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domingo, 8 de febrero de 2026

De los despidos en The Washington Post a los medios egipcios

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En RTVE.es nos dan amplia información sobre una crisis periodística, la de The Washington Post, toda una institución dentro del periodismo norteamericano y también mundial. Recordemos que el caso "Watergate", que acabó derribando la presidencia de Richard Nixon en el periodo 1972-1974, se gestó desde las investigaciones de los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein, pertenecientes a la plantilla de The Washington Post.

Pero mucho ha cambiado el papel y la forma de verse a sí misma de la Prensa. El triunfo final de las tesis instrumentalistas, por llamarlas así, aleja a los medios de la otra posibilidad: estar al servicio de la ciudadanía, una labor de vigilancia y explicación que asegure que los ciudadanos tienen una información objetiva y capaz de orientar sus decisiones.



Pero en un mundo que lleva a la presidencia al rey de las "fake news", que considera "antiamericanas" las críticas, etc., es difícil sobrevivir, por lo que se invierten los resultados y los medios son más poderosos en la medida en que se acercan al poder y concebidos como empresas cuya única obligación es conseguir beneficios. Lo que tengan que hacer para conseguirlos comienza a importar poco.

El artículo analiza los entramados de motivos por los que The Washington Post se deshace de una parte importante de su plantilla. Aunque es la dimisión de su director ejecutivo lo que llega a los titulares, el centro está en otro lugar:


El director financiero del periódico, Jeff D’Onofrio, será el editor y director ejecutivo interino. Se incorporó al Post en junio tras pasar por Google, Yahoo y otras empresas. En un mensaje al personal, señaló que los datos de los lectores guiarán las decisiones estratégicas del diario.

Los sindicatos del Post celebraron la salida de Lewis, afirmando que era necesaria y acusándole de haber intentado destruir una institución periodística histórica. Exigieron a Jeff Bezos, propietario del periódico desde 2013, que revierta los despidos o venda el diario a alguien dispuesto a invertir en su futuro. Bezos calificó el relevo en la dirección como una oportunidad extraordinaria para el periódico.

La marcha de Lewis se produce pocos días después de que el Post recortara aproximadamente un tercio de su plantilla, afectando a todos los departamentos. Fue criticado por no estar presente durante los despidos, que el exdirector ejecutivo Marty Baron describió como uno de los días más oscuros en la historia del periódico.*



Ya hay dos mensajes claros en el primer párrafo citado. Uno es la experiencia del recién incorporado a la dirección, Google y Yahoo, es decir las grandes empresas tecnológicas, las redes sociales, algo que no es precisamente el perfil para un periódico salvo que se valore su experiencia en ellas como lo que necesita un periódico. La otra es la idea perversa de que serán los lectores los que marquen la "dirección". Esta perversión informativa es la que permite manipular la información con la excusa del gusto o atracción. Por definición, el lector debe ser informado de lo que no sabe y es de su incumbencia. Las redes sociales parten del principio contrario: dan al lector o usuario lo que desea. Entendemos entonces que es la manipulación del deseo lo que prima. Te dan lo que quieres y las técnicas de manipulación te acercan o alejan, según los casos, de aquello que interesa a los nuevos medios con un enfoque basado en burbujas informativas y en atracciones triviales. Lo podemos ver con claridad en muchos medios nacionales e internacionales, que son capaces de inundarnos con informaciones intranscendentes, con personajillos elevado a la fama por las más increíbles trivialidades; son medios en los que los pasatiempos ascienden en la jerarquía informativa de la página, donde se crean crecientes secciones de mascotas mientras decrecen otras trascendentales para nuestra vida ciudadana.

El respaldo de las grandes tecnológicas al trumpismo es por la coincidencia estratégica que margina de las páginas todo aquello que se aleje de los intereses de los grandes grupos del llamado "capitalismo informativo".

En el mismo texto se nos explican los resultados de los despidos (llamados con el término eufemístico de "ajustes"):

 

La repercusión más crítica de este ajuste se ha centrado en los corresponsales que cubren conflictos bélicos y crisis internacionales. La periodista Lizzie Johnson, quien se encontraba en Ucrania de corresponsal, hizo público su despido a través de la plataforma de X: "Me acaban de despedir del Washington Post en plena guerra. No tengo palabras. Estoy devastada".

Según otros testimonios publicados en esta red social, el cese de Johnson no es un caso aislado. La jefa de la sede de El Cairo, Claire Parker, aseguró que había sido despedida junto con toda la plantilla de corresponsales en Oriente Medio por razones que no comprende: "Es difícil entender la lógica". También el corresponsal en Siria, Kareem Fahim, sentenció su salida tras años de cobertura de riesgo: "Un último viaje a Siria para el Washington Post que terminó con un despido".* 

Quizá no sea tan difícil comprender esa "lógica" en los despidos. Se trata de dejar fuera a los norteamericanos de dos centros informativos esenciales y en los que el trumpismo tiene especial interés en ejercer el control.

No es necesario siquiera que se realicen acciones informativas específicas, basta con hacer desaparecer los conflictos. El silencio, la invisibilidad, siempre han sido los mejores aliados de aquellos que tienen el poder y la voluntad de hacerse con el control de la sociedad. Los norteamericanos tienen desde ahora lo que supone ese recorte de corresponsales en zonas calientes, zonas en las que se ven envueltos directamente.

50 aniversario de Watergate en TWP

Esto no es la primera vez que ocurre. Este blog comenzó con la Primavera Árabe, especialmente en Egipto, donde tenía amigos y compañeros y existía una amplia prensa independiente en ingles. A través de ella se podía uno informar de lo que estaba ocurriendo críticamente; podías acceder a la situación y pensar sobre ello. La dictadura de Abdel Fattah al-Sisi lo cambio todo. No solo se dejó de ejercer la crítica (que pasó a considerarse como "anti egipcia", por lo que denunciar situaciones te podía llevar a la cárcel. Pronto los periódicos críticos fueron adquiridos por los empresarios poderosos y ofrecidos como "regalo", limpios de críticas, al presidente. Los efectos no se hicieron esperar: los medios solo ponderaban los "éxitos" de Egipto y salía hacia el extranjero ofreciendo una imagen limpia, centrada sobre todo en la atracción del turismo. Como resultado es muy difícil saber qué pasa realmente en Egipto tras esa cortina de felicidad aparente.

Sin información solo es posible el distanciamiento. A veces son informaciones que hay que leer entre líneas o recurrir a fuentes directas de otros medios extranjeros, sí como esos corresponsales despedidos de Egipto y Oriente Medio. Despidiendo a sus corresponsales en la zona The Washington Post contribuye al silencio y manipula nuestra percepción de la zona.

Escribir críticamente sobre Egipto, algo que inicialmente mis amigos egipcios valoraban positivamente, pronto se convirtió en un "problema" para ellos que veían complicaciones en nuestra amistad. Dejaron de luchar por un Egipto más justo y se adaptaron al Egipto de castas y dinero, empezaron a mirar para otro lado.

Amnistía Internacional  3/05/2020

The Washington Post mira también hacia otro lado con el despido de sus corresponsales de esas dos zonas. ¿Qué sentido tiene abandonarlas? Por mucho que se nos hable de ajustes, viabilidad, etc. la realidad es que los medios sobreviven por su calidad informativa entendida como una conexión con los problemas reales. Lo demás es negocio y claudicación.

El ejemplo de Egipto no tiene más intención que avisar sobre un desastre político que ya conocemos: el aumento de un populismo mezcla de fanatismo y trivialidad. Esto es lo que teorizan unos y practican otros para hacerse con el control político, económico y social.

Tenemos cada vez más unas sociedades bombardeadas por los medios y redes, pero con un desconocimiento creciente de lo que pasa a nuestra alrededor; es la perfección de la manipulación. Más información, menos conocimiento.

Muchas redacciones se sublevan ante estas perspectivas. La respuesta son los despidos renombrados como "ajustes" necesarios y una forma de poner el medio al "servicio" de los ciudadanos. Nada más falso. 

 

* "Dimite el director ejecutivo del Washington Post tras centenares de despidos" RTVE.es(Agencias 8/02/2025 https://www.rtve.es/noticias/20260208/dimite-director-ejecutivo-del-washington-post-tras-centenares-despidos/16928480.shtml

viernes, 10 de octubre de 2025

Periodistas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Ser periodista nunca ha sido fácil. No solo llega a la realidad antes que los demás sino que tienes que contarla. Y eso no le gusta a todos, más en un mundo mediático en el que más y el que menos quiere ser la nueva otra cara de la moneda, un "influencer".

Este último no cuenta lo que ocurre sino que busca una reacción determinada ante lo que ocurre o se inventa. Se teoría básica es la de la mediación: entre los hechos y las reacciones pueden ocurrir muchas cosas según cómo lo cuentes.

Los "influencers" no son solo personas maquilladas diciendo lo primero que se les pasa por la bien peinada cabeza. Están los otros influencers, los que están en la sombra, los que miden con electrodos las repuestas de los demás antes de lanzarlas al aire, los de los gabinetes de comunicación al servicio de cualquier cosa o causa, los que deben consultar en el diccionario la diferencia entre palabras, como "verdadero" frente a "verosímil".


Pero hemos creado un mundo de influencers, lo que complica la vida del periodista, que deja de ser alguien que informa, para ser visto como un obstáculo para imponer una visión particular del mundo. La ingenuidad de pensar que en un mundo súper informado la gente estaría cerca de lo verdadero, lo bello o lo justo ha sido grande. Más información y más medios tienen como resultado una guerra por el control de la atención primero y de la opinión después.

Como en las mejores historias mafiosas, al que se percibe como peligroso se le amenaza e intimida y si se puede se le despide y arrincona. Es el drama periodístico actual. La concentración de medios es el signo del poder. Significa que se convierten, con los periodistas dentro, en piezas de una orquesta que ataca una misma melodía. Sonido armonioso, sin estridencias.

Los periodistas con su opinión propia se ven estigmatizados, objeto de campañas de descrédito en los mismos medios. Lo estamos viendo últimamente. En una sociedad cada vez más polarizada, se le exige al periodista —directa o indirectamente— que no se salga de las líneas que se le marcan desde arriba o desde los laterales, es decir, con órdenes  o con campañas de descrédito y  ataques desde ese monstruo informe que se llama las redes sociales.

En RTVE.es, como ente público, es frecuente que se ataque a sus profesionales y se nos cuente el acoso a algunos de ellos. Los ataques, por ejemplo, a Almudena Ariza son frecuentes por mostrar su horror ante lo que ocurre en Gaza, algo que según sus atacantes no debía hacer por "profesionalidad". 

Ahora se nos cuenta desde el medio otro caso: 

Silvia Intxaurrondo ha repasado sus mejores momentos en entrevistas con Alberto Núñez Feijóo, Pedro Sánchez o Isabel Díaz Ayuso. En la entrevista con el líder del PP cuando le afirma con rotundidad que "el dato no es correcto", sobre la revalorización de las pensiones conforme al IPC. La periodista confirmaba que su partido no lo había hecho en 2012, 2013 y 2017 y Alberto Núñez Feijóo rectificó dos días después, pero eso no evitó "la campaña de acoso a través de redes sociales" que denuncia Silvia Intxaurrondo, que todavía a día de hoy se mantiene.

"Han citado a mi marido, han dicho barbaridades de lo que he cobrado, de lo que hago con el dinero, de si me lo merezco o no, de cómo se me fiscaliza...", asegura la periodista, que infiere que lo que buscan es hacerle un daño moral a su persona. "Esta gente lo que quiere es que dé un paso atrás y diga: me voy. Pues es lo único que no voy a hacer", concluye.

Asegura que no solo es dura con los políticos conservadores y recuerda lo impactante que fue "ver en la televisión la cara de un presidente del Gobierno, viéndose a sí mismo decir: no lo voy a hacer", al ponerle las imágenes a Pedro Sánchez de cuándo negaba la amnistía, antes de las elecciones del 23 de julio de 2023.*


Sí, pero no importa a los acosadores informativos, ahora llamados "haters". Solo les importa lo que les afecta directamente. Exigen su misma parcialidad en términos absolutos. Se trata de eliminar voces que les contradigan, preguntas que no les gusten, observaciones o datos que no les interesen. La política ha "normalizado" esta forma de acoso; la necesita para funcionar.

La nueva situación mediático informativa permite ejercer un mayor control, empezando por las grandes empresas tecnológicas que pueden hace juego sucio a sus propios usuarios vigilándolos y censurando lo que pueden recibir (o no recibir), segmentándolos y enviándoles una información sesgada, y siguiendo con los propios medios, cuya orientación partidista se privilegia si les resulta rentable desde el punto de vista económico o de poder.

El profesional puede intentar resistirse y establecer su compromiso con lo que ve y entiende frente a lo que se le impone. Si eres crítico con una parte te atacan; si eres crítico con todos, te atacan todos. Eso del equilibrio, de ser ecuánime, etc. no va con estos tiempos.

Queda la fortaleza interior del profesional y su capacidad para hacer frente a las presiones. Necesita formación sólida que le permita no caer en trampas, confianza en sí mismo, ética firme y astucia retórica, es decir, la capacidad de construir mensajes eficaces, honestos y que los otros no les puedan dar la vuelta. Necesita además un fuerte compromiso ético con el mundo y con sus receptores. Informar no es un acto mecánico; es una manera de intentar mejorar lo mejorable.

No es sencillo informar con sinceridad y honestidad. No deja de ser interesante que cuanto más se valora la información, menos se valore la independencia del informador y se intente someterle y anularlo.

Otro detalle: se taca mucho más a las mujeres periodistas, lo que marca un sesgo de género bastante evidente. También las profesoras son más atacadas en las universidades por los alumnos "influencers" o "haters" que pululan por nuestras aulas. Saquen sus conclusiones. 

No todos son capaces de defender su independencia. Siempre ha habido los que gustosamente la han cedido si les reportaba beneficio o tranquilidad. Por eso es importante apoyar a los que defendiendo su independencia defienden la nuestra. 

Reporteros sin fronteras
 https://rsf.org/sites/default/files/rapport_cyber_violence_es_0.pdf

* Fran Mena "Silvia Intxaurrondo planta cara a los 'haters': "No voy a dar un paso atrás"" RTVE.es 9/10/2025 https://www.rtve.es/television/20251009/silvia-intxaurrondo-arturo-perez-reverte-en-primicia/16759257.shtml

viernes, 9 de mayo de 2025

Rebelión ante la trivialidad informativa

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hemos insistido en la idea de "espectáculo" en estos días por algo. La idea de que todo vale, sea cual sea el tema tratado, es un rasgo característico de este modo que se ha ido configurando. Frente a la idea de la especialización de la información, del rigor, se impone el modelo espectacular que tema la vía contraria, la uniformidad de los modelos informativos, que se convierten en una fórmula única  con dos rasgos: la trivialización y el humor. El segundo, que requiere inteligencia, se convierte en burda copia de lo que debería ser y se propone como modelo universal. La especialización segrega los públicos; la trivialización, en cambio, los unifica masificándolos y trata de atraer con un pseudo humor, con tendencia a lo grosero, chabacano, pero considerado "informal".

El resultado de todo esto es la propia protesta de los profesionales serios del medio RTVE ante el engendro en que se ha convertido su tratamiento de la elección del nuevo para, León XIV.

El titular en ABC lo dice claramente: "El Consejo de informativos de RTVE, contra 'La familia de la tele': «Ni el tono ni la forma es lo que se espera de una televisión pública»". La noticia tiene apenas dos párrafos, pero el contenido es importante:

Durante la jornada previa a la fumata blanca desde el Vaticano el pasado jueves, los medios de comunicación dedicaron la mayoría de espacios a dar información sobre el Cónclave y el futuro papa, ya nombrado León XIV. 'La familia de la tele' decidió también aportar su granito de arena y trasladó a Marta Riesco, una de las colaboradoras, a «cubrir» la información a Roma. Ahora, el Consejo de Informativos de TVE se enfrenta a la Corporación para «pedir respeto» ante la actuación de 'La familia de la tele'. «Urge a la presidencia y al Consejo de Administración de RTVE para que el programa no merme la credibilidad de nuestros servicios informativos ni perjudique nuestra imagen de marca», reconoce el comunicado.

Los trabajadores de RTVE han explicado que los profesionales de la información de la casa llevan «largas jornadas en Roma informando con seriedad y rigor sobre el cónclave por la elección del nuevo papa». Además, han hecho hincapié en la participación de Riesco en el Vaticano. «Enviaron a una de sus colaboradoras a Roma, a un evento claramente informativo, utilizando el micrófono de TVE. Ni el tono ni la forma de este programa es lo que se espera de una televisión pública en un evento de esta importancia. Nuestros profesionales y nuestros espectadores merecen respeto», reconocen.*

Este es un episodio más de algo que hemos estado contando aquí desde hace bastante tiempo: la degradación de la información en RTVE mediante una estrategia de subordinación al espectáculo. 

Es claramente un problema de "política de la casa", aunque el programa se haga fuera, una imposición vertical que se comprueba con una simple visita a la página web, a RTVE.es. La jerarquía y acumulación de noticias, por su propia naturaleza, lo muestra en su terrible marginación y en la dedicación masiva a la trivialidad que el propio canal elabora y quiere promover por sus propios medios, en este caso, por la página web, que es donde es posible hacer "periodismo", algo que entra en colisión con la basura trivial que producen desde muchas zonas del canal.

Esto no es exclusivo de RTVE, pero, como señalan los profesionales, es una degradación de las funciones informativas de una televisión pública; es pisotear las funciones que ha cumplido durante décadas y la imposición de unos estándares pobres y de populismo barato.

Curiosamente —es parte de su lógica— supone la elevación de lo relativamente intranscendente como es el deporte (ya un espectáculo en sí mismo) mientras que se produce el hundimiento por trivial o burlesco de lo serio, en este caso, la elección papal. Los profesionales del periodismo serio se ven humillados por esa "broma" realizada con el micrófono que luce el logotipo de la Casa.

El espectáculo se expande, absorbe y neutraliza la seriedad, pero también crea una burbuja de interés. Lo trivial es absorbente y se expande y opone a una visión realista del mundo. Esto tiene consecuencias importantes para la sociedad, que queda aislada de lo verdaderamente importante. Lo percibimos en nuestras facultades de Información en las que se demanda e impone ese modelo que hace que mayoritariamente nuestros alumnos deseen hacer "periodismo deportivo" y "moda", que son las dos mayores tendencias de esta sociedad del espectáculo. De nuevo, lo trivial se convierte en el centro y se oculta lo demás, como la cultura, la política, la economía, etc. que pasan a ser campos frívolos que acaban también como espectáculo para poder ser atendidos mediáticamente.

Esto tiene unas enormes consecuencias sociales. Es una pescadilla que se muerde la cola: nadie exige nada porque te lo dan todo. Dejas de ser consciente de tu propia ignorancia. Gran parte de los problemas sociales relacionados con los jóvenes (los futuros adultos) provienen de esa falta de información útil para comprender el mundo en beneficio de esa otra información trivial que solo se consume.

Hacen bien los profesionales de la información en reclamar su espacio y la seriedad. Nosotros en nuestras facultades de Información, en cambio discutimos sobre como "entretener", "divertir" y "atraer" a los alumnos ausentes, con vocación de "influencers", que reclaman hacer algo divertido y tener buena presencia. Son pocos los que apuestan por la seriedad porque esta exige esfuerzo, comprender primero para explicar después. Son ya hijos de esa trivialidad que todo lo transforma, de la escuela a los medios. Es lo que transmitimo por una u otra vía.

Es una enorme alegría cuando encuentras a los que son todavía conscientes de cuál es la función del Periodismo en las sociedades democráticas, los que se mantienen despiertos en este mundo de sueños. Los hay, pocos, pero los hay. En ellos está la esperanza, aunque todavía ellos no lo sepan. 


* Clara Mollá Pagán "El Consejo de informativos de RTVE, contra 'La familia de la tele': «Ni el tono ni la forma es lo que se espera de una televisión pública»" ABC 9/05/2025 https://www.abc.es/play/television/noticias/consejo-informativos-rtve-familia-tele-tono-forma-20250509103536-nt.html

 

jueves, 13 de febrero de 2025

Los periodistas asesinados en Gaza

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


En RTVE.es el titular es rotundo: "Récord de periodistas asesinados en 2024: Israel fue responsable de más del 70% de las muertes"* Lo es en sus dos puntos, el número de fallecidos y la responsabilidad de Israel en ese crecimiento escandaloso.

Los periodistas pueden morir por muchas causas, pero estos mueren en el cumplimiento de su profesión: informar a los demás de lo que ocurre, sacar a la luz los entresijos de una guerra, ser testigos y contarlo. Y eso, que es su labor, no interesa a los poderes implicados, los que necesitan de la oscuridad para alcanzar sus objetivos declarados unos y ocultos otros, según el caso.

Se nos dice en el artículo de RTVE.es:

El 2024 ha batido un récord como el año con mayor número de asesinatos de periodistas desde que hay registros. Así lo ha denunciado este miércoles el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) que ha señalado a Israel como el mayor responsable con alrededor del 70% de las muertes. El segundo mayor número de periodistas asesinados se registraron en Sudán y Pakistán.

Al menos 124 periodistas de 18 países murieron en 2024. De todos ellos, 85 fueron asesinados a manos del Gobierno israelí: 82 fallecieron en Gaza y los otros tres en el Líbano. Esta cifra supera a la de todos los muertos en el resto de conflictos. Según el CPJ, los países más mortíferos para los periodistas, entre ellos Israel, "comparten un manual común que les ayuda a eludir responsabilidades y a negar la justicia a los periodistas asesinados".

El comité ha acusado a Israel de intentar evitar las investigaciones, echar la culpa a los periodistas e ignorar su deber de exigir responsabilidades por los asesinatos. Por su parte, el ejército israelí ha respondido que no se había proporcionado suficiente información sobre los supuestos incidentes y que, por tanto, no podía comprobarlos, añadiendo que "las IDF nunca han atacado ni atacarán deliberadamente a periodistas".*


Sabemos que esto último es falso, pues hay evidencias suficientes de periodistas que habían seguido los protocolos de notificación, iban correctamente identificados, etc. y que sin embargo sufrieron ataques deliberados por parte del ejército israelí. Sencillamente: no quieren testigos de las atrocidades cometidas.

El carácter testimonial de los periodistas en las guerras cubre ese otro frente bélico más amplio, el de la opinión pública por todo el mundo. Acostumbrados cada vez más a silenciar la información en contra, los gobiernos de muchos países empiezan a considerar a los periodistas como un obstáculo que hay que evitar en el camino.

La existencia de ese "manual común" es la manifestación de las respuestas normalizadas para eludir responsabilidades por las muertes de los periodistas. Es un intento de usar lo que les "funciona" a unos (Israel) en otros espacios en los que es necesario deshacerse de los periodistas "molestos", los que no transmiten las versiones oficiales, los que están donde "no deben", los que son testigos incómodos.

Cada muerte de periodistas es un signo de un fracaso internacional, Lo peligroso es que ese tipo de fracaso se da en países de todo tipo. La excusa utilizada y el silencio cómplice, la justificación de los asesinatos, se convierten en un mal en una sociedad mediática en donde la información está cada vez más controlada. En una sociedad de bulos todo acaba relativizado, acaba siendo efímero y trivial.

Ese récord en los asesinatos de periodistas producida en 2024 nos dice mucho sobre cómo se va gestando esta Sociedad de la Información, en la que las noticias son parecidas a fuegos artificiales que ascienden, explotan y desaparecen sin dejar rastro. Los criminales cuentan con ello al constatar que los efectos de esas muertes duran apenas unos segundos en las mentes de los receptores.

Israel no tiene pudor en la muerte de los periodistas. El informe del CPJ habla directamente de asesinatos. Pero basta con etiquetarlos como "terroristas" o "descuidados" que han ido a lugares peligrosos indebidamente. Sin embargo, son profesionales que decidieron arriesgarse para no tener que depender de la versión poco satisfactoria que se les ofrecía sobre lo que ocurre cada día.

La Guerra de Gaza ha superado los 48.000 muertos. Ha superado en barbarie a muchas otras y se ha cebado en civiles, en mujeres y niños, pues sus objetivos eran despoblar un territorio, dejarlo en ruinas para vaciarlo y construir una "Riviera en Oriente Medio", según la descripción reciente. Es una guerra de "vaciado", de expulsión.

Es un ejercicio sistemático de exterminio, de intimidación sobre una población, del que no interesa que haya testigos y que sean desacreditados los pocos que queden. La muerte de los periodistas es silencio y advertencia a otros de lo que les pueda pasar.

No lograrán que esta guerra se olvide. Tampoco camuflarla y revenderla. Quedará como lo que es: crueldad e injusticia, muerte indiscriminada, genocidio. Los testimonios periodísticos, conseguidos con sangre muchos de ellos, lo evitarán.  

* "Récord de periodistas asesinados en 2024: Israel fue responsable de más del 70% de las muertes" RTVE.es 12/02/2024 https://www.rtve.es/noticias/20250212/record-periodistas-asesinados-2024-israel-responsable/16447420.shtml

miércoles, 5 de febrero de 2025

La veracidad en un mundo de bulos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los tres periodistas que han participado en una sesión para presentar el nuevo informe del Kreab sobre salud de los medios. Encarna Samitier, Vicente Vallés y Rafa Latorre debaten sobre la situación crítica de la información en un entorno cada vez más mediático y polarizado, lleno de bulos y noticias falsas.

Las impresiones de los profesionales no difieren mucho en el diagnóstico de las expresadas aquí de forma habitual:

Ante este escenario, Vicente Vallés ha querido asimismo poner en valor la tarea periodística explicando que uno de los efectos de las sociedades polarizadas es que la población acude únicamente a aquello que quiere oír. "La gente no está tan pendiente de cuál es la verdad, sino de cuál es la verdad que a mí me gusta. Eso no ayuda al proceso informativo del trabajo que se hace en una redacción bajo datos contrastados del trabajo de los periodistas". *

Este es uno de los males principales, sin duda. El desinterés por lo que ocurre y la atracción por lo que nos refuerza en nuestras convicciones o creencias es el mejor caldo de cultivo para la creación de corrientes populistas, como lo que estamos apreciando en el modelo de política implantado por el trumpismo y al que debe su éxito. Da igual que los hechos desmientan las palabras o que estas no tengan fundamento alguno. Las mentiras creídas se convierten en defendidas ante el avance de todo lo que las contradiga.

En cuanto a los medios, siempre encontraré uno que me diga lo que quiero escuchar. En este sentido, se fabrican los bulos con el "target" definido, Las modernas tecnologías y sistemas de "minería de datos" permiten que el proceso comunicativo sea eficaz en la medida en que se ajusta al deseo del receptor. Los que Trump dice, por ejemplo, es lo que desea ser escuchado y que la Fox, como cadena amiga, lanza.

Esto no es pues una cuestión de la "verdad" de los medios y profesionales, sino una auténtica guerra mediática en las que se toman posiciones claras. Unos están al servicio de determinadas ideologías y buscan cumplir sus objetivos, parte de una estrategia de acceso al poder y de mantenimiento en él. Esto, evidentemente, no es nuevo. Hay ejemplos en la historia del papel de los medios en ello. Lo que es nuevo es la capacidad de reproducir, seleccionar los bulos, de hacerlos más eficaces en sus funciones.

Es una mezcla de psicología social, que crea el modelo de comportamiento, y de tecnologías que dan las herramientas para llevar a cabo el proceso. Es algo que hoy se enseña en nuestras facultades y escuelas de comunicación. Son herramientas que provienen de la mercadotecnia, que se aplicarán después en la política. Una vez puesto en marcha el proceso de seducción no hay muchas diferencias en convencerte de que algo te es imprescindible o que tienes que votar a alguien.

La alternativa a la presión mediática comienza a ser la calle, como le ha pasado a Milei cuando ha tratado de equiparar "homosexualidad" y "pederastia". La gente ha ido directamente a la calle a protestar, sustrayendo el debate a la inutilidad de los medios que reafirman la falsedad.

Allí donde se puede imponer el bulo por la fuerza, como ocurre con la línea que se deriva de las crisis migratorias en Estados Unidos, convirtiendo en "peligrosos criminales" a los que llegan, justificando prácticas como las recién iniciadas de "alquiler de cárceles" fuera de los Estados Unidos la ampliación de Guantánamo, las informaciones que lo "justifican" proliferan.

La polarización creciente, que los tres periodistas, encuentran como un peligroso caldo de cultivo es un hecho real. ¿Dónde nos llevará? Insistir en la honestidad de los profesionales y de los medios creo que ya se queda corto ante lo que estamos viendo cada día. Es difícil oponerse a lo que funciona de esta manera, especialmente cuando surge una fuerte y creciente tentación de no oponerse y, por el contrario, utilizarlo.

Los propios medios están sujetos a políticas poco claras en ocasiones, ya sea por ideología o, cada vez más frecuente, por dependencia económica para su subsistencia. Esta guerra es muy importante y de ella dependen muchas cosas en el futuro. La necesidad de acceder a lo fiable es cada vez más urgente porque las nuevas generaciones se están criando en un entorno que no tiene lo "verdadero" como horizonte, sino todo lo contrario. En una generación podemos encontrarnos con un cambio de sentido importante en la función de los profesionales de la información. 

Hemos pasado de querer saber la verdad a querer ser satisfechos con un sucedáneo interesado. Hemos pasado en unas pocas décadas de casos como el Watergate, con el Periodismo poniendo contra la pared las falsedades del poder, a los fenómenos que el trumpismo promueve hoy, un mundo de bulos. 

* Jorge Martínez "Profesionales del periodismo debaten sobre los bulos y el papel de los medios: "La veracidad de los hechos siempre se impone"" 20minutos 04/02/2025 https://www.20minutos.es/noticia/5679075/0/profesionales-comunicacion-debaten-sobre-los-bulos-papel-los-medios-los-periodistas-no-debemos-rendirnos/

lunes, 11 de noviembre de 2024

Las muertes impunes de periodistas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las muertes de periodistas siguen creciendo por el mundo y, un dato añadido, estas quedan sin penalizar. Esto es lo que podemos leer en RTVE.es. La muerte de periodistas tiene un variado motivo. El primero de ellos es la violencia existente en las zonas de trabajo. Queremos saber y queremos que alguien nos lo cuente desde el lugar en que ocurren las cosas, en primera persona. Hay un Periodismo de redacciones y hay un Periodismo in situ, una actividad desplazada a los lugares en el que se nos cuenta lo que ocurre de primera mano. El aumento del periodismo audiovisual exige esa posición próxima a lo que está sucediendo, marcado también por el momento. Lugar y momento, espacio y tiempo, convierten la acción periodística en inmediatez. Muchas de las cosas que se nos cuentan se hacen desde un directo que se sitúa en el centro de la acción con lo que aumenta el peligro. Es el riego de una actividad informativa que nos conecta con la realidad de lo que sucede.

Pero a esta primera condición se suma otra muy preocupante: la conversión del periodista en un objetivo. Ya no se trata del peligro de la situación, sino del hecho mismo de informar, de sacar a la luz hechos y responsables. Los informadores son eliminados para evitar que se transmitan datos, se señalen responsables, etc. de una situación específica. Las muertes ya no son accidentales, sino un intento de alejar el foco, de no tener testigos de las acciones realizadas. Es una parte de la guerra por el control de la opinión pública.

En este último sentido, la información añade un aspecto más, el de la impunidad. Leemos en la noticia en RTVE.es, reproduciendo un artículo de la AFP, en su sección "Una mirada europea": 

La gran mayoría de los asesinatos de periodistas en el mundo queda impune, denunció el sábado la Unesco en un informe con ocasión del Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas.  "En 2022 y 2023, cada cuatro días un periodista fue asesinado simplemente por desempeñar su trabajo vital para buscar la verdad. En la mayoría de estos casos, nadie tendrá que rendir cuentas", declaró la directora general de la organización de la ONU, Audrey Azoulay, citada en el documento. El 85% de los asesinatos de periodistas registrados por la Unesco desde 2006 se considera no resuelto, precisa el informe.  Ante esta "tasa muy alta de impunidad", la Unesco exhorta a los Estados a "aumentar significativamente sus esfuerzos".

Según el informe, que abarca los años 2022 y 2023, México fue el país que computó el mayor número de crímenes en 2022, con 19 casos. Justo por delante de Ucrania, donde ese año se registró el asesinato de 11 reporteros. 

162 periodistas asesinados en dos años

A lo largo de los dos años cubiertos por el informe de la Unesco, 162 periodistas fueron asesinados. Cerca de la mitad trabajaba en países con conflictos armados.  En 2023, "en el Estado de Palestina se registró el mayor número de asesinatos: 24 periodistas fueron asesinados ahí", señala el documento. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) admitió en 2011 a Palestina como miembro de pleno derecho. El informe destaca un "aumento del número de asesinatos en los países en conflicto". Los reporteros locales "representaron el 86% de los asesinatos relacionados a la cobertura de conflictos", estima. 

El paso de México, un país que oficialmente no está en guerra, a Palestina como lugar del mayor número de informadores muertos, nos muestra dos dimensiones de lo que llamamos "conflicto". México padece una guerra interna, un conflicto faccioso, con el narcotráfico como fondo, que provoca la muerte de periodistas que sacan a la luz la situación. Eliminar periodistas es trata de limitar su espacio informativo, evitar que entren en las raíces criminales de los negocios y del poder político.

En el caso de Palestina, nos encontramos con la variante bélica en la que un estado, Israel, trata de evitar que se informe con detalle de la "limpieza" étnica que se está produciendo. Considera a los periodistas palestinos e internacionales en las zonas de ocupación como molestos testigos que "deterioran" su imagen internacional al captar y transmitir al mundo los detalles de sus actuaciones. Israel quiere silencio; los periodistas en la zona informan de lo que tienen delante.

El hecho de que exista un 85% de casos de muertes "no resueltas" de periodistas dice mucho sobre la impunidad con la que se elimina del mapa a los informadores. Es difícil que, con estos datos, la situación mejore en algún sentido. Lo que los asesinatos buscan es precisamente el silencio, por lo que es poco probable que logren esclarecerse.

El verdadero dato es el de la impunidad lograda; es el que nos muestra que aquellos que decretan las muertes y las realizan pueden, además, establecer la oscuridad a su alrededor. Ya sean redes de narcotraficantes y autoridades corruptas, como en México,  o sea un estado empeñado en una guerra para eliminar a la población palestina, las víctimas son aquellos que pueden poner los problemas ante las audiencias.

El periodista es la pieza más débil de la cadena informativa. Es el que debe tener conocimiento y valor para hacerlo llegar a sus audiencias. Los asesinatos buscan eliminar el conocimiento y el sembrar el  miedo entre los futuros informadores. 

* Una mirada europea "La mayoría de los asesinatos de periodistas queda impune, según la Unesco" RTVE/AFP 4/11/2024

miércoles, 31 de julio de 2024

El despido

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los Juegos Olímpicos pueden ser noticia por muchos motivos. Uno de los negativos es el despido de un comentarista de la cadena Eurosport por realizar unos comentarios que se han considerado (y lo son) machistas. La noticia, en la medida en que afecta a los propios medios, ha sido recogida ampliamente.

"¡Ya saben cómo son las mujeres!" fue el comentario causa del despido. Se dijo en el contexto de las pruebas de natación femenina y le valió el despido fulminante. Él ha tratado de disculparse diciendo que "es muy fan del deporte femenino". En realidad, esto no significa nada. Podía ser muy "fan" de muchos fenómenos femeninos sin dejar de ser machista.

La cuestión no es sencilla y la reacción de Eurosport puede parecerles excesiva ante una trivialidad. La clave, además del estereotipo, creo yo está en a quién se estaba dirigiendo: ¿quiénes eran esos que "ya saben"? Indudablemente, los hombres. La frase es machista porque es un comentario masculino a un público masculino. ¡Pero si también lo escuchaban las mujeres! Sí, pero eso no significa que él las contemplara como parte del público. Estaban allí, sí, pero no se las tenía en cuenta en sus palabras. El "publico" no es solo el que escucha, sino con el que nos comunicamos. La frase dejó al descubierto la diferencia. ¡Misterios de la comunicación!

A mis alumnos de semiótica les pongo un ejemplo de sexualización comunicativa, es decir, de imposición de un punto de vista marcado como machista, El ejemplo es gráfico y viene de la forma de marcar los baños. En vez de recurrir a los signos tradicionales  (o no) para indicar la distinción de los baños, los responsables del local ha decidido marcarlos en la puerta de la siguiente manera: "Bla" unos y "Blablablabla" los otros.

Creo que es bastante evidente que consagran un estereotipo cultural, el de la "mujer habladora" y de la trivialidad de su hablar. Los que eligieron esta forma de decoración de las puertas —pueden haber sido mujeres— consagraban así, bajo una fórmula pretendidamente humorística, una forma despectiva y de infravaloración de las mujeres en su conjunto. El estereotipo no va contra ninguna en particular, lo hace contra todas aplicándoles los dos puntos señalados.

Lo cierto es que se detecta en ocasiones este tipo de expresiones cuyo efecto es crear un grupo superior (el que juzga, masculino) y otro inferior (el juzgado, el femenino). De esta forma el estereotipo se expande a través del medio más peligroso, el de comunicación, El efecto será chirriante para unos e inadvertido para aquellos de los que forme parte de su "normalidad".

Eurosport, consciente de la trascendencia del medio y del momento, no ha querido dar tiempo a la polémica contra la cadena y ha hecho directamente responsable al autor de la expresión machista. No han querido arriesgarse al desgaste que supondría ignorar lo ocurrido o, peor, tratar de defenderlo y separar la persona del hecho en sí, dejarlo "arreglado" mediante una disculpa. Pero hoy esto ya no es fácil con las redes sociales. Un boicot a la cadena puede ser un desastre de audiencias y económico. Demasiado riesgo.

El peligro del "coloquialismo" en las transmisiones puede significar la salida de este tipo de  estereotipos que cada vez se escapan más. En el directo no hay forma de pararlos una vez dichos.

No entro a valorar lo que es la sanción en sí, si es más o menos justa o ajustada. Solo señalo que se deben evitar este tipo de expresiones en medios que los expanden. No es fácil dirigirse a una audiencia variada sin imponer estereotipos sociales que reproduzcan valores caducos pero activos.

Habría que sensibilizar sobre esto a las personas que se dirigen al público.

 

viernes, 3 de mayo de 2024

En el Día Mundial de la Libertad de Prensa

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hoy es el Día Mundial de la Libertad de Prensa, uno de los más oscuros desde su creación en 1993. Estando casi todos de acuerdo en su necesidad para tener una democracia en buen funcionamiento, en la práctica no es tan sencillo. Allí donde no hay, se reclama. Pero allí donde sí hay, esta necesita de muchos condicionamientos para poder funcionar.

Habrá que empezar a preguntarse sí en los países en los que está reconocida, esta puede funcionar con algo que quizá ya no podemos llamar "normalidad" al haberse modificado intensamente las condiciones socio-culturales y económicas.

En RTVE.es se nos explican las condiciones en que nos encontramos en 2024:

Pero la libertad de prensa empeora a nivel mundial. Y los mismos que deberían ser sus garantes, las autoridades políticas, son los que la amenazan, según RSF.

El indicador político, uno de los cinco que componen el índice, es el que más cae este año, un 7,6%. Un descenso muy pronunciado y generalizado en todo el mundo. “Vemos cómo las opciones más extremistas alcanzan o están a punto de alcanzar el poder y esto lógicamente deteriora mucho el clima de la libertad de información y libertad de prensa”, señala Alfonso Bauluz. Es el caso de Argentina (que cae 26 puestos), por ejemplo, donde Javier Milei cerró la mayor agencia de noticias poco después de llegar al poder. 

En un año donde más de la mitad de la población mundial está convocada a las urnas, RSF advierte de que en más del 75% de los países analizados (138 de 180) es habitual “la implicación de actores políticos en campañas de propaganda o de desinformación”. El uso de la inteligencia artificial generativa en un contexto de no regulación y de los contenidos ultrafalsos para influir en el curso de las elecciones son también una “fuente de inquietud”. La vicepresidenta de RSF asegura a RTVE.es que, “sea cual sea el grado de salud del país, se percibe un descenso del clima político”. *


Lo más preocupante no son solo las cifras, sino las actitudes. Es obvio que el cambio tecnológico ha creado un nuevo espacio comunicativo en el que la posibilidad de acceder directamente a las audiencias —ya sean lectores, oyentes o espectadores gracias a la concentración digital— modifica el panorama. Los medios ya no les son tan necesarios a los agentes políticos en sus escenarios, pueden llegar directa o indirectamente a ellos. ¿Son los medios tradicionales un anacronismo, un artefacto innecesario?

Para muchos, sí. La percepción de las audiencias como directamente manipulables es algo que hace que aquellos más preocupados por alcanzar el poder que por la salud democrática vean los medios como un obstáculo que perjudica a sus objetivos.

Como se señala, hoy no se puede entender la información como una forma independiente de actuar sobre la ciudadanía. Es mucho lo que se juega y se trata de cómo desarmarla y ponerla al servicio de la consecución del poder.

Es muy difícil hoy para los medios alcanzar un estatus de neutralidad o independencia. Hay que influir sobre los medios para que estos lo hagan en las audiencias. Los medios que se utilizan suelen ser económicos en unos momentos en los que el mero sobrevivir es difícil. La competencia de los medios con las redes sociales es muy complicada y han buscado una suicida indiferenciación, imitando sus tácticas comunicativas y siendo arrastrados hacia la trivialidad extrema.

Nilufar Hamedi y Elahe Mohammadi, Premio José Couso

Para mí hay algo evidente: los medios necesitan de lectores que tengan interés en comprender el mundo. Algo tan aparentemente sencillo se sitúa en el centro del problema en un mundo que acaba centrándose en la desinformación y en el secuestro de la atención. Esto es creciente pues lo vemos sobre todo en las generaciones más jóvenes, alejadas del día a día mundial, y llevadas a las trivialidades que se hacen circular. Da igual que hagamos buen periodismo si no hay lectores suficientes interesados en lo que ocurre. Las oleadas de trivialidades basura que salpican nuestros medios son el intento suicida de atraer por lo más intrascendente, fabricado expresamente para atraer la atención. Miremos en los medios tradicionalmente más "serios" y se comprobará el aumento de la trivialidad hasta niveles impensados hace poco tiempo.

Cada vez se anula más la eficacia social y política de los medios. No me refiero aquí con "política" al "partidismo", sino a la ilustración de la situación existente, a sus explicaciones de las consecuencias, a su origen, etc. que sirva para actuar formando opinión o contrastándola. Los medio deberían centrarse en la problemática de las propias sociedades que cubren, de todo aquello que les afecta. Sin embargo, existen fuerzas que no están interesadas en esto, que prefieren la ocultación o el desvío hacia otros puntos.

Lo que nos dice el informe de Reporteros sin Fronteras es que los profesionales están siendo objetivo directo, que están cayendo como nunca antes, repartidos por todas partes. Cuanta mayor es la importancia de la información más peligrosa se vuelve la tarea de los periodistas, que se convierten en objetivo directo, como estamos viendo no solo en casos de guerra, sino en la crítica de las dictaduras, como ocurre en Rusia, donde la desviación de las líneas oficiales del régimen es ya sancionada con condenas, desapariciones y muertes.

El informe señala de la situación en la zona de Oriente Medio:

Además de la situación dramática de Gaza, casi uno de cada dos países de Oriente Próximo y el Magreb se encuentran en situación “muy grave” para ejercer el periodismo. Israel (101), Arabia Saudí (166) y Siria (179) encabezan la lista de esta región. Por su parte, Irán (176) sigue con su política de encarcelamientos para silenciar a la prensa incómoda. Desde el inicio del movimiento de protesta 'Mujer, Vida, Libertad' en septiembre de 2022 se ha detenido a 87 periodistas, de los que 11 todavía siguen en prisión. 

Nilufar Hamedi y Elahe Mohammadi, las primeras periodistas que revelaron el asesinato de la joven estudiante Mahsa Amini, fueron encarceladas a los pocos días de publicar la noticia. Después de 15 meses en la cárcel, fueron liberadas el 14 de enero, pero corren el riesgo de volver a entrar en prisión por aparecer en fotos sin la cabeza cubierta. Narges Mohammadi, Premio Nobel de la Paz 2023, sigue informando desde la cárcel de la violencia que se ejerce contra las mujeres iraníes. *

En un mundo de redes, la política de silencio tiende a ser trágica. Cada vez vale menos la vida de un o una periodista. Decir lo que sucede, en un mundo de híper información, de canales instantáneos, de respuestas inmediatas, lleva a convertir a los que informan en objetivos prioritarios. Los terrenos conflictivos se transforman en terrenos peligrosos. El crecimiento, la expansión de los conflictos por todo el mundo convierte a los medios y sus profesionales en objetivos prioritarios. Las muertes de periodistas sirven de aviso de lo que puede ocurrir. Lo hemos visto en demasiadas ocasiones materializarse.

La guerra de la información se transforma en una guerra contra la información. No hay necesidad de tener testigos, siempre peligrosos. La mejor manera de mantener la versión oficial es hacer desaparecer las alternativas, las independientes.

Es realmente preocupante que países que han tenido un aceptable nivel de libertad de información se vean hoy amenazados por las visiones autoritarias de sus políticos. Creen que ellos pueden manejar las informaciones desde sus gabinetes de información, con lo que sustituyen a los medios. Allí se estudian los datos, se establecen las estrategias de manipulación para alcanzar sus objetivos y conseguir un determinado estado de opinión favorable, algo que justifique sus acciones. Lo vemos en la manipulación totalitaria de Rusia para mantener el favor de la opinión, lo vemos en Israel y Palestina, lo vemos en un Irán donde es continua la presión.

La guerra está hoy en la información, que ha quedado al margen de los medios. Los periodistas que no se prestan a manipulación, que quieren contar los que ocurre de forma distinta, que van allí donde no se quiere que vayan, se convierten en obstáculos. Cárceles y cementerios, exilios... son sus destinos en un mundo cada vez más desinformado.

Cada periodista que cae, desaparece o es silenciado es un retroceso para todos, un castigo a las libertades allí donde existen, un distanciamiento mayor allí donde no las hay.

La lista de Reporteros sin Fronteras habla claro; el mapa con los grados decrecientes de libertad es la traducción de la grave situación. No pensemos que es solo un problema de la "prensa", de los "periodistas". El gran éxito de la manipulación informativa es hacerte creer que todo está bien, que tienes razón, que nada va a cambiar. Luego es ya demasiado tarde. 

* Sofía Nicolás "Gaza se convierte en la región más peligrosa del mundo para ejercer el periodismo, según Reporteros Sin Fronteras" RTVE.es 03/05/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240503/informe-reporteros-sin-fronteras-libertad-prensa-2024/16084204.shtml