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domingo, 13 de septiembre de 2026

La lucha lectora

 Joaquín Mª Aguirre 

A veces hay que salir para ver cómo nos ven a nosotros y a nuestros problemas. En ocasiones descubrimos que lo que nos alarma estaba ya visto en el exterior y que no les sorprende; solo nosotros somos los sorprendidos. Vivimos en un mundo de discursos contra discursos y cada vez menos de hechos, especialmente en el terreno político, donde ya todo es comunicación.

Así cuenta la BBC en español nuestro problema con la lectura:

El último informe PISA, que evalúa el estado de la educación en el mundo, mostró un descenso generalizado en el rendimiento en lectura y matemáticas de los estudiantes de 15 años.

La caída en lectura preocupa especialmente a los expertos porque la capacidad de leer de manera comprensiva y analítica se considera una habilidad esencial para el aprendizaje de todo tipo de materias.

Los resultados de España han sido especialmente negativos.

Los estudiantes de este país europeo obtuvieron resultados por debajo de la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y de la Unión Europea, organizaciones formadas por países con niveles de desarrollo similares o cercanos al español.

Aunque los resultados de España suelen estar por debajo de los de la media de los países desarrollados, los del último informe PISA han causado preocupación y alimentado el debate político y social sobre su sistema educativo.*


BBC en español 12/09/2026


La crisis, nos vienen a decir, no es nueva, pero ahora nos escandaliza en medio de nuestras pelas de gallos políticas donde no se proponen soluciones, solo se critican resultados pues nadie quiere verse responsabilizado por no hacer nada ante un problema ampliamente denunciado y cuyos efectos no se quieren ver.

En España padecemos desde hace décadas un problema: el peloteo de las responsabilidades. Nos hemos convertido en especialistas en acusar a los demás de lo que pudiera ser responsabilidad nuestra. Este sistema ha creado una forma de "selección natural" perfilando a nuestros políticos, que se especializan en la retórica del echar balones fuera.

Hemos tenido ejemplos claros en las crisis ferroviarias o actualmente con la crisis de Ceuta: los problemas vienen del otro, del que falló, del que no nos avisó, del que no nos dijo con precisión algo, etc. Deberíamos hacer y publicar una antología de la disculpa con las mejores excusas.

En enero, el ministerio se felicitaba a sí mismo sobre los progresos en la lectura, alcanzados durante el tiempo del actual gobierno. El PP lo dejó desastroso, pero ahora se iba en el buen camino, decían en La Moncloa (ayer publicamos los titulares de ambos). Pero llegó el Informe PISA y esto quedó en entredicho. No se trata de cuánto se lee, sino cuánto se entiende. No es lo mismo "lectura"  que "comprensión lectora". Culturalmente también es importante la calidad de lo que se lee. Ayer también veíamos cómo el gobierno de Santa Fe (Argentina) regalaba un libro con historias del Fútbol local.

Es tal la desorganización institucional y tan pobre la mentalidad de los responsables, más preocupados por mantenerse en el poder que en la mejora de la situación de la ciudadanía, que es difícil que esto se considere realmente un "problema" social y no un "incordio" político que la oposición (la que sea) aprovecha.

Ante esto —la incapacidad política—, la única respuesta debería provenir de la ciudadanía, una respuesta social. ¿Cómo hacerlo?



Los medios nos hablan hoy de manifestaciones y protestas de la comunidad educativa en diversos lugares de España. Protestan porque los grupos son demasiado grandes y no se puede atender a los alumnos como es debido. Aquí se muestran diversidad de intereses aprovechando el efecto PISA. Está bien que los educadores reclamen mejoras en su trabajo, pero el fenómeno de la caída de la lectura no es nuevo, como atestiguan los sucesivos informes PISA.

Hay que apoyar a las instituciones, claro, pero también hay que preguntarse qué se puede hacer además de quejarse desde la sociedad civil, desde las familias, que creo que donde están parte de las soluciones.

No se trata de cuantificar la lectura; se trata de mejorarla, de hacerla útil para el crecimiento cultural del que lee. Los enfoques estadísticos no dicen lo esencial sobre para qué se lee. Ese es el error político: busca números favorables, pero para ellos, no para los lectores.

Cualquiera que haya trabajado con textos en un aula sabe que la comprensión es el problema, al que se le buscan salidas cómodas en la tecnología diaria. ¿Para qué memorizar, para qué aprender... si está todo en Google, si está en mi teléfono con un par de movimientos? Los alumnos apenas leen; se contentan con los resúmenes que se elaboran entre ellos o por empresas dedicadas a ello. No encuentran "placer" en la lectura; es una pérdida de tiempo.

Hoy los trabajos los hace la IA (no con IA, como señalan los más ingenuos). Se ha tenido que volver en muchos casos a los exámenes orales, algo que se pensaba olvidado porque la fórmula más aprovechable, con la que se buscaba comprensión y aplicación, ha dejado de ser fiable.



Seamos claros: esto es el negocio de muchos. Se le saca provecho económico y se montan pequeñas empresas para sustituir el trabajo propio. Ya no se distingue entre lo que el alumno pueda hacer y lo que entrega. La sociedad, por contra, le ofrece diariamente, en todo momento, estímulos con forma de espectáculo a lo que sí debe prestar atención. Otros muchos viven de ello. Es la presión mediática y, sobre todo, de las redes.

Sí, la sociedad debe preguntarse primero qué tipo de personas quiere: consumidores compulsivos, adictos, incultos... o personas formadas, cultas, reflexivas y críticas. Hay demasiados intereses en las primeras y pocos deseos de las segundas. Ni políticos ni empresarios están por aquello que no les produzca votos o ganancias.


Es el momento de preguntarse qué se puede hacer, si realmente queremos una sociedad lectora más culta. Hay que estimular, ayudar a leer, proponer textos, hablarlos, compartirlos. Hoy proliferan "libro fórums", pero es gente mayor que anhela un tiempo de cultura comunicativa alrededor del libro. Leen y comparten, hablan sobre libros.


abril 2022


Hay que trasladar esto a los más jóvenes, más allá del sistema educativo. Hay que regalar libros y transmitir entusiasmo, que es el gran poder de la cultura. Hemos hecho odiosos y aburrido los libros. ¡Hay tanto donde elegir, tantos caminos lectores! No imponga, ayude a elegir.

Algunas voces señalan que la "culpa" la tienen los libros, que son incomprensibles, complejos, desfasados. Eso no es el problema real, sino el signo del fallo cultural. Aprender es poder acceder a libros más complejos, no quedarse en niveles de parvulario. La educación es progreso de la persona. Es su función ayudar a comprender para crecer. Pero no mejora el entorno, sino que se va en retroceso.

Antes los medios tenían compromiso con la cultura. La televisión producía novelas y obras de teatro (Estudio 1, por ejemplo, TVE) que ayudaban a difundir cultura y a buscarla en los libros. Hoy eso ha desaparecido. Son los concursos los que ocupan el tiempo; innumerables programas gastronómicos y turísticos que mueven en otras direcciones. Es el aliciente del dinero. No hablemos de lo que ocurre en las redes y en sus formas de atracción.

No será fácil cambiar el rumbo de una sociedad consumista, adictiva y dirigida por intereses que ven en la persona culta un resistente. Pero podemos hacer cada uno algo en nuestro propio espacio.

No le demos más vueltas a las causas, vayamos a las soluciones. Como es poco probable que las fuerzas de la incultura cedan, debemos realizar nuestras pequeñas acciones. No esperemos demasiado de lo que hay fuera.

 

* Guillermo D. Olmo "Por qué España registró sus peores resultados educativos en la historia del informe PISA (y las causas de que hayan caído en todo el mundo)" BBC en español 12/09/2026 https://www.bbc.com/mundo/articles/cz6z0407lnlo

martes, 8 de septiembre de 2026

El batacazo educativo

 Joaquín Mª Aguirre


Incendios, broncas políticas, invasiones fronterizas, desastres meteorológicos, mundiales de fútbol... Tras un verano español de noticias que nos llenan de inquietudes y de alguna alegría, leo hoy algo muy preocupante, algo que pasará desapercibido para muchos y quedará oculto y olvidado tras la Champions y los resultados de La Liga y otros deportes. El artículo lo firma Elena Omedes en 20minutos y su titular "España consolida su declive en PISA en ciencia, lectura y matemáticas y supera la media en uso de la IA para los deberes"* No sé si "consolidar" es el verbo más adecuado para dar cuenta de lo que supone lo que se nos dice, pero es el usado en este caso.

Muchos españoles desconocen lo que es el "Informe PISA", del que se nos dan los datos últimos:

España consolida su declive educativo en los resultados del informe PISA 2025 de la OCDE, que en la última edición evidencia una caída en el rendimiento de los alumnos de 3º y 4º de la ESO, tanto en ciencias como en lectura y matemáticas. En las tres competencias los estudiantes registran un descenso significativo respecto a la última edición, de 2022, y mantienen el retroceso académico que se viene observando en la última década. Un descenso generalizado que, además, sitúa a los alumnos españoles por debajo de la media europea y de la OCDE, a una distancia incluso mayor que la que se registró en años anteriores. Asimismo, el informe de este año incluye datos sobre el uso de las tecnologías y evidencia que los estudiantes de España recurren a la inteligencia artificial (IA) para sus tareas escolares por encima de la media del resto de países analizados. 

En esta novena edición, la investigación se ha centrado de forma prioritaria en las competencias científicas, un área en la que España muestra "una evolución irregular" y "un descenso global más acusado que el del promedio de la OCDE", hasta situarse "significativamente" por debajo. Concretamente, los alumnos de 15 y 16 años —el 77% de los 30.000 examinados eran de 4º de la ESO— obtuvieron una puntuación media de 477, ocho menos que en 2022 y siete por debajo de la media de los países de la OCDE (y cuatro menos que la UE). 

Se ha producido, además, una pérdida de la excelencia en los últimos años: entre 2015 y 2025, el porcentaje de alumnado situado en los niveles más altos de rendimiento (5 y 6) ha caído aproximadamente 0,75 puntos, hasta situarse en torno al 20%. Por el contrario, más de la mitad del alumnado español se concentra en los niveles de rendimiento más bajos, aunque el porcentaje de estudiantes que no alcanza el nivel mínimo de competencia científica es inferior a la media de la OCDE y de la UE.* 

¿Somos conscientes de lo que esto significa, lo que implica para nuestro futuro como sociedad? Supongo que eso le importa a muy pocos. Hace unos días comentábamos aquí sobre el premio concedido a Isabel Coixet por el gremio de editores de Madrid. La felicitábamos y agradecíamos su labor promotora de la lectura. Coixet iba más allá de las ventas de libros y expresaba su amor por la lectura, que no es "perder el tiempo" como algunos llevaban décadas pregonando o simplemente con la indiferencia.

Lo que estamos pagando es un problema de desprecio hacia la educación y el apoyo a un supuesto pragmatismo centrado en esas frases populares, como la de lo que puede dar "Salamanca" y no da "Natura", lo de que "el que vale, vale..." y otras similares.

No hay cultura del esfuerzo ni sentido de la formación personal, ni mucho menos de una cultura social creciente y esto se ha ido manifestando cada vez con más claridad y los informas PISA lo dejan en evidencia,

Cualquiera cuyo trabajo se haya desarrollado en las aulas lo percibe sin necesidad de que PISA se lo diga. Año tras año, la situación se ha ido agravando. El uso creciente de la IA en los colegios confirma los peligros: dejamos de cuidar nuestros conocimientos y vamos a lo fácil, a la ley del mínimo esfuerzo entremezclada con nuestra tradicional picaresca. No hay sentido alguno de lo que sea progresar educativamente. Se trata de hacer lo menos posible, lo más fácil.

Cadena SER

Son cuatro los elementos que intervienen: 1) los alumnos, víctimas de todo esto; 2) el sistema educativo, que es incapaz de reaccionar ante el problema; 3) la familia y 4) el entorno social.

Los alumnos son víctimas de todo esto. No son conscientes de lo que significa esto. Aprender no motiva; saber es algo que no se valore y hasta se critica. Muchas veces, el que sabe tiene que ocultarlo por temor a las reacciones de los que saben menos, que son siempre mayoría. El "empollón" es siempre una figura mirada con desprecio, alguien que desperdicia su vida entre libros, haciendo deberes; se le retrata como alguien incompleto que trata de tapar sus fallas sociales.

El sistema educativo español hace aguas en todos sus niveles, de la guardería al doctorado. Depende de las personas con que te encuentras en cada momento. Tienes suerte si se produce ese encuentro entre unos alumnos y un profesor o profesora que logra despertar el placer de aprender, el estudio como forma de crecimiento personal. Hoy el saber está en las redes sociales, lo que evita tener que aprender y desperdiciar el tiempo dedicado al entretenimiento.

El Mundo

Con motivo del comienzo de los colegios, los periodistas han ido ayer a sus puertas a preguntar a los niños y niñas si tenía muchas ganas de empezar. La mayoritaria respuesta de los niños era "no"; ni siquiera la ilusión de ver a los amigos en el patio. El "no" era contundente pese a la intención y sonrisas de sus padres. "No", con claridad.

No deberíamos esperar a que PISA nos deje en evidencia. El sistema debería plantearse los problemas y diseñar estrategias a corto, medio y largo plazo. Si evitamos enfrentarnos al problema, pasamos a ser parte del problema. La asistencia a clase, por ejemplo, es un problema en las universidades. Estas se contentan con tener más matriculados y no entran en el por qué.

La tercera pieza del problema es esencial, la familia. Es lo que llamo "problema de la segunda generación". Hay determinados hábitos que solo se adquieren en un entorno adecuado, en especial la lectura. En la casa donde hay biblioteca, libros, se lee y se crea un hábito de lectura. Esta es la segunda generación que apenas lee. Ni hay libros en las casas, mucho menos bibliotecas personales. El dinero y el tiempo se van en otras cosas, del videojuego a los bares más tarde. Es en la familia donde se aprende el valor de la lectura; se aprende viéndolos leer, comentando los libros entre los miembros, regalando libros. La familia crea lectores, espectadores, etc. manifestando su interés y compartiendo. Es lo que te cuentan los buenos lectores y buenas lectoras. La experiencia se repite.

El Español

Finalmente, el entorno social. España sufre la tiranía de su propio modelo productivo y cultural, el del turismo y el ocio. La obsesión del viaje, del salir aunque sea a la esquina es ya una lacra. Nuestras cadenas televisivas, especialmente las locales, son una incitación constante a salir, a probar platos especiales, a recorrer caminos y degustar sus ofertas. Estar en casa leyendo se percibe como una especie de condena. No se analiza esta obsesión española con el "viaje", la motivación para ir a los concursos televisivos y ganar dinero.

Moviéndonos de un lado a otro gastamos, consumimos. Leer se entiende como algo sedentario e improductivo. Los estímulos para emplear nuestro tiempo en otras cosas son constantes. Por eso es importante promover, como en el caso de Isabel Coixet, el gusto por la lectura, promoverla, hablar de los libros que nos gustan. Regalarlos.

Si el entorno social no valora la cultura personal, a la persona estudiosa, leída, nos vemos abocados a una sociedad pobre, manipulable, acrítica, etc. que a muchos les viene bien.

Es raro el año en que no aparecen artículos criticando la sobrecualificación, es decir, que la gente estudie más de "lo que necesita", que es algo que define su futuro empleador, que no querrá tener a un camarero con un doctorado entre sus filas laborales.

La forma de enfocar la sobrecualificación ha sido clara desde que se planteo: ¿para qué estudias tanto si te van a contratar de camarero? El estudio se percibe como un "exceso", mientras que la oferta de trabajo no se considera ínfima según nuestras necesidades.  La sensación que se transmite es esa: el estudio sobra. Tener aspiraciones para un trabajo mejor se muestra como causante de frustración y de malas relaciones laborales. El estudio no te lleva a ninguna parte; da igual ser buen o mal estudiante. Por eso muchos estudiantes acaban emigrando a otros países que sí valoran su formación y serán mejor pagados. Aquí tratamos de neutralizar esa fuga con la inmigración, que acepta sin remedio lo que no queremos y cono mensajes de tipo de que en ningún sitio se vive tan bien como en España.

COPE

La consecuencia de esto es preferir una España empresarial a otra social. Uno no estudia para crecer personalmente, para vivir una vocación de trabajo, sino para satisfacer las demandas laborales del sistema, sus necesidades. Por supuesto, el beneficio no va al trabajador, sino al que ha creado la oportunidad del empleo, sea este el que sea. Invertir en educación es negativo para el sistema económico (que son los empresarios, los emprendedores).

No hablemos de esa influencer que critica a los que leen porque, dice, se sienten superiores.

El País 3/sept/2025

Basta con ir en transporte público para comprobar la desaparición masiva de libros y sus lectores, sustituidos por teléfonos y juegos. Siempre dije que el transporte público era la mejor biblioteca, te permitía leer en tus trayectos de ida y vuelta, un tiempo valioso aprovechado.

Carentes de unas líneas socio culturales eficaces, todo pasa a regirse por la lógica del mercado y se reduce a una cuestión de consumo y beneficio. No son de extrañar las caídas que establece PISA en los ámbitos señalados de la "lectura" (con la comprensión lectora") para los alumnos. Trabajamos con la ilusión de que son un grupo separado, distintos a nosotros, que no somos más que los que salimos antes de las aulas. Los alumnos de hoy son el "nosotros" adulto del mañana, un país que no lee, que no sabe, que no piensa.

Un país sin rumbo educativo es un desierto de consumo, de capitalismo con idiotas de fondo. Sin rumbo, moviendo la cola ante lo que se nos ofrece y nos convierte en meros agentes de gasto. 

El informe PISA lleva tiempo dejándonos en evidencia, mostrando nuestra mala gestión educativa, la falta de metas en la educación en lo personal y la valoración social. No hacemos nada para remediarlo.

Un país mal educado es un país débil, un chiringuito con himno y bandera. Debemos aspirar a más. Mejores estudiantes, mejores profesionales y no a esto. 

 

* Elena Omedes "España consolida su declive en PISA en ciencia, lectura y matemáticas y supera la media en uso de la IA para los deberes" 20minutos 8/09/2026 https://www.20minutos.es/internacional/espana-consolida-su-declive-pisa-ciencia-lectura-matematicas-supera-media-uso-ia-para-los-deberes_7033823_0.html

miércoles, 8 de julio de 2026

Paradojas y peligros de la IA

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Leer sobre la IA es tener la mente divida entre ventajas y problemas. El cristal con que se mira es fundamental en esta cuestión, pues beneficia o perjudica a unos y a otros. Cuanto más "inteligente" es la IA, estas diferencias se acrecientan y la cuestión se muestra en su mayor ambigüedad en cuanto a beneficios y perjuicios.

Si mira cualquier portada de periódico digital, verá que en su pantalla aparecen dos tipos de artículos, los que apuestan por un futuro mejor y los que denuncian riesgos y problemas.

En estos últimos están los que avisan que estamos haciendo una inteligencia demasiado lista y que apenas podremos controlarla en la medida en que ya no somos nosotros quienes la dirigimos, sino que ella misma forma parte del proceso.

En 20minutos, por ejemplo, vemos las preocupaciones de la Unión Europea para crear un entorno más seguro por el uso de la IA:

Como pilar estratégico, la UE lanzará una convocatoria para establecer una capacidad de evaluación propia que se espera esté operativa en el año 2027. Este organismo reforzará la función reguladora de la Oficina de IA, permitiendo una supervisión independiente de las capacidades y riesgos de los modelos a nivel global.

Para facilitar el despliegue tecnológico, la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA) definirá un "blueprint" o esquema europeo de acceso estructurado. Esta guía permitirá que organizaciones públicas y privadas accedan a las capacidades de ciberseguridad más avanzadas basadas en IA bajo condiciones claras y transparentes.*


¿Qué quiere decir este galimatías tecnocrático? Que cuanto más avancemos en IA, más riesgos corremos y necesitaremos la IA para defendernos de la "otra IA", la que es un arma para burlar las seguridades. El progreso de la IA va en paralelo: armas para cometer delitos burlando la ciberseguridad y defensas para tratar de evitarlo, también a cargo de modelos de IA, porque ya somos incapaces de enfrentarnos a ellas solos. Paradójico, pero es así.

El negocio es así, redondo. Los avances en IA aseguran a unos y otros estar en primera línea y en renovación constante. Quedarse atrás significa que lo invertido no sirve de mucho, que existe ya una IA que te bloquea.

En Business Insider traducen el artículo de Jacob Zinkula sobre los estragos que las posibilidades de trabajo en la IA están haciendo en lo que se consideraba el paraíso tecnológico para el empleo, Google. Tras analizar los casos, el texto se cierra así:

[...] para algunos antiguos empleados de Google, ni siquiera la generosa remuneración que ofrece Google es suficiente para compensar las oportunidades creadas por el auge de la IA, ya sea unirse a una empresa de IA de rápido crecimiento o crear una propia.

"Si la única forma de obtener un verdadero beneficio en este momento de la IA es mediante la participación accionaria, en algún momento uno se pregunta si esa participación debería estar en su propia empresa", dijo Imran.**


Sí, el incentivo de la creación y desarrollo de herramientas por IA parece claro a la vista de los beneficios. La propia IA es causante de muchos de los despidos en muchos tipos de empresas, especialmente en aquellas que trabajan en IA. La única salida antes de que te acaben echando a la calle es producir tu propia IA.

Los que sobrevivan tendrán que ajustarse a este ritmo suicida pues su destino es ser superado rápidamente por otros en esta carrera de velocidad en la investigación.

Si tenemos en cuenta que la mayoría de las empresas empiezan a ver a los trabajadores como una "carga" que puede ser sustituida por IA, los medios nos ofrecen artículos sobre los sectores más afectados y recomiendan empleos menos afectados por la IA, algo complicado pues ya se maneja en ámbitos cada vez más amplios, de la medicina al gimnasio. Ya tenemos noticias de operaciones de quirófano realizadas por máquinas controladas por IA o de todo tipo de asesorías, de técnicas a sentimentales. Las nuevas generaciones tienen "su mejor amigo IA"; los ancianos ansían vencer la llamada "soledad no deseada" con un cariñoso y atento robot con el que dialogan, se sinceran y comparte recuerdos.

Entre las IA que son capaces de romper las barreas de seguridad de las IA ya anticuadas y los IA de compañía, por decirlo así, el mundo se está transformando. El presidente de los Estados Unidos usa la IA para el insulto y para mostrarse como imprescindible e infalible. En escalas más modestas tengo amigos y conocidos que se retratan como miembros de sus equipos campeones de Liga o como aviadores de la II Guerra Mundial.

Lucho cada día con mi teléfono que intenta colocarme una IA que trata de explicarme todo lo que aparece en pantalla. Lo rechazo, pero ella no ceja.

De nuevo, nos enfrentamos a una situación de "shock del futuro". Vamos tan deprisa que no somos capaces de comprender lo que hacemos, solo de sufrir sus consecuencias. Por mucho que intentemos legislar y controlar, las siguientes IA estarán diseñadas para burlar las trabas. Lo que se suele decir que el delito va primero y la prevención después. Cuando nos enteramos, ya hay algo más eficaz.

Dejo un sector, el educativo, especialmente sensible a la IA. No hay comida en la que no se discuta el uso fraudulento de la IA en la realización de los trabajos de las asignaturas. Lo que presentan es cada vez más IA y menos alumno. ¿Para qué leer, para qué pensar si la IA lo hace por ti? Pero entonces ¿cuál es el sentido de la educación, en qué consiste el aprendizaje? Con saber manejar el programa de turno es suficiente. Hace falta una seria reflexión en el sistema educativo sobre esto.

Los programas de más éxito son los que aparentan mejor, camuflan bien. Su función es obtener una buena nota y no saber más. Un mal aprendizaje social. Cuando advertí hace unos años que esto ocurriría, no me hicieron mucho caso. Hoy es el tema del día: sobran los profesores. Los libros que los lea el chatbot y luego me los cuenta.

La IA nos afecta para bien (unos ahorran tiempo, ahorran trabajo, ahorran empleados, algunos se hacen ricos) y para mal (nos despiden, dejan sin trabajo a muchos, se devalúa el saber, nos estafan, etc.). Ante este panorama, las próximas decisiones (con o sin IA) son cruciales y, probablemente, tardía.

 


* Emilio Ordiz "Bruselas anuncia un plan para que la UE tenga en 2027 capacidad propia para evaluar riesgos de modelos de IA" 20minutos 7/07/2026  https://www.20minutos.es/internacional/bruselas-anuncia-un-plan-para-que-ue-tenga-2027-capacidad-propia-para-evaluar-riesgos-modelos-ia_7011567_0.html

** Jacob Zinkula "Ni un millón de dólares al año retiene al talento en Google: el 'boom' de la IA desata la fuga de cerebros hacia OpenAI y Anthropic" Business Insider trad. Lidia Sánchez 7/07/2026 https://www.businessinsider.es/big-tech/ni-un-millon-dolares-ano-retiene-talento-google-boom-ia-desata-fuga-cerebros-hacia-openai-anthropic_7011083_0.html

jueves, 16 de abril de 2026

Vida y mercado ¿sobrecualificación?

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No es fácil estar en el sector educativo, creer en la enseñanza y escuchar el término "sobrecualificación". Sin embargo reaparece cada cierto tiempo con una escandalosa normalidad, es decir, se nos va metiendo a través de esta falta de discusión y exceso de argumentos con los que se adorna,

En 20minutos podemos leer estos días otro canto a la sobrecualificación que nos llega con el titular "Trabajadores sobrecualificados: "Tengo un máster y estoy en un puesto para el que piden bachillerato"". ¿Por qué no darle la vuelta al argumento y señalar que estás "infra remunerado"? ¿Por qué no decir que los sueldos en España son bajos y que lo de la camiseta con el 22 a la espalda del presidente Sánchez no es más que una maniobra publicitaria en donde se vuelve a jugar con las cantidades? No basta con tener 22 millones de afiliados si estos cobran poco y van a la calle al poco tiempo para ser contratados pasado un tiempo. Se llama "inestabilidad en el empleo"

Curiosamente, el ejemplo con el que se comienza en el texto tiene que ver con el Periodismo:

Sandra Pérez estudió periodismo porque le gustaba leer y escribir. No tanto por vocación, sino por afinidad con el oficio. Pensó que escoger esta carrera sería un acierto teniendo en cuenta sus pasiones, y durante cuatro años trabajó en medios, en comunicación corporativa y redes sociales. Sin embargo, en los últimos meses, su trayectoria dio un giro y empezó a trabajar en McDonald’s. "Fue una decisión propia, también por necesidad económica", declara.

"No considero que me haya visto obligada, también quería cambiar de rumbo", añade esta catalana de 29 años. A la vista está, fue un empleo considerado por debajo de su cualificación; aunque le permitió algo que no había encontrado antes: tiempo para replantearse su futuro y seguir formándose. Mientras se dedicaba a las tareas que pedía la cadena de comida rápida, pudo ir explorando y redibujando su camino. "Ahora estoy buscando trabajo otra vez, he querido tomarme un par de meses para tomar decisiones, ya que me gustaría continuar estudiando".*


No solo somos víctimas del sistema económicos, sino que también padecemos líneas interesadas de información que ya orienta hacia huir de determinadas carreras y además tratan de reorienta a otras hacia la "práctica" denuestan eso que llaman "teorías", casi "filosofía", etc.  En definitiva lo que nos hace pensar, reflexionar, criticar, evaluar... y que molesta a los jefes. ¡Vaya, otro al que le ha dado por pensar! ¡No te pagamos por eso!, le dicen. Esto es muy español y va descendiendo por la cadena educativa generando enormes bolsas de ignorancia. Pero los ignorantes se reúnen y se aplauden entre ellos, especialmente si hay alguno "bien pagado", aunque cada vez son menos.

Que se critique que la gente estudie "cosas" que le hacen aspirar a más o, simplemente, tener una vida interior más rica, entretenimiento más cultos, etc. me parece una indecencia solo fomentada desde políticos que han falsificado sus títulos académicos, de lo que tenemos ilustres ejemplos. Si a esto le sumamos las indecencias de la corrupción (¿para qué estudiar si con un buen "pelotazo" te cubres media vida, incluyendo la vivienda? ¡Que le pregunten a Koldo y amistades varias para que sirve el estudio si pasas de chófer a ser un mandamás bien pagado y con posibilidades crecientes de ascender! ¡Si otros colocan amigas y familiares que no trabaja porque no las llaman, solo cobran y quedan a la espera!

En un país que se dedica al turismo, a los chiringuitos, al ocio/negocio, a los pelotazos, etc. estudiar es visto desde el mal ejemplo de los chorizos de turno. ¿Para qué tener graduados, postgraduados, doctores... si trabajan con bandeja y delantal, un oficio digno, eso sí, más rentables para unos que para otros?

No, no existe la "sobrecualificación", sino el deseo de abandonar esa miseria a la que te condenan, a la entrada y salida constantes del empleo, a la explotación de muchos (incluidos a los inmigrantes, descrito como semi esclavitud hace unos días).

Sería mejor reconocer que hemos creado un sistema laboral indecente, en el que siempre se benefician los mismos y que deseas ajustar los salarios a los conocimientos mínimos porque eso justifica los bajos salarios, el desempleo, etc.

Identificar "vida" y "trabajo" es un error cultural y existencial. Pedir que se reduzcan las metas personales en función del empleo disponible es una enorme frustración de unos y ocasión de beneficio para otros. Nadie tiene la vocación de servir mesas y hamburguesas, de fregar suelos o limpiar cristales. Pretender que uno solo debe estudiar, aprender, interesarse por aquello que tendrás más oportunidades es solo generar frustraciones y cerrar cualquier sueño vocacional o de futuro, se cumpla o no.

Ayer tuvimos ocasión de ver en nuestro cinéfórum una película de Elia Kazan, El compromiso (1969), donde se nos muestra la profunda frustración y crisis del que ha logrado el éxito social, pero ha fracasado en su vida, a la que no le ve sentido. Muchas de las crisis que vemos hoy en día con devastadores efectos personales y sociales, traducidos como agresividad, depresión, etc. provienen de la exigencia de ese ajuste laboral a algo que no te gusta. Ese realismo constante que se nos exige ajustando la formación al empleo disponible es una máquina de triturar sueños y estos son importantes en la vida. Importamos poco al sistema, que siempre tratará de valorarnos lo menos posible, pagarnos lo menos posible. Pero es más importante cómo nos valoramos nosotros, cómo nos sentimos y a qué aspiramos en la vida se cumpla o no. Puede que no se pueda vivir de los sueños, pero está muy claro que no se puede vivir sin sueños; en algún momento nos romperemos.

Ya es malo que te contraten en esas condiciones infames para que encima te echen la bronca porque has estudiado "cosas que no sirven para nada". Que esto te lo digan los contratantes, las secciones de economía de los medios, etc. no deja de ser una desvergüenza. Lo dicen los que se oponen a la subida de los salarios mínimos, los que se hacen de oro con los despidos y la explotación.

La economía no va bien. A algunos les va muy bien con el sistema, que es otra cosa. Siempre va mal a los mismos y va creciendo. De ahí, los estados de ansiedad crecientes, intentos de suicidios por depresión, etc.  Pretenden que la gente sueñe con ser camarero, sea camarero mal pagado, y sea feliz siendo camarero mal pagado. 

 

* Sofía Puvill Balcells "Trabajadores sobrecualificados: "Tengo un máster y estoy en un puesto para el que piden bachillerato"" 20minutos 13/04/2026 https://www.20minutos.es/nacional/trabajadores-sobrecualificados-tengo-un-master-estoy-un-puesto-para-que-piden-bachillerato_6956636_0.html

martes, 13 de enero de 2026

La otra violencia española

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las noticias que se nos llegan tienen la mayoría de ellas un fondo de "violencia". No es que sean noticias violentas; son informaciones sobre la violencia, que es algo distinto. Parece que se ha instalado entre nosotros la violencia, lo que hace que se manifieste en  situaciones diferentes.

Un ejemplo claro: nos dicen algunos estudios que ha bajado la cifra de encuentros navideños porque quieren muchos quieren evitar enfrentamientos y discusiones. Nos juntamos y a discutir, lo que hace que muchos prefieran no juntarse.


Rastreo lo que nos dicen: "La ciencia confirma que discutimos más en Navidad" (ABC 13/12/2023), "Por qué discutimos más en Navidad, según Harvard" (La Vanguardia 3/12/2024),  "¿Por que aumentan los conflictos familiares en Navidad?" (Infobae 13/12/2025) o más reciente, de diciembre de estas navidades, "Por qué discutimos más en Navidad y cómo evitarlo" (Antena3 25/12/2025) y "La polarización política rompe amistades y revienta cenas navideñas: el atlas de la fractura social" (RTVE.es 15/12/2025).

Como puede apreciarse el tema no es nuevo y llevamos unos años con ello. La cuestión es a quién responsabilizar, si a las navidades o a nosotros. No creo que las fiestas navideñas sean la responsables, lo que nos deja a nosotros como responsables. Lo que antes era el espíritu navideño hoy es otro tipo de espíritu, más bien enfadado y con ganas de bronca, según parece.

En el artículo de RTVE.es se apunta a un responsable, la polarización política:

Javier tiene tres hermanos y tras "muchas cenas y celebraciones familiares que acababan en bronca total", decidió limitar el número de encuentros a los "imprescindibles" y alcanzar un pacto de consenso familiar: no se habla de política ni de políticos en la mesa. 

Define la suya como una familia normal, no excesivamente politizada, pero la vida le ha llevado a una distancia política e ideológica "sideral" con uno de sus hermanos que eleva las discusiones a cotas demasiado altas. "Sencillamente, yo no le entiendo a él y él no me entiende a mí y me niego a que un encuentro se me vaya de las manos y más con nuestros hijos delante porque soy muy pasional", afirma, para reconocer que no es la única persona con la que ha dejado de hablar de política de su entorno familiar y de amistades. "Yo no soy radical, los radicales son ellos, aunque seguramente ellos piensen lo mismo que yo", reflexiona.

Javier puso freno a lo que podía haber acabado en ruptura familiar, pero el 14% de los españoles ha roto amistades o relaciones familiares por discusiones políticas en el último año y uno de cada cinco presenció o participó en discusiones fuertes sobre política en las cenas de Nochebuena y Nochevieja del pasado año.*


Como el tema tiene interés por lo que nos afecta a todos, los estudios y noticias se multiplican. Parece claro que es el hecho de juntarnos lo que nos pone a discutir porque nos pasamos el año discutiendo. El hecho de que las Navidades sean fiestas "familiares" hace, lógicamente, que discutamos con familiares.
Otra noticia comentada ayer es el de las herencias o, más bien, los desheredados. Entrevistan a notarios que indican cómo ha aumentado el número de casos de padres que se van a la tumba con la satisfacción de no dejar nada a sus hijos. Creo que es otro caso de que algo no marcha bien en las familias. El auge es achacado a que los padres se han sentido abandonados por sus hijos desde la pandemia. El razonamiento es interesante y revela otra dimensión del problema, algo que va más allá de la "soledad" de los mayores y tiene tintes de recriminación clara.


Pero no es el único ámbito en el que aumentan este tipo de situaciones "violentas". Ha habido alguna que otra muerte relacionada con las fiestas familiares, sí, pero es en otros dos ámbitos donde deberíamos preocuparnos por el aumento de conflictos. Uno es el laboral, que se vuelve conflictivo por diversos motivos.

Pero el más preocupante de todos es el de la "educación". De nuevo, otros estudios nos traen a primer término el problema con más estudios que generan más noticias. Hace apenas unos minutos escuchaba a los representantes de los sindicatos de profesores planteando el problema. En 20minutos podemos leerlo:

En declaraciones a 20minutos, el responsable de Política Educativa de STEs-Intersindical, Fernando Villalba Cabrera, explica que las agresiones verbales más leves son las faltas de respeto como "actitudes insolentes, impertinencias, desconsideraciones o menosprecios al docente". Esto escala a "un ataque personal más grave como agravios, ofensas, injurias o vejaciones". Los "desprecios", continúa, desembocan "en una disrupción constante, o sea, que no se puede dar clase y tienes que expulsar al alumno o la alumna para que el resto pueda avanzar en la materia". Las agresiones físicas, agrega, son más "puntuales".

Esta degeneración de la convivencia en las aulas se observa sin diferencias en todas las comunidades autónomas, según este trabajo. "No hay diferencia entre unos y otros sitios del estado. Solo hay diferencias entre enseñanzas. Por ejemplo, en la Formación Profesional Básica es muy complicado [el 86% cree que están aumentando las agresiones verbales y/o físicas] y, sin embargo, en las escuelas oficiales de idiomas se da clase como siempre [el porcentaje baja al 41,3%]. La dificultad está sobre todo en Secundaria [87%], más que en Primaria [83%]", abunda Villalba, al tiempo que denuncia la falta de apoyo por parte de la Administración. "Cuando el profesorado sufre un problema, no recibe el apoyo de la Administración, que nos dice que la culpa es nuestra porque nos falta formación". **


La situación descrita es fácilmente reconocible. También en la educación universitaria se percibe un aumento de la tensión, lo que no facilita un buen clima para el aprendizaje. La violencia se manifiesta de otra manera, pero no por ello deja de ser violencia. Lo es especialmente en dos vertientes claras, el racismo y el machismo, que ya se detecta contra las profesoras en determinados momentos. Tengo testimonios directos de eso. No es una invención.

¿Pensamos que los que lo hacen en Primaria o más en Secundaria van a cambiar, van a dejar de hacer lo que han hecho a lo largo de su vida? Es poco probable y especialmente porque también se quejan de que esas faltas de educación, esas agresiones y malos modos no son lolo del alumnado, sino también de las familias. Lo que nos lleva de nuevo directamente al escenario navideño de los conflictos familiares.

Es indudable que crece la intolerancia y la mala educación, que se traduce en falta de respeto al otro, que es visto como una molestia o una forma de desahogarse frente a los demás motivos de irritación (laborales, políticos, etc.).

Me vienen a la memoria unas declaraciones televisivas del director de cine, dibujante y humorista Manuel Summers. "Yo soy un español típico, siempre estoy cabreado", decía ya hace años. Pues ya era un adelantado a su tiempo o nosotros nos retrasamos. Pero no le faltaba algo de razón en esa consideración de "tipicidad" que, desgraciadamente, no se nos va. Y ya empieza a ser preocupante por el retroceso que percibimos en la convivencia, en nuestra capaz de dialogar tranquilamente.

En las aulas es muy preocupante porque ya no se trata de ese par de días de fiestas, sino de muchos días, de pérdida de formación, de lo que se queja el profesorado. Muchos abandonan. En RTVE.es nos habla una profesora de la crisis que le desató el trato con la familia de un alumno. Dice que le daba miedo ir a la escuela o salir de ella, que tenía miedo.

No son manías, rarezas. Muchas de estas situaciones son las que están detrás de los crecientes problemas psicológicos, en los que estamos a la cabeza de Europa.  ¿Hay alguna forma de relajarnos, de evitar vivir entre discusiones muchas veces absurdas? ¿Podemos aprender en la escuelas sin acoso, sin crisis educativas, profesores ninguneados? ¿Podremos reunirnos las familias en este clima de tensión? 

El panorama no es bueno.

* María Menéndez "La polarización política rompe amistades y revienta cenas navideñas: el atlas de la fractura social" RTVE.es 15/12/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251215/polarizacion-politica-rompe-amistades-revienta-cenas-navidenas-fractura-social/16852182.shtml

** Lolita Berenguer "Los profesores alertan de un "desgaste insostenible" por el alza de las agresiones: "Queremos enseñar, no sobrevivir"" 20minutos 12/01/2026 https://www.20minutos.es/nacional/los-profesores-alertan-un-desgaste-insostenible-por-alza-las-agresiones-queremos-ensenar-no-sobrevivir_6919841_0.html

viernes, 7 de noviembre de 2025

Medidas contra el acoso escolar

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El mundo se nos ofrece como unos puntos desperdigados sobre el plano del día a día. Sin embargo, cuando unimos algunos de esos puntos comprobamos que componen una figura, que forman parte de una misma realidad que se manifiesta de diversas formas.

Esto ocurre especialmente en el caso del trazado de los casos en la infancia y adolescencia que, lejos de perfilar la "inocencia" que nos gusta atribuirles, nos van ofreciendo un trazado cada vez más complejo y oscuro. Sin embargo, no es fácil que esto se reconozca porque afecta a una serie de conceptos entrelazados sobre "familia", "escuela", etc. igualmente sacralizados en nuestras sociedades.

De alguna forma, hay miedo a referirse a ellos, pues son cimientos sociales, jurídicos  y hasta religiosos. Si se resaltan estos aspectos conflictivos, las instituciones y los conceptos, los valores, se resquebrajan.

Hemos avanzado en los conceptos de protección de las familias o de la infancia, sin embargo no lo hacemos tanto internamente, es decir, la protección dentro de la propia familia (de unos miembros respecto a otros, el maltrato familiar) o de unos menores frente a otros (el maltrato infantil, el acoso escolar). Son elementos, cada vez más presentes, pero para los que nos estamos muchas veces preparados y preferiros resolver barriendo bajo la alfombra. Pero las alfombras sociales tienen un límite.

En RTVE.es se nos dan varias noticias respecto a lo que señalamos. La primera de ellas es la entrevista a la abogada Noelia Rebón sobre el acoso escolar:

Este jueves, 6 de noviembre, la Asociación Trencats —Rotos, en castellano— se concentra frente al Congreso con motivo del Día Internacional contra el Acoso Escolar y el Ciberacoso para exigir una ley integral. La abogada Noelia Rebón, especializada en casos de bullying y ciberacoso es la responsable jurídica de esta asociación fundada por los padres de Kira López, una menor que se quitó la vida en 2021.

La letrada denuncia que la falta de una respuesta legislativa unificada deja a las víctimas en una desprotección efectiva y asegura que "necesitamos una ley integral de acoso escolar". Rebón recuerda que "el acoso laboral e inmobiliario sí está tipificado como un delito específico en el artículo 173 del Código Penal. En contraste, el acoso escolar no está tipificado como delito autónomo y se clasifica generalmente como un delito contra la integridad moral".*

Las precisiones de la abogada nos muestran, una vez más, que el tratamiento de estos problemas chocan con una serie de barreras que hacen que no se mantenga una línea clara, como sí ha ocurrido en otros ámbitos.

Aquí son las familias las que tienen que salir a la calle a denunciar no solo lo que les ha ocurrido a sus hijos, las víctimas, sino también la falta de medidas de las instituciones, que no acaban de entrar en la raíz del problema, que no es otro que nuestros cambios en valores y nuestros prejuicios. Seguimos manteniendo unos discursos que ya no se sostienen en la realidad, que ha cambiado desde perspectivas múltiples. La idea de que el mundo de infancia y adolescencia es una especie de lugar al margen es algo más que errónea, provoca ceguera ante lo real. Lo que ocurre es un reflejo de lo que ven y escuchan en una sociedad cada vez más indiferente y centrada en uno mismo, donde es la fuerza la que decide hasta dónde llegar, donde el liderazgo es violento y centrado en los más débiles. El mundo de la infancia se ha convertido en una jungla en la que se parte del principio malinterpretado de ser inimputables. Esto se ha traducido por algunos como una vía libre a la violencia y a conseguir el liderazgo en los espacios escolares.

Debemos celebrar como un pequeño paso adelante la noticia que nos trae 20minutos con el titular "Multa pionera por la difusión de desnudos creados con IA: uno de los menores de Almendralejo, sancionado con 2.000 euros"**. Que adolescentes posean el conocimiento informático y los medios para realizar la labor, pero carezcan del "entendimiento" suficiente como para comprender su alcance es una especie de callejón sin salida, que se prefiere a la imagen de un menor de edad realizando conscientemente acciones para destruir la imagen social y personal de unas jóvenes de su centro escolar y localidad. Es un claro deseo de hacer el mal contra alguien. Lo difícil es asimilarlo desde fuera, desde nuestras obsoletas ideas sobre lo que significa ser menor de edad.

Se nos dice en el texto:

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha sancionado con 2.000 euros —1.200 por pago voluntario y reconocimiento de la responsabilidad— a los padres de un menor de edad por difundir imágenes de chicas desnudas generadas con inteligencia artificial (IA). Se trata de la primera vez que se impone una multa en España por la difusión de deepfakes.

Los hechos se remontan a septiembre de 2023, y ocurrieron en la localidad de Almendralejo (Badajoz), donde un grupo de menores de edad difundió imágenes con las caras reales de chicas, pero esas caras se asociaron a cuerpos desnudos generados con inteligencia artificial, unas imágenes que se publicaron a través de redes sociales y que se difundieron también en portales de internet —entre ellos 'Only Fans'— y páginas pornográficas.

La resolución de la Agencia Española de Protección de Datos llega dos años después de que este organismo iniciara una investigación tras la publicación del caso en numerosos medios de comunicación, y está completamente "anonimizada" para proteger los datos de todas las personas que estuvieron implicadas.**


Una de cal y otra de arena. La protección a los que realizaron el "deepfake" no garantiza que no vuelvan a hacerlo. Siempre será la "primera vez". Nuestra idea de que fue "solo un mal momento" prevalece. Lo que se hace en la infancia se queda en la infancia.

Esto nos impide conocer algo importante: ¿Cuántos de estos protegidos se convierte en lo que ya eran extraoficialmente, en "maltratadores" futuros? No hay datos y sería interesante conocer si fue un "mal momento" o el inicio de una serie de momentos violentos hacia las mujeres que se cruzan en sus vidas, del colegio al hogar adulto, pasando por los institutos. Sabemos, ya en la edad adulta, cómo algunos casos de acosadores, de maltratadores, se acumulan en ciertas personas a lo largo de su vida.

Las fotos trucadas son un ejemplo más de actos malvados, claramente malintencionados, pero las consecuencias se ignoran para "proteger" a las víctimas, se nos dice. La salida a la luz de lo que algunas mujeres pasaron nos da algo de información. Los momentos más traumáticos son, evidentemente, los suicidios.

La sociedad española tiene recientes ejemplos, casos abiertos que nos muestran cómo la inacción y el silencio son las vías más concurridas. El caso de la joven sevillana de 14 años que se suicida al volver a casa del colegio está presente en la mente de todos y ha hecho salir a la calle a muchas familias con casos similares.

En RTVE.es el artículo de Santiago Riesco Pérez, con el titular "Familias de víctimas de acoso escolar exigen ante el Congreso una Ley Integral y un cambio urgente en los protocolos", da cuenta de esta reacción ante lo que se considera inacción.

Decenas de familias marcadas por la tragedia del acoso escolar se han concentrado este jueves frente a la Cámara Baja para interpelar a los políticos, coincidiendo con el Día Internacional contra el Acoso y el Ciberacoso.

Padres de niños y niñas que han sido víctimas, o que se han quitado la vida —siendo el caso más reciente el de Sandra Peña, alumna sevillana de 14 años—, han exigido al Congreso que "legislen ya" para revertir unos protocolos educativos que, a su juicio, son claramente "insuficientes" y "no funcionan". La concentración denuncia el "abandono total" que sienten por parte de las administraciones ante esta lacra.***


No creo que sea difícil entender el dolor y la indignación de las familias, pero también de muchos otros sectores que se solidarizan con ellos y unen sus voces. Ya acabamos de mencionar que algunas asociaciones son fundadas por las familias de las víctimas. Lo hacen ante la inoperancia institucional y la serie de cortapisas en sus caminos hacia la justicia en sus casos.

Sin embargo las ataduras legales, las barreras que rodean a la infancia y la falta de compromiso de las propias instituciones les lanzan a la lucha para solicitar algo más que justicia, el evitar que sigan ocurriendo casos como los que han sufrido. La presión es sobre todos aquellos escenario, educativos principalmente, en los que no se acaba de tomar medidas preventivas. Lo ocurrido es ya pasado, pero lo que pueda ocurrir en adelante está en nuestras manos, en nuestras decisiones, en la forma de percibir lo ocurrido.

El año pasado una joven se lanzó desde el edificio de la Facultad de Filología de mi universidad. Cuando escarbas un poco en tu espacio alrededor, comienzan a surgir casos de acoso, de abusos, etc. Hace unos días presente un escrito solicitando el establecimiento de protocolos y de instancias informativas, alguien que pueda recibir y canalizar casos de todo tipo que se producen en todos los ámbitos ante la inacción y la inexistencia de medidas.

Como en otros casos, solo queda la posibilidad del lamento. Lo que comienza en las guarderías acaba en las universidades porque se trata de una forma de comportamiento social que no queremos asumir. Preferimos una imagen buenista ante que una realista, pero las víctimas, sus familias merecen algo más.

Otro titular en nuestra prensa que nos habla de la mezcla de racismo y violencia, da que pensar:

 

 

* Santiago Riesco Pérez "Día Internacional contra el Acoso Escolar Noelia Rebón, abogada: "El acoso escolar no está tipificado como delito autónomo, el acoso laboral e inmobiliario sí" " RTVE.es 6/11/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251106/noelia-rebon-abogada-acoso-escolar-necesitamos-ley-integral-bullying-ciberacoso/16800028.shtml

* "Multa pionera por la difusión de desnudos creados con IA: uno de los menores de Almendralejo, sancionado con 2.000 euros" 20minutos/EFE 6/11/2025 https://www.20minutos.es/nacional/multa-pionera-por-difusion-desnudos-creados-con-ia-uno-los-menores-almendralejo-sancionado-con-2-000-euros_6734641_0.html

*** Santiago Riesco Pérez "Familias de víctimas de acoso escolar exigen ante el Congreso una Ley Integral y un cambio urgente en los protocolos" 6/11/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251106/familias-victimas-acoso-escolar-exigen-ante-congreso-ley-integral-cambio-urgente-protocolos/16804071.shtml