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domingo, 24 de marzo de 2024

Un Putin sin argumentos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Decíamos ayer que a Putin no le quedaban muchas opciones, pero que algo intentaría. La respuesta estratégica de Putin se basa en dos principios: a) que los terroristas han intentado huir por Ucrania; y b) que hay "autores intelectuales", los que hicieron el "encargo". De esta forma trata de resolver (distraer) el problema de por qué no hizo caso a las advertencias de que se estaba preparando un atentado de características idénticas a las que presenta el cometido. Pero para Putin la mejor defensa es un buen ataque. Se defiende él mismo de no haber creído lo que le decían y lo que le habían dicho lo convierte en insinuación de "conocimiento".

La información sobre esto nos la dan en RTVE.es:

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha condenado este sábado el "bárbaro" atentado terrorista en la sala de conciertos Crocus City Hall de la ciudad de Krasnogorsk, en las afueras de Moscú, donde murieron al menos 133 personas, y ha clamado venganza contra los que encargaron dicho ataque, que ha sido reivindicado por el Estado Islámico.

"Todos los autores, organizadores y los que encargaron este crimen recibirán un merecido e inevitable castigo, sean quienes sean e independientemente de que los hayan enviado", dijo Putin durante una alocución televisiva.

Putin no ha especulado sobre los autores intelectuales del atentado, aunque sí ha mencionado que los cuatro terroristas detenidos intentaron huir a través de la frontera ucraniana. "A los terroristas, asesinos y bestias, que no tienen ni pueden tener nacionalidad, les espera un funesto destino: venganza y olvido. No tienen futuro", ha sentenciado.

Además, ha recordado que los rusos conocen de primera mano lo que es la amenaza terrorista, en clara alusión a los atentados perpetrados hace años por la guerrilla islamista del Cáucaso.*

La distinción entre "autores", "organizadores" y los que "lo encargaron" es demasiado burda porque da a entender que pudieron tres, dos o uno. Las diferencias, si le sumamos "la huida hacia Ucrania", muestra una forma de insinuar, empecinado, de que se trata de una maniobra de los ucranianos o incluso de Occidente. Pero es, como decimos, tan burdo que solo un pueblo muy adoctrinado por los medios, sin voces críticas que señalen la ridiculez del planteamiento, podría creerse tal argumento rebuscado para tapar lo obvio: que no quiso hacer caso de las advertencias.

También en Israel había advertido a Netanyahu de la posibilidad de un ataque terrorista por el grupo iraní de Hamás. Netanyahu pasó olímpicamente de las advertencias y la forma de tapar el terrible agujero de seguridad ha sido esta guerra de barbarie sin límite que estamos viendo.

El hecho de querer tapar los errores mediante salidas adelante es cada vez más frecuente. En este mundo de creciente desinformación es cada vez más difícil creer en lo obvio y dar por bueno lo inexistente. Lo que se instaura es el recelo; nada parece real y todo se puede llevar hacia lo inexistente. Puede que se piense que todo es una forma manipulable y que es un riesgo igual creer y no creer.

La "verdad" pase a ser lo que se afirma o niega por los canales más poderosos. No hay forma de verificar porque no hay crítica ni debate; solo queda aceptar lo que poder repite.

En 20minutos titulan "EE UU desmonta el intento de Putin de involucrar a Ucrania en la matanza: "Sabemos que ha sido el ISIS"". Allí, Sara Ríos señala:

El atentado terrorista de este pasado viernes en el recinto del Crocus City Hall de Moscú se ha convertido en el más sangriento en la historia contemporánea de la capital rusa. Cuatro hombres armados con fusiles automáticos llevaron a cabo la masacre, que ha dejado por ahora 133 muertos y más de un centenar de heridos. Entre los fallecidos hay al menos tres niños, según los datos oficiales.

El Servicio Federal de Seguridad de Rusia anunció este sábado la detención de un total de 11 sospechosos vinculados con el ataque, entre los que se encuentran los cuatro presuntos autores de la matanza. Sobre ellos ha hablado el presidente ruso, Vladimir Putin, que en un mensaje a la nación mencionó que los cuatro terroristas detenidos intentaron huir a través de la frontera ucraniana. "Intentaron darse a la fuga y se dirigían a Ucrania, donde, según datos preliminares, les habían preparado una entrada del lado ucraniano para cruzar la frontera", explicó. Putin ha evitado así pronunciarse sobre la reivindicación hecha por Estado Islámico, que incluso publicó las imágenes de los cuatro presuntos responsables del atentado que han sido detenidos junto a siete colaboradores.

Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha rechazado categóricamente los intentos de Putin de vincular a Kiev con este atentado terrorista. "Putin y los demás bastardos intentan, por supuesto, echar la culpa a otro", ha denunciado Zelenski en su videodiscurso del sábado por la noche, en el que ha criticado que Moscú siempre utiliza los mismos métodos y "siempre culpa a otros". Durante su alocución, el mandatario ucraniano ha reprochado al "absoluto don nadie que es Putin" que haya permanecido callado durante un día en lugar de preocuparse por sus ciudadanos, después de que el viernes cuatro asaltantes dispararan durante 15 minutos a los asistentes de la sala de conciertos del Crocus City Hall antes de prender fuego al pabellón.** 

Putin ha señalado que todos los involucrados serán considerados "objetivos legítimos", es decir, podrán ser atacados son aviso ni explicaciones., pero aquí ya no le valdrá simplemente el ataque sin más. Conforme se vaya aportando prueba de que es el Estado Islámico el autor, le será más difícil implicar a los demás, pese a la triple consideración señalada anteriormente. ¿Forzará la situación para no dejar a Ucrania al margen?

Es obvio que en una guerra (Rusia no la considera tal) como la que mantienen Rusia y Ucrania, cualquier "victoria" ucraniana debe poder ser exhibida como tal, ya que sería una forma de aumentar la moral mostrando la debilidad del oponente, en este caso, Rusia.

Sin embargo, es Rusia la que ha mostrado su debilidad al no hacer caso de las advertencias y despreciarlas. No le es fácil a Putin mostrar esa fuerza que quiere demostrar. Es precisamente en el interior donde esa debilidad es manifiesta. La enormidad de Rusia la hace imposible de defender en sus objetivos interiores, lo que la abre a las iniciativas terroristas más que a las bélicas directas.

La firmeza de Zelenski rechazando el juego de Putin acabará llegando a Rusia. Conforme aumente el número de muertos, Putin tendrá un problema. Ya lo tuvo cuando no pudo ocultar ante las familias de los soldados las muertes producidas en la "guerra inexistente". Recordemos que los primero soldados rusos atacantes no llevaban uniformes regulares para vender al exterior que eran los "prorrusos" los que se defendían y que Rusia no tenía nada que ver en ello. Pero ha sido la realidad inocultable lo que le está creando problemas, de la misma forma que los familiares de los secuestrados por Hamás se los crean a Netanyahu exigiéndole su regreso.

Estamos ante un punto que Putin no puede ignorar, Lo importante, ya lo estamos viendo, es cómo trata de desviar la cólera por el brutal atentado. La solidaridad internacional tampoco puede ser ignorada. Están las advertencias a las que no se hizo caso, pero también las lógicas muestras de condolencias que saldrán de muchos lugares mostrando al pueblo ruso que no es cierto el panorama de enfrentamiento que se le vende en estos años.

De nuevo, nuestra solidaridad con el pueblo ruso, nuestro rechazo al atentado y a las "explicaciones" de Vladimir Putin, una más de sus tropelías.

El País

* "Putin clama venganza por el "bárbaro" ataque en Moscú y dice que los terroristas trataron de huir por Ucrania" RTVE.es  23/03/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240323/putin-condena-atentado-clama-venganza/16029331.shtml

** "EE UU desmonta el intento de Putin de involucrar a Ucrania en la matanza: "Sabemos que ha sido el ISIS"" 20minutos 24/03/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5229994/0/atentado-rusia-directo-detenidos-matanza-sala-conciertos-moscu/

sábado, 23 de marzo de 2024

Lo que todos sabían y Rusia no creyó

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El atentado realizado en Moscú, con casi cien muertos e innumerables herido, nos plantea otro de esos casos paradójicos a los que asistimos en estos tiempos. ¿Cómo es posible —se preguntarán muchos— que advirtiendo a Rusia, esta no se creyera que iba a ocurrir un atentado? Le daban todos los datos, el tipo de objetivo, etc., pero la Rusia de Vladimir Putin no se cree nada, peor, lo cree una forma de intoxicación. Hay que ir al ataque de Hamás contra Israel para ver un fallo similar.

En RTVE.es nos dicen al respecto:

La embajada estadounidense y la británica ya alertaron que este escenario era posible. Concretamente, a principios de marzo, la embajada de EE.UU. indicó que estaba "siguiendo los informes de que los extremistas tenían planes inminentes de atentar contra grandes concentraciones en Moscú, incluidos conciertos, y se debe aconsejar a los ciudadanos estadounidenses que eviten las grandes concentraciones en las próximas 48 horas".

Pese a estas alarmas, Vladímir Putin consideró los avisos como "un intento de intimidar y desestabilizar nuestra sociedad".*


Incluso en España llevamos algún tiempo advertidos de la posibilidad de que ocurra algún atentado en concentraciones de gente. No es broma y tendremos que estar prevenidos, pero lo de Rusia es diferente.

Pasadas las elecciones, después de las celebraciones, el Estado Islámico atenta en la capital rusa y provoca decenas de muertos con la tranquilidad absoluta. Mara a la seguridad primero y sigue matando en el interior del recinto, que acaba en llamas.

Las cámaras de los teléfonos lo van grabando todo, detallando el desastre, la impunidad con la que se mueven, etc.

La primera reacción rusa es decir que han sido los ucranianos. Esto les libera de cualquier "sutileza", al menos informativa, en mitad de unos ataques brutales para destruir los centros energéticos ucranianos y dejar sin electricidad a media Ucrania. Los ucranianos, por su parte, le dan la vuelta al asunto y afirman:

Por su parte, la Inteligencia militar ucraniana (GUR) atribuyó la masacre a una "operación planeada por los servicios especiales del Kremlin" con el objetivo de “desacreditar a Ucrania y a todo el mundo libre". Para el GUR, el atentado es otro "pretexto" para intensificar la agresión militar rusa contra Ucrania y para justificar una nueva movilización militar dentro de Rusia.

Según el GUR, el hecho de que un grupo de personas con fusiles de asalto pudiera moverse "libremente" por Moscú probaría, "junto con otras pruebas irrefutables", que la masacre fue organizada por el espionaje ruso.*

Como sabemos (salvo giros posteriores de guion), ambos se equivocaban intencionadamente. Los que han reivindicado el brutal atentado son otros, el Estado Islámico. Estos hablan directamente de "cristianos" muertos, marcando las diferencias y la guerra de odio.

Es la segunda vez en poco tiempo en que el Estado Islámico se reivindica contra terceros tratando de quitar el protagonismo a los grupos chiitas, los pro iraníes. Son estos grupos los que están favoreciendo la causa rusa dividiendo los focos de guerra, haciendo que los recursos se tengan que repartir en los dos frentes; en realidad, tres, si contamos el de los hutíes en Yemen, que obligan a vigilar el acceso desde el Mar Rojo.

enero 2024

¿Qué problemas le crea a Putin el atentado? Está por verse, pero una vez reivindicado por el Estado Islámico, se le crean tres problemas: el primero es no poder utilizarlo como excusa clara propagandística para seguir atacando a Ucrania; el segundo, es el agujero que deja en la seguridad, que pasa a ser poco fiable; y el tercero es explicar por qué no hizo caso de las advertencias internacionales.

Estas tres  cuestiones son de diverso grado y Putin tratará de darles la vuelta, aunque no será fácil con todas ellas. No sabemos realmente hasta qué punto el apoyo cosechado en las urnas es auténtico o es un manejo electoral que trata de encarar un proceso interno más complejo. Habrá que bucear en la propaganda del régimen ruso. Con las elecciones triunfales en la mano, Putin no se esperaba tener que enfrentarse a estos problemas, pero los tiene ahora encima de la mesa y tendrá que dar una respuesta.

La rápida reivindicación del atentado no le ha permitido construirse demasiadas coartadas, realizar muchas maniobras de despiste. La inexistencia de medios críticos en Rusia le permite jugar con la voz única, la que los dictadores aman, pero es difícil manipular algo así cuando estás rodeado de explicaciones de terceros que dicen lo contrario.



El hecho de que las embajadas de Estados Unidos y de Reino Unido advirtieran a sus ciudadanos en Rusia de que estuvieran alerta no será fácil de ocultar o falsear. Pero no tengo dudas de que Putin lo intentará. No le queda mucho más. La otra posibilidad es lanzarse a la acción bélica, pero solo tiene a Ucrania delante para hacerlo.

¿Está aprovechando el Estado Islámico para reivindicarse ante el mundo musulmán ante el protagonismo de los pro iraníes? En enero, el Estado Islámico realizó otro cruento atentado en Irán. Las guerras internas religiosas del mundo islámico se entretejen con las de Rusia y Ucrania y las de Israel y Palestina en distintas formas. Hay una guerra de prestigio por decidir quién avanza más en la islamización final, que es el objetivo, llevar a todos los rincones del planeta la palabra del Profeta en su propia interpretación.

Putin, hombre de pocas palabras cuando le interesa, va a tener que explicar muchas cosas. A diferencia de Netanyahu, que tiene a mano los que pagan sus errores, Putin lucha contra una "idea" sin estado, personificado en esos militantes terroristas que hoy aparecen aquí y mañana allí.

Habrá que estar pendientes, alerta por lo que pueda llegarnos. Deberíamos aprender a tomarnos en serio, más allá del turismo, los peligros que esto supone. Desde aquí nuestras condolencias a los familiares y al pueblo ruso.

 

* "De los avisos de las embajadas de EE.UU. y Reino Unido a la autoría: qué se sabe del atentado en un concierto en Moscú" RTVE.es 23/03/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240323/datos-atentado-concierto-moscu-autoria-victimas-hechos/16029013.shtml

viernes, 5 de enero de 2024

El llamado al exterminio

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El problema añadido a la guerra es que necesita de la atención, de atraer las miradas cuando los focos dejan de apuntarte. Si la guerra en Cisjordania no distrae de la de Ucrania, eso beneficia a unos y perjudica a otros, que ven en la presencia mediática un camino paralelo al de la acción. Hay que actuar para ser visto; ya no hay causa silenciosa. Una causa silenciosa deja de existir. De esta forma los conflictos se mantienen abiertos para beneficio de unos y desesperación de otros.

Ayer decíamos que de los dos atentados, el de Líbano con un dron, con un objetivo bien definido —el segundo de Hamás— y el multitudinario e indiscriminado en los funerales en Irán, eran dos estilos muy distintos y que era difícil asignarlos a los mismos enemigos, como se hizo desde las autoridades iranís. Hoy ya ha sido reivindicado el segundo de ellos, el que causó, según los nuevos datos, más de ochenta muertos e innumerables heridos.

La reivindicación confirma el "cambio de estilo" terrorista y ha sido reivindicado por el Estado Islámico, por el Daesh. Lo ha hecho además el programa completo que define su forma específica de actuar. En el diario 20minutos, podemos leer hoy: 

El grupo terrorista Estado Islámico (EI) reivindicó este jueves el doble atentado "suicida" que el miércoles dejó al menos 84 muertos en la localidad de Kerman, en el sur de Irán, durante la celebración del cuarto aniversario del asesinato del comandante iraní Qasem Soleimaní a manos de Estados Unidos.

El grupo terrorista dijo en un comunicado difundido a través de sus canales de Telegram que dos de sus miembros "se dirigieron hacia una gran concentración" cerca de la tumba de Soleimaní en Kerman e "hicieron detonar sus cinturones explosivos", lo que provocó la muerte de 84 personas y heridas a 284, según las autoridades iraníes.

Los terroristas identificaron a los dos atacantes suicidas como Omar al Mowhid y Saifalá al Muyahid, que cometieron el atentado para que "los politeístas sepan que los yihadistas están detrás suyo y de sus proyectos", de acuerdo con el comunicado.

Además, el Dáesh ha abogado en una grabación por el asesinato de judíos y cristianos en Estados Unidos y Europa como represalia por la ofensiva militar lanzada por las Fuerzas de Defensa de Israel sobre la Franja de Gaza, un conflicto que considera una "guerra religiosa".

Un portavoz del grupo, Abu Hudhaifa al Ansari, llama a los "leones del islam" a perseguir a "judíos, cristianos y sus aliados en las calles de Estados Unidos, Europa y el mundo", en un mensaje en el que invita a atentar contra "objetivos fáciles" y preferiblemente "civiles", lo que incluye también centros religiosos "como sinagogas e iglesias".* 

El mundo islámico radical tiene dos frentes abiertos, el interno, del que es muestra este atentado dirigido contra otros musulmanes a los que considera apóstatas, herejes, etc., y el exterior, el que se mantiene abierto en la "guerra santa", contra judíos, cristianos y demás.

La retórica del Estado Islámico es importante, pues es a través de este tipo de discurso donde se puede comprender el alcance, el fondo y las perspectivas. Por ejemplo, lo que las autoridades iranís  empezaron definiendo como "estallido de bombonas" y similares, se han transformado en la figura "atractiva" del "mártir" envuelto en un cinturón explosivo. Para el Estado Islámico es esencial convertir el acto suicida en heroico y voluntario, es decir, cumpliendo el mandato de la voluntad de Dios, que es quien le marca ese camino al paraíso.

Le hemos dado al término "yihadista" un sentido que lo convierte en sinónimo de "terrorista". Esto es un error pues desvirtúa lo que el terrorista siente y expresa. La "yihad" es el empeño en seguir la voluntad divina, es la profundización en el camino de Dios. Cuando empezó a hablarse de la "yihad" como forma de hablar del terrorismo muchos musulmanes protestaron pues no querían se confundieran los términos. Ellos profundizaban en su religión sin necesidad de matar a nadie. Sin embargo, el gusto mediático por adjudicar términos definitorios y las diferencias dentro de los actos terroristas favorecieron que se asignara el de "yihadistas" a los terroristas. Aquí el uso de yihad se refiere a la autoproclamación como los "verdaderos creyentes", que no pueden ser otros que ellos mismos.

En el mismo sentido, la llamada a los "leones del islam" es la forma de mostrar esa exclusividad, hacer ver que es autenticidad llega a la perfección con el "sacrificio", con la autoinmolación llevándose por delante a esos impíos que obstaculizan el reino de Dios, que es el objetivo final de la Historia, es decir, la islamización global y la eliminación de las resistencias.

27/08/2017

Es evidente que con un credo - programa de este tipo, el estar en primera plana es necesario ante el peligro de que sean otros los que se hagan con las almas combativas. En esto coinciden con otras formas de terrorismo. No solo se trata de hacer daño al enemigo, sino de mostrar al mundo determinación e imponerse como la "oferta más atractiva". El papel de la reivindicación es precisamente ese, hacer visible el hecho y la autoría. Un atentado sin reivindicación solo es un hecho violento. La reivindicación es el objetivo, su réplica por todos los medios del mundo, su mayor atracción en función de sus objetivos, el número de muertos, etc. todo aquello que lo haga más noticiable.

El Estado Islámico no ha podido soportar que el protagonismo lo adquieran otras organizaciones terroristas, bajo objetivos chiís, iranís, para más detalle y escarnio. El atentado en Irán le sirve para mostrar al mundo ese objetivo interno, dentro del mundo islámico, y para lanzar una proclama a esos "leones" para que atenten en Europa y Estados Unidos, los enemigos exteriores.

El hecho que haya sido el Estado Islámico quien lo ha reivindicado no deja de ser un cierto alivio en cuanto a la posible reacción de Irán, un paso más en esta guerra con peones dirigida esencialmente contra Israel, un elemento que se trata de avivar y que la estupidez de Netanyahu no ha sabido gestionar de la forma adecuada, creando un guerra cuyos objetivos —como hemos comentado en días anteriores— no tiene más objetivos que encontrar una salida que no se considere debilidad o retroceso. Las salidas que se barajan son altamente improbables porque serían una sangría constante, un continuo vivir dentro de la violencia y nada parecido a una paz o aproximación pobre al concepto.

Netanyahu aceptó la provocación de Hamás y esto ha creado un escenario de muy pocas salidas convincentes para quien más la necesita, la población civil, envuelta en un conflicto al que nadie le ha preguntado. Por eso, insistimos, en preguntar por la decisión y el momento, en quién convenció a esos alegres milicianos de Hamás de que la vuelta a casa, tras taques, violaciones, secuestros, destrucciones, etc. dentro del territorio administrado por Israel sería el final feliz de todo esto. Las imágenes despreocupadas de los ataques, muchas de ellas festivas, demuestran un grado de estupidez y manipulación sobre el sentido de lo que hacen difícilmente imaginable.

El asesinato selectivo del número dos de Hamás mediante un dron en sus oficinas en Líbano es un recordatorio para aquellos que se nos muestran "seguros", cómodos, lejos del frente, que los riesgos no han desaparecido para ellos. Para esa primera acción han apuntado alto en la jerarquía de Hamás. Es un aviso.


Esta guerra es tan confusa en sus movimientos, en sus escenarios, en sus motivaciones (solo es claro el odio a Israel), que los mismos implicados difícilmente saben cómo salir de ella. Eso en el supuesto caso de que ese deseo exista. No es fácil encontrar racionalidad donde no la hay, donde el objetivo de unos y otros solo puede ser el exterminio o una enloquecida carrera para hacerse con el mando del terror. En este escenario, la llamada "solución de los dos estados" no es más que un bonito cuento de hadas, el comienzo de una nueva etapa del deseo de exterminar al otro y de la venganza como argumento.

El Estado Islámico reivindica brutalmente su espacio frente a unos y otros. Él es el camino verdadero. Todos los demás, incluidos nosotros, somos obstáculos en su camino.  

*"El Estado Islámico reivindica el atentado de Irán y llama a "matar a judíos y cristianos en Europa, Estados Unidos y el mundo"" 20minutos / AGENCIAS https://www.20minutos.es/noticia/5206241/0/estado-islamico-reivindica-atentado-iran-que-han-muerto-84-personas/

viernes, 27 de agosto de 2021

Futilidad

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


En estos días, con el fondo del caos afgano, hemos insistido en la rivalidad por la pureza islámica, es decir, por la existencia de grupos que consideran "débiles" o "traidores" a otros grupos reclamando el poder de dirección o control social. Ya tenemos sobre el papel los resultados, los cruentos atentados de ayer, como más de 60 muertos y más de cien heridos. De los fallecidos, trece son norteamericanos, lo que complica más las cosas a Joe Biden y a los propios Estados Unidos, además de condicionar las operaciones de todos los países.

Por caótica que fuera la situación, los talibanes han sido los más interesados en que los occidentales no tuvieran demasiados impedimentos para su propia salida, manteniendo la fecha del 31 de agosto como límite con "consecuencias", como ha repetido en diversas ocasiones. El límite es el fin del control del aeropuerto y se comprometían a la salida de vuelos civiles, algo que no era merecedor de mucha confianza por parte de las fuerzas militares. El objetivo es el control del aeropuerto, por un motivo obvio: el que lo controle decide quién sale y quién no. Mientras el aeropuerto lo controlen los Estados Unidos y demás fuerzas, serán ellos los que decidan. Cuando esté bajo control talibán, serán ellos quienes lo decidan. No hay que tener demasiada imaginación para entender lo que ocurrirá.



El atentado del aeropuerto nos muestra varias cosas. La primera es que los grupos rivales están ahí, activos. La segunda, que los talibanes, pese a su constante patrullar, no controlan lo que ocurre en Kabul, en su aeropuerto o en cualquier otra zona. Si hay zona controlada es el aeropuerto, con su doble cordón, el talibán y el norteamericano. El suicida ha conseguido salvar el primero y acercarse hasta el segundo, donde se ha hecho explotar.

En la CNN leemos el artículo de Stephen Collinson titulado "Kabul terrorist attack highlights Biden's Afghanistan dilemma":

 

America's longest war is ending as it began, with the nation mourning the dead of a terrorist attack and an outraged President vowing to hunt down the culprits in Afghanistan.

The bloody coda to a tortured 20 years -- the loss of 13 US troops and more than 60 Afghans in blasts outside Kabul's airport on Thursday -- exemplified the human tragedy and ultimate futility of a conflict that failed in its core purpose: purging Afghan soil of terrorism. In a cruel irony, the latest Americans to die perished in an attack conceived in the very same land as the al Qaeda assault on September 11, 2001, that triggered the war they were trying to leave.*

 


Hablar de "futilidad" tras veinte años de conflicto debería servir de algo, al menos para ver que ni el fondo ni las formas han funcionado, que un país no se transforma desde el exterior a menos que se den ciertas condiciones, que están todavía por dilucidar cuáles son y si son las mismas para todos. La transformación profunda de Japón se hizo sobre un país derrotado, pero que era el más avanzado de Asia en esos momentos, el que más había avanzado en el progreso económico e industrial. 

Japón era Japón antes y después de la ocupación y transformación cultural. Pero Afganistán no es Japón, con mucha claridad. Es uno de los países más pobres y corruptos, con una economía basada prácticamente en el opio; sin estructuras sólidas de estado ni algo que se le parezca, un lugar para que prospere el fanatismo antes que la educación. Incluso las elites está marcadas por su propia pertenencia a los grupos favorecidos y no ven más allá de los intereses de familia o clan. 

Evidentemente, las recetas (si es que son posibles) tienen que ser otras más allá de la contención por la ocupación, en un entorno también muy distinto e incontrolable de países que le rodean y en el marco de un enfrentamiento global con los movimientos de corte islamista, con flujos de capital que les llegan desde oscuros rincones del mundo donde tienen sus piadosos simpatizantes dispuestos a ganarse el cielo financiando grupos terroristas.



Joe Biden ha hecho lo que cuatro presidencias anteriores no han hecho. Pero no se ha preocupado de porqué no lo hicieron. Indudablemente, hay motivos. Cuando vemos las toneladas de armamento norteamericano que ha caído en manos de los talibanes, abandonado por el ejército afgano, empezamos a entender parte de los intereses. Por otro lado, no podía ignorarse el poder de los talibanes por muy lejos que estuvieran. La baza de la propaganda anti occidental (especialmente anti norteamericana), como hemos analizado en muchas ocasiones en estos años en el caso egipcio, es perfectamente compatible con ser financiados por los Estados Unidos, como allí ocurre. El ejército egipcio está pagado por los Estados Unidos, pero el pueblo es profundamente anti norteamericano, tanto por ser occidentales (infieles) como por ser los defensores de Israel. Todo esto es usado por islamistas y rusos para hacerse con la influencia social y las estrategias geopolíticas. Curiosamente el mayor grado de antiamericanismo se daba en Turquía, país de la OTAN y con aspiraciones (imposibles ya) a entrar en la Unión Europea. Los norteamericanos han financiado el ejército de Afganistán como financian generosamente el de Egipto. Esperemos que no haya que tomar partido en un futuro.



En su lúcido artículo, Stephen Collinson recuerda esa futilidad por la ironía que revela, tanto gasto y sufrimiento para acabar de nuevo en el principio y recuerda la similitud en la palabras de Bush cuando los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono, y las que Joe Biden ha dicho ahora con los atentados en Kabul.

 

At a time of national tragedy, nations turn to their leaders. Biden, who spent much of the day in the White House Situation Room, emerged in the late afternoon for a televised speech. Torn between grief and resolve, he vowed vengeance. "We will not forgive. We will not forget. We will hunt you down and make you pay," the President told the terrorists in remarks that mostly seemed aimed at projecting strength to Americans at home.

"We will respond with force and precision at our time, at the place we choose, and the moment of our choosing," the President said. Biden's withdrawal marks the symbolic reversal of the US arrival in Afghanistan launched after 9/11 and the strategy of putting troops on the ground in foreign states to fight terrorism.

But ironically, his pledge of revenge mirrored one made by ex-President George W. Bush days after the world's worst terrorist attacks. "This conflict was begun on the timing and terms of others; it will end in a way and at an hour of our choosing," Bush said at a prayer service at Washington National Cathedral.*

 

¿Vuelve la Historia a repetirse? ¿Ha entrado en un bucle en el que un ataque lleva a otros y este a otro indefinidamente? ¿Cuándo llegará la venganza de la venganza? ¡Cuánta futilidad! ¡Cuánta ironía!



Frente a los países y estados, unidades estables y con responsabilidades nacionales internacionales, los grupos terroristas carecen de ellas y sus objetivos y justificaciones se mueven en diversos tipos de ambigüedades, alentados por el fanatismo. Son una mezcla de dogma y caos, donde existe a la vez disciplina y caos. Las estructuras de red los han convertido en autónomos y la existencia de los llamados "lobos solitarios" en absolutamente impredecibles. La estrategia estructural diseñada por Bin Laden funciona bien, genera el suficiente desorden como para producir un patrón teórico y una impredecibilidad práctica. El atentado cumple su función propagandística, provocadora y sangrienta, y, a la vez, es prácticamente imparable. Los norteamericanos sabían que se iba a producir un atentado, pero no saben quién o dónde.

Cuando un grupo terrorista quiere ir más allá del "terror" y convertirse en alternativa estable, una parte se escinde y sigue manteniendo la violencia como eje de actuación, acusando a los que han abandonado las armas de "traidores". Nos dicen que la variante del Estados Islámico de Afganistán es declarada enemiga de los talibanes. Los motivos los reseñados, cualquier movimiento de normalización talibán será respondida negativamente por los nuevos terroristas, que ven en ello una forma de congraciarse con los más radicales entre el pueblo y los grupos de otros países.



El gran cambio entre este terrorismo y los de corte nacionalista-independentista, es que forman redes extensas y deslocalizadas. No son nacionalistas, sino profundamente ideologizadas, en este caso, alrededor de la religión. Esto es esencial porque sus objetivos dejan de ser geográficos —por ejemplo, la descolonización— y pasan a ser "espirituales" (me resisto a llamarlos políticos), lo que los convierte en "no negociables", es un todo o nada. Si a esto le añadimos una percepción santificada del suicidio, en la que se es mejor tratado en la otra vida cuantos más enemigos te hayas llevado por delante, mucho me temo que la situación del pueblo afgano va a empeorar mucho más de lo pensado. Harán pasar a los talibanes por "moderados".

El atentado cambia bastante el panorama y, por lo que dicen, introduce una cuenta angustiosa de los días que restan para la salida ante el temor a otros ataques. Por lo pronto, ya tenemos noticias que los Estados Unidos está "compartiendo información" anti-terrorista con los talibanes, algo impensable hace 24 horas. Como ha explicado un jefe militar norteamericano, ahora tienen "objetivos comunes", evitar los atentados.



Una vez producido, es el momento de tratar de predecir en qué dirección se mueve el conjunto. Tratar de entender cuál es la lógica del atentado, qué se busca, puede resultar infructuoso o demasiado obvio. La intención de quien lo realiza no tiene por qué ser el resultado final. Es mejor intentar comprender el dibujo que esta piedra lanzada al agua del estanque producirá.

De la misma forma que el constante patrullar de los talibanes por las calles no significa "orden", parece que la retirada de las tropas y el abandono del aeropuerto no van a significar "paz" alguna, pese a lo que digan los talibanes si realmente no hay control sobre el país, por más que haya vigilancia. El aeropuerto de Kabul, además, es la forma perfecta de ofrecer un blanco concentrado para posibles atentados porque los que quieran irse, por definición, son los enemigos, a los que hay que castigar. Si las relaciones entre Occidente y los talibanes eran complicadas, la entrada en escena de un tercer grupo, los terroristas del Estado Islámico, puede tener efectos imprevisibles, incluso los de colaboración señalados. The Washington post habla hoy de encuentros de dirigentes talibanes  y de la dirección de la CIA. Toda la vigilancia montada durante años ha servido de poco y ahora hay que pasar los datos al enemigo porque ha surgido otro enemigo mayor.

"Futilidad" significa que todos tus esfuerzos se muestran como inútiles, que no han servido para nada de lo que pretendías. Muchos han comparado Afganistán con un castillo de naipes. Y así ha sido. Lo que parecía sólido a algunos, se ha mostrado de una pasmosa debilidad en su vertiginosa caída.

El artículo de Collinson se cierra con una frase: "(...) Thursday showed, presidents for all their power, are often hostage to horrific events beyond their control." Nada más cierto. Creer que controlas todo es malo. Nada es más peligroso que los errores debidos a la soberbia del poderoso. 



* Stephen Collinson "Kabul terrorist attack highlights Biden's Afghanistan dilemma" 27/08/2021 CNN https://edition.cnn.com/2021/08/27/politics/joe-biden-kabul-airport-terrorist-attack-afghanistan/index.html

martes, 29 de octubre de 2019

Dos fotos que marcan la diferencia

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
No han tardado mucho en aparecer las primeras recriminaciones a Donald Trump por la forma de manejar la eliminación de Abu Bakr Al-Baghdadi. Los mismos militares han rechazado, a su estilo, sumarse al circo de las dramatizaciones usado por Trump en su comunicado. La CNN titula "LIVE Top US Gen.: No idea where Trump got 'whimpering' claims" dejando en evidencia su tendencia teatrera y desconsiderada sobre la operación militar y sus efectos. Trump se ha querido convertir en el centro magnificando la operación y a sí mismo, lo que no ha sentado bien en muchos círculos y le es criticado desde la prensa.
La CNN compara las dos fotos, la de Obama en la operación de eliminación de Bin Laden y la de Donald Trump con Al-Baghdadi y lo hace titulando "Barack Obama and Donald Trump wanted to watch when two of the world's biggest terrorists were killed. The similarities end there". En efecto, las similitudes terminan pronto porque el empeño de Trump de borrar del mapa de la memoria colectiva y propia la figura de Obama es una obsesión claramente enfermiza o, si se prefiere, que muestra claramente una enfermedad en quien la padece.


El análisis comparativo de los dos momentos muestra dos personalidades distintas y con formas diferentes de ver el mundo. Las fotos muestran dos espacios y dos mundos. La caótica fotografía del despacho en desde el que se realiza la operación muestra a un Obama que sigue la operación junto a Hillary Clinton y Joe Biden; es un lugar de trabajo. Por el contrario, la fotografía de Trump es un mundo clasificado y jerárquico en el que él se muestra como el centro. Es él quien toma las decisiones y al que todos se someten; Obama, por el contrario, es más un espectador curioso si un lugar específico en la habitación.
En la CNN se dice sobre las fotos:

Photographs of the two moments capture leaders on edge. Trump, stone-faced and formal in a suit and necktie, sits at the head of a long Situation Room table surrounded by similarly grave advisers, some in military uniform, as the raid played out on large screens. The literal and symbolic central figure, Trump projects the sense of authority he has often craved as commander-in-chief.
The rigid posture and imposing presidential seal stand in contrast to the photo of Obama, in a polo shirt and windbreaker, leaning forward as his team huddled around laptops as word came from Abbottabad that "Geronimo" -- the code name given bin Laden -- had been killed. Obama, slightly off-center with his chair pushed into a corner, is not the eye's natural point of focus.
The photos are from different rooms: Trump's was taken in the John F. Kennedy Conference Room, the iconic command post famously reproduced in movies and on television shows where presidents are briefed on highly classified missions.*



La foto es un reflejo y un mensaje. Muestra su visión "ejecutiva" y "empresarial" de la Casa Blanca. Es la foto de un anuario de empresa en la que se nos muestra a los responsables. Las caras de los militares dicen mucho sobre su sentido del posado ante una circunstancia tal.
Trump ha aprovechado el acto para atacar a todos los presidentes anteriores. Incluso ha restado importancia a lo hecho anteriormente, reforzando su idea de que todo era un desastre hasta que él, el "arreglador" llegó. La frase que cierra el artículo así lo demuestra: «"He should have been killed years ago," he said of Baghdadi during a speech to police chiefs in Chicago. "Another president should have gotten him."»* Menos mal que el cielo le ha puesto en su lugar para arreglarlo todo.

Para enaltecer a sí mismo, Trump necesita enaltecer a su enemigo y expresar el derecho de Estados Unidos a humillar a los enemigos. De esta forma se convierte en un apologista de Abu Bakr Al-Baghdadi solo con el fin de mostrar su propia "grandeza". "Él" ha hecho lo que otros fueron incapaces de hacer con el enemigo más peligroso de la Historia.
Bill McGowan y Juliana Silva titulan en la CNN "Trump's self-congratulatory end zone victory dance" resaltando la teatralidad y el uso de la muerte del "califa" para promocionarse.
El temor que se manifiesta en algunos articulistas es que el deseo de mostrar "su éxito" pueda comprometer aspectos de la misión que tengan repercusión para otras o sobre los participantes. Trump no es precisamente un personaje que se caracterice por su discreción y ya ha habido casos anteriormente en que ha hablado demasiado, más de lo que la seguridad aconseja.


Conforme van saliendo más detalles que muestran que la operación no fue solamente norteamericana, como ha dado a entender Trump, sino que han participado fuerzas turcas e incluso kurdas, sale a la luz una tercera foto suministrada por el propio Trump, la de uno de los perros participantes en la operación. El tuit de Trump no tiene desperdicio: "We have declassified a picture of the wonderful dog (name not declassified) that did such a GREAT JOB in capturing and killing the Leader of ISIS, Abu Bakr al-Baghdadi!"**. Nos quedamos con la duda.
Súper perros, malos presidentes y enorme villanos. Así es el mundo de Donald Trump, el nuevo "rey sol".



* Kevin Liptak "Photos highlight stark differences in Trump and Obama approaches" https://edition.cnn.com/2019/10/28/politics/donald-trump-barack-obama-situation-room-photos/index.html
* "Baghdadi's death: More details emerge from US raid / Trump shares photo of military dog injured in raid" CNN 28/10/2019 https://edition.cnn.com/politics/live-news/baghdadi-monday-dle-intl/index.html






lunes, 28 de octubre de 2019

El perro de Donald Trump

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La mentalidad "ganadora" de Donald Trump ha convertido la muerte de Al-Bagdadi en un clavo ardiendo al que agarrarse dentro de su propio proceso de hundimiento personal e institucional. Necesitaba un golpe de efecto y le ha llegado precisamente desde los militares.
Desde el punto de vista de la seguridad internacional y la guerra contra el Estado islámico, del que era cabeza, supone un avance a la espera de que salga el siguiente iluminado. Puede incluso que se le haya hecho un favor al nuevo recambio que surgirá tras él.

Lo ocurrido con Al-Qaeda y Bin Laden debería servir para la reflexión. Abu Bkr Al-Bagdadi surgió precisamente como una estrategia distinta a lo que se había intentado anteriormente. Se trataba de pasar de una estrategia de atentados a una nueva fase de ocupación territorial, a la construcción de un "estado islámico" en una zona determinada. Los atentados intimidaban al enemigo, creaban miedo, pero no conseguían lo que era el fin principal, una organización poderosa, con su propio espacio, que sirviera de atracción a todos los fieles del mundo. Para ello no era necesario un Bin Laden, sino un "califa", alguien que constituyera un "califato", un espacio visible. Se aprovechó para ello aquellas zonas en las que ya había conflictos en marcha reivindicando y haciéndose con el territorio.
El fin de la guerra ha supuesto el fin del califato, del Estado Islámico, desmantelando las piezas a las que se agarraban como lapas. Finalmente fueron desalojados en unas operaciones terribles en las que estos nuevos luchadores usaban como escudos a todos los disponibles, a los que antes habían esclavizado imponiendo férreas normas sin piedad. Las historias de la vida en las zonas que controlaban todavía son espeluznantes.


Como experimento, no han dejado muchas esperanzas para el futuro. Han sido gobernantes duros, aplicando sin piedad los códigos de la intransigencia hasta extremos inhumanos.
Asesorado probablemente por los mismos o con los mismos motivos que lo hicieron en la eliminación de Bin Laden, Donald Trump ha sido especialmente humillante con lo acaecido durante la operación de eliminación. El diario El Mundo, por su corresponsal Pablo Pardo, lo cuenta así:

Abu Bakr al Bagdadi, el líder del Estado Islámico (IS, por sus siglas en inglés) se suicidó al quedar atrapado en un túnel sin salida en un ataque de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos. Al Bagdadi, que se había autoproclamado "califa", es decir, líder de todos los musulmanes, en 2014, hizo explotar su chaleco-bomba en vez de rendirse. Tres niños fallecieron a consecuencia de la explosión.
Así lo ha confirmado este domingo el presidente estadounidense, Donald Trump, en una rueda de prensa en la que ha calificado a Al Bagdadi de "asesino brutal": "Ha sido eliminado violentamente. Nunca más volverá a causar daño a ningún hombre, mujer, o niño". Trump ha dicho que la operación, que él siguió desde la Casa Blanca, "fue como ver una película". Al Bagdadi, según el presidente de EEUU, "ha muerto como un perro, como un cobarde".
"Murió como un perro", ha repetido Trump de Al Bagdadi, al que ha calificado de "hombre enfermo y depravado" El presidente estadounidense ha explicado que en la operación tomaron parte ocho helicópteros, además de varios aviones y 'drones'. Los estadounidenses no tuvieron ninguna baja. Solo un perro de las Fuerzas Especiales de ese país que había seguido a Bagdadi al túnel resultó herido.*



La muerte de Abu Bakr Al-Bagadadi no es solo un hecho, sino un arma de propaganda en contra del Estado islámico. Cuantos más detalles se den de la "muerte cobarde" más indignación se causará entre sus filas, en donde era un "héroe". Presentarlo como un "perro" y un "cobarde", como disfruta haciendo Trump puede que sea "psicológicamente" efectivo, aunque particularmente lo dudo. Parece algo de viejo manual de lucha contra los radicales musulmanes.
En la CNN, Chris Cillizza analiza "The 41 most shocking lines from Donald Trump's Baghdadi announcement". En las dos primeras señala:

1. "He died after running into a dead-end tunnel, whimpering and crying and screaming all the way."
Trump is very interested in painting a specific picture of Baghdadi for the public -- of a cowardly fake tough guy. His detailed description of how Baghdadi met his end is a direct contrast to the light-on-details presentation by President Barack Obama when announcing the death of Osama bin Laden in 2011.
2. "The thug who tried so hard to intimidate others spent his last moments in utter fear, in total panic and dread, terrified of the American forces bearing down on him."
Like I said, Trump is very interested in you knowing the gritty details -- with the primary aim of casting Baghdadi as a fearful wimp in his last moments.**



El retrato humillante de Al-Bagdadi en su muerte es, junto al hecho de "haber sido él", el más resaltado. Con ello, lo que logra Trump es añadir un plus de irritación a la ya causada que puede traducirse en futuras muertes. El estado islámico, como le dicen todos, una y otra vez, no está acabado ni mucho menos. Se le ha conseguido despegar del suelo, pero solo para desplazarlo. Ahora, gracias a la retirada de los kurdos, muchos han tenido abiertas sus puertas para reorganizarse.
La comparación de la retransmisión de la misión militar con una "película" es de un enorme infantilismo y muestra la inmadurez constante del personaje.
Pero las líneas más sustanciosas de Trump son las que aparecen referidas a Internet:

13. "You know, they use the internet better than almost anybody in the world, perhaps other than Donald Trump."
So, ISIS uses the Internet better than everyone except Donald Trump? OK, got it! Totally normal stuff here!
14. "And what they've done with the internet through recruiting and everything -- and that's why he died like a dog, he died like a coward. He was whimpering, screaming and crying."
These sentences are not edited at all. This is exactly what Trump said and in this order. Why did he switch from talking about the Internet to talking about, again, how Baghdadi died? (It was like a dog and a coward, FYI.) I have no idea.**



Si nos presentaran estos textos sin decirnos que proceden del hombre que está en la Casa Blanca, rigiendo los destinos del país más poderoso y con influencia ilimitada sobre el resto del mundo. Tenemos que hacer un ejercicio mental de adaptación para entender que la persona que dice estas cosas es el Presidente de los Estados Unidos. La personalización de la búsqueda como algo suyo, alguien a quien ha estado persiguiendo durante tres años, como repite en varias ocasiones en el comunicado, muestra su intento de capitalizarlo en su beneficio. No sé cuánto le beneficiará esto, pero él lo intentará.
Cillizza le recuerda que no se ha acabado la guerra, que el Estado Islámico sigue ahí y que el fenómeno que le creó continúa firme, el radicalismo yihadista. Sin "espacio" que defender, se encuentran ahora con objetivos que atacar. El mundo es su diana.
El retrato que surge de continuo de Donald Trump es penoso. Su catadura queda en evidencia.



* "Donald Trump confirma la muerte del líder del Estado Islámico, Abu Bakr al Bagdadi: "Ha muerto como un perro, como un cobarde"" El Mundo 27/10/2019 https://www.elmundo.es/internacional/2019/10/27/5db59801fdddff4d858b46ab.html
** Chris Cillizza "The 41 most shocking lines from Donald Trump's Baghdadi announcement" CNN 27/10/2019 https://edition.cnn.com/2019/10/27/politics/donald-trump-baghdadi-death-isis/index.html