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lunes, 15 de junio de 2026

El aliado impertinente

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Alguien está dispuesto a amargarle el 80 cumpleaños a Donald Trump. Se las prometía tan felices y, mira por dónde, el amigo israelí, aquel que le proponía para el Nobel de la Paz, le ha chafado la más importante noticia que tenía reservada para su cumpleaños. No hay sorpresa.

Se confirma así, por si alguien no lo tenía claro, que hay varias guerras cruzadas, quizá mejor superpuestas. Por un lado, Estados Unidos está convencido que son ellos los que mandan y los que están salvando a Occidente de un ataque nuclear. Por otro lado, el Israel de Netanyahu aprovecha para atacar el Líbano y expandirse por medio de los agresivos colonos con los que pone tierra por medio y los distancia de Jerusalén.

Este domingo, el día pensado para que Trump se mostrara de nuevo salvador de todos y ganador de guerras, Israel ha vuelto a lanzar sus ataques hacia Líbano. En RTVE.es nos cuentan que 

Israel ha lanzado este domingo un ataque aéreo contra un "centro de mando" de la milicia chií Hizbulá en el sur de Beirut, capital del Líbano, en respuesta al lanzamiento de proyectiles contra su territorio.

"Las Fuerzas de Defensa de Israel han lanzado un ataque de precisión contra un centro de mando de la organización terrorista Hizbulá en Dahye, Beirut", ha anunciado el Ejército, que ha explicado que era utilizado para "promover complots terroristas contra los ciudadanos del Estado de Israel y las FDI que operan en el sur de Líbano".

Este ataque se ha producido en un momento delicado de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, que es el gran valedor de la milicia chií, que había avisado de que cualquier ataque contra la zona resultaría intolerable.

De hecho, tras esta nueva ofensiva israelí, Teherán ha acusado a Washington de no respetar sus compromisos. “Si careces de la voluntad o la capacidad para cumplir tus compromisos, es imposible hablar de seguir adelante”, ha escrito en la red social X el negociador jefe iraní en las conversaciones de paz, Mohamad Baqer Qalibaf, que ha añadido que Washington “no puede obtener concesiones dando luz verde” a Israel. “La táctica del policía bueno, policía malo ha quedado obsoleta”, ha afirmado.

Por otra parte, el subcomandante de Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya, Sardar Asadi, ha dicho que los "crímenes" israelíes en los suburbios de Beirut no quedarán impunes, según han informado medios estatales iraníes.

Israel da su versión oficial de luchar contra el terrorismo —da igual los niños que mueran o los civiles que estaban en un lugar inadecuado, Israel siempre lucha contra el terrorismo y se defiende—. Por supuesto, el territorio es suyo porque Dios se lo dio a ellos hace mucho, mucho tiempo.

Nos contaban hace unos días que Trump había estallado e insultado de Netanyahu por este constante boicoteo de sus intentos de paz, que es una forma de expresar que no sabe cómo comenzar la guerra que no existió.  Lo que iba a ser una intervención relámpago, con los éxitos de las masacres de los dirigentes iraníes, se ha convertido en un serio problema mundial, con graves efectos sobre la economía planetaria. Estados Unidos está perdiendo apoyos por todo el mundo y ellos lo saben. Esa soberbia de Trump, traducida a política internacional, tiene un muy complicado efecto sobre su propio desarrollo nacional y las relaciones internas. Traducido: la popularidad de Trump cae en picado, está en horas muy bajas.

Las amenazas de "tomar Washington" si ganaba la candidata demócrata a la alcaldía son palabras con efecto sobre la ciudadanía norteamericana, que ya no se alimenta fácilmente con frases hechas, tópicos y simplificaciones. Trump sabe que se la juega cada día y el hecho de que Netanyahu siga su propia política frente a Estados Unidos no ayuda nada, más bien lo contrario, demuestra su debilidad y lo ficticio de sus ensoñaciones de grandeza. Trump ya ha comentado la intervención israelí, con lo que el distanciamiento aumenta. ¿Hasta dónde o cuándo?


El hecho de que esté impidiendo los planes y promesas de Trump sitúa a Benjamín Netanyahu en un bando extraño, un aliado impertinente y desconsiderado que va a lo suyo. 

IIª parte: primer epílogo a una guerra

La madrugada de hoy nos trae la noticia de primera página del acuerdo de Trump con Irán. Finalmente, se nos cuenta habrá "paz" y el estrecho de Ormuz (el elemento clave) se reabrirá. Irán ha conseguido lo que quería, Trump ha conseguido lo que quería, Netanyahu no ha conseguido lo que quería.

Nos dicen en RTVE.es con información de agencias:

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha celebrado en una publicación en su red social Truth Social que el acuerdo de paz con Irán "ya está completo".

"¡Enhorabuena a todos! (...) Autorizo plenamente la apertura del estrecho de Ormuz, sin peaje, y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos. ¡Buques del mundo, arranquen sus motores! ¡Que fluya el petróleo!", ha escrito Trump, que ha logrado que el anuncio llegue el día de su 80 cumpleaños.*


Curiosamente se citan las reacciones de líderes de todo el mundo... menos las de Netanyahu, que son las decisivas. Lo que haga Israel es decisivo para que ese acuerdo tenga sentido. ¿Qué significa acabar la guerra con Irán si Israel sigue bombardeando el Líbano?
Todos celebran el fin del conflicto, pero nadie menciona a Israel, el principal inductor y "beneficiario" con sus apropiaciones de tierra y vaciado de zonas enteras en la zona.
¿Puede hablarse de paz si Israel sigue a lo suyo? La firma del acuerdo con Irán potencia su situación y desplaza a Israel cuya "discordancia" tendría consecuencias graves para él. Trump haría algo más que insultar a Netanyahu por teléfono.
Veremos en los próximos días cómo es la reacción israelí, pues la paz solo se puede mantener si Estados Unidos contiene a Israel e Irán a Hizbulá. 
Las reacciones de los mercados, disparados al alza, son señales inequívocas del deseo de una "normalidad" previa a la guerra. Irán jugó sus bazas y le ha salido bien. Ha vendido lo que otros querían comprar.
Trump, finalmente, ha podido celebrar su 80 cumpleaños.



* "Israel ataca el bastión de Hizbulá en Beirut en un momento crítico de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán" RTVE.es / Agencias 14/06/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260614/israel-ataca-bastion-hizbula-beirut-momento-critico-negociaciones-entre-estados-unidos-iran/17114572.shtml

** "EE.UU. e Irán anuncian el acuerdo de paz y la reapertura del estrecho de Ormuz" RTVE.es / Agencias 15/06/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260614/primer-ministro-pakistan-anuncia-estados-unidos-iran-han-alcanzado-acuerdo-paz/17114855.shtml


martes, 2 de junio de 2026

Los acuerdos efímeros y amistades peligrosas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Dicen que la última conversación entre Trump y Netanyahu termino a gritos. Tiempo ha tardado y vidas ha costado. La resistencia de Irán y su vinculación de la paz (o como la queramos llamar) con los ataques en Líbano por parte de Israel hacen imposible cualquier acuerdo, pues Netanyahu los boicotea. La atención de esta guerra no declarada se ha puesto indebidamente en Irán y su supuesto peligro nuclear. Se debería haber puesto la atención en el expansionismo imperialista de Israel, que es quien tiene unos objetivos claros. Mientras dure el conflicto, Israel sigue ocupando espacio en Gaza y Líbano, se expande y coloniza con radicales, que se aseguran de quedarse con la tierra.

Ormuz ha sido la causa de que el mundo, afectado económicamente, se revuelva contra la cara visible, la de los Estados Unidos, cuando el problema real, era su manipulación por parte de Netanyahu, quien pronto comprendió cómo podía alagar el ego de Trump para conseguir hacer crecer a Israel en contra de todos los acuerdos internacionales, ignorados y pisoteados.

OKDiario

Israel tenía excusa para todo. Lo hemos visto en cada una de sus acciones de guerra contra sus vecinos. Debajo de cada escuela u hospital, había siempre un refugio de Hamás; en cada muerte de periodistas, siempre estaban donde no debían; en cada muerte de cascos azules, había un error en los avisos. Israel ha hecho lo que ha querido con el beneplácito de los Estados Unidos hasta que todos se han vuelto contra él.

Podemos leer esta misma mañana en RTVE.es sobre un nuevo amago de acuerdo:

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este lunes que ha logrado el compromiso de Israel, y también de Hizbulá, de cesar los ataques en el Líbano. Se trata de un anuncio que contribuye a desbloquear las negociaciones entre Irán y EE.UU., en jaque por parte de Irán tras la escalada de la ofensiva israelí en territorio libanés.

Así lo ha publicado en la red Truth Social, donde ha prometido que, tras hablar con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, no habrá más tropas hacia Beirut y que "todas las que se encontraban en camino han vuelto a su origen". Además, aclara que también ha tenido una llamada con el grupo paramilitar chií Hizbulá, que han acordado con el mandatario de la Casa Blanca que cesará la violencia: "Israel no los atacará y ellos no atacarán a Israel", explica. La oficina del presidente del Líbano, Joseph Aoun, ha anunciado que las autoridades libanesas han recibido el consentimiento de Hizbulá a la propuesta estadounidense para un alto el fuego mutuo.

 "Veamos cuánto dura esto... ¡Ojalá sea para SIEMPRE!", ha escrito Trump en un post publicado horas más tarde, donde repetía el anuncio. Además, el presidente estadounidense cree que la próxima semana podría alcanzarse un acuerdo para poner fin a la guerra de Irán y desbloquear el estrecho de Ormuz, a pesar de que Teherán afirma haber suspendido el diálogo con Washington.*

 

La guerra que se prometía meteórica —con el precedente venezolano— no lo ha sido tanto. La resistencia iraní ha usado fuerza, pero sobre todo, astucia, colocarse en aquel espacio crítico, Ormuz, y responsabilizar a Estados Unidos e Israel del desastre económico creado en medio mundo.

Ya tiene bastante Trump con hacer creer en su victoria como para que Netanyahu se la boicotee con los ataques y su expansión territorial. Los efectos de Ormuz son sobre todo indirectos, sobre las economías, pero los ataques en Gaza y Líbano saltan a las primeras planas convertidos en niños, en civiles muertos, hospitales destruidos, protestas en muchos países... se traducen finalmente en anti americanismo. Lo que Trump pensó que le iba a servir para aunar a los norteamericanos, se ha traducido en intensificación de las protestas dentro y fuera. Trump no ha ganado nada y ha perdido mucho en esta aventura fomentada desde Tel Aviv. Ya no se trata de ganar la guerra, sino de vender la paz, que en términos propagandísticos cree que le funcionará. Trump confía en el aparato de propaganda para presentarla como una victoria, aunque el mundo se haya dado cuenta de su debilidad, que es su propia fuerza al no poderla utilizar.

¿Seguirá Netanyahu con su política expansionista cubriéndose con los Estados Unidos? Es probable. No creo que se pare o, menos, que retroceda. Será más fácil alegar conflictos defensivos y, como ha hecho hasta ahora, vender que es el agredido. Su propia política sionista del "pueblo elegido" y la "tierra prometida" se vuelve contra él, pues lo convierte en traidor a los ojos de los radicales fundamentalistas en que se ha apoyado.

Por su parte, Trump se encuentra condicionado por el peso de los grupos de apoyo a Israel, de los que no podrá prescindir. ¿Qué puede hacer? Quizá que sean otros los que frenen a Israel. Parece que los gritos no son muy eficaces. Veremos.

* Alex Mateos "Trump logra un compromiso de Israel y Hizbulá de cesar los ataques en Líbano para salvar el acuerdo con Irán" RTVE.es 02/06/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260601/trump-logra-compromiso-israel-cesar-ataques-libano-salvar-acuerdo-iran/17095276.shtml

jueves, 28 de mayo de 2026

Sobre la guerra que nunca existió y que nadie sabe cómo acabar

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La mal llamada "guerra de Irán" será un caso peliagudo para los historiadores futuros. Intentarán encontrar su origen y no les será fácil encontrarlo y tampoco tendrán muy claro cuál ha sido su final. Esta extraña guerra lo es solo en sus definiciones, en los discursos y proclamas. Por lo demás, sus muertos son reales, su destrucción perceptible: tiene todo lo que provoca una guerra, pero no está claro cómo ha sido provocada.

Todo empezó con una supuesta amenaza nuclear, a lo grande. Pero una vez que se produjeron los ataques, comenzó la confusión. Se invocó lo del fiasco de las armas de destrucción masiva, expresión que ha sido convertida en irónica, pues nunca se encontró ni rastro de ellas.

La cosa empeoró cuando el presidente norteamericano pronosticó un fin rápido que no se ha producido hasta el momento. De hecho, Trump la ha ganado de boquilla varias veces. Ha ya superado varios intentos de destrucción apocalípticos, anunciados a bombo y platillo.

Tampoco está claro lo del campo de batalla, pues se extiende principalmente por el Líbano, lo que hace que se plantee como una guerra en la sombra, una guerra paralela en la que se invoca la conexión con Hizbulá y el expansionismo israelí, al que se considera el artífice del lío involucrando a los Estados Unidos. A Estados Unidos le es difícil negociar algo productivo con Irán, si Israel está enredando.

Finalmente, está lo de los acuerdos para cerrarla. Si Trump ha dicho que a los iranís no les queda con qué negociar, pues según ellos les han destruido todo el armamento, reducido a cero las posibilidades de negociación, incluso la posibilidad teórica de la negociación, pues no les quedan dirigentes, lo cierto es que unos dicen estar más cerca y otros más lejos del "acuerdo". Cuando unos hacen declaraciones positiva, el otro lo desmiente.

En esta extraña situación, la guerra real, en la que se mata y muere, se destruyen edificio con gente dentro, se atacan escuelas y hospitales, mueren asesinados periodistas y cascos azules, surgen cada día intentos de colar al adversario algo, cualquier cosa que puede ser recibida con cierta esperanza por unos y otros,

En RTVE.es leemos como más reciente: 

Irán ha asegurado a través de la televisión estatal que el país ya tiene el borrador del memorando de entendimiento con Estados Unidos y que este restablecería el tráfico marítimo comercial a través del estrecho de Ormuz y levantaría el bloqueo naval estadounidense, pero la Casa Blanca ha negado esa información y la ha tachado de "pura invención". Teherán y Washington llevan días negociando un acuerdo pero, aunque desde la Administración Trump han reconocido "avances", el presidente estadounidense, Donald Trump, ha dicho que, por ahora, "no está satisfecho" con los esfuerzos del país persa y enfría las posibilidades de un alcanzar un trato en el corto plazo.

"Irán tiene muchas ganas, están muy interesados en llegar a un acuerdo. Hasta ahora no lo han conseguido... no estamos satisfechos con él, pero lo estaremos. O lo conseguimos o tendremos que terminar el trabajo", ha dicho el mandatario republicano a los periodistas en una reunión del gabinete celebrada en la Casa Blanca. En ese mismo encuentro, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ha afirmado que durante las conversaciones "se han producido algunos avances y hay cierto interés". "Veremos en las próximas horas y días si se pueden lograr avances", ha declarado.*


De nuevo una información y su desmentido. Cada vez le toca a uno desmentir lo que ha dicho el otro. La guerra está también en los titulares, en cada afirmación. Es un extraño tanteo en el que no se avanza demasiado y del que casi todo se rechaza.

Puede que un día se deje de bombardear, simplemente. En vez de vender victorias inexistentes, puede que lo dejen sin más. Si la guerra se inició sin declaraciones oficiales por parte de Estados Unidos, buscando en las fórmulas técnico administrativas un término que no requiriera aprobación por parte de las cámaras, si ya ha estado ganada varias veces, según las palabras presidenciales, ¿no sería más sencillo dejarlo? Si el movimiento se demuestra andando, que se decía antes, ¿no valdría con dejar de bombardear, dejar de invadir, que las cosas volvieran a un punto pacífico? Pero esa guerra de memes e IA gráfica, de palabras grandilocuentes y triunfadoras, de peticiones de Nobel de la Paz... es más difícil de parar. 

Pero lo cierto es que esta guerra o lo que sea nos está afectando a todos, a la economía mundial, al bolsillo particular... y en algún momento debería parar.

* "Trump dice no estar satisfecho con la propuesta de Irán y las negociaciones se encallan en el control de Ormuz" RTVE.es 27/05/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260527/iran-afirma-borrador-acuerdo-ee-uu-reabriria-ormuz/17088363.shtml

viernes, 8 de mayo de 2026

La Virgen del cigarrillo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los humanos rodeamos nuestros actos de significado. También lo hacemos con las guerras, con la violencia, a la que tratamos de dotar de un sentido. Hace poco leíamos sobre la costumbre de firmar las bombas, de ponerle dedicatorias, algo que no va a percibir el que las sufre, pero que provoca una sádica satisfacción a quien las envía. El arma mortal se convierte en un texto que comprende el autor.

Las guerras de Gaza e Irán no escapan a estos momentos y actos simbólicos que en tiempos globales y mediáticos se convierten en vehículos de significación. Cualquier objeto, cualquier acto, cualquier espacio... se convierte en signo y nos dice algo dentro del macro texto que es una guerra.

Si antes los ministerios de la Guerra, los de la Propaganda controlaban las campañas y el discurso, hoy en día con millones y millones de teléfonos móviles transformados en cámaras e individuos deseosos de salir del anonimato mediante actos comunicables, pasto de redes, se hace más difícil de controlar.

Hay un discurso oficial por parte de Israel y Estados Unidos, que se empeñan en imponer como verdad. Eso afecta a actos y motivos, que intentan explicarse unos a otros. Pero esta guerra es compleja y no es fácil ocultar sus motivaciones profundas que puede convertir los discursos oficiales en problemáticos ante los hechos incontrolados, es decir, cuando algo real pone en problemas a los discursos oficiales.

Hace unos días era una imagen de un Cristo golpeado por un soldado israelí. Esta imagen creaba una distorsión respecto a los discursos oficiales que sostienen que esto es un conflicto entre los derechos de Israel y los actos terroristas islámicos. Esto dejaba fuera a los cristianos, abundantes en la zona, especialmente en Líbano. Ahora, la foto nos mostraba un acto de odio contra los símbolos cristianos. Golpeando al Cristo se representa el odio hacia los cristianos.

Esto suscitó una serie de reacciones en contra de la violencia israelí y la condena del propio Netanyahu, que se dio cuenta del pastel que se había abierto, máxime si se combinaba en un momento de ataques contra el Papa por parte de Trump, señalando que el Pontífice era "partidario" de que Irán tuviera la "bomba atómica". Las reacciones combinadas ante estos dos hechos significativos fueron rotundas, del rechazo de la fiel Meloni a las de los católicos y demás cristianos en Estados Unidos.

Ahora, RTVE.es nos muestra un nuevo caso que nos representa el conflicto religioso, con Israel contra las dos religiones, la musulmana y la cristiana: 

Un soldado israelí ha sido fotografiado mientras colocaba un cigarrillo en la boca de una estatua de la Virgen María en una localidad del sur del Líbano, en unas imágenes que han provocado polémica y condenas en redes sociales y entre organizaciones cristianas.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aseguran, en un comunicado de prensa enviado a RTVE Noticias, que la fotografía fue tomada semanas atrás, y han anunciado la apertura de una investigación interna sobre lo ocurrido. Las mismas fuentes han calificado la actuación del militar como "grave" y han afirmado que ese comportamiento "contradice completamente los valores esperados de los soldados israelíes". Una vez concluida la investigación, señalan, se adoptarán medidas disciplinarias en función de sus conclusiones.

Por su parte, la Custodia de Tierra Santa, institución católica encargada históricamente de velar por los lugares santos en la región, ha condenado el incidente y ha pedido a Israel y a las FDI que envíen "un mensaje claro" de que este tipo de conductas son inaceptables y no deben repetirse.*

El nuevo caso complica de nuevo los discursos de Netanyahu sobre con quién se está en guerra. Se trata de restar importancia a la imagen señalando que fue tomada "semanas atrás", con lo que se intenta decir que fue algo antes de las medidas disciplinarias contra los soldados israelíes en el caso del Cristo.

Mucho me temo que le sirva de poco y calentará de nuevo las relaciones y apoyos, ya que como ocurre en Italia estos se debilitan ante el temor de las reacciones en las urnas propias. Lo que pasa en Gaza, Líbano o Irán se vuelve complicado, difícil de explicar cuando afecta a los cristianos, que parecen sentir más las vejaciones simbólicas que las muertes reales, al menos según temen sus líderes.

The Times of India

Pero este carácter simbólico hace más daño a Israel y a Estados Unidos porque provoca reacciones, que a algunos les pueden parecer hipócritas. Pero en esta guerra hay mucho de hipocresía por parte de los que defienden su carácter "existencial", "defensivo" o selectivo.

Vemos que existe una "guerra religiosa" y que la idea de convivencia no existe realmente, que Israel sigue pensado que aquello es una tierra prometida y que no hay religión posterior que les arrebate esa posesión. Los demás sobran y eso es lo que revelan realmente estas imágenes que muestran esas vejaciones simbólicas.

¿Son anecdóticas, personales, esas fotos que salen a la luz de las redes y medios? Muestran lo que muestran; nadie les ha obligado a hacer esos actos y a reflejarlos en esas fotos; nadie les ha obligado a compartirlas. Qué les haya llevado a hacerlo puede ser motivo de especulación, pero eso no oculta su gravedad simbólica y reveladora. Nos muestra una actitud pasada, presente y futura respecto a los cristianos por parte de Israel y sus soldados, algo de lo que les será difícil librarse mediante desmentidos y disculpas o sanciones. Esos soldados manifiestan lo que sienten y lo que sienten está claro.

Si la Virgen es un símbolo, el cigarrillo también lo es y lo es en manos de un soldado que lo es del estado de Israel, en eso consiste un "uniforme". La foto los une en una totalidad explosiva.

Lo del "mensaje claro" a los soldados suena casi a broma. 

 

* Ana Garralda "Investigado un soldado israelí por colocar un cigarrillo en una estatua de la Virgen María en el sur del Líbano" RTVE.es 07/05/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260507/investigado-soldado-israeli-por-colocar-cigarrillo-estatua-virgen-maria-sur-del-libano/17057951.shtml

viernes, 10 de abril de 2026

Cosas de socios

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Si toda muerte en una guerra es absurda, los más de doscientos cincuenta muertos de ayer en el Líbano para demostrar que no se estaba de acuerdo con el alto el fuego establecido entre Estados Unidos e Irán, lo son en grado doble. En realidad la guerra con Irán es una mortal tapadera de la guerra "real", la que busca la expansión de Israel y el aniquilamiento de los ocupantes de los territorios vecinos, en este caso el Líbano.

La perspectiva de que su guerra se viera detenida por los problemas de Trump para sostenerla generó una brutal reacción por parte del Israel de Netanyahu, soberbio y cruel en su papel creado y creído del "pueblo elegido", con el que se trata de justificar la muertes y el imperialismo.

Durante décadas Israel se justifica ante sí mismo y ante el mundo señalando que se defendía en algo que Occidente le debía por el antisemitismo centenario, por no decir milenario. Todos se lo debían, había que cumplir la promesa. Pero hace tiempo que se cambiaron las tornas y el sufrimiento histórico fue sustituido por el sufrimiento en el presente de los desplazados, muertos, cautivos, a los que se aplicaba el mismo tratamiento cruel recibido. Los que habían perdido el derecho a la vida, a la residencia, a llamar a la tierra "su tierra" eran los palestinos, tratados como terroristas y sin derecho a reclamar. Solo Israel tiene derechos; los demás son usurpadores, amenazas existenciales, etc.

La brutal reacción ante la posibilidad de un acuerdo de paz que les ignore y trate de frenar su expansión, con el consiguiente genocidio que se ha denunciado y convertido a Benjamín Netanyahu en criminal de guerra reclamado por la justicia internacional y repudiado por la mayor parte de los gobiernos del mundo con alguna deshonrosa excepción, más por trumpista que por otra cosa, ha sido lo suficientemente clara como comentábamos ayer en este mismo espacio.

El intento de "separar" la guerra contra el Líbano de la guerra grande con Irán es una de las mayores infamias en los últimos años en política internacional y nos ha mostrado hasta qué punto los Estados Unidos son una herramienta de Israel para conseguir sus propios objetivos.

El grado de maquiavelismo y el desprecio por las vidas humanas, la destrucción de barrios enteros con la excusa de ser "barrios de Hizbulá" y por ello justificada su destrucción absoluta no se sostiene en ninguna parte más que en ese doblete internacional, el de los USA de Trump y el Israel de Netanyahu, controladores además de la información y su forma de ver el mundo desde su perspectiva. Las denuncias por las muertes de periodistas son constantes, como lo es la manipulación de la información a través de una redes mundial con hábiles formas de evitar la difusión mediante la aplicación de algoritmos y bloqueos de las zonas de recepción para reducir su efecto. Pueden y lo hacen.

El requisito del desarme de Hizbulá, exigido por Israel para la paz es un brindis al sol pues es claro que en el momento en que sean desarmados dejará de ser posible la resistencia ante lo que acaban de mostrarnos, el mapa del "gran Israel", el mito sionista hacia el que se camina eliminando poblaciones enteras y "plantando colonos". La paz para Israel significa extermino, borrar del mapa cualquier obstáculo.

En RTVE.es encontramos eco de las huellas que nos permiten ir al origen de esta locura bélica:

La decisión de Donald Trump de llevar a Estados Unidos a la guerra contra Irán no fue un gesto impulsivo ni una reacción de última hora, sino el resultado de un proceso que combinó intuición política —fallida, según los resultados de la Operación Furia Épica— presión de su principal aliado en Oriente Próximo, el israelí Benjamín Netanyahu, y advertencias internas que, en última instancia, no lograron frenar la intervención.

Según una reconstrucción publicada por The New York Times basada en los testimonios recogidos para un libro de próxima publicación, el punto de inflexión se produjo en febrero, cuando Netanyahu viajó a Washington con un mensaje claro: Irán estaba en una posición vulnerable y existía una oportunidad real para golpear su estructura militar e incluso precipitar un cambio de régimen.

La presentación, realizada durante una hora por el israelí ante el presidente norteamericano, su secretario de Defensa, el de Estado, el director de la CIA o el jefe del Ejército, dibujaba una operación rápida y eficaz, con riesgos contenidos. Su promesa era clara: la acción sería lo suficientemente contundente como para alterar el equilibrio regional, pero sin arrastrar a Estados Unidos a un conflicto prolongado.

Un planteamiento que encontró eco en Trump —quien, según el rotativo estadounidense, dijo: "A mí me suena bien"— y que coincidía con su visión de larga data sobre Irán como una amenaza singular para los intereses norteamericanos.*


La respuesta airada de Netanyahu boicoteando la propuesta de un plan que deja fuera sus objetivos, la destrucción de Hizbulá y el adentramiento en Líbano (en una expansión progresiva hacia otras zonas) es una confirmación de dónde está el origen, en los intereses de Israel. Las vidas que cuesten no importan, porque sus baja son mucho menores, tanto por la tecnología como por la información aportada por los Estados Unidos, del escudo anti misiles a los ataques a puntos estratégicos.

La reacción de Israel proponiendo un diálogo con Líbano es un intento de tapar la estrategia descubierta y que le puede producir un rechazo generalizado en los Estados Unidos, un respaldo que le es necesario en todos los frentes y aspectos.

Israel ha jugado con la distracción que suponía el enfrentamiento USA-Irán, mientras que presentaba la guerra propia como "operaciones" existenciales (¿quién inventa esta maldita terminología?

La idea de unos ilimitados "intereses norteamericanos" es potencialmente peligrosa porque se pueden traducir en una ampliación ilimitada de intereses y un crecimiento de los "deseos", algo que incluye, por ejemplo, querer Groenlandia e inmediatamente apropiarse de ella, lo que no es más que una forma de deseo infantil malsano. La madurez de un niño, como de un país, consiste precisamente en comprender que no se puede tener todo lo que se desea.

Desconfío de la solicitud de conversaciones, desconfío de que sea un acto de buena fe. Puede ser una imposición desde los Estados Unidos para evitar el desastre mundial de la economía o puede ser una estrategia de camuflaje de los intereses. Un Netanyahu pacifista es poco creíble. Como hemos señalado, es más probable que trate de disfrazarse con una piel de cordero a sabiendas de que nadie se fiará de sus nuevas intenciones y que cumplir con el desarme sería adentrarse en un peligroso y oscuro túnel.

Netanyahu ha jugado con la idea que Trump tiene de sí mismo. Le ha convencido, adulando el ego, de que la guerra con Irán era necesaria y otra ocasión de "llevar la paz" al mundo, su "novena paz". Si embargo, no han salido las cosas como quería. Se han abierto demasiados frentes diversos y no es posible abarcarlos todos, por lo que las alarmas internas han saltado en previsión de un desastre en cadena.

Cuando las cosas van bien, todo es firmeza. Pero en el momento que no salen como se esperaba, las relaciones se tensan y los objetivos difieren. Trump se ha metido en un problema con sus apoyos internos que pueden dejar de apoyarle y dejarle como responsable del un desastre en diferentes términos. Netanyahu se encuentra con un pacto que le deja frente a Hizbulá y con unos apoyos de Irán que queda liberado del frente americano. Lo que beneficia a unos perjudica a otros y al final son todos los perjudicados.

Veremos cómo resuelven esto los dos socios. Las señales no son buenas.

El País 10/04/2026

* Ana Garralda "La alianza contra Irán para derrocar el régimen: una visita de Netanyahu decantó una operación sin consenso en EE.UU." 10/04/20226 RTVE.es https://www.rtve.es/noticias/20260410/asi-se-fraguo-alianza-empujo-trump-hacia-guerra-netanyahu-iran/17016743.shtml

miércoles, 25 de marzo de 2026

Frontera tras frontera

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La idea de ampliar las fronteras tiene un problema: una frontera es siempre una frontera, un límite con algo al otro lado. Pensar en una relación de "buena vecindad" se convierte en imposible, pues no se alcanza seguridad sino que se traslada la inseguridad de sitio. Es esta política la que lleva a las invasiones de Rusia de aquello que le rodea, a crear gobiernos títeres a su alrededor que actúen como espacios de protección que eviten fronteras conflictivas.

La llamada "Europa del Este" servía de barrera para la Unión Soviética, controlada desde Rusia. De esta forma, su espacio controlado llegaba desde la mitad de Alemania hasta el estrecho de Bering. La compra de Alaska por los Estados Unidos sacó a Rusia de América. Su frontera llegaba hasta el Canadá.

Las políticas emprendida por Israel le debe mucho a Rusia de donde emigraron muchos judíos hasta Israel. Esta mentalidad se basa en el mismo principio, el de una política de miedo, agresiva, respecto a los vecinos. Israel, como hace Rusia, invade, expulsa y coloniza mediante asentamientos de nuevas colonias a las que después dice necesita proteger. Son los equivalentes a las zonas "rusófonas" a las que Rusia dice proteger tras repoblar con colonos y desplazar a los que estaban antes en el lugar. De esta forma, el proceso va haciendo que se expanda el país, que crezca, a la vez que convierte sus fronteras en zonas conflictivas.

La política de Israel se basa en esas estrategias de ocupación. El argumento es doble, el político y el mítico religioso que se funden en la idea justificadora de "la tierra prometida". Dios está al final del proceso de justificación y se debe aceptar, con ellos, que son el "pueblo elegido", lo que les da derechos a realizar la "promesa". Es necesaria la auto radicalización para ver con naturalidad que invadir a los demás sea un proceso legítimo.

También en Rusia se hablaba de la "santa Rusia" e iban juntas la cruz y la espada, que con las obvias diferencias, es la política del sionismo. A estos no les interesa una paz con sus vecinos, pues se interpretaría como un "rechazo" de lo que Dios les ha destinado.

Y ahora le toca al Líbano. En RTVE.es leemos:

La ofensiva iniciada por el Ejército israelí sobre supuestos objetivos de la milicia Hizbulá en el Líbano pasa por establecer una "zona de seguridad" entre el río Litani y la frontera israelí, como ha confirmado este martes el ministro de Defensa, Israel Katz, al dar cuenta de una voluntad de "controlar" un amplio territorio del que han huido ya cientos de miles de civiles atrapados en el fuego cruzado entre las partes.

El frente libanés se ha reabierto al calor de la guerra en Irán, desatada el pasado 28 de febrero con el inicio de los bombardeos israelíes y estadounidenses. Hizbulá salió en apoyo de Teherán, su principal aliado político y económico, en lo que Katz ha descrito como "un grave error". "Pagará un alto precio", ha advertido en una reunión con mandos militares en el que ha abogado por endurecer los ataques contra esa "herramienta del régimen terrorista iraní".

Así, las fuerzas israelíes "seguirán operando en Líbano con toda su fuerza", ya que considera que el Gobierno libanés "no ha hecho nada" para garantizar el desarme de la milicia y, por extensión, los compromisos suscritos en el alto el fuego que ha saltado por los aires esta semana y que, a tenor de las declaraciones de todas las partes, parece difícil de recuperar a corto plazo.*


Con estas justificaciones, Israel irá ocupando el espacio de Líbano. Mientras Líbano sea Líbano, piensan, Israel no puede crecer ni estar seguro, que son las dos caras de la misma moneda.

De la misma forma, con el genocidio en Gaza se trata de despejar el territorio para que sea ocupado primero por el ejército y después por los colonos que acaban rematando la faena del exterminio.

A nadie se le escapa que esto es condenarse a una guerra interminable, que lleva al exterminio de uno y otros; que para que Israel pueda seguirla tiene que tener el respaldo de Estados Unidos y que esto, con un Trump en su cabeza, nos ha llevado a una crisis mundial. Las conjunciones de los presidentes norteamericano e israelí son un elemento importante, pero no el único. Empiezan a manifestarse tensiones en las estrategias para intentar conseguir un resultado que salve la cara de los Estados Unidos, algo que ya ha costado una fuerte crisis con sus aliados mundiales y, en especial, en la OTAN, algo que con la crisis abierta en Ucrania mantiene abierta dos guerras —más el conflicto venezolano o la promesa del de Cuba— mucho más de lo que se puede sostener sin afrontar una crisis política interior.

¿Cómo acabará la crisis empezada por Netanyahu y a la que Trump, con su "optimismo" narcisista ha querido subirse? ¿Podrá bajarse cuando se dé cuenta de que Israel no puede alcanzar sus objetivos sin provocar una crisis mundial como la que se ha iniciado ya? Como hemos podido apreciar, las estrategias son más oscuras de lo que parecen. Esta crisis está interfiriendo en el mercado mundial y responsabilizarán a Trump de ella. Lo que iba a ser rápido solo puede intentar serlo con un desgaste brutal que costaría a Trump la presidencia o el control de las cámaras en las próximas elecciones, en las que se le pasará factura.

Asentarse en parte del Líbano tendrá un coste que puede ser más de lo que se pueda permitir uno y otro. Israel tiene aliados porque estos quedaban bajo un paraguas protector, pero esto puede cambiar y ser demasiado elevado el precio en el momento en que Irán empiece a actuar sobre ellos, como ya está haciendo.

Han puesto en marcha un conflicto cuyos límites son amplios y catastróficos conforme crece, algo que seguirá haciendo. ¿Quién engañó o se engañó en el cálculo? Un futuro oscuro y peligroso, de coste alto. La protección norteamericana ha engendrado un monstruo que es difícil de frenar, que ha despertado la antipatía mundial por su política genocida y cruel expansión devastando y desplazando a cientos de miles, millones de personas.

En el titular de RTVE.es han puesto entrecomillado "controlar". El término queda demasiado abierto a la interpretación sobre lo que Israel entiende por esto, aunque cada día está más claro. También lo están sus consecuencias futuras. Algunos medios hablan de la repetición de lo ocurrido en Gaza. Es la imposición del genocidio como estilo y la garantía de que no habrá paz para Israel, la condena a la guerra perpetua. 

* Daniel Herrero "Israel confiesa su deseo de "controlar" todo el sur del Líbano hasta el río Litani" RTVE.es 24/03/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260324/israel-controlar-sur-libano-rio-litani/16994621.shtml

viernes, 11 de octubre de 2024

Juegos de guerra y odio

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¿Estamos volviendo a las "guerras de religión" aunque no lo sepamos, aunque no seamos conscientes de ello?  Percibimos los dos elementos de la fórmula como separados, como "guerras" y como "religión", sacando de cada uno de los términos sus derivados, que se siguen manteniendo separados. ¿Pero y si la realidad los junta? ¿Somos conscientes de que volvemos a la Edad Media si esto ocurre? ¿Somos capaces de comprender el alcance real de lo que está ocurriendo?

En un canal televisivo, en un zapping, me muestra algo que hace pensar. Una voz me habla de los niños jugando que me muestran en pantalla: "En Israel, un niño —nos dice la voz en off— dice 'de mayor quiero ser ingeniero". Tras un cambio en la imagen nos dice "En Palestina los niños dicen 'de mayor quiero formar parte del ejército que luche por liberar mi tierra". La cita está cogida al vuelo, pero esa era la idea. Los juegos son distintos, la sueños de futuro distintos,

Es, convertido en hechos del presente, por lo que hemos repetido que Netanyahu no trabaja por la paz o por la tierra, sino por el odio hacia Israel, creando el deseo generacional e intergeneracional de destrucción de ese enemigo elevado al absoluto. Cada casa arrasada, cada familiar muerto, cada herido, cada desaparecido es un paso hacia la destrucción de Israel, hacia su condena.

En 20minutos, con información de Europa Press, se nos ofrece un breve texto firmado por Emilio Ordiz, cuyo titular es "Bruselas avisa del auge del antisemitismo en Europa: "Los judíos vuelven a esconderse"". En él se nos dice: 

"En Europa, por trágico que suene, los judíos han empezado a esconderse otra vez. Esto es inaceptable y no puede suceder". Ese es el aviso que ha lanzado este jueves la Comisión Europea en boca de su vicepresidente Margaritis Schinas. Lo ha hecho en un debate en el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo relativo al auge de las ofensas por motivos religiosos. En el caso de los judíos, dice Bruselas, esas situaciones han aumentado tras los ataques de Hamás sobre Israel el 7 de octubre de 2023 y la posterior respuesta de Tel Aviv sobre Gaza.

Según los datos que maneja el Ejecutivo comunitario, el 96% de los judíos en la Unión Europea han sufrido incidentes antisemitas, sobre todo en las redes sociales, pero también en la vida real. "Estamos comprometidos a asegurar la protección del derecho de todo el mundo de practicar pacíficamente su fe. Es uno de los derechos más europeos", expuso Schinas, que habló de los "mayores ataques por antisemitismo" desde la fundación del Estado de Israel.* 

Cada imagen del genocidio que se está cometiendo en Palestina —son ya más de 42.000 los muertos en Gaza, la gran mayoría civiles— y ahora en Líbano, es un paso más en el crecimiento del antisemitismo en el mundo, no solo en Europa. Es un motivo más para que los niños palestinos jueguen a los juegos de guerra, como se nos mostraba. Los palos eran las armas imaginarias a la espera de que sean verdaderos fusiles capaces de matar. ¿Es posible predicar la paz de la convivencia religiosa en un espacio y practicar la guerra entre ellas en otro? ¿Si se usa la religión como arma es posible considerarla a la vez herramienta de paz? En un mundo globalizados, interconectado, ¿dónde están ahora las fronteras especialmente cuando no se respetan y se saltan?

Los esfuerzos de Benjamín Netanyahu para convencer a los judíos y al mundo de que fue Dios quien le dio esa "tierra prometida" como "pueblo elegido" convierte en guerra de religión el caso, Él se ha esforzado en hacerlo. De igual forma, por el otro lado, los combatientes de Hamás, Hizbulá, hutíes y demás fuerzas manejadas desde Irán, realizan su propia "guerra de religión" alabando el martirio y el designio de Dios, que está, realmente de su lado.

Es la maldición de las religiones abrahámicas. Su disputa por poseer a Dios en sus vertientes étnicas (ligadas a un pueblo) o proféticas (lo prometido). Nada separa más que un pasado común.

25/06/2024

La consecuencia del antisemitismo es solo una parte. La islamofobia es otra, pues así se separan las tendencias. Estás contra Israel o estás contra los musulmanes extendiendo así el absurdo generalista y convirtiéndolo en tendencia y hecho. En Oriente Medio, por su parte, se presenta la variante anti cristiana por los mismos motivos. La idea es general, sus consecuencias afectan a personas que quedan marcadas, que son señaladas como los "otros", tengan culpa o no. ¿Qué es la "culpa" en este mundo de santos y mártires, a feligreses, de bombas y bendiciones?

Esto no es nuevo. Aquí hemos tenido la desgraciada ocasión de tratar los ataques en Egipto contra los cristianos coptos, con atentados y ataques a edificios religiosos y personas. Para los Hermanos Musulmanes y demás extremistas, los coptos suponen una "aberración" que hay que erradicar. Hoy esto se hace común, el exterminio.

La situación de caos o de convivencia imposible tiene en Líbano una clara muestra. Hoy volvemos a ver el efecto de estas luchas por la "tierra" pero que surgen realmente del fondo de las religiones llevados al extremo. No se pueden desligar todos estos antecedentes de lo que sucede ahora ni de lo que sucederá en el futuro, ya que esto irá a más. Cualquier intento de cierre lo será en falso, ya que será impuesto y no por convicción de los combatientes, alimentados por el odio y la venganza.

Que los niños jueguen a matar es el aprendizaje del futuro, pero ¿quién les va a habla de "paz", de "convivencia", de "compartir" una tierra cubierta de sangre y odio? Que los niños deseen crecer para poder matar o morir o matar hasta morir, recibidos en el paraíso por las huríes con los brazos abiertos, es una situación de retroceso medieval.

Tuvo que llegar un periodo de "ilustración", de racionalización, para que se frenaran las guerras de religión, aunque comenzaran otras después, pero al menos esas otras guerras eran negociables, tenían algo que poner encima de la mesa y alcanzar algún acuerdo. Pero ¿qué acuerdo es posible sobre una guerra de religión? Incluso las llamadas "soluciones de los dos estados" serán ineficaces porque no contendrán el odio criminal de unos contra otros. ¿Vivir en paz... unos junto a otros?

Europa nos advierte del crecimiento del antisemitismo. ¿Qué tiene de extraño? Judíos, musulmanes y cristianos conviven en muchas partes del mundo en donde los niños sueñan en sus juegos estar matando a otros de signo contrario. Quizá nuestra "civilizada vida" no sea más que una fina capa de auto ficción, de identidad creada ante un espejo en el que nos maquillamos diariamente. En cualquier caso, las advertencias están bien; pero hay que ir más lejos.

Lo que hoy vivimos no es más que el derrumbe de una realidad prendida con alfileres, bajo la que se esconden los fieros instintos que no se han eliminado. Nuestras civilizadas actuaciones europeas crearon estas situaciones de años de antisemitismo, latente o activado según las épocas. Del exterminio a la sonrisa culpable, permitiendo finalmente que Israel se convirtiera en una herramienta armada para asegurarnos nuestra propia defensa. Eso es lo que han fabricado los Estados Unidos y los países de la Unión Europea, algunos países árabes, como discreto freno a Irán, son los que diseñaron el mapa que iba contra la historia pero se correspondía con el deseo bíblico de Israel. 

El resultado es que esa construcción hoy es incontrolable, está desatada bajo la locura del iluminado Netanyahu, por un lado, y por otros iluminados deseosos de entrar en el paraíso mientras el islam chií se hace con el suní, alentado por fuerzas externas que desean complicar el mundo occidental, como la Rusia de Putin. Una maraña de intereses.


Todo este ejercicio de cinismo, de hipocresía infame, solo llevará a que esos niños sigan jugando a matar a la espera de poderlo hacer realmente; llevará a qué los soldados israelíes se sigan "equivocando" al matar a periodistas o a soldados de las Naciones Unidas, a que los colonos se sigan haciendo con las tierras devastadas, a que millones de personas, familias en las que cada vez hay menos miembros, sigan moviéndose de un lugar a otro, rodeadas de países en los que no les dejan entrar más que para beneficio de las mafias.

Los niños acabarán haciendo lo que ven, matar. Desearán ser héroes y aplaudidos por sus comunidades respectivas.

Servirá para hacer crecer el fanatismo basado en el odio y el deseo de poder, hacer crecer grupos cuyos líderes viven bien en terceros países mientras los que están a pie de trinchera no tiene comida y pagan con sus vidas, mientras los aplauden como "mártires". Servirá para hacer crecer el antisemitismo y la islamofobia. Lo pagarán los que estén alejados, que en vano dirán no tener nada que ver, incluso no estar de acuerdo con la violencia. Lo pagarán, porque no se trata de lo que haces, sino de lo que eres, algo que no elegiste.

Sí, creo que hemos vuelto a las guerras de religión, hemos vuelto a épocas en las que la violencia y la muerte se disfrazan de santidad.

 

* Emilio Ordaz "Bruselas avisa del auge del antisemitismo en Europa: "Los judíos vuelven a esconderse"" 20minutos / Europa Press 10/10/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5642571/0/bruselas-avisa-auge-antisemitismo-europa-los-judios-vuelven-esconderse/

viernes, 27 de septiembre de 2024

La guerra sin futuro

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Aumenta el rechazo a las acciones y política de Israel, que parece imparable y sordo ante las peticiones de que pare. El sentido de lo que está haciendo bajo el mandato de Netanyahu y su gobierno escapa a toda lógica porque lo que está haciendo es aislándolo y sembrando una futura contestación. Lo hemos dicho ya y sigue en aumento: Netanyahu está construyendo el nuevo anti semitismo, uno no basado en la "raza" o la "religión", sino en los métodos brutales de contestación, en la ausencia de límites. Quizá haya que encontrarle un nombre nuevo para evitar confusiones y dar alas a los racistas de siempre, pero lo que es cierto es que el Israel de Netanyahu está creando un rechazo mundial que se ha escenificado en la Asamblea de Naciones Unidas.

En RTVE.es se nos da cuenta de las intervenciones, la más esperada la de los palestinos: 

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, ha pedido este jueves ante la Asamblea General de la ONU detener la guerra en Gaza, de la que, asegura, "el mundo entero es responsable" por vender armas a Israel.

"Detengan el genocidio. Dejen de vender armas a Israel. Esta locura no puede continuar", ha dicho Abás, cuando se cumple casi un año de la guerra en Gaza, que ha dejado ya más de 41.000 muertos, una gran parte de ellos civiles.

Israel "no merece ser miembro" de Naciones Unidas, ha señalado el presidente palestino, que en su discurso ha abogado por la plena adhesión de Palestina a la organización. "Israel, que se niega a aplicar las resoluciones de Naciones Unidas, no merece ser miembro de esta organización internacional", ha declarado, lamentando que Estados Unidos haya bloqueado la adhesión de los palestinos, de la que ahora disfrutan como Estado observador.* 


Hay una delicada línea que el Israel de Netanyahu ha ido cruzando, la que separa al "país víctima" del "país agresor". Israel se ha construido bajo la sombra de la victima de la segregación y del intento de destrucción del pueblo entero, a la sombra del holocausto. Ha tenido el apoyo de una gran mayoría de países que le han protegido y justificado en muchas acciones y momentos. La creación de un estado en mitad de un territorio no se hizo de la manera adecuada, más ocupados en su protección que en su integración. Las barreras religiosas, la idea de "pueblo" en el que se unifica "raza" y "religión", no ha sido de ayuda, sino, por contra, la fuente de enfrentamientos constantes, de incompatibilidad, y una nueva forma de segregación.

En vez de caminar hacia un estado moderno basado en la idea de ciudadanía, el estado de Israel se ha estado basando en la idea de "pueblo elegido", la fusión de raza y religión. Con ello, el mundo se divide en dos, "ellos" —los elegidos— y los "otros", el resto del mundo.

La idea de "superioridad" etno-religiosa está en la médula del estado de Israel porque lo está en la idea de "pueblo elegido". Las citas de "profetas" por parte de Netanyahu han sido ilustrativas: Dios lo quiere, No hay más que hablar.

Bajo este principio es difícil la convivencia. Las condenas a las acciones del Israel de Netanyahu y la corresponsabilidad a los que protegen, financian y respaldan se suceden por todo el mundo. La idea "protectora" de Estados Unidos y otros países se convierte en problemática cuando es el atacante destructivo que invoca sin pudor "acciones preventivas" para justificar las masacres de civiles, que destruye edificios enteros porque, nos dice, allí vive un dirigente de alguna organización, destruye escuelas y hospitales porque hay debajo milicianos, etc.


La pregunta que se hacen todos, de forma implícita o explícita, es quién puede detener la locura orgullosa y violenta del Israel de Benjamín Netanyahu. Abás ha sido claro: todo el que vende o dona armas a Israel se hace responsable de lo que se haga con ellas. Son esas armas y toda esa avanzada tecnología militar, enviada desde los Estados Unidos, como el escudo defensivo antimisiles, lo que mantiene a ese "pueblo elegido", no la acción divina. No son los únicos.

Israel está construyendo, cadáver a cadáver, ruina a ruina, su inestabilidad futura, una guerra constante, naturalizada como normalidad y no como excepción. La pretensión de Netanyahu de lograr la paz del exterminio es imposible y dará alas a los más violentos y vengativos. Siembra violencia y recogerá violencia.

Tampoco se despierta simpatía alguna por Hamás o Hizbulá, títeres provocadores de un Irán beligerante con el entorno y que trata de exportar el poder chií a la zona para afianzarse, mientras se debilita interiormente. Su alianza con Rusia, a la que suministra armas frente a Ucrania, les permite sacar tajada de una situación sangrienta. El momento de la incursión de Hamás ha servido para dividir los recursos bélicos norteamericanos en dos frentes, Oriente Medio y Ucrania. La maquinaria de guerra no para en ambos campos.

Ha quedado claro —y así se lo reprochan los propios israelís— que los rehenes no le importan nada a Netanyahu, que han sido la excusa perfecta para la acción devastadora que acumula más de 41.000 muertos, la gran mayoría víctimas civiles, niños muchos de ellos. Lo que Netanyahu pueda vender con estos actos son solo ilusiones de seguridad, no paz, y de un poder que le van a tener que cortar ante las protestas de los ciudadanos de la mayor parte de los países que les apoyaban. ¿Quién puede apoyar a Israel abiertamente ante sus acciones destructivas indiscriminadas?

Cuando ha quedado en evidencia la inutilidad manipulada del Consejo de Seguridad, la petición ahora de Abás de dejar fuera de Naciones Unidas a quien ignora sus manifestaciones de paz, a quien desprecia el sistema, convierte en inútil también a la institución. Es la constatación sangrienta de la inutilidad del orden internacional, una falaz figura que esconde los intereses frente a la vidas de decenas de miles de personas.

Nadie en su sano juicio puede apoyar esta forma de destrucción total de Netanyahu sobre miles de civiles. Ha aprovechado el paréntesis de la campaña electoral estadounidense, unos meses en los que los candidatos no se atreven a hacer movimientos radicales por temor a sus electorados. Pero esto no durará siempre. No hay guerra sin posguerra. La guerra no puede durar eternamente y el único fin que Netanyahu considera es la extinción del enemigo y la ocupación de territorio. 

No se puede crear futuro con eso. Netanyahu está condenando a Israel.  Este choque de elegidos y mártires no tiene futuro, solo muerte y sufrimiento.

 

* "Abás pide a la ONU detener la guerra en Gaza y afirma que "el mundo entero es responsable" por vender armas a Israel" RTVE.es / Agencias 26/09/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240926/abbas-pide-onu-detener-guerra-gaza/16264118.shtml