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domingo, 27 de noviembre de 2022

Las nuevas "dos Españas"

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Aparecen prácticamente en todos los medios. Son la "España vaciada" que se está organizando para dar la batalla de la vaciedad o, si se prefiere, de que les hagan el vacío. En términos sociales, vaciar España es dejar zonas enteras sin servicios, pero con gente. No cierran los servicios porque no haya gente; es más bien al contrario: no hay gente porque cierran los servicios. Se van porque se mueren de asco, como se suele decir. Hace unos días nos daban la noticia de que se vendía un pueblo entero por cuatro perras. Lo vendieron en nada de tiempo, un chollo.

La "España vaciada" se queja de estar más solos que la una. Por otro lado, la noticia estrella en estos momentos —prescindiendo del mundial, claro— es la queja de los vecinos de algunas ciudades que se les han llenado de turistas. España vaciada frente a la España repleta. Nos dice Álvaro caballero en RTVE.es:

[...] El parón a los viajes por la pandemia frenó el debate, pero con la recuperación actual vuelven a oírse con fuerza las quejas de los vecinos en las ciudades que más visitantes reciben.

"Durante más de un año Barcelona estuvo sin apenas turistas, y la percepción de la gente cambió. Vieron por primera vez que no había colas en las calles, que se podía pasear frente a la Sagrada Familia, por las Ramblas", explica a RTVE.es Pere Mariné, de la Federación de Asociaciones Vecinales de Barcelona.*


Los españoles de la España demasiado llena han descubierto que el problema era el turismo, que se vivía mejor sin ellos, que una cosa es "vivir de ellos" y otra muy distinta "vivir con ellos", tener que luchar para caminar por las calles, para tomarse un café, un trocito de playa.

Pero la otra España, la tercera, la "España oficial", es la que hace cuentas y levanta prohibiciones, es la que mira para otro lado para que se puedan saltar barreras y llenar calles, plazas, playas, bares y chiringuitos, pasárselo como en ningún otro lugar de la galaxia. No debe haber alienígenas, porque si no vendrían aquí y no a los desiertos de los Estados Unidos, como Hollywood nos vende. ¡Qué puntazo que los primeros extraterrestres vinieran por la paella o por El Prado o a una final de copa! Pero eso es por ahora un sueño.


La triste realidad es que la España vaciada se queja de estar carente de todo y se organiza políticamente para coordinarse con otras tierras alejadas de la mano de Dios, de la vista de los gobiernos y empresarios. Están dispuestos a dar la campanada en las próximas elecciones de lo que sea y como el personal político siga dejando tanto que desear, me temo que van a dar un buen susto en algunos lugares donde están muy enfadados.

Nos dicen en el diario El Mundo:

Este fin de semana culminan los movimientos que llevan preparándose desde hace más de un año, y que se vieron sacudidos por los dos adelantos electorales en Castilla y León y Andalucía, que les cogieron con el pie cambiado y sin tener el proyecto terminado. Esa circunstancia disuadió a la mayoría de plataformas de presentarse a esos comicios y tan sólo les reportó la alegría del arrollador éxito de Soria, que sí tenía una implantación consolidada por las décadas de trabajo previo. El resto de los intentos pincharon en esa primera prueba de fuego.

El proceso de politización se ha cocinado a fuego lento porque se trataba de canalizar hacia la disputa electoral a las decenas de plataformas que hay repartidas por toda España. Unas están inspiradas en una lógica territorial provincial, como pasaba con Teruel o Soria, y otras lo son de temática sectorial. Unas llevan mucho tiempo de trabajo y otras han florecido en los últimos años por el deterioro de la vida rural y por el ejemplo de las movilizaciones en otros territorios.

Ahora todas ellas van a tener una vía para desembarcar en la política y presentarse a las elecciones para tratar de acceder a los espacios institucionales y de decisión. A las que no quieran constituirse en un partido político con identidad propia se les brinda uno que ya está creado que se llama España Vaciada. Las plataformas podrán hacer uso de esa marca porque o bien no tienen un interés especial en crear otra o bien porque carecen de la fuerza suficiente para montar un partido.**


Creo que nunca se había conseguido tanta unidad en la diversidad. Todos, los vaciados, los invadidos, los gremializados, etc. son la alternativa cabreada a la España que manda, la política, la de los dirigentes que no satisfacen a nadie porque no solucionan nada. ¿Qué esperaban?

Las dos Españas se enfrentan a la oficial, hartas de despliegue propagandístico, irreal, de la España oficial, para la que todo va siempre bien, excepto la oposición que siempre lo hace mal. Pero lo cierto es que no hay renovación de mentalidades, por más que traten de aparentar que todo va bien. Hay mucho deterioro y eso lleva a la gente a la calle. Las crisis cerradas en falso, el mirar para otro lado, acaban pasando factura y cada vez son más las personas que no entran al trapo de la España oficial y deciden enfrentarse a los problemas reales.

Veremos los disgustos que les esperan a algunos en el futuro como esto siga en marcha. 

* Alvaro Carvajal "La España Vaciada se 'profesionaliza' con una nueva estructura para el asalto a las elecciones de 2023" El Mundo 27/11/2022  https://www.elmundo.es/espana/2022/11/27/638216b7fc6c83d0788b4577.html

** Álvaro Caballero "¿Centro histórico o "parque temático"? Los vecinos se rebelan contra la saturación turística de las ciudades" RTVE.es 27/11/2022 https://www.rtve.es/noticias/20221127/centro-historico-parque-tematico-vecinos-rebelan-saturacion-turistica/2409902.shtml

viernes, 6 de diciembre de 2019

Por qué necesitamos caras jóvenes

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La llegada a Madrid de Greta Thunberg para participar en la marcha de denuncia de los efectos humanos sobre el cambio climático y la inoperancia de los gobiernos con sus medidas se ha convertido en un acontecimiento social, político y mediático. No sé si es el orden correcto en que se deberían disponer esas palabras, es decir, si es lo mediático lo que lleva a lo social y este a lo político. Quizá —es lo que creo— las dos direcciones interactúan de forma reversible en un movimiento pendular que va en ambas direcciones. Dicho de otra forma: nada de lo que pueda ocurrir política o socialmente tiene sentido si no pasa por los medios. Esa es fundamentalmente la función de los medios, "mediar", como su propio nombre indica.
El diario El País dedica un artículo a comentar las burlas que se le dedican a la joven sueca en su valiente papel de cabeza de los movimientos activistas contra el cambio climático. El artículo lo firma Patricia R. Blanco y lleva por título expresivo "La ‘jajaganda’ o cómo desinformar con el insulto: el ‘caso Greta Thunberg’". Se pasa revista en él a los diferentes mensajes insultantes dirigidos contra ella desde contendientes tan ilustres como Donald Trump (un experto mundial en el insulto) hasta un diputado de Vox (aprendiz emprendedor en el arte insulto a falta de otras).


Entre estos ataques hay un hecho comunicativo: la necesidad de contar con caras jóvenes para encabezar los movimientos. El caso de Greta Thunberg es paralelo al de Malala Yousafzai, la premio Nobel, que ha encabezado los movimientos en pro de la educación de las niñas en el ámbito del mundo islámico y más allá. Los mensajes de Malala y, sobre todo, su valentía ante el desafío de los talibanes y su intento de asesinarla en un autocar camino de la escuela la convirtieron en una líder real más que en un rostro marcado por los disparos que colocar en los carteles de protesta.

Es indudable que en un mundo súper saturado de informaciones y con la caída de los líderes tradicionales, que resultan ser poco fiable, el uso de personas sin pasado, por decirlo así, surgidas de la sociedad y no de grupos, partidos, etc. ofrece más garantías para la adhesión que los que llevan un historial político que puede ser combatido.
Tenemos medio planeta sublevado contra sus propios líderes, que pronto empiezan a fallar no solucionando los problemas reales de la gente, convertidos en portavoces ocultos de grupos económicos, industriales, etc. que convierten en riesgo y decepción el apoyo que se les pueda dar.
Como contrapartida, dos de los movimientos sociales más poderosos (por la educación femenina y contra el cambio climático) aparecen liderados por dos adolescentes tras las que la gente se sitúa respaldándolas. En el caso de Greta Thunberg, el movimiento ha conseguido algo muy importante de forma clara, que los jóvenes se sientan grupo ante un problema que les afecta. Es más, ha conseguido que sienta que es "su problema", el que afecta al futuro, que será lo que les quede.
Contra este discurso no hay mucho que hacer y solo queda, como se dice en El País, la burla, la broma, el insulto personalizado que es la falta de argumentos. Esto desvela, además, las posiciones de los que insultan: machismo, falta de recursos, odio absurdo, etc. que dejan en evidencia a sus detractores.


En el caso de Malala Yousafzai, de su lado estaba la ética y la modernidad; en el caso de Greta Thunberg, el apoyo se amplía hacia la propia Ciencia y también en crisis de la modernidad en su vertiente industrial, ya que lo que se cuestiona es precisamente los estragos de un modelo de desarrollo que hoy —el que quiera verlo— sabemos que nos lleva a un mundo caótico y autodestructivo que se lleva por delante al resto del planeta, incapaz de recuperarse de nuestras acciones.
La energía de estas jóvenes es a prueba de insultos. En ellas converge mediáticamente la atención sobre problemas de los que los políticos, empeñados en el "presentismo", dicen ocuparse pero que posponen indefinidamente.
Los políticos de la mayor parte de los países actúan en función del mantenimiento del poder en las siguientes elecciones, por lo que dan salida a los problemas de hoy, creando muchas veces los problemas de un mañana en el que no saben si estarán. Esta mentalidad que no es "política" en el sentido profundo del término, sino simplemente electoralista, es la que no tienen Thunberg y Yousafzai, que no buscan el poder, sino actuar sobre ellos proponiendo ideas que recogen y poniéndose al frente de las exigencias de que se cumplan.


La falta de sentido político real de la mayoría de los dirigentes hace que se esté realizando en la calle lo que se debería realizar en otros foros. El problema es que muchas veces esos foros solo son distracciones mediáticas cuyas propuestas no se cumplen por falta de voluntad, de intereses enfrentados, etc.
Como ejemplos de política práctica y real, las dos jóvenes encarnan lo que se echa de menos en los políticos: energía, compromiso, autenticidad, sencillez. Todo esto conlleva una erosión del propio sistema, en el que la gente deja de confiar. Eso no es bueno. Pero son los propios políticos (especialmente los jóvenes) los que deben darse cuenta de ello. Simbólicamente, que sean los jóvenes quienes salgan a la calle y reivindiquen soluciones significa que han pasado por encima de la generación que debería hacerlo. Eso tiene muchas implicaciones visibles o invisibles, presentes y futuras.



* "La ‘jajaganda’ o cómo desinformar con el insulto: el ‘caso Greta Thunberg’" El País 6/12/2019 https://elpais.com/elpais/2019/12/05/hechos/1575556118_082383.html




sábado, 26 de septiembre de 2015

¿Perdón..., por qué?

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
De nuevo Egipto ha tenido que escuchar críticas subidas de tono respecto a la política de Derechos Humanos. Esta vez el embajador ante la asamblea de Ginebra, que ya debe estar acostumbrado, se ha permitido las ironías y críticas sobre quienes criticaban lo que sucede en Egipto. Al-Araby señala:

Cairo's permanent representative at the UN office in Geneva has rejected to EU criticism of the dire human rights situation in Egypt, describing the EU stance as "double standards".
The permanent representative of Egypt to the United Nations Office at Geneva, Ambassador Amr Ramadan, has used the right of reply to respond to allegations and criticism made by European Union delegations during the 30th session of the United Nations Human Rights Council, taking place from 14 September to 2 October 2015 in Geneva.
Ramadan rejected the concerns expressed by four European delegations regarding the situation in Egypt, describing them as repeated statements that have already been made and contested in previous sessions.
Among those who expressed concerns about human rights violations in Egypt was the UK Mission in Geneva.
"We are concerned about detentions of civil society activists and journalists, and restrictions on human rights organisations," the UK Mission statement said on 14 September.
"Implementing Egypt's constitutional protections for the media and civil society is fundamental to long-term stability. It is vital that activists are released and human rights organisations can work freely."*

Pero las respuestas oficiales egipcias son siempre las mismas: si se detiene a un periodista no es por ser periodista, sino por dar una imagen distorsionada de Egipto, por ejemplo; si se detiene a un ciudadano por protestar, son los jueces los que lo han decidido. El argumento de "la ley" no deja de ser una muestra de cinismo cuando esas leyes están hechas ignorando muchas veces la propia constitución.
Si las leyes son justas, el presidente en cambio es magnánimo. Su visita a las Naciones Unidas en unos días con motivo de la Asamblea General ha sido acompañada de un generoso "perdón", justificado por la celebración del Eid, en la que se ha quitado de encima el problema de algunos periodistas y de activistas señalados, encerrados desde hace tiempo por ejercer el derecho de expresión y manifestación que la propia constitución egipcia les reconoce. Entre los cien liberados están dos de las más reclamadas, Yara Sallam y Sanaa Seif.


Con motivo de esta liberación, surgen algunas preguntas y más demanda. En Daily News Egypt, la activista Semanur Karaman se cuestiona la esencia de estos perdones. Titula su artículo "Yara and Sanaa are out, now release the rest!"** para que no se olvide a los muchos otros que siguen en prisión. Karaman señala:

Immediately, I had mixed feelings about the news. Although the pardoning of such a large number of activists, including the likes of Yara Sallam and Sanaa Seif, was enough reason to feel ecstatic and overjoyed, I could not stop thinking: “Pardoned for what exactly?”
One hundred political prisoners were pardoned for a crime they did not commit in the first place. Most importantly, they were pardoned after most of them served two-thirds of their prison time. The time and life taken away from their youth is absolutely unforgivable.
Most of the activists released were defendants in the following infamous cases: The Shura Council protests and the Ittihadiya Palace clashes, both of which received widespread international condemnation. A majority of the prison sentences were issues for violating the notorious Protest Law (Law no. 107) which is in contradiction with Egypt’s own constitutionally-guaranteed freedoms pertaining to the right to assembly and its international obligations outlined by the International Covenant on Civil and Political Rights.
Most of these socially conscious women and men had been branded as terrorists or a threat to the national security of Egypt, all merely due to their work on what are deemed as contentious issues by the government of Egypt: civil rights, women’s rights and transitional justice. They were all both the makers and the products of the 25 January Revolution, struggling so committedly for a just, equal and free society, and an end to escalating authoritarianism. The political activists pardoned in the 23 September decree are not only defiant of one of the most scandalously repressive regimes in the world, they also look like they won’t back down on their demands to struggle for a free and democratic Egypt any time soon.**


Llamar perdón y considerar un gesto magnánimo lo que no es más que una escandalosa injusticia la que les ha condenado es una muestra más del desprecio hacia esos derechos humanos que se critica a los demás. Es tan arbitraria la detención como la liberación. Y es la arbitrariedad la que define la inexistencia del estado de derecho. La contestada ley anti manifestación sirvió desde el principio para acallar las protestas contra las violaciones de derechos humanos y se ha aplicado a los que se manifestaban contra la detención de los que protestaban creando una espiral perversa.
Perdonar a los que no han cometido ningún crimen es un acto vacío de sentido o, peor en este caso, un movimiento propagandístico para allanarle la visita al presidente ante la Asamblea de la Naciones Unidas.


Los argumentos del embajador en Ginebra son de una pobreza suprema, como lo han sido todos los que su jefe, el ministro de Asuntos Exteriores ha ido dando a todos para que el mundo se ajuste a la visión de su gobierno. Pero las quejas exteriores no son tan fáciles de acallar como las interiores. De no tener que presentarse ante la Asamblea es probable que el "generoso gesto" de firmar el perdón liberador de algunos de los detenidos no habría tenido lugar y todo seguiría igual
Por eso es importante que no se produzca un silencio internacional ante estos casos. Si no se denuncian, continuarán las detenciones y desapariciones de personas que quieren un Egipto democrático y que para ello no recurren a la violencia sino a los medios de protesta civiles y su libertad de expresión. Como ejemplo, el artículo de la propia Semanur Karaman, que es una activista turca:

A grave concern is also the hundreds of political prisoners who are still behind bars in Egypt. To give a few examples, woman human rights defender and lawyer Mahienour El-Massry is still unlawfully kept in Al-Aba’adeya Women’s Prison, as she is imprisoned under the El-Raml Police Station Case. I need not mention that Mahienour is an internationally recognised activist known for her work on civil and political rights, and the rights of political prisoners.
At the time of the writing of this article, Salwa Mehrez and Nahed Sherif were also still in prison with a delayed release. Tragically, Salwa Mehrez’s release is postponed because her name is not written correctly on the pardon.
I am a woman human rights defender from Turkey. Although I am not Egyptian I feel solidarity with those in Egypt, and across the world, who are systematically targeted for wanting to live in free and just societies, particularly because I, and others in Turkey, are also governed by an abominable autocrat making his political decisions based on personal ambitions at the cost of civil rights.**


Karaman critica a los autócratas, al propio —Erdogan— y a los que ejercen su violencia sobre los demás sin distinción de países. La política de los derechos humanos no tiene fronteras porque, de ser así, sería inútil. Las torpes defensas de los diplomáticos egipcios cuando se denuncian las violaciones de los derechos de las personas revelan en el fondo un concepto aislado de su país, un concepto obsoleto de las relaciones internacionales, incluso del mundo en el que viven. No es lo mismo la injerencia que la solidaridad con los pueblos y su sufrimiento. Los derechos humanos son humanos, no de unos países. Donde se incumplan, se debe denunciar.

Cuando los corresponsales extranjeros fueron a las calles egipcias para informar del valor del pueblo levantándose contra la dictadura, enfrentándose a los tanques, a los disparos o a los camelleros, los ciudadanos protegieron con cadenas humanas a los corresponsales —lo contamos aquí— y les agradecieron que se jugaran la vida por contar lo que allí ocurría. El ministro de Asuntos Exteriores y otros ministerios acusan a los periodistas de espías o terroristas por contar lo que ven. El presidente al-Sisi habla incluso de  que la información es parte de una guerra y que puede destruir los países. Hoy muchos ya no les protegen, por el contrario, algunos periodistas se quejan de que les consideran enemigos y les señalan en las calles.
Cuando algunos egipcios —especialmente los gobiernos— le dicen orgullosamente a los demás que no se metan en sus asuntos, se olvidan que "sus asuntos" son los que acaban mandando a las cárceles a personas que luchan por sus derechos, los de todos los egipcios.
En  Egipto se pasa demasiado rápido de "mártir" a "traidor". Más que concederles un perdón habría que pedirles disculpas y darles las gracias. ¡Levanta la cabeza!



* "Egypt rejects European human rights criticism" Al-Araby 24/09/2015 http://www.alaraby.co.uk/english/news/2015/9/24/egypt-rejects-european-human-rights-criticism

** "Yara and Sanaa are out, now release the rest!" Daily News Egypt 26/09/2015  http://www.dailynewsegypt.com/2015/09/25/yara-and-sanaa-are-out-now-release-the-rest/






domingo, 8 de marzo de 2015

Yara Sallam, activista de los derechos humanos y de la mujer

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Mi particular celebración del día de la "mujer trabajadora" me lleva a hablar de las que trabajan por los demás sin reivindicación de sueldo porque lo hacen por los derechos humanos y donde no hay techo de cristal sino las frías paredes de las cárceles en las que acaban sufriendo el doble de vejaciones, porque también en el castigo hay discriminación y vejaciones específicas para las mujeres.
Hace un par de días, Daily News Egypt nos traía la noticia de la nominación para el Front Line Defenders Award de la activista egipcia encarcelada Yara Sallam, una joven abogada defensora de los derechos humanos, feminista y mantenedora del espíritu de la maltratada y difamada Revolución del 25 de enero, fecha en que la gente salió a la calle para exigir la caída de Hosni Mubarak.

Yara Sallam’s nomination for the Front Line Defenders award “not only honours her and her efforts but all those in Egyptian prisons on protest charges”, the Cairo Institute for Human Rights Studies (CIHRS) said in a statement Thursday.
CIHRS first nominated Sallam after an Egyptian court upheld a prison sentence for her and 23 others arrested on charges of violating the Protest Law.
Security forces arrested Sallam and 23 others on 21 June 2014 as they were demonstrating against the controversial Protest Law near the Presidential Palace.
Sallam and her colleagues were charged with the “destruction of property, exhibiting a show of force to intimidate passersby and endanger their lives, and participation in an assembly of more than five persons with the objective of threatening the public peace”.
On 26 October 2014, a Cairo Misdemeanour Court gave them a three-year prison sentence and a fine of EGP 100,000 each as well as three-years of police probation after release; an appeals court later revised the sentence to two years.
According to CIHRS, “several irregularities marred the integrity of the trial” as the defendants were not allowed to refute evidence used against them. Defendants’ families could not attend the first trial which was held at the Police Academy.*


Yara es víctima de la "limpieza" de elementos "molestos" para el régimen. Es activista de los derechos y feminista, valga la redundancia en este caso. Los cargos por los que está encarcelada son ridículos y pretenciosos, como suelen ser estas cosas en la hiperlegalista pero poco justo sistema egipcio. Las excusas de siempre: se cumple la ley. Pero nadie cuestiona la justicia de la ley, la arbitrariedad que permite.
En estos días ha habido una remodelación ministerial. Lo único que se ha mencionado prácticamente es el relevo del poderoso ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, cuyos "logros" han dejado en pañales a sus antecesores en el cargo. Ibrahim ha dejado muchas víctimas en las calles y muchas personas en prisión. Unas merecidamente pero muchas otras en un ejercicio represivo de limpieza sin precedentes.


Una vez más, han sido víctimas los defensores de los derechos y los defensores de los defensores, pues se les encarcelaba por protestar contra las detenciones. Así se encarceló a Yara Sallam, por el "peligroso" acto de ir a protestar por las detenciones de otros compañeros. Si consideramos que a Shaimaa al-Sabbagh le dieron un tiro en la cabeza por el peligrosísimo y antisocial acto de llevar flores en homenaje a las víctimas de la represión en Tahrir, Yara se puede considerar bien tratada: sigue viva.
En junio de 2014, cuando Yara Sallam fue detenida, el periodista británico Ian Birrell realizó el siguiente retrato y comentario:

Yara Sallam was one of the most inspirational activists I met amid the Arab Spring uprisings. As Tahrir Square exploded in one of its many eruptions during 2011, she talked with a rare mixture of idealism, insight and integrity while we walked around Cairo's chaotic streets discussing events in her divided country. She was passionate, having seen friends gassed and protesters shot, but also funny and realistic about the future.
She knew revolutions can take time, that the path to democracy could be long and painful. I asked Yara how she felt about the Muslim Brotherhood winning an election in her country? If it was a fair vote then so be it, she replied, since even their threat was preferable to the ruthless generals who had run Egypt for so many years. When I said I was surprised by this answer from an apparently Westernised woman, she smiled and reminded me she was an Arab.
I recalled this liberal young lawyer's answer often as the Brothers first won power, then were ousted last year in a military coup. She featured in two articles I wrote. Her final words to me back then were a plea for peace and unity, saying that if you were being beaten by the police or tortured in jail it did not make much difference whether you were a liberal or an Islamist. Sadly, I fear she now understands this simple truth more than ever.**


Los defensores de los derechos humanos y de la democracia, se llega a la conclusión, tendrán que manifestarse siempre y acabarán en las cárceles, donde apenas se notan las diferencias entre las injusticias de unos y otros. Nada ha cambiado en las cárceles egipcias; quizás algo más de hacinamiento.
El mundo que sostiene a Yara Sallam es distinto al que actúan unos y otros. Quizá sea el idealismo lo que le permite seguir manteniendo la sonrisas y el brillo en los ojos en la cárcel en la que se encuentra, encerrada por los que oficialmente cantan la revolución y en la práctica encierran a los que exigen que se cumplan sus principios. Pero no es fácil correr en una carrera de tramposos, que es lo que es la historia egipcia de las últimas décadas. Las proclamas de unos y otros se estrellan contra la realidad de sus actos.
Cuando participó junto a activistas de todo el mundo en el “Human Rights, Democracy and the Fragility of Freedom,” que se celebró de 21 al 23 marzo de 2013 en el Centre Mont-Royal, en Montreal, organizado por McGill Centre for Human Rights and Legal Pluralism (CHRLP), la McGill Faculty of Law y la Echenberg Family Foundation, Yara Sallam señaló: “We’re always being accused of being western when we talk about women’s issues and human rights: We will not be blackmailed.”***


La acusación que usan uno y otros cuando les viene bien es la de "occidentalismo". Mucho me temo que nos hará falta un nuevo Edward Said para explicar el fenómeno descalificatorio de las libertades y derechos como algo "occidental". Es la estrategia que condena a los pueblos árabes a vivir bajo una esclavitud castiza y retrógrada, que elimina cualquier pensamiento renovador y de justicia en mundo que parece condenado a no entenderse nunca y al uso de la violencia para conseguir efímeras victorias. Por eso es importante la firme actitud de Yara Sallam, no ceder ante esa distorsión que busca aislar socialmente a los activistas de los derechos humanos y, doblemente, a la defensoras de los derechos de las mujeres.
En estos días, Yara Sallam se encuentra entre los cinco finalistas del premio de los defensores de los derechos humanos: un mejicano que defiende el medio ambiente, una defensora de la comunidad LGTB de Ecuador, un denunciante de la corrupción en China, y un activista de los derechos humanos en Azerbaiyán. Es la mejor prueba de que su lucha es local y global, que los derechos por los que ella lucha son los mismos que millones de personas en todo el mundo defienden. Ese reconocimiento ya lo tuvo Sallam cuando ganó el North African HRD Shield 2013.


La soledad de la cárcel es solo una ficción. No está aislada; tiene a su lado a millones de personas que la apoyan y admiran, que desean que su lucha —que es por un Egipto mejor para todos, un Egipto que es también su país— tenga el fruto que ella desea. Encerrando a Yara Sallam y a otras como ella, matando a Shaimaa al-Sabbagh, quien se aísla en cambio es Egipto, que se condena a sí mismo.
Tras su encarcelamiento, Fatou Sow, la sociólga senegalesa, presidenta de la asociación de derechos WLUML (Women Living Under Muslim Law) escribió una carta de solidaridad con Yara y las otras mujeres activistas detenidas ese día. Allí señalaba:

Dear Yara, Sanaa, Salwa, Nahed, Hanan, Samar, and Fekreya (Rania),
I am writing to you on behalf of everyone in the international network, Women Living Under Muslim Laws (WLUML).  We were devastated and appalled when we heard the news of your arrest.  Since you were detained, not a day has gone by that we have not been thinking of you.  Our network was formed in response to the oppressive forces of politicised religion, but we can never forget that any kind of authoritarian regime poses a threat to society, and to women.  Your current situation is a terrible reminder of this.
These are difficult times; we are receiving increasing reports of threats to women activists and clampdowns on civil freedoms from many of the countries that our networkers are operating in.  The women activists that make up our network understand how difficult it can be to stand up to oppressive forces - to take to the streets for what you believe in while knowing the risks you face. Our networkers have asked that we pass on their messages to you - they are included below for you to read.  Some are addressed specifically to you, Yara, as you are already a part of the WLUML network, but the spirit of these messages is sent to each of you.  We hope they will strengthen you all in this difficult time.
We salute your bravery and send our heartfelt support to each of you. Stay strong and know that women and men across the world are mobilising for your release and for your voices and struggle to be heard.
In solidarity,
Fatou Sow
International Director
Women Living Under Muslim Laws (WLUML)****


A esta carta le siguieron las de otras muchas personas en solidaridad con ella. Creo que define muy bien el sentimiento que, en un día como hoy, en el que se analiza el trabajo de las mujeres en todo el mundo, es bueno recordar. El nivel de solidaridad entre las activistas de los derechos humanos y feministas es muy grande porque víctimas de los regímenes más diversos en sus superficie pero igualmente retrógrados en sus bases. Como señalaba con ironía británica Ian Birell, Yara Sallam padece la represión de unos y otros porque el proyecto de la igualdad y la libertad les horroriza.
Desde aquí nuestra solidaridad con Yara Sallam, hoy como mujer trabajadora por los derechos de todos y el resto de los días como defensora de las libertades y la dignidad. Ella ha trabajado por todos en las calles, tribunales, foros y despachos y ahora lo sigue haciendo con su ejemplo desde la cárcel.



* "Jailed activist nominated for human rights award" Daily News Egypt 6/03/2015 http://www.dailynewsegypt.com/2015/03/06/jailed-activist-nominated-for-human-rights-award/
** "Egypt's brutality exemplifies the contortions of confused Western foreign policy" The Independent 29/06/2014 http://www.independent.co.uk/voices/comment/egypts-brutality-exemplifies-the-contortions-of-confused-western-foreign-policy-9570467.html
*** "Speaking Truth To Power" Law | Focus online - News from McGill's Faculty of Law 04/2013  http://publications.mcgill.ca/droit/2013/03/27/sights-and-sounds-of-the-third-echenberg-family-conference-in-human-rights/
**** "For Yara" Women Living Under Muslim Law 12/10/2014 http://www.wluml.org/media/yara















lunes, 22 de septiembre de 2014

Salen

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En estos días y desde mediados del verano hemos dando cuenta de las huelgas de hambre que los activistas y otros detenidos estaban manteniendo en Egipto como forma de protestar contra la "Ley antiprotesta", una ley aprobada en 2013, es decir, con anterioridad, a la elección del actual presidente, Abdel Fattah al-Sisi.
La noticia de hoy mismo es la liberación de la activista alejandrina, la socialista Mahienour El-Masry. Lo que se ha producido es una suspensión de la condena por parte de los jueces. Parece existir una cierta "lucha" entre la judicatura y el gobierno, representado por la fiscalía, en los efectos y aplicaciones de las detenciones con la cuestionada ley. Los jueces han enmendado una ley que es claramente política y cuya función es eliminar cualquier tipo de disidencia, crítica o protesta de las calles.
Ahram Online nos señala:

El-Masry, detained since May, was serving a six-month jail term after her two-year sentence from earlier this year was reduced by an Alexandria court in July.
She and eight other activists were convicted on charges of "illegal protesting" during the Khaled Said murder retrial in December 2013.
A law banning all non-sanctioned protests was passed by Egypt's interim government that same month, imposing stiff jail terms and fines for violators.
El-Masry has already spent four of the six-month sentence in prison. The suspension of the sentence means that she won't pay a LE50,000 fine for violating the protest law.
She briefly joined a hunger strike campaign calling for the revoking of the protest law, which critics and rights groups have deemed too restrictive.
However, El-Masry cut her hunger strike short over fears of the health of others in her cell, who wanted to join the strike in solidarity but were elderly and faced health issues.
The ongoing hunger strike campaign, which started over two weeks ago, has gained recent momentum among political detainees, with over 80 persons joining in Egyptian jails.
Many others, including family members, journalists and political parties, have joined the hunger strike in solidarity.
Alaa Abdel-Fattah, another prominent activist also convicted under the protest law, was released last week on bail. He is set to be retried soon.*


Parece evidente que la intención no es la del gobierno, tal como se desprende de las palabras con las que se cierra la noticia: "A cabinet spokesman said last week that the government doesn't have intentions to amend the law in the near future."* El objetivo es que la autoridad gubernamental sea incuestionable, que no se ve el más mínimo síntoma de duda en la aplicación de las leyes que se realizan para el control.

Curiosamente, esta iniciativa de los jueces de liberar a los activistas de la revolución que estaban encarcelados coincide con la publicación el día 18 de agosto, de un artículo en Ahram Weekly, por el comentarista político Ahmed El Tonsi, titulado "The truth about the judiciary"**, y que el propio semanario presenta así: " Egypt’s courts have long served as a bulwark against the abuse of executive power".**
La tesis general del artículo de El Tonsi es que la judicatura ha tratado de ser, a lo largo de los años, una institución separada del poder político para poder mantener la confianza del pueblo egipcio y la eficiencia de la justicia. Podemos creer en las casualidades, pero también pensar que el artículo trata de evitar que los jueces se hagan responsables de lo que los políticos hacen de forma desmedida. El Tonsi hace un repaso de las tensiones de la judicatura con los gobiernos desde la época de Nasser, y recuerda cómo los jueces echaron para atrás muchas iniciativas abusivas de Hosni Mubarak, haciendo que el gobierno las retirara al declararlas inconstitucionales.
El papel de los jueces egipcios, tras la revolución ha sido bastante complicado, pues tanto la SCAF —el periodo militar que siguió a la caída de Mubarak— como el intento de asalto y desmantelamiento de los islamistas fueron de gran tensión entre los poderes. Los jueces han tenido a gala su independencia y ha sido una institución muy respetada en la sociedad egipcia, que los veía como un último bastión ante la arbitrariedad de poder.
El artículo de Mohamed El Tonsi se cierra con una defensa global de la judicatura egipcia:

It is also important to mention here that the February 2014 report of the International Bar Association’s Human Rights Institute commented on the Egyptian situation by saying that “there is a role for the executive — through the president or the minister of justice — in some senior appointments, but this is not per se incompatible with international standards.”
An institution with the Egyptian judiciary’s history of striving for independence cannot be easily co-opted or contained. Moreover, the diversity of Egypt’s judges in terms of their intellectual orientations would make any attempt at co-option impossible. There have been co-opted elements and even corrupt members, but the institution as a whole has never been characterised by either.**


En efecto, la judicatura es muy variada y no se pueden hacer valoraciones de conjunto. Pero también es cierto que determinados procesos judiciales, con sus dilaciones constantes, y otros con sus forma sumarísimas, no han contribuido a que exista una percepción demasiado positiva.
Todavía es confuso el movimiento que ha cancelado las condenas de los activistas mandándolos a sus casas. El tiempo dirá si se trata de una maniobra para reducir las protestas que dañan la imagen autoritaria que el gobierno egipcio está acumulando, si es un intento de reducir tensiones ante las próximas elecciones generales, que atraerán indudablemente la atención de la prensa internacional, o si se trata solo de un hecho aislado.


La Ley anti protestas es de aplicación arbitraria y produce acusaciones absurdas para acumular condenas desproporcionadas con la intención de frenar las protestas. Es una forma de intimidación, que produce detenciones y puede hacer pasar tiempo hasta que se sea llevado ante un juez. Pero las protestas de los activistas son muy diferentes a las que justificaron la creación, el intento de frenar las protestas islamistas por la represión y la detención de los líderes de la Hermandad, con el ex presidente Morsi al frente. Las muertes primero y las condenas a muerte después no han servido para apaciguar Egipto. Ayer mismo fueron varios los muertos producidos por un atentado terrorista junto al ministerio de Asuntos Exteriores, en El Cairo. 
Las protestas que se silencian también son las de la tercera vía, es decir, las de aquellos egipcios que siguen comprometidos con los valores de la revolución del 25 de enero y para los que la situación actual es resultado de una reacción pendular. Salieron de un régimen militar autoritario para pasar a uno autoritario islamista y regresar a otro similar al inicial. El sueño de las libertades se perdió por el camino. Los egipcios de la tercera vía siguen aspirando a un Egipto verdaderamente civil, sin militares ni islamistas en el poder, a una sociedad abierta e ilustrada, moderna y de convivencia, de justicia social. Eso les ha valido las críticas desde el poder y por parte de todos aquellos que se muestran cómodos, tras el periodo islamista, con un poder de autoridad y mano dura.


La liberación de los activistas presos puede tener también un motivo político y diplomático. El presidente Al-Sisi intervendrá en unos días en las Naciones Unidas y un gesto de este tipo rebajaría la presión sobre la cuestión de los derechos humanos en Egipto.
El diario Ahram Online dedica una larga lista de declaraciones bastante "interesantes" sobre las nuevas relaciones entre el régimen de al-Sisi, al que consideran "consolidado", y Estados Unidos y la Unión Europea. Sin citar las fuentes más que de forma muy general, Ahram Online señala:

The US administration then decided that it would like to spare itself the headache of being criticised for meeting El-Sisi. This criticism would not have come, as the same sources indicate, on the basis that El-Sisi was seen in some Western quarters last year as the "head of a military intervention to ouster an elected president," but rather because he is seen as an undemocratic president whose rule is compromising human rights.
In Cairo, some Western diplomats acknowledge the fact that democracy and human rights do not seem to be number one priorities of the vast majority of Egyptians nowadays.
This was the reason why the head of the European Union delegation this week advised his counterpart in Geneva, according to informed sources, to avoid giving accentuated attention to the situation of human rights in Egypt in his statement before the Human Rights Council.
The decision to criticise the human rights situation in the statement of the EU before the Geneva-based UN human rights body was prompted, Geneva-based sources say, by the influence of human rights groups and European parliamentarians.
In New York later this week, El-Sisi will surely hear appeals from Western interlocutors to be more observant of human rights standards and of inclusive democracy. He will likely respond that all violations are being punished and that Egypt is walking the path of "development and democracy."
However, Egyptian and Western diplomats both argue this will not be top the agenda of talks in which El-Sisi will participate in New York. Rather, the war against ISIS (the Islamic State in Iraq and the Levant) is expected to grab greater time and attention, with the focus so far as Egypt is concerned being the potential of expanding cooperation with the West on the security and intelligence fronts.***


No sé si el hecho de que los derechos humanos y la democracia hayan dejado de ser una prioridad para "the vast majority of Egyptians nowadays", como se señala, debe ser considerado un atenuante de nada. El riesgo para los derechos humanos es el mismo que lo fue en décadas anteriores, que el peso estratégico de Egipto en la zona sea considerado una excusa para mantener un régimen de autoridad que aproveche para desmantelar las críticas al sistema y sus actuaciones. Muchos países miraron para otro lado dado el compromiso que mantenían con el régimen de Mubarak. Lo pagó el pueblo egipcio. Ahora esa política no se debería repetir.


La Ley antiprotesta es una forma de silenciamiento que acaba con los opositores, sin distinguir los democráticos de los que no lo son, en las cárceles egipcias, denunciadas también —como señalábamos el otro día— por su estado y actuaciones en ellas. Y a la comunidad internacional no debe importarle que a muchos o pocos egipcios les parezca bien porque, según ese principio, no habría política posible de derechos humanos en ningún sitio. Decir que se construye una democracia echando por tierra los derechos humanos es una simpleza. Convencer a la gente de que no son prioritarios, una simpleza peligrosa. Por eso el párrafo con el que acaba el artículo de Ahram Online es muy engañoso:

Cairo-based Western diplomats argue that if stability continues to be consolidated in Egypt, "then you would for sure be getting more tourism and more investment, and for sure more cooperation. It might be slow at first, but it will pick up."***

Confundir la "estabilidad" con la eliminación de los derechos humanos y señalar que con el empleo autoritario de la fuerza "volverá el turismo" es una gran perversión, aunque fuera cierto. La víctima volvería a ser el pueblo egipcio que sería reprimido en sus derechos en nombre de una tranquilidad, de una "paz turística". El atentado de ayer con varios muertos en El Cairo nos recuerda que eso puede ser un goteo continuo que eche al traste la idea de la "estabilidad" artificial.
Al margen de los motivos, sean cuales sean, no podemos menos que alegrarnos por la liberación de estos activistas que siguen combatiendo por sus principios porque ellos son parte del futuro de un Egipto posible, basado en una democracia respetuosa de los derechos humanos. No aspiran a menos. Los valoren o no, está luchando por el futuro de todos.



* "Egyptian activist Mahienour El-Masry to be released after sentence suspended" Ahram Online 21/09/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/111319/Egypt/Politics-/Egyptian-activist-Mahienour-ElMasry-to-be-released.aspx
** "The truth about the judiciary" Ahram Weekly 18/09/2014 http://weekly.ahram.org.eg/News/7261/21/The-truth-about-the-judiciary.aspx

*** "President El-Sisi is consolidating his regime, say Western diplomats" Ahram Online 21/09/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/111245/Egypt/Politics-/President-ElSisi-is-consolidating-his-regime,-say-.aspx