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martes, 26 de septiembre de 2017

La piel fina o el dedo, la bandera y el falso pariente

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Solemos decir de alguien que "tiene la piel muy fina" cuando muestra un exceso de sensibilidad o de reacción ante la cosas que suceden. Implica una cierta respuesta desaforada ante lo que ocurre, La reacción quiere mostrar también una sensibilidad superior a las de los demás, a los que se presenta como faltos de sensibilidad. La piel fina es un mal de los presuntuosos, de los que les gusta aparentar una sensibilidad excesiva ya sea por consciencia o por pureza. En términos narrativos, la ejemplificación de esta hipersensibilidad molesta es el cuento de La princesa y el guisante. Hay muchos guisantes y poco colchones en Egipto, lo que convierte en enorme molestia pequeñas cuestiones.
La prensa egipcia nos trae tres ejemplos de esta hipersensibilidad, de reacción desaforada y virtuosa. 
El primero de los casos nos lo trae el estatal Ahram Online y nos hemos referido a él en ocasiones anteriores. Me refiero al caso del dedo díscolo del famoso abogado y político Khaled Alí. Así nos lo cuentan:

A Giza misdemeanor court on Monday sentenced prominent human rights lawyer and former presidential candidate Khaled Ali to three months in prison and EGP 1000 bail for offending public decency, Al-Ahram Arabic website reported.
Ali was accused of the offence after allegedly giving a middle finger in January while being lifted up by a crowd during a demonstration outside the State Council headquarters. The gathering followed a court ruling annulling the 2016 deal to hand over control of the Tiran and Sanafir islands to Saudi Arabia.
Monday's decision is a first degree court verdict that can be appealed.
Ali announced on his official Facebook account shortly after the ruling that he would appeal the decision. He also criticized the trial, accusing the court of ignoring the defence team's requests and issuing the verdict without hearings.
"We will appeal on the verdict, but not out of fear of prison. We are not better than the youth that paid a price from their own lives inside prison for defending the Egyptian identity of Tiran and Sanafir," said the famous lawyer.
The case against Ali was filed by independent lawyer Samir Sabry in January.
Ali ran for president in Egypt's 2012 presidential elections, which saw the election of Islamist president Mohamed Morsi.
Should the appeal against this verdict be rejected, Khaled Ali will be unable to run in the upcoming 2018 presidential elections, according to Egypt's Presidential Elections Law.*


El caso del dedo de Alí va mucho más allá del gesto del abogado. La condena, como se señala al final, de prosperar supondrá la eliminación de la candidatura del abogado para las próximas elecciones. El sistema egipcio es tan burdo, por decirlo así, que no le causa sonrojo ir eliminando candidatos amparándose en una ley hecha expresamente para hacerlo.
Los antecedentes penales, lo que supondría su condena firme, sirven  para eliminar candidatos, como ya ocurriera en las primeras elecciones. Unos fueron eliminados por tener antecedentes de cuando fueron detenidos por ser de la oposición, otros por tener familiares, por ejemplo, con nacionalidad extranjera (el caso de una madre de candidato que residía en Estados Unidos y se nacionalizó), que ya es rizar el rizo, pero cuando se trata de eliminar candidatos, el aparato egipcio es muy eficiente. Entre los que se retiran de la carrera presidencial (el nasserista Sabbahi) y a los que eliminan o están en trance de ello (Khaled Alí), el presidente al-Sisi va a tener que luchar contra él mismo. Para evitarlo habrá que buscarle algún candidato minimalista, con espíritu numantino ante las campañas que se desatarán contra él por parte de los fieles del régimen. Necesitan un candidato, pero necesitan hundirle.
El dedo de Khaled Alí fue un acto reflejo contra los tejemanejes del sistema por el caso de las islas de Tiran y Sanafir, generosa donación a Arabia Saudí aprovechando la visita del rey Salman. Pero no se puede estar alentando el nacionalismo y luego regalar el territorio sin consecuencias. Y estas fueron las campañas populares en favor del territorio egipcio. De ahí la respuesta de Alí sobre el destino de los jóvenes que dieron con sus huesos en las incómodas cárceles egipcias por protestar y reivindicar lo mismo que ponía en sus libros de texto, que Tiran y Sanafir eran egipcias. Muchos saben que esa es la puerta para la erosión del régimen y del presidente, mostrarlos como vendidos (o comprados) a los saudíes.
El segundo caso de "piel fina" nos lo trae Egyptian Streets y se refiere a una prohibición, auténtico producto nacional:

The Syndicate of Musical Professions bans Mashrou’ Leila from performing in Egypt following Music Park concert, held in Cairo on 22 September, where the crowd raised the rainbow flag in support of the LGBTQ community in Egypt.
The Deputy of the Syndicate of Musical Professions Reza Ragab said, in an interview with TV host Mahmoud AbdelHalim on AlAssema channel, that the syndicate decided to ban any upcoming concerts for Mashrou’ Leila band.
While the role of the Syndicate of Musical Professions is “not restricting”, says Ragab, we prevent such bands and musicians from getting on stage because they perform “abnormal art”, he adds.
Mashrou’ Leila is a six-member band that fuses the craftiness of a music workshop with the punch of stadium rock. They performed live in Lebanon, Cairo, Amman, Istanbul, Dubai, Tunis, Paris, Amsterdam, Montreal, Geneva, Serbia and international festivals such as Byblos, Baalbeck and Exit among others.
Mashrou’ Leila band has been previously banned from performing in Jordan.
This is not the first time someone raises a rainbow flag in Mashrou’ Leila’s concerts in Cairo. In 2016, Mashrou’ Leila held a concert at The American University in Cairo (AUC) when one of the fans gave a shout out to the band raising the flag.
The lead singer of the Lebanese indie band Hamed Sinno stressed on how proud he was and how much courage it must have taken for the fans to raise the flag in Cairo. **


El cantante Hamed Sinno es uno de los pocos músicos en Oriente Medio en reconocerse gay y musulmán, lo que incomoda a los países en los que la homofobia es un hecho diario. El patriarcado institucional egipcio no pasa por ahí y agradece estas ocasiones de demostrar su "virtud".
La consideración de "arte anormal" porque alguien ha levantado la bandera arcoíris en un concierto es un ejemplo de la presuntuosidad del sistema y de su carácter profundamente retrógrado. Es el propio sindicato de músicos el que se dedica a prohibir, decidiendo quién puede o quién no puede actuar en Egipto en consideración de sus preferencias.
No se puede soslayar que prácticamente el régimen de al-Sisi ha copado todo estos puestos dotándolos de un poder suficiente como para ejercer la censura sin que esta parezca centralizada. La función de los Sindicatos en la era Sisi no es defender a los sindicados, sino vigilarlos y sancionarlos si es necesario.
Lo ocurrido en el sindicato de la Prensa es un ejemplo elocuente. A los que defendieron a los compañeros por informar precisamente sobre el caso de las islas de forma contraria a lo que le gusta al régimen, les han sucedido dóciles dirigentes que emplean mano de hierro para controlar a los medios y a sus compañeros. Los empresarios que compran los medios para el presidente ya ejercen presiones, pero los periodistas podían recurrir a los sindicatos, algo mucho más complicado ahora.
En este caso, el sindicato de músicos puede prohibir que la banda libanesa toque en Egipto porque alguien ha sacado la bandera arco iris en un concierto. Egipto no va a tolerar esto y si la Humanidad decide perderse en la depravación de Occidente, el estado de 7.000 años (como recuerda el ministro de Asuntos Exteriores, Shoukry, cuando se enfada) seguirá siendo el lugar de virtud que la Historia impone.


La idea de que no "restringen" sino que "previenen" es una de las más divertidas exhibidas por un régimen autoritario por boca de un censor. Es un ejemplo de la hipocresía del régimen que se sigue considerando "democrático" cuando se le retiran los candidatos o los retiran a golpe de descalificación o de campaña de descrédito. Que el jefe del sindicato tenga en su poder decidir quién toca y quién no toca no deja de ser una muestra de cómo se ejerce el poder de forma paternalista. No tuvieron suficiente con el padre Mubarak.
El tercer ejemplo de piel fina es de otro viejo conocido, Ahmed El-Zend, quien fuera efímero ministro de justicia y presidente del poderoso Club de Jueces:

A Cairo criminal court has upheld a one year jail sentence for Al-Ahram Arabic news website journalist Ahmed Amer on charges of "spreading false news" against former Justice Minister Ahmed El-Zend.
Monday's verdict, which turned down the journalist's appeal, comes roughly a year after the court sentenced him in absentia to one year in prison. El-Zend's lawyer refused reconciliation with Amer during today's court session.
Amer was handed the one-year sentence in July 2016. The court also ruled that the former editor-in-chief of the Ahram Arabic website, Hisham Younis, will be fined EGP 10,000.
The charges against both the journalist and the former editor in chief stem from a 2015 complaint filed by former Justice Minister Ahmed El-Zend following an investigative report published by Ahram Arabic website.
The report claimed that El-Zend engaged in corrupt financial practices during his tenure as head of the Judges Club, namely overseeing the selling of club-owned at below market prices to a relative of his wife.
According to the court's reasoning on Monday, there was no kinship between the land-buyer and El-Zend and his wife, adding that the issue revolved around a name similarity.
El-Zend served as head of the Judges Club from 2009 until 2015, an unofficial but powerful institution, of which 90 percent of judges are members.
In May 2015, El-Zend was appointed justice minister. He was sacked after spending less than a year in office for making public statements that were interpreted as insulting to the Prophet Muhammad.***


Comprendamos que no le han condenado porque fuera falsa la información de la venta, sino porque no existía una relación familiar entre el comprador del terreno y la esposa de Al-Zend, pese a que tuviera el mismo nombre. La cuestión relevante es la venta; si lo ha hecho a un familiar de su mujer es peor todavía, pero lo que es evidente es que lo sustancial es vender por debajo del precio.
Ahmed Al-Zend es poderoso entre los jueces. Las probabilidades de que sea llevado ante una justicia que controla son pocas. Eso lo sabía el periodista acusado, que ya fue condenado en ausencia. Al-Zend no es un buen enemigo. Es el hombre que fue llevado al ministerio de justicia después de decir que solo los hijos de los jueces deberían ser jueces y que salió del mismo ministerio por decir públicamente que no dudaría en encarcelar al mismísimo profeta si este vulnerara alguna ley. Creo que ambos términos definen al personaje.
Se comprenderá que con los gravísimos problemas que tiene Egipto encima, estas cosas no deberían ser focos de preocupación. Sin embargo, los problemas de los grandes siempre son grandes. Menudencias como el dedo del abogado Ali frente a la cuestión de las islas sirven para inhabilitarle; la prohibición de tocar a una banda por parte de retrógrado censor dedicado a vigilar a sus compañeros o la extraña coincidencia de los apellidos en una venta por debajo de su precio, pasan a reflejar al sistema. Suponen el control de la justicia para fines políticos o personales, la censura para que nadie acuse al régimen de consentir perversiones sobre el suelo de la patria y se manipule a los futuros piadosos votantes.
¡Extraña hoja de ruta hacia la democracia la de Egipto! Eso sí, todo muy legal. 



* "Egypt's court sentences activist Khaled Ali 3 months in prison for offending public decency" Ahram Oline 25/09/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/277771/Egypt/Politics-/Egypts-court-sentences-activist-Khaled-Ali--months.aspx
** "Mashrou Leila Banned from Performing in Egypt Over ‘Rainbow Flag’: Syndicate" Egyptian Streets 25/09/2017 https://egyptianstreets.com/2017/09/25/the-syndicate-of-musical-professions-bans-mashrou-leila-from-performing-in-egypt-again/

*** "Egypt court upholds one year sentence for Ahram journalist over 'spreading false news'" Ahram Online 25/09/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/277767/Egypt/Politics-/Egypt-court-upholds-one-year-sentence-for-Ahram-jo.aspx



sábado, 15 de octubre de 2016

La farsa judicial o el martirio que no cesa

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
De nuevo, Egipto comienza una nueva farsa judicial. Los crímenes se transforman en opciones más decentes, aceptables por el sistema y exculpando a los condenados, llegando incluso a darse la vuelta y disfrazarlas de honorabilidad.
Es sorprendente —y una vergüenza para Egipto— que los que mataron a los manifestantes, una vez llamados por todos "mártires", puedan seguir riéndose de los muertos y de la Historia. ¿Es posible que no solo no se haya podido probar quién dio las ordenes de disparar contra manifestantes o tampoco que los policías y militares que dispararon llevaran munición real ? Así se libran las autoridades que mandaron abrir fuego, incluido Mubarak; por lo segundo, los que dispararon contra los manifestantes.


Otra burda maniobra fue camuflar como "problema técnico" el lanzar una tanqueta contra los manifestantes y pasarles por encima. La falta de pericia en la conducción es motivo suficiente para justificar las muertes. En prevención no han dejado manifestarse en estos días en los que se conmemoraba la muerte de los manifestantes de Maspero.
Nada ha cambiado. Todos los que fueron llevados a juicio por crímenes en las calles o torturas en cárceles y comisarías son liberados poco tiempo después. Esa es la pauta que se repite.
Un nuevo caso sangrante, escandaloso vuelve a demostrar la cara del régimen egipcio. Se trata esta vez de la reapertura del juicio contra el asesino de Shaimaa al-Sabbagh, la activista que murió de un tiro policial desde pocos metros en el aniversario de la Revolución del 25 de enero —la única real, por más que se empeñe el régimen— cuando llevaba una corona de flores para honrar a los caídos por esas balas inexistentes disparadas sin que nadie lo ordenase. También del asesino de Shaimaa al-Sabbagh se dijo en el juicio que era "joven" o que se hubiera querido habría podido causar más muertes, razonamiento increíble.


Daily News Egypt nos informa de la reapertura ahora del juicio:

Cairo Criminal Court will begin Saturday the re-trial of a police officer previously sentenced to 15 years in prison after being charged with the murder of political activist Shaimaa Al-Sabbagh in January 2015.
Al-Sabbagh, a young member of the Socialist Popular Alliance Party (SPAP), died as a result of a birdshot in the neck. She left behind a young child. The party had organised a limited march from Talaat Harb Street to Tahrir Square to put flowers in commemoration of the martyrs of the 25 January Revolution.
However, the police opened fire on the group, leaving several injured and Al-Sabbagh bleeding to death as they arrested colleagues who were trying to rescue her.
At first, the Ministry of Interior had denied the use of excessive force, but, as the case unfolded, Central Security Forces (CSF) officer Yassin Salah was sentenced on 11 June 2015 to a strict 15-year prison term.
Security led an intense campaign to save its image with regards to Al-Sabbagh’s case. Besides arresting 17 members of the party and referring them to trial over protest charges, eyewitnesses who voluntarily testified were turned into suspects in the case.
On 24 January 2015, the day of the incident, journalists obtained footage of the events, including videos that were later used by prosecutors against Salah.
Additionally, another court’s acquittal of SPAP members from protest charges helped Al-Sabbagh’s case.*


Este caso es especialmente vergonzoso para el régimen por su alevosía y sus intentos de taparlo desde el principio. Es difícil encontrar un grado de hipocresía tan elevado en cualquier dictadura. La pretensión del gobierno egipcio de que se vive en una "democracia" para atraer inversores y turismo le ha granjeado el rechazo de países e instituciones hartos de que intente convencer a todo el planeta de que todos están equivocados, que todo es un malentendido, que los medios egipcios e internacionales no saben explicar lo que pasa allí. De hecho, solo el presidente El-Sisi, experto en "inteligencia militar" es el único que sabe explicarlo con claridad y por eso pide repetidamente a los egipcios que solo le escuchen a él.
Además de lo expresado por el periódico, el caso fue especialmente vergonzoso porque el informe inicial del forense llegó a responsabilizar a la víctima por estar "demasiado delgada", señalando que de estar más rellenita no se habría producido la muerte. Como se señala, los participantes la manifestación, que fueron a declarar como testigos, fueron detenidos acusados de asesinato, algo muy egipcio. La obsesión conspirativa, verdadera paranoia nacional, hace que se pueda vender la idea de que son sus compañeros quienes la han asesinado. Esta es una vieja herencia egipcia que se ha aplicado a las muertes y ataques cainitas constantes para resolver conflictos sin que se discuta su autenticidad. La costumbre de imponer una verdad basada en la fuerza coercitiva hace que se siga usando como doble maniobra: asesinas y detienes a sus compañeros en una misma tacada. Los compañeros de Shaimaa al-Sabbagh era los miembros del partido socialista y no se desaprovechó la posibilidad de encerrar unos cuantos más.


La aparición de los vídeos y fotografías mostrando quién disparó con total frialdad y a una distancia que hace imposible el error desbarató la maniobra exculpatoria de las autoridades egipcias, que optaron por el procedimiento habitual: condena para acallar las protestas y compromiso de liberación pasado un tiempo breve. Al asesino de Shaimaa al-Sabbagh le toca ya salir. Daily News Egypt explica finalmente:

In February, the defendant’s appeal against his sentence was accepted and he was granted a re-trial.
This has happened in several other cases related to police brutality and torturing to death, where convicted officers have seen their sentences revoked or reduced. Recently, two National Security officers formerly convicted of torturing lawyer Kareem Hamdy to death were granted a re-trial. They initially received five years in prison.*


La credibilidad del régimen es nula; su descrédito, absoluto. En los primeros tiempo de El-Sisi se mantuvo a la misma persona al frente del ministerio del Interior que había sido ya un represor conocido en época de Mubarak, luego pasó al gobierno de Morsi junto con El-Sisi en el de Defensa y, tras el golpe, dirigió la represión brutal contra los islamistas, con más de ochocientos muertos, y posteriormente contra todos los grupos laicos que disentían del camino tomado por el gobierno. Se levantaron entonces, a través de la prensa, múltiples voces de prestigio nacional advirtiendo al presidente egipcio que debía producirse un relevo en el ministerio del Interior para tratar de evitar las constantes sangrías que se producen en las manifestaciones. Tardó bastante en hacerse y muchos se han preguntado si el Ministerio realmente controla las bases policiales o si estas, acostumbradas a la brutalidad y la impunidad absoluta durante décadas, iban por libre con su propia política represiva.
El tiempo ha demostrado —como señala el periódico— que no es el ministerio del Interior solamente sino que se encuentra en una connivencia absoluta con el de Justicia, que uno asesina y el otro exculpa a través de estos juicios farsas. No es solo la Policía la que queda exonerada de sus violencias callejeras y torturas —hubo una huelga de médicos por negarse a falsificar partes ante la presión policial—, son también los políticos de la era de Mubarak, que realmente es la misma ya que solo se trataba de aparentar el cambio para que los militares siguieran gobernando el país y no quedaran sus grandes negocios fuera de su control.


El país sigue controlado por la combinación que cimentó el poder del régimen: policía, militares y jueces. Sobre estos tres pies se asienta el poder del gobierno egipcio, con el añadido de los medios de comunicación —estatales y privados— adeptos al régimen encargados de loar al gobierno y de difamar a sus denunciantes internos, a "Occidente" (que intenta dividir a Egipto y convertirlo en Siria o Libia, un Occidente que ha creado el Estado Islámico para difamar al Islam). Hay otro elemento importante, la religión, en donde se manifiesta de nuevo un discurso ambiguo en el que unos días se habla de "reformar" mientras otros que se encierra a los que piden reformas. Las autoridades religiosas, por ejemplo, declararon que iba contra el Islam manifestarse el 25 de enero o hacer huelga los funcionarios... Y todos tan tranquilos.
Los intentos del régimen por ganar credibilidad se quedan en nada dado lo burdo de su política y lo evidente de sus acciones. En refrendo de lo dicho, encontramos de nuevo en Daily News Egypt otra nueva condena del régimen:

The International Commission of Jurists (ICJ) urged Egyptian authorities to not interfere in Egyptian judiciary affairs, and to work on making the judiciary independent and a base for protecting human rights and the law, according a statement released on Wednesday.
The ICJ referred in its statement to methods used by the Egyptian judiciary to silence opposing groups who criticise the armed forces or the executive authority’s performance.
Saeed Benarabia, the director of ICJ in the Middle East and North Africa, said that the Egyptian authorities use the judiciary as a means to punish opposing groups.
The Egyptian judiciary’s violations included detaining people for long periods of time without clear accusations and approving solitary confinement, and applying laws that are against human rights, according to ICJ.
It also added that the Egyptian judiciary put difficulties in place for accepting legal appeals, and also disrespects the essential rights for a fair ruling.**


Esta nueva condena al régimen a través de su uso represivo de la judicatura echa por tierra el hipócrita argumento esgrimido de continuo sobre la independencia judicial. La hipocresía es tal que cuando el gobierno egipcio es acusado, se escuda en la independencia de los jueces. Esta, como sabemos, no existe más que en aquellos honrosos casos en los que alguno de ellos haya querido serlo.

El cese como ministro de Justicia de El-Zind, que era el presidente del Club de Jueces, fue un duro golpe para el control judicial. Era el presidente del Club de jueces, usando mano de hierro contra todos aquellos que discrepaban o se escapaban a su control. Siempre en candelero por su autoritarismo (se quejaban de su forma militar de tratar a los jueces) y en disputas por negocios poco claros, su salida inesperada creó desconcierto en los círculos judiciales.
El-Zind salió de su puesto por bocazas, porque su seguridad hizo que se le escapara la blasfemia de decir que encerraría hasta a Mahoma si no cumplía la ley. Los piadosos que no se escandalizan por la liberación de asesinos arremetieron contra él. A nadie le molestó demasiado que El-Zind hubiera dicho que solo los hijos de los jueces debían ser jueces —lo tratamos en su momento—; había sustituido al ministro que dijo que el hijo de un basurero no debía llegar a juez. Recuerdo esto para que se vea de qué "judicatura" estamos hablando, una verdadera casta, creada para las necesidades del régimen, para su mantenimiento y para eliminarle los opositores y demás estorbos políticos haciendo juicios masivos con cientos de condenas a muerte, retrasando indefinidamente los juicios de los detenidos para que cumplan las condenas antes de ser condenados y perdiendo las pruebas cuando estas pueden perturbar su sólido criterio.


Egipto sigue con la misma casta corrupta que controla negocios, juzgados, medios, etc. Nada ha cambiado y los que han tratado de decirlo, como Shaimaa al-Sabbagh, mueren en las calles y se insulta su memoria —un nuevo crimen— liberando a su asesino.
La condena de la Justicia egipcia por parte de la Comisión Internacional de Juristas es un duro golpe pero refleja una realidad que se hace cada vez más evidente ante los fracasos sonoros del régimen.
Cuando aumente el descontento y las protestas por las inminentes medidas que deben ser tomadas, el estado se pondrá en marcha intensificando la represión, aumentando la fuerza y las condenas contra los que protesten —como se ha hecho contra los manifestantes de la decisión de entregar las islas a Arabia Saudí— y exculpando a los represores.

2011 - Maspero

El ciclo es perfecto: represión-exculpación. La forma de mantener la moral alta en la represión es saber que la justicia estará a tu favor cuando seas detenido para evitar escándalos mayores. La hipocresía es la que pretende hacer creer que así el sistema judicial funciona.
Nadie cree ya las versiones egipcias. Eso afecta al secuestro, tortura y asesinato del estudiante italiano Giulio Regeni, a la caída de un avión ruso de pasajeros, el asesinato de Shaimaa al-Sabbagh, etc. Por más que el ministro de Asuntos Exteriores diga que el gobierno es respetuoso con la independencia de los jueces, la mayoría de los jueces están ahí porque no son independientes, se han forjado como casta familiar y política durante décadas. Cuando El-Zind dijo que solo los hijos de jueces deberían ser jueces, los que protestaron fueron los que preparaban oposiciones para entrar en la carrera judicial, principales afectados. Muchos otros lo vieron normal.
En los próximos días se volverá a escenificar otra farsa judicial, otro insulto a los muertos, a las personas que han salvado la dignidad negándose a aceptar el conformismo y aspirando a un país más libre, más honesto y más justo. Shaimaa al-Sabbagh iba a recordar a los muertos, a dejar una corona de flores, que eran todas sus armas. Quien la mató lo hizo a pocos metros en un acto cobarde que será exaltado por alguien como un acto de defensa de la patria frente a conspiraciones internacionales. Pero, una vez más, Egipto conspira contra sí mismo.
A la muerte de los mártires les sigue un largo recorrido de dolor y vergüenza, un nuevo martirio. Familias y amigos deben asistir el bochornoso espectáculo de estas farsas con las que el régimen egipcio trata de reescribir la Historia. Lo está haciendo, pero no en el sentido que cree.



* "Re-trial session on Saturday for police officer in Shaimaa Al-Sabbagh case" Daily News Egypt 13/10/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/10/13/re-trial-session-saturday-police-officer-shaimaa-al-sabbagh-case/

** "ICJ calls on Egyptian authorities to not interfere in judiciary affairs" Daily News Egypt 14/10/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/10/14/icj-calls-egyptian-authorities-not-interfere-judiciary-affairs/


miércoles, 16 de marzo de 2016

El dedo acusador

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Si tuviéramos que representar que representar icónicamente el estado actual de la sociedad egipcia lo haríamos con un gigantesco dedo índice, el dedo señalador. De ahí viene su nombre; es el que utilizamos para señalar. 
Y si los dedos —que los carga el diablo— tuvieran psique, la calificaríamos como "enloquecida". 
Encerrada en su propia celda, la sociedad egipcia ha entrado en un paranoico estado acusador. El dedo gigantesco —crece con cada acusación— ya no puede parar y acusa y acusa y acusa...
Cuando una sociedad entra en esta estado es muy peligroso. Lo que ocurre en estos momentos es realmente un estado de delirio acusador. Los banquillos, la prensa, el parlamento... se han llenado de dedos acusadores como si se tratara de una escena de película surrealista en la que en sueños todos fueran perseguidos.
Lo ocurrido con el exministro de Justicia, Ahmed El-Zend, otro acusador acusado, es bastan ilustrativo y rápidamente han surgido los dedos señalándole por su desliz. "El hombre que encarcelaría hasta al Profeta" ha sido víctima de su propia manía señaladora y ahora es señalado. Ha dividido la sociedad en entre los que le señalan y los que señalan a los que le señalan en un proceso de señalamiento infinito y circular.
No informa Daily News Egypt de cómo va este asunto con el ex ministro:

The prosecutor-general’s office received a report from lawyer Amr Abdel Salam demanding an arrest order be issued for former justice minister Ahmed Al-Zind as well as a travel ban.
In his report, Abdel Salam accused Al-Zind of degrading the Egyptian people and insulting religion in addition to disturbing national security, the reason behind his dismissal on Sunday.
Al-Zind’s televised statements made about the prophet earlier this week caused widespread backlash which resulting in his dismissal. Judicial personnel and lawyers were divided regarding their stance about the decision to fire him. Several lawyers filed reports against Al-Zind earlier before his expulsion accusing him of insulting religion, whereas other lawyers and Judges’ Club members showed solidarity with Al-Zind after he was dismissed.*


La sociedad virtuosa alcanza su culminación (por ahora) en esta polémica que puede acabar con el ex ministro acusador en el banquillo, señalado como blasfemo. El abogado feliz en su ira y escándalo, Adel Salam —hombre virtuoso, guardián de la patria— ha elaborado una demanda cuyos cargos son realmente impresionantes y a la altura del desliz verbal en El-Zend: "[...] degrading the Egyptian people and insulting religion in addition to disturbing national security". Obsérvese la magnitud de los hechos a través de lo excelso de la demanda. Las demandas hacen al hombre, debería decir algún proverbio egipcio. Demando, luego existo. Mediante la demanda, el hombre mide su fe. Es su respuesta irritada, su demanda de justicia, la que le muestra ante los demás como piadoso. Solo el indiferente no demanda. ¿De dónde se han sacado esa tontería de la libertad de expresión, de conciencia o de cualquier otra cosa?, piensa aquel que demanda. Por eso la acusación es colosal, sublime.
El-Zind ha pasado de ser azote de herejes, impíos, homosexuales, ateos, islamistas y periodistas, a ser el archivillano. Se necesita alguien así para ejercer la virtud. Si todo el mundo fuera bueno, ¿qué valor tendría? Es precisamente la existencia del impío lo que muestra el valor de la piedad.
Los que anteriormente habían pedido la retirada de la nacionalidad a otros infames, encarcelamientos de por vida, expulsión de sus trabajos, lo que fuera, tienen ahora ante ellos al enemigo caído, la ocasión de oro.


No me da mucha pena lo que le ocurre a Ahmed El-Zind. Sí me da mucha pena, en cambio, lo que la sociedad egipcia hace y el camino que lleva con estas manifestaciones. Los que argumentan que El-Zind dijo cosas mucho más graves se ven contestado con un argumento: ¿hay algo más grave que hablar contra el Profeta? Y ellos deben callar bajo el temor de verse señalados con ese dedo que crece día a día, alimentado por la intransigencia social. El gobierno recoge lo que ha sembrado. La carrera por la piedad no tiene límites y necesita superar su récord cada día.
Me preocupa mucho más que el dedo que apunta acusador a El-Zind el que lo hace de nuevo contra la periodista Azza El-Hennawy, cesada después de criticar al presidente de gobierno. Nos trae nueva información Daily News Egypt:

Former state TV anchor Azza El-Hennawy condemned on Tuesday the decision to dismiss her from her position after critical comments she made about the president.
The decision was taken on Thursday by the chairman of the board of trustees of the Egyptian Radio and Telivision Union (ERTU), Essam Al-Amir, after she criticised President Abdel Fattah Al-Sisi performance’s since he took office.
The TV anchor was investigated by the ERTU’s Central Legal Affairs Department for six hours on Thursday. She attended the investigation with nine lawyers from the Arab Network for Human Rights Information (ANHRI) and other organisations.
El-Hennawy told Daily News Egypt she was dismissed for “lacking neutrality” and “distorting the presidential image in front of the general public”, which ”led to feelings of public disappointment”.
During the investigations, the TV anchor demanded to review the committee report and asked for a copy – however, the investigator only conceded to the first request.
Regarding the accusation that she disrespected the media charter, which was a top priority in Al-Sisi’s political roadmap, El-Hennawy said she told the investigator: “How can you tell me to apply the media charter when it is still not applied to the medium itself?”
Despite having been submitted to the government weeks ago amid mounting calls, a unified press and media law is yet to be issued, El-Hennawy said.
El-Hennawy was suspended after she dedicated the last two minutes of her show, presented with journalist Osama Shehata and broadcast on Al-Qahera channel, to direct a message to Al-Sisi, in which she criticised his overall performance with regards to improving and developing the country since he took the presidency.
Al-Amir ordered her suspension, accusing her of lack of objectivity and professionalism, after he formed a committee to recommend the best outcome following her “inflammatory remarks”.
Following her critical comments, she came under fire from fellow TV anchors and celebrities. Two reports were filed to the prosecutor-general accusing her of incitement. The prosecutor-general referred the report filed against her to the Supreme State Security Prosecution.**


 Las diferencias entre las acusaciones contra uno y otra son grandes, pero la actitud inquisitorial es la misma. Lo que padece El-Zind es fruto de lo que ha sembrado desde el ministerio de Justicia. Lo que padece, en cambio, Azza El-Hennawy es el deseo de anular la crítica que erosione la figura de El-Sisi, el único "capital" que le queda al gobierno en su estrepitosa falta de recursos. Lo más sorprendente de este ejercicio constante de hipocresía social es que todo esto se hace en nombre de la democracia y la tolerancia. Eso es lo realmente increíble. Y es lo que El-Hennawy ha recriminado a sus intolerantes jefes y jueces.

La carencia absoluta de recursos es lo que está llevando al gobierno egipcio y a la sociedad tras él a este desvarío continuo, a este ejercicio del dedo acusador dirigido contra unos y otros. Ya no quedan palabras que gastar, principios que erosionar de la llamada "hoja de ruta" democrática tras el golpe de estado de 2013 — el "no-coup", la Rectificación de la revolución", etc.— que se revela como lo que fue: aprovechar el rechazo popular contra los islamistas de Morsi para que los militares recuperaran el gobierno del que aparentaron alejarse.
Mada Masr incide también en el dedo acusador, esta vez contra el propio presidente, del que desempolvan su trabajo de doce páginas cuando estudiaba en las academias militares de los Estados Unidos hace diez años. Lo ha hecho la profesora Amy Austin Holmes, de la Universidad Americana de El Cairo. Y lo ha hecho para ver cómo lo que pudo hace El-Sisi hoy no se permite a los demás:

Back when he was still an unknown brigadier general, Abdel Fattah El-Sisi studied at the US Army War College in Pennsylvania.  On March 15, 2006 – ten years ago to the day – he submitted a 12-page report entitled “Democracy in the Middle East.” Originally classified, the report was released to the public through a FOIA request on August 8, 2013. For a brief moment, the media were tantalized at the prospect of what the thesis could tell us about the man who had just staged an armed overthrow of former President Mohamed Morsi. One week later, Egypt was convulsed by a level of violence unprecedented in its post-colonial history: the massacres at Rabea al-Adaweya and Nahda squares, which Sisi presided over as minister of defense, general commander of the armed forces, chair of the Supreme Council of Armed Forces (SCAF) and deputy prime minister for security affairs. In the aftermath, his report was soon forgotten.
On the tenth anniversary of his report, however, it is worth revisiting, not because of its academic rigor or because he made any particularly novel arguments. Rather, it is significant because he made a number of statements which were directly critical of both the US government, as well as what he called “the remains of dictatorial and autocratic regimes” in the Middle East.
How did Sisi exercise academic freedom?  For one, Sisi criticized the US invasion of Iraq and subsequent occupation – which was still ongoing when he wrote his report: “If Iraq is perceived as an American puppet, then other countries may not be enticed to move towards democracy.” He advocated that the Bush Administration should “quickly reduce the level of fighting in Iraq and Afghanistan” and instead provide economic support to other countries in the region, such as Egypt.
Sisi could criticize the United States while studying in the United States as an Egyptian citizen.  Indeed, he could criticize the US military at a US military academy – and not fear any repercussions. He could also speak out against his own government.
Sisi criticized former President Hosni Mubarak’s regime in four broad areas: The security apparatus (“the security forces of a nation need to develop a culture that demonstrates commitment to a nation rather than a ruling party”), economic inequality (“those in power seem to be living in luxury while the common man struggles to get by”), state control of the media (“the media will be an obstacle to a democratic form of government until it can be trusted to represent more than the government’s perspective”), and the high illiteracy rates in the region (“the uneducated population, defined as those who cannot read or write, approaches 30-45 percent”).***


Evidentemente, como señala la misma autora del artículo, no se trataba de lo que decía sino de lo que podía decir. Como estudiante extranjero en los Estados Unidos, Abdel Fattah El-Sisi pudo criticar al país que le acogía en su universidad sin que le detuvieran, secuestraran, torturaran y dejarán abandonado su cuerpo en una cuneta, como le ha ocurrido al estudiante italiano de doctorado, acogido en la Universidad Americana de El Cairo. El-Sisi pudo criticar por escrito y ante las autoridades militares la política seguida por Estados Unidos en Oriente Medio y nadie se lo impidió. También pudo criticar a su presidente entonces, Hosni Mubarak. Los norteamericanos no filtraron el trabajo académico, sino que estuvo clasificado hasta 2013, como señala la autora.
Nadie le acusó tampoco de "difamar a Egipto", como le ocurre al que critica la situación del país, a las fuerzas de seguridad o a cualquier estamento. Tampoco le detuvieron, como a El-Hennawy, por criticar el papel de los medios estatales. Nadie le señalo con el dedo. Era un militar de un país con una dictadura al que los militares anfitriones le permitieron criticar a su gobierno y al de su propio país.
Amy Austin Holmes cierra así su artículo:

If Sisi would recall his days in Pennsylvania, perhaps he would come to realize that academic freedom is not a conspiracy. It is not a Western invention. It is a basic right practiced by Sisi himself while he was studying at the US Army War College  – without fear of repercussions. As foreign academics in Egypt, we deserve the same.***


Pero es poco probable que esto ocurra. El dedo egipcio estará presto a señalar como conspiradores, difamadores, etc. a todos los que realicen la más mínima crítica o consideración sobre lo que ven. Se considerará una intolerable injerencia, una falta de cortesía colosal dudar de la perfección alcanzada en todos los terrenos por el país bajo la mano generosa y firma del presidente El-Sisi.
Si había una cara pegada a una nariz, como señalaba nuestro maestro Quevedo, ¿por qué no puede haber un país pegado a un dedo, gigantesco dispositivo acusador? Por ese dedo índice desciende la ira, la intolerancia y la hipocresía.
Es el dedo patrio, el dedo que une el cielo y la tierra, que se mete en ojo ajeno y nariz propia. Es el dedo acusador, el que señala al otro para aplastarle y hacia uno mismo para atraer la atención de todos. Es el ego-dedo infinito, padre de todos los dedos de la Humanidad. Es el dedo de la intolerancia y la soberbia. Es el dedo que tapa la luna y hace tonto al más sabio. Es el dedo contagioso, el dedo descerebrado que señala primero y después pregunta. Es el dedo que carga el diablo.
El que a dedo hiere, a dedo muere.


* "Report to prosecutor-general demands arrest, travel ban of Al-Zind" Daily News Egypt 15/03/2015 http://www.dailynewsegypt.com/2016/03/15/409675/
** "Azza El-Hennawy condemns decision to dismiss her" Daily News Egypt 15/03/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/03/15/azza-el-hennawy-condemns-decision-dismiss/

*** "Sisi’s US Army War College thesis: 10 years later" Mada Masr 15/03/2016 http://www.madamasr.com/opinion/politics/sisi%E2%80%99s-us-army-war-college-thesis-10-years-later



lunes, 14 de marzo de 2016

Justicia poética o ¡ay, esa boquita!

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
¡No gana uno para sorpresas! En un descanso de las tareas abro la prensa egipcia y me encuentro como noticia estrella, en portada de todos los periódicos, ¡el cese del ministro de Justicia!
El ministro Ahmed El-Zend se había hecho notar antes ya de ser ministro, como presidente del Club de Jueces. Recordarán que fue nombrado por el cese del anterior después de que hiciera uno comentarios clasistas sobre que los hijos de los basureros no debían llegar a ser jueces. Con ese tino con el que se eligen los ministros en Egipto, el sucesor fue El-Zend, hasta ese momento, presidente del Club de Jueces de Egipto. Cuando se dice "Club de Jueces" hay que decir "el poderoso Club de Jueces" porque realmente lo son. Y lo son entre otras cosas porque El-Zend había dicho antes de ser nombrado ministro que solo los hijos de jueces deberían ser jueces. Se entenderá ahora lo del "tino" ministerial; además de clasista, paternal. La Justicia en Egipto tiene estas cosas.


Su paso por el ministerio ha estado en la línea que se esperaba de él: una polémica tras otra. Aquí ha sido el ministro al que más espacio le hemos dedicado por virulento, sectario y prepotente. Sus 50.000 libras de fianza para los extranjeros en los matrimonios infantiles o sus declaraciones diciendo que habría que matar a 10.000 islamistas por cada soldado o policía caído no han dado tregua. Hoy, a poco de poder cumplir un año, ha salido por la puerta chica del cese. ¡Y de qué forma!
Ahram Online lo cuenta así:

Egypt’s Justice Minister Ahmed El-Zend was fired on Sunday little less than a year in office in the wake of widespread criticism of comments he made regarding the Muslim Prophet Muhammed that were considered to be blasphemous.
The decision was taken by Egypt's Prime Minister Sherif Ismail, state-run news agency MENA said. However, Ismail's cabinet is yet to reveal the reasons for sacking El-Zend.
Last week, in response to a TV host's question on whether he would jail journalists, El-Zend said, "Even if he was a prophet, peace and blessings be upon him."
The 70-year-old then briefly uttered Islamic words of repentance before adding that "the culprit, whatever his description is... I am not talking about jailing a journalist or jailing a teacher, I am saying jailing a defendant."
El-Zend, who is infamous for making controversial media statements, has been facing a wave of criticism on social media after his comments went viral and were largely interpreted as an insult to the Prophet Muhammad, the most sacred figure among Muslims and whose sayings comprise a prime source of Islamic jurisprudence.*


Me imagino que las carcajadas se están escuchando en todas las cárceles de Egipto cuando les haya llegado la noticia. ¡El-Zend cesado por irse de la lengua! El hombre que más barbaridades ha dicho, que no ha tenido pelos en la lengua para amenazar al que le apeteciera porque se sentía seguro desde su poderoso puesto, ¡cesado por un desliz con el profeta! ¡Nunca pensamos que el estado virtuoso llegara a estos extremos! ¡Tanta virtud, tanta virtud y luego te viene el calentón y la lías! Ya es duro pasar a la Historia de la Jurisprudencia como el hombre que no tenía reparos en encerrar hasta al Profeta, "peace and blessings be upon him". Durísimo.
Como era de esperar, toda la prensa da cuenta de ello. Unos lo ven normal, otros en cambio —siguiendo la norma egipcia— se preguntan "por qué le han cesado realmente".


Es realmente "justicia poética". La escritora Fátima Naut está condenada a tres años de cárcel por apiadarse de los pobres corderos, víctimas sacrificadas en la celebración del "Eid", fiesta para todos menos para los corderos. A Islam El-Behery por dudar de la transmisión de un hadiz, le condenaron a cinco años, que luego rebajaron a uno, que está cumpliendo. Más casos podrían ser citados en esta sociedad que compite por la virtud y la piedad.
De nada le han valido a El-Zend, según Ahram Online, los argumentos jurídicos ni los teológicos:

"The thing that a Muslim or a non-Muslim is held culpable for is what is done willfully," El-Zend said when he called in to a TV show on Saturday, stressing that it was a slip of the tongue.
"I ask God Almighty for forgiveness over and over and over again... I know my apology will be accepted [by Prophet Muhammad]."
Al-Azhar, the highest seat of Sunni Islamic learning, issued a statement on Sunday warning against blasphemous comments regarding the Prophet, even those made unintentionally.
An Arabic Twitter hashtag calling for his trial went viral in Egypt and Saudi Arabia, with numerous Muslim users expressing anger over his comment and heaping scorn on him even after his apology.*

Lo del cordero o lo del hadiz no son nada en comparación con la barbaridad soltada por El-Zend, al que no le vale eso de que se le escapó o que no era esa su intención. Las cárceles egipcias están repletas de personas por hacer cosas sin intención. No sabemos cuándo o si le llegará siquiera el perdón divino, pero el de todos aquellos a los que quería matar de diez mil en diez mil, como sastrecillo valiente de la Justicia, no le llegará. No se lo van a perdonar nunca.
Eso me imagino que se les habrá pasado por la cabeza al presidente El-Sisi y a su primer ministro a la hora de lanzar por la ventana a su ya ex de Justicia, capaz de encarcelar a quien le pusieran por delante. Es el paso de ayatola a Rushdie en un santiamén.
Hay que ver los titulares por todo el mundo islámico sobre este asunto, de Irán a Pakistán. Los islamistas de todo el mundo ya tienen la confirmación que quería y el gobierno la oveja negra que temía encontrar.

Irán
En Mada Masr nos explican que lo que calentó tanto al ex ministro (veremos cuál es su destino ahora con este lío) fue la mención de sus relaciones con los periodistas ("Zend recently attacked journalists who published stories implicating him and his family in corruption cases"**). Parece ser que fue eso lo que le hizo perder los nervios y la compostura y casi hasta la piedad por unos instantes. Es mencionar la prensa y pierde uno el control. Señalan en Mada Masr las consecuencias inmediatas y debates respecto a este asunto:

The statement caused uproar and calls to prosecute Zend for insulting religion.
In the aftermath of Zend's interview, a statement from Al-Azhar cautioned against using the name of the prophet, even unintentionally. "A true Muslim is one whose heart is full of love for the prophet, peace be upon him, and who respects and glorifies him," it read.
But other religious figures supported Zend, including renowned preacher Khaled al-Gendy. "There is a big difference between a slip of the tongue and deeply rooted doctrine. The companions of the prophet themselves made slip-ups, said words they didn't mean, and asked for forgiveness," he said.
Sheikh Ahmed Karima, professor of Fiqh at Al-Azhar University, made similar comments to Masr al-Arabia. "Zend is a faithful, genuine and good man and didn't mean to insult religion," he asserted.
Using the metaphor of Prophet Mohamed, who is a historical figure that does not fall under the jurisdiction of Egyptian law, signals that we are living in a lawless state. I don't know why Zend did not refer to Sisi, which would have been a more logical affirmation of the rule of law," economist Hazem Hosny said.**


¡Qué pena que esa bondad y presunción de inocencia que le reconocen los clérigos de Al-Azhar no se la concedan a otros!, esos a los que mandan a las celdas por mucho menos con aquello de "insultar al islam".
El quid de la cuestión lo plantea el economista Hosny. Debo confesar que fue lo primero que me vino a la cabeza: ¿por qué no puso como ejemplo de encarcelamiento al presidente El-Sisi en vez de a Mahoma? Es una buena pregunta. Si se trataba, como bien señala Hosny, de hacer explícito el que no se libra nadie en el estado de derecho del imperio de la ley, lo mejor hubiera sido poner a su jefe de ejemplo. ¿Por qué no lo hizo? Cualquier explicación es peor que la teoría del desliz.


El caso servirá para aumentar más la conciencia virtuosa. Nadie podrá acusar al gobierno egipcio de falta de piedad. Quizá hasta le juzgue un hijo suyo, que seguro que alguno ya es juez, flamante vástago siguiendo la estela familiar. Y si hay que enviar a Ahmed El-Zend a la cárcel, que no le tiemble la mano. ¿Cabe historia más ejemplar? Allí no se va a aburrir. Encontrará un montón de conocidos.



* "Egypt's justice minister fired following comments on 'imprisoning prophet'" Ahram Online 13/03/2016  http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/190866/Egypt/Politics-/Egypts-justice-minister-fired-following-comments-o.aspx

** "Why did Egypt's PM ask the justice minister to resign?" Mada Masr 13/03/2016 http://www.madamasr.com/news/why-did-egypts-pm-ask-justice-minister-resign



Pakistán