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domingo, 9 de noviembre de 2025

JD Vance y su conflicto religioso sentimental

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Si hace unos días hablábamos aquí sobre el peso de lo religioso en la política norteamericana, hoy leemos en el Independent en español los problemas a que se enfrenta el vicepresidente JD Vance, casado con una mujer de religión hindú.

En el reportaje se nos indica que cuando se conocieron ambos en la Facultad de Derecho de Yale eran poco religiosos en sus campos respectivos, más bien eran "ateos o agnósticos"* Pero este estado ha pasado a ser crítico en la política norteamericana y objeto de atención. Vance era, por decirlo así, agnóstico, pero de raíz judía hasta que en 2018 decidió convertirse a la fe cristiana en el catolicismo.

La cuestión sobre su matrimonio interreligioso se ha suscitado durante un discurso para Turning Point. Recordemos que Turning Point es la organización universitaria de ultraderecha fundada por los Estados Unidos por el asesinado recientemente en atentado Charlie Kirk. El contexto es importante porque fue allí donde le preguntaron por ese matrimonio interreligioso.

En el artículo se nos explica:

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, dijo recientemente ante una abarrotada arena universitaria que espera que su esposa hindú se convierta algún día al cristianismo, subrayando los desafíos, profundamente sensibles, que enfrentan las parejas interreligiosas.

Expertos que han asesorado a cientos de parejas que no comparten creencias religiosas dicen que la clave es el respeto por las tradiciones de fe de cada uno y tener diálogos honestos sobre cómo criar a sus hijos. La mayoría está de acuerdo en que presionar o incluso esperar que el otro se convierta podría resultar perjudicial para una relación, y más aún para una pareja en el ámbito público.

“Respetar a tu pareja y todo lo que aporta al matrimonio —cada parte de su identidad— es fundamental para el tipo de honestidad que necesitas tener en un matrimonio”, afirmó Susan Katz Miller, autora del libro “Being Both: Embracing Two Religions in One Interfaith Family” (“Ser ambos: abrazar dos religiones en una familia interreligiosa”).

“Tener intenciones ocultas no suele llevar al éxito”, expresó.

Vance, quien se convirtió al catolicismo cinco años después de casarse con Usha Chilukuri Vance, compartió sus esperanzas sobre la conversión de su consorte mientras respondía preguntas en un evento de Turning Point USA en la Universidad de Mississippi. Una mujer preguntó cómo él y su esposa crían a sus hijos sin darles la sensación de que su religión prevalece sobre las creencias de ella.

”¿Espero que algún día ella se sienta conmovida de alguna forma por lo que me conmovió en la iglesia? Sí, honestamente, lo deseo, porque creo en el Evangelio cristiano, y espero que, en el futuro, mi esposa llegue a verlo de la misma manera”, dijo el vicepresidente. “Pero si no lo hace, entonces Dios dice que todos tenemos libre albedrío, y para mí, eso no es un problema”.*


Puede que no sea un problema para él, que en su vida ha navegado del ateísmo al judaísmo y (por ahora) al cristianismo, pero sí lo es evidentemente para quienes le hacen la pregunta. Los hijos de Vance están bautizados y uno de ellos ya ha hecho la primera comunión, que ya es también un tipo de respuesta a lo que le estuvieron preguntando. Lo que haga con sus hijos (y de su esposa) pasa a ser relevante para sus votantes, preocupados por las almas de la familia.

La cuestión de la religión está adquiriendo cada vez más peso en un estado que avanza hacia el fundamentalismo, con la religión en primer término como elemento clarificador. Vance "vio la luz", garantizándose la vida eterna y un lugar un poco más importante en el poder de los USA. La idea de que le gustaría que su esposa se "convirtiera" para así tener garantizado estar juntos la vida eterna no deja de ser un chiste romántico-religioso.


No sabemos si JD Vance ascenderá hasta el cielo, solo o acompañado, pero sí sabemos que ha ascendido hasta la vicepresidencia de los Estados Unidos y está tocando al dios Trump, que ya es bastante. Lo que pueda complicarle su matrimonio depende de lo que ponga en la balanza como prioritario.

El peso de lo religioso (mejor de lo "cristiano") como garantía de que se cumplirán los designios divinos para los Estados Unidos, el pueblo elegido, es cada vez más visible y constituye una presión importante. Lo religioso se ha ido convirtiendo en garantía esencial para conseguir el voto.

Las palabras de Donald Trump amenazando con invadir Nigeria si no se pone freno a las "matanzas de cristianos" cometidas por grupos fundamentalistas islámicos es un signo de cómo desde la presidencia se quiere transmitir esa idea de defensa de la religión, que después se traducirá en votos y donaciones.

Vance intenta defender la idea de que sería feliz si su pareja abandonara sus creencias (o ausencia de ellas) para unirse a la fe verdadera, la que garantiza la vida eterna, según dice. Lógicamente, le tienen atrapado porque es una forma de decir que aquello en lo que pueda creer su esposa es un error. Como prueba de su fe ha convertido a sus hijos, que es la garantía mínima que le piden. Hay algo que impide votar a un impío en las urnas.

La  elección de un musulmán para la alcaldía de Nueva York ha sido un duro golpe para los republicanos fundamentalistas, porque solo les queda acogerse al "Dios sabe lo que hace" aunque ellos no lo entiendan. Trump aprovecha las derrotas republicanas para confirmar que su nombre en las papeletas es lo que Dios quiere. Lo dice como estrategia y confirmación: él gana, los otros no.

Vance es uno de los firmes candidatos a ls "sucesión" de Donald Trump. ¿Es esto un anticipo de lo que le queda por delante? ¿No es el candidato de todos?

La prensa en India se pregunta porqué debe ser ella la que cambie de religión. La respuesta es clara y está sobre la mesa: a ella no es a quien votan, pero sí pueden dejar de hacerlo a su marido. A la cuestión religiosa se la añade otra que va con ella: el machismo. Si Vance no es capaz de "poner orden" en su casa, ¿cómo va a ponerlo en los Estados Unidos?

La visita a Turning Point de JD Vance ha podido ser incómoda. La política fanática quiere claridad y contundencia. ¿Se habrán quedado contentos? Lo que es evidente es que lo religioso en cualquiera de sus versiones está cada vez más presente en la vida política norteamericana.  El problema es que no se ve como libertad, sino como condición. Puede que JD Vance se quede sin ambas cosas.


* Deepa Bharath "Vicepresidente de EEUU genera debate sobre el matrimonio interreligioso" Independet en Español 8/11/2025 https://www.independentespanol.com/noticias/vicepresidente-de-eeuu-genera-debate-sobre-el-matrimonio-interreligioso-b2861523.html

jueves, 6 de noviembre de 2025

Trump fundamentalista

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Trump ya está calentando el ambiente tras su fracaso en Nueva York, donde había apoyado a un demócrata que se presentaba como "independiente", asumiendo que quien le ganó en la nominación era "demasiado radical" para los demócratas. La Historia pondrá a Cuomo en su sitio.

El caso no es menor y nos muestra que los tentáculos de Trump y los que le cubren en la sombra, llegan también hasta los demócratas. El mecanismo es sencillo: el otro, el rival, es algo más que eso; es anti americano, comunista, árabe, un peligro público. Tan es así, nos dice, que los propios demócratas rechazan al recién elegido alcalde de Nueva York, un peligro para América, un obstáculo contra la nueva grandeza. En RTVE.es leemos:

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha calificado a Miami como un "refugio" para quienes "escapen del régimen comunista" en Nueva York tras la elección de Zohran Mamdani como alcalde de la ciudad. Trump ha ido un paso más y ha acusado a los demócratas de querer convertir al país en Cuba o Venezuela.

"Ahora los demócratas son tan extremos, que Miami pronto se convertirá en refugio para quienes están huyendo del comunismo en Nueva York. Huyen, huyen. ¿Dónde vives? En Nueva York, pero estoy tratando de irme porque no quiero vivir en un régimen comunista", ha declarado el mandatario en el America Business Forum (ABF).

Trump ha reconocido que "Estados Unidos perdió un poquito de soberanía anoche en Nueva York" con la elección de Mamdani, que se identifica como demócrata socialista y que ha hecho historia al ser el primer musulmán y el más joven (34 años) en ser elegido alcalde de la mayor ciudad del país. Aun así, Trump ha asegurado que quiere que "Nueva York tenga éxito" y ha propuesto ofrecer ayuda estadounidense a Zohran Mamdani: "Lo ayudaremos, tal vez un poco".*


Este ataque radicalizado es claramente una estrategia que puede llevarle muy lejos en sus afirmaciones y especulaciones sobre los rivales. Conforme se vaya sintiendo presionado, Trump irá avanzando en la idea del peligro demócrata en Nueva York y quién sabe hasta dónde puede llegar.

Debemos esperar que está estrategia se intensifique hasta llegar al punto de "riesgo nacional". Si la "violencia" ha sido la excusa para ordenar prácticamente la toma de ciudades que quedan bajo el control militar de sus calles y son impuestos dirigentes que la van a pacificar, el caso de Nueva York con Zohran Mamdani puede ofrecerle un buen escaparate para avanzar en un control del país a golpe de "necesidad". Trump se puede ofrecer así como "salvador", como ejecutor de su deber mesiánico llevando al país por el buen camino.

En esta estrategia cuadra la amenaza reciente a Nigeria, un peldaño más, al proclamarse "defensor de los cristianos" y amenazar con la invasión si el gobierno del país no "frena la matanza de cristianos" a manos de los grupos fundamentalistas islámicos, grupos  terroristas del lugar.

Hoy las amenazas son a Venezuela, que se resuelven en los ataques a las lanchas acusadas de narcotráfico y las deportaciones. Trump lo justifica todo en la defensa de Estados Unidos, por lo que no se aplican los tratados internacionales, que la política norteamericana presenta como intentos de reducir el poder de América. Con las amenazas vertidas hace unos días contra Nigeria, Trump da un paso estratégico más: la defensa del cristianismo, otro tema esencial en la constitución de la ultraderecha evangélica que le sostiene.

No debemos pensar en un "cristianismo" desde una perspectiva "extra americana", sino ese peligroso fundamentalismo que considera a los Estados Unidos el nuevo pueblo "elegido". Estados Unidos no solo tiene la fuerza militar, sino la "fuerza moral" que les da esa elección. Eso le une con Netanyahu y su creencia en la designación como "pueblo de Dios" y el derecho al territorio "entregado", la "tierra prometida" y ahora "robada" por los palestinos.

Basta con conocer por encima el gran peso de la ultraderecha en los Estados Unidos para comprender que las estrategias de Trump buscan la conversión de la política en "destino", en algo que ya está escrito y que él debe, humildemente, aceptar y cumplir.

El mundo es un caos que él debe ordenar, en el nombre de Dios. Pensar que esto es solo una locura —que lo es— es ignorar el poder cultural, económico y electoral que ha ido adquiriendo esa ultraderecha, ahora exportado a parte del mundo, incluida Europa (e incluida España). La agenda negacionista, en todas sus variantes, del cambio climático a la igualdad de los sexos, ofrece ese respaldo a las acciones que se puedan realizar, una justificación en el fundamentalismo.

Creo que Trump irá realizando acciones de "prueba" para comprobar el respaldo y los límites hasta dónde puede llegar. Le sirven para perfilarse como "necesidad" frente a un mundo que tiende al caos y rechaza el mensaje bíblico, lo que Dios enseñó al hombre y que hoy se incumple poniendo al frente de Nueva York a un musulmán comunista. "Estados Unidos", ha dicho, "perdió ayer un poco de soberanía". La estrategia está en marcha. 

* "Trump califica Miami como un "refugio" para "escapar del régimen comunista de Nueva York" tras la victoria de Mamdani" RTVE.es 5/11/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251105/trump-estados-unidos-nueva-york-elecciones-democratas/16802792.shtml

lunes, 6 de octubre de 2025

Las mujeres afganas desconectadas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Nos fijamos en muchas partes del mundo que sufren todo tipo de calamidades, naturales o humanas, pero se nos acaban pasando algunos grandes dramas que quedan enterrados por la ausencia de titulares, por el ejercicio sistemático de la crueldad.

Insistimos siempre que aparece alguna información sobre la situación de las mujeres del Afganistán de los talibanes en que no debemos olvidarlas. No hay que permitir que las rutinas del aplastamiento continuo nos hagan dejar de percibir lo que está ocurriendo allí con el consentimiento de un Occidente que dejó al país abandonado a su suerte después de veinte años de ocupación. La libertad que trajo la ocupación para las mujeres se transformó rápidamente en represión sin que se hiciera nada por evitarlo. Se prefirió creer las mentiras de los talibanes a pensar en las consecuencias de la salida. Todo fue una estrategia medida para el ahorro del coste de tener ocupado el país.

Se dejaron abandonados a su suerte a los que habían colaborado con los ocupantes, como ocurrió con los traductores (incluidos los de español), pero sobre todo a la mitad del país, a las mujeres, convertidas en obsesión de los talibanes.

En RTVE.es, Anna Bosch nos hace un recordatorio de lo ocurrido en estos infernales cuatro años desde que se abandonó el país. El corte de Internet, nos dice, lo han sufrido especialmente las mujeres para las que la conexión es una herramienta vital para soportar ese encierro en vida que padecen. La sospechas sobre la desconexión recaen sobre el régimen y que el corte haya estado motivado por censuras. Habrían atacado un punto sensible, el lazo que las une y conecta con el exterior.

Nos resume Anna Bosch lo ocurrido en estos años: 

Hace cuatro años, cuando los ejércitos occidentales se retiraron de manera caótica de Afganistán después de 20 años de ocupación, los talibán retomaron el poder con una campaña de imagen en la que aseguraban que no eran los talibán de los años 90, que, por decirlo de alguna manera, eran más modernos, más acordes con los tiempos. "Nuestra ideología y nuestras creencias son las mismas que las de entonces, porque al fin y al cabo somos musulmanes. Pero hay un cambio, tenemos más experiencia y una perspectiva diferente", dijo el portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujahid, en su primera comparecencia ante los medios.

Prometieron respetar los derechos de las mujeres y la libertad de información. "Permitiremos que las mujeres trabajen y estudien", dijeron. Era agosto de 2021 y en la continuación del titular estaba la trampa, "las mujeres serán muy activas en la sociedad, pero dentro del marco del islam". El islam, siempre según lo interpretan ellos.

En estos cuatro años, poco a poco, prohibición a prohibición, han ido eliminando derechos para las mujeres: prohibido estudiar a partir de los 12 años, cuando se considera que dejan de ser "niñas". Prohibido salir a la calle solas, prohibida la educación secundaria y superior y prohibido trabajar. Prohibición de viajar más de 72 kilómetros o entrar en un centro sanitario si no van acompañadas por un hombre. La ONU ha registrado casos de médicos a quienes se les ha impedido tratar a una mujer porque no iba acompañada de un hombre. Y más prohibiciones: a estar en muchos espacios públicos y a hablar en público. Tampoco permiten leer libros escritos por mujeres, aunque sea un tratado sobre química, los retiraron de la universidad.*


El reciente terremoto ocurrido en Afganistán llevó brevemente a los titulares los casos de mujeres que no podían ser atendidas por varones sin estar presentes los familiares. De esta forma las bajas se cebaron en ellas, abandonadas a su suerte, sepultadas o heridas. Nadie podía "tocarlas". Es la crueldad del absurdo.

Todo lo que describe Anna Bosch en el último párrafo pertenece a la ortodoxia del fundamentalismo islámico, el mayor enemigo de los propios musulmanes, especialmente de las mujeres, que están sometidas a la vigilancia de padres primero y después de maridos e hijos varones. Es lo que Bosch llama el "marco del islam", que más que marco es cárcel, un sistema que permite a cada varón ser un dictador de su espacio familiar.

Hemos contado aquí muchos casos de esa forma de entender lo islámico desde el fundamentalismo, algo que afecta a todas las facetas de la vida, desde las barbas y el vestido hasta la prohibición de alejarse esos 72 kilómetros, una forma heredada de medir una jornada recorrida por un camello.

Nadie hace nada por Afganistán, por sus mujeres. Hay que potenciar sus redes de contactos, ayudarlas en sus estudios clandestinos, acogerlas, entre otras muchas causas, porque somos directamente responsables. Invadir un país y cambiar su forma de vida puede suponer una mejora siempre y cuando no los dejes tirados después y se lo cedas gustoso a los primeros que estaban allí, los talibanes y su barbarie.

Hay formas humanas del islam, como demostró la Primavera Árabe donde se dejó germinar. En muchos otros casos se permitió a dictadores seguir porque tenían alianzas con países occidentales. Eso era mejor que la incertidumbre, pensaban. Las consecuencias las estamos viendo.

Los párrafos finales del texto de Bosch citan a la afgana Nadia Ghulam, la activista asentada en España y que trata de mantener visible el drama de las mujeres afganas:

Termino como empecé, con el testimonio y la autoridad moral de Nadia Ghulam: "Lo que de verdad les asusta es la libertad. Les asusta que una chica pueda leer, que un chico pueda preguntar, que un ciudadano pueda denunciar una injusticia. Les asusta que el mundo sepa lo que de verdad ocurre en Afganistán. Hoy más que nunca hay que escuchar y amplificar las voces de los afganos, y sobre todo, de las mujeres y los jóvenes. Si los talibán cortan internet, nosotros tenemos que ser su conexión con el mundo. Cortando internet no apagarán la verdad. Algunos compatriotas en el exilio dicen que sin internet Afganistán será una nueva Corea del Norte. Pero es mucho peor. En Corea del Norte las chicas aún pueden estudiar, pueden trabajar, pueden aspirar, a pesar de todo, a una vida distinta. Sin internet ni información, Afganistán se hunde en el agujero negro más profundo de la historia".*

La idea de libertad es la que nos define en lo personal y en lo social. Sus enemigos tratan de cortarla porque saben que es el camino que  lleva a la destrucción del dogma, que es lo contrario de la libertad. No es casual que en las sociedades más fundamentalistas sean las mujeres el objetivo. Saben que es allí donde anida el deseo de ser libres en todos los niveles, del personal al familiar y social. Impedir la educación incide en el punto básico; impedir leer, relacionarse, etc. es una muestra de ese fondo autoritario que se tambalea cuando la gente comienza a pensar libremente. Por eso los fundamentalistas convierten a cada varón en un dictador; les dan un poder que les hace sentirse por encima aunque la altura sea poca y engañosa.

De nuevo, ¡no olvidemos a las mujeres afganas! 


* Anna Bosch "Afganistán: internet es la última esperanza para las mujeres, cortarlo es cerrarles la única ventana al exterior" RTVE.es 4/10/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251004/afganistan-internet-unica-esperanza-mujeres-cerrar-ventana-exterior/16752616.shtml

sábado, 15 de marzo de 2025

La intensificación de la vigilancia de las mujeres en Irán

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Si repetimos con frecuencia que no hay que olvidar a las mujeres afganas en sus luchas contra un sistema que las envuelve y trata de anularlas, el caso de las mujeres iraníes no le va a la zaga.

Es otro ejemplo más de cómo el sistema "virtuoso" trata de normalizar su opresión milenaria sobre las mujeres. Los sistemas que hacen de la opresión de las mujeres una "virtud" usan y abusan de sus poderes como forma de imposición, de vigilancia continua, lo que les permite su supervivencia destruyendo la idea de individualidad, que entienden es la base de la resistencia. Al normalizarse el modelo definido, la resistencia sirve como una forma de detección de aquellos que no lo aceptan.

En la BBC podemos leer el artículo, con fundamento en un informe de Naciones Unidas, firmado por Imogen Foulkes y Tom McArthur, con el siguiente titular sobre cómo va esta lucha: "Iran using drones and apps to enforce women's dress code"*. Se nos explica en el comienzo del texto que 

Iran is using drones and intrusive digital technology to crush dissent, especially among women who refuse to obey the Islamic republic's strict dress code, the United Nations has said.

Investigators say Iranian security officials are using a strategy of "state-sponsored vigilantism" to encourage people to use specialist phone apps to report women for alleged dress code violations in private vehicles such as taxis and ambulances.

Their new report also highlights the increasing use of drones and security cameras to monitor hijab compliance in Tehran and in southern Iran.

For women who defy the laws, or protest against them, the consequences are severe – arrest, beating, and even rape in custody.

 

[trad Google] Irán está utilizando drones y tecnología digital intrusiva para aplastar la disidencia, especialmente entre las mujeres que se niegan a obedecer el estricto código de vestimenta de la república islámica, dijo Naciones Unidas. 

Los investigadores dicen que los funcionarios de seguridad iraníes están utilizando una estrategia de "vigilantismo patrocinado por el Estado" para alentar a la gente a utilizar aplicaciones telefónicas especializadas para denunciar a las mujeres por presuntas violaciones del código de vestimenta en vehículos privados como taxis y ambulancias.

Su nuevo informe también destaca el uso creciente de drones y cámaras de seguridad para monitorear el cumplimiento del hijab en Teherán y el sur de Irán.

Para las mujeres que desafían las leyes o protestan contra ellas, las consecuencias son severas: arresto, palizas e incluso violación bajo custodia.

El uso de la tecnología para el control "virtuoso" de las mujeres se presenta como una acción necesaria para "salvar" la perfección del sistema, su ajuste a la Ley Divina, que es la que el sistema dice seguir. Todo el sistema se sostiene y justifica sobre esta premisa de la "divinidad" a la que se accede por revelación y transmisión de la palabra revelada, que es de obligado cumplimiento. No hacerlo es ir contra la divinidad, por lo que se justifica la represión y la unilateralidad del mensaje, cuya interpretación queda en manos de los auto erigidos como "guardianes", como vigilantes de la ortodoxia.

Si estos vigilantes ceden, transigen o no aplican las órdenes divinas, los modos de vida derivados, etc. se hacen responsables y puede surgir una facción que les acuse de "debilidad" o peor de "traición", por lo que pueden perder sus privilegios de vigilantes.

La noticia de la BBC nos muestra cómo el control debe usar todos los recursos a su alcance para mostrar su eficiencia en la vigilancia. A nadie se le escapará que la función de esos drones no está selectiva como para vigilar solo a las mujeres para evitar "incumplimientos". Es característico de la dictaduras extremas convertir a la mitad de la población en vigilante de la otra mitad, algo que ocurre cola aplicación de las denuncias, una herramienta de acción inmediata de denuncia.

La denuncia resultado de la vigilancia es un mecanismo clásico de las dictaduras para asegurarse la penetración social y la supervivencia de los principios. Las denuncias sirven para medir el grado de estabilidad de la dictadura. Muchas denuncias aseguran la pervivencia de los principios sobre los que la dictadura se asienta. Si, por el contrario, estas decaen, es señal de debilidad, de relajación de los principios y con ello del debilitamiento del poder.

¿Son todos estos mecanismos de vigilancia un síntoma del debilitamiento de los poderes dictatoriales, de la resistencia frente a ellos? Pudiera ser. Quizá esta vigilancia confirme que el grado de desafío que las mujeres muestran frente a la dictadura religiosa está aumentando. La vigilancia frente a la resistencia de las mujeres, se nos dice, está en la aplicación tecnológica, pero también se nos habla de palizas, encierros y violaciones en grupo a las mujeres. Es la cara tradicional de la represión contra las mujeres, el intento de destruirlas física y mentalmente, de dejarlas "marcadas" social y personalmente.

Las mujeres iraníes —como ocurre con las mujeres afganas y en algunos otros países con implantación del fundamentalismo— son las que encabezan la resistencia porque su programa es vital, se cimenta en el deseo de ser ellas mismas, de poder elegir un futuro libremente, de elegir su formación, sus lecturas, sus hábitos Y eso es lo que fundamentalismo religioso no quiere pues supone el cuestionamiento personal de lo que se muestra como obediencia ciega a la ley divina.

Las dictaduras de mentalidad vieja no tienen reparos en usar los nuevos avances tecnológicos para la represión. 

 

* Imogen Foulkes & Tom McArthur "Iran using drones and apps to enforce women's dress code" BBC 14/03/2025 https://www.bbc.com/news/articles/c0kg15jkpdeo

domingo, 9 de marzo de 2025

No olvidemos a las mujeres afganas 2025

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

De nuevo repetimos un grito "¡no olvidemos a las mujeres afganas!". La situación en que se las dejó tras el abandono del país ha sido uno de los mayores crímenes de irresponsabilidad cometidos hasta el momento, un anticipo de lo que están siendo las actuales políticas norteamericanas.

Tenemos las terribles imágenes de los aviones despegando con miles de personas intentando agarrarse, subirse al fuselaje, caer... por la desesperación de quedar en manos de los talibanes, tal como ocurrió. Recuerdo el caso de los traductores, de los que habían servido como tales a los ejércitos, incluido el español, que imploraban por ser llevados a otros países ante el temor cierto de ser asesinados. Algunos lo lograron, pero muchos otros quedaron a su suerte, su destino en manos de los talibanes. Pero lo que era un riesgo para los hombres, se convirtió en prisión y castigo para todas las mujeres afganas, solo por el hecho de serlo.

Entre las múltiples quejas, reclamaciones de derechos, datos, etc. que el 8-M nos ha dejado en los medios, me quedo con la carta de una joven afgana intentando que su voz sea escuchada, que este monumental drama llegue a los oídos de las más personas posibles, que no sean olvidadas.

La carta la firma Qahira Faquiri y se publica en RTVE.es el 9-M porque para este drama no hay día especial, sino que cualquiera de ellos es bueno para tratar de romper el silencio avergonzado por la situación de abandono de un país en manos de fundamentalistas que tienen en la mujer el objeto central de su obsesión.

En la carta, que lleva por título  "Un grito desde mi tierra silenciada: la voz de las mujeres de Afganistán ", se nos dice la terrible verdad de su situación:

En esta tierra, las niñas no son castigadas por los crímenes que han cometido, sino por lo que otros consideran "pecado". Aquí, las niñas son tratadas como mercancía antes de saber lo que significa ser niña. A una edad en la que aún no comprenden el sentido de la vida, sus nombres son escritos en un papel y entregados a manos que no les brindan refugio, sino prisión.

Son vendidas, intercambiadas, marcadas, sin que siquiera sepan cuál es su crimen, salvo el haber nacido niña. Matrimonios forzados, tradiciones que se han encadenado y un trato que se llama "destino". Y si alguna de ellas se levanta, dice que no quiere este destino y lucha, ¿qué sucede entonces? Entonces la llaman rebelde, desafiante y no solo no escuchan sus lágrimas y súplicas, sino que las callan con azotes.*


Los regímenes fundamentalistas, como es el de Afganistán, tienen una especial animadversión hacia la mujer. La explicación es religiosa inicialmente —la mujer es el origen de la desobediencia, de todo pecado, tienta al hombre, etc.— pero también porque es un elemento asequible, fácil de controlar. Sin más objetivos en la vida, el control de las mujeres permite hacer creer que "todo" funciona y hace sentir "poder"

Sobre este control, como bien señala la carta de la joven afgana, es posible construir una estructura social que deja las cosas claras: la mujer es el elemento que permite las operaciones que aseguran las relaciones sociales mediante el matrimonio. Para ello es preciso entregar una "mujer producto" inculta, sumisa y virgen. Por esto la vigilancia debe ser constante antes y después, solo se cambia de vigilantes.

El silencio es la faceta exterior que asegura la incomunicación absoluta. La mujer no debe tener más fuentes de relación que las que se le establecen para garantizar la ausencia de influencia. Introducirla en un burka es convertirla en un ser anónimo, no diferenciable, una portadora de su propia cárcel oscura.

¿Qué clase de ser humano resulta de estas operaciones de anulación?

En esta tierra, las mujeres tienen derecho a vivir, pero no a vivir plenamente. Tienen derecho a respirar, pero no a soñar. Las quieren, pero no por sus sueños, ni por sus pensamientos, sino para que se sienten en un rincón, en una sombra, y nunca se levanten.

Aquí, las heridas que se infligen en el alma de las mujeres son tan profundas que no pueden verse y son tan pesadas que no deberían ignorarse.

Nosotras somos esas chicas a quienes les cerraron las puertas de la escuela, pero nunca se cerrarán las puertas de nuestros corazones al futuro.* 

Es esa capacidad de resistencia lo que convierte a la mujer afgana en admirable. Saben que es una lucha por anularlas y que la respuesta debe ser salir del silencio y la oscuridad en la que se les obliga a vivir. Por eso es importante la solidaridad que les dé visibilidad fuera porque la de dentro se les niega. Hay que hacerlas visibles, que se sientan con aliento, que sufrimiento importa.

Con su represión, las mujeres afganas crecen con ilusiones, con sueños. No las están venciendo, sino, por contra, hacer que sean ellas las que saquen fuerza de su represión.

En la carta podemos leer al final:

El mundo puede habernos olvidado, pero en nuestros corazones siempre hay una llama de esperanza que nunca se apaga.

Somos mujeres que, lejos de debilitarnos, nos hacemos más fuertes con las dificultades. Hemos soportado dolores que ninguna palabra puede describir, pero sabemos que llegará el día en que el mundo conocerá nuestro sufrimiento.

El día en que tomaremos lo que es nuestro, no con súplicas, sino con la fuerza de nuestra resistencia. No tememos a nada, porque creemos que llegaremos a lo que merecemos.

El mundo de hoy puede habernos cerrado los ojos, pero nuestro mañana estará lleno de luz; porque somos mujeres que nunca dejaremos de luchar y, al final, alcanzaremos todos nuestros sueños.*

 Por eso es importante, esencial no olvidar, recoger sus palabras, las únicas posibilidades que tienen de manifestar sus sueños e ilusiones, la verbalización de un futuro que pueda ser llamado así.

¡No olvidemos a las mujeres afganas! Desde aquí nuestro apoyo y admiración.

* QAHIRA FAQIRI "Carta de una afgana Un grito desde mi tierra silenciada: la voz de las mujeres de Afganistán" RTVE.es 9/03/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250309/grito-desde-tierra-silenciada-voz-mujeres-afganistan/16481980.shtml

viernes, 8 de noviembre de 2024

Trump y el plan divino

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En las democracias uno gana porque le votan. Atrás quedan los designios divinos, los derechos de cuna y cualquier otro método de sustracción del derecho a decir quién te gobierna.

Ha sido un tópico durante mucho tiempo decir que "Hitler fue elegido democráticamente". Con esto se hacía referencia a que la democracia es algo más que lo que pasa en las urnas el día de votación, que las cosas se pueden torcer, que puede llegar, como decíamos el otro día, el "gran demagogo" que los clásicos temían, el seductor masivo que nos convenza de que las cosas no son como las vemos o, incluso, pedirnos que dejemos de ver.

Leo en RTVE.es  las declaraciones de un Trump eufórico:

"Dios me salvó la vida por una razón. Esa razón era salvar a nuestro país y devolverle la grandeza a Estados Unidos. Ahora vamos a cumplir esa misión juntos", ha dicho en referencia al disparo que recibió en julio en un acto de campaña.*

Esto es mesianismo en estado puro, volver a la "voluntad divina", con una falta de pudor obscena. Desde el punto de vista político, es un retroceso de siglos. Algunos podrán pensar que todo es "retórica", pero el problema con Trump es que lo cree sinceramente. Quizá sea el único aspecto divino en el que cree, aunque venda biblias si lo cree conveniente para sus fines.

El problema —una vez más— es la eficacia del discurso, el hecho de que nos haga ver las pulgas del circo (véase ayer), es decir, el problema son los que viven realmente la fantasía del "destino manifiesto", por un lado, y de la "elección divina" de Trump como salvador iluminado. Así pueblo y mesías se complementar en un mismo destino que el resto del mundo ve asombrado porque sabe que le afectará directa o indirectamente.

Mientras algunos echan las culpas a los demócratas y a la tardanza de Biden en dejar paso a Kamala Harris —algo de cierto hay—, otros ponen el foco en el retroceso social y cultural de la democracia, algo que apunta más allá de los Estados Unidos, pero que puede que tenga su foco allí por motivos obvios. No es fácil influir en un país tan cerrado a otras culturas como son los Estados Unidos. Es más fácil para ellos influir que ser influidos. La cobertura a la extrema derecha populista en un hecho.

Lo que era considerado una "nación de naciones" ha dado el salto del "país de las oportunidades" a declarar el inmigración como una epidemia dañina de criminales. Al proteccionismo extremo se le añade una segunda consideración mesiánica: los Estados Unidos reinan. De nuevo la pregunta de Trump: ¿de qué sirve el poder si no se utiliza?

La época anterior de Trump fue la del deshacer de alianzas internacionales. Se consideraban como trampas limitadoras de un poder americano. ¿Por qué dejar que otros puedan decidir lo que se puede o no hacer cuando tú puedes imponer a los otros tu poderosa voluntad? Este ha sido uno de los mensajes que han calado hondo. Es lo que significa realmente "hacer grande a América otra vez", sacudirse el yugo de los débiles.

Parte de eso es lo que Europa teme. Las declaraciones ayer mismo de Macron sobre que Europa tiene que defenderse por ella misma y no depender de los Estados Unidos va por ese camino. Ya lo vivimos y no queremos volverlo a vivir. Europa no puede depender de una charla entre Trump y Putin.

Pero la selección divina de Trump tiene muchos más problemas. Los tiene para la democracia misma en Norteamérica. Es un retroceso. Trump no es un político al uso, es sobre todo un ideólogo antidemocrático, subversivo en su intención. Alguien que dice que "no puede perder" o que "Dios le salvó para salvar a América" no transmite los valores de la democracia sino del mesianismo autoritario.

La degradación del estado democrático es manifiesta. Estados Unidos, cuyas doctrinas sobre su carácter de "pueblo elegido", con teorías sobre la inspiración divina de su constitución, etc. no necesitaba para agravar esto unas dosis mayores de "profetismo" como las que supone Trump. El reelegido presidente es "solo" la cumbre de una pirámide construida con ideas retrógradas desde su base, ideas expansivas y que han transformado la forma de pensar creando los cimientos de la aceptación de lo que Trump verbaliza y representa.

The New York Times

Trump habla de salvar al pueblo, que es algo que va mas allá de "salvar la economía" u otras fórmulas habituales en la política. Habla de "salvar al pueblo". Lo salvará de los inmigrantes, de la dependencia parasitaria de otros países, del crecimiento industrial y tecnológico de China, etc. por lo que sus medidas serán vistas como parte de ese destino que Dios les ha marcado.

Los datos de esta década pasada alertaban de un retroceso de la Ciencia y un avance de los mitos religiosos. Es un mundo de "elegidos", de "designios divinos", de "resistencias a los planes de Dios", etc. El retroceso ha pillado a los demócratas a siglos de los republicanos, en una América en retroceso acelerado. Trump no avanza hacia una modernidad, sino a un especio mental de prejuicios, donde el paraíso intuido se enfrenta a ese infierno agresivo que hace peligrar su estado. "Hacer grande a América" es retomar es extraño paraíso dibujado por seres grotescos como Elon Musk o el antivacunas Kennedy, que será puesto al frente de la Sanidad, según nos dicen.

Durante el primer mandato, ya hubo dimisiones continuas de asesores que intentaban evitar los destrozos de Trump. Esta vez el plan es otro y nos dicen que el futuro presidente se está rodeando de un núcleo más duro, dispuesto a "arreglar" el país, a "sanarlo".

La euforia de Trump es un peligro para el mundo y, en especial, para los propios Estados Unidos que pierde su referencia democrática y se adentra en un peligroso misticismo personalista. El pueblo elegido y su mesías están en marcha. 

Ya hay otro fundamentalismo sobre el planeta. 

* Laura Gómez Díaz "Trump promete "sanar al país" y celebra su victoria con sus partidarios: "¡Mirad lo que hemos hecho!"" RTVE.es 6/11/2024 https://www.rtve.es/noticias/20241106/trump-celebra-victoria-elecciones-eeuu-estados-unidos/16318068.shtml

domingo, 25 de agosto de 2024

Silenciosas e invisibles, las mujeres afganas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Se quejaba hace unos días la periodista Almudena Ariza en un tuit del silencio e indiferencia que rodea a la situación de la mujer en Afganistán. Desde que se les dio el poder a los talibanes, las decisiones de estos retrógrados terroristas oficiales no han dejado de escandalizar por su rotundidad. Los talibanes son una puerta abierta al horror con un objetivo preciso: las mujeres. Son la encarnación de algo que no debería existir, que no representa religión sino cárcel moral y real, una condena absoluta.

Los talibanes son la demostración de los orígenes patriarcales de las religiones, de su terror disfrazado de virtud. Mientras otras han conseguido espiritualizarse y humanizarse, el islam de los talibanes es un anacronismo contra el tiempo y la historia, es una gigantesca farsa autoritaria que no merece ser respetada ni por las personas que dentro del islam han entendido que la virtud y el pecado son otra cosa.

En RTVE.es leemos las nuevas medidas desarrolladas en su carrera por lograr el paraíso en la Tierra:

"De acuerdo con esta ley, el Ministerio -para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio- está obligado a ordenar el bien y prohibir el mal (...) y también es responsable de la paz y la fraternidad entre la gente", ha indicado el portavoz del Ministerio de Justicia, Barkatullah Rasooli, en una declaración publicada este viernes por el canal afgano Tolo News.

En el artículo que se refiere al hiyab, la norma establece como necesario que las mujeres se cubran el rostro y el cuerpo para evitar "causar tentación", y evitar el sonido en público o de la voz en alto de mujeres, incluyendo cantar, recitar, o hablar frente a micrófonos, ya que se considera falta de "modestia". Asimismo prohíbe a los conductores transportar mujeres adultas sin un tutor masculino legal.

"La implementación de la sharia y el hiyab es nuestra línea roja. No podemos negociar con nadie sobre estos asuntos", ha dicho en una reunión con las autoridades el ministro de la Virtud y el Vicio, Mohammad Khalid Hanafi, según Tolo.*


 

Ni vista ni escuchada, las mujeres afganas se "esfuman" de la mente de los únicos que cuentan, los varones. Si hay algo que preguntarse sobre este "machismo místico" es por qué al paraíso se accede a través del "martirio" del terrorismo y no es entra en él por la presencia de las mujeres. ¡Extraña visión del mundo! Es un radicalismo que aplaude el matar y aplaude encerrar a las mujeres en el silencio por su perversidad congénita.

No hay mujeres que sean "buenas". Solo la mujer invisibilizada, silenciada, encerrada... es factible porque, de otra manera, invade la mente del hombre, del varón, que en su debilidad congénita, se deja arrastrar hacia el vicio por su sola visión o sonido.

La mujer no debe salir sola; debe estar sometida a la vigilancia constante de un guardián. Sola es un peligro, porque en su naturaleza está causar el mal, lo quiera o no, simplemente con que se la contemple. No es necesaria su voluntad; es simplemente su existencia. Su voz, su olor, la visión de cualquier parte de su cuerpo... su recuerdo son causas del mal, de la perdición del varón, el gran desastre, el paraíso se quedaría sin guerreros. ¿Y que se haría entonces con las "huríes" de premio? Terrible paradoja sean mujeres el premio a haberlas aborrecido, denigrado, encerrado. Eso sí, vírgenes y bellas, las cheerleaders de la otra vida.

De esta forma quedan establecidos los dos polos: la debilidad del varón y la maldad intrínseca de la mujer. El varón olvida sus obligaciones y la mujer le hace olvidarlas. El recuerdo de "Eva" está muy presente. Con ella nos echaron del paraíso. ¡Ya ha llovido!

La queja de Almudena Ariza es cierta. Aunque los medios sí dan noticias, solo profundizan en lo que esto supone en contadas ocasiones. Es el peligro de haber normalizado un comportamiento que algunos irresponsables llaman tradiciones. No hay que confundir las "tradiciones" con las "malas costumbres". Esto no es "diversidad cultural", sino barbarie a secas. Todo lo que hace daño al otro de esta forma selectiva es simplemente malo.

Ahora se condena su voz, su caminar sola, su sola visión en una calle. El mundo (masculino) debe olvidar su existencia pública y doblegarlas en privado. Es un muy mal ejemplo en esa competencia por la virtud que se establece entre países y grupos fundamentalistas.

Con estos escritos llamamos a que no olvidemos a las mujeres afganas y en especial a que acojamos a las que escapan. Hay que ayudar a que existan esas mujeres rebeldes y a que su rebeldía tenga sentido, que obtengan la mejor formación para cuando regresen y tengan que sacar ellas al país de la oscuridad y la ruina. Serán ellas, sin duda, las únicas capaces de hacerlo. Son mujeres como esas atletas que ha participado en los Juegos Olímpicos repudiadas por su propio país y de las que apenas hemos escuchado nada entre tanta fanfarria. ¿Qué ha sido de ellas? Sus medallas son de otro orden.


Tenemos, en cambio, el ejemplo de la deportista afgana descalificada por llevar en su ropa la frase "Free afghan women". No dudo que las reglas sean las reglas, pero estas parten del equívoco principio de que todos son iguales y por ello deben cumplirlas. ¡Feo mensaje sobre lo que es importante se ha mandado al mundo y en especial a las mujeres afganas! Demasiadas razones para ser razonable. No quiero imaginarme cómo se sintió esa mujer que se jugaba la vida por practicar break dance, algo que es solo un divertimento deportivo para el resto del planeta. ¡Triste! Para mí, la actuación por encima de cualquier récord del mundo, la que da sentido al deporte.

¡No olvidemos a las mujeres afganas, no las convirtamos en rutina informativa, en "tradición" cultural o en rareza exótica!  

The Conversation 2023

* "Los talibanes prohíben el sonido de la voz de mujer en público y marcan el hiyab como obligatorio en Afganistán" RTVE.es / EFE 23/08/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240823/talibanes-prohiben-sonido-voz-mujer-publico-marcan-hiyab-como-obligatorio/16225200.shtml

domingo, 21 de mayo de 2023

Los libros prohibidos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El retrato fotográfico del novelista Kurt Vonnegut llama mi atención en la página de The Washington Post. Leo el titular que la acompaña: "Book bans soared in the ’70s, too. The Supreme Court stepped in." El reciente crecimiento del ultra conservadurismo en ciertos estados de Norteamérica hace volverse la memoria informativa a uno de los momentos de mayor censura de libros, los años 70. La censura es reactiva; es freno e imposición.

Los años 70 fueron la explosión de lo que se llevaba acumulando desde más de una década atrás, la fractura generacional que se había iniciado tras la II Guerra Mundial y que acabaría estallando definitivamente en los movimientos de protesta de los 60 y 70.  Las revoluciones juveniles eran sobre todo cuestionamiento del sistema y de la moral del sistema.

El ultraconservadurismo norteamericano, la presión de los grupos religiosos, etc. tienen ahora la capacidad de reforzar sus lazos, fortalecer la manipulación de la opinión pública a través de las diferentes formas de contacto que les permiten crear un frente común activo con el que actuar. Esto ha hecho que los valores de independencia y autonomía se vean debilitados por los que representan lo contrario, la imposición de valores de grupos y de una moral pública reforzada y restrictiva ante lo que entienden como pilares del sistema, familia y religión.

The Washington Post recuerda en el artículo mencionado, firmado por Anthony Aycock, las maniobras de censura para prohibir libros en esa década, los 70. Es una forma de dar perspectiva a lo que está ocurriendo ahora: 

Record efforts to ban books are fueling fights in Texas, Virginia and across the country. Just this week, a group including free-speech advocates, authors, parents and the publisher Penguin Random House filed a federal lawsuit against a Florida school district over the removal of books covering gender and LGBTQ issues.

Yet only one previous case of a library book ban has ended up before the Supreme Court: Island Trees Union Free School District No. 26 v. Pico. And, outside law school classrooms, it has largely been forgotten.

The country was engulfed then, as now, in a debate over which books should be allowed in schools and libraries. The American Library Association recorded a rise in censorship activity, from 100 book removals or challenges annually in the early 1970s to 1,000 annually by the end of the decade. In Virginia, a pastor fought a public library for offering books such as Philip Roth’s “Goodbye, Columbus” and Sidney Sheldon’s “Bloodline,” calling them “pornography.” In Indiana, a group of senior citizens publicly burned 40 copies of a book called “Values Clarification” for its discussions of moral relativism, situational ethics and secular humanism. (It also mentioned marijuana and divorce.)*

 

La guerra de los libros es la guerra de la libertad de pensamiento. Desde que los libros salieron de las primeras imprentas, lo que generó fue un "índice de libros prohibidos", aquellos que no podían leer. Muchos de nuestros libros en España, llevan todavía la marca del "nihil obstat" (nihil obstat quominus imprimatur, en su versión larga), la indicación de la censura eclesial. De esta forma, nada salía a la luz editorial que no estuviera revisado y aprobado por las autoridades eclesiales.

La fórmula norteamericana es otra. Los espacios controlados por instituciones, las educativas, en este caso, pueden decidir excluir los libros de los territorios que controlen. Eso incluye escuelas, bibliotecas, etc. Una vez que un libro ha sido declarado no grato, hay que evitar que caiga en manos de los miembros de la comunidad o que se hable de él. Es lo mismo que hacen los radicales islámicos; la diferencia estriba en que estos decretan la muerte del autor, como ocurrió con Salman Rushdie y su obra "Los versos satánicos". Aquel que mate a Rushdie se ha ganado el paraíso.

En estos días pasados hemos hablado aquí de los rasgos identitarios. En la medida en que no son naturales, se produce una guerra por imponerlos, por su "normalización". Es parte de los rasgos identitarios promover un modelo de "ciudadano" al que se le asignan unos rasgos y valores. Están los excluyentes del color de la piel, la lengua usada, etc. Los libros que se leen también forman parte de ese universo. El ejemplo más claro es el de aquellos de libro y lecturas únicas, la Biblia (en otros lugares será el Corán o la Torá), y también los "que no deben ser leídos". Leer la Biblia nos hace buenos ciudadanos y dejar de leer ciertas obras señaladas lo refuerza. La foto de alguien tan poco religioso o cumplidor como Donald Trump con la Biblia en la mano no es casualidad, aunque a algunos nos parezca un chiste de mal gusto. Esa foto es un rasgo identitario creado para satisfacer a una parte del electorado. Lo mismo sus campañas antifeministas o anti gay. Son formas de acercarse a los que viven dentro de esos parámetros mentales para conseguir su apoyo.

La radicalización del segmento conservador a través de las campañas populistas contra diferentes líneas de comportamiento se traduce en una serie de campañas de prohibiciones que acabarán en los tribunales, como anticipa el artículo de The Washington Post. Las prohibiciones se centran en el objeto (libro), pero lo que se trata es de que se expandan las ideas contrarias bajo la creencia de que son un atentado contra la "identidad", que se ha definido de forma unilateral y absoluta. En estos casos, se actúa en el nombre de "dios", de la "naturaleza" y del "destino". Todo ello forma un grupo compacto de ideas que se protegen y refuerzan frente a la discrepancia.

El retroceso en determinados estados, donde se ha atrincherado el fundamentalismo, es una mala noticia para la vida de los Estados Unidos, pero lo es también para muchos otros lugares que actúan de forma imitadora. Lo es también porque, como hemos visto en el mandato de Trump, esta ideología se ha exportado mediante diversas asociaciones y contactos, que han visitado Europa con ese fin. La ultraderecha europea ha mantenido los mismos principios populistas que salen de los Estados Unidos.

Veo la lucha contra el feminismo que se ha ido esparciendo entre grupos que le acusan de atentar contra la perfección de la familia tradicional; se ve en el crecimiento del racismo y la xenofobia en defensa de la pureza de las "razas" y otras "causas" que han pasado de la defensa a la ofensiva. El problema es que sus mensajes van calando ante el desconocimiento de la historia previa y de aquello a lo que llevó en distintos lugares.

El cambio del escenario comunicativo ha sido determinante de la reacción. Los mensajes se multiplican y las acciones se coordinar; aumenta el dogmatismo.

La lucha de los libros es una batalla con gran calado, de enorme consecuencias. Aquí hemos tratado en ocasiones del revisionismo de diferente signo que trata de reescribir el pasado. Es evidentemente un peligro creciente. Se trata ahora de borrar las ideas, la descripción de las críticas que no nos gustan. El fundamentalismo no es ya algo centrado en un tipo de ideología o mentalidad; se está convirtiendo en voz creciente y excluyente de aquello que no entra en su visión del mundo, que queda consagrada como "realidad" deseada. ¿Llegaremos a la propuesta de un "estado bíblico" de la misma forma que existe un "estado islámico", movimiento retrógrado, fundamentalista y autoritario? Para algunos eso es lo que se está produciendo.

Un lector de The Washington Post recuerda en un breve comentario al artículo citado: "James Joyce's "Ulysses" was banned in the United States from it's publication in 1922 until 1958". Es solo un dato, pero en ocasiones es bueno recordarlo. 

 

* Anthony Aycock "Book bans soared in the ’70s, too. The Supreme Court stepped in" The Washington Post 20/05/2023 https://www.washingtonpost.com/history/2023/05/20/book-bans-supreme-court-pico/