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miércoles, 25 de febrero de 2026

Punch

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lanzo la moneda: cara, Trump; cruz, Punch. Sale Punch y que no se entere Trump. Ya tiene bastante con Melania y su documental, como para que ahora pierda protagonismo por un macaco japonés al que rechazó su madre.

No me entiendan mal. Este texto no va de Punch abandonado por su madre, sino de las reacciones de la gente ante el abandono de Punch por su madre,  una sociedad que tiene alteradas sus jerarquías, que se mueve por eso que llaman "viral" como si fuera movida por el viento.

Punch ha conseguido... corrijo: los que quieren que nos conmovamos con Punch lo han conseguido, Unos hablan movidos por el drama del abandono; otros hablan de los que hablan de Punch y despotrican con el asunto hablando de manipulación, formas de distraer la atención creando cortinas de humo, etc.

Después te muestran que, como el mono se vende en IKEA, la empresa ha creado sus propias campañas publicitarias aclarando que donde unos te abandonan ellos te acogen. De repente, Punch mueve millones. Unos acusan al Zoo porque creen que todo es una maniobra para vender entradas, que está estudiado que esto de las crías rechazadas moviliza las emociones y lo aprovechan; dicen que a los niños les hace gracia y piden que les llevan a Zoo en cuestión o que les regalen un peluche de esos que han servido de refugio a Punch.

Nos tienen que recordar que en España está prohibido tener monos en casa porque la gente está empezando a llamar a las tiendas de animales a ver si tienen monos. Un señor que sale en la televisión dice que recibe decenas de llamadas preguntando por monos.

Punch ha movilizado a la opinión pública mundial, se ha convertido en cuestión de estado y en cuestión familiar. La gente sufre y habla sobre lo cruel que es mundo, incluido el de los macacos.

La cuestión lleva ante las cámaras a centenares de expertos en comportamiento de primates —¡los más próximos a nosotros, los humanos!— que aprovechan para darnos una disertación etológica y nos hablan de socialización, de rechazo, etc. Otros van más lejos:

La organización de defensa de animales PETA demandó este martes el traslado a un santuario del macaco japonés Punch, que se volvió viral por aferrarse a un peluche en el zoológico de la ciudad de Ichikawa, al afirmar que el animal sufre un trauma derivado del cautiverio y el aislamiento.

"Como todos los macacos, Punch debería crecer en un grupo familiar unido, aprendiendo habilidades sociales vitales y explorando un hábitat natural rico, y no buscando el consuelo de un juguete en un pozo de cemento", dijo Jason Baker, presidente de PETA Asia, según un comunicado compartido este martes por la organización de defensa de animales.*


La culpa, nos dicen, la tenemos los humanos que criamos en cautividad a los que deberían estar en la naturaleza, por lo que se alteran los comportamientos y se dan estos rechazos. En la naturaleza no pasan estas cosas, nos dice otro experto en simios, que le atraen más que los humanos, que convertimos todo en espectáculo y la liamos.

La verdad es que no hay medio que no trate este asunto capital y desplace de portadas y titulares destacados cualquier otra noticia, incluidas las de Trump, que tendrá que provocar una guerra más para poder recuperar protagonismo.

En Japón pasan últimamente cosas muy raras. La primera ministra, a la que le gusta que la llamen como a Margaret Thatcher, la "dama de hierro", esa que lleva un gran bolso para afirmar que trabaja más que nadie, debería tomar cartas en el asunto porque el caso Punch se puede ir de las manos, convertirse en metáfora política y que la madre mona acabe con un gran bolso. ¿Optaron los japoneses en las urnas por la mano dura y no por el blandengue peluche de consolación?

Este es ya un mundo de imágenes, imágenes de esas que no solo dan la vuelta al mundo, sino que lo ponen patas arriba con su poder simbólico, sea el que sea. No me quito de la mente esas personas llorando y llorando (ahora llorar también se ha vuelto un espectáculo y han surgido expertos en "llanto público" que nos lo explican) por lo de Punch.

Me imagino a muchos llorando por Punch durante una comida en medio de la dana; me los imagino llorando por Punch mientras nos muestran las imágenes de muerte y destrucción en Ucrania, en Gaza, en tantos sitios. No le ahorremos nuestras lágrimas, como pidió Goethe para su desgraciado Werther y sus cuitas.

Las cosas más extrañas se nos muestran explicadas por expertos en la materia. También los expertos pasan a ser extraños, gloria explicativa de un día. Nos dicen lo posible y lo imposible de hechos captados en un instante por gente armada de teléfonos que estaba allí. Luego llega el "trending" y todo se desborda.

Necesitamos del diccionario delante para leer a los clásicos ahora inaccesibles y necesitamos a los expertos en traumas infantiles de macacos japoneses para no desperdiciar la hermosa ocasión de llorar a coro.

Punch, ¡pobre Punch!, elevado a la efímera gloria de un día en el que se convierte en el centro emocional de la Humanidad, para regresar a la oscuridad poco después, dejando estelas de deseos de adopción insatisfecha.

Primeras planas, hueco en las televisiones, radios... con sonrisa irónica o sin ella, Punch está por todas partes mostrando nuestro funcionamiento social y mediático. Si ayer Donald Trump advertía de que no podía haber "dos estrellas en la misma casa", hoy sabe que caben tres, que siempre habrá un Punch que llegue a nuestras vidas, nos robe el corazón, movilice nuestro bolsillo y nos haga llorar. 


* "Los animalistas de PETA piden trasladar a un santuario al mono viral Punch: "Lo que algunos llaman adorable es un trauma"" 20minutos / EFE 24/02/2022 https://www.20minutos.es/gonzoo/peta-pide-trasladar-punch-mono-japones-viral-un-santuario-porque-sufre-un-trauma_6938143_0.html

viernes, 13 de febrero de 2026

La manipulación

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Antes hablábamos de lo que ocurría y de cómo lo contábamos. Ahora la relación se ha invertido y lo que ocurre es lo que se cuenta, lo que quiere decir que tendrá que perfeccionarse la detección de los fraudes, de las invenciones totales o parciales, con las que se trata diariamente de manipularnos. Lo que importa, pues, no es la realidad (¿qué es eso?) sino los efectos de su narración. Es el problema de una sociedad híper comunicada, instantánea y global.

Pese a las comunicaciones constantes, los informes tras las investigaciones nos hablan de soledad, de sus efectos psíquicos y sociales. Un estado de la mente que crea frustración y violencia, con el acoso como fenómeno creciente, entre otros fenómenos colaterales. Todo ello echa por tierra las viejas ideas ilustradas sobre la circulación de información (mucha es falsa) y da más poder a los que se suponía que debían perderlo por efecto de la mayor información. Lo cierto es que quien manipula manda y que quien manda manipula.

Algunos medios intentan informar sobre la manipulación mediante un sistema de verificación de las informaciones. No nos libran de ser manipulados, pero al menos podemos ser conscientes de que esta manipulación existe, que está ahí, aunque no podamos detectarla. Pero los efectos se convierten en porcentuales, aumentan conforme se multiplican entre las gentes. Unos se darán cuenta, pero otros las creerán verdaderas y las difundirán en un eco permanente hasta que llegue la siguiente.

En el verifica de RTVE.es tenemos un ejemplo interesante de esta forma de funcionamiento ya formalizada. Son los efectos del show de Bad Bunny durante la Super Bowl. Leemos: 

Tras la actuación de Bad Bunny en el descanso de la Super Bowl 2026, en redes sociales han circulado contenidos falsos sobre el artista puertorriqueño: desde un vídeo descontextualizado del cantante Pitbull, atribuido falsamente a un mensaje de respuesta a Bad Bunny, a un audio manipulado la voz del artista cantando sin autotune.

Pitbull no responde en este vídeo a Bad Bunny, es un concierto de 2021

"El cantante cubano Pitbull se ha vuelto viral contestando a Bad Bunny. Vuélvete al país de donde viniste si no te gustan los Estados Unidos", leemos en un mensaje en la red social X compartido más de 3.700 veces desde el 10 de febrero. Junto a este mensaje se publica un vídeo editado de 24 segundos, en cuya parte superior vemos dos fotos de Bad Bunny y, en la parte inferior, un vídeo de Pitbull sobre un escenario en el que se le oye decir en inglés: "Si no te gusta vivir en Estados Unidos, vuélvete a los países de donde vinimos y verás cuánto aprecias Estados Unidos". Es falso.

Este vídeo no es actual, se grabó en 2021. Hemos comprobado mediante una búsqueda inversa por los fotogramas del vídeo de Pitbull que se difunde desde hace más de cinco años. Lo encontramos en una publicación de TikTok del 28 de septiembre de 2021. La cadena de televisión estadounidense Fox News y la revista Newsweek informaron días después sobre este vídeo de Pitbull que circulaba en redes sociales, pero no hay ninguna mención a Bad Bunny en estas publicaciones. En esas fechas, el artista de Miami de origen cubano se encontraba en mitad de su gira "I Feel Good Tour", y actuó en varios conciertos en los días anteriores a la publicación de este vídeo en redes.

Mediante una búsqueda por los nombres de estos dos artistas tampoco encontramos ningunas declaraciones recientes de Pitbull sobre la actuación del puertorriqueño en la Super Bowl.

Una de las dos fotografías de Bad Bunny que incluye este montaje es falsa; en concreto, la que aparece en la esquina superior izquierda. En VerificaRTVE ya hemos aclarado que esa foto del artista puertorriqueño quemando una bandera de Estados Unidos no es real, sino que está generada con inteligencia artificial (IA).*


Si nos damos cuenta que cada una de esas falsedades y trucajes tiene un proceso complejo de búsqueda y montaje, de edición, que supone un trabajo, más lo que supone la distribución, etc. Si nos damos cuenta de que todo ese proceso está al servicio de unos resultados que se pretende obtener, nos daremos cuenta rápidamente que no pueden ser fortuitos, sino parte de una compleja trama que pone todo ello al servicio de un objetivo claro y definido, de mayor o menor amplitud.

Casi nunca sabemos de dónde surgen la mayor parte de estas falsedades perfectamente organizadas. Pero podemos intuir que serán los afectados por la acción inicial, en este caso, los que se vean perjudicados por lo que hizo Bad Bunny.

Tenemos acciones directas, como los comentarios de Donald Trump en entrevistas o en su red social, un arma siempre cargada. Pero luego tenemos toda una seré de acciones comunicativas que tratan de combatirlas y destruir la imagen, prestigio, etc. de las personas involucradas. No son acciones sueltas, sino que tienen un sello y responden a un plan.

La suma de posibilidades de manipulación tecnológica (con culminación en las herramientas de la IA) y el aumento del poder de expansión de las comunicaciones (velocidad y difusión de las redes sociales) no dibujan el mapa perfecto para las acciones políticas.

Las investigaciones de centros especializados, departamentos universitarios, etc. son utilizadas por estos manipuladores para conseguir sus fines. Lo que aprendemos tecnológicamente, más lo que aprendemos de cognición, del funcionamiento de los grupos sociales, de las formas de acceso, etc. son aplicados  para este tipo de práctica manipuladoras.

Nunca ha estado la manipulación tan tecnificada y documentada; nunca ha sido tan científica. Lo malo de todo esto es a dónde nos lleva. Ya podemos intuirlo; a una dictadura, a una reducción de los valores de lo que significa libertad, verdad, etc. Todo ello queda en entredicho al servicio de la consecución y mantenimiento del poder. Los que renuncian a este tipo de prácticas están en franca inferioridad en un sistema como el democrático, cuyos pilares son la veracidad y la difusión de la información.

Da igual los colores con los que se presente. Cualquier grupo, facción o partido que recurra a esto es antidemocrático y pervierte seriamente las posibilidades de supervivencia de las libertades democráticas y de la convivencia y el diálogo.

No es casual que los ejemplos más sofisticados vengan de los Estados Unidos. Allí se suma el conocimiento tecnológico, el desarrollo comunicativo y, la pieza final, el ansia de poder por encima de cualquier valor que representa el trumpismo.

Cuando se nos intenta convencer en redes, púlpitos y estrados de que dos personas muertas a sangre fría intentaban atacar a varios hombres armados, el sistema hace agua. Lo que se hace con la manipulación del espectáculo de Super Bowl es pisotear las posibilidades de actuar o decir, ya que cualquier respuesta será reinterpretada, manipulada y difundida para reforzar los apoyos. Cuando se sigue insistiendo en que le robaron a Trump las elecciones que perdió, o se acusa a los demócratas de ser tramposos y anti americanos o a los inmigrantes de ser criminales enviados a los Estados Unidos para perjudicarles, etc. nos damos cuenta que todo esto forma parte de un material repetido una y otra vez, manipulado hasta la náusea.

Los vídeos, las fotografías, los sonidos manipulados, etc. forman parte de una nueva capa terrestre, la de las falsedades, una cortina de humos que nos envuelve cada vez más y nos impide ver y también respirar.


La actuación de Bad Bunny fue una actuación política, una respuesta ante las manipulaciones trumpistas de la migración y de lo hispano como parte de América. Puede ser respondida políticamente, criticada, etc. Lo que no debería es ser manipulada, convertida en otra cosa desde la sombra.

Le show de Bad Bunny en el intermedio de la Super Bowl no es más que la contestación pública a los ataques de Trump por una vía u otra a los hispano norteamericanos y a los hispanos en general. Lo mismo ha hecho con europeos, asiáticos o aquellos que según el día le apetezca. Los intentos de considerar el show como algo fortuito es una forma más de manipulación Es Trump quien ha abierto esta guerra y con las armas más sucias, el que está enlodando el panorama. La fase última es la manipulación en redes para acabar de destruir a los que se le oponen,. a los que osan desafiarle.

Lo malo se copia fácil. Esto no se limita a los Estados Unidos. Cada vez vemos estas prácticas con más frecuencia en Europa. Son aprendices bien asesorados que aprenden rápido, siempre dispuestos a ascender con estas malas artes, a asegurarse que les valoran por su capacidad de manipular ya sea con tecnología o de viva voz ante un micrófono. 


* VerificaRTVE ""Si no te gusta Estados Unidos, vuélvete a tu país": esta frase de Pitbull no está dirigida a Bad Bunny" RTVE.es 12/02/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260212/si-no-gusta-estados-unidos-vuelvete-a-tu-pais-esta-frase-pitbull-no-esta-dirigida-a-bad-bunny/16936036.shtml

sábado, 31 de enero de 2026

El hoy de los Juan Nadie

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Ayer noche tuvimos la ocasión de recuperar en una de estas sesiones trimestrales que me piden la magnífica película de Frank Capra "Juan Nadie" (Meet John Doe 1941). Las obras de arte nos abren puertas entre el presente y el pasado en nuestras mentes. Vemos lo que nos decían antes y lo confrontamos con nuestras experiencias y conocimientos en el presente. Nuestra mente asociativa establece comparaciones, conexiones, similitudes sin que lo podamos evitar. Así funciona nuestra mente y así funciona la cultura, acumulando y comparando.

En el caso de Juan Nadie nuestras mentes se dirigen en ese viaje de ida y vuelta hacia lo que vemos en la pantalla y lo que vemos cada día en nuestro presente. Muchas veces pueden ser casualidades, en otras, como en la película de Capra, nos encontramos con problemas enquistados, crisis recurrentes, con situaciones no resueltas que están en el origen de los conflictos.

La película está fechada en 1941, el año en el que Estados Unidos entre en la II Guerra Mundial tras el ataque de Japón en Pearl Harbour. Es, por lo tanto, un momento de máxima tensión internacional y el cine lo refleja en esta comedia que acaba en tragedia. Juan Nadie es un "invento" surgido de la venganza de una periodista despedida en la renovación de un periódico. La película comienza con el cambio de rótulo en la entrada el viejo periódico. Se borra la expresión "libertad de prensa" y sigue con los despidos por parte de la nueva dirección. La venganza de la periodista Ann Mitchell (Barbara Stanwick) es una carta falsa firmada por un tal Juan Nadie, que amenaza con suicidarse en Nochebuena como protesta al giro egoísta que ha tomado una sociedad llena de desempleados, gente empobrecida tras el "crack del 29". Para sorpresa de todos, se presentan todo tipo de mendigos callejeros diciendo ser los autores de la carta ante la idea de que se les ofrecerá un trabajo. Creen que la farsa resultará rentable para aumentar las tiradas y le dan la "personalidad" de Juan Nadie a Long John Willougby, un exjugador de béisbol lesionado que vive con otro mendigo bajo los puentes, "El Coronel".

Pronto la trama va creciendo y el fenómeno social que supone el sensacionalismo morboso de su suicidio navideño desborda todas las expectativas. El mensaje de Juan Nadie pasa a ser una reivindicación del "hombre común" con una filosofía reivindicativa de la amistad, la solidaridad y el alejamiento de los políticos como seres ineficaces que solo luchan por el poder y por el enriquecimiento propio.

"Juan Nadie" es una película sobre la manipulación combinada de la política y de los medios, que actúan al servicio de los políticos, que crean polémicas y enfrentamientos con el fin de atraer la atención. Detrás de cada medio hay un grupo o partido

¿Les va sonando? Pues el resto de la película les sonará más todavía.

En un mundo como el actual, un mundo totalmente sometido a la información, lo que era motivo de crítica a finales de los años 30 es hoy normalidad. Lo que pretendían entonces y por lo que creaban complejas estrategias desde el poder conectado a los medios, forma parte hoy de la disputa diaria en la que unas cadenas y medios se acusan unos a otros de estar al servicio de intereses políticos y económicos.

Recomiendo que busquen esta película y la vean como más allá de una de las comedias que de Capra que nos dan por navidades. Capra y sus guionistas supieron usar los géneros para trasladar un mensaje claro sobre el estado de la sociedad, algo que los estudios quisieron evitar con la idea de que la gente que vive en situaciones problemáticas —como ocurría entonces en el caos, la pobreza, etc.— quiere olvidarla. La respuesta mayoritaria de los estudios fue "la fábrica de sueños" en vez de la lupa analítica sobre las situaciones en las que se encontraban sumido.

Juan Nadie es un análisis con escalpelo de deseo de poder frente a la sencillez de los "Juna Nadie" que componen la sociedad norteamericana. No se trata de crear mitos sino de aceptar realidades, la de la vecindad: si se trata bien al que vive junto a ti, si derribas cercas y muros con un saludo, el mundo cambia.

Es imposible no escuchar las palabras de D.B. Norton (Edward Arnold), el magnate que quiere todo el poder y que no difiere de lo que está ocurriendo en la Europa de nazis y fascistas, sin compararlo con palabras que escuchamos hoy. No es posible contemplar en la pantalla sus tropas paramilitares sin pensar en lo que vemos hoy en las calles de Mineápolis u otros espacios bajo vigilancia.

Con todas las distancias que queramos, siguen perviviendo las viejas perversiones y maldades políticas, las ambiciones de poder absoluto, las camarillas de intereses económicos, las compras de medios para hacerse con el discurso central con el que manipular a la gente.

Juan Nadie es, como hemos señalado, una película sobre la manipulación, sobre un mundo lleno de "fakes", de falsedades manipuladoras para hacerse con la opinión pública. Los Juan Nadie del mundo son un valioso tesoro de votos, de posibilidades de consumo dirigido. Son las víctimas a las que dora la píldora para hacerse con su fuerza basada en el número, en su buena fe. Son una fuerza por explotar con la astucia y herramientas adecuadas, esencialmente los medios controlados.

La película encantó a los asistentes al cineforum, que aplaudieron al final. Después se produjo un entretenido debate, lleno de ideas y coincidencias. Si tienen ocasión, vean "Juan Nadie". Es algo más que una buena película, algo a mitad de camino entre el pasado y el futuro; una película que nos habla cara a cara y nos ayuda a comprender mejor lo que nos rodea.

 


Ficha:

Juan Nadie (Meet John Doe) 1941

Director: Frank Capra

Guionistas: Richard Connell, Robert Presnell Sr. y Robert Riskin

Intérpretes: Gary Cooper ('Long John' Willoughby), Barbara Stanwyck (Barbara Stanwyck), D.B. Norton (Edward Arnold ), Walter Brennan (The 'Colonel'), Spring Byington (Mrs. Mitchell), James Gleason (Henry Connell), Gene Lockhart (Mayor Lovett), Rod La Rocque (Ted Sheldon)...

Música: Dimitri Tiomkin

Productores: Farnk Capra y Robert Riskin

viernes, 2 de enero de 2026

Los problemas de la IA

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En RTVE.es se nos ofrece por parte del equipo de VerificaRTVE un interesante compendio de opiniones sobre el uso y consecuencias de la IA en distintos campos. El artículo se titula "La democratización de los asistentes de IA y su potencial para desinformar: las claves en 2025" y lo firma Blanca Bayo, del VerificaRTVE.

El texto va desgranado la nueva situación de la IA. Creo que el uso de "democratización" no es el más adecuado pues es una palabra con connotaciones positivas, mientras que no es eso lo que nos muestra el recorrido por usos y aplicaciones de la IA, De hecho, es esa "democratización", entendida como "expansión" lo que forma parte del problema debido al mal uso. ¿Llamaríamos "democratización" a repartir armas para todos ante el crecimiento de la violencia? Probablemente solo Trump y los suyos lo harían.

Se vuelve a usar la "democracia" en la primera de las entradas:

No estábamos preparados para la democratización de los asistentes de IA

"Hay estudios que indican que casi la mitad de la población de distintas edades está usando la IA para hacer consultas de todo tipo: personales, educativas, sociales y hasta psicológicas", afirma Pilar Sánchez-García, periodista y profesora de la Universidad de Valladolid. Lucía Ortiz de Zárate Alcaraz, profesora de Filosofía Moral en la Universidad Autónoma de Madrid, detalla que "la utilizamos para consultarle dudas sentimentales, cuestiones psicológicas, problemas de trabajo para hacer la lista de la compra, para charlar...". Aunque las especialistas consultadas entienden las ventajas de aprender a utilizar asistentes de IA, coinciden en que un mal uso puede ser peligroso.*

No sé si el uso masivo es sinónimo de "democracia" pero me parece peligroso o, al menos, confuso que las IA se vea como la solución única al futuro. Todo lo que se nos cuenta son precisamente "carencias" sociales e individuales que el uso de la IA pretende, si no sanar, sí tapar creando un clima de confianza. La IA no soluciona problemas, se adapta a ellos como parte de un gigantesco negocio que genera inmenso beneficios y problemas que se venden como soluciones. Es el gran negocio del siglo en el que estamos. Son los problemas que tenemos lo que la hacen atractiva. Venderla como solución es crear una dependencia psicosocial de enorme intensidad en una sociedad como en la que nos encontramos, que se mueve al ritmo de la soledad, la inseguridad y la violencia sistémicas.

Basta con aplicar la prueba de apagón para comprobarlo. ¿Qué ocurriría se cortarán de golpe los accesos a la IA durante un tiempo? Cuando la dependencia se haya consolidado empezará el gran negocio.

No son ya pocas las voces que advierten de todo esto. Entre las consultas realizadas para el informe, me interesan especialmente las que afectan a la incapacidad de establecer qué es lo real: 

Para Carmela Ríos, la clave está en el entorno en el que consumimos la información: "El ciudadano empieza a interiorizar que vive en ecosistemas de contenido donde la información y la desinformación, donde la verdad y la mentira se mezclan de una forma orgánica porque la tecnología es lo suficientemente sofisticada para que eso suceda." La experta en redes sociales alerta del peligro de no enseñar a las personas a "identificar y a buscar los espacios de verdad, de periodismo, donde hay una información jerarquizada y ordenada", porque entonces van "a dimitir de la verdad y de lo que puede ser informativamente relevante y va a pasar a otro estadio, el del entretenimiento".

La profesora Lucía Ortiz de Zárate se manifiesta de forma similar: "Hay una sensación generalizada de que no sabemos qué es verdadero y qué es falso, pero procedente no solo de aquello que es producido con inteligencia artificial". Asegura que "hay gente que desconfía de las estadísticas que dan instituciones públicas que hasta ahora tenían toda su confianza, hay una desconfianza por la información que dan los medios de comunicación". Y, sin embargo, al mismo tiempo, tenemos una "confianza casi ciega en la tecnología", lamenta. Para la profesora de Filosofía Moral de la UAM, la desconfianza que genera no desbanca ni de lejos la confianza generalizada que tiene la gente en la inteligencia artificial porque el número de usuarios no deja de aumentar"*

Son estas cuestiones de fondo las que determinan nuestra actitud hacia otras muchas. Si se  pierde la seguridad necesaria para creer saber, no queda nada en pie. Muchas de las cosas que "sé", las sé por mi confianza en lo que se me dice. La existencia de fuentes fiables es lo que genera el edificio de la confianza y nos permite actuar, tomar decisiones. Si debilitamos nuestra confianza y solo confiamos en la IA pasamos a estar en sus manos, a depender de ella. Gran parte del éxito e implantación de la IA se ha generado desde la desconfianza, que se ha atizado adecuadamente.

Detrás de cada IA no hay siglos de experiencia, sino enormes intereses económicos empeñados en obtener beneficios de nuestras debilidades e inseguridades. No dirán lo suficiente, no arreglarán nada.

 Un mundo lleno de parches no es un buen futuro. No creamos soluciones, solo problemas rentables.

No dudo que haya un gran avance en la IA, pero sí dudo que eso que llaman su "democratización" sea el mejor camino. Nos decían en otro artículo hace unos días que los ciberdelincuentes usan ya la IA para sus delitos. Los cada vez más jóvenes que la dominan ya la usan para el acoso. Es solo una pequeña demostración de que se ha liberado una fuerza que no es fácil de controlar.

Los temores sobre el desempleo masivo empeoran las condiciones de los contratados, que viven con el miedo de ser sustituidos. La carreras se empiezan a elegir —eso recomiendan— conforme al grado de incidencia de la IA en los campos específicos. ¿Qué sentido tiene estudiar algo que la máquina hará sin diferencias?

Pero peores son sus efectos, como se señala, en la creación de un mundo "fake" que impida ver cualquier cosa que podamos llamar "realidad", "verdad", etc. Se nos cierran muchas puertas y se nos abren las de la inseguridad, la indefinición, lo que nos hará ser altamente manipulables, como ya nos demuestran con su uso de las imágenes en los Estados Unidos. En el texto se cita la conversión de la Gaza destruida, masacrada, en un resort de lujo por medio de la IA. No es solo un ejemplo, es una advertencia de sus posibles usos en la manipulación política.

La IA son muchas cosas, muchos campos abiertos. Pero cuantos más se abran, mayor será nuestra dependencia en los campos de aplicación. La manipulación de la realidad hace desaparecer nuestra confianza en ella, en lo que se ha hecho o se puede hacer. Hoy vemos a delincuentes defenderse diciendo que "no se reconocen" en las imágenes o en sus voces, dando a entender que han sido manipuladas con algún tipo de IA.


Este mundo se ha ideo creando ladrillo a ladrillo. Cada vez tenemos menos decisión, pues la duda se ha sembrado sobre todo. Ya no sabes quién habla, qué es real, o cómo ha sido el camino hasta llegar a aquí. Esto, como estado de cosas, no es el más recomendable.

No creo que "democratización", un término positivo, sea el más adecuado en este caso, a menos que se tenga un sentido perverso de lo que es la democracia, algo hacia lo que cada vez se apunta más. Son ya muchos medios —entre ellos RTVE— que incluyen verificaciones de lo que les llega como información, datos o en cualquier otro estado. No tienen otro remedio. El nuestro es tratar de encontrar medios fiables, es decir, que verifiquen adecuadamente lo que publican.

Los fraudes de duplicaciones de webs, falsificaciones de datos, etc. se lo ponen fácil a los delincuentes, difícil a nosotros y beneficioso a los que crean todo esto, los que sacan tajada. Sin duda, el empleo del futuro será tratar de determinar qué es real y qué es falso


* Blanca Bayo "La democratización de los asistentes de IA y su potencial para desinformar: las claves en 2025"  RTVE.es /VerificaRTVE 1/01/2025 https://www.rtve.es/noticias/20260101/democratizacion-asistentes-potencial-desinformar-claves-ia-2025/16879643.shtml


jueves, 18 de diciembre de 2025

Trump y la historia a pie de foto

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Ayer le dedicamos nuestra entrada del blog a la maldad de los comentarios de Donald Trump contra el recientemente asesinado director de cine Rob Reiner y su esposa a manos de su hijo. Un drama del que Trump no resistió a ejercer de Trump. Pero, como era de esperar, solo Trump supera a Trump.

En Independent en Español leemos una noticia con doble titular, en la primera página  "Casa Blanca insulta a expresidentes con nuevas placas" y. en el interior, la noticia como "Casa Blanca llama a Biden “el peor presidente en la historia de EE. UU.” y a Obama “divisivo” en nuevas placas"* La noticia es una nueva extravagancia de Donald Trump, otra manifestación de su forma de ver y estar en el mundo, de su concepto personal de las instituciones, cargos y espacios. De esto último ya había dado muestras al derribar un ala de la Casa Blanca para su propio disfrute.

Esta vez es una mezcla de falta de respeto hacia los que le han antecedido en el cargo presidencial insertando placas con comentarios sobre los presidentes anteriores en el llamado "paseo de la fama" con las fotografías de los mandatarios.

El artículo en el Independent en Español, firmado por Ariana Baio, nos explica el caso:


El personal de la Casa Blanca actualizó el llamado “Paseo de la fama presidencial” el miércoles añadiendo largas descripciones de cada expresidente de EE. UU., con una retórica que se alinea con la del presidente Donald Trump —y que incluye llamar al expresidente Joe Biden “el peor presidente de la historia de EE. UU.”.

Como parte del esfuerzo continuo del mandatario por personalizar la Casa Blanca a su gusto, Trump grabó en piedra sus conocidas opiniones sobre cada expresidente, añadiendo placas debajo de los retratos que ahora cuelgan a lo largo de la columnata.

Pero en lugar de describir neutralmente a cada gobernante, la Administración Trump optó por ser más subjetiva: afirmó que el expresidente Barack Obama era “una de las figuras políticas más divisivas”, y aseguró que el exmandatario Ronald Reagan “era un admirador” de Trump.*


Creo que habría que rebuscar entre las más oscuras dictaduras para encontrar algo así. Puede que hayan eliminado fotos y retratos presidenciales, pero esta versión de maldad comentada, expuesta oficialmente, creo que es otra exclusiva de Trump.

En el artículo se van desglosando algunas de las maliciosas opiniones de Trump sobre los presidentes anteriores incluidas en las placas bajo las fotos presidenciales, pero las peores son sin duda las que le dedica a Joe Biden. Y tiene su sentido por varias razones. 

La primera es que Biden sigue en la política norteamericana como una referencia constante de todo lo malo que se pueda dar en el presente. Todo problema es heredado y cuanto más difícil sea de resolver, la mención a Biden está asegurada. 

La segunda es aclaración de la primera: Biden le derrotó en las urnas, en las que según Trump fueron las elecciones más fraudulentas de la historia norteamericana. Con la personalidad de Trump, el olvido es casi imposible. Tendrá pesadillas con Biden y no parará hasta que sea "oficial" que él, Trump, no pudo perder unas elecciones sin trampas. Recordemos que lo primero que hizo al volver a la Casa Blanca fue indultar y considerar "patriotas" a los asaltantes armados al Capitolio para tratar de impedir que Biden fuera proclamado presidente.

Tan profundo debe ser ese odio que la fotografía de Biden ha desaparecido, poniendo en su lugar una foto de una máquina de firmar:

“Joe el Dormilón fue, con diferencia, el peor presidente de la historia de EE. UU.”, reza la placa bajo el retrato de Biden, en el que se muestra una máquina de firmar en lugar de su retrato oficial. El texto continúa: “Asumió el cargo como resultado de las elecciones más corruptas jamás vistas en el país”.*

A Trump le debía resultar insoportable tener la imagen de Biden colgada. La foto de la máquina es un juego simbólico de maldad y también nos revela la personalidad de Trump. La prohibición a sus miembros por parte de la asociación psiquiátrica norteamericana de realizar diagnósticos de Trump nos ha privado de una interesante opinión profesional sobre el mandatario, una prohibición que espero que caduque cuando salga de la Casa Blanca, si no se atrinchera en ella y la convierte en un nuevo El Álamo.

Trump vive en un mundo propio, con su pasado, presente y futuro fijados por él y al que arrastra a todos con sus manipulaciones constantes. Las notas bajo los retratos presidenciales no son más que una variante de este hecho, de la incapacidad de vivir en un mundo compartido o plural. Trump no es solo presidente de la gran potencia mundial; es el dueño del mundo y de los pensamientos de los que viven en él. Cada paso que da es una confirmación de esa visión enfermiza y peligrosa.

Esperemos que cuando haga que esculpan su rostro en el Monte Rushmore, uno de sus deseos más queridos, no haga grabar en las laderas sus opiniones sobre los otros presidentes, todo ellos —por supuesto— sobrevalorados porque, tal como comentó en su día, él ha sido el mejor, el único presidente digno de tal honor. 

Para los más impacientes, se puede adquirir una reproducción del Monte Rushmore con Trump incluido.



* Ariana Baio "Casa Blanca llama a Biden “el peor presidente en la historia de EE. UU.” y a Obama “divisivo” en nuevas placas" 17/12/2025 https://www.independentespanol.com/politica/ee-uu/casa-blanca-retratos-biden-obama-trump-b2886628.html

viernes, 3 de octubre de 2025

Los hechos y las palabras

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¡Qué fácil es decirlo! Ante el sufrimiento, la teoría conspirativa; ante los hechos, las manipulaciones. Una parte del espectro político y del mediático sostienen que todo esto de Gaza, lo de la flotilla, etc. no es más que un montaje, una forma de publicitarse y tapar de paso los escándalos propios. ¡Todo por Begoña! ¡Begoña es el camino para derribar a Sánchez! ¿Lo de la "Vuelta"? ¡Más de lo mismo! De repente el mundo se ha dividido en manipuladores y encubridores, por un lado, y tontos útiles mediáticos por otro. Las causas se diluyen en estrategias.

Apoyar al pueblo palestino, pedir el cese de su sufrimiento, no es más que parte de un juego torticero donde todo se deriva a estrategia y cálculo. No hay hueco para la humanidad o la solidaridad. Todo esto se expresa ya en discursos y artículos en la prensa.

¿De verdad lo creen?

Por otra parte, no deja de ser cierto que hay usos y abusos de estrategias para arrimar el ascua a las sardinas propias. La política ya no sabe funcionar sin este tipo de maldades comunicativas, de sobreentendidos y descalificaciones, diluyendo los motivos reales. Si para Netanyahu todo lo que no sea justificar sus actos es "anti semitismo", que es una forma absolutista de decir "¡Israel soy yo!", para algunos que no temen ya firmar sus declaraciones (¡ellos sabrán ante quién hacen méritos!) todo es fingimiento y manipulación.

Aquí hemos dicho en varias ocasiones que los dos peores enemigos del pueblo palestino son Netanyahu y Hamás, puestos en el orden que quieran. Ambos utilizan el sufrimiento como arma y las acciones de ambos se combinan. Netanyahu ha conseguido para Hamás lo que estos no habían conseguido antes, por lo que no tiene un interés excesivo en lograr lo que sabe no van a darle, pero sí beneficiarse de los efectos colaterales y del sufrimiento directo. Netanyahu se lo pone en bandeja.

Pero esto no significa en absoluto que el sufrimiento o la injusticia sean falsos. Significa que unos y otros manipulan el sufrimiento de rehenes y del pueblo que está sufriendo el indudable genocidio en sus carnes,

A Netanyahu le interesa que haya rehenes y a Hamás que sigan saliendo imágenes de la crueldad de las acciones israelíes. Para ambos es cosa de estrategia y para todos los demás de dolor.

Por eso, cuando se lee algún artículo o se escuchan comentarios, con tono de burla, señalando que lo de Palestina está justificado porque fue Hamás quien comenzó todo nos removemos en los asientos y nos surge cierta rabia contenida. Peor todavía cuando se trata de justificar con que "Israel es una democracia" y se ironiza sobre "velos" y demás de los palestinos. ¡Flaco servicio a la democracia si lo que hace Netanyahu se considera democrático o, peor, la superioridad democrática supone el exterminio de los que no lo son! ¿Es que ser "democrático" justifica hacer lo que no lo es?

Ayer, en un programa televisivo, un tertuliano intervino para señalar que "no fue Hamás la que comenzó todo esto", que era algo que llevaba décadas por parte de Israel". Los medios constituyen el nivel 2 tras el nivel 1 de los políticos, vemos que cada vez juegan un papel menos crítico frente a ellos.

Los medios españoles —algunas personas en ellos— han caído en la trampa de ser arrastrados por el cálculo de los políticos. Ahora se transmite en clave nacional, de conflicto entre gobierno y oposición, sin que estos dos grupos, en su seno, estén exentos de conflictos entre socios. Hemos normalizado que lo importante no es lo que sucede, sino cómo referirnos a ello (de propaganda a genocidio, pasando por masacre), lo que hace insufrible la situación y produce auténtico y visceral rechazo. "Guerra defensiva" frente a "holocausto" reduce el conflicto a los términos con los que se expresa. La negación de la realidad de los hechos en beneficio de la discusión terminología pasa a ser básica en un mundo de manipulación como es el mediático.

Estamos llegando a un nivel peligroso en el que algunos se permiten jugar con la ironía de las cifras de muertes, con el caótico final de La Vuelta en Madrid, etc. Se antepone la polarización partidista a un sentido real de las dimensiones del problema. Todo es ahora un invento de los "otros". Si los otros asumen una posición, yo asumo la contraria.

¿No es posible distanciarse de ambos, tratar de mantener cierto sentido de la realidad que no implique ser títeres de unos y otros?

El sufrimiento del pueblo palestino es real; la crueldad del gobierno de Netanyahu es evidente, al igual que lo es su voluntad de exterminio, de destrucción de las ciudades. Es real el terrorismo de Hamás. Son décadas de ignorar un problema, de construir excusas que lo han mantenido hasta que la brutal reacción ha llevado a lo intolerable, a cotas muy altas.

Quizá la cuestión palestina ha llegado a un cierto nivel en la política internacional que está demasiado enredado: el apoyo de la Casa Blanca, el blanqueo que realiza sobre Israel, la polarización creciente, el auge de la extrema derecha y su radical xenofobia que ve en los palestinos "islamismo" y en Israel "democracia", los negocios de las armas, etc. Ninguna guerra se libra ya solo en el campo de batalla; el campo mediático ha pasado a ser decisivo porque el verdadero escenario paralelo es el de la opinión pública. Sobre un fondo económico internacional, la imagen de un país es una parte necesaria de su activo. Los que tienen negocios con Israel lo saben y los ven peligrar con la corriente negativa creada por Netanyahu, que algunos sin pudor intentan presentar como "guerra defensiva" porque hay quien quiere escucharlo así.

Ahora vemos en los medios comentarios que no se veían hace pocas semanas, ¿Es el resultado de la politización en clave interna/nacional de las acciones de Netanyahu? ¿Hemos vuelto a perder el sentido de la realidad de lo que ocurre en beneficio de lo que nos gustaría que ocurriera? ¿Se ha vuelto la manipulación algo consustancial al mundo mediático? ¿El uso común de la polarización política implica que nunca se pondrán de acuerdo en nada condenándonos a vivir en un mundo maniqueo? No son preguntas sencillas y sus respuestas suponen un futuro de diversos colores. 

Dicen que la primera víctima de las guerras es la verdad. En un mundo de manipulación, de bulos, de fake news puede que no sepamos o que no nos importe mucho una víctima más. Pero sí tiene consecuencias.

lunes, 19 de mayo de 2025

Vergüenza de Eurovisión

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Seamos serios. El Festival de Eurovisión es un festival relativamente musical. Descubrir a estas alturas que dentro de ese "relativamente" entran factores de todo tipo, especialmente económicos y políticos, no deja de ser una experiencia naif. El Festival ha sido siempre más o menos discutido y discutible, pero que los cambios del mundo lo hagan tambalearse se ha manifestado este año al menos en dos sentidos: la prohibición de tratar de "política" y el asunto de la manipulación de los llamados "tele votos".

El primero tiene su origen en una Europa dividida, con raíces variadas, para evitar conflictos. Era una forma de plantear una idea de neutralismo y una imagen mitificada de la música y el arte como superación posible de los conflictos. Esto era posible cuando los jurados estaban bajo control y eran los únicos que emitían votos. Incluso entonces estaba aquello de las alianzas tradicionales, de las simpatías entre países y el tú me votas y yo te voto en alianzas inconfesables. Nadie se sorprendía  se daban por descontados muchos votos. Pero esto de este año es otra cosa, en al menos los dos sentidos expresados anteriormente, las amenazas por la prohibición de "hablar de política" y la cuestión de los votos emitidos por un presunto público.

El País

Eurovisión prohíbe bajo amenaza de sanción el hablar de política. Amenaza a España en concreto por sus comentarios durante la actuación de Israel. Es una situación que la propia Eurovisión ha creado de forma claramente autoritaria que ha llevado a la siguiente acción ante la amenaza de sanción:

 

RTVE ha emitido este sábado, antes del inicio de la final del Festival de Eurovisión, un vídeo con un mensaje en el que proclama: "Frente a los derechos humanos, el silencio no es una opción. Paz y justicia para Palestina".

El vídeo —sin sonido, con el mensaje en letras blancas sobre un fondo negro y de 16 segundos de duración—, se ha emitido por La 1 en los instantes previos al arranque de la final del festival.

Este sábado, la Unión Europea de Radiodifusión (UER), organizadora del Festival de Eurovisión, ha advertido por carta a Radio Televisión Española de posibles sanciones en el caso de que durante la final se repitiesen los comentarios realizados en la presentación de la canción de la representante israelí, Yuval Rapahel, durante la segunda semifinal del certamen.

Al llegar el turno de la actuación de Israel en la final de este sábado, los comentaristas se han limitado a presentar a la intérprete: "Yuval Raphael, una cantante que procede de los alrededores de Tel Aviv". Han puntualizado que su talento musical era desconocido hasta hace poco y han explicado que su sueño siempre ha sido ser cantante, antes de presentar el título del tema y hacer una mención a su compositor.*


RTVE ha sido "obediente" ante lo que se le imponía, pero ha encontrado el hueco necesario para decir lo que debía.

Más allá de esto, la selección de la cantante israelí era también un "mensaje político" nada sutil. La cantante se ha presentado como una víctima de los secuestros de Hamás. No dudo que lo sea y que no haya sufrido lo suyo, pero no por ello deja de ser también un mensaje político, ya que su historia se ha contado, repetido y recordado. ¿No es política? Quizá, siguiendo el modelo, algunos países deberían haber elegido representantes palestinos. ¿Por qué no? No hay ninguna regla que diga que los representantes deban ser de los países que representan. Es una idea que brindo a las autoridades de cualquier país de la Unión: que permitan un representante de los países de Eurovisión de origen palestino, intérpretes que haya sufrido bombardeos, pérdidas familiares, destrucción de sus casas, etc.

La otra cuestión es la del voto popular, que ha sido cuestionado por la propia RTVE, que ha pedido una auditoría:

Durante la primera semifinal, el televoto de España estuvo formado por 774 llamadas, 2.377 SMS y 11.310 votos online. Unas cifras que aumentaron sustancialmente en la final: 7.283 llamadas, 23.840 SMS y 111.565 votos online. Esto se tradujo en 12 puntos a Israel; 10 a Ucrania; 8 a Polonia; 7 a Estonia, 6 a Finlandia; 5 a Suecia, 4 a Austria; 3 a Albania; 2 a Noruega, y 1 Francia. 

Ucrania e Israel, ganadoras en televoto en semifinales

Las diez canciones que más votos obtienen son a las que se les dan los puntos. "No hay diferencia muchas veces entre quedar el once en las votaciones de las audiencias y quedar el número 26, porque lo que te llega es un cero a tu casillero", explica a TVE, el responsable de información musical en EFE, Javier Herrero.

Durante las semifinales, donde no hay jurado, los ganadores fueron Ucrania e Israel. En la primera, los ucranianos recibieron 137 votos, seguidos de Albania, con 122, y Países Bajos, con 121. En la segunda lideraron Israel, con 203 votos; Letonia, con 130; y Finlandia, con 115.

Cada persona puede emitir hasta 20 votos. "No tiene sentido que un único país utilizando recursos económicos adultere Eurovisión", considera el director de Eurovision-spain.com, José García.**

Creo que la cuestión está clara, que la multiplicación casi exacta por diez de semifinales y final es bastante clara. La idea de los 20 votos por persona deja en evidencia que el sistema no es precisamente "justo" o, por seguir la idea expresada, el dinero determine que un país pueda ganar por investir en votos.

Basta con ver cómo el gobierno Israelí ha tomado las votaciones populares como una especie de "referéndum"  aprobatorio de su gestión genocida de Gaza, con más de cincuenta mil muertos por el momento.

Creo que es esta manipulación transfiriendo a Europa lo que Eurovisión ha permitido, es decir, silenciar a los europeos y dar todas las voces a Israel lo que ha hundido el sistema, que ha quedado más que tocado para el futuro.

En tiempos de redes sociales, de híper comunicación, es muy fácil invertir y manipular, crear cuentas falsas suficientes como para que emitan veinte votos cada una, por ejemplo. Si antes era cuestionado el sistema, ahora lo es por partida doble: por manipular y por hacerlo políticamente.

Cuando en Eurovisión no se jugaban nada, a nadie le importaba demasiado; pero ahora hay una guerra por medio, una presión hacia Israel por sus excesos mortales contra la población civil, condenada a no recibir las ayudas que los propios europeos envían.

El hecho de que importan más los hechos que las canciones es aprovechado por unos y otros, votando y no votando, pero lo inadmisible es la condena al silencio. No merece la pena participar. Al menos que no nos manipulen.

No reivindico a nadie, pero sí digo que Israel (no su representante) no han ganado en Europa en el sentido que su gobierno quiere dar a entender. El modelo de Eurovisión está obsoleto desde el momento en que permite a unos hacer y no ser cuestionados y a otros callar o ser sancionados; que convierte el resultado comprado en voluntad popular sin serlo. 


* "El mensaje de RTVE antes de Eurovisión: "Frente a los derechos humanos, el silencio no es una opción. Paz y justicia para Palestina"" RTVE.es 17/05/2025  https://www.rtve.es/noticias/20250517/mensaje-rtve-antes-eurovision-frente-a-derechos-humanos-silencio-no-opcion-paz-justicia-para-palestina/16585148.shtml

** "RTVE pide abrir un debate sobre si los conflictos bélicos condicionan el televoto en Eurovisión" RTVE.es 18/05/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250518/rtve-pide-debate-televoto-eurovision/16585520.shtml