Mostrando entradas con la etiqueta responsabilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta responsabilidad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de noviembre de 2025

Mesa y sobremesa o cómo entrar en la Historia por la puerta de atrás

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Uno de los grandes misterios de la vida humana es cómo algo que parece no tener ninguna importancia se revela como trascendental y, viceversa, cómo esos momentos en los que creemos ser el centro del universo se revelan posteriormente como intranscendentes, irrelevantes, fútiles y se volatilizan.

Habrán adivinado que me estoy refiriendo a la, en principio, intranscendente comida de Carlos Mazón con la periodista Vilaplana, sujeta hoy al escrutinio público, convertido un ticket de aparcamiento en un documento crucial y el reservado de El Ventorro y lo que en él ocurrió en el centro de la cuestión política un año después de la dana que se llevó por delante la vida de más de doscientas personas.

Se trata de un asunto clave: ¿por qué narices no estaba el señor Mazón donde debía estar a la hora que debía estar y haciendo lo que debía hacer dada la naturaleza de su cargo en la Generalitat Valenciana? Porque el señor Mazón estaba intentando convencer a la periodista de que aceptara un puesto en la radiotelevisión pública valenciana, algo que debía ser muy importante para él.

No sé si el caso ha revalorizado al alza los precios de El Ventorro, si se hacen visitas guiadas entre comidas, si las plazas del aparcamiento en cuestión tienen un precio especial, pero seguro que cuando termine la investigación serán lugares de peregrinación. El "menú que acabó con Mazón" se convertirá en un clásico gastronómico en este país.

Leo en 20minutos la información —digna de una obra de Samuel Beckett— sobre lo ocurrido en El Ventorro:

Tras mantener una reunión con agentes sociales en el Palau de la Generalitat, Mazón se trasladó a comer al restaurante El Ventorro. Según la declaración del dueño del local como testigo ante la jueza de Catarroja, el president llegó sobre las 14.30 horas, solo y sin escolta. Le sirvieron agua y unas olivas. Más tarde, sobre las 14.50 horas, llegó Vilaplana y el propietario acompañó a ambos a una sala reservada.

Según la testifical de la periodista, la comida tuvo un carácter profesional que versó sobre su posible incorporación a la cadena pública valenciana À Punt, una oferta que finalmente rechazó. Asimismo, relató que Mazón "atendía su teléfono móvil, hablaba y también escribía", y que en ningún momento percibió "prisa" en él, ni llegó a escucharle mencionar "ni la DANA, ni el Cecopi, ni las lluvias". La reunión del Cecopi arrancaba a las 17.00 horas

Vilaplana declaró que, a partir de las 17.15 horas, Mazón comenzó a recibir una intensidad creciente de llamadas. No pudo confirmar con quién hablaba, y subrayó que nunca preguntó por el contenido de esas comunicaciones: "No le preguntaría jamás a nadie de qué habla por teléfono. No se lo haría ni a un amigo". En un momento, el ya expresident solo comentó que algunas llamadas eran "por lo de la foto", que la periodista interpretó como un tema relacionado con un evento al que él debía acudir.

La periodista explicó que ambos estaban solos en el piso de arriba del restaurante, al que solo accedía el dueño. En distintos momentos, Mazón se ausentaba o se concentraba en su teléfono, y Vilaplana aprovechaba para atender asuntos personales, como pedir a su exmarido que recogiera a su hijo. Aun así, según explicó, no percibió ninguna preocupación ni inquietud en él.* 

El nivel de detalle de lo ocurrido en ese período de tiempo, de las acciones mínimas y entonces intrascendentes da cuenta del cambio producido. Es una narrativa a medias conductista (observación desde el exterior) y a medias personalizada por la periodista, que describe lo que ve e introduce su propia perspectiva y motivaciones, como lo de que su exmarido recoja a la niña del cole. El detalle de "la foto" y su interpretación nos deja su percepción de lo que ve.

El intentar que cuadren los minutos y segundos, que no haya huecos sin explicar, da cuenta del detalle necesario de algo que en conjunto está muy claro: el presidente Mazón no estaba donde debía.

Con todo, lo más revelador es esa llamada con lo de la foto —ese "por lo de la foto"— que nos dirige hacia el contraste entre lo que está ocurriendo y lo que está saliendo en los medios, es decir, la perspectiva del político preocupado por la imagen, la propia y la que la realidad nos deja.

La gente se pregunta —yo me pregunto— qué tan importante era aquella comida reservada como para que el entonces presidente no se levantara de la mesa y saliera corriendo hacia los lugares donde debía estar. Me pregunto cuántas fotos deberían aparecer para que Mazón se dejara el postre sobre la mesa y no se tomará el café.

En el fondo se trata de eso, de cómo funciona la balanza en la que se pone en un platillo una dana con inundaciones, desbordamientos, muertos..., por un lado, y una comida de trabajo, por el otro, una larga, muy larga comida de trabajo.

La defensa de Mazón viene a decir que no debía estar allí donde se le reclamaba, que no era su puesto. La gravedad de lo sucedido, en cambio, exigía que estuviera allí. Pero Mazón no se levantó de la mesa hasta pasadas unas cuantas horas tras las que se separó de su intrigada comensal.

Creo que la investigación judicial no logrará adentrarse en lo que estaba en la cabeza de los comensales. Se centra en los aspectos de la duración, de los bloques temporales, de lo que se hacía en cada uno de ellos, pero no puede entrar en las cabezas. La periodista llamó a su ex; Mazón se preocupaba por la foto.

¿No se le ocurrió a nadie ir a buscarle y sacarle de una oreja? Quizá, nos dicen, Mazón se aseguró de no ser encontrado. Ni chófer ni escolta. Un día especial. Las informaciones sobre mesa y sobremesa nos llevan más lejos de la dana. ¿Fue Mazó a ducharse a su cas tras la comida como aseguran en La Sexta?

Supongo que cuando esto termine, como en otras ocasiones, será el arte el que dé cuenta de todo esto sobre un escenario, en una pantalla. La comida de Mazón es un argumento perfecto para representar teatralmente una comida que ocurría mientras miles de personas se enfrentaban a los elementos, a la muerte. ¿Tardaron en decidir el menú?

Los jueces intentan encontrar sentido a algo que no lo tiene precisamente por ese desequilibrio que todos percibían... menos los dos comensales. En cualquier caso, Mazón ya ha quedado retratado ante la Historia. Será recordado por esa comida que vale un reino. La clase política anotará en su libreta: cuidado con las comidas.

La periodista Maribel Vilaplana ha quedado vinculada con Mazón y con la Historia a través de esa comida, para bien y para mal. Da igual lo que haga, no se librará. A diferencia de Mazón, al menos, se aseguró de que alguien recogería a la niña a la salida del cole.

La dana valenciana es un asunto serio y revelador. Más allá de lo que ya no se puede arreglar, hay que señalar lo que no cumplió con lo que se esperaba. La política conlleva mucho de ceguera y aquí, entre otras cosas, se está juzgando la falta de visión y de previsión de los responsables. El hecho de que intenten eludir sus responsabilidades ante lo ocurrido es una demostración más de lo inadecuado de sus acciones y omisiones.

Este Mazón desvelado nos hace dudar incluso de que su presencia donde debía estar hubiera servido de algo. Pero eso es otra cuestión, materia de otro debate.

Más allá de lo penal, lo político queda en evidencia en su relativismo y errores de cálculo, en su inoperancia y en la falta de adecuación a los cargos cuando son sometidos a prueba y no solo materia mediática. La política no solo es poder, sino hacer; es estar en su sitio en el momento adecuado tomando las mejores decisiones.

Está claro que Mazón falló en lo político, que falló a los que le votaron y a las instituciones que representaba, y que la periodista estaba un tanto desconectada de la realidad, al menos en las horas de esa comida para la historia. Lo que salga de ahí, lo sabremos pronto y hoy son todo especulaciones.

El caso parece que tiene giros inesperados y cada vez huele peor. Quizá por eso Mazón se fue a duchar y a cambiarse de ropa. Como decíamos, se puede entrar en la Historia de muchas formas.

* Sara Méndez "Cronología de la tarde de Mazón el día de la DANA: desde la comida con Vilaplana en El Ventorro a su llegada al Cecopi" 20minutos https://www.20minutos.es/comunidad-valenciana/cronologia-tarde-mazon-dia-dana-desde-comida-con-vilaplana-ventorro-su-llegada-cecopi_6902665_0.html




jueves, 3 de julio de 2025

Sobre el arte de echar la culpa a otros

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Al arte de no ser culpable de nada, personal ("no me reconozco") o institucional ("nadie nos puede dar lecciones de contundencia"), hay que añadir uno más en el que España muestra maestría: echar la culpa a los demás. Aquí pasa de todo, pero no llegamos a saber qué ha ocurrido o, lo que es peor, asistimos al ejercicio gimnástico de pasarse la pelota de unos a otros.

El caos de ayer en Barajas con miles de pasajeros perdiendo sus vuelos mientras esperan a que les revisen sus pasaportes ha sido otro bonito ejercicio de este arte. En un sentido, todos son culpables, pero en otro nadie lo es. Cada uno le echa las culpas al otro, nadie asume el problema como suyo y mira hacia el siguiente. Las compañías echan la culpa a la Policía; la Policía dice que tenía suficientes efectivos y le echa la culpa a un "problema informático". La cosa queda entre las compañías, AENA y la Policía.  Algunos cuentan ante las cámaras cómo su avión salía con sus maletas dentro mientras que ellos hacían cola. ¿Quién tiene la culpa? La cuestión es crucial, pues las reclamaciones tendrán que atenderlas los que resulten responsables de ese caos que ha hecho perder miles de vuelos.

Si pasamos al tren, otro caos que llega hasta el punto de lo inexplicable y asistimos al mismo peloteo de responsabilidad. Unos echan la culpa a la antigüedad de los trenes franceses y sus problemas con las catenarias; otros echan la culpa al "estado" de la línea, cuyos responsables dicen haber invertido setecientos millones de euros y buscan otros culpables ante "lo inexplicable". En este caso, se insinúa con la boca chica, ante lo raro, un posible sabotaje. Otros días el caos se produce por un "robo de cobre", que deja la línea inutilizada.

Los pasajeros de Barajas estaban al menos a cubierto. Los usuarios del tren, en cambio, quedaran tirados en mitad del recorrido, en plena ola de calor, sin alimentos, sin energía, unas catorce horas, tiempo en el que se puede ir y volver a París, por ejemplo. La excusa para dejarlos allí tirados es lo variado de su situación, nos dicen, unos con maletas y otros con poca movilidad. Por esta buena causa, los pasajeros no solo se quedaron  tirados sino que se sintieron abandonados.

Ante esta situación de fallos continuados, el arte de echarle la culpa a otros se vuelve esencial, no solo por la cuestión económica de las indemnizaciones que tendrán lugar, sino por la cuestión reputacional. El mundo se puede hundir, pero tú lo niegas todo.

El arte de encontrar excusas y echarle la culpa a otros se está convirtiendo ya en un perfil profesional en comunicación de empresas, partidos e instituciones, Esto es lo que RTVE.es recoge sobre lo que ha pasado en Barajas:

Cientos de pasajeros se han agolpado en la terminal 4 de Barajas para pasar el control de seguridad a lo largo de la mañana, una situación complicada como consecuencia de la falta de efectivos policiales que realicen esta tarea. La mitad de los puestos de control están vacíos, lo que ha originado 60 minutos de media de espera para pasar el control.

Según Interior, es una situación temporal que se ha debido a la acumulación de vuelos en un espacio de tiempo muy breve y a la coincidencia con un problema informático puntual en el acceso a las aplicaciones que utiliza la Policía Nacional que ha sido subsanado entorno a las 15.00 horas.

Fuentes del Ministerio de Transportes han informado de que el incidente no tiene nada que ver con el Ministerio ni con AENA. Han explicado que no hay ningún caos en la gestión del aeropuerto. Han comentado que la situación corresponde únicamente a un problema de falta de personal policial en la gestión de llegadas de viajeros en el control de pasaportes. Este ámbito corresponde al Ministerio del Interior.

Desde Aena evitan hablar de colapso y aseguran que están trabajando en colaboración con la Policía para restablecer el flujo habitual de pasajeros y evitar mayores problemas. Aconsejan a los viajeros acudir con al menos dos horas de antelación al aeropuerto para evitar contratiempos en este comienzo del verano y de las vacaciones para muchos. Además, han afirmado que la situación no afecta a los vuelos en España ni en el espacio Schengen.

Tal y como han publicado múltiples usuarios de redes sociales, las colas para pasar por este control son de horas, con cientos de turistas esperando para poder cruzar la frontera dentro del aeropuerto.*

 

Sorprende ese "únicamente" aplicado a la responsabilidad del otro. ¿No deberían programarse los vuelos en función de lo que se puede absorber o viceversa, no debería destinarse la Policía en función del mayor o menor número de vuelos? Parece que sería lo lógico, aunque sea la falta de lógica lo que produciéndose en el sistema.

Lo importante es que todos no te señalen como responsable. De ahí la importancia del fallo informático y ese sabio consejo: que los viajeros estén dos horas antes. Al final tendrán ellos las culpas por precipitarse o esperar al último momento.

¿Recuerdan el "gran apagón"? Es el mejor ejemplo de cómo nadie es responsable de algo tan desastroso. Después de tanto tiempo pasado, las excusas liberatorias de responsabilidades son múltiples y los informes de cada uno apuntan a los otros.

"Experto en Excusas" será un perfil profesional cada vez más demandado en una sociedad que no invierte en mantenimiento, que reduce el personal en beneficio de los inversores y que descubre cuando se producen los desastres lo malos que son los materiales baratos, las chapuzas de trabajar sin la formación adecuada y, especialmente, que la modernidad está en la anticipación, que es la que marca la respuesta. Innovar y renovar, mantener, cuidar... es el signo de una sociedad que funciona y avanza. Los pasajeros tirados en una vía, el colapso en estaciones y aeropuertos son realidad y también metáfora de  nuestra España.

Lo ocurrido en Barajas, lo que ha pasado con los trenes, es sencillamente una vergüenza que se pueden repartir los que lo niegan todo. 

 

* "Cientos de pasajeros se agolpan en el control de seguridad de la terminal 4 de Barajas por un fallo informático" RTVE.es 02/07/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250702/cientos-pasajeros-se-agolpan-control-seguridad-terminal-4-barajas/16648787.shtml

sábado, 12 de abril de 2025

Las lágrimas de la ex consejera

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hace unos días invocábamos aquí el "principio de Peter", que marca la llegada al "nivel de incompetencia", es decir, una ascenso en la jerarquía hasta el punto en el que eres incompetente. Las declaraciones de la ex consejera valenciana Pradas podría ser añadida al amplio muestrario de casos de incompetencia que Laurence J. Peter acumuló para ilustrar su obra, un autentico bestseller por todo el mundo en los años 70.

Desgraciadamente el conocimiento que acumulamos no es garantía de mejora en muchos ámbitos, como ocurre en la política. Con el titular "La exconsellera Pradas declara entre lágrimas que no dirigía nada en la dana y que no tenía conocimientos en emergencias",  RTVE.es nos explica lo ocurrido  durante las declaraciones por el asunto de la dana valenciana: 

La exconsellera valenciana Salomé Pradas ha negado este viernes ante la juez que ella estuviera al mando del operativo de respuesta el día de la dana. La que fuera titular de Justicia e Interior durante la tragedia del pasado 29 de octubre, que dejó 227 muertos y un desaparecido, ha asegurado que ella no dirigía nada y que no tenía experiencia ni conocimientos en emergencias, según fuentes presentes en la declaración.

Pradas, que ha llegado a los juzgados de Valencia entre abucheos y gritos de "asesinos" y "Mazón dimisión", es junto a su ex 'número dos', el ex secretario autonómico de Emergencias Emilio Argüeso, la única imputada en la causa que investiga las responsabilidades penales de la dana

La exconsellera se ha descargado de responsabilidad. Solo ha respondido a las preguntas de su abogado y ha asegurado que en materia de emergencias "solo tenía un cargo institucional". "Soy licenciada en Derecho y profesora de Derecho Mercantil, no había ejercido cargo institucional político hasta ese momento relacionado con emergencias", ha señalado.*


La desgracia de lo ocurrido con la dana sería mayor si no comprendiéramos el problema que ha dejado al descubierto, el de la incompetencia, es decir, la selección para cargos de personas que no son competentes para hacer frente a las posibles necesidades y problemas de un área determinada.

Las lágrimas de la ex consejera son las del reconocimiento doloroso de que no sabía cómo actuar ante lo que ocurrió. La pregunta entonces es "¿qué hacía allí?", "¿por qué fue seleccionada para un cargo desde el que no sabía dar respuestas?".

Las preguntas no son irrelevantes y van más allá del uso político de las consecuencias. Todos los partidos políticos adolecen del mismo problema: la mala adecuación de los nombramientos de cargos públicos.

Entiendo por "mala ocupación" la selección para un cargo de una persona a la que no se elige conforme al perfil necesario, sino para cumplir otro tipo de funciones, las propias de la fidelidad y el apoyo a sus superiores. No se selecciona a las personas por su adecuación al cargo, sino para expandir la organización, es decir, el partido, que a su vez está dividido entre "fieles" y "opositores internos", el otro grupo que aspira a la ocupación de los mismos cargos.

De esta forma, la mayor complejidad de las nuevas necesidades de respuesta de las secciones de la administración pública no se produce por personas capaces de resolverlos tomando las soluciones necesarias, las más adecuadas, sino que se producen por los más fieles del grupo interno. Por decirlo en breve, el cargo es el pago de la fidelidad al superior, que es quien parte y reparte los "premios". En muchos casos, la respuesta necesaria es la dada por los "técnicos", pero como ocurre en este caso, los técnicos fueron ignorados y los cargos políticos se bloquearon ante las dimensiones políticas del asunto. Nadie quería (ni sabía) para aquello por lo que podía suceder.

La dana no fue solo una catástrofe natural, sino un asunto plenamente político ante el temor de que la decisión fuera "contestada" desde la oposición, culpando a la administración encargada de ir contra los intereses económicos de la zona, esencialmente turística. Lo que tenía que hacerse se pospuso por miedo a tomar decisiones, ante la desesperación de los técnicos y expertos cuyos avisos provocaban más miedo en los responsables designados.

Esto debería hacernos reflexionar sobre varias cosas. La primera es, obviamente, la forma de seleccionar cargos en los diversos niveles, la necesidad de que las personas seleccionadas sepan de lo que se van a ocupar. Las lágrimas de la ex consejera repitiendo que ella es profesora de Derecho y no sabe nada de catástrofes son un ejemplo de lo que no debería nunca ocurrir. La pregunta entonces es ¿por qué aceptó un cargo del que no sabía nada, con tanto riesgo? La respuesta es sencilla: lo importante es el cargo, lo demás son circunstancias. Es el ejemplo perfecto del "principio de Peter", llegó a su nivel de incompetencia.

Nadie espera que ocurra lo poco probable, por definición, así que cuantas más improbables situaciones se asocien a un cargo, menos riesgo de que se quede en evidencia. Esto no ocurre... hasta que ocurre. Si te nombran "director general para la prevención de ataques malayos" puedes estar tranquilo porque es probable que nunca ocurra. Pero si 200.000 malayos armados llegan un día a las playas de tu región, tienes un problema. El ejemplo es ridículo, pero explicativo.

Una segunda cuestión. Las catástrofes ya no son lo que eran, infrecuentes. ¿Cuántas "danas", erupciones volcánicas, etc., llevamos en nuestros paraísos turísticos, cuantos granizos catastróficos —como ahora en Canarias— llevamos en nuestras apacibles "costas del Sol", "costas cálidas", etc.?

Resulta ridículo llorar ante los jueces diciendo que no se sabía nada de eso, cuando se cobraba por saber de eso y actuar. Si hay suerte, puede que no haya ninguna catástrofe que te deje en evidencia.

No es solo la ex consejera. Nadie parecía tener responsabilidades ni conocimientos:

En el auto de imputación, la instructora señaló que la competencia de protección civil es exclusiva de la Generalitat, la cual demostró una "inactividad patente"; que el Cecopi debió convocarse la mañana del 29 de octubre y no con tanta "demora"; o que el mensaje de alerta enviado a los móviles a las 20:11 horas fue "tardío y erróneo".

La exconsellera recurrió alegando que existía un "comité dual de dirección" con la delegada del Gobierno en relación con las medidas de protección de la población; que el Estado también tenía competencias para alertar; que "no hay que centrarse" en el retraso del Es-Alert, y que se quiere hacer de ella una "cabeza de turco".

Por su parte, Argüeso señaló en su recurso que ser "supuesto número dos" de la Conselleria "no es un delito", que era "un miembro más" del Cecopi, y que no tenía "competencia orgánica o funcional alguna para decidir" si se enviaba o no el mensaje de alerta, ni el contenido, ni la hora de envío. 

Argüeso avisó de que los barrancos estaban "a punto de colapsar"

La declaración llega un día después de que se conociera un informe pericial aportado por Argüeso, según el cual avisó en a las 14:44 horas en un mensaje de WhatsApp a la vicepresidenta primera del Consell y consellera Susana Camarero de que los barrancos estaban "a punto de colapsar".

"Está lloviendo con gran intensidad y con mucho aparato eléctrico. Los barrancos están a punto de colapsar", escribe a Camarero, quien le responde a este último mensaje a las 15:11 horas: "Jope. Si necesitas algo nos dices".*

Lo coloquial de la frase final nos mete de lleno en la incompetencia absoluta, entendida literalmente. Es difícil mostrarlo con más claridad. Ese "algo" es demostración palpable de ignorancia, de ausencia de protocolos, de saber que hay que hacer. ¡Jope!

Pero no se ha aprendido nada, según parece. No comprendemos que hay personas responsables, que es algo que hicieron desde el momento en que asumieron el cargo, lo supieran o no. Pero hay una responsabilidad mayor, la de este funcionamiento perverso de una sociedad que se dice moderna y que no hace más que convertir la administración en nidos de personas que dicen ser nombradas para cargos para los que no están cualificados. Lo son por su participación en los partidos políticos, que reparten a sus fieles sin importarles qué saben o no saben hacer.


La queja de la profesora de Derecho llega tarde. Hay que enterarse de qué supone un cargo, de cuáles son sus exigencias y si no se pueden atender, no se acepta el cargo. Pero, volvemos a la idea: la creencia en la poca probabilidad de una catástrofe de este tipo en una zona donde antes llovía poco, de grandes intereses económico turísticos (con incumplimiento generalizado de normas de prevención), es demasiado tentadora para frenar la carrera política.

No, las catástrofes, mal que les pese a los negacionistas interesados, son cada vez más frecuentes. Donde antes brillaba el sol para delicia de jubilados, perece que ha dejado de hacerlo. Los políticos se empeñan en insistir en la tranquilidad, en que nada cambia, pero lo cierto —ahí están los hechos— es que algo ha cambiado. Si a las catástrofes cada vez más numerosa les sumamos la incompetencia política y su hacer causa con los intereses negacionistas y tranquilizadores, el cóctel es explosivo y peligroso.


Por más que se curen en salud dando ahora todo tipo de avisos, no cambia el problema, los males continúan en la selección de las personas en las que podamos confiar para responder en tiempo y forma adecuada.

Más vale prevenir que curar. En versión política, "más vale dimitir que llorar". 


* "La exconsellera Pradas declara entre lágrimas que no dirigía nada en la dana y que no tenía conocimientos en emergencias" RTVE.es 11/04/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250411/exconsellera-pradas-numero-dos-declaran-juez-dana/16535893.shtml

martes, 11 de marzo de 2025

Redefinir la política (y a los políticos)

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La imagen que se nos transmitió fue sencilla: la de unos políticos bloqueados por tener que tomar decisiones frente a unos expertos que les informaban de la necesidad urgente de tomarlas. Hoy todos los medios abren portadas con la imputación de la Consejera de la Generalidad valenciana responsable de la toma de decisiones, la que podía haber evitado mucho o que, al menos, no hizo lo que tenía que hacer cuando debía hacerlo.

El caso debería llevar a una redefinición de qué es hoy un político en España y cómo debe de actuar conforme a lo que la sociedad espera y necesita de ellos.

En RTVE.es se nos da cuenta del doble procesamiento de personas responsables por lo ocurrido durante la dana:

El juzgado de Catarroja que instruye la investigación sobre la gestión de la dana del pasado 29 de octubre en Valencia ha citado como investigados a la entonces consellera de Justicia e Interior del Gobierno valenciano, Salomé Pradas, y al exsecretario autonómico de Emergencias de la Generalitat en aquella fecha, Emilio Argüeso.

Ambos, cesados a finales de noviembre y principios de diciembre, tendrán que declarar en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 3 de Catarroja por presuntos delitos de homicidio y lesiones por imprudencia en una fecha todavía por determinar. Sin embargo, por el momento la magistrada ha rechazado citar como investigado ni como testigo al presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, sin perjuicio de que pueda solicitarlo voluntariamente.*


Independientemente de los posibles resultados, el simple hecho de considerarlos como "investigados" pone bajo el foco la cuestión política de la responsabilidad de los cargos, de lo que se espera de ellos en determinadas circunstancias.

Supone que hay cosas que se debían hacer en su momento y no se hicieron. Como hemos señalado al inicio, la imagen de los técnicos especialistas poniendo sobre la mesa la información, intentando convencer a los políticos responsables de la urgencia en la toma de decisiones es absolutamente desoladora e indicativa de una forma de tomar (o no tomar) decisiones en las que las prioridades se muestran frenadas en función de otro tipo de cálculos e intereses,

Tras la dana salieron a la luz las advertencias y denuncias contra la forma de construcción donde no se debía realizadas durante décadas, los planes de reformas nunca puestos en marcha, etc. De esta forma, los expertos denunciaban la inoperancia frente a los problemas y los intereses políticos y empresariales en que no se estropeara el negocio a muchos. Querían dejar claro que ellos habían cumplido con su labor científica y técnica, algo que se había ignorado desde los responsables políticos y administrativos.

La citación hoy de los políticos por no actuar a tiempo es un poderoso momento para la reflexión sobre lo que significa hoy ser político. Tras los debates mediáticos y enfrentamientos entre partidos para cargar con las responsabilidades, hoy la Justicia toma la iniciativa de explorar las responsabilidades.

¿Qué es un "político" que piensa más en los votos que en los ciudadanos? La base de un gobierno democrático no es solo la elección, sino la elección de los más capaces para desempeñar su puesto. Sin embargo, no es lo que suele suceder, con lo que se producen estos bloqueos. Ante la gravedad de una situación se mira hacia arriba, a los intereses del partido más que hacia los ciudadanos.

En el diario El Mundo, Noa de la Torre escribe:

Según justifica en su resolución la juez, "el Consell es el órgano superior de dirección y coordinación de la protección civil en la Comunidad Valenciana en el ámbito de sus competencias", lo que implica que la Consejería que dirigía Pradas, con Argüeso como su número dos, era la competente para "ejercer el Mando Único de la emergencia".

Según la magistrada, la convocatoria de la reunión de la emergencia o CECOPI tuvo que haberse hecho en la mañana del 29 de octubre, y no por la tarde a partir de las 17 horas, "al objeto cuanto menos de avisar a la población". "La dana no fue un fenómeno meteorológico imprevisto, su avance y desarrollo ya fue anunciado por la Aemet, hasta el punto de que la Universitat de València acordó la suspensión completa de sus actividades. Las previsiones meteorológicas debieron llevar a una convocatoria en la mañana del 29 de octubre de 2024 del CECOPI", insiste la juez.

Es más, critica que "la convocatoria del CECOPI se llevó a cabo con una gran demora, a lo que ha de sumarse que la toma de decisiones por la administración autonómica destinada a alertar a la población se produjo con un retraso todavía mayor".

Además, la juez tumba toda la argumentación sobre la que la Generalitat ha sustentado su defensa para justificar la actuación el 29 de octubre. Si desde un primer momento el Ejecutivo valenciano ha tratado de culpar a la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, por su papel de codirectora del CECOPI, la juez entierra esta tesis: "No era necesario en definitiva contar con el asentimiento o conformidad de hasta 29 personas que integraban el CECOPI. Simplemente tomar la decisión de avisar a los ciudadanos que podían verse afectados".**


Los retrasos acumulados muestran la inoperancia y el "miedo" en que se sustenta. Es el miedo a tomar decisiones que, como en este caso, supone un choque frontal con otro tipo de intereses. El coste político se pone en la balanza y se espera que las cosas no vayan a más. Sin embargo, esto no siempre ocurre. Las cifras de muertos, desaparecidos y destrucción serán difícilmente ignoradas y seguirán causando indignación y peticiones de responsabilidad en todos los ámbitos, de los penales a los políticos.

Bajo el titular de El Mundo se nos explica que la jueza "critica que se descargue en los técnicos la responsabilidad de una alerta cuando había información "sobrada" para que la Generalitat hubiese actuado antes"** El apunte marca claramente la dirección y las exigencias, los fallos y retrasos como una responsabilidad de los políticos de turno.

La política española lleva tiempo construyéndose sobre la base del espectáculo, del ejercicio diario de naderías enfrentadas que los políticos usan para no tener que enfrentarse a los problemas reales que necesitan menos demagogia y más conocimiento. Sin embargo, en un proceso casi darwiniano de selección, los que entran en los partidos y son posteriormente redirigidos a los cargos carecen de dos cosas, de conocimiento especializado para enfrentarse a los problemas reales e inesperados, por un lado; por el otro, carecen de autonomía, es decir, de la capacidad de decisión sobre cosas que acabarán afectando a la imagen del partido de turno. Y eso es lo que nos refleja esa dilación o bloqueo ante lo que estaba sucediendo y cuyas decisiones eran de gran envergadura. La decisión se para por temor. Es el partido quien nombra los cargos y de él dependen.

Hoy es la Justicia la que tendrá que explicar, para sonrojo de todos, por qué no se tomaron las decisiones cuando estaban reunidos y los expertos ya habían avisado de la gravedad de la situación. Nos dicen que la gran mayoría de las muertes se produjeron antes de que se enviaran las alarmas. Por mucho que se divague, los hechos son claros y los intentos de pasarse la pelota de unos a otros, también. Nadie quería decidir sobre las medidas que era necesario tomar.

Esto tiene que cambiar. Para ello es necesario que deje de usarse políticamente para la lucha situaciones que como la dana no tienen "ideología" y para la que todos deben estar unidos para hacer frente. Es ese miedo a que el otro rentabilice el error. Hoy todos tratan de sacudirse los errores, los muertos y el desastre. 

El Mundo

* "La jueza imputa a la exconsellera valenciana Salomé Pradas por la gestión de la dana y rechaza citar al 'president' Mazón" RTVE.es 10/03/2024 https://www.rtve.es/noticias/20250310/exconsellera-interior-salome-pradas-imputada-causa-dana-valencia/16484704.shtml

** Noa de la Torre "La juez de la dana imputa a la ex consejera Salomé Pradas y al ex secretario autonómico de Emergencias Emilio Argüeso y ofrece declarar a Mazón" El Mundo 10/03/2025 https://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2025/03/10/67ceede8e9cf4a13448b458d.html

domingo, 10 de noviembre de 2024

Responsables y generosos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Creo que ha quedado claro que el sistema político y administrativo está pensado para repartir "poder" antes que para ser "eficaz". No se trata ya de que los nombramientos sean o no los adecuados, sino de las estructuras y contactos en las que se acumulan problemas en situaciones de emergencia brutal como el generado por la DANA.

Unos dicen que nos "les llamaron", otros que "tardaron en contestarles al teléfono", incluso que "no sabían que había un sistema de alertar telefónicas". ¡Vaya un panorama!

La necesidad de un sistema bien engrasado para situaciones que requieren de decisiones inmediateces, de un sistema que funcione es palmaria. Esto no es sencillo si se trata de instituciones que no se hablan o se ponen la zancadilla en cuanto que tienen ocasión.

Ayer se manifestaron en Valencia más de 100.000 personas para pedir la dimisión de Presidente de la Generalidad valenciana, Carlos Mazón. Se le exige dimitir como responsable del caos, de la tardanza en la ayudas, de la inexistencia de un plan organizado de respuesta, etc.

En RTVE.es se nos cuenta su respuesta:

Este sábado, Mazón ha defendido su actuación y ha asegurado que las responsabilidades políticas por la DANA "tocarán en su momento". Afirma, asimismo, que "ahora se trata de reconstruir" y "seguir limpiando calles, ayudando a la gente y atendiendo los riesgos sanitarios".

Así lo ha expresado, a su llegada al Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), en el Centro de Emergencias de la Generalitat, en l'Eliana, Valencia, tras conocerse que estuvo comiendo con la periodista Maribel Vilaplana las horas previas a la tragedia y las polémicas declaraciones de la consellera de Justicia, Salomé Pradas, al afirmar que fue un técnico el que les informó, la tarde del 29 de octubre, de la existencia del sistema de aviso a la población Es-Alert.

En cuanto a la decisión de activar el sistema de aviso masivo a móviles el 29 de octubre pasadas las 20:00 horas, manifiesta que "no fue una decisión política" sino "técnica" y "en función de las informaciones que van llegando" al 112 y que "venían de fuera, fundamentalmente de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y la Confederación Hidrográfica del Júcar" (CHJ).* 

Los miembros del gobierno, por su parte, coinciden en la estrategia de decir que "no es el momento de pedir responsabilidades", una forma sibilina de mantener sobre Mazón la sombra de la acusación y jugar a "poli bueno" dejando que sea la calle la que exija su dimisión. De esta forma también eluden su responsabilidad en lo que les afecta, que tampoco es poco.

De esta manera, el protagonismo central exigido por Mazón y el tratar de que los ministros se pusieran bajo su mando, no ha funcionado. Era demasiado visible la maniobra.

Por su parte, el PP apunta hacia Teresa Ribera para mantener un equilibrio de responsables y ofrecer otro objetivo a la ira.

Estamos ya en la fase en la que la ira se dirige contra alguien, cuando se empieza a buscar cabezas que cortar. Y Mazón parece que tiene el máximo de papeletas en este sorteo, que le va a tocar dar la cara en un momento u otro. Por eso hay que amortiguar la caída dando demostraciones de eficacia, de buena gestión, de entrega. Nunca es tarde.

Políticamente, este desastre inacabable se va a dividir entre los "responsables" y los "generosos". Nadie quiere ser de los primeros y sí de los segundos. Atrás quedan los años de imprevisión, de violaciones para no contrariar a los pueblos que ahora se quejan, años de construir donde no se debe y de recortar o incumplir las normas de seguridad en unos espacios donde había que construir para atraer al turismo.

Va a costa recuperar el turismo; va a costar mucho volver a construir en los mismos sitios después de ver que los peligros no eran fantasías agoreras. La tentación ahora es comprar barato en el desastre y volver a presionar con la excusa de que es necesario hacerlo, que hay que reconstruir para recuperar la riqueza perdida. Muchos apostaron a lo que nunca ocurriría y sin embargo ocurrió.

Que Mazón tuviera una larga entrevista sobre el futuro de la Televisión valenciana mientras media Valencia era arrastrada, tiene algo de simbólico, algo de amarga ironía. Que la persona responsable de la seguridad no supiese más que en mitad del desastre que existía un sistema de alarmas para avisar telefónicamente a la población también lo es.

Todo en su conjunto nos muestra un mundo poco preocupado por la seguridad y deseoso de que nada enturbie ese "paraíso" turístico en el que solo hay sol y diversión. En ese "paraíso" los males son problemas de imagen. Nuestros políticos creen que todo es cuestión de imagen, que todo se arregla —más bien se cubre— con comunicación, con contactos mediáticos y amigos.

Hasta que llega el "gran desastre" que no hay forma de tapar y deja en evidencia las carencias de unos y otros. Este era un desastre anunciado, pero que nadie —nadie— quiso escuchar y tomar las medidas impopulares que había que tomar. 

 

* "Mazón asegura que las responsabilidades políticas "tocarán en su momento" y defiende su gestión en la DANA" RTVE.es/EFE 9/11/2024 https://www.rtve.es/noticias/20241109/mazon-asegura-responsabilidades-politicas-dana-tocaran-su-momento/16323472.shtml

 


 

miércoles, 18 de octubre de 2023

Inimputable

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El problema se va presentando con mayor frecuencia. Los niños ya no se pelean como antes, ni se dicen aquello de "cacaculopis" o se sacan la lengua... no. Los titulares de RTVE.es nos dicen "Un niño de 12 años apuñala a una compañera en un instituto de L'Hospitalet de Llobregat"* y añaden en la primera línea que le acompaña: "Los Mossos d'Esquadra han abierto diligencias, pero el agresor es inimputable".

Creo que se nos han quedado desfasados los conceptos de "infancia" y de "infantes", probablemente aquí y en otras partes del mundo. Que cada uno se ocupe de su territorio, que ya es bastante. Pero ¿quién se atreverá a ponerle el cascabel al gato; quién va a reconocer que un "niño" ya no representa lo mismo, por mucha imaginería y poesía que le echemos al asunto?

El resumen de lo ocurrido nos dice que fueron seis las puñaladas dadas a la compañera de clase. Afortunadamente, ya sea por falta de pericia (se supone que el niño no tenía experiencia en esto), la niña está bien. Lo que nos dice sobre lo ocurrido RTVE.es  es ya casi una fórmula estandarizada dada la poca descripción que se puede hacer del infante por la protección acumulada sobre su persona, que le pone precisamente en esa categoría de "inimputable". 

Un niño de 12 años ha apuñalado con un arma blanca a una compañera de clase en el instituto Rubió i Ors de L'Hospitalet de Llobregat, según fuentes policiales.

Los hechos sucedieron este lunes sobre las 10 horas de la mañana, cuando el centro barcelonés alertó a los Mossos d'Esquadra de los hechos y la víctima fue trasladada a un hospital en estado leve, mientras que el agresor, inimputable, fue entregado a sus padres.

La policía catalana ha abierto diligencias y se han hecho cargo de la instrucción, que será entregada a la Dirección General de Atención a la Infancia y Adolescencia (Dgaia) para que realice el procedimiento administrativo oportuno.*

En la categoría "inimputable" se acumulan toda una serie de supuestos que habrá que revisar. No digo yo que lo convirtamos en "imputable" y lo mandemos a una isla con un penal como el de Papillón (¿se acuerda alguien de Papillón?). Quizá, incluso, en el futuro podamos disfrutar de una versión infantil de La gran evasión, con uno huyendo en triciclo emulando a Steve McQueen. No lo sé, pero Dios no lo quiera.

Habrá que hacer algo, digo yo, en las dos dimensiones del problema, aunque a lo mejor tampoco se puede definir como "problema", quién sabe. Las dos dimensiones a las que me refiero son la preventiva y la explicativa, indisolublemente unidas. Lo cierto es que no se puede prevenir nada si no entendemos dónde está el problema. Y lo cierto es que no entendemos el problema, no solo por lo de inimputable, sino por lo inexplicable. Se manda al niño agresor con sus padres, nos dice la noticia, pero ¿y sin el problema son los padres?

Lo cierto es que el descenso de las edades violentas, el aumento de las agresiones físicas, de las agresiones sexuales infantiles, etc. están a la orden del día y solo vemos cómo unos y otros se quejan y se señalan con el dedo como responsables. Unos dicen que no tienen formación, otros que son pocos y así se va pasando la pelota hasta que se olvida. Un nuevo caso nos lo recordará pronto.

¿Qué significa que los Mossos han abierto una instrucción? ¿Hasta qué punto nos lleva eso si no va a los que sí pueden tratar de frenar estos casos? De seguir esto así, los padres mandarán a sus hijos al colegio unos con guardaespaldas y otros con abogados, por los que pudiera ocurrir.

El asunto es serio, pese a que lo tratemos con cierta ironía. Lo que no se puede hacer es soslayar los problemas porque por la edad son "inimputables". Como hemos dicho antes, "inimputable" no quiere decir "incompresible" ni "inexplicable". Llevamos ya el suficiente número de casos como para preocuparnos todos. Recurrimos a excusas más que a explicaciones, que es lo que hace falta para alcanzar soluciones.

Los hemos dicho en otras ocasiones. Lo que ocurre en la infancia no se olvida, no se pasa. Sencillamente aguarda el momento en el que se vuelva a repetir alguna circunstancia. Pueden pasar días, meses o años, pero se repetirá. Los abusadores esperan el momento.

Deberíamos tratar con más seriedad estos fenómenos que no son intrascendentes. Se producen con más frecuencia cada vez. El aumento de la violencia de género es una realidad; el negacionismo de la misma es un síntoma, un intento de quitar  trascendencia en beneficio de idealizaciones de las que ya ha pasado el momento. Lo mismo ocurre con otro tipo de circunstancias, como es el caso. La violencia aumenta.

Hay que redefinir los conceptos y analizar las situaciones, por doloroso que sea, puesto todos son síntomas de nuestro fracaso social, de nuestra incapacidad de organizar de otra forma la convivencia y, sobre todo, de mirar para otro lado.

 

* "Un niño de 12 años apuñala a una compañera en un instituto de L'Hospitalet de Llobregat" RTVE.es 17/10/2023 https://www.rtve.es/noticias/20231017/nino-12-anos-apunala-companera-instituto-lhospitalet-llobregat/2458528.shtml