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jueves, 24 de octubre de 2019

Los conflictos de las aguas del Nilo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La prensa egipcia se ve sacudida en titulares por las declaraciones del primer ministro etíope y reciente Premio Nobel de la Paz, Abiy Ahmed, sobre el largo conflicto de la presa que su país construye. Desde hace demasiado tiempo, los tres países involucrados en el caso del Nilo discuten sin llegar a acuerdos concretos que permitan resolver un caso en el que el río es agua, vida, historia y mito.
Los ríos han servido para vertebrar los países y en el caso del Nilo es más evidente que en casi cualquiera. Cuando el río nace entre tus fronteras, como ocurre en España, no hay demasiado problema (aunque discutas los trasvases de una zona a otra del agua, como en el Tajo-Segura), pero cuando los ríos son transfronterizos y desde otro país se puede afectar a su curso, la cuestión varía bastante. La Gran Presa Renacimiento es esencial para el crecimiento de Etiopía y ha decidido embalsar el agua del Nilo, con lo que afecta a su caudal camino de Egipto, que ve al "padre Nilo" como propio.
Daily News Egypt hace un buen resumen del caso y nos lleva directamente a la cuestión:

Nowadays, Egypt is not fearing the floods of the river, but the mass hydraulic constructions by upstream countries such as the GERD which is 60% complete, and will be Africa’s largest hydroelectric dam on the Nile.
Negotiations between the three main concerned countries over the GERD; Egypt, Ethiopia, and Sudan, had reached a deadlock, particularly between Egypt and Ethiopia.*



El crecimiento de la población egipcia es un problema para el propio Egipto, que queda desbordado ya que se come sus recursos con menos eficiencia. Sin embargo, el tamaño y crecimiento de la población se usa en unos casos como problema que debe ser abordado y en otros como necesidad que debe ser satisfecha. Sea el que toque, el descenso del caudal, que quedaría en Etiopía será motivo de discusión y conflicto. La cuestión es el nivel del conflicto. Cuando la palabra "guerra" comienza a sonar, saltan las alarmas.
Ahram Online abre su edición de hoy con las preocupadas palabras del primer ministro egipcio por la escalada verbal en las declaraciones:

Egypt expressed shock at the statements attributed to Ethiopian Prime Minister Abiy Ahmed hinting at war as an option to solve the Grand Ethiopian Renaissance Dam’s (GERD) stalled negotiations with Egypt.
Addressing the Ethiopian parliament on Tuesday Ahmed was quoted by the Associated Press as saying “Some say things about the use of force [by Egypt]. It should be underlined that no force could stop Ethiopia from building a dam,” Ethiopia’s prime minister said.
 “If there is a need to go to war, we could get millions readied. If some could fire a missile, others could use bombs. But that’s not in the best interest of all of us,” Ahmed said.
In reaction, a statement by the Egyptian Foreign Ministry said that if true, Ahmed’s words included negative signals and unacceptable hints. It said it was inappropriate to threaten military action as a means to resolve the dispute over GERD because that does not comply with the principles of international law and the laws governing the African Union. The statement stressed that Egypt has always sought to tackle this issue in line with the principles of international law and international legitimacy.
The Foreign Ministry added that Ahmed’s statements were surprising, especially coming a few days after he received the Nobel Peace Prize and after President Abdel-Fattah Al-Sisi called to congratulate him. The two had agreed to meet in Sochi, on the sidelines of the Russia-Africa Summit scheduled for 23-24 October, to discuss means to achieve a breakthrough in the negotiations over GERD.**



Tal como se comenta en la información, el primer ministro etíope da una respuesta a lo que entiende que los egipcios han señalado sobre el "uso de la fuerza". Esto tiene que ver probablemente con la retórica usada en diferentes momentos sobre las "respuestas" como forma de presión hacia la presa en construcción, que en algún momento habrá que llenar, con la pérdida de flujo consiguiente.
En la información, más allá de las declaraciones del primer ministro etíope, hay varias cosas preocupantes. La primera es la frase "Agriculture Committee head Hisham Al-Hosari told reporters that the ad hoc committee is expected to grant President Al-Sisi a “mandate” to take all necessary measures to protect Egypt’s rights to Nile water."**

La palabra "mandato", cuando se dirige al presidente, tiene ecos siniestros, ya que es la que se entiende como una "carta blanca" para el uso de la fuerza. Ese "mandato" es el que al-Sisi amenaza con solicitar mediante una manifestación en la calle para deshacerse de sus opositores. El "mandato", pues, tiene un valor simbólico. Esta vez es el "comité de agricultura", pero mañana puede ser una gigantesca manifestación en la que millones de personas salgan a la calle a decirle al presidente que le dan un "mandato" para el uso de "all necessary measures" para esa protección del río. El presidente, como sabemos, interpreta esos mandatos en el que la historia nos recuerda.


Pero hay un enigmático pasaje en el texto de Ahram Online que proviene del presidente. En él se dice: «Al-Sisi argued that “if what took place in 2011 hadn’t occurred [the January Revolution] we would have reached a consensual solution on the GERD and the matter would have been much easier.”»** La frase resulta un tanto criptica para su interpretación y el diario no ilumina el fragmento, se limita a citarlo. ¿Qué interrumpió la denostada Revolución de la Primavera egipcia que lo hubiera hecho más fácil?
Por un lado, está la teoría general de que la Revolución de 2011 fue un movimiento caótico y conspiratorio favorecido desde el exterior y el interior, con los islamistas.  La insinuación es que cuando se comenzó la presa Egipto estaba "debilitado", por lo que no se pudieron tomar medidas adecuadas y esa debilidad se aprovechó.
Pero tiraremos de memoria para recordar uno de los episodios de lo que al-Sisi y su interpretación de la Historia vinculan con la llegada de los islamistas de Morsi al poder. Para la doctrina oficial, no lo olvidemos, la consecuencia de la Revolución de 2011 es la llegada de los Hermanos Musulmanes al poder; luego, llegará la "rectificación del 30 de junio", lo que supone el derrocamiento de Morsi y el "mandato" que dará lugar a las matanzas de islamistas en las calles y el encierro y desaparición de miles.
En el periodo de Morsi ya está la cuestión de la presa etíope sobre la mesa. El episodio al que nos referimos es en el que el presidente Morsi, reúne a los parlamentarios y representantes de los partidos islamistas y plantea qué debe hacer Egipto ante la "agresión" que supone la construcción de la presa. Los asistentes empiezan a dar todo tipo de soluciones, desde la guerra abierta hasta el envío de comandos para sabotear la construcción. Pero hay un pequeño problema: la sesión se ha comenzado a transmitir en directo a todos los egipcios y una vez cerrada la puerta nadie les ha dicho que dejen de emitir, por lo que el público egipcio asiste atónito a los debates en directo.
¿Casualidad, ineptitud tradicional o maldad intencionada para dejar en evidencia al gobierno islamista? El 4 de junio de 2013, la BBC recogía aquel incidente digno de las comedias egipcias, de tanta tradición:

Egyptian politicians are embarrassed after being caught suggesting hostile acts against Ethiopia to stop it from building a dam across the Blue Nile.
They were inadvertently heard on live TV proposing military action at a meeting called by President Mohammed Morsi.
Ethiopia last week started diverting the flow of the river in preparation for the $4.2bn hydroelectric dam.
The Blue Nile is one of two major tributaries of the Nile.
On completion, the Grand Ethiopian Renaissance Dam would be Africa's largest.
It is expected to produce 6,000 megawatts, and its reservoir is scheduled to start filling next year.

Apology
As the participants did not know that the meeting was being aired live by state TV, they spoke their minds unreservedly.
Their suggestions centred around military action as a decisive response to what one of them called a "declaration of war".
One of the politicians suggested sending special forces to destroy the dam; another thought of jet fighters to scare the Ethiopians; and a third called for Egypt to support rebel groups fighting the government in Addis Ababa.***



Creo que este insólito episodio, en el que se habla abiertamente de guerra, sabotajes, bombardeos, etc. por parte del gobierno egipcio de entonces, dice mucho sobre lo que supone la presa para los países implicados y lo que puede suponer de enfrentamiento en el futuro.
Ironizar sobre el reciente Premio Nobel de la Paz al primer ministro etíope no va a servir de mucho. Hay que tener cuidado con la forma en que se lanzan las amenazas porque puede haber peligro en el doble lenguaje que finalmente se traduzca en acción. El uso del nacionalismo y la consideración del Nilo como una propiedad que es robada no va ayudar mucho.
Es interesante que el estatal Ahram Online titule "GERD: War of words" porque implica una descripción del enfrentamiento y de que hay algo que se ha ido haciendo mal en el tiempo. El final del artículo da esa perspectiva frente a la de los políticos que piden "acción" en un sentido más peligroso:

Egyptian geologist and space scientist Farouk Al-Baz told Al-Hekaya talk show on Sunday that Egypt, which has extensive experience in building dams, should have contacted Addis Ababa as soon as the dam project was announced and become involved in the dam’s design from the beginning. Instead, “we let the problem worsen before suddenly waking up to a crisis.”
While Cairo fears the dam will reduce Egypt’s already inadequate water supply, Addis Ababa hopes the electricity it generates will turn Ethiopia into a regional power hub.**

Hubiera sido, desde luego, todo mucho más fácil. No sé si la Revolución tuvo algo que ver o no, pero la Historia no regresa. Es como un autobús que pasa solo una vez. La situación ahora es distinta y puede evolucionar hacia el acuerdo o hacia un nuevo grado en el conflicto.
Calentar a la población con mensajes belicistas puede ser complicado para el futuro.




* "Years of fear: Egypt’s choices after GERD " Daily News Egypt 18/10/2019 https://eklutdvotyzsri.dailynewssegypt.com/2019/10/18/years-of-fear-egypts-choices-after-gerd/http://english.ahram.org.eg/NewsContent/50/1201/354503/AlAhram-Weekly/Egypt/GERD-War-of-words.aspx
** "GERD: War of words" Ahram Online 23/10/2019
*** "Egyptian politicians caught in on-air Ethiopia dam gaffe" BBC 4/6/2013 https://www.bbc.com/news/world-africa-22771563



martes, 5 de junio de 2018

Aguas del Nilo


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Las noticias egipcias se hacen eco de algo que afecta a todos, el precio del agua. La subida es un incremento cercano al 50% del precio del agua, un bien del que nadie puede prescindir y de consumo constante. Es, además, la segunda subida del precio del agua en poco tiempo. Es una subida en medio de muchas otras subidas en elementos como el carburante, con una gran inflación, reducción del valor de la libra, etc.
Egyptian Streets da la noticia con el titular "Drinking Water Prices Increase Nearly 50% in Egypt"* y lo coloca junto a la noticia de las protestas producidas en Jordania ("Economy and Income Tax Law Trigger Nation-wide Protests in Jordan"). Lo que no se puede decir, es mejor sugerirlo.
La presión sobre los egipcios a pie de calle es constante. Desde hace algún tiempo, el destino egipcio parece estar marcado por las aguas. Empezó con la cuestión de la entrega de las islas de Tiran y Sanafir, siguió con la intensificación de los conflictos con los vecinos del sur, Sudán y Etiopía, a costa de la presa Renacimiento y las aguas del Nilo —un contencioso de casi diez años que puede agravarse— y ahora se concreta en la subida del precio del agua.
La cuestión de las aguas dio lugar a uno de los episodios más surrealistas de la época breve de Mohamed Morsi. En un gesto populista, Morsi citó a los representantes de diversas fuerzas políticas a tratar el problema. Los invitados a proponer soluciones hablaron desde las posibilidades de sabotaje de la presa, invasiones, etc. La mala suerte es que no sabían que nadie había dado la orden de cortar la transmisión televisiva que llegó a los estupefactos espectadores del país.
El 6 de junio de 2013, The New York Times titulaba "With Cameras Rolling, Egyptian Politicians Threaten Ethiopia Over Dam" y explicaba:

Egypt’s president, Mohamed Morsi, had some important information to share with a room full of politicians who, believing they were in a secret meeting, had just laid out all the covert ways that their country could stop a Nile River dam project in nearby Ethiopia: they were on live television.
Mr. Morsi convened a meeting of political leaders from both Islamist and secular parties on Monday to discuss the potential impact of a proposed Ethiopian dam on Egypt, which views access to the waters of the Nile as a vital national interest. Unaware that their words were being broadcast live on a state-owned television channel, many of those seated around the table said the dam was in fact a secret American and Israeli plot to undermine Egypt that must be stopped at all costs.**


Es uno de esos episodios que son difíciles de creer, pero que están ahí para uso de guionistas y martillo de escépticos. Debe haber algún mecanismo evolutivo implicado en la tendencia egipcia a ver en todo una conspiración norteamericana y sionista. Es la explicación más fácil y socorrida, pero casi nunca resuelve ningún problema real, como ocurre con la cuestión del agua.
El problema del agua es una vez más de desatención y de deterioro progresivo. Egyptian Streets, además de recoger las subidas del agua, cierra su información con estas oscuras estimaciones de futuro:

In April, Egypt’s Minister of Irrigation Mohamed Abdel Atty said that Egypt suffers a shortage of water that reaches 54 billion cubic meters, and it needs a total of 114 billion cubic meters in order to cover its needs from water for agricultural, industrial and households needs.
Additionally, highlighting the looming problem of future water scarcity in Egypt, a report published by the BBC suggested that Egypt’s capital of Cairo is most likely to run out of water due to the untreated agricultural and residential waste.*


La BBC, en efecto, ha dedicado bastantes artículos a la cuestión que define como la "guerra del agua". La cuestión de la gran presa que Etiopía está construyendo beneficia al siguiente país, Sudán, que ve cómo la construyen en la misma frontera. La función de la presa es dotar al país de energía propia y acelerar su desarrollo. Para Egipto, es una cuestión de "seguridad nacional" ya que considera intocable cualquier cosa que afecte al Nilo, que ven como propio. Pero el Nilo nace donde nace y acaba donde acaba.
Con el titular "The 'water war' brewing over the new River Nile dam", la BBC señalaba en febrero:

Negotiations between Egypt and Ethiopia are not going well.
The discussions aren't even at the stage of assessing the impact, but are still about how that will be determined.
Sudan and Egypt are also at loggerheads over how much water Sudan uses - and how that amount may increase when the dam is finished.
The irony is Egypt did in the 1960s exactly what Ethiopia is doing today, when it built the Aswan High Dam.
For a revolutionary post-colonial country it was a proud national achievement, and Ethiopia sees it in the same way.***


Pero estas ironía solo son perceptibles desde fuera. Desde dentro Egipto tiene una percepción muy distinta. Los problemas actuales del agua no están afectados por Etiopía, sino por su propia economía. Es el orgullo egipcio el que le impide descansar tranquilo sabiendo que el flujo del Nilo está controlado por una obra gigantesca que hace palidecer lo que fue la presa de Aswan. La gran presa del Renacimiento es algo más que una obra, es un concepto concretado en su nombre.
Desde el punto de vista del régimen egipcio que se presentan como un "gran salto adelante" ante el pueblo, la sensación de ser desbordados por Etiopía es demasiado fuerte para ser aceptable, lo que explica en parte la ira de los convocados por Morsi a la reunión a puerta cerrada con cámaras abiertas. La presa sigue adelante y, como señala la BBC, no van bien las negociaciones. Todo conflicto sobre aguas es siempre complejo porque hasta que se llega al mar siempre hay un orden en el curso del río. La cuestión es, como señala la BBC, ¿por qué Etiopía no puede hacer lo mismo que hizo Egipto para su propio desarrollo?


Al problema de la cantidad de las aguas le sigue ahora el de los precios del agua, que no es menor. En un futuro ambos problemas pueden converger en uno solo si se responsabiliza a Etiopía y Sudán del precio y escasez del agua, algo que puede no tardar en suceder.
La publicación Polity analizaba la situación en 2017 y señalaba:

With its national livelihood depending on the Nile, it’s difficult to anticipate what Egypt’s reaction might be should Ethiopia proceed with its plan to fill the dam. Egyptian Foreign Ministry spokesman Badr Abdelatty recently told Reuters that Egypt had ‘no other resources … we will not allow our national interests, our national security to be endangered’. This brings back memories of former president Mohamed Morsi’s ominous 2013 speech, in which he declared that if the Nile ‘loses one drop, our blood is the alternative’.
Analysts at the Texas-based consulting group Stratfor have concluded that Egypt’s reaction will, in part, be determined by its political leadership. But they also stress that ‘whatever its political inclination, a large-scale reduction in water from the Nile would be intolerable to any Egyptian government’.****


Entre la reacción teatral de Mohamed Morsi y los acuerdos que busquen una solución política a la cuestión hay muchas posibilidades. Pero sí es interesante la observación del "liderazgo" realizada por el grupo Statfor. En efecto, si la situación interior es muy complicada —económica, política y socialmente— es posible que el poder egipcio vuelva a la "cuestión de la seguridad nacional", a la "gota de sangre", la "conspiración norteamericana e israelí", etc. Es decir que cubra sus propias carencias buscando un enemigo exterior al que responsabilizar del estado interior. La presa Renacimiento parece una gran excusa política.
Etiopía ha ido estableciendo alianzas de venta de energía a los países vecinos, por lo que tiene un gran respaldo, incluido Sudán que no era partidario al principio. Egipto, por el contrario, no se ha movido de sus posiciones, algo característico. es más, ha abierto contenciosos con Sudán por una franja de tierra. No es la mejor política cuando vives río abajo complicarte la vida con las gentes de río arriba.




* "Drinking Water Prices Increase Nearly 50% in Egypt" Egyptian Streets 3/06/2018 https://egyptianstreets.com/2018/06/03/drinking-water-prices-increase-nearly-50-in-egypt/
** "With Cameras Rolling, Egyptian Politicians Threaten Ethiopia Over Dam" The Neww York Times 6/06/2013 https://thelede.blogs.nytimes.com/2013/06/06/with-cameras-rolling-egyptian-politicians-threaten-ethiopia-over-dam/
*** "The 'water war' brewing over the new River Nile dam" BBC 24/02/2018 http://www.bbc.com/news/world-africa-43170408
**** "Downstream costs of the Grand Ethiopian Renaissance Dam" Polity 26/07/2017 http://www.polity.org.za/article/downstream-costs-of-the-grand-ethiopian-renaissance-dam-2017-07-26


2013


domingo, 1 de septiembre de 2013

Chapuzas y chapuzones

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Me quedo sorprendido por la caída de otro emprendedor. Estoy convencido de que si hubiera menos listos por un lado, ocupados en cómo defraudar, y por otro más gente pendiente de que no lo hicieran, estaríamos mucho mejor casi todos. En ese "casi" dejo, por supuesto, a todos aquellos que viven razonablemente bien con la desidia, la ineptitud o falta de honestidad de algunos.
Este país, que se debate entre enseñar a ser buen ciudadano por la vía de la Ética o alcanzar la santidad por la vía de la Religión, se ha olvidado de que a muchos les sobran una u otra o ambas a la vez. Nietzscheanos convencidos de que todo en el fondo son paparruchas destinadas a sentirte torturado por la penas del infierno o los retortijones de la conciencia laica, estos listos solo tienen por manual los extractos de la cuenta corriente, verdadero reflejo del destino.
Nos informan, para nuestra sorpresa aburrida —yo ya no me quito la cara de tonto por ahorrar tiempo— del último gran invento emprendedor: el parque acuático que no pagaba la factura del agua. Mientras la "guerra del agua" todavía provoca roces entre las diversas autonomías por hacerse con ella y negársela a los demás, este pacifista acuático, insumiso de la factura, hacía el amor y convirtiéndolo en la felicidad de sus remojados clientes y en ahorro de sus inversores. Aguas turbias en piscinas cristalinas; mucho cloro y muy poca vergüenza.


A Mariano Valverde —otro candidato a integrante del dream team del emprendedor patrio—, director del Aquópolis de Villanueva de la Cañada, provincia de Madrid, detenido y puesto ya en libertad pendiente de lo que tenga que aclarar, le acusan de defraudación de fluidos, en este caso agua, aunque yo —por si acaso— iría mirando sus cuentas del gas y la electricidad.
Me imagino que todos hemos conocido algún caso de vecino listillo que ha sacado un cable del chalet a la farola y se ha pasado, como si nada, una temporada viviendo eléctricamente de la comunidad. Son defraudadores de fluidos, preciosa denominación de la que más de uno se sentirá orgulloso. "¡Total, si es tirar un cable!", piensan. Y lo tiran. Los de la Compañía eléctrica llegan, ven el cable y la denuncia consiguiente. Están los que —¡unos manitas!— son capaces de trucar los contadores haciendo que parezca que nunca gastan nada, que no encienden ni la luz del baño por las noches, o hacen que —arte de birlibirloque— su gasto pase al contador del vecino, como si de un truco de chisteras se tratara. Pasa, pasa, pasa... y ya está. Hay defraudadores del agua, la electricidad y el gas. Yo creo que habría que hacer algo con los que te roban ancho de banda colándose en tu wifi, pero los juristas no deben ver el caso claro, porque ya se sabe que la Ley va siempre por detrás. También los defraudadores, pero en el otro sentido.


El caso del Aquópolis tiene bemoles porque no son unos cuantos litros, ni regar el jardincito gratis un verano un poco seco. El elemento básico de un parque acuático —todos nos lo imaginamos— es el agua. Estar defraudando durante cinco años es mucho defraudar. Nos cuenta el diario El Mundo:

El fraude, conocido a finales de junio, se calcula que puede superar el medio millón de euros, ya que el parque acuático, situado en esta localidad del oeste de Madrid y que es el mayor de la comunidad y uno de los más grandes de Europa, lleva presuntamente cinco años abasteciéndose de agua del Canal de Isabel II sin pagarla.
Las investigaciones del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) han confirmado que el agua que el parque acuático ha estado consumiendo procede del Canal y no de pozos subterráneos propios, como querían hacer creer. Dichos pozos se secaron hace años. Es más, la  Confederación Hidrográfica del Tajo ha confirmado que Aquopolis no tiene ninguna concesión para extraer agua de pozos, un requisito obligatorio para cualquier particular o entidad que quiera utilizar agua subterránea. Si lo tuviera, debería pagar un canon más un importe por la cantidad consumida, algo que no ocurre.*


¡Cinco años son muchos chapuzones! Montarse un parque acuático —el mayor de la Comunidad y uno de los mayores de Europa, se dice pomposamente— sin pagar el agua es demasiado descaro, aunque este sea uno de los rasgos que definen al emprendedor que te pasas. Es como si se descubriera que Bernie Eclestone no paga la gasolina, los de Google la luz o los del futuro Eurovegas las barajas de cartas, aunque no sé si en este último caso estarán subvencionadas. 
Quizá el señor Villaverde había contado con el agua de lluvia en su plan de negocio. Quizá la lluvia no llegó o lo hizo con menos intensidad de la esperada y la perspectiva de que los visitantes patinaran en las piscinas por falta de agua no era demasiado buena para el negocio. Era esencial que el parque acuático tuviera agua; eso lo entendemos todos.
Durante estos cinco últimos años, el señor Villaverde nos ha hecho creer a todos que ese agua brotaba del suelo, igual que los del Instituto Nóos no hacían creer que las ideas del Think tank brotaban de la cabeza del Duque. Y el agua, en cambio, salía del botijo de todos. Habrá que enterarse también de a qué Escuela de Negocios fue y quiénes fueron sus compañeros. 


Han tenido que ir los del SEPRONA a verificar —¡tiene narices!— que los pozos milagrosos de agua milagrosa —todo es un gran milagro aquí— no existen, que son un invento encubridor del fraude. Ni siquiera se molestó en sacarse la concesión para extraer agua de pozos; su palabra bastaba.
Lo sorprendente —quizá no tanto— es que todo se ha venido abajo por la denuncia de un particular. No ha sido ninguna inspección rutinaria ni una investigación especial. Podía haber seguido así durante el próximo siglo sin que nadie se preguntara de dónde salía el agua de un parque acuático; no de una piscina, ¡de un parque entero! ¡Seguro que más de un empleado del Canal de Isabel II se habrá dado un chapuzón un caluroso fin de semana en sus aguas, gratuitas para el parque, bien pagadas para sus clientes! 
Como la empresa no tenía contrato con el Canal, el Canal no se preocupó. El agua les llegaba, decían, de sus inexistentes pozos para los que tampoco había licencia de extracción. Si no sacas el permiso, nadie viene a verificarlo. Es el círculo vicioso del burocratismo: revisas lo que expides; lo que no, no es tu competencia y te da igual. Por eso ha salido a la luz gracias a un particular. Está muy bien lo de la colaboración ciudadana, pero estaría mejor que a los responsables no se les pasaran estas cosas que tienen delante, que fueran más eficaces en su defensa de los intereses de todos.


Han dicho las autoridades que exigirán el pago de lo consumido para olas y manguerazos, que "una cosa es no abonar la factura y otra defraudar"*. La pena es que a nosotros todos nos defraudan cada día, unos por no pagar el agua y los otros porque esto ocurra durante cinco años sin que nadie se dé cuenta. Ya tienen material en la Comunidad para discutir los próximos meses sobre quién se bañó en aquellas aguas milagrosas y quién no, quién se tiró de cabeza y quién hizo un piscinazo. Veremos a quién salpican estas aguas cristalinas.
El diario El Mundo nos ilustra la noticia de la detención con una foto del director del parque con los pantalones remangados, sobre el cuerpo del delito, muy ufano, con un salvavidas a mano —¡tan fresco él!—, imagen premonitoria de lo revueltas que llegarían a estar esas aguas. Y lo que estarán.
¡Chapuzas y chapuzones!



* "El director del Aquópolis de Villanueva, acusado de estafa por robar agua al Canal" El País 30/08/2013 http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/08/30/madrid/1377854881_858668.html