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miércoles, 24 de febrero de 2016

El regreso simbólico de la alfombra de rojo brillante

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hace apenas unos segundos acaba de entrar en mi página de Facebook una viñeta de la dibujante egipcia Doaa Eladl y me ha hecho abandonar el texto que tenía a medias. 
Muestra un hombre uniformado —¿un policía, un militar...?— que camina con las manos unidas en su espalda sobre una alfombra roja. La alfombra resulta ser un reguero de sangre que surge de un hombre tirado en el suelo, de un cadáver. La viñeta es una referencia inequívoca a la polémica suscitada por los cientos de metros de alfombra roja que su usaron para la comitiva, coches incluidos, en una reciente inauguración de un barrio realizada por el presidente El-Sisi y que ha sido criticada ampliamente dentro de Egipto y en algunos medios exteriores. La alfombra roja de sangre es un eco de aquella otra alfombra.


Sin la contextualización de la alfombra, el dibujo representa la indiferencia del militar ante la sangre que pisa y que, dado la falta de otra referencia, ha provocado. La contextualización, en cambio, sin alterar esa primer lectura general, la vuelve más precisa, casi le pone nombre y apellidos a la violencia que se transforma en el lujo del que no solo no quiere manchar sus zapatos sino que tampoco se manchen las ruedas de sus lujosos coches. Eladl junta —esa es la genialidad del caricaturista político— toda una serie de elementos dispersos que constituyen un texto claro.
Son los dibujos de Doaa Eladl —y de Andeel, en Mada Masr— los que realizan las síntesis, verticales y horizontales, de lo profundo con lo seriado. Paradigma y sintagma. Los acontecimientos que se producen en la superficie son variaciones de las constantes profundas, estructurales, que aquejan a la sociedad egipcia y al régimen que la gobierna. El dibujo de Doaa Eladl es un retrato moral y físico. Dibuja lo visible para representar lo invisible.


Hace tiempo que los dibujantes sintetizan mejor que los escritores lo que ocurre, los que ofrecen en un golpe de vista lo que se necesitan muchas palabras para comprender. No quiere eso decir que sean "intuitivos", evidentes en sí mismo. No. Más bien que logran anclar los turbulentos hechos que aquejan a Egipto, sus contradicciones constantes, ese amor a lo que les destruye y esa destrucción de los que aman a su país, simbolizados en una generación de jóvenes —a la que pertenecen tanto Eladl con Andeel— que están siendo sacrificados sin piedad por un régimen que los elimina y una sociedad que lo aplaude.
La respuesta de Doaa Eladl a la condena a dos años de cárcel del novelista Ahmed Naji por la publicación de un capítulo de una novela en la prensa, acusado de atacar la "santidad" de las costumbres y leyes, fue también contundente. Un asustado remero está a punto de ser tragado por un gigantesco pez que surge del abismo. Los remos de la barca son dos plumas, signo de la escritura.


El caso de Naji y su condena ha hecho reaccionar a muchos que hasta el momento castigaban al régimen con su silencio. De ahí, algunos ya no pueden simplemente desmarcarse y comprenden que solo es cuestión de tiempo que les toque a ellos. Más de 150 intelectuales han publicado una carta tras la proclama de "¡Quemad los libros!" de la que ya dimos cuenta aquí hace varios días. No han sido solo ellos. 

Siete de los autores de la actual Constitución egipcia han dicho que la condena a Naji va contra la propia constitución, según recoge Ahram Online**. ¿Pero qué es la constitución contra la "santidad de las costumbres y la moral patria"? No es una pregunta retórica, simplemente pone el acento en el largo conflicto entre los defensores de las leyes humanas —históricas, temporales, imperfectas— y los que dicen hablar en nombre de las divinas. El régimen intenta navegar entre dos aguas, aparentar ser liberal y solo es una nueva manifestación de lo reaccionario tradicionalista.
En Mada Masr se publica un artículo titulado "Ahmed Naji, the Use of Life and the zombies", firmado por el francés  Richard Jacquemond:

How do you feel when you learn that the author of the novel you’ve been reading and enjoying for the past few days has just been given a two-year prison sentence for violating public morality? One more on the list, you say. Tens of thousands of his fellow citizens rot in jail, where they are being abused in all sorts of ways, without any due process or a parody of it — some for wearing a T-shirt, others for demonstrating against the law that deprives them of their right to demonstrate, many more for being in the wrong place at the wrong time.
You’ve just spent the last two weeks grieving for Giulio Regeni, speculating with Italian, Egyptian and other colleagues and friends about the causes and consequences of his murder, reflecting on your own responsibility toward your students. You remember your colleague Atef Botros, one of the finest and bravest Egyptian scholars you met in the past few years, banned from his own country and sent back to Germany, the day before you landed yourself at Cairo Airport the last time. What to do? What can you do, back here in France, except vent your anger on Facebook and sign the usual petition?**


El artículo no solo cuenta el caso de Naji, sino que crea secuencia al hacerlo formar parte de una serie de acontecimientos. Lo que entra en una serie deja de ser "accidente", "azar", como le gusta al régimen de El-Sisi, en cambio, definir los acontecimientos. No desean que exista un patrón con una finalidad. Para los regímenes autoritarios, los hechos ocurren siempre por la fatalidad, no como efecto de sus acciones. Cuando un policía dispara en la cabeza a un taxista, no es un "policía" sino un ciudadano más envuelto en una discusión. ¿Cómo interpretar entonces la muerte de un policía a manos de otro, tal como ocurrió hace unos días? La serie constituye precisamente el patrón de la violencia policial, que el régimen se niega a considerar: allí entra la tortura (incidentes aislados), las desapariciones (improbadas) y las muertes (accidentes).
Daily New Egypt titula "2015 was worst year in terms of human rights and freedoms: ANHRI". Al régimen le basta con considerar que son "exageraciones", difamaciones, conspiraciones que buscan el hundimiento de Egipto para evitar que vuelva a ser una civilización (potencia queda corto) poderosa, capaz de liderar el mundo árabe, el mundo en su totalidad si se le pide correctamente.

According to ANHRI, the increase of terror attacks, especially during the first half of 2015, encouraged the state to pass certain laws and amend others, which has been described as a stranglehold on freedoms and press freedom in particular, in reference to the recently passed anti-terrorism law and the controversial protest law.
The book highlighted cases of individuals being detained despite their fellow defendants in the same trials – mostly protest charges – being released upon presidential pardons. It also described the protest law as a “tool to ban the constitutional right of peaceful protesting and imprison hundreds of people”.
Chief of the National Council for Human Rights (NCHR) Hafez Abo Saada told Daily News Egypt that in early January, NCHR sent a request to President Abdel Fattah Al-Sisi to release the 23 defendants on trial 8429/2014, dubbed the “Al-Itihadiya Palace trial”, relying on article 155 of the constitution, which mandates the president to release any prisoner.
“Those people remain in detention until now. We call for their immediate release and the release of all defendants on charges of protesting, especially students,” Abo Saada said. “Protesting peacefully is a constitutional right that no one should be arrested for. The set of charges usually presented by the prosecution against protestors including road blocking and assembly, which are normal settings for any protest; the state should rather facilitate peaceful protesting.”
The ANHRI report further stated cases of journalists, whose work has been banned or censored or were arrested during 2015. It listed 13 more journalists who were arrested in 2015 to and a total of 60 journalists currently behind bars since 2013.***


La percepción global del régimen egipcio es la de una dictadura clásica de corte pinochetista, que busca la represión interior y la inversión exterior. Con la excusa de la guerra al terror, el mismo régimen provoca su propio terror. Como sistema es altamente discordante con sus propios discursos, que entran de lleno en la propaganda, pero coherente con sus propias acciones represivas.

Los discursos oficiales explican que acaban con los enemigos del estado, pero la etiqueta de "enemigo del estado" se pone a los disidentes del régimen (que no es el "estado") o aprovecha para granjearse la simpatía de la parte más retrógrada e intransigente de la sociedad egipcia definir como "enemigos del estado" a los periodistas, escritores, editores, ateos, activistas, homosexuales, reformistas religiosos, apóstatas... y hasta personas cuyo delito es vestir una camiseta pidiendo "un país sin tortura". El presidente, plenamente de su papel histórico de salvador, acaba de anunciar que seguirña "construyendo" Egipto hasta el fin de sus días o, si no hay otro remedio, hasta el fin de su mandato. Hay mucho terreno para construir cárceles, aunque algunos ciudadanos protesten. Al final tendrán que decidir si aceptan la cárcel o si, por no quererla, además acaban dentro.

El propio régimen se ha convertido en un monstruoso "gólem", en un HAL-3000, algo creado para protegerse, y que se vuelve contra aquellos a los que debía defender. Es una enfermedad autoinmune: el sistema, que debía defenderte, te ataca.
Siguiendo el hilo de las ideas de Naji, el condenado por atacar la santidad de la sociedad egipcia, Richard Jacquemond señala:

Arab societies never ceased to cultivate all sorts of forms and places of resistance to this moral castration imposed by their elites, whether secular or religious. Maybe the deepest and the most longstanding effect of the 2011 revolutions lies in that they have shaken and cracked this paternalist, patriarchal and puritan mode of social domination. This is what most frightens the current powers that be and this is why their first enemy is not “terrorism,” whatever that means, but this rebellious youth that took to the streets in 2011, to whom Naji and his peers belong and give voice.**

Esta idea —que aquí llevamos mucho tiempo expresando— es la clave de la situación actual, que debe entenderse, como los dibujos de Doaa Eladl o Andeel, desde la profundidad de sus constantes y estructuras de poder —en vertical y horizontal—, en la que esas dos fuerzas —secular y religiosa— buscan un equilibrio en su reparto, no por la libertad de nadie sino por el sometimiento de aquellos que buscan una vida cuya trayectoria quede en sus manos. En su lucha feroz, muchas veces puro teatro, solo hay una cosa que les une: el odio a las libertades, el miedo a las personas no se vuelvan hacia ellos a pedir, a rogar, a postrarse a sus pies.

Andel: —¡El futuro!

Toda esa cantidad de personas se encuentra flotando entre dos mundos, el que les persigue y el que no les atiende. Las dictaduras siempre tienen buenas ocasiones de negocios ahora que los séquitos de los gobernantes solo llevan empresarios dispuestos a negociar sobre lo único que parece importante.
La carta publicada por 150 escritores, periodistas, intelectuales, etc. en apoyo de Ahrmed Naji es importante y en ella hay firmas muy destacadas, como la del novelista Alaa Al-Aswani.


Es necesario tender más lazos intelectuales, mejorar nuestras agendas informativas, para que lo que ocurre en el mundo tenga sentido, pueda ser comprendido. 
Por eso es importante el crimen cometido contra Giulio Regeni, porque se interesaba por lo que ocurría en un país distinto del suyo, porque escribía una versión del mismo que no casaba bien con la propaganda oficial. Regeni estaba contando en sus artículos algo que no gustaba a alguien. Estaba diciendo que el rojo de la alfombra del régimen es sospechosamente brillante. Es algo que otros muchos dicen, pero estamos demasiado ocupados mirando hacia otro lado.
En agosto de 2014, Andeel publicó una viñeta en la que una figura identificable como El-Sisi se dirigía a un periodista. Bajo ellos, la lona que tapa Egipto no puede evitar que charcos de sangre surjan por los bordes. Nada sospechoso, se titulaba.
Hoy la sangre ya no está debajo, oculta, como en el dibujo de 2014. En el dibujo de Doaa Eladl, la alfombra no necesita ocultar la sangre, sino que la sangre se ha convertido en la alfombra misma.


* "'Writer Ahmed Naji's jail sentence is unconstitutional,' say 7 authors of Egypt's constitution" Ahram Online 24/02/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/188406/Egypt/Politics-/Writer-Ahmed-Najis-jail-sentence-is-unconstitution.aspx
** Richard Jacquemond "Ahmed Naji, the Use of Life and the zombies" Mada Masr

*** "2015 was worst year in terms of human rights and freedoms: ANHRI" Daily News Egypt 23/02/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/02/23/2015-was-worst-year-in-terms-of-human-rights-and-freedoms-anhri/






jueves, 18 de febrero de 2016

Teoría turística de la inestabilidad o misterioso asesinato

Joaquín Mª Aguirre (UCM) 
Si ayer calificábamos el planteamiento de las autoridades egipcias como una cuestión de marketing al considerar que los problemas políticos, sociales, etc. se resuelven con enfoque provenientes de esta disciplina comercial, hoy nos lo confirman. Cualquier desastre se considera como una cuestión comunicativa, como la necesidad de modificar la percepción del acontecimiento por parte de los públicos o mercados. La tendencia de las autoridades —que salen ya de las escuelas de negocios— a aplicar consideraciones de mercado a todo lo que ocurre hace que se piense que cuestiones políticas se resuelven en términos de comunicación positiva o de estímulos de mercado.
Evidentemente hay muchas cosas para las que la mercadotecnia es muy útil. Pero no lo es para otra, siendo incluso contraproducente en muchas. Esto ocurre tanto por la naturaleza de las cuestiones como por la de tipo de solución que requieren. La mercadotecnia está haciendo mucho daño a la política (y por ello a la verdadera dirección de los países) porque se convierte en un sistema de equivalencias que trabaja más sobre las actitudes que sobre las realidades. La "creación de imagen" no puede ser un sustituto de la creación de realidades satisfactorias, es decir, la solución de los problemas reales, que es de lo que se debe ocupar la política. Los enfoque comunicativos, en cambio, acaban poniendo más énfasis en la intensidad retórica de la comunicación antes que en la solución. Se parte de que estamos en una sociedad mediática y que todo se acaba convirtiendo en discurso, usando los mecanismos retóricos posibles para alcanzar un efecto sobre los electores considerados como "audiencias". Pero el arte de la política no puede ser solo el de los discursos, las presentaciones, sino del de los hechos. Cuando los problemas están resueltos, usen toda la retórica y colorines que quieran; pero si los problemas no se resuelven, los discursos son solo música celestial, puro trompeteo vacuo.
El diario Egypt Independent nos trae un ejemplo de lo que hablábamos ayer sobre las cuestiones de marketing, es decir, del enfoque comunicativo de la política. No se plantea la solución de los problemas en sí; solo se trata de paliar sus efectos negativos con acciones positivas comunicables. El titular del artículo es "Tourism Ministry eyes increase in Japanese tourists with flights starting in April". Se conecta con el que ayer veíamos, que señalaba la caída del 90% del turismo italiano (entre otros) después de la desaparición, tortura y asesinato (no hay que olvidar ningún momento del crimen) del estudiante italiano Giulio Regeni, del que nos estamos ocupando estas últimas semanas. A los datos negativos hay que responder inmediatamente con los mensajes positivos. En la primera parte de la noticia se señala:

Egypt hopes to increase the number of Japanese tourists visiting the country with flights between Cairo and Tokyo beginning on April 23, according to the Tourism Ministry.
Meetings have been held over the past 72 hours with companies operating in the Japanese tourism market to resume the inflow of tourists to Egypt, according to Mohamed Abdel Gabbar, head of international tourism at the ministry’s Tourism Promotion Authority.
“There are 12 companies operating in the Japanese market (jointly run) by Egyptian and Japanese partners,” Abdel Gabbar told Al-Masry Al-Youm, describing Japan as a “promising” market of potential tourists to Egypt.
"The most important subject of the current talks is the need for flights between Tokyo and Cairo, and one company is already providing a private flight between Egypt and Japan with a 300-passenger capacity,” he said.*


Hasta aquí se nos muestra la "esperanza" de conseguir que lleguen turistas japoneses después de que se han retirado, voluntaria u obligatoriamente al suspender los vuelos, los rusos, británicos, etc. tras la voladura en el aire del avión con turistas rusos. Lo que se nos muestra bajo esa esperanza, que se traducirá en realidad o en frustración si no se cumplen los objetivos (es decir, convencer a los japoneses), es la actividad frenética de los responsables del turismo frente a un desastre de proporciones monstruosas: el hundimiento del turismo.
Pero es en la forma de resolver el problema en donde se abren las posibilidades de actuación. Como todo problema, la forma de su enfoque delimita las posibilidades de su resolución. Y es aquí donde reside el interés de la noticia:

A visit by President Abdel Fattah al-Sisi to Japan at the end of February will also be used to promote tourism to Egypt, according to Abdel Gabbar.
Tourism Minister Hisham Zaazou is scheduled to hold a news conference on February 23 that will be attended by 150 travel organizers, representatives from the World Tourism Organization and foreign ambassadors where he will convey “positive messages” concerning Egypt’s tourism destinations.
Egypt’s tourism sector, a main source of national income and foreign currency, was negatively affected by political and security instability resulting from two popular revolts in 2011 and 2013. The October 2015 crash of a Russian passenger plane in Sharm el-Sheikh and the mysterious murder of Italian student Giulio Regeni in January added to the industry’s woes.
According to a report released by the government’s Central Agency for Public Mobilization and Statistics in January, Egypt recorded a 43.7 percent drop in incoming tourists during December 2015 to 440,000 visitors, down from 781,600 in the same month of 2014.*


Como leal súbdito de El-Sisi, el señor Mohamed Abdel Gabbar —responsable ministerial del turismo internacional— está convencido de las virtudes milagrosas de su presidente. Cree que Japón se va a rendir ante la llegada del carismático presidente. Sin embargo, la experiencia dice lo contrario. Lo que ocurre en los diferentes países que el presidente El-Sisi va visitando son reacciones negativas acordes con la situación egipcia. Puede que las autoridades sean muy educadas, como manda el protocolo. Pero no es eso lo que moviliza al turismo. La corriente negativa que aflora en la prensa es abrumadora y salen a la luz todos los males de Egipto. Donde se esperaba comunicación positiva se encuentra la lista de encarcelados, desaparecidos, muertos por la represión, condenas a muerte, arbitrariedades judiciales, liberación de los condenados del régimen anterior por corrupción, etc. y calificativos de "dictador", "golpista" y aplicados al presidente El-Sisi. Pronto se descubre que la visita no ha generado esos "mensajes positivos" de los que habla el ministro de Turismo, sin lo contrario. Ha servido para poner en primer término informativo (la visita lo fuerza) lo que ocurre en Egipto y que al gobierno y su presidente no le gusta que se diga. Puedes llenar el mundo de bellos anuncios, pero eso no oculta la realidad de lo que ocurre.

La ingenuidad egipcia sobre el "carisma" y el respeto internacional a su presidente es realmente sorprendente. Nadie comparte la "sisimanía". El mundo no ve un "Nasser" sino un "Pinochet". Por más que los egipcios besen sus retrato (como lo han hecho con los otros), el resto del mundo no tienen ningún interés en ello. Cuando se repasan babosos artículos de aduladores que no querían que el presidente saliera por si se lo robaban los envidiosos países a los que iba o escritos sobre cómo quedaban deslumbradas las naciones cuando El-Sisi hablaba en la Asamblea General, se tienen serias dudas sobre ciertos fenómenos y mentalidades.
Se comprende entonces el valor totalitario del aislamiento, porqué a los dictadores les gustan tanto los muros y los silencios solo rotos por los clarines que anuncian la presencia del gran hombre, su despertar cada mañana para alegría del universo y felicidad de sus vasallos devotos. Pero eso le importa un bledo al resto del universo, al que le gustaría que los dictadores no salieran de la cama y, como bellos durmientes, siguieran hasta el fin de los tiempos. Desgraciadamente no ocurre así.
La reunión con empresas del sector y embajadores para transmitirles "mensajes positivos" tiene como objetivo, sobre todo, llegar a los egipcios más que a los japoneses o demás extranjeros. Cuéntemelo como pueda, que yo lo entenderé como deba. No creo que salga mucho de los discursos positivos en Japón o en la conferencia. Pero saldrá el mensaje de "eficacia" que es el que le interesa al político en el otro plano, el personal y de la política interior.
Si no funciona, no será culpa de ellos, que han hecho todo lo posible. La culpa la tendrán los conspiradores, nacionales e internacionales, por difamar al acogedor Egipto que este gobierno está creando para disfrute del turismo mundial.


Las explicaciones que el periódico da son interesantes en su selección. Se echa la culpa a la "inestabilidad" provocada por las "dos" revoluciones, 2011 y 2013. Es interesante esta forma de presentarlo porque había varias formas posibles de presentarlo según la tendencia. Las opciones son:
a) la inestabilidad viene de 2011, de la Primavera árabe. Es la repuesta típica de los más conservadores y partidarios de los viejos regímenes. Con los dictadores se vivía mejor.
b) la inestabilidad proviene de 2013. es decir, por el golpe de estado de El-Sisi. Es la tesis islamista. Egipto iba camino de la democracia con los Hermanos Musulmanes y el "liberal" Morsi al frente, cuando los militares cambiaron el rumbo. En esta tesis es importante decir que los islamistas eran los partidarios de la Primavera Árabe y que fueron ellos los que pidieron la democracia para Egipto. Esta idea última le gusta también a los de la primera opción, a los más reaccionarios, porque así reafirman lo negativo de la revolución.
c) la inestabilidad viene de 2011 y 2013, como se señala en el artículo. Aunque parezca salomónico, es una fórmula indirecta para criticar el golpe de estado sin que lo parezca y a los políticos en general. 2013 llega porque no se sabe resolver 2011 y la inestabilidad resultante crece. El artículo señala que el turismo se ha visto afectado "negatively affected by political and security instability resulting from two popular revolts in 2011 and 2013". Por política se entiendo a los que salen a la calle y por seguridad el terrorismo. A la calle salían todos, pero las bombas solo las ponen algunos. Pero la inestabilidad no proviene solo del terrorismo, la represión del régimen no va solo contra el terrorismo. Lo que hace es meter dentro de "terrorismo" a todo el que se le opone o critica más allá de un límite. La detención y condena a tres años del usuario de Facebook que puso una foto de El-Sisi con las orejas del ratón Mickey —como contábamos ayer— es un ejemplo de esa ampliación del concepto de "seguridad" por parte del régimen egipcio. La ampliación llega a "ateos" y "homosexuales", por ejemplo, a los que se quiere presentar como destructores del país, del islam o de lo que haga falta. Ni que decir tiene que el resto del mundo no ve aquí una cuestión de "seguridad" sino de autoritarismo y violación de los Derechos Humanos. Como, además el régimen lo airea internamente porque parte de su estrategia es presentarse como "virtuoso", esa misma propaganda se vuelve contra él, que es su peor publicista. Se ve aquí un ejemplo claro de que las virtudes no son las mismas en todas partes. Cuando presidente El-Sisi espera ser recibido como un salvador del mundo, solo es recibido por  las asociaciones de defensa de los Derechos Humanos que le reclaman el cese de las violaciones.
En el párrafo final del artículo se nos hace tocar el duro suelo: la caída del turismo en diciembre de un 47'3% respecto al mismo mes del año anterior. La cuestión que planteamos es ¿se puede solucionar el problema existente si se cree que es solo cuestión de visitar Japón o reunir a las empresas del sector y repetirles que es un "país seguro" o, como le dijo hace dos días a Madeleine Albright que busca un "equilibrio entre libertad y seguridad"?

Hay otros dos puntos, se nos dice en el texto, que afectan al "sector": «The October 2015 crash of a Russian passenger plane in Sharm el-Sheikh and the mysterious murder of Italian student Giulio Regeni in January added to the industry’s woes.» ¿La voladura de un avión es un problema turístico? Egipto todavía sigue sin reconocer oficialmente que fue un atentado; están en ello. La vergonzosa negación del hecho solo tiene explicación dentro de ese sistema de "equivalencias" señalado: "atentado = menos turistas". El resultado es que da igual cómo lo quiera llamar el gobierno, el turismo se ha hundido. El otro caso, el del asesinato del italiano Giulio Regeni se ha calificado oficialmente como "campaña de difamación contra Egipto". Según el gobierno egipcio, nadie puede decir que ha sido asesinado hasta que ellos lo decidan oficialmente. La ley egipcia que señala que solo es verdad lo que dicen las autoridades y que el que dice lo contrario puede ser condenado solo funciona en el país. Fuera se llama "represión".
Hablar del "misterioso asesinato" de Giulio Regeni es otra burla. Aun así, es un avance respecto a la versión inicial del Ministerio del Interior de que se trataba de un accidente de tráfico. Los aviones caen y la gente muere; otros tienen el mal gusto de desaparecer o se empeñan en ser llevados a la cárcel. Los extranjeros deben venir a tomar el sol y no a preguntar por nuestros problemas, que los egipcios somos capaces de resolver solos. Paga y vete.


Los problemas de Egipto no son turísticos; no se resuelven con bajadas de precio en los vuelos o mejores condiciones en los hoteles. Los problemas son otros, cuyas consecuencias afectan al turismo. Pero la forma de arreglar los problemas también pueden causar problemas. Un turista valora la "seguridad", como es lógico; pero es bastante frívolo pensar que le gusta que su seguridad se base en la represión de las personas o peor, que se utilice como excusa para la represión, para el autoritarismo.
Si la seguridad turística se basa en llenar las cárceles, la conciencia de muchos se pone en marcha. Pensar en términos de turismo tal como lo hace el gobierno egipcio (y muchos otros que le siguen) es empezar la casa por el tejado. La simpatía y solidaridad que se despertó con la Primavera árabe se ha transformado en sentimientos encontrados al ver lo mal que se ha resuelto en la mayoría de los casos. Se puede echar la culpa a quien se quiera, pero lo cierto es que los que están en el poder son los mismos que estaban y con la bendición de mucha gente, que se alegra de que las cárceles estén llenas, muchas de ellas con jóvenes que reclamaban libertades para todos, modernizar el país, barrer sus calles de la corrupción. Pero no ha habido manera. No, no es una cuestión de mercadotecnia, de conferencias o folletos. Es un problema de libertades. Las cárceles llenas no son un buen reclamo, ni las muertes "misteriosas". Esto no lo arregla el carisma sino la inteligencia, la voluntad política. Como diría Alaa Al-Aswani, "la democracia es la solución", una de democracia de verdad y no de opereta, con parlamentos inútiles y las cárceles llenas, con medios de propaganda descalificando al que discrepa, etc.
El gran dibujante Andeel publica hoy en Mada Masr esta caricatura que, como sabe hacer el artista, resume en unos pocos trazos la realidad profunda, las raíces de los problemas:



Assistant: "Reports are saying that your popularity keeps going up, sir..."
Sisi: "No way!"
Assistant: "Cross my heart my heart and hope to die."**

No creo que la realidad diste mucho de la caricatura en este caso. Si quieren "mensajes positivos", empiecen por resolver los "misterioso asesinatos", las "caídas de los aviones", las desapariciones, etc. Eso sí son "mensajes positivos". Hay turistas muy raros que, además de ver hermosos monumentos, les gusta ver gentes libres y gobiernos respetuosos con los derechos humanos.



* "Tourism Ministry eyes increase in Japanese tourists with flights starting in April" Egypt Independent 17/02/2016 http://www.egyptindependent.com//news/tourism-ministry-eyes-increase-japanese-tourists-flights-starting-april

** Andeel "Pretty awesome reports" Mada Masr 17/02/2016 http://www.madamasr.com/cartoon/pretty-awesome-reports




lunes, 1 de febrero de 2016

El presidente y el absurdo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Todos los egipcios que tengan una página de Facebook pueden ser detenidos por el gobierno. Así queda asentado después de la detención del dibujante Islam Gawish. La acusación se centra en que ha abierto una página de Facebook sin pedir permiso al gobierno —¿tenía que pedírselo?—, difundir caricaturas contra el régimen y, se me olvidaba, tener copias piratas de software. Todo ello convierte a Islam Gawish en un peligro para la Humanidad y deja al gobierno egipcio en un ridículo universal. Sabedor de que le hacen más daño los chistes y caricaturas que otros tipos de crítica, parecen decididos a erradicar el humor de Egipto. Y llevan buen camino.
Me dan aviso de la detención de Gawish en la noche y está ya en todos los medios.
Daily Egypt News lo explica así:

The statement said Guawish was detained for publishing drawings criticising President Abdel Fattah Al-Sisi’s regime.
The Ministry of Interior’s media center, Guawish was found to be running an unlicensed website. The ministry statement noted that he was arrested in possession of a wireless router and a CPU.
The artist, known for his controversial drawings, has previously tackled issues such as sexual harassment, educational problems, and transportation issues.
Guawish’s arrest comes days after the detention of two Egyptian media figures for mockingly handing policemen condom balloons on 25 January 2016. This arrest follows other arrests, amid a crackdown by the state on freedom of the press.*


Lleno de pomposidad, el gobierno no está dispuesto a que se rían literalmente de él. Sabe que es el comienzo del fin, que nada pueden hacer los discursos grandilocuentes frente al irresistible poder del humor. Bassem Youssef fue el primero, pero no será el último. La broma de los condones en Tahrir al Ejército la tiene que pagar alguien y ya han empezado a hacerlo.
Las leyes totalitarias que el gobierno mantiene dejan en la indefensión a todos, que en cualquier momento pueden ser detenidos, como en este caso, por publicar información (sus caricaturas) en una página de Facebook. Eso es interpretado como "abrir un medio de información sin licencia". Además de totalitario y anticonstitucional, es ridículo. Y eso es muy malo para su intento de camuflarse con retórica de modernidad y democracia, por usar los dos términos que el presidente usa sin pudor. Cada vez que se habla de "reforma religiosa", se detiene gente por ofender al islam; cada vez que se habla de democracia, se detiene gente por expresar su opinión. El régimen egipcio es una contradicción andante y permanente.
Ahram Online da una explicación que nos deja perplejos:

An interior ministry statement said ENN publishes news without permission.
The statement added that the popular social media cartoonist was arrested for running "his own website," without the authorisation of the Ministry of Telecommunications, which, according to the statement, violates the law regulating communications.
It is not clear whether the site the statement says Gawish is running is ENN or another one.
Gawish was also arrested for possession of pirated copies of software, the interior ministry added.
Ahram Online spoke with Gawish's lawyer, Mahmoud Othman, who said that his client was detained at Nasr City 1st police station, and that police officers did not let him see the arrest warrant for Islam Gawish or know the official reason of his arrest.
"Unofficially and verbally, I was told that Islam Gawish was accused of using [means of communication] to spread anti-regime cartoons," Othman told Ahram Online.**


El detalle de las copias piratas de software es la guinda informativa, lo que confirma el tamaño de la conspiración desarticulada por el poderoso aparato del Estado. Es tal la hipocresía de esta régimen que por aparentar que todo entra en la legalidad, de la cual se muestra garante, se llega a ridículos espantosos.
Una vez más, el régimen se equivoca. Una vez más muestra su falta de principios democráticos y su voluntad autoritaria y de censura. Es un régimen militar cada vez más duro empeñado en la desarticulación de cualquier tipo de oposición en todos los terrenos. Es una forma de constante intimidación, con un vociferante ministro de Justicia diciendo que matará diez mil islamistas por cada policía muerto, con el ministro de Asuntos Religiosos amenazando a los que protesten porque va contra el islam. ¡Pobre Egipto!
Este es el final de la noticia en Ahram Online, periódico del Estado:

Gawish earned fame on social media after starting a doodle cartoon Facebook page called "Al-Warqa" (The Paper), where posted cartoons mostly about social issues in Egypt. His second comic book, Al-Warqa Part Two, was released recently.
There are no legal restrictions in Egypt on launching and moderating a Facebook page. However, a significant number of moderators have been arrested in recent months on various charges, mostly for attempting to instigate protests and violence.**

Ya no saben muy bien cómo se debe tratar informativamente el absurdo. En estos días, el régimen de El-Sisi, el hombre al que se le prometió Egipto en sueños, ha encarcelado a todo tipo de personas: desde poetas —a Fatema Naoot por insultar al islam al compadecerse de los corderos del Eid— a caricaturistas como Gawish. Ha prohibido la entrada a Egipto a una profesora tunecina que iba invitada a dar una conferencia en Alejandría —tratándola como una traficante en el aeropuerto— y a un investigador egipcio-alemán, Atef Botros, advertidos por las embajadas que actúan vigilando a los ciudadanos en otros países. Ha detenido a unos humoristas televisivos que se fueron a Tahrir a repartir condones inflados a los policías destacados en la Plaza, que los aceptaban como si fueran globos. El gobierno egipcio se quita la máscara y deja ver el lado más oscuro de este pinochetismo de Oriente Medio.


En el caso de Atef Botros, Daily News Egypt señala lo siguiente:

Egyptian-German researcher Atef Botros was held by airport security for about seven hours on Friday night, when he attempted to enter the country at Cairo International Airport.
Botros’ stopping repotedly came as a result of an alert from the Egyptian Embassy in Berlin. The embassy claims that he represents a long-standing security risk.
Airport security officials told the researcher that he is banned from entering Egypt for life. The researcher has launched a sit-in in refusal.
Botros, who has been lecturing at the University of Marburg in Germany since 2007, is known for being one of the founding members of Mayadin al-Tahrir (Tahrir Squares), an NGO that aims to extend cultural and educational services to low-income areas.
Since 2000, the Egyptian-German professor has been teaching German literature, with a focus on Czech-German writer Franz Kafka. In his thesis, he analysed Jewish aspects in Kafka’s work.
Last week, an Egyptian Deutsche Welle (DW) Akademie trainer Walid El-Sheikh was also held and investigated in the Cairo International Airport upon security reports concerning his participation in protests and his membership in Mayadin Al-Tahrir organisation.
According to El-Sheikh, the organisation, which consists of 25 members and was founded by Botros and others, is focused on cultural activities.
El-Sheikh told Daily News Egypt on Saturday that security reports compiled by Egyptian embassies abroad is “a continuing habit from the past”, adding that recently the security interventions have escalated.***


Hay cierta coherencia en detener humoristas e impedir la entrada en Egipto a los especialistas en Kafka. Como la había también en la campaña contra el 1984 de Orwell, que debía sonarles demasiado realista. El papel de vigilancia de las embajadas es otro detalle más de ese "viejo hábito" totalitario que no se ha perdido. Egipto vuelve con fuerza  la dictadura. Solo se siente cómodo el que asiente y aplaude; el que disienta, sabe a lo que se arriesga.
La paranoia gubernamental crece. La única explicación de este absurdo es que aumentan los problemas y no es cómodo tener personas que expliquen a los egipcios la procedencia de la mayoría de ellos. Conforme el fracaso del régimen nacido el 30 de junio se va confirmando en lo económico, político y religioso, el riesgo de la discrepancia va aumentado. Y no se puede permitir que existan voces con versiones alternativas y de signo contrario a los cantos triunfantes. Ya no se llega a los excesos anteriores de difundir absurdos como las acogidas triunfales del Presidente en las Naciones Unidas u otros episodios. Pero se resalta que sus propuestas para frenar el cambio climático han sido aceptadas por el resto de la Unión Africana, queriendo convertirle en un líder de cara a la reunión de París. La propuesta para el cambio climático y las energías renovables no nos hace olvidar la dimisión de una ministra de Medio Ambiente, Laila Iskandar, (muy valorada por las ONG del ramo), que se opuso al uso del carbón para favorecer los manejos de las empresas de cemento. La ministra y su equipo dimitieron ante la tropelía medioambiental que se preparaba. Pero ahora le toca a El-Sisi presentarse como el líder de las energías renovables africano.


Las amenazas son ya a todos los sectores. Hemos dado cuenta de las manifestaciones de abogados (por los compañeros muertos), de los médicos (por estar en contra del sistema de salud propuesto y por las detenciones y agresiones a médicos), de los periodistas (por las continuas detenciones y la presión sobre los medios con la amenaza de una nueva ley), de los estudiantes (porque no se respetan los resultados de  sus elecciones, que no gustan al gobierno)... Ante esto el gobierno necesita aumentar la propaganda para responsabilizarlos de la situación para mantenerse por supervivencia. Necesita de enemigos a los que culpar, desde los profesores que dan conferencias, la gente que tiene su propia página de Facebook o los que se apiadan de los corderos. Todos son conspiradores. Los que se frotan las manos son los islamistas, que siguen defendiendo su democracia frente al golpe y la legitimidad de Morsi

El mayor problema lo planteó hace algunas semanas un articulista en Ahram Weekly: Egipto no se puede permitir una tercera caída, contando como las dos anteriores la revolución de 2011 y el golpe de estado de 2013. ¿Qué solución queda?
Cuando se completó la hoja de ruta con la elección del Parlamento, se vio lo que daba de sí este régimen. Si el objetivo era llegar a una democracia, lo que justificaba el golpe de estado, el régimen ha fracasado estrepitosamente. Toda su retórica a la defensiva, con esa constelación de enemigos de los que dice defenderse (o defender a los egipcios), no es más que la justificación de las medidas represivas que están dejando como un liberal a Mubarak. Los que vieron caer a Mubarak no quieren que la historia se repita con el nuevo boss. Mubarak fue blando y por eso cayó, vienen a decir.

Tras la constitución del parlamento y las ridículas situaciones provocadas con congresistas que se niegan jurar una constitución que habla de la revolución, la vuelta a votar leyes ya votadas porque "no habían entendido su importancia" a instancias del ministro, o el enfado de la presidencia porque no se aprobara el proyecto de Ley de la Función Pública, presentada como una "modernización" pero que los afacetados temen que sirva para hacer más purgas y robustecer a los jefes, no quedan muchas esperanzas en las instituciones. Están al servicio del gobierno, como ellos mismos han proclamado. Hasta el momento han destacado más los vociferantes que los discrepantes.
En esta situación, al presidente El-Sisi le irán quedando cada vez menos países a los que poder acercarse sin que le saquen los colores. Ante el silencio general de los que miran para otro lado por la situación en la zona y la vigilancia de las embajadas a los residentes en el extranjero, las posibilidades de que haya protestas por su visita se reducen.


El caricaturista Andeel (veremos cuánto tarda en desaparecer del mapa) ha sacado en Mada Masr una caricatura, titulada "Shy President", en la que un avergonzado El-Sisi se tapa la cara:  "I don't like being drawn."
Es cierto, le gustan más las fotos. En dibujos solo ha manifestado su apoyo a un comic infantil editado por la Universidad de Al-Azhar, según recogía la prensa. Los niños siempre han sido muy agradecidos.

[Andeel, Mada Masr 31/01/2016 
http://www.madamasr.com/cartoon/shy-president]



* "Prominent Egyptian cartoonist arrested in Cairo" Daily News Egypt 31/01/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/01/31/prominent-egyptian-cartoonist-arrested-in-cairo/
** "Popular Egyptian cartoonist Islam Gawish arrested" Ahram Online 31/01/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/186372/Egypt/Politics-/Popular-Egyptian-cartoonist-Islam-Gawish-arrested.aspx
*** "Egyptian-German researcher receives lifetime ban from entering Egypt" Daily News Egypt 30/01/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/01/30/egyptian-german-researcher-receives-lifetime-ban-from-entering-egy






viernes, 20 de noviembre de 2015

Gracias a Dios! o la necesidad del debate

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Cuando unos hablan del "islam" como una totalidad uniforme, muchos se enfadan —con razón— porque el término les incluye, pero no se sienten responsables de lo que otros puedan hacer en su nombre. Las campañas "No en mi nombre" tratan de dejar clara esta circunstancia de rechazo. Pero también, es cierto, que uno tiene que acabar molestándose cuando tiene que estar todo el día especificando que los que dicen actuar en "mi" nombre no tienen permiso para hacerlo.
Cuando nos aproximamos, percibimos matices y grandes distancias; se comprenden claramente las diferencias y nos asombramos de que se produzca la peligrosa confusión. Yo me enfado también cuando se me incluye en una categoría como "occidental", mediante la cual se me hace responsable de lo que otros hacen y con lo que yo no quiero identificarme. Allí donde unos meten a todos dentro del "islam", otros lo hacen en "Occidente" como categoría contrapuesta. Son las trampas del lenguaje. Desde dentro usted no siente que tenga responsabilidad en lo que otros hacen, sin embargo, le guste o no, otros pueden responsabilizarle desde fuera metiéndole en el amplio saco de la generalidad.
Cuando un musulmán hace algo en el nombre del islam, extendemos la responsabilidad. De la misma manera, cuando un predicador loco quema una ejemplar del Corán en alguna localidad del los Estados Unidos, esto lo pagan directamente los "occidentales" que se puedan encontrar en su camino los que deciden que esa persona representa a la totalidad de la comunidad no islámica a la que se responsabiliza. Esto, como sabemos, no es una hipótesis sino algo que ha sucedido en diversas partes del mundo.


Aunque hayamos condenado personalmente este tipo de actitudes, es cierto que no nos hemos sentido en la necesidad de salir con un cartel diciendo "no en mi nombre", algo que muchos musulmanes están teniendo que hacer. Sí, en cambio, se ha mostrado directamente —algo que se olvida muchas veces— el rechazo hacia guerras que han tenido como víctimas los países musulmanes, ya fuera por una causa o por otra. Pero nos olvidamos de lo positivo con demasiada frecuencia.
La cuestión es más compleja por la propia lucha religiosa que se da en el interior del mundo musulmán entre diferentes grupos que se sienten en posesión de la interpretación "pura" de la religión.
El caricaturista egipcio Andeel ha puesto el dedo gráfico en la llaga cuando ha publicado hace un par de días la siguiente viñeta en Mada Masr:



Es difícil sintetizar de forma más clara parte del núcleo del problema visto desde la propia perspectiva. El texto gráfico muestra una galería de personajes con los que se quiere representar la diversidad de la realidad en su intento de "apropiación" del Corán. Cada personaje es un estereotipo —del clérigo al militar, de salafista a los jóvenes modernos— y todos dicen que su interpretación es la correcta. Lo importante es ese convencimiento de todos, pero creo que lo es más el acto de enunciación, es decir, el tener que afirmar constantemente que "mi" lectura es la correcta. Eso convierte la afirmación en una forma de autoridad, de la militar a la religiosa. Es el poder del discurso como justificación de la acción. Reivindicándome como intérprete, me reivindico como autoridad.
Ahram Online publica hoy un artículo de la periodista Amira Howeidy, una de las editoras fundadoras, con el título "Debating Islam after Paris". El artículo comienza con esa cuestión del encuadramiento de las acciones terroristas:

It isn’t the first time Muslims have had to explain, in the aftermath of a terrorist attack in a western city, that Islam is not a religion of violence. After attacks in Paris, claimed by ISIS, which killed at least 129 on Friday evening, Islamist parties across the Middle East and Muslim groups in Europe and the United States were quick to condemn the assault. They denounced them as “a violation” of the principles of Islam and “far from religion”.
In a column published on the Al-Arabiya English website Egypt’s Mufti, Shawki Allam, argued: “None of these extremists have been educated in Islam in genuine centres of Islamic learning.” Instead, they subscribe to “distorted and misguided” interpretations of Islam which have no basis in traditional Islamic doctrine.
The assailants may have changed since the 1980’s when Islamist militants in Egypt expanded their argument with the government to include the murder of tourists, policemen and officials.
While Islamist militant groups have continued to grow, developing their tactics, discourse and cross-border targets in the name of Islam, the counter discourse, from both Muslim governments and scholars, has remained largely the same, whether applied to Al-Gamaa Al-Islamiya and Jihad in Egypt and Al-Qaeda in Afghanistan or, almost three decades later, to ISIS in Syria and Iraq.
This counter discourse, typified by Allam’s argument, focuses on denying any link between Islam and terrorism committed in its name.
Not that there haven’t been attempts to articulate more nuanced arguments refuting ISIS's discourse and its laboured citing of Islamic scriptures to justify violence.**


Si unimos los dos textos, el gráfico y el artículo citado, tenemos un mapa complejo de la situación, que es la reivindicación de la ortodoxia y el rechazo del otro dentro de las fronteras de lo que podríamos denominar las comunidades interpretativas, que es lo que trata de representar Andeel con su viñeta gráfica. Cada uno de esos intérpretes afirma su lectura del Corán y niegan la ajena. Todos se reivindican como los verdaderos musulmanes. Allí donde unos se ven como "mártires", otros los ven como simples "terroristas" enloquecidos; y allí donde unos se ven como lectores correctos de la doctrina, otros los ven como corruptos distorsionadores de un mensaje que traicionan.
Esto, como sabemos, no es nuevo. En el cristianismo ocurrió con los cismas, primero de las iglesias oriental y occidental y posteriormente con el protestantismo, que a su vez se dividió en diferentes tendencias. Todos, sin embargo, se reivindican como portadores del mensaje verdadero. Afortunadamente, lo que hemos dejado de hacer es matarnos o matar en su nombre o en la discusión. Cada uno tiene la libertad de elección o de abandonarlas todas.


Negar que el terrorismo del estado Islámico tenga algo que ver con la religión es absurdo, tanto como decir que no tuvo nada que ver el cristianismo con la Inquisición o con barbaridades durante la evangelización de América. No se trata, pues, de lo que yo crea, sino de lo que cree el que comete en su nombre los crímenes. ¿Que está equivocado? Por supuesto. Pero con esa reivindicación de pureza de su lectura hace daño a los que no la comparten o la rechazan expresamente, que se ven obligados a justificarse para que no se les meta en el mismo saco.
Señala la periodista egipcia de Ahram Online:

Frustrations within Muslim communities, where a shift in the counter discourse seems to be taking place, are running high. After the Paris attacks an increasing number of Muslim voices are saying the argument that Islam is innocent of violence is not only ineffective but fails to address the bigger problem.
“Stop saying Islam has nothing to do with this. And stop saying imperialist wars have nothing to do with this,” said Dyab Abou Jahjah, a Lebanese-Belgian political commentator and leader of Movement X, an organisation which fights racial discrimination in Belgium.
ISIS’s version of Islam, he wrote on his Twitter account, is an “offshoot of Wahabism” which originated in Saudi Arabia. “Mainstream Islamic theology is still archaic” regarding violence, he added.
In an article published in the London-based Al-Araby Al-Jadeed under the title “Is Islam Innocent of Them?” Bilal Fadl, a prominent Egyptian columnist and satirist, called for a critique of the discourse of Muslim clerics who wouldn’t commit violence themselves but share IS’s extremist views when it comes to exterminating “the other”.
“Are mainstream contemporary interpretations of Islam on the popular and official level really innocent?” he asked.
The question becomes ever more difficult to avoid in the wake of each terrorist attack, wrote Fadl. And it is now being posed by Muslims who are “rebelling” against their faith as a result of the actions of extremists and terrorists.
“This phenomenon can’t be ignored and it’s not enough to shout or spit at them on talk shows.”
The debate is antagonising Muslims who, critical of the mainstream discourse on Islam, refuse the conclusions it suggests. “Any narrative that claims Islam is a religion which provokes such acts of violence, ultimately strips Muslims of any agency. It leaves them with no choice but to follow,” says Ibrahim El-Houdaiby, a researcher on Islamist groups and political philosophy.
“As a faithful Muslim this discourse points the finger of accusation directly at me.”
Equally provocative, El-Houdaiby argues, is the narrative of religious institutions, neo-clerics and “defenders of Islam” who endlessly repeat that terrorist attacks do not represent the real Islam.
It is problematic, says El-Houdaiby, because these institutions are affiliated with authoritarian regimes which produce civil violence and hatred, but never denounce them.
“They will speak up when it’s about Islam’s image in the ‘civilised’ west but only whisper when such attacks take place in Lebanon or Ankara, for example,"El-Houdaiby said.**


Lo que señala Amira Howeidy es la necesidad de abrir auténticos debates para poder actuar en los dos frentes, que están profundamente vinculados. En primer lugar la construcción de las defensas internas que eviten que se produzca un flujo interior hacia las posturas o lecturas más extremistas dentro del mundo islámico. En este sentido, los propios medios árabes van dando casos de cómo se produce ese desplazamiento y los investigadores explican también el papel del ciertos países en la financiación de versiones radicales del islam, como es el wahabismo o el salafismo. Todos los investigadores saben y reconocen el papel que los petrodólares han tenido en el radicalismo desde la década de los 70. También saben que esas instituciones líderes, como señala Amira Howeidy, han fallado estrepitosamente en la defensa de las sociedades antes sus dictadores, a los que nunca se han enfrentado, enseñando muchas veces la aceptación y obediencia, llegando a la justificación.


Cuando ese discurso se renueve en los debates internos será más sencillo para todos poder poner las cosas en su sitio y no sentirse acusado permanentemente por cada acción de la que no nos sentimos responsables, unos y otros. Pero es el debate interno el que es necesario primero para resolver los conflictos que han llevado durante muchos años a esta situación.
Por eso el final del artículo de Howeidy es muy claro:

That the counter narrative is still viewed as the responsibility of religious institutions like Al-Azhar compounds the problem.
“The target audience doesn’t want any connections with authority because they see authority as the problem,” says Hellyer. The fact that religious institutions are more than ever associated with the state gives them no credibility with those who want to blow themselves up and don’t want to listen to Al-Azhar."
The only way to confront this is for governments to lift their grip on religious institutions, he added.
“If you want counter narratives to be successful you need to give religious scholars independence, and be able to expect that they will sometimes call you out for abuses. Why would this target audience listen to a guy constantly declaring how evil ISIS is but who doesn’t say a thing about abuses committed by dictatorships in the region?”**


Se abre así el problema a otras dimensiones externas en las que se entremezclan los radicalismos religiosos, el autoritarismo de las dictaduras en la zona y el imperialismo de las potencias extranjeras. De estos tres factores (más los que se quieran añadir: pobreza, desigualdad, educación...), reforzándose unos con otros surge el problema.
La necesidad de encontrar discursos que frenen el radicalismo religioso es importante en todos los niveles, pero quiénes sean los agentes legitimados para este discurso es una cuestión complicada porque se han estado excluyendo las voces de los reformistas que han tratado de establecer debates. Se les ha rechazado por que se les consideraba peligrosos desde la perspectiva política y de la religiosa, que a muchos les ha interesado manipular y confundir. Creo que eso es parte de lo que Howeidy quiere señalar.
El mundo musulmán no solo necesita discursos que alejen de la radicalidad y contra discursos defensivos, sino que necesita aceptar en su seno debates mucho más amplios que no deben verse más que como una apertura social, una avanzar de la historia por la evolución de los países. Es difícil intentar mantener la olla a presión de la sociedad con la política (ausencia de democracia) y la religión (exceso de dogmatismo) en punto de ebullición. Es eso lo que ha favorecido la aparición del extremismo. Como consecuencia, unos se han desvinculado de la religión (como se señala en el artículo) y otros se han vinculado al radicalismo, como podemos apreciar. Es lo que ocurre cuando se produce la parálisis y no se encuentran salidas.



* Andeel, Mada Masr "Thank God!" 17/11/2015 http://www.madamasr.com/cartoon/cartoon-thank-god

** "Debating Islam after Paris" Ahram Online 19/11/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContentP/1/169042/Egypt/Debating-Islam-after-Paris.aspx