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miércoles, 25 de abril de 2018

La verdad y los golpes en la cabeza


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La historia actual de Egipto es como la parrilla de la programación de una cadena de televisión. Desplegada, podemos ver en ella los diferentes programas que configuran el día a día del país. Existen sus programas estrella, en horario principal, y están los programas de madrugada, los infantiles, educativos, las telenovelas, etc. Hay historias que constituyen auténticos seriales, organizados como capítulos o entregas en los que nos quedamos con las ganas de saber qué pasará en el próximo. Los hay únicos y otros que pasan de temporada en temporada con éxito mayor o menor de público. Uno de ellos es la historia de Hisham Geneina, que va ya por su tercera temporada y a cuyos capítulos volvemos cada cierto tiempo.
La historia de Hisham Geneina ya la conocen los hipotéticos lectores y lectoras de este blog fascinado por los misterios egipcios modernos. Es la historia del exitoso Auditor General del Estado, el hombre encargado de poner en limpio las cuentas estatales al que un día, estimulado por las palabras del gobierno sobre lo importante que era acabar con la corrupción, se le ocurrió la peregrina idea de estimar la cantidad que esta suponía. Geneina le puso número a la dichosa corrupción. Y la cifra asustó tanto a los que decían querer combatirla que le denunciaron por "difundir noticias falsas", "traición", "deteriorar la imagen del estado", etc., es decir, toda esa retahíla de acusaciones con las que el gobierno egipcio se enfrenta a los que le dicen lo que no quiere ver o escuchar. No existe actualmente ningún estado en el mundo tan preocupado por la "verdad" como el egipcio.


Caído en desgracia por la enormidad de la cifra, la vida de Geneina cambió. La suya y la de los que le rodeaban, incluida su hija que fue despedida sin explicación, suponemos que por llevar parte de los genes mentirosos de su padre. La familia es para bien y para mal.
Comenzó la temporada judicial, de cárceles y multas, de Hisham Geneina, empeñado en  defenderse él y sus cuentas, que el juraba que no eran exageradas. Tras ella, Geneina decidió presentarse como vicepresidente de un candidato a la presidencia, Sami Anan, un alto jefe militar, ya retirado, que había constituido un partido político. Pero como todo es misterioso en Egipto, Anan, que vivía tan feliz pensando que era ex militar y disfrutaba de su flamante estado de civil, se encontró con que el ejército egipcio lo consideraba una propiedad suya sin dar de baja. Anan fue arrestado como militar que viola las reglas al postularse como candidato. Los cargos fueron también imaginativos, "intentar separar el ejército del pueblo", además de los de uso indebido de su situación militar, etc.


El tercer acto de Geneina se produce cuando una vez detenido su jefe, Anan, recibe una paliza en plena calle. Para el gobierno, fue un incidente "normal" de tráfico y para Geneina un intento de asesinato o, al menos, de intimidación a cargo de los matones, un empleo muy productivo.
Realiza Geneina una declaración que vuelve a cambiar su maltrecha existencia. Para defender a Anan, hace una declaraciones al HuffPost Arabi, en la que advierte que si le ocurriera algo (incluye morirse), el ex jefe militar dispone de archivos sobre actividades criminales del Ejército durante el periodo de 2011 y posterior, que saldrían a la luz.


Los abogados de Anan, que ya tiene complicado lo suyo, se espantan ante las declaraciones del amigo que intenta protegerle e inmediatamente niegan disponer de archivos protectores en ningún lugar del universo. Geneina desconoce la regla número uno de las defensas: cada uno se salva por su cuenta. Y esto le lleva de nuevo a la detención y a un juicio militar, que es donde ayer se retoma la historia al conocerse el fallo, cinco años de prisión.
Nos cuentan en Mada Masr los cargos a los que se ha enfrentado:

The military prosecutor referred Geneina to trial before a military misdemeanor court on April 10. According to the order to refer him to trial, Geneina was accused of “deliberately disseminating false rumors abroad about Egypt’s domestic situation. [He] did so by giving statements to the HuffPost Arabi news website (…) including some that were falsely attributed to the Armed Forces and that were related to the post January 2011 period, in an attempt to weaken the prestige of and undermine state agencies.”
The referral also noted that Geneina is accused of crimes outlined in Article 80 D of Egypt’s Penal Code, which stipulates fines of between LE100 and LE500 and prison sentences between six months and five years for those found guilty of spreading “false or tendentious news, information or rumors about the country’s internal situation” abroad with the intent to damage Egypt’s economic situation, dignity or prestige.
Geneina is also accused of violating Article 5 B of the military judiciary law, which stipulated that the military judiciary is competent to rule on crimes “that pertain to the equipment, tasks, weapons, ammunition, documents and secrets of the Armed Forces.”*


Egipto se ha convertido en el país con más "falsedades" por metro cuadrado o, si se prefiere, per cápita, del planeta. Las cárceles están llenas de personas que han dicho lo contrario que el gobierno, situación que el mismo gobierno considera loable y virtuosa. Todo por la verdad.
Se plantean varias cuestiones. La primera lógicamente es la del juicio por la vía militar. Es una de las acusaciones constantes contra el régimen. Los juicios militares están denunciados como una forma de abuso. Es sorprendente que mientras la fuente del caso, Sami Anan, niegue la existencia de los documentos comprometedores, Geneina sea juzgado y condenado por "documents and secrets of the Armed Forces." Existe contradicción: si es un mentiroso, lo documentos no existen; si se le juzga por la vía militar, es que sí existen. Pero esto, todo hay que decirlo, les trae al fresco, porque de lo que se trata es de quitarlo de en medio.
Tomemos una referencia ya clásica: la condena a la cantante Sherine por hacer un chiste diciendo que no bebería agua del Nilo porque enfermaría del característico parásito que lleva infectando a millones de egipcios desde la época de los faraones (el parásito se estudia en las momias). Si es posible condenar a Sherine porque ha difundido noticias falsas (las aguas del Nilo no son potables) que perjudican a los intereses económicos de Egipto (asustarán a los hipotéticos turistas que van por el estado del agua y no por el estado de las cárceles), ¿por qué no condenar a Hisham Geneina cuyas "mentiras" van directamente al estamento militar, es decir, a la presidencia del país?


Hablar de 2011 es hablar del periodo en el que el actual presidente tenía el crucial papel de jefe de la Inteligencia militar. Las actuaciones militares en ese primer periodo son fundamentales porque van de los cuarteles y las calles a los movimientos que finalmente deciden la sustitución de Mubarak. Todo ello se decide militarmente. Y todo lo que no sea el discurso oficial —el Ejército "escuchó" al pueblo— será considerado como "falso", "traidor" y un atentado contra la idílica unidad entre el pueblo y el Ejército. Es el mito fundacional del régimen. El Ejército intervendrá de nuevo para "corregir" el desvío posterior, es decir, el "no-coup" contra la presidencia de Morsi. También este se presenta como otra manifestación de la unidad. El simple uso de la palabra "golpe" se considera difundir noticias falsas con la pretensión de dañar la imagen de Egipto, su economía, etc.
La simple mención de que Anan pudiera tener documentos comprometedores sobre las acciones militares en ese periodo, es considerado un crimen. Egipto ha ampliado los supuestos de delito contra el país a un simple comentario chistoso (Sherine) y lo de Geneina va mucho más allá, ya que apunta a las Fuerzas Armadas. Por eso han sido los militares quienes le han juzgado.
Los abogados de Sami Anan, velando por su cliente, se han lanzado también contra Geneina. No tienen más remedio que ir contra él para evitar que vayan contra Anan, encarcelado, que ya tiene bastante con lo suyo.
No le queda al ex Auditor General, el ex candidato a vicepresidente, que una pobre defensa. Señala en Ahram Online:

[...] Geneina's defense team later said that the statements he made during the HuffPost interview were the result of a “nervous imbalance” caused by an injury he sustained in late January after he was attacked and severely wounded in a street dispute.**


Sin el apoyo de Anan, todo se convierte en un despropósito. Pero, ¿qué no lo es en estas extrañas historias egipcias? Desmentido por su amigo, acusado como mentiroso, traidor y desestabilizador del país, a Hisham Geneina solo le quedan como argumento los efectos secundarios de aquella paliza que unos matones le dieron en mitad de la calle. La policía intentó que aquello no pasara de incidente de tráfico, pero ya es complicado el tráfico en la ciudades egipcias como para que se le añadan palos y navajazos. Que la defensa final sea "desequilibrio nervioso" por un golpe en la cabeza nos deja en un punto dramático.
No es bueno que en un estado la gente tenga que alegar estas cosas. Pero ante la verdad absoluta del estado solo queda declararse  en rebeldía, aceptarse como culpable mentiroso o echarle la culpa a un golpe en la cabeza y al desequilibrio, es decir, incapacitado para saber qué es verdad y qué fantasía fruto del cachiporrazo.
Al final, la corrupción fue mal estimada, la paliza fue un incidente de tráfico y los documentos comprometedores el resultado de un golpe en la cabeza. Todo se reconduce hacia la verdad oficial, que es la única y la virtuosa, aquella que asegura que todo quedará siempre en su sitio.
Imaginamos que la defensa estará preparando su apelación al fallo del tribunal militar. La condena a Hisham Geneina es otro caso más que oscurece el ya oscuro panorama egipcio. Habrá que ver qué es lo próximo en la parrilla de la programación.



* "Military court sentences Hesham Geneina to 5 years in prison" Mada Masr 24/04/2018 https://www.madamasr.com/en/2018/04/24/news/u/military-court-sentences-hesham-geneina-to-5-years-in-prison/ https://www.madamasr.com/en/2018/04/24/news/u/military-court-sentences-hesham-geneina-to-5-years-in-prison/
** "Egypt military court sentences former chief auditor Geneina to 5 years in prison for 'broadcasting false news'" Ahram Online 24/04/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/298265/Egypt/Politics-/Egypt-military-court-sentences-former-chief-audito.aspx

viernes, 13 de abril de 2018

Romance eterno o la triste historia del señor Geneina

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
A veces las historias se tuercen claramente en un punto. Desde ahí, todo cambia y lo que antes iba bien pasa a convertirse en un estropicio continuo. Aquí hemos comentado la historia de Hisham Geneina, que pasó de ser el Auditor General del Estado a caer en picado hacia la nada egipcia, que es peor que cualquier otra nada. Así nos lo advierte desde el titular de Egyptian Streets: "Egypt’s Former Top Auditor Hisham Geneina Referred to Military Trial".*
La desgracia de Hisham Geneina comenzó cuando, llevado por su eficacia auditora, decidió llevar a números lo que la gente estaba acostumbrada a escuchar con palabras: la corrupción. A todo el mundo se le llena la boca de fórmulas para combatir la corrupción, calificarla como "lacra", etc., pero de ahí a poner una cifra va un enorme trecho. Y Hisham Geneina pensó ingenuamente que poniéndoles número la gente comprendería su magnitud. Y efectivamente así ocurrió.
Lo primero que hicieron fue llamarle mentiroso y despedirlo para después acusarlo de intentar difamar a Egipto (la acusación de moda). Por ello se le mandó a los tribunales. En julio de 2016, The New York Times lo resumía así:

CAIRO — Egypt’s former top auditor, who was dismissed after he said that corruption had cost the country $68 billion over four years, was sentenced to jail on Thursday for spreading false news, court officials said.
The auditor, Hisham Geneina, who had overseen the Central Auditing Organization, was fired by President Abdel Fattah al-Sisi in March. The president then appointed a fact-finding commission that quickly concluded Mr. Geneina had misled the public by overestimating the scale of corruption.
Mr. Geneina was also fined $2,200, according to court officials.
“This is the maximum penalty, and we will appeal,” his lawyer, Ali Taha, said.
Mr. Geneina, who did not attend the court session, said in an interview last month that he had done nothing wrong. He contended that he was being prosecuted to discourage others from speaking out in Egypt, which he said was increasingly in the grip of the security agencies.
Mr. Sisi has made fighting corruption a priority for his government as it struggles to rebuild an economy battered by political turmoil since the 2011 uprising that deposed President Hosni Mubarak.**


Puede que a algunos les sorprenda esta forma peculiar de "combatir" la corrupción, pero muestra claramente las prioridades. No se entiende muy bien cómo se puede saber si se tiene éxito en el combate contra la corrupción sin saber si aumenta o disminuye, pero eso son menudencias para el gobierno egipcio, al que no le preocupan las cantidades sino exclusivamente la imagen. En realidad no todos tienen interés en combatir la corrupción porque viven de ella, pero a todos (incluidos los corruptos) les interesa que se diga que se está combatiendo. Eso hace que todos se relajen un poco y permite a los corruptos trabajar más tranquilos.
Convertido en un traidor y mentiroso difusor de mentiras difamatorias, Hisham Geneina decidió pasar a la acción y se le ocurrió aliarse con el candidato Sami Anan, ex jefe militar, en su aventura política hacia la presidencia, un caso esta vez de ciencia ficción. Como recordarán los lectores, Sami Anan fue detenido tras proclamar su candidatura y llevado ante tribunales militares por sus ex compañeros del Ejército. Al contrario de lo que él pensaba después de unos cuantos años alejado, los militares no le habían dado de baja; pese a haber creado y presidido un partido político, le seguían considerando de la familia. Las acusaciones fueron, claro, haberse presentando como candidato siendo militar y las derivadas: intentar separar al pueblo y al Ejército. Esta es una de las acusaciones más ingeniosas elaboradas por el régimen egipcio, y el listón está muy alto.
En este periodo, Geneina recibió una paliza en mitad de la calle cuando un par de coches se le atravesaron en el camino. Se bajaron con palos y le propinaron una paliza. La versión oficial que la Policía intentó hacer buena era que se trataba de un incidente "normal" de tráfico. Quien recibió los golpes no opinó lo mismo. Pero aquí comenzaron de nuevo los problemas.
Egyptian Streets nos cuentan lo ocurrido y por qué va a ir a juicio en unos días:

The former head of Egypt’s Central Auditing Organization (CAO) Hisham Geneina has been offered to a military trial on Thursday and will stand before the judges in the first trial on 16 April.
Besides being the former head of CAO, Geneina also was set to be the vice president of former presidential hopeful and ex-general Sami Anan.
Geneina was arrested in February after he had made press comments to the HuffPost Arabic. Geneina revealed in his press statements that Anan is in possession of documents against the military leaders and the current regime, further threatening that these documents will be released if Anan got assassinated during his imprisonment.
In response, the military said that Geneina’s statements aim at stirring suspicions against the state and its institutions, particularly in a time when the Armed Forces is combating terrorism in North Sinai. The statement further stressed that the military will use all its constitutional and legal rights to take the necessary procedures against Geneina and Anan.*


Como se puede apreciar, el problema de Geneina es siempre el de ser demasiado claro. Para él no debe existir la prudencia o no debe controlar las fórmulas en las que los demás puedan leer entrelíneas. El paso de la claridad a la imprudencia se acaba pagando como le ocurre a Hisham Geneina.
Pero las cosas se han complicado porque en sus declaraciones, con las que pretendía proteger la vida de su jefe Sami Anan, lo que hacía realmente era dejarle en evidencia. El que tenía los documentos comprometedores era Anan y Geneina se limitaba a advertir a las autoridades egipcias de lo que podía ocurrir si moría en la cárcel.
Pero esta defensa le comprometía:

Anan’s lawyer Nasser Amin stated previously that Geneina’s comments are baseless and false, further adding that he will take legal procedures against anyone who makes press statements citing Anan.*

Se queda Geneina entre Pinto y Valdemoro, rechazado por Sami Anan por hablar de más y juzgado por los militares por lanzar acusaciones falsas contra los líderes militares, es decir, "contra el Estado y sus instituciones" como señalaba el texto.
Pero, por si esto no fuera ya bastante lioso, y en Egipto no se dejan cabos sueltos, entra otro personaje, el periodista que entrevistó a Hisham Geneina para el HuffPost Arabic:

The journalist who conducted the interview with Geneina is currently arrested as well after the latter had accused the journalist of interviewing him without his consent and knowledge. However, the journalist said during the investigations that he informed Geneina and his family of the interview and it was shot by a professional camera.*

¡Ya no se puede fiar uno de nadie! Resumiendo, Sami Anan le dice algo a Geneina que este usa para intentar ayudarlo pero que se vuelve contra los dos. Para colmo, Geneina se lo ha contado a un periodista que lo ha contado a sus lectores y que es acusado ahora de haber usado esa conversación sin especificar que estaba realizando una entrevista.


Si realmente Geneina no sabía que estaba hablando con un periodista o que le estaban haciendo una entrevista, su imprudencia es mayúscula porque entonces ¿para qué lo hacía? Se puede entender que se lo cuente a un periodista, pero que se lo cuente al primero que pasa ya se aleja de la realidad. Aunque la realidad debe ser que las estrategias de los abogados para salvar a sus clientes de las mayores penas van por parecer idiotas, que a veces funciona.
La pena nos la da el periodista, que iba tan contento con su notición y acabará mal. Esperemos que lo que tenga grabado le pueda servir de prueba. Tampoco hay que confiar mucho, porque recientemente se ha condenado a un periodista por recoger información publicada en The New York Times. Después de eso, todo es posible.
Egypt Today cerraba ayer su información citando las palabras del portavoz militar:

Military spokesperson Tamer el-Refai said that the Egyptian army will investigate Geneina’s statements, saying that they drive a wedge between the Egyptian army and the citizens amid a war against terrorism. He added that the army will act according to the right granted to it by the constitution.***


Egipto ha creado una nueva ficción jurídico patriótica: uno debe estar unido amorosamente a su Ejército y si alguien realiza alguna crítica o insinuación puede ser acusado de intentar romper el romance eterno, delito contra la Historia y la Patria. Eso implica, por otro lado, que todo lo que haga el Ejército, de  sus jefes a sus soldados, hagan está bendecido por Dios, es decir, es incuestionable. Y si alguien lo hace, ya sabemos cómo acaba. Todos deben repetirse que Ejército, Estado y Pueblo son los tres lados de la pirámide y que cualquier cuestionamiento de las relaciones tripartitas es un crimen contra la patria. Geneima comenzó ofendiendo al "estado" al denunciar y poner precio a la corrupción. Continúo diciendo que Anan tenía "documentos" que probaban malas prácticas, delitos, etc. del amoroso Ejército para con su pueblo en 2011. Ahora va a ser juzgado por los militares por haber dicho lo que Anan tenía o sabía.


Geneina, Anan y el periodista forman una cadena absurda solo posible en un contexto que lo ha elevado al rango de normalidad. La anormalidad surge desde el momento en que se eliminaron, con unas excusas u otras, la posibilidad de ser candidatos todos los que eran o habían sido militares —Shafiq, Aman y el coronel Ahmed Qonsowa— con el mismo argumento esotérico: no "separar" al pueblo y al Ejército. El argumento es una mitificación inicial de la institución, tras la que todo se enreda. En muchos países existen limitaciones legales para que se presenten a las elecciones militares, jueces, etc. Para ello deben renunciar, pero el Ejército egipcio no contesta las solicitudes de baja o no admite que alguien se jubile (caso de Anan) para poder acusarlos primero y detenerlos después. En el fondo lo que quieren es que solo haya un uniforme en danza. El Ejército se crea su propia baza ganadora y nadie quiere que se distraiga a la perdiz con varios reclamos antes de ponerse a tiro.
Algo intuíamos en la triste historia del señor Hisham Geneina, algo nos parecía que no acaba en su primer absurdo, el de ser condenado por denunciar la corrupción y poner la cantidad. No gusta mucho al poder la claridad. Sí, en cambio, gustan lo contrario, la retórica general. Geneina no ha acabado aquí. Es un error más del régimen egipcio, algo que le complicará más la vida. Como le está ocurriendo con el cierre, bloqueo, etc. de medios y la presión sobre los periodistas.
Pero de eso nos ocuparemos mañana.


* "Former Graft Fighter in Egypt Is Sentenced to Jail" The New York Times 28/07/2018 https://www.nytimes.com/2016/07/29/world/middleeast/egypt-hisham-geneina-jailed.html
** "Egypt’s Former Top Auditor Hisham Geneina Referred to Military Trial" Egyptian Street 12/04/2018 https://egyptianstreets.com/2018/04/12/egypts-former-top-auditor-hisham-geneina-referred-to-military-trial/
*** "Hisham Geneina to appear before military court on April 16" Egypt Today 12/04/2018 https://www.egypttoday.com/Article/2/47571/Hisham-Geneina-to-appear-before-military-court-on-April-16






sábado, 24 de febrero de 2018

La suerte electoral

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ya se ha dado el pistoletazo oficial en la campaña para la presidencia egipcia, una de las acciones más inútiles de la historia política de casi cualquier país, pero de la que el gobierno intenta convencer al mundo de su utilidad y sentido democrático. Tarea difícil con el recorrido hecho desde que asumió el poder. El presidente al-Sisi había asegurado a todo el mundo que se limitaba a "seguir" las indicaciones del pueblo y evitar una confrontación, pero que una vez puestas las cosas en su sitio no tenía ni la aspiración personal ni el deseo que hubiera un gobierno de militares. ¡Tanta determinación para muchas cosas y tan poca para otras! Pasado el tiempo, diseñó la política que le llevaría a la presidencia arropándolo con la sisimanía. Para ello resolvió en su favor el debate de qué debería ir primero, si las elecciones general o las presidenciales, por lo que pudo gobernar a su antojo y desarrollar desde el poder una ley electoral que le permitiera tener un parlamento a su medida. En vez de que el parlamento hiciera las normas, fue la presidencia la que las hizo para el parlamento, ajustándolo a sus intereses posteriores. Funcionó a la perfección.


Sus horrorizados apoyos iniciales le fueron abandonando hasta que empezaron a volver los de siempre, los que habían huido con la caída de Hosni Mubarak. Sus apoyos son ahora el ejército, el viejo régimen, la clase empresarial ávida de favores y los sectores religiosos que le garanticen voz en la contraofensiva de los sectores islamistas.
Con la farsa de la campaña electoral en marcha, se encuentran con un problema: el presidente no habla nada más que de sus éxitos y el "opositor", Moussa Mostafa Moussa, no se atreve a ofenderle ni a llevarle la contraria. En una entrevista recogida en Egypt Independent se muestra uno de esos momentos surrealistas a los que la campaña está abocada:

As for the possibility of a presidential debate, a practice that usually takes place in a democratic election process, Moussa said that in Egypt’s case it is not applicable, as he will not be able to rebuke the achievements of Sisi.
Moussa also told Al-Ahram that he has great respect for Sisi, and thinks that the president is charismatic, therefore Moussa cannot stand his ground in a debate with him. However, he will be available to answer questions about his own program.*


La excepcionalidad de Egipto sigue creciendo. Ya dijo el presidente que allí no se podían aplicar los derechos humanos; lo corroboró el presidente del Parlamento al decir que la libertad de expresión y la democracia no eran muy aplicables en Egipto, y ahora el candidato del último minuto señala que los debates son aplicables en todo el mundo menos allí. Se confirma, una vez más el carácter de farsa de las elecciones.
El candidato Moussa es de una inconsistencia absoluta y solo puede hacer propuestas que no desentonen y siempre alabando a su teórico rival electoral. Tratando de arreglar el desaguisado creado al encarcelar u obligar a retirarse a todos los demás candidatos realmente opositores, el régimen se vio forzado a proponer a última hora un candidato. El elegido parecía ser ser al presidente del partido WAFD, el más antiguo de Egipto y de corte liberal, pero su propio partido manifestó su rechazo. Así llegó Moussa a las elecciones, segundo plato y en el último minuto. Gran defensor del presidente, se vio obligado a dar un giro aparente. Nos cuentan en Egypt Independent:

During an interview with state-owned Al-Ahram newspaper, Moussa also denied any claims that he received funding to run for president, saying even if he was offered he would refuse funding, as he does not need charity to run in the presidential race.
Moussa then commended his own program, saying it was a proper presidential program that deserves to be implemented, adding that if he loses the elections he will still propose his program to President Abdel Fattah al-Sisi  to work together towards for the higher benefit of Egypt. Moreover, he added that he will support the president in his journey to continue to help Egypt prosper through his growth projects, saying that this is his party’s duty, in addition to being there in the elections.*

Es difícil no ir más allá de la sonrisa distanciada. El ridículo que le toca hacer al aspirante solo es comparable con su deseo de ser recogido en la Historia como "hombre que se 'enfrentó' a al-Sisi", como ha manifestado en ocasiones. Observo que en un pie de foto de uno de los diarios se refieren a él como "Mostafa Moussa Mostafa" y no como "Moussa Mostafa Moussa". ¿Error, ironía, burla?


Cuando se presentó anteriormente por un asiento en el parlamento —nos recuerda Egypt Independent— Moussa no logró salir elegido. Cuando manifiesta ahora sus esperanzas, no sabemos si considerarlo un actor consumado, un optimista irredento o un ingenuo de proporciones cósmica. La idea de ofrecerle su programa al rival para trabajar codo con codo es otra ingenuidad.
Moussa no es un rival; es un comparsa. Puede ser premiado por su abnegación y por su ingenuidad. Los que le han convencido lo habrán hecho con argumentos poderosos, desde luego. Pero quien no está convencida en absoluto es la opinión pública internacional que consideren las elecciones un fraude para perpetuarse en el poder.
Los ataques a los opositores han seguido produciéndose. Tras la detención de Sami Anan y la de Hisham Geneina por decir que Anan tenía documentos fuera del país con pruebas de correrías militares en 2011, el que ha sido detenido ahora es el periodista del HuffingtonPost Arabic que le realizó la entrevista.

The Supreme State Security Prosecution ordered the detention of Moataz Wadnan, the journalist who interviewed Hisham Geneina, the former-top auditor and member of presidential hopeful Sami Anan’s campaign team, and published it on the HuffPost Arabia website. Wadnan is being detained for 15 days pending investigation over charges of publishing false news that incites against the state.
Wadnan was also accused of joining an illegal group that aims to disrupt state institutions.
Geneina is a public figure who recently gave statements to different media outlets, which all published his comments as they were.
Wadnan, meanwhile, denied committing a crime of forgery. He admitted during interrogations that he published Geneina’s statements, and said he published his exact words during the interview. He added that Geneina himself did not accuse him of fabricating his statements.
The journalist denied belonging to the Muslim Brotherhood, as accused in State National Security Agency investigations.** 


Se cumple así la intimidación en cadena: se arresta a Sami Anan por "ser militar" y presentarse; se detiene a Hisham Geneina por recoger las palabras de Sami Anan y finalmente se detiene al periodista por haber entrevistado a Geneina y reproducir sus palabras. Queda solo el salto final que será el bloqueo de los medios, el origen de todos los males.
Lo asombroso es que el régimen de al-Sisi se rasgue tan a menudo las vestiduras cuando surgen críticas y dudas sobre su carácter democrático. A la primera fase de la negación, le sigue la segunda, que es la que niega que la democracia sea adecuada para las circunstancias de Egipto. El carácter instrumental de la democracia al servicio del poder es evidente: solo es bueno lo que permite ganar; es malo todo lo que cuestiona lo hecho o por hacer. Es una forma pragmática de entender el poder. Si a esto le añadimos una segunda teoría articulada en la que el poder en manos de los militares está en manos del país ya que ambos son dos caras de una moneda, tenemos la explicación del funcionamiento del régimen. No hace falta más.
Creo que la pregunta que nadie se atreve a hacer a Moussa Mostafa Moussa es "¿a quién va a votar?" Seguro que le ponen en un compromiso.



* "I am not funded nor have I been pressured to run for presidency: Moussa" Egypt Independent 23/02/2018 http://www.egyptindependent.com/i-am-not-funded-nor-have-i-been-pressured-to-run-for-presidency-moussa/

** "HuffPost journalist detained over Hisham Geneina interview" Egypt Independent 23/02/2018 http://www.egyptindependent.com/huffpost-journalist-detained-over-hisham-geneina-interview/



domingo, 28 de enero de 2018

Sorpresas, rutinas y medios

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Los sucesos de la precampaña electoral egipcia se suceden con novedades y previsiones. Entre estas últimas, por ejemplo, se encuentran las quejas del gobierno por la forma en que la prensa extranjera interpreta y valora lo que ocurre allí. El titular del estatal Ahram Online, "Egypt's SIS criticises foreign media coverage of Sami Anan case"*, por empezar por lo previsto, es una nueva versión del eterno lamento sobre la "incomprensión" que Egipto padece. El hecho de que nadie comparta su visión no les preocupa mucho, la verdad. No es fácil cambiar la visión y ajustarla al resto de la humanidad. Como tampoco entiende nadie demasiado bien las notas de protesta por no ser entendidos, la reproducimos:

Egypt's State Information Service (SIS) issued a press release on Thursday criticising the coverage of some foreign media outlets of Lt. General Sami Anan's recent exclusion from the country’s upcoming presidential race.
Anan was removed on Tuesday from the voter registry for the elections because he is still a member of the Armed Forces, whose personnel are barred from political activity. Anan is also currently under investigation by the military for breaching the laws of military service by running for office before ending his service and without seeking the army's permission.
The SIS accused the unnamed foreign media outlets of failing to cite official sources, namely the National Elections Authority (NEA), in their coverage.
"The coverage was marked by absolute disregard for relevant facts, the most significant of which is the legal characterisation of the status of recalled Lieutenant General Sami Anan in accordance with the laws and decisions regulating the affairs of the Armed Forces," the SIS statement said.
The SIS also criticised the use of the word “detention” in reference to Anan’s case, asserting that "detention is non-existent in Egyptian legislation and was abolished by the Supreme Constitutional Court in 2011.”
"In such cases, procedural matters are always governed by the criminal procedures laws," the SIS statement said.
The SIS also slammed the foreign media outlets for "jumping to political conclusions regarding the conduct of the presidential elections," as well as fabricating and exaggerating some incidents.*


Todo el mundo puede entender que un militar no pueda participar directamente en la política, por más que el presidente al-Sisi inaugure vestido con el uniforme militar. Lo que no se puede entender es que un ex militar no sepa que todavía continúa en el Ejército. Sami Anan es presidente de un partido político desde hace años, lo que quiere decir que realizaba actividades políticas, obviamente, aunque solo fuera la fundación. No fue molestado por ello. Sí, sin embargo, cuando decide presentarse a las elecciones presidenciales.
Más increíble es la explicación de que en Egipto no existe la "detención" porque fue abolida por la Constitución. Tampoco existe la tortura o las desapariciones. Tampoco es un crimen la homosexualidad, que no está penalizada, pero se detienen a homosexuales. También está garantizada la libertad religiosa por la constitución y se detiene a los ateos. También está garantizada la libertad de expresión y se cierran o bloquean decenas y decenas de periódicos o medios. El respeto a la ley en Egipto pasa siempre por el juego con la semántica. Lo malo es que se pierde mucho en la "traducción" y la gente no debe entenderlo. Egipto es el país del malentendido.
Es sorprendente lo que se señala en el último párrafo citado. ¿Les extraña que la gente salte a la política con todo esto? Resulta que las campañas presidenciales, las candidaturas no son políticas. Egipto tiene siempre el mayor número de casualidades política cuando hay elecciones. La excusa de la intervención de los jueces es la más manida en un país donde los jueces se complican poco la vida y pertenecen al sistema gracias a los mecanismos de selección férreos. 


Ayer dábamos cuenta de la noticia en la que Hisham Geneina, que había sido anunciado como vicepresidente por Sami Anan, había sido atacado por un grupo de hombres. Puede que sea "casual" y que no sea "político", a cualquiera le pueden dar una paliza en estos tiempos. Lo que no fue casual es que Hisham Geneina, antiguo Auditor General del Estado, fuera "detenido" y enviado a los jueces por difundir mentiras sobre Egipto al poner en su informe el tamaño económico estimado de la corrupción. Tampoco fue casual que su hija, Shorouk Geneina, fuera despedida de su puesto en la Administración sin explicación alguna después de haberse deshecho de su padre. Siempre habrá una explicación, claro, porque en Egipto siempre hay una explicación para estas cosas, o para las desapariciones o para las apariciones en las cunetas de cuerpos torturados, como el de Giulio Regeni, o para morir en una comisaría, como el joven conocido por "Afroto", que entró y en un par de horas salió cadáver hace unos días. Tampoco esto, desgraciadamente, es novedad.


Tampoco entra en las sorpresas el anuncio de restirada de Mortada Mansour, el apodado "perro del régimen", ya que es la segunda vez que lo hace. Mansour ha hecho la misma prueba de músculo en dos ocasiones: se presenta y después se retira. Es una forma como otra de llamar la atención y que te deban un favor. Mansour ha hecho muchos favores. Se cree que es quien pago a los infames jinetes de la llamada "batalla del camello", en la que se lanzaron contra los que protestaban en la Plaza de Tahrir. Profesa un odio profundo a la revolución de 2011 y lo exhibe cuando tiene ocasión. Mansour ha reunido a los medios en su casa para anunciarles que se retira, dando gracias a los diputados que le apoyaron. Tras señalar que lo hace en su casa porque lleva enfermo una semana y no en los locales del Club de Fútbol Zamalek que preside, ha señalado según se recoge en Egypt Independent:

“The details will be announced in full later, and I will announce the candidate I will support in the next election at the time,” he said.
[...] Mansour, considered one of the most controversial public figures in Egypt, has asserted that if elected as the president, his first decision would have been the suspension of Facebook.**


No sabemos si esta vez ha tenido otra visión indicándole que se retirara en beneficio del presidente al-Sisi. Pero tampoco sería extraño que haya recibido otra revelación. Como puede imaginarse, muchos se habrán alegrado de la retirada, aunque solo sean los hinchas del Zamalek, que le odian, y los internautas. Mansour es otro ejemplo del Egipto retrógrado, de esa clase empresarial brutal y autoritaria que ha prosperado. Es otro adulador del poder. Presentarse es para que le deban el favor de retirarse y para que vean que ha tenido el apoyo de los 20 parlamentarios, que tiene conexiones.
Hace dos días, en cambio, teníamos la sorpresa de un "alta" en la carrera presidencial. Era la de al-Sayed al-Badawy, líder del partido Wafd, el liberal, el más antiguo de Egipto, creado hace más de cien años. "Wafd Party chairman Badawy to run for president", nos anunciaba desde los titulares Egypt Independent mientras otros nos contaban que ya se estaba realizando la pruebas médicas preceptivas.

The Wafd Party’s supreme body held a meeting at the headquarters of a pharmaceutical company belonging to party Chairman al-Sayed al-Badawy in 6 October City, and chose Badawy as the party’s presidential candidate to run against Abdel Fattah al-Sisi, Wafd Party sources said on Thursday evening.
Sources who wished to remain anonymous told Al-Masry Al-Youm that the party had been choosing between Badawy and party leader Hany Sarrey Eddin. Sources added that a senior security official attended the meeting.
In the end, the sources revealed, the party stabilized on Badawy and will officially announce him as presidential candidate on Saturday.
The move comes just two weeks after the Wafd Party endorsed Sisi for a second term as president.***


Puede que a todo el mundo le parezca normal en Egipto que a la reunión de la junta del partido asiste un "senior security official", pero no suele ser lo habitual por el mundo, al menos en países democráticos. El partido Wafd, laico y liberal, cerrado en 1952, ha tenido una vida intermitente y tumultuosa, reapareciendo tras la muerte de Sadat. Formó alianza frente al régimen junto a los islamistas, siendo el tercer partido más votado, tras los Hermanos Musulmanes y los Salafistas, con un poco más del 9 por ciento de los votos.
El cambio de apoyar a al-Sisi a dejar de hacerlo y presentar un candidato puede parecer brusco, pero esto es así. La sorpresa viene ante los nuevos titulares un día después: "Wafd Party members outraged over Badawy’s presidential bid". Es el mismo diario que recogía la entrada en la carrera presidencial la que nos trae información sorprendente:

Leaders of Wafd Party sub-committees in different governorates on Saturday criticized the decision of the party chairman al-Sayed al-Badawy to run in the upcoming presidential elections, dubbing his decision as hasty and unstudied.
The Wafd Party said on Friday that Badawy would run for president out of national concern, after President Abdel Fattah al-Sisi was the only runner left in the race. The Supreme Body of the Wafd will vote on Badawy’s decision on Saturday.
The move comes just two weeks after the Wafd Party officially endorsed Sisi for a second term as president.
Former Prime Minister Ahmed Shafiq, rights lawyer Khaled Ali, Former MP Mohamed Anwar Sadat, and the former chief of staff of the Armed Forces Sami Anan, have either pulled out of their bid or been disqualified.
In Port Said, Badawy’s candidacy for the presidential elections caused a state of anger among the leaders and members of the Wafd Party.
Mohamed Gad, head of a committee of the Wafd in the governorate, said that in response to the anger of the party members, the committee issued a statement criticizing his candidacy as a trial to save face and play a role inappropriate for Egypt’s oldest 100-year-old party.
He added: The candidacy must be announced and prepared months before announcing according to the party’s bylaws and not by the decision of the moment if we want a real competition and a political program.
In Kafr El-Sheikh, Ahmed Younis, a party member and former member of the party’s Supreme Body, criticized Badawy’s candidacy, which will lead to political confusion. He said that he will vote for President Sisi, especially since the party has already announced its support for Sisi.
“In my opinion, Badawy is not fit to be president of Egypt. He did not succeed in running the affairs of the party, how will he succeed in managing a country as big as the size of Egypt?” Younis wondered.
The head of the General Committee of Wafd Party in Alexandria, Hosni Hafez, said that Badawy’s candidacy for the elections put the party members in a big dilemma. “Unfortunately there is a state of confusion, instability in the decision making within the party,” he said.
In Suez, Ali Amin, the head of Wafd committee, stressed the refusal of all members to the party to nomination of Badawy, explaining that it harms the party and its credibility and makes it a fragile party.****


¿Normal? Puede que sí, si lo que tiene tan preocupados a los miembros del Wafd es que sea más rentable alquilar los apoyos al presidente que lanzarse de cabeza a una piscina de la que han sacado el agua pero han dejado los cocodrilos. En estas elecciones da cierta aprensión presentarse, por lo que se ve.
No es fácil ser un partido político en un mundo en el que nadie cree en ellos, empezando por los votantes. Mucho menos lo es ser líder y todavía más candidato. Eso si quieres llegar al poder. La historia egipcia dice que solo se llega al poder a través de los cuarteles. El ejemplo de lo contrario, la llegada de Morsi a la presidencia, es la excepción que confirma la regla. Pero los Hermanos Musulmanes no son un partido, ni les gustan; tuvieron que crear uno para presentarse y decir que no pretendían ganar. Y ganaron. La ley electoral aprobada bajo al-Sisi es una garantía de que no volverá a ocurrir. Y a ello ayuda un poquito controlar los resortes mediante una concentración de poder nunca vista.
Cualquiera que se presente contra al-Sisi perderá, como mínimo las elecciones. Puede perder igualmente su nombre (difamación, como a El-Sadat), perder su libertad (como lo "detenidos") o su salud (como el atacado ayer, Hisham Geneina).


En este contexto, resulta casi un sarcasmo el titular del estatal Ahram Online: "Interview: Press must maintain objectivity in covering presidential elections, says head of Egypt's NPA Karam Gabr"*****. "Objetividad" es otra de esas palabras que gustan al régimen. En la entrevista, el responsable de la Autoridad Nacional de Prensa, se señala que se realizará una "guía" para explicar a los informadores cómo deben informar. Adelanta algo:

Gabr said that news media should not rely on anonymous sources, whose information can be difficult to verify.
"These are open elections that hold no secrets," Gabr said.
Gabr also underscored the necessity of maintaining objectivity, saying that the media should give all candidates equal opportunity to present their programme.
On covering President Abdel-Fattah El-Sisi's candidacy, Gabr said that this should be handled with adherence to two main points.
The first is highlighting El-Sisi's accomplishments during his tenure as president, "which do not belong to President El-Sisi alone, but to the Egyptian state and the Egyptian people."
"These accomplishments should be given their due in promotion before the public," Gabr said.
The second point is that El-Sisi's candidacy should be covered with the same respect shown to all other candidates.*****


Con lo que está ocurriendo, esto puede parecer una broma, pero expresa esa idea de la unidad del presidente con el estado y el pueblo. Lo ha hecho el presidente, sí, pero gracias a su conexión con el pueblo y el Estado. ¡Faltaría más! Lo que se hace así es no poder cuestionar lo hecho, que ya se considera un logro. ¿Son los errores gubernamentales también responsabilidad del presidente o de eso no se puede hablar? Para Karam Gabr los medios estatales representan, según dice, la "conscience of the press", algo que no siempre se cumple.
Los medios estatales llevan varios meses cubriendo inauguraciones y presencias del presidente con una intensidad digna de un programa electoral. Todo tipo de noticias de éxito, reales o imaginarias, son lanzadas para tapar una crisis económica de enorme calado sobre la población. La ley de emergencia se ha prolongado por lo que nadie puede protestar o cuando ocurre algo malo, inmediatamente se decreta un secreto informativo, como ha ocurrido hace unos días con el arresto del candidato Sami Anan. En este contexto, la información sin crítica se convierte en propaganda.


El mismo medio estatal que desde el que Karam Gabr aboga por la objetividad, la ecuanimidad y la libertad "bajo el imperio de la ley", publicaba el día 25 de enero, el mismo día de la revolución un artículo titulado "Conscience of the citizen"****** y firmado por Galal Nassar, Editor Jefe de la también estatal Al-Ahram Weekly. Nassar comienza contando sus discusiones sobre una "teoría de la historia" del pueblo egipcio que había planteado en una conferencia titulada "The Story of a Nation". Según su idea se centra en la carga soportada por los ciudadanos egipcios durante años por la falta de justicia, igualdad, etc. Señala Nassar: "Suffering was made worse during the mayhem and instability following the revolution, followed by harsh economic and security conditions that almost destroyed the country and its people ".
Es interesante observar cómo estos teóricos excluyen el sufrimiento que el propio estado, a través de la represión, ha causado al pueblo egipcio. Parecen dibujarlo siempre como una especie de masa romantizada a la que se le arroja lo suficiente para que esté tranquila. Estas son las palabras siempre de los que han nacido en la mejor parte de la sociedad, que hacen poco por aliviar a los demás, pero teorizan sobre su miseria y cómo hacer que den las gracias.
Por supuesto, la teoría final de la Historia es que ese pueblo sufriente fue salvado gracias a la intervención providencial de los enviados:

These fractures in society made their way to the citizen’s conscience, which grasped at the notions of change and revolution, and their condition and circumstances fuelled a massive revolution on 25 January 2011, after years of internal conflict and derailing of social and ideological values. Despite sophisticated scenes inside Tahrir Square that were admired around the world, on the fringes of the square anarchist groups led some of their militias and followers in confrontations to bring the state to its knees. Their aim was to topple the national state for the sake of a caliphate, supreme guide and emir, through battles with the remnants of state institutions, most notably the military.
But the conscience of the citizen awoke and resolved the conflict quickly in favour of a system of principles, values, heritage, moderation, after realising this reservoir is being depleted and stolen to be replaced by an alien plan. Citizens came out in November 2012, enraged about the puppet of the supreme guide who was sitting in the presidential palace; they chanted “Down with the rule of the Guide” and “Down with the Muslim Brotherhood”. This battle continued for months until it was finally crowned with a popular revolution on 30 June 2013, the largest in human history.
Looking back in 2018, we see how Egyptians are rebuilding their country, gathering their strength and memories to overcome all obstacles. It is a tale of a nation and its people who are rebuilding their personality and heritage, which remain under threat, before they can build mega material projects. The people need someone to sponsor a real ideological and cultural project of renovation to stamp out this constant threat. The state must also break its silence about repeated failures of some institutions that are passive and not sounding the alarm about this threat, which can become the alternative if we drop the ball.
Wake up. Be alert.******


La alusión a las instituciones pasivas se referirá a la sordera de Al-Azhar sobre esa renovación del discurso religioso. Todo el escrito es la glorificación paternalista de un pueblo al que se le enseña el caudillismo como fórmula para asegurarse la continuidad de una institución, el Ejército, el mayor entramado económico y de poder de país, a través de asegurarse que esa parte no se vea tocada por la indiscreción.
Desgraciadamente, si este es un ejemplo de la objetividad que los medios estatales deben tener, está muy lejos de los que los demás entienden por "objetividad". Todo lo que se hace es la glorificación de un golpe de estado con una pretenciosidad ridícula ("a popular revolution on 30 June 2013, the largest in human history"). Con todo, el escrito cumple con los requisitos señalados: identifica al presidente, al pueblo y al Estado. La conclusión es que el "golpe" era el deseo del pueblo (que había pedido nuevas elecciones a través de la carta de Tamarod, firmada por millones de personas). Parece que hay ciertas evidencias de que ese movimiento no fue tan popular como aparentaba.
En julio de 2017, The Washington Post titulaba "How Egypt’s generals used street protests to stage a coup" y señalaba:

Initially portrayed as a grass-roots movement, the Tamarod, or “rebellion,” petition campaign led the calls to oust Morsi on June 30. Only later would the role of Egypt’s military and Interior Ministry stimulating the movement become apparent. Leaked audio recordings reveal that Tamarod’s leadership was drawing on a bank account administered by Egypt’s generals and replenished by the United Arab Emirates. Interviews with Interior Ministry officials and former Tamarod members highlight how the security apparatus fomented street protests against the Morsi government. These revelations quickly discredited Tamarod after the coup. In October 2013, secular activists and revolutionaries attacked one of the movement’s founders, who they denounced as a “pimp of the intelligence services.”*******


Esto no es descubrir ningún secreto, pero está bien recordarlo. Es una de las especialidades de la política egipcia este tipo de maniobras de manipulación y fomento interesado de revueltas cuando toca.
El texto del diario norteamericano se cerraba así:

Of course, the military’s instrumentalization of large crowds June 30 does not detract from the significant popular opposition to Morsi’s divisive and frequently incompetent presidency. But as I have argued elsewhere, appreciating the role of Egypt’s generals and security services in creating the conditions for Morsi’s removal does call into question a pervasive and politically expedient portrayal of the events of June-July 2013: that a majority of Egyptians spontaneously rose up, unaided, to embrace a full-blown return to military rule.*******

Mientras todos los levantamientos contra el régimen, como el 25 de enero de 2011, se manejan como hacía nuestro teórico como conspiraciones extranjeras, las conspiraciones internas, las fomentadas desde el poder profundo, son siempre fruto del destino, del dedo divino o del flujo de la Historia (elija la que más le guste). En el Egipto de al-Sisi se entra en una comisaría y se muere uno solo, los aviones explotan y caen por leyes exclusivamente físicas, la gente olvida que ya no es militar, la gente se suicida torturándose, etc.
Sorpresas y rutinas componen el escenario electoral egipcio, por llamarlo así. No se parecen a las elecciones de ningún otro país, aunque estas cosas pasan en muchos sitios. Las diferencias esenciales son precisamente las teorías y argumentaciones, las explicaciones, etc. que se dan para justificar que el presidente debe seguir siendo el presidente y que habrá que ir pensando ya en remodelar la constitución para un tercer mandato. Salvo que haya muchas más sorpresas en el futuro.
Sigue la obsesión por el control de la imagen exterior —se anuncia nueva página en francés de Ahram Online— algo imposible de realizar. Rutina es ya la queja de las instituciones sobre cómo son percibidas todas esta peculiaridades políticas y electorales que se tratan de pasar por normalidad. No lo es.
El mayor problema de al-Sisi no son sus oponentes, sino la abstención, que puede ser grande y difícil de camuflar. Se teme especialmente la de los jóvenes, como ocurrió la vez anterior. Es el rechazo por la frustración de una revolución en la que muchos habían depositado sus esperanzas de futuro y por la que dieron la vida o se la jugaron. Algo más complejo e intenso que ir a aplaudir al presidente a las conferencias de jóvenes en Sharm el-Sheik, en donde los jóvenes del régimen muestran su satisfacción.

The New Yorker

* "Egypt's SIS criticises foreign media coverage of Sami Anan case" Ahram Online 25/01/2018 
http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/1187/288798/Egypt/-Presidential-Elections--/Egypts-SIS-criticises-foreign-media-coverage-of-Sa.aspx
** "Mortada Mansour backtracks on presidential bid" Egypt Independent 27/01/2018
http://www.egyptindependent.com/mortada-mansour-backtracks-presidential-bid/
*** "Wafd Party chairman Badawy to run for president" Egypt Independent 26/01/2018 http://www.egyptindependent.com/wafd-party-chairman-badawy-to-run-for-president/
**** "Wafd Party members outraged over Badawy’s presidential bid" Egypt Independent 27/01/2018 http://www.egyptindependent.com/wafd-party-members-outraged-badawys-presidential-bid/
***** "Interview: Press must maintain objectivity in covering presidential elections, says head of Egypt's NPA Karam Gabr" Ahram Online 27/01/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/1187/288905/Egypt/-Presidential-Elections--/Interview-Press-must-maintain-objectivity-in-cover.aspx
****** Galal Nassar "In-Focus: Conscience of the citizen" Ahram Online 25/01/2018  http://english.ahram.org.eg/NewsContentP/4/288787/Opinion/InFocus-Conscience-of-the-citizen.aspx

******* "How Egypt’s generals used street protests to stage a coup" The Washington Post 03/07/2017 https://www.washingtonpost.com/news/monkey-cage/wp/2017/07/03/how-egypts-generals-used-street-protests-to-stage-a-coup/?utm_term=.dd5df40f3564