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miércoles, 21 de febrero de 2018

El quinto consejo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En enero de 2016, el periodista y eventual cineasta Mohamed Abdel Kareem publicó en Daily News Egypt (antes de que fuera "amansado" por sus nuevos compradores) un artículo con el título "4 tips to keep your TV programme running in Egypt". Con ironía, centrándose en casos ocurridos en los medios egipcios, donde todo es posible, daba cuatro consejos: 1) que nada te importe (Do not care); 2) corta la emisión (Cut broadcasting); 3) di lo que te dé la gana (Say whatever you want to say); y 4) recurre a las amenazas (Resort to threats). Los cuatro consejos siguen siendo válidos siempre y cuando no critiques al régimen, que sería la condición necesaria para que los otros cuatro se pusieran en marcha.
Los medios siguen siendo una pieza esencial en el panorama político y social egipcio. No hay magnate que no ponga en marcha uno o se compre algunos para satisfacción propia y para la adulación del poder. ¿Qué mejor gesto que crear un medio para reafirmar públicamente la adhesión incondicional y denigrar a los enemigos? Entonces se cumplen los cuatro principios que Mohamed Abdel Kareem da para los programas de televisión y que son extensivos a otros medios.


Refiriéndose al primero de ellos, el que nada te importe, señalaba: "Do not care about anything; do not care about ethics, norms, or professionalism." Usaba para ilustrar este principio a la presentadora Reham Saeed, a la que llamamos la "presentadora patriótica" por su gusto por envolverse en la bandera nacional, ser una fan incondicional del régimen y haber arrojado comida desde un camión a refugiados sirios para grabarlos y que el pueblo egipcio se diera cuenta de la suerte de tener un firme defensor en el presidente Abdel Fatah al-Sisi, cuyas acciones habrían evitado estar igual que los sirios.
Sin embargo, el hecho por el que Kareem la recuerda es por otro incidente tratado también aquí: la invitación a su programa a una mujer que había sido acosada públicamente y abofeteada (las cámaras del centro comercial lo registraron) al resistirse al agresor. Reham Saeed se cebó en ella en pantalla acusándola mientras le registraban el teléfono móvil dejado en el camerino en busca de fotos que fueron sacadas durante el programa. Reham Saeed es, en efecto, uno de los niveles más bajos de profesionalidad localizables en Egipto entre las figuras mediáticas y sufrió el repudio de prácticamente todo el mundo. Pero el éxito tiene sus sacrificios.


Los otros tres consejos de Kareem tienen también nombres ilustres. "Cortar la emisión" es lo que hizo el productor Wael El-Ebrashi durante una entrevista con el ex candidato nasserista a la presidencia Hamdeen Sabahy. Es más "elegante" cortar la electricidad que cortar al que habla directamente. Como ejemplo de "di lo que te dé la gana" se nos propone a otro viejo conocido, el presentador Ahmed Moussa, que quiso hacer pasar unas imágenes de un video juego de combates aéreos por unos ataques de bombarderos rusos contra el Estado Islámico.
Finalmente, el consejo de las "amenazas" lo encarna Tawfiq Okasha, otro conocido, del que se explica: «He threatened Syrians residing in Egypt that Egyptians will destroy their houses, he threatened the Ministry of Interior with a scandal , and he threatened the owner of a competing channel that he and his team will hold a sit-in in front of their office.» Okasha ha tenido su asiento parlamentario y se destacó por negarse a jurar una constitución que consideraba positivamente la revolución del 25 de enero de 2011, fecha nefasta para él y contra la que ha trabajado estos años difamando y amenazando a todas las figuras que la apoyaron. Para él, no era más que una conspiración de judíos, islamistas y norteamericanos. Pero fue precisamente una entrevista en su casa, una invitación a cenar al embajador, lo que le hizo caer en desgracia. Algunos medios le llaman  el "Dr" Twafiq Okasha por el escándalo de su falsificación del título de doctor, que lucía ostentosamente. Demasiado protagonismo, mucha vanidad.


Cuando crees que se ha llegado a tocar fondo —y los cuatro consejos de Kareem parecían difíciles de superar— siempre hay algo que supera el récord aunque sea por unas milésimas. Lo ha hecho la presentadora patriótica, Reham Saeed, tal como nos cuentan, con el titular "Controversial TV presenter Reham Saeed imprisoned for 4 days", en Daily News Egypt:

East Cairo Prosecution Office, headed by Ibrahim Saleh, ordered the imprisonment of television presenter Reham Saeed, and other crew members of her show for four days pending investigations, for allegedly inciting the kidnapping of children in the process of preparing an episode of Saeed’s show.
The editor-in-chief, cameraman, and the producer of the television programme “Sabaya Al-Khair” have also been imprisoned along with Saeed for being involved in the case.
Saeed, who hosts Sabaya Al-Khair—aired on privately-owned Al-Nahar channel—wanted to present an episode about the abduction of children, so she and her crew agreed with a mediator to convince kidnappers to abduct two children in exchange for money, claiming that they would be sold to a family in an Arab country.
The TV presenter and her team are facing charges of human trafficking, involvement in kidnapping and selling two children, as well as broadcasting false news that disturbs social peace.
Security forces arrested the crew while closing the deal. The prosecution had previously ordered the detention of the programme producer and photographer for 15 days in relation to the case.
The TV presenter’s aim was to record the incident to air it on her show and discuss cases of child abduction. However, she was accused of following unethical means to tackle the issue, amid a lack of a legal permission to act in such manner.
During the investigation, Saeed denied any connection to the agreement, and said that she was not informed about the process but only knew of the topic, adding that her job is only to present an episode after discussing it with programme’s the editor. She also stressed that she had assisted Egyptian children through her show.  On the other hand, the producer of the show said that Saeed is both the presenter and editor of the show.
In late January, the family of the two children involved in the agreement reported their disappearance.
According to investigations, the producer agreed with the editor and the presenter to participate in the kidnapping to prove the existence of child abductions in Egypt.**


Como vemos, la presentadora y su equipo están abonados al primer consejo, "haz lo que te dé la gana". Secuestrar niños para demostrar que existe el secuestro de niños puede parecer de una simpleza monstruosa, pero es que es esa la clave del asunto, su obviedad por encima de cualquier principio.
Como en los demás campos, si eliminas a los críticos, a los buenos profesionales, te queda... ¡Reham Saeed! Te quedan los falsos, los inmorales, los que pisotean todos los principios para conseguir lo que quieren. Todo por una audiencia.
Pero Reham Saeed es algo más. Es un producto de una sociedad que le es adicta. Todos los casos contados por Mohamed Abdel Kareem son reales y reflejan lo que él expresa con ironía: el triunfo sobre las audiencias. Para triunfar hay que ser un inmoral, un bravucón intimidante y practicar la intolerancia. Eso es lo que se aplaude, lo que te lleva al éxito de público.
En los medios se refleja el "estado egipcio", por algo los usa para la difamación de los opositores y el mantenimiento de una falsa imagen patriótica, como Reham Saeed envuelta en su bandera nacional.
Lo hemos dicho muchas veces: en Egipto se ve lo mejor y lo peor de los medios. Quedan todavía periodistas que son capaces de arriesgarse a decir lo que ven y lo que piensan. Pero son cada vez menos. Se van o los echan cuando lo que dicen molesta al poder. Hemos visto el canto del presidente del parlamento egipcio estos días culpando a la "libertad de expresión" y a la "democracia" de ser los causantes del caos en Egipto. No lo ha dicho un aspirante a político, sino una de las máximas autoridades del país, todo un presidente del parlamento. Pero el parlamento es también otro espejo del régimen.


Los medios son comprados por los magnates para situarse en buenas posiciones dentro del régimen. Se compra el apoyo a al-Sisi y se le asegura fidelidad mediática. Medios críticos han sido comprados y han despedido a sus presentadores pasadas algunas horas. No se quieren críticas, solo sumisión. La preocupación por los medios es grande porque estos son los que establecen la imagen  exterior.
Hace apenas unos días, los miembros de la oposición democrática, tras pedir la abstención en la farsa electoral, demandaban sitio en los medios:

Head of Egypt’s Reform and Development Party Mohammed Anwar al-Sadat called on television hosts and owners of satellite TV channels to receive members of Egypt’s political opposition – which incorporates politicians, writers, and intellectuals – to express their opinions on the policies of the ruling regime.
Sadat rejected the oppression of opposition voices within Egypt and its media in a statement released on Thursday, as he clarified that foreign-based TV channels like Qatari-owned Al-Jazeera have become the only platform for the free expression of opinion.
“We must realize that whenever the state shuts down [media] outlets against those voices, they [the voices] will unwillingly appear or make phone calls on channels such Al-Jazeera and other TV channels, and release statements to foreign news websites,” Sadat said.
Sadat said that the state must at least allow for the freedom of opinion through different media outlets as a means for the political opposition to express their opinions in a patriotic manner which maintains public interest, and to leave the audience to form their views.
Sadat went on to ask, “Has the time not yet come to know what urges anti-Muslim Brotherhood politicians and intellectuals to resort to the MB-media platforms and outlets?”***


 Pero ¿quién se va a arriesgar a dar voz a la oposición en un régimen como el egipcio, que va cerrando puertas a todos los críticos, que no admite la más mínima discrepancia? La detención de Abdel Moniem Aboul-Fotouh se ha producido tras una entrevista en Londres en el canal de televisión qatari Al-Jazeera. Las noticias de ayer nos dan cuenta de su inclusión en la lista de "terroristas". Como se ha declarado a Qatar un estado que apoya al terrorismo, la entrevista se considera un acto contra Egipto:

South Cairo Criminal Court ruled on Tuesday to place head of the Strong Egypt Party Abdel Moniem Aboul-Fotouh, along with 15 others, on a terrorism list, state news agency MENA reported.
The opposition figure was arrested on Wednesday night on charges of being affiliated with Egypt’s outlawed Muslim Brotherhood (MB) group.
The arrest came shortly after a statement submitted on February 12 by lawyer Samir Sabry to the Public Prosecution against Aboul-Fotouh, who allegedly voiced harsh criticism against the current regime during an interview with the Qatari-owned Al-Jazeera TV channel. Sabry accused Aboul-Fotouh of intending to disseminate false news and severely censuring Egyptian President Abdel Fattah al-Sisi.****


Una vez considerado "terrorista", su partido pasa a ser una organización dirigida por un terrorista, por lo que otra parte de la prensa se pregunta ya sobre su disolución. Khaled Ali fue atendido por el diario El Mundo, pero no tenía el valor simbólico que la cadena qatarí, de la que Egipto pidió el cierre inmediato, algo que evidentemente no se produjo. Pero la petición revela mucho sobre lo que importa al régimen. Por eso falla una y otra vez, agravando cada vez más la percepción internacional, justo el efecto contrario al deseado: cuanto más intente silenciar a medios y opositores, más atención mediática y política atraerá.
La oposición reclama espacio en los medios, pero los medios no están abiertos a todos, sino que se limitan a repetir las consignas del poder. Reflejan el aumento de descubrimientos arqueológicos, las inauguraciones de al-Sisi, lo que ocurrirá en el futuro —si Dios quiere—, la eficacia militar y la maldad de todos los demás. Los que quieren ejercer la crítica miden sus palabras al milímetro o importan las noticias de agencias tratando de mostrar un cierto distanciamiento preventivo.
La historia de Reham Saeed, secuestrando niños para poder meter en el cuerpo más miedo a los egipcios del que ya tienen, tiene algo de fábula ejemplar. Habrá que esperar a que la incombustible y patriótica vuelva a atacar (seguro que lo hará).
El quinto consejo sigue funcionando. Alejando al buen periodismo, impidiéndole ejercer su labor crítica, impidiendo el acceso a los medios a la oposición democrática, lo que quedan son los Saeed, los Okasha y demás aduladores del poder, perros de presa mediáticos que se lanzan contra los opositores o buscan la notoriedad y el éxito por encima de cualquier principio. Si se silencia a todos, solo quedan estas voces.



* "4 tips to keep your TV programme running in Egypt" Daily News Egypt
12/01/2016 https://dailynewsegypt.com/2016/01/12/4-tips-to-keep-your-tv-programme-running-in-egypt/
** "Controversial TV presenter Reham Saeed imprisoned for 4 days" Daily News Egypt 20/02/2018  https://dailynewsegypt.com/2018/02/20/controversial-tv-presenter-reham-saeed-imprisoned-4-days/
*** "Sadat calls on Egyptian media platforms to give voice to political opposition" Egypt Independent 16/02/2018  http://www.egyptindependent.com/sadat-calls-on-egyptian-media-platforms-to-give-voice-to-political-opposition/
**** "Opposition figure Abdel Moniem Aboul-Fotouh placed on terrorism list" Egypt Independent 20/02/2018 http://www.egyptindependent.com/opposition-figure-abdel-moniem-aboul-fotouh-placed-on-terrorism-list/


martes, 25 de agosto de 2015

El chico al que no le gustaba la tortura

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El único delito de Mahmoud Mohamed Hussein fue ir a celebrar el tercer aniversario de la revolución a la Plaza de Tahrir con una camiseta con la inscripción "Un país sin tortura". A alguien no debió gustarle esa visión de Egipto y fue detenido. Amnistía Internacional lo considera el preso de conciencia más joven. Mahmoud Mohamed Hussein tenía entonces dieciocho años y una sonrisa aniñada, que tampoco debió gustar. Hoy lleva 580 días en prisión, sin juicio, renovándole por periodos de 45 días la detención preventiva.
Daily News Egypt, que ha ido informando del proceso desde julio, resume la situación así:

The Cairo Criminal Court’s Judge, Nagy Shehata, renewed on Monday the detention period for Mahmoud Mohamed Hussein for another 45 days.
This adds to the 578 days Hussein has already spent in pre-trial detention, according to the Association of Freedom of Thought and Expression (AFTE), from which lawyer Mokhtar Mounir is handling the case.
Hussein, 19, also known as the “anti-torture T-shirt” teenager, is, according to the Arabic Network of Human Rights Information (ANHRI), the “youngest Arab prisoner of conscience”.
Hussein, along with a companion named Islam Talaat, who is the sole other defendant in the case, is facing charges of protesting on the third anniversary of the 25 January Revolution in 2014. They were arrested at a security checkpoint whilst on their way home, on the basis of the t-shirt Hussein was wearing, and a scarf on which “25 January Revolution” was printed.
In addition to having spent a considerable amount of time awaiting the trial’s commencement, Hussein’s detention has been continuously and automatically renewed, usually without him appearing before court.*


Son los efectos de esas leyes tan necesarias para llevar a Egipto hacia la "democracia" y protegerla del terrorismo, según la versión oficial. La preocupación desde que se puso en marcha la "ley antiprotesta" era precisamente esta, que sirviera para aplicarse arbitrariamente a cualquiera que "molestara" o simplemente te cayera mal al pasar.
El juez que ha firmado la ampliación del periodo de detención sin juicio es el tristemente célebre "Juez de la muerte", Nagy Shehata. Es ese juez tan eficaz que firma sin temor cientos de sentencias de muerte después de una sesión de apenas un par de horas de juicio. Paradojas egipcias: puedes estar meses o años sin que te juzguen para después resolver tu caso en apenas una hora.
Mahmoud Mohamed Hussein no es un "islamista". Se manifestaba contra la Hermandad y contra los militares. Él quería un país sin torturas, sin distinciones, y a alguien le debió parecer gracioso enviarlo a la cárcel a conocer de cerca lo que no le gustaba. No ha comparecido ante el juez en ninguna de las vistas —otra irregularidad más— y se encuentra en una de las peores prisiones de Egipto, donde las mejores tampoco son deseables.
Su hermano, Tarek, publicó en junio una carta en Open Democracy, reproducida por Amnistía Internacional:

Dear Mahmoud,
You’ve spent more than 500 days in jail, and my heart couldn’t be sadder at the injustice that you and so many others like you are facing.
Today, President Abdel Fattah al-Sisi completes his first year in office. Many of the promises he made have yet to be fulfilled. He has praised the youth of this country, yet so many of them are languishing in jail.
In a February address to the nation, the president said: “All innocent youth will be released from jail”. Today, I ask: “Well, what about my brother, who was arrested when he was just 18? He is in prison because he wore a T-shirt calling for a ‘nation without torture’ and a scarf celebrating the ‘25 January Revolution’. He has not been formally charged or tried for any offence. So why hasn’t he been released?”
For reasons not clear to us, you are no longer being brought to court for the hearings where the judge decides whether or not to renew your detention order.
Two weeks ago, I attended the court session with the lawyers in your defence team. But you were not there.**


Hace bien Tarek en recordarle al presidente la palabrería sobre la juventud. Con Mahmoud están encerrados muchos de los sueños de futuro del país y se vuelve a la verdadera casilla de salida que comenzó con la revolución. La segunda entrada de este blog, escrita con el primer estallido del 25 de enero de 2011, se titulaba precisamente "Mundos sin futuro" y hacía referencia a la frustración de una juventud que quería libertades para poder construir un mundo distinto al que veían a su alrededor. Mahmoud veía ese mundo como un mundo sin torturas, algo que se había practicado sistemáticamente en las cárceles y comisarías. El estallido de la revolución en Egipto se produce precisamente por la indignación causada por la muerte por tortura, en la más completa impunidad, del bloguero Khaled Said. Es el detonante. Una camiseta con la fecha del 25 de enero y el lema "Por un país sin torturas" es coherente histórica e ideológicamente. Y eso es lo que plantea la discontinuidad con el régimen surgido tras el 30 de junio y que ha llevado al poder de nuevo a los militares.

Si Mahmoud está en la cárcel más 580 días es en aplicación de un ley, la "antimanifestaciones". Se comprende el recelo ante la nueva ley aprobada, la "antiterrorismo", que motivó hace unos días el expresivo titular de Mada Masr: «License to kill? A look at the broad protections the new anti-terrorism law gives to the police » (21/08/2015). Leyes de este tipo solo son aceptables con un sistema policial y judicial con historial limpio, lo que no es el caso. Ante la inexistencia de un parlamento que pueda dar cobertura democrática y garantías de que hay alguien que "controla" a los que aplican la "ley", la única actitud posible es la de preguntarse lo mismo que la redacción de Mada Masr y con ella todos los activistas de los derechos humanos.


El caso de Mahmoud va más allá de lo que es la arbitrariedad policial y judicial. Deja al descubierto un mecanismo de represión digno de las peores dictaduras. Lo de Egipto va más allá de la guerra "sucia", su arbitrariedad y caos la convierte en una "guerra absurda", sin que nadie tenga responsabilidad sobre ella. Es ante todo una forma de intimidación social que lo único que suscita es rechazo, busca crear el miedo en la población. Mata o detiene primero y culpa después. Las denuncias de detenciones y "desapariciones" son constantes. Las familias rastrean, de comisaría en comisaría, para saber dónde están sus familiares a la espera de que alguien les dé alguna indicación. No todos tienen suerte.
Tarek, el hermano de Mahmoud, escribe:

I dread to think about your prison conditions. You’re being held in the Appeals Prison behind the Cairo Security Directorate – the same place where fellow activist Alaa Abdel Fattah was once detained. It’s known to be among the worst prisons. It’s only meant to be a temporary holding facility. Detainees on death row await their execution there.
You’re being kept with 44 other inmates in a cell that should hold half that number. The cell is full of insects. Getting an occasional glimpse of daylight is a bonus.
My only solace is that you are keeping your spirits up by improving your drawing skills and corresponding with other detained activists. I love the drawing you did for human rights lawyer Mahienour El-Massry, that other hero in a cage. You drew a laughing, smiling Donald Duck, a jovial character, like the Mahienour that we all love. It also reminds me of your spirit: playing football and having fun with your friends.

  
A drawing by Mahmoud Hussein of human rights lawyer Mahienour El-Massry, "that other hero in a cage"; a laughing, smiling Donald Duck, "a jovial character, like the Mahienour that we all love."

Our parents are heartbroken that instead of building your future, taking exams and finishing your education, your life is on hold in a dark cell. In the 17 months since your arrest, you have spent your 19th birthday in jail and missed our brother’s wedding. We missed you sorely.**


Sí, podrían estar construyendo un futuro para el país. Sin embargo, el camino elegido no llevará a un destino demasiado satisfactorio. En el mejor de los casos, el mantenimiento de un estado policial que tendrá que ir cubriendo sus huellas y volviéndose cada vez más arbitrario para no tener que justificar sus despropósitos. Hace dos años arrestaron a Mahmoud por llevar una camiseta en el aniversario de la revolución del 25 de enero. Este año han asesinado a Shaimaa al-Sabbagh, en plena calle, con total impunidad y descaro, llevando una corona de flores a las víctimas de la represión durante la Revolución.
Emociona ver el dibujo que el joven estudiante ha realizado para Mahienour El-Massry, la activista detenida, otro "héroe enjaulado": un pato Donald con el que se identifican como personaje y les sirve de emblema.


En el final de la carta se detalla el absurdo de las acusaciones arbitrarias que han mantenido en la cárcel más de año y medio, en las peores circunstancias al hermano:

On the day of your arrest, 25 January 2014, I went to a planned protest in the Maadi neighbourhood of Cairo, where we were hoping to demonstrate against former president Mohamed Morsi and his supporters, as well as against the current president. But the police broke us up before we could march.
I was arrested that day and taken to the prison at Maadi police station. I was held there for 74 days, charged with taking part in an illegal protest and with being a member of the banned Muslim Brotherhood movement, to which Morsi belongs. Ironic, isn’t it? On appeal, I was acquitted. 
It was on the day of my arrest that I found out that you too had been imprisoned. Knowing that your younger brother has been arrested and tortured is one of the worst feelings in the world.
You were arrested at the Marg police checkpoint, as you were going home on a minibus. That very day, you were brought before National Security officers in the police station for interrogation.**

Egipto está pagando con creces el mantenimiento del sistema de represión que se construyó durante los 30 años de Hosni Mubarak. La revolución fallida solo sirvió para demostrar algo importante, que había deseo de cambio y que se repudiaban los métodos seguidos para mantener al país en "orden". La diferencia hoy no está en la Policía, que sigue haciendo lo mismo, sino en la indiferencia de muchos ciudadanos que prefieren mirar para otro lado. Durante 30 años la mayoría se limitó a hacer correr los chistes sobre Mubarak. Luego salieron a la calle algunos de ellos hasta que se decidió volver a salir a la calle para respaldar la limpieza de militares y fuerzas de seguridad. Cirugía sin anestesia.


Nada ha cambiado, solo que ahora muchos besan la imagen de su presidente y escuchan su amor por la juventud y la revolución, incluso por una democracia inexistente. La excusa de la Hermandad y el terrorismo ha sido suficiente para demostrar que se puede vivir medianamente tranquilo si se mira para otro lado y se evitan los problemas. Es la ley de la supervivencia y el autoengaño.
Frente a esto no se quiere escuchar los testimonios de los que están encerrados por dar la cara por los derechos de todos los egipcios, los que están de acuerdo y los que no. Pero es bueno mirar de frente y recordar para saber cuál es el precio que está constando el que algunos vivan más tranquilos:

You were blindfolded and your hands were cuffed behind your back. The officer wanted to dictate the “confession” to you and videotape it. You refused, of course, saying that you wouldn’t confess to crimes that you hadn’t committed. So they beat you, gave you electric shocks to the face, back, hands and testicles.
After four hours of this treatment, you told the National Security officer that you would “confess” to whatever they wanted, as long they stopped the torture.
The National Security officer videotaped you “confessing” to possessing explosives, belonging to a “terrorist” group, receiving money to demonstrate, and participating in an unauthorized protest. Our family saw the signs of torture when they visited you on the day you were investigated.
Dear brother, tomorrow you are due to appear in court in front of a judge, who may or not renew your detention. I hope that he hears our call and those of all who care about human rights in Egypt and releases you from prison.**


Así termina la carta de Tarek a su hermano, encerrado por llevar una camiseta en la que pedía un país sin tortura, por recordar que un día de enero, unos cuantos egipcios salieron a la calle a decir que un joven había muerto torturado en Alejandría por denunciar que la policía traficaba con narcóticos, de lo que tenía pruebas gráficas. Las fotos que su hermano publicó del estado de su cadáver conmovieron a muchos pensando que se había traspasado el límite y no se podía ignorar que se había creado un monstruo en el aparato policial.
Ese monstruo ha resultado ser más grande y poderoso de lo que se pensaba. El temor que muchos deben tener a que salgan a la luz sus tropelías ha hecho que ese ministerio haya sido intocable. Los manifestantes de la revolución intentaron salvar miles de documentos de las llamas para que quedara la constancia de lo que había ocurrido durante décadas.


Egipto puede inaugurar canales, construir capitales y hacer cuantas obras públicas quiera. Pero de nada servirá ante los ojos de muchos egipcios y de los observadores internacionales mientras no se libere de esa policía que ha sido el instrumento de control del país en décadas.
La impunidad con la que ha trabajado y trabaja muestra que es la única herramienta que se posee para el control del estado. Ninguna otra circunstancia podrá acercar a Egipto hacia la democracia si el sistema acepta la tortura, la detención arbitraria, la desaparición, la muerte en las cárceles, como están denunciando todos los organismos internacionales. Al presidente solo le quedará poder ir a Rusia y a China, en donde nadie le preguntará por los derechos humanos y le recibirán con grandes muestras de cariño.
No. La Justicia no es ciega en Egipto. De eso trata el breve artículo publicado hoy en Egypt Independent por  Karima Kamal y titulado precisamente "Lady Justice takes off her blindfold". Se refiere al caso que comentábamos el otro día sobre el encarcelamiento del magnate y presentador de televisión, Tawfiq Okasha. Poseedor de su propia televisión, Okasha la ha utilizado como una herramienta a favor del Mubarak, contra la revolución, contra el gobierno de Morsi y la Hermandad y a favor del actual régimen. Pero un día se le ocurrió criticar al Ministro del Interior. Fue detenido por delitos —con condena— por los que a las autoridades egipcias no les parecía de "gravedad", entre ellos la condena por golpear a su ex esposa. Tras apenas un par de días detenido, Okasha ha sido liberado. Escribe la articulista:

The blindfolded Lady Justice is the symbol of equality before the law. So how come, Mr. Interior Minister, Mortada Mansour and Mostafa Bakry paid you a visit to mediate the release of Tawfiq Okasha for health reasons, although there is a sentence issued against him in favor of his ex-wife? Would anyone other than Okasha have had this privilege?
This is a circumvention of the law. This means some people are above the law with the blessings of the Interior Minister. The health reasons are but an excuse given to them, while it is denied to others who really need it. Does photojournalist Shawkan not need to be released for health reasons?
Okasha is neither the first nor last of those above the law for whom the Interior Ministry refrains from carrying out sentences, although the Constitution entrusts the Interior Minister with the application of the law.
Again, Okasha is neither the first nor last. For there are the immune members of parliament who think they are above the law, and there is Hisham Talaat Mostafa who also wants a release for health reasons.
How can the minister accept such mediation? Are we not all equal before the law. How about the youths who are serving sentences just for raising a banner in a demonstration?  
The worst thing is that this has become a normal practice, not a manifestation of corruption and a violation of the law. To hell then with the Constitution.
It looks like Lady Justice took off her blindfold.***


Esto ya no tiene nada que ver con el terrorismo ni la seguridad nacional. Es una demostración más de que la corrupción y el nepotismo, de que los poderosos pueden vivir en un plano distinto al de los demás.
Mientras Mahmoud Mohamed Hussein sigue en prisión camino de los 600 días por el simple hecho (nadie ha dicho todavía que haya cometido un delito) de llevar una camiseta contra la tortura, el magnate Okasha, el perro ladrador del gobierno, sale tras la visita de unos amigos al ministro. Tiene razón Karima Kamal. La Justicia ha dejado de ser "ciega" y, por ello, ha dejado de ser "justicia".
El presidente de la Asociación de Turismo de Egipto reclama estos días una gran campaña de marketing para promocionar las visitas al país. Es una muestra más de ese deseo de vivir en la ignorancia, como si no pasara nada. En la misma página en que se pide la campaña promocional, se da la noticia de otra nueva muerte de un detenido. La familia habla de tortura. El Ministro del Interior lo achaca a la ola de calor y a lo poco ventiladas que están las comisarías. Algo que no ocurre en los despachos.
El proverbio del día de Ahram Online dice: "It’s better to attend a funeral than arrange a marriage  امشي في جنازة ولا تمشى في جوازة" Ellos sabrán.

—No likes?
Sisi issues a new law to fight terrorism on the internet. (Andeel, Mada Masr 19/08/2015)

* "‘T-shirt detainee’ Mahmoud Hussein’s detention renewed"  Daily News Egypt 25/08/2015 http://www.dailynewsegypt.com/2015/08/24/t-shirt-detainee-mahmoud-husseins-detention-renewed/
** "Jailed over a T-shirt: freedom for Mahmoud Hussein" Amnesty International 12/06/2015 https://www.amnesty.org/en/latest/campaigns/2015/06/jailed-over-a-t-shirt-freedom-for-mahmoud-hussein/
*** "Lady Justice takes off her blindfold" Egypt Independent 21/08/2015 http://www.egyptindependent.com//opinion/lady-justice-takes-her-blindfold






jueves, 20 de agosto de 2015

El mal amo y el mal perro

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Egypt Independent trae hoy un ilustrativo artículo del conocido analista político Amr El-Shobaki, con el título "A slap on the wrist". Nos cuenta la reciente detención de Tawfiq Okasha, magnate de la televisión e incendiario presentador de un programa que utiliza como puente de mando para lanzar ataques contra quien este en su punto de mira. Es un ejemplo característico de millonario que se compra una televisión, Al-Faraeen (Los faraones) y la utiliza cada día. Fue detenido en la época de Morsi por manifestar sus deseos de verle muerto. Pidió la expulsión de la Universidad de Al-Aazhar de los estudiantes detenidos durante las revueltas. Recientemente amenazó con presentarse en casa de un dirigente de Hamás que tiene residencia en El Cairo y colgarlo él mismo, tal como dio cuenta la prensa. Es esa clase de tipo.
Amr El-Shobaki escribe lo siguiente sobre el caso:

The media usually attacks everyone, save for a few who are immune. And the Interior Ministry still keeps records that it uses when it sees fit, letting some get away with their crimes, while others only get a slap on the wrist.
Tawfiq Okasha, the talk show host, was supported by the government for years, making of him the champion of the June 30 revolution. He was even assigned bodyguards to protect him from the Brotherhood. He was at one point in time considered the defender of national security and the strategic interpreter of events taking place in the region. He was left to incite and even to charge with treason any and everyone with no regard whatsoever to the ethics of his profession.
But Okasha was arrested when he criticized the Interior Minister, despite the fact that others had criticized the ministry's senior officials before and had gotten away with it, with the ministry’s consent. He was arrested, not because he criticized the minister or practices by the ministry in an objective way, but because the minister withdrew his bodyguards.
And what did the minister do? He delved into the records of the Interior Ministry and found that there was a court ruling in favor of Okasha’s ex-wife that had not been carried out by the ministry. In other words, the ministry did not punish Okasha when he had done wrong to his wife, as that could be ignored, but it is punishing him now for lashing out at the minister because this is not to be tolerated.
Unfortunately, we have not learned anything from what happened in Egypt four years ago. Government institutions, particularly the Interior Ministry, have not changed. Nor have the political parties or the community. And the elite still favor their own interests over public interests.**


Creo que se entiende muy bien el caso con lo señalado por El-Shobaki. Mientras Okasha ha trabajado como un perro guardián del régimen, nadie le ha tocado un pelo. En el momento en el que ha criticado al ministro del Interior, se ha puesto en marcha la "independiente" maquinaria legal y ha ejecutado su detención por un caso de maltrato doméstico. Okasha ha llamado espías, ha insultado, ha pedido la cabeza de quien le ha apetecido. Pero el día que comienza su enfrentamiento con el ministro, se vuelve molesto. Y lo detienen.
Cuando detuvieron a Okasha durante el gobierno islamista, Mohamed Morsi se apresuró a decir que él no tenía nada que ver y que era partidario de la libertad de prensa. Curiosamente, es la respuesta que dan todos los gobernantes egipcios, sea cual sea su color u orientación cuando detienen periodistas. Se reconocen, además, respetuosos de la independencia de los jueces que ellos mismos promueven.


Okasha era un miembro del partido de Mubarak y un fiero crítico de la revolución del 25 de enero y de la Hermandad; defensor de la SCAF y del presidente. Está claro que le va la polémica y esta vez le ha tocado al ministro del Interior, que le parecerá demasiado "blando" para su gusto, como hombre duro que es.
Amr El-Shobaki termina su artículo con dos párrafos concluyentes:

No writer or media host should be punished for his political views. They have the right to oppose the January 25 revolution or think it was the greatest thing that happened in Egypt in modern times. None of them should be accused of treason or collusion.
Egypt will not advance one more step forward without maintaining a minimum level of moral and legal cohesion. Our future is in the rule of law and not in a state that takes revenge or applies the law according to its own whims. This will lead us to a situation worse that anyone could imagine.*


En el primero de ellos defiende el derecho a la discrepancia. La Revolución del 25 de enero, como recuerda, tenía como aspiración la libertad de expresión y eso implica la defensa del derecho a expresarse. Okasha lo ha ejercido siempre de forma virulenta y contra los revolucionarios y contra los islamistas. También lo ha hecho contra todo aquel que le ha apetecido. Es deleznable y su condena por pegar a su mujer lo dice casi todo de él, prepotente y chulesco. Pero hace bien El-Shobaki en decir que nadie debería ser detenido por sus expresiones, solo despreciado o contestado. Como perro, ha sido fiel a sus amos y ha ladrado contra muchos. Ahora los amos, que no le pasan una, le encierran. Hay que elegir mejor los amos, que no saben apreciar tanta fidelidad. No se imaginaba Twafiq Okasha que le acabarían pagando así los años de servicio fiel, de ladridos mediáticos constantes.


Mada Masr contaba que «Earlier this year, he had announced the closure of Al-Faraeen due to debts of LE11 million.»** Quizá el heroico presentador haya perdido parte de su poder. Y lo peor es que se ejemplificará con él que la ley no hace distinciones.
En el segundo párrafo, por encima de los casos concretos, El´Shobaki advierte lo que ocurrirá de seguir con este tipo de prácticas. Todo ello en la semana en la que el presidente aprobó por decreto la controvertida nueva ley antiterrorista una de cuyas principales zonas afectadas son los medios de comunicación.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha vuelto a regañar al planeta por no entender lo que ocurre en Egipto.




* "A slap on the wrist" Egypt Independent 19/08/2015 http://www.egyptindependent.com//opinion/slap-wrist
** "Update: Okasha arrested for outstanding court orders, not libel, says MOI" Mada Masr 14/08/2015 http://www.madamasr.com/news/update-okasha-arrested-outstanding-court-orders-not-libel-says-moi