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sábado, 9 de abril de 2022

Los europeligros

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Quizá sea el sino de la Unión Europea estar en el filo de la navaja, en constante equilibrio entre fuerzas interiores y exteriores que buscan su debilitamiento y hasta destrucción, conforme a la radicalidad de las propuestas que en cada país se ponen encima de la mesa en cada elección.

Es el sino democrático frente al modelo autoritario que Rusia y su federación representan hoy en día. Frente a los gobiernos títere de los aliados rusos, Europa propone un modelo muy distinto, en el que se dan conflictos entre instituciones y países y entre países mismos en cuanto que existen discrepancias sobre qué políticas seguir. Rusia "resuelve" sus discrepancias con invasiones y anexiones, como estamos viendo hoy mismo en Ucrania, a la que Rusia considera "suya", un "territorio invadido" que va recuperando en cada mordida, de Crimea al Dombás.

Europa, por su parte, está sujeta a fuerzas centrífugas, como las que determinaron el Brexit. Las opiniones públicas de cada país se ven sacudidas, muchas veces manipuladas, presentando los problemas nacionales como conflictos con Europa. Es la línea seguida por los "populismos" de diverso pelaje que han reivindicación de un nacionalismo aislante, de una renegociación permanente que actúa sobre la estabilidad de Europa. Los efectos perjudiciales del Brexit sobre Reino Unido, cuyas colas kilométricas de camiones ante el Eurotúnel se nos muestran hoy, no han sido suficientemente explicados.

Desde el punto de vista de la educación europea, parece que se ha llegado a alguna especie de tope mental que las ideas nacionales identitarias no quieren llegar. ¿Para cuándo una "educación para la ciudadanía europea" en nuestras escuelas y facultades? ¿Para cuándo el poder  decir "somos europeos" de una forma natural? Es lo que permitiría realmente otra perspectiva y otra forma de actuación.

Pero, por el contrario, lo que está creciendo es un populismo extremo y radical que juega con la idea identitaria nacionalista, haciendo el juego a las fuerzas interesadas en una Europa débil y fragmentada, necesitada de protección y con cada negociación convertida en tortura y riesgo permanentes.

Ayer hablábamos del riesgo que supone cada elección francesa, algo que podremos comprobar mañana mismo. En el diario ABC leemos sobre la candidata de la extrema derecha populista francesa: 

Los institutos de opinión se dejan un margen de error de 2 a 3 puntos. Según esos cálculos, la elección de Le Pen «es posible, aunque no sea probable». El riesgo de una abstención excepcional complica todas las previsiones. Sentencia que ha provocado una escalada de alarmas francesas y europeas, que Eric Maurice, analista de la Fundación Robert-Schuman, analiza de este modo: «En el programa de Marine Le Pen ha varias proposiciones claramente prohibidas por los tratados europeos. En caso de victoria, se plantearían muchos problemas de fondo, a la vista de su complicidad con varios Estados euroescépticos, como Polonia y Hungría». «Las instituciones europeas no sobrevivirían a una victoria de Marine Le Pen», comenta François Miguet, especialista en asuntos europeos.

En el programa presidencial de la candidata de extrema derecha hay varias proposiciones que son una suerte de 'Frexit' (salida de Francia de la UE), presentado con calculada ambigüedad.

Le Pen propone medidas que pudieran amenazar la libertad de circulación de bienes y personas, la matriz del mercado único, el cimiento capital de la UE. Le Pen propone una 'renegociación' de legislación y tratados para afirmar la superación del derecho nacional, francés, contra el derecho europeo, abriendo un frente inflamable para toda Europa.*


La amenaza no es trivial ni imaginaria; es real y de enorme trascendencia, como se puede apreciar. Pero también va más allá de la extrema derecha de Le Pen y se extiende al otro extremo del espectro político. Señala Juan Pedro Quiñonero en su artículo: "Gane o pierda, el crecimiento de las corrientes euroescépticas francesas, extremas derechas (Le Pen, Zemmour) y extremas izquierdas (Mélenchon), es un muy mal augurio nacional y europeo."* En efecto, el crecimiento envolvente de los grupos antieuropeístas y euroescépticos, por diferenciarlos aunque busquen lo mismo, es una muy mala noticia para la Unión Europea.

¿Es el olvido del desastre de las Guerras Mundiales lo que está llevando a las generaciones nuevas a perder el impulso europeísta? ¿Son los propios errores europeos, entendidos como falta de respuestas a los problemas que nos sacuden desde hace casi veinte años, como consecuencia de una crisis económica mal resuelta? Lo más probable es que sea una mezcla de olvido e interpretación sesgada del presente.


Europa tiene una serie de condicionamientos por su propia posición dentro de un espacio que cada vez es más necesario entender e incluso ampliar, Eurasia, un espacio que debe ser reconsiderado como "mediterráneo" ya que los problemas del norte de África no llegan y se amplían por todo el desplazamiento de problemas continentales hacia el norte, especialmente, de violencia (terrorismo) e inmigración (desplazados por guerras, por causas políticas y por la mezcla de enfermedades y pobreza). Son precisamente estas dos situaciones las que son utilizadas por los extremismos populistas para atacar a la Unión Europea reivindicando el nacionalismo como alternativa. Las amenazas de Le Pen son parejas a las de los populismos de otras áreas de Europa y la soluciones siempre las mismas, un mundo fraccionado, protegido por los cierres de fronteras, con aumento del racismo y reivindicación de la identidad nacional. Esto vale desde la extrema derecha española a la polaca o húngara, pasando por la francesa, la alemana y las de otros países comunitarios. No es un fenómeno exclusivo de Europa, pero es en Europa donde existe un objetivo específico: romper su unidad.

En estos años, hemos podido hablar aquí de muchos momentos en los que los grupos populistas pasaban de ser simplemente euroescépticos a ser activos militantes para dinamitar las instituciones desde dentro, buscando amplia representación en espacios decisorios, como el Parlamento Europeo, para utilizarlo contra Europa. Así lo hicieron los británicos anti europeos del Brexit y otros grupos de distintos países.


Lo que está ocurriendo con el boicot de Orbán a las medidas contra Rusia es un ejemplo del problema europeo. Orbán utiliza la Unión como una diana sobre la que lanzar los problemas propios. Es muy difícil con actitudes así que Europa avance y sin embargo fácil que retroceda.

Lo que suceda en estas elecciones presidenciales en Francia es importantísimo para el destino futuro de Europa ya que Francia juega un papel destacado en muchos sentidos. Hay que replantearse la política comunicativa europea si queremos que Europa siga existiendo y creciendo como un espacio común. Hay que empezar a enfrentarse a este tipo de movimientos populistas desde una perspectiva europea y europeísta, si es que nos importa algo esta construcción común. Hacen falta esfuerzos de explicación, vencer las tendencias al fraccionamiento y a que se vea como un escenario de lucha de intereses de los países más poderosos frente a los más débiles. Si se utiliza Europa como una forma de control y predominio de unos sobre otros, será poco probable que podamos mantener el sistema en su conjunto funcionando como debe.

Todo esto se hace dentro de un marco democrático, es decir, sujeto a la posibilidad de cambios que caracterizan a estos sistemas. Los regímenes no democráticos aprovechan la posibilidad de estos cambios para presionar y reducir su eficacia. El efecto es que en países en los que han entrado, como Polonia o Hungría, empiezan a retroceder las libertades que garantizan el sistema, aumentando los problemas con el resto de los países de la Unión. ¿Es posible reducir este problema de una libertad que se usa contra un sistema de libertades, es decir, que se vuelvan autoritarios? El experimento europeo de unidad es algo bastante insólito y no valen muchas otras experiencias más que a modo de ilustración. Europa es un camino por explorar con los consiguientes riesgos que esto implica. Por ello es fundamental mesura, reflexión y construir un camino convergente. Los radicalismos locales tienden a trasladarse a las instituciones europeas aprovechando sus fisuras.

Nunca hemos tenido, en las últimas décadas de Europa, tan claros los peligros que nos acechan y la necesidad de más y mejor democracia, la necesidad de resolver los problemas que surgen de nosotros o los que nos lanzan. Europa es desafío y confianza ahora que las oscuras alternativas están claras.


* Juan Pablo Quiñonero "El euroescepticismo de Le Pen y Mélenchon alarma a la UE" ABC 9/04/2022 https://www.abc.es/internacional/union-europea/abci-euroescepticismo-y-melenchon-alarma-202204090137_noticia.html

lunes, 27 de junio de 2016

Backpedaling o los arrepentidos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Todavía estaban calientes los votos, recién salidos de las urnas, y ya estaban los británicos arrepentidos. No le dio tiempo a Nigel Farage a tomarse una segunda pinta ni a Boris Johnson a sacarse la mano de los bolsillos y ya les estaban abucheando. Todavía estaba Marine Le Pen pidiendo un  referéndum en Francia cuando ya en Gran Bretaña había dos millones de firmas pidiendo otro para no salir o para volver a entrar. Los británicos comprendieron al fin que lo que estaban destruyendo no era Europa, sino la Gran Bretaña, con Escocia pidiendo la independencia, Londres queriendo ser una isla dentro de una isla para quedarse mientras que ellos, ellos... En fin...


El fenómeno inverso al Brexit ha tenido un bautizo instantáneo: "Bregret". The New York Times ha hablado expresivamente de "backpedaling" ("Having Won, Some ‘Brexit’ Campaigners Begin Backpedaling") mientras nos muestra a un enérgico Boris Johnson haciendo campaña a la sombra de un autocar decorado con una promesa: enviar 350 millones de libras por semana a la Seguridad Social nacional en vez de a la parasitaria Europa.


El Mundo recoge algo peor, la confesión del crimen por parte de los perpetradores de la salida que, probablemente abrumados por sus propias trolas políticas, se encuentran con la mirada de los hijos, esos jóvenes que mayoritariamente, el 75% (¡se dice pronto!) querían quedarse:

Horas después del triunfo del 'Brexit', sus defensores han reconocido que algunas de sus promesas de campaña -como el fin de la "libertad de movimientos" para reducir la inmigración o la desviación de 430 millones de euros semanales a la seguridad social- no van a poder cumplirse con la salida de la UE. El reconocimiento entre dientes y la sensación de incertidumbre total que se respira en el país han provocado lo que ya se ha bautizado el "Bregret": el arrepentimiento por la ruptura con Europa.
La cadena de televisión ITV fue la primera en captar ese fenómeno incipiente, que corre como la espuma con el hashtag #Bregret en las redes sociales. Mandy Suthi, estudiante e hijo de inmigrantes indios, que si tuviera ocasión de volver a votar lo haría por la "permanencia" en vez de por la "salida", tras comprobar que los peores presagios "se están haciendo realidad".
Decenas de votantes llamaron a la Comisión Electoral el mismo viernes para preguntar si podían cambiar su voto y reconocer que habían optado por la opción "leave" en señal de "protesta", pero con la certidumbre de que el Reino Unido se iba a quedar dentro de la UE, según informe 'The Independent'.**


¿Se recuerda algo así? ¿Tan rápido? Las explicaciones que algunos dan nos muestran los peligros de cierta forma de entender la política. Hay mucha gente que quería dar un palmetazo a David Cameron, nos explican, pero que no querían salir realmente de la Unión Europea. Y uno empieza a darse cuenta que la gente vive con un desfase tanta elección, que se irrita tanto que no espera a las siguientes generales para castigar al gobierno, sino que le castiga en la primera que llega, sea el motivo que sea.
Los que hablan de la irracionalidad política estarían en lo cierto al suponerse que si Cameron hubiera hecho campaña por el "no", ahora lo británicos serían los más europeístas de toda la Unión. ¿Es esto normal? ¡Vaya usted a saber!


La democracia se hizo para tomar decisiones, no para llevar la contraria. Pero los nuevos sistemas de motivación requieren que el ciudadano esté siempre enfadado por algo y que el voto sea siempre, a ser posible, de castigo. Por males reales o imaginarios, lo cierto es que el voto se hace cada vez más con sentimientos primarios y cada vez menos con la calculadora o el tratado filosófico en la mano.
The Washington Post titula "Brexit leaders are walking back some of their biggest promises" y nos deja una imagen insólita de Nigel Farage, con una cara que no le habíamos visto en la vida, aunque su repertorio es amplio. El periódico reproduce sus palabras como "ganador" del referéndum por la salida:

Nigel Farage was perhaps the loudest voice calling for Britain's exit from the European Union, though he wasn't officially part of the "Leave" campaign. As leader of the United Kingdom Independence Party, he represented the isolationist, anti-immigration core of the Brexit movement. Speaking to the host of ITV's "Good Morning Britain," Farage called one of the "leave" campaign's biggest promises a "mistake," though he distanced himself from the decision to make the promise in the first place.
Host: "The 350 million pounds a week that we send to the E.U., which we will no longer send to the E.U., can you guarantee that's going to go to the NHS [Britain's National Health Service]?"
Farage: "No, I can't, and I would never have made that claim. It is one of the mistakes that, I think, the 'leave' campaign made."
Host: "Hold on a moment. That was one of your adverts."
They then sparred over whether it was the "leave" campaign's advertisement or Farage's in particular, before moving on. The advertisement was the campaign's, not Farage's.
Host: "That's why many people voted."
Farage: "They made a mistake doing that."
Host: "You're saying after 17 million people have voted for 'leave,' based — I don't know how many people voted on the basis of that advert, but that was a huge part of the propaganda —you're now saying that's a mistake?"***


La perplejidad del entrevistador se habrá vuelto ira en todos aquellos que se habían creído las promesas milagrosas de Farage, Johnson y compañía para salir de Europa y volver al glorioso imperio victoriano. La Gran Bretaña cuya penosa situación se debía al parasitismo de Europa, el argumento esgrimido, esa Europa nazi y antidemocrática, burócrata y pródiga, se despierta de su sueño narcótico y se encuentra que estos personajes que han construido destruyendo, cuyo discurso solo era la negatividad, les han mentido con la mayor desfachatez del mundo. ¿Una cuestión de democracia y principios, Farage?
El periódico recoge otros fragmentos de entrevistas en la que los líderes de la salida retroceden ante las preguntas que los asombrados periodistas les hacen. ¡Triste espectáculo!


La situación británica se agrava. Paradójicamente la dura Angela Merkel es la única que no ha querido hacer sangre inmediata con la salida. Los ministros de Asuntos Exteriores de los países fundadores de la Unión han exigido el envío inmediato de la carta de salida, requisito esencial, y el comienzo ya de las negociaciones. Nada de dimisión después de verano para que otros den la cara, como quiere Cameron. Tras las luchas interna por conseguir el liderazgo en el Partido Conservador y dejar fuera a Cameron, ¿a quién le apetece ponerse al frente del proceso más impopular, por lo que estamos viendo, en la Historia reciente de la Gran Bretaña? La salida de su casa de Boris Johnson, abucheado, perseguido por ciclistas, era un anticipo. 


Los laboristas no están mejor. Dimiten y piden la cabeza de un líder poco entregado a la causa europea, por lo que nadie puede considerar esto ni siquiera una "amarga victoria" sino una derrota colectiva de la clase política en su conjunto. Unos no han sabido defender lo que había que defender, el proyecto europeo, otro solo han sabido retorcer, distorsionar los problemas y mentir sobre las soluciones. Respeto merecen los jóvenes que han salido a la calle a hacer las campañas por una Gran Bretaña en Europa.
La demagogia se paga. Las sociedades modernas, estables y técnicamente resueltas por una sólidas administraciones públicas profesionales no pueden permitirse el lujo de votar demagogos e incompetentes, aventureros de la palabra y la acción. Lo que ha ocurrido en el Reino Unido, la crisis profunda en la que se adentra, debe servir de ejemplo para la Europa de las tentaciones. Hay que empezar a exigir que la política sea seria, con las personas que saben de algo y no ir reclutando personajillos o indocumentados para las listas. 


Volvamos al argumento que llevamos años exponiendo: Europa es un proyecto en construcción y debe serlo para poder seguir mejorando lo que se ha avanzado. No es perfecta ni podrá serlo nunca, como tampoco lo ha sido la Gran Bretaña por más que sus demagogos lo juren. Es, en cambio, un proyecto ilusionante, de modernidad real, una experiencia —no un experimento— para las generaciones, sobre todos los jóvenes, como se ha visto en el voto. Gran Bretaña votó contra su futuro y contra su presente, como se puede apreciar en la cadena interminable de abismos en los que puede caer sin red, tal como están poniendo los expertos sobre la mesa.
Los miles de personas que dicen arrepentirse del voto emitido ¿tienen posibilidades de recuperar la cordura? Mucho me temo que varias generaciones de británicos van a tener que vivir con las consecuencias de las mentiras de Boris o de Nigel.



* "Having Won, Some ‘Brexit’ Campaigners Begin Backpedaling" The New York Times 26/06/2016 http://www.nytimes.com/2016/06/27/world/europe/having-won-some-brexit-campaigners-begin-backpedaling.html?hp&action=click&pgtype=Homepage&clickSource=story-heading&module=b-lede-package-region&region=top-news&WT.nav=top-news
** "Las mentiras del 'Brexit'" El Mundo 26/06/2016 http://www.elmundo.es/internacional/2016/06/26/576ec5a8468aeb11758b462e.html
*** "Brexit leaders are walking back some of their biggest promises" The Washington Post 26/06/2016 https://www.washingtonpost.com/news/worldviews/wp/2016/06/26/brexit-leaders-are-walking-back-some-of-their-biggest-promises/?hpid=hp_hp-top-table-main_wv-brexit-leaders-5pm%3Ahomepage%2Fstory




martes, 20 de agosto de 2013

La campaña alemana y nosotros, claro

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ya es triste ser euroescéptico en el país que está haciendo que todos se amolden a sus exigencias y maneras. Los euroescépticos alemanes, que había tenido una acogida en el corazón de los alemanes a través de sus bolsillos, con la cuestión de euro y cuánto les perjudica pagar las inmoralidades sureñas, han quedado sepultados en los decimales de las encuestas, por lo que han "moderado" su mensaje. Sabedores de que Merkel arrasa con su marea alemana en Europa (más bien tsunami, ya lo dijo Ulrich Beck), que a los alemanes les encanta estar mejor que el resto —felicidad relativa— y que les enorgullece ser el objeto de la envidia admirada del resto de la Unión, han decidido cambiar su estrategia "euroescéptica", ahora llamada "eurocrítica".

Lo vi en Euronews como final de un reportaje en el que se examinaba la frustración de los candidatos que harán el ridículo frente a la canciller en las próximas elecciones. El líder del insignificante, electoralmente hablando, Alternative für Deutschland (AfD) había reformulado la salida alemana del euro: ahora no se trataba de que Alemania diera el portazo, sino de poner de patitas en la calle a los que no le gustan. Pasamos del educadito "ahora me voy" al francamente grosero "¡largo de aquí!".
Esto no es una novedad, desde luego. Hay un montón de obras escritas por estudiosos economistas y políticos poco aplicados en el que se hacen listas negras de quién se debe ir de la zona euro y regresar cuando se le considere que han cumplido su castigo y ha cambiado de actitud. Pero hay una novedad. Hasta el momento, esa lista incluía un país —Grecia estaba en todas las listas negras— o varios, según el radicalismo y afán de protagonismo de sus autores. A mayor número de países, más escándalo y debate. La lista tendría un conclusión radical absurda como, por ejemplo, que se fueran todos menos Alemania, algo así como Diez negritos, la novela de Agatha Christie, pero en clave nacional. Se produciría un paradoja que, como ejercicio mental, es divertido contemplar: una "zona euro" integrada solamente por Alemania si al resto nos va mal.

La cosa podría quedar como una extravagancia de un candidato alternativo con ganas de llamar la atención, pero los alemanes son serios hasta para sus extravagancias. La propuesta del candidato del Alternative für Deutschland va más allá. Además de señalar qué países se pueden quedar en la zona euro, como licencia (quizá poética), se permite aceptar en ella a tres invitados de lujo: País Vasco, Cataluña y el Norte de Italia, más conocido por los amigos de Bossi como "Padania".
Bernd Lucke, también conocido allí como Bernd "Lucky" Lucke consiguió protagonismo gracias a convertirse en portavoz de los temores del euro en Alemania y canalizó ese sentimiento tan alemán de ser vituosos pagando a despilfarradores sureños. Cuando Alemania impuso su visión del mundo, los titulares cambiaron. Pasaron de ser "Un profesor contra el sistema" a "¿Dónde está el hombre que hacía temblar los titulares?". Y hay que cambiar el estilo si la cosa no funciona.


La Alternative für Deutschland se convierte, por arte mágico, en Alternativa para Europa. Los españoles llevamos tiempo acostumbrados a estar en boca de todos en la campaña electorales de todo el mundo. Ya lo hizo Obama en la suya con Romney. A Cristina Fernández le da ese toque carismático que necesita en cada discurso. Maduro, menos sutil y carente de ironía congénita, nos coloca como sujeto de sus exabruptos en las soflamas con elecciones o sin eleciones porque en Venezuela siempre hay campaña. Y así muchos más. Somos un "trending topic". A todo ello se acostumbra uno como ejercicio de humildad y superación al saber que tanto líder mundial se preocupa por nuestro estado y circunstancia. La marca España funciona.


Pero esto de ahora es nuevo. Que un partido alemán, en pleno derecho de su libertad de expresión electoral, se permita redibujar el mapa de los Estados desmembrando Europa en la mejor tradición de los nefastos tratados postbélicos europeos, me parece un mal precedente. Puede ocurrir, por ejemplo, que a alguien se le ocurra proponer en sus programas electorales —algún partido con pocas posibilidades de gobierno y ganas de protagonismo—la vuelta a las dos Alemanias porque ha sido su reunificación lo que ha hecho una nación poderosa en detrimento de los demás, como ocurre cuando exigen legalmente a las empresas que se dividan para evitar el monopolio;, o que pida que se cree una república bávara independiente, pongamos por caso. Los directores de comunicación recomiendan este tipo de peticiones llamativas como reclamos para atraer la atención mediática. Es como lo de las camisetas de ese diputado valenciano tan simpático que no me acuerdo nunca (que me perdone) cómo se llama pero sí de sus camisetas. No cuesta nada incluir un par de cosas extravagantes en los programas, sobre todo si son imposibles de cumplir, pero llaman la atención y te crean fama de partido imaginativo, con ideas.

A Angela Merkel, en cambio, nos la muestran visitando escuelas* y charlando con niños que no la pueden votar y a los que da besos de despedida. Le ha dado un lección de Historia como nos la da a todos en Economía, en silencio y levantando la mano al final si hay alguna pregunta sobre cómo hacer los deberes. "Es la típica señora mayor", dice en su inocencia histórica una de las alumnas preguntadas tras la visita a la escuela de la canciller, a la que ya todos llaman "Angie", como si fuera una vieja canción de los Rolling Stones. Cuando arrasas hay que ser sencilla y dejar las extravagancia para otros. Angela Merkel no ha cambiado de peluquero desde que llegó al poder. ¡Eso es política!


Aquello que eran unos segundos en el informativo sobre Alemania, en cambio, recibe el merecido tratamiento informativo en La Vanguardia, que harta de informar de que Europa no quiere aventuras fraccionarias, se recrea en el titular ("El partido euroescéptico alemán aboga por que España deje el euro excepto Catalunya y País Vasco"**), aunque haya que agradecerle el "excepto. Hace un canto explicativo a este partido al que nadie en Alemania da demasiada importancia y del que señalan su hundimiento en las estimaciones de voto. Explica La Vanguardia:

AfD se autodenominó en su congreso fundacional como partido "eurocrítico" evitando así el término "antieuropeo", aunque uno de sus lemas más aclamados fue entonces "¡Acabemos con el euro!". El partido en realidad apuesta por que se suprima la integración monetaria sin que ello afecte al conjunto de la UE.
Lejos de la extrema derecha y de tendencia liberal, la formación que encabeza Lucke podría entrar en el próximo parlamento alemán y lucha en el mismo espacio electoral que la CDU (democristianos) de la canciller Angela Merkel, con lo que su entrada podría influir en los resultados finales del principal partido alemán, llamado a revalidar la victoria aunque sin tener asegurada la gobernabilidad. Sin embargo, las encuestas todavía no le dan el 5% de los votos para entra la cámara alemana aunque Lucke se muestra optimista. A su modo de ver, el principal problema es que aún no se les conoce "en profundidad".**


¡Qué pena que un partido con tan buenas ideas no llegue al 5%! ¡Es lamentable! Es probable que consiguiera más votos en Cataluña y el País Vasco que en toda Alemania junta, pero Europa es así de generosa, con lo suyo y con lo ajeno. Tienen un "problemilla" con eso de la petición de que los españoles se bajen los sueldos un 30% para seguir en el euro ("llegó a considerar que en España se deberían rebajar los salarios hasta un 30% para que fuera un país realmente competitivo"**), pero eso se arregla dejando de ser españoles y ¡tonto el último! Muerto el perro se acabó la rabia.
Y así está Europa, mientras unos tiran bloques de hormigón otros tiran piedras sobre su tejado o el de los demás.

* "Angela Merkel, profesora de colegio" Euronews 13/08/2013 http://es.euronews.com/2013/08/13/angela-merkel-profesora-de-colegio

** "El partido euroescéptico alemán aboga por que España deje el euro excepto Catalunya y País Vasco" La Vanguardia 20/08/2013 http://www.lavanguardia.com/economia/20130815/54378577472/partido-euroesceptico-aleman-aboga-espana-deje-euro-excepto-catalunya-pais-vasco.html






martes, 21 de mayo de 2013

Eurovisión: ¿austeridad o crecimiento?

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Se lo preguntan en todas las partes del mundo; se lo pregunta Paul Krugman en la ducha; se lo preguntan los enamorados mirándose a los ojos; las parejas enfrentadas al dilema de la natalidad, se lo preguntan también; los modistos para decidir el largo de las faldas; Ferrán Adriá armado con un soplete. Todos, como un coro universal schilleriano, lleno de alegría, camino de las estrellas, se preguntan: ¿austeridad o crecimiento?
Me quedo sorprendido cuando dos de nuestros diarios, El Mundo y El País, rivalizan desde su portadas levantando malsanas especulaciones sobre la legalidad de las canciones ganadora y segunda clasificada. El Mundo recoge que un periódico de Lituania dice que se compraron votos con tarjetas de llamadas para fundirlas votando y que los 234 puntos de Farid Mamyoud son un poco sospechosos. El País, en cambio, apunta un escalón más arriba, a la ganadora, diciendo que la canción es sospechosa del plagio de un extinto grupo holandés. No debe ser muy "sospechosa" cuando han preguntado al líder del grupo holandés y les ha dicho que escuchó la canción y que no percibió nada raro. Si no se ha dado cuenta él, ya me contarán. Pero da igual. Hay que especular. El País aprovecha para ensañarse también con los Morfeos diciendo que su tema también fue sospechoso de plagio. Si fuera cierto, los plagiados callarían.


La canción alemana también fue sospechosa de plagio una temporada, allá por febrero. Si no eres sospechoso, no eres nadie, por lo visto. Los alemanes, que se mosquean rápido con esto y te echan del ministerio, no entienden el puesto de Alemania, el 21, con 18 puntos. Ellos, tan musicales. Aquí media Europa le ha aplicado a Alemania las medidas de austeridad claramente. Los propios alemanes se preguntan si no habrá sido por Angela Merkel que les han votado poco. La prueba es sencilla: que vaya Angela Merkel como representante el año que viene y se comprueba. Los británicos que siempre son un poco euroincordio han titulado en The Independent  "Germans blame Angela Merkel for poor Eurovision Song Contest performance". No creo que le reste votos en las próximas elecciones. En cualquier caso, "austeridad", recortes en las votaciones para Alemania. Su medicina. Deutchland, 18 points. Guasa europea. El diario británico mete el dedo euroescéptico en la herida alemana:

"There's obviously a political situation to keep in mind - I don't want to say 'this was 18 points for Angela Merkel'," said Germany's ARD TV network coordinator Thomas Schreiber. "But we all have to be aware that it wasn't just Cascada up there on stage (being judged) but all of Germany."
Merkel is popular in Germany for her firm position during the euro zone crisis. But she is loathed in parts of Europe for her insisting on painful austerity measures in countries such as Greece, Spain and Italy in exchange for rescue packages.
"It's unexplainable," said ARD expert commentator Peter Urban on Sunday after Cascada singer Natalie Horler was 21st even though German media had touted her as a favourite. More than 8 million Germans watched, a 44 percent market share.
"Is it that people just don't like us?" Urban was asked on ZDF TV. "There's some truth to that," he said.*


Que los alemanes no entiendan que no les voten en el Festival, aunque la canción la firmara el mismísimo Mozart y la interpretara Nina Hagen, entra dentro del eurodesamor, sentimiento nuevo que se ha producido por estas circunstancias tan peculiares en las que nos encontramos. El euroescepticismo va por la vía racional, con datos y esas cosas; el eurodesamor, en cambio, es más sentimental y melancólico. Si los alemanes piensan que los europeos les castigan así, qué decir de nuestro penúltimo puesto —¡gracias, Albania!— con solo 8 puntos.
En el blog ¡Vaya Tele! —que podía llamarse también "Tele marinera"— nos dan una información directa de lo que RTVE opina del asunto eurovisivo, aunque es un poco confuso y habrá que esperar a que lo explique Ana Blanco:

TVE ha confirmado que seguirá formando parte del proyecto europeo de Eurovisión por su vocación de servicio público que tiene como pilares básicos la difusión de la música y el encuentro pacífico de los pueblos. Estos argumentos no parecen lo suficientemente sólidos como para sostener un programa que desde hace unos años se basa en el televoto y que siempre se ha caracterizado por premiar canciones en las que se valoraba no tanto la calidad musical como la afinidad entre países.**


Creo que hace falta un curso de geoestrategia y otro de diplomacia vaticana para poder lidiar con el párrafo, pero se entiende el trasfondo. El problema que se plantea es que sí somos los penúltimos porque la canción era mala, pues pase, ¡qué se le va a hacer!; pero si somos penúltimos por la "afinidad de los pueblos", ya estamos otra vez con los Pirineos de punta. Si Albania nos ha votado por "afinidad", apaga y vámonos, con todas mis simpatías y respetos. La "alianza de civilizaciones" iba por otro lado. Se está convirtiendo en algo muy complicado esto de ser "europeos". Ya no hay nada sencillo en la "eurozona". "Europa, antes muerta que sencilla".


Al menos tenemos el consuelo de que en el caso eurovisivo, entre "austeridad" y "crecimiento", RTVE —y creo que se acierta— ha elegido los recortes sensatos, aunque haya algunos padres que se hayan hecho ilusiones:

TVE anuncia novedades que intentarán rectificar el formato, pero no especifica en qué consistirán. Y sí que han decidido retirarse de Eurojunior por considerar que el programa fomentaba estereotipos no demasiado apropiados para la infancia, pero mantienen la versión tradicional a pesar de los claros indicios de agotamiento del producto.


Como se puede apreciar, aquí se les ha pegado a todos el lenguaje de los políticos. Eso de que van a "rectificar" pero que "no se especifica" en qué consistirá la rectificación, nos suena ya a todos. Lo de retirarse de Eurojunior sí es un auténtico "recorte" y lo de los estereotipos una razón consistente, que luego sale la gente friki. Habrá quien sospeche que el recorte de Eurojunior tiene algo que ver con la Ley Wert y el fracaso escolar o que es una manifestación más del desempleo juvenil, pero creo que no.
Aunque por los resultados finales parezca increíble, España apareció unos días antes como ganadora en la página oficial del Festival durante unos minutos, según cuenta ABC:

«España gana Eurovisión 2013!», decía el gran titular de portada. «España, representada por ESDM con la canción 'Contigo hasta el final', ha ganado el Festival de la canción de Eurovisión. Vea de nuevo la gran final». El error ha permanecido durante varios minutos en la web hasta que finalmente la noticia ha sido eliminada.
Aunque no hay aclaración oficial por parte de la organización, todo parece señalar que se trata de un descuido de sus redactores mientras preparaban piezas de cara a la gran semana «eurovisiva» que arranca esta noche con la primera semifinal.
Pero, ¿podría llegar a ser posible ese titular tras la final de este próximo sábado? Pese a que las casas de apuestas no cuentan con El Sueño de Morfeo, la banda asturiana ha recibido un gran apoyo de los medios suecos y muchos la sitúan junto a otras grandes favoritas del certamen como Dinamarca, Rusia, Ucrania o Noruega.***

Algún chistoso.



. * "Germans blame Angela Merkel for poor Eurovision Song Contest performance" The Independent 20/05/2013 http://www.independent.co.uk/arts-entertainment/music/news/germans-blame-angela-merkel-for-poor-eurovision-song-contest-performance-8623289.html
** "Eurovisión" ¡Vaya Tele! s/f http://www.vayatele.com/programas/variedades/eurovision
*** "España gana el festival de Eurovisión... durante unos minutos" ABC 14/05/2013 http://www.abc.es/eurovision/20130514/abci-eurovision-espana-gana-error-201305140332.html?fb_xd_fragment&utm_source=abc.es&utm_medium=modulo-sugerido&utm_content=noticia-AB&utm_campaign=outbrain=obinsite