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domingo, 2 de octubre de 2016

El locuaz portavoz de la mayoría silenciosa

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Primero pidió a sus compañeras parlamentarias que se vistieran decorosamente; después a todas las mujeres que se dejaran mutilar sexualmente para así no exigir demasiado a los hombres egipcios, impotentes según sus informaciones; más tarde dijo no sentir lástima ninguna por los 202 muertos ahogados mientras trataban de salir en barco del paraíso egipcio. La última estupidez de su señoría, el diputado Elhamy Agina sitúa ya el listón a alturas difíciles de igualar, aunque seguro que lo logrará: ahora pide que se hagan test de virginidad a las jóvenes que entran en las universidades egipcias.
Así nos lo cuenta Daily News Egypt:

Member of parliament Elhamy Agina continued his streak of controversial statements. In his latest statement, he said that all women should undergo “virginity tests” before being admitted to Egyptian universities.
In his statement to privately-owned Al-Youm Al-Sabee, Agina said that this should be an obligatory measure and that all women should supply a document proving their virginity. His statement received backlash from other MPs, media figures, and lawyers.
MP Margret Azer told the privately-owned Al-Masry Al-Youm that what Agina said should not be responded to. Instead, she will file a complaint to the parliamentary speaker, along with other MPs, to refer Agina to a disciplinary committee.*


En estos días que hemos debatido sobre la realidad e irrealidad mediática de Egipto, alguien debería hacerse responsable de porqué este señor se encuentra en el parlamento diciendo esta sarta de sandeces. Hay muchas preguntas que se quedan sin responder sobre su persona y que surgen espontáneamente al hilo de sus afirmaciones. ¿Por qué y por quién está allí?
Lo peor del señor Agina es que es un razonador y explica sus tonterías hasta el extremo de hacerlas ver naturales, por más que susciten reacciones en contra. El señor Agina es el portavoz bocazas de la mayoría silenciosa. Lo comentamos cuando dio su primer graznido: la mutilación. Agina se puso del lado de los mutiladores y no de las mutiladas, el 91% de las mujeres egipcias. Los mutiladores se cubren con el manto del silencio y se revisten con la tradición, pero piensan realmente lo mismo que el diputado Agina dice. A diferencia de otros más sibilinos, Agina tiene un defecto: incontinencia verbal. Allí donde los demás prudentemente callan pero actúan, Agina habla explicando lo que casi todos piensan.


En el segundo caso, el de los muertos emigrantes, Agina se convirtió en el portavoz del poder al decir que no sentía ninguna lástima por los muertos, por los que se habían marchado dejando aquí a los vivos, con la pérdida del dinero que se llevaron y que quedó en las mafias o en el fondo del mar. De nuevo, Agina no dijo nada que no pensaran o hicieran otros. El ministro religioso ya ha dicho que el islam acabó con la idea de emigración, frase interesante que deja como malos musulmanes a los que sale por la puerta trasera del paraíso de al-Sisi en la tierra, ahora que han subido el impuesto que se les cobra a los que quieren irse al extranjero a trabajar. Se les multa por irse, se pueda decir. Desde la perspectiva del poder (arropado religiosamente), marcharse del país es dejar en evidencia el fracaso económico y político de las promesas realizadas. Nadie se va del paraíso, luego irse es condenable.
La cuarta propuesta tiene también un gran interés porque abre otras puertas igualmente esclarecedoras. Egyptian Streets recoge más información sobre su entrevista:

“Any girl who enters university, we have to check her medical examination to prove that she is a Miss. Therefore, each girl must present an official document upon being admitted to university stating she’s a Miss,” said Agina, with ‘Miss’ being a censored way to refer to the woman as a virgin.
“No one should be upset by this decision,” said Agina in the interview, adding that the tests would help reduce the number or ‘urfi marriages’ in Egypt. “If you’re upset then that means you’re scared that your daughter is [or was] in an ‘urfi’ marriage behind your back.”
Urfi marriages, sometimes translated into English as customary marriages, involve a marriage without the public approval of the bride’s guardians. In other words, while the marriage contract may be officiated by a religious cleric or a state official, the marriage takes place in secret and only requires two other witnesses.
However, in recent years, there has been an increase in undocumented urfi marriages, leading some to criticize the practice. Conservative clerics have said that undocumented urfi marriages are a cover for pre-marital sex.
According to Agina, if a woman ‘fails’ the virginity test, then her parents will immediately be notified. Agina hopes that this will act as a deterrent for both men and women hoping to enter an undocumented urfi marriage.
Ending his statements, Agina called on Egypt’s Parliament, media, and university officials to support his initiative.
Responding to his statements, Egyptians on social media have ridiculed Agina, calling for him to face harsh discipline.**


Como se puede apreciar, todo tiene su lógica. Los test de virginidad egipcios se hicieron famosos en la época de la revolución en la Plaza de Tahrir porque eran una forma de disuadir a las jóvenes para que no se sumaran a las protestas. Como era una sentada permanente hasta que Mubarak saliera del poder, los bravos militares lanzaron a sus huestes médicas a someter a las jóvenes que se encontraran a exploraciones y toqueteos con la excusa patriarcal de que tenían que garantizar a las familias que sus hijas seguían siendo vírgenes y no que habían sido violadas por algún colega manifestante. El régimen y los militares como sus guardianes representaban la virtud frente a los manifestantes que eran el pecado y la vergüenza familiar.
Algunos nunca entenderemos el amor que los egipcios le profesan a los uniformes.
El matrimonio urfi es una forma de librarse de los matrimonios impuestos y de poder alegarlos cuando la familia ha tomado la decisión por encima de la voluntad de las jóvenes. Es una forma de resistencia frente al control de sus vidas. Como se señala en la información, son los clérigos conservadores los que denuncian al matrimonio urfi frente al oficial, pasado por la voluntad de las familias. Recordemos lo señalado hace unos días: una pareja puede ser detenida y ella acusada de prostitución si no están casados.


El diputado Agina es el controlador de la juventud que se resiste. Encarna con sus peticiones la fuerza represiva sobre la juventud egipcia, fuente de la discordancia. Es a las jóvenes a las que se mutila, son los jóvenes los que emigran y son las jóvenes las que van a la universidad (y protestan). El diputado Agina representa las fuerzas de la mentalidad ultraconservadora y retrógrada que recorre Egipto tras la llegada al poder de Abdel Fattah al-Sisi.
Lo que señalamos —y temíamos— desde hace mucho tiempo se está convirtiendo en una evidencia. Al-Sisi se apoya en estas fuerzas retrógradas para controlar a las fuerzas que pidieron el cambio de Egipto. Al final Egipto se encuentra entre el islamismo de los Hermanos musulmanes y el tradicionalismo retrógrado del régimen, apoyado por los clérigos que justifican en la religión sus decisiones. ¡Triste!


La posibilidad de que Elhemy Agina vaya por libre es cada vez más reducida y aumenta, en cambio, la de que se esté convirtiendo en el portavoz de un fuerza ultraconservadora que se limita a recoger las ideas tradicionales egipcias, que son las que lleva expresadas hasta el momento. Ninguna de sus "locuras" está desmotivada, todas responden a cuestiones sociales reales, que en última instancia refuerzan el poder de las familias, que es el centro del poder patriarcal, el mismo que encarna el Ejército simbólicamente. Agina da poder a las familias reforzando la idea de la mutilación genital, les da argumentos para evitar que los hijos se vayan y les da una forma de evitar los matrimonios urfis que les restan autoridad. Todo es coherente.
Se han levantado voces de protesta, claro, pero no creo que afecten mucho a Agina, que no ha tenido más que estos problemas hasta el momento. Egypt Independent recoge algunas reacciones:

Respondeing to Agena's call for virginity tests on university students, MP Saad al-Gammal said the comments are dishonorable, calling on him to apologize immediately.
MP Soliman Wahdan, meanwhile, apologized to all the Egyptian women for Agena’s “irresponsible” remarks against Egypt’s honorable women. Demanded that Agena retract his comments and apologize to society as a whole.
MP Jawaher al-Sherbiny called Agen's proposal an “insult.”
Other female MPs threatened to file a complaint with the speaker of parliament to refer Agena to Ethics Committee. They also called for his membership of parliament to be suspended.
Amna Nossair called on the speaker to take deterrent action against Agena. “I hope there will be tough measures to ensure his remarks will not be repeated,” she said.
Meanwhile, Hoda Badran, the chairperson of the Alliance for Arab Women, said that her Alliance is mulling a lawsuit against Agena. She said he can't be allowed to continue making such statements, because some people might become convinced by them.
Reda al-Danbouki, head of the Women's Center for Legal Aid and Counselling, said that Agena’s remarks are an affront to women’s dignity.
Maya Morsi, president of the National Council for Women, said that his remarks are unacceptable and irresponsible, adding that he is simply aiming to make a "media show".***


Son las voces previsibles y en términos previsibles. Todas son voces de mujeres. Hoda Badran sabe lo que dice cuando pide que le callen porque hay gente que podría convencerse. No es una tontería, por tanto. La cuestión está en saber si Agina es la vanguardia de lo retrógrado o su locuaz portavoz. Desgraciadamente, creo que es lo segundo.
No debe tomarse al diputado Elhamy Agina como a un loco. No lo es. Sabe perfectamente lo que dice y que quienes protestan por sus palabras son minoría, islas intelectuales. Son la inmensa mayoría los que mutilan a sus hijas para poder casarlas, ha dicho lo mismo que el poder sobre los emigrantes muertos y los exámenes de virginidad permitirían a las familias controlar a sus hijas, que comienzan a distanciarse del mundo retrógrado de sus padres.

Sería un ataque más a la generación que hizo la revolución de 2011, la de los jóvenes. Es una forma de domarla para evitar que se repitan los mismos casos. Si los médicos militares revisaron la virginidad de las manifestantes, ¿por qué no deberían hacerlo los rectores, representantes de la misma autoridad que gobierna Egipto?
Agina ya les ha planteado el chantaje: si no quieren hacerlo es que consienten que sus hijas tengan relaciones extraconyugales y así quedan en evidencia. Si los más piadosos lo hacen, los demás tendrían que ir detrás, luciendo los certificados.
Los test de virginidad no se acabaron en 2011. Es una práctica demasiado aterradora como para perderla de vista. Una cosa es prohibirla y otra abandonarla. En 2014, con la llegada de al-Sisi a la presidencia, la CNN titulaba "Virginity test allegations re-emerge in Egypt's 'climate of fear'" y señalaba:

The apparent resumption of forced "virginity tests" by security forces in Egypt has dashed activists' hopes for democratic reforms and fueled fears of a return to police brutality and abuse reminiscent of the Hosni Mubarak-era.
Four women arrested in recent months for taking part in anti-military protests have said they were subjected to virginity tests by the police whilst in custody.
First-hand accounts of their traumatic experience -- published by the social news website BuzzFeed last week -- prompted an outcry from local and international rights groups angered by what some groups have described as "atrocious crimes" committed by the state since the ouster of former Islamist President Mohamed Morsy in July.
The virginity checks allegedly performed on the female detainees signal the return of a practice aimed at humiliating and terrorizing women protesters.
One of the women who says she was forced to undergo a virginity test in January while she was in detention at Qanater Prison told Buzzfeed: "I thought the tests were history. I thought we had left them behind in the days of Mubarak."***


Eso era suponer mucho en 2014 y demasiado en 2016. La excusa de hoy es la misma, la tranquilidad de las familias.
Silenciadas las fuerzas del progreso en Egipto, solo cabe escuchar las voces de los portavoces del oscurantismo. Curiosamente, nadie ha acusado al diputado Elhamy Agina de desacreditar a Egipto.


* "MP criticised for demanding ‘virginity tests’ from women entering universities" Daily News Egypt 1/10/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/10/01/mp-criticised-demanding-virginity-tests-women-entering-universities/
** "Egyptian MP Calls for Mandatory Virginity Tests for Admittance of Women to Universities" Egyptian Streets 30/09/2016 http://egyptianstreets.com/2016/09/30/egyptian-mp-calls-for-mandatory-virginity-tests-for-admittance-of-women-to-universities/

*** "MP Agena slammed for comments on virginity tests for university students" Egypt Independent 1/10/2016 http://www.egyptindependent.com//news/mp-agena-slammed-comments-virginity-tests-university-students
**** "Virginity test allegations re-emerge in Egypt's 'climate of fear'" CNN 21/02/2014 http://edition.cnn.com/2014/02/21/world/meast/egypt-virginity-testing-shahira-amin/


domingo, 24 de agosto de 2014

Los caminos de la Historia o cuidado con los cordones

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
The New York Times publicó ayer un interesante y sugerente artículo de Ross Douthat, con el título "Our Thoroughly Modern Enemies". Douthat es el columnista estrella de los conservadores en The New York Times y aprovecha para criticar (una vez más) a Barack Obama y su administración, en este caso, por sus tropos y lo que suponen del entendimiento de los problemas reales.
Todo discurso representa una propuesta de comprensión a través de su propia configuración retórica. Las metáforas y demás figuras empleadas, las palabras e ideas que elegimos para representar el mundo a través de la mediación del lenguaje, son siempre la concreción de unos objetivos más o menos concretos, más o menos conscientes. Hablamos para convencer al otro y somos maestros constructores de trampas verbales con las que atrapar al que nos escucha.
La intención general de Douthat es demostrar lo poco adecuada a la realidad de la forma de entender el mundo del presidente Obama. Este déficit de la interpretación es el que lleva a la situación que se critica.
Escribe Ross Douthat:

IN his remarks on the murder of James Foley, the American journalist decapitated by the terrorists of ISIS, President Obama condemned Foley’s killers, appropriately, as a “cancer” on the Middle East and the world. But he also found room for the most Obama-ish of condemnations: “One thing we can all agree on,” he insisted, is that the would-be caliphate’s murderous vision has “no place in the 21st century.”
The idea that America’s foes and rivals are not merely morally but chronologically deficient, confused time travelers who need to turn their DeLorean around, has long been a staple of this administration’s rhetoric. Vladimir Putin, Bashar al-Assad and tyrants in general have been condemned, in varying contexts, for being on the dreaded “wrong side of history.” Earlier this year, John Kerry dismissed Putin’s Crimea adventure in the same language Obama used last week: “19th-century behavior in the 21st century,” foredoomed by its own anachronism.
These tropes contain a lot of foolishness. Where ISIS is concerned, though, they also include a small but crucial grain of truth.*


A las figuras retóricas sobre la "Historia" y el anacronismo contrapone Douthat otra figura, la del DeLorean y sus viajeros del tiempo. Se refiere, claro está, al coche de la serie cinematográfica, comenzada por Robert Zemeckis, "Regreso al futuro". Para el articulista —que ejerce la crítica cinematográfica, por cierto— Obama es como esos conductores para los que todos los demás van en dirección contraria. La cuestión ya no es solo "moral", como había interpretado la administración Bush —sancionando el "eje del mal"—, sino además "temporal", van en el sentido contrario por la carretera de la Historia.
Tras los párrafos en los que nos ha dejado un despistado Obama, poco fiable en materia de conducción, Douthat va al núcleo de su argumentación:

The foolishness starts with the fact that the history of liberal democracy is actually inseparable, as Abram Shulsky writes in The American Interest, from “the constant appearance of counter-ideologies that have arisen in reaction against it.” Whether reactionary or utopian, secular or religious, these counter-ideologies are as modern, in their way, as the Emancipation Proclamation or the United Nations Charter. Both illiberal nationalism and Islamic fundamentalism are younger than the United States. They aren’t just throwbacks or relics; they’re counterforces that liberal modernity seems to inevitably conjure up.*

Hay una verdad en ello: fenómenos como el islamismo son modernos, algo que caracteriza a casi todos los movimientos que presumen de la Historia. Lo mismo ocurre con los nacionalismos. Desde el siglo XVIII y especialmente el siglo XIX, los movimientos políticos se han fundado en la racionalidad o en la Historia. Es decir, han reivindicado la razón o las raíces, es decir, el sentimentalismo de la tierra o la raza, como motores; en ocasiones han juntado ambas, tratando de apuntalarse o reabsorberse mutuamente, como la razón histórica. Tras ambas se esconden puntos oscuros y ficciones. El marxismo se reivindicaba científico y veía sus luces en el futuro prometido por la Historia; los nacionalismos se inventaban el pasado, con sus edades doradas, en el que buscaban las suyas. Pasado de oro o futuros de oro. Pero dijeran lo que dijeran, solo se puede vivir en el presente. En el presente conviven (o malviven) nuestros pasados y futuros idealizados, obligándonos a actuar en un sentido u otro.


De lo que el conservador Ross Douthat está acusando a Barack Obama es de no comprender el presente y, por ello, tomar decisiones erróneas. Sin embargo, dudo que el análisis de Douthat sea mejor porque también parte de una mala comprensión de la Historia que, por otro lado, es frecuente: la idea de que el mundo gira sobre los Estados Unidos y que estos representan la "liberal modernity", una fuerza hegeliana que se despliega por la Historia. Los que se opone a esa fuerza, por supuesto, son esas reacciones alérgicas a la "libertad". La intención final de Douthat es la que caracteriza a los conservadores frente a los demócratas norteamericanos: son unos ingenuos que piensan que pueden cambiar el mundo, mientras que ellos creen que es una cuestión de equilibrio, del bien contra el mal. Donde haya libertad, siempre habrá enemigos que se opongan. Esa doctrina que, es fácilmente comprensible, siempre estará en alerta e invirtiendo en defensa.

Hoy medio mundo responsabiliza a los Estados Unidos del desastre del "islamismo político" que acabó dejando paso al "yihadismo". Y no lo hacen su enemigos, sino sus amigos y aliados, que se han visto condenados por no se sabe muy bien qué derecho divino o laico. Para Ross Douthat, la responsabilidad es de Barack Obama y sus errores. Para el resto del mundo, la responsabilidad va más allá —aunque lo personalice en su presidente actual— y viene de la desastrosa política tras el 11-S emprendida por la administración Bush. Como nada nace de la nada, el 11-S es a su vez el resultado del desastre de los Estados Unidos en la guerra de Afganistán, que fue de donde salió Bin Laden. Como cinéfilo, Ross Douthat habrá disfrutado con la película de Mike Nichols, "La guerra de Charlie Wilson" (Charlie Wilson's War 2007), una irónica forma de contarlo.
Antes de la "primaveras árabes", Barack Obama hizo un discurso en la Universidad de El Cairo que fue recibido como una brisa por parte de todo Oriente Medio. Habría esperanzas de cambio, especialmente porque muchos de esos países que entonces visitaba estaban controlados con mano de hierro por aliados de los Estados Unidos. No es una reacción alérgica a la modernidad, lo que ocurrió. Los islamistas fueron la apuesta de Washington en continuidad de los apoyos de la administración Bush, cuyos fundamentalistas cristianos (el Tea Party) se entendían bien con los piadosos políticos musulmanes, de Turquía a Egipto o Túnez. No hay ninguna "ley histórica", ninguna "alergia" que no hubiera podido ser contrapesada con la voluntad de los que deseaban sacar de la miseria a sus países, acabar con la corrupción, y llevar una modernidad para la que ya existía en algunos de ellos una generación dispuesta. Pero no ha podido ser hasta el momento y los que avanzaron quedaron en manos de islamistas que habían crecido al amparo de los temores a un Irán nuclear que creara problemas a Israel. 
La conclusión a la que han llegado los liberales de estos países es que los Estados Unidos no tienen interés en que haya democracia en sus tierras. Se ven condenados indefinidamente a vivir sin progreso, bajo dictaduras y corrupción económica para que los Estados Unidos crean que pueden vivir seguros, algo que se ha demostrado que no es cierto. Por alguna fatalidad, Estados Unidos ha apoyado siempre a los más nefastos gobernantes de estos pueblos, siempre con la misma excusa: los intereses de los Estados Unidos, algo que no tienen reparo alguno en sostener porque les parece una obviedad.

Hoy se repiten por todas partes y en todos los idiomas que son sus errores los que hacen surgir muchos problemas donde no los había, acrecentar los existentes y ser peor el remedio que la enfermedad. Sin embargo, la ceguera de sus administraciones, demócratas o republicanas, empieza a ser más que preocupante en muchas zonas. Hoy Oriente Medio es un polvorín a medio estallar, con guerras en Siria, en Iraq, África recorrida de un extremo a otro por milicianos islamistas secuestrando y decapitando gente sin que exista mucha oposición. Europa tiene una guerra civil en uno de sus extremos y una guerra fría reabierta con unas consecuencias graves para el desarrollo económico y la convivencia. Hay abierta una crisis de confianza por el espionaje masivo o particularizado, etc.
¿Es responsable Estados Unidos de todo? No, evidentemente no, y sería injusto hacerlo, aunque algunos lo hagan para su propio provecho y excusa. ¿Es responsable de mucho? Sí, también evidentemente sí. La teoría de que los republicanos arreglan lo que los demócratas estropean es obviamente una teoría conservadora. Su visión del mundo no es más realista que la demócrata de Obama. Esas fuerzas que la modernidad liberal conjura, por expresarlo con las palabras de Douthat, tienen fechas, nombres y financiación específicos.
Lo que se ha hecho es, por irónico que parezca, condenar a las fuerzas de la modernidad favoreciendo el oscurantismo dictatorial laico o religioso. La creencia en que pueden controlar el mundo se demuestra cada día como una ilusión, pero una ilusión peligrosa porque no se arregla nada y, sin embargo, se aumenta la inseguridad local y global. Estados Unidos no es un país más seguro, desde luego no es más querido y, por contra de los que opinan, es cada vez mejor comprendido, aunque sea en sus errores que hoy se hacen más evidentes. Tampoco existe justificación, ni moral ni histórica, para que la seguridad de los Estados Unidos signifique la opresión o pobreza de otros países. En eso lo que se demuestra es lo anacrónico del propio planteamiento, que sí que es digno de otros tiempos o mentalidades.

La aceleración histórica de las demandas de los pueblos es un hecho. Tienen que ver con muchos factores, incluido la globalización de las comunicaciones que estimula los deseos lícitos de prosperidad y justicia. Tiene que ver con la extensión de la educación a campos más amplios de forma más rápida, que aumenta los deseos de prosperidad. Tiene que ver con muchas cosas. Esa es la verdadera modernidad, no la que plantea Ros Douthat, que es en exclusiva.
No es la primera vez que los republicanos norteamericanos usan la película "Regreso al futuro". Lo hizo el presidente republicano Ronald Reagan, en su discurso del Estado de la Nación, realizado en 1986. La película, estrenada en 1985, estaba entonces en su apogeo de éxito. :

And tonight I want to speak directly to America's younger generation, because you hold the destiny of our nation in your hands. With all the temptations young people face, it sometimes seems the allure of the permissive society requires superhuman feats of self-control. But the call of the future is too strong, the challenge too great to get lost in the blind alleyways of dissolution, drugs, and despair. Never has there been a more exciting time to be alive, a time of rousing wonder and heroic achievement. As they said in the film "Back to the Future", "Where we're going, we don't need roads."*


Pero estaba claro que el futuro, por más que lo dijeran en la película y Reagan en su discurso, necesitaba carreteras, por mucho que la llamada fuera estruendosa. Y carreteras bien asfaltadas, perfectamente peraltadas, claramente señalizadas y con cómodas áreas de descanso. Pero para el conductor confiado, todo depende de su experiencia y del poder de su motor. Lo demás son detalles.
Tampoco está claro que el llamamiento de Reagan fuera hacia el futuro, sino al futuro que él se imaginaba y proponía a los demás. Esta invitación al futuro en clave local, al pueblo americano, se convierte en imposición en clave global, pues no hay varios futuros, sino uno solo y en el que siempre decide el mismo:

Well, today physicists peering into the infinitely small realms of subatomic particles find reaffirmations of religious faith. Astronomers build a space telescope that can see to the edge of the universe and possibly back to the moment of creation. So, yes, this nation remains fully committed to America's space program. We're going forward with our shuttle flights. We're going forward to build our space station. And we are going forward with research on a new Orient Express that could, by the end of the next decade, take off from Dulles Airport , accelerate up to 25 times the speed of sound, attaining low Earth orbit or flying to Tokyo within 2 hours. And the same technology transforming our lives can solve the greatest problem of the 20th century. A security shield can one day render nuclear weapons obsolete and free mankind from the prison of nuclear terror. America met one historic challenge and went to the Moon. Now America must meet another: to make our strategic defense real for all the citizens of planet Earth.**


Los ciudadanos del mundo, en cambio, se manifestaron en contra del beatífico proyecto, llamado "Guerra de las Galaxias". Pero no era más que otra figura retórica. Estas figuras de las partículas atómicas reafirmando la fe o la esperanza de encontrar el momento de la "creación" a través de un telescopio no dejaba de ser un sueño religioso mesiánico trufado de velocidad, que concluía no en el abandono de las armas, sino en hacer que otros las abandonaran por ineficaces ante el sueño del "escudo" protector antimisiles que definió emblemáticamente la era Reagan y que sigue siendo el sueño conservador.
El "sueño" de Reagan era encontrar a Dios entre los átomos y los misiles, como santa Teresa lo encontraba "entre los pucheros". Retórica, igualmente.

What brought America back? The American people brought us back with quiet courage and common sense, with undying faith that in this nation under God the future will be ours; for the future belongs to the free.**

La cuestión, como siempre, es quién es el editor del diccionario en el que hay que buscar los significados de todas estas palabras, de todos estos conceptos, que —lost in translation— después no se reconocen en la realidad de los hechos o situaciones. Pero la finalidad no era cambiar el mundo, sino poner en pie a congresistas y senadores. Unos días antes se había producido el desastre del Challenger de la NASA y había que ofrecer otro futuro. 

Reagan tenía su sueño de la Historia, como lo tienen todos los demás. Puede que lo peligroso sea creer en la Historia misma, dado el uso que algunos le dan. Por eso los historiadores —los que son capaces de mostrar los puntos y se resisten a trazar las líneas que los unen a sabiendas de los peligros resultantes— han renunciado al "espíritu de la Historia", que es como tener la lámpara de Aladino a sabiendas de que nos hay genio dentro. La base de la política mesiánica es creer que el futuro nos absorbe en vez de que sea el pasado, incluidos nuestros errores (quizá especialmente), lo que nos impulsa. Ahora nos movemos en esa extraña carretera del tiempo tratando de esquivar los obstáculos que desde el pasado nos han mandado. Es como Terminator, pero al revés. Los tropezones en la Historia suelen ser por pisarte los cordones. Y hay países que llevan sus largos cordones sueltos.
Cuando se les pregunta a los islamistas si son partidarios de cortar la mano al que roba, siempre contestan lo mismo, que sí. Cuando se les pregunta por qué, dicen que lo pone en el Corán y eso es suficiente. Si les preguntas si no creen que cortar manos es una barbaridad, te dice que sí, pero que en un mundo islamizado no habrá ladrones porque será perfecto. Y en ello están. Mierntras haya ladrones, habrá manos que cortar serán necesarios cuchillos afilados y expertos cortadores.
El razonamiento no dista mucho del de Reagan y compañía republicaca: no habrá armas cuando se haya demostrado la inutilidad de atacar a los Estados Unidos. Es una forma extraña de conseguir la paz mundial. Como lo es hacer progresar el liberalismo favoreciendo dictaduras o dejando a los liberales a los pies de las babuchas.
No hay futuro que sirva de excusa a los errores del presente. Y, sobre todo, no hay futuro que no esté marcado por ellos. El futuro solo se cambia actuando poco a poco sobre el presente, con tiento y modestia. Cuanto más creamos en el futuro, menos lo controlamos.


* "Our Thoroughly Modern Enemies" The New York Times 23/08/2014 http://www.nytimes.com/2014/08/24/opinion/sunday/ross-douthat-isis-in-the-21st-century.html * "Our Thoroughly Modern Enemies" The New York Times 23/08/2014 http://www.nytimes.com/2014/08/24/opinion/sunday/ross-douthat-isis-in-the-21st-century.html

** Ronald Reagan. Address Before a Joint Session of Congress on the State of the Union February 4, 1986 http://www.presidency.ucsb.edu/ws/index.php?pid=36646