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lunes, 19 de octubre de 2020

Contra los valores de la libertad

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


La reacción francesa a la decapitación de un profesor tras enseñar las caricaturas de Mahoma en un clase sobre la libertad de expresión a manos de un joven musulmán ruso de origen checheno ha sacado a Francia de nuevo a la calle en una espiral sin fin desde que se produjo la matanza de los periodistas de la publicación Charlie Hebdo. Ocurre después de pocos días de otro atentado con motivo del aniversario y con la celebración del juicio de fondo.

La sociedad francesa toma conciencia de la importancia de la enseñanza en valores de libertad en la escuela republicana, que se sigue queriendo libre y laica. Los acontecimientos vienen a dar la razón a los avisos anteriores de Emmanuel Macron sobre la amenaza a las libertades de Francia desde una parte amenazante de la comunidad islámica que sigue en la radicalidad y la violencia. Acontecimientos como estos no solo no ayudan a la convivencia sino que, por el contrario, quitan razones a los partidarios de una sociedad más integrada y abierta. Pero es difícil defender la apertura cuando sirve para que crezcan los radicales. Son los partidarios de cerrar fronteras los que ven ratificados sus argumentos, haciendo crecer los enfrentamientos. 

En diversas ocasiones hemos insistidos en el control de las comunidades. Allí donde llega la inmigración, allí donde se establece, inmediatamente llegan los controladores radicales, los encargados de evitar el desvío o la integración que les haga perder poder sobre ellos. Se cera así una espiral difícil de controlar pues se genera miedo y recelo, algo que produce a su vez un sentimiento de rechazo que acaba siendo manipulado por estos maestros de la seducción ideológica, psicólogos perspicaces de las debilidades y que son requeridos muchas veces cuando las familias tradicionales perciben que sus hijos se "desvían" por los caminos de la droga y la delincuencia menor.

En La Vanguardia leemos:

“No consigo creer que haya podido hacer eso. Era un niño, tenía solo 18 años, alguien tiene que haberle empujado a hacerlo”, declaró al canal de noticias BFM-TV un tío del autor, quien envió condolencias a la familia y pidió perdón a toda Francia. “La comunidad chechena no es así”, aseguró.*

No sirve de mucho, la verdad. Lo hemos escuchado demasiadas veces en casos anteriores muy parecidos. Esta vez, además, las detenciones han ido hacia la familia del decapitador muerto por la Policía y del que no se puede decir "presunto" pues se encargo de publicitar su horrible acción, segunda fase del planteamiento terrorista para asegurarse la difusión y disfrute de aquellos que en silencio en Francia y más ruidosamente en sus países consideran una heroicidad merecedora del paraíso lo hecho por el terrorista islamista.

Francia lo ha tomado de forma unitaria y nacional, institucional. Es envidiable este sentido nacional francés, que cree en que el país no es cuestión de "sangre" o "raíces" místicas, sino de "principios", de "valores". Por eso, la reafirmación es necesaria y eficaz para reforzar los lazos y, sobre todo, mostrar y demostrar que no se va a ceder en los principios. Es lo que hizo el maestro en su clase sobre libertad de expresión.

En France24 se nos explica este sentido unitario frente a la barbarie dogmática y violenta:

En la noche de este viernes, el presidente Emmanuel Macron y políticos de todos los colores condenaron el acto, como un ataque contra los valores de Francia, su educación laica e igualitaria. "Fue asesinado porque enseñaba, porque explicaba a sus alumnos la libertad de expresión, la libertad de creer y la de no creer", expresó el mandatario del Elíseo, firme en que el terrorismo "no pasará".

Y es precisamente con ese sentimiento de libertad que ha amanecido el país este sábado, sobre todo los profesores del instituto de Bois d'Aulne donde enseñaba el maestro degollado, rindiéndole tributo con rosas y pancartas de 'Soy un profesor'.

En este punto va hacer hincapié el ministro de Educación Jean-Michel Blanquer, en una serie de reuniones con representantes de maestros y padres de estudiantes. Blanquer busca respaldar a la comunidad educativa, pero también insistir en que el compromiso del Gobierno es una enseñanza laica.

Al final esa es la cuestión de fondo de lo ocurrido. Cómo la libertad de expresión en un seminario sobre libertad y medios de comunicación pudo generar conciencia en unos; pudo provocar denuncias de padres con hijos de confesión musulmana, de hecho el senador Bruno Retailleau informó que el profesor fue objeto de amenazas durante varios días tras enseñar las caricaturas; y pudo, en última instancia, derivar en un ataque con un cuchillo de grandes dimensiones.** 

En muchas ocasiones hemos hablado del drama de las personas laicas en las sociedades que las consideran unas voces peligrosas y disonantes. Desgraciadamente, muchas personas que son las que dan la batalla en sus países de origen acaban en la cárcel, en el exilio, desaparecidas o asesinadas por locos como el asesino decapitador.

Es allí donde hay que poner el énfasis porque su lucha solitaria va por mal camino, atacados en su sociedad e ignorados por la comunidad internacional que prefiere crear lazos económicos con sociedades retrógradas y autoritarias pero forradas de petrodólares. Los bailes de la espada del presidente Trump dejaron claro que nadie iba a tocar esas relaciones, pese a que los legisladores norteamericanos siguen intentando sacarles los colores con la cuestión de los derechos humanos, algo que a estos autócratas les trae al fresco, como bien señaló el presidente de Egipto, Al-Sisi, "cosas de occidentales".

Las prédicas de aquellos que abogan por la superioridad religiosa y la conquista final del mundo, como pregonan muchos de estos "amigos" desde las mezquitas —de sus países o en Europa— los viernes es una realidad incómoda pero ineludible. Esos imanes furiosos forman sus propias redes de radicalización en constante reorganización, camino de las nuevas comunidades que deben ser vigiladas.

En muchas ocasiones hemos advertido aquí de este peligro que supone la nueva radicalización organizada o tolerada muchas veces desde el poder, que se quita a sus elementos más radicales sacándolos del país o haciendo que se vayan. De esta forma, los radicales acaban con sus papeles de refugiados perjudicando a los verdaderos refugiados.

No hace falta que haya mucha gente para organizar un atentado. Bastan unas cuantas personas y un cuchillo. Las personas son los susurradores, los que acaban empujando a personas con enorme inmadurez, criadas en un sentimiento agresivo y victimista a los que se les da la oportunidad de hacer algo "valioso" a los ojos de su comunidad. Si no lo hace uno, lo hará otro porque solo hace falta una mano y una mente dirigida a distancia. Esto puede ser en su casa o en los grupos de internet, en una cárcel o en una mezquita. Las preguntas sobre la radicalización siguen sin tener una respuesta que, por otro lado, no es necesaria. La sabemos, como la sabe la propia comunidad que les teme y que temen verse señalados si se enfrentan a ellos.

El número de detenidos es elevado para este tipo de acontecimientos:

El número de detenidos por el atentado terrorista del pasado viernes en Francia subió a once tras el arresto de dos personas más durante la noche del sábado y la mañana de este domingo, informaron fuentes judiciales. Una persona del entorno del autor fue arrestada hoy, después de que una décima había sido arrestada en la noche del sábado.

[...] Los otros detenidos son los padres, un abuelo y el hermano menor del autor, el padre de una alumna del instituto de la víctima (que publicó varios vídeos en redes sociales denunciando al profesor y dando información privada sobre él), un conocido agitador islamista y varias personas del entorno del terrorista.* 

Es un entramado muy complejo y compacto, que define perfectamente los entornos del asesino y parece apuntar al sacrificio del hijo por parte de la familia, para hacerse respetar por su comunidad. No olvidemos que muchos lo celebrarán como un honor familiar, como un prestigio por el héroe caído en defensa de su fe. Por más que las palabras del tío del criminal vayan en un sentido, todo parece ir en otro, el de un ambiente cerrado y radical, de respuesta inmediata y un joven empujado, como señala su tío, que le ha visto las orejas al lobo y se ha anticipado a que le pregunten. Ese "empujón" de alguien, al que hace referencia el tío, no hay que irlo a buscar muy lejos por los detenidos: familia cercana, grupo del colegio y conexión con el imán radical que será el pivote sobre el que gire todo. El tío es el que parece fuera de juego, ignorante de la forma de pensar del resto.

El diario Egypt Independent da la noticia con información de AP y se refiere a las condenas de los imanes de la zona:

Anti-terrorism prosecutor Jean-Francois Ricard said an investigation for murder with a suspected terrorist motive was opened. At least four of those detained are family members of the attacker, who had been granted 10-year residency in France as a refugee in March, was armed with a knife and an airsoft gun, which fires plastic pellets.

His half-sister joined the Islamic State group in Syria in 2014, Ricard said. He didn’t give her name, and it wasn’t clear where she is now.

The prosecutor said a text claiming responsibility and a photograph of the victim were found on the suspect’s phone. He also confirmed that a Twitter account under the name Abdoulakh A belonged to the suspect. It posted a photo of the decapitated head minutes after the attack along with the message “I have executed one of the dogs from hell who dared to put Muhammad down.”

The beheading has upset moderate French Muslims. A group of imams in the Lyon region are holding a special meeting Sunday to discuss together what the group called “the appalling assassination of our compatriot by a terrorist who in the name of an uncertain faith committed the irreparable.”***

 

Esperamos sus reflexiones sobre el crimen. Y algo más sobre los fieles que les siguen o que se buscan otros más radicales y menos "franceses". Los conflictos en las condenas no se suelen producir tras los atentados. Lo importante es lo que se hace antes para evitar que estos se produzcan. En septiembre, la Universidad de Al-Azhar seguía condenando la cuestión de las caricaturas cuando empezó el juicio y volvió a salir de nuevo el tema. Una buena ocasión para haberse sido prudentes. este es el segundo atentado desde entonces. No creo que haya una conexión directa, pero sí un clima de opoinión, por decirlo así.

En Egyptian Streets podemos leer la condena del Gran Muftí: 

Egypt’s Grand Mufti Shawki Allam condemned the recent terrorist attack of a school teacher on Friday in Paris, after he was beheaded for showing caricatures of Prophet Mohamed.

According to police sources, the knifeman yelled “Allahu Akbar” (“God is Greatest “) as he attacked the teacher, and fled after the attack but was later found nearby area of Éragny.

“This crime is rejected by Islam and this act cannot be justified, because Islam has called for the protection of human life,” Allam said.

He further called for French government to not hold Islam and Muslims accountable for a “criminal act by an extremist,” and to enforce hate speech laws to prevent the spread of hate speech against Muslims.****

 

De nuevo nos encontramos que el conflicto permanente: el rechazo de considerar como una consecuencia del radicalismo islámico el hecho criminal. La preocupación es más por un lavado del hecho que por el radicalismo que lo que ocasiona. El argumento teórico está muy bien, pero se muestra improductivo, inútil para evitar más acontecimientos de este tipo, en donde el criminal se percibe como un santo y un mártir redimido por su crimen.

La hermana del terrorista pertenece al "Estado islámico", expresión que tampoco gusta porque, en la teoría, un "estado islámico" es "perfecto" y una aspiración general, ¡cómo no! de todo creyente. El problema es siempre el mismo, entre el ideal de lo que no debería ocurrir y la realidad triste de lo que realmente ocurre. Difícilmente se podrá entender lo que significa la "libertad de expresión" o de conciencia cuando se encarcela, como en Egipto mismo, a los ateos, considerados lo peor que se puede ser, responsables de todos los males sobre la faz de la tierra. El salto de la moderación al radicalismo es demasiado sencillo y frecuente. Basta con encontrar a las personas adecuadas para lograr manos ejecutoras de crímenes.

La batalla francesa es la de la libertad y como tal debe ser apoyada por todos porque hoy es Francia y mañana España, Bélgica, Alemania, Italia... Para ello hay que apoyar a los que de verdad aspiran a países con libertad de creencias, que sean capaces de aceptar que en su suelo se pueda ser libre de creer o de no creer, como ha señalado Macron.

El problema es obviamente que esa libertad no existe en ningún país musulmán o, peor, se está en claro retroceso, como ha ocurrido en la Turquía de Erdogan o en el Egipto de al-Sisi, que han apostado por el control religioso y a definirse como la "moderación" frente a sus enemigos "radicales", por no hablar del resto, con saudís, qataríes, sirios, libios, etc. que compiten cada día en su ortodoxia para mantener controladas a las masas que otros les agitan por debajo y en el exterior a los que salen.

La defensa de las libertades y valores es esencial para poder frenar el avance del integrismo al que las palabras de distanciamiento no les importan, convencidos como están, de ser los auténticos portadores de la verdad frente a los enemigos y los traidores.

Los valores de Francia son los valores de Europa, de nuestra Unión. Necesitan ser tomados en serio, no rendirse porque son las ideas que nos definen y a las que no debemos renunciar. Frente a la intransigencia y la violencia radical, frente al dogmatismo irracional, los valores de la libertad, del pensamiento, de la solidaridad.

No es casual que haya sido un maestro, como otras veces han sido periodistas. Son las caras visibles de nuestros valores, los que los comunican y los hacen llegar en un aula o en una página de un periódico o desde un plató de televisión.

Todos debemos estar con este maestro que no tenía miedo, con su familia, sus alumnos, sus compañeros. Hay que estar con Francia y con todas las personas que defienden sus valores, que son los nuestros.

 

* "Se elevan a once los detenidos por el último atentado islamista en Francia" La Vanguardia / EFE 18/10/2020 https://www.lavanguardia.com/internacional/20201018/484154139120/once-detenidos-atentado-islamista-francia.html

** "Nueve personas detenidas por la decapitación del profesor francés que mostró a Mahoma" France 24 17/10/2020 https://www.france24.com/es/francia/20201017-francia-decapitacion-profesor-detenidos-homenaje-nacional

*** "France demonstrations pay tribute to beheaded teacher" Egypt Independent / AP 18/10/2020  https://www.egyptindependent.com/france-demonstrations-pay-tribute-to-beheaded-teacher/

**** "Egypt’s Mufti Condemns Killing of French Teacher For Prophet Muhammed Caricatures" Egyptian Streets 17/10/2020 https://egyptianstreets.com/2020/10/17/egypts-mufti-condemns-killing-of-french-teacher-for-prophet-muhammed-caricatures/

domingo, 12 de abril de 2020

Crónica egipcia en tiempos del COVID-19

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
De Egipto siguen llegando noticias de la expansión del COVID-19. Los primeros casos se encajaron como algo que les llegaba de fuera, algo que no podía ocurrir en Egipto. El caso del crucero del Nilo, el barco contaminado con tripulación y turistas, que fueron sacados de encima para que dieran el positivo fuera del país y así tratar de preservar la "limpieza" del país se acabó con el artículo de The Washington Post que rastreaba una serie de casos hasta llegar al mismo crucero del Nilo, un foco de infección que no se pudo negar. La ilusión de preservar el turismo se vino abajo cuando se empezó a entender que el fenómeno frenaba el turismo y no lo desviaba. Los cierres de aeropuertos y las clausuras de vuelos en prácticamente todo el mundo eliminaban la fantasía de un Egipto "limpio", de un oasis turístico mundial. La fantasía se acabó y los casos empezaron a aparecer.
Recordemos los ataques contra el epidemiólogo canadiense que había "ofendido" a Egipto al realizar un estudio del que resultaba un cálculo de entre 5.000 y 19.000 casos posibles a la luz de los datos del momento, el aislamiento de aldeas y pequeñas ciudades alejadas de los focos turísticos. La publicación fue contestada con una campaña contra el investigador, pidiendo su expulsión de la Universidad por haber levantado "calumnias" contra Egipto, en un ejercicio insólito de manipulación del gobierno, que buscó firmas en distintos sectores. Solo conozco el caso de Egipto en que un estudio epidemiológico haya suscitado una reacción así. Hay que entenderla en el marco de las campañas internas y externas de propaganda del régimen egipcio previas a la epidemia, en las que se trata de evitar cualquier información que "manche" Egipto ante los inversores y turistas, sectores que se verían afectados por el dato oficial de casos en el país que ha sido puesto en entredicho desde el principio. Esta desconfianza ha llevado a países de la zona a cerrar los vuelos a y desde Egipto, como también recogimos aquí, como ocurrió con Kuwait.
Los ataques fueron más allá del investigador canadiense —insultado por decenas en su cuenta de Twitter—. Egypt Today recogía poco después los ataques a la prensa que había recogido el estudio:

CAIRO - 16 March 2020: A lawsuit was filed to the Egyptian Attorney General Office against chief of the New York Times Cairo bureau Declan Walsh and the Guardian correspondent in Cairo Ruth Michaelson over reporting misinformation about the coronavirus cases in Egypt, al-Maal newspaper reported on Monday.
The lawsuit, which was filed by Lawyer Amr Abdel-Salam, called on Attorney General Hamada al-Sawy to prevent both reporters from traveling outside Egypt, accusing them of publishing information aimed at destabilizing the public order.
Walsh tweeted on Monday a study that estimated the number of infections in Egypt as more than 19,000 but later deleted it, while Michaelson reported about the study in her article at the Guardian.
After consulting with the Ministry of Health and Population, the Egyptian cabinet denied on Monday news circulating about the infection of 19,000 citizens with Coronavirus.*


Los ataques furibundos contra cualquiera que dentro y fuera del país desafíen la verdad oficial, la única posible, acaban —otra tradición muy egipcia— en los tribunales. Cualquiera que desafíe la propaganda oficial, se verá ante los tribunales. La libertad de información restringida y con la vigilancia en los medios tradicionales y las redes sociales hace que cualquier información que no guste sea lanzada desde el gobierno y jaleada por los miles de adeptos del régimen, cuya supervivencia les hace aceptar y promover de forma entusiasta muchas veces estas reacciones autoritarias.
En este contexto debemos comprender la siguiente noticia, aparecida en Egypt Independent con el titular "Chinese ambassador to Cairo slams calls for Chinese compensation over coronavirus":

The Chinese ambassador to Cairo Liao Liqiang on Friday slammed calls for China to bear the responsibility of the coronavirus pandemic, describing the sentiment as “ridiculous” and “anti-China”.
“We have noticed that some anti-China forces in the international community have recently claimed that China must bear responsibility for the outbreak of the new coronavirus, and demanded compensations from China. A few people from Egypt also made similar false accusations against China on their websites. These ridiculous sayings are baseless,” Liao said in a statement.
An Egyptian lawyer from Gharbiya Governorate filed a lawsuit earlier in April against China, demanding compensation of US$10 trillion for the damages caused to Egypt by the coronavirus.
[...]
 “The fact that some have drawn attention by demanding this so-called ‘compensation from China’ raises only irony and mockery, without any impact on the deep traditional friendship that unites China and Egypt,” Liao stressed.
“We are sure that China and Egypt can overcome the virus as soon as possible and contribute to safeguarding public health in the whole world,” he added.
The roots of friendship between China and Egypt run deep in history, he said, adding that the government and people can work in solidarity to tackle this outbreak.
“Some anti-China forces are currently taking advantage of the new coronavirus issue to stigmatize China and mislead public opinion by fabricating and promoting rumors, which only undermines international cooperation and undermines global confidence in fighting the emerging coronavirus,” Liao added.**


Este tipo de demandas en Egipto —donde florecen toda una serie de personajes dedicados a ganar protagonismo social y político— son frecuentes, pero tienen que tener cuidada pues en estos momentos Egipto depende de China, que entre otras cosas les está haciendo la nueva y lujosa capital en la que podrán aislarse los privilegiados que se lo puedan permitir. No creo que los que pensaron en sacar el aparato del Estado de El Cairo se imaginarían que podría llegar a ser un lujoso espacio de confinamiento en el futuro.
El embajador chino, con buen juicio, no ha dado importancia a la demanda, pero lo deja claro. Es un aviso a aquellos que quieran hacer lo mismo que la política de Trump, buscar un chivo expiatorio en China.
La denuncia, una vez más, hay que interpretarla en clave interna, como una forma de desviar las responsabilidades ahora que los números egipcios —sorprendentemente bajos— empiezan a crecer ante la opinión pública. Ya parece haber pasado la etapa en la que todos los enfermos eran de fuera, turistas contaminantes a los que se devolvía a sus países. También la etapa en la que se consideraba especiales a los egipcios por su baja infección, algo que adula el ego popular incidiendo en su consideración entrenada de excepcionalidad. La teoría de que los egipcios contaban pocos casos debido a las vacunaciones contra la tuberculosis también ha dejado de funcionar ya.
Los casos que van saliendo a la superficie son significativos más allá de los números. Hay unos casos que son especialmente reveladores, como es el caso del fallecimiento o contagio de personal médico, un sector que mantiene un contencioso con la administración y que planteó subidas salariales en concepto de asumir mayores riesgos. Con el titular "Three doctors died from coronavirus, 43 infected: Egyptian Medical Syndicate", Ahram Online nos informa:

Three Egyptian doctors have so far been recorded dead from the coronavirus and 43 others infected, the Egyptian Medical Syndicate said on Saturday, adding that it is still in the tallying process and that the numbers are "likely to increase."
Only one of the deceased doctors contracted the virus during work, the syndicate added.
The syndicate called on the Ministry of Health to announce the health status of doctors and medical staff, and renewed its call for the “regular disclosure of data on infected doctors in order to assist their families.”
The syndicate called on the competent authorities to ensure that preventive supplies are made available to all medical facilities, and urged doctors not to work unless they are wearing the necessary protection gear.
It also stressed the importance of the rapid testing of those who have been in contact with positive cases.
The medical syndicate asked the cabinet again to include the infected and deceased medical personnel in Law 16/2018 on “honouring the martyrs and the injured.”
In April there have been several reports of medics, workers and patients who have contracted the virus in prominent Egyptian health facilities.
On Thursday, Egypt’s non-profit Magdi Yacoub Heart Foundation said four coronavirus cases were detected at its heart surgery centre in Aswan, including one patient and three security staff members.
Egypt’s Heart Institute announced on Wednesday the shutdown of the institute’s admission department after a nurse tested positive for COVID-19.
Last Saturday, at least 17 doctors and nurses at Egypt’s National Cancer Institute (NCI) tested positive for the coronavirus, according to Cairo University, which manages the country’s main cancer hospital.
A nurse at Al-Khanka hospital for mental health in Qalioubiya governorate and six medical workers in Upper Egypt’s Aswan governorate also tested positive for the virus.
Friday saw the highest daily death toll in Egypt with 17 new reported fatalities, bringing the total number of deaths to 135, while the number of positive cases has reached 1,794.***



La noticia tiene varios elementos relevantes y produce algunas dudas, especialmente la referida a los varios médicos que no se han infectado en el trabajo. El sentido de esta indicación no queda muy claro, pero algún sentido tiene el discriminar. También lo abierto de los casos en las instituciones, en diferentes localizaciones e instituciones. Igualmente, conectado con la distinción anterior, llama la atención la instrucción de no trabajar si no reciben el material médico de protección y finalmente la petición de ser incluidos en la lista de "mártires y heridos" conforme a la ley 16/2018, lo que conllevaría algún tipo de beneficio o pensión. Teniendo en cuenta (salvo error) que esa ley se hizo para blindar a los militares y asegurarles beneficios tras la retirada o un posible atentado, lo que piden los médicos es apuntar alto. Los médicos piden el mismo estatus que los militares o policías muertos o inválidos.
La tención puesta en los contagios en las instalaciones sanitarias es un recordatorio de lo arriesgado de su trabajo, sí, pero también una muestra de que los casos fuera se desconocen en su cantidad y alcance.


Mucho nos tememos que las cifras egipcias estén topando con un factor social que ya se ha manifestado en varios sentidos. El pasado día 7 de abril, Ahram Online publicaba un interesante artículo con el titular "Mideastern burial traditions clash with fears of contagion"****. En él se señalaban los problemas que se estaban dando entra las tradiciones de enterramiento islámicas y las necesidades del enterramiento en tiempos del COVID-19, manifestando el choque. «Across the Middle East and parts of South Asia, bereaved families have faced traumatic restrictions on burying their dead amid the pandemic. Religion and customs that require speedy burials in the largely Muslim region have clashed with fears of COVID-19, the illness caused by the virus, and government-mandated lockdowns»****, se señalaba en el texto. Ya dimos anteriormente cuenta de algunos de estos problemas socioculturales en la zona, concretamente en Egipto, donde ya se habían producido algunos conflictos por la forma en que habían sido "señaladas" las poblaciones aisladas por la Policía, personal militar y médico, lugares cerrados a cal y canto.
La cuestión se vuelve a complicar en un caso que une los enterramientos y los médicos, precisamente. Ahram Online titulaba ayer "Egypt police disperse crowd attempting to prevent burial of coronavirus victim, 23 arrested" y explicaba:

Egyptian police fired tear gas and arrested 23 people in a Daqahliya village on Saturday after protesters attempted to prevent the burial of a doctor killed by the coronavirus out of fear that the burial would allow the virus to spread.
"Some outlaws in the cemetery area of Shobra El-Bahw village tried to prevent the burial of a woman who died as a result of being infected by coronavirus… Those elements were dealt with and 23 of them were arrested," the interior ministry said in a statement on Saturday.
"This was caused by rumors and incitement promoted by the electronic committees of the terrorist Muslim Brotherhood group under the pretext of preventing the spread of the disease," the statement added.
The 64-year-old doctor, who tested positive for the virus upon her return from Saudi Arabia, passed away last week in an Ismailia isolation hospital.
A video shared on social media shows authorities firing tear gas to disperse protesters in the village, with a number of the protesters arrested during the skirmish.
Her interment finally came after authorities intervened to allow the burial in the hometown of the doctor’s husband under strict security measures, after failing to convince local residents to clear the road to the cemetery.
Authorities had first tried to bury the doctor in her hometown, also in Aga, but residents in the area did not allow the burial.
This is not the first time in recent days that people have opposed the burial of coronavirus victims over the misconception that this would allow the virus to spread.*****


El caso reúne los condicionamientos de la política y la sociedad egipcia. El intento de impedir el entierro de la doctora fallecida muestra varias cosas, entre ellas que serán difíciles los enterramientos etiquetados como de víctimas del coronavirus Habría por parte de las familias un doble interés en no comunicar los casos de fallecimiento. El rechazo a enterrar a la doctora representa´, por un lado, el miedo a las consecuencias de contagio que imaginan que podrían tener, pero también el estigma por la enfermedad para la propia familia que hubiera estado en contacto con ella. El hecho de que la llevaran a su pueblo indica que nadie reclamó el cadáver tras su fallecimiento aislada. La negativa a que la enterraran junto a su marido también indica esa soledad distanciada, ese rechazo social a quienes mueren por el COVID-19. Ya sea por el temor a ser enterrado con medidas de prevención, sin los rituales islámicos, o por temor a que se contagien las personas del pueblo, el hecho es lamentable en sí. Ya no se trata solo de la soledad del aislamiento en vida, sino de la propia muerte. El propio Gran Muftí ha tenido que publicar una fatwa en contra de los que niegan el entierro a los que han muerto por el COVID-19, señalando la falta de humanidad que supone; igualmente se ha manifestado sobre la cuestión de la celebración de los enterramientos, primando la seguridad.******


Es interesante el papel que se atribuye a la Hermandad Musulmana, interfiriendo para crear un clima social de discordia que lance contra el gobierno. Es muy del estilo de los islamistas este tipo de actividad subterránea destinada a minar al régimen. Ya los islamistas dieron aviso cuando se pidió a los infectados que fueran a contagiar a todos los que pudieran afectos al régimen. Aquí dimos cuenta de ello. La orden era "¡no mueras solo!". Cuantos más se contagien mejor. También hay que tener en cuenta que cualquier descontento social, el régimen lo atribuirá a los Hermanos, lo que le permitirá considerarlo como "terrorismo".
El caso de la muerte de la doctora y los hechos consiguientes explican mejor la petición de que los fallecidos en acto de servicio médico sean considerados como "mártires", es decir, no se sientan estigmatizados socialmente sino que tengan un reconocimiento. No en todas partes salen a las ocho a aplaudir en las ventanas y terrazas, por lo que parece.
En el texto de Ahram Online se explicaba: «The burials of coronavirus victims are often being held in secret in Egypt under police supervision with the attendance of only close family members.»***** El hecho de que se estén celebrando de forma clandestina, incluso con la Policía, abre la puerta a la especulación anterior sobre los casos de los que no se tenga aviso debidos a la pandemia.
Conferir el estatus de "mártires" a los médicos y demás personal sanitario tendría una función reivindicativa ante el estado de lo que la sociedad niega. El estigma social en un mundo que sigue pensando que enfermas porque Dios lo quiere es demasiado dañino para el honor de las familias.
En este sentido de la identificación social, se nos cuenta otro caso revelador de las diferencias de mentalidades. Esta vez lo encontramos en la publicación independiente Mada Masr y nos muestra cómo los conflictos sanitarios, sociales y políticos se enfrentan de nuevo. Ocurre en el ciudad de Hayatem, sometida a cuarentena, que saltó a los medios por las manifestaciones de protesta que se produjeron, mostradas por medio de vídeos en las redes sociales. Nos explican en Mada Masr:

“We are a village, but there are large families here. We have doctors, engineers and people in all fields. And we also have construction workers and farmers, who work outside the village. This latter group is the most affected by the lockdown. What we have done in Hayatem is to give to those most in need at a neighborhood level,” he says.
Self-organization in the village kicked off with the formation of emergency committees that drew large numbers of volunteers from university students and graduates, according to Bassam Abou al-Hassan, a resident in the village and a sanitation worker. The committees were divided along various needs: one for food collection, one for delivery and one for medical assistance.
“We have police permission to deliver donations after curfew, silently,” Hassan says. “We leave food boxes on house steps so as not to harm the dignity of impacted families.”
The medical committee was formed of doctors from the community. “They go house to house daily to check on the village residents. If they find someone who is feeling ill, they review the precautionary instructions with them,” Hassan adds.  “Some of the village youth have also helped the committee by distributing face masks, gloves and disinfectants to homes and pedestrians on the street.”
Residents also moved to sterilize and clean the village’s streets. “When we first learned of the infections, everyone came together to spray and sterilize the streets,” said village resident Hassan al-Zayat. “We got a megaphone and went around asking people to stay home and telling them the quarantine is in our best interest. Officials from the preventative medicine sector came to clean the streets as well, after us. ”
Life in the village was going smoothly until April 1, when two cars arrived in the village. The cars were loaded with food provisions bearing labels indicating they had been sent by the pro-government Nation’s Future Party and the Tahya Masr Fund, the government fund set up by President Abdel Fattah al-Sisi in 2014.
Residents took to the street in protest, chanting “We don’t want cartons. Hayatem does not have corona.”
According to Zayat, the residents’ rancour was tied to how the government handled the situation.
“The cars were draped in The Nation’s Future Future and Tahya Masr banners and arrived after the 7 pm curfew. Then they stopped in a public place and started calling on people to come pick up the cartons,” Zayat says, adding that residents were offended by the way the cartons were distributed.
“I don’t approve of the protest, but, if the state wants to distribute food, it should bring it to people’s homes,” just like the committee does, Zayat says. “We’ve been helping each other since the start of the quarantine, but we do it in a dignified manner.”
Video of the residents protesting went viral, creating a backlash on social media, where users criticized Hayatem for not abiding by the lockdown and endangering the rest of the country.
However, Hayatem residents responded with a Facebook campaign under the hashtag: “I am from Hayatem village. I am committed to the quarantine.”
“Only a few dozen people went to protest out of the 70,000 people in Hayatem, who continued to respect the quarantine,” Zayat says. “Before criticizing us, you should know that what has happened has hurt the dignity of the community.”*******


Creo que es difícil encontrar un retrato más revelador de lo que está ocurriendo allí, al menos en determinadas zonas. La narración de lo ocurrido en Hayatem tiene varios niveles de lectura, como refleja bien el título dado por Basma Mostafa a su texto, "For locked-down village near Mahalla, solidarity and dignity are keys to surviving quarantine".
Hay una primera parte que es la auto organización de la comunidad para tratar de no atentar contra algo importante: el honor familiar y de la propia ciudad. De ahí esa idea inicial de que, aunque sean una población, son sobre todo una red familiar en la que lo que afecta a uno afecta a todos y no solo en el plano de la salud, sino en el del nombre. Ese es el objetivo de los repartos nocturnos a los necesitados, de hacerlo tras el toque de queda, como se nos dice, en silencio. Hacerlo a plena luz del día sería atentar contra el honor de las familias ("not to harm the dignity of impacted families"). El honor familiar lo es todo y afecta a todos, por eso lo protegen. Determina el respeto a esa familia, algo que cuenta en los matrimonios, por ejemplo. El nombre de la familia es el capital más importante. Los habitantes de Hayatem quieren preservarlo con la discreción protectora.


Eso es lo que permite entender la segunda parte, digna de ser descrita por un García Márquez. La llegada a la ciudad de los vehículos engalanados con las banderas del partido del gobierno repartiendo cajas con alimentos, haciendo que la gente necesitada quede en evidencia todo el pueblo. Nadie quiere parecer "necesitado" por más que lo "necesite", de la misma manera que nadie quiere ser enterrado como enfermo del COVID-19. En un mundo en el que la imagen social y familiar lo es todo, los prepotentes miembros del partido del régimen van a vender su propia imagen, la que siempre ha tratado de mantener el régimen: las de colas ante sus camiones, la de gente mostrando que les deben el pan.
La reacción orgullosa al grito de "¡no tenemos el coronavirus!" no deja de ser una forma de preservar la propia "dignidad" ante quienes quieren que les deban el pan que comen, que ya se lo cobrarán después. Son las miserias de la política egipcia, siempre comprando voluntades, sin ideas.
La narración de lo que ocurre en Hayatem, los médicos sin poder enterrarse bajo el estigma de coronavirus, la declaración de los mártires, las luchas políticas de la Hermandad y el régimen, los camiones que reparten humillando, las demandas contra China reclamando indemnizaciones, etc. son profundamente de coherentes con una sociedad compleja, dividida, atada por sus propias tradiciones, para bien y para mal.
Desgraciadamente, el cuadro general, por unas cosas y otras, empeorará más allá de las cifras. Una cosa es la publicación de datos y otra las muertes reales, ya se produzcan en hospitales o en la clandestinidad, con la familia o en soledad.  



* "NYTimes, Guardian reporters in Cairo sued for publishing misinformation on Covid-19 cases in Egypt" Egypt Today 16/03/2020 https://www.egypttoday.com/Article/2/82682/NYTimes-Guardian-reporters-in-Cairo-sued-for-publishing-misinformation-on
** "Chinese ambassador to Cairo slams calls for Chinese compensation over coronavirus" Egypt Independent 11/04/2020 https://www.egyptindependent.com/chinese-ambassador-to-cairo-slams-calls-for-china-to-compensate-world-over-virus/
*** "Three doctors died from coronavirus, 43 infected: Egyptian Medical Syndicate" Ahram Online 11/04/2020 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/367032/Egypt/Politics-/Three-doctors-died-from-coronavirus,--infected-Egy.aspx
**** "Mideastern burial traditions clash with fears of contagion" Ahram Online 7/04/2020 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/2/0/366765/World/0/Mideastern-burial-traditions-clash-with-fears-of-c.aspx
***** "UPDATED: Egypt police disperse crowd attempting to prevent burial of coronavirus victim, 23 arrested" Ahram Online 11/04/2020 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/367050/Egypt/Politics-/UPDATED-Egypt-police-disperse-crowd-attempting-to-.aspx
****** "Egypt’s Grand Mufti: Refusal of burying deceased COVID-19 patients forbidden religiously" Egypt Today 11/04/2020 https://www.egypttoday.com/Article/1/84570/Egypt%E2%80%99s-Grand-Mufti-Refusal-of-burying-deceased-COVID-19-patients
******* Basma Mostafa "For locked-down village near Mahalla, solidarity and dignity are keys to surviving quarantine" Mada Masr 8/04/2020 https://madamasr.com/en/2020/04/08/feature/society/for-locked-down-village-near-mahalla-social-solidarity-and-dignity-are-keys-to-surviving-quarantine/


miércoles, 28 de noviembre de 2018

El argumento circular

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Pese a la insistencia del presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi por cambios en el discurso religioso, algo en lo que ha vuelto a insistir recientemente en el Foro Mundial de la Juventud, no hay forma de que se produzca. Esta vez la cuestión viene de una cuestión candente, la igualdad de las mujeres. El problema esta, como muchas otras veces, viene del mismo fondo: el argumento de que nada se puede cambiar porque todo es voluntad de Dios. Está escrito y lo que está escrito no se cambia. Cualquier reforma o intento de hacerlo es rechazada por los anticuerpos dogmáticos. Basta con hacer explícito el mecanismo de respuesta y encogerse de hombros. En un sistema como el entramado islámico, todo lo que está dicho es ley e intentar cambiarlo es ir contra la ley de Dios, lo que es punible por un lado e irracional por otro. El sistema está blindado.
La única forma de romper este blindaje es convertir en laico al estado, es decir, hacer que las leyes las hagan los hombres, leyes humanas, que pueden ser cuestionadas y perfeccionadas, algo que por principio es imposible en un régimen de leyes divinas, en donde estas son perfectas e incuestionables.
Una vez más, en Egipto se cierra el debate con el argumento de la perfección de lo dicho. Daily News, con el titular "Grand Mufti rejects calls for equality in inheritance between males, females", nos explica:

Egypt’s Grand Mufti, Shawki Allam, said on Monday that equality in inheritance between males and females is contradicting Islamic law and all Muslim scholars are against the call for equalising females with males in inheritance. 
Allam said in a statement that the Holy Qur’an detailed the way of sharing inheritance and these texts are expressly established and Ijtihad is not applied on expressly established texts from the Qur’an and Sunnah.
According to the Islamic Sharia males inherit double what a female would receive in some cases, but there are severe cases that females inherit more than males. Changes of the cultural context does not matter in the case of authentic texts “Qur’an and Sunnah” that are unambiguous and fully expressed.
The mufti mentioned in his statement a number of Quranic verses which prove that the topic of inheritance is closed as the Quranic text is clear and unambiguous. Islam is keen on equalising between males and females but the amount of inheritance does not depend on gender, but Allah’s will.
He stressed that Islam supports women’s political, societal, and educational rights, but also stressed that Dar Al-Iftaa will counter any attempts for changing Islamic Sharia.
Allam’s remarks came following the Tunisian President Mohamed Beji Caid Essebsi approved a law to equalise males and females in inheritance. The call was rejected also by Al-Azhar.*


"Ijtihad" significa la reflexión sobre lo dicho en el Corán para su aplicación jurídica. Dentro de la tradición suní (en la chií es diferente), este proceso de comprensión se cerró en el siglo X, con las cuatro escuelas jurídicas. En la práctica significa que desde entonces todo está "claro", que no hay "reflexión" sino obediencia. Desde este planteamiento, se explica que los choques entre la ortodoxia y la renovación sean prácticamente a muerte. Cualquier cambio es entendido como ataque y amenaza. El sistema queda blindado y no hay término medio, dentro o fuera, sumisión o destrucción.
Y entonces llega la cuestión tunecina, como se menciona en el último párrafo.
Túnez es el único país en el que se puede decir que la Primavera Árabe ha tenido unas consecuencias profundas, de cambio, más allá de las violencias y las represiones. En Túnez no solo se derribó un tirano sino que se sentó un principio, el del cambio, rechazando el argumento de que nada se puede cambiar porque está escrito.

No ha sido fácil porque la mentalidad de la corriente principal es la negación del cambio por herético y destructivo. Pero la cuestión esencial es que el rechazo al cambio se combate cambiando, demostrando que se puede hacer y que el mundo no se hunde ni se abren los cielos.
Egyptian Streets nos traía el día 23 la noticia desde Túnez con el titular "Tunisian Cabinet Approves Gender Equality in Inheritance", explicando:

The Tunisian cabinet approved the law of gender equality in inheritance on Friday, which will later be sent to the parliament to be further discussed and ratified before being effective in the country.
It was proposed by Tunisian president, Beji Caid Essebi, last August in 2017 on the occasion of national women’s day.
It was also around the same time he formed the Individual Freedoms and Equality Committee in August 2017, which aimed to propose reforms for the Tunisian legislative system and expand freedoms in the state.
Essebi stated that the initiative is based on Tunisia’s constitution, which states that, ”Tunisia is a civil country that is based on three elements: citizenship, will of the people and the supremacy of the law.”
He suggested, however, to give those who prefer Islamic laws the choice to refer to them.
Earlier in August this year, Tunisia’s Ennahda political party, which dominates the parliament, rejected the proposal by the Tunisian president and said that it would vote against any bill that imposes secular laws in the country.
The chairman of Ennahda’s shura council, Abdel Karim al-Harouni, said that he would defend the rights of women with regards to inheritance, but “within the bills and laws that respect the identity of the country”.
A 2017 survey by the International Republican Institute showed that 63 percent of Tunisians, including 52 percent of women, oppose equal inheritance.**



Como vemos, el conflicto está abierto, pero ya es algo. Las cuestiones se pueden debatir, pero el argumento de la discusión cerrada es inadmisible porque es el del inmovilismo, por más que este sea "divino". Se manejan para evitar los cambios a los tiempos los recursos del ataque o pérdida de la identidad, pero este concepto no es más que una trampa retórica para evitar evolucionar.
Los mismos que alegan la falta de piedad del cambio son los que hablan de "identidad", pero esta no es más que el reflejo de la ausencia de cambios por imposición. Todo es un círculo vicioso que hace no se pueda cambiar lo que se dice que no se puede. Los argumentos: a) la voluntad de Dios; b) acabó el tiempo de los cambios; y c) es la identidad. Los tres son circulares y se basan en su aceptación y si no se aceptan, se queda del otro lado, el de la agresividad o la negación del sistema, Pero es que no queda margen en el que actuar con estos argumentos que se hacen desde la autoridad, es decir, sancionando a quien no los acepta.


Veremos los cambios en Túnez, cuál es su evolución y la reacción islamista. Veremos cómo se alían las distintas fuerzas, de los "moderados" a los "radicales" para que el principio de la "voluntad de Dios" se mantenga. Es el principio que mantiene la autoridad de los que hablan en su nombre.
La tradición de hacer desaparecer, castigar, condenar, etc. a los que quieren cambios, reformas en el sistema está ahí. En el Egipto actual los tenemos olvidados, como Islam Beheiry, predicador reformista condenado a cinco años de cárcel con el beneplácito de la Universidad de Al-Azhar y reducida su pena a un año por la gracia del presidente al-Sisi.
El presidente puede seguir llamando a la reforma, pero esa reforma no es más que un imposible desde dentro del sistema y una agresión vista desde fuera. Y ser visto como agresor, lo que te expone a la ira de los piadosos, además de q la de los justos. El argumento de que nadie le puede enmendar la plana a Dios o a los que hablan en su nombre solo se puede abrir de una manera.


Egipto, además, ha elegido denostar el proceso tunecino, que es una forma de justificar su "orden" autoritario y el regreso a un sistema más cerrado que el del propio Hosni Mubarak. La declaración del Gran Muftí, Shawky Allam, es algo más que palabras y forma parte de ese deseo egipcio de convertirse en el "modelo" de modernidad islámica, algo que no casa demasiado bien con la proximidad a la Arabia Saudí wahabita. Mejor haría el Gran Muftí en tratar de "modernizar" a los saudís que en condenar a los tunecinos. 
Los ataques al camino tunecino son frecuentes y no van a cesar. Sin embargo, Túnez ha conseguido poner sobre la mesa cuestiones que la ortodoxia egipcia no hace, pese a los ruegos presidenciales. Las pretensiones de convertir a Al-Azhar en un centro de referencia islámico se pierden cuando se constata, dentro y fuera, su propio conservadurismo al que el propio presidente se tiene que enfrentar.
  


* "Grand Mufti rejects calls for equality in inheritance between males, females" Daily News Egypt 26/11/2018 https://eklutdvotyzsri.dailynewssegypt.com/2018/11/26/grand-mufti-rejects-calls-for-equality-in-inheritance-between-males-females/
** "Tunisian Cabinet Approves Gender Equality in Inheritance" Egyptian Streets 23/11/2018 https://egyptianstreets.com/2018/11/23/tunisian-cabinet-approves-gender-equality-in-inheritance/




viernes, 15 de mayo de 2015

Egipto revuelto, cifras y declaraciones

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En la encuesta realizada para saber cómo eran valoradas las declaraciones del ex ministro de Justicia egipcio los resultados han sido abrumadores y muestran lo alejado, al menos en este sentido, que estaba de la opinión social: el 85 por ciento de los egipcios han dicho que no debería haber ningún obstáculo para que los hijos de los basureros pudieran llegar a ser jueces*. En casi cualquier lugar del mundo daría vergüenza hacer una pregunta así, pero el hecho de que un ministro de Justicia pueda llegar a afirmarlo y que no fuera el único —como señalamos— que se hubiera referido a esta circunstancia en los mismos términos, hace ver que ese quince por ciento restante, que incluso es radical en un cinco por ciento, tiene más peso social del que las encuestas reflejan. El problema no es, pues, lo que opinan los egipcios, sino si lo que los egipcios opinan sirve para algo.


Pero Egipto sigue revuelto con las declaraciones de unos y otros. El escritor Alaa Al-Aswany, firme defensor de la democracia desde la época de Mubarak, que se opuso a la SCAF, a Morsi y retiró el apoyo público al actual presidente anunciando su paso al silencio, ha criticado ahora su intervención en la crisis política del partido Wafd, el más antiguo de Egipto, de corte liberal. Al-Aswany, el autor de la célebre novela El edificio Yacobián, le ha venido a decir de forma sarcástica que se meta en sus asuntos:

“Sisi interfered to end disputes within Wafd Party just like Field Marshal Amer did in the 1960s in order to prevent Ahly Sports Club from relegating,” Aswany tweeted, referring to late Defense Minister Abdel Hakim Amer who, reportedly tasked an army general, Abdel Mohsen Mortagy, to head the club and help it out of its deteriorating conditions, which affected its premier league ranking.**


La ironía de Al-Aswany sobre el nombramiento de un general para dirigir un equipo de fútbol en crisis la habrán entendido todos los egipcios sin excepción y muestra que ha recuperado el habla, lo que probablemente le lleve a expresarse con su contundencia habitual ante los acontecimientos futuros. Durante le época de Mubarak, Al-Aswany cerraba todos sus artículos con la frase "¡La democracia es la solución!". Habrá que observar si vuelve a escribir con el mismo final.


Declaraciones también sobre otro de los temas candentes, la llamada a quitarse el velo. Esta vez ha sido una voz reconocida, al del antiguo Gran Muftí, insultando a quienes no lleven el velo. El titular de Egyptian Streets no deja lugar a dudas: "Women Who Reject the Hijab are ‘Stupid, Naive and Ignorant’ Says Top Islamic Scholar". La intervención de del Sheik Alí Gomaa eleva el nivel del conflicto en la sociedad:

The debate around Islamic headscarves (Hijab) and an Islamic dress code for women is still raging in Egypt. Sheikh Ali Gomaa, an internationally known Islamist jurist and Egypt’s ex-Grand Mufti (top interpreter of religious edicts issued by Muslim clerics), recently joined the debate with some very surprising and alarming comments.
On live television, Sheikh Gomaa not only reaffirmed that headscarves (Hijab) are mandatory in Islam; he labeled any woman who disputes this interpretation as an infidel. Moreover, he said women who reject the Hijab are “stupid, naive and ignorant.”
His comments have raised fears among non-Islamist Egyptians that supposedly moderate mainstream scholars are now giving their blessing to new institutionalized Islamism.
In Egypt, the dress code for women has been controversial for nearly 100 years. The controversy started in 1919, when many women took off their veils as a gesture of support for Egypt’s freedom from British occupation. Political Islamist groups, however, such as the Muslim Brotherhood, have always campaigned for a strict Islamic dress code that includes covering the head as a minimum requirement for Muslim women. The group’s supporters resorted to social coercion to spread their message, using fear tactics (such as threats of punishment in the afterlife) to ensure adherence to the dress code. Salafists have opted for an even blunter approach, with a sharper dose of social coercion against women in their social circles.***


No deja de ser curioso que se señale que la retirada del velo tuvo un sentido de rebeldía contra la ocupación británica y que los islamistas lo presentaran como un gesto contra Occidente. La reislamización de Egipto desde los años 70 en adelante, con la entrada del dinero del Golfo y el creciente papel de los movimientos islámicos aprovechando la dejadez y crueldad de las dictaduras se está cuestionando por aquellos que ven con preocupación que tras los signos externos existe un movimiento neotradicional religioso que trata de evitar la apertura de la sociedad hacia formas de convivencia en la que no se imponga a nadie sus creencias. Es lo que está en la base del conflicto, no un ataque contra la religión que es el argumento que hipócritamente se exhibe, sino el derecho a no ser atacado por no compartirla. 

La gran hipocresía de los islamistas es una enorme ley del embudo que les hace quejarse de que se ataca la religión cuando son ellos los que convierten la religión en una imposición, anulando la capacidad individual. Ellos reivindican —como hace Erdogan en Turquía— la "libertad" de que la mujer se pueda poner el velo, pero eliminan la libertad de las que no quieren llevarlo. Es su forma impresentable de hablar de las libertades.
Mientras siguen hablando de libertades, la misma publicación nos trae otro terrible titular: "92% of Married Women in Egypt Have Undergone Female Genital Mutilation"****. Los datos son escalofriantes y también muchos de los casi doscientos comentarios acumulados tras el texto. Está claro que es la "cuestión femenina" la que moviliza los debates. El "machismo" es el único poder dictatorial socializado, cualquier hombre puede ejercerlo en su propia casa. Y la mayoría no están dispuestos a renunciar a él y, por supuesto, a los argumentos que los sustentan. Da igual que se les diga y pruebe que no tienen nada que ver con las normas coránicas, sino que son elementos tribales precoránicos. ¿Por qué van a renunciar al argumento que más les beneficia, aunque sea falso?


Son las mujeres las que sufren esta forma de discriminación y marcado bajo da igual que excusa. En Egipto, la mutilación genital está prohibida desde 2008, pero esto no es más que otra forma de hipocresía que exhibir por parte de las autoridades cuando son condenados internacionalmente los países por este tipo de prácticas retrógradas. El 92% de mutilaciones entre mujeres casadas no es una cifra trivial, refleja algo, la poca voluntad social de cambiar y el alto control social en la vida de las personas. Es el miedo a quedar estigmatizados por no seguir la corriente social, ya sea por las ablaciones o por el velo. La presión sobre las personas por vivir su diferencia llega a ser brutal.
Egyptian Streets señala sobre el caso del velo:

While Sheikh Gomaa has no official position, his views have always reflected the country’s religious trends. He is known for expressing some progressive views on democracy, female genital mutilation, and other issues. Nonetheless, his recent comments on the Hijab are troubling for many reasons. Sheikh Gomaa has now divided non-Hijabi women into two groups, sinners and infidels. Sinners are those who acknowledge Hijab as a must, but fail to adopt it. Infidels, in his view, are those who openly challenge the concept of mandatory Hijab.
Interestingly, Sheikh Gomaa added a caveat stating that only a judge can issue a verdict of blasphemy or apostasy against defiant non-Hijabi women. As an ex-Mufti, Sheikh Gomaa is fully aware that Egypt’s judiciary is not composed of religious scholars, and that civil judges are in no position to judge religious matters. Therefore, inserting this issue into the subtle mix of religious and civil matters in the judiciary is risky and could lead to endless cases of injustice and encroachment on civil rights.
Additionally, his views could lead to a culture of bullying against non-Hijabi women and possibly create legal traps for any outspoken women. Sheikh Gomaa’s insistence that defiant non-Hijabi women could face court cases will potentially open the gates of hell for Muslim women who dare to challenge traditional views. These women will find themselves in a defensive position, having to somehow prove to a judge they are indeed “good Muslims.”***


Dividir a las mujeres que no siguen la corriente como "pecadoras" e "infieles" no parece el camino más adecuado para la modernización de Egipto. Una vez más, se manifiesta la voluntad de los clérigos de controlar la vida social. En sus declaraciones, como se observa bien en el artículo, se percibe la voluntad de que estos casos no se lleven a las vías civiles, ya que entrarían en colisión con los derechos constitucionales. El truco legal consiste en hacer una constitución aparentemente civil para que sean después los militares o los clérigos los que decidan en sus propios ámbitos, que no se reducen sino que se amplían. Las dictaduras árabes siempre supieron formular leyes para luego incumplirlas con este tipo de truco; era la forma poder tener alianzas internacionales sin que se les llamara la atención. Ahora ocurre igual. Se promulgan constituciones aparentemente "civiles", pero después... ¡ay de ti, pecadora o blasfema, si te quitas el velo!
Egipto sigue revuelto, lleno de cifras de todo tipo. Las declaraciones de unos y otros mantienen y reflejan el clima de conflicto, un momento en el que salen a la luz las tensiones históricas que no se resuelven.


* "85 pct of Egyptians support "sons of garbage collectors" as judges: Baseera poll" Ahram Online 14/05/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/130255/Egypt/Politics-/-pct-of-Egyptians-support-sons-of-garbage-collecto.aspx
** "Aswany jabs at Sisi’s interference in Wafd Party crisis" Egypt Independent 14/05/2015 http://www.egyptindependent.com//news/aswany-jabs-sisi-s-interference-wafd-party-crisis
*** "Women Who Reject the Hijab are ‘Stupid, Naive and Ignorant’ Says Top Islamic Scholar" Egytian Streets 13/05/2015 http://egyptianstreets.com/2015/05/13/women-who-reject-the-hijab-are-stupid-naive-and-ignorant-says-top-islamic-scholar/
**** "92% of Married Women in Egypt Have Undergone Female Genital Mutilation" Egytian Streets 10/05/2015 http://egyptianstreets.com/2015/05/10/92-of-married-women-in-egypt-have-undergone-female-genital-mutilation/