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miércoles, 23 de julio de 2025

La España de los privilegios

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lo que va saliendo de los diversos casos de corrupción es algo más que preocupante. No se trata de casos aislados sino de una forma de comportamiento que puede comenzar hace décadas y que sale ahora a la luz dejando al descubierto a nombres ilustres en la política y poderosos en las empresas.

Cuando se nos describen las prácticas en lo que se ha dado en llamar "caso Montoro" y los sectores de la política y de las empresas no se puede calificar más que como un "comportamiento mafioso", una alianza de intereses y poderes en la sombra.

Lo de la sombra es relativo porque no se puede mantener algo así a oscuras si no es por interés de ambas partes. La estrategia, parece ser, es no favorecer a uno solo sino repartir la corrupción haciéndola extensiva a todo el que pudiera pagarla. Muy democrático, sí.

Esta forma de acción que se describe en todos los casos, de unos y otros, abiertos y puestos sobre la mesa por las investigaciones,  dejan en evidencia algo más que unos delitos. Esto va más allá hasta convertirse en un modus operandi, una forma de hacer ciertas cosas para lo que es necesaria una triple conexión: la política, la empresarial y los mediadores que son los que trabajan con ambos sectores.

RTVE.es 23/07/2025

Ayer señalábamos nuestra preocupación por un mundo empresarial que se lanza de cabeza a la corrupción en sus diversas modalidades, que no denuncia sino que se abona al reparto de dinero a través de una serie de conseguidores que actúan como intermediarios. Son gente identificados con la palabra clave en la corrupción, "contactos". Tienen contactos en las administraciones y tienen contactos en los partidos, lo que constituye sus objetivos: favores, trato exclusivo, información privilegiada o, como acabamos de ver, leyes a la medida.

La diferencia con lo que estábamos acostumbrados es que ya no se trata de pequeñas empresas creadas para recibir dinero mediante ventas o concesiones. Ahora se trata de grandes empresas en sectores clave, como el energético; ya no se trata de "pelotazos" con venta de mascarillas, sino de la elaboración de leyes que ignoran en beneficio de la ciudadanía y son escritas para beneficio de empresas importantes de sectores clave.

Conforme la corrupción se convierte en una "forma normal" de actuar para conseguir un privilegio, un beneficio, el poder del estado decrece, la democracia pasa a convertirse en una mentira piadosa, pues las personas que se eligen lo hacen desde una falsedad: no actúan por el bien de los ciudadanos sino en beneficio propio y de unos pocos.

Doy por descontado que en los partidos e instituciones afectados hay gente con una voluntad de servicio a la ciudadanía, personas que buscan la mejora del sistema, de todos. Pero es una evidencia clamorosa que ahora mismo y durante tiempo esto ha servido para tapar una corrupción que avanzaba ante el temor de muchos que lo sabían a ser censurados, depurados, eliminados del sistema.

Es imposible que casos como el "Koldo/Ábalos/Cerdán" o el de "Montoro y compañía" se hayan producido en la mayor discreción. La contratación fraudulenta de familiares y "novias", los "dedazos" a empresas de amigos, las leyes al dictado, las comisiones, la creación de empresas fantasmas para despistar el dinero, etc. no son hechos invisibles. Se hacen a la luz, con cierta discreción, sí, pero con cierto conocimiento de dónde hay que ir y a quién  pero no sale nada al exterior... hasta que estalla. Entonces los datos salen en volúmenes, los audios se multiplican, los contactos se esclarecen. Donde solo había silencio, ahora hay un estallido sinfónico que inunda los medios.

Lo que identifica a una democracia, a un estado de derecho, es precisamente la capacidad de poner sobre la mesa los problemas y vicios, su capacidad de denuncia. Aquí, lo más sorprendente, es que la denuncia apenas existe por parte de los que se han visto afectados. El estallido es a posteriori, cuando ha pasado tiempo, décadas en algunos casos. La denuncia global hace que se aproveche para sacar a la luz muchos casos que comienzan a investigarse. Es entonces cuando se nos revelan las conexiones, los tentáculos de la trama corrupta, la que nos lleva de grupos mafiosos a ministerios, autonomías y ayuntamientos, de estos a empresas y grupos de interés. Vemos la trama con la claridad de las líneas marcadas por las acusaciones. Así vemos desfilar por los juzgados —la verdadera "alfombra roja" a la española— a políticos y ex políticos, a altos directivos de empresas involucradas.

Es otro "mapa de España", el del poder real. Vemos cómo los que dicen tener el poder están al servicio (pagado) de otros que son los que piden, pagan y obtienen. Las dos grandes tramas sacadas a la luz involucran a ambos partidos, los que se reparte el poder nominal en España. Las múltiples divisiones permiten trazar parcelas en las que se maneja el poder económico de compra y venta, de regulación, de concesión, etc.

El uso del BOE a la carta es un caso muy significativo de una forma de proceder, de la venta de privilegios. Como decíamos ayer, esto es algo más que un caso de corrupción; es una forma de actuar, de manejar el país, de que los más poderosos lo sigan siendo... por un módico precio.

No es cuestión de ideología; no nos dejemos arrastrar a ese planteamiento maniqueo que culpa a unos y salva a otros. Aquí todos los corruptos tienen la misma ideología: la del enriquecimiento personal y el desprecio social. La fachada que han utilizado era solo una forma de encubrimiento de esa realidad.

Nos ha extrañado el machismo despectivo de algunos en partidos que defienden a la mujer. Es casi el ejemplo más claro de esa falsedad asumida para llegar al poder ganando la confianza para ascender hasta los puestos desde los que asegurar sus manejos.

Esto es un problema sistémico, de degradación social de los valores, acrecentado por la deriva de los partidos políticos hacia otros problemas, muchas veces más mediáticos que realmente esenciales. Se ha dejado de mirar de frente a los problemas y muchos de ellos acaban debajo de la alfombra. Grave, como ya señalamos, que esto haya sido aceptado por una parte del empresariado.

Los problemas del empleo y su precariedad, de la vivienda especulativa, de la falta de recursos en la sanidad, de la educación, de la natalidad, etc. son ignorados por unas élites políticas para las que todo va bien cuando están en el poder y todo está mal si están en la oposición. Para ellos se trata todo de cambiar de portavoces.

Con estas posturas compartidas, la realidad queda aparcada. Parte de esa realidad es la corrupción instaladas en sus dependencias o creada aprovechando esos contactos, el acceso a la información, a los contratos, al empleo público.

Frente a esto, ambos partidos mantienen la misma estrategia defensiva de su imagen: echar la culpa al otro y rebajar lo propio. Es al ciudadano al que se debe defender de lo que ellos mismos han creado o dejado crecer. Con ello mantienen esta España de los privilegios y dejan indefensa a la ciudadanía que descubre poco a poco que no es la destinataria del mejor trato, sino que es, en la mayoría de los casos, la víctima. 

Y no solo los partidos deben dar cuentas. Esas empresas que salen a la luz por la compra de favores deben recibir lo que merecen y ser dejados en evidencia sus directivos. Esperamos respuestas de las confederaciones empresariales a lo que está saliendo a la luz.

La democracia es otra cosa y empieza por el respeto, algo que no sentimos. No queremos que los políticos se embarquen en guerras de distracción a la que se nos pide sumarnos mientras la corrupción crece entre ellos. Son todos ellos los que deben ser claros y contundentes con lo que se encuentra en su jardín.

Es un hecho histórico que la corrupción llama a la corrupción, que se extiende y afianza si no se toman medidas contundentes. No las vemos.

miércoles, 25 de junio de 2025

No es mi voz

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Nos dicen que José Luis Ábalos "no se reconoce" en las grabaciones que le ponen a escuchar y algunos lo llaman "estrategia de defensa". Nos imaginamos que le preguntan algo así:

— ¿Es suya esa voz?

— ¿Esa? —responde. No me suena.

— ¿No se reconoce?

— Pues no.

— ¿No ha dicho usted eso?

— Pues no, no me suena.

Nosotros nos quedamos un tanto confusos. El medio nos tranquiliza diciendo que ahora nos explicarán los peritos cómo se pueden identificar las voces sin lugar a dudas. Pero el perito que sale en pantalla no nos dice eso, sino que hoy en posible falsificar las voces sin que se pueda distinguir la verdadera de la falsa.

Eso, en términos legales, supone que a los fiscales les va a tocar probar que esas voces que se escuchan son reales y que se van a tener que esmerar realmente. Los acusados, en cambio, solo tienen que repetir que no se reconocen, que no les suena que sea su voz la que les dan a escuchar.

En el MallorcaDiario.com nos lo cuentan de esta forma: 

El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha asegurado este lunes ante el Tribunal Supremo que no se reconoce en las grabaciones que su exasesor Koldo García realizó entre 2019 y 2023 y que han sido recogidas en el informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que les sitúa a ambos –junto al exsecretario de Organización del PSOE– en el epicentro de una presunta trama de amaños de contratos de obra pública a cambio de comisiones. Según ha declarado, dichos audios podrían estar manipulados.

Fuentes jurídicas han confirmado a Europa Press que así se ha pronunciado Ábalos en su declaración como investigado en el marco de la causa en la que se le investiga por presuntos delitos de integración en organización criminal y cohecho. Se trata de la tercera vez que comparece en este procedimiento: primero en diciembre de forma voluntaria y luego en febrero con la condición formal de investigado.

Según dichas fuentes, el exministro ha sido tajante al afirmar que no se reconocía en dichas grabaciones; además de no reconocer su voz, ha sostenido que es imposible que haya mantenido varias de las conversaciones que recoge la Guardia Civil en su informe.*

Se reconozcan o no, las relaciones entre ellos no dejan de ser peculiares. A lo que se ve (o escucha), se dedicaban a grabarse las conversaciones... por si acaso. Esas grabaciones en las que Ábalos dice no reconocerse y no haber dicho cubren una serie de años de desconfianza. Han estado todo el día grabándose, a lo que parece. No se fiaban unos de otros y quieren tener seguros.

Pero ahora los avances tecnológicos les complican lo de las grabaciones. Si ahora es posible clonar casi todo, de la imagen al sonido, significa que es más fácil para el que ha sido grabado negarse a reconocerlo y para el que clona decir que, sin duda, es el otro el de las grabaciones.

Si los peritos logran dar con la forma de identificar con claridad de quién es la voz grabada, Ábalos y demás no se libran. Pero conforme avanzan las posibilidades de dar el pego decrecen las posibilidades de convencer con claridad.

Más allá de las infamias realizadas, de las comisiones cobradas, están las palabras dichas, una prueba clásica cuya utilidad irá cayendo en picado conforme aumenta la perfección de la falsificación.

En esto siempre había un caso natural que era el de los hermanos gemelos que se libraban de sus crímenes porque no se podía saber quién había cometido el delito. ¡Qué tiempos aquellos! Pero hoy han cambiado y parece que se ponen a favor del delincuente ampliando el repertorio de excusas.

No creo que Ábalos y demás que usen la estrategia del "no me reconozco" se libren porque habrá más cosas que sacar. Pero no deja de ser ilustrativo cómo se aprovechan algunos de la ciencia y la tecnología. O quizá ha ocurrido así siempre.


* "Ábalos no se reconoce en los audios y Koldo se niega a declarar" MallorcaDiario.com 23/06/2025 https://www.mallorcadiario.com/abalos-no-se-reconoce-en-los-audios-y-koldo-se-niega-a-declarar

sábado, 21 de junio de 2025

Corrupción y machismo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Sobre que los políticos puedan ser corruptos hay una amplia historia, pero esto de escucharlos en directo por las grabaciones (¿quién graba a quién?) está haciendo que el debate se traslade a uno de sus flancos débiles: el machismo. Sí, los corruptos son además machistas, asquerosamente machistas.

Sobre esto se pueden establecer diversas perspectivas, desde lo individual hasta lo sociológico, desde lo que le viene de nacimiento a la perversión del cargo, que conlleva ciertos comportamientos.

Algunos que callaban por lo que pudiera pasar, han saltado con el tema del machismo, ya sea por indignación real o, como salida más fácil, para poder decir lo que realmente pensaba pero sin temor a ser acusados de "traidores" o de echar más leña al fuego. Por decirlo claramente: se silencia antes la corrupción que el machismo. La corrupción tiene muchas "explicaciones" en la debilidad (ya saben, la tentación), mientras que ese machismo en su salsa que se ha desvelado en esas conversaciones privadas son difícilmente aceptadas por la sociedad.

Lo sorprendente es que a Trump se las disculparon y le eligieron presidente. Pero aquí no se pasan y se convierte en el centro de atracción para la crítica de mucha gente. Esta diferencia es más importante de lo que pudiera parecer pues revela lo que para una sociedad (o para muchos millones de votantes) es disculpable y que no. La sociedad norteamericana consideró un simple detalle las conversaciones grabadas (puede incluso que le hiciera ganar algunos votos). Pero Trump decía algo muy claro: el poder también se aprovecha sexualmente o es su complemento. ¿De qué te sirve el poder -se preguntaba Trump- si no te sirve para conseguir lo que deseas? Como sabemos, ni los pagos fraudulento para silenciar a las actrices porno le detuvieron demostrando que la sociedad norteamericana entiende mayoritariamente que sexo y poder van juntos, algo que Clinton ya había demostrado en el escándalo Lewinsky.

La sociedad española, en medio de los escándalos por corrupción desde el poder parece haber asumido una perspectiva diferente, lo cual dice algo en nuestro favor. Los chanchullos de corrupción forman parte del poder, pero el machismo de los poderosos no se tolera demasiado.

Ana Iris Simón El País, 21/06/2025


En el diario El País, Ana Iris Simón plantea un problema terminológico, el de cómo referirse a esas "acompañantes" (algún término habrá que utilizar) de estos políticos. El título de su columna de opinión ya nos dice con claridad su idea: "Ni novias ni amigas: son prostitutas"*. Pone la mirada en esta especie de eufemismo continuo, no se sabe muy bien hacia quien, si hacia ellas o hacia ellos (quizás a los dos). Lo inhabitual de entremezclar en los medios dos campos diferentes hace que quienes deben describirlo, ponerle nombre a ese vínculo (¿relación es excesivo?). El debate constante sobre la legalización de la prostitución hace que este se convierta también en cuestión sobre la mesa. Sin embargo, una cosa son las palabras y otra los hechos. La tesis de Ana Iris Simón es que nos da más miedo llamar a las cosas por su nombre que lo realmente existente. Evidentemente "su nombre" es algo variable, pero nos gusta pensar o utilizar esa idea.

Otra intervención clara en el mismo medio es la de El Roto y su viñeta, que entra de lleno en el problema de fondo: 

La idea aquí va en otro sentido, bastante coherente. Ellas hacen lo suyo, pero ellos hacen lo que no debería hacer. El énfasis se pone en la hipocresía de este machismo entre supuestos progresistas, que se nos muestran como lo que son: machistas, mentirosos, hipócritas, con toda seguridad, y "presuntamente" corruptos.

La sensibilidad española a este machismo debería ser virtuosa. Sin embargo, las cifras dicen otra cosa. El aumento de la violencia de género, el descenso de la edad de los acosos y ataques a las mujeres que se producen en escuelas e institutos, el aumento de la creencia entre jóvenes de que la violencia significa "interés" (algo que reflejan las encuestas) o la idea expansiva de la ultraderecha de que el feminismo se trata de una "ideología de género", etc. nos deberían hacer reflexionar sobre lo ocurrido.


Que tras partidos que defiende ideas de progreso se encuentren escondidas personas con una forma muy "patriarcal" de ver las relaciones ha impactado. No dudamos de las ideas en sí; pero nos hacen dudar de las personas que las proclaman en los límites que se establecen entre discursos y proclamas y los hechos y palabras en la sombra.

No sé si hay corruptos feministas. Por ahora sabemos lo contrario: que hay corruptos machistas. La gran pregunta nos vuelve a llevar a la cuestión del "poder", a lo que supone de transgresión de los límites. Que personas que se sienten "poderosas" tengan la idea de que este tipo de machismo les permite sentirse en privado por encima de los demás, a los que engañan y usan, quizá sea un malentendido de la forma de ver la política.

Unos llegan a la política con vocación de servicio, como se decía antes; otros, en cambio, con ambición de servirse. Algunos llegan para ayudar a los demás; otros, para ayudarse a ellos mismos, sentirse poderosos. Esa forma de ver el poder puede implicar la idea de un machismo despectivo, posesivo, etc. Y es lo que hay que ver.


Si caemos en la tentación de un uso mediático y escandaloso, cometemos un error. Lo que ha ocurrido es grave, indignante, pero también revelador de cómo se construye ese otro poder del que no se habla hasta que sale a la luz. El machismo revelado ha sido para muchas la gota que ha hecho rebosar el vaso. Podían callar, tragarse su indignación, pero el machismo les ha dejado sin argumentos. Y han estallado.

No nos quedemos en la anécdota. Es una manifestación más de que hay muchas cosas que no hemos podido cambiar como sociedad, cosas que permanecen insertadas en el sistema y que, según parece, son fáciles de esconder.


No la utilicemos tampoco para desviar el debate. Hay debate sobre corrupción y hay debate sobre el machismo subyacente. Los dos debates son necesarios porque siguen siendo problemas cada uno en su orden. La corrupción está en el poder; el machismo por muchos más. Si se juntan es una buena ocasión para poner ambos sobre la mesa. Y ponernos nosotros también en la medida en que se ha hecho ante nuestros ojos, instituciones y urnas. Son males sociales. También lo son el puritanismo y la hipocresía.

Que la corrupción política saque a la luz otro tipo de comportamientos poco ejemplares por parte de representantes públicos y sus allegados levanta muchas dudas sobre el propio sistema. Hay que revisar los imperfectos mecanismos que permiten no solo que asciendan estos individuos sino que lleguen muy alto en los partidos y en la administración. Desde allí es fácil montar sus tramas y mantener su comportamiento. El miedo, la falsa prudencia, la malentendida disciplina de partido, etc. hacen el resto.

* Ana Iris Simón "Ni novias ni amigas: son prostitutas" El País 21/06/2025 https://elpais.com/opinion/2025-06-21/ni-novias-ni-amigas-son-prostitutas.html 

jueves, 7 de marzo de 2024

La mano en el fuego

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La expresión española "poner la mano en el fuego" tiene un origen muy antiguo, seguramente en los llamados "juicios de Dios" en los que se tenía confianza en que sería este el que nos evitaría, ante tal demostración de fe, abrasarnos cuando pusiéramos sobre brasas nuestra mano. Si salíamos sin quemaduras era señal de verdad; por el contrario, quemarnos era señal de haber mentido. La expresión ha quedado como una forma de confianza absoluta en alguien, de una fe inquebrantable en creemos en algún aspecto de esa persona. Como es evidente, las quemaduras constantes han reducido el hecho a las palabras, que han quedado. Es una forma de decirlo,

El cambio de los tiempos hace que la expresión se utilice más en sentido negativos, en un "no poner la mano en el fuego", pues estamos en época no solo descreída, sino poco confiada. En RTVE.es nos dice que

 

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asegurado este miércoles que no tiene en mente ordenar más ceses relacionados con la trama Koldo, tras haber destituido al secretario general de Puertos del Estado, Álvaro Sánchez de Manzanares, pero detalla que tomará decisiones a medida que se esclarezca el caso y que "en el fuego" solo pone "la mano" por él mismo.

"Ya he dicho muchas veces que yo en el fuego solo pongo la mano por mí", ha afirmado ante los medios Puente, que ha recalcado que mantiene la confianza en todos los demás cargos relacionados con su Ministerio.*


 

No, no es fácil poner la mano en el fuego en estos tiempos. Menos cuando el llamado "caso Koldo" va ampliando sus participantes y saliendo a la luz. Hace bien el ministro en ser prudente ahora que salen nuevos datos como olas que llegan a la orilla de un mar revuelto.

Desde la playa ciudadana es bastante descorazonador ver cómo esta múltiple y amplia administración va acogiendo a los más desaprensivos, que se han ido "entramando", constituyendo en grupo delictivos para vaciar las arcas del estado.

Gran parte de este problema lo estamos viendo en casi todas las zonas de las administraciones públicas donde la "privatización" de servicios hace que haya que recurrir al exterior, donde esperan determinadas empresas creadas para ser llamadas y poco vigiladas gracias a esos "contactos" con el interior, los "facilitadores", los que aseguran que serán "ellos" los elegidos, los favorecidos, los antes informados que los demás para poder cumplir con lo que se exige. Sí, hace bien el ministro en conservar su mano en el bolsillo y no acercarla a las brasas.

Lo que va saliendo, las ramificaciones y contactos, nos permite aventurar que puede haber "caso Koldo" para rato y con diversas sorpresas en cada oleada. Me imagino que conforme vayan aumentando los miedos a haberlo tenido delante y no verlo hará que haya nuevos ceses y cierta paranoia. Se pagarán entonces esa falta de olfato y visión.

Vamos comprendiendo el viaje al grupo mixto de Ábalos y su concepto de la "defensa de su honor", expresión que se va introduciendo junto la de "la mano en el fuego". Todo muy medieval, como vemos.

Pero no sería justo olvidarnos del sur, donde se está procediendo a detenciones de personal instaladas en la administración por diversos delitos, entre ellos el de compra de votos:

El Juzgado de Instrucción número 2 de Melilla ha acordado este miércoles el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza del expresidente de la Ciudad Autónoma y líder de Coalición por Melilla (CPM), Mustafa Aberchán, y del exconsejero de Distritos, Mohamed Ahmed. Ambos han declarado esta tarde por videoconferencia al encontrarse fuera de Melilla. La Fiscalía les investiga por su presunta implicación en delitos de fraude en la contratación, malversación de caudales públicos, prevaricación y pertenencia a organización criminal.

Se unen así a tres exconsejeros del Gobierno de Melilla, Hassan Mohatar, Dunia Almansouri y Rachid Bussian, y una exviceconsejera, Yonaida Sellam, miembros también de Coalición por Melilla detenidos este martes en la operación Santiago-Rusadirm acusados de varios delitos relacionados con la corrupción, en relación con una presunta compra de votos.**


El atractivo político del Caso Koldo no puede relegar la noticia. Es muy grave lo del Gobierno de Melilla pues supone una corrupción desde el acto mismo de votar y lo que se construye sobre el voto. Pero la situación tiene una clara excepcionalidad, lo que impide comprender con claridad la profundidad del caso.

Mientras que el caso Koldo busca infiltrarse en la administración y la corrompe, el caso de la Ciudad de Melilla es una trama política desde dentro, un asalto al poder, por decirlo así, un controlar una ciudad e ir directamente la fuente democrática, el voto, para hacerse con la administración. Son los desventajas de una espacio más pequeño y controlable. Muy preocupante.

¿Qué nos falla? Pues probablemente varias cosas, un círculo vicioso en el que unas cosas alimentan otras. La ejemplaridad es importante en un sistema democrático y los políticos no es precisamente el "buen ejemplo" lo que predican. Quizá están demasiado preocupados en tirarse los trastos a la cabeza y no ven cómo se inundan de desaprensivos que les juran devoción infinita, algo que quieren creer y sobre los que dejan demasiados privilegios. Después los temores a que sean utilizados contra ellos hacen que muchas veces no quieran verlo con la esperanza de que no se los lleve por delante. Pero, cuando ocurre, es un "sálvese quien pueda" que intentan aplacar salvando los papeles apuntando a los demás.

Que se vayan llenando las portadas de este tipo de situaciones es malo para todos. Deberían existir "pactos" anticorrupción, algo que intimide a los delincuentes que se infiltran y corrompen. Ya vemos tramas muy elaboradas que montan sus negocios defraudando y gastando un dinero que es muy necesario. No es fácil, porque la tendencia es a usarlo como armas y cortina de humo contra los demás. De esta forma, la tendencia natural es hacia el silencio, a la ocultación. Hasta que estalla.

El ministro puede resguardar su mano, pero si le saltan conexiones cerca, le quedará poco margen.

 

* "Puente no tiene previsto más ceses sobre la trama Koldo: "En el fuego solo pongo la mano por mí"" RTVE.es /Agencias 6/93/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240306/puente-trama-koldo-fuego-solo-pongo-mano-mi/16001928.shtml

** "Prisión provisional para el expresidente de Melilla Mustafá Aberchán en relación con la compra de votos" RTVE.es / Agencias 6/03/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240306/prision-provisional-tres-exconsejeros-exviceconsejera-del-gobierno-melilla/16001031.shtml

miércoles, 28 de febrero de 2024

La memoria del cordero

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Escribía Nietzsche que el ser humano envidia la felicidad del cordero porque este no tiene pasado con el que lidiar, no tiene historia que dejar atrás ni reproches por lo ocurrido o hecho. Cada día es un nuevo comienzo y eso es algo por lo que muchos darían lo que tienen. Pero eso es difícil. Ya lo era por la memoria colectiva, que tiende al reproche en cuanto que tiene ocasión; también por el remordimiento personal, la forma en que tenemos de torturarnos por lo que no podemos olvidar. Pero hoy con una memoria colectiva respaldada por miles de documentos en los medios de comunicación, las búsquedas en Google, cámaras por todas partes y redes sociales difundiendo versiones de nosotros mismos, retratos construidos por nosotros mismos, por nuestros amigos y enemigos, es difícil olvidar. Cada vez somos más seres históricos, aunque sea con un recuerdo azaroso que va y vuelve según interese a unos y otros.

El solemne discurso de José Luis Ábalos, tan sentido, con ese tono trascendente, tenía mucho de soberbia. Reproches a la falta de compañerismo y a la injusticia del sistema que hace pagar a unos por lo que otros hacen. Ábalos, nos dice, no quiere pasar a la historia como un "corrupto" cuando dice que no lo es, que los jueces no le implican. Pero las "manos derechas" están siempre pegadas a un cuerpo, en este caso, el suyo, aunque como dice el Evangelio de San Mateo, "que tu mano izquierda no sepa qué hace tu mano derecha". Puede que sea recomendable para el evangelio, pero desde luego no lo es para la política.

Algunos titulares destacan que el que "fuera mano derecha de Sánchez" ha sido cortado por lo sano. Ábalos, por el contrario, no ha sabido hacerlo a tiempo. Desde el PSOE se intenta un imposible entendimiento por parte del defenestrado de que lo que están haciendo es por su bien y por el de todos, aunque esto sea difícil de entender. El ministro Oscar Puente ha tratado de hacer didáctica con el asunto:

En su intervención, ha aprovechado para subrayar que desde el PSOE no tienen razón de atribuirle a Ábalos un comportamiento ilícito. "Nadie en el partido le está acusando de corrupción", ha reiterado el ministro, quien, sin embargo, ha sostenido que "un buen socialista" no puede irse al Grupo Mixto. "Tiene que tomar una decisión que esté a la altura de su trayectoria como político y esta, desde luego, no lo está", ha sostenido.

Puente ha considerado que Ábalos "se equivocó eligiendo y vigilando", especialmente tras haber escuchado declaraciones de este fin de semana en las que el hasta ahora diputado socialista reconocía que fue advertido: "Mucha gente le advirtió. Si no tomó decisiones, se hace responsable políticamente del comportamiento de esa persona".*

Creo que ese punto soberbia, que Ábalos sostiene frente a su propio partido, puede explicar algo de lo ocurrido, especialmente cuando se explica que estaba "advertido", pero puede que, como ocurre a veces, la advertencia sea contraproducente y provoque una reacción en dirección contraria por aquello de "¿quién me va a dar lecciones a mí?"

Ahora el PSOE tiene abierta una situación crítica que dentro de nuestra guerra política sin tregua será "aprovechada" por casi todos para hacer un canto a la honestidad... a la espera de que salte el siguiente caso. A ver a quién le toca.


Con Ábalos atrincherado en el grupo mixto "defendiendo su honor", según sus propias declaraciones en ese sentido discurso, el PSOE va a tener que andar con pies de plomo cada vez que el caso vaya avanzando. "Defender su honor" supone que el exministro socialista se defenderá de los que abogan por la "transparencia" y quieren que la responsabilidad acabe en él. Pero la oposición ya pide más cabezas y más altas, apuntando a la cima. Y aquí, son palabras mayores, empieza a funcionar el instinto de supervivencia. Ya no hay "grupo", solo manada eliminando al más débil.

Lo que pueda decir José Luis Ábalos es complicado porque los ataques que le haga la oposición no serán los mismos que le hagan desde sus antiguas filas. El PSOE, una vez que Ábalos no ha aceptado lo que se le exigía, tiene que andar con tacto, con pies de plomo, porque esa defensa del "honor" puede ser muy amplia y sin miramientos. Es un claro "moriré matando".

¿Tienen fin el "caso Koldo" y el ahora "caso Ábalos"? ¿Logrará José Luis Ábalos desprenderse del peso fatal de la historia en cualquier versión, judicial, fotográfica, hemerográfica...? ¿Hasta dónde llevarán las investigaciones europeas y españolas en marcha?


Como le ha dicho su ex compañero, el ministro Óscar Puente, no se trata de enriquecerse ilícitamente, sino de no haber vigilado y controlado a los que tenía en su esfera más cercana, los que han actuado en su nombre aunque él no lo supiera y no lo hubiera consentido. Es una responsabilidad, como se dice habitualmente, política, un concepto que si un político de experiencia —que seguramente habrá aplicado a otros— no entiende es que ha aprendido poco realmente.

La historia, cuando no la escribe uno, suele ser molesta, como decía Nietzsche. La cuestión está en que, una vez fuera del poder, no es sencillo escribirla. Si la idea de José Luis Ábalos es dar espectáculo veremos en qué queda la cuestión. La cuestión no es hacer desaparecer la historia, algo difícil en estos tiempos. La cuestión, como siempre, es quién la escribe. Ábalos la quiere escribir él, pero puede tener las cosas complicadas. 

La cuestión clave es cuántos frentes reales, cuántos competidores va a tener Ábalos para reescribir una historia complicada. Es decir, quién le dará el último golpe.


* "El Gobierno asegura que Ábalos "no es coherente" y señala su responsabilidad política: "Culpa de elegir y de vigilar"" RTVE.es 27/02/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240227/gobierno-abalos-responsabilidad-politica-personal-corrupcion/15988286.shtml