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lunes, 11 de noviembre de 2024

Las muertes impunes de periodistas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las muertes de periodistas siguen creciendo por el mundo y, un dato añadido, estas quedan sin penalizar. Esto es lo que podemos leer en RTVE.es. La muerte de periodistas tiene un variado motivo. El primero de ellos es la violencia existente en las zonas de trabajo. Queremos saber y queremos que alguien nos lo cuente desde el lugar en que ocurren las cosas, en primera persona. Hay un Periodismo de redacciones y hay un Periodismo in situ, una actividad desplazada a los lugares en el que se nos cuenta lo que ocurre de primera mano. El aumento del periodismo audiovisual exige esa posición próxima a lo que está sucediendo, marcado también por el momento. Lugar y momento, espacio y tiempo, convierten la acción periodística en inmediatez. Muchas de las cosas que se nos cuentan se hacen desde un directo que se sitúa en el centro de la acción con lo que aumenta el peligro. Es el riego de una actividad informativa que nos conecta con la realidad de lo que sucede.

Pero a esta primera condición se suma otra muy preocupante: la conversión del periodista en un objetivo. Ya no se trata del peligro de la situación, sino del hecho mismo de informar, de sacar a la luz hechos y responsables. Los informadores son eliminados para evitar que se transmitan datos, se señalen responsables, etc. de una situación específica. Las muertes ya no son accidentales, sino un intento de alejar el foco, de no tener testigos de las acciones realizadas. Es una parte de la guerra por el control de la opinión pública.

En este último sentido, la información añade un aspecto más, el de la impunidad. Leemos en la noticia en RTVE.es, reproduciendo un artículo de la AFP, en su sección "Una mirada europea": 

La gran mayoría de los asesinatos de periodistas en el mundo queda impune, denunció el sábado la Unesco en un informe con ocasión del Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas.  "En 2022 y 2023, cada cuatro días un periodista fue asesinado simplemente por desempeñar su trabajo vital para buscar la verdad. En la mayoría de estos casos, nadie tendrá que rendir cuentas", declaró la directora general de la organización de la ONU, Audrey Azoulay, citada en el documento. El 85% de los asesinatos de periodistas registrados por la Unesco desde 2006 se considera no resuelto, precisa el informe.  Ante esta "tasa muy alta de impunidad", la Unesco exhorta a los Estados a "aumentar significativamente sus esfuerzos".

Según el informe, que abarca los años 2022 y 2023, México fue el país que computó el mayor número de crímenes en 2022, con 19 casos. Justo por delante de Ucrania, donde ese año se registró el asesinato de 11 reporteros. 

162 periodistas asesinados en dos años

A lo largo de los dos años cubiertos por el informe de la Unesco, 162 periodistas fueron asesinados. Cerca de la mitad trabajaba en países con conflictos armados.  En 2023, "en el Estado de Palestina se registró el mayor número de asesinatos: 24 periodistas fueron asesinados ahí", señala el documento. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) admitió en 2011 a Palestina como miembro de pleno derecho. El informe destaca un "aumento del número de asesinatos en los países en conflicto". Los reporteros locales "representaron el 86% de los asesinatos relacionados a la cobertura de conflictos", estima. 

El paso de México, un país que oficialmente no está en guerra, a Palestina como lugar del mayor número de informadores muertos, nos muestra dos dimensiones de lo que llamamos "conflicto". México padece una guerra interna, un conflicto faccioso, con el narcotráfico como fondo, que provoca la muerte de periodistas que sacan a la luz la situación. Eliminar periodistas es trata de limitar su espacio informativo, evitar que entren en las raíces criminales de los negocios y del poder político.

En el caso de Palestina, nos encontramos con la variante bélica en la que un estado, Israel, trata de evitar que se informe con detalle de la "limpieza" étnica que se está produciendo. Considera a los periodistas palestinos e internacionales en las zonas de ocupación como molestos testigos que "deterioran" su imagen internacional al captar y transmitir al mundo los detalles de sus actuaciones. Israel quiere silencio; los periodistas en la zona informan de lo que tienen delante.

El hecho de que exista un 85% de casos de muertes "no resueltas" de periodistas dice mucho sobre la impunidad con la que se elimina del mapa a los informadores. Es difícil que, con estos datos, la situación mejore en algún sentido. Lo que los asesinatos buscan es precisamente el silencio, por lo que es poco probable que logren esclarecerse.

El verdadero dato es el de la impunidad lograda; es el que nos muestra que aquellos que decretan las muertes y las realizan pueden, además, establecer la oscuridad a su alrededor. Ya sean redes de narcotraficantes y autoridades corruptas, como en México,  o sea un estado empeñado en una guerra para eliminar a la población palestina, las víctimas son aquellos que pueden poner los problemas ante las audiencias.

El periodista es la pieza más débil de la cadena informativa. Es el que debe tener conocimiento y valor para hacerlo llegar a sus audiencias. Los asesinatos buscan eliminar el conocimiento y el sembrar el  miedo entre los futuros informadores. 

* Una mirada europea "La mayoría de los asesinatos de periodistas queda impune, según la Unesco" RTVE/AFP 4/11/2024

viernes, 29 de septiembre de 2023

El destrozo de El Cairo y la UNESCO

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No contento con haber aceptado du destino histórico y divino al recibir en sueños a Anwar El Sadat, el presidente egipcio asesinado por los islamistas, el presidente Abdel Fatah al-Sisi desea ampliar su gloria en unas nuevas elecciones y, además, quedar como el que dirigió la destrucción de El Cairo viejo, una ciudad histórica y monumental que le estorba por lo que pueda traer en el futuro y lo que pueda tener de recuerdos del levantamiento que dejó en el dique seco a Hosni Mubarak, trajo después al islamista Mohamed Morsi, y finalmente le trajo a él. Como todo el mundo sabe, al-Sisi no quería ser presidente, pero aceptó con dignidad el peso de la historia y del Estado, poniéndose al frente de un país que, con la excepción del islamista Morsi, siempre tiene al frente un militar. No pensemos por ello que a los militares les gusta mandar en Egipto, que controlan la economía por ambición y que encarcelan a los posibles candidatos presidenciales por algún tipo de espíritu o tradición totalitaria, aunque fuera herencia de las dinastías faraónicas, no.

En Egipto, los militares mandan porque así lo quiere el pueblo y así lo necesita la historia que, desde el origen de los tiempos, se ha orientado en esa dirección. Creo que debe ser uno de los pocos países en los que te condenan los jueces por intentar separar al pueblo del Ejército, que suele ser a través de alguna crítica a su gestión. Lo que dice el presidente es siempre verdad porque la verdad es lo que dice, formando una unión perfecta. ¿Cómo se puede equivocar un presidente? De ninguna forma; no se equivoca.

En días anteriores trajimos aquí la preocupación por la destrucción de la Ciudad de los Muertos y otros parajes históricos de El Cairo. Todo por hacer esa nueva capital, financiada y construida por China, pero con mucho negocio local.

Gran parte de la ciudad de El Cairo está protegida y declarada bajo la protección de la UNESCO, pero Egipto es unos días el origen de todo y otros el final. En Infobae se recoge una información de lo ocurrido en la reunión de la UNESCO a mediados de septiembre cuando Egipto pidió que se redujera su patrimonio protegido por la elemental razón de que está construyendo una autopista para esa nueva capital donde los más ricos, que son los que se lo pueden permitir, vivirán en un sueño moderno, dejando el viejo El Cairo que se caiga a pedazos. Es también una ciudad protegida, amurallada modernamente con la capacidad de cerrarla en el momento en que a los habitantes de El Cairo se les ocurriera encerrarse, asaltar, etc. las instituciones y espacios del poder, como ocurrió en 2011.

Con información de EFE, Infobae nos cuenta lo ocurrido en Riad con Egipto:

Riad, 14 sep (EFE).- Egipto argumentó hoy ante la Unesco en favor de sus proyectos para demoler sectores de El Cairo histórico por el "reto" que supone encontrar el equilibrio entre desarrollo económico, crecimiento de la población y la preservación del patrimonio cultural, unos bienes que sin embargo se mostró "determinado a preservar".

Así lo dijo ante la Asamblea General de la Unesco que se celebra estos días en Riad (Arabia Saudí) el delegado permanente de Egipto ante la organización, Alaa Youssef, quien señaló que su país está dispuesto a discutir de manera exhaustiva la evaluación del patrimonio, pero con una "aproximación global" que incluya "el reto del crecimiento de la población".

En este sentido, recalcó las "urgencias" de su país para "responder a las obligaciones del desarrollo" y recalcó que es un "reto" mantener el equilibrio en la preservación del patrimonio cultural.

Sin embargo, afirmó que "Egipto se muestra determinado en preservar su patrimonio mundial y proveer un desarrollo sostenible", y de encontrar una "armonía" para la futura generación.

El comentario se produjo después de que el pasado mayo el Gobierno egipcio comenzará a demoler los históricos mausoleos de La Ciudad de los Muertos, la necrópolis medieval que forma parte de El Cairo histórico, inscrito en el Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, para construir una autopista.

Ayer ante la Asamblea General de la Unesco se aprobó un documento sobre patrimonio protegido de los países árabes en el que la organización de las Naciones Unidas para la Cultura recogía que Egipto informó de que su proyecto de autopista "no implicaba la demolición de ninguna tumba o mausoleo dentro de la propiedad".

Sin embargo, la Unesco expresó su preocupación por "los daños de los que se ha informado recientemente" en el cementerio y reiteró su petición a Egipto para que presente con carácter urgente información técnica sobre cualquier proyecto importante.* 

La información resalta las contradicciones entre la demolición y la preservación del patrimonio. Lo que se ha hecho realmente es empezar la casa por el tejado. Primero se elige el espacio de la nueva ciudad, que era en teoría capital administrativa, es decir, sede de ministerios y demás y luego se derriba todo lo que hay en línea que son percibidos como obstáculos. La historia del crecimiento de la población es una fantasía, por el grueso de la población seguirá en El Cairo, mientras que solo los que se lo pueden permitir irán a la nueva y controlada ciudad.

Aquí hemos recogido las maniobras de destrucción de la Ciudad de los Muertos, algo irrecuperable. Noticias desde Egipto me informan de las recepciones de cartas conminando al traslado urgente de los restos de las tumbas afectadas por el diseño. Incluso, cuentan, ha habido personas que han recibido cartas para la devolución de los restos a sus lugares porque se ha modificado el trazado y estorban de nuevo. No son los primeras chapuzas que los egipcios padecen.

En su momento, cuando vimos las primeras consecuencias de los derribos, que son las referencias que se dan en la UNESCO. Pero la destrucción de la Ciudad de los Muertos es solo una parte. No saben lo que pueden llevarse por delante de lo que está protegido por la UNESCO, algo que hasta ahora era un aliciente para el turismo, pasa a ser un obstáculo para la "modernización", que es la forma en que el régimen presenta estas cosas.

Se ha echado a miles de campesinos de sus tierras, por ejemplo, para ampliar los márgenes del nuevo canal que al-Sisi se apuntó en su haber y que, ya se dijo en su momento, se producía en un momento de caída del tráfico marítimo. Pero da igual. El Ejército es el "dueño" de toda la tierra egipcia. Vivir en ella por cientos de años no da derecho a nada; solo queda hacer las maletas y marcharse hasta que te vuelvan a echar.

Ahora toca desalojar El Cairo viejo, aquellas zonas que Egipto ya no necesita proteger, cuidar, porque ha pedido a la UNESCO que queden fuera. La institución ha manifestado su preocupación lógica ante lo que ve en las imágenes y lo que les llega por otras vías.

Me llega una imagen de un avalista de al-Sisi para las presidenciales. Sonríe y lleva una camiseta con la cara de al-Sisi debajo de la ropa. El régimen está dispuesto a seguir bajo el mando de hierro del general. Todas estas obras, vengan a cuento o no, no benefician al pueblo egipcio, que sufre una terrible crisis económica, con una enorme subida de la inflación. Se trata de fortalecer la imagen con obras "faraónicas" de las que se benefician los amigos del régimen o los contactos del exterior.

Hace apenas un par de días hemos traído aquí el escándalo de corrupción del senador demócrata norteamericano encargado de comité de Exteriores. La corrupción denunciada afectaba a Egipto a través de empresarios y de empresas controladas por militares. Está solo comenzando. Pero el escándalo de la destrucción de El Cairo histórico no tiene solución, es irreversible. De lo destruido nada queda solo el recuerdo convertido en pesadilla histórica.

Si al-Sisi desea ser recordado por la nueva capital, desde luego, va a serlo. 


* "Egipto se defiende ante la Unesco ante el proyecto de demolición en El Cairo histórico " Infobae / EFE 14/09/2023 https://www.infobae.com/america/agencias/2023/09/14/egipto-se-defiende-ante-la-unesco-ante-el-proyecto-de-demolicion-en-el-cairo-historico/

domingo, 3 de mayo de 2020

El Día Mundial de la Libertad de Prensa en tiempos del COVID-19

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hoy, 3 de mayo, declarado por la UNESCO, es el Día Internacional de la Libertad de Prensa, que a luz del contexto en el que nos encontramos adquiere un sentido propio, específico, acorde con nuestra crisis actual, en la que la información se ha convertido en algo imprescindible y ha dejado al descubierto nuestras virtudes junto a nuestras miserias y carencias.
En la lucha contra el COVID-19, la prensa es un factor más, una variable, dentro de un marco global. La globalidad de la pandemia actual no lo es solo por su extensión geográfica, la totalidad del planeta. Lo es también porque afecta a todas las dimensiones de la vida privada, pública, instituciones e internacional. No hay nada que no se haya visto afectado por el COVID-19, todo se ha visto sacudido. De la educación al deporte, de los ritos funerarios a las sesiones parlamentarias, de los juzgados a los hospitales, del comercio minorista a la producción mundial... todo.

Es la primera vez que esto ocurre y que ocurre a esta velocidad. Solo hay algo que viaje a la misma o a mayor velocidad: la información. Pero la velocidad de la información en un mundo globalmente interconectado se ve afectada por el otro aspecto, la calidad de la información, un concepto pragmático, no objetivable como lo es la calidad de la transmisión y su velocidad. La calidad de la información depende de nuestras necesidades, su capacidad de anticipación a los problemas y de la adecuación de las respuestas. La información no solo tiene que ser verdadera, sino que —en este y en otros contextos— debe ser "útil", ayudarnos a resolver las situaciones de conflicto.
La racionalidad de muchos principios generales se sostiene en ideas que son cada vez más complicadas en un mundo de intereses y conflictos. En esta situación actual, se ve mejor que nunca, con más claridad, que el concepto de "libertad de prensa" que algunos tienen excede la información y entra de lleno en la "desinformación", es decir, el uso de la información para crear situaciones en las que la opinión pública reciba información no veraz con la intención de sacar algún provecho particular en contra del conjunto, crear el caos y la falta de entendimiento.
En el contexto de una pandemia de este tipo, en el que la información veraz es esencial para la supervivencia personal y social, estamos comprobando la lucha entre la información y la desinformación en muchas esferas, de la política a la salud, de la economía a vida privada. Los viejos principios siguen siendo claros en su dimensión ética, pero la información se da en un mundo mucho más complejo precisamente y quizá debido a la propia circulación de la información.
La mayor parte de nuestros principios, en la teoría tienden al bien; en la práctica en una sociedad definida como el escenario de intereses y conflictos generalizados la información se convierte en una forma más de lucha. Es ahí donde si sitúan muchos de los conflictos a los que asistimos, que están siendo amplificados porque la pandemia clarifica algunos conceptos que en otros contextos son menos verificables. De ahí la importancia que se le da al combate de los "bulos" informaciones que no se corresponden con la verdad o, al menos, con las informaciones de fuentes fiables e independientes, como suponemos a las fuentes sanitarias o científicas.


Entendemos precisamente que la información que nos hacen llegar obedece a criterios objetivos y, sobre todo, carentes de otro interés que no sea el frenado de la pandemia y nuestra salud. En otra dimensión situamos a aquellos que entendemos sí tienen algún interés al margen de nuestra salud y anteponen el propio o de grupo al conjunto. Es difícil manejar esto en la realidad, aunque conceptualmente sea claro.
Lo que sí podemos ver en los extremos los casos más claros —la información fidedigna y carente de interés privado frente a la partidista y que busca el daño ajeno— mientras que conforme nos alejamos de ellos se van oscureciendo los casos. No es tan sencillo. ¿Cómo podemos considerar, por ejemplo, lo dicho por Donald Trump sobre los desinfectantes? Es un caso extremo, pero a la vez, proviene de alguien que se supone debería ser responsable buscando el bien de los norteamericanos. Pero quizá es ahí donde empiezan las discrepancias.
Lo que está claro es que quizá la idea de "libertad de prensa" y de "prensa libre" no sean exactamente lo mismo o, incluso, que puedan estar en oposición, como vemos a través de los que reivindican la libertad de prensa para difundir bulos. Cada día se producen este tipo de conflictos que ponen a prueba los conceptos y el sistema mismo. La cuestión es compleja y se debe debatir y tener de forma permanente sobre la mesa.
En su página sobre el Día de la Libertad de Prensa, la UNESCO señala los siguientes puntos: 
  •     Apoyemos el periodismo independiente para que los trabajadores de los medios puedan informar sin temor y de manera imparcial. Las salas de redacción deben ser libres para tomar decisiones editoriales que favorezcan el interés público y preserven la rendición de cuentas.
  •     Una prensa libre e independiente es esencial en todo momento, pero es particularmente importante durante una crisis de salud como la que estamos viviendo. En un momento en que muchos buscan información principalmente en línea, el papel de los periodistas profesionales, que están capacitados para ayudar a ordenar el flujo de la información y proporcionar la orientación necesaria, es vital.
  •      Ninguna crisis se resuelve sin información precisa y fiable. En todos los niveles, desde los gobiernos hasta los individuos, las decisiones que tomamos pueden ser una cuestión de vida o muerte y deben estar basadas en hechos y en la ciencia.
  •     Sólo mediante esfuerzos multilaterales se pueden abordar con éxito estas cuestiones cruciales. Comprometámonos con este esfuerzo mundial.
  •         Ayudemos a los medios de comunicación y a los periodistas a informar sobre la crisis de manera eficaz y segura, y promover el pensamiento crítico para limitar la propagación de rumores y la desinformación.
  •      Este 3 de mayo, el Día Mundial de la Libertad de Prensa, la UNESCO hace un llamamiento a los gobiernos, los medios de comunicación y la sociedad civil para unirse a este movimiento mundial para llamar la atención sobre estas cuestiones esenciales para la supervivencia de nuestras democracias. Juntos, nos aseguraremos de que nuestra respuesta a la crisis sea eficaz. Esta crisis sanitaria sin precedentes tiene el potencial de reconstruir la confianza de los ciudadanos en los medios de comunicación.*




Los puntos son asumibles claramente. El problema es que algunos de ellos parten de supuestos que no son fáciles de reivindicar, cuando la información se ha convertido en un escenario de conflicto como prolongación de otro tipo de conflictos. Al final, tras cada lucha están las mentes y estas deciden y actúan en función de la información de que disponen.
Muchos aceptan hoy el hecho de la manipulación como una forma "natural" de actuar sobre el otro para conseguir unos objetivos. Se enseña en nuestras facultades en un tiempo en que los conceptos de "verdad" o "hechos" han pasado a formar parte de "narrativas" naifs. Los gobiernos actúan sobre la opinión estudiando los efectos a través de los sondeos constantes y prueban los mensajes, actitudes, modos, etc. más rentables para conseguir sus niveles de aprobación. Investigan para saber cómo deben decir lo que los demás esperan escuchar.
El periodismo independiente, preocupado por la verdad, los hecho y el bien común, del que habla la UNESCO puede que pertenezca a las mentes románticas en mitad de unas luchas partidistas en las que los profesionales no buscan la verdad sino la eficiencia de la versiones más ajustadas a los intereses de quienes les pagan. Esta "eficiencia" se mide en términos de retornos, de respuestas adecuadas a lo que se esperaba.
Lo vemos cada día en este gigantesco rifirrafe universal que es la lucha a través de la información. No, no es sencillo encontrar la objetividad, independencia y la libertad de informar que hace libres de pensar a los otros. Quizá nos hemos vuelto demasiado cínicos en estos tiempos de manipulación. Quizá todos lo hayan sido, pero ahora tenemos las más grandes herramientas de manipulación que han existido, cubriendo cada rincón del globo. No es casual que desde hace tiempo se use el término "infodemia" para describir la "epidemia informativa".

La lucha por la libertad de prensa es cada día más importante. Las fuentes ya no son solo los medios. La extensión de la información y su conversión en un panorama global ha hecho que estemos rodeados de estímulos informativos, no solo de los medios sino de otros muchos que se han transformado en sus propias fuentes, controlando al menos su propia emisión. La gran trasformación de la información, merced a la digitalización, es precisamente la "medialización" social, es decir, la conversión de todos, de un gobierno a un ciudadano, de una institución pública a una empresa privada, en pseudomedios. Lo que antes era tarea de los medios de comunicación es realizado por cada uno, de los micromedios a las redes sociales. La sociedad se ha horizontalizado informativamente, al menos en las democráticas y se ha convertido en propaganda allí donde se quiere seguir manteniendo el control, censurando y vigilando, restringiendo, los medios sociales.

En este contexto globalizado y mediatizado, el problema de la información falsa, de la desinformación, de los bulos intencionales, etc. se intensifica llegando a su máxima amplitud cuando es un solo tema el que se vuelve central, el COVID-19, del que derivan todos los demás, que se van distribuyendo a su sombra.
Hoy, por todo ello, es esencial la formación de los profesionales no solo técnicamente, sino fortalecer su sentido de la independencia y recuperar la idea esencial de la información como un bien público, volver a desarrollar el sentido de lo común, lo que todos compartimos y lo que a todos nos afecta, por encima —como se ha estado haciendo— un concepto conflictivo y fraccionado de la sociedad en todos los niveles. ¿Si no somos capaces de ponernos de acuerdo en nuestra salud, en el riesgo de nuestras vidas, sobre qué lo podemos hacer? Todo lo demás está sujeto a disputa.
La pandemia ha tenido un efecto importante sobre la información: muchos han comprendido la importancia de estar bien informados sobre lo esencial. Hay que desmercantilizar la información para poder compartir lo básico. No es fácil determinar lo esencial porque anteponemos el punto de vista propio al romper cada vez más lazos sociales.
Hay que tener las libertades como reivindicación, como motor que nos haga movernos hacia delante, no acostumbrarnos a su ausencia o vacío. La Prensa es importante, pero para que lo sea más debe recuperar mucho del camino perdido a cambio de platos de lentejas o en crisis para sobrevivir de mala manera. 
Quizá haya que empezar por el principio y, sí, reclamar un periodismo valiente e imparcial, como hace la UNESCO en este día de hoy y para todos los demás días del año. En tiempos de bulos y medias verdades, es lo mejor.



* "Por un periodismo valiente e imparcial" UNESCO 3%05/2020 https://es.unesco.org/commemorations/worldpressfreedomday/2020/mediaresources

viernes, 4 de mayo de 2018

El triste Día de la Libertad de Prensa en Egipto


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La celebración ayer del Día Internacional de la Libertad de Prensa en Egipto solo podía ser una celebración triste, pero necesaria. La Libertad de Prensa en aquellos países en los que se ve aplastada constantemente es siempre un triste recordatorio y una esperanza de que el futuro mejore. Esta segunda parte es la que los periodistas que aspiran a poder informar con libertad —no todos tienen esa aspiración, como se verá— no tienen tan clara, pues en la opinión de aquellos que se arriesgan, el régimen sigue avanzado en su aspiración de que haya una sola verdad y una sola voz, es decir, la reducción del periodismo a "propaganda" oficial.
El periodismo egipcio —como la sociedad— se encuentra dividido entre aquellos que prefieren vivir sin demasiadas críticas y aplaudiendo cuando toca y aquellos que se arriesgan a decir lo que piensan y ven realmente. Como hemos visto en muchas ocasiones, el periodismo egipcio tiene las dos caras: las de los que luchan por la libertad de prensa y la de aquellos que consideran que su trabajo es transmitir consignas y contribuir al afianzamiento del estado, los que prefieren vivir a la sombra del estado, de cuyas bellotas caídas se aprovechan.


El régimen ha seguido trazando la red administrativa e institucional con la que controlar los medios para hacer real el perímetro de vigilancia. Mediante este trazado —tres organismos— puede controlar la vida profesional de los periodistas y el estado de los medios. Es un sistema que el régimen está practicando con asiduidad: la creación de organismos de control para aparentar distanciamiento político. La realidad es muy otra: esos organismos son poblados por los afectos al régimen quienes reciben así poder sobre sus compañeros y se lo deben a los que les designan. Cuando un organismo manifiesta independencia, como ocurrió con el Sindicato de Periodistas durante las manifestaciones e informaciones sobre la cuestión de la entrega a Arabia Saudí de las islas de Tiran y Sanafir, inmediatamente es bloqueado y desmantelado para ser después repoblado con adeptos al régimen y sicarios voluntariosos.
Es en este sentido en el que se manifiestan las voces de profesionales recogidas en el final del artículo publicado ayer en Mada Masr, con el título "Under siege: To be a journalist in Egypt":

The syndicate is to blame for outdated media laws, Sabbagh argues. Similarly, Sayed asserts that the syndicate’s stance on defending blocked websites has been weak, adding that only some members of the board have intervened. The politicization of the profession and the state’s need to suppress criticism has contributed to the syndicate’s weakness, Sayed explains.
Badr sees the website blocks as part of a wider crackdown on freedoms in Egypt. This is why, he argues, authorities are blocking websites or jailing journalists, even though the Constitution forbids imprisonment as a penalty in publishing cases, unless defendants are accused of inciting violence, discrimination, or defamation of honor.
He adds that the current regime does not believe in the role of the media, and is convinced that all of society should mirror its discourse. “They cannot distinguish between the media and the security apparatus. They want the press to be turned into communiques, not dialogue, or criticism, or free thinking. Hence, the institutions who are running Egypt’s media now are security personnel who have nothing to do with the profession.”
These are, by far, the worst times for Egyptian journalism, Badr says, adding that there is no end in sight. Sabbagh says that the state is particularly cautious about street reporting. “We are living under a state that does not respect journalists, or their rights and personal safety. The syndicate should take some responsibility for this, she adds, so journalists are not just at the mercy of their institutions.*


Las opiniones recogidas reiteran la idea de que el régimen egipcio es un sistema de vigilancia y control social en donde el papel de los medios queda reducido a la mera apología del sistema. Lo único que se perfeccionan son las categorías en las cuales encuadrar la disidencia o la crítica. Aquí la imaginación administrativa sancionadora egipcia tiene pocos rivales.
La condena a la cantante Sherine por hacer un chiste diciendo que prefería beber agua mineral a las aguas del Nilo, categorizada como una "difamación" y "difusión de noticias falsas", es un listón que muchos regímenes autoritarios no llegarán a alcanzar. Un titular de Al-Masry Al-Youm diciendo que el gobierno estaba movilizando a la población en el último día de las elecciones, le ha costado el puesto al director, que fue llamado a declarar y multado. Posteriormente ha sido sustituido y la línea del periódico, el más importante de propiedad privada, ha cambiado de forma notable.


Hoy tenemos un interesante ejemplo: mientras el estatal Ahram Online recoge las críticas al ministro de Educación por hacer desaparecer las escuelas experimentales que escolarizaban parte de su currículum en inglés ("Egypt Ministry of Education's plan to scrap the popular experimental school system stirs controversy" Ahram Online 3/05/2018)***, Egypt Independent (la versión inglesa de Al-Masry Al-Youm) nos muestra una gozosa foto de alumnos felices con el titular "Egypt prepares for ‘education revolution’ launch in September" (Egypt Independent 2/05/2018). La información se limita a dar la versión oficial del ministro y saluda como una "revolución educativa" el que se deje de impartir el currículum en inglés. Curiosamente es lo mismo que han hecho en Irán, donde el gobierno, para evitar las influencias extranjeras sobre la mente de sus vigilados alumnos, ha retrasado el aprendizaje del idioma extranjero en el currículum escolar ("Iran, banning English teaching in primary schools" Euronews 9/01/2018)**. Primero el adoctrinamiento, luego el inglés para turistas.


Traemos el ejemplo educativo porque, como han señalado en el texto de muestra el entretejido de las libertades y su padecimiento colectivo. Las libertades constituyen un sistema en su conjunto. La educación es también un medio de transmisión de información que debe ser controlado. Los medios locales no son ya fiables, por lo que la gente acude a los internacionales a través de Internet y las parabólicas. Las dos formas de evitarlo es bloqueando los medios —hay más de 500 medios bloqueados en Egipto en estos momentos— y las restricciones educativas. El inglés es la lengua en la que se puede encontrar información no deseada.
La medida es absurda pero la coincidencia entre Irán y Egipto para eliminar el inglés de los primeros años no parece una casualidad, sino una respuesta a la globalización e internacionalización de los medios y su efecto sobre los jóvenes especialmente. Es otra barrera más, la lingüística, la que se quiere imponer para evitar que los "jóvenes" estén demasiado "expuestos" a la información exterior. Es una maniobra típicamente orwelliana como otra forma de aislamiento. Mientras la mayor parte de los países tratan de integrar los idiomas desde la escuela la "revolución educativa" egipcia va en dirección contraria, por lo que las manifestaciones de padres que ve cercadas las posibilidades de sus hijas e hijos están más que justificadas. Al menos los iraníes son claros y dicen combatir la "invasión cultural". Una vez satanizado "occidente" (democracia, feminismo, etc.), lo mejor es la "re-arabización", que algunos intelectuales piden con diversas excusas.
Egyptian Streets ha conmemorado el Día de la Libertad de Prensa haciendo recuento de lo ocurrido desde que en 2017 se iniciara la primera gran oleada de cierres de medios por parte del régimen. En la segunda mitad se centra en las amenazas actuales:

The crackdown on press further exacerbated during Egypt’s presidential elections when the editor-in-chief of the privately-owned newspaper Masr al-Arabiya Adel Sabry was arrested, and he is still detained pending investigations. Additionally, the former editor-in-chief of Egypt’s largest privately-owned newspaper al-Masry al-Youm Mohamed Saleh was summoned for investigations and paying a fine after the main headline of the newspaper said that the state is attempting to gather voters in the elections. Saleh was sacked from his position and the newspaper now is headed by TV host Hamdy Rizk.
Egypt has long been criticized by local and international organizations for the lack of press freedom; however, president Abdel Fattah al-Sisi repeatedly attested that there is no crackdown on media and everyone is free to say whatever they want.
The number of detained journalists in Egypt reached 21, according to the latest report of AFTE. Recently, journalist Mahmoud Abou Zaid, also known as Shawkan, won the press freedom award of the United Nations Educational, Scientific and Cultural Organisation (UNESCO). Egypt’s Foreign Ministry criticized the UNESCO over the award and warned against ‘politicization’ of the organization. The Press Syndicate constantly called for the release of journalists behind the bars.
Tens of articles were banned and censored over the past year, with Reporters Without Borders labeling Egypt as an unsafe place for journalists. However, auhtorities refuse these claims.****


No es mala la observación de que las elecciones presidenciales han supuesto un importante recrudecimiento de las medidas contra la prensa, medios y periodistas, en el país. La reelección de Abdel Fatah al-Sisi abre una serie de incógnitas sobre el futuro del país ante la tradición egipcia de que nadie sale por su propio pie del poder, solo muertos (Nasser, Sadat) o derrocados (Mubarak, Morsi). Más allá de que nadie interfiriera en ese proceso que todo el mundo ha considerado como una farsa, quedan por delante una serie de episodios que los medios tendrán que transmitir al pueblo egipcio y que van a necesitar de una retórica eficaz y ausencia de críticas. Entre ellos se encuentran la creación de un partido oficial del régimen (como hizo Mubarak), la fabricación de una falsa oposición mediante la creación de una partido fantasmal (igual que hubo un candidato "opositor" en las presidenciales) y una remodelación de la Constitución para que el presidente al-Sisi pueda seguir al frente del poder. La concepción del liderazgo egipcio es excluyente y busca la unanimidad. Al-Sisi ya se presenta como "Egipto" y el "Estado". Los medios deberán seguir esa línea de propaganda que lo incluye como "enviado" para defender a Egipto (y al mundo) de los enemigos que quieren destruirlos. En este clima de miedo son esenciales los medios, ya que son quienes han de crear ese estado de ánimo. La campaña presidencial se ha hecho en medio de una propagandística campaña contra el terrorismo en el Sinaí. No hacían falta discursos electorales; la imágenes del ejército y de los terroristas muertos era la mejor propaganda.
Los medios plantean siempre el mismo dilema a los gobiernos autoritarios: los necesitan como medios de creación de imagen y los atacan cuando intentan ser más libres de lo que les dejan. Lo solución es la fabricación del "periodista funcionarial", aquellos que se inscriben en la nómina del poder para mantener su propio estatus y juran obediencia.


Los pocos artículos publicados sobre la celebración del Día Mundial de la Libertad de Prensa en Egipto marcan las líneas de los que serán la lucha por la información en los próximos años. En un mundo global e internacionalizado, la información fluye, por lo que se hace necesario hacer lo que el régimen egipcio está haciendo: bloquear y cerrar medios, promover operaciones de compra de los medios críticos, intimidar a los periodistas que no son afines, premiar a los que les halagan y, finalmente, separar al público de las fuentes no favorables de información (votación en el parlamento para expulsar a la BBC del país, lanzar campañas mediáticas contra "occidente" y sus medios principales, The New York Times, etc.)
No, la celebración del Día de la Libertad de Prensa, no podía ser gozosa en Egipto, solo un triste recuento de lo que se pierde cada día. Y en Egipto, estigmatizada la democracia como un factor de inestabilidad y violencia (así se valora la Revolución de 2011 frente al "no-coup" contra Morsi en 2013, visto como la restauración del orden por mandato del pueblo), no había mucho que celebrar. La propaganda y los cantos al poder han vuelto a ser los méritos. En un país donde el gobierno ha establecido que solo es "verdad" lo que el estado dice, es difícil que prosperen las libertades, es especial las que se refieren a la información y expresión. Las condenas por difundir "noticias falsas" se han multiplicado intimidando a los profesionales. El estado siempre tiene razón y al-Sisi les ha dicho que es la próxima guerra, su defensa. Eso incluye a los medios especialmente, que serán castigados al ser considerados traidores a la patria y vendidos a Qatar, Occidente, Turquía o a todos juntos, según toque.


Las detenciones de periodistas en Egipto se han producido no solo por "escribir". En estos meses ha habido detenciones por reproducir artículos de medios exteriores, que el régimen consideraba "fake news" y también han sido detenidos profesionales por entrevistar a personajes poco gratos para el régimen, limitándose a reproducir sus palabras, como en el caso de la entrevista al ahora detenido ex auditor general, Hisham Geneina, en el HuffPost Arabi. Citar algún medio que tenga vínculos con los enemigos ya es delito, de Al-Jazeera a medios turcos u hostiles al régimen de cualquier nacionalidad. Eso incluye ya a la BBC, cuyo procedimiento parlamentario de expulsión de Egipto forma parte del enterramiento y momificación de la opinión pública. A eso hay que sumar las maniobras de vigilancia sobre las redes sociales y la creación de redes controladas con la excusa de la protección de datos, lo que no deja de ser un sarcasmo en un país que desde hace décadas tiene por norma la vigilancia de sus ciudadanos o de los extranjeros molestos (caso de Giulio Regeni). Igualmente han sido expulsados periodistas de medios extranjeros a los que se ha puesto en el aeropuerto o se han cancelado sus visados. Tanto el caso de la periodista británica a la que se ha expulsado tras años de residir en Egipto durante la época electoral, como el de la presentadora libanesa a la que se fue a buscar a su casa para llevarla al aeropuerto dejando marido e hija tras unas pocas horas de finalizar su contrato profesional con una emisora egipcia. Días antes, comentábamos aquí la concesión del premio a los Derechos Humanos de la UNESCO al fotoperiodista Shawkan, condenado por fotografiar  la brutal actuación contra las sentadas islamistas pro-Morsi en 2013, con cerca de 1.000 muertos; el régimen le acusa de asesinato por tomar fotografías y le hace cómplice de las muertes, conspiración, etc. La relación negativa del régimen con la información, los medios y los profesionales sería interminable.
Hay muy buenos periodistas en Egipto —lo hemos dicho aquí en muchas ocasiones—, gente que cree en el valor de su profesión y en la necesidad de romper la capa informativa que el régimen está tejiendo sobre la realidad. Van quedando menos, entre silencios y retiradas discretas, entre detenciones y despidos. El miedo y la adulación son dos poderosas tentaciones. La historia decidirá.


* "Under siege: To be a journalist in Egypt" Mada Masr 3/05/2018 https://www.madamasr.com/en/2018/05/03/feature/politics/under-siege-to-be-a-journalist-in-egypt/
** "Iran, banning English teaching in primary schools" Euronews 9/01/2018 http://www.euronews.com/2018/01/09/iran-banning-english-teaching-in-primary-schools
*** "Egypt Ministry of Education's plan to scrap the popular experimental school system stirs controversy" Ahram Online 3/05/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/298826/Egypt/Politics-/Egypt-Ministry-of-Educations-plan-to-scrap-the-pop.aspx
**** "Egypt Celebrates Press Freedom Day With Hundreds Of Blocked Websites" Egiptian Streets 3/05/2018 https://egyptianstreets.com/2018/05/03/egypt-celebrates-press-freedom-day-with-hundreds-of-blocked-websites/ 



martes, 24 de abril de 2018

Más Shawkan o la pataleta


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Si ayer era el portavoz del Ministerios de Exteriores egipcio, Ahmed Abu Zeid, quien amenazaba a la UNESCO por la concesión del "Premio  UNESCO/Guillermo Cano para la Libertad de Prensa", hoy la cuestión ha subido bastante de tono con la intervención amenazante del parlamento egipcio. El 2 de mayo será la proclamación oficial del premio a Shawkan y el régimen acumulará otra frustración.
El régimen egipcio tenía ya clavado el rechazo en 2017 a Moushira Khattab, candidata para el puesto de la secretaría general de la UNESCO. Egipto perdió las votaciones (una conspiración) y salió la candidata francesa, Audrey Azoulay. Siguiendo la tradición, Egipto vio una conspiración de Qatar en ello. Esto fue tratado aquí en su momento. 
La nueva polémica sube el tono agresivo hacia la organización y no renuncia al tradicional carácter didáctico de las intervenciones del gobierno explicando al mundo cómo debe comportarse. Una vez más, el mundo está equivocado, mientras el régimen está en posesión de una verdad exclusiva- 


Esta vez lo que llegan son las amenazas del parlamento a la UNESCO, con una gran osadía:

Egypt's parliament speaker Ali Abdel-Aal has issued a statement, warning UNESCO against awarding the UNESCO/Guillermo Cano World Press Freedom Prize to Egyptian photojournalist Mahmoud AbouZeid, widely known as “Shawkan”.
“I warn this organization against awarding a prize to a man who is a defendant in a criminal case, and I advise this organization not to take a certain political line or be involved in any political activities,” Abdel-Aal said in a plenary meeting on Monday morning.
"Egypt's parliament has been closely following UNESCO’s intention to award a prize to an Egyptian who is a defendant in a criminal case, and we know that this intention is being supported by some rogue states and disreputable organisations that are heavily involved in sponsoring terrorist activities,” he told MPs.
"As you all know, UNESCO is an organization that should be fully dedicated to supporting education, sciences and culture, and it should not be involved in any way in exercising political activities,” he said.
The speaker, who is also head of parliament’s human rights committee, accused UNESCO of “politicizing” its activities.
“I would like to remind officials in this organisation that its repeated involvement in political activities and in taking a certain political line has led some countries to withdraw. For this reason, I warn this organization not to be involved in political activities, because this can never be accepted by Egypt’s parliament and by many countries, bearing in mind that Egypt joined UNESCO in 1945 and it is a founding member of this organization.”
In his address to lawmakers, he referenced Shawkan's involvement in the mass protests following the ouster of Islamist former president Mohamed Morsi in 2013.
“I wonder how the UNESCO can award a man – Shawkan – who was acting as a main media tool for the terrorist organization of Muslim Brotherhood. He was covering the activities of this terrorist organization during its sit-ins in Cairo and Giza [in 2013] and he was in contact with disreputable human rights organisations and agents of foreign intelligence agencies during these sit-ins,” Alaa Abed, MP for the Free Egyptians Party and head of parliament's Human Rights Committee, said.
He added that, “UNESCO’s support of some persons with certain political tendencies is a very bad policy.”
He also alleged that the same "disreputable organisations" worked hard to ensure that Egypt’s candidate for the position of UNESCO secretary-general last year – Moshira Khattab – did not win.*


Hay varios párrafos de una prepotencia escandalosa, especialmente viniendo de un régimen que no hace más que recibir condenas por sus actos de represión y atentados contra la libertad de expresión y los derechos humanos. Esto cubre desde los comités parlamentarios norteamericanos al Parlamento Europeo, pasando por las propias Naciones Unidas, además de las asociaciones dedicadas a la vigilancia de los derechos. Con un historial así, convertir el premio a la Libertad de Prensa en una conspiración contra el beatífico régimen es casi una broma. Egipto no necesita conspiraciones, se hace daño él solo.
Y lo hace mediante declaraciones como las leídas en el texto. Me parece relevante el párrafo que comienza con "I wonder" en el que el presidente de la cámara interpreta y condena a alguien que todavía no tiene ningún veredicto. Para el insigne jurista Abdel-Aal, autoproclamado padre de la constitución, la presunción de inocencia (se lo han recordado muchos) no existe. Para Abdel-Aal el solo hecho de hacer fotos de la masacre ya lo convierte en "terrorista" al servicio de una organización. El crimen de Shawkan fue hacer fotos, dejar testimonio de lo que había pasado allí. Desde la perspectiva del régimen, eso lo convierte en criminal cómplice por extensión de todos los participantes detenidos en el acto. Mirar es criminal; fotografiar, terrorismo.


Desde esta perspectiva se explica la visión que el régimen tiene de la información periodística y la famosa petición del presidente (convertida en canción patriótica, cantada frente a los colegios electorales) de que solo se le escuchara a él, verdad única, verdad iluminada. Todo lo demás es política y, por ello, terrorismo.
Como Abdel Fattah al-Sisi y su régimen venden el resurgir egipcio, el futuro brillante que espera al otro lado de su mandato, actos como el premio a Shawkan son vistos como desafíos y sentidos como bofetadas. La cuestión es que son constantes y llueven desde todas partes. Cada reacción de este tipo, lejos de normalizar las relaciones abre una franja que distancia a Egipto.
Es precisamente la pérdida de credibilidad —la politización de su justicia, lo mismo que critican a la UNESCO—, lo que ha favorecido la candidatura de Shawkan. Es el mundo el que percibe la arbitrariedad de los cargos. El régimen no ha convencido a nadie, absolutamente a nadie, en todo este tiempo.
Con cada ataque, insulto, descalificación a la UNESCO, a los países que no le votan, etc. Egipto se hunde más internacionalmente y pierde prestigio. Lo muestran las palabras de la presidente del jurado del Premio: “The choice of Mahmoud Abu Zeid [Shawkan] pays tribute to his courage, resistance and commitment to freedom of expression,” UNESCO jury president Maria Ressa said in the statement.**



Cada palabra amenazante del parlamento egipcio no hace sino confirmarlo. También hubo palabras de amenaza cuando no salió su candidata. Prácticamente no hay terreno en el que no se produzcan esas amenazas, es casi una costumbre que define un talante. En el terreno de la prensa ha sido especialmente claro: las amenazas a los que no cubrieran de la forma adecuada (ellos dicen "poco profesional") las informaciones sobre la farsa de las elecciones presidenciales. Prensa nacional e internacional fueron "advertidos" de lo que podría ocurrir si no informaban adecuadamente. ¿Víctimas? Pese a las advertencias, las ha habido, del director de Al-Masry Al-Youm por un titular en portada hasta la periodista británica deportada, junto a otros incidentes. Los ataques a los medios internacionales son constantes, de The New York Times a la propuesta oficial de expulsión de Egipto de la BBC.


Las relaciones del régimen con la prensa nunca han sido buenas, ni dentro ni fuera. Considerando que solo ellos poseen la verdad, toda discrepancia es traición y conspiración. Esto ha sido una constante desde el inicio. Son cerca de 500 los sitios webs cerrados o bloqueados, muchos de ellos sin explicación. Algunos son medios de prestigio, como Mada Masr, por su independencia, premiados fuera y bloqueados dentro. Shawkan es solo la punta del iceberg de la represión informativa.
A través de la creación de comités controlados, el gobierno quiere aparentar que no son ellos los que prohíben o sancionan a los profesionales de la información, pero eso ya no funciona. La visión cuartelera del mundo (una sola voz, una orden) del militar al-Sisi no puede ser sostenida dentro mucho tiempo y, evidentemente, no puede ser controlada fuera por mucho que el régimen se enrabiete.
Están haciendo todo lo posible para que el día 2 de mayo se comunique que Shawkan es el ganador del premio de la UNESCO. Todo el mundo tendrá claro que el fotógrafo cumplía con sus tareas informativas, que eran dar cuenta de lo que ocurría frente a él, mientras que el régimen hacía lo posible por evitarlo.
Por ello, a Shawkan le llegan felicitaciones de las asociaciones profesionales de todo el mundo, de las asociaciones de derechos, etc. mientras que al régimen egipcio solo le llegan condenas y descalificaciones. Una enorme diferencia.


* "Egypt's parliament warns UNESCO against awarding press freedom prize to jailed journalist Shawkan" Ahram Online 23/04/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/298208/Egypt/Politics-/Egypts-parliament-warns-UNESCO-against-awarding-pr.aspx
** "Jailed Egyptian journalist to be awarded UNESCO press freedom prize" Reuters 23/04/2018 https://www.reuters.com/article/us-egypt-politics-rights/jailed-egyptian-journalist-to-be-awarded-unesco-press-freedom-prize-idUSKBN1HU1W9