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martes, 24 de febrero de 2026

Los riesgos de Irán

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Si el mundo no ha aprendido a tomar en serio a Donald Trump, las inquietudes por los riesgos de sus actos se elevan. Hemos pasado del "payaso de América" al "presidente peligroso". Ahora el temor a que haga lo que dice ha crecido. Es por pura experiencia acumulada; hemos visto ya muchas veces hacer lo que pensábamos que haría.

No, nadie debe dejar de tomarse en serio a Trump. Y son las instancias norteamericanas que deben proteger al país las que están empezando a hacerlo. Hemos tenido la debacle del Tribunal Supremo tumbando sus aranceles, que rápidamente han sido modificados y rehechos para seguir incidiendo en la economía mundial, que se ha vuelto altamente especulativa y está empezando a dañar al propio país.

El nombramiento ayer de un visionario pastor evangélico y ex candidato presidencial para el cargo de embajador en Israel ha sembrado preocupación al ser un político que cree en el "destino manifiesto" y en las profecías bíblicas como guías de América e Israel. En medio mundo se han levantado voces sobre los posibles efectos de sus declaraciones sobre la ocupación de Palestina y las promesas divinas. Es un radical más colocado en un puesto clave. Trump se blinda.

Ahora vamos más allá. Es el Ejército USA el que advierte a Trump de las consecuencias de sus posibles acciones militares. En 20minutos leemos sobre una posible actuación militar en Irán: 

El Pentágono ha advertido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de los riesgos de poner en marcha una operación militar contra Irán ante la posibilidad de que se convierta en una intervención a largo plazo y de que se produzcan múltiples bajas estadounidenses. Los avisos, que forman parte del proceso normal previo a los operativos militares, se han producido en el seno del Departamento de Defensa y en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, según informa The Wall Street Journal (WSJ).

El jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, un miembro muy valorado del equipo de seguridad nacional de Trump, ha sido uno de los expertos en alertar sobre las amenazas que conllevaría una intervención en Irán. En la actualidad, Estados Unidos ha desplegado el mayor operativo militar en Oriente Medio desde la guerra de Irak en 2003.* 

Hace unos días hablábamos aquí del peligro de que Trump redirigiera su frustración arancelaria hacia una intervención exterior, con mayores probabilidades en Irán, que no fuera un farol y que no resultara tan "limpia" como la operación venezolana. Parece que el Ejército sopesa este riesgo y advierte.

La diferencia entre los mandatos de Trump es que en este segundo ejercicio se ha rodeado, como ha hecho con Huckabee en Israel, de dogmáticos y visionarios, evitando así que le aparezcan consejeros que le contradigan o hagan advertencias de los peligros de sus acciones. Entre ellos están los aspirantes Vance y Rubio, que no son precisamente "hombre de paz", personas moderadas que le adviertan.

Los insultos y amenazas a los jueces del Tribunal Supremos son claros sobre su nulo sentido institucional, ya que no existe más "poder" que él. Este se extiende más allá de sus fronteras y alcanza ya a la totalidad del mundo. Es Irán, pero es también Groenlandia y las relaciones con los países de la OTAN y el genocidio consentido de Palestina; son los excesos criminales del ICE y las macro cárceles con las detenciones de niños separados de sus familias, etc.

Trump no es solo una amenaza; es una realidad terrible con consecuencias en cualquiera de sus actos que ya muchos pueden imaginar y temer. No es cuestión mediática, sino de alta probabilidad de suceder.

Si los militares advierten de las consecuencias en duración y en bajas americanas de una intervención en Irán es por algo. Si se han hecho públicos los temores es porque no quieren que se les haga responsables de algo que ha surgido de la mente de Trump y no de sus filas.  El riesgo es muy alto. Serán algo más que "cosas malas" y no está claro para quién.

 

* "El Pentágono alerta a Trump del riesgo de una campaña militar larga en Irán y de bajas estadounidenses" 20minutos / EFE 23/02/2022 https://www.20minutos.es/internacional/pentagono-alerta-trump-riesgo-una-campana-militar-larga-iran-bajas-estadounidenses_6938027_0.html

miércoles, 1 de octubre de 2025

La masculinidad estándar del Ejército USA

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El trumpismo es una ideología rudimentaria para tiempos de publicidad masiva. De ahí le llega el interés mayor por las apariencias y los estándares uniformadores antes que por ideas, que es algo que no va con ellos.

Cuando Trump llegó por primera vez a la Casa Blanca le dio por modificar el estándar femenino y propuso una forma de presencia que debían tener las mujeres a su alrededor. En febrero de 2017, la idea era que las mujeres de la Casa Blanca "vistieran como mujeres", lo que nos lleva a un problema claro: es Trump quién decide qué es una mujer y cómo debe vestirse. Como consecuencia, la Casa Blanca empezó a parecer unos grandes almacenes llenos de elegantes dependientas. Un titular de La Vanguardia de esas fechas rezaba "#Dresslikeawoman: Donald Trump exige a sus empleadas que "vistan como mujeres"". Fueron las primeras en sufrir el estándar femenino pensado por el entonces nuevo presidente.

Como lo malo no desaparece y tiende a extenderse, ahora le toca al estándar masculino que se aplica allí donde los hombres deben "ser hombres" según otro estándar. La apariencia siempre es algo más, va más allá de lo corporal; es signo, en este caso, de una "masculinidad" militar cuyos argumentos para cumplirse son variados.

El trumpismo es simple, poderoso, pero simple. Y esto se comprueba en su forma de extender sus ideas y traducirlas a formas o actos visibles. En RTVE.es podemos leer el titular "EE.UU. anuncia que recuperará el "estándar masculino" en un Ejército sin soldados "gordos" ni "barbudos"". En el texto se recogen las observaciones o imposiciones del nuevo Secretario de Guerra, antes de "Defensa", un energúmeno veterano que ha empezado por la apariencia, como suelen hacer las personas simples.

Podemos leer en el texto del artículo:

El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, ha anunciado este martes que impondrá directivas con el fin de restablecer el "más alto estándar masculino" en un Ejército con nuevos requerimientos físicos para evitar así soldados "gordos" y "barbudos".

"Hoy, bajo mi dirección, cada servicio se asegurará de que todos los requisitos para cada combatiente [...] se ajusten exclusivamente al más alto estándar masculino", ha dicho Hegseth en una base del Cuerpo de Infantería de Marina en Virginia. Además, ha avanzado que "la era del liderazgo políticamente correcto y excesivamente sensible termina ahora mismo".

El jefe del Pentágono ha lanzado así una crítica contra la diversidad y la existencia de "soldados gordos" en las formaciones. Así, ha advertido que es "completamente inaceptable" y "da mala imagen" ver a "generales y almirantes gordos". También ha ordenado que todo miembro, sin importar el rango, debe realizar exámenes físicos y mediciones "dos veces al año, cada año de servicio".

Eliminación de políticas de diversidad

Entre las directivas comunicadas por Hegseth, sobresalen los "estándares de aseo personal" para acabar con las "barbas, el cabello largo y las expresiones superficiales e individuales", una revisión en "cada forma de educación militar profesional" y la eliminación de políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI). "No quiero que mi hijo sirva junto a tropas que no están en forma ni en unidades de combate con mujeres que no pueden cumplir con los mismos estándares físicos de combate que los hombres", ha manifestado.*

La idea de masculinidad se define por oposición a lo que considera poco masculino, es decir, estar gordo o tener barba, entre otros rasgos externos que puedan animar a otros países a invadir Estados Unidos ante el deplorable espectáculo de un ejército en esas condiciones.

Si Trump definió el estándar femenino, el secretario Peter Hegseth, antiguo militar, rectifica, como señala, todos esos errores "woke" que han hecho que no se tome en serio  a los Estados Unidos ni a su ejército,

En el artículo se va más allá, ya que la "apariencia" es solo el primer paso:

Del mismo modo, Hegseth ha insinuado nuevos cambios en el liderazgo, dado que, en su opinión, "durante demasiado tiempo, se ha ascendido a demasiados líderes uniformados por razones equivocadas: por su raza, por cuotas de género y por supuestos logros históricos". El secretario de Defensa ha rechazado el cambio climático y ha insistido en que no habrá "más división, distracción ni delirios de género, no más escombros". "Hemos terminado con esa mierda", ha concluido.

Hegseth, veterano del Ejército de Tierra, ha manifestado en repetidas ocasiones su desprecio por altos cargos que, según él, han introducido ideología liberal en la cultura militar estadounidense. Por ello, ha destituido a varios generales desde que asumió el cargo a comienzos de este año. En mayo comunicó su intención de reducir en al menos un 20% el número de generales y almirantes de cuatro estrellas.*

Yo creo que el señor Hegseth ha visto demasiadas películas bélicas y se ha formado una idea errónea sobre los males del ejército norteamericano. Lo del cambio climático, por ejemplo, pasa a ser ahora de obligada aceptación, por lo que vigilará especialmente a soldados gordos y barbudos y, continuará, con la política de despidos de los mandos "liberales" que ha saboteado desde dentro el Ejército.

No es posible que Donald Trump haya hecho este ejercicio de selección de responsables tan exquisito, que van de un Secretario de Salud ferviente antivacunas o ahora a este Secretario de Guerra que identifica débiles y traidores liberales por su cintura y vello facial.

Con Trump todo vuelve al orden natural, algo que, en su opinión, nunca se debía haber cambiado. El manejo del Ejército no es trivial; forma parte del control del país y actúa sobre él con este tipo de normas. De lo externo se pasa, como ya recoge la prensa norteamericana, a asuntos más complejos. Hacen bien muchos norteamericanos en estar asustados de lo que está ocurriendo en su país. Tampoco los que estamos fuera deberíamos estar demasiado tranquilos.

30/09/2025

* "EE.UU. anuncia que recuperará el "estándar masculino" en un Ejército sin soldados "gordos" ni "barbudos"" RTVE.es 30/09/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250930/eeuu-recuperara-estandar-masculino-ejercito-sin-soldados-gordos-barbudos/16750838.shtml

domingo, 5 de enero de 2025

La nueva delgada línea roja

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Estados Unidos no acaba de encontrar —quizá no la busca— una solución a un viejo problema, el de los veteranos de su Ejército. Hace algún tiempo tratamos aquí de las cifras de suicidios entre ellos, debidas a la mala situación psicológica de muchos de ellos, al abandono que sufren por familias e instituciones y cómo estos se traducen en trastornos de diverso tipo, especialmente violentos.

Las hipótesis sobre los dos últimos incidentes, el atropello con muertes múltiples y decenas de heridos en Nueva Orleans, por un lado, y la voladura de un coche cargado de materiales explosivos frente a un hotel de Trump en Las Vegas, vuelven a ponernos ante los ojos los problemas de los veteranos. Las conexiones en el tiempo de los dos incidentes alejaron de los motivos que ahora salen a la luz viendo su diversidad y también el punto en común, ser veteranos.

Los medios nos traen hoy información sobre lo ocurrido en Las Vegas:

Livelsberger, de 37 años y miembro en activo de las Fuerzas Especiales del Ejército de EEUU se quitó la vida de un disparo en la cabeza instantes antes de que explotaran los fuegos artificiales y los cilindros de gas que llevaba en el vehículo, una camioneta Tesla Cybertruck alquilada. La detonación hirió a siete personas.

El militar dejó una nota en la que declaraba lo que iba a hacer como "una llamada de aviso a todos los camaradas, veteranos y estadounidenses" y denunciaba a las élites del poder como un grupo de "debiluchos e irresponsables que solo buscan enriquecerse".

"Los estadounidenses sólo prestan atención a los espectáculos y a la violencia. ¿Qué mejor manera de transmitir mi mensaje que con un espectáculo con fuegos artificiales y explosivos? ¿Por qué lo hago ahora? Porque necesito limpiar mi mente de los hermanos que he perdido y liberarme de la carga de las vidas que he arrebatado", lamentó el militar.*

Es difícil ser más claro en sus juicios y en sus intenciones. La elección del hotel Trump cierra el hecho y su significación.

No se trata ya de la fascinación por las armas y la violencia, algo "asumido" en gran medida por la sociedad norteamericana y un signo de su división, con las armas al alza. Aquí hay otra cosa: el sentido de la violencia o, si se prefiere, el "sinsentido".

El problema que Matthew Livelsberger deja encima de la mesa a los norteamericanos en su culto a la violencia y a su sinsentido. Podríamos llamarlo una forma de "idolatría" que tiene en las armas una manifestación, pero no es más que una concreción de algo más profundo.

El ataque del suicida es contra el sistema en su conjunto. El párrafo final de la explicación dejada es rotundo en su forma de sentir lo que ha sido su vida "gloriosa" en el Ejército, algo que las condecoraciones recibidas transforman en dolorosa ironía.

Es precisamente su lucidez la que le ha llevado al suicidio-espectáculo y no a la masacre. Su "razonamiento" podía haberse desviado a causar más muertes, pero lo ha limitado al "espectáculo", como lo califica irónicamente el suicida, a dar a ese violento público norteamericano lo que reclama.

Podemos recurrir a argumentos que se centren en la psique del autor y su comportamiento, pero haríamos mejor en centrarnos en el comportamiento general del sistema, en los motivos que le han llevado a abrir los ojos y dejar de compartir la forma violenta de entender el mundo en la que vivía.

Por casualidades de la vida, elegí anoche una película que no me puedo alejar de la cabeza mientras pienso en estos atentados: De aquí a la eternidad (1953), dirigida por Fred Zinnemann, película ganadora de ocho premios Oscar, entre ellos los más importantes, basada en una obra de James Jones, uno de esos autores que se dedicó a destripar la vida militar, algo que había conocido y padecido. Jones fue más allá del heroísmo y se adentró en la locura, reflejando en su título La delgada línea roja (1962), lo poco que separa uno y otra.

Quizá dentro de algunas décadas alguien decida escribir o llevar al cine la historia de un militar condecorado, en activo, Matthew Livelsberger, que ve que su vida, que sus actos, solo han servido para "enriquecer" a las personas que más tarde les despreciaran por lo que antes les aplaudían y, como resultado, comenzó a despreciarse a sí mismo.

* "El FBI estima que la explosión en Las Vegas apunta a un caso de suicidio por "estrés postraumático de combate"" 20minutos / EuropaPress 4/01/2025 https://www.20minutos.es/noticia/5669509/0/fbi-estima-explosion-las-vegas-apunta-caso-suicidio-estres-postraumatico-combate/