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viernes, 5 de agosto de 2016

El etiquetado religioso o sí es asunto nuestro

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Estos días ha habido debate encendido en el parlamento relacionado con la cuestión religiosa (finalmente todo lo es). Ahram Online lo titulaba "Controversy in parliament over removal of religion from ID cards" y planteaba una vieja cuestión, el carné de identidad. La especificación de la religión de cada uno es una forma de etiquetado administrativo, social y evidentemente político. Hace algún tiempo —cuando la gente creía que podía cambiar algo— hubo una iniciativa mediante la que se tapaba este apartado en el documento. Era una forma de reivindicar la igualdad real de los ciudadanos y no ser tratados de forma sectaria en función de su religión.
El debate en el parlamento es significativo del estado actual:

Opinion in parliament has split over a Citizenship bill presented by MP Alaa Abdel Moneim containing an article abolishing the listing of citizens' religion on national ID cards, to be discussed next Saturday.
Parliamentary sources said that Ossama al-Abd, former head of Al-Azhar University and current Chairman of the House of Representatives' Religious Affairs Committee, told a number of MPs he would reject the bill in objection to that particular article.
Salafi-oriented Nour Party MPs also rejected the bill, saying it would be a move towards a secular state and infringe on the vision of a state run on the principles of Islamic Sharia law.
Chairman Abd reiterated resistance to the controversial article, arguing that it could lead to complications and mix-ups, such as the burial of Muslims in Christians' burial grounds and vice versa.
On the other hand, MPs from the Wafd Party, the Free Egyptians Party and Mostaqbal Watan (Homeland Future) Party supported the bill, saying it would be the first step towards eliminating intolerance and sectarianism.
Mostaqbal Watan MP, Abdel Fattah Yehia, supported the proposal to remove the listing of religion on ID cards as a way of fighting sectarianism and hatred. He recommended further reforms that would allow Christians to build churches freely.*


De forma clara: el sectarismo existe y las leyes no son suficientes porque no hay esa voluntad de considerarse solo egipcios en una parte importante de la sociedad. Ese ser egipcios, por encima de las distinciones religiosas era una de las reivindicaciones de la revolución de 2011. Pero duró poco, el tiempo que los islamistas tardaron en reaccionar. ¡Qué aberración! El aumento de los conflictos sectarios en estos días pasados ha llevado a la protesta de la comunidad copta, que se ha visto atacada en diversas ocasiones en el área de Minya. De ello hemos dado cuenta aquí en ocasiones. La prensa ha recogido cómo los responsables de los ataques a los coptos ya están en la calle.

Los regímenes de Mubarak y El-Sisi han sabido asegurarse el voto copto —aproximadamente el 10%— precisamente transmitiendo el sentimiento de que ellos amparan a los cristianos frente a los islamistas. En última instancia, a ninguna de las comunidades religiosas le interesa difuminar la identidad religiosa en ciudadanía, aunque sea por motivos diferentes. Solo les interesa a los que quieren difuminar lo religioso ante lo civil, pero esos tienen en contra a las autoridades de ambas comunidades.
Los argumentos dados para hacer desaparecer la religión del carné de identidad tienen en contra a las autoridades religiosas y probablemente a las políticas, que siempre han vivido de crear paz después de permitir la guerra. Los ataques sectarios a los coptos recuerdan el periodo islamista de Morsi y los suyos, con quemas de iglesias. La construcción de iglesias, por cierto, es otro de los tremas controvertidos, ya que los musulmanes más radicales se oponen a que sean construidas, ya que implican expansión y eso lo tienen prohibido. Es "natural" y acorde a la voluntad de Dios que los cristianos se conviertan al Islam, pero no lo contrario, que es una aberración teológica y se considera apostasía, por ello condenable e incluso la muerte.


Puede que formen parte de este "discurso renovado" las declaraciones del Gran Muftí realizadas en Alemania referidas a los homosexuales y recogidas por Egyptian Streets:

Homosexuals are not “second-class citizens” and hurting them is unacceptable, despite the fact that homosexuality is a religious sin, Egypt’s Grand Mufti Shawki Allam said.
In an interview with German newspaper Süddeutsche Zeitung, Allam denounced the mass shooting at a gay nightclub in Orlando, Florida that left 49 dead, saying it is wrong for people to “take the law into their own hands.”
“Religiously, [homosexuality] is not an acceptable practice … But we live in a system governed by the rule of law and we have to respect that,” he said. “Even though homosexuality is a sin, this doesn’t give anyone else the right to injure or harm someone else.”
He went on to say that the Pope of the Coptic Church in Egypt has also condemned homosexuality as a religious sin to highlight that “Islam is not alone” in condemning the practice.
Allam’s comments came in the context of a discussion on moderate Islam, which the Grand Mufti said requires “openness” in order to counteract extremist thoughts and terrorist organizations such as the Islamic State.
“The pure and original understanding of faith, which is universal, can meet all the needs of Muslims, regardless of time and place. Faith, in this sense, includes a moderate view of all important issues with which we are dealing with in our community,” Allam said.**


Está muy bien decir estas cosas en Alemania, aunque no se especifique si el evitar ser atacados, heridos o muertos se refiere a dentro o fuera de la cárcel. La "modernidad" del discurso se queda en nada cuando precisamente el régimen actual se ha destacado por la persecución y encarcelamiento de homosexuales, contra los que ha emprendido su particular campaña piadosa. Lo único que dice es que está mal matarlos por cuenta propia, que debe ser la ley —como ocurre en Egipto— la que se encargue de ellos. ¿Cómo? Eso que lo decidan los legisladores. Él se queda en la idea de "pecado" que dice —y es cierto—compartir plenamente con las autoridades coptas.
"Religión" y "pecado" no significan lo mismo en una sociedad laica que en un lugar donde le corresponde, como en Egipto, a las autoridades religiosas decidir, por ejemplo, si se aplica o no la pena de muerte decretada por los jueces. La homosexualidad, nos repiten continuamente, no está penalizada en Egipto; pero las cárceles les acogen con gusto de las autoridades y satisfacción de la mayoría social.


Difícilmente habrá renovación alguna si depende de las mismas autoridades que atacan —como hizo Al-Azhar con Islam Al-Behery— a los que pretenden la renovación. La historia de Egipto está llena de estos ataques a los reformistas.
Es muy difícil que esto se produzca de forma institucional pues cualquiera que dé un paso real en este sentido se enfrentará a las iras islamistas que dirigirán contra ellos a la opinión pública a través de los medios de que disponen —bien financiados— y si esto falla siempre queda la vía expeditiva del atentado mediante el cual han sido borrados del mapa las voces que querían cambiar la sociedad. En 1995 —no era la época islamista, sino la del liberal Mubarak— un tribunal egipcio condenó como apóstata al profesor Nasr Hamid Abu Zayd. Sus penas comenzaron cuando intentaba promocionarse a un puesto superior. Uno de los miembros de la evaluación declaró que su obra era herética y desde entonces comenzó su persecución. Finalmente, un tribunal presidido por un juez formado en Arabia Saudí aceptó el caso y lo declaró "apóstata". Esto implicaba "divorciarle" de su esposa, ya que el matrimonio queda nulo. 
Se hicieron, como es habitual, llamados públicos a acabar con su vida, esta vez desde los profesores de Al-Azhar, institución que hoy quiere liderar la reforma moderada, sea lo que sea. Acabó exiliado en Holanda. 

Su gran pecado teológico fue criticar el pago de impuestos especiales a judíos y cristianos por vivir en un espacio musulmán y "ser protegidos", como manda el Corán. Los jueces dictaminaron que eso no estaba sujeto a discusión.
El que aparezca o no la religión en el documento de identidad no es una cuestión baladí cuando se quieren establecer las diferencias, aunque se desee mantener la calma, que son dos cosas distintas. Las discusiones que se han producido son viejas discusiones y la aspiración de hacerlo desaparecer del documento una vieja reclamación laica y democrática, que reivindica la igualdad ante la ley. ¿Pero se cree alguien esa "igualdad"? Que le pregunten a Abu Zayd. Más bien, no.
La moderación del islam que muchos reclaman es muy clara: menos vigilancia social y más derechos y libertades personales. La "moderación" que se ofrece, en cambio, no va en esta línea y, de hecho, en ninguna. Es una "moderación" retórica por contraste con los radicales violentos del Estado Islámico. ¡Hasta los saudíes se llaman "moderados"! Pocos lo realizan en la práctica, donde deben hacerlo: en la legislación, en los hechos y en las actitudes sociales. En este sentido, no solo es cuestión de estandarizar los predicadores y los sermones, sino esencialmente a los jueces.
La información de Ahram Online se cierra con la opinión de algunos diputados partidarios de quitar del documento la indicación de la religión:

On the other hand, MPs from the Wafd Party, the Free Egyptians Party and Mostaqbal Watan (Homeland Future) Party supported the bill, saying it would be the first step towards eliminating intolerance and sectarianism.
Mostaqbal Watan MP, Abdel Fattah Yehia, supported the proposal to remove the listing of religion on ID cards as a way of fighting sectarianism and hatred. He recommended further reforms that would allow Christians to build churches freely.
Wafd Party MP Mohamed Fouad pointed out that the article should not be a reason to reject the whole bill. For his part, he praised the article as a symbolic start in the fight against sectarian bigotry, saying it should be followed by many serious steps to eradicate extremism.
Nonetheless, said Fouad, the removal of religion from ID cards will not protect Christians against assaults, and what is needed is the establishment of equal rule of law for everyone.
Free Egyptians Party MP Ayman Aboulela supported the abolition of registered religion on ID cards as a prerequisite applied all over the world.*

En 2009, la minoría de religión bahá'i consiguió judicialmente que se les expidiera un documento de identidad sin que apareciera su religión, que ha sido sometida a presiones mucho mayores, ya que el Corán no dice nada de "protegerles". La falta de documentación ha hecho que carecieran de muchas cosas y de acceso a otras, como los demás egipcios, a los que les constaba su religión. La victoria de entonces fue tener un documento de identidad en el que nos constara nada frente a los de los demás, en los que era obligatorio que apareciera una de las tres religiones.

The Court's ruling and Ministry's decree cleared the way for an end to deprivation for Egyptian Bahá'ís, who have in recent years been unable to get identification cards, birth certificates and other documents essential for access to things like education, financial services, and even health care in government hospitals.
The ruling goes beyond the issue of rights for Egyptian Bahá'ís, said Hossam Bahgat, director of the Egyptian Initiative for Personal Rights (EIPR).
"This is the first time that the Supreme Administrative Court has found that any Egyptian has the right to keep their religious convictions private, even if the state does not recognize their belief system," said Mr. Bahgat, whose organization handled legal representation for Bahá'ís in court.
"The final ruling is a major victory for all Egyptians fighting for a state where all citizens enjoy equal rights regardless of their religion or belief," he said.***


Hossam Bahgat, el abogado y activista de derechos humanos que llevó el caso, acabó este mismo año encerrado por el gobierno egipcio por otros motivos pero po el mismo autoritarismo.
La aspiración que tenía entonces Bahgat era que el etiquetado religioso desapareciera para hacer a los egipcios iguales. Han pasado unos cuantos años y dos revoluciones y se sigue discutiendo lo mismo. Lo que se ganó entonces no era el derecho a la privacidad, sino a la existencia administrativa. Sin documentos no eras nadie ni nada tenías derecho. Se ganó un documento en el que una raya sustituía a la religión por desprecio a los bahá'is a los que se considera paganos y, por ello, inexistentes. Su religión era innombrable, por decirlo así. Una raya, todo lo más.


En 2013, con la llegada de los islamistas, se produjo una iniciativa ciudadana: en el espacio del carnet destinado a la religión se ponía una pegatina con una inscripción: "no es asunto tuyo". Pasado el tiempo y con un gobierno resultado de un golpe que expulsó a los islamistas del poder, las mismas actitudes se repiten y el estado y sus instituciones vuelve a afirmar: "sí es asunto nuestro".


Los que perciben la desaparición del etiquetado religioso como una especie de insólita e insultante pretensión de igualdad aducen razones como el equivocarse al enterrarlos. Los que son partidarios de hacerlo desaparecer, en cambio, saben que no frenará el sectarismo, pero que sería un gesto que reconocería la privacidad, el derecho de los ciudadanos a no tener que revelar su religión a nadie y, por ello, ser considerado solo ciudadano egipcio. 
El etiquetado religioso servirá de prueba del talante del régimen de El-Sisi para saber si la famosa y repetida necesidad de modernizar el discurso religioso logra pasar más allá del carnet de identidad o se queda en ambiguas declaraciones en Alemania. Declaraciones que ateos, reformistas, homosexuales, herejes, apóstatas, etc. pueden seguir con gran interés desde sus celdas.
Jordania ha podido.


** "Controversy in parliament over removal of religion from ID cards" Ahram Online 1/08/2016 http://www.egyptindependent.com/news/controversy-parliament-over-removal-religion-id-cards
*** "Egypt’s Grand Mufti Says Homosexuals are ‘Sinners’ But Harming Them is ‘Unacceptable’" Egyptian Streets 1/08/2016 http://egyptianstreets.com/2016/08/01/egypts-grand-mufti-says-homosexuals-are-sinners-but-harming-them-is-unacceptable/

**** "Egyptian court removes barriers to ID documents for Baha'is and others" One Country. Newsletter of the Bahá’í International Community junio-julio 2009 http://www.onecountry.org/story/egyptian-court-removes-barriers-id-documents-bahais-and-others


martes, 10 de noviembre de 2015

Lo oficial es la verdad, lo demás es subversión

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En plena crisis del turismo y la seguridad tras el atentado del avión ruso —que las noticias de la mañana señalan que Rusia reconoce como tal—, lo que sin embargo destaca en los titulares de la prensa egipcia son otros dos atentados, esta vez contra la libertad de expresión o, si se prefiere, dos noticias sobre periodistas, una sancionada y retirada de su puesto, el otro cuatro días bajo arresto militar sin que se sepa mucho más.
La sancionada es la presentadora de noticiarios Azza El-Hanawy que ha cometido los "imperdonables delitos" de ejercer la crítica. Ahram Online nos lo cuenta así:

The state-run Egyptian Radio and TV Union (ERTU) announced on Monday it has suspended a local channel host and her crew for lack of neutrality, after she criticised President Abdel-Fattah El-Sisi on air.
During her weekly TV show, Cairo News, on Channel 3, veteran host Azza El-Hanawy was speaking about the spread of corruption in Egypt's municipalities and called on President El-Sisi to look into the issue.
El-Hanawy, in her last appearance before suspension on 1 November, also called on the president to make sure that state officials are held accountable.
She added that because "the president appoints state officials," he should also be answerable to the same standards.
El-Hanawy, who did not appear on screen in her usual Sunday slot, was summoned for questioning on the same day for showing a "lack of neutrality and objectivity."
In a media statement the next day, head of ERTU Essam El-Amir said action was taken against her because she "went off the script" and "expressed personal views on a news programme."*


Se queda uno bastante impresionado después de leerlo porque nos damos cuenta que el cerco de silencio se va estrechando en unos niveles insólitos después de los acontecimientos que se están viviendo en Egipto. Una vez más, el poder no soluciona problemas, sino que silencia conciencias. Es la vía egipcia a la tranquilidad. Matar al mensajero es lo más recomendable pues los problemas no existen si no se habla de ellos.

El hecho de que una periodista se salga del guión tiene bastante que ver con el sentido del propio guión que se le pide que repita y que se aleja de la realidad. Lo que ha dicho Azza El-.Hanawy la dignifica como periodista, pues lo que ha hecho ha sido trasladar las demandas de quienes la escuchan a ella a quien no quiere escucharlas, a la presidencia directamente. Es la opinión pública en la que el periodista convierte su propia conciencia profesional en la conciencia colectiva. Para eso se garantiza la libertad de expresión y para eso la reconoce la constitución egipcia, para que el poder no se desconecte. Pero los mismos que quieren desconectar la presidencia del parlamento reduciendo las posibilidades de hablar de este último, tampoco tienen inconveniente en silenciar a la prensa. Ya lo hicieron retorciendo hasta extremos infames la idea de información y seguridad para asegurarse de que solo hubiera una verdad: la oficial. Todo lo demás es disidencia y por tanto rebeldía que debe ser castigada.
Egypt Independent da algunos detalles más y se extiende a otros casos recientes:

Egyptian state television has suspended anchor Azza AlHenawy for criticizing state officials on the Alexandria and Beheira flood deaths.
AlHenawy has been referred to investigation for deviating from the script and casting her personal opinion during a TV news show.
During a four-minute video, AlHenawy criticized the performance of the government, as well as president Abdel Fattah Al-Sisi, arguing that they hadn't made adequate plans or created real programs to resolve the country’s issues. She also discussed issuing new accountability laws to monitor their promises.
“You make promises with no fruitful results and no real accountability,” AlHenawy said, speaking to Sisi on the Al-Qahera TV channel, formerly known as Channel 3.
AlHenawy called on Sisi to announce the government's plans to the public.
Speaking to the privately owned newspaper Al-Watan, the president of the regional channels in Maspero, Hani Jafaar, said AlHenawy's speech no longer met “objectivity” standards as TV presenters don’t have the right to air their personal opinions.
Social media, on the other hand, showed overhwhelming solidarity with AlHenawy and condemned what they believe are the state's clear attempts to suppress press freedom.**


Con la acumulación de problemas y la incapacidad manifiesta para solucionarlos, la presidencia de Al-Sisi no puede contener las corrientes críticas que están aflorando a través de canales oficiales y extraoficiales. Estamos presenciando la paradoja de que sean los canales privados los que apoyen a la presidencia hasta la indecencia, como el caso de la cesada "presentadora patrióticas", cuyo caso hemos comentando anteriormente, que llega a los extremos más vergonzosos de manipulación para el apoyo presidencial, mientras que en los canales estatales se cesa a los críticos con el funcionamiento del gobierno, su falta de planes y de responsabilidad ante lo que ocurre. La paradoja puede ser interpretada en términos de apoyos.
Lo que parece cierto es el aumento de la crítica a la presidencia en términos directos, como ahora, e indirectos (la desilusión electoral). Los que han tratado de interpretarla en términos de confianza absoluta en el presidente nunca han sido creídos, pero no creo que les importe. Su labor es reforzar la figura presidencial porque tras ella se está restaurando el viejo régimen con su corrupción y su inoperancia. Después de haber debilitado cualquier posibilidad de regeneración, de haber encarcelado o alejado a los que piden un gobierno democrático capaz renovar las viejas estructuras, solo queda la propaganda y la represión. Pero las dos son viejas canciones en los oídos egipcios.


El otro caso que ocupa la prensa —nacional e internacional— va más allá del cese e implica el arresto del periodista de Mada Masr y activista de los derechos humanos Hossam Bahgat. La publicación resume así sus actividades:

Bahgat founded EIPR, Egypt's flagship human rights organization, before embarking on a career in journalism. He received Human Rights Watch's Alison Des Forges Award in 2011.
Bahgat has written for Mada Masr since 2014. His latest article, "A coup busted," is an investigation into the secret military trial of 26 officers for plotting "regime change" in coordination with the Brotherhood. 
He also wrote a report on the "Arab Sharkas cell: The quasi-covert trial of Ansar Beit al-Maqdes," as well as "The Mubarak mansions," which revealed how Egyptians unknowingly paid for the ruling family's lavish lifestyle. His piece "Who let the jihadis out?" explored who was responsible for the pardon of Islamists post-2011.***

He repasado los cuatro artículos —cuatro detallados informes— escritos por Bahgat para Mada Masr. Maneja informaciones de fuentes de las investigaciones y de los testigos o participantes; tiene acceso a los sumarios de los casos. Los cuatro artículos son descripciones del funcionamiento del régimen actual y del pasado: secretos, errores, corrupciones. Todos ellos aportan visiones críticas respecto a las versiones oficiales, de las que señala las falsedades mediante las citas documentales precisas. Cualquiera de ellos puede haber molestado a las jerarquías militares o a las civiles, pero lo más probable es que se le exija información sobre las fuentes. Evidentemente, los que tratan las informaciones militares dejan en evidencia al estamento y sus manipulaciones informativas y son, en ese sentido, más peligrosas para ellos.


Del caso de Hassam Bahgat se ha ocupado la prensa y las instituciones internacionales. En Mada Masr se recogen algunas reacciones internacionales:

In a statement, Amnesty International said Bahgat’s interrogation “is a clear signal of the Egyptian authorities’ resolve to continue with their ferocious onslaught against independent journalism and civil society.”
“The arrest of Hossam Bahgat today is yet another nail in the coffin for freedom of expression in Egypt. He is being detained and questioned by the military prosecutor for peacefully exercising his right to freedom of expression and must be immediately and unconditionally released. Any charges brought against him must be dropped,” said Philip Luther, director of the Middle East and North Africa Program at Amnesty International.
“The Egyptian military cannot continue to consider itself above the law and immune from criticism,” he added.
In a statement late Sunday, the Community to Protect Journalists (CPJ) called on Egyptian authorities to immediately release Bahgat.
"The Egyptian military has already indicated its contempt for the role of an independent media with a series of arrests of journalists. This latest detention is a clear attempt to stifle reporting," CPJ Middle East and North Africa Program Coordinator Sherif Mansour said. "The Egyptian authorities should release Hossam Bahgat immediately. The fact that he was questioned for so long without his lawyers present only heightens the outrage."***


Los cuatro artículos de investigación publicados por Hassam Bahgat son trabajos valientes en una situación en la que la prensa es un objetivo que hay que mantener controlado. El Ejército egipcio está dispuesto a construir la realidad con sus discursos en virtud de un ejercicio foucaultiano de poder. Es la fuerza la que decide qué es verdad u qué no lo es. Son ellos los que deciden qué es objetivo y que debe decir cada uno, como con Azza El-Hanawy.
Aunque es parte del proceso del abuso de poder no decir por qué se te detiene, en la mejor tradición kafkiana, algunos ya suponen que se trata del artículo publicado sobre el juicio realizado contra unos militares proclives a la Hermandad y sometidos a consejo de guerra. Este proceso secreto era desvelado por Bahgat en uno de sus trabajos, con datos detallados y fotografías de los participantes. Piensan que ha podido ser el que más ha molestado a los militares. Daily News Egypt explica:

Nasser Amin, a National Council for Human Rights (NCHR) representative, said the summoning of Bahgat by the military intelligence is “illegal and against the constitution”.  Amin was one of the lawyers who accompanied Bahgat to the military intelligence building in Cairo near Rabaa Al-Adaweya Square.
Several lawyers volunteered their services, including rights lawyers Ragia Omran and Khaled Ali. Omran said the prosecution charged Bahgat with “publishing false news that harms national interests”.
Mohamed Eissa El-Sarawe, a lawyer with the Egyptian Center for Social Rights, said Bahgat will be interrogated by the prosecution again this Wednesday. He added that the charges specified a investigative report published last October reporting a “coup attempt” by a number of military officers in the army, and that they are facing military trial, amid accusations of collaborating with the Muslim Brotherhood.****


En el contexto de debilidad en el que se encuentra la presidencia, la noticia de la preparación de un posible golpe de estado organizado dentro del Ejército tiene unas consecuencias graves para su imagen. Para Al-Sisi es esencial mantener la idea de unidad del Ejército porque es este el que él trata de representar tras la presidencia, dentro de esa idea mítica y folklórica de unidad del Ejército y el pueblo. Presentar, aunque sea un grupo, un panorama de división en el Ejército es muy peligroso.

La tendencia propagandística es a las fusiones emocionales: presidencia-ejército-pueblo. Por ello, mostrar fisuras es un hecho que provoca la irritación de aquellos que se esfuerzan en mantener los mitos.
La guerra de los medios y los profesionales de la información sigue en Egipto. Los periodistas se ganan el respeto y el derecho a ser creíbles cuando manifiestan sus ideas y datos frente a aquellos para los que es un arma de guerra más. El presidente ya habló hace unas semanas de la "guerra" de la información. Lo hizo a los cadetes de la academia militar. No les transmitió la idea de que hay que defender la libertad de expresión, que su constitución consagra, sino que había que precaverse de ella.
Lo que es oficial es verdad. No hay otra ley de la información en Egipto. Salirse del guión, como Azza El-Hanawy, o sacar el guión de las sombras en las que se oculta, como Hassam Bahgat te mandan al ostracismo o a las oscuras celdas donde te sacarán la verdad que quieran escuchar.
Mi respeto y solidaridad a ambos.




* "Egypt state TV suspends host for 'lack of neutrality'" Ahram Online 9/11/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/164119/Egypt/Politics-/Egypt-state-TV-suspends-host-for-lack-of-neutralit.aspx
** "Egypt state TV suspends anchor for criticizing Sisi" Egypt Independent 9/11/2015 http://www.egyptindependent.com//news/egypt-state-tv-suspends-anchor-criticizing-sisi
*** "Update: Military prosecution orders detention of Hossam Bahgat for 4 days in unknown location" Mada Masr 8/11/2015 http://www.madamasr.com/news/update-military-prosecution-orders-detention-hossam-bahgat-4-days-unknown-location

**** "Detention of Hossam Bahgat sparks anger" Daily News Egypt 9/11/2015 http://www.dailynewsegypt.com/2015/11/09/detention-of-hossam-bahgat-sparks-anger/