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viernes, 27 de junio de 2025

Clonados, la jungla virtual

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Podría ser una simple anécdota, pero es un anticipo de problemas futuros, de problemas graves. Es un nuevo inicio de algo que estallará más allá de estos casos que a algunos hasta les parecerán divertidos y eso es parte del problema.

En 20minutos nos cuentan el caso de la falsa entrevista del periodista Manuel (Manu) Sánchez promocionando un producto. Se le han clonado imagen y voz creando un "texto audiovisual" que da el pego. Todo gracias a esa IA que a todos hace gracia y todos, según parece, saben usar, de niños de 12 años que realizan falsos vídeos sexuales con las caras de sus compañeras de clase, a publicistas y difamadores políticos. 

Manu Sánchez, presentador de Antena 3 Noticias, ha expuesto este jueves en Y ahora Sonsoles el uso fraudulento de su voz y su imagen en un vídeo creado mediante Inteligencia Artificial con fines delictivos. Los responsables de esta estafa, según ha explicado el periodista, han recurrido a esta tecnología para clonar tanto su rostro como el de la nutricionista Sandra Moñino y simular una entrevista falsa en la que ambos avalarían un supuesto producto milagroso para adelgazar.*


 Los "fines delictivos" no son otros que vender un "producto" adelgazante aprovechando la popularidad que algunos alcanzan. El producto será mejor o peor, pero necesita vincularse a algo conocido, que son las personas clonadas. En este sentido, la nueva tecnología sigue necesitando los viejos métodos, los del rostro conocido, que sirve para convencer a los que confían en aquellos que conoce. Es un sistema que parasita el prestigio que otros puedan tener para convencer de sus objetivos de venta, voto o cualquier otro.

Por todas partes —así concluye también el texto de Manu Sánchez— se pide que se regule el uso de la IA, a la que se le atribuye el origen de estos desmanes. Pero es como pedir que se regule los asaltos a los bancos o los asesinatos. ¿Cómo "regular" algo que ya nace perverso? Nos queda creer que no saben que están haciendo algo mal aquellos que las usan de esta forma perversa. No lo creo. Es demasiado ingenuo pensar que quien hace un vídeo porno poniendo la cara de una compañera de clase no sabe lo que hace. Si antes se decía que "sabía latín", ahora se "sabe de IA".

La pregunta es sencilla: ¿saben lo que hacen los que la crean y la hacen tan "asequible" los malos usos que se le pueden dar? Claro que lo saben, pero la cuestión no es esa. La respuesta sobre los usos es clara: "no es mi problema". Ellos hace la IA, otros la comercian y, finalmente, otros las usan. Es como el que utiliza un coche en un atraco, ¿es responsable la fábrica? Pues no, le dirán.

Pero las implicaciones del uso de la IA falsificando todo tipo de imágenes sonidos y lo que hay detrás son muchas y peligrosas. La primera es, evidentemente, qué se puede creer, de qué podemos fiarnos. De la publicidad a la política, de las pastillas para adelgazar a los efectos de un bombardeo, lo cierto es que nuestra capacidad para decidir se ve mermada por la posibilidad de ser engañados, seducidos o mal informados.

La expresión "ver para creer" es ya de otro siglo, de otra era. Hoy "ver" es un acto sometido a sospecha, que puede ser manipulado ante una realidad que desaparece en un mundo de pantallas.

Alfred Hitchcock dedicó algunas de sus mejores películas, como Vértigo (1958) o La ventana indiscreta (1954), a reflexionar sobre cómo el hecho de ver podía ser manipulado para hacer creer. Hoy, en un mundo repleto de cámaras fijas y movibles, observado desde todos los ángulos, nos damos cuenta de que podemos ser manipulados unos y reproducidos otros a partir de aquello que considerábamos creíble, lo que vemos y escuchamos. Es precisamente con ese desfase entre el papel de nuestros sentidos y los nuevos modos de captación y construcción de un universo virtual donde somos manipulables.

Hace un par de días comentábamos aquí la estrategia de José Luis Ábalos diciendo que no "se reconocía" en los audios grabados de sus conversaciones telefónicas; no había dicho aquello que se escuchaba. Dejaba así abierta una posibilidad de defensa, argüir que aquella voz no era la suya, sino una clonación de su voz realizada por alguien.

Lo que empezó siendo una protesta de los actores en Hollywood porque se podían usar sus voces clonadas es ahora un problema de otro orden, más abierto y complejo, entrando de lleno en lo delictivo, en la manipulación. Los más afectados no son solo aquellos que han sido clonados, sino el sistema informativo en su conjunto, que recibe un torpedo en la línea de flotación por la credibilidad.

En el artículo, Manu Sánchez se da cuenta de ello. El artículo señala que el periodista:

[...] ha lanzado un mensaje a la audiencia para que respalde del periodismo honesto y contrastado. "Que la gente siga confiando en nosotros, en los medios que debe confiar. Porque tenemos un problema los que nos dedicamos a informar de las cosas que pasan", ha subrayado.*

Efectivamente, pero el problema lo tenemos casi todos, pues lo que se hunde es la idea de confianza, base del periodismo. En un mundo en el que todos van provistos de teléfonos y cámaras, en el que se tardan segundos en que una noticia dé la vuelta al mundo, que sea reproducida por miles o millones de personas, jugar con la credibilidad y el prestigio de los informadores es un enorme peligro. ¿Cómo, una vez sembrada la duda, se recupera la credibilidad?

Una noticia falsa clonada con rostros y voces de confianza se convierte en un peligro instantáneo. No contentos con emitir noticias falsas, ahora necesitan hacerse pasar por verdaderas utilizando los rostros y voces que puedan hacer bajar las defensas. Los espectadores y oyentes confían, confían en quien les transmite una noticia y les ofrece credibilidad. Por eso, los maliciosos apuntan a esas personas y medios. La falsedad no es solo del hecho; está la falsificación de la forma, del cómo, del quién.

Muchos medios se han visto forzados a mantener sistemas de detección de falsedades porque saben que cuanto más prestigio tengan serán más falseados. La confianza en ellos les hace atractivos para ser falseados.

Es un serio problema que va más allá de la venta fraudulenta de productos para adelgazar. Vamos hacia una cultura que ha deshecho la confianza. Esto se puede traducir en indiferencia social hacia la información (¿qué me importa si todo puede ser mentira?) y en el uso constante de la falsificación.

En vez de tener una sociedad más segura, su conversión en virtual (que beneficia a las empresas que ahorran personal) nos ha abierto una nueva y peligrosa jungla en la que las estafas, las suplantaciones, las clonaciones, las falsas noticias, los falsos interlocutores, las falsas tiendas, etc. están a la orden del día. 

Todo lo que nos llega puede ser real... o no. 

 

* Rosa Chaneta "El presentador de informativos Manu Sánchez, tras el fraude con su voz e imagen: "Siento un profundo enfado"" 20minutos 26/06/2025 https://www.20minutos.es/television/presentador-informativos-manu-sanchez-tras-fraude-con-su-voz-imagen-siento-un-profundo-enfado-5725941/

domingo, 2 de marzo de 2025

El poder del grupo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La noticia que nos trae RTVE.es confirma de nuevo el problema del acoso entre los jóvenes, el comienzo de algo que no desaparece tras esta etapa, sino que queda latente hasta que se producen de nuevo las condiciones adecuadas.

La violencia de género en sus diversas formas es parte de un proceso de constitución del yo que se genera gracias a la aceptación de una manera de ver el mundo, la patriarcal, que permanece en la superficie traducida a múltiples aspectos. Los jóvenes que lo han hecho una vez, que han formado parte de ese proceso han sentido algo al hacerlo, algo que volverán a sentir cuando lo ejerzan de nuevo; poder. La base del patriarcado se construye sobre ese sentimiento de posesión, de poder, de la mujer, el otro lado del mundo, la que debe plegarse a sus sueños y formas jerárquicas. Forzado a retroceder en las esferas públicas mediante las políticas sociales de igualdad, ese poder se manifiesta en el "grupo", en el que los afines captan compañeros para hacerles sentir ese poder.

Ese fenómeno de los grupos es propio de la adolescencia, de ese tiempo que supone la distancia de la familia hasta la constitución de las parejas, que determinan la edad adulta. La idea de partir de cero en cada etapa va contra la lógica y la experiencia nos dice otra cosa sobre esas divisiones artificiales de las personas.

La noticia de RTVE.es nos cuenta lo siguiente:

Los Mossos d'Esquadra investigan a cuatro chicos de 15 años de un instituto de Barcelona que supuestamente manipularon con Inteligencia Artificial (IA) fotos de sus compañeras de clase a las que colocaron unos cuerpos desnudos, y que compartieron por grupos de mensajería instantánea.

Los menores han sido denunciados a la Fiscalía de Menores por un presunto delito contra el ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas.

La policía catalana ha informado este jueves de que han localizado una quincena de fotografías de contenido sexual de compañeras de los investigados, con las que habían realizado un montaje de imágenes pornográficas que se pasaban unos a otros a través del grupo de mensajería.

Los Mossos iniciaron la investigación después de que un alumno alertara al profesorado de que algunos compañeros habían tomado fotos de las caras de algunas chicas del instituto y que después, con herramientas de IA, les habían colocado cuerpos desnudos que en ningún caso eran los suyos.*


Podemos camuflar esta práctica agresiva como "edad del pavo" o cualquier otra fórmula que consideremos "pasajera", pero es reveladora de un serio problema que no solo no debemos vigilar sino también dar la dimensión adecuada por lo que supone.

El descenso de las edades del acoso en sus múltiples variantes, de las violaciones en grupo en colegios e institutos nos adentran en un problema no puede ni debe quedar en anécdota.

La transformación de las compañeras en objetos de consumo sexual es una forma de violación simbólica, un acto cargado de sentido cuyo fin es la destrucción de las personas en su entorno. El "poder" se manifiesta en todas sus dimensiones, en todo momento, desde la elección de las "victimas" hasta la circulación selectiva de los receptores, que entran a formar parte del selecto grupo.

Hay una voluntad clara de hacer daño, de dañar la imagen de las compañeras afectadas, de convertirlas en víctimas de esa acción. Hay también una voluntad de crear un grupo que se expanda, el que compartirá la cima de ese mundo poderoso que se acaba de crear.

Desde ese momento el miedo a ser incluidas en esos mensajes pornográficos, a ser miradas de forma diferente, condicionará su vida y muchas, por miedo, puede acceder a acercarse a los miembros del grupo de poder.

La cercanía sin medida a la nueva tecnología, la accesible IA, les convierte en nuevos héroes tecnológicos con capacitación para ir haciendo cualquier cosa posible, hoy y mañana.

No se trata ya del acceso a la pornografía, algo fácil. Se trata de la posibilidad de crear un mundo pornográfico en el que ellos designan los papeles, deciden "quién hace qué con quién, dónde y cuándo". Poder absoluto. Da igual que sepamos que no es real; ellos no lo pretenden. Buscan ese poder de destruir a las personas a su antojo, sabiéndose, además, "inimputables".

Cada cierto tiempo aparecen noticias como estas que nos muestran una infancia y adolescencia que tiene muy poco que ver con nuestras idílicas visiones. 

Queda una esperanza, la de ese chico que lo denunció a las autoridades educativas. Ese chico sabía del mal que hacían, lo tenía claro.

El uso de la IA no se detiene ahí. Lo que se nos ofrece como un avance, tiene también enormes posibilidades de facilitar la maldad y el delito. Demasiado tentador.



* "Los Mossos d'Esquadra investigan a cuatro menores por manipular fotos de sus compañeras de instituto desnudas" RTVE.es/Agencias https://www.rtve.es/noticias/20250227/mossos-desquadra-investigan-a-cuatro-menores-por-manipular-fotos-companeras-instituto-desnudas/16468319.shtml

sábado, 7 de septiembre de 2024

No basta con alertar: el aumento de los delitos de menores

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

De Estados Unidos nos ha llegado en estos días otra nueva matanza en un centro educativo del estado de Georgia. Cuatro muertos, dos jóvenes y dos docentes en un tiroteo con un arma facilitada por su propio padre. El joven, que ya había sido investigado previamente por amenazas, será juzgado como "adulto"; su padre ha sido detenido por "asesinato involuntario" al facilitarle el arma al muchacho. Se llama Colt, el mismo nombre de un conocido tipo de pistola. Ya nos dice algo del ambiente en que se crió.

Nuestras leyes reflejan nuestra forma de ver la realidad, de entendernos a nosotros mismos y lo que ocurre, de etiquetarlo. Hay actos que son considerado delitos una época, para pasar a dejar de serlo pasados los años. Hay casos estables, pero otros no lo son.

Uno de los conceptos más complejos en el mundo de las leyes tiene que ver con las edades de imputación, en la que se establecen los límites de la responsabilidad jurídica. Esto significa que, por monstruoso que pueda ser un hecho, está sujeto a unos límites de responsabilidad marcados por la edad. Pero a nadie se le escapa que las edades pueden ser las mismas, pero no las mentalidades.

2023

En España se acaba de publicar el informa de la Fiscalía sobre el aumento de delitos que son atribuibles a lo que consideramos infancia y, por ello, resultan ser inimputables. En 20minutos tenemos la información tras el titular "La Fiscalía advierte de un aumento de la criminalidad entre menores de 14 años: un 45% en un año, con más de 11.000 casos". En el artículo se nos dice:

La Fiscalía General del Estado (FGE) advierte este jueves de un "importante repunte" —del 45,4% respecto a 2022— en el número de diligencias que se archivan por ser los menores de esa edad inimputables por ley, y expresa la "preocupación" de los fiscales por el incremento de los casos de delitos más graves, como el acoso escolar, contra la libertad sexual, la violencia intrafamiliar y los cometidos en redes sociales. 

Según señala la Fiscalía en su Memoria de 2023, ha aumentado la criminalidad entre los niños que no han alcanzado aún la edad de 14 años, pero incide en que son datos que han de analizarse "con cautela", ya que antes de esa edad los menores no pueden ser imputados y "no es posible recabar prueba cierta de su responsabilidad", lo que hace que el análisis de esos casos sea "más complejo". 

Concretamente, en 2023 se archivaron 11.143 causas por tener los acusados menos de 14 años, lo que supone un incremento del 45,4% respecto a 2022, cuando se archivaron 7.660, y de un 32,1% en comparación con 2021. "Es tónica general que en su mayor parte se trate de delitos de carácter leve o menos grave, aunque no deja de aumentar la preocupación de los fiscales por despuntar la presunta intervención de estos menores en otros delitos más graves, como lo son los delitos de acoso escolar, contra libertad sexual, la violencia intrafamiliar", subraya el documento publicado al inicio del año judicial. *


Podemos, una vez más, ignorar las señales, algo que no hará desparecer los hechos ni, como señala el informe de la Fiscalía, evitar que los actos sean más graves. La pregunta no puede ser otra que: ¿tiene la inimputabilidad del menor un efecto llamada? Es decir: ¿el saber que no te va a ocurrir nada, es un aliciente para cometer delitos? No es una cuestión baladí. Un incremento del 45% no es una broma.

Cada vez vemos más noticias sobre la presencia de navajas y cuchillos en enfrentamientos entre jóvenes, que parecen haber aceptado esta especie de "normalidad" armada; cada vez vemos más agresiones callejeras de violencia extrema, de grupos a patadas brutales.

Preocupante en extremo es que esta violencia se instale en los colegios a través de distintas formas de bullying y de violencia sexual. Es evidente que si se recibe el mensaje de que no se imputable, algunos aprovecharán esa situación antes de que se llegue a los límites legales.

Como siempre, debemos pensar que la responsabilidad se reparte entre familias e instituciones educativas, en las que no solo se debe aprender sobre la Historia, las Matemáticas y demás, sino sobre la socialización y sus normas, sobre cómo se convive, sobre el respeto a los demás. No dudo que en muchos sitios se haga, como tampoco dudo de su correcto funcionamiento o del esfuerzo en otros.

En una noticia enlazada con la citada, del julio de 2023, se titulaba "Menores, inimputables y agresores sexuales: "Hoy vemos violaciones, también en grupo, impensables hace 23 años""** En el texto de Miriam Cos se da cuenta de la memoria del año anterior y se señala:

Son menores, agresores sexuales e inimputables. Según los datos publicados en la Memoria anual de la Fiscalía General del Estado, que se presentó este jueves, en solo cinco años, las agresiones sexuales cometidas por menores en España se dispararon un 116%: de las 456 causas registradas en 2017, a las 974 de 2022. Según el organismo, en los últimos años se ha producido un "alarmante" incremento. "La sección de Sevilla estima que la etiología de esta oleada de atentados a la libertad sexual se encuentra en la carencia de una adecuada formación en materia ético-sexual, siendo preciso evitar que muchos niños y menores accedan a un visionado inapropiado y precoz de material pornográfico violento", reza el documento. **

Como podemos apreciar, la preocupación se repite en estos años, mostrando que "lo impensable" en un momento es lo que se produce hoy como "nueva normalidad". No solo no se frena, sino que sigue creciendo en número y gravedad.

La Fiscalía da cuenta de cifras y preocupaciones, pero no es su función ir mucho más allá. Aunque se hablaba de una "adecuada formación en materia ético-sexual", no sabemos muy bien cómo se concreta y dónde se imparte. ¿Debe ser una "materia" o debe ser algo transversal, algo que nos obligue a mirar lo positivo y lo negativo enfrentados?

Creo que nuestra conversión de todo en "mercado" nos limita mucho y, especialmente, hace destinataria a la infancia de una visión constante de la violencia que nos rodea. No podemos esperar una infancia "ideal" en un mundo en el que la brutalidad reina en todas las dimensiones. No es solo una cuestión de "educación sexual"; va mucho más allá y no debemos confundir efectos y causas. Hacen falta más referencias positivas, más ejemplaridad de que la vida es también solidaridad y no solo conflicto.

2023

Bástenos ver lo que se ha hecho mediáticamente con el llamado "caso Sancho", el del asesino y descuartizador español en Tailandia, para entender con qué comerciamos y que ofrecemos. Es suficiente para ver cómo el morbo vende.

Morbo tenemos en casos de violencia de género con famosos y deportistas; morbo tenemos con "las manadas", que se imitan. Lo tenemos en las fiestas de los pueblos, en las que hay casa vez más agresiones sexuales.

Nuestra imagen social generada es la del "poder" y este se traduce en violencia, en posesión, en control de los demás. No es solo cuestión de dinero; es "poder", algo que te hace dominar y que se convierte en conflictos con los que te lo disputan. Es tensión, estallido o violencia premeditada.

Es acoso, una forma de mostrar que estás por encima de límites y normas. Lo vemos cada día. Nos falta sentido crítico, decir y repetir que muchas de las cosas que se ven y  nos venden son nocivas, negativas.

Lo que ha cambiado es nuestra precepción de los demás de nuestras formas de relacionarnos, de convivir. Los otros no son un problema, lo debemos mostrar, sino una vía para poder desarrollarnos nosotros mismos. La obsesión competitiva se desborda y maleduca.

"Alertar" está bien si alguien responde. El año que viene nos volverán a advertir del incremento de la violencia en menores. Veremos que sigue descendiendo la edad y ascendiendo la gravedad de los casos. Los números nos dan cuenta de la dimensión del problema, pero no ayudan a solucionarlo. Hay que ofrecer algo mejor, un discurso social mejor que el que ofrecemos.

* "La Fiscalía advierte de un aumento de la criminalidad entre menores de 14 años: un 45% en un año, con más de 11.000 casos" 20minutos 5/09/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5630962/0/fiscalia-advierte-aumento-criminalidad-menores-edad-memoria/

** "Menores, inimputables y agresores sexuales: "Hoy vemos violaciones, también en grupo, impensables hace 23 años"" 20minutos 08/09/2023 https://www.20minutos.es/noticia/5146108/0/menores-inimputables-agresores-sexuales-hoy-vemos-hechos-violaciones-tambien-grupo-impensables-hace-23-anos/

viernes, 22 de septiembre de 2023

Mala baba en Almendralejo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Es el descenso de las etiquetas. Hasta hace unos meses, la etiqueta "inteligencia artificial" nos situaba en laboratorios avanzados, con científicos especializados y sesudos con batas blancas, en grandes proyectos que haría avanzar a la humanidad, entrar en crisis la economía, deshacer el empleo tradicional... Ahora, pasados un par de meses, el debate está en Almendralejo, Extremadura, donde menores de entre 12 y 14 años la han utilizado con la peor mala baba que es capaz de pergeñar nuestro sistema educativo en esta España nuestra. De los centros de investigación a Almendralejo, del salto de la Humanidad en la escala evolutiva, a cargar contra la compañera de la escuela. ¡Y luego dicen que en España no se progresa!

No sé cómo llamarán a esta generación dadas las diferencias socioculturales que se marcan en apenas un par de años. Hay que encontrar nombre a estos lanzados y peligrosos vástagos de nuestras miserias, hijos del abandono escolar y de alguna Ley de Educación que prometía el uso de la tecnología en el aula.

En elDiario.es tratan este salto a lo Kubrick, de la boina al espacio del futuro sin apenas metáfora volante y con ganas de tocar las narices. Nos dicen:

Los presuntos responsables identificados hasta ahora son de la misma localidad, del entorno de las víctimas y también menores, con edades entre los 12 y los 14 años, la edad que marca la posibilidad de ser imputado por un ilícito penal. Alguno de ellos sí habría cumplido 14, por lo que sería imputable conforme a la ley penal del menor. El caso está siendo investigado por la brigada Local de Policía Judicial de Almendralejo, que presentará sus conclusiones a la Fiscalía cuando concluya unas pesquisas que siguen abiertas.

Algunos de los chicos generaron las imágenes mediante el uso de un programa de inteligencia artificial, y el resto las distribuyeron en grupos de Whatsapp y Telegram.*


¡Qué bien organizado está Almendralejo, que pasará a ser un espacio de vanguardia en maldad y en el uso de la tecnología! Estos niños, que difícilmente sabrán los nombres de las provincias españolas, son capaces desde su más tierna infancia de usar la tecnología puntera para el mal. ¡Angelitos! Gracias a ellos, cualquier niño español se sentirá agradecido por haber comprendido que la tecnología no es cosa de adultos, que es algo sencillo. Así avanzamos.

Esto de ser menor para unas cosas (la responsabilidad) y no serlo para otras (el acceso y uso de la tecnología), plantea serias cuestiones que habrá que ir resolviendo sobre la marcha acelerada del día a día.

No sé qué leyes habrá que cambiar, si las del control de acceso, si la de hacer responsables a los adultos que deben vigilar lo que hacen o si las de la inmunidad del infante que solo lo es para algunas cosas.

No sé cómo están afectando a un pueblo como Almendralejo estos acontecimientos. No sabemos el valor de incitación que informar sobre ello supone para otros niños que no quieren quedarse atrás en esto de la tecnología.

En el artículo citado van ya sobre una cuestión esencial que ya hemos visto, el valor machista y lo que representa para el futuro ante la proliferación de todo esto:

Se trata de un nuevo tipo de violencia machista, consistente en difundir desnudos ficticios de mujeres creados sin el consentimiento de la víctima. Le ocurrió hace pocas semanas a Laura Escanes o a Rosalía, que no dudó en calificarlo de violencia. También lo califica el Instituto Europeo de Igualdad de Género, que engloba las deepfakes en la categoría de ciberviolencias. Las expertas destacan que el objetivo es exponer la sexualidad de las mujeres sin su consentimiento para ridiculizarlas, señalarlas y atacar su libertad sexual.

“Ya no es la persona que descarga pornografía infantil de la Dark Web o de un foro oculto en Internet o a través de redes tipo peer to peer. Eso obviamente es algo que se sigue produciendo, pero ahora los nuevos retos a los que nos enfrentamos es el acceso de menores de manera tan temprana como en este caso”, ha advertido Izquierdo, que ha detallado esta nueva tipología criminal: generación de imágenes por inteligencia artificial, uso del metaverso, retransmisiones mediante streaming de agresiones sexuales a menores...

En el caso de Almendralejo y en otros similares, los presuntos autores son nativos digitales, con un dominio avanzado de la tecnología y acceso común a los dispositivos, y entre quienes el mal uso de programas informáticos o de la inteligencia artificial puede extenderse por el boca a boca. En este contexto, las restricciones de acceso son, por ahora, una entelequia. “Poner limitaciones a empresas generadoras de software que a priori no sabemos ni dónde están ubicadas es muy complicado”, admite el inspector.* 

El que accede a pornografía infantil alimenta su propia adicción, su propi vicio. Pero el caso de Almendralejo y los otros citados son otra cosa, una vía abierta hacía la destrucción de las personas concretas, que son esas caras que se ajustan a los cuerpos. Dicen en Antena 3 que se hace con una aplicación que cuesta 10 euros, ¡qué barato sale ser malvado!

El caso de Almendralejo es una respuesta al propio sistema educativo: va contra las compañeras de clase, las vecinas del pueblo. No es vicio, es maldad en estado puro. Es el deseo de hacer daño y ver después los resultados en las caras de las víctimas que están unas mesas más allá. Mientras tengamos imágenes idealizadas de la infancia no podremos frenar esta degradación que, como dijimos aquí hace unos días, es de una maldad descendente y de una inmadurez ascendente. 

* Néstor Cenizo "Los identificados por los 'deepfakes' sexuales de Almendralejo, que acumulan ya 22 denuncias, tienen entre 12 y 14 años " elDiario.es 20/09/2023 https://www.eldiario.es/andalucia/identificados-deepfakes-sexuales-almendralejo-acumulan-22-denuncias-12-14-anos_1_10531559.html