Mostrando entradas con la etiqueta armamento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta armamento. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de febrero de 2024

Trump amenaza con dejar de defender a los países en la OTAN

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Trump está desatado en su campaña para la nominación republicana. El exceso no es nuevo en él, pero esta vez los que están asustados por sus afirmaciones son los socios de la OTAN, que han tenido que salir al paso para tranquilizar a los sobresaltados miembros de la organización.

En su momento ya hablamos aquí de la intención de Trump de "cobrar" por los "servicios" de la OTAN a distintos países que él considera que están explotando a los Estados Unidos, que es quien asume el gasto mayoritario de la defensa.

En RTVE.es se nos explican los argumentos de Trump:

El expresidente estadounidense Donald Trump (2017-2021) ha amenazado a los aliados de la OTAN con retirar la "protección" de Estados Unidos frente a un hipotético ataque ruso si no cumplen con las contribuciones que Trump considera obligatorias que ascienden al 2% del producto interior bruto (PIB), un porcentaje que la Alianza estableció como una cifra orientativa.

Trump ha hecho estos comentarios durante un mitin en Conway, Carolina del Sur, donde ha repetido sus quejas hacia la falta de contribución de los aliados de la OTAN que mantuvo durante su presidencia.*


A Trump le vienen muy bien este tipo de argumentos que no hacen sino fomentar la inseguridad mundial. Con este tipo de afirmaciones, Trump se gana a los votantes haciéndoles creer que el "imperio americano" debe "ahorrar" y sacarle rendimiento a lo que es desarrollo armamentístico. En la mente de Trump, los aliados deben comprar armamento americano y, además, pagar por ser protegidos. Esto se vende bien a los republicanos aislacionistas, pero a la vez aprovechados de un sistema de amenazas exteriores que los afectados deben pagar. Para Trump la OTAN es un molesto sistema para aprovecharse de los Estados Unidos, un sistema parasitario.

Es evidente que en un momento como el actual, con una guerra en Europa, esto suena intranquilizador y se opone a los envíos que la presidencia de Joe Biden está haciendo para sostener a Ucrania. Es obvio que Trump —siempre lo ha sido— es el candidato de Putin. Lo es porque su idea es crear el mercado de las armas y la protección y para eso necesita una amenaza, en este caso la de Rusia en Europa. El efecto de los ataques y amenazas rusas ha sido, con claridad, el arrastrar a los países neutrales de la zona a subirse al carro de la OTAN, lo que implica que la industria del armamento y la protección recibirán nuevas peticiones. Trump se enfadó mucho cuando los que aumentaron sus compras no lo hacían a los grupos norteamericanos armamentísticos o algunos planteaban la necesidad de un auténtico ejército europeo con armamento fabricado aquí. Eso claramente no le gustaba, pues se le escapaba el negocio.

Pero Trump ha roto todas las barreras retóricas al alentar a Rusia a atacar a los morosos ante la seguridad de que Estados Unidos permanecerá impasible. Son los titulares de la propia prensa norteamericana que no puede ignorar esta afirmaciones irresponsables del candidato aspirante a la Casa Blanca.

Las amenazas de Trump (son eso) ha disparado las intervenciones en la propia OTAN: 

Por su parte, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha acusado a Trump de "socavar la seguridad" de los países de la Alianza Atlántica. "Cualquier sugerencia de que los aliados no se defenderán entre sí socava toda nuestra seguridad, incluida la de Estados Unidos, y pone a los soldados estadounidenses y europeos en mayor riesgo".

Stoltenberg ha remarcado que la OTAN "sigue estando preparada y capacitada para defender a todos los aliados" y ha advertido de que "cualquier ataque" contra alguno de sus miembros "será respondido con una respuesta unida y contundente", siguiendo el principio de defensa colectiva que recoge el artículo 5 del Tratado Atlántico. 

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, también ha acusado a Trump de "servir a los intereses" del mandatario ruso, Vladímir Putin, y de no traer "ni más seguridad ni más paz al mundo" con estas declaraciones.* 

Estas afirmaciones, viniendo de quien vienen, dejan de ser cuestiones de palabras y se convierten en algo muy serio para la seguridad europea. Tanto Jens Stoltenberg cono Charles Michel son dos voces más que autorizadas para expresar la gravedad de lo dicho por el expresidente y amenaza política para las próximas elecciones.

La obsesión de Trump por cobrar por la protección no es nueva, como hemos dicho. RTVE.es recupera una noticia de 2018 en la que ya se planteaba la estrategia trumpista. Con el titular "Trump exige a sus socios de la OTAN duplicar el presupuesto en defensa hasta el 4%" ya se podía apreciar la presión:

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha exigido este miércoles en la cumbre de la OTAN que sus socios en la alianza atlántica incrementen el gasto militar hasta el 4 % del PIB, lo que supondría duplicar el objetivo actual, una propuesta que para el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, es precipitada: "Deberíamos llegar primero al 2 %", ha señalado.

Trump ha aprovechado que abría el turno de intervenciones en la cumbre para lanzar su propuesta, tal como ha contado a la prensa el presidente de Bulgaria, Rumen Radev: "El presidente Trump, que ha hablado el primero, ha planteado el asunto no solo para que se alcance el 2 %, sino un nuevo umbral, el 4 %", ha explicado.

Posteriormente, la Casa Blanca lo ha ratificado: "El presidente sugirió que los países no solo cumplan su compromiso de destinar el 2 % de su PIB al gasto en Defensa, sino que lo incrementen al 4 %", ha declarado a Efe su portavoz, Sarah Huckabee Sanders, quien ha añadido que Trump ya hizo esa propuesta durante la cumbre de la OTAN del año pasado.** 

El largo y detallado artículo de 2018 ya muestra las intenciones de Trump y su visión comercialista de la OTAN. El 4%, como se nos dice en el artículo, no lo alcanza ni los Estados Unidos, algo que supone seguir alimentando al lobby del armamento, una pieza fundamental en la estrategia de Trump y de los republicanos.

Si la posible elección de Trump será un desastre a la americana, para Europa será todavía peor. La mala situación de un Biden, del que se pide su retirada y aplicar las normas para incapacitarle, hace temer que todo esto allane el camino a la Casa Blanca de Trump. También cabe la posibilidad que este avance entre los republicanos movilice el voto de los demócratas.

En Europa, con la OTAN en tensión, viviremos este drama político planetario. Seguro que la posibilidad de Trump al frente de los Estados Unidos es ya una pesadilla en muchos países. Solo Rusia descansa en paz. 

* "Trump amenaza con retirar la protección a los aliados 'morosos' de la OTAN frente a un hipotético ataque ruso" RTVE.es / EFE  11/02/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240211/trump-amenaza-retirar-proteccion-aliados-otan-frente-hipotetico-ataque-ruso/15965712.shtml

** "Trump exige a sus socios de la OTAN duplicar el presupuesto en defensa hasta el 4%" RTVE.es / Agencias 11/07/2018 https://www.rtve.es/noticias/20180711/cumbre-otan-trump-enfrenta-aliados-europeos/1762940.shtml

domingo, 8 de agosto de 2021

Extraterrestres, armas y guerras

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



Dirán que es el mercado, que hay demanda. Y eso es lo preocupante. Al margen de las grandes cadenas de televisión, cuya programación será mejor o peor, pero entra dentro de la "normalidad", un recorrido por las incontables cadenas (en mi caso e Movistar) deja un balance un tanto preocupante. Desconozco cuál es el mecanismo por el que ciertas cadenas están donde están, pero supongo que al menos hay tres elementos claros: alguien hace los programas, alguien los compra y alguien los ve.

Podemos hacer un recorrido por las zonas "normales", donde se encuentran los canales nacionales y autonómicos y los deportivos, los informativos de distintos países (de Estados Unidos, con la CNN y la Fox, a Al-Jazeera, RT, o la BBC), hay canales de series especializados en comedia, terror o ciencia-ficción. Hay canales de cocina donde podemos enterarnos de lo que hacemos mal. Incluso hay uno en el que se pasan el día rezando el rosario. Otros nos dan cuenta de aguerridos veterinarios en su lucha por salvar vacas preñadas y mascotas exóticas. Todo esto, podríamos decir, entra dentro de lo previsible.

Pero hay una zona oscura de la programación de ciertos canales en donde los programas revelan un gusto, al menos, peculiar. Básicamente me refiero a aquellos en los que proliferan historias de extraterrestres entre nosotros, con explicaciones del conjunto de nuestra historia humana (curiosamente es el canal Historia); una creciente proliferación de documentales sobre el nazismo y su evolución y otros en los que se desarrolla la atracción por las armas, incluidos el gusto por su fabricación. Hay que decirlo inmediatamente: prácticamente todo esto llega de los Estados Unidos, capaces de producir y abastecer de este tipo de programas al planeta en su conjunto.



Esto tiene dos puntos de interés; primero, nos permite entender las mentalidades violentas, conspiranoicas —en versión humana o galáctica— norteamericanas, la que alimentan los delirios de los trumpistas en cualquiera de sus vertientes; en segundo lugar, si ellos han producido este tipo de productos para satisfacer su gusto, esto acabará seduciendo a los que aquí se exponen a este tipo de creencias o actitudes. Llamo aquí "creencias" a creer vivir en un mundo poblado por extraterrestres que se ocultan entre nosotros y bajo gobiernos que tratan de ocultarnos todo. En estos programas, la creencia reinterpreta la "historia" dándole un nuevo "sentido", con lo cual quienes se han adaptado a esto comienzan a vivir en un mundo diferente al del resto de los mortales de los que van separando como un gran bloque de hielo se acaba soltando de tierra firme y se adentra en el mar arrastrado ahora por las corrientes.



Las actitudes, en cambio, son formas de valoración y respuesta ante lo que tenemos delante. Por eso, los programas de armas son complicados porque, como vemos con frecuencia en las imágenes que nos llegan de Estados Unidos, se acaban exhibiendo con más frecuencia de la deseada y produciendo un enorme número de muertes al año. La obsesión por las armas suele sostenerse en una visión agresiva del mundo, del que hay que defenderse. Todos esos norteamericanos que compran armas tras un tiroteo son la revelación palpable de que la violencia es una espiral incontenible, que no lleva a reacciones de paz, sino a la polarización entre quienes la desean eliminando las armas y los que creen que la mejor defensa es armarse.

No conozco ningún estudio sobre, primero, quiénes son los espectadores en España que sostienen estos canales con su presencia (si no tuvieran interés para nadie habrían desaparecido ya) y, en segundo lugar, qué efectos tiene su exposición a ellos. Me imagino que no debe tener bastante interés para los investigadores, que dedican su valiosa atención a cosas de más enjundia.


El otro grupo que hemos resaltado es el creciente número de series sobre el nazismo en la programación. El ascenso del nazismo, sus principales figuras, etc. "Historia del nazismo", "El ascenso del nazismo", etc.

En 2015 hubo una gran polémica en los Estados Unidos por la promoción hecha en el metro de Nueva York por Amazon TV para lanzar la serie "The man in the high castle":

 

El gigante Amazon ha decidido retirar precipitadamente retirar una decoración de estética nazi en el metro de Nueva York con la que promocionaba su nueva serie sobre la Segunda Guerra Mundial tras las quejas de pasajeros y autoridades. Empapelar la Gran Manzana con propaganda totalitaria no ha sido tan buena idea. O tal vez sí. Todo el mundo habla hoy de 'The Man in the High Castle'.

Para promocionar la adaptación televisiva del clásico distópico de Philip K. Dick, una producción original de Amazon TV, se decoró el interior de varios vagones del metro con versiones de la bandera estadounidense modificada para incluir el emblema del águila Reichsadler con la cruz de hierro. También con el símbolo del sol naciente utilizado por los japoneses entre 1870 y 1945. La nueva serie, que se estrenó el pasado 20 de noviembre a través de su plataforma de películas y series en internet Amazon Prime, trata sobre lo que hubiera ocurrido si los ganadores de la Segunda Guerra Mundial hubieran sido Alemania y Japón.*



En El Confidencial, que es donde apareció la noticia, se nos cuenta que la promoción causó irritación y que fueron los pasajeros los que comenzaron a arrancar la simbología nazi e imperial japonesa.

En sociedad, hay una máxima que se suele cumplir: "de lo que se come, se cría". Da un cierto tipo de alimento cultural y habrá quien se sienta a gusto y te pedirá más.

Lo preocupante del caso es la confluencia en el tiempo. Si las posibilidades comunicativas de las redes sociales están dando alas a este tipo de grupos reforzando sus vínculos grupales a través de los contactos y el intercambio de información (como en muchos otros casos). En Estados Unidos se ha visto un aumento claro de las fuerzas "neonazis" en la época de Trump, donde se sintieron fuertes para salir a la luz pública. Ya sea oficialmente o a través de rasgos parciales, lo cierto es que la suma de "racismo", "nacionalismo" y "agresividad" son mañas por separado, pero juntas son explosivas.



Un caso peculiar es la proliferación de serie sobre nazis en Reino Unido y la BBC. En alguna ocasión tratamos el tema y señalamos los intentos del Brexit de volver a "separarse" de una "Europa dominada por Alemania". Recordarán los hipotéticos lectores las metáforas usadas por la prensa británica recordando la "Batalla de Inglaterra" y la defensa de país en el Canal. Nada es casual. Han sido los momentos de más intensidad de la alianza Trump Johnson.

Volver a revivir las agresiones reales o ficticias (no existió invasión de los Estados Unidos ni por Japón no por la Alemania de Hitler) es volver a darles sentido en un nuevo contexto; es una lectura actualizada con un sentido específico, ya sea implícito o explícito.

Me preocupa el efecto de estos programas continuados sobre extraterrestres, armas y nazismo. No me parece que ninguna de estas ramificaciones lleve a buen lugar. Por eso creo que es importante saber a quién se le está haciendo creer que los extraterrestres han llegado y controlan el mundo, que las armas son buenas y demás formas de revivir este tipo de estado de agresividad.



Quiero que se entienda bien algo: distingo perfectamente lo que son los programas sobre extraterrestres y armas, de lo que pueden ser buenos documentales históricos. Pero, como bien sabemos, un buen programa histórico puede ser "consumido" de forma muy inapropiada por parte de algunos de sus espectadores, que verán en él lo que quieran ver.

Vuelvo a la idea inicial: si están ahí es porque hay interés. En cualquier caso, alimentar a la gente con este tipo de cosas, acabará —como ha ocurrido en los Estados Unidos— teniendo consecuencias. De los antivacunas a los conspiradores cósmicos, hay cada vez un grupo mayor al que le resulta difícil vivir en la realidad y es fácilmente manipulable, que es de lo que se trata.

Llama la atención que esta concentración —extraterrestres, armas, etc.— se produzca en algún canal que ha sido "colonizado". No quiere decir que sea el único, pero sí que en él se dan estos programas con más intensidad o frecuencia.


Revista Squire

* "Amazon decide que empapelar Nueva York con simbología nazi no es una buena idea" El Confidencial 25/11/2015 https://www.elconfidencial.com/television/series/2015-11-25/amazon-el-hombre-en-el-castillo-k-dick_1106747/

jueves, 18 de marzo de 2021

Creando el enemigo perfecto

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)




Los medios de todo el mundo se han hecho eco de la declaración del presidente Biden a la cadena norteamericana de televisión ABC sobre Vladimir Putin calificándolo de "asesino" ante la pregunta del periodista sobre ello. Decir de un presidente no solo que es un "asesino", sino que pagará por la interferencia en las elecciones pasadas norteamericanas es mucho, incluso para una presidencia tras Trump, con el listón muy alto.

Las interferencias y manipulaciones rusas no son una novedad. Saltan frecuentemente incluso en España, como se ha denunciado especialmente en escenarios de revueltas como en Cataluña. Rusia ha descubierto con Putin la agitación como forma caótica. Es más barato sembrar el caos que construir una sociedad. En el caos, además, se gasta mucha energía por parte de quien lo padece por su traducción a conflictos. El ciberespacio es además una herramienta perfecta para generar confusión, recelos y alentar conflictos. Mientras, en Rusia, al que abre la boca le dan el tratamiento de Navalni, digno de los tiempos en que lo más contestatario de Rusia se citaba en Siberia.


Pero el ataque a Putin ha hecho que se produzcan dos fenómenos en uno: lo que ha dejado al descubierto es la estrategia doble de Trump, salvar la cara de Putin —que le apoyaba — y los ataques a China, a la que se dirigían las sospechas.

Biden ha hecho que se publique un informe de inteligencia desclasificándolo las autoridades competentes en esto. La CNN nos explica el contenido:

The US intelligence report released Tuesday detailing foreign election interference in the 2020 election contradicts repeated statements from former President Donald Trump and senior members of his administration that China -- and not Russia -- was the top foreign threat to the integrity of the election.

The report also raises questions about the effort from Senate Republicans to investigate the Bidens and Ukraine, a probe that examined many of the same allegations about the Bidens and Ukraine that the Russian-linked officials were pushing, according to the intelligence community report.

The report, compiled by the US intelligence community and declassified and released by Director of National Intelligence Avril Haines on Tuesday, assessed that the Russian government meddled in the 2020 election with an influence campaign "denigrating" President Joe Biden and "supporting" Trump. In addition, the report said China did not interfere and "considered but did not deploy influence efforts intended to change the outcome of the US Presidential election."

That assessment flies in the face of the public comments from Trump and members of his administration, including former Attorney General William Barr and former national security adviser Robert O'Brien who helped push Trump's narrative that China was interfering in the election more aggressively than Russia or Iran.

CNN previously reported that Trump decried any suggestion that Russia posed an equally dangerous threat as China as equivalent to the partisan "witch hunt" against him -- a view that was factored into the messaging of administration officials, who focused their public comments on Beijing and downplayed Moscow's actions.

A whistleblower also previously accused top Trump political appointees in the Department of Homeland Security of instructing career officials to "cease providing intelligence assessments on the threat of Russian interference in the US and instead start reporting on interference activities by China and Iran," according to the documents obtained by CNN.

That order came from O'Brien, according to the complaint.*

 


El informe es una auténtica bomba interior y exterior de relojería. El acento en Rusia y llamar "asesino" a su presidente parece desviar la mirada del otro asunto relevante: los ataques a China e Irán como formas de manipulación estratégica. Esto quiere decir que Trump distraía la atención de Putin, que interfería en su favor durante las elecciones presidenciales, mientras que responsabilizaba a China e Irán de algo que no hacían.

En estos días pasados hemos hablado aquí de la obsesión mediática norteamericana con China y los objetivos de "aislarla" para frenar el crecimiento, máxime cuando va a ser la economía que mejor se recupere de los efectos demoledores de la pandemia por todo el mundo. Te guste o no el régimen chino, que en sí no suele tener muchos simpatizantes, lo cierto es que su economía no se ha hundido, como ocurrió con la antigua Unión Soviética, con Rusia al frente; más bien lo contrario. Deng Xiaoping transformó la economía china y, con ello, la sociedad, haciendo una transición de lo agrario a lo industrial, que había mantenido a China en el atraso desde la Revolución Industrial. E fenómeno es de enorme complejidad, pero el resultado es una China convertida en superpotencia industrial, algo que a no todos les gusta y algunos quieren evitar como sea.



Trump tuvo una primera fase obsesiva con el "muro" y los que estaban al otro lado, que le sirvió de ejercicio retórico constante. Después pasó al objetivo chino. Eso le permitió acoger la línea anti China encabezada por su asesor, el economista Pete Navarro, que la responsabilizaba de todos los males norteamericanos. La mezcla con la pandemia fue el remate, incluyendo las menciones del "virus chino" o las sospechas de que fuera un "arma" que hubiera "salido" o se hubiera "escapado" de un laboratorio de experimentación.

Lo que han sacado los servicios de inteligencia norteamericanos es importante para comprender la estrategia seguida por Trump responsabilizando a China de lo que era injerencia rusa en su propio beneficio. China realizó hace unos pocos días una declaración diciendo "¡basta de difamaciones!" refiriéndose a la actitud norteamericana de echar todas las culpas a China se trate de lo que se trate.



El reportaje de la CNN muestra las conexiones entre los republicanos y la administración de Trump manteniendo a Rusia en segundo plano, aprovechando sus acciones de desinformación y desviando la atención hacia China.

El texto sacada a la luz por la Inteligencia y comentado por la CNN muestra el empeño constante de los republicanos con Trump al frente de dirigir la mirada a China:

 

"Similar actions by Russia and China are assessed and communicated to policymakers differently, potentially leading to the false impression that Russia sought to influence the election but China did not," he [John Ratcliffe] wrote, citing a report by the intelligence community Ombudsman which found that analysts were inconsistent in how they defined the terms "influence" and "interference" when referring to China and Russia.

Republicans were also raising concerns about China's influence efforts targeting Americans prior to the election, but several sources familiar with briefings provided to lawmakers told CNN at the time that intelligence officials had not presented clear evidence showing Beijing is actively interfering in the election or taking specific steps to boost one candidate over the other.

Instead, intelligence and election security officials focused, both privately and publicly, on the holistic threat posed by China, emphasizing that Beijing employs a variety of "malign tactics" that could have implications on the 2020 race.

And while the intelligence community initially assessed that China preferred Trump to lose in November, a finding that Trump often used to justify his politically driven narrative, it ultimately concluded that Beijing did not favor one candidate over the other, according to the Office of the Director of National Intelligence report released Tuesday.

"China sought stability in its relationship with the United States and did not view either election outcome as advantageous enough for China to risk blowback if caught," it says. "We assess that Beijing also believes there is a bipartisan consensus against China in the United States that leaves no prospect for a pro-China administration regardless of the election outcome."*

 


La ficción creada por la administración de Trump, como se muestra en el informe y se comenta por la CNN, pasaba por crear una imagen interesada de China y mantener en la sombra a Rusia, que comprendió que podía serle más efectivo el apoyo a Trump (que paga los favores, pensemos en la retirada de tropas norteamericanas en Siria, dejando la vía libre a los rusos y otros aliados de Bachar al-Asad, por ejemplo). La obsesión con China es parte de esa política de señalar en una dirección cuando el problema está en otra. Trump ya había pedido en público la "ayuda rusa" para las primarias contra Hilary Clinton. Parece que era algo más que un show teatral de Trump, que era más en serio. La relación Estados Unidos-Rusia ha sido una de las más extrañas del periodo Trump y en la que los historiadores investigarán sacando cosas que todavía nos sorprenderán.

Esta observación última es interesante desde las perspectivas de futuro y muestran el peligro de hacer crecer una situación de este tipo en un mundo global y cada vez pequeño.



La manipulación de la opinión pública es hoy un hecho. Me refiero a las formas que permiten la guerra informativa, en la que se busca desestabilizar a los contrarios creando el caos para debilitar a unos y fortalecer a sus contrarios. La guerra informativa es muy barata en comparación de la que se hace sobre el campo de batalla. La creación de inseguridad sirve para aumentar los niveles de protección, es decir, de gasto en defensa, con lo que los primeros en estar interesados en la inestabilidad son los que producen armamento o venden protección.  No es novedad porque se produce de continuo.

Trump se enfadó con Europa cuando, tras asustarla, la UE decidió dos cosas, tener su propio ejército para no depender del norteamericano, y fabricar sus propios aviones de combate. 

Los mayores apoyos de los Estados Unidos en Europa son aquellos que están cerca de Rusia, que temen ser invadidos. Cuando Moscú tose, los países limítrofes se rascan el bolsillo y compran armamento a los Estados Unidos y piden más soldados norteamericanos en sus bases. Lo mismo ha hecho con China para que los países cercanos se sientan amenazados, venderles armas y protección.



La historia nos enseña cómo suelen acabar las carreras de armamento. Hace unos días, la prensa comentaba que reino Unido iba a incrementar su armamento nuclear. Otra buena noticia para los que viven de la tecnología y la venta de armamento y otra mala noticia para el conjunto del planeta. La noticia de que China ya tenía una armada más poderosa que la de Estados Unidos hará aumentar los presupuestos militares, tal como las amenazas exteriores a China la han hecho aumentar su presupuesto militar. 



Las armas llaman a las armas y las armas acaban trayendo los conflictos reales, sean en las fronteras de China o de la Unión Europea, como en Ucrania o en Oriente Medio, la zona con más armas del planeta y un auténtico desastre en donde se mezclan los reyezuelos y tiranos con el petróleo y el dinero que produce, del cual una parte importante va a comprar armas, buques, aviones, etc. Es lo que ha hecho Trump con su política de desviar el problema de Israel a Irán. El enemigo perfecto es aquel que te hace ganar más.

Y esto el mundo no se lo puede permitir ya. Estamos demasiado relacionados, juntos, apretados... como para controlar los efectos de un simple estornudo. 

 


* Zachary Cohen & Jeremy "Herb Intelligence report contradicts claims by Trump and his team on China election interference" CNN 18/03/2021 https://edition.cnn.com/2021/03/17/politics/us-intel-report-trump-china-election-interference-claims/index.html



miércoles, 26 de agosto de 2020

Trump y la oscura letra pequeña

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La política constante de engaños y mentiras tiene el peligro de que cuando salen a la luz sea el momento más inesperado. Las prisas de Trump por poner éxitos encima de la mesa en vez de los vergonzosos fracasos que le arrastran y le tienen con un pie fuera de la Casa Blanca no son tampoco buenos consejeros. Con parte de la administración republicana abandonando la nave y otros dentro deseosos de salvarse del hundimiento que suponen las críticas nacionales y mundiales a sus palabras y decisiones, cada vez más ofensivas unas y arriesgadas las otras, Trump está entrando en un proceso complicado y, muchas veces, sorprendentes en el detalle, ya que en el fondo nadie duda de su osadía y falta de escrúpulos para mantenerse en el poder.
Leemos en la CNN un nuevo problema que le salta desde el tan cacareado acuerdo entre Emiratos Árabes Unidos e Israel, que aquí calificamos como "electoralista", un intento de echarle una mano en las próximas elecciones. Trump lo ha vendido como un "gran acuerdo", logrado por el siniestro yerno convertido, tras la lectura de unos libros, en asesor sénior presidencial y en negociador para Oriente Medio. El hecho de que Trump encargue a Jared Kushner un contacto y negociación de este orden intranquiliza por varios motivos, siendo el principal la oscuridad que pueda rodearlo, con el añadido de que los objetivos del presidente estarán por encima de los Estados Unidos.


Trump ha despachado a los funcionarios de los departamentos y ha mandado sus propios negociadores creando la obscuridad mencionada. Recordemos lo ocurrido con las intervenciones de su abogado personal, Rudy Giuliani, y los negocios ucranianos o los contactos con los rusos.
La distorsionada y personalista visión trumpiana de la política solo tiene a él como centro, por lo que hay que presumir que las personas que elige para estos menesteres tienen por objetivo fortalecer al presidente por encima de los intereses nacionales, que pueden coincidir... o no.
La CNN, con el titular "Kushner's secret push to sell F-35 jets to UAE causes frustration among US agencies and lawmakers", publicado el día 20, da cuenta de esa forma paralela, puenteando a los funcionarios del estado, a los profesionales y a las instituciones que tienen tomar decisiones. Pero la visión absolutista del poder trumpiana es implacable y trata de rentabilizar en muchos niveles cualquier acto que pueda ser utilizado.

A secret push by President Donald Trump's senior adviser Jared Kushner to sell advanced arms -- including F-35 stealth fighter jets -- to the United Arab Emirates has caused confusion and frustration among agencies and congressional committees that would normally be involved in such a sale but have been left in the dark.
Kushner is supporting the administration's discussions with the UAE about the potential advanced arms sale, which have been led by the NSC Senior Director for the Middle East, Miguel Correa, a senior administration official said.
The tight hold on details about these discussions has created confusion across the US government, two State Department officials and multiple congressional aides tell CNN.
Trump said the potential sale was "under review" during a press conference on Wednesday. He also said the Emirates have the funds to pay for the military hardware.

Expecting closer cooperation
On Thursday, Anwar Gargash, the UAE minister of state for foreign affairs, said at an Atlantic Council event that "the UAE has indicated that it wants F-35s. The first time we made this request was 6 years ago. We ought to get them. It should be easier to get them." Gargash added that discussions about the F-35 are not connected to the deal with Israel.*


Recordemos que el anuncio del acuerdo hizo saltar los recelos sobre el freno a la expansión de las colonias israelíes. Mientras que Trump vendía que era el acuerdo del siglo por el reconocimiento de Israel tras Egipto, el primero, y Jordania el segundo, de los que habían pasado décadas, llegaba ahora Emiratos. Los comunicados israelíes hacían ver que la detención de los asentamientos era una parada circunstancial, que en cualquier momento podrían reanudarse.
De la firma del acuerdo, solo Donald Trump sacaba rendimiento propagandístico ya que los colonos se indignaron contra Benjamín Netanyahu, considerando que les había traicionado al pactar el parón de la expansión. Por otro lado, los palestinos rechazaban el acuerdo pues no suponía nada nuevo para ellos y sí mucho en contra al debilitar el frente árabe con el reconocimiento de Israel por parte de Emiratos. Solo Egipto (segundo mayor perceptor de ayudas militares tras Israel) se congratuló por el acuerdo por dos motivos obvios, no querían seguir siendo los únicos que firmaron los acuerdos de Camp David y la ONU, que veía que cualquier gesto de reconocimiento de Israel era un paso en el camino hacia la paz. Pero ¿es posible la paz con Trump? Una vez más se ha mostrado como marrullero y divisor. Las noticias denunciadas, como señala la CNN, por medios israelíes dejan en evidencia a Trump y muestra que es capaz de cualquier cosa.


La venta de tecnología puntera, reservada hasta el momento, como es la que revela el acuerdo secreto ha creado malestar dentro y fuera. Los israelíes se dan cuenta que sus nuevos aliados (las alianzas duran por allí y más entre enemigos recientes) tienen acceso a una tecnología militar que les debilita en la zona, aunque exista en el plano teórico y con un recién estrenado aliado. A eso se suma el enfado por haberse ignorado los mecanismos de revisión propios de las cámaras norteamericanas que Trump, una vez más se ha saltado. 
Ya ha habido en días anteriores un revisión con quejas de las ventas de armamento a Arabia Saudí, ignoradas en su momento las consecuencias que puede tener en el polvorín árabe.
Su razonamiento ahora, con Emiratos, puede ser bastante aproximado al siguiente: si los demócratas intentaran frenar esta venta, se les culpará de ser antiamericanos, de no querer la paz en Oriente Medio y, por ello anti israelíes. Evidentemente, con el tiempo que queda no hay mucho margen de maniobra tal como está los demócratas liados en plena campaña para ganar las elecciones.
Lo interesante es, como señalamos, la actitud israelí, que creían estar beneficiándose de un acuerdo en donde las trampas las ponían ellos, para descubrir después que los engañados han sido ellos. ¡Todo muy Trump! Te hacen firmar la paz  y luego le venden mejores armas a tu antiguo enemigo, pensará en Israel Netanyahu.

Fuente: web de la Casa Blanca

Trump consigue así, una vez más el apoyo del mundo de las ventas de armamento, cada vez más poderoso, y realiza la asombrosa contribución pacifista de seguir armando el espacio más armado y conflictivo del mundo, Oriente Medio. La zona es el principal consumidor de armas de todos los países, riqueza que no va a sus pueblos, en los que se trata de mantener ignorancia y disciplina. Lo ocurrido con el asesinato de Jamal Khashoggi, crimen de estado, ordenado por el príncipe heredero es solo una pequeña muestra de la forma de actuar de los aliados de los Estados Unidos, líder del mundo libre.
Lo que tendrá consecuencias al salir esto a la luz es el nuevo desprecio hacia los mecanismos tradicionales de la política norteamericana que, pese a sus alternancias de poder, mantiene respetuosamente la figura de la administración. Pero es precisamente a esa administración a la que Trump está poniendo a prueba constantemente con sus puntos oscuros tanto en negociadores como en las negociaciones. Hemos mencionado el caso de Giuliani, pero podría citarse el del ex embajador norteamericano ante la Unión Europea, un empresario donante del partido republicano, al que le hacía ilusión el puesto pero que no pudo soportar (ni él ni su familia) la infamia que se le pedía, anteponiendo su honor y patriotismo a los intereses de Donald Trump. Lo mismo ha ocurrido con muchos miembros de la administración, civiles y militares, que no han sido capaces de asumir la manipulación que se les pedía. Esto ha hecho, además, que el número de personas disponibles se reduzca, lo que explica el uso de Giuliani y Kushner.


Las peticiones de Trump son cada vez más arriesgadas porque se encuentra cada día más lejos de sus objetivos ganadores. Pero el nivel de riesgo asumido por Trump es una amenaza a la paz, a la vez que involucra más los intereses económicos con la política internacional, como es el caso de lo que está ocurriendo con China, donde ya no se sabe qué es la política y que el imperialismo económico buscando deshacerse de sus competidores invocando, sin prueba alguna, todo tipo de excusas. Los casos de Huawei primero y de TikTok han dejado en evidencia que Trump quiere que el mundo solo compre y dependa, en cualquier plano, de los Estados Unidos.
De nuevo, el sentido de lo que deba y pueda ser la política internacional (igualmente la nacional) choca con la visión de Trump y de los halcones que le rodean, atraídos por los negocios de las armas, la tecnología o cualquier otro negocio en el que se pueda invocar la fuerza como razón de peso. Estados Unidos, con Donald Trump al frente, ha renunciado a la política como negociación y a la paz como objetivo, para entenderla como imposición y riesgo explosivo de los conflictos.



El artículo de Kylie Atwood y Zachary Cohen incide en el "malestar" de las maniobras al margen de las instituciones, pero para Trump no hay institución que la del presidente —"el pueblo, Dios y yo" expresó— y todos los demás son obstáculos y molestias, incluyendo la prensa o los tribunales o ahora el Servicio Postal Nacional, empeñado como está en hacer ver que le van a "robar" las elecciones.
No hay un solo campo que haya quedado en pie tras el paso de Trump. Parecía casi imposible liar más la situación de Oriente Medio, pero lo ha logrado finalmente. Lo sorprendente, una vez más, es el poder de la seducción de un personaje de este calibre: un putero adorado por las familias tradiciones, un amoral apoyado por los integristas religiosos con solo fotografiarse con una biblia en la mano; un enorme ignorante capaz de vender lejía como remedio al coronavirus. Seguirá siendo un misterio. No cómo es, que es meridianamente claro, sino cómo es percibido por aquellos que le han convertido en un mesías, que le han creído hasta el absurdo, y que son capaces de perder la vida por ir, como él, sin mascarilla.


*  Kylie Atwood & Zachary Cohen "Kushner's secret push to sell F-35 jets to UAE causes frustration among US agencies and lawmakers" CNN 20/08/2020 https://edition.cnn.com/2020/08/20/politics/kushner-uae-israel-f-35-fighter-jet/index.html