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lunes, 8 de diciembre de 2025

La paz de Infantino

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El mundo político se expande lentamente hacia otros ámbitos. En los últimos días nos encontramos con la cuestión de Eurovisión, con las retiradas de países porque se permita la participación de Israel, como ocurre con RTVE. El festival nunca había dejado de estar vinculado a la política, pero nunca de forma tan directa había sido usado de esta forma para el blanqueo político. Que se expulsara a Rusia del Festival y, en cambio, no ocurriera lo mismo con Israel ha servido para dejar al descubierto demasiadas cosas, intereses políticos y económicos tras lo que no sabemos qué ocurrirá después, si el Festival se recuperará

Pero ahora es otro caso el que nos afecta. Me refiero al caso Infantino, es decir, la concesión de la FIFA, sin contar con nadie, de un Premio de la Paz para Donald Trump.

Poco antes de que se produjera la entrega del "premio", en la BBC Mundo podíamos leer:

[...] rompiendo con la tradición, la ceremonia del sorteo incluirá la entrega de un nuevo Premio Nobel de la Paz de la FIFA, y se espera que Trump sea el galardonado.

Estos gestos no harán más que subrayar la alianza forjada entre Trump y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien anunció el reconocimiento el mes pasado tras afirmar que Trump merecía ganar el Premio Nobel de la Paz por su contribución al alto el fuego entre Israel y Gaza, y elogiar con entusiasmo sus políticas.

Para los críticos, estas medidas amenazan el compromiso de la FIFA con la neutralidad política, consagrado en sus estatutos, e imponen el riesgo de que el sorteo, y el propio torneo, se conviertan en herramientas de propaganda.*


La entrega se ha producido ya y ahora quedan por ver las reacciones de las federaciones de los distintos países. ¿Se contentarán con ver cómo se convierten en piezas de esa maquinaria de propaganda en que se convierte todo lo que rodea a Trump?

Ya estaba caldeado el ambiente por las limitaciones que los Estados Unidos de Trump le han estado poniendo para la entrada en el país durante la celebración del mundial. Puede que la FIFA no pueda con los Estados Unidos, pero veremos si Infantino puede con el resto de la FIFA y si las federaciones se dejan manipular de esta manera.

En Independent en Español se recogen algunas reacciones:

Los aficionados al fútbol reaccionaron con indignación e incredulidad cuando Donald Trump, presidente de EE. UU., aceptó el recién creado “Premio de la Paz de la FIFA” durante el sorteo del Mundial 2026.

“Qué patético”, escribió un usuario, en respuesta a una foto del presidente recibiendo el premio de manos del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en la ceremonia del viernes en el Kennedy Center de Washington, D.C.

“La FIFA está tan corrompida que le hicieron un premio ‘de la paz’ a Trump para consolarlo porque no recibió el premio Nobel de la paz. ¿Cómo llegamos hasta aquí?”, escribió otro usuario, y un tercero añadió: “A partir de ahora nos dirá que este premio es más importante que el Nobel de la Paz”.**


La BBC traza en su artículo citado el recorrido de la "amistad" entre Trump y Gianni Infantino. Las simpatías son mutuas y los intereses pudiera ser que también. Algunos ven en el premio una forma más de adular a Trump; otros temen que este le coja el gusto a eso de las cámaras apuntando al fútbol, como ya ha hecho anteriormente.

Los que temen por la neutralidad política de la FIFA hacen bien. ¿Puede haber un conflicto similar al de Eurovisión? ¿Puede haber algún tipo de conflicto si Trump intenta monopolizar la atención? Los riesgos son altos e Infantino se la juega, como ya se la ha jugado si las federaciones empiezan a exigir explicaciones del premio concedido al "arreglador de guerras". Los hechos caminan contra la "paz" de Trump, por más que este se autoproclame su principal impulsor. Otro tanto ocurre con la guerra de Ucrania. La BBC nos muestra también las buenas migas que Infantino tiene con Putin y allí no hay mundial, solo una guerra tan colonialista como la de Gaza.

No sé cuando la FIFA debe renovarse, pero Infantino la está poniendo en riesgo.

La política hoy necesita de los medios por lo que se entremezcla con grandes eventos mediáticos. Eurovisión y un Mundial de Fútbol lo son, por lo que pasan a convertirse en plataformas idóneas para blanqueos de imagen y formas de actuar sobre la opinión pública.

El problema son los efectos sobre estos campos y la división que pueda suponer. En el caso de Eurovisión es solo el inicio. Según Israel use el festival para su propia promoción lo habrá condenado a su extinción o vida residual. No sabemos si habrá alguna otra baja de países, pero lo que participan quedan bajo sospecha ante sus audiencias nacionales. Es de suponer que Israel querrá seguir participando, lo que obligará a los países a mantener una postura coherente.

El sistema de votaciones, por lo pronto, ha quedado en evidencia, lo que le resta poder al concurso, es más, lo convierte en una cuestión de inversión económica y política. Se sabían de antemano las limitaciones del sistema de votación, pero ahora queda al descubierto su descarado uso.

La "paz" de Infantino no solo es un despropósito, un insulto a los muertos, desplazados, etc., sino que está sujeta a lo que pueda ocurrir. ¿Qué pasará con el "premio" si Estados Unidos invade o ataca a Venezuela? ¿Dónde se esconderá Infantino? ¿Seguirá manteniendo su idea de "paz"? ¿Cómo responderán los países enfrentados o afectados por esta acción? ¿Pedirán la cabeza de Infantino? ¿Se retirarán de las competiciones organizadas por la FIFA? ¿Crearán una nueva organización?

Hoy muchos países sienten que Infantino ha entregado la FIFA a Trump, que la ha convertido en un juguete adulador. No solo se sienten vendidos, sino traicionados. El futbol internacional ya no es un campo de paz, sino un espacio para la propaganda y la manipulación. ¿Qué ocurrirá en 2026 en el Mundial en los Estados Unidos? ¿Qué ocurrirá en los estadios, un sitio idóneo para las protestas? ¿Qué ocurrirá cuando ponga trabas, como ya ha hecho con delegaciones de la ONU, a la entrada al país?

Infantino nos lo explicará.

 

El Mundo

 * Dan Roan "Por qué la estrecha relación entre Trump y Gianni Infantino pone en cuestión la neutralidad política de la FIFA antes del Mundial 2026" BBC Mundo 5/12/2025 https://www.bbc.com/mundo/articles/ceq1g407vzzo

** Mike Bedigan "“Qué patético”: fans reaccionan al Premio de la Paz de la FIFA entregado a Trump" Independent en español 5/12/2025 https://www.independentespanol.com/politica/ee-uu/trump-premio-paz-fifa-sorteo-copa-mundial-b2879123.html

miércoles, 3 de diciembre de 2025

Los amantes furiosos de la paz

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¿Provocará el aspirante al Premio Nobel de la Paz una guerra en Venezuela? ¿Forzará con sus maniobras en el límite a que se cumplan las amenazas de Putin sobre otra en Europa?

Los titulares de prensa de ayer y hoy sembraban de amenazas bélicas el planeta. Estamos con lo del cántaro y la fuente. Tanta amenaza y advertencia puede producir un incidente que prenda alguna mecha, y entonces...

En Europa se plantean volver a la "mili", algo que no será fácil, pues es una forma indirecta de aviso, como lo es que se disparen en bolsa los valores de los fabricantes de armas, que se frotan las manos.

En 20minutos leemos sobre la situación europea y sus temores de futuro, especialmente desarrollados en los países limítrofes con Rusia y en Alemania: 

El problema de la paz para Ucrania, del acuerdo que Estados Unidos ha propuesto y que se sigue limando y negociando estos días, no es sólo de presente, de cómo y cuánto quedará de reducido el territorio ucraniano. Es también un problema de futuro. Porque si la paz que se alcance supone beneficios territoriales para Rusia (como todo hace indicar), nadie puede garantizar que Putin no lo volverá a hacer con otro de sus vecinos.

Eso es lo que teme Europa, que una mala paz enseñe al líder ruso que el uso de la fuerza sale a cuenta. Por eso, en el Viejo Continente se vive una tensión ya olvidada, como propia de los tiempos de la Guerra Fría. Es la amenaza rusa, esa que ha hecho que las naciones europeas hayan aumentado masivamente su gasto en defensa.* 


La idea de "mala paz" es en sí nociva, porque es la que se beneficia realmente es Rusia, que sacará todo lo que pueda y le añade la creencia de que siguen abiertas las heridas reivindicativas de cara a una posterior amenaza. Es lo que temen, que Rusia acepte, que presente una doble imagen, la generosa que acepta lo que le ofrecen para evitar la guerra, junto a la amenaza de lo insuficiente. Como no se entiende bien  (¿ya no se habla de los "jerarcas rusos?) porqué Rusia tiene tanto interés en ir comiéndose Europa poco a poco desde que se fue Angela Merkel del gobierno alemán, la situación es de incertidumbre, un mal sentimiento que desgasta psicológicamente y consume recursos.

Cuando empezaron a producirse los conflictos bélicos internacionales (básicamente Ucrania y Palestina), expusimos la idea de su "coordinación", es decir, del aprovechamiento de unos y otros para actuar en un mundo revuelto. Lo que ocurre en un lugar actúa como "distracción" del otro. Si tengo que dar un golpe de mano, aprovecho a que se produzca una intensificación en el otro. Así se reparten los titulares, y vivimos en un mundo donde también se da la guerra en ellos.

Por eso pudiera parecer sorprendente que Estados Unidos se lance a una guerra abierta contra Venezuela. ¿No tenían bastante con el show del bombardeo y remate de las "narcolanchas" en las aguas del Caribe para meterse ahora en una invasión de Venezuela considerada en su conjunto como un "narco estado"? ¿Sabe Trump dónde se está metiendo con este tercer conflicto bélico que seguirá aumentando las ganancias de los fabricantes de armas?

El desastre de lo que ocurra con una intervención militar en Venezuela es incalculable en vidas humanas, costes económicos para la zona, que pasará a ser definitivamente una colonia dependiente de Estados Unidos, por si ya tenía bastante.

BBC Mundo

Hace días hablábamos de la "Teoría del Loco", de las actuaciones imprevisibles de Trump. La Teoría sostiene que nada provoca más terror que una persona "imprevisible" y que Trump juega con ello. Sea programado o genético, Trump siembra temores sobre lo que pueda ocurrir y deja que el pánico se apodere poco a poco de los posibles afectados.

La imprevisibilidad es relativa, ya que afecta al "cuándo" más que al "qué", ya que él mismo ha señalado que es cuestión de días la acción terrestre. Como Nicolás Maduro está bajo la capa protectora de Putin, el conflicto se vuelve imprevisible en el campo de las respuestas. ¿Pagarán Ucrania o Europa la intervención norteamericana? ¿Tiene sentido una "paz" que pueda llamarse así en un mundo tan revuelto? Lo tiene tanto como otorgarle el Nobel de la Paz a Trump o, llegados al caso, a Putin o a Netanyahu, que también dicen "trabajar por la paz".

En esto se supone que están todos, algo preocupante por los términos que se manejan y la forma en que se interpretan. Tras hablar de las conversaciones en curso, leemos en RTVE.es:

Moscú ha hecho esta valoración horas después de que Putin, amenazante, advirtiera a Europa de que su país está listo para luchar y de que la derrota de las potencias europeas sería "tan absoluta" en caso de confrontación, que no quedaría "nadie para siquiera negociar un acuerdo de paz".

Además, el jefe del Kremlin, ha acusado a los europeos de "excluirse de las conversaciones de paz" sobre Ucrania porque "han cortado los contactos con Rusia". "Están del lado de la guerra", ha dicho el ruso. Asimismo, las ha culpado de obstaculizar los intentos del presidente estadounidense, Donald Trump, de poner fin a la guerra en Ucrania al presentar propuestas que sabían que serían "absolutamente inaceptables" para Moscú, mientras luego acusaban a Rusia de no querer la paz.**


Las preguntas son tanto sobre si "quieren la paz" o si "quieren la guerra". Hay variantes, como "quiero la paz, pero me obligas a la guerra" o "yo, lo mismo que tú" que garantizan que nadie luche realmente por la paz, un concepto de otro tiempo tras la conversión del planeta en "mercado único" para el armamento.

¿Es la amenaza a Venezuela —con todos los agravantes locales— una respuesta interesada de los Estados Unidos a la Rusia de Putin? ¿Cómo responderán los venezolanos si se cumplen las amenazas de intervención? ¿Cómo se va a enfrentar la comunidad internacional, tanto Europa como la de América Latina a la acción armada norteamericana? ¿Tendrá repercusiones en Ucrania, aumentará allí la violencia y voracidad de Putin? ¿Afectará a Palestina, justificando las intervenciones crueles de Israel sobre la población aprovechando el lío organizado a miles de kilómetros?

No hay guerra si los países no quieren que la haya. Y esa es la cuestión relevante de todos estos amantes furiosos de la paz: qué quieren realmente y no lo que dicen querer.

 

* Chema Lizarralde "Alemania se prepara para la guerra: así es Operación Deutschland, su plan secreto si Rusia ataca a la OTAN antes de 2029" 20minutos 3/12/2025 https://www.20minutos.es/internacional/alemania-se-prepara-para-guerra-asi-es-operacion-deutschland-su-plan-secreto-si-rusia-ataca-otan-antes-2029_6905591_0.html

** Ana Garralda "Putin avisa a Europa de que Rusia "está lista" para una guerra y Zelenski afirma que "nadie puede luchar contra todos"" RTVE.es 3/12/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251202/zelenski-guerra-rusia/16842083.shtml


sábado, 4 de octubre de 2025

La paz imposible

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Se supone que la finalidad de un "plan de paz" es alcanzar la paz. Pero esto solo es posible si los que debe aceptarlo desean realmente la paz. Lo que está ocurriendo no es precisamente eso. Es algo raro: los implicados en ello buscan otra cosa. No desean ser señalados como el obstáculo para la paz, algo que reservan para el otro. De esta forma el que dice aceptar el plan imposible obliga al otro a rechazarlo, convirtiéndose en el responsable de la guerra, Es decir, el que se levanta primero de la mesa pierde, pasa a ser responsables ante el mundo. ¿Astuto?

En 20minutos se recogen las opiniones de varios expertos españoles en la zona y sus conflictos. Prácticamente ninguno de ellos concede viabilidad al proyecto de paz presentado desde la Casa Blanca.

Para Villar hay tres problemas que esta propuesta o ultimátum genera: primero, que es "un plan unilateral", es decir, que no ha tenido en cuenta para su elaboración a Hamás; segundo, la creación de "ese ente apolítico" que controlará Gaza, "poco determinado"; y tercero, "que no descarte al 100% la posibilidad de un Estado palestino" cuando Netanyahu ya ha adelantado que no se creará. 

Sobre este último asunto, Villar sostiene además que la solución de los dos Estados en su concepción primigenia, es decir, aquella que recogen los organismos y el derecho internacionales, no podría ejecutarse dada la coyuntura, ya que son más de 700.000 los israelíes que viven en territorio palestino ocupado. * 

¿Cuál es entonces el objetivo? En un momento en el que la opinión pública mundial está protestando en las calles, en que se está dividiendo a los gobiernos, etc., hacer ver que estás dispuesto a la paz y que es el otro el que no la acepta puede ser una jugada.

¿Por qué los expertos creen que el plan no tiene futuro? Porque no tiene sentido haber pasado por lo que se ha pasado para luego retroceder a la casilla de salida y perderlo todo. En realidad, ambos saben que es imposible, pero desean que sea el otro quien lo diga. Por eso hablan solo de encuentros, no de logros.

Si esto es así, lo señalado por David Villar en el párrafo citado es un obstáculo real frente a la idealidad doble del imposible acuerdo. En realidad, el conflicto actual es una superposición al existente durante década, el que iba reduciendo la única posibilidad, la de paz, la de dos estados, otra imposibilidad que llevaría a una guerra civil dentro del estado israelí. ¿Quién les dice a esos 700.000 colonos colocados donde no deben que se vayan? ¿Y a dónde?


No hay paz porque no hay solución pacífica, es decir, aceptable, sin que implique el uso de la fuerza. Por eso la barbarie se disfraza de "guerra defensiva". No se trata de saber quién tiene razón, sino de que nadie la tiene realmente por lo que se hizo o por lo que se acaba de hacer.

En realidad, esto el confirmación de un error histórico disfrazado de mejor solución posible tras siglos de persecución y exterminio. Lo que se hizo realmente fue trasladar un problema del presente hacia el futuro e invirtiéndolo, lo que entonces eran perseguidos sería los perseguidores futuros, los invasores de otro pueblo. Con el argumento mítico de la "tierra prometida", sostenido hoy por Netanyahu y los más radicales, Dios es la excusa para la intransigencia y la crueldad. Israel crece y necesita expandirse y expulsar para hacerlo. Esos 700.000 "ocupas" son la prueba de ello.

Hoy ha explotado lo que llevaba décadas creciendo y será difícil evitar que siga creciendo. Es pura geografía: dos pueblos no pueden ocupar el mismo espacio, especialmente si uno tiene el poder y su fortaleza viene precisamente del crecer.

UNE TV 26 octubre 2023

Si a esto le sumamos la mala conciencia occidental y el apoyo a una causa complicada sin poner condiciones; si le sumamos el desarrollo de otros conflictos en la zona con motivos y focos múltiples (Irán, Afganistán, los enfrentamientos entre sunitas y chiitas, la estrategia del liderazgo islámico, los intereses económicos, el petróleo, etc.), el resultado es el caos bárbaro con el que nos encontramos hoy.

En la actualidad la cuestión palestino-israelí se ha convertido en internacional, pero a la vez se ha multiplicado como local. Como ocurre en España, sirve para marcar distancias entre unos y otros con una frivolidad pasmosa.

Con Netanyahu y el apoyo de Trump es difícil que se logren medidas eficaces. Israel está tratando de imponer una lógica de la fuerza que se sostiene finalmente en el mandato divino, el del "pueblo elegido", que lo justifica todo. Es lo que les interesa más, pero la más complicada de sostener y de llegar a algún resultado que se pueda aceptar por las partes.

Mientras tanto Israel juega la estrategia de los hechos consumados: la destrucción de personas y territorios que se hacen inhabitables. Son más de 66.000 muertos los que se acumulan y cientos de miles, millones, los desplazados. Se expulsa o mata y se repuebla. Esto, nos dicen, no puede considerarse un "genocidio". Habrá que reformar el diccionario o buscar nuevas palabras.

Muchos judíos huyeron de Rusia, donde aprendieron estás tácticas en sus propias carnes. Ahora algunos iluminados ponen en práctica lo aprendido. Invade, destruye y repuebla.

Le pedimos mucho a la paz, que sea justa, que convenza a todos, que tenga futuro. Algunos dicen que se contentan con un alto el fuego,

Noticias de Navarra, 20 de mayo 2025

* Alejandro Tobalina "Las líneas rojas que separan a Israel y Hamás pese a la aceptación del plan de Trump: "Solo podemos aspirar a un cese de hostilidades"" 20minutos 4/10/2025 https://www.20minutos.es/internacional/las-lineas-rojas-que-separan-israel-hamas-pese-aceptacion-plan-trump-solo-podemos-aspirar-un-cese-hostilidades_6402605_0.html

jueves, 21 de agosto de 2025

Raras paces

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las noticias sobre unas hipotéticas paces logradas por Donald Trump no son nada buenas. Pese a su propia retórica, ni Ucrania ni Gaza tienen buenas perspectivas, es decir, algo que se pueda llamar sin sonrojo "paz".

Lo que Putin propone a Trump como "paz" no es más que la consolidación de la conquista de territorios ucranianos y asegurarse que Ucrania quede lejos de la OTAN y de Europa. La guerra es un poderoso instrumento de propaganda interna ante la que cabe poca resistencia. El control de los medios por parte del Kremlin garantiza que la resistencia a Putin se tenga que producir lejos del territorio, Muchos rusos se han creído lo de las necesidades defensivas y ven normal su comportamiento que, por otra parte, ha sido una constante rusa, hacerse con todo el territorio. La cita en Alaska con Trump sirvió para recordar a los rusos que antes fue "suya", pero que son un "país generoso". Los que opinan de otra manera mantienen silencio ante las perspectivas de la represión, ya sea por caídas de ventanas y puentes o ser mandados a la otra punta del país, en la mejor tradición del uso de Siberia.

Lo que ocurren en Gaza tampoco puede ser llamado "paz", aunque sea también una forma de manipular el lenguaje por parte de Benjamín Netanyahu. Aquí el caso es muy diferente porque no se trata de un "enemigo" tradicional, como es el caso de Rusia, sino de un "amigo tradicional", Israel. La "paz" de Netanyahu consiste en la destrucción del otro. La excusa es esa "necesidad existencial" que presenta la destrucción absoluta del otro como objetivo final. Tampoco evidentemente es paz o al menos lo que se entiende en el resto del planeta.

La frustración de Trump aquí es relativa porque cree que Israel hace lo que debe, aunque se trate de un "genocidio" en toda regla. La hipocresía de Netanyahu al pedir el Premio Nobel de la Paz para Trump es uno de los actos más descarados que hemos visto en décadas. Nos muestra la "simpleza" ególatra de Trump y cómo Netanyahu le tiene tomada la medida.

Rusia acaba de decir que lo del encuentro con Zelenski requiere "mucha preparación" mientras intensifica los ataques sobre Ucrania en un intento de conquistar más territorio y que este se consolide como "ruso" en el caso de que la paz de Trump llegue en cualquier momento.

La visita de líderes europeos a Trump apoyando a Zelenski en su defensa del territorio ucraniano anexionado —también el anexionado en diversos episodios anteriores— muestra al presidente norteamericano que Ucrania no está sola. No sería inteligente dejarla sola porque la experiencia europea sabe hasta dónde puede llegar Rusia en su proceso de expansión, algo comprobado tras la II Guerra Mundial y la creación de repúblicas títeres de Moscú.

Las guerras de Ucrania y en Gaza son guerras imperialistas, territoriales, lo que afecta a cualquier proceso de paz o similar. Las condiciones de Putin son inaceptables para los ucranianos que luchan por liberar su territorio invadido y rusificado, que es la estrategia que siempre ha mantenido. La paz rusa incluye desplazamientos de población y su sustitución por emigrados rusos. La paz de Netanyahu incluye la anexión de territorios y su repoblación por colonos israelíes.

Las dos guerras desembocan en conceptos diferentes de lo que se entiende por "paz". Por eso se suele hablar de "paz justa" y en este caso no lo son ninguna de las dos. Para Donald Trump, la "paz" es la posibilidad de hacerse una foto estrechando manos mientras sonríe a la cámara.

Hemos visto el proceso seguido en Ucrania en lo que Putin y él han llamado la "guerra de Biden" en un intento de desmarcarse de sus propias acciones. En el caso de Putin está claro; en el de Trump, incluyen chantajes sobre defensa e información y el cobro de servicios usando los depósitos de "tierras raras" ucranianos como garantía. Con Trump, la paz tiene un precio. Los testimonios de los ucranianos señalan que no han muerto miles de personas para que luego se regalen sus tierras en un proceso llamado de "paz".

En el caso de Israel, ya sea por la interpretación peculiar de promesas bíblicas o el simple fanatismo político, la "paz" incluye el exterminio, al final del cual no habrá enemigo, una absurda idea que garantiza justo lo contrario.

Puede que Donald Trump sea un genio de la retórica, pero desde luego no lo es de la política y menos de la política internacional. Pese a lo que crea de sí mismo y su misión, no hay paz verdadera a la vista. Lo malo de esto es que a los conflictos existentes se les suman los nuevos, que son imprevisibles.

martes, 19 de agosto de 2025

El narcisismo de Trump

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Por mucho que hablemos del narcisismo de Donald Trump nunca deja de sorprendernos. No nos damos cuenta de la forma de verse a sí mismo, a los demás y la forma en la que cree que los demás le ven. Todo ello es esencial para entender su comportamiento pasado presente y futuro. De ser el presidente de un país pequeño, probablemente sería tratado de una forma muy distinta, pero evidentemente los Estados Unidos que maneja como un rey absoluto, no es un país pequeño sino un arma de enorme potencia y que causa trastornos en todo el mundo con el más pequeño de sus estornudos.

Los efectos de su personalidad los comentamos a menudo. Creo que Trump es el único ex presidente que ha tenido un protagonismo constante entre sus dos mandatos. La necesidad de ser el centro de atención marca muchas de sus acciones y palabras,

La noticia que nos llega a través de RTVE.es / Agencias no nos deja mucho margen interpretativo en el sentido comentado anteriormente: 

Un micrófono abierto ha captado este lunes al presidente estadounidense, Donald Trump, diciendo que es por él por lo que su homólogo ruso, Vladímir Putin, quiere alcanzar un acuerdo sobre Ucrania.

El comentario se lo hizo Trump al presidente francés, Emmanuel Macron, antes del inicio de una reunión en la que participaron ambos líderes junto al mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, y otros altos funcionarios europeos.

"Creo que quiere llegar a un acuerdo. Creo que quiere llegar a un acuerdo por mí, ¿entiendes? Por muy descabellado que suene", le susurró Trump a Macron en la Sala Este de la Casa Blanca antes de indicar al mandatario francés que tomara asiento para comenzar la reunión.*


Cuando leo esto me vienen a la mente unas imágenes de la primera reunión de uno de los grupos "G" a los que asistió. Entonces Trump era visto por la comunidad internacional como una especie de "accidente", una anomalía que llegaba desde los Estados Unidos. Recuerdo a Trump dando codazos para avanzar hasta la primera línea de líderes.

Recientemente no hubo forma de sacarle de la foto del Mundial de Clubes al que asistía para la entrega de medallas, se quedó con la original.


Que ahora le haya revelado a Emmanuel Macron que cree que Putin quiere llegar a un acuerdo de paz en Ucrania "por él" no debería extrañar a nadie y permitirnos comprender mejor hasta qué punto el presidente ruso le tiene tomada la medida.

Putin ha comprendido a Trump. Probablemente sea la persona en el mundo de la política internacional que mejor le ha entendido, que conoce el fondo de su personalidad. Sabe bien qué resortes debe tocar para controlar a Trump.; sabe bien que Trump creerá como "normal" todos los halagos que se le dirijan. Comentamos hace unos días como Vladimir Putin hacía suya la teoría de Trump: esta era la guerra de Biden y si Trump hubiera estado en el poder no se habría producido. Que Putin haga esto es muy significativo y un indicador de que no va a ceder nada.


OKDiario

En la mejor tradición orwelliana. "La paz es la guerra". La realidad es que tras los halagos al ego de Trump, Putin no cede un milímetro. La "paz" significa para él quedarse con la parte de Ucrania ocupada, consolidarla internacionalmente como frontera reconocida y, en el futuro, ya veremos si se para ahí.

Que Donald Trump piense que esto es un "trato" pensando en él, como un acto de devoción al "mejor presidente" de los Estados Unidos, un líder mundial al que se le debe conceder el Premio Nobel de la Paz, etc., no deja de ser una broma macabra y de mal gusto. Que no se preocupe Trump, que la Historia le pondrá en su lugar.

Hemos insistido en los efectos devastadores de Trump sobre la democracia norteamericana, su uso de las fuerzas de marines y Guardia Nacional para atacar a los feudos de sus rivales; en el hundimiento de la confianza internacional en los Estados Unidos como aliados. Ahora, las palabras de Trump pensando que Putin accederá a un acuerdo (ya sabemos cuál) "pensando en él", son un aviso más de peligro. El narcisismo de Trump necesita mostrarlo como el centro de la "paz", de un mundo que siga sus deseos porque todos le aman, un mundo en el que todo se hace por él.

Los que mejor lo han entendido son Putin y Netanyahu, amantes de la paz, como todos sabemos.

 

 

* "Trump, a Macron sobre Putin: "Creo que quiere llegar a un acuerdo por mí. Aunque suene descabellado"" RTVE.es /Agencias 19/08/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250819/trump-macron-putin-acuerdo-ucrania/16700373.shtml 

lunes, 14 de abril de 2025

Extraños caminos para la paz

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las dos grandes guerras en marcha, la de Ucrania y la de Gaza, le deben mucho a la palabrería de Donald Trump. Tanto Rusia como Israel le han tomado la medida al presidente norteamericano y a su triunfal ego, por lo que han aprendido a disociar los discursos de paz de las acciones de guerra. Mientras Trump se ve pillado en su propio triunfalismo narcisistas, los belicistas gobiernos de Putin y Netanyahu aprovechan para ir a los suyo, es decir, a continuar masacrando poblaciones y ganando terreno. Saben lo que hacen.

El artículo de Carlos Pérez, en 20minutos,  con en el titular "Rusia contradice a Trump y aleja las esperanzas de acabar pronto con la guerra el día que comete una masacre en Ucrania" podemos leer en su inicio:

Las negociaciones entre Rusia y Estados Unidos para acabar con la guerra en Ucrania "marchan bien", pero quizás no tan bien y no tan rápido como ha asegurado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Este domingo el Kremlin ha matizado las palabras que el líder estadounidense pronunció un día antes, reconociendo que las negociaciones con Washington avanzan positivamente, pero contradiciendo cualquier esperanza de que el conflicto se vaya a resolver en un corto periodo de tiempo. Las relaciones entre Rusia y Ucrania que Trump aseguró que "están yendo bien" chocan con las continuas violación de la tregua sobre instalaciones energéticas por parte de Kiev y Moscú y con el aumento de los ataques rusos sobre territorio ucraniano. El último este mismo domingo en el centro de la ciudad de Sumi, al noreste de Ucrania, donde han muerto más de 30 personas, incluidos dos menores.* 

Tanto Rusia como Israel, pese a ser el uno opositor y el otro aliado, comparten una misma estrategia, la derivada de la comprensión de que Trump trata de vender algo que no tiene que ver con los hechos, sino con la fabricación de su propia imagen, la del "pacificador" universal. Para pacificar, Trump necesita primero de una "guerra", que luego venderá como "paz" alcanzada gracias a sus esfuerzos.

Si ayer mencionábamos "la guerra que nunca habría ocurrido de ser él el presidente", tratando de empañar la imagen de Biden y los demócratas como desastre de la Historia, los rusos han comprendido que mientras digan que "todo va bien" (aunque lento), la cuestión está controlada.

¿Hay alguien que dude que los rusos solo entiendan la "paz" como "victoria" y la "victoria" como "anexión" de tierras? ¿Hay alguien que lo entienda como "retirada" o "negociación" tras una campaña invasora? A Trump le trae al fresco la paz; lo que quiere es el titular de que aquello que decida llamar "paz" ha sido gracias a él.

Si lo Ucrania ya es malo, al menos la Unión Europea está encima y no puede —por más que lo intente— ser ignorada, no puede dejar que esa todo una cuestión ruso norteamericana, como pretende, lo de Israel y Gaza es mucho peor.

Netanyahu comprendió rápido que nadie le iba a poner freno, sacándole provecho a la osadía de Hamás, el segundo peor enemigo de los gazatíes. Los escudos justificativos de Israel son el terrorismo de Hamás y el antisemitismo. Nadie puede apoyar a Hamás y muchos temen enfrentarse de forma rotunda a Israel por miedo a ser acusados de anti semitas rompiendo relaciones o aplicando sanciones. Hemos visto la vergüenza de Víktor Orbán recibiendo con los brazos abiertos a Benjamín Netanyahu con los brazos abiertos y retirándose de la Corte Penal Internacional, que reclama al primer ministro israelí por crímenes contra la humanidad, por genocida. Solo Trump y Orbán reciben a Netanyahu como "amigo". Solo la ultraderecha está de acuerdo.

La guerra le suma al "juego" terrible de destrucción el ser un "juego retórico", un juego que acumula a la violencia la desfachatez que demuestran gracias las condiciones creadas por los Estados Unidos de Trump. De esta forma, Trump ha destruido la confianza mundial en el papel serio de la superpotencia, convirtiéndose en una entidad maquiavélica que no busca poner un orden justo internacional, sino que aprovecha su posición para su propio beneficio a cualquier coste.

Adiós al viejo sueño de los Estados Unidos de poder realizar un orden más justo y en paz; a la basura miles de películas vendiendo la generosidad norteamericana al mundo. Adiós a la llegada triunfal del 7ª de Caballería, hoy un impresentable desfile de oscuros intereses imperiales y empresariales-


Lo que queda son unos Estados Unidos abrazando dictadores y genocidas, una pérdida de desconfiados aliados, un lote de ex amigos chantajeados. Esto no es solo cuestión de estrategias y beneficios; están sobre la mesa principios básicos, algo que Estados Unidos, Rusia e Israel están tirando por la borda. ¡Son extraños caminos para la "paz"!

Está por ver cuánto tiempo le seguirán, dentro y fuera, comprando su discurso. Tener como aliados a Putin y Netanyahu no es el mejor capital para invertir en futuro.

  

* Carlos Pérez Palomino "Rusia contradice a Trump y aleja las esperanzas de acabar pronto con la guerra el día que comete una masacre en Ucrania" RTVE.es 13/04/2025 https://www.20minutos.es/internacional/rusia-contradice-trump-aleja-las-esperanzas-acabar-pronto-con-guerra-mismo-dia-que-comete-una-masacre-ucrania-5700494/

lunes, 24 de marzo de 2025

Paz en tres idiomas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En 20minutos se resalta la actitud norteamericana ante las extrañas conversaciones para tratar de llegar a algo en la Guerra de Ucrania. El titular de la noticia nos habla ya de "sensaciones", una extraña expresión ante algo tan real como una guerra y tan complejo como son unas negociaciones en los términos en que estas se están dando. En el texto de la noticia se nos explica que: 

Steve Witkoff, uno de los asesores principales del presidente de EEUU, Donald Trump, se mostró optimista este domingo ante las reuniones que se celebran en Arabia Saudí sobre la guerra en Ucrania y afirmó que cree que el presidente ruso, Vladimir Putin, "quiere la paz".

"Tengo la sensación de que quiere la paz", dijo Witkoff en una entrevista con la cadena Fox News Witkoff.*


 

¿"Optimismo"? ¿"Sensaciones"? Es una extraña forma de "percibir" en algo tan concreto como lo puesto sobre la mesa. Mientras Steve Witkoff tiene "sensaciones", los medios hacen recuento de las bombas, misiles, drones, etc. que Putin ha enviado a Ucrania, un número más que considerable que hace dudar de la "sensibilidad" del norteamericano.

A la vista de la experiencia que tenemos con Vladimir Putin habrá que matizar mucho sobre si las sensaciones son "reales" o solo una ensoñación de los estadounidenses que, guiados por las palabras de su presidente, son capaces de darle la vuelta a la realidad que tenemos delante.

Trump nos repite cada día que todo va bien y que finalmente será él quien logre la senda de la paz. La guerra es muy dañina para muchas cosas y las palabras suelen ser sus víctimas. Hoy por hoy, no sabemos a qué le llama Trump "paz" o si significa lo mismo para todos los implicados, incluso para los alejados, como ocurre con la Unión Europea, esa que se hizo para "fastidiar" a los Estados Unidos.

Pero son palabras como "Ucrania", "paz", "guerra", "anexión", "invasión", etc. con las que se juega diariamente. Trump está acostumbrado a hacerlo todos los días; Putin, hombre de pocas palabras, deja que jueguen con ellas mientras renombra los territorios y reparte pasaportes rusos, mientras manda miles de niños ucranianos al fondo de Rusia a lavarles el cerebro cambiando el sentido de sus palabras. "Rusia", ahora, se pronuncia "patria". Problemas del traductor.


En qué momento Trump anunciará que ya hay "paz" y en qué consiste dependerá de la voluntad de Putin, que se sabe cada día más fuerte, pues a la presión bélica propia se le añaden los chantajes norteamericanos que sin pudor alguno se ejercen sobre Ucrania y los ucranianos. Cuando Ucrania no quiera ceder en algún punto ruso, a los Estados Unidos le basta con dejarla sin municiones o sin información logística. En ese momento, Putin se ríe y dice algo en ruso. Con amigos así no hacen falta enemigos.

La duda que tienen muchos es qué ocurrirá cuando la "paz" de Putin y Trump requiera bendecir los territorios ocupados por Rusia en Ucrania. ¿Tendrán los enviados de Trump la "sensación" de que eso es la "paz"? Pues probablemente, porque está claro que la "paz" significa para Estados Unidos quedarse con las infraestructuras energéticas y las "tierras raras" y para Putin quedarse con los territorios. En medio queda Ucrania pensando en qué momento alguien cambió el diccionario. 

 


* "EEUU y Ucrania inician las negociaciones en Riad y el entorno de Trump confía en Putin: "Tengo la sensación de que quiere la paz"" 20minutos / Agencias 23/03/2025 https://www.20minutos.es/internacional/eeuu-ucrania-inician-negociaciones-riad-entorno-trump-confia-putin-tengo-sensacion-quiere-paz-5693710/ 

miércoles, 19 de febrero de 2025

El nuevo apóstol de la paz

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Donald Trump sigue adelante con sus ideas, algo que los demás deben aceptar sin más. Algo extra debe tener el voto en Estados Unidos que permite decidir sin consultar sobre lo que ocurre en el resto del mundo.

Si hace unos días el enviado de Trump a la conferencia de Múnich, J.D. Vance, se permitía el lujo de criticar a Europa por la situación de la "libertad de expresión" viniendo de un país en el que están retirando libros de las escuelas, deportando a decenas de miles de personas, ampliando cárceles extraterritoriales como Guantánamo y alquilando otras, etc., es ahora el momento de "llevar la paz" a Ucrania dando a su invasor lo que pide.

Lo que está haciendo es algo más que en erigirse en rey del planeta, algo más que ningunear a Europa, aplaudiendo a su enemigo declarado con hechos. Trump está destrozando el sistema, el orden mundial que — por muy imperfecto que sea — es mejor que dinamitar las alianzas, sembrar el recelo y adentrarnos a todos en una oscuridad para la que no hay más garantías que su voluntad de ser el autoproclamado apóstol de la paz.

El editorial del diario El País es rotundo en su valoración de lo que supone para todos esta nueva situación. Tras unas críticas iniciales sobre el reconocimiento a Rusia y la validación de su invasión, el editorialista cierra con diversas advertencias y consideraciones:

Pero el diálogo ruso-estadounidense empezó marcado también por otros presagios. Además del calculadísimo desplante a los europeos, abundan los síntomas de pobreza e improvisación negociadora. Las declaraciones del secretario de Defensa de EE UU, que dio por descontadas cesiones de calado a Moscú antes siquiera de empezar a hablar, son una prueba de ello. En la Administración Trump, ni la voluntad ni la capacidad resultan tranquilizadoras.

Rubio señaló la disposición de EE UU a explorar nuevas posibilidades de relación con Rusia si se logra un final del conflicto. Esa preocupante disposición y la guerra comercial contra la UE desatada por Trump horas antes de anunciar su conversación con Putin deben llevar a los europeos a una reacción unida, firme, ambiciosa y rápida.

Es preciso seguir intentando persuadir a Donald Trump con los argumentos de la lógica, de los principios y de los intereses. El diálogo ruso-estadounidense es incipiente, no todo está perdido y, si bien no parece creíble lograr un cambio completo de actitud, tal vez se puedan al menos contener algunos daños. Pero en paralelo es imperativo empezar a adaptarse con urgencia al nuevo mundo que la conferencia de Múnich y la reunión de Riad esbozan: uno en el que Europa ya no puede confiar ciegamente en su aliado histórico. Hay que despejar esa ilusión y actuar para vivir en este nuevo escenario sin renunciar a la libertad, la seguridad y la prosperidad. Ni al Derecho internacional. Si Trump se ha convertido en un problema para Europa, la solución pasa por una mayor integración de la UE.*

 

Puede que algunos no entiendan que, por muy cercanos que se encuentren a la ideología de populismo trumpista, Trump no acepta más que la sumisión sonriente, el halago constante, que acabarán viendo su papel de simples peones en una partida mundial a dos bandas, cuyo tablero es Europa. Trump impone sus propias condiciones (y negocios) en Ucrania y pretende que el mundo le salude como mensajero de paz. Las expresiones anteriores sobre que con él en la Casa Blanca no habría habido guerra o que acabaría con la guerra en 24 horas con una llamada telefónica no solo eran bravuconadas, sino bravuconadas posibles impuestas.

Excluir a Ucrania y a Europa, a los que impone decisiones sobre algo que les afecta, como es su territorio y su futuro, es muy grave. Para ello tiene que hacer creer que Europa está "enferma" —para eso envió a Vance y ahora a Marco Rubio con ese mismo mensaje implícito— y que por ello no puede alcanzar la paz. Eso es algo que el mundo deberá a Trump, pues para ello ha sido enviado, el nuevo mesías.

Toda esa retórica ridícula, destinada sobre todo a consumo interno, en el caso de Trump es algo más que palabras; son, como hemos dicho, bravuconadas posibles. Su concepto de "eficacia" le lleva a intentar cumplir cualquier disparate porque no tiene ya a nadie con cabeza alrededor, algo de lo que se ha encargado nombrando un equipo que ya levantaba chispas en los titulares conforme se iban anunciando, de corruptos a racistas, pasando por agresores sexuales. Todo está ahí para la Historia.

 

* Editorial "Nefasto diálogo entre EE UU y Rusia" El País 19/02/2025 https://elpais.com/opinion/2025-02-19/nefasto-dialogo-entre-ee-uu-y-rusia.html 

lunes, 20 de noviembre de 2023

Todos necesitan un acuerdo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La noche del domingo cae mientras la prensa internacional se hace eco de lo publicado por The Washington Post, la posibilidad de cerrar un acuerdo para la liberación de los rehenes en manos de Hamás, la principal excusa para la ofensiva israelí. Los familiares de los rehenes, nos dicen, presionan sobre Netanyahu y su gobierno, con lo que se produce un peligro mayor para su supervivencia, ser bombardeados por las propias tropas israelíes.

En Antena 3, Miriam Vázquez señalaba anoche:

Todavía no hay confirmación oficial pero podría estar próximo un acuerdo entre Israel y Hamás. 'The Washington Post' publicaba en su última edición que ese pacto ya se habría sellado en un documento de 6 páginas en el que se incluirían 5 días de pausa de los bombardeos sobre Gaza a cambio de la liberación de decenas de rehenes.

Según el mismo medio en este acuerdo habría actuado Catar como mediador y podría ponerse en marcha en los próximos días permitiendo la salida de niños y mujeres secuestrados por el grupo islamista y la primera pausa sostenida de la ofensiva israelí. También se establece vigilancia aérea para monitorear el cumplimiento del mismo.

Adrienne Watson, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, desmentía a través de su perfil en la red social X que se hubiese cerrado el acuerdo aunque sí confirmaba que se "trabaja duro" para alcanzarlo.*


Por encima de cualquier retórica de las partes, lo cierto es que necesitan urgentemente una salida a la situación, algo que libere las inercias generadas desde el comienzo. Tienen que encontrar algún tipo de acuerdo que les permita frenar la locura incontrolada que se ha producido. Israel sabe el coste de muertos que puede producir la entrada a mirar debajo de cada casa, de cada piedra en Gaza, y Hamás sabe que toda esta destrucción tiene un enorme coste humano que se volverá contra ellos en cualquier momento. La guerra propagandística se basa en la destrucción de unos y otros con resultados diferentes. Israel no puede exterminar a la población; Hamás no puede conquistar nada, solo sobrevivir y eso se vuelve contra ellos también.

Pocas veces hay tantas voces señalando que esto es una locura bárbara, que solo causará muerte, destrucción y un futuro convertido en un peligros pozo sin fondo, un futuro como un campo minado con un pueblo entero caminando entre escombros y muertes. Ni supervivencia ni seguridad; solo oscuridad y terror.

En RTVE.es también se hacen eco de la proximidad de un acuerdo:

Está "más cerca" que nunca, ha dicho el asesor adjunto de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jonathan Finer, al canal NBC. Aunque no ha querido precisar cifras de liberados, ha señalado que serían "mucho más de doce": "Lo que puedo decir en este momento es que algunas de las áreas pendientes de desacuerdo, negociaciones muy complicadas y muy sensibles se han reducido", ha expresado Finer en el programa "Meet the Press'.

Finer tampoco ha detallado cuándo sería la pausa de las hostilidades, pero ha subrayado que es necesaria para "mover rehenes por un campo de batalla muy peligroso". El cese de los combates, además, facilitaría "la distribución de asistencia humanitaria en toda Gaza". "Esa es una prioridad bajo cualquier circunstancia, incluso si no hay un acuerdo de rehenes", ha enfatizado.

Las informaciones sobre el estado del acuerdo, mediado también por Qatar, han sido confusas durante toda la jornada. Mientras el diario estadounidense The Washington Post publicaba este domingo que las tres partes han pactado cinco días de pausa en los combates a cambio de la liberación de los secuestrados en los próximos días, un portavoz de Estados Unidos se apresuraba a desmentirlo, en declaraciones a Reuters, limitándose a confirmar que están trabajando en el tema.** 


Las guerras de propaganda son terribles porque no buscan la victoria, sino la derrota rentable, el acto que ejerza presión desde el exterior del conflicto. Hamás no tienen posibilidades de ganar nada, pero la comunidad internacional ve y condena lo desproporcionado y bárbaro de la respuesta israelí ante cientos de miles de personas encerrados, sin salida y a expensas de cualquier ataque. Entre ellos se encuentran entremezclados los miembros de Hamás que nunca han tenido reparo en usar civiles. No han sido los únicos en hacerlo y no serán los últimos. Me vienen a la mente los llamados del coronel Gadafi en Libia para que la población acudiera a su lado para evitar los bombardeos. No hay guerra limpia, pero sí las hay muy sucias.

¿Erró en sus cálculos Hamás? ¿Se equivocó al no prever la respuesta brutal de Israel a los actos de secuestro y asesinatos con los que se "celebró" aquel controvertido inicio? Indudablemente. Un Netanyahu que no se puede permitir mostrar debilidades a cualquier precio se lanzó a una campaña de destrucción.

La necesidad de un acuerdo de algún tipo es acuciante, aunque ninguno quiera mostrarse como que ha cedido. Pero esto ya hace tiempo que dejó de tener sentido en cualquier orden, político, táctico o defensivo. Es simplemente una locura genocida, una matanza de personas indefensas con las que tendrán que bregar sus responsables políticos.

Tras un alto el fuego, aunque entre ayuda humanitaria, comida, alimentos y energía, el nivel de destrucción es tal, que lo que espera en Gaza es un infierno sin salida. Con los pasos cerrados —¿quién sensato se haría cargo de los refugiados, sin casa, alimentos, pendientes sobre el vacío?—, lo que se acumula es el dolor, la miseria y el peligro de la desesperación.

Esperemos que realmente se produzca rápidamente una pausa en la locura, un momento que permita el descanso y la esperanza, aunque esto está todavía muy lejos. Habrá que ver, además, si los que han estado detrás de todo esto —los que sean— están dispuestos a que Estados Unidos se apunte el tanto del acuerdo de paz o si buscarán sabotearlo. 

* Miriam Vázquez "Israel y Hamás podrían llegar a un acuerdo que incluya 5 días sin bombardeos a cambio de liberar rehenes" Antena 3 19/11/2023 https://www.antena3.com/noticias/mundo/israel-hamas-podrian-llegar-acuerdo-que-incluya-5-dias-bombardeos-cambio-liberar-rehenes_202311196559feb732499c00014cc9cf.html

** "EE.UU., Israel y Hamás ultiman un acuerdo para liberar rehenes: "Está más cerca que nunca"" RTVE.es 19/11/2023 https://www.rtve.es/noticias/20231119/eeuu-israel-hamas-trabajan-acuerdo-provisional-para-liberar-rehenes/2461278.shtml