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lunes, 12 de octubre de 2026

Los jóvenes sicarios

 Joaquín Mª Aguirre

Nos sorprendía hace unos días la noticia del crimen del cirujano plástico en Marbella por los datos del detenido como presunto autor, un joven sueco de 18 años. Se nos revelaba entonces la existencia en Suecia de unos grupos de jóvenes, menores de edad muchos de ellos, a los que se pagaba por delinquir, sicario juveniles, que podían llegar al asesinato por encargo.

No es el único caso, pero sí el que ha tenido más trascendencia en los medios, quizá por ser su víctima alguien con  cierta notoriedad y vínculo con los famosos por la cirugía plástica.

Ayer, Carmen Corazzini —en 20minutos— nos ampliaba la información sobre este tipo de asociaciones delictivas, sus formas de reclutamiento y los tipos de delitos. El fenómeno de los jóvenes sicarios criminales. 

No tienen ningún respeto por la vida. Ni siquiera por los “códigos”, que los hay -o había- en algunos grupos de crimen organizado. Son muy jóvenes. Los reclutan siendo menores. Matan sin piedad… es preocupante su crueldad. Es lo que confirman fuentes policiales consultadas por 20 Minutos. Son chavales de nacionalidad sueca, también belga, danesa u holandesa. En algunos casos, de familias originarias de otros países, de segunda generación o nacidos fuera de la Unión Europea pero criados en países del norte de Europa. Hay ejemplos de todo, pero no se conoce la proporción exacta. Un perfil que coincide con el detenido por el crimen del cirujano en Marbella.

Son reclutados siendo menores y se les termina encargando asesinatos por una suma de dinero. Desde 4.000 euros hasta 20.000, dependiendo del quién y del cómo. Realizan viajes exprés para cometer el crimen y se marchan nada más cumplir su misión. Intentan tenerlo todo organizado para actuar como fantasmas, pero la vigilancia policial es contundente -se han frustrado varias operaciones- , al igual que poco formada, muchas veces, la experiencia de estos criminales. Aunque no sea un fenómeno del todo novedoso, las autoridades advierten de un punto de inflexión en 2018. Y parece ir a más. Este perfil de sicarios en la Costa del Sol sigue actuando alimentado por diversas coyunturas y facilitado por el anonimato de las plataformas de mensajería.*

Algo ha cambiado, indudablemente, en Suecia. Aunque quizá estamos asistiendo solo a la localización de un fenómeno mucho más amplio de tipo sociocultural. Quizá esto sea una de las caras de cambios más profundos. Aquí hemos insistido muchas veces en el engañoso fenómeno de la separación de niños y jóvenes de la sociedad adulta. Hemos insistido citando el verso "El niños es el padre del hombre" en la continuidad de los seres humanos. No hay más que una distinción artificial entre jóvenes y adultos.

Algo está pasando para que lo que consideramos "adulto" se manifieste cada vez antes en lo que consideramos "joven" o "infantil",

La criminalidad es uno de los rasgos más llamativos porque presuponemos una "inocencia" y una "bondad" o ausencia de "malicia" en niños y jóvenes. Pero la realidad nos está mostrando otra cosa cada día. Nos lo muestra con crímenes en edad temprana, con violaciones en grupo en colegios e institutos, con la violencia destructiva del acoso, del bullying, con todo tipo de crímenes, que se trata de silenciar mediante una serie de "protecciones" que algunos aprovechan.

Estamos llenos de demasiados mitos de la infancia, de la bondad natural, etc. Estos quiebran con los casos de asesinatos, violaciones, palizas, etc. que vemos van llenando nuestras páginas y pantallas. Un día nos advierten de la crudeza de las imágenes que nos van a ofrecer de unas niñas dando una paliza a una compañera; otro será de una violación en grupo.

El "seréis como niños" ha dejado paso a los niños que son como nosotros, como la sociedad en la que los criamos, con nuestros egoísmos, nuestra violencia.

OK Diario

Parece que las organizaciones criminales son las únicas que creen que algo realmente ha cambiado y lo aprovechan. La sociedad no llega a querer enterarse de estos fenómenos y seguimos sorprendiéndonos antes que de tomar medidas y comprender el fenómeno, el cambio producido.

Culturalmente estamos ante un fenómeno doble: la infantilización o inmadurez de los adultos, por un lado; pero por otro, tenemos el fenómeno contrario, la perversión de la infancia haciendo que se presenten fenómenos como el señalado en Suecia. En el texto de 20minutos se señala:

Una importante parte de estos sicarios son suecos. En Suecia la violencia entre redes criminales lleva aumentando desde principios de los 2000. Ciertas bandas fueron fragmentándose, sus enfrentamientos se intensificaron y se incorporaron ejecutores cada vez más jóvenes. Mucho ha cambiado el país desde Olof Palme y aunque los 80 tampoco fueran un Edén, ciertas formas de criminalidad suecas han ido creciendo hasta convertir el país en el de mayor tasa de homicidios por arma de fuego entre hombres y jóvenes de la Unión Europea. Ahora Suecia vive una etapa de mayor desigualdad social que choca con el elevado número de multimillonarios. Según el Global Wealth Report de 2025 de USB, ocupa el sexto puesto entre los países analizados con mayor desproporción en la distribución de riqueza. Y esto provoca malestar, descontento, necesidad, a menudo aprovechamiento y proliferación de vías alternativas de sustento.*

¿Ha creado la fuerte desigualdad un deseo de ruptura de las normas, que son entendidas como límites que pueden ser rotos? ¿Es el mal reparto de la riqueza lo que lleva a intentar conseguirla mediante estas formas de "trabajo" al margen de la Ley? ¿Es el mal ejemplo de cómo se consigue la riqueza lo que lleva desentenderte de la Ley y actuar criminalmente? ¿Hemos vaciado de sentido la moralidad, la legalidad, la ética, etc. que se ven como fantasía usadas para el control de la jungla social?

El artículo —ciertamente impactante— nos desvela cómo se van "formando" los jóvenes, cómo desciende la edad y los de 18 reclutan a los de 13, que resulta una "mano de obra" más barata en los trabajos sucios que se les encargan.

Podemos ver esto como una forma excepcional. Pero haríamos mejor tratando de entender la responsabilidad que tenemos en ello. Hay enormes saltos generacionales en la forma de ver las cosas, mientras que consideramos "normal" la nuestra. Nos cuesta darnos cuenta que el mundo y su forma de verlo e interpretarlo puede haber cambiado tanto. Pero es así, Es un fenómeno que antes se daba ya en edades muy adultas respecto a los más jóvenes, hoy puede diferir con apenas unos pocos años de diferencia.

No debemos pensar que esto nos es ajeno o que está localizado en Marbella. Hemos construido una sociedad global e intercomunicada, lo que significa entre otras cosas que son muchas y muy distintas las fuentes de influencia.

Somos una sociedad construida sobre el espectáculo y el mercado, fusionadas ambas muchas veces. Ahora se añade el crimen o quizá ya es una parte del mercado. Las referencias positivas hay que buscarlas con lupa en un mundo de conflictos, polarización y disputas constantes donde cada uno va a lo suyo y todo vale. El fenómeno no es solo sueco. Suecia es el lugar elegido, por los motivos que sean, para asentarse estas asociaciones criminales, pero lo global ha deshecho lo local, que pasa a ser la residencia más favorecedora para los fines.

Si no se pone la mirada clara en esto, puede que en unos años no haya ya mucho que hacer, que un día próximo encontremos una pistola en el cajón de los juguetes o entre la ropa deportiva. Hoy son navajas para el fin de semana; mañana será otra cosa. Hoy los suecos vienen a España; pero puede que mañana los españoles vayan a Suecia a recibir encargos. 

La Voz del Sur

* Carmen Corazzini "Perfil sicario en la Costa del Sol: adolescentes sin escrúpulos del norte de Europa, como el presunto asesino del cirujano en Marbella" 20minutos 11/10/2026 https://www.20minutos.es/internacional/perfil-sicario-costa-sol-adolescentes-sin-escrupulos-norte-europa-como-presunto-asesino-cirujano-marbella_7047546_0.html

sábado, 10 de octubre de 2026

El cuerpo textual

 Joaquín Mª Aguirre

¿Puede el descontento con una nariz, unos pómulos, unas ojeras o unos glúteos acabar en asesinato? Es una de las líneas abiertas para la investigación del asesinato a tiros (énfasis puesto por los medios "en la cabeza") del cirujano plástico Alexander Aslani en su clínica de Marbella.

Hay muchos tipos de cirugías plásticas, una especialidad boyante en una sociedad como la nuestra. La vida en nuestra sociedad mediática del espectáculo nos lleva a la exhibición permanente y, por consiguiente, a una frustración constante de la gran mayoría.

Vivir en la sociedad mediática, una vida con constantes apariciones, es una fuente de desengaños por la necesidad de exhibirse ante los demás y quedar expuestos a las críticas y la maledicencia de cualquiera que acceda a nuestras redes. Lo externo se ha vuelto esencial en esta sociedad de pantallas y comentarios, una peligrosa conjunción.

Es raro el día que no tenemos noticia de algún famoso o famosa que notifica su retirada de las redes ante los comentarios crueles que le dejan los que no tienen otra cosa que hacer que esto, convertido en fuente de placer para los que la maldad es un entretenimiento y una motivación para salir de la cama.

Por otro lado, la adicción a las redes no es solo a usarlas para ver a otros; también es adicción la del mostrarse constante, la necesidad de ser visto es una forma de asegurarse una vida, aunque esta sea solo una fachada.

Una parte de esa necesidad de mostrarse encuentra su salida en la renovación física, del gimnasio a la mesa del cirujano, del moreno artificial a la visita al dentista para "mostrar tu mejor sonrisa". Hay que estar en perfecto estado y adaptarse a las nuevas modas. Los que se han construido para ser mirados y admirados deben estar en permanente estado de revisión, pasando la prueba colectiva diaria. Hemos tenido una serie de muertes de influencers últimamente en sus aventuras por los quirófanos.

Pero el caso del asesinato del exitoso cirujano tiene algunas cuestiones que nos han llamado la atención. Se nos describe así a la víctima en 20minutos:

Alexander Aslani había desarrollado buena parte de su carrera en la Costa del Sol. Entre 2008 y 2018 dirigió los departamentos de Cirugía Plástica de los hospitales Quirón de Málaga y Marbella, una etapa que compaginó con el desarrollo de Cirumed. Su clínica le atribuye más de 14.000 intervenciones, alrededor de 7.000 procedimientos de Brazilian Butt Lift (BBL) y pacientes de más de 40 países. En 2016 recibió un premio de Medical & Corporate Livewire como mejor cirujano plástico de España.

Su especialidad eran las operaciones de remodelación corporal y glúteos y había desarrollado el denominado Supercharged BBL, una técnica que combina implantes y transferencia de grasa, sobre la que publicó trabajos científicos. Esa especialización, unida al uso intensivo de las redes sociales —tenía alrededor de 200.000 seguidores en Instagram—, le proporcionó una clientela internacional y vinculada al mundo de la televisión, las redes y el modelaje. *


La cirugía estética da, como vemos, un gran salto en todos los niveles cuando deja de centrarse en accidentes, reparar intervenciones, etc. y empieza a jugar con las insatisfacciones, con las frustraciones y obsesiones de las personas deseosas de mostrarse. Las muertes constantes de personas sanas, pero descontentas nos da un retrato cultural diferente de esta forma de la Medicina, el de un gran negocio que necesita de la insatisfacción. Su clientela pasa a tener un perfil muy distinto.

Las viejas películas de Hollywood nos mostraban cómo la cirugía plástica era usada por los criminales buscados para despistar a los policías. Ahora es un mundo distinto, con sus clínicas baratas clandestinas para los que no pueden pagarse un cirujano en Marbella. Esos doscientos mil seguidores en Instagram del asesinado eran probablemente seguidores de la cirugía como una alternativa propia, algo que nunca podrían pagar pero con lo que soñaban: unos glúteos provocativos (la especialidad del asesinado, a la brasileña), una brillante dentadura, unos pechos elevados, etc.

Los que no disponen de mucho se contentan con tatuajes y pintados, con piercings repartidos por el cuerpo (labios, ombligos, narices...). Es el cuerpo textual, que debe lucir impecable, juvenil, dinámico, musculado.

A ese cirujano de éxito le han disparado en la cabeza, probablemente algo más que un método rápido.

Han detenido al autor material, del que se nos dan datos inquietantes, un sueco de dieciocho años, según nos cuentan en 20minutos: 

Los investigadores encuadran el perfil del detenido en un fenómeno que las fuerzas de seguridad llevan tiempo detectando en la Costa del Sol: jóvenes del norte de Europa captados para ejecutar asesinatos a cambio de dinero y que viajan a España, se alojan durante poco tiempo en apartamentos turísticos y abandonan después el país. La Policía investiga ahora cómo llegó el detenido a Málaga, quién lo contactó y quién financió el encargo.

Si bien la detención permite a los investigadores poner rostro al supuesto autor material, no resuelve el principal interrogante. La Policía considera que el joven habría actuado por encargo y está reconstruyendo los conflictos profesionales de Aslani para localizar a la persona que habría ordenado su muerte.

La investigación ha descartado que el asesinato del cirujano estuviera relacionado con el crimen organizado. El especialista en operaciones estéticas tenía una amplia cartera de clientes de distintas partes del mundo, por lo que se investiga si alguno de ellos podría estar vinculado a negocios ilícitos.**

Hay cierta contradicción en la distinción "crimen organizado" y "negocios ilícitos". Los investigadores se decantan por el cliente insatisfecho. Que alguien pague por matar a una persona que te debe dinero no es muy factible; es más gasto.

Pero la noticia de los jóvenes nórdicos que vienen a matar por encargo a la soleada costa del Sol, a Marbella en este caso, se dan un bañito, se duchan, pegan un par de tiros y se van, es cuando menos inquietante. ¿Una nueva modalidad turística?

Hasta no hace mucho hemos tenido este tipo de acciones con sicarios contratados básicamente en Colombia, pero esto de los nórdicos es nuevo, aunque a la Policía le parezca ya trending.

El caso tiene de todo y me imagino que ya estarán buscando los derechos para hacerse con ellos. Tiene turismo, complejos, violencia, estética, sol y playas... Sale un thriller de primera.

Desde luego, cambia nuestra percepción de lo que es el turismo y, sobre todo, del turismo sueco, el primero que colonizó nuestro país en los 60. Matar a tu cirujano plástico, en esta sociedad, tiene mucho de freudiano, ya que es quien te ha dado una "segunda vida" útil para las redes. Si a la familia no la eliges tú, sí en cambio eliges a tu cirujano plástico, en quien pones fe y esperanza. Matar al cirujano, aunque sea por encargo, es como matar al padre y no de forma simbólica precisamente.

Estamos obsesionados con el cuerpo, un gran negocio. Nos miramos y nos miras. Lees un libro y no se nota, pero diez horas de gimnasio, una camiseta ceñida y un buen bronceado te sitúan en el mercado de la información. Pasas a ser un buen texto. Un buen selfie y a tirar.

El caso del cirujano asesinado en Marbella, en su clínica destrozándole la cabeza tiene muchas aristas que se irán viendo. A ver qué nos dice el joven turista sueco dedicado al asesinato, un próspero negocio, nos dicen.

Algo huele a podrido en Suecia. Algo huele a podrido en la Cirugía Estética, al menos en Marbella. 

* "Un detenido de 18 años, amenazas previas, un crimen por encargo... certezas e incógnitas del asesinato del cirujano en Marbella" 20minutos 10/10/2026 https://www.20minutos.es/andalucia/malaga/un-detenido-18-anos-amenazas-previas-un-crimen-por-encargo-certezas-incognitas-asesinato-cirujano-marbella_7047121_0.html

miércoles, 17 de abril de 2013

Marbella State of Mind

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En esta sesión continua judicial en que se nos ha transformado España, en la que se alternan en cartelera la nobleza ganancial con los empresarios chinos, los ex ministros con los médicos "dopadores", etc., en una insólita muestra de biodiversidad ibérica, de fauna medio pensionista —entran y salen—, les tocó escuchar sentencia al mundo cañí, a la parte sentimental, al triángulo equilátero del amor rociero y marbellí, a ese trío irrepetible, Pantoja, Muñoz y Zaldívar.
Estos ídolos del "cuché" escucharon en la sala las frías palabras de lectura de la sentencia con las condenas de prisión y cuantía de las multas y la advertencia del juez a los presentes —"más público que nunca", nos dicen— de que "no se admite ninguna muestra de aprobación o desaprobación" para atajar el volumen creciente del rumor.
Pero los jueces no están en la calle y allí sí estallan las voces y las pasiones que sembraron los protagonistas a lo largo de su vida mediática. Podemos escuchar con claridad los gritos de "ladrona" y "choriza", repetidos una y otra vez, y algún esporádico "guapa" de algún fiel de toda la vida o de alguien mal informado de porqué están allí. Ellos, acostumbrados a los piropos y autógrafos, a estrechar manos y lanzar besos, no acaban de asumir este tercer acto de sus vidas en el que el escritor del Gran Teatro del Mundo decidió dar un giro a la obra pasando de la comedia sentimental al desgarrado drama naturalista. ¿Qué extraña obra es esta?


La solemne entrada en los juzgados —ellas del brazo de sus abogados, como señoras de toda la vida; él dando la mano a los que tomaban primero posiciones— contrasta con la tumultuosa salida de los ya condenados. Las cámaras dan cuenta de ese calvario hasta llegar al coche —refugio salvador—, de los gritos y zarandeos, de los desmayos y las palpitaciones, de los tirones de pelo...

Esta España en permanente estado de protesta, de irritación ante el conocimiento de sueldos y primas, de dineros blanqueados, de favores y amigos, estalla en cuanto que tiene ocasión propicia. Lo que los jueces pedían en la sala, represión de las emociones, se produce en la calle sin freno alguno, en toda su intensidad. No sé si son seguidores traicionados, con el corazón roto de desilusión, o contribuyentes justicieros. Son el prólogo de la pena que les queda por delante.
En este "spin-off" de la "Operación Malaya", se ha cerrado la última temporada.
La parte sentimental, musical y torera, lo rosa del asunto, nos hace olvidar a veces que la historia es un episodio más de corrupciones políticas y empresariales de enormes dimensiones; que "Cachuli", más allá del cuché y los amoríos, era el alcalde de un  importante municipio, heredero "natural" de otro alcalde, Jesús Gil, que ya tuvo sus episodios judiciales y las maneras mafiosas de controlar la ciudad, su "cortijo" urbano.


Decía Julián Muñoz en entrevista telefónica en Telecinco, el día antes de la sentencia, cuando le preguntan por las causas de su situación, —"en qué se equivocó"— que "ser alcalde por mayoría absoluta le produjo un subidón absurdo, total y absolutamente absurdo", y que al tener después una relación con Isabel Pantoja, "la número uno en lo suyo", se creyó que era "poco menos que General de División". Fiel a su visión del mundo, culpa al éxito electoral y al amor de lo que le ocurre. No menciona que la causa de estar al borde la prisión sean sus acciones delictivas. Su problema, dice, es que su ex esposa Maite Zaldívar habló más de la cuenta en un programa de televisión levantando la liebre sobre las famosas bolsas de basura llenas de dinero que salían de su casa; que Isabel Pantoja era un personaje excesivamente conocido y mediático, que atrajo mucho la atención; y que él se equivocó en su trato con la prensa y los medios. ¡Julián, Julián! No tiene la culpa el sol de que al ladrón nocturno le pille desprevenido el amanecer.


Marbella fue más que un pueblo; era una forma de ser, un estado de ánimo, una manera de hacer las cosas. Era una ciudad cosmopolita que elegía con mayorías aplastantes a sus propios caciques, cuyas actuaciones conocían todos con pelos y señales porque su soberbia y prepotencia les impedía hacerlas a la sombra. El que quería medrar, hacer negocios allí, ya sabía lo que tenía que hacer y a quién acudir. Era una ciudad cuyo ayuntamiento tuvo que ser intervenido judicialmente y en la que los críticos de la oposición resultaban estar tan enfangados como los demás, acabando todos en los tribunales y en la cárcel. ¡Y presumían de honradez algunos de ellos! Si hay una ciudad que ha escrito con letras de oro su propio descrédito ha sido Marbella, el paraíso de la Jet. Alcaldes, primeros tenientes de alcalde, concejales, asesores, funcionarios, directivos de Cajas... en cantidad inigualada en España, fueron ingresando en prisión. Más que proceso, procesión.


Marbella tendrá que vérselas con su historia, barrer sus calles y despachos, desparasitarse, como tendrán que hacerlo otros lugares e instituciones. No es fácil acabar con plagas de carcoma, con chinches y garrapatas. En la mente decasi todos, Marbella es lo que han hecho de ella los Gil, Muñoz, Zaldívar, Pantoja, Roca... y todos aquellos que se beneficiaron de ella con el consentimiento y complicidad de muchos.
El telón ha bajado. Que no haya bises.