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lunes, 15 de abril de 2024

La discordancia del velo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Entre las noticias que nos llegan de la "virtuosa" Irán, RTVE.es nos habla de la nueva campaña para la imposición del velo islámico a las mujeres. Podría parecer que frente a la amenaza de una guerra abierta con Israel, que tras enviar 300 drones y misiles de diverso tipo, la noticia del velo es una fruslería, pero evidentemente no lo es.

El control de las mujeres es una cuestión de primer orden para el régimen de los ayatolas, que ve en ellas un desafío y un peligro, ya que son las que manifiestan su rechazo más claro del orden institucional impuesto. Hay una guerra del velo abierta.

En RTVE.es nos explican lo que está ocurriendo: 

La Policía de Irán ha anunciado este sábado que las mujeres que "promueven anomalías sociales como no usar el hiyab" se enfrentarán a acciones legales, en una nueva campaña para reimponer el uso obligatorio del velo islámico, una prenda que muchas mujeres han dejado de usar desde la muerte de Mahsa Amini.

“A partir de hoy, la policía de Teherán y de otras provincias actuará según la petición del pueblo religioso de nuestro país y sus expectativas de la sociedad islámica, y hará frente a las personas que promueven anomalías sociales como no usar el hiyab”, ha anunciado el comandante de la Policía de Teherán, Abbas-Ali Mohammadi. “El pueblo iraní es conocido por ser respetuoso con la ley y solo unas pocas personas ignoran la ley”, ha dicho Mohammadi, según recoge la agencia Mehr.

La Policía iraní ya anunció esta semana que a partir de este sábado "aplicará más seriamente la legislación del hiyab y la castidad en todas las calles y lugares públicos", algo que suele ocurrir con la llegada de la primavera y el aumento de las temperaturas.*


 

El lenguaje empleado y los conceptos manejados son claramente orwellianos y reflejan la naturaleza del régimen iraní. La definición de "pueblo religioso" con el orden positivo y la negación de cualquiera que no siga sus órdenes es una forma totalitaria en su variante religiosa.

En esta variante, las autoridades se muestran como defensoras de una ley previa a las leyes, la divina, de las que se derivan todas las humanas. Ellos "solo" siguen "instrucciones" de más arriba, algo contra lo que oponerse deja de manifiesto toda la "maldad" contra la que hay que seguir luchando para evitar el triunfo del caos.

Este autoritarismo religioso se justifica con el efecto destructivo de dejar pasar aquello que va contra las normas. La norma tiene procedencia divina, es una verdad incontestable, fruto del buen trato que la divinidad dispensa a los "buenos", a ese "pueblo religioso", dispuestos a obedecer, en una misma tacada, a la divinidad y a sus intérpretes sobre la tierra, en este caso los ayatolas.

De esta forma, lo que hacen las autoridades es reprimir en "nombre del pueblo religioso", es un mandato que el mismo pueblo exige y que ellos, los ayatolas, cumplen obedientes.

En el cierre del artículo se señala:

Amnistía Internacional (AI) denunció a principios de marzo que las autoridades iraníes están llevando a cabo una campaña de represión masiva contra mujeres que no usan el velo, con la confiscación de miles de vehículos, penas de cárcel y hasta latigazos.

El líder supremo de Irán, Alí Jamenei, afirmó a principios de mes que las iraníes deben “obedecer” y cubrirse el cabello con un velo islámico.*

El recrudecimiento de estas medidas represivas nos muestra la forma en que el régimen afronta este desafío, pues de eso se trata en gran medida. Un régimen totalitario de este estilo necesita enemigos, peligros dentro y fuera. La consideración no ya del pueblo iraní, sino del "pueblo religioso" iraní es determinante pues es la obediencia el factor clave. Si el régimen tiene contestación y esta es pública, como ocurre con el velo, la sensación de que se puede disentir se va extendiendo. Y no es eso lo que el régimen iraní se puede permitir. Su poder se basa en el poder absoluto, lo que hace imprescindible la represión de cualquier manifestación que deje en evidencia que no se le respeta. La equiparación se su voluntad con la voluntad divina no es más que una estrategia mediante la cual se obliga a sí mismo a ser represivo en nombre del "pueblo religioso", es decir, del que cumple sus órdenes.

Esta hipocresía circular —debo hacer cumplir mis órdenes porque son de Dios— es la que sustenta estas dictaduras islamistas, formas de teocracia que esconden esas ambiciones de poder absoluto. Lo pagan las mujeres, que deben ser obedientes en todos los órdenes. Así lo quiere la voluntad divina y el varón debe aceptarlo como una "responsabilidad", la de ser "guardián".

El régimen de los ayatolas sabe que de no usar la represión, se podría desmoronar. El control absoluto solo se puede lograr con la fuerza y genera más resistencia. Por eso las mujeres son las que muestran más resistencia y lo hacen visibles. La guerra del velo es eso, una guerra, no cuestión de moda o de frivolidad. Por eso cada mujer que cae bajo sus golpes es reconocida como una víctima de la causa de la libertad frente a la opresión constante.

Los regímenes autoritarios islámicos tienen una obsesiva preocupación por las apariencias. Necesitan hacer creer que lo que se ve es lo que se siente, que es el reflejo del orden. No puede haber discordancias visibles. Y llevar el velo lo es.

Ahora, con el peligro de una guerra abierta con Israel, el régimen no se puede permitir el lujo de que se vea el cabello suelto de las mujeres en las calles. Tiene que aparentar que el "pueblo religioso" es una unidad que respalda sus actos, todos ellos "voluntad divina".

 

* "La Policía iraní lanza una nueva campaña para reimponer el uso obligatorio del velo islámico" RTVE.es/EFE 13/04/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240413/policia-irani-lanza-campana-reimponer-uso-obligatorio-velo-islamico/16058984.shtml

miércoles, 13 de diciembre de 2023

El espíritu de Mahsa Amini, premio Sajárov

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Muchos premios nacen del absurdo. Es el caso del concedido a título póstumo a la joven iraní Mahsa Amini. Me refiero al "absurdo" en un sentido filosófico, en donde la acción no nace de la voluntad o del deseo, sino de un entrelazamiento de circunstancias que envuelven a la persona y el acto en una misma unidad.

Aquí he expresado varias veces que la represión del régimen iraní de los ayatolas contra las mujeres se intensificó para tratar de evitar que se produjera un levantamiento femenino como estaba ocurriendo en Afganistán con la vuelta de los talibanes al poder. El régimen consiguió precisamente lo que trataba de evitar, un conflicto interior con amplia resonancia en el exterior. La muerte de Mahsa Amini por llevar "mal el velo" consiguió que se quemaran miles de velos por todo Irán y por medio mundo en solidaridad con las mujeres que sufrían la represión.

La construcción de un símbolo nacido precisamente del absurdo producido por los ayatolas, por su ir contra la Historia, contra el Futuro, por negarse a desaparecer en nombre de lo innombrable es ejemplar. Hoy las mujeres del mundo tienen a Amini por referente de valor y de sacrificio por lo que ellas reivindican, su derecho a sostener su propia vida, su derecho a no ser un apéndice social maldito, el punto sobre el que se explica la necesidad del orden represivo para evitar el caos que la mujer desencadena con su sola existencia. El espíritu de Mahsa Amini adquiere prolongación en un movimiento, en un grito: "Mujer, Vida y Libertad", algo que los ayatolas no consiguen frenar y que es cada vez más poderoso, resonando por todo el mundo. Han creado lo que querían impedir.

En una ceremonia en Estrasburgo, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, subrayó que nadie puede frenar la valentía y resiliencia de las mujeres iraníes en su lucha por la justicia, libertad y derechos humanos encarnada por Mahsa Amini, y que tampoco su voz será silenciada.

La familia de Amini fue retenida por las autoridades iraníes antes de salir del país y sólo estuvo representada en Estrasburgo por su abogado, Saleh Nikbakht, que aseguró que, pese a que sería "cauto" en sus palabras porque tendría que volver a Irán tras su paso por Europa, el galardón era un "honor" para su familia.* 

El miedo es natural; pero vencer al miedo es heroico, un entrenamiento creciente que permite que el entusiasmo se contagie, se transmita, otra de las cosas que los ayatolas querían evitar. De nuevo, es la pérdida del miedo lo que consiguen, el desafío. Son así los ayatolas los que marcan el camino de su propio miedo mediante la represión. Cada uno de sus actos represivos señala sus temores y terminan perdiendo su propio sentido. Y a eso es realmente lo que temen, al sinsentido de la represión como fuerza sin argumento.

Me ha parecido interesante la forma en que el abogado de la familia, quien ha recogido el premio concedido, uniendo símbolos y fuerzas: 

El letrado leyó ante el hemiciclo un emotivo mensaje de la madre de la joven asesinada, quien dijo que el duelo por su hija "será eterno" y subrayó lo "magnífico" de que su hija reciba este honor a título póstumo en el país de nacimiento de Juana de Arco.

"Qué significativa es la unión de estas dos inspiradoras hijas de la historia a través de los siglos, de dos personas que con su muerte cruzaron fronteras y revivieron la aspiración humana de la emancipación y libertad. El nombre de Jina Mahsa Amini se ha convertido en un código secreto para la libertad y la expansión de su sueño de libertad desde el Kurdistán iraní hacia el mundo", dijo el abogado en nombre de la madre.

"Creyeron que matándola la detendrían de la misma manera que los opresores pensaron que quemando a Juana de Arco harían sus sueños desaparecer en el humo. No sabían, y aún no saben, que de las cenizas de Jina y de Juana nacerá un espíritu invencible como un fénix", prosiguió, ante el aplauso del pleno.*


Es una gran verdad. Quemando a Juana la hicieron inmortal, de la misma manera que la desconocida Mahsa Amini dio un enorme salto simbólico por encima de sus verdugos cuando estos mostraron su auténtica y cruel naturaleza, la simpleza irracional de sus argumentos, sostenidos nada más que por esa fuerza absurda que causa la muerte a falta de algún otro razonamiento. Si la fuerza de Juana estaba en su lucha, la de Mahsa estaba en la brutalidad que ejercieron contra ella.

El deseo de vida y libertad de Mahsa Amini se vuelve inmenso, poderoso, mientras que el régimen de los ayatolas, en toda su grandilocuencia y soberbia, queda reducido al mínimo, a la nada de la sinrazón. La víctima posee una entereza moral, un valor simbólico infinitamente superior a la farsa de la aparatosidad del régimen que se disuelve en el absurdo.

El espíritu del ave fénix renace de las cenizas cada vez con más fuerza. Insisto cada cierto tiempo: no olvidemos a las mujeres afganas e iranís.  Su lucha es la lucha de todos precisamente por esa combinación de proximidad y distancia que representan. Su fuerza será la que nosotros les demos con nuestro ánimo, demostrando que no están solas, que importan.


* "Manifestantes iraníes recogen en el Parlamento Europeo el premio Sájarov de manera póstuma a Mahsa Amini" RTVE.es https://www.rtve.es/noticias/20231212/ue-entrega-sajarov-manera-postuma-mahsa-amini-joven-irani-cuya-muerte-desencadeno-oleada-protestas/2466549.shtml

 

viernes, 20 de octubre de 2023

De Irán a Gaza

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las guerras suelen tener una fecha oficial, pero muchos momentos anteriores decisivos. Igualmente suelen tener algunas causas y motivos claros, pero estos muchas veces esconden su origen en la oscuridad dejando que sean los historiadores los que los aclaren u oscurezcan más, según los casos.

Recibimos cada día informaciones de hechos terribles, bárbaros, de lo que ocurre en Gaza y en otros lugares de la zona. Podemos poner fecha al comienzo "oficial" de esta situación, a la que se podrían añadir muchas fechas anteriores. Pero sigue pendiente el por qué del momento, es decir, por qué se decide en un momento determinado lanzar un ataque masivo. La propia naturaleza del ataque —hay cosas que no se improvisan— nos hace ver que hay complejidad y orden. El momento en que alguien apretó el botón de encendido del conflicto, no ha sido casual y precisamente por su alta elaboración paso desapercibido a los ojos de los servicios de inteligencia israelíes y de los informadores de la zona.

Aplicamos explicaciones viejas a las situaciones nuevas. Sería más lógico hacer lo contrario: preguntarnos qué hay de nuevo en la vieja situación. Sí hay acuerdo, en cambio, en que el papel de Irán es decisivo ya que el régimen de los ayatolas lo ha manifestado directamente y ha amenazado con abrir el conflicto.

En varias ocasiones hemos escrito aquí el papel activo de Irán en el frente ruso de Ucrania. Ese dato que se nos da de "drones iraníes" en el frente ucraniano no es simplemente cuestión de fabricación. Irán está activo en el frente ucraniano y lo está en el del conflicto Hamás-Israel, al que se suman otras fuerzas a las que apoya en la zona, fuerzas pro-iranís dentro de ese frente no descrito que enfrenta al mundo musulmán en sus variantes religiosas y que no se debe olvidar.

No se puede olvidar porque en el fondo de estos conflictos sigue estando la religión, que es lo que todos gestionan, pues en el sostén final de su poder autoritario esta el favor de Dios. Cuando escuchamos repetir que "Israel es el diablo" debemos pensar en los millones de personas que encuentran en ese eslogan la justificación de su vida... y de su muerte. Tras Israel está también Dios. Las alianzas extremistas de Netanyahu están repletas de misticismo y todo lleva hacia la apropiación de la divinidad y su poder delegado. Cuando escuchamos referirnos a un conflicto local, se nos dice que es el "tercer lugar más sagrado del Islam". Todos luchan por un territorio, por unos lugares, en los que Dios les colocó y alguien les desplazó de allí en la antigüedad o hace unas décadas. Éxodo, diáspora, desplazamiento... son luchas por el territorio, pero a diferencia del conflicto en Ucrania, que se hace sobre la lengua (los rusófonos), aquí es la propiedad arrendada a Dios. No en vano, la Iglesia Ortodoxa rusa, con el patriarca de Moscú al frente, juega un papel importante en la justificación de los ataques. La complicidad de clero prorruso es un dato que se está manifestando estos días en los medios.

El resumen del artículo publicado el 21 de julio de 2022 por Mira Milosevich-Juaristi en las páginas del Real Instituto Elcano, con el título  señala con precisión el problema:

Desde la llegada al poder de Vladimir Putin en el año 2000, la Iglesia Ortodoxa Rusa ha sido un instrumento de la diplomacia religiosa del Kremlin, una herramienta clave en el Concepto de Seguridad Nacional 2021 de la Federación de Rusia, así como el mecanismo del proceso de “reimperialización” ruso. Para comprender esta función política de la Iglesia Ortodoxa Rusa más allá de los valores espirituales y religiosos propios de dicha institución, es necesario comprender su papel tradicional e histórico como instrumento de legitimación del poder político, fenómeno común en todos los países en los cuales los creyentes se identifican como cristianos ortodoxos. La Iglesia Ortodoxa Rusa ha justificado y ha bendecido la guerra del Kremlin en Ucrania, hecho que está produciendo un nuevo cisma entre las Iglesias Ortodoxas del mundo.* 

Las explicaciones se desarrollarán en el artículo (que recomendamos leer en su integridad), pero nos basta con esa breve introducción presentación del texto para comprender que todo gira sobre una cadena de apoyos mutuos que buscan fundamentar el hecho esencial la "legitimación". Culturalmente, se trata de un sistema tejido con diferentes hilos que representan poder y legitimidad por vías diferentes. Se trata de justificar socialmente el poder y sus actuaciones tras esa imagen de respaldo que se atribuye a la divinidad y a la Historia, otro constructo justificador del poder.

Todo régimen político necesita ese entramado que son sus cimientos míticos. En los casos de las democracias será el "pueblo" y su "voluntad", que se respetará más o menos, con mayor honestidad o manipulación. En los regímenes autoritarios, el poder se justifica mediante un apoyo externo que puede ser la idea misma de "pueblo" como una unidad orgánica que viaja por el tiempo y ha sido llamada a conquistar el mundo o a convertir infieles o paganos, etc. 

La "santa Rusia" es cada vez "más santa" en la medida que se justifican desde el poder con "santos argumentos". Recordemos que la Iglesia Ortodoxa rusa llamó a liberar Ucrania de "gais" y demás "patologías", había que salvar a los hermanos en la fe de su descarrío. Se llama "corrección fraterna", ayudar al que se está perdiendo.

Pero el caso de Irán tiene una serie de características peculiares. Irán comenzó una nueva etapa de represión ante el temor de que las mujeres iranís se "contagiaran" de la revuelta de mujeres afganas, enfrentadas directamente a los talibanes en las calles. El caso de Masha Amini hizo estallar las calles iranís.

La  contestación occidental a esta brutal represión que cuestionaba el régimen teocrático de los ayatolas la tenemos hoy en la prensa, con la concesión ayer a título póstumo del premio Sajárov 2023, un premio de derechos humanos.

En RTVE.es, con el titular "La figura de Mahsa Amini y el movimiento 'Mujer, Vida y Libertad' ganan el premio Sájarov 2023",  tenemos la información de lo que supuso el movimiento de mujeres por la represión del régimen:

"El brutal asesinato de Mahsa Amini se ha convertido en un momento crucial. Ha activado un movimiento liderado por mujeres que está siendo histórico. El mundo ha oído el grito de 'Mujer, Vida y Libertad', que se ha convertido en un lema para los que defienden la igualdad, la dignidad y la libertad en Irán", ha anunciado al hemiciclo la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola.

"Que nuestro premio sirva de tributo a las mujeres y hombres valientes que pese a la creciente presión lideran la lucha por el cambio", ha añadido, para subrayar que "el Parlamento Europeo les oye y está a su lado".**

Y se añade al final del artículo:

La muerte de Amini provocó fuertes protestas que durante meses pidieron el fin de la República Islámica y solo desaparecieron tras una represión que causó 500 muertos, la detención de al menos 22.000 personas y en las que fueron ejecutados siete manifestantes, uno de ellos en público.**

 

Como ocurrió en otros países musulmanes, las mujeres son la cabecera de la auténtica revolución, es decir, de los que buscan la caída del régimen. No es solo una cuestión de derechos que la autoridad pueda "conceder" a las mujeres. En la base de la igualdad entre los sexos está la base de la igualdad social, es decir, la supresión de un sistema jerárquico basado en el mandato divino, el que se atribuye una casta, los ayatolas. Por decirlo así: el régimen teocrático es incompatible con la igualdad precisamente porque se basa en la desigualdad y la obediencia, en la sumisión. Es ahí donde están sus raíces desde los orígenes. Cambiar es empezar la decadencia hasta llegar a la deslegitimación, la palabra clave.

¿Cómo responde Irán a esto que percibe como un cerco y acoso? Pues con sobredosis de autoritarismo tratando de reforzar su propia supervivencia, por un lado, y creando diferentes focos de problemas en el exterior, por otro. Con ello piensa que desvía las fuerzas que cree que apoyan desde el exterior a los movimientos de mujeres.

Lo hemos visto anteriormente en distintos países musulmanes: el feminismo o el movimiento de igualdad es denunciado por las autoridades como una injerencia extranjera, como una forma de destruir los fundamentos socio-religiosos que son la base del país y de su orden religioso-político.

La conexión de los que está pasando en Gaza con Irán es bastante obvia, como señalamos. Lo importante es saber —volvamos al principio— por qué ahora.

En cada momento confluyen múltiples fuerzas que le dan forma en un sentido u otro. Creo que Irán vive una fuerte tensión interior que le lleva a buscar conflictos exteriores y apoyos que refuercen sus posiciones. La ayuda militar a Rusia y los apoyos a los grupos afines por la zona son reflejo de debilidad más que de fuerza, Como el animal que se siente atacado reacciona con virulencia. 500 muertos y 22.000 detenidos no son un "incidente" cualquiera.

Apoyando a Rusia y a Hamás, además de Hizbulá y otros grupos por la zona, Irán muestra músculo hacia el exterior, pero sobre todo en el interior al enseñar que tiene amigos poderosos. Es lo que hizo la entonces Unión Soviética con los países apadrinados: cada vez que estos quedaban debilitados por los conflictos internos, era invadidos a petición de sus gobiernos en peligro. El gobierno de los ayatolas sabe que dejar crecer las protestas supone debilidad interna y externa.

Creo que estamos ante una huida hacia adelante, un intento de hacer crecer el temor por el poder del régimen. Desde ese punto en el que confluyen los hilos, Irán trata de evitar que los demás rivales de la zona puedan reforzarse unos a otros ante el intento de normalización de relaciones con Israel por países como Arabia Saudí. Con este conflicto evita que se reorganicen contra ellos, enemigos de siempre.

Oriente Medio es muy complejo, tanto en sus filias y en sus fobias, en sus mezclas de autoritarismos de distinto orden, diferencias religiosas a tres bandas (diversos tipos de musulmanes, cristianos y judíos), relaciones económicas y alianzas militares.

Los grandes aprovechados de este caos y barbarie son Rusia e Irán, además de los radicales judíos, que refuerzan sus posturas. Los grandes perjudicados son el propio pueblo palestino de Gaza que no solo se ve masacrado sino que ve cómo se complica su propio destino, y las víctimas civiles israelís. Lo son esas personas que van a un partido de fútbol y son asesinadas, ese profesor que muere sin saber por qué. Son víctimas del cálculo de unos y de la barbarie de todos. Viven de y por la violencia. Los conflictos les mantienen.

Los radicales judíos aprovecharán para exigir, como ya hacen, una "solución final", una destrucción provocada por una entrada arrasándolo todo. Hamás se esconderá entre ellos, intentará salir por sus vías de escape y solo quedarán los que no tengan nada en el mundo, los que lo hayan perdido todo. El pueblo palestino será el gran sacrificado de todo este cúmulo de intereses tejidos en la sombra. Será la excusa para más violencia, el combustible en un fuego que muy pocos tienen intención de apagar porque les sirve para sus propias fogatas. 

* Mira Milosevich-Juaristi "¿“No matarás”?: el papel de la Iglesia Ortodoxa Rusa en Ucrania" Real Instituto Elcano 21/06/2022 https://www.realinstitutoelcano.org/analisis/no-mataras-el-papel-de-la-iglesia-ortodoxa-rusa-en-ucrania/

** "La figura de Mahsa Amini y el movimiento 'Mujer, Vida y Libertad' ganan el premio Sájarov 2023" RTVE.es 19/10/2023 https://www.rtve.es/noticias/20231019/premio-sajarov-2023-mahsa-amini-lucha-mujeres-iran/2458742.shtml

viernes, 2 de junio de 2023

Las mujeres periodistas en Irán

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El régimen de los ayatolas se dispone a realizar otra muestra de su barbarie congénita, la que procede de su propia formar ver, estar y actuar en el mundo. Esto hace que su forma de juzgar se convierta en un ataque a todo aquello que contraviene sus principios visionarios, que perciben como "voluntad de Dios", pero que no es más que el camuflaje retórico de la monstruosidad.

RTVE.es nos ofrece el nuevo caso, una variante, de los principios que rigen la república islámica desde la intransigencia. Se trata del enjuiciamiento de las mujeres periodistas que tuvieron la osadía de mostrar fotográficamente al mundo otro episodio de esa barbarie. Nos dicen en RTVE.es: 

El juicio contra Nilufar Hamedi, la periodista que sacó a la luz el caso de Mahsa Amini, cuya muerte en septiembre provocó fuertes protestas en Irán, ha comenzado este martes a puerta cerrada y sin que los abogados pudiesen defender a la acusada, según ha denunciado su familia.

La periodista del diario reformista Shargh fue quien publicó una foto de Amini en el hospital, cuando se encontraba en coma y entubada, y días después hizo público otra imagen de los padres de la joven abrazados en el pasillo del hospital al conocer la muerte de su hija.

Amini murió el 16 de septiembre tras ser detenida por no llevar bien puesto el velo islámico y en su entierro un día después comenzaron las protestas que sacudieron al país persa durante meses. La muerte de esta mujer generó fuertes protestas en todo el país en las que se pedía el fin de la República Islámica, protagonizadas sobre todo por jóvenes y mujeres al grito de "mujer, vida, libertad" y que han desaparecido tras una fuerte represión estatal que ha causado 500 muertes.

Al menos siete personas han sido ahorcadas por participar en las protestas, una de ellas en público.* 

La brutalidad de la represión contra las mujeres con la cuestión del velo islámico se prolonga con una nueva forma de represión y brutalidad, la represión informativa y la brutalidad contra quienes informan. La imposición del dogmatismo es doble, por el velo y por la manipulación de la realidad que el propio régimen genera. Es un continuo en el que se ejerce la fuerza bruta primero —la represión y la muerte de la joven detenida por llevar mal el velo— y se manipula bajo la forma de acusaciones para ejercer una nueva forma de violencia: la acusación contra quienes denuncian: 

Hamedi se ha sentado este martes en el banquillo de la sala 15 del Tribunal Revolucionario de Teherán acusada de "colaboración con el Gobierno hostil de Estados Unidos, colusión contra la seguridad nacional y propaganda contra el sistema", según ha informado su marido, Mohamed Hosein.

Estos cargos podrían conllevar la pena de muerte en caso de que fuese condenada, según han asegurado activistas.* 

De esta forma, el gobierno de los ayatolas recicla su propia barbarie camuflándola de "legalidad" para dar entrada a una nueva acusación que justifique la desaparición de las protestas. Más represión justificada por sus propios principios represivos.

El régimen iraní es uno de los más claros ejemplos del totalitarismo religioso. El ejemplo de lo que ocurre en el vecino Afganistán, donde las protestas de las mujeres oponiéndose a los talibanes por quitarles derechos y dejarlas sin educación, encerradas en los burkas, fue lo que motivó el aumento de la represión iraní que llevó a la muerte de la joven que llevaba el "velo mal puesto". De la norma represiva a la represión de las normas, todo arrastra a todo. Lo que quisieron evitar con más represión genera más protestas que lleva a nueva represión.

Si la justificación de la primera forma represiva era el velo "mal colocado", ahora lo que lleva al banquillo y a una posible pena de muerte es una norma absurda en otra dimensión: criticar, denunciar... es connivencia con los Estados Unidos, otro pecado imperdonable, punible que atenta contra la seguridad del estado y su pureza ideológica.

Un régimen como este solo puede mantenerse de esta forma, con la represión ideológica que condene todo lo distinto, todo lo que no es enunciado por el propio sistema, y que considere alta traición, merecedora de pena de muerte, la crítica.

El sistema no evoluciona, sino que busca la extinción de los opositores. Lo único que puede variar es la intensidad de la extinción en función de la intensidad de las propuestas. Un régimen teocrático, cuyo fundamento es ser la conversión estatal de la divinidad, su puesta en acción, no puede cambiar pues es víctima de su propio inmovilismo; no puede desdecirse o corregirse porque sería abandonar la verdad que preside y justifica todo sus actos. Solo puede reafirmarse y eso significa aumento de la radicalidad como respuesta al "mal" que supone la desviación o la discrepancia. Por eso, solo queda su caída, su hundimiento absoluto. No existe posibilidad de regeneración o transición a fórmulas que hoy sean anatema.

El mundo debe entender que la única esperanza para los que viven en ese sufrimiento viene de las mujeres. Hace muchos tiempo, tras la experiencia de las Primaveras en distintos países árabes, que se vio con claridad que cualquier cambio que no incluya el estado de las mujeres es inútil, semilla de otro tipo de totalitarismo, pero con los mismos efectos represivos. Lo hemos visto en los casos de Afganistán y ahora Irán: las mujeres son el objetivo porque en el fondo de su pensamiento se ancla el fenómeno de la misoginia, la responsabilidad última de las mujeres como causantes remotos o cercanos de los males del mundo. La mujer es el origen de todo mal, la puerta al caos. Es su doctrina y la política de control parte de ese principio.

La estructura del poder suele ser un reflejo de otras instituciones básicas, como es la propia familia, un entramado de relaciones de control y dominio, un reparto de poderes y jerarquía, en el que la mujer pierde por voluntad divina. Es la respuesta a la gran ofensa, al desafío femenino a la divinidad, claramente patriarcal. Ese orden represivo se fundamenta en esos mitos del origen que justifican todo. En sociedades autoritarias, ese poder va del estado a los ciudadanos y de los hombres a las mujeres. No es fácil sembrar la igualdad cuando supone la pérdida de privilegios. Por eso, los detalles mínimos —un velo mal colocado— se perciben como un atentado contra la autoridad, contra el estado islámico, contra Dios mismo. Todo forma parte del mismo orden.

En estos meses se ha visto un crecimiento en países musulmanes de noticias de asesinatos de mujeres por negarse a aceptar peticiones de matrimonio, de esposas asesinadas por no acceder a los deseos de su esposos, etc. La violencia contra las mujeres no es un hecho exclusivo de los países musulmanes, pero sí lo es que se justifique en leyes divinas o de los estados. La violencia existe en muchas forma, pero solo se puede combatir mediante vigilancia y la creación de leyes que la sancionen. Si, por el contrario, como ocurre en Irán o Afganistán, se justifica o provoca, si se considera como un acto de justicia, no hay forma de evitarlas.

Lo que comenzó como una muerte claramente machista y represiva, ha acabado como una represión política justificando de forma absurda el enjuiciamiento de las personas que la denunciaron. Ya no son culpables de no llevar el velo, sino de ser agentes de los Estados Unidos, que representa el mal absoluto, el desafío a Dios, al que los ayatolas representan institucionalmente. Esa mezcla de religión, misoginia, poder, dogmatismo, etc. tiene en la mujer, en su vida y derechos, la gran víctima.

Hay que combatir con mejores leyes y mejor educación la misoginia del sistema patriarcal. Pero en las repúblicas teocráticas, la educación y las leyes están al servicio del sistema patriarcal, de la misoginia institucional, convertida en verdades eternas e implacables.

El caso de Hamedi no es único y se ceba ahora en aquellas que informan: 

El comienzo del juicio contra Hamedi se produce un día después de que se iniciase el de la periodista Elahe Mohammadi por cubrir el entierro de Amini en la ciudad de Saqez, en el Kurdistán.

Ambas periodistas fueron arrestadas en septiembre y han pasado buena parte de su detención en confinamiento solitario, según han denunciado sus familias.

Además, no han podido reunirse con sus abogados hasta este domingo, un día antes del comienzo del juicio de Mohammadi y dos antes del de Hamedi.* 


La fotografía del inicio de este post nos muestra tres rostros, los de Niloofar Hamedi, Elaheh Mohammadi y Sepideh Qolian, tres de las mujeres periodistas en el punto de mira del régimen autoritario de los ayatolas. Desgraciadamente, podrían ser muchos más los que muestran mujeres víctimas de la violencia en Irán. Desde aquí nuestro apoyo a su causa y a su valor, a su defensa de las mujeres y del derecho a la información. El régimen las encarcela y se dedica a difamarlas con su aparato de propaganda. Todo ello las engrandece y sepulta al régimen de los ayatolas en su propio fango.

Nuestra condena a toda acción represiva, limitadora de los derechos de las mujeres. Hoy es Irán, es Afganistán, a cuyas mujeres no debemos olvidar. Afecta a todas, pero en este caso son las mujeres periodistas las que merecen toda la atención y defensa en representación de todas las demás. Saben que informar es necesario, imprescindible, y el enorme riesgo que asumen. Son las principales víctimas por el simple hecho de ser mujeres y de querer ser libres, por contarnos lo que les ocurre. Lo que en muchos países es normalidad, allí es un desafío heroico, una lucha sin fin. 

* "Comienza el juicio contra la periodista que reveló el caso de Mahsa Amini sin público ni abogados" RTVE.es/Agencias 30/05/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230530/juicio-periodista-caso-mahsa-amini/2447954.shtml


lunes, 6 de marzo de 2023

Gas en las escuelas femeninas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las intoxicaciones en las escuelas iraníes es una de las grandes infamias del integrismo islámico en cualquiera de sus versiones. Las insinuaciones del régimen iraní de que lo han realizado los "enemigos de Irán" es solo el complemento propagandístico necesario para intentar distanciarse de los hechos, reprobables desde cualquier perspectiva.

Una vez más queda demostrado que los acontecimientos que se repiten en diversos puntos del planeta no son casuales: se trata den todo ellos de impedir la educación de la mujer. Esto se realiza con atentados como el realizado en su día contra Malala, los matrimonios infantiles, los encierros de las mujeres en casa como en Afganistán o como los ataques realizados contra las escuelas en Irán. Todos ellos son formas en las que el fundamentalismo islámico se ceba contra ellas.

En todas sus versiones se parte del principio de la maldad congénita de la mujer, que debe ser vigilada, controlada y reprimida para evitar que se produzca la destrucción total de la que ella sería la chispa. La educación daría armas a las mujeres para sacudirse la vigilancia y ganar poder. Es la versión antifeminista en el mundo del integrismo.


La idea de que Dios dio esa responsabilidad de vigilancia al varón sobre la mujer es poderosa porque permite la idea de superioridad de lo masculino sobre lo femenino, que queda reducido a cuidar del varón, darle hijos y placer.

Cuando la mujer adquiere educación tiene una perspectiva diferente del mundo, con los mitos patriarcales en retirada. Pero la educación le permite, sobre todo, autonomía. Puede crearse un destino diferente, sin la dependencia del varón, un destino propio.

De ahí la insistencia en evitarlo a través del matrimonio infantil y, en especial, con la carga de hijos desde edades muy tempranas, lo que hace que no haya tiempo para nada más y que todo se abandone para su cuidado. La mujer pierde la totalidad del control  sobre su tiempo. En los países en los que avanza la educación femenina, la edad del matrimonio se retrasa y también lo hace la del nacimiento de los hijos.

En estos meses últimos Irán trató de evitar que ocurriera lo que estaba pasando en Afganistán, que las mujeres salieran a la calle a defender sus derechos. Como este tipo de reacciones tienden al exceso, se produjo la muerte de la joven que llevaba "mal colocado el velo" debido a la brutalidad de sus detención. Esto sirvió para lo contrario de lo que se buscaba, lanzando a las mujeres a las calles a protestar.

El siguiente paso tras la represión en las calles ha sido esta campaña de lanzamiento de gases tóxicos en las escuelas de niñas, que han tenido que ser atendidas por cientos en los hospitales.

Ningún tipo de política podrá mantenerse sobre este principio de enterramiento social y cultural de las mujeres. Solo puede recurrir a la fuerza, es decir, a la represión y al oscurantismo. Ningún país que se sustente en estas prácticas puede aspirar a tener un futuro digno de llamarse así. Su vida no es más que un intento de regreso a un pasado mitificado, antinatural, como el preconizado por el mundo salafista, una petición de regresos a la época de Mahoma, considerada como una "edad de oro", el momento histórico de la perfección.

El fundamentalismo integrista considera cualquier desviación de ese momento histórico como una alteración de la ley divina, del mandato de Dios, algo que solo puede ser rechazado y castigado por el creyente. Es un mundo donde las mujeres solo tienen una perspectiva de sumisión y donde la misoginia es el motor.

Esta rebeldía para la autoformación de las mujeres tiene un coste en vidas en todas partes. Incluso en los lugares en los que los derechos de las mujeres están en primera línea, siguen siendo víctimas de esa memoria patriarcal que hace que algunos consideren una transgresión del "orden natural" adquirir educación, acceder a puestos de trabajo con responsabilidad, la acción política, etc.

Lo ocurrido en Irán es una de las acciones más reprobables de estos últimos tiempos. El momento y el lugar, la escuela de las niñas, muestran con claridad qué ven como peligros los fundamentalistas tras los atentados. Las imágenes de las niñas siendo asistidas en los hospitales por las intoxicaciones no pueden ser más claras sobre los objetivos.

Los tiempos de la obra "Leer Lolita en Teherán", de la escritora Azar Nafisi, han vuelto. Conforme las mujeres planten cara con más rotundidad, las acciones represivas contra ellas se harán más frecuentes. Y contundentes.

Como ya se mostró en la Primavera Árabe, las mujeres son necesarias en la transformación social, en la creación de un futuro real. Esto no es un futuro, sino una fantasía cruel que deja a las mujeres encerradas, alejadas de la vida real. El integrismo, por el contrario, es barbarie y estupidez, como la de aquel egipcio en Estados Unidos que veía el COVID como una bendición divina porque así las mujeres llevarían el rostro cubierto por las mascarillas, como debía ser siempre. Los que hoy lanzan gases en las escuelas de niñas actúan, piensan ellos, como extensión de la mano de Dios.

Hay interés en determinados países islámicos en volver, en retroceder en lo poco o mucho que se haya avanzado. Saben que de esta forma los varones se sentirán parte del poder porque contribuyen a mantenerlo, que es necesaria esa ficción piadosa para mantener la integridad del sistema. La idea del control de las mujeres por la ignorancia, por los matrimonios tempranos, etc. les beneficia, les convierte en amos, aunque sea en la miseria. De esta forma,  esta falsa piedad cubre sus vergüenzas.

Es importante que las mujeres de Afganistán, de Irán, de cualquier otro país en las mismas circunstancias de represión y retroceso no se sientan olvidadas por el resto del mundo. Es necesario que para continuar su lucha se sientan reconocidas, apoyadas desde el exterior. Ha habido y hay demasiados intereses que consideran que esto es "cultural" y que se puede dejar de lado mientras se negocian otras circunstancias. Es un gran error y, sobre todo, una enorme injusticia.

El mensaje no admite ningún tipo de error interpretativo: las niñas, las mujeres fuera de las escuelas. No son su territorio. El suyo es la oscuridad de la casa bajo la atenta mirada del esposo, del padre o del hermano. La educación, dicen, les hace abandonar sus deberes, sus obligaciones marcadas por Dios.  En realidad, el miedo es a que las luces hagan salir a muchos de la oscuridad en la que viven, que se vean los hilos de las marionetas.

Van a resistir los ataques. Su intensidad muestra el miedo que tienen a que un día las mujeres sean capaces de ofrecer una resistencia inteligente que los deje desarmados, desnudos en su barbarie.



sábado, 4 de febrero de 2023

La videovigilancia contra las mujeres o el largo ojo del ayatola

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


No hay duda de que el avance humano se ha producido por el uso de herramientas, es decir, de algún tipo de tecnología cuya función es hacernos correr más, vivir más, tener más potencia, llegar más lejos... La tecnología expande nuestro cuerpo y cerebro dotándolo de nuevas potencialidades y aumentando lo existen. Sin duda, progresamos.

En los que no progresamos es en los usos que damos muchas veces a la tecnología que desarrollamos. La seguimos usando para matar, para reprimir, para controlar, para ejecutar, para vigilar. En los países en los que se dan mayores abusos contra los derechos y una mayor represión, la inversión en tecnología represiva es puntera. No se invierte en muchas cosas necesarias, pero sí en tratar de imponer una visión del mundo, de evitar que se desarrollen otras alternativas y mantener el poder, es decir, el programa del totalitarismo. Las tiranías gustan de la tecnología puntera.

RTVE.es nos habla del uso de la videovigilancia en Irán: 

Las autoridades de Irán recurrirán a la videovigilancia para perseguir posibles violaciones del código de vestimenta islámico y ejercer así una mayor presión sobre las mujeres para que utilicen el velo. 

Esta práctica ya se utiliza en espacios públicos para vigilar otro tipo de infracciones y una comisión parlamentaria ha propuesto trasladarla a estos casos, según ha informado el diario Etemad.

Las autoridades han explicado que las mujeres que violen el código de vestimenta serán alertadas a través de un sms y, en caso de que la vulneración se repita, se aplicarán multas. 

La Fiscalía ya pidió a comienzos de enero que la Policía castigara "con firmeza" a las mujeres que no lleven el velo, refiriéndose a ello como "uno de los crímenes más evidentes". Advirtió, además, que "animar" a las mujeres a no usarlo constituye un delito e "incitación a la corrupción", castigado con entre uno y diez años de prisión.

Las penas oscilan entre los diez días y los dos meses de cárcel, pero, tal y como mencionó la Fiscalía, también se puede castigar con otras medidas como "el exilio, la prohibición de trabajar o abandonar el país o la obligación de realizar servicios públicos".*

Todo gira sobre la vigilancia sobre la mujer, parece no haber más objetivo en el país que evitar que las mujeres desobedezcan el mandato masculino, camuflado como "mandato divino", la gran coartada.

Las medidas restrictivas en Irán —lo hemos sostenido en varias ocasiones— son una reacción a lo que ocurría en Afganistán. El temor a que la revolución femenina ante los talibanes se pudiera extender al país, llevó a recrudecer las medidas para aquellas que evitaban el velo. La muerte de la joven kurda Masha Amini a manos de la llamada "Policía de la Moral" fue el detonante.

A diferencia de los enemigos "exteriores", los "interiores" son las mujeres y los ateos. Ambos grupos son la resistencia a la imposición de la violenta normalización de un sistema represivo, del integrismo castrante. Irán, como otros países musulmanes de marcado carácter fundamentalista, necesita ejercer control y vigilancia, para lo que recurren a la tecnología, como el resto, pero con efectos devastadores. La presión tecnológica aumenta ahora allí donde puede invertirse en ella porque se invocan los "sagrados principios" del castigo al que no cumple las ordenanzas divinas.

De esta manera, el régimen se perpetúa en el poder a través del cumplimiento de las normas, garantía de que seguirá de forma indefinida. Si hay resistencia, se aumenta entonces la vigilancia, la represión y el castigo en el nombre de Dios y con la mejor tecnología disponible.

La pobreza de Afganistán ha hecho que la vigilancia sea patrullar en las calles, recorridas por esos hombres armados que increpan a las mujeres y las golpean. Es la brutalidad en primera línea. Se trataba de desmantelar el sistema de libertades existente para las mujeres, de la educación a la calle. Los talibanes lo han cerrado todo. La vigilancia es callejera. En Irán, los principios son los mismos, pero la situación diferente.

Pero es la mujer el objeto de vigilancia porque es donde se teme que se deteriore el principio básico de control, el modelo del que se siguen todos de forma ascendente, el control femenino. Mientras exista un modelo de esclavitud, de posesión de un ser, la mujer, a quien se despoja de cualquier tipo de percepción y deseo individual, no puede haber una sociedad libre ni personas libres. Son seres que dependen para toda decisión de un ser superior que dice, además, cumplir órdenes divinas; oponerse al varón es oponerse a Dios, al orden natural.

¿Puede una sociedad evolucionar tecnológicamente y ser absolutamente retrógrada? Por supuesto; lo estamos viendo todos los días en países en los que se invierte millones y millones en la mayor modernidad arquitectónica, la más avanzadas tecnológicas, etc. y que altamente represivos, centrándose en las mujeres como objetivos principales.

Hay una conexión clara en la represión en la que se vive en una casa familiar y la que se vive en las calles; son modelos que se repiten a escala. Cada uno controla su parcela, la vigila. Por eso, la inversión en tecnología es coherente con la vigilancia de la que se responsabiliza a los padres primero y a los maridos, hermanos, hijos después.

Muchas veces se sanciona a determinados países con el cierre del flujo de material de represión, como material antidisturbios, por ejemplo. Pocas veces vemos como esta alta tecnología de la vigilancia y control es vigilada en su uso.


El modelo de vigilancia de las mujeres hace que sean estas las que sientan sobre ellas el peso principal del control, muchas veces doble, de la familia y del estado. Por serlo, es en ellas donde se desarrolla un mayor deseo de independencia, de autonomía, generado por esa opresión constante.

En Afganistán se las encierra, con lo que la vigilancia de la tecnología será la siguiente fase para evitar que burlen la principal opresión, la de la ignorancia, con la ausencia de estudios, conectada directamente con las de sus posibilidades de autonomía mediante el acceso al mercado laboral, otro espacio cerrado o muy limitado. El control de las redes sociales y de su uso para evitar que la gente acceda a esas clases posibles, que pueden ser rastreadas. Tuvimos ocasión de hablar aquí no hace mucho sobre las escuelas clandestinas afganas, con las que tratan de burlar las prohibiciones.

No seguir las normas de vestimenta es indicio de una actitud de rebeldía, de insumisión mediante las que la mujer se manifiesta. Por ello se convierte en un signo exterior que puede ser vigilado. En la novela del egipcio Naguib Mahfuz, "El callejón de los milagros" se expresa un dicho: "En casa, come lo que quieras, pero en la calle viste como todos". El sentido es evidente, es la mirada de los otros, en este caso, a través de la videovigilancia, la que deja en evidencia y te marca como objetivo que reducir. Imponiendo medidas más restrictivas, las atentas miradas tras las cámaras saben dónde está la rebelión.

La videovigilancia tiene algo de teocrático; es la mirada que todo lo ve. Es su invisibilidad la que le da el poder de amedrentar. Las mujeres de Irán son vigiladas; están bajo la atenta mirada de los ayatolas ahorrado a Dios tener que vigilar. 


* "Irán recurrirá a la videovigilancia para perseguir posibles violaciones del código de vestimenta islámico" RTVE.es / Agencias 3/02/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230203/iran-recurrira-videovigilancia-vigilar-codigod-vestimenta/2420952.shtml