explosión de donaciones que se están produciendo.

Hasta hace muy poco tiempo, Harris estaba sin protagonismo. Así lo hacía ver la idea de Biden de la continuidad en el puesto. La atención debía ir al presidente y los problemas a Harris.

Pero la retirada forzosa, tratando de no causar escándalo, de Biden por motivos obvios a poco más de cien días lleva a apostar por Harris como valor más seguro frente a los daños que podían hacer unas primarias tan cerca de las elecciones y con un Trump consolidado criticando un espectáculo demócrata fratricida.

Kamala Harris ha dado cierta sorpresa con su capacidad de atracción y el último grande resistente, Barack Obama, ha dado finalmente su apoyo. Pero lo apoyos crecen allí por donde Harris va haciendo campaña. Hay encuestas que le dan incluso ventaja.

En 20minutos nos cuentan el crecimiento entre los jóvenes demócratas del apoyo a Harris, un sector que no casaba bien con las políticas de Joe Biden. Harris conecta mejor y han encontrado un símbolo, el "cocotero y el coco" que se ha difundido ampliamente como meme. 

La circulación de memes es un tercer elemento, junto a los dos anteriormente señalados. Si el problema es que se conoce poco a Harris y que los republicanos de la insultan y se burlan de ella, la de los memes es una campaña útil para extender el conocimiento y detectar apoyos.

En EE UU, Twitter, Instagram, TikTok y otras redes sociales se han llenado de palmeras y cocos. Lo que se ve en la mayoría de ellos es un coco que cae de una palmera. Al romperse contra el suelo, aparece la cara de Harris.

Un coco, una palmera y una bandera

Todo empezó hace una semanas, antes incluso de que Joe Biden anunciara que abandonaba la carrera presidencial, cuando algunos miembros del Partido Demócrata se unieron en Internet para apoyar la candidatura de Harris (se les conoce como KHive). Como símbolo comenzaron a usar un cocotero.

En cuanto Biden dijo que se retiraba, Jared Polis, el gobernador de Colorado, escribió un tuit con sólo tres emojis: un coco, una palmera y una bandera estadounidense. Otro, Brian Schatz, senador demócrata por Hawai, publicó una foto suya subido a un cocotero: "Señora Vicepresidenta, estamos listos para ayudar".* 

La prensa norteamericana se ha llenado de cocoteros y cocos que se caen, asociados con Kamala Harris. Se ha llenado de explicaciones del origen. En 20minutos señalan: 

El origen está en una frase que la propia Kamala pronunció hace más de un año en un acto en la Casa Blanca: "¿Crees que te acabas de caer de un cocotero?". Era mayo de 2023 y un acto para promover las oportunidades de los hispanoamericanos. Aquella iniciativa se iba a centrar en los jóvenes, pero también, explicó, debería tener en cuenta las necesidades de sus familias, profesores y comunidades, "porque ninguno de nosotros vive en un silo".* 

De aquella frase dicha ha salido la imagen que la representa, el meme. Con el coco se significa la necesidad de entender y atender los problemas desde perspectivas amplias, entendiendo que los problemas no surgen de la nada, sino de otros problemas que hay que intentar solucionar. La idea es que no se puede vivir aislado de los problemas, que hay que hacerles frente. Nosotros diríamos "caerse del guindo", es decir, caer en la cuenta de algo que no veíamos, el mundo que nos rodea, ver sus problemas.

Esa idea ha calado a través del meme del coco y el cocotero, una frase popular que se ha traducido a variantes gráficas, algo fácil de reproducir entender y de llevar puesto:

El objetivo inicial se ha cumplido, hacer visible a Kamala y sus apoyos en la red. Se hace además a través de un sector, los jóvenes con el que no se había conectado correctamente debido a las políticas de estado, especialmente el apoyo incondicional a Israel, algo que los jóvenes (y no tan jóvenes) demócratas no comparten.

Esta campaña presidencial norteamericana nos va a enseñar mucho sobre las nuevas formas de comunicación política. Con cuatro años de diferencia entre ellas, da tiempo a que cambie el espacio comunicativo, cada vez más acelerado y en el que nada se da por seguro hasta que se hace.

Los medios norteamericanos (no solo ellos) han llenado páginas y páginas con la explicación del cocotero. De esta forma han llevado a Harris al centro de atención. La oreja de Trump compite con los cocos de Harris. 

* Chema Lizarralde "Un cocotero, el arma de Kamala Harris para ganarse a los jóvenes y la campaña de las presidenciales" 29/07/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5535441/0/un-cocotero-el-arma-de-kamala-harris-para-ganarse-a-los-jovenes-y-la-campana-de-las-presidenciales/

jueves, 16 de mayo de 2024

"Si dice no", un desastre absoluto

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¿Cómo es posible equivocarse tanto, ser tan brutos? Hay cosas que saltan a la vista inmediatamente, pero para eso hay que mirar... y pensar. Pero como dice el popular dicho "no me pagan por pensar". Lo que permanece invisible por la ceguera de los automatismos, de las inercias, de la falta de interés es cada vez más gordo. Puede que lo vea —¿cómo dejar de verlo?—, pero piense que no es asunto suyo,

Lo anterior viene a cuento por lo ocurrido en la ciudad de Almería, en la que se les ha colado inverosímilmente un mensaje en los carteles que se pegaron por la ciudad. En RTVE.es nos lo cuentan:

El Ayuntamiento de Almería ha ordenado este miércoles la retirada de un cartel incluido en una campaña sufragada con fondos del Pacto contra la Violencia de Género en el que se incluía un mensaje erróneo sobre las agresiones sexuales a menores al vincular implícitamente las violaciones a que el infante no dé su consentimiento.

En concreto, la cartelería a retirar contiene en su cabecera la imagen de un niño bajo el que reza el mensaje 'Si dice no, no es sexo es agresión' e informa, con datos del Ministerio del Interior de 2023, que "el 72,3% de las agresiones a menores se producen en el entorno familiar y escolar de la víctima".

Dicho cartel, del que se han dispuesto copias en céntricos espacios como la Rambla Federico García Lorca a la altura de dos centros educativos o en la Plaza Altamira, incluye los logotipos del Ayuntamiento de Almería, del Pacto de Estado contra la Violencia de Género y del Ministerio de Igualdad. 

Con ese eslogan, se daba a entender de forma implícita que si el niño da una respuesta afirmativa no es violencia sexual. "Fomentando la pederastia", "los niños no se tocan", "asco", "esclavistas pederastas", son algunas de las numerosas críticas que se pueden leer en las redes sociales.*


Puede que estuvieran pensando en dónde acabaría Mbappé la próxima temporada, qué pactos dejarían la elecciones catalanas, si deberíamos haber ido a Eurovisión con otro tema o cualquier cosa que nos quite el sueño..., no sé, en cualquier cosa trascendental para España. Sea por lo que fuera, lo cierto es que el cartel bárbaro pasó por delante de mucha gente... ¡y a todos les pareció "normal"! Es cierto que no todas las normalidades son iguales, pero en esta coincidieron. Solo alguien que iba probablemente aburrido, lo leyó y dio un salto. ¿Qué era aquella barbaridad?

Es cierto que hacemos muchas cosas sin pensar. Sea como sea, a alguien le pareció "normal" porque el cartel "se hizo", es decir, alguien tuvo la idea, lo diseño y se ofreció como posibilidad. Después las cosas ruedan en la ineptitud: el cartel se rechaza, dice, pero por algún motivo acaba impreso y colocado. Un error, dicen. ¿Uno?

Estamos en un mundo lleno de "fakes" y de desinformación. ¿No es bastante?

La barbaridad del cartel contra los abusos sexuales es tan enorme que la firmarían todos los desinformantes del planeta, convencidos de que les sería difícil conseguir un éxito de este calibre por sus propios medios. Nadie lo hubiera pensado... y, sin embargo, está ahí.

De todos los males posibles, es la desidia la que permite que ese cartel llegue a las marquesinas. La indiferencia, el no pensar, el no es mi problema, etc. son males modernos que quizá procedan del exceso de información, que nos hace insensibles, automatizados. La incapacidad de razonar ante lo que nos llega, la falta de crítica ante lo que vemos, la ausencia de atención que convierte un mundo de reclamos en un espacio boscoso... Muchas cosas, quizá una mezcla de todas ellas.

Como es normal y previsible, el cartel que da al pedófilo la posibilidad de tener relaciones con un menor si este no dice explícitamente "no" se debate a muerte en Almería. Donde había indiferencia, ahora se concitan las luchas políticas con los rasgados de vestiduras pertinentes. La perversión, sí, se ha hecho con dinero público, en espacio públicos, a la vista de todos y con los sellos oficiales del Estado y de la ciudad de Almería. ¡Todo un logro!

Como aprovechamos todo para pelearnos, algunos aprovechan que la campaña lleva el logo del Ministerio para endosarles la responsabilidad. Evidentemente, la financiación no se dio para eso. Creo que se deberían incluir cláusulas que exigieran que no saliera a la luz nada sin la revisión de aquellos cuyos logos figuran en las campañas financiadas.

¿Cómo se arregla esto? Evidentemente no encargando los trabajos sobre menores a alguien que no sabe qué debe decir. Los carteles institucionales no solo deben ser bonitos; tienen una función, lo que exige que quienes los hacen sepan de qué están hablando. Según parece, el "genio" que tuvo la idea y los otros "genios" por los que fue pasando no notaron nada. 

Ese eslogan no debería haber salido de la cabeza que salió y mucho menos plasmarse en un cartel. Que después pasara, aunque fuera como "posibilidad" y acabará hecho "realidad" en la calle, en las marquesinas de la ciudad nos muestra que no son los pederastas los únicos peligros sueltos por Almería.

Que alguien pueda pensar ese cartel, es indicativo de que muchos piensan cuando no deberían hacerlo, porque son un peligro, deben estar vigilados, pro sobre todo lejos de este tipo de campañas que están por encima de su nivel intelectual, por lo que se ha visto.

Nunca se insistirá bastante en la necesidad de "amueblar" las cabezas de los comunicadores en cualquiera de sus modalidades.  Que alguien no entienda la diferencia y tenga en sus manos una herramienta comunicativa es para echarse a temblar.

Al eslogan perverso se le añade una cita del Ministerio del Interior señalando dónde se producen las agresiones mayoritariamente, en el entorno familiar y en el escolar, con lo que acaban de arreglarlo.

Entre la ignorancia (no saber de qué están hablando, de los conceptos que manejan y su alcance) y la desidia (no importarles mucho lo que hacen o lo que tienen delante), el error cometido va mucho más allá de sí mismo.

Los genios creativos lo que han hecho es "reciclar" un eslogan contra las agresiones para adultos, donde debe quedar clara la aceptación. Han cogido la idea sin pensar que, en esto, un "pequeño detalle" puede ser un océano. ¿Se ha encargado la campaña a gente que es incapaz de ver las diferencias? ¿Se ha hecho sin contar con especialistas capaces de evitar tal despropósito? Hay muchos, seguro que encantados de asesorar.

Todos se han rasgado las vestiduras, del PSOE a Vox, ante esta inmensa y peligrosa metedura de pata en un tema tan sensible. Ahora tratan de aprovechar la "metedura de pata" para echar más leña. en diversos lugares Unos ven estupidez, otros maldad; todos quieren dimisiones. ¡Así es la política española!

 

* "El Ayuntamiento de Almería retira un polémico cartel contra las agresiones sexuales a menores por un mensaje erróneo" RTVE.es / Agencias 15/05/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240515/ayuntamiento-almeria-retira-polemico-cartel-agresiones-sexuales-menores-erroneo/16105122.shtml

jueves, 29 de junio de 2023

Entre la tribu y lo trivial

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

A la vista de lo que ocurre cada día, las elecciones deberían definirse como la oportunidad del desacuerdo. Votamos para negar a los demás y si dos se ponen de acuerdo es para negar a un tercero. Con estos mimbres...

No es de extrañar que la consecuencia sea un crecimiento del desacuerdo y una fuerte tendencia a la polarización que solo se compensa con otra tendencia generalizada, la indiferencia.

Lo que estamos viendo en esta convocatoria de elecciones es el resultado de esa naturalidad de la negación en la que, por definición, todo lo que viene del otro lado es negativo, algo que hay que denigrar y prometer derogar cuando se llegue al poder. Así, la expresión tan española de "borrón y cuenta nueva" se debería incluir en nuestro escudo nacional, pero sería también algo sobre lo que no se pondrían de acuerdo.

Había una cuantas cositas, pocas, que se mantenían en común, pero la llegada de los extremismos, una consecuencia de la tendencia a la negación del otro, y que siempre puede ir a más, ha tenido dos efectos: el primero es que no queda nada a salvo; el segundo que la forma de parecer "moderado" es que alguien grite más que tú.

Estas elecciones pasarán a la pequeña historia de la perfidia como aquellas en las que se cuestionó la violencia de género, los derechos de las diferencias sexuales y, por último (por ahora), al ente público RTVE.

La negativa del Partido Popular al maratón de debates propuestos por el "odiado por la derecha y la derecha mediática" (son sus palabras) Pedro Sánchez es lanzar contra RTVE la acusación de partidismo, eligiendo Antena3 para los debates cara a cara. No le han hecho ningún servicio a ninguna de las dos. A RTVE, porque es de todos los españoles, por encima de cualquier presentador o presentadora, directores generales, redactores, etc. Dejo en manos de otros explicar si a Antena3 esto le beneficia o no.

Cada vez es mayor la sensación de ir a ninguna parte, pese a las promesas de diferentes y coloridos futuros que todos nos prometen y para los que son absolutamente necesarios. Unos porque lo tienen muy claro y otros porque se asegurarán que los que lo tienen claro lo tengan más claro todavía. Con esta forma de pureza inquebrantable, los pequeños se aseguran que lo que no consiguen en las urnas lo conseguirán en los pactos forzosos.

En este sentido, se introduce una interesante variación: en vez del sillón, se ahorran mucho trabajo mediante un acuerdo programático, como el ocurrido en Baleares. La labor resulta mucho más cómoda y se renuncia (¡gran sacrificio!) a los fastos del poder, que pasa a ser, ahora que hace calor, un "poder en la sombra". El votante ve así cómo se le escamotean las razones que le hicieron votar a un partido y no a otro. Todos los caminos llevan a la Roma del poder y si hay que prescindir de los principios, ¡qué se le va a hacer! usted ha votado, por ejemplo, a un partido porque no cuestionaba la "violencia de género" y se encuentra que, mediante pactos, lo que ahora hacen aquellos a los que ha votado es "violencia intrafamiliar", aunque sea una violación en grupo en un colegio o instituto.

Algo nos está fallando en la política, algo no va bien. No me refiero que no les vaya bien a los políticos, que cada vez hay más y les va de perlas. Me refiero a ese viejo concepto de política, más cercano a ideas obsoletas como el "bien común", "progreso general", "modernización"... no sé, cosas de esas. Hemos discutido absolutamente de todo, no hemos sido capaces ni de pactar medidas durante una pandemia porque se acusaba a los especialistas de ser del partido A o del B. No, no es fácil describir el funcionamiento de la política o definirla en un país cada vez más simple y la complicado, un país cada vez más tribalizado y más trivializado. Entre la tribu y lo trivial, creo que se encuentra nuestro destino.

Los políticos, los medios y los votantes quieren cosas distintas. Los políticos quieren que les miren; los medios que les miren en sus programas y los electores... pues es ahí donde empieza el problema. Arrastrados a debates inútiles, a promesas y descalificaciones, oscilan entre el entusiasmo tribal y el aburrimiento, los dos polos del sistema. 

La única preocupación que nos une —debemos agradecerlo— es nuestra preocupación porque no nos toque en una mesa electoral en las vacaciones. Como se suele decir "las vacaciones son sagradas". Es extraño, aunque todavía hay tiempo, que ningún partido haya incluido en su programa la promesa de no convocar elecciones en periodo de vacaciones. Probablemente arrasaría, como le pasó a Díaz Ayuso a cuenta de los bares abiertos en la pandemia. Son los efectos del pragmatismo en la trivialidad y viceversa; basta con tener el descaro, la falta de pudor, de llamar a las cosas por su nombre. No des a elegir entre el bareto de la esquina y el congreso de los diputados porque se pondrán a negociar sobre el aperitivo y las tapas.