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domingo, 16 de agosto de 2026

Susana Díaz y el problema del desafecto turístico

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La senadora por el PSOE y antigua presidenta la la Comunidad Autónoma de Andalucía, Susana Díaz, ha publicado hoy, hace pocos minutos, un artículo en el diario 20minutos, donde tiene una columna frecuente de opinión,  titulado "Turismo sí, pero también vida". Creo que el texto es de interés tanto por las responsabilidades pasadas al frente de Andalucía como por las actuales como senadora. No solo es una columna de "opinión", sino un acto de escritura por parte de una persona a la que se le puede pedir opinión y compromiso.

Susana Díaz da su opinión a medias sobre la cuestión turística pero no da algo que a un político se le debe exigir, soluciones. Enumerar problemas está muy bien, sobre todo si no se está en el poder (es el PP el que gobierna en Andalucía, aunque esté en el gobierno central), pero creo que a los políticos se les debe exigir algo más, compromiso y posibles soluciones.

Este es el comienzo de su texto: 

Cerraremos en pocas semanas un verano de récords en número de visitantes, al mismo tiempo que sigue creciendo la desafección social hacia la industria turística.

El problema no es que España tenga demasiado turismo, sino que determinados modelos y niveles de concentración turística están generando un coste social que puede terminar perjudicando al propio sector. Mientras la previsión de aumento de turistas este año parece consolidarse, prolifera el ruido en los destinos más solicitados de nuestro país, los más sonoros en Mallorca.

Amplias movilizaciones en las últimas semanas, la última en Sóller con miles de personas en sus calles, reivindicando la necesidad de hacer compatible nuestro turismo y la calidad de vida de los residentes, algo que solo será posible desde la defensa de la vivienda asequible, la apuesta por infraestructuras dignas y la protección de nuestro comercio local para mantener la identidad de nuestros barrios.*

Como buena política, el texto comienza con el éxito, los records alcanzados (algo se está haciendo muy bien) y su contrapartida (algo se está haciendo mal), la llamada desafección turística, es decir, el rechazo que causa el "éxito". No se cuestiona el turismo, sino el modelo o, para ser precisos, aspectos del modelo que (suponemos) se podrían mejorar, aunque no se nos diga cómo.

Y es ahí donde radica el problema. Díaz se pone a favor de los perjudicados, pero no se pone en contra de los que perjudican. La gran cuestión pasa a quedar sin solución: ¿es posible (y cómo) evitar los problemas que el "éxito" turístico trae?

Cuando se dice que el turismo es un beneficio para nuestra economía (como la propia Díaz sostiene) se evita especificar la forma en que se reparte el "beneficio", es decir, quienes se benefician realmente y quiénes son los perjudicados, que son esos a los que se considera como con "desafecto". Está claro que el beneficio turístico no se reparte de la mejor forma, es decir, que beneficie a los más posibles, sino que beneficia a unos y perjudica a otros.

El artículo de Susana Díaz no puede dejar de poner voz a los desafectados, que no se quejan por un sentido elitista de la vida, sino por no poder tener ni una casa donde vivir dado los elevadísimos precios de la vivienda en las zonas turísticas. Y quien dice la vivienda, dice el modo de vida al completo: la comida, la ropa, etc. Todo es más carao aprovechando la llegada del turista.

El País 26/07/2026

Pero ante esta situación, la presión mediática sobre los españoles crece: por todos los canales (especialmente los autonómicos, que son controlados —se diga o no— por los políticos locales) aumenta la presión turística, es decir, es una oferta continua de playas, chiringuitos, comida local, monumentos, etc. El turismo es el "gran negocio" y requiere de los medios para ser promocionado. Los medios locales apoyan al turismo local compitiendo con los más cercanos.

El español ideal es el consumidor turístico, gastronómico, cervecero, de chiringuitos todo el día para una vida de celebración constante. Las autoridades ayudan con la proclamación de fiestas, puentes, festivales, celebraciones. España, nos guste o no, es un chiringuito en detrimento de otros sectores que se ven al margen del impulso al gasto. El español se ve impulsado a recortar sus vacaciones (ya no puede pagarlas) y a buscar sitios más baratos.


Los que no pueden salir se ven presionados por el alza de los precios que les rodean. Todo se vuelve caro. Pero esto es solo una parte. Esas cifras de empleo, de las que presumen los medios y políticos, son de empleos mal pagados, estacionales (se despide y se contrata una y otra vez). El turismo necesita empleo, pero solo en momentos puntuales. Mucha gente acumula un contrato tras otro: despido, contratación, despido.

La saturación turística es solo una parte. Los efectos directos y secundarios son muchos más. El rechazo al turismo no es una cuestión de "molestias", sino de moldeado a una forma de economía y, con ello, de vida.

Con todo, hay un tema tabú: los efectos del cambio climático del que hemos tenido sobrados ejemplos este año (y lo que nos queda). Las "olas de calor" ya no son "olas" esporádicas. Van una tras otra, creando desajustes con las temporadas turísticas, concepto que no puede retener la realidad. Tenemos sequías en Galicia y brutales danas en el Mediterráneo.

La temperatura cambia también en Europa, lo que nos afecta. El turismo depende que los que vienen y si no vienen porque han cambiado las condiciones aquí o allí tenemos entonces un problema. Entonces se traslada el problema al turismo nacional, que debe cubrirlo con su gasto, pero ¿con qué?

Se pone en muchos medios el problema en el número, en el turismo masivo. Es solo una parte. La codicia hace que se aumenten los precios cuando aumenta el número, con lo que afectad a la vida diaria de los residentes. El número tiene consecuencias. Es el sistema capitalista llevado al extremos y no es fácil pedirle sutilezas. La idea de que si se moderan los precios vendrá más gente complica todo un poco más y es una buena excusa para seguir subiéndolos.

Otros dos factores: las inversiones extranjeras en turismo acaban sacando el dinero de España, no se reinvierte. La otra es el traslado a la España interior, que es donde se han refugiado los mayores que son incapaces de vivir en las ciudades con sus pensiones, lo que causa problemas graves. No hablemos de la España incendiada, de la España vaciada, del uso de la inmigración para seguir bajando sueldos, lo que genera un sentimiento de rechazo.

No, Susana Díaz se ha dejado demasiados problemas en el tintero de nuestra España. La conjunción de intereses económicos y políticos en perjuicio de los intereses legítimos de los ciudadanos es cada vez mayor. Hemos convertido España en un chiringuito incontrolado en el que el ciudadano solo le queda ese recurso al que llaman la desafección turística como si fuera algo de señoritos y no de esta España envejecida que vive de las pensiones y de jóvenes que estudian y emigran a otros lugares ante la pobre oferta del turismo que se les ofrece.

Díaz conseguirá votos de los afectados con su sensibilidad. Veremos si con ellos tiene el valor de enfrentarse a los intereses de los que han convertido Andalucía en parque temático. Los problemas los conocemos; ahora hacen falta soluciones y valor.

Está bien que los políticos hagan agudos análisis, pero estos valen muy poco si no se acompañan de descripciones de las soluciones. Y parece nadie quiere arruinarles el beneficio a los inversores que le sacan partido a personas y lugares. Ellos son intocables y el político, además, debe recibirle con los brazos abiertos. Ya se encargan ellos de mostrar las cifras de la manera adecuada para vender la dependencia como éxito.

Con todo, debemos agradecer a Susana Días que, al menos, haya sacado el tema, lo haya hecho visible más allá de la pancarta. Queda mucho por hacer.

¿Qué le queda al doblemente afectado? Salir con una pancarta que amortizar. Está claro que el turismo enriquece a unos y crea problemas graves a otros. Habrá que elegir de qué lado nos dejan estar o solucionar, reducir, etc. el problema. Aceptamos en su momento que el turismo era la vía transformadora de España y lo ha sido, quizá no de la forma que esperábamos. Puede que sea el papel que nos han asignado los que temían otro tipo de competencia en Europa. 

 

* Susana Díaz "Turismo sí, pero también vida" 20minutos 16/08/2026 https://www.20minutos.es/nacional/turismo-si-pero-tambien-vida_7026111_3


Diario de León 08/02/2026




jueves, 25 de diciembre de 2025

Tirones de orejas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El discurso real de Nochebuena ha tirado de las orejas a los políticos. No podía ser de otra manera, dadas sus actuaciones. Creo que ha recogido el sentir general, lo que piensa mucha gente, y los peligros que esto conlleva. Los lectores de este blog entenderán que le dé la razón porque causas y parches han sido expresados aquí de forma continuada coincidiendo en muchos diagnósticos.

La política mundial se está enrareciendo mucho y no debemos dejarnos arrastrar. La propaganda interna trata de minimizar los problemas contraponiendo a la realidad unos datos sesgados y eslóganes consoladores, como en de que "la economía crece", cuando solo crece la diferencia entre los más ricos y los más pobres; crecen las enfermedades mentales fruto de la tensión que se vive por la inseguridad laboral, la cuestión de la vivienda, etc.

El poder es ya cuestión ocupacional —llegar a él, estar ahí—y los partidos hacen agua por la corrupción, el acoso sexual y demás vicios que vemos ya como una normalidad paralela. No se solucionan los problemas, solo se espera a que surja el siguiente en el contrario en un equilibrio indecoroso y suicidad para el sistema en su conjunto.

El Rey Felipe VI lo ha dicho con palabras más bonitas, pero se ha apuntado hacia lo mismo. El mensaje navideño se hace al conjunto de los ciudadanos, pero las tintas se cargan con los responsables últimos de la situación que vivimos.

Aunque haya cambios en los partidos, unos y otros se ven arrastrados a esa inútil lucha para conseguir el poder. Los que ascienden son los que mejor insultan, lo hacen con más gracia y convencimiento. Los políticos dedica su tiempo a contarnos lo malo que son los otros, cuando lo que necesitan los ciudadanos son soluciones a sus problemas, creados desde ese otro poder en la sombra que les sostiene, el de la especulación, el del  beneficio brutal, el del control de los medios, dedicados a fomentar un turismo especulativo y consumista que hace que los ciudadanos tengan que abandonar sus casas porque son requeridas para funciones más lucrativas.

Esto es lo que el ciudadano percibe y lo que se nos muestra por encima de los mensajes partidistas y los titulares encubridores. Los peligros —lo llevamos diciendo mucho tiempo— son la radicalización de algunos con el juego de la polarización, el distanciamiento cada vez mayor de un creciente número de ciudadanos ante la inoperancia política de unos y otros. La combinación de radicalización y ausencia es muy mala en nuestro país y no hace falta ir muy lejos para comprenderlo.

La Vanguardia

Como nos muestran los procesos judiciales en marcha, el estado es un pastel que se van consumiendo ante la falta de escrúpulos de aquellos que lo asaltan ocupando los lugares más elevados de ministerios e instituciones públicas. Han generado, además, un empresariado que participa del juego de la corrupción para blanqueos o adquisiciones fraudulentas que se alimenta con "mordidas", sobornos y otras modalidades. Ya no son solo pequeñas empresas las beneficiadas de la corrupción, sino que parece que son cada vez más poderosas las que se adentran en este juego. Evidentemente no se puede generalizar, pero tampoco ignorar o trivializar.

Suicidas son también los enfrentamientos abiertos entre poderes, especialmente entre los legislativos y los judiciales, con descalificaciones, ya que este sistema solo admite el conmigo o contra mí. Es una especie de batalla en la que se dice aceptar pero no reconocer. Lo que se busca obviamente es descalificar a los que tienen la obligación de frenar desmanes. Sembrar dudas sobre el poder judicial es otro movimiento suicida que anima a saltarse las leyes.

RTVE

Y el mundo no está para permitirse esto. La crisis española tiene sus propias características, pero hoy nadie vive aislado y otros aprovechan nuestras debilidades en cuanto que tienen ocasión. Que seamos débiles dentro de una Unión Europea que se busca dividir desde los frentes estadounidenses y ruso no es una situación provechosa. Los poderes en la sombra y los políticos tienen mucho interés en una España turística en detrimento de otras posibilidades beneficiosas para nuestro desarrollo, pero el turismo está unido a la especulación inmobiliaria, las inversiones de capital extranjero para deshacerse de los habitantes de ciudades y pueblos. El turismo fue la respuesta de una España apenas sin recursos, pero el modelo hoy tiene muchas limitaciones y plantea problemas como los señalados junto a otros muchos. Los problemas de urbanización que se han planteado con la dana valenciana y otros posteriores evidencian que se priorizan otros beneficios antes que la seguridad de los ciudadanos. Confinar restringe el consumo y los españoles somos lanzados al gasto para evitar la caída de sectores del ocio, la gastronomía, etc. que es de los que dependemos. A la vergüenza de los muertos por los desastres naturales hay que añadir otro escándalo, el de las muertes de mayores en las residencias, otro sector al alza por el envejecimiento de la población, un país cada vez con menos niños. Algunos llevan avisando sobre cómo va a afectar a las pensiones del futuro. La llegada de trabajadores de fuera, que la industria y el campo necesitan genera en algunos sectores populistas un aumento del racismo que tendrá consecuencias también en la convivencia.

Son muchos los problemas que se nos acumulan. Muchos de ellos forman ya parte de la política de conflictos española. No se solucionan, se usan como arma arrojadiza en la mayoría de los casos.

Necesitamos encarar nuestros problemas, entender que son sistémicos, interconectados, que no valen soluciones parciales o, peor, ignorarlos o responsabilizar al otro. Son problemas de todos; son problemas de hoy y para mañana.

El País

Ayer hemos comentado aquí el informe pesimista del CIS sobre la percepción del futuro por parte de los españoles. No se piensa ya en que haya soluciones y menos en que esos problemas den como resultado la unión de todos para solucionarlos. Decíamos entonces que era una proyección de este presente problemático hacia un futuro negativo. Sin proyecto común, difícilmente se puede pensar en un futuro positivo.

Los que han criticado la idea de proyecto común son precisamente los que sacan provecho de su propia marginación interesada. Viven de la división y la crítica a los común, ya sea des una perspectiva de clase o de pueblo. Ellos siempre estarán enfrente; viven de los problemas, que son su razón de ser.

No sé si el mensaje real servirá de mucho, pero hay que intentarlo. Lo contrario es arrojar las democracias en manos de gobiernos autoritarios, demagógicos o de nuevas formas dictatoriales, como estamos viendo en otras partes del mundo. La estrategia de algunos es responsabilizar a la democracia identificándola con los políticos. No es más que una estrategia. Otros usan la estrategia del miedo haciendo ver que son la única solución. Igualmente no es más que una estrategia de supervivencia ante sus errores y desidia.

Hay que romper la dinámica del enfrentamiento y promover la de la construcción conjunta, la responsabilidad de todos, la aportación del esfuerzo común. Hay que enfrentarse a los problemas y que todos aporten soluciones para poder elegir la más adecuada. Lo demás es lo que vemos y no sirve de mucho.

lunes, 14 de julio de 2025

La España sin recursos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Se queja Pablo Linde en el diario El País de la falta de unos recursos mínimos para poder atender los problemas que se producen por el aumento de los casos de problemas en la salud mental de los jóvenes. Lo hace en el artículo titulado "Sin recursos para la salud mental de los menores: “Vienen por un golpe y al final te cuentan que el niño sufre acoso”"*. No hay recursos para afrontar el crecimiento de los problemas.

En 20minutos se recogen las quejas por la falta de recursos policiales para afrontar los violentos disturbios ocurridos en Torre Pacheco este fin de semana y los que se esperan para estos próximos días:

Este refuerzo de agentes se produce después de que la asociación Jucil, mayoritaria en la Guardia Civil, y la Asociación Unificada de Guardias Civiles, y la asociación profesional Independientes de la Guardia Civil (IGC) pidieran al Gobierno a reforzar con más medios a Torre Pacheco para garantizar el orden y "evitar una desgracia terrible".**

Podemos hacer un recorrido por esta España falta de recursos a través de diversos sectores. En todos ellos, la misma queja, la falta de recursos. Algunos dirán que son por las vacaciones, otros simplemente que falta gente para prevenir el más pequeño aumento de actividad. En algunos casos, estos aumentos no son previsibles, como ocurre con los disturbios de Torre Pacheco, en otros ámbitos sí, como ocurre con la sanidad.

Cada vez se producen más a menudo estos desbordamientos en los que las reducciones y la precariedad de las plantillas se muestran muy insuficientes para enfrentarse a los aumentos de casos.

En muchas áreas, la precariedad es grande y los trabajadores —públicos o privados— se ven sometidos a estrés por las situaciones cada vez más frecuentes a las que se encuentran sometidos.

La Ministra de Igualdad hace un llamamiento a qué se denuncie más, ya que considera que existe un estado de "infradenuncia":

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha asegurado que existe un "problema de infradenuncia" en cuanto a violencia de género, y que "necesitamos que se denuncie".

Redondo se ha expresado así ante los medios de comunicación después de presidir el comité de crisis ante el repunte de asesinatos por violencia de género, que se ha celebrado este jueves por la mañana.***


Sin embargo, un porcentaje de casos de violencia se produce, tras las denuncias, por la imposibilidad de una defensa de las denunciantes. Es obvio que el aumento de las denuncias no puede conllevar solo un aumento del personal administrativo que las atiende, sino del aumento de los recursos destinados a la protección de las mujeres. Esto no siempre se produce y tiene además un efecto contraproducente, al frenar las denuncias por los fallos en la protección, Denunciar es un riesgo añadido si no se protege. la coletilla de "no existían denuncias previas" es una forma de curarse en salud. En un elevado número de casos sí había denuncia, pero no había la protección necesaria por falta de recursos.

Las quejas sobre la "lentitud" de la administración, por ejemplo, en las ayudas en desastres (danas, volcán de La Palma, etc.) son generalizadas. La Justicia se vuelve eterna y se cierran casos porque no se cumplen los plazos prescritos por las leyes.

En su conjunto vemos como hay una pobre situación de los recursos, algunos con efectos más notados según los campos, como ocurre en la Sanidad, la Justicia o la violencia de género.

Un país moderno debe tener en una administración ajustada a sus necesidades reales, pero el modelo de precariedad se está imponiendo y eso no es modernidad. Si el exceso de administración es malo al multiplicar la burocracia, que se justifica a sí misma, la falta de recursos de todo tipo (materiales, humanos, económicos) va también contra esa eficacia que necesitamos para no retroceder. Esa modernidad se manifiesta por la capacidad de evitar los problemas, prevención, y por la solución ajustada. Recortar es fácil; no lo es tanto enfrentarse a los problemas sin los recursos adecuados.

Una vez más, el trumpismo es un ejemplo de la perversión en esto- El fichaje de Elon Musk para desmantelar los "excesos" de tamaño de la administración pública es una muestra de este furor de los recortes. Han tenido un rápido ejemplo de lo que supone en el desastre de las inundaciones en Texas.

Por eso es lamentable la energía dedicada por los políticos a discutir sobre ellos mismos y a su aumento en los diversos niveles de la administración, del ayuntamiento al ministerio.  Mientras, una España recortada, con recursos reducidos, se enfrenta a los problemas con menos probabilidades de resolverlos. Eso vale para la salud mental infantil la violencia de género, el retraso en las ayudas o lo que ocurre en Torre Pacheco.


* Pablo Linde "Sin recursos para la salud mental de los menores: “Vienen por un golpe y al final te cuentan que el niño sufre acoso”" El País 14/07/2025 https://elpais.com/sociedad/2025-07-14/un-sistema-sin-recursos-para-escuchar-los-problemas-de-salud-mental-de-los-menores-es-muy-dificil-ser-joven-ahora-mismo.html

** Edu Casado "Torre Pacheco, un polvorín: la Guardia Civil se refuerza para evitar una "desgracia" tras nuevos disturbios contra inmigrantes" 20minutos 14/07/2025 https://www.20minutos.es/noticia/5730929/0/torre-pacheco-polvorin-guardia-civil-refuerza-evitar-desgracia-nuevos-disturbios-inmigrantes/

*** "Ana Redondo, ministra de Igualdad: "Con la violencia de género, tenemos un problema de infradenuncia" RTVE.es Igualdad https://www.rtve.es/play/videos/informativo-24h/ana-redondo-ministra-igualdad-violencia-genero-tenemos-problema-infradenuncia/16659343/

miércoles, 25 de septiembre de 2024

Sánchez y las maravillas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


¿En qué momento pierden los gobernantes el sentido de la realidad? ¿En qué momento comienzan a vivir en un mundo distinto al nuestro? A las 6 de la mañana, cada día, suena el despertador y enciendo el televisor para escuchar las primeras noticias de la mañana. Siempre hay un momento de temor del que el mundo haya ido a peor, que Israel siga bombardeando, que a Putin se le haya ocurrido una nueva maldad, a que Biden se haya caído al bajar de un avión, a que nos hayamos enfadado con otro país de Hispanoamérica, de nuevas lluvias torrenciales, etc.

Esta mañana nos mostraron a un señor que vivía, por contra, en el País de las Maravillas. Todo estaba en "su mejor momento en décadas", "pese a guerras, pandemias", etc. Con mis ojos todavía somnolientos, pude verlo, pude ver su nombre escrito en el rótulo. Era nuestro presidente Sánchez, Pedro Sánchez.

Aquel país que describía en su visita a Nueva York para la asamblea anual de Naciones Unidas era el nuestro. Con "nuestro" me refiero al suyo y el mío, no al de Pedro Sánchez. Usted y yo vivimos en un mismo país; Pedro Sánchez ha acabado fabricando un país del que vuelve periódicamente a contarnos cómo es, lo bien que funciona, la envidia que nos tienen todos.

Sánchez engrosa así la lista de los habitantes de esos países imaginarios, como los de Alicia, Billy Wonka y otros, que lograron huir de la realidad y volver de la fantasía para contárnosla, Si Maduro puede trasladar la Navidad a octubre, ¿por qué debemos privarnos de ese tipo de privilegios? ¿Y por qué no debemos contarlos a los cuatro vientos desde Naciones Unidas?

En el país descrito por Sánchez el turismo no suscita protestas de nadie porque lo encarezca todo, no hay problemas de vivienda y todos los sueldos permiten alquilar pisos, los jóvenes se emancipan pronto porque disponen trabajos estables. El sistema educativo nos deja una cultura sobrada para ir por la vida y los estudios realizados hacen que encontremos los trabajos adecuados a nuestra formación... En fin, un país tan feliz que todos quieren venir y el que se marcha es por inadaptado o envidioso.

A Pedro Sánchez no le importa que su hermano y su esposa estén investigados, que no consiga los votos para sacar adelante sus proyectos porque sus socios de gobierno se niegan; tampoco que esté en conflictos con la mitad de las Autonomías... y un sinfín de problemas que no lo son para Pedro Sánchez.

Los españoles estamos acostumbrados a estos países de ensueño en el que viven con música de violines los presidentes príncipes azules.

Me viene a la mente la historia del joven Buda, quien ,aislado en su palacio desde su nacimiento, creía que no existía el dolor ni el sufrimiento. Un día, camuflado, se escapó de palacio y se enteró de lo que vale un peine. Visto lo visto, el dolor y el sufrimiento se convirtieron en el centro de la cuestión. ¿Escapará Sánchez a lo Buda, camuflado? ¿Saldrá de La Moncloa con su disfraz y se mezclará entre las gentes?

No sé si Sánchez es consciente de los problemas reales y de cómo afecta a la gente real en el país real. Muchos habrán considerado su descripción del país como feliz en exceso hiriente, casi un insulto. Otros se habrán encogido de hombros en la cola del desempleo, en la del banco para solicitar un crédito o mientras pedalean como repartidores. Algunos, pocos, habrán aplaudido esa realidad feliz de la que disfrutan.

No hay que ser optimista o pesimista. Un gobernante debe ser realista, algo difícil. Pero también es difícil que alguien arregle los problemas cuya existencia niega.

 

viernes, 24 de mayo de 2024

La realidad del suicidio

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los indicadores de la patología pueden ser muchos, pero nuestra capacidad de mirar hacia otro lado puede evitar que nos enfrentemos a ellos por más próximos que estén. La sociedades modernas "quieren" ser "felices", así lo afirman los mensajes que nos rodean en pantallas, vallas y demás lugares en los que se ofrecen nuestra imagen ajustada a lo que deseamos. Nada es más manipulable que el deseo y deseamos vivir en un mundo feliz a lo Huxley.

Hace unos días hemos tenido un suceso terrible, el atrincheramiento de un abuelo con sus dos nietos menores. Los mató y luego se suicidó. Habían estado horas intentando convencerle de que saliera dejando la escopeta que tenía. A las cinco de la mañana, despidió al negociador diciendo que tenía que prepara a los niños para ir al colegio. Los encontraron muertos a ambos. Él se disparó. Dicen que esto se produjo tras una discusión con su yerno. También nos dice que mes y medio antes el conducía el coche en un accidente en el que murieron su esposa y su hija, la madre de los niños.

No hace falta especular demasiado sobre el estado de un hombre que se siente responsable de la muerte de su esposa y su hija y pasadas unas semanas acaba con el resto de la familia, con sus nietos.

Todo el pueblo ha manifestado sus condolencias, declarado luto, etc. Son todas las acciones que, aunque muy sentidas, no sirven más que para mostrar un dolor que no se había manifestado antes como observación del estado peligroso de ese hombre. ¿Cómo no se había previsto una vigilancia de ese estado posible de autodestrucción, en este caso agravado con el asesinato de sus nietos?


Muchas veces se nos cuentan casos en los que nos resulta chocante la falta de previsión. Se nos cuentan casos de bullying en los colegios, con finales trágicos, en los que los centros, los profesores, etc. dicen no haber notado nada y se responsabilizan unos a otros por la falta de atención ante lo que ocurre en clases y patios, en las redes sociales en las que se ejerce la burla y el acoso a distancia. Luego todo son minutos de silencio.

Me llama la atención el reportaje de RTVE.es sobre un nuevo programa televisivo sobre el problema del suicidio. El protagonista es un bombero: 

"He visto más fallecidos por suicidio que en accidentes de tráfico e incendios de viviendas juntos". Cuando Sergio Tubío Rey pensaba en ser bombero, le venían a la mente las imágenes de incendios, rescates o accidentes de tráfico, pero cuando entró a formar parte del grupo de bomberos del Ayuntamiento de Madrid se dio cuenta de que el tipo de intervenciones más habituales en su trabajo era otro. El creador y actual coordinador de la Unidad de Intervenciones en Tentativa Suicida (ITS) de los bomberos de Madrid habla sobre una realidad aún desconocida sobre su profesión en Suicidio, el dolor invisible, el nuevo, la nueva serie documental original de RTVE Play que aborda uno de los mayores tabú de nuestra sociedad.

Los bomberos españoles atienden a personas en crisis suicidas a diario, solo en Madrid se producen 350 intervenciones en tentativa suicida al año. Sin embargo, cuando Tubío se encontró con esta realidad, en España no existía ningún plan de actuación, ni formación adecuada para encarar las tentativas de suicidio. El silencio que rodea al suicidio es una de las razones por las que hasta 2017 no se crease el primer plan de actuación. "A mi alrededor nadie era consciente de lo que estábamos viviendo los servicios de emergencia, porque nadie hablaba de ello. Es un elefante en la habitación", confiesa Tubío en el segundo capítulo de la serie documental.*


Pensamos cuando se habla del "tabú" del suicidio que se trata de un tópico, algo que se repite sin demasiado fundamento, más una costumbre. Sin embargo, esto no es cierto y el hecho de que sean los bomberos los que se tengan que enfrentar a una pequeña parte de estas situaciones, ya nos dice mucho. Hay muchas otras por las que no llegan a tiempo o por las que no son avisados.

Creo que va siendo hora de que nos olvidemos de ese mundo feliz sin grietas que se nos vende, un mundo de consumo, de turismo y viajes en los que todo son bellos paisajes y sonrisas, como el caso de los tres turistas españoles muertos en Afganistán. Pronto han descubierto que el mundo es diferente a las fotos que se nos muestran de él. La señora de 82 tiroteada y ahora repatriada no trataba de hacer "turismo de riesgo" como se nos repite; era ya un poco mayor para eso. Más bien forma parte de esa capacidad de vender irrealidad que nos rodea. 

Las luchas por convencernos de que el mundo es un parque recreativo, que lo que ocurre en las pantallas es la verdad conlleva el esfuerzo por abaratar la realidad. De ello resultan carencias de médicos, de maestros y profesores, de vigilancia. Aumentan por contra esos negocios que tratan de cubrir la realidad embelleciéndola o adormeciéndonos.

Que un bombero nos diga que la realidad de su trabajo es enfrentarse a lo cotidiano del suicidio, tratar de impedir que mucha gente acabe con su vida, es algo muy significativo.  Es la realidad que no se quiere ver, pero que los datos de las encuestas, los hechos y sus testimonios aclaran.

El Economista 19/09/2023

Más allá de los medios de comunicación, el arte —la novela, el cine, la pintura, el teatro...— deberían sacar a la luz estos procesos de descomposición social, de ceguera múltiple e interesada. La fórmula que han elegido en RTVE.es, la del documental, permite indagar en los casos, buscar sus raíces. Esperemos que no se queden en lo anecdótico y vayan al fondo.

Hacen falta más medios para atajar algo demasiado cotidiano, pero invisible. Corremos el riesgo de acostumbrarnos demasiado a no querer ver lo que tenemos delante. El suicidio no es cosa de "especialistas"; es algo que nos atañe a todos porque somos responsables unos de otros, de dejar crecer esa sensación de que no nos importa, que no es cosa nuestra. El suicidio sale del silencio, de la soledad, de la falta de atención, del abandono, de que te hagan sentir que no importas, que sobras. Eso ocurre entre jóvenes y niños y entre ancianos. Es el fruto de una sociedad fría, una sociedad que delega su humanidad en técnicos y protocolos y se considera liberada de más. Pero el crecimiento de los suicidios, el aumento de los problemas mentales, nos hablan de que tras esta aparente felicidad hay una realidad muy diferente. Otra cosa es que nos neguemos a verla, a preocuparnos por los otros y su sufrimiento. Hay muchas formas de llamar al egoísmo sin que suene mal.

Tratamos aquí frecuentemente el problema del suicidio. No hay que dejar de hacerlo porque el silencio contribuye a la falta de recursos y a la creencia que es un problema de otros. Preocupante el aumento constante entre niños y jóvenes, entre gente mayor. No sé si la pandemia es la culpable del aumento, como muchos se preguntan. Pero eso no debería ser óbice para crear más medidas y aportar recursos. El aumento de las enfermedades mentales tampoco es una explicación, pues estas pueden estar ligadas a las situaciones que se viven, que son más estresantes.

Sea lo que sea, la realidad del problema está ahí.

 

21/12/2023

* Raquel Elices "Suicidio, el mayor fuego al que se enfrentan los bomberos: así es su trabajo de intervención" RTVE.es 23/05/2024 https://www.rtve.es/television/20240523/suicidio-mayor-fuego-se-enfrentan-bomberos-asi-su-trabajo-intervencion/16114922.shtml

jueves, 11 de mayo de 2023

El aumento de la conducta suicida

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Nos distraen de lo esencial. Se requiere nuestra atención y los reclamos abundan desde todas las esquinas de la realidad. Por eso es importante asignar prioridades a lo que se nos ofrece porque la máxima atención requerida no significa la mayor importancia. El titular "La conducta suicida se convierte en la principal causa de petición de ayuda de los menores por primera vez en 29 años" si es relevante.

La cuestión de la salud mental en el Congreso español suscitó risas y bromas por parte de algunas de sus señorías, incapaces muchos de dejar de mirarse el ombligo. Fue un doble aviso, el de la importancia del tema y el desinterés de muchos de aquellos que consideran que son responsables de nuestra felicidad, pero no de nuestras desagracias.

En Estados Unidos, la salud mental se usa como defensa de la posesión de armas. Cuando se produce una matanza, el problema no son las armas de fuego, un gran negocio, sino las enfermedades mentales de quienes las usan contra otros o contra ellos mismos. Las prioridades allí son otras. Aquí, el panorama es otro.

En RTVE.es se nos vuelven a presentar datos sobre las tendencias suicidas entre la juventud española. El suicidio no es una "enfermedad"; es una reacción personal a una situación social, una reacción al mundo que nos rodea. Es, por ello, un doble indicador: de la "salud mental", el estado en que nos encontramos, por un lado; por el otro es un indicador social de la situación existente y también de nuestra capacidad de neutralizar los efectos negativo, ya sea paliándolos o haciéndolos desaparecer. La gente, por decirlo así, se suicida porque no aguanta más, pero también porque no encuentra la ayuda necesaria para superar la situación. El aumento del suicidio ha llevado a una mayor presencia de instituciones que intentan frenarlo. De eso nos hablan también en RTVE.es:

La conducta suicida se ha convertido por primera vez en el principal motivo de petición de ayuda de los menores en las líneas de la Fundación ANAR, que llevan atendiendo este tipo de casos desde 1994.

Según el Informe Anual 2022 del Teléfono/Chat ANAR presentado este miércoles, la conducta suicida se ha multiplicado por 34,8 en la última década. De hecho, los problemas de salud mental representan ya el 45,1% de los casos advertidos:17,5% ideación o intento de suicidio, 16,6% otros problemas psicológicos y 9,8%

"Hemos atendido 7.928 consultas por ideación suicida e intentos de suicidio, ¿qué hubiera pasado si no nos hubieran llamado? En 1.275 de los casos atendidos el menor tenía ya un plan estructurado y le hemos podido salvar la vida", ha señalado la directora de las Líneas de Ayuda ANAR, Diana Díaz. 

Durante el año 2022, ANAR recibió 217.693 peticiones de ayuda procedentes de toda España y atendió 17.896 casos graves (un 8% más que el año anterior) que han requerido orientación psicológica, jurídica y social.* 

El suicidio es la traducción final a hecho de la "conducta suicida". Unos se pueden evitar pidiendo ayuda; otros, no. La creación de grupos dedicados a intentar evitarlo choca con la lasitud de aquellas instituciones en las que se producen las causas. Es en el otro extremo, el de las causas, el de las situaciones que llevan a tener esas "ideaciones suicidas", esas conductas y esos hechos. Las ideas no son enfermedades; son respuestas a las situaciones en que vivimos o acciones que padecemos. Finalmente, muchos casos realizan ante la falta de apoyo.

Lo que nos dicen ahora es que las peticiones de ayuda de los menores ante la tentación del suicidio han subido al primer puesto. Las distinciones entre "plan estructurado" e ideas son importantes porque se ha pasado de tener en mente imágenes e ideas negativas, de la propia muerte, a tener planes avanzados para realizar el suicidio.

La razón 14/03/2024

Muchos de los tiroteos que vemos en los Estados Unidos en escuelas e institutos son formas de suicidio matando, es decir, de morir atacando a las personas en las instituciones escolares que les marcaron negativamente su vida. Eso se nos presenta como un problema "mental" y no se nos dice más sobre cómo se llegó a ese estado y a tomar la decisión. Morir matando revela un pasado oscuro del que apenas se habla: ¿por qué volvió a su escuela o instituto a morir matando, qué le pasó allí?

El reciente suicido —tratado aquí en varias ocasiones— de una joven acusando directamente a sus acosadores escolares, denunciado la destrucción personal a la que la sometieron ante la indiferencia de los que lo contemplaban día a día o el suicido de las dos gemelas lanzándose por un balcón con resultado de la muerte de una de ellas son ejemplos de que el suicidio es el resultado de una presión que se centra en las instituciones escolares, allí donde las personas sufren diversos tipos de acoso y tensiones.

Pero muchas veces, los datos nos impiden ver la realidad del conjunto cuando se dan aislados. Nos hace creen en situaciones diferentes y no en una concentración de problemas que se interrelacionan en las mentes de las personas y se producen en los espacios comunes. En el artículo se nos suministran algunos datos más muy reveladores:

También han crecido significativamente respecto a 2021 los problemas de baja autoestima (494% respecto al año 2021), obsesiones relacionadas con la autoimagen (440%) y complejos (350%).

"La conducta suicida es un auténtico tsunami que no podemos dimensionar aún porque crece cada año, y está directamente relacionado con la soledad, el uso de la tecnología y cómo se está informando sobre la conducta suicida", ha aseverado el director de Programas.

El 34,7% de las llamadas fue por algún tipo de violencia

La violencia es la segunda preocupación de los menores, que suma el 34,7% de las llamadas (9,3% maltrato físico, 7,4% acoso escolar, 6,2% maltrato psicológico, 4,6% agresión sexual y 3% violencia de género). Es, además,  el principal motivo de llamadas que realizan los adultos a este servicio (seis de cada diez consultas). 

Concretamente, la violencia de género crece de manera continuada desde hace 13 años (se ha multiplicado por 16,5) con 3.471 casos registrados por ANAR en 2022. Afecta sobre todo a adolescentes, que casi la mitad -el 47,5%- no es consciente del problema y no admite ser víctima. Además, se abordaron un millar de casos de agresión sexual y 3.045 de maltrato físico y psicológico.

"Los menores se sienten solos y no tienen la capacidad de pedir ayuda; debemos ser los adultos quienes estemos alerta, detectemos las señales de peligro y demos traslado ante la mínima sospecha de riesgo", ha destacado la directora de las Líneas de Ayuda ANAR.*

 

El llamado final es a la responsabilidad; sin embargo, es la falta de responsabilidad la que es responsable de esta situación. Esa soledad a la que se alude es precisamente el eje sobre el que todo gira. Esta sociedad de la atención y de la conexión ha generado unas falsas expectativas, produciendo una sobre exposición de las personas que las hace más vulnerables. Nuestra tendencia a clasificar diferenciando niños, jóvenes y adultos como si fueran mundos distintos nos impide ver que somos los mismos en diferentes etapa, que trasladamos en nuestro interior los problemas que vamos acumulando. Hay etapas en las que la desprotección es más nominal que real, como ocurre con la infancia y adolescencia. Son precisamente en las que se detecta el mayor número de problemas que se van ampliando en la sociedad. Más en concreto: los problemas en esas edades son reflejo de los problemas sociales y familiares, que afectan igualmente a los menores. La sociedad es un todo por el que transitan los problemas, anidando en los espacios de más intensidad y de mayor debilidad. El aumento de las tentativas, ideaciones, etc. es un síntoma global, el resultado que van más allá del hecho. Los que miran para otro lado, los que consideran que no es asunto suyo, los que dan un tratamiento informativo morboso para conseguir lectores, los que niegan los problemas, etc. se reparte por el conjunto.

El que recibe mal trato será con toda probabilidad maltratador, nos dicen. El maltrato, el acoso, la violencia sexual, etc. están aumentando y todo eso se traduce en situaciones suicidas, que aumentan. Son las víctimas de ese recrudecimiento de conductas negativas. Todo está asociado, por lo que no atender ciertos problemas crea nuevos y más problemas.

Hay que cambiar la mirada sobre los problemas, ver cómo se conectan, cómo son reflejo de otros problemas, etc. El suicidio es el resultado de ver la vida como algo negativo, doloroso, un campo solitario. Mientras no nos sintamos próximos a los otros y los veamos como un apoyo y no como una amenaza, el problema seguirá creciendo entre las risas de los responsables de que el mundo en que vivimos sea así.

Los problemas crecen y con ellos la violencia física y mental, la soledad y la marginación, el hundimiento sin esperanzas de muchos. No todos tienen la misma resistencia para sobreponerse, no todos miran los problemas como circunstancias. No solo necesitan ayuda, sino que cambiemos lo que nos rodea, que lo humanicemos positivamente. La sociedad de la atención es también la sociedad del desinterés; la sociedad de la conexión lo es también de la soledad. Estas son sus consecuencias.

 

* "La conducta suicida se convierte en la principal causa de petición de ayuda de los menores por primera vez en 29 años" RTVE.es 10/05/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230510/datos-suicidio-menores-espana/2445112.shtml

lunes, 24 de abril de 2023

La soledad

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Laura Gómez Sánchez nos trae en RTVE.es un tema que, señala, se está volviendo cada día más problemático en los jóvenes, la soledad. Con el titular "Jóvenes "desesperados" y cada vez más solos: "Les faltan escenarios para construir relaciones"" pone sobre la mesa los datos y opiniones sobre una cuestión que para algunos puede resultar paradójica en una sociedad que nos "ofrece" la "felicidad" y la satisfacción de aquello que se nos ocurra en cada momento. Pero quizá sea esa mercantilización de todo uno de los obstáculos y esa oferta insatisfactoria uno de los factores que la motive entre los diferentes sectores.

El artículo comienza señalando una distinción:

La soledad ya no es una preocupación solo de las personas mayores. Los jóvenes, de hecho, duplican a los de más de 65 años en este problema. Según ha asegurado esta semana el Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada, casi el 40% de quienes conviven con ella tienen entre 16 y 34. Un "triste" dato que no sorprende a muchos expertos. "Están desesperados", asegura la psicóloga Susana Villora.

Villora forma parte del Centro Joven de Albacete y es responsable del proyecto Aíne para prevenir la soledad no deseada en jóvenes, desde donde es testigo del aumento de este sentimiento. En consulta observa motivos como las mudanzas a otras ciudades, el acoso escolar o la falta de habilidades sociales, pero, en general, sostiene que la dificultad principal es la ausencia de lugares donde interactuar. "Ahora utilizan más internet y les faltan escenarios reales para construir relaciones", opina.*


Frente a otros tipos de problemas de las sociedades contemporáneas, la soledad empieza a ser responsable y resultado de nuestro estado de ánimo. Es una sensación, provocada por la realidad o imaginaria, que nos muestra en nuestra relación con los demás. Es más fácil sentirse solo en una multitud que Robinson en su isla. La soledad no es espacial, sino mental, relacional. Distinguimos perfectamente entre "estar solos" y "sentirse solos", un matiz importante porque tienen diferentes soluciones. De ahí esa cuestión del "no deseada", un elemento importante.

Pero cuando se nos dice que no es una preocupación "solo" de las personas mayores, entendemos que el problema es más amplio, pero también que se ve una cierta "naturalidad" en las personas después de cierta edad. La soledad no es buena en ninguna, obviamente.

De todas las cosas para las que educamos, formamos, etc., la soledad es para la que menos preparados estamos para combatirla. La soledad está estigmatizada y solo dan cuenta de su realidad las ficciones, del teatro al cine pasando por la Literatura, la que abordó la diferencia entre el ser y la apariencia accediendo al interior de la persona. Pero la superficialidad de nuestras sociedades modernas impide volcarse en el interior mientras que nos lanzan a la actividad exterior como sustituto.

Cualquier conocedor de buena literatura, cine o teatro, sabe que la soledad está ahí y que solo se supera mediante la introspección, la vida interior, más que en la vorágine exterior. ¿Han visto la película Almas perdidas en Inisherin (2022)? ¿De qué creemos que trata sino de las formas de soledad?

El artículo, por supuesto, entra en otras causas, importantes como esos "escenarios reales", de los que se habla, pero esos servirán de poco ante la presencia del vacío interior, que es una forma previa de auto relacionarse. Leyendo las quejas de algunos sobre lo que entiende por soledad es la necesidad de que alguien les escuche "realmente", alguien con quien poder hablar

Mariam tiene 15 años y, aunque tampoco entiende las redes sociales como sustitutos de las relaciones, apunta a otro posible origen de la soledad. "No tengo tiempo para socializar", expresa. En el instituto apenas cuenta con media hora del recreo para hablar con sus compañeros y asegura que pasa horas estudiando o haciendo tareas en casa. Entonces se ven obligados a usar las redes para relacionarse pese a que se pierda "mucha conexión" humana, opina.

La joven, sin embargo, no está sola. Tiene "muy buenos amigos" a los que aprecia y de los que se siente agradecida. El problema, insiste, es que en muchos momentos le ronda el pensamiento de no encajar del todo con ellos. "Les quiero mucho, y sé que ellos a mí, pero no siento que pueda contarles todo o que conectemos", detalla a RTVE.es. Para ella una amistad verdadera pasa por requisitos como los silencios cómodos y las confidencias sin miedos al qué dirán, algo que aún no ha encontrado.

¿Qué es no encajar? ¿La creencia en que el mundo debe ajustarse a nosotros? Quizá sea parte de esa forma en la que nos frustramos cuando no obtenemos lo que deseamos pero ¿lo sabemos realmente?

En el artículo se habla de distintos factores que pueden hacer manifestarse ese sentimiento de soledad, desde el exceso de trabajo a la falta de personas con las que "socializar".

Veo muchas parejas adultas sentadas con sus teléfonos, a los que miran sin cesar, en silencio. A veces se interrumpen y muestran al otro su teléfono para seguir con su actividad solitaria en proximidad. Veo jóvenes que caminan juntos con sus auriculares puestos. No hablan, simplemente caminan juntos.

Quizás algunos de ellos se sientan solos, solo están juntos. Cada vez se abunda más en la idea de unos chatbots de inteligencia artificial diseñados para charlar con ellos y no sentirnos solos. Hemos tratado de esto en ocasión reciente. Pero ¿cuánto tiempo podemos pasar en esta situación?

Quizá la soledad no sea un estado particular, sino la consecuencia de la incapacidad para madurar y aceptarla en su forma más positiva, la de enfrentarse a uno mismo. Quizás estás formas de soledad se busquen satisfacerse como si fuera un pedido en algún gran almacén. Nos hemos acostumbrado a muchas cosas, pero no acabamos de acostumbrarnos a tener una soledad positiva que nos permita relacionarnos con los otros.

Siempre me ha sorprendido una respuesta mayoritaria cuando le preguntan a la gente ¿qué espera de su pareja?: "que me haga reír". Valorando la risa, no deja de ser un uso utilitarista del otro. El paraíso parece ser ruidoso. Confundir las relaciones con el "club de la comedia" ya nos dice mucho de que primero hay que construirse, después ser capaz de salir de uno mismo para poder encontrarse con ese otro ideal con el que compartir lo nuestro... y lo suyo.

No nos preparamos para la soledad. Nadie nos educa a mirar en nosotros mismos. La soledad no es un problema "juvenil", algo que se cura con la edad hasta llegar a la vejez donde se da por supuesta. Es un problema personal que puede acompañarnos e lo largo de nuestra vida y cuyo remedio o atenuación está en nuestro propio interior. El mundo moderno lo tapa con la acción pero, como se nos dice, la propia acción impide las relaciones con otros.

La soledad, no nos engañemos, define nuestras sociedades modernas. Está ahí, de principio a fin.  Podemos "medicalizarla", "estigmatizarla", etc. pero también podemos intentar darle un sentido no angustioso y tratar de potenciarnos como seres humanos abiertos, no necesitados de entretenimiento sino de algo por descubrir. En la soledad moderna hay mucho de abandono mutuo, de utilización del otro para llenar nuestras propias carencias. Por eso es fundamental cambiar el sentido de nuestras  experiencias sociales, una mayor generosidad más allá de lo superfluo que nos define. Si no encontramos lo que buscamos, puede que haya poco. Y ese es el problema verdadero.

 

* Laura Gómez Sánchez "Jóvenes "desesperados" y cada vez más solos: "Les faltan escenarios para construir relaciones"" RTVE.es 23/04/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230423/soledad-no-deseada-jovenes/2439138.shtml