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sábado, 15 de agosto de 2026

La desinformación creciente

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


La información y la desinformación (todo es información) son poderosas armas en la actualidad. Siempre lo ha sido, pero es su alcance el que determina su poder. Es un arma que actúa sobre las respuestas dadas, que trata de movernos en una dirección u otra, según su objetivo. Donde las bombas destruyen, la desinformación trata de cambiar nuestras opiniones cambiando nuestras creencias y conocimientos.  La desinformación trata de aparentar hechos, situaciones con el fin de ser creídas y hacernos actuar en un sentido determinado. El cambio no suele ser radical; parte de nuestra predisposición a creer algo, actúa las más de las veces como un refuerzo de aquello que creemos o de lo que dudamos.

Cuenta con un elemento importante: la redistribución de lo que nos convence, la estructura de redes. Una vez que se pone en marcha, es redistribuida aumentando su alcance y efecto. El número de repeticiones es un indicador indirecto del grado de convencimiento conseguido. Es alimento para el grupo que se va formando.

En RTVE.es, en su sección VerificaRTVE, es frecuente encontrarnos con este tipo de procesos desinformativos. Se trata de reducir su impacto y extensión señalando cuanto antes su carácter falso. Leemos el titular " No son incendios de iglesias provocados por "musulmanes", son vídeos descontextualizados para extender la islamofobia" en el artículo firmado por Carmen Hernaiz: 

Circulan en redes sociales vídeos de incendios en iglesias de España y Canadá junto a mensajes que los presentan como actuales y afirman que han sido provocados por "migrantes" y "musulmanes". Estas publicaciones forman parte de una narrativa desinformativa que busca extender la islamofobia. En VerificaRTVE recopilamos y desmentimos algunos ejemplos que hemos detectado en los últimos días.

El incendio de este convento en Cuenca no fue provocado por un "migrante africano"

Difunden en redes sociales un vídeo en el que se ve fuego en la portada de una iglesia y aseguran que ha sido un incendio provocado por un inmigrante en Cuenca. "Los ataques contra los cristianos continúan. Un migrante africano incendió una iglesia en Cuenca, España", dice en inglés un mensaje compartido más de 2.000 veces en X desde el 13 de agosto que adjunta la grabación. Es falso.

Es un incendio que se produjo en un convento en Cuenca en mayo de 2024. Una búsqueda inversa nos muestra la misma grabación compartida por la Cadena SER el 3 de mayo de 2024, que informaba del siniestro. Ese día, en el informativo territorial de Castilla-La Mancha de TVE (minuto 07:40), contamos que se produjo el fuego en la entrada de la iglesia de las Concepcionistas Franciscanas en la calle Puerta de Valencia en Cuenca (40.073921453132336, -2.1320035859476674). *

Es sin duda la facilidad para elaborar textos contrainformativos, la facilidad para distribuirlos lo que ha llevado a un aumento exponencial de este tipo de recursos. La referencia más clara es la lucha propagandística de la llamada "guerra fría", un fenómeno que hoy llamamos "guerra híbrida", aunque con prevención de señalar los contendientes. Sin embargo son más las diferencias que las similitudes. No tenemos dos grandes potencias enfrentándose en medios tradicionales, sino un espacio de sombras e influencias dentro del espacio virtual, un mundo sin fronteras y fragmentado en sectores de opinión reforzada desde lugares internos y externos.

Más que partidos, nos encontramos con sectores de opinión, con formas de ideologías pragmáticas, con grupos temáticos que trabajan sobre alineamientos claros. El ejemplo de la islamofobia es claro. En sí mismo no es un partido, pero es un factor de agrupamiento social, de alineación grupal.

Los partidos extremistas —incluido lo que llamamos trumpismo— se construyen sobre unas cuantas líneas temáticas claras y contundentes dividiendo el mundo en dos facciones: la religión, la nacionalidad y el género.

El mundo se divide en ateos y creyentes, en nacionales y extranjeros, en negacionistas e igualitaristas. El radicalismo necesita de "claridad" y lo consigue con estas líneas sobre las que actúa permanentemente.


Mucha de la desinformación circulante está promovida desde la ultraderecha, pero hay un factor que no hay que perder de vista: sus ramificaciones y los apoyos externos. La globalización mediática ha extendido las formas de actuación. A eso es a lo que se llama "guerras híbridas" sin demasiada precisión.

Muchas veces se busca una acción de respuesta directa, pero en la mayoría de los casos se trata de aumentar el caos, de generar enfrentamientos y confusión desde el exterior. ¿Qué interés tenía la Rusia de Putin en apoyar al Brexit? ¿Qué llevaba a Marine LePen a Moscú?

Los grupos locales o las personas con su propia agenda pueden usar esta desinformación para obtener sus propios resultados a corto, medio o largo plazo. El hecho es que pueden actuar en múltiples niveles.

efeverifica

Los que falsean informaciones, como las del caso señalado en VerificaRTVE, buscan la creación de un clima de violencia. No son casuales las declaraciones de un dirigente de VOX llamando a "cazar migrantes en Ceuta". Han hecho suya, como la otra cara del nacionalismo y de la religión, el odio al extranjero y al musulmán. Estos dos aspectos son los que generan la maldad. Las falsas noticias sobre destrucciones de iglesias y otras fórmulas buscan atraer adeptos a sus causas y las utilizan como "confirmación" de sus palabras, avisos, etc. Habrá quien desee saber si eso es verdad, pero muchos otros solo actuará como confirmación de lo que "ellos ya sabían".

El crecimiento de la "desinformación", "bulos", de todo tipo de falsedades es un mal con consecuencias. Avanza —como veíamos el otro día— generando descrédito a los propios medios, que se convierte en una fuerza de desmentido al calificarlos como mentiras y señalar su falso origen. La cifras del aumento del desinterés por los medios tradicionales y aferrarse a estas nueva formas de información, ya sean anónimas o de "influencers", son más que preocupantes.


El Periódico

Cuanto mayor sea la desinformación, más necesitamos de medios profesionales que garanticen algo que ya apenas sabemos: la verdad mayor o menor de lo que se nos cuenta. Nuestra conexión constante nos hace más débiles, más manipulables y no mejor informados. La propia política de "cierre" de los medios mediante diversas prácticas lo fomenta. La desinformación, en cambio, no decae, sino que crece.

El efecto sobre la política en diversos países es el mismo: el crecimiento de los votos radicales, el aumento de la violencia polarizada, más bulos circulando. Se alimentan de la desinformación, algo que parece imparable.

En ocasiones los medios caen en la tentación de radicalizarse para así asegurarse una audiencia. La debilidad les hace ser "generosos" en la transmisión de la desinformación. Esto es un peligro real.

Hay que agradecer el trabajo de las secciones de control de la información que, como VerificaRTVE, nos permiten eliminar gran parte de esa manipulación a la que se nos somete cada día. Hay ya campañas institucionales para combatir este mal que nos degrada a todos,

 Campaña Oberaxe (Observatorio español contra el racismo y la xenofobia):


https://www.inclusion.gob.es/web/oberaxe/w/como-hablar-con-personas-que-difunden-bulos-uno-de-los-materiales-disponibles-de-la-campana-frena.-verifica.-comparte

 * Carmen Hernaiz "No son incendios de iglesias provocados por "musulmanes", son vídeos descontextualizados para extender la islamofobia" RTVE.es / VerificaRTVE 14/08/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260814/no-incendios-iglesias-provocados-musulmanes-videos-descontextualizados-islamofobia/17191571.shtml

jueves, 16 de julio de 2026

El Mundial y las manipulaciones informativas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM) 

Los cambios tecnológicos traen cambios a la información y actúan sobre la sociedad en un sentido u otro. Tradicionalmente asumíamos que las noticias eran una versión de lo sucedido. La separación de la "opinión" era en realidad un intento de polarizar lo subjetivo frente a lo objetivo. Marcando una parte como opinión, el resto pasaban a ser los "hechos", una descripción más o menos "objetiva" de los hechos. Sobre esto se construía el edificio informativo y sus múltiples plantas y la forma en que se generaba la "opinión pública", es decir, una entidad maleable a través de la información.

Eso era el modelo clásico, ingenuo. Los datos se acumulaban para garantizar una mayor objetividad. A ello se añadían las imágenes fotográficas y en los medios audiovisuales las grabaciones de vídeos o sonoras. La "realidad" se le ofrecía a lectores y espectadores de los medios informativos. Pero eso era antes.

La llegada de nuevas posibilidades mediáticas no solo ha aumentado la difusión (redes) y la velocidad (instantaneidad de la información), la actualización constante, sino que han creado una tercera posibilidad entre la opinión y la noticia, los fakes, las falsedades que aparentan ser verdad, las mentiras influyentes.

La "influencia" pasa a ser el eje de la información frente a la ingenua "búsqueda de la verdad" que se suponía el motor de la actividad periodística. En realidad el giro de la teoría y la práctica constante han mostrado que la verdad no le importa a casi nadie y que es el influir lo que se considera el centro. Informar es tratar de modificar el comportamiento de otros. No en vano el término "influencer" se ha convertido en definitorio.

Cualquier información trata de obtener algo: una compra, una venta, un voto, una adhesión, un rechazo... Lo que antes se entendía y explicaba como una forma publicitaria, se ha extendido al conjunto y se ha hecho más compleja y sinuosa. Las costumbres y normas informativas que se preocupaban porque no se entremezclaran noticias y publicidad han quedado olvidadas y detrás de las noticias puede haber cualquier intención.

La mediatización del mundo ha convertido la actividad informativa en una forma de crear respuestas condicionadas. En Euronews, por ejemplo, se denuncia que tras muchos de los bulos y fakes hay móviles racistas que aprovechan la credulidad ante lo pasional de lo deportivo.

Hoy hay grandes explosiones informativas, acontecimientos diseñados para formas de consumo masivo. Esto implica la proliferación de la desinformación. Hay objetivos que se cumplen informando mientras que otros, por el contrario, se cumplen desinformando. A la estrategia informativa se le suma la desinformativa, que pasa a formar parte de las políticas de los países, las empresas, los partidos. Cualquier acontecimiento que atraiga la atención es la masa moldeable para crear corrientes o contracorrientes.

Los medios informan y tratan de luchar contra la desinformación y ya no se fían de mucho que les llega para convertirlos en desinformadores propagando bulos. Para defenderse ellos y defender a sus lectores, necesitan crear secciones de verificación. Uno de los más activos en España es el VerificaRTVE que citamos en ocasiones, una auténtica herramienta de medir la desinformación.

Cuanto más interés suscita una noticia (atención) más fácil es que atraiga mucha más gente, por lo que la eficacia del engaño será mayor. El Mundial de Fútbol es un ejemplo claro de ello. En la sección de RTVE indicada vemos hoy cómo se ha desinformado en esta cuestión con intereses diversos.

En la primera de las noticias del verifica se titula "Mundial 2026: Vídeos descontextualizados de disturbios en las calles de París tras la eliminación de Francia" y se señala que:

Tras la victoria de España ante Francia en semifinales del Mundial 2026 en Dallas (Estados Unidos) y el pase a la final de 'La Roja', en redes sociales se han difundido vídeos descontextualizados que se presentan como si mostrasen disturbios en París tras la eliminación del conjunto galo. En VerificaRTVE recopilamos y desmontamos algunos de ellos.  

Este vídeo muestra disturbios en París tras la victoria del PSG en Champions

Se ha difundido en redes sociales un vídeo de 37 segundos en el que observamos bicicletas ardiendo en medio de una carretera mientras una multitud de personas corre. "URGENTE: París está en llamas en este momento, tras la derrota de Francia en las semifinales del Mundial contra España", leemos en un mensaje compartido más de 3.000 veces en X desde el 15 de julio que adjunta la grabación. Es un bulo.* 

¿Quién tiene interés en afirmar (mostrado falsamente) que hay disturbios en las calles parisinas si no los hay? Este es el tipo de preguntas que no se hacen, pero que todos pensamos. El énfasis se pone en la deconstrucción técnica de la falsa imágenes, lo que la anula como "noticia", pero no se entra en lo más complejo.

Muchas de estas operaciones de falsificación responden al deseo narcisista de sentirse superior, de controlar y manipular masivamente. Pero otras muchas responden a intereses de países, empresas o partidos, para los que se producen estos falsos materiales. Interesa la creación de conflictos, generar enfrentamientos, etc.

Otra de las noticias que nos hablan de manipulación se refiera el jugador argentino Lionel Messi:

Difunden en redes sociales un vídeo que muestra al jugador argentino Lionel Messi simulando una falta en un partido del Mundial de 2026. Es falso, es un contenido generado con inteligencia artificial (IA). Lo hemos detectado a través de varias herramientas y un análisis visual revela inconsistencias propias de la IA en la grabación. Este contenido falso se difunde después de que el suizo Breel Embolo fuese expulsado tras una simulación en el partido de cuartos de final contra Argentina. 

El vídeo de 12 segundos, publicado en X el 12 de julio y compartido más de 15.000 veces, muestra al delantero del Argentina, Lionel Messi, simulando una caída ante un rival. En el mensaje, escrito en árabe, que adjunta la grabación leemos: "¿Acaso nadie sabe por qué aquí el árbitro no revisa la obra de teatro de Messi y lo castiga con una tarjeta amarilla? La FIFA ha convertido el caso Negreira en algo ridículo con lo que está pasando en la Copa del Mundo". Detectamos otra publicación de Facebook que difunde este vídeo y lo sitúa en el partido de cuartos de final entre Argentina y Suiza: "¡El jugador de Suiza fue EXPULSADO por simulación! ¡Minutos antes, Messi hizo eso y no recibió ni tarjeta amarilla!".**


Uno de los efectos de la globalización y junto con ella la mediatización es la compresión de cómo se unen en la mente individual y colectiva los diferentes temas aparentemente separados. El fenómeno memorístico de la "asociación" es una de las claves de la manipulación informativa y consiste en "conectar" unos casos con otros.

Los conflictos con Argentina se derivan hacia opciones más asequibles por cotidianas. Un partido Argentina-Inglaterra se convierte en el eco de la Guerra de las Malvinas. Pero el detalle de que esté escrito en árabe nos lleva hacia otros acontecimientos.

Lo ocurrido en el partido de Argentina contra Egipto, en el que quedó eliminado el equipo del país árabe, ha hecho saltar los accesos a una entrada de este mismo blog, en 2016, titulada (Messi y Egipto o del malentendido a la mala fe https://pisandocharcosaguirre.blogspot.com/2016/03/messi-y-egipto-o-del-malentendido-la.html). En ella se trataba de la reacción desatada en Egipto por unas fotos de jugador argentino ante el Muro de las Lamentaciones que coincidió con la donación de unas botas suyas para ser subastadas para causas caritativas durante una entrevista en la televisión egipcia. La combinación de los dos elementos —rezo en el muro y la donación de las botas— generó una ola masiva de odio contra el jugador en Egipto. El hecho de que alguien recupere el odio hacia Messi aprovechando el Mundial es una muestra del funcionamiento y motivación de la generación de imágenes falsas. Basta la asociación, la conexión entre lo nuevo y lo viejo, para vender una derrota en el campo de juego como una conspiración judía.

En VerificaRTVE demuestran con claridad que los vídeos de Messi están manipulados, que son falsos. Eso no quita para que no sean "eficaces" para cumplir sus objetivos encadenados y crear un refuerzo del recuerdo negativo.

Las Facultades de Ciencias de la Información deberían crear nuevos perfiles profesionales con el objetivo de aclarar los casos crecientes de desinformación. La profesión de la comunicación se está definiendo a través de tres perfiles básicos: el informador, el desinformador y el contra desinformador. 

Esta Sociedad de la Información no solo ha aumentado el volumen informativo, sino también el del fraude desinformativo que crece de forma desaforada frente al primero, el que busca acercar lo ocurrido a sus receptores. Pero hoy la gente acude a las Facultades de CC. de la Información con motivaciones muy diversas, no todas orientadas por una ética de la comunicación o un deseo de que el público esté mejor informado. 

El protagonismo actual de la comunicación atrae por causas diferentes. La expansión de la comunicación más allá de los límites profesionales tampoco ayuda mucho en este escenario. Las noticias de fakes realizados por menores son un aviso tardío.

Hoy, eso que llaman "guerra híbrida" incluye como una de sus armas básicas la desinformación. En España se han señalado en muchas ocasiones las manipulaciones informativas desde el exterior para crear desestabilidad y un clima de enfrentamiento social. No somos los únicos. Antes había unos focos claros de desinformación; ahora, la cuestión se ha ampliado y la mentira, el bulo, la manipulación de vídeos y fotos, de la palabra, forman ya parte de la "nueva normalidad" nacional e internacional. 

 

* Carmen Hernaiz "Mundial 2026: Vídeos descontextualizados de disturbios en las calles de París tras la eliminación de Francia" VerificaRTVE 15/07/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260715/mundial-2026-videos-descontextualizados-disturbios-paris/17157767.shtml

** Montserrat Rigalt "No es Messi simulando una falta en un partido del Mundial 2026, es un vídeo creado con IA" VerificaRTVE 15/07/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260715/messi-simulando-falta-mundial-2026-video-ia/17157894.shtml



miércoles, 3 de junio de 2026

Bulos y violencia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Parece que nos estamos acostumbrando a los incidentes como los ocurridos, por segundo año, tras la victoria del PSG en la Champions. Celebrar se ha vuelto sinónimo de grandes destrozos y muertos, uno este año.

Pero es importante no solo el tamaño de los disturbios o las muertes producidas, sino lo que se pretende crear con ellos. Es decir, las celebraciones no son más que un pretexto para generar más revueltas y de mayor gravedad. Forman parte de una guerra tóxica.

Los objetivos parecen claros: desinformación y provocación para generar violencia. Se nos explica en el texto de VerificaRTVE comentando los hechos y la desinformación usada: 

"La Torre Eiffel está ardiendo", leemos en un mensaje de X del 31 de mayo y compartido más de 3.000 veces. "París está ardiendo. Miles de Mohammads están en la calle. Están convirtiendo Francia en su lugar natal como Siria, Pakistán, Yemen, Sudán.. Están gritando Allah-hu-Akbar (sic)", añaden en el mensaje, que comparte un vídeo en el que se ve la Torre Eiffel envuelta en un humo negro. El vídeo es real, pero la Torre Eiffel no ha ardido, es un bulo.

[...] Muchos de los mensajes falsos que han circulado en redes sociales relacionan falsamente los episodios violentos con personas migrantes. En VerificaRTVE ya te hemos explicado que presentar a todos los extranjeros como delincuentes forma parte de una narrativa desinformativa que deshumaniza a estas personas y que busca extender el discurso de odio racista. En España, sucedió con la agresión a un hombre en Torre Pacheco y con el asesinato de un menor en Mocejón (Toledo).* 

Lo dramático es que se hace por dos motivos: el primero es desinformar y el segundo la redirección de la violencia que les funciona en mayor o menor medida. Cada vez que se provoca un incidente este se convierte en el inicio de una serie de desinformaciones en las redes sociales donde son aceptados por muchos que desean aceptarlos, darlos por buenos.

El racismo alimenta al racismo, no hace falta más. Las redes sociales están transformando nuestra convivencia. El clima de polarización, con una serie de factores centrales, como la xenofobia, el sexismo, etc., es creciente y necesita de la crispación, da igual que se base en bulos y mentiras descaradas, que se usen imágenes de otros lugares y momentos. Al incorporarse a lo que está ocurriendo, se vuelve explosivo, en alimento de las reacciones violentas.

Esos mensajes muestran una forma de acción política, una forma de guerra social subterránea que emerge a la superficie en estos acontecimientos. Prenden sobre todo entre los jóvenes, lo que no significa que sean ellos los que los comienzan. Esto es cuestión de detalle y lo relevante es su intención y la gravedad de los resultados obtenidos. Hay un peligro añadido: la conversión en ritual.

Que hayan sido dos años consecutivos lo que han dado lugar a estos enfrentamientos, destrozos, saqueos, etc. nos muestra que no sabemos cómo frenar este tipo de violencia. Es una herramienta poderosa para generar conflictos que se retroalimentan.  Uno lleva al otro y se repiten cada vez con menos problema, más fácilmente. Cada vez se aceptan elementos más burdos porque solo tienen sentido como el pistoletazo de salida de la violencia. ¿Por qué no aceptar que la Torre está ardiendo y que son los inmigrantes son los que están destruyendo los símbolos patrios? Se acepta porque se quiere aceptar, por eso no necesitan de demasiada lógica, ni demasiadas pruebas. Funcionan.

Hace ya tiempo que asistimos a esta barbarie organizada y deseada. Se juntan la manipulación y los que desean ser manipulados. Los argumentos están ya en el cerebro de las personas, basta con articularlos con imágenes y noticias.

¿No hay forma de controlar a estos provocadores, a estos que buscan los disturbios en muchos tipos de concentraciones, como las deportivas? Estamos pagando la polarización también en el deporte, su necesidad de ser conflictivo para poder atraer la atención, que es el centro de todo. Sin ella, nada funciona.

Hemos creado unas herramientas que dan facilidades a este tipo de usos violentos. Son las fuerzas de la provocación, las que llevan a la xenofobia, al racismo, a los crímenes de género, etc. las que se han hecho con su control. Como es un gran negocio, nadie toca esas herramientas y se usan para la guerra política.  Hay noticias desde hace años en este sentido, en el origen exterior para crear situaciones de conflicto. Unas vienen de fuera, pero muchas otras lo hacen desde dentro, organizadas para crear caos y descontento.

Vivimos en tiempos complejos y con un crecimiento de la manipulación y la violencia. Hay que verificarlo todo por la cantidad de desinformación que nos rodea. Esto crece porque les funciona.

 

* Sara García Lamelas, Paula Mayoral Muñoz y Mari Pérez Galindo "Bulos y desinformación sobre los disturbios en París tras la victoria del PSG en la Champions" VerificaRTVE / RTVE.es 1/06/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260601/bulos-desinformacion-disturbios-paris-victoria-psg-champions/17095035.shtml

domingo, 8 de febrero de 2026

De los despidos en The Washington Post a los medios egipcios

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En RTVE.es nos dan amplia información sobre una crisis periodística, la de The Washington Post, toda una institución dentro del periodismo norteamericano y también mundial. Recordemos que el caso "Watergate", que acabó derribando la presidencia de Richard Nixon en el periodo 1972-1974, se gestó desde las investigaciones de los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein, pertenecientes a la plantilla de The Washington Post.

Pero mucho ha cambiado el papel y la forma de verse a sí misma de la Prensa. El triunfo final de las tesis instrumentalistas, por llamarlas así, aleja a los medios de la otra posibilidad: estar al servicio de la ciudadanía, una labor de vigilancia y explicación que asegure que los ciudadanos tienen una información objetiva y capaz de orientar sus decisiones.



Pero en un mundo que lleva a la presidencia al rey de las "fake news", que considera "antiamericanas" las críticas, etc., es difícil sobrevivir, por lo que se invierten los resultados y los medios son más poderosos en la medida en que se acercan al poder y concebidos como empresas cuya única obligación es conseguir beneficios. Lo que tengan que hacer para conseguirlos comienza a importar poco.

El artículo analiza los entramados de motivos por los que The Washington Post se deshace de una parte importante de su plantilla. Aunque es la dimisión de su director ejecutivo lo que llega a los titulares, el centro está en otro lugar:


El director financiero del periódico, Jeff D’Onofrio, será el editor y director ejecutivo interino. Se incorporó al Post en junio tras pasar por Google, Yahoo y otras empresas. En un mensaje al personal, señaló que los datos de los lectores guiarán las decisiones estratégicas del diario.

Los sindicatos del Post celebraron la salida de Lewis, afirmando que era necesaria y acusándole de haber intentado destruir una institución periodística histórica. Exigieron a Jeff Bezos, propietario del periódico desde 2013, que revierta los despidos o venda el diario a alguien dispuesto a invertir en su futuro. Bezos calificó el relevo en la dirección como una oportunidad extraordinaria para el periódico.

La marcha de Lewis se produce pocos días después de que el Post recortara aproximadamente un tercio de su plantilla, afectando a todos los departamentos. Fue criticado por no estar presente durante los despidos, que el exdirector ejecutivo Marty Baron describió como uno de los días más oscuros en la historia del periódico.*



Ya hay dos mensajes claros en el primer párrafo citado. Uno es la experiencia del recién incorporado a la dirección, Google y Yahoo, es decir las grandes empresas tecnológicas, las redes sociales, algo que no es precisamente el perfil para un periódico salvo que se valore su experiencia en ellas como lo que necesita un periódico. La otra es la idea perversa de que serán los lectores los que marquen la "dirección". Esta perversión informativa es la que permite manipular la información con la excusa del gusto o atracción. Por definición, el lector debe ser informado de lo que no sabe y es de su incumbencia. Las redes sociales parten del principio contrario: dan al lector o usuario lo que desea. Entendemos entonces que es la manipulación del deseo lo que prima. Te dan lo que quieres y las técnicas de manipulación te acercan o alejan, según los casos, de aquello que interesa a los nuevos medios con un enfoque basado en burbujas informativas y en atracciones triviales. Lo podemos ver con claridad en muchos medios nacionales e internacionales, que son capaces de inundarnos con informaciones intranscendentes, con personajillos elevado a la fama por las más increíbles trivialidades; son medios en los que los pasatiempos ascienden en la jerarquía informativa de la página, donde se crean crecientes secciones de mascotas mientras decrecen otras trascendentales para nuestra vida ciudadana.

El respaldo de las grandes tecnológicas al trumpismo es por la coincidencia estratégica que margina de las páginas todo aquello que se aleje de los intereses de los grandes grupos del llamado "capitalismo informativo".

En el mismo texto se nos explican los resultados de los despidos (llamados con el término eufemístico de "ajustes"):

 

La repercusión más crítica de este ajuste se ha centrado en los corresponsales que cubren conflictos bélicos y crisis internacionales. La periodista Lizzie Johnson, quien se encontraba en Ucrania de corresponsal, hizo público su despido a través de la plataforma de X: "Me acaban de despedir del Washington Post en plena guerra. No tengo palabras. Estoy devastada".

Según otros testimonios publicados en esta red social, el cese de Johnson no es un caso aislado. La jefa de la sede de El Cairo, Claire Parker, aseguró que había sido despedida junto con toda la plantilla de corresponsales en Oriente Medio por razones que no comprende: "Es difícil entender la lógica". También el corresponsal en Siria, Kareem Fahim, sentenció su salida tras años de cobertura de riesgo: "Un último viaje a Siria para el Washington Post que terminó con un despido".* 

Quizá no sea tan difícil comprender esa "lógica" en los despidos. Se trata de dejar fuera a los norteamericanos de dos centros informativos esenciales y en los que el trumpismo tiene especial interés en ejercer el control.

No es necesario siquiera que se realicen acciones informativas específicas, basta con hacer desaparecer los conflictos. El silencio, la invisibilidad, siempre han sido los mejores aliados de aquellos que tienen el poder y la voluntad de hacerse con el control de la sociedad. Los norteamericanos tienen desde ahora lo que supone ese recorte de corresponsales en zonas calientes, zonas en las que se ven envueltos directamente.

50 aniversario de Watergate en TWP

Esto no es la primera vez que ocurre. Este blog comenzó con la Primavera Árabe, especialmente en Egipto, donde tenía amigos y compañeros y existía una amplia prensa independiente en ingles. A través de ella se podía uno informar de lo que estaba ocurriendo críticamente; podías acceder a la situación y pensar sobre ello. La dictadura de Abdel Fattah al-Sisi lo cambio todo. No solo se dejó de ejercer la crítica (que pasó a considerarse como "anti egipcia", por lo que denunciar situaciones te podía llevar a la cárcel. Pronto los periódicos críticos fueron adquiridos por los empresarios poderosos y ofrecidos como "regalo", limpios de críticas, al presidente. Los efectos no se hicieron esperar: los medios solo ponderaban los "éxitos" de Egipto y salía hacia el extranjero ofreciendo una imagen limpia, centrada sobre todo en la atracción del turismo. Como resultado es muy difícil saber qué pasa realmente en Egipto tras esa cortina de felicidad aparente.

Sin información solo es posible el distanciamiento. A veces son informaciones que hay que leer entre líneas o recurrir a fuentes directas de otros medios extranjeros, sí como esos corresponsales despedidos de Egipto y Oriente Medio. Despidiendo a sus corresponsales en la zona The Washington Post contribuye al silencio y manipula nuestra percepción de la zona.

Escribir críticamente sobre Egipto, algo que inicialmente mis amigos egipcios valoraban positivamente, pronto se convirtió en un "problema" para ellos que veían complicaciones en nuestra amistad. Dejaron de luchar por un Egipto más justo y se adaptaron al Egipto de castas y dinero, empezaron a mirar para otro lado.

Amnistía Internacional  3/05/2020

The Washington Post mira también hacia otro lado con el despido de sus corresponsales de esas dos zonas. ¿Qué sentido tiene abandonarlas? Por mucho que se nos hable de ajustes, viabilidad, etc. la realidad es que los medios sobreviven por su calidad informativa entendida como una conexión con los problemas reales. Lo demás es negocio y claudicación.

El ejemplo de Egipto no tiene más intención que avisar sobre un desastre político que ya conocemos: el aumento de un populismo mezcla de fanatismo y trivialidad. Esto es lo que teorizan unos y practican otros para hacerse con el control político, económico y social.

Tenemos cada vez más unas sociedades bombardeadas por los medios y redes, pero con un desconocimiento creciente de lo que pasa a nuestra alrededor; es la perfección de la manipulación. Más información, menos conocimiento.

Muchas redacciones se sublevan ante estas perspectivas. La respuesta son los despidos renombrados como "ajustes" necesarios y una forma de poner el medio al "servicio" de los ciudadanos. Nada más falso. 

 

* "Dimite el director ejecutivo del Washington Post tras centenares de despidos" RTVE.es(Agencias 8/02/2025 https://www.rtve.es/noticias/20260208/dimite-director-ejecutivo-del-washington-post-tras-centenares-despidos/16928480.shtml

sábado, 13 de septiembre de 2025

El tiempo de la desinformación

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Indudablemente, el mundo de la información ha cambiado. La horizontalidad del ecosistema digital ha reorientado las relaciones entre lo que es percibido como un "hecho", las informaciones que lo representan y comunican, las relaciones con el público que lo recibe y su respuesta. A esto hay que añadir lo que llamamos bulos, "fake news", que forman ya  una parte importante de ecosistema y lo que podemos llamar el par "verificación/desmentido". Hoy no podemos prescindir de cualquiera de estas partes interrelacionadas, lo que hace muy complejo y necesario el estudio de estas partes.

Siempre han existido los "bulos" y los "desmentidos", pero los primeros nunca han tenido tanta fuerza y ha sido por ello necesario intensificar los sistemas de verificación. Los medios que se lo pueden permitir económicamente por su prestigio en juego han tenido que correr mucho para crear un sistema de "defensa" eficaz y rápido para evitar que los bulos afecten a una parte importante de los receptores de noticias.

Las noticias y los bulos tienen un objetivo común, afectar a los destinatarios, aunque discrepan en los medios de hacerlo y en los fines últimos. Con una "sociedad de la información" ha crecido, imparable, otra paralela, la de la "desinformación". Lo paradójico es que la "desinformación" crece del éxito de la información. La misma tecnología y principios informativos sirven para promover la desinformación, por ello son los medios los primeros interesados en no ser tragados por la desinformación creciente. La desinformación, por su lado, necesita que la información le abra el camino, le muestra la línea de entrada de sus bulos. Se necesita de la "verosimilitud" para que la desinformación funcione, quien la recibe debe creerla, amparado en el deseo de que sea cierta. La información cambia nuestro estado de conocimientos; por contra, la desinformación busca cerrarlo mediante la intensificación de los prejuicios, nos da lo que queremos confirmar.

El asesinato de un disparo del ultraconservador Charlie Kirk, como era de esperar, ha suscitado ríos de información y de desinformación. Las noticias falsas buscan el aprovechamiento del hueco existente entre lo que haya podido ser confirmado por quienes investigan el caso y lo que queda por saber. Ese es el momento ideal para la desinformación.

De la idea de la "izquierda radical" lanzada por Donald Trump (fuente habitual de desinformación y bulos) a las afirmaciones que irónicamente el propio Kirk realizaba sobre los tiroteos realizados por personas "trans" hay un abanico de posibilidades desinformativas que se van adaptando y ampliando con el propio movimiento de los datos que van apareciendo.

En VerificaRTVE podemos leer sobre este caso:

Un usuario en X asegura: "La ATF/DHS informa que el asesino de Charlie Kirk es un activista trans". El mensaje continúa diciendo que el arma y la munición "tienen texto con lenguaje trans radical, similar al del asesino de Minnesota de hace 2 semanas". La publicación comparte un vídeo de un hombre hablando a cámara reproduciendo lo mismo que el mensaje y asegurando que las personas trans "tienen el cerebro completamente lavado". No hay pruebas que lo demuestren.

El Departamento de Seguridad Nacional no ha confirmado que la persona que ha asesinado a Kirk sea trans. El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha anunciado que el presunto asesino del activista ultraconservador Charlie Kirk ha sido detenido. Según dos fuentes cercanas a la investigación citadas por Reuters y medios locales, el atacante es Tyler Robinson, un joven de 22 años natural de Utah. El FBI le había identificado a partir de las imágenes captadas tras el atentado que acabó con su vida de un disparo en un mitin ante miles de personas en la Universidad de Utah Valley. En VerificaRTVE hemos hecho una búsqueda en medios internacionales con palabras clave ("tirador", "DHS", "trans") y no encontramos las declaraciones que se le atribuyen al Departamento de Seguridad Nacional sobre que esta persona sea trans.*

Recordemos que las últimas palabras de Kirk eran en respuesta a la pregunta sobre "tiradores trans", un elemento que la ultraderecha norteamericana suele introducir y magnificar en el caso de que se produzca algún caso. Cubre así su objetivo de atacar la diversidad sexual, como lo hace contra la inmigración, los judíos (a los que acusa de estar detrás de los movimientos liberales y antiamericanos), la igualdad para la mujer, etc.

Las noticias falsas sobre el "tirador trans" buscan reforzar los lazos radicales y ampliar el grupo captando a las personas que quieren creerlo. Frente a la afirmación rotunda sin pruebas, los mecanismos informativos solo pueden presentar la "ausencia de confirmación" o ese "no encontramos las declaraciones" que se muestran en el texto citado. La afirmación, aunque sea falsa, es más poderosa que la duda en los casos en los que el deseo de que sea cierta supone una fuerza adicional.

El nuevo escenario comunicativo muestra cómo esto favorece la radicalización y  la polarización de la sociedad. Es la ultraderecha la que crece y amplía sus intenciones de voto, que es el resultado de este crecimiento de la desinformación. Esto ocurre en los Estados Unidos y se extiende hacia países en los que se copia la fórmula desinformativa y hace llegar a los gobiernos a estos grupos que "hablan claro", que asignan los males a los otros y acaban contagiando el sistema.

La desinformación es una cuestión más de ética que de ideología, por lo que vemos cómo se amplía a otros grupos que ven en la radicalización, sea la que sea, el seguro de la llegada al poder. Crecen y parte de ese crecimiento se debe a la erosión que provocan en otros a los ojos de los votantes, cada vez más manipulados desde los partidos y los grupos sociales que estos crean —como el Tourning Point, la asociación creada por Charlie Kirk— para amparar al poder —en este caso, Donald Trump—.

El radicalismo genera una respuesta también radicalizada, que es lo que ha dicho la familia del detenido y acusado del crimen, que se había ido radicalizando. La ironía que muchos señalan de que en el momento de su asesinato Charlie Kirk estuviera defendiendo el uso de las armas aunque costara vidas cada año, es la demostración de cómo funciona este choque radical.

La paradoja en el caso Kirk es que su asesinato es la demostración de su "éxito" político y comunicativo: su radicalismo llamó al radicalismo contrario y su elección como "víctima" del asesinato se fabricó con su propia notoriedad. Magnificar su persona convirtiéndolo en la cumbre de los "valores" norteamericanos no puede ocultar eso.

Conocer hoy el mundo y efectos de la información y la desinformación es adentrarse en un sistema de alta complejidad, de efectos inesperados, de cambios impredecibles, pero que por otro lado pueden estallar en cualquier momento, aumentando las probabilidades del siguiente.

El aumento de las posibilidades tecnológicas, el anonimato, la instantaneidad, el mayor conocimiento de los mecanismos psicológicos y sociales, etc. hacen que cada vez sea más fácil actuar sobre los grupos sociales, perfilarlos y predisponerlos en una dirección. El énfasis se ha ido desplazando de la ciudadanía al líder, que es el objeto de seducción en el que se polariza la acción. El líder confirma y anticipa, dirige, acusa y adoctrina. Una política democrática hacia la ciudadanía debería evitar estas fórmulas comunicativas y de liderazgo. Pero no es lo que está ocurriendo. 

* VerificaRTVE "Asesinato de Charlie Kirk: de bulos sobre la identidad del autor a vídeos falsos de su huida" RTVE.es 12/09/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250912/desinformacion-asesinato-charlie-kirk-bulos/16727164.shtml

 

sábado, 19 de julio de 2025

La lista oscura

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Mientras aquí tenemos diversidad de escándalos, para todos los gustos y filiaciones, en Estados Unidos y otros frentes vinculados, como el británico, se centran preferentemente en un caso peculiar en la trayectoria de Donald Trump, su vinculación con el pedófilo Jeffrey. Epstein a través de una carta publicada en The Wall Street Journal. El otro caso que tiene a Trump en titulares es su intervención en la receta de la Coca-Cola. 

El caso de Trump contra el WSJ se va a convertir en la punta del iceberg de su lucha contra la prensa y por esos se encuentra en la cabecera de muchos medios que le comienzan a aplicar su mismo sistema de trabajo.

Durante estos años, el llamado caso Epstein se basaba en algo que le encanta a Trump, la insinuación. El propio Trump lo alentaba. Lo que no se sabía del caso Epstein, las personas importantes de la vida internacional, que eran clientes y amigos del suministrador de menores, se había convertido en una gigantesca suposición: la lista contenía nombres célebres, importantes en la vida pública, ya fuera en la política, la economía, el cine o la realeza. Epstein les habría suministrado lo que le pedían.

El caso de Epstein y su esposa se agrava y aumentan las suposiciones cuando se ahorca en la celda en la que cumplía condena. En los grupos que rodean a Trump y que absorben sus especulaciones surgen inmediatamente las teorías de la conspiración, la creencia en que Epstein no se ha suicidado, sino que le han "silenciado" para evitar que hable sobre su clientela, lo que podría constituirse en un enorme escándalo.

Una de las bazas electorales de Trump ha sido utilizar estas especulaciones prometiendo la "verdad" cuando llegara el poder. Pero lo que la administración Trump ha dado es muy pobre, dos folios en los que se confirma que la muerte fue suicidio y que no hay lista de clientes. Los que han estado haciendo de todo esto un eje de sus vidas y acción política, estallan: no les dicen la verdad.

En este clima, el WSJ publica una carta atribuida a Donald Trump felicitándole por su cumpleaños, un dibujo de una mujer desnuda y un mensaje en el que se habla de "secretos". No hacía falta más para la explosión de los grupos contra Trump y de Trump contra los medios.

En las ruedas de prensa Trump se queja abiertamente: "¿por qué me preguntáis por un caso viejo, por qué seguís preguntado por Epstein?", protesta. Trump pasa a ser víctima de sus propias formas y deja de poder controlar las preguntas mediáticas. Los medios y su público, sus propios grupos quieren saber. Y quieren saber de lo que él mismo utilizó para conseguir votos prometiendo la verdad "escandalosa" y "oculta" tras la que hacía creer a sus seguidores estaban sus rivales y enemigos políticos.

Toda esta "normalidad" que Trump intenta transmitir no resulta creíble para aquellos a los que se reforzado en sus creencias sobre el escándalo.

Hoy en los principales medios de Estados Unidos y Reino Unido, de The New York Times a la BBC, tienen a Trump y al difunto Epstein en portada, en sitio preferente de sus cabeceras. El presidente no logra redirigir su imagen hacia elementos controlables, sino que es llevado hacia una zona oscura en la que van saliendo las conexiones de aquella etapa de "amistad" con los Epstein.

Como era esperable en él, Trump ha reaccionado contra los medios, una vieja estrategia suya. Los medios están vendidos y controlados por los enemigos, es decir, los suyos y los de Estados Unidos, ya que él se ha erigido como apóstol salvador.

Pero esta vez, los medios cuentan con un inesperado aliado, los trumpistas convencidos por Trump de que tras el "silencio" sobre Epstein y la red de pedófilos se ocultan nombres famosos, incluido él mismo, tal como lo dejó en el aire Elon Musk, el amigo y aliado visto y no visto. Lo último que dejó caer, aunque después intentara desdecirse, fue que el mismísimo Trump estaba en esa lista oscura y que se estaban encargando de ocultarla para no perjudicarle. 

Ahora, sin embargo, ha cambiado: ha señalado que será máxima prioridad de su nuevo partido político el sacar a la luz la lista oscura de clientes.

Los medios, por su parte, seguirán dando salida a las noticias que hagan que pierda nervios y pleitos, alzando la bandera de la libertad de prensa e información. Si saben que Trump está tan "sensible" con este caso aprovecharán para meterle el dedo en el ojo.

No sabemos si la lista oscura existe o no, si existe o solo fue una invención malintencionada que ha tomado cuerpo en el reino intermedio de las fake news. Puede ser real o simplemente un bumerán que regresa a la cara de Trump tras hacer su vuelo de recorrido.

Todo esto tiene algo de fábula y mucho de ironía. Las insinuaciones que permitieron a Trump conseguir votos y hundir a sus rivales, se vuelven ahora contra él. Por mucho que lo intente, me temo que le van a marcar la legislatura como una piedra en el zapato. Cuanto más se enfade, esto será entendido como una confirmación de que hay algo que no quieren que salga a la luz. Es difícil librarte de esto si has enseñado tan bien a tus seguidores. 

 

miércoles, 16 de julio de 2025

El abismo al que nos empujan

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los políticos no aprenden. Los problemas no son problemas, sino ocasiones, oportunidades para atacar al otro. Desde esta perspectiva, todo es positivo si se le saca rendimiento político. Hasta el momento y según los datos de crecimiento, solo Vox lo está haciendo. Prende fuego, vende la madera quemada y se queda con el solar para construir su nueva casa. A Vox solo le pueden perjudicar sus propios excesos, que asuste a sus propios seguidores, a una parte de ellos, con su creciente radicalidad. Y esto seguirá así mientras que los demás partidos no se propongan soluciones conjuntas ya que esto no solo es político —en un sentido partidista— sino socio cultural en un sentido amplio.

La ultraderecha es antisistema y aprovecha lo caótico para reclamar su visión autoritaria del "orden". Su fin no es la convivencia y el diálogo social, sino evitarlo, hacer crecer la sensación de peligro, de miedo y de que ellos son la alternativa.

En estos días hemos asistido a cursillos acelerados de desinformación y manipulación, a intentos de arrastrar a la gente a la violencia callejera, que es una línea roja que si se traspasa es difícil alejarse de ella.

"La violencia es la solución", nos dicen los radicales ante lo que califican como "inacción" institucional. Sorprende escuchar que se va a expulsar de España a los ilegales y a "los que vienen a delinquir", como si estos lo llevaran escrito en la cara o en los genes. Es una mala copia de la xenofobia trumpista según la cual todos los que llega son "delincuentes" cuyo fin es la destrucción de los Estados Unidos, algo de lo que ha conseguido convencer a millones. Algunos toman sus armas y se dirigen a las fronteras a disparar a los que quieren cruzar. No tienen duda alguna; todos los que llegan son agresores, envidiosos, delincuentes. Que esto se diga en un país que ha presumido precisamente de su carácter migratorio, de su construcción por oleadas, no deja de ser revelador. El retroceso social es enorme y la nacionalidad estadounidense solo está garantizada en su bondad anglosajona. Sobre todos los demás caen sospechas y recelos.

¿Estamos llegando a esto en España? ¿Es la organización de la violencia, que los propios organizadores y convocantes llaman "cacería", su equivalente?

Sorprenden algunos debates en los medios sobre conceptos como "discursos de odio" y otros de este tipo. Como hizo Trump, los políticos juegan con las ambigüedades, tanto retóricas como semánticas. Tienen práctica en esto.

Pero lo que ellos dicen o parecen decir, aparece radicalizado y directo, transformado en llamadas a la acción, por organizaciones que se diluyen en las llamadas "redes sociales", en donde se marcan tres líneas. El anonimato y el contacto propio de las redes; La desinformación, falsificación de imágenes y textos y, finalmente, su organización internacional. Estas tres claves son esenciales para comprender el fenómeno que se está produciendo.

La cuestión del anonimato es una lucha de los gobiernos con unas redes que son esencialmente norteamericanas y cuyos propietarios están claramente del lado trumpistas. Han pasado los tiempos en que se retiraban los mensajes falsos de Trump. Hoy es otra cosas y forman parte del aparato norteamericano. No digo que se controle desde allí, pero sí que se tiene el control y la posibilidad de actuar en un sentido u otro. Intereses políticos y económicos pueden coincidir. Europa, por ejemplo, no ha desarrollado sus propias redes para dar una alternativa sus ciudadanos sobre dónde alojar sus cuentas. En cualquier momento puedes ser "censurado" en nombre de diversos principios que suelen concluir que criticar a Trump es malo.

La segunda cuestión la de la desinformación, los bulos, etc. plantean una cuestión que se liga con la primera, la del anonimato. La facilidad de difundir mensajes manipulados se apoya no solo en las facilidades tecnológicas para la falsificación sino en la seguridad de que los responsables quedan fuera por desconocerse quiénes son en muchas ocasiones.

Tecnología y desinformación están creando un universo documental falso, manipulado, que se basa en el refuerzo de los prejuicios, Se trata de reforzarlos, con lo que se gana en intensidad de las respuestas, ya sea reproduciendo las falsedades y haciéndolas llegar a otros, y se va consiguiendo que los receptores den el paso final a la acción violenta, que es la base práctica. Voto y violencia es la ecuación final perfecta.

El tercer elemento es la internalización, quizá el más difícil de controlar por las debilidades de las respuestas en los diversos países. Es indudable que hay una "internacional" de la ultraderecha que se ampara en los dos aspectos señalados, el anonimato y la desinformación. En un mundo globalizado, intercomunicado, las dos fases se ven intensificadas y para ello la organización internacional es esencial. No debemos pensar en las organizaciones internacionales legales. Se trata aquí de elementos que no tienen una visión organizativa basada en la legalidad sino en la ilegalidad funcional. Son otro tipo de organizaciones altamente adaptadas a sus espacios, con un elemento común ideológico y sobre todo con una coordinación para el desorden y la violencia.

Los conocidos contactos de la ultraderecha con Rusia o con los Estrados Unidos de Trump dejan a Europa como un campo de operaciones de este tipo de organizaciones cuya función esencial es la generación de desorden a través de la desinformación y la agitación social. Esto es una tema complejo que debemos resolver los europeos. Europa se encuentra en estos momentos en una situación como nunca ha estado, con una guerra indirecta con Rusia a través de Ucrania y con otro tipo de conflicto (de difícil calificación) con los Estados Unidos de Trump, al que cada día es más difícil reconocer como aliado. 

El envío a Europa de destacados ideólogos de la extrema derecha norteamericana para "organizar" lo disperso, como fue en su momento, y las financiaciones rusas de determinados elementos rupturistas de la unidad europea y de su estabilidad (por el ejemplo, el Brexit), hacen que sea difícil definir la situación. Sencillamente, estamos en medio y una Europa inestable, rupturista de su "unión" beneficia a los prorrusos y a los trumpistas.

Lo ocurrido en Torre Pacheco ha dejado al descubierto algunas de estas cosas: la generación de violencia y su coordinación internacional a través de las redes sociales, donde se acaba perdiendo la pista. No es necesario llegar a una complicada "teoría de la conspiración" para comprender que nada aquí es espontáneo, que existe una "maquinaria" preparada para responder inmediatamente y crear el "caso" adecuado, que existen patrones en diversos lugares de Europa.

La Vanguardia

Los casos creados no buscan solo la "acción", también buscan convertirse en "información", en noticias que se repiten con diversas intenciones en titulares de todo el mundo.  Por eso, la noticia de hoy en Torre Pacheco eran los ataques ayer a los periodistas, en un claro intento de intimidación y de alejamiento de la prensa. La creación de "medios" por parte de la ultraderecha (recuerden lo ocurrido en nuestro Congreso de los Diputados hace unos días).

La batalla que nos toca se da en diversos ámbitos. En una batalla que busca llevar finalmente a la calle, a esa "cacería" que reclaman sin pudor alguno. Si lo hacen es porque creen que es el momento. Hay que demostrar social, política y legalmente que no controlan. Socialmente se les debe mostrar que están equivocados, que este racismo es incompatible, contrario a nuestros valores sociales. Políticamente, los partidos deben demostrar que esto está por encima de sus diferencias y juegos, quizá realizando un gran pacto de estado, perfectamente visible para todos; menos utilización partidista y más visión histórica de la importancia del momento. Pero mientras algunos consideren que esto refuerza al gobierno y a su presidente y otros lo quieran usar para tapar sus vergüenzas, no es fácil que se produzca, aunque sea absolutamente necesario. 

Finalmente, las acciones legales deben ser contundentes, inmediatas para demostrar que las instituciones no son indiferentes, que las leyes son claras y fuertes.

Mientras esto no ocurra, tendremos una España convulsa, que asiste atónita a este vergonzoso y organizado espectáculo que busca precisamente dar forma al hartazgo y al miedo.

Hay que dar forma visible a la integración y a sus resultados para España. Demostrar que ha servido de algo ser un país que tuvo que recurrir a la emigración para salir adelante, que no olvida su pasado fuera de España.

Una España débil y que no funciona es el peor caldo de cultivo para que prospere la violencia; igualmente una España en crispación constante. Para evitarlo hay que afrontar muchos otros problemas, que son nuestros, pero de los que responsabilizamos a otros y muchos lo creen así.

¿Es posible salir del abismo a que nos empujan?