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sábado, 18 de julio de 2026

El negacionista que quería cobrar el humo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La aspiración de Donald Trump de convertirse en el amo y matón universal no cesa. No hay cuestión que desaproveche para demostrar "quién manda" en el mundo. Esta vez le toca a su vecino del norte, a Canadá, que asolada por los incendios es acusada por Trump de "ensuciarle el aire" a los norteamericanos, que como todos sabemos, nunca han ensuciado o contaminado nada.

Lo de Trump hace tiempo que pasó el límite del ridículo y hay que ser muy, muy trumpista como para no verlo. Está rompiendo el papel de Estados Unidos destrozando cualquier perspectiva de colaboración o asociación y sigue sin entender cuál es su sentido en el marco mundial.

En RTVE.es leemos sobre este asunto de los incendios canadienses: 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado a su vecino del norte, Canadá, de un aumento de aranceles a consecuencia del humo que llega a Estados Unidos procedente de los incendios que asolan Canadá, año tras año. Incendios que han deteriorado la calidad del aire en ciudades estadounidenses.

"Se trata de una negligencia deliberada que se está convirtiendo en un fenómeno anual y que cuesta a Estados Unidos miles de millones de dólares; el costo de esta contaminación debe sumarse necesariamente a los aranceles que Canadá paga actualmente", escribió el mandatario en su red Truth Social.

La densa humareda procedente de cientos de incendios en Canadá cubrió el jueves y el viernes una amplia franja de Estados Unidos, desde el Medio Oeste hasta el noroeste del país, lo que llevó a las autoridades a recomendar a la población que permaneciera en interiores.*

Hasta el momento, es el miedo a llevar la contraria, a lo que pudiese acarrear enfrentarse al gruñón presidente norteamericano, lo que frena muchas repuestas, pero todo tiene un límite.

Cuando un país vecino tiene graves incendios, se le ayuda en lo posible. Se envían efectivos para atender esas emergencias. Trump se limita a querer cobrar, por medio del aumento de los aranceles que, por supuesto, él decide.

Trump aprovecha al máximo la llamada "ley del embudo", él es el poderoso y los demás son los débiles, por lo que el cobro siempre va en la misma dirección: él cobra y los demás pagan.

La selección de noticias agrupa esta con otras de este mismo año.  En febrero leíamos una noticia con el siguiente titular "Trump anula un dictamen de la era Obama que limita los gases contaminantes de los vehículos". Allí se nos decía: 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sumado este jueves un nuevo paso atrás en los compromisos medioambientales del país norteamericano, anulando un dictamen aprobado en 2009 por el Gobierno de Barack Obama y en el que se establecía que seis gases de efecto invernadero emitidos por los motores de combustión son nocivos para la salud de los seres humanos.

Trump, que ha comparecido en la Casa Blanca junto al responsable de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) estadounidense, Lee Zeldin, ha repasado una batería de argumentos que, según él, justifican la que ha descrito como "la mayor acción de desregulación en la historia". Prevé un ahorro de "billones de dólares" en costes tanto para fabricantes de vehículos como para consumidores, entre otras cosas porque, según sus cálculos, el coste medio de un vehículo caerá "en casi 3.000 dólares".

El dictamen aprobado en 2009 ponía el foco sobre gases como el dióxido de carbono o el óxido nitroso y, para Trump, era "desastroso". El cambio de estándares y el fin de la "estafa", en palabras del presidente, afectará a todos los vehículos y motores fabricados entre los años 2012 y 2027.**


¿Va a cobrarle el mundo a los Estados Unidos lo que su falta de política de protección medioambiental les supone? Los incendios que se producen por todo el mundo junto a otras situaciones climáticas son el resultado de una falta de medidas en las que los Estados Unidos tienen una parte importante desde la llegada de Trump.

La derogación de las medidas de Obama es un paso claro y decisivo en un país cuyas acciones tienen incidencia negativa en el cambio climático. ¿Le vamos a cobrar por ello o debemos callarnos y no exigir medidas?

El sentido de la derogación de las medidas de Obama está claro: abaratar la fabricación de los coches fabricados en Estados Unidos y favorecer a las empresas petroleras que verán aumentadas sus ventas de gasolina. El abaratamiento de los coches tendrá como efectos su proliferación, con el consiguiente aumento. ¿Le van a cobrar los países aranceles para contrarrestar las medidas ante el aumento de la contaminación, el efecto invernadero y, entre sus muchas consecuencias, más incendios?

Pero a Trump le sale rentable responsabilizar a Canadá. Le permitirá una demostración más de fuerza y tratar de que los norteamericanos le vean como la salvación del país tras década parasitado por muchos países.

La preocupación de Trump por el medio ambiente se refleja en una tercera noticia, la que se inició con su llegada en 2024 a la Casa Blanca, en la que se le calificaba como un "negacionista del cambio climático".

"Quiero cerrar la frontera y perforar, perforar y perforar". Donald Trump dejó claras ya al inicio de su campaña, en diciembre del año pasado, las prioridades de su "primer día" en la Casa Blanca si ganaba las elecciones, durante el cual sería un "dictador", según bromeó.

El recién elegido presidente de Estados Unidos hacía referencia a la extracción de combustibles fósiles como el gas y petróleo, principales culpables de la crisis climática, en toda una declaración de intenciones de lo que será su política energética y ambiental en los próximos cuatro años. 

Antes, ya había calificado el cambio climático como "un gran engaño" y había tachado las políticas verdes del todavía presidente Joe Biden como de "la nueva estafa verde". ¿Qué supondrá para el clima la vuelta al poder de un negacionista del calentamiento global? ***


Pues ya lo estamos comprobando. Lo están comprobando los canadienses, pero también en España, en Francia, en Portugal... consumidas por los incendios.  Este hecho, que se agrava cada año tiene muchos responsables, pero los que están muy claros son los efectos contaminantes y aceleradores del cambio, como son la extracción y uso masivo de los combustibles fósiles. Ese "perforar, perforar y perforar" trumpista, esa negación del cambio y de sus consecuencias climáticas.

La preocupación por los humos en Nueva York y su coincidencia con la final del Mundial este domingo es una forma típica de la sociedad del espectáculo: el fútbol le da visibilidad mundial a lo que para en la ciudad y Trump tiene que mostrar que toma medidas contra los responsables, que son, por supuesto, siempre los otros.

Solo falta que un incendio en Groenlandia le haga invadirla para "protegerla" de las negligencias climáticas.

 

* "Trump pide a Canadá que pague por el humo de sus incendios" RTVE.es/Agencias 18/07/20226 https://www.rtve.es/noticias/20260718/trump-pide-a-canada-pague-por-humo-incendios/17161047.shtml

** "Trump anula un dictamen de la era Obama que limita los gases contaminantes de los vehículos" RTVE.es/Agencias 12/02/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260212/trump-anula-dictamen-obama-gases-contaminantes-vehiculos/16936286.shtml

*** Álvaro Caballero "Un negacionista del cambio climático de nuevo en la Casa Blanca: ¿qué supone para el planeta la victoria de Trump?" RTVE.es 11/11/2024 https://www.rtve.es/noticias/20241111/victoria-trump-negacionista-cambio-climatico-planeta/16322588.shtml

sábado, 21 de febrero de 2026

El fallo con los aranceles

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El varapalo dado a las políticas arancelarias de Donald Trump por parte del Tribunal Supremo de los Estados Unidos copa las portadas de todo el mundo como una "buena noticia". No es así como se lo ha tomado el ego del presidente que ha estallado en su contra soltando todo tipo de barbaridades.

De todas las lindeces que Trump ha soltado, me quedo con una especialmente significativa: "Puedo hacer lo que quiera con la IEEPA (Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional), imponer un embargo total, pero no puedo cobrarle a nadie ni un dólar por ello"*, ha señalado para a continuación calificarlo como "ridículo".

Por supuesto, también ha dicho que los jueces están vendidos a los países extranjeros, que son antiamericanos, una vergüenza para el país. Algunos de ellos los ha nombrado él y el grupo de jueces es de mayoría conservadora, lo que muestra que la línea de Trump va claramente contra el Derecho y viola la idea de los límites de la presidencia.

Hemos comentado en diversas ocasiones su idea del "poder" y su capacidad de actuación para conseguir sus objetivos sean estos los que sean. Un poder limitado no es poder, en el sentido absoluto y personal que Trump le da. No acaba de entender que ser "presidente" no significa poder hacer cualquier cosa.

Este varapalo tiene una serie de peligros que parte de lo señalado y de la mente compensatoria de Trump. No acepta un límite y debe compensarlo para no ver dañada su imagen de poder. No se limitará a refunfuñar sobre los jueces; necesita hacer algo que a sus ojos y a los de sus seguidores le reafirme. El problema es que estas frustraciones se pueden traducir en acciones exteriores. Y lo más próximo es Irán.

Sería una ironía trágica que se abriera una guerra brutal en Irán y en aquellos centros de interés norteamericanos como resultado de una frustración arancelaria, para demostrar que es él quien manda.

La guerra con Irán no sería como lo ocurrido con Venezuela, donde encontró una muy dócil respuesta manteniendo las familias de la dictadura, temerosas de perder su influencia y cargos. Venezuela es una dictadura debilitada por su propia corrupción, algo que Trump ha aprovechado para realizar sus acciones y conseguir sus objetivos de controlar el petróleo y a quién se vende.

Si la respuesta al frenazo de las medidas de las medidas arancelarias es una acción en Irán para demostrar al mundo quién manda, puede que los efectos sean mucho más graves que los ocurridos en Venezuela. Es poco probable que los ayatolas no tengan ya establecido un plan de respuesta. Si Donald Trump considera que es un "enviado", que "Dios le protege para que se cumpla su voluntad", eso ya lo inventaron los ayatolas. Lo que se juegan precisamente en la validez del mensaje divino sobre el que actúan. Los ayatolas necesitan mártires, la prueba precisamente de la validez de su mensaje y su autoridad.

Tras la derrota judicial, Trump necesita de una victoria que lo equilibre todo. Cómo será lo que busque para esa compensación de su ego, está por determinar. Las mayores probabilidades están en esa acción exterior, ya que los estragos de ICE en el interior han supuesto una inesperada respuesta de rechazo en la calles y medios. Con los aranceles frenados, con el creciente rechazo a la política migratoria represiva, lo que queda es el exterior, de Groenlandia a Irán. La primera ha recibido una respuesta política clara por parte de los todavía aliados. Queda la segunda opción, Irán.

Cada vez se maneja más la palabra "rey" para referirse a Trump en los Estados Unidos. En el contexto norteamericano tiene una significación negativa y profunda, que conecta con la propia creación de unos Estados Unidos libre de trabas, con el "We the People". Lo que le ha dicho un Tribunal Supremo de amplia mayoría republicana, con miembros que le deben el nombramiento, es que no se puede gobernar así, de espaldas al Congreso. Trump lo hace.

Lo perverso del régimen iraní no quita la forma en que este caiga, especialmente en lo referido al riesgo de unas matanzas de enormes dimensiones. Estas acciones ya no podrán ser "limpias", de bajo coste, como lo ocurrido en Venezuela. ¿Cómo actuará el pueblo norteamericano si esto se produce, si se produce un nuevo Vietnam. el gran fantasma siempre presente?

Lo importante es saber el estado de la lucha interna en estas cuestiones, es decir, en quiénes comparten lo visionario de las políticas de Trump, quiénes le siguen ciegamente y aspiran a seguir su legado (suponiendo que abandone la Casa Blanca cuando le toque), y los que creen en el pueblo, en otro tipo de políticas, en otra forma de gobernar.

Un experto consultado en RTVE.es señala que no le han dicho que "no puede", sino que "no puede sin contar con el Congreso". Es un matiz importante, pero no sé si vuelve a Trump a la realidad de la dependencia de terceros. En cualquier caso, no se reduce a una cuestión meramente interna sino que está sujeta a muchas variables y no a la simpleza trumpista desde el poder absoluto.

Hoy la noticia es la desautorización de las políticas arancelarias de Trump y los posibles efectos económicos de esto. Pero no hay que descuidar lo que pueda pasar por una mente no acostumbrada a que le lleven la contraria. Nada nos gustaría más que estar equivocados porque los riesgos son muy altos y, si ocurre, algo de este tenor con consecuencias imprevisibles.

* "Las 10 frases de Trump tras anular el Supremo sus aranceles: "Puedo destruir un país, pero no les puedo cobrar 10 dólares"" 20minutos 21/02/2026 https://www.20minutos.es/internacional/frases-trump-anular-supremo-aranceles-destruir-pais-cobrar-dolares_6937174_0.html

lunes, 27 de octubre de 2025

De aranceles y flequillos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los poderes de Trump son amplios y van de subirle el arancel a aquel que le viene en gana como, por ejemplo, ha hecho con Canadá señalando que han usado incorrectamente en un anuncio unas palabras de Ronald Reagan precisamente en contra de los aranceles, hasta hacer cambiar la portada de la revista Time porque no se encuentra favorecido.*

Creo que, afortunadamente, no ha habido nadie como Donald Trump y espero que tampoco lo haya entre los imitadores y aspirantes a sucesores, que ya se atisban en el horizonte político norteamericano. Con uno ya tenemos bastante para el milenio o cualquier otra unidad de medida, por amplia que sea.

Los norteamericanos ya se manifiestan diciendo que "no quieren reyes", algo que no deja de ser un recordatorio de sus propias raíces republicanas, pero Trump se plantea ser "rey", "Papa" o lo que haga falta. Partiendo del principio de que se percibe como un enviado, un elegido, veremos qué ocurre cuando tenga que dejar por ley la Casa Blanca o si será el nuevo El Álamo.

El caso de la revista Time es algo que puede parecer infantil en comparación con los otros casos, pero eso es consustancial a la figura, una mezcla de infantilismo narcisista, de vanidad y deseo incontrolado de poder. El poder solo sirve si se puede hacer su santa voluntad. Ya lo dijo en su momento

El caso de Time nos lo cuentan en 20minutos así:

La revista Time, una de las más prestigiosas del mundo, ha publicado este domingo la nueva versión de la portada de su número que sale a la venta el próximo 10 de noviembre, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, protestara por la imagen usada en la primera versión.

"Time escribió un artículo relativamente bueno sobre mí, pero la foto puede que sea la peor de todos los tiempos. Me han 'borrado' el pelo y han puesto algo flotando sobre mi cabeza que parecía una corona, pero extremadamente pequeña. ¡Muy raro!", dijo entonces Trump.

En efecto, la foto era un contrapicado que dejaba a contraluz el famoso flequillo rubio del presidente estadounidense, y marcaba muy claramente las arrugas de su papada.**


Como no tiene sentido del ridículo alguno, Trump —el presidente de los Estados Unidos— puede protestar públicamente por no salir favorecido en la portada. Esto es algo que sus enemigos saben aprovechar bien y reproducen aquellas fotos en las que su (poco) pelo se agita con el viento, algo que aprovechan para mostrarle de forma clara que saben qué le molesta. Y lo aplican ampliamente. Time ha dado una ocasión dorada para difundir la foto una vez retirada de la portada. Las pequeñeces de Trump hace el mundo a su imagen.

¿Es posible estar en mitad de dos crueles guerras y estar pendiente de la papada y el flequillo? ¿Es posible tener el mundo al filo del desastre y estar pendiente de todo esto? Evidentemente, sí. Si no, no sería Donald Trump o sería otro Donald Trump.

La gran pregunta es ¿cómo ha conseguido Trump que el mundo se pliegue a este narcisismo ostentoso y ridículo? Se nos dice que la revista ha cambiado su portada porque Trump no se siente favorecido. Basta con ver las dos portadas para comprenderlo. Lo que no se comprende es cómo Time se pliega. ¿Miedo?

Se puede tratar con personas intuyendo hasta dónde pueden llegar sus respuestas. Esto no funciona con Trump, pues no hay límites en su reacondicionamiento de algo que normalmente se tomaría como ridículo. Te puede hacer cualquier cosa invocando cualquier otra. Los científicos no se van de Estados Unidos por una sospecha, sino por la certeza de que puede acabar con ellos con el más extraño argumento o simplemente llamándolos "anti americanos", "terroristas" o lo que se le pase por la cabeza.

Es lo que ha sucedido con el primer caso, el del aumento de un 10% en los aranceles a Canadá por haber usado un discurso de Ronald Reagan que Trump considera una manipulación para conseguir que el Supremo le frene en sus ataques arancelarios al país vecino, que además cada cierto tiempo recibe amenazas de ser anexionado por Estados Unidos.

Le ha sentado mal el "anuncio" con Reagan y lo pagarán los canadienses. Los norteamericanos dicen que no quieren un "rey", pero deberían precisar un poco más en las patologías que rechazan y las que aceptan. Afortunadamente, ni todos los presidentes quieren ser reyes, ni todos los reyes son como Donald Trump.

 

* "Trump anuncia un aumento del 10% de los aranceles a Canadá tras suspender las negociaciones comerciales" RTVE.es 25/10/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251025/trump-anuncia-aumento-aranceles-canada/16786894.shtml 

** "La revista 'Time' publica su nueva portada tras las quejas de Trump por la foto de la anterior versión" 20minutos 26/10/2025 https://www.20minutos.es/internacional/revista-time-publica-nueva-portada-quejas-trump-foto-version-anterior_6660648_0.html

lunes, 1 de septiembre de 2025

Trump, patología del poder

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lentamente, Estados Unidos va reaccionando ante las acciones de Donald Trump. Lo hace en las calles, mediante manifestaciones, y lo hace también desde las instituciones y los tribunales. Los norteamericanos, muy divididos entre el apoyo y el rechazo a lo que se considera un abuso de poder, una extralimitación en sus capacidades.

Trump tiene una visión personalista e ilimitada del poder. Él es el poder y el poder no tiene límites para conseguir sus objetivos, se ajuste o no a la ley. Por eso Trump necesita de la excepción. El mecanismo de actuación es claro y forma un patrón: primero establece la gravedad de una situación; después recurre a las leyes excepcionales que le permiten tomar soluciones ajustadas a esa gravedad.

Si se establece, por ejemplo, que todos los inmigrantes son "criminales", se puede invocar leyes que los traten como tales. Si señala que una ciudad, como ha hecho, está desbordada por la criminalidad, que es insegura, una amenaza, inmediatamente se manda a la Guardia Nacional y a los marines, quitándosela de las manos a sus gestores.

Es lo que pretende hacer con la ciudad de Chicago, siempre con ciudades regidas por los demócratas. El titular de 20minutos de ayer, "El alcalde de Chicago desafía a Trump y ordena a sus funcionarios oponerse a la posible militarización de la ciudad", con texto de Europa Press, describía esta situación ante lo que se espera de Trump: 

El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, ha firmado este sábado una orden ejecutiva en la que decreta a los distintos departamentos de la administración de la ciudad que no colaboren con las fuerzas federales en caso de su posible despliegue en las calles de Chicago, desde los servicios jurídicos hasta la Policía local.

"La razón por la que esta orden ejecutiva es tan crucial es porque sabemos que este presidente se está comportando fuera de los límites de la Constitución", ha asegurado el regidor ante los medios tras la firma.

Tras el operativo implementado en la capital estadounidense, Washington DC, bajo el pretexto de combatir la criminalidad poniendo en sus calles a la Guardia Nacional —finalizado con más 700 detenciones—, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere replicar estas medidas en más ciudades estadounidenses, entre ellas Chicago. "Chicago es un desastre", mencionó en una declaración en el Despacho Oval. 


Las decisiones primeras tomaron por sorpresa a los políticos al frente de las instituciones. Ahora ya saben hasta dónde puede llegar Trump y el partido Republicano detrás.

En otros momentos ya hemos tratado aquí la sensación de "guerra civil" ante la situación en Estados Unidos, algo que sus medios van desarrollando en editoriales y artículos. El sistema norteamericano precisamente se enfrenta a una crisis sin precedentes. Es una crisis social, de hasta dónde se puede llegar, y una crisis institucional, de hasta dónde se puede resistir.

Trump no quiere o no puede ver más allá de sus deseos —esa gorra propagandística con el lema "Trump was right about of everything"—, que se deben hacer realidad de cualquier manera. Y lo que le permite actuar es esa declaración de la gravedad de las situaciones, lo que le permite "soluciones" rápidas y hacerse con el poder parcial. Necesita proclamar el caos, las situaciones de peligro, para poder presentarse como "salvador", como productor de orden y seguridad.

La declaración del alcalde de Chicago se anticipa a lo que ya ha hecho en Washington DC, como se señala en el texto de EFE, y lo que se ha producido en el estado de California, otro bastión demócrata. La estrategia general es muy rudimentaria pero eficaz hasta el momento: los estados y ciudades controladas por los demócratas son un peligro para la propia ciudadanía. Por eso la alerta dada por el alcalde de Chicago es una advertencia doble, a las instituciones de la ciudad para evitar la "ocupación" y al propio Trump sobre lo que puede ocurrir.

Otra noticia importante es la declaración de ilegalidad sobre los aranceles aplicados a los países, que de igual forma se ha hecho invocando el "peligro" para los Estados Unidos. En RTVE.es nos explican así el fundamento legal: 

La decisión confirma que Trump "se extralimitó" en su autoridad al usar una ley de 1977, conocida como Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), para imponer sus impuestos aduaneros. La ley fue creada para ser usada únicamente en casos de emergencia, según el argumento del fallo.

El fallo involucra los aranceles que Trump había aplicado bajo la ley citada y que incluyen los más polémicos y duros aplicados contra China, Canadá y México. Además, también las tasas que el presidente autorizó para otros países como India este mes.** 


El patrón es el mismo, la declaración de "emergencia" para poder usar poderes extra que se le conceden a la presidencia de manera excepcional, pero que Trump ha convertido en "normalidad" con sus actuaciones, De ahí sus valoraciones extremas de cualquier situación; es lo que le permite usar las medidas.

Que Donald Trump posee un sentido enfermo de lo que es el poder lo sabemos desde hace tiempo. Estamos hablando de un presidente que instigo el asalto armado al Capitolio cuando debía ser relevado en el poder. La mayoría del pueblo norteamericano respaldo esta acción antidemocrática llevándolo de nuevo a la Casa Blanca, creando una situación que no sabemos cómo puede acabar. En su primer mandato, Trump fue rodeado por "asesores" que trataban de controlar sus excesos y sus actitudes antidemocráticas, que forman parte de su narcisismo. Las dimisiones se sucedían en su equipo. Pero Trump aprendió y en su vuelta a la presidencia se ha rodeado de radicales poco democráticos y ambiciosos. Ha creado escuela y compiten por sucederle llegado el momento.


La distancia entre los republicanos y los demócratas ya no es solo de votos y presentantes. Es algo mental, una distancia enorme en la apreciación de la realidad y sobre cómo se debe responder desde las instituciones. El ejemplo (el mal ejemplo) de Trump ha llevado a la creencia antidemocrática del cumplimiento de un "destino", "dios lo ha querido", y los rivales no lo pueden evitar.

Que esto esté ocurriendo en un país democrático, de amplia tradición democrática, es grave y debería servir de aviso. Lo malo es la seria fractura de la vida en Estados Unidos, donde puedes ser declarado como "antiamericano" por oponerte a sus deseos y forma de ver el mundo. Igualmente, los efectos fuera, apoyando a dictadores de diversos modelos, son negativos para el mundo.

La asociación norteamericana de psicólogos prohibió los análisis de la personalidad de Trump señalando que no había una exploración real. La Historia y la Política no serán tan delicados. Es necesario comprender bien su patología y lo que supone de perversión de la democracia.

Trump ha dejado de ser una curiosidad producida por los Estados Unidos. Las advertencias del alcalde de Chicago no serán las únicas. Veremos cómo acepta Trump el desafío, qué ocurre finalmente con la ilegalización de los aranceles. 

2017

* "El alcalde de Chicago desafía a Trump y ordena a sus funcionarios oponerse a la posible militarización de la ciudad" 20minutos 31/08/2025 https://www.20minutos.es/internacional/alcalde-chicago-desafia-trump-ordena-funcionarios-oponerse-posible-militarizacion-ciudad_6240500_0.html

** "Un tribunal federal considera ilegales los aranceles de Trump pero los deja vigentes a la espera de una posible apelación" RTVE.es /Agencias 30/08/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250830/tribunal-federal-considera-ilegales-aranceles-trump-pero-deja-vigentes-a-espera-posible-apelacion/16711531.shtml

lunes, 5 de mayo de 2025

Trump y el cine

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Si ayer comentábamos la frustración de Trump por no poder ser Papa, los medios nos despertaban hoy con dos noticias relevantes promovidas desde la Casa Blanca. En la primera de ellas se nos decía que lo del tercer mandato on iba a poder ser y dejaba abierta la lucha por la sucesión entre J.D. Vance y Marco Rubio, algo que era previsible. En nada asistiremos a las zancadillas por ver quién es más trumpista que el otro. Vance lleva ventaja, como vimos, por ser el último en ver vivo al Papa Francisco, lo que interpretaba como una "señal divina", según sus propias palabras.

La otra noticia tiene una especial significación más allá de la política arancelaria. Se trata de la imposición de elevados aranceles al cine. Nos lo cuentan así en Independent en español: 

El presidente Donald Trump ha abierto un nuevo frente en su guerra arancelaria, apuntando a las películas hechas fuera de Estados Unidos.

Trump publicó el domingo en su plataforma Truth Social que ha autorizado al Departamento de Comercio y a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos imponer un arancel del 100% "a cualquier y todas las películas que entren a nuestro país y que sean producidas en tierras extranjeras".

“La industria cinematográfica en Estados Unidos está muriendo rápidamente”, escribió, quejándose de que otros países "están ofreciendo todo tipo de incentivos para atraer" a cineastas y estudios. "Este es un esfuerzo concertado por otras naciones y, por lo tanto, una amenaza a la seguridad nacional. ¡Es, además de todo esto, mensajería y propaganda!".* 


La utilización de la expresión "seguridad nacional" es una especie de mantra que se repite cada vez que Trump planea alguna nueva medida, alguna "barrabasada" que se le ha pasado por su inquieta cabeza.

No sé si la medida tendrá como efecto el hundimiento definitivo de Hollywood o el despertar del cine mundial, en el caso de que en las salas de cine de todo el planeta se iniciara un boicot a las películas norteamericanas.

Dentro de su "lógica arancelaria", Trump exige que las películas no solo sean norteamericanas, sino que se rueden en los Estados Unidos, que es lo patriótico. Su otra lógica es la de la amenaza: los demás taimados países ofrecen "incentivos" y se organizan conspirativamente para, una vez más, destruir a los Estados Unidos.

Ha trasladado la idea sobre China y sus "incentivos" para ser la fábrica mundial a Hollywood. El paletismo trumpista ignora absolutamente que con el cine no se trata solo de "producir", sino de "exhibir", es decir, de buscar públicos por todo el mundo que quieran ver las películas norteamericanas, que un boicot universal hundiría la producción, que los norteamericanos tendrían que ir a ver varias veces sus propias películas para compensar la pérdida del público.

Pero hay otra cosa. Trump ha visto en Hollywood muchas críticas. Son muchas las personas del mundo del espectáculo, no solo del cine, que se han manifestado en contra de sus políticas. Si los científicos huyen de la Norteamérica de Trump, como estamos viendo, ¿no ocurría un fenómeno similar en el mundo del cine? ¿No se irían a rodar, a interpretar sus filmes a Reino Unido, por Europa o en otros lugares?

Hay también otro elemento. Durante la vida del cine, los norteamericanos han sido terriblemente paletos ante el cine extranjero. Con la excepción de algunas ciudades más cosmopolitas, como Nueva York o San Francisco, los estrenos de películas extranjeras, en otra lengua, han sido mínimos. Para el gran público, la fórmula ha sido comprar los derechos y hacer una versión norteamericana, con guion norteamericano y actores norteamericanos.

 

Ver una película francesa o española, ha sido una tarea casi imposible. Hollywood la compraba y lanzaba, con más o menos éxito. Por poner unos ejemplos, Los siete samuráis (1954), de Akira Kurosawa, se convertía en el western Los siete magníficos (John Sturges 1960), sin importarles derechos; el Abre los ojos (1997), de nuestro Alejandro Amenábar, se convertía en Vanilla Sky /2001), de Cameron Crowe, si bien en este caso tuvieron el detalle de mantener a Penélope Cruz, trasladada al cine norteamericano.

Las medidas arancelarias contra el cine hecho fuera son un despropósito más de la política trumpista. Hace falta saber cómo lo aceptará el mundo del cine en los Estados Unidos y también cómo lo va a aceptar el público mundial respecto a esas películas "nacionalistas" que Trump pretende que salgan de Hollywood o de otros centros de producción.

Si se produce un boicot, el cine europeo tendrá la oportunidad de ampliar su desarrollo y presentarse en las salas. Cuando se paró la producción mundial por la pandemia, a las salas empezaron a llegar películas que se hacían por toda Europa y que apenas tenían salida por el pleno de películas norteamericanas habitual.

Si pierde público mundial, el cine norteamericano sufrirá un lógico retroceso. Se lo deberán a Trump, que sigue sembrando rechazo.

* Jill Colvin, Jake Coyle "Trump amenaza con un arancel del 100% a las películas extranjeras" Independent en español 4/05/2025 https://www.independentespanol.com/noticias/negocios/trump-amenaza-con-un-arancel-del-100-a-las-peliculas-extranjeras-b2744864.html

jueves, 1 de mayo de 2025

Bezos el traidor o a cada uno lo suyo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Aunque la política esté cada vez más liada con los negocios, los límites son claros y están en el bolsillo. Aquí no hay "una gran amistad" si toca el bolsillo. Los cien días de Trump en la Casa Blanca solo han confirmado amistades con dictadores y autócratas, pero no hay negocio que beneficie a todos y sí que perjudique a muchos, Así es esto del mercado, que parece ser que es lo que tiene en la cabeza. Lo que no está tan claro es que esté dispuesto a asumir los aspectos negativos de sus acciones. Si los ricos y las empresas pueden ver tocados sus bolsillos, mucho más lo sentirán los ciudadanos de a pie. Por ahora Trump remite los problemas a futuros idílicos, a la grandeza extrema, pero para llegar a eso hay que sobrevivir al presente, lo que puede no ser sencillo.

Lo que parece claro es que cada palo debe aguantar su vela, que muchos no están dispuestos a asumir las acciones del visionario presidente. Esto incluye a algunos "amigos" como a Elon Musk, que ha visto hundirse sus Tesla ante el boicot popular y el  consiguiente hundimiento de las ventas.

Ahora le toca a otro "compañero de viaje", a otro gigante del mercado, al propietario de Amazon, otro lado del sueño americano, Jeff Bezos. En el diario ABC hemos podido leer el efecto sobre los precios de las medidas arancelarias de Trump: 

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó este martes de «hostil» y de «acto político» que Amazon expresara su deseo de detallar el impacto de los aranceles en los precios de los productos que ofrece en su plataforma.

«Esto es un acto hostil y político por parte de Amazon. ¿Por qué Amazon no hizo esto cuando el gobierno de (el expresidente demócrata Joe) Biden subió la inflación al nivel más alto de los últimos 40 años?», declaró Leavitt a los periodistas.

Por ahora el gigante del comercio en línea no ha confirmado su intención de publicar el impacto de las tarifas aduaneras.

Según Punchbowl News, Amazon pronto empezará a mostrar «cuánto sube el precio de cada producto por los aranceles de Trump».

Según la CNN y el Wall Street Journal, que citan varias fuentes, Trump llamó a Bezos para expresarle su preocupación tras ser informado. El mismo presidente ha asegurado este martes, según recoge Reuters, que ha tenido una «buena llamada» con el jefe de Amazon. *

Una cosa es asumir la elevación de los precios por los aranceles impuestos por Trump y otra cosa asumir las protestas por la subida. Si los precios suben, al menos que los compradores sepan qué pagan por él y qué pagan por los aranceles. Es la forma de intentar eludir, si no los efectos finales, sí el coste de imagen. Los precios suben, sí, pero no es culpa de Amazon sino de los aranceles, lo que no deja de ser cierto aunque tenga una trampa, eludir la responsabilidad que supone el apoyo a Trump. Hacerlo y no asumir los costes económicos y políticos no deja de ser una gigantesca hipocresía de la que no creemos que Bezos (o Musk) se puedan librar fácilmente.

La auténtica dimensión del acto de especificar qué le están pagando a Amazon y qué les está cobrando Trump a través de los aranceles es visto, como se señala, como un acto "hostil" y "político". Esto equivale a una "traición" en la terminología trumpista de la Casa Blanca.

No deja de ser un despropósito equiparar la "inflación" de la época Biden, como se señala, con los aranceles de Trump, pues este es un acto voluntario, mientras que la inflación no lo es. Las interpretaciones trumpistas son una forma más de manipulación para quien las quiera creer, que serán muchos.

El efecto buscado es claramente la intimidación. La Casa Blanca politiza el hecho de explicitar el peso de los aranceles en el precio. Eso implica convertir Amazon (y a Jeff Bezos) en un perverso y taimado "agente demócrata".

Quizá era demasiado simple pensar que incluso los votantes de Trump, los más radicales, iban a convertir la subida de precios en un acto patriótico por amor a América y, sobre todo, al Jefe y no fijarse en la subida. Pero hay que distinguir la cabeza, el corazón y, como hemos dicho, el bolsillo.

En la CNN podemos leer algunos efectos sobre Bezos y Amazon al hilo del enfrentamiento:

Amazon donó un millón de dólares al fondo inaugural de Trump y está produciendo un documental centrado en la primera dama, Melania Trump. 

Trump elogió recientemente a Bezos en una entrevista publicada que The Atlantic publicó el lunes: “Está al cien por cien. Ha sido fantástico”. 

El patrimonio neto de Bezos ha disminuido en US$ 30.000 millones desde principios de este año, según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, en parte como resultado de las políticas arancelarias de Trump y la caída del mercado de valores.**

Creo que esto está suficientemente claro. Otra cuestión es el miedo a separarse de las políticas de Trump. el titular de la CNN es muy preciso en el tono: "Un Trump furioso llamó a Bezos tras enterarse de que Amazon consideró identificar el peso de los aranceles en sus precios"**

Toda la parafernalia exhibida por Trump en su celebración de sus cien días en el gobierno es un intento propagandístico de paliar el deterioro causado por sus medidas, que a lo mejor no eran tan inteligentes como se pensaba. Ahora se nos trata de vender la magnanimidad del acto de retirar algunos aranceles a producto o de bajárselos a ciertos países. Es una "marcha atrás" triunfal ante los efectos que tienen para los propios Estados Unidos.

Trump acaba de avanzar el nuevo gasto militar indicando que se invertirá en "armas nunca vistas" y que "espera no tener que usarlas". De nuevo las amenazas, su estilo. Conforme vaya perdiendo poder e influencia, las amenazas dejarán de ser sutiles. Por lo pronto, ya ha logrado hacerse con las "tierras raras" ucranianas. La guerra durará hasta que tenga lo que quiera. ¿Se irá repitiendo en otros escenarios?

La decisión de Bezos es un intento de paliar los efectos negativos de las decisiones de Trump. Esto es tanto la subida de los precios como el boicot por principios. Es la forma, dentro y fuera, de manifestar el rechazo de otras acciones de los Estados Unidos con Trump al frente. Compran se transforma en una acción con un sentido añadido, la manifestación del rechazo y descontento. Los amigos de Trump están empezando a ver los efectos. Si se produce una caída de las ventas, los inversores buscarán otros espacios más rentables para la inversión. Y así el mercado seguirá sus propias leyes por encima de Trump.

¿Llegará un día en el que Trump comprenda que no puede controlarlo todo? ¿Cómo reaccionará? Una interesante cuestión cuando se tiene la posibilidad de organizar guerras, apropiarse de territorios, etc.

* "La Casa Blanca considera «hostil» la presunta intención de Amazon de revelar coste de los aranceles en los productos" ABC / AFP 29/04/2025 https://www.abc.es/economia/casa-blanca-considera-hostil-presunta-intencion-amazon-20250429170002-nt.html

** "Un Trump furioso llamó a Bezos tras enterarse de que Amazon consideró identificar el peso de los aranceles en sus precios" CNN en español 29/04/21025 https://cnnespanol.cnn.com/2025/04/29/eeuu/casa-blanca-amazon-aranceles-precios-trax

jueves, 3 de abril de 2025

Trump, solo en casa

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Pocos dudan de que hayamos entrado en una fase mundial nueva. Ha habido paces y ha habido guerras. Pero esto es otra cosa, algo difícil de clasificar y que desafía al sentido común.

Los titulares de todos los medios se hacen eco de las amenazas de Trump al mundo y que se han cumplido ayer, un día fatídico que el presidente norteamericano ha etiquetado como "Día de la Liberación". Es el mayor ataque al comercio mundial y la construcción de orden cooperativo que ha permitido el desarrollo global.

Armado con la idea de que todo el mundo estafa a los Estados Unidos, una pobre víctima de una conspiración parasitaria, Trump ha actuado como lo que es, un déspota narcisista lleno de fobias y prejuicios.

La escenografía en la Casa Blanca se había montando para recibir aplausos y promesas, con insultos y humillaciones a los "castigados" por sus acciones parasitarias, en algunos casos considerando su existencia ya como un agravio, tal como considera a la Unión Europea, a la que ha calificado como "patética".

No creo que nadie se extrañe de las acciones de Trump, incluso de su sentido de lo que es la presidencia de los Estados Unidos, de sus límites o falta de ellos. Tiene un lugar en la Historia, tal como lo tienen Adolf Hitler o Joseph Stalin, por esa parte puede estar tranquilo. Lo que sigue sorprendiendo es su aceptación o, si se prefiere, la aceptación de su descripción del mundo, como va creando un mundo "aceptable" para millones de personas que le siguen y aplauden, que le perciben como un nuevo mesías.

Pero Trump se ha metido en un territorio peligroso por incontrolado en sus posibles efectos. Sabemos ya que cualquier efecto negativo será presentado como un ataque y penalizado de nuevo en una espiral incontrolada por su complejidad.

El punto clave de sus acciones es la creencia en que la fuerza da el control. Sin embargo, puede ser todo lo contrario, encontrándose con efectos inesperados por la complejidad y tamaño de las acciones emprendidas.

Este énfasis en la fuerza es el que dirige sus acciones y va marcando su camino. En este sentido, Trump es la antipolítica. Sí eres el más fuerte, debes imponer tu visión y los demás deben acatarla. No hay mucho más Trump. La fuerza como capacidad de imponer lo es todo; lo demás no tiene importancia.

Trump echa por tierra la confianza en los Estados Unidos, un valor que ignora, sustituida por el miedo, por el temor a las respuestas. Está por ver si sus amenazas tienen el efecto intimidatorio que él piensa o si, por el contrario, se desencadena algo que ya ha empezado, una oleada de antinorteamericanismo sin precedentes.

Puede que la reacción sea crear nuevos mercados que intercambien en condiciones de igualdad y se alejen del desequilibrado con Estados Unidos. Esto desencadenará nuevas presiones y continuará con el crecimiento de la espiral de rechazo, de la que Trump responsabilizará al mundo.

Trump avisa de un "tercer mandato" desde la Casa Blanca. ¿Nuevo asalto armado al Capitolio si no le dejan? La esperanza en un cambio en la presidencia no debe generar una idea de "resistencia", de aguante hasta el momento en que se produzca un relevo y con él un cambio de política. Sería un error muy grave.

El mundo ha quedado tocado en sus relaciones por la coincidencia de ambos extremos de Trump y Putin dos gobernantes en absoluto democráticos, ni interior ni exteriormente. Trump está desmontando los Estados Unidos, lo que incluye un elemento esencial, los medios de información, también las agencias sociales, las de educación, desbaratando las políticas de igualdad y pretendiendo evitarlas fuera. Lo de Rusia no es más que la vuelta a la fuerza de su imperialismo bélico, también con un fomento del ultra nacionalismo, con su versión propia del "destino manifiesto" norteamericano.

La imagen que me viene a la mente es la de un Trump "solo en casa", atrincherado en los Estados Unidos, tratando de evitar que los indeseables entren en su protegido territorio hasta que regresen sus padres de la malvada Europa. Esta vez no hay comicidad en el asunto. Quizá se le contagió algo por su breve aparición en "Solo en casa 2", que muchos pidieron fuera eliminada del filme.

Es de esperar que estas acciones arancelarias, otra forma de guerra contra el mundo, tengan muchos efectos de los que Trump no pueda echar la culpa a otros, aunque lo intente.