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domingo, 8 de febrero de 2026

De los despidos en The Washington Post a los medios egipcios

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En RTVE.es nos dan amplia información sobre una crisis periodística, la de The Washington Post, toda una institución dentro del periodismo norteamericano y también mundial. Recordemos que el caso "Watergate", que acabó derribando la presidencia de Richard Nixon en el periodo 1972-1974, se gestó desde las investigaciones de los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein, pertenecientes a la plantilla de The Washington Post.

Pero mucho ha cambiado el papel y la forma de verse a sí misma de la Prensa. El triunfo final de las tesis instrumentalistas, por llamarlas así, aleja a los medios de la otra posibilidad: estar al servicio de la ciudadanía, una labor de vigilancia y explicación que asegure que los ciudadanos tienen una información objetiva y capaz de orientar sus decisiones.



Pero en un mundo que lleva a la presidencia al rey de las "fake news", que considera "antiamericanas" las críticas, etc., es difícil sobrevivir, por lo que se invierten los resultados y los medios son más poderosos en la medida en que se acercan al poder y concebidos como empresas cuya única obligación es conseguir beneficios. Lo que tengan que hacer para conseguirlos comienza a importar poco.

El artículo analiza los entramados de motivos por los que The Washington Post se deshace de una parte importante de su plantilla. Aunque es la dimisión de su director ejecutivo lo que llega a los titulares, el centro está en otro lugar:


El director financiero del periódico, Jeff D’Onofrio, será el editor y director ejecutivo interino. Se incorporó al Post en junio tras pasar por Google, Yahoo y otras empresas. En un mensaje al personal, señaló que los datos de los lectores guiarán las decisiones estratégicas del diario.

Los sindicatos del Post celebraron la salida de Lewis, afirmando que era necesaria y acusándole de haber intentado destruir una institución periodística histórica. Exigieron a Jeff Bezos, propietario del periódico desde 2013, que revierta los despidos o venda el diario a alguien dispuesto a invertir en su futuro. Bezos calificó el relevo en la dirección como una oportunidad extraordinaria para el periódico.

La marcha de Lewis se produce pocos días después de que el Post recortara aproximadamente un tercio de su plantilla, afectando a todos los departamentos. Fue criticado por no estar presente durante los despidos, que el exdirector ejecutivo Marty Baron describió como uno de los días más oscuros en la historia del periódico.*



Ya hay dos mensajes claros en el primer párrafo citado. Uno es la experiencia del recién incorporado a la dirección, Google y Yahoo, es decir las grandes empresas tecnológicas, las redes sociales, algo que no es precisamente el perfil para un periódico salvo que se valore su experiencia en ellas como lo que necesita un periódico. La otra es la idea perversa de que serán los lectores los que marquen la "dirección". Esta perversión informativa es la que permite manipular la información con la excusa del gusto o atracción. Por definición, el lector debe ser informado de lo que no sabe y es de su incumbencia. Las redes sociales parten del principio contrario: dan al lector o usuario lo que desea. Entendemos entonces que es la manipulación del deseo lo que prima. Te dan lo que quieres y las técnicas de manipulación te acercan o alejan, según los casos, de aquello que interesa a los nuevos medios con un enfoque basado en burbujas informativas y en atracciones triviales. Lo podemos ver con claridad en muchos medios nacionales e internacionales, que son capaces de inundarnos con informaciones intranscendentes, con personajillos elevado a la fama por las más increíbles trivialidades; son medios en los que los pasatiempos ascienden en la jerarquía informativa de la página, donde se crean crecientes secciones de mascotas mientras decrecen otras trascendentales para nuestra vida ciudadana.

El respaldo de las grandes tecnológicas al trumpismo es por la coincidencia estratégica que margina de las páginas todo aquello que se aleje de los intereses de los grandes grupos del llamado "capitalismo informativo".

En el mismo texto se nos explican los resultados de los despidos (llamados con el término eufemístico de "ajustes"):

 

La repercusión más crítica de este ajuste se ha centrado en los corresponsales que cubren conflictos bélicos y crisis internacionales. La periodista Lizzie Johnson, quien se encontraba en Ucrania de corresponsal, hizo público su despido a través de la plataforma de X: "Me acaban de despedir del Washington Post en plena guerra. No tengo palabras. Estoy devastada".

Según otros testimonios publicados en esta red social, el cese de Johnson no es un caso aislado. La jefa de la sede de El Cairo, Claire Parker, aseguró que había sido despedida junto con toda la plantilla de corresponsales en Oriente Medio por razones que no comprende: "Es difícil entender la lógica". También el corresponsal en Siria, Kareem Fahim, sentenció su salida tras años de cobertura de riesgo: "Un último viaje a Siria para el Washington Post que terminó con un despido".* 

Quizá no sea tan difícil comprender esa "lógica" en los despidos. Se trata de dejar fuera a los norteamericanos de dos centros informativos esenciales y en los que el trumpismo tiene especial interés en ejercer el control.

No es necesario siquiera que se realicen acciones informativas específicas, basta con hacer desaparecer los conflictos. El silencio, la invisibilidad, siempre han sido los mejores aliados de aquellos que tienen el poder y la voluntad de hacerse con el control de la sociedad. Los norteamericanos tienen desde ahora lo que supone ese recorte de corresponsales en zonas calientes, zonas en las que se ven envueltos directamente.

50 aniversario de Watergate en TWP

Esto no es la primera vez que ocurre. Este blog comenzó con la Primavera Árabe, especialmente en Egipto, donde tenía amigos y compañeros y existía una amplia prensa independiente en ingles. A través de ella se podía uno informar de lo que estaba ocurriendo críticamente; podías acceder a la situación y pensar sobre ello. La dictadura de Abdel Fattah al-Sisi lo cambio todo. No solo se dejó de ejercer la crítica (que pasó a considerarse como "anti egipcia", por lo que denunciar situaciones te podía llevar a la cárcel. Pronto los periódicos críticos fueron adquiridos por los empresarios poderosos y ofrecidos como "regalo", limpios de críticas, al presidente. Los efectos no se hicieron esperar: los medios solo ponderaban los "éxitos" de Egipto y salía hacia el extranjero ofreciendo una imagen limpia, centrada sobre todo en la atracción del turismo. Como resultado es muy difícil saber qué pasa realmente en Egipto tras esa cortina de felicidad aparente.

Sin información solo es posible el distanciamiento. A veces son informaciones que hay que leer entre líneas o recurrir a fuentes directas de otros medios extranjeros, sí como esos corresponsales despedidos de Egipto y Oriente Medio. Despidiendo a sus corresponsales en la zona The Washington Post contribuye al silencio y manipula nuestra percepción de la zona.

Escribir críticamente sobre Egipto, algo que inicialmente mis amigos egipcios valoraban positivamente, pronto se convirtió en un "problema" para ellos que veían complicaciones en nuestra amistad. Dejaron de luchar por un Egipto más justo y se adaptaron al Egipto de castas y dinero, empezaron a mirar para otro lado.

Amnistía Internacional  3/05/2020

The Washington Post mira también hacia otro lado con el despido de sus corresponsales de esas dos zonas. ¿Qué sentido tiene abandonarlas? Por mucho que se nos hable de ajustes, viabilidad, etc. la realidad es que los medios sobreviven por su calidad informativa entendida como una conexión con los problemas reales. Lo demás es negocio y claudicación.

El ejemplo de Egipto no tiene más intención que avisar sobre un desastre político que ya conocemos: el aumento de un populismo mezcla de fanatismo y trivialidad. Esto es lo que teorizan unos y practican otros para hacerse con el control político, económico y social.

Tenemos cada vez más unas sociedades bombardeadas por los medios y redes, pero con un desconocimiento creciente de lo que pasa a nuestra alrededor; es la perfección de la manipulación. Más información, menos conocimiento.

Muchas redacciones se sublevan ante estas perspectivas. La respuesta son los despidos renombrados como "ajustes" necesarios y una forma de poner el medio al "servicio" de los ciudadanos. Nada más falso. 

 

* "Dimite el director ejecutivo del Washington Post tras centenares de despidos" RTVE.es(Agencias 8/02/2025 https://www.rtve.es/noticias/20260208/dimite-director-ejecutivo-del-washington-post-tras-centenares-despidos/16928480.shtml

sábado, 13 de septiembre de 2025

El tiempo de la desinformación

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Indudablemente, el mundo de la información ha cambiado. La horizontalidad del ecosistema digital ha reorientado las relaciones entre lo que es percibido como un "hecho", las informaciones que lo representan y comunican, las relaciones con el público que lo recibe y su respuesta. A esto hay que añadir lo que llamamos bulos, "fake news", que forman ya  una parte importante de ecosistema y lo que podemos llamar el par "verificación/desmentido". Hoy no podemos prescindir de cualquiera de estas partes interrelacionadas, lo que hace muy complejo y necesario el estudio de estas partes.

Siempre han existido los "bulos" y los "desmentidos", pero los primeros nunca han tenido tanta fuerza y ha sido por ello necesario intensificar los sistemas de verificación. Los medios que se lo pueden permitir económicamente por su prestigio en juego han tenido que correr mucho para crear un sistema de "defensa" eficaz y rápido para evitar que los bulos afecten a una parte importante de los receptores de noticias.

Las noticias y los bulos tienen un objetivo común, afectar a los destinatarios, aunque discrepan en los medios de hacerlo y en los fines últimos. Con una "sociedad de la información" ha crecido, imparable, otra paralela, la de la "desinformación". Lo paradójico es que la "desinformación" crece del éxito de la información. La misma tecnología y principios informativos sirven para promover la desinformación, por ello son los medios los primeros interesados en no ser tragados por la desinformación creciente. La desinformación, por su lado, necesita que la información le abra el camino, le muestra la línea de entrada de sus bulos. Se necesita de la "verosimilitud" para que la desinformación funcione, quien la recibe debe creerla, amparado en el deseo de que sea cierta. La información cambia nuestro estado de conocimientos; por contra, la desinformación busca cerrarlo mediante la intensificación de los prejuicios, nos da lo que queremos confirmar.

El asesinato de un disparo del ultraconservador Charlie Kirk, como era de esperar, ha suscitado ríos de información y de desinformación. Las noticias falsas buscan el aprovechamiento del hueco existente entre lo que haya podido ser confirmado por quienes investigan el caso y lo que queda por saber. Ese es el momento ideal para la desinformación.

De la idea de la "izquierda radical" lanzada por Donald Trump (fuente habitual de desinformación y bulos) a las afirmaciones que irónicamente el propio Kirk realizaba sobre los tiroteos realizados por personas "trans" hay un abanico de posibilidades desinformativas que se van adaptando y ampliando con el propio movimiento de los datos que van apareciendo.

En VerificaRTVE podemos leer sobre este caso:

Un usuario en X asegura: "La ATF/DHS informa que el asesino de Charlie Kirk es un activista trans". El mensaje continúa diciendo que el arma y la munición "tienen texto con lenguaje trans radical, similar al del asesino de Minnesota de hace 2 semanas". La publicación comparte un vídeo de un hombre hablando a cámara reproduciendo lo mismo que el mensaje y asegurando que las personas trans "tienen el cerebro completamente lavado". No hay pruebas que lo demuestren.

El Departamento de Seguridad Nacional no ha confirmado que la persona que ha asesinado a Kirk sea trans. El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha anunciado que el presunto asesino del activista ultraconservador Charlie Kirk ha sido detenido. Según dos fuentes cercanas a la investigación citadas por Reuters y medios locales, el atacante es Tyler Robinson, un joven de 22 años natural de Utah. El FBI le había identificado a partir de las imágenes captadas tras el atentado que acabó con su vida de un disparo en un mitin ante miles de personas en la Universidad de Utah Valley. En VerificaRTVE hemos hecho una búsqueda en medios internacionales con palabras clave ("tirador", "DHS", "trans") y no encontramos las declaraciones que se le atribuyen al Departamento de Seguridad Nacional sobre que esta persona sea trans.*

Recordemos que las últimas palabras de Kirk eran en respuesta a la pregunta sobre "tiradores trans", un elemento que la ultraderecha norteamericana suele introducir y magnificar en el caso de que se produzca algún caso. Cubre así su objetivo de atacar la diversidad sexual, como lo hace contra la inmigración, los judíos (a los que acusa de estar detrás de los movimientos liberales y antiamericanos), la igualdad para la mujer, etc.

Las noticias falsas sobre el "tirador trans" buscan reforzar los lazos radicales y ampliar el grupo captando a las personas que quieren creerlo. Frente a la afirmación rotunda sin pruebas, los mecanismos informativos solo pueden presentar la "ausencia de confirmación" o ese "no encontramos las declaraciones" que se muestran en el texto citado. La afirmación, aunque sea falsa, es más poderosa que la duda en los casos en los que el deseo de que sea cierta supone una fuerza adicional.

El nuevo escenario comunicativo muestra cómo esto favorece la radicalización y  la polarización de la sociedad. Es la ultraderecha la que crece y amplía sus intenciones de voto, que es el resultado de este crecimiento de la desinformación. Esto ocurre en los Estados Unidos y se extiende hacia países en los que se copia la fórmula desinformativa y hace llegar a los gobiernos a estos grupos que "hablan claro", que asignan los males a los otros y acaban contagiando el sistema.

La desinformación es una cuestión más de ética que de ideología, por lo que vemos cómo se amplía a otros grupos que ven en la radicalización, sea la que sea, el seguro de la llegada al poder. Crecen y parte de ese crecimiento se debe a la erosión que provocan en otros a los ojos de los votantes, cada vez más manipulados desde los partidos y los grupos sociales que estos crean —como el Tourning Point, la asociación creada por Charlie Kirk— para amparar al poder —en este caso, Donald Trump—.

El radicalismo genera una respuesta también radicalizada, que es lo que ha dicho la familia del detenido y acusado del crimen, que se había ido radicalizando. La ironía que muchos señalan de que en el momento de su asesinato Charlie Kirk estuviera defendiendo el uso de las armas aunque costara vidas cada año, es la demostración de cómo funciona este choque radical.

La paradoja en el caso Kirk es que su asesinato es la demostración de su "éxito" político y comunicativo: su radicalismo llamó al radicalismo contrario y su elección como "víctima" del asesinato se fabricó con su propia notoriedad. Magnificar su persona convirtiéndolo en la cumbre de los "valores" norteamericanos no puede ocultar eso.

Conocer hoy el mundo y efectos de la información y la desinformación es adentrarse en un sistema de alta complejidad, de efectos inesperados, de cambios impredecibles, pero que por otro lado pueden estallar en cualquier momento, aumentando las probabilidades del siguiente.

El aumento de las posibilidades tecnológicas, el anonimato, la instantaneidad, el mayor conocimiento de los mecanismos psicológicos y sociales, etc. hacen que cada vez sea más fácil actuar sobre los grupos sociales, perfilarlos y predisponerlos en una dirección. El énfasis se ha ido desplazando de la ciudadanía al líder, que es el objeto de seducción en el que se polariza la acción. El líder confirma y anticipa, dirige, acusa y adoctrina. Una política democrática hacia la ciudadanía debería evitar estas fórmulas comunicativas y de liderazgo. Pero no es lo que está ocurriendo. 

* VerificaRTVE "Asesinato de Charlie Kirk: de bulos sobre la identidad del autor a vídeos falsos de su huida" RTVE.es 12/09/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250912/desinformacion-asesinato-charlie-kirk-bulos/16727164.shtml

 

sábado, 19 de julio de 2025

La lista oscura

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Mientras aquí tenemos diversidad de escándalos, para todos los gustos y filiaciones, en Estados Unidos y otros frentes vinculados, como el británico, se centran preferentemente en un caso peculiar en la trayectoria de Donald Trump, su vinculación con el pedófilo Jeffrey. Epstein a través de una carta publicada en The Wall Street Journal. El otro caso que tiene a Trump en titulares es su intervención en la receta de la Coca-Cola. 

El caso de Trump contra el WSJ se va a convertir en la punta del iceberg de su lucha contra la prensa y por esos se encuentra en la cabecera de muchos medios que le comienzan a aplicar su mismo sistema de trabajo.

Durante estos años, el llamado caso Epstein se basaba en algo que le encanta a Trump, la insinuación. El propio Trump lo alentaba. Lo que no se sabía del caso Epstein, las personas importantes de la vida internacional, que eran clientes y amigos del suministrador de menores, se había convertido en una gigantesca suposición: la lista contenía nombres célebres, importantes en la vida pública, ya fuera en la política, la economía, el cine o la realeza. Epstein les habría suministrado lo que le pedían.

El caso de Epstein y su esposa se agrava y aumentan las suposiciones cuando se ahorca en la celda en la que cumplía condena. En los grupos que rodean a Trump y que absorben sus especulaciones surgen inmediatamente las teorías de la conspiración, la creencia en que Epstein no se ha suicidado, sino que le han "silenciado" para evitar que hable sobre su clientela, lo que podría constituirse en un enorme escándalo.

Una de las bazas electorales de Trump ha sido utilizar estas especulaciones prometiendo la "verdad" cuando llegara el poder. Pero lo que la administración Trump ha dado es muy pobre, dos folios en los que se confirma que la muerte fue suicidio y que no hay lista de clientes. Los que han estado haciendo de todo esto un eje de sus vidas y acción política, estallan: no les dicen la verdad.

En este clima, el WSJ publica una carta atribuida a Donald Trump felicitándole por su cumpleaños, un dibujo de una mujer desnuda y un mensaje en el que se habla de "secretos". No hacía falta más para la explosión de los grupos contra Trump y de Trump contra los medios.

En las ruedas de prensa Trump se queja abiertamente: "¿por qué me preguntáis por un caso viejo, por qué seguís preguntado por Epstein?", protesta. Trump pasa a ser víctima de sus propias formas y deja de poder controlar las preguntas mediáticas. Los medios y su público, sus propios grupos quieren saber. Y quieren saber de lo que él mismo utilizó para conseguir votos prometiendo la verdad "escandalosa" y "oculta" tras la que hacía creer a sus seguidores estaban sus rivales y enemigos políticos.

Toda esta "normalidad" que Trump intenta transmitir no resulta creíble para aquellos a los que se reforzado en sus creencias sobre el escándalo.

Hoy en los principales medios de Estados Unidos y Reino Unido, de The New York Times a la BBC, tienen a Trump y al difunto Epstein en portada, en sitio preferente de sus cabeceras. El presidente no logra redirigir su imagen hacia elementos controlables, sino que es llevado hacia una zona oscura en la que van saliendo las conexiones de aquella etapa de "amistad" con los Epstein.

Como era esperable en él, Trump ha reaccionado contra los medios, una vieja estrategia suya. Los medios están vendidos y controlados por los enemigos, es decir, los suyos y los de Estados Unidos, ya que él se ha erigido como apóstol salvador.

Pero esta vez, los medios cuentan con un inesperado aliado, los trumpistas convencidos por Trump de que tras el "silencio" sobre Epstein y la red de pedófilos se ocultan nombres famosos, incluido él mismo, tal como lo dejó en el aire Elon Musk, el amigo y aliado visto y no visto. Lo último que dejó caer, aunque después intentara desdecirse, fue que el mismísimo Trump estaba en esa lista oscura y que se estaban encargando de ocultarla para no perjudicarle. 

Ahora, sin embargo, ha cambiado: ha señalado que será máxima prioridad de su nuevo partido político el sacar a la luz la lista oscura de clientes.

Los medios, por su parte, seguirán dando salida a las noticias que hagan que pierda nervios y pleitos, alzando la bandera de la libertad de prensa e información. Si saben que Trump está tan "sensible" con este caso aprovecharán para meterle el dedo en el ojo.

No sabemos si la lista oscura existe o no, si existe o solo fue una invención malintencionada que ha tomado cuerpo en el reino intermedio de las fake news. Puede ser real o simplemente un bumerán que regresa a la cara de Trump tras hacer su vuelo de recorrido.

Todo esto tiene algo de fábula y mucho de ironía. Las insinuaciones que permitieron a Trump conseguir votos y hundir a sus rivales, se vuelven ahora contra él. Por mucho que lo intente, me temo que le van a marcar la legislatura como una piedra en el zapato. Cuanto más se enfade, esto será entendido como una confirmación de que hay algo que no quieren que salga a la luz. Es difícil librarte de esto si has enseñado tan bien a tus seguidores. 

 

miércoles, 16 de julio de 2025

El abismo al que nos empujan

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los políticos no aprenden. Los problemas no son problemas, sino ocasiones, oportunidades para atacar al otro. Desde esta perspectiva, todo es positivo si se le saca rendimiento político. Hasta el momento y según los datos de crecimiento, solo Vox lo está haciendo. Prende fuego, vende la madera quemada y se queda con el solar para construir su nueva casa. A Vox solo le pueden perjudicar sus propios excesos, que asuste a sus propios seguidores, a una parte de ellos, con su creciente radicalidad. Y esto seguirá así mientras que los demás partidos no se propongan soluciones conjuntas ya que esto no solo es político —en un sentido partidista— sino socio cultural en un sentido amplio.

La ultraderecha es antisistema y aprovecha lo caótico para reclamar su visión autoritaria del "orden". Su fin no es la convivencia y el diálogo social, sino evitarlo, hacer crecer la sensación de peligro, de miedo y de que ellos son la alternativa.

En estos días hemos asistido a cursillos acelerados de desinformación y manipulación, a intentos de arrastrar a la gente a la violencia callejera, que es una línea roja que si se traspasa es difícil alejarse de ella.

"La violencia es la solución", nos dicen los radicales ante lo que califican como "inacción" institucional. Sorprende escuchar que se va a expulsar de España a los ilegales y a "los que vienen a delinquir", como si estos lo llevaran escrito en la cara o en los genes. Es una mala copia de la xenofobia trumpista según la cual todos los que llega son "delincuentes" cuyo fin es la destrucción de los Estados Unidos, algo de lo que ha conseguido convencer a millones. Algunos toman sus armas y se dirigen a las fronteras a disparar a los que quieren cruzar. No tienen duda alguna; todos los que llegan son agresores, envidiosos, delincuentes. Que esto se diga en un país que ha presumido precisamente de su carácter migratorio, de su construcción por oleadas, no deja de ser revelador. El retroceso social es enorme y la nacionalidad estadounidense solo está garantizada en su bondad anglosajona. Sobre todos los demás caen sospechas y recelos.

¿Estamos llegando a esto en España? ¿Es la organización de la violencia, que los propios organizadores y convocantes llaman "cacería", su equivalente?

Sorprenden algunos debates en los medios sobre conceptos como "discursos de odio" y otros de este tipo. Como hizo Trump, los políticos juegan con las ambigüedades, tanto retóricas como semánticas. Tienen práctica en esto.

Pero lo que ellos dicen o parecen decir, aparece radicalizado y directo, transformado en llamadas a la acción, por organizaciones que se diluyen en las llamadas "redes sociales", en donde se marcan tres líneas. El anonimato y el contacto propio de las redes; La desinformación, falsificación de imágenes y textos y, finalmente, su organización internacional. Estas tres claves son esenciales para comprender el fenómeno que se está produciendo.

La cuestión del anonimato es una lucha de los gobiernos con unas redes que son esencialmente norteamericanas y cuyos propietarios están claramente del lado trumpistas. Han pasado los tiempos en que se retiraban los mensajes falsos de Trump. Hoy es otra cosas y forman parte del aparato norteamericano. No digo que se controle desde allí, pero sí que se tiene el control y la posibilidad de actuar en un sentido u otro. Intereses políticos y económicos pueden coincidir. Europa, por ejemplo, no ha desarrollado sus propias redes para dar una alternativa sus ciudadanos sobre dónde alojar sus cuentas. En cualquier momento puedes ser "censurado" en nombre de diversos principios que suelen concluir que criticar a Trump es malo.

La segunda cuestión la de la desinformación, los bulos, etc. plantean una cuestión que se liga con la primera, la del anonimato. La facilidad de difundir mensajes manipulados se apoya no solo en las facilidades tecnológicas para la falsificación sino en la seguridad de que los responsables quedan fuera por desconocerse quiénes son en muchas ocasiones.

Tecnología y desinformación están creando un universo documental falso, manipulado, que se basa en el refuerzo de los prejuicios, Se trata de reforzarlos, con lo que se gana en intensidad de las respuestas, ya sea reproduciendo las falsedades y haciéndolas llegar a otros, y se va consiguiendo que los receptores den el paso final a la acción violenta, que es la base práctica. Voto y violencia es la ecuación final perfecta.

El tercer elemento es la internalización, quizá el más difícil de controlar por las debilidades de las respuestas en los diversos países. Es indudable que hay una "internacional" de la ultraderecha que se ampara en los dos aspectos señalados, el anonimato y la desinformación. En un mundo globalizado, intercomunicado, las dos fases se ven intensificadas y para ello la organización internacional es esencial. No debemos pensar en las organizaciones internacionales legales. Se trata aquí de elementos que no tienen una visión organizativa basada en la legalidad sino en la ilegalidad funcional. Son otro tipo de organizaciones altamente adaptadas a sus espacios, con un elemento común ideológico y sobre todo con una coordinación para el desorden y la violencia.

Los conocidos contactos de la ultraderecha con Rusia o con los Estrados Unidos de Trump dejan a Europa como un campo de operaciones de este tipo de organizaciones cuya función esencial es la generación de desorden a través de la desinformación y la agitación social. Esto es una tema complejo que debemos resolver los europeos. Europa se encuentra en estos momentos en una situación como nunca ha estado, con una guerra indirecta con Rusia a través de Ucrania y con otro tipo de conflicto (de difícil calificación) con los Estados Unidos de Trump, al que cada día es más difícil reconocer como aliado. 

El envío a Europa de destacados ideólogos de la extrema derecha norteamericana para "organizar" lo disperso, como fue en su momento, y las financiaciones rusas de determinados elementos rupturistas de la unidad europea y de su estabilidad (por el ejemplo, el Brexit), hacen que sea difícil definir la situación. Sencillamente, estamos en medio y una Europa inestable, rupturista de su "unión" beneficia a los prorrusos y a los trumpistas.

Lo ocurrido en Torre Pacheco ha dejado al descubierto algunas de estas cosas: la generación de violencia y su coordinación internacional a través de las redes sociales, donde se acaba perdiendo la pista. No es necesario llegar a una complicada "teoría de la conspiración" para comprender que nada aquí es espontáneo, que existe una "maquinaria" preparada para responder inmediatamente y crear el "caso" adecuado, que existen patrones en diversos lugares de Europa.

La Vanguardia

Los casos creados no buscan solo la "acción", también buscan convertirse en "información", en noticias que se repiten con diversas intenciones en titulares de todo el mundo.  Por eso, la noticia de hoy en Torre Pacheco eran los ataques ayer a los periodistas, en un claro intento de intimidación y de alejamiento de la prensa. La creación de "medios" por parte de la ultraderecha (recuerden lo ocurrido en nuestro Congreso de los Diputados hace unos días).

La batalla que nos toca se da en diversos ámbitos. En una batalla que busca llevar finalmente a la calle, a esa "cacería" que reclaman sin pudor alguno. Si lo hacen es porque creen que es el momento. Hay que demostrar social, política y legalmente que no controlan. Socialmente se les debe mostrar que están equivocados, que este racismo es incompatible, contrario a nuestros valores sociales. Políticamente, los partidos deben demostrar que esto está por encima de sus diferencias y juegos, quizá realizando un gran pacto de estado, perfectamente visible para todos; menos utilización partidista y más visión histórica de la importancia del momento. Pero mientras algunos consideren que esto refuerza al gobierno y a su presidente y otros lo quieran usar para tapar sus vergüenzas, no es fácil que se produzca, aunque sea absolutamente necesario. 

Finalmente, las acciones legales deben ser contundentes, inmediatas para demostrar que las instituciones no son indiferentes, que las leyes son claras y fuertes.

Mientras esto no ocurra, tendremos una España convulsa, que asiste atónita a este vergonzoso y organizado espectáculo que busca precisamente dar forma al hartazgo y al miedo.

Hay que dar forma visible a la integración y a sus resultados para España. Demostrar que ha servido de algo ser un país que tuvo que recurrir a la emigración para salir adelante, que no olvida su pasado fuera de España.

Una España débil y que no funciona es el peor caldo de cultivo para que prospere la violencia; igualmente una España en crispación constante. Para evitarlo hay que afrontar muchos otros problemas, que son nuestros, pero de los que responsabilizamos a otros y muchos lo creen así.

¿Es posible salir del abismo a que nos empujan? 




domingo, 13 de julio de 2025

Lo que ocurre en Torre Pacheco

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lo que está ocurriendo en Torre Pacheco nos debe servir para reflexionar sobre los fenómenos políticos y comunicativos y los cambios que producen. El básico nos muestra la interacción creciente entre ambos fenómenos. Vivimos ya en un sistema de guerra informativa abierta. Información y desinformación son elementos que escapan a los límites y controles que hasta hace poco tenían. La expansión informativa con los nuevos medios —digitales y sociales— es incontrolable y con ellos se actúa sobre el conjunto, que responde a golpe de estas sacudidas informativas, perfectamente planificada para unos fines determinado de convulsión social, de respuesta rápida, a corto plazo, y de cambio de la opinión a medio y largo plazo, que es cuando se recogen las rentas políticas en términos de tendencias de voto.

La lucha política, por mucho que los medios y partidos exploten el espectáculo, no ocurre ya en los parlamentos, sino en una entidad diferente, los medios sociales, las redes. Es allí donde se da la lucha por la opinión, por lo que ocurra en las calles y por el sentido de lo que ocurre.

En un ambiente, labrado con todo esmero, el descrédito de los partidos e instituciones democráticas va creciendo y por ello perdiendo su influencia. Empeñados en conquistar los medios mediante golpes de efectos, los partidos no son conscientes de su pérdida de influencia.

José A. Urrutia nos ofrece en RTVE.es el análisis de las consecuencias de la erosión   con el titular "El 'caso Cerdán' mina la base electoral del PSOE: fuga entre mujeres y las generaciones más jóvenes"* Se nos dice allí, tras mostrar los datos: 

En resumen, las generaciones que han crecido políticamente bajo el liderazgo de Pedro Sánchez habrían registrado de manera súbita y a raíz del 'caso Cerdán' una desafección profunda hacia el PSOE. Y, de hecho, podrían estar propiciando un vuelco que capitalizaría Vox, que por primera vez se situaría como el partido con más apoyo entre los votantes de 35-44 años, y se haría la formación preferida de los menores de 35 años, según los datos del último barómetro del CIS.

Si se compara con la distribución del voto tras las elecciones generales de 2023, Vox habría multiplicado su apoyo entre los votantes menores de 45 años, en especial sobre los más jóvenes, donde casi triplica su situación de hace dos años. Al contrario que el PP, que ve cómo ha perdido parte del favor de los votantes de estos grupos más jóvenes desde las últimas elecciones.* 

Que los escándalos ocurridos sean en beneficio casi exclusivo de la ultraderecha española es el resultado de una bien definida estrategia que va en detrimento de los grandes partidos y en beneficio de otro que pasa a ser la cabecera de un supuesto "orden" y "patriotismo" que podría controlar esta situación "caótica".

Vox deja que los grandes partidos afronten sus propios errores, pero le da una "explicación", que trata de mostrar las carencias del sistema. Siguiendo el modelo ruso de fomento del caos para ofrecerse después como salvación, como orden, la ultraderecha deja o provoca el caos del que se aprovecha de dos formas principales. La primera es que se perciba su análisis de la situación caótica y contradictoria. Se trata de imponer sus tesis. La segunda es la acción, especialmente, la que considera la violencia como una forma de actuación política frente a la inacción del sistema.

Es característico de la ultraderecha considerar que la debilidad de la democracia proviene de su incapacidad para resolver situaciones, por lo que se justifica la acción directa, a la que se llama a la ciudadanía, que considera que "tomarse la justicia por su mano" es una forma de devolver el poder al pueblo. Luego le basta con considerarse la cabeza de esos movimientos. La violencia no es violencia, es un acto de justicia.

Lo ocurrido en Torre Pacheco, en Murcia, es el resultado de la agitación a través de la redes y de la incitación a resolverlo in situ, por su propia mano. Se apunta así el que es el "causante" de todos los males, hacia la inmigración, y se concentran en focos calientes que deben servir de ejemplo a los que han elegido esa vía de la violencia, que tiene esas características propias del linchamiento, presentarse como "justicia", eficaz, sumaria.

En RTVE.es podemos leer sobre lo que está pasando en Torre Pacheco y en cómo es utilizado para generar más violencia:

La agresión grupal a un hombre de 70 años el miércoles 9 de julio en Torre Pacheco (Murcia) ha dado lugar a la difusión de desinformación en redes sociales. De un vídeo descontextualizado y un falso comunicado a una imagen de personas a las que presentan sin pruebas como los autores de la paliza. En VerificaRTVE desmentimos los bulos que circulan en torno al episodio de violencia contra el que los vecinos de la localidad murciana se han manifestado.

reproducir videoEste vídeo no muestra la agresión en Torre Pacheco

Difunden un vídeo de 25 segundos de duración en el que unas personas pegan a un hombre de pelo blanco y lo presentan como si mostrase la agresión de este miércoles en Torre Pacheco (Murcia). "Se filtra el vídeo de la brutal agresión al vecino de Torre Pacheco a manos de marroquíes. Los criminales deben pagar, la vida de nuestra gente está en juego", dice un mensaje compartido más de 1.000 veces en X desde el 10 de julio que adjunta la grabación. Otras publicaciones de la red social difunden las mismas imágenes trasladando una idea similar. Es falso. **

Pero mostrarnos que son falsos, que son manipulaciones, no va a frenar al que cree en esas manipulaciones o, peor todavía, las utiliza como justificación para imponerlas mediante la violencia. Asistimos a la manipulación sin saber cómo responder a las mentiras y desinformaciones que generan violencia.

Algunos medios dedican ya espacio no a información sino a tratar de desmontar la desinformación que es cada vez recibida por más amplios grupos que toman de ella su discurso y energía para la acción, que se convierte a su vez en ejemplar para otros grupos similares.

El discurso de la ultraderecha, gracias al anonimato que generan las redes sociales, está dirigido a la generación de la violencia que haga crecer la falta de confianza en el sistema. Comentábamos aquí hace un par de días el aumento entre jóvenes de la idea de las bondades de los sistemas autoritarios, que estarían dispuestos a aceptar.

Que esto sea posible debería hacernos comprender el mal rumbo tomado por el conjunto del sistema y lo fácil que resulta manipularlo partiendo de los continuos errores de planteamiento y acción de los partidos principales.

Lo que en su momento se planteó como "crisis del bipartismo", ahora deriva hacia la idea autoritaria creciente. ¿Cómo no han entendido los grandes partidos esto, que se ha pasado de un país de "centro" a un país donde los extremos crecen? ¿Cómo no entienden que son sus errores los que han sembrado el camino de la ultraderecha? Encerrados en sus propias metas son, sin embargo, ciegos a sus efectos.

Casos como los que afectan al PSOE y que le están hundiendo en cuanto a su credibilidad, son el caldo de cultivo para el crecimiento de la ultraderecha, su mejor campaña. Frente a ellos la ultraderecha opone el discurso del orden, del patriotismo, de la familia, de la tradición. El "orden" lo oponen a la inseguridad; el patriotismo frente a Europa y la inmigración; la familia y tradición se oponen a la igualdad y diversidad de género. Preocupados por el poder, los partidos son incapaces de ver que eso es lo que se les escapa, que solo quedan sillas y sillones. Preocupados en apuntar al otro, no se dan cuantas de que todos los demás les apuntan a ellos y al sistema, que es el objetivo principal.

Basta con leer los textos de las pancartas llevadas a la manifestaciones en Torre Pacheco para comprender los mecanismos y las intenciones. La criminalización de grupos enteros por lo que alguien pueda hacer es la forma de actuar. Eso garantiza más violencia porque favorece a los que aspiran a desmantelar el sistema ante el miedo de muchos y la miopía política de otros.

En Torre Pacheco se nos muestran las armas, las razones y las víctimas. El alcalde se queja de que hay poca Policía; los vecinos se quejan de que hay muchos inmigrantes, mientras las redes siguen difundiendo falsos vídeos, que rechaza hasta el agredido. 


* José A. Urrutia / Datos RTVE "El 'caso Cerdán' mina la base electoral del PSOE: fuga entre mujeres y las generaciones más jóvenes" RTVE.es 12/07/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250712/encuesta-cis-caso-cerdan-apoyo-psoe-mujeres-jovenes/16661878.shtml

** Blanca Bayo Pérez / VerificaRTVE "Cuidado con la desinformación en redes sobre la agresión a un hombre de 70 años en Torre Pacheco" RTVE.es 12/07/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250712/desinformacion-redes-agresion-hombre-70-anos-torre-pacheco/16661972.shtml

domingo, 6 de abril de 2025

Hablemos de Gaza

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Tiene razón José Borrell, Trump se lleva los titulares y con ellos la atención dejando otras zonas de interés, como lo que ocurre en Gaza, en segundo plano. Esto tiene varias lecturas. La primera es la del foco, pero la segunda nos lleva al aprovechamiento del protagonismo de Trump para hacer distintos tipos de tropelías con la seguridad de que la atención será menor, por lo que se pasa deprisa sobre los acontecimientos.

Cuando Trump se lleva la atención, por decirlo claramente, otros aprovechan su protagonismo para seguir con sus planes. Esto lo podemos ver en los dos conflictos bélicos abiertos, el uno en Gaza y el otro en Ucrania, que quedan relegados en los medios y con ello en la atención pública. Curiosamente —quizá no tanto— la participación de Estados Unidos en ambos conflictos es importante, aunque con estrategias muy distintas. Del apoyo directo a Benjamín Netanyahu al chantaje a Ucrania favoreciendo a la Rusia de Putin, las malas artes de Trump están presentes. Es algo más que el deseo de protagonismo, conforman una estrategia clara, con unas víctimas claras y unos agresores claros. De todo ello sacan provecho los Estados Unidos de Trump y, por supuesto, sus verdaderos aliados, del Israel de Netanyahu a la Rusia de Putin.

En Estados Unidos y en Israel están comenzando ya movilizaciones contra sus gobiernos. Los israelíes se han dado cuenta de la hipocresía de un gobierno que usa los secuestrados por Hamás y salen a la calle. En Estados Unidos comienzan las primeras manifestaciones contra Trump y sus maniobras. Como señalan los analistas, a Trump solo lo pueden parar los norteamericanos. Sin embargo el recuerdo del asalto armado al Capitolio estará presente en la mente de muchos y más cuando le escuchan hablar de un escalofriante tercer mandato. ¿Quedará algo de los Estados Unidos que conocemos para entonces? ¿Quedará algo del mundo tal como lo conocemos para entonces?

Hagamos caso a Borrell y fijémonos en Gaza, en las noticias que nos llega de allí y que son sustraídas de la atención por los golpes de efecto de Trump.

Lo que nos llega es la demostración de cómo funcionan los socios predilectos de Trump. Esta es la noticia:

Este jueves ha salido a la luz un vídeo del momento del ataque israelí contra un convoy de paramédicos, producido hace dos semanas en la Franja de Gaza. Las imágenes cuestionan la versión de Israel, que aseguró que atacaron a terroristas en vehículos que se acercaron sospechosamente sin identificarse y a oscuras.

En el vídeo grabado desde el interior de un vehículo, aparece un convoy de ambulancias, un camión de bomberos y un todoterreno con las luces encendidas e identificados como vehículos de la Media Luna Roja y la UNRWA. Avanzaban hasta detenerse al borde de la carretera. Dos hombres con trajes reflectantes se bajan del camión y la imagen se va a negro, pero no hace falta ver para saber lo que está ocurriendo.

Sin saberlo, Rifat Radwan, paramédico de la Media Luna Roja, grabó con su móvil los últimos instantes de su vida. Se le escucha despedirse de los suyos. Su teléfono fue encontrado en una zanja, junto a su cuerpo y el de otros 14 compañeros. Fueron asesinados el 23 de marzo. Tras ser cubiertos con telas y tierra, tardaron una semana en encontrarlos.

De este modo, las imágenes publicadas por The New York Times y la organización humanitaria desmontan la versión del Ejército israelí.*


Un descuido —no deshacerse del móvil de uno de los asesinados— desmonta la política de falseamiento de los hechos mantenida por el gobierno de Netanyahu, que por mucho que asegure que va a investigar los hechos sabemos que es precisamente la garantía de que no lo hará lo que le permite unas políticas deliberadas de genocidio, que van del hambre a destruir hospitales y asesinar a médicos y paramédicos. Esto no es un caso aislado sino un patrón sostenido para eliminar personas y destruir infraestructuras, actos para evitar que siga llegando ayuda para socorrer a los cientos de miles de desplazados a los que se destruye diciendo que albergan terroristas entre ellos.

Para ver la respuesta USA a esto nos vale recordar la deportación de los Estados Unidos de un joven palestino que participó en manifestaciones contra las acciones de Israel. De esta forma, además de la ayuda bélica e informativa, los Estados Unidos de Trump silencian la repulsa ante los hechos bárbaros y genocidas. Igualmente, las amenazas de recortes presupuestarios a las universidades norteamericanas en las que se han producido protestas contra Israel, definidas como "antisemitismo" han hecho que sus autoridades censuren el derecho de manifestación.

El uso del concepto de "antisemitismo" es una de las más burdas maniobras de encubrimiento realizadas hasta el momento. El antisemitismo va contra los judíos por el hecho de serlo, hagan lo que hagan. Las protestas o sanciones no es por ser "judíos", sino por hacerlo que hacen, por su forma genocida de actuar bajo los órdenes de Benjamín Netanyahu. Los judíos que protestan contra Netanyahu no son "anti semitas", como es obvio. Por eso es importante dar voz en los medios a estas protestas, llevar el foco hacia ellas porque son precisamente las que quitan sentido a la estrategia de Netanyahu y de Trump de silenciarlas.

A las brutalidades cometidas se añaden las barreras de silencio, las creadas para impedir el conocimiento de los hechos, las mentiras, la desinformación y los bulos manejados para alejarnos de la realidad.

Sí, hagamos caso a Borrell y hablemos de Gaza. No significa "no hablar de Trump", sino mostrar las conexiones y sus consecuencias. Que no se escondan tras el silencio.

BBC

 * "Un vídeo desmiente la versión de Israel sobre un ataque mortal contra un convoy de paramédicos" RTVE.es 5/04/2025   https://www.rtve.es/noticias/20250405/video-desmiente-version-israel-sobre-ataque-mortal-contra-convoy-paramedicos/16522871.shtml