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domingo, 19 de julio de 2026

Los peligros de la hipersexualización y la IA

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Podemos imaginarnos las pantallas y las primeras páginas de los medios como un escenario de lucha, de competencia temática por ganar las primeras posiciones, las de máxima exposición. Los medios se han transformado en una maquinaria para atraer la atención. Ya no accedemos a la información, la consumimos y en ese cambio se suman factores de atracción y manipulación. La idea es atraernos y convencernos de algo, que puede ir del propio consumo informativo a las compras de bienes o votos, crear estereotipos o fomentar los mensajes racistas.

En RTVE.es se ocupan de cómo se introducen mujeres híper sexualizadas en el flujo de imágenes que genera el Mundial de Fútbol. Son imágenes realizadas con Inteligencia artificial que buscan esa atracción dentro de las imágenes que el propio espectáculo proporciona. Son imágenes falsas que modifican las verdaderas.

En VerificaRTVE recogen una serie de casos y señalan:

VerificaRTVE ha detectado cómo, en la última semana, en redes sociales circulan como si fueran reales imágenes de aficionadas que nunca han existido porque han sido creadas con IA. Son chicas jóvenes hipersexualizadas que se presentan con amplios escotes o camisetas ajustadas.

Uno de los casos que hemos analizado es un hilo de mensajes en X que anuncia "las mujeres más TOP" del Mundial, pero con imágenes falsas. Se presentan como una serie de fotografías de aficionadas viendo partidos del Mundial desde la grada y todas ellas responden a un mismo canon de belleza.*

El caso nos muestra cómo un flujo informativo de gran intensidad —como es el Mundial— es manipulado y aprovechado con otros fines, comerciales o, como se explica también, racistas, ya que se impone un canon caucásico que sustituye a mujeres de rasgos muy diferentes.

El problema que se plantea es grave y supone la manipulación de la información. Manipular la realidad es manipular las conciencias de quienes reciben esa información sobre ella.

En ocasiones señalamos que hay una guerra informativa de consecuencias difíciles de comprender. Ya no nos acercamos a la información para comprender mejor el mundo y actuar, sino que es esta información la que se diseña y programa para obtener algo de nosotros.

Muchos medios se han transformado en sus fines y han perdido, en diverso grado, una parte importante de su función social. Entre el fino equilibrio entre informar y vender, se van inclinando hacia este último. Lo primero que venden es a ellos mismos y después aquello que les interese.

Una parte cada vez más importante es información intranscendente, que es la más barata. Aquí la trivialidad se envuelve en una retórica que lo transforma. Se trata después de instaurar un consumo continuado, es decir, hacer que nos importe lo que no tiene importancia.

Más que a informarnos, la presión del medio es para habituarnos a su consumo, para lo que se usan todo tipo de artificios traídos de otros terrenos del uso de la información, como pueda ser el marketing, la psicología social e individual, etc.

UNICEF 2020

Las espectadoras creadas con IA están híper sexualizadas, una forma básica de atracción de un tipo de público que responde a esas figuras artificiales. Si se usan es porque funcionan. Lo malo es que esas figuras tienen efectos sobre la propia realidad de muchas maneras. Se está retrocediendo en los principios sociales y la lucha por la igualdad de género, contra la violencia sexual, como podemos observar en los datos de aumento de la violencia y descenso de las edades.

En cuanto a este último aspecto, el de la edad, se recupera en RTVE.es el artículo de 2023 firmado por Lucía Blázquez titulado "Hipersexualización, la pandemia de los adolescentes: "A más sexualización, más likes""**

Basta darse una vuelta por las tiendas de ropa infantiles; o echar una ojeada a los bailes que los más jóvenes repiten en Tiktok y las tendencias que se ponen de moda en esta red social; o fijarnos en los mensajes que se lanzan en los anuncios de juguetes infantiles. La hipersexualización está ahí, de forma generalizada entre las adolescentes y las niñas, que compran y repiten mensajes, actitudes y comportamientos que las sexualizan de manera excesiva para su edad.

La presión por ser aceptados pesa a favor de este fenómeno. La ginecóloga y escritora Miriam Al Adib lo resume en: “Sus ademanes y posturas están muy sexualizada porque a más sexualización, más likes”.

María Garzón es experta en comunicación y género y nos explica que a ellos se les valora por su valentía o inteligencia. Sin embargo, ellas aprenden rápidamente que, como mujeres, “nos autoconfirmamos a través de nuestro cuerpo y el deseo que despertamos en otras personas”. **


La hipersexualización tiene, aseguran las expertas consultadas, efectos claros y descendentes en la edad. Fomenta la baja autoestima femenina y el deseo de emulación, de repetir esos modelos que se nos proponen. Por su propia función, es sexista; crea un modelo de mujer que vemos después en esos medios generadas por la IA. Basta con ver algunos de los videoclips de la MTV para comprender los modelos imperantes.

Son muchas las veces que hemos tratado aquí el problema del descenso de edad en la violencia contra las chicas, en problemas de discriminación por no ajustarse a los modelos propuestos, con problemas de violencia física, de violaciones en grupo en edades cada vez menores.

Awen Psicología 2022

Nos hemos metido en un mundo tecnológico —redes, IA— pero carecemos de una fuerza crítica para paliar sus efectos negativos. Son estos los que avanzan frente a la menor resistencia ofrecida. Es el mercado puro, el que trata de evitar las regulaciones que frenen su poder. Hay algo que descubrieron pronto: las redes generan adicción, su consumo es cada vez más automatizado en un mundo de inseguridades que se agarran a cualquier cosa para sobrevivir. Para que funcionen bien, es necesario rebajar las edades de acceso. Eso es lo que hacemos cuando compramos un teléfono a los menores. Cada vez más países tratan de regular la edad de acceso, pero probablemente ya sea tarde pues el problema nace en casa.

Hemos señalado las fechas de los artículos mencionados o mostrados para comprender que la preocupación no es de ahora, sino desde el principio de esta tendencia hasta la actualidad. Nadie ha hecho nada. Lo ocurrido durante el Mundial es una pieza más de esta cadena de manipulaciones usando la hipersexualización como arma. 

Los efectos sociales son muchos y negativos. Las advertencias está ahí por expertos de todo tipo. Pero se ignoran porque afectan a negocios de todo tipo, de los propios medios a las empresas. La atracción es lo que importa; lo que ocurra "no es su problema". El uso de la IA parece eximirles de responsabilidades legales: no son personas, solo figuras creadas en un ordenador.

Ya no es solo la incultura básica que produce. Es también la incapacidad de defenderse a edades tempranas sin apenas sentido crítico. Son etapas de máxima presión del grupo y es sobre ese grupo sobre el que se presiona.

Avanzamos tecnológicamente, pero los que aprovechan esos logros al máximo son los que quieren vendernos lo suyo a cualquier precio. La inseguridad es siempre el mejor cliente. 

The Conversation 2021

 * María Navarro Sorolla "Mujeres jóvenes con escote y camisetas ajustadas: la IA manipula y sexualiza fotos de aficionadas del Mundial 2026" VerificaRTVE 19/06/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260619/mundial-2026-mujeres-jovenes-escote-camisetas-ia-imagenes/17122018.shtml

** Lucía Blázquez "Hipersexualización, la pandemia de los adolescentes: "A más sexualización, más likes"" RTVE.es 4/06/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230604/objetivo-igualdad-hipersexualizacion-pandemia-adolescentes-mas-sexualizacion-mas-likes/2447650.shtml

El País 7/05/2026


miércoles, 10 de diciembre de 2025

Sanidad y mercado

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Dos de los pilares de la sociedad, la Sanidad y la Educación, se encuentran cuestionados en la Comunidad de Madrid. En el caso de la Sanidad, además de los médicos en la calle por toda España, tenemos el caso que se ve estos días, las muertes de personas mayores en las residencias durante la pandemia, al que hay que sumar la polémica por la dirección privada del hospital público en Torrejón. En el segundo caso, la Educación, además de dos días de huelga, los rectores de las universidades públicas se han concentrado como protesta por lo que consideran un infradotación económica y unas actuaciones que benefician a las universidades privadas de distintas formas.

Centrándonos en los casos planteados en la Sanidad madrileña, la preocupación es clara por la gravedad de los hechos y sus consecuencias. La Comunidad se defiende señalando que siempre se ha actuado de forma impecable, pero los resultados dicen otra cosa y los afectados han llegado a los tribunales.

En RTVE.es podemos leer sobre el caso, con el titular "El supuesto 'arquitecto' de los protocolos de las residencias de Madrid en la pandemia admite que eran "discriminatorios"": 

El ex director general de Coordinación Sociosanitaria de la Comunidad de Madrid, Francisco Javier Martínez Peromingo, considerado el 'arquitecto' del protocolo por el que no se derivó a usuarios de residencias de ancianos a hospitales en la primera oleada de la pandemia en 2020 ha admitido en su declaración como imputado ante el Juzgado de Instrucción número 23 de Plaza Castilla que los protocolos remitidos a los geriatras eran "discriminatorios" al excluir por patologías y que él mismo lo advirtió en varias ocasiones por escrito a Carlos Mur, el entonces responsable que firmó el protocolo.

A la citación como imputados —en la causa que investiga la querella de la familiar de un residente de Amavir Valdebernardo— no han acudido ni Mur, que entonces era director general de Coordinación Sociosanitaria del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, ni tampoco Pablo Busca, exresponsable del Servicio de Urgencia Médica (Summa 112), que gestionaba las ambulancias públicas. La defensa de las familias de los fallecidos en residencias de Madrid en la pandemia que ejerce Alejandra Jacinto, ha anunciado que pedirá la busca y captura de ambos.

Según ha asegurado Peromingo en su declaración, él se limitó a revisar borradores y la elaboración de los documentos partió de Mur —al que sucedió después en el cargo— indicando además que las residencias no estaban medicalizadas. Y ha negado haber participado en idear esa estrategia de protocolos ante el juez que investiga la causa a raíz de la querella presentada por una familiar de un residente de Amavir Valdebernardo.

Por su parte, el geriatra de enlace del Hospital Gregorio Marañón, ha dicho en su declaración también como imputado, que no tuvo constancia de ningún protocolo de exclusión hospitalaria y que únicamente aplicó criterios clínicos propios durante la pandemia. Admitió además que el paciente de este caso no fue derivado al hospital, aunque no pudo precisar detalles de diagnóstico.* 

En el caso de las actuaciones en las residencias durante la pandemia de COVID —aquí lo hemos comentado desde hace años— se impusieron una serie de intereses económicos en algo que ya era visto previamente como un "negocio" y, por ello, regirse por criterios de "marcado" o, si se prefiere, de puro beneficio. Los ancianos lo son desde el momento en que su traslado suponía la pérdida de ingresos de lo que en muchos casos eran meros lugares de almacenamiento humano.

El caso de la gestión privada del hospital público de Torrejón y la utilización también "selectiva" de criterios de mercado, por decirlo así, hacen bastante evidente, a la vista del conjunto de los casos, que hay un cierto modelo "económico" tras la concepción sanitaria.


Si caer en idealizaciones sobre el sistema de salud, lo que parece medianamente claro es que no es esta el centro de las actuaciones, sino que se ha producido un desplazamiento hacia la idea de mercado, es decir, se evita lo más costoso y se potencia lo que resulta beneficioso, no para la salud de los afectados, sino para el entramado económico del sistema.

A los muertos en las residencias hay que añadir muchos incidentes que se van produciendo y que nos intranquilizan, como la muerte hace unos días de una niña de seis años y otra en urgencias tras pasar por el dentista como efecto de una anestesia, al parecer robada de un hospital público por el que la administraba sin autorización. Un caso más de agujeros en el sistema y de la aparente impunidad de este tipo de actuaciones que pasarían desapercibidas de no ser por sus trágicas consecuencias.

No se trata de denunciar lo privado, pero sí de tomar nota de lo que ocurre en el sistema y, sobre todo, de comprender lo que supone para el país, envejecido y empobrecido, depender de este tipo de planteamientos donde unos buscan el enriquecimiento abaratando y otros pagar lo menos posible, que acaba saliendo caro.

La Sanidad, como hemos dicho, es un pilar de eso que cada vez cuesta más reconocer, el estado de bienestar, que es sencillamente un compromiso por la mejora de la situación de la ciudadanía. Pero la visión de mercado va invadiendo el sistema, lo que da lugar a esas "selecciones" de lo más rentable frente a lo más saludable.

España envejece y no nacen niños. Nos advierte de las consecuencias. Es el negocio de la vejez, donde importa poco la salud, que no es más que el resultado de un estado económico, lo que puedas pagar por encima de los mínimos. Tu "rentabilidad" es la que te situará en la zona sana o en la de riesgo.

Las residencias sin medicalizar son más baratas. Cuando ocurre algún problema, se llama a una ambulancia y te ingresan en la Seguridad Social. El gasto es común, el beneficio privado. Los casos son preocupantes, pero no podemos ignorar el cambio de sistema hacia un mercado que rentabiliza nuestra salud y prioriza el beneficio. Es lo que hay y no verlo es muy peligroso. El problema es que quien debería vigilar el funcionamiento del sistema sanitario ya ha tomado posición sobre lo rentable.

La enfermedad o los cuidados de la vejez ya no son un problema, sino una oportunidad. Son las leyes del mercado.

El País

* "El supuesto 'arquitecto' de los protocolos de las residencias de Madrid en la pandemia admite que eran "discriminatorios"" RTVE.es /AGENCIAS 9/12/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251209/excargos-ayuso-imputados-juzgado-caso-muertes-residencias-pandemia/16850020.shtml

martes, 18 de junio de 2024

La industria de la ilusión de la vida eterna

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Ocurrió hace apenas un par de meses y le doy vueltas de vez en cuando. Me dirigía a hacer la compra cuando al cruzarme en la calle con una mujer que hablaba por teléfono escuché: "—Sí... Estoy en la calle con los niños". Los "niños" eran un par de perros cuya correa sostenía con la otra mano mientras hablaba.

¿En qué sentido hablaba de "niños"? No me pareció percibir algún juego de palabras, algún doble sentido, sino una normalidad cotidiana, una forma habitual de referirse a ellos. Esto, en una país cuyo índice de natalidad está por los suelos, me pareció significativo, de un proceso de sustitución del llenado de un hueco emocional que los animales, todo tipo de mascotas, cubren.

Cuando me trasladé a mi residencia actual hace treinta años, estaba llena de niños y de mujeres embarazadas. Hoy, camino de la estación, veo más gente sacando a los perros que llevando a los niños al colegio, ¿El signo de los tiempos?

Hoy leo en RTVE.es el titular " El negocio de la clonación de mascotas en España: una clínica en Marbella clona a tu perro por 55.000 euros". Allí se nos explica: 

La clonación de animales se trata de una práctica habitual en el caso de los caballos, cuyos fines suelen ser económicos. Sin embargo, una clínica de Marbella ha abierto el abanico y ofrece ya la clonación de animales de compañía como gatos y perros por unos 55.000 euros. Sin embargo, pese a que el método sea legal en España, los expertos plantean serias dudas desde un punto de vista ético y moral.* 

Y un poco más abajo en el texto, en el epígrafe titulado "un negocio en auge", se señala: 

La clonación de animales de compañía se ha convertido en un negocio en auge en países como Estados Unidos, China o Corea del Sur, a los que ahora se suma España. En 1996, un grupo de científicos del Instituto Roslin de Escocia consiguió clonar un mamífero a partir de una célula adulta por primera vez en la historia. Nacía así la oveja Dolly, que se convirtió en un hito científico y abrió la puerta a un mundo nuevo, el de la ingeniería genética.

Desde entonces, la clonación de animales se ha popularizado y es una práctica habitual en el mundo de los camellos o los caballos, que puede llegar a costar unos 75.000 euros. El embriólogo, fundador y director ejecutivo de los centros de reproducción asistida Grupo OVO, Enrique Criado, ha comentado a EFE que lo que motiva a la clonación de mascotas es la conexión emocional. *


 

Hace unos días hablábamos aquí de la "clonación" mediante Inteligencia Artificial de los familiares fallecidos, de cómo nos abrían la posibilidad de seguir escuchando su voz clonada, de ver su imagen clonada, de dialogar con pantallas en las que podemos verlos, casi tocarlos.

Los vacíos se llenan con construcciones artificiales, de diseño. Su función es llenar huecos, pero —sobre todo— mantenernos dentro de una ficción en la que nada se pierde, todo se puede conservar. No tenemos hijos, pero podemos llenar el hueco con mascotas y cuando estas desaparecen podemos clonarlas.

Esa "conexión emocional", de la que se nos habla respecto a las mascotas, se mantiene como una adicción, como algo de lo que no podemos prescindir y, lo peor, que se puede mantener como negocio. Esto implica que se nos enseñará a depender, a intentar retener lo que, como vida, se escapa de nosotros. La vieja idea de la resignación, de entender que todo tiene un final, es sustituida por la comercial idea de que puedes retener cualquier cosa... si la pagas. Se crea todo un negocio alrededor de las mascotas —de restaurantes que te permiten entrar con ellas (no con molestos niños) hasta la clonación—, como se crea alrededor de la muerte de familiares intentando vencer ilusoriamente a la muerte o la separación. Podemos "comprarlos" para seguir a nuestro lado en un mundo en el que la soledad es cada vez mayor.  Cada debilidad, cada necesidad... provoca un hueco de mercado.

Hay medios que tienen ya una sección fija sobre mascotas. En ellas se nos ofrecen consejos de todo tipo llenado nuestra necesidad de información y, especialmente, haciéndonos sentir esa conexión emocional de sentirnos cerca de nuestros "niños", ya sean perros, gatos o loros. Hacia cualquiera de ellos se nos dirige con intensidad emocional para desvivirnos, para sentirnos próximos a ellos, que son únicos.

Este proceso se dirige finalmente —todo un mercado por delante— hacia la clonación, la constatación de que no podemos vivir sin ellos, la errónea idea de que podemos "retenerlos", tenerlos para siempre junto a nosotros.

Evidentemente esto no es cuestión de los perros o gatos, sino de nosotros. Es a nosotros a los que se nos envuelve con esa sensación emocional que nos deja vacíos tras la pérdida de la mascota que ha llenado nuestros propios huecos y carencias.

Da igual que se nos explique por parte de los expertos que el animal clonado no es "nuestro" animal anterior, que se le puede parecer, pero que no todo está en los genes, que la epigenética cuanta, que vivirán otra vida, con experiencia distintas. Todo está en nuestra cabeza, en cómo se nos dice que debemos interpretar el mundo.

Me da la impresión de que estamos educándonos mal, que esta sociedad del consumo ilimitado, sin fronteras, donde puedes obtener cualquier fantasía si eres capaz de pagarla, no nos enseña a ir hacia la muerte, como diría la poeta Ana Blandiana, nuestra reciente premio Princesa de Asturias, de la que me acuerdo ahora: 

Sé hacer muy pocas cosas:

Ni melocotones como los melocotoneros,

Ni uvas como la vid,

Ni siquiera nueces

Como los nogales de amarga sombra

Con su tenue susurro de hojas;

Pero una cosa sé hacer

Con singular destreza:

Sé morir. 

("Un paso más", en El ojo del grillo (2024), Col. Visor de Poesía, p. 109. Trad. Viorica Patea y Natalia Carbajosa)

¿Estamos aprendiendo a morir? Esta idea de que todo se puede "retener", "fabricar", "producir"... ¿es sana? La industria de la ilusión de la vida eterna, aplicada a seres queridos de cualquier naturaleza y pelaje, del padre, madre, marido, esposa, hijos, mascotas, etc., avanza con toda su enseñanza.

El artículo se cierra con las palabras de un experto:

Para Macip, que es licenciado en Medicina y doctor en Genética Molecular y Fisiología Humana, clonar a una mascota supone "gastar el dinero en algo que no tiene ninguna utilidad real", pero admite que, si es legal, "cada uno con su dinero puede hacer lo que quiera". *

Eso se llama "mercado". Ya solo se trata de convencerte de "lo que quieres". La industria de la ilusión de la vida eterna antes se llamaba "religión". Ahora la puedes encontrar en las páginas amarillas o en cualquier buscador. 

 

* "El negocio de la clonación de mascotas en España: una clínica en Marbella clona a tu perro por 55.000 euros" RTVE.es / Agencias 17/06/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240617/negocio-clonacion-mascotas-marbella-espana/16151080.shtml

viernes, 17 de septiembre de 2021

Peligros que acechan

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Creo que en algún momento de los comentarios que realizamos respecto a la evolución final de Donald Trump, tras haber perdido las elecciones (todos lo saben menos él) apuntamos la posibilidad de que un gran conflicto le "salvara" su destino perdedor, que pudiera provocar algún incidente grave que frenara el inevitable avance de la toma de posesión del presidente electo, Joe Biden.

Tanto lo hecho anteriormente como su estado mental, cada vez más perturbado por la derrota negada, eran una fuente de preocupación para cualquiera que se hubiera molestado en evaluarlo.  El estado mental de Trump a los largo de su mandato, día a día, mostraba a las claras su forma de responder a las frustraciones creando una realidad "alternativa" que pudiera justificar lo único que realmente le ha preocupado, él mismo, mantener su imagen de triunfador ante los otros y ante sí mismo. Las continuas negaciones u obsesiones con pequeños detalles si le eran negativos (como el mayor número de asistentes a la toma de posesión de Obama, por ejemplo, que le era insoportable).

Antena 3 nos ha dejado una información que confirma aquellos presentimientos que teníamos respecto a Trump: 

Según indican en el nuevo libro de los periodistas Bob Woodward y Robert Costa, 'Peligro', el jefe del Estado Mayor Conjunto de la Defensa de Estados Unidos, Mark Milley, tomó medidas el pasado mes de enero para evitar que, el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidiera llevar a cabo un ataque nuclear. Por ello, habría contactado con China para evitar un conflicto armado a gran escala tras el asalto al Capitolio del 6 de enero.

Además, el militar creyó que Trump había enloquecido. Según explican en el libro, dos días después del asalto al Capitolio, Milley convocó a los altos mandos militares a una reunión secreta y extraordinaria en su oficina del Pentágono. El general "estaba seguro de que Trump había caído en un declive mental grave después de las elecciones y estaba prácticamente maníaco, gritando a funcionarios y construyendo su propia realidad alternativa con teorías de la conspiración interminables sobre las elecciones".

 "No podemos saber qué va a hacer, está loco"

Por su parte, días antes del asalto, la presidenta de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, Nancy Pelosi, también mostró su preocupación sobre la salud mental de Trump y realizó una serie de llamadas a las Fuerzas Armadas para que los altos cargos del Ejército realizaran comprobaciones con posibles órdenes de ataque.

Además, Pelosi habría hecho unas declaraciones refiriéndose a la salud mental del Trump, durante una llamada telefónica a Milley el 8 de enero, que este apoyó: "No podemos saber qué va a hacer. Ya sabes que está loco. Está loco desde hace tiempo". Aun así, Milley aseguró a Pelosi que se habían tomado las medidas de precaución necesarias para evitar que Trump iniciara cualquier conflicto bélico.*

 


Es muy duro saber que tienes un presidente enloquecido. La cuestión es compleja porque lo de Trump no era nuevo, solo acumulado. No creo que entrara "sano" y saliera así, tal como es descrito. Los testimonios previos, su historia anterior, muestran una continuidad e intensificación en función del propio poder disponible. Es decir, el peligro (que es el título de la obra citada) aumenta en función de su poder. Si le dejas una pistola, te dará un tiro; si le dejas el botón nuclear, corres el riesgo que lo use. Su teoría es clara: ¿para qué sirve el poder (ser rico, expresó) si no lo utilizas? Si Trump no ha hecho más de lo que hizo es porque mucha gente a su alrededor estaba verdaderamente asustada. Hemos comentado aquí, durante esos cuatro años de mandato, los enfrentamientos y salidas de la Casa Blanca de gente asustada, gente que no quería tener la responsabilidad de estar a su lado y no querían tampoco enfrentarse a él. La incorporación de militares de prestigio y experiencia bélica al Gabinete presidencial en la Casa Blanca era una forma de intentar controlarlo, pero todos acababan saliendo. Deseo que escriban sus memorias dentro de poco.

En un estupendo documental (parte de una serie, muy recomendable; era su segundo capítulo) sobre la guerra comercial entre Estados Unidos y China se expresaba que las relaciones existentes entre ambos países habían cambiado precisamente por la llegada de Trump a la Casa Blanca. Lo que se podría haber negociado para corregirlo (especialmente los errores de cálculo en cadena de la política norteamericana sobre los efectos de la globalización) se había hecho imposible con la llegada de Trump, que lo convirtió en una guerra que afecta hoy al mundo al completo.



Uno de los expertos en economía entre ambos países señalaba algo importante: que los efectos de la administración Trump no se iban a detener fácilmente en la siguiente, la de Joe Biden. Creo que nada es más ajustado a la realidad que esa observación y la propia administración demócrata está padeciendo la fuerza de arrastre de la republicana, incapaz de ponerse acuerdo en casi nada más.

Es un viejo principio de la política, desde tiempos inmemoriales, la necesidad de un enemigo exterior para intentar unir lo disperso. El documental aportaba una serie de informaciones sobre cómo el votante y público de Trump es el que precisamente se vio más perjudicado por los desplazamientos de la propia industria norteamericana a lugares donde les permitiera producir más barato, lugares como China, México o Vietnam. Los lugares que no producían se aprovecharon para vender productos con menor coste de producción, mientras que los que producían tuvieron que cerrar sus fábricas. Solo el 4%, no dice el documental, de las industrias que producen fuera de los Estados Unidos está dispuesta a regresar. La respuesta de la administración norteamericana han sido aranceles y sanciones.

Los votantes de Trump entendieron y entiende el "America First!" como una forma de doblegar a China, a la que han convertido en la responsable de aplicar lo que ellos pensaban que iba a ser —como ha sido— un beneficio para muchos, aunque una maldición para otros, especialmente ese mundo interno de la producción. Por eso no solo fueron contra China, sino también contra México de forma doble, por entrar mano de obra barata que el propio empresariado norteamericano contrata, por un lado, y por fabricar en México productos que se venden en los Estados Unidos y que se producen de forma más barata en México. Lo que hizo Trump fue recoger ese descontento convertido en "nacionalismo", por un lado, y en odio a China, México, etc.



La segunda parte de esta asunto es grave: la imposición por la fuerza de las medidas económicas a un mundo al que se sanciona si compra a China, el cerco en Asia a sus relaciones, la creación de un ambiente antichino, que no está haciendo más que reforzar a las autoridades chinas y creando un nacionalismo interno, un arma siempre de doble filo.

Los que se benefician de esta situación son los que manejan políticamente esta situación y se mantienen en el poder gracias a ese nuevo voto nacionalista y agresivo, que encajaba a la perfección con un Trump irresponsable, pero que ahora en manos de Biden nos hace dudar si realmente no se va a continuar la misma línea, algo que aquí llevamos tiempo señalando.

Biden se está equivocando en un intento por recuperar —como haría Trump— imagen tras el desastre afgano, donde siguió el plan Trump, el que le dejaron en herencia y que él quiso apuntarse. Ahora los focos se dirigen contra China creando una "alianza anglosajona", la de Estados Unidos, Reino Unido y Australia que nos anuncia la prensa de ayer y en la que se resalta que se le olvidó el nombre del premier australiano, ese señor de allí.


No deja de ser sorprendente e inquietante ese carácter anglosajón que está repitiendo los errores del imperio británico, manipulador y creador de conflictos abiertos, para dominar y debilitar a los demás. Si nos fijamos, la mayor parte de los conflictos abiertos en el planeta, han sido creado por los gobiernos británicos, cuya estrategia era la misma: dividir y enfrentar para hacerse con el control. Eso vale para Palestina, Hong-Kong o la India.

La noticia de formación de alianzas para "defenderse de China" no logran ocultar las palabras del propio Biden: impedir por todos los medios que China les adelante, cosa que ha hecho en muchos terrenos. Cada nuevo adelante de China es como una puñalada en el narcisismo norteamericano. Es la propia economía norteamericana la que responde a los intentos de su propia administración de dos formas: la necesidad de comprar a China más barato (el capitalismo es el capitalismo) y la necesidad de vender en el mercado chino (el capitalismo es el capitalismo). El viejo sueño de colonizar económicamente China, hacerles producir y luego comprar, se ha quedado atrás como lo que siempre fue, un sueño.

Hoy las películas o las marcas tienen que tener cuidado de no incluir nada que ofenda en China; se acabaron los estereotipos ofensivos tradicionales que han servido para reforzar la idea de superioridad racial que han padecido tantos, incluidos nosotros, y que Trump —con su delicadeza habitual— definió como "pozos de mierda", aquellos lugares de donde la gente quiere huir para alcanzar el paraíso. Biden lo dice con más delicadeza, pero la mentalidad que muestra la administración viene a ser la misma.



¿Llegará más lejos Biden que Trump? ¿Tendrán que escribir un nuevo libro sobre Biden titulado "Peligro"? Hay un efecto inevitable en la política norteamericana: cuanto más se encierre sobre sí misma, más agresiva se tiene que volver. Esto es enormemente importante para el mundo, ya que cuando Estados Unidos sale al exterior, se relaciona mediante acuerdos; pero si se encierra, la salida inevitable es la agresividad ya sea comercial (imposiciones de aranceles, bloqueos, sanciones, etc.) y las relaciones acaba siendo, como ocurre ahora, alianzas contra terceros. De esta forma, si se relaciona con Japón es para una supuesta agresión china; lo mismo se hace con la India o con Corea del Sur, por citar solo ejemplos claros. Esto parece ser una elección constante en la política norteamericana. Como se dijo y se repite, "con la Guerra Fría vivíamos mejor".

Si los propios norteamericanos ven peligro en manos de sus dirigentes, peligro en que se pase de las palabras a los hechos en algún momento, los que estamos fuera estamos obligados a tratar de llamar a la cordura. En esto, Europa tiene mucho que decir.

Es interesante comprobar que mientras las autoridades norteamericanas usan su retórica antichina, los productoras culturales que había favorecido la creación de estereotipos crueles y despectivos, se lanzan a producir obras que tratan de crear una nueva visión (con mejor o peor acierto), desde el nuevo "Mulan" o hasta el "Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos", de Marvel-Disney, pasando por "Raya and The Last Dragon", también de Disney, por citar solo algunas recientes. Y es que China es fábrica y mercado, un equilibrio complejo que hace que la necesiten para producir y para comprar gracias a su poderos desarrollo económico. Los consumidores chinos simplemente tienen que decir "no" a lo que les llega de fuera, sea película o teléfono, en contrapartida a su demonización norteamericana. China tiene un pobre ejército en comparación con los norteamericanos, pero no hay mercado mayor.

La xenofobia producida por Trump creó un doble movimiento, el negativo del odio a los chinos, que han pagado por extensión los asiáticos de cualquier generación en Estados Unidos, y el positivo, el de la solidaridad y la denuncia del racismo que sustenta esa actitud. Es una desgracia que el cambio de Trump a Biden se note tan poco en lo que respecta al mundo, tanto para China como para otros países, como México, a los que se ha frenado de la misma forma pero con palabras más educadas.

Que la única solución sea "frenar" a China es algo más que "guerra fría"; es volver al peor colonialismo, el modelo británico, una paradoja en un país como Estados Unidos. Hace mucho que Estados Unidos oscila entre el liderazgo moral —la bandera de las libertades— y el imperialismo, es decir, entre dar ejemplo y dar golpes (económicos, militares, etc.). Trump dio la peor cara al mundo el 6 de enero. No está ya el mundo para estos trotes. Los grandes desafíos, de las pandemias presentes y futuras al cambio climático imparable sin acuerdos mundiales, reclaman otra visión del mundo. 

Como señalan Woodward y Costa, el peligro ha estado y está en otro lugar y en otras mentes.



* Laia Baltolu Aznar "El jefe militar de Estados Unidos creyó que Trump había enloquecido y quería atacar China tras el asalto al Capitolio" Antena3 Noticias   https://www.antena3.com/noticias/mundo/jefe-militar-estados-unidos-creyo-que-trump-habia-enloquecido-queria-atacar-china-asalto-capitolio_202109156141c72e9b465a0001b26b81.html

 

domingo, 28 de septiembre de 2014

Olores cubanos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La noticia de la BBC sobre los problemas planteados por la Revolución a la denominación de dos colonias cubanas, "Hugo" y "Ernesto", nos deja perplejos. A los emprendedores cubanos —Labiofam, se llaman— que se les ocurrió vender "valor añadido" a sus olores gratificando psicológicamente a quienes se rocíen con ellos, les ha salido mal el I+D+I. 
Las autoridades, que siempre han hecho abundante uso de los nombres e imágenes, de sus mitos, plantean problemas ahora a su uso en colonias y perfumes. Hubiera sido más comprensible en el caso de los desodorantes y jabones, más dados al chiste, pero ¿en perfumes?
Si el "putrefacto" capitalismo tapa sus olores evocando nombres franceses y con las imágenes decadentes de mujeres vaporosas, caperucitas y cenicientas en horas altas, mujeres a las que siguen apasionados jóvenes con barbas cutres de varios días, ¿por qué no puede el socialismo caribeño dar muestras de recia virilidad con colonias como "Hugo" y "Ernesto"? ¿Sienten celos, quizás, los dirigentes que no apadrinan nada? ¡Vaya usted a saber!
Los creadores de las dos fragancias revolucionarias embotelladas las describían así:

Labiofam dijo que Ernesto, la colonia así nombrada en homenaje al "Che" Guevara, el revolucionario argentino que ayudó a Fidel Castro a tomar el poder de Cuba en 1959, sería una fragancia cítrica refrescante con un toque de madera y talco.
Hugo, llamada así en homenaje a Hugo Chávez, el fallecido presidente venezolano y líder de la Revolución Bolivariana, ofrecería una fragancia más suave y afrutada, con aromas de mango y papaya.
"Serán colonias muy atractivas, pero sus nombres significan mucho para nosotros", dijo Isabel González, vicepresidenta de investigación y desarrollo de Labiofam.*


La aventura caribeña de los olores ha sido frustrada por las autoridades isleñas. A los del Partido y la Revolución les ha parecido irreverente la inocente propuesta olfativa. «Iniciativas de esta naturaleza no serán aceptadas jamás por nuestro pueblo ni por el Gobierno Revolucionario»*,  ha asegurado el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros de Cuba.
Siempre he pensado que nada es más difícil de vender que un perfume. Bueno, venderlo es fácil. Lo difícil es hablar de él, sugerir con palabras o imágenes algo tan extraño, por un lado, y evidente por otro. ¿Por qué no llamar a una colonia que tiene aromas de mango y papaya, simplemente "Mango y papaya"?, se preguntarán. Pues porque así no tiene gracia. Eso convierte a las perfumerías en supermercados.


Los que venden olores —incluso en Cuba— necesitan del estímulo soñador, de la asociación creativa, del vínculo olfativo con algo que merezca la pena no ver, algo que quede en los márgenes de la realidad, en la zona de los mitos y leyendas. Llamar "mango y papaya" a un perfume es convertirlo en un zumo o un puré. Y a eso no hay ensoñación que resista.
Ninguno de nuestros sentidos es más asociativo que el olfato. Dicen que es el más primitivo de todos, esto quiere decir, que es el que menos "razón" necesita. El perfume escapa a la racionalidad y se engancha directamente con las emociones básicas: "gusta" o "no gusta", es decir, como una página de Facebook. No hay más. La función del olfato, que hemos limitado con la civilización a la vez que ampliábamos el repertorio de olores, es avisarnos con tiempo de males lejanos y de algunos cercanos. Los malos olores son síntomas de que algo va mal y así nos lo avisa el cuerpo con reacciones como las náuseas. Hablamos de olores "nauseabundos", que nos provocan una reacción automática de rechazo. Como seres culturales, hemos aprendido a rodearnos de buenos olores, aunque sea para tapar algunos de los peores que producimos.

Como la descripción de los olores es complicada y muy dependiente de la subjetividad, lo mejor es asociarlo con un nombre, que tiende también a evocar elementos positivos en la mente de quien sea un potencial vendedor. No verá un perfume que se llame, por ejemplo, "Carroña", que es una palabra sonora, pero que evocaría sentimientos negativos, de rechazo.
"Hugo" y "Ernesto" —no hay ninguna imagen de ellos en el envase— se asocia para el revolucionario con aspectos positivos. En Miami, en cambio, sería un suicidio comercial hacerlo. No creo que vendieran ninguno y a la gente le parecería un olor poco atractivo en cuanto que supieran en nombre. Digo esto último porque, efectivamente, no hay problema en los olores, sino en las asociaciones.


En un interesante blog titulado "The People's Cube", apostillado como "America through the eyes of a former soviet agitprop artist" se incluye una entrada de ayer mismo con el título irónico de "Eau De Gulag: a scent of fear with a hint of soiled overalls". El cartel trucado del falso perfume es una forma clara de ver las asociaciones negativas de la palabra "Gulag". Sin embargo, las recientes imágenes en Rusia y el este de Ucrania de nostálgicos de Stalin y demás gobernantes de "mano de hierro", hacen temerse que pudiera tener éxito la campaña. Al menos daría para ir tirando.

Puede que a las autoridades cubanas, mantenedoras de la pureza de la revolución —propia y ajena— les haya parecido intolerable la perspectiva de que alguien diga "¿Quién se puesto "Hugo"?" o "¡Hueles a Ernesto!". O puede que les haya parecido perverso usar el nombre de sus héroes en vano para salir un sábado por la tarde de galanteo.
Los que no lo tienen muy claro, a tenor de las reacciones oficiales, son los empresarios perfumeros, según nos cuenta la BBC:

"Los pormenores de esta acción irresponsable fueron analizados a fondo en la noche del viernes con el director de la empresa y los funcionarios que presentaron el producto, aún en fase de desarrollo", dijo el comunicado firmado por Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.
"Por este grave error serán tomadas las medidas disciplinarias que correspondan".
"Iniciativas de esta naturaleza no serán aceptadas jamás por nuestro pueblo ni por el Gobierno Revolucionario", dijo la nota.*

Han apostado fuerte al intentar usar nombre evidentes y no confiar en el poder asociativo de la imaginación. Podrían haber usado nombres como "Chugo" o "Chévez", que habrían sido nombres perfectos para pasar el filtro doctrinal. Con rematar el tapón de los envases con una boina negra y otra colorada habría sido suficiente. Y a soñar.
No sé si Ernesto Che Guevara y Hugo Chávez eran aficionados a las colonias. De eso no se ha dicho nada.



* "Cuba prohíbe los perfumes de Hugo Chávez y del Che Guevara" BBC 27/09/2014 http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/09/140927_america_latina_cuba_prohibe_perfumes_msd
** "Eau De Gulag: a scent of fear with a hint of soiled overalls" The People's Cube http://thepeoplescube.com/peoples-blog/eau-de-gulag-smell-the-fear-with-a-touch-of-soiled-overalls-t14969.html





martes, 7 de enero de 2014

La guerra de los montes

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Leo con gran preocupación el artículo sobre los peligros a los que estamos sometidos por la costumbre irresponsable extendida —según se nos explica— por el actor George Clooney: regalar cerdos vietnamitas. No sé cuántos amigos tiene usted con cerdos vietnamitas en casa, pero yo no conozco ninguno. Pero el problema está en cuanto dejas de tenerle ese cariño que te hace tenerle por compañía y lo lanzas a buscarse la vida por los caminos. A muchos les muestran y les encantan las fotos de chiquitito, pero cuando el animal pasa de los ochenta kilos, uno ya no quiere tener solo el cerdo de Clooney sino la casa con piscina que Cloony tiene para disfrutar de la compañía de su cerdo. Y eso resulta algo más caro.


El diario El Mundo lo incluye en el apartado o sección rotulado como "especies invasoras", algo que me parece profundamente injusto —son cerdos vietnamitas, no el vietkong— para calificar a los que son arrastrados desde sus países natales, arrancados de sus granjas para ser ofrecidos como mascotas a niños o a solteros de oro. 
Cuando los cerdos vietnamitas desarrollen una mayor inteligencia —alguna deben tener para que los regalen— escribirán la epopeya de sus orígenes señalando que unas especies invasoras llegaron, los esclavizaron y los llevaron más allá de sus tierras. No sé si que te secuestren y luego te abandonen en la naturaleza a tu suerte puede llamarse técnicamente una invasión. Pero así son las palabras: si hablas de especies abandonadas te recortan y si hablas de especies invasoras lo mismo te dan algo porque lo consideran un problema que afecta a los negocios del ramo, en este caso, del monte.
Yo creo que la especie "invasora" somos más bien los humanos, invasores por delegación, invasores innatos. Lo que ocurre es que lo llamamos "mercado". Tomamos al cerdo vietnamita y lo trasladamos allí donde nos es más rentable, hasta que deja de serlo o interfiere con otros negocios más o menos naturales, como ocurre ahora.
Señalan en el diario:

[...] los investigadores creen que ya podrían haberse producido cruzamientos de esta especie asiática con jabalíes que habitan en los montes españoles.
«La primera voz de alarma nos la dieron algunos cazadores y naturalistas», explica Miguel Delibes-Mateos, investigador del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos de Ciudad Real y coautor del trabajo. «Pero con el tiempo nos han ido llegando fotografías de monterías en las que se veía claramente que algunos de los jabalíes abatidos tenían características morfológicas intermedias entre el cerdo vietnamita y el jabalí», asegura Delibes-Mateos.*


La "voz de alarma" no es la voz de la naturaleza que tiende a estar más bien silenciosa e indiferente ante el espectáculo de la hibridación (o cualquier otro). En la naturaleza, por decirlo así, no hay denominación de origen y somos nosotros los que ponemos las barreras para evitar la hibridación y los que las buscamos cuando nos interesa para conseguir los cruces adecuados. En la naturaleza todo lo que puede reproducirse se reproduce porque es así como funciona.
El hecho de que el instituto del que sale el estudio se llame de "recursos cinegéticos" nos da cierta idea del enfoque teórico del problema. La cuestión no son los jabalíes o lo cerdos vietnamitas, la cuestión es la caz o si se prefiere el negocio de los "recursos cinegéticos". ¿Devaluarán nuestras monterías la existencia de jabalíes híbridos? ¿Pedirán rebajas los cazadores?


El artículo del diario El Mundo se cierra con la información sobre la distribución de los casos en España:

Desde que se produjo la primera noticia del avistamiento de un cerdo vietnamita en libertad en el año 2007, los casos se han ido extendiendo en número, y también geográficamente. Aunque los autores del estudio destacan que la abundancia de estos animales en la naturaleza aún es baja, preocupa comprobar en el trabajo que la distribución de los 42 casos encontrados afecta a todo el territorio español, desde Galicia hasta Cataluña y desde Andalucía a la cornisa cantábrica. De hecho, en algunos lugares la incidencia de casos llama la atención, como en la isla de Mallorca, donde se han documentado 16 casos. Según cuenta el propio autor de la investigación, Miguel Delibes-Mateos, algunas de las citas se han producido durante cacerías de jabalí. «Uno de los casos es el de un cazador al que le salió un cerdo vietnamita de un arbusto durante una montería. El animal estaba tan acostumbrado al ser humano que se dejó coger con la mano por el cazador», cuenta Delibes-Mateos.*

El énfasis puesto estos días en el cerdo vietnamita (La Vanguardia también le dedicó un artículo en diciembre) nos revela que hay movimientos económicos en los montes que nada tienen que ver con lo natural o no. Los montes son un gran negocio y los quieren limpios de bastardos vietnamitas o de cerdos que, lejos de hacer subir la adrenalina por el peligro, te viene a lamer la mano o a frotarse contigo para que les rasques la espalda donde les gusta.
Las disputas ya han comenzado porque el negocio es el negocio, pero el monte, presuntamente es de todos. Hace unos días el monte era protagonista. Se anunciaba su uso para monterías y los problemas y peligros que se plantean. El País recogía algunas voces que tienen parte en el conflicto que se avecina:

“Es un tema complejo. Me parece lógico que se intente evitar accidentes, pero cualquier cosa que impida el libre albedrío de otras actividades se tiene que consensuar. No se pueden tomar esas decisiones a escondidas”, dice Miquel Fortuny, vocal de la Sociedad Catalana de Micología. Manuel Vera, fundador de la Asociación Micológica Granadina, coincide en que compartir territorio con cazadores “entraña peligro”. “Pero los que usan escopetas, los que generan ese peligro, son ellos, no nosotros. Todos tenemos el mismo derecho a entrar en un monte público. Una cosa es comunicar que hay una cacería —nosotros ya procuraremos no entrar— y otra es prohibir el acceso y multar”, añade. Los cazadores, por su parte, recuerdan que ellos son los únicos que pagan por usar el monte.
César Acosta, portavoz de Seguridad Vial de la Real Federación Española de Ciclismo, considera que dar prioridad a un colectivo supone “hacer un uso privativo de algo que usamos todos”. Los usuarios de la bicicleta se verían afectados, afirma: “Yo puedo planificar un recorrido y tener que cambiar de ruta o no llevarlo a cabo”. Además, le preocupa un aspecto práctico: “¿Cómo se señaliza y se delimita esa actividad? ¿Cómo voy a saber yo cuando preparo una ruta que voy a pasar por una zona en la que hay una montería? Es muy complicado ponerle puertas al campo”, señala.
Una cacería autorizada en el parque nacional de Monfragüe (Cáceres) a principios de diciembre pasado evidenció la polémica que rodea la convivencia de los diferentes usuarios del monte. Tanto los hosteleros del parque como la organización conservacionista SEO/BirdLife criticaron que la cacería fuera autorizada un domingo de puente, una de las fechas en las que Monfragüe registra más visitantes.**

Recolectores de setas, senderistas, ciclistas, hoteleros, etc., deben retirarse —por la cuenta que les trae— de unos montes que serán destinados a la caza. Las críticas por haber organizado una montería en un puente evidencia el conflicto de intereses que se crea, pues es en esos días ya tienen cubierta la oferta de plazas y lo que piden es llenar más días los hoteles y la zona. Todos quieren ir en las mismas fechas, las festivas, unos a buscar setas, otros a montar en bici y otros a pegar tiros. El problema es que todos estos "usuarios del monte", como los llama El País, son compatibles menos la caza, que es un peligro para todos ellos y no se puede correr el riesgo de que te disparen por aquello de la "marca España", entre otras cosas.
Hace unos días, las televisiones nos mostraban que el futuro de nuestros faros era convertirse en pequeños hoteles con vistas al mar. Quizá podría hacerse lo mismo con las comisarías y con los hospitales si hay camas libres. Hay que tener un poco de cuidado con no confundirse, pero seguro que con atención se puede compaginar y autofinanciarse.
Veo en "Segunda mano" que hay 63 ofertas de particulares de cerdos vietnamitas a precios que oscilan entre los 20 euros y los 150. Algunos los regalan; hay grandes y pequeños. El cerdo vietnamita no es más que otra víctima de nuestra forma de hacer negocios. Ahora parece que molesta a otros negocios, los de los montes, donde seducen con su encanto oriental y sus malas artes a las hembras de jabalíes o se contonean delante de los machos libidinosamente con la intención de apoderarse de los montes.


Su drama, en el fondo, proviene de ser graciosos y de que a uno de ellos le hayan hecho unas fotos con George Clooney —casi todos los artículos que hablan de los cerdos vietnamitas comienzan hablando el Clooney— como colegas.
Leo en la revista TrofeoCaza a otro Delibes —Adolfo, esta vez—, como firma invitada. El artículo se titula "Un nuevo animal de montería" y nos da cuenta de la caza de algunos cerdos vietnamitas entre los jabalíes, a lo que se aludía en el artículo del diario El Mundo. Después de valorar los aspectos cinegéticos y ecológicos de la cuestión, concluye:

Según me cuenta uno de los asistentes a la cacería, el más grande de los cuatro de la foto era una hembra gestante de tres nuevos cerditos, lo que nos lleva a pensar en una perfecta adaptación al medio en el que viven.
Como curiosidad añadida, y según me dicen, una vez finalizada la montería los pequeños cerditos fueron muy valorados por los asistentes pensando en su aspecto gastronómico. Mi amigo tuvo suerte y resultó agraciado con uno de ellos. Pero según su relato, hizo dos intentos de comerlo antes de tirarlo entero debido a la extrema dureza de su carne.


No trae mucha cuenta ser animal de compañía de los humanos. Estés donde estés, allí o aquí, en casa o en el campo, formas parte de sus negocios y eso nunca acaba bien. Todo lo que no es Naturaleza es Mercado. En la primera tienes alguna oportunidad.

* "El riesgo de regalar cerdos vietnamitas" El Mundo http://www.elmundo.es/ciencia/2014/01/07/52caa37aca4741f37b8b456d.html

** "Prohibido pasar: zona de cacería" El País 3/01/2014 7/01/2014 http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/01/03/actualidad/1388783376_054319.html
*** "Un nuevo animal de montería" TrofeoCaza.com 24/3/2013 http://www.trofeocaza.com/noticia/3872/Grandes-firmas/Un-nuevo-animal-de-monteria.html