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domingo, 6 de octubre de 2019

Canalizando la ira

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Siguen las señales. Nuevas manifestaciones y actos confirman que las "raras manifestaciones" y los sus causas han tenido más impacto del que se pensaban inicialmente. Sobre todo porque se negaron, creando un efecto contraproducente. Si estás viendo por la ventana de tu casa una manifestación mientras un fiel presentador de televisión te está diciendo que no existe, algo se sacude en tu mente.
Las críticas que hemos vistos estos días —una vez aterrizados los hechos en la realidad— venían desde el Consejo Nacional de los Derechos Humanos criticando los abusos en detenciones y registros que violaban el derecho a la privacidad de las personas junto con el papel de los medios, y por parte del presidente del Parlamento egipcio, que criticaba abiertamente al gobierno y le separaba de la postura del presidente al-Sisi para evitar la erosión institucional.
Hoy tenemos nuevas efectos de lo ocurrido. Esta vez viene a cuento de las críticas realizadas por el presidente de la Cámara relacionadas con el papel de los medios de comunicación. Recordemos que en un país que se ha convertido en un monumento a la propaganda, son pocos los que se atreven a criticar la "verdad oficial". Son más, en cambio, los oportunistas que ofrecen su babosería al poder para sacar su provecho. Esta vez se han quedado encerrados dentro de su juego, pues las recriminaciones al papel de los medios han sido claras.


Quien ha salido ahora criticando la situación ha sido el Sindicato de Periodistas, que ha tratado de marcar distancias con la política de los propios medios, que quedan ligados al poder ejecutivo y sus estrategias. Traducido, quiere decir que los días del gobierno están contados y que saldrán entre silbidos por la puerta chica a mayor gloria de la presidencia. Es una salida a la egipcia como hay una despedida a la francesa. Se trata, pues, con claridad, de hacer recaer todas las culpas sobre el ejecutivo, como ya anticipamos y ahora se confirma con cada piedra lazada contra ellos.
Los argumentos del Sindicato, recogido en el diario estatal Ahram Online, son los siguientes:

The Press Syndicate said it was closely following up on the recent calls for the need to expand the margin of the freedom of the press.
According to the syndicate's statement on Saturday, the board appreciated all the calls voiced by society and the state demanding the full freedom of the press within the framework of professionalism and legal responsibility at that sensitive time in Egypt's history.
The syndicate emphasised a set of observations related to the ongoing debate about the press and its freedom. It said that to correctly talk about the freedom of the press there should be firm commitment to articles 70, 71 and 72 of the constitution, which meant guaranteeing the freedom of the press, printing and publishing, the freedom to issue newspapers without any obstacles, prohibiting the censorship, confiscation or suspension of mass media, and the state's commitment to the independence of national press institutions.
It also stressed that the completion of the talks about the freedom of the press had to go in line with accelerating the serious dialogue and the constructive efforts between the syndicate and the concerned state bodies regarding the situation of the imprisoned journalists in publishing cases to reach legal solutions that result in their release.
The Press Syndicate board said in its statement that the free, professional and legally responsible press was part of the tools of progress and was an integral part of the fight against terrorism and extremism. The press remained part of Egypt's soft power that spread enlightenment, defended the truth, and exposed corruption, it added.
Society's right to diversity and disagreement shouldn't be ignored, the syndicate said. It was the role of the press that had been giving the people the reassurance that there were alternatives and solutions to their problems. Therefore, it was necessary to provide an opportunity for the opposing national voices that abide by the country's constitution and its state institution to express themselves, the statement continued.
The board said it believed that talking about freedom of the press required everyone to abide by articles 71 and 77 of the constitution and the Press Syndicate Law, since it was the only body entrusted with holding its members accountable for their professional practice. The board reaffirmed its commitment to this role in accordance with the Press Code of Conduct.*


Como puede apreciarse (es la totalidad del texto publicado), los argumentos que usa por el Sindicato se fundamentan en los artículos de la propia Constitución egipcia. Es una forma de recriminación que refuerza la legalidad vigente (que no debe ser cuestionada) y que recrimina a los que no la respetan.
La constitución permite la discrepancia pública y la manifestación pacífica de esa discrepancia, vienen a decir, pero son detenidos y sancionados por ello. Es el ejecutivo —de quien dependen las fuerzas de seguridad— quien es responsable de las violaciones de la propia constitución con sus excesos, los culpables de que los egipcios no puedan vivir con sus derechos a la discrepancia y a su expresión.
La sociedad es diversa, pero solo una parte se tiene en cuenta. Este manifiesto del Sindicato coincide con lo expresado por parte del presidente del Parlamento al señalar que se tendrían en cuenta las ideas de la oposición en la legislatura que se inicia.
El problema de todo esto es la credibilidad. No cuesta nada echar a la calle a un ejecutivo al que se defenestra. Se pone otro y se acabó el problema. Al menos en ese sentido.


No creo que esto haya salido ni del presidente de la cámara, ni del Sindicato (sin autorización) ni del Consejo Nacional de los Derechos Humanos. La primera reacción del ejecutivo fue precisamente frente a estos últimos, a los que acusaba de manejar fuentes poco fidedignas, que es lo que habitualmente se suele decir aprovechando para responsabilizar a los medios poco afines.
Por eso tanta sincronía parece responder a elementos menos visibles que salen ahora a la luz como demandas de mayor liberalidad del régimen. La razón parece estar en el exceso policial con los miles de detenidos a los que se les quitó el derecho a la irritación en un marco social de empobrecimiento y en mitad de manifestaciones del lujo por parte de la cabecera del régimen.
En Egypt Independent, el conocido politólogo Amr El-Shobaky ha publicado hace unos días sobre la cuestión de las manifestaciones "raras", como fueron calificadas, inexistentes para otros, que se cebaron en los "no-participantes". Su título es "On the issue of demonstration" y al final del mismo se señala:

People have the right to object to demonstrations in a country that suffers from many economic problems and needs to consolidate values of work and production. However, those same people must have the integrity to reject the demonstrations of supporters and opponents, and not sanction some and ban others.
We should not panic because of a demonstration. Nor should we treat every demonstration as part of a conspiracy. The day must come when we distinguish between the mass of people, which includes supporters and opponents, that refuses to demonstrate and a minority that may see a solution in protest.
If we open the door for people to express what is inside of them, the vast majority of them will not go for extremist options and inflammatory messages from across borders, because they will find a place for themselves in the political system–a much different scenario than abounding calls for sabotage and instigation, which have no place anywhere.**



Como se puede apreciar, son los mismos argumentos una y otra vez. Lo que nos lleva a algo más que a la casualidad. Una interpretación posible es que si no se da salida al descontento del empobrecimiento social por la retirada de los subsidios, la devaluación de la libra egipcia y la represión social, lo que puede llegar es muy malo para todos, especialmente para el Ejército, en la sombra, pero sabiendo que será quien tenga que intervenir si todo se dispara. Así ocurrió en 2011 y en 2013.
Y, como consecuencia, si no se canaliza la ira en el interior del régimen dejando que la gente se manifieste y se abran cauces para atender a la oposición, todo acabará capitalizado por los Hermanos Musulmanes, el mayor peligro y garantía de violencia.
Por eso, los ataques al ejecutivo y a los medios por arremeter física e informativamente contra una ira muy justificada de los ciudadanos, buscan ofrecer un espacio parlamentario, mediático y callejero a la ira bien canalizada.
El-Shobaky comenta cómo en su visita reciente a Marruecos pudo ver manifestaciones contra el gobierno, incluso contra el rey, y que no llegaron a más. La gente tiene derecho a estar descontenta, a ser oída. No es la situación egipcia, ya que el poder es doblemente perfecto, por poder y por egipcio.
Un último aspecto. La furia de la gente rompiendo las pancartas con la imagen del presidente al-Sisi no se le habrá escapado a nadie. La ira se puede desviar hacia el gobierno, pero el presidente fue el que provocó públicamente cuando contestó que seguiría haciendo palacios de lujo. ¿Se podrá canalizar en otra dirección la ira? No va a ser fácil. Los gritos de "¡Vete, vete!" se escucharon con demasiada claridad.

Manifestantes pisoteando una gran pancarta con el rostro de al-Sisi
 * "Press Syndicate says it follows up on calls to widen the margin of press freedom" Ahram Online 5/10/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/352252/Egypt/Politics-/Press-Syndicate-says-it-follows-up-on-calls-to-wid.aspx
* "Press Syndicate says it follows up on calls to widen the margin of press freedom" Ahram Online 5/10/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/352252/Egypt/Politics-/Press-Syndicate-says-it-follows-up-on-calls-to-wid.aspx


viernes, 4 de octubre de 2019

Broncas cruzadas

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Desde hace algún tiempo las señales que llegan de Egipto son confusas. En un régimen que vive entre la propaganda y la negación, la claridad es algo que aparece esporádicamente entre líneas.
Las campañas de los vídeos denunciando corrupción, que se fueron incrementando en los focos de salida, con llamadas a la protesta popular han sido calificadas como "raras" por fuentes diversas en un sentido doble, el de la poca frecuencia y en el de su propia naturaleza. Ya sea por infrecuentes o por su poca claridad, el hecho es que están ahí, recogidas en vídeos domésticos, también por los testimonios de medios extranjeros y algunos nacionales, y negadas por otros que ven en ellas falsedad y conspiración.
En este contexto, el diario estatal Ahram Online nos trae un artículo con el insólito (este sí que es "raro") "Egypt’s NCHR highlights human rights violations by Egyptian authorities". En la entradilla del artículo se confirma el sentido de reproche: "The NHCR referred to unjustified arrests, the inspection of citizens’ mobile phones, and the Egyptian media's lack of credibility in a statement on the human rights situation in the country"*.
¡Insólito! Después de negarlo todo, de acusar a medio universo de conspirar difundiendo falsas noticias sobre las violaciones de los Derechos Humanos (aquellos que el presidente consideraba que no eran adecuados para Egipto) la trama da un giro total en donde se acusa al ejecutivo y a las fuerzas policiales a sus órdenes de violar los derechos de los egipcios. ¿Qué ocurre?


Recordemos lo ocurrido hace un par de años con el diputado Anwar el-Sadat, sobrino del presidente Sadat y presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento egipcio. Fue defenestrado por insinuar que los derechos humanos no se respetaban y avisar que la ley egipcia no los favorecía precisamente y era restrictiva.
La noticia es sorprendente por las distintas afirmaciones que realizadas por el Comité Nacional de los Derechos Humanos. La transcribimos en su totalidad pues debe revisarse cada una de sus partes:

The Egyptian National Council for Human Rights (NCHR) held on Thursday its 74th meeting to discuss the human rights situation in the country over the past few weeks.
The meeting was presided over by the council’s head Mohamed Fayek and Secretary-General Mokhles Kotb.
“Although the council appreciates the current dangerous situation in the country due to the war on terrorism, it has discussed the arbitrary security measures taken against some citizens, which the council has highlighted in three main points,” the council said in a statement.
The council said that citizens have been arrested on streets and major squares without legal justification and without being informed of the charges against them, as well as being prevented from communicating with their relatives and family members, which constitutes a violation of the rights guaranteed by the constitution and the law.
The council also said that citizens were stopped and forced to display the contents of their mobile phones to policemen, which is a violation of several provisions of the constitution that protect the private lives of citizens and their right to private correspondence and communication.
“Several members of the council pointed out that the recent crisis exposed the deteriorating situation of the Egyptian national media, which has abandoned its mission as a local source of information, forcing segments of Egyptians to resort to foreign media, some of which lack credibility and professionalism and incite terrorism and violence,” the council said.
The council did add, however, that it is “satisfied with the release of number of people who were arrested, but expects these releases to include all who have not been involved in violence or incitement.”*
  


El primer párrafo nos sitúa no en un informe general sino en la situación específica de las últimas semanas (past few weeks), que es cuando tienen lugar las protestas debida a la emisión de los vídeos que afectan directamente al presidente al-Sisi y a los llamados contratistas, es decir, al favoritismo en las elecciones de los que realizarán las obras públicas. Al presidente le afectan directamente pues se habla sobre todo del "lujo" de los palacios que se construyen mientras la población pasa privaciones por la crisis de la devaluación, la inflación, los recortes de subsidios, etc. La contestación del presidente es que "los palacios no son para él" y que "seguirá construyendo más". Comienzan a subirse a YouTube otras muchas denuncias que acaban sacando a la gente a la calle. Son la "raras" protestas, inicialmente negadas o disminuidas, consideradas falsas o pertenecientes a manifestaciones antiguas. El aparato de propaganda se pone en marcha en los medios públicos y privados. Se acusa a la Hermandad y a las conspiraciones internacionales de instigarlas y la BBC es bloqueada por informar "sin profesionalidad" de lo ocurrido.


El consejo no niega el momento peligroso pero considera que se han producido abusos de poder por parte de los estamentos policiales ("arbitrary security measures taken against some citizens"). Los medios han dado cifras que rondan los 2.000 detenidos y desaparecidos (no se tiene conocimiento de dónde están detenidos). Entre ellos hay personas que difícilmente se pueden considerar favorables a la Hermandad Musulmana, que se presenta siempre como el agente instigador de todo desorden.
El Consejo denuncia las "arbitrariedades". Estas han sido siempre la base del sistema de represión egipcio. Como ya nos han enseñado los teóricos, nada es más terrorífico que la arbitrariedad, ya que es lo que provoca la inseguridad personal y jurídica. Se trata de la estrategia del miedo absoluto. No hace falta hacer nada; simplemente se te detiene.
La arbitrariedad es la base de la inseguridad jurídica. Es la que hace que te puedan detener sin saber por qué o que tarden años posponiendo tu juicio aunque no hayas hecho nada, etc. Todo esto es frecuente en el sistema egipcio, acostumbrado a disfrazar la arbitrariedad como "legalidad en espera". Es lo que en la noticia se dice de las detenciones de ciudadanos "without legal justification and without being informed of the charges against them". Es la pura arbitrariedad. El sistema egipcio lleva desde la época de Mubarak (si no antes) con estas prácticas intimidatorias.


Especial referencia en la nota del Consejo tienen las prácticas de requerimiento de los teléfonos móviles a los ciudadanos. No significa que todos ellos fueran detenidos, sino probablemente lo contrario, que se revisaron miles de teléfonos por las calles o en las casas para comprobar fotografía, vídeos, etc. Con esto, las fuerzas de seguridad se aseguran igualmente el miedo futuro a grabar o difundir noticias de protestas. Es la misma arbitrariedad que crea el miedo. Aquí el Consejo es contundente en su denuncia o protesta. Se violan los derechos de los ciudadanos a su intimidad.
Pero lo más sorprendente y lo que se debe revisar con detalle es la crítica a los medios y a su papel en la crisis. No recuerdo en estos años de cercanía con Egipto un mensaje similar. El Consejo señala que "the recent crisis exposed the deteriorating situation of the Egyptian national media". La acusación se precisa: el abandono de su función local informativa, vienen a decir, hace que los egipcios se vuelquen en los medios extranjeros, "some of which lack credibility and professionalism and incite terrorism and violence".
No podemos hacer aquí un resumen del papel de los medios egipcios desde la llegada de al-Sisi al poder, de los cierres de miles de páginas web informativas, de los bloqueos de medios extranjeros (como la BBC), de las campañas contra medios (como The New York Times), de las presiones y cambios de directores, de las compras de medios por amigos del régimen, de impresentables profesionales de los medios (como Riham Saeed, la "presentadora patriótica", defenestrada hace poco por seguir la idea del presidente de que las personas obesas son un mal insufrible para el país)... incluso del sistema tripartito de control de los medios, diseñado para que no pase nada y censurar, sancionar en el trabajo o las enormes multas, como se quejaban hace unos días algunos medios que quedan.


Después de todo eso, lo que queda en un panorama mediático servil y bochornoso en muchos casos, algunos profesionales que se resisten a no decir lo que piensan pero que saben que cada vez deben pensar menos; otros que eligieron el exilio para pensar y decir, aunque con moderación pues el brazo egipcio es muy largo, como ya avisó la Ministra de Emigración al avisar del destino de los que hablaran en contra del régimen.
Ante todo esto —y mucho más—, el Consejo reprocha a los medios su pérdida de profesionalidad al echar a los ciudadanos a las fauces informativas de los medios extranjeros.
El último párrafo es casi un chiste egipcio: se alegran por las liberaciones de los detenidos y esperan que se libere a los inocentes. Ellos sabrán por qué lo dicen.
No podemos dejar esta información sin ofrecer una pieza más en este jeroglífico que es siempre la política egipcia. Tiene una ventaja: el significado de los jeroglíficos, por muy distintos que sean, suele ser siempre el mismo.
La noticia nos llega esta vez desde el presidente del parlamento egipcio, otro singular personaje. Su discurso de apertura ha sido una promesa de que esta vez se va a escuchar a todo el mundo, incluida la "oposición" (relativa). Esta vez, nos llega de Egyptian Streets, con el de nuevo sorprendente titular "Egypt Parliament Vows to Hold Government Accountable, Praises Opposition".**
Tras la promesa de escuchar a todos y abrir la participación, se nos dice:

The speaker’s address also included a stern rebuke of the executive branch. “My message to this government, including cabinet ministers and provincial governors, please do not export problems to the president of the republic and to parliament, be up to your responsibilities, and take all measures necessary to improve the [lives] of ordinary citizens,” Abdel Aal said, vowing to take all parliamentary procedures necessary to hold all negligent parties accountable.
This comes on the heels of political unrest that saw protests erupt in different cities and dubious arrests by Egypt’s security forces. The speaker’s conciliatory remarks also come as the Ministry of Supply and Internal Trading gears up to reinstate social security for 1.8 million citizens, and days after a Facebook statement by President Abdel Fattah El Sisi, saying he stands with low income families who were negatively impacted by his economic policies.
Many have been speculating about the administration’s response to the current wave of unrest, however, sources speaking to Al Alrabiya confirmed a potential cabinet reshuffle and possible new appointments.**



Todo se aclara un poco más. La coincidencia entre las broncas del Consejo Nacional de Derechos Humanos y el presidente del parlamento forma parte de lo que puede llamarse una maniobra envolvente para que la crisis de las manifestaciones se resuelva con una crisis de gobierno y se cambie al ejecutivo. La regañina al ejecutivo es una forma de dirigir la ira popular ante los excesos policiales y mediáticos. No creo que les importe mucho las causas, pero sí las reacciones que pudieran debilitar a la presidencia, que es siempre el único problema real en Egipto, lo que haría que cayera el castillo de naipes con imprevisibles consecuencias. 
En Egipto, la presidencia es la piedra angular, el poder real,  porque es el Ejército; los gobiernos son meras piezas recambiables según vayan las cosas. ¡Qué fácil es ser siempre liberal cuando los represores son los otros! Así, los ciudadanos siguen confiando en la figura patriarcal del presidente y canalizan su ira hacia el ejecutivo, que es el responsable de todo lo malo y en quien se aplaude lo bueno como inspiración expresa del presidente.
Pero esto es lo normal. Lo interesante es lo que lo causa. Es decir: el hecho de que esto haya ocurrido es signo de que el sistema ha quedado tocado y que las quejas eran reales. Las protestas tratan de ser calmadas echando las culpas al ejecutivo y prometiendo más liberalidad. Como no es la primera vez que se hace no quiere decir (no hay que ser demasiado ingenuos) de que se trata de una voluntad de abrir lo que estaba cerrado, sino simplemente un cambio cosmético, un intento de acallar los movimientos existentes ante las crisis reales, ante las que no se puede protestar, que es el único recurso que le queda al pueblo. La conversión de cualquier protesta en manifestación traidora al país, en política, causa indignación con razón. Los sufrimientos del pueblo egipcio solo se pueden traducir en aplausos al régimen, algo difícil de sostener por mucho tiempo cuando los problemas son reales. De ahí la irrealidad de los propios medios ante el falso panorama que representan.


Aparecen, para reforzar la idea, muchos artículos que aprovechan en sus titulares para arremeter contra el gobierno, al quedar lejos de la protección presidencial. El gobierno, por su parte, intenta calmar la irritación bajando unas piastras el precio de la gasolina. Cada uno hace lo que puede.
Si hay un movimiento subterráneo real no será por las calles, sino como una reacción de temor a ellas si se sobrepasan ciertos niveles, un movimiento en dos tiempos. Lo que parece evidente es que al-Sisi trata de reforzarse limitando su erosión. Pero otra cosa es que lo consiga. Hace unos días, las manifestaciones no existieron, aunque hubiera dos mil detenidos. Hoy hasta tenemos "culpables". El gobierno se cambia; las fuerzas policiales, en cambio, son otra cosa.
Veremos cómo evoluciona esta situación y la capacidad del Ejército, que es quien sostiene todo, para mantener la calma. El Parlamento no tiene mucho que hacer si las leyes que se desarrollan tienen poca realidad o aplicabilidad. Al final, el pueblo solo entiende dos grandes cosas que experimenta en sus carnes: la corrupción y la represión. Son los dos indicadores en su vida cotidiana. Cómo los viva, decidirá el futuro.


* "Egypt’s NCHR highlights human rights violations by Egyptian authorities" Ahram Online 3/10/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/352124/Egypt/Politics-/Egypt%E2%80%99s-NCHR-highlights-human-rights-violations-by.aspx
** "Egypt Parliament Vows to Hold Government Accountable, Praises Opposition" Egyptian Streets 2/10/2019 https://egyptianstreets.com/2019/10/02/egypt-parliament-vows-to-hold-government-accountable-praises-opposition/

miércoles, 17 de abril de 2019

La imagen del régimen egipcio y las enmiendas constitucionales

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

I. La imagen del régimen egipcio
El régimen egipcio ha estado vendiendo en el interior la simpatía universal y las críticas como elementos puntuales resultado de mala información y de conspiraciones dirigidas por sus enemigos y envidiosos. Este factor es importante porque determina su imagen en el interior, un entorno mediático controlado prácticamente de forma absoluta gracias a una serie de procesos que como el cierre de medios, el encarcelamiento de periodistas, la compra de prensa a cargo de empresarios amigos o la veladas amenazas y apercibimientos de aquellos de aquellos que se alejan un poco del guión previsto.
Entre los medios oficiales y los oficializados, solo es posible un discurso de adhesión con alguna oposición controlada para llegar justo al límite de lo permitido. Nadie cuestiona la legitimidad del régimen y se acepta que el "no-coup" de 2013 fue a petición del propio pueblo para salvarlo de un destino similar al de Siria y Libia, que era el objetivo de sus enemigos. La destrucción de Egipto es, pues, una conspiración universal y que viene desde los tiempos faraónicos.


Todo esto choca con la imagen exterior y generalizada del régimen de Abdel Fatah al-Sisi, llamado por los medios internacionales "dictador", considerándose una "dictadura militar" disfrazada mediante una "farsa democrática", con un parlamento títere y una oposición fabricada. Los que han intentado oponerse desde dentro del sistema han quedado invalidados, estigmatizados o difamados, acusados de traiciones o connivencia con poderes internacionales, como el caso del diputado Mohamed Anwar El Sadat, presidente del Comité parlamentario de Derechos Humanos, acusado de filtrar a "embajadas extranjeras" y a la Unión Europea el borrador de la Ley de ONG en 2017*.  Se trataba de eliminar a un candidato fuerte a la presidencia, tal como se hizo con el resto de los que intentaban disputarle la presidencia.  Sadat se retiró señalando que era demasiado comprometido para los que le apoyaban. Lo mismo ocurrió con el resto de los candidatos, unos acabaron en la cárcel y otros en riesgo de serlo, como el abogado de Derechos Humanos, Khaled Alí, cuyo dedo anular estuvo a punto de ser encarcelado (junto con el resto del cuerpo) acusado de hacer gestos indecentes a la judicatura. Egipto es Egipto.


Hace muchos años, empecé a hablar de la burbuja egipcia (lo que me costó alguna amistad). El tiempo ha confirmado la existencia de esa burbuja en la que los egipcios viven o les hacen vivir una situación idílica, manejada para vivir en el miedo a la desaparición del país si no están en manos de militares. El paréntesis de Morsi y los islamistas fue nefasto y de él los egipcios sacaron la conclusión (con mucha ayuda) de sin militares que les salvaran en el poder no podían vivir. Son los efectos de la política mantenida desde el poder por los militares de uno u otro signo, de Nasser a Mubarak. El país es el estado creado a la sombra de los cuarteles. No hay otra fórmula, de ahí la estigmatización de la Primavera Árabe, a la que se considera responsable de la inestabilidad de la zona, exonerando a las dictaduras corruptas de su responsabilidad en el crecimiento del descontento y el aumento de radicalismo integrista. Si bien es cierto que se ha visto un enorme déficit democrático en la fuerzas políticas y la debilidad de los que quieren democracia y estabilidad frente a los partidarios de regímenes integristas (que eran los único verdaderamente organizados), esta se ha debido a la persecución clara de los que consideraban demócratas y reclamaban el cambio del poder. Para los islamistas, en cambio, el objetivo ha sido siempre el poder y con él la transformación social desde la tenaza con las bien construidas organizaciones de base.
Tras el tiempo pasado, el régimen egipcio ha tratado de crear la ilusión de una democracia, pero lo más que ha conseguido es la consideración de "farsa", expresión que se repite en prácticamente todos los ámbitos internacionales. Solo el beneficia al régimen y le salva de las críticas institucionales la situación que le rodea, de Siria a Libia. No hay la más mínima simpatía hacia un régimen al que ya todos consideran más represivo que el de Hosni Mubarak. Pero cuanto mayor es la represión, más crecen las ansias enfermizas de reconocimiento por parte del régimen, que recibe todo tipo de críticas internacionales. Con la obcecación característica, el régimen sigue considerando que está rodeado de enemigos que buscan su destrucción, un mensaje que cala en la gente y permite un gobierno a la defensiva. Ni las grandes obras financiadas exteriormente sirven para camuflar lo añejo de las políticas con el Ejército como elemento controlador de la política y la economía. Las inyecciones exteriores se destinan a proyectos absurdos, como la ampliación del Canal de Suez, del que ya apenas se habla, construido a mayor gloria y con la opinión en contra de la mayoría de los analistas.


Ahora el régimen va a cambiar la incómoda y limitadora constitución, que es la ya enmendada sobre el texto que se aprobó en el parlamento post golpe. Lo que se pretendió en esos momentos fue precisamente lo que ahora se impone, la posibilidad de un mandato autoritario y eterno de un gobernante. Mubarak gobernó con una ley de excepción, no necesitó cambiar la constitución. Los islamistas hicieron, junto a los salafistas, una constitución a su medida ignorando a todos los demás y la excepcionalidad de su elección. Pero la ilusión democrática duró poco. Al-Sisi se encargó de ello. El mariscal que no quería ser presidente ni que hubiera militares en el poder, se transformó pronto en el candidato, arropado por la sisimanía creada, a la presidencia que no quiere salir de allí al menos hasta 2030, según las nuevas enmiendas. Demasiado tiempo para alguien que no quería ser presidente.
Ahram Online recogía ayer, con el titular "Three Egyptian parties declare opposition to constitutional amendments", las opiniones diversas de los partidos que se han opuesto en el parlamento a las enmiendas —"The Islamist Nour, the liberal Conservatives, and the Socialist Democratic parties"— .
Los motivos son variados y merece la pena ver la percepción que conllevan y las explicaciones. En el caso de los salafistas, se señala:

Ahmed Khalil, the parliamentary spokesperson of the ultraconservative Salafist Nour, said that his party will vote against the amendments because over Egypt being described as "a civilian state" in the newly amended constitution. 
"As long as the meaning of this word is still unclear, we declare that we will vote 'no' to these amendments," said Khalil, adding that "our party stands against the secular state, the theocratic state, and the police and military state."
"If the word 'civilian' means a non-theocratic state or a non-police or military state, we will vote 'yes', but if it means a secular state, we will vote 'no'," said Khalil.
In response, parliament speaker Ali Abdel-Aal said "the word civilian does not mean a secular state, and it means that Egypt is not a military or a police state and that it is governed by a constitution and civilian authorities."
"I hope when we come to vote on this article, your party will change its opinion and opt to vote 'yes' for the amendments," said Abdel-Aal.*


Como resulta evidente por la pregunta de los salafistas, se trata de jugar con las palabras. Para evitar la palabra "secular" y poder mantener las expectativas religiosas de un estado "teocrático" encubierto, se usa una palabra absurda, "civil" en el sentido de "no militar" o "no policial", lo que no deja de ser un buen chiste para los juristas. ¿Hay algún régimen que se defina constitucionalmente como "militar" o "policial"? Se trata, una vez más de jugar con las palabras menospreciando la inteligencia de la gente. Los islamistas hicieron lo mismo en su momento y se puede considerar parte de las malas costumbres políticas egipcias. No hay sinceridad, solo ambigüedades que dejen posteriormente la capacidad de maniobrar o, descaradamente, manipular. Los propios salafistas son un buen ejemplo de ello en un país donde teóricamente los partidos religiosos están prohibidos. Pero al régimen le interesaba dar cancha a los enemigos políticos y competidores Hermanos Musulmanes. Nadie duda que el Partido Nour sea salafista, es decir, religioso, pero permite jugar con la idea de que no se tiene nada contra la religión, solo contra los Hermanos. Por eso se usa el término "civil" en ese absurdo sentido. Permite decir a los religiosos que no hay nada contra la religión y a los laicos que el estado no será teocrático. Una vez  más, Egipto es Egipto.
En cuanto a los otros dos partidos que rechazan las enmiendas, los conservadores también han opinado:

Businessman Akmal Qortam, head and parliamentary spokesperson of the liberal Conservatives Party, said his party "is firmly against the constitutional amendments and will surely vote 'no'."
"We believe that parliament does not have the authority to amend the constitution, and that a constituent assembly should be formed to take charge of this job," said Qortam.
"We also reject the amendments because they represent an aggression on the basic principles of the constitution, primarily the principle of rotation of power, and we believe that a president should not stay in power more than 10 years, because this means that he can stay forever and that he is not here for a temporary job," he added.
In response, speaker Abdel-Aal said "all constitutions should include an article that shows how they can be changed."
"In the current constitution, we have Article 226, which allows MPs and the president to propose amending one or more of the constitution's articles," said Abdel-Aal.
Abdel-Aal told Qortam that "the problem is that you are a businessman and everything for you is measured by gains and losses."
"Besides, the second chapter of the constitution, dealing with the basic pillars of society and the state, will not be changed at all," said Abdel-Aal.*

La descalificación del presidente de la cámara a Akmal Qortam por ser un "hombre de negocios" también debe quedar en el anecdotario del parlamentarismo egipcio, como una forma de entender el diálogo político. La cuestión de la necesidad de una asamblea constituyente para realizar las enmiendas es un argumento, mejor o peor. Más seria es la consagración del poder presidencial y su extensión en décadas, que —¿por qué no?— podría ser vuelta a ampliar en el futuro y seguir alargando los mandatos. El argumento, en este caso, es más sólido y afecta a la credibilidad democrática. Solo los dictadores, reales y vocacionales, usan el mecanismo de prolongación del poder evitando la renovación de personas. Es un aviso del personalismo del poder frente al poder democrático. No es algo que surja de las urnas, es algo que sale del principio democrático básico. Eternizarse en el poder ya es negativo e invalida las reformas, que pasan a ser —como ha ocurrido— un paso atrás, un paso hacia el mundo de Hosni Mubarak. Da igual que al-Sisi haya soñado que Sadat se le apareció en sueños (enviado por Dios, claro) a pedirle el favor de que salvara a Egipto. Se convierte así en un régimen autocrático en el que como hemos visto, se eliminan con malos modos a los rivales del presidente y se silencian las críticas al sistema y a su cabeza visible. Esto ya lo hemos visto anteriormente en este periodo.
En cuanto a la izquierda socialdemócrata, el diario señala:

Ihab Mansour, the parliamentary spokesperson of the Egyptian Social Democratic Party, also said his party is against the amendments.
"We think it would be better to change the constitution as a whole, but what we see now are some amendments which serve personal interests," said Mansour.*

Era otra opción, pero la posibilidad de hacer una nueva constitución no quita la crítica principal, que sirve a intereses personales. Evidentemente el centro de las enmiendas constitucionales es la prolongación de los mandatos, que es lo más personal que puede haber en estos momentos. Pero hay mucho más: no solo va a estar más tiempo en el poder, sino con más poderes y destruyendo la presunta separación de poderes, especialmente del judicial, que Egipto tiene y tendrá un importante ya que el régimen necesita leyes represivas que "estabilicen" el país. Las enmiendas, además de dar más poder al presidente sobre los órganos del estado, amplía los militares y controla el papel de la Universidad de Al-Azhar, que necesita como vocero de la virtud del régimen convenciendo al país de cosas como, por ejemplo, que hacer huelga va contra el islam, como ya ocurrió. Es un universo orwelliano, en el que el control absoluto de los medios de comunicación cierra la asfixiante y tóxica burbuja.
Un último apunte del diario:

Most political parties, including the long-standing Wafd and the Free Egyptians parties, have declared their support for the amendments. The leftist Tagamoa party has changed its earlier position and said it now supports the changes.*

Esto hace a todos los partícipes responsables de admitir la dictadura encubierta en la que les han asegurado su supervivencia política. La debilidad de los partidos políticos, diseñada por medio de la Ley que los estableció, hace que queden supeditados a los deseos del poder. La verdadera oposición se calla, el resto es maquillaje o intereses circunstanciales.
Una vez aprobadas las enmiendas por el parlamento, queda el "mero trámite" de su votación popular. De nuevo, el fantasma será la abstención, como ocurrió en las presidenciales.
Las respuestas internacionales ante estas enmiendas han sido muy claras en toda la prensa mundial. Como escribimos el otro día, solo Donald Trump le ríe la gracias al régimen egipcio y la cuerda se está tensando por la cuestión del apoyo a Israel.

II- Las reacciones en España.
En cuanto a la prensa española, queremos hacer un breve repaso por las reacciones y por las interpretaciones.
1) El País: "El Parlamento egipcio aprueba una reforma constitucional para blindar a Al Sisi hasta 2030". (Ricard González)
El diario es probablemente el más crítico con el régimen. No esconde los mecanismos ni los fines, la consolidación del poder del presidente, convertido en figura incontestable, al margen de la cual no hay existencia política.

En el Egipto del mariscal Abdelfatá al Sisi no hay margen para las sorpresas. El Parlamento egipcio aprobó el martes por una abrumadora mayoría la reforma constitucional que permitirá a Al Sisi permanecer en el poder hasta el año 2030. De acuerdo con la Constitución aprobada en 2014, el presidente debería abandonar el poder en 2022, tras cumplir dos mandatos de cuatro años. Sin embargo, en una férrea dictadura militar como la instaurada en 2013, un dócil legislativo puede siempre hacer un traje a la medida del implacable mariscal. [...]
Al Sisi lleva las riendas del país después del golpe de Estado de 2013, por el que derrocó al islamista Mohamed Morsi, único presidente elegido en unas elecciones libres. El año siguiente, el mariscal se impuso por un margen abrumador en unas elecciones presidenciales bajo sospecha, y el año pasado fue reelegido con más del 97% de los votos en un proceso ampliamente considerados como una auténtica farsa. El régimen impidió de una forma u otra -a través de la encarcelación, el arresto domiciliario o una extraña sentencia de inhabilitación- la candidatura de cualquier adversario serio, y a última hora, optó por presentar un candidato de paja.
Los seguidores del presidente justifican las medidas en la necesidad de otorgar más tiempo a Al Sisi para ejecutar su programa político y de preservar la estabilidad del país. El mariscal cuenta con el respaldo de los países occidentales que lo ven como un socio fiable en la lucha antiterrorista y en la contención de la inmigración irregular. Su más estrecho aliado es el Donald Trump, que la semana pasada le definió como "un gran presidente" tras una reunión en la Casa Blanca. Y ello a pesar de las denuncias de las violaciones graves y sistemáticas de derechos humanos hechas por ONGs tanto locales como internacionales.
La diezmada oposición, que apenas cuenta con una quincena de representantes en un Parlamento de 596 diputados y cuyos principales líderes languidecen en prisión, ha rechazado la reforma al considerarla una afrenta al espíritu de la Revolución de 2011, y no solo por la ampliación del mandato presidencial. “Las enmiendas tienen implicaciones muy negativas, al continuar laminando la independencia de la judicatura, que hasta ahora no siempre fallaba en favor del Ejecutivo. Además, otorga un rol de supervisor al Ejército que pone en duda el rol de las otras instituciones del Estado”, apunta a través de un correo electrónico May al-Sadany, experta legal del think tank TIMEP.**



El régimen se califica como una "férrea dictadura militar", centrándose en el control de los militares, las violaciones del los derechos humanos, la farsa de la oposición controlada y el encarcelamiento de la real, el apoyo de los países occidental para prevenir el paso del terrorismo y la inmigración. Como puede apreciarse —el resto del artículo es igualmente duro— no es una visión demasiado positiva del régimen y de la nueva constitución.

2) El Mundo: "El Parlamento reescribe la Constitución para que Al Sisi "reine" hasta 2030 (precedido de  "Censura y represión contra los opositores") (Francisco Carrión)
El uso del término "reinar" deja clara la actitud ante el presidente y mariscal. Pero sobre todo se insiste en el control de los militares, en su ampliación más allá de la ya existente y en la brutalidad de la represión:

Como estaba previsto, el Parlamento egipcio ha aprobado este martes una reforma 'exprés' de la Constitución que permitirá al ex jefe del ejército Abdelfatah al Sisi permanecer en palacio hasta 2030 e incrementará el ya vasto poder de las fuerzas armadas, en un movimiento que ha levantado las críticas de la perseguida oposición tras seis años de salvaje represión política.
[...]
La reforma desempolva, además, la figura del vicepresidente, designado por el jefe del Estado; reduce el número de diputados hasta los 450, con una cuota reservada a mujeres que alcanzará el 25% del Hemiciclo (112 escaños); recupera la Cámara Alta; refuerza el intervencionismo del presidente sobre la judicatura, al ostentar la potestad de nombrar a los principales responsables del poder judicial y al presidente el consejo superior de las autoridades judiciales, un organismo de nuevo cuño.
Otro de los aspectos más polémicos de esta reforma realizada en tiempo récord es el nuevo papel reservado a las fuerzas armadas, la institución que gobierna "de facto" el país más poblado del mundo árabe desde el derrocamiento de la monarquía en 1952. Las enmiendas convierten al estamento castrense en "garante de la constitución y la democracia" y le encomiendan "mantener los pilares básicos del Estado y su naturaleza civil y conservar los logros del pueblo y los derechos y libertades de los individuos".
[...]
Las enmiendas proporcionan las bases constitucionales para la dictadura militar ya establecida al prolongar los mandatos presidenciales; incrementar el poder de la presidencia sobre el poder judicial; debilitar la rama legislativa con una Cámara Alta parcialmente presidencial; consagrar a los militares como el verdadero poder soberano de la nación y consolidar su capacidad para juzgar a los civiles en cortes castrenses", indica a este diario Robert Springborg, acreditado experto en las fuerzas armadas egipcias.
La justicia de los uniformados ha caído como una losa desde el golpe de Estado que en 2013 hizo descarrilar la transición democrática e inauguró una campaña de represión que ha enviado a la cárcel a varias decenas de miles de disidentes, cerrado medios de comunicación e impuesto la censura. Entre octubre de 2014 y finales del pasado año, 15.500 civiles, entre ellos, 200 menores de edad, han sido juzgados en tribunales militares. [...]**


Todo el texto gira sobre el carácter manipulador de las enmiendas constitucionales y su intención de controlar el país sin dejar cabos sueltos.
El final del texto va más allá y liga el proceso al presidente, el ejército y la familia:

La sombra de las agencias de inteligencia planea sobre una reforma constitucional con la que el mariscal se proclamará faraón. En noviembre, un reportaje de investigación del digital Mada Masr desveló las reuniones secretas mantenidas entre la inteligencia y representantes de la oficina del presidente, con su hijo Mahmud al Sisi a la cabeza, para abordar una reforma que, según los críticos, humilla al Parlamento.
"Esta propuesta procede del presidente y el aparato de seguridad. El Parlamento es una herramienta en sus manos", aseguró Anuar el Sadat, sobrino del presidente asesinado en 1981 y uno de los aspirantes a las elecciones presidenciales del pasado año, que renunció alegando la represión del aparato de seguridad en una cita marcada por la compra de votos.**

La denominación de "faraón" deja clara la actitud; es un término que se repite frecuentemente en la prensa internacional para referirse a al-Sisi. Evidentemente no es un término positivo, sino que representa lo contrario de la separación de poderes en un sistema democrático, la acumulación, como está ocurriendo.

3) ABC: "El Parlamento egipcio vota alargar a 2030 el mandato de Al Sisi" (agencias)
Es el que ejerce una crítica más moderada sin ocultar el objeto de las enmiendas. Se insiste en la concentración de poderes en manos del presidente, si bien se trata de equilibrar las críticas dando voz a los partidarios. Esto contrasta con la línea más dura usada contra el régimen, especialmente tras los atentados contra los cristianos coptos y sus iglesias. La explicación de la "moderación" pudiera estar en la firma del texto, "agencias", que implica que se reproduce el texto sin entrar en más detalle.
En el diario se explica:

Los cambios propuestos también piden establecer una segunda cámara parlamentaria, que sería llamada Senado, compuesta por 180 miembros, y otorgaría al presidente nuevos poderes, como el nombramiento de jueces y el del fiscal de la nación.
Una de las modificaciones más polémicas es la enmienda del artículo 200 de la Constitución, donde se añadiría que el deber de los militares es proteger «la democracia constitucional, la composición fundamental del país y su naturaleza civil». Algunos sectores críticos temen que esos cambios otorguen a los militares aún más influencia en la vida política de Egipto.
Los partidarios de Al Sisi sostienen que los cambios son necesarios para darle más tiempo y completar el desarrollo de ciertos proyectos y reformas económicas. Sus críticos lamentan, en cambio, que el mandatario concentre cada vez más poder en sus manos, a pesar de las acusaciones por violar los derechos humanos que se ciernen sobre él.
El voto de las enmiendas que pueden cambiar el futuro de Egipto llega una semana después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibiese al presidente egipcio en la Casa Blanca. Durante la visita, los periodistas preguntaron al mandatario estadounidense por las ambiciones de su homólogo de mantenerse en el cargo hasta 2034: «No conozco el plan, solo puedo decir que está haciendo un gran trabajo», respondió Trump.****



El ABC mantiene su propia "agenda" en la forma de enfocar las cuestiones relacionadas con el mundo árabe y Egipto. La calificación de las enmiendas como forma de protección de la "democracia constitucional, la composición fundamental del país y su naturaleza civil " acepta el punto de vista, sin cuestionar, el régimen y sus conceptos de democracia, el juego de la amenaza de división (Siria, Libia) del país y, menos todavía, su concepto de "civil", tal como se ha explicado anteriormente.
La asociación final con Trump, ya no se sabe si es un elogio o un sarcasmo, ya que cada uno tendrá su visión de esta peculiar "amistad".

4) La Vanguardia: "Egipto refuerza el poder del presidente Al Sisi y del ejército" (Redacción / agencias/ El Cairo)
También muy crítico con las enmiendas y el régimen, acentuando el carácter de perpetuación en el poder de al-Sisi. Se resalta el autoritarismo creciente, el hecho de que los pretendientes a la presidencia fueran arrestados, encarcelados o forzados a retirarse. Se recogen los datos sobre detenciones, condenas, etc. del régimen y los juicios militares a civiles

Tal y como estaba previsto, el Parlamento egipcio aprobó el miércoles varias enmiendas a la Constitución que permitirán al presidente Abdul Fatah al Sisi mantenerse en el poder hasta el 2030. También refuerzan su control de la justicia y otorga nuevos poderes al ejército para juzgar a civiles.
Al Sisi accedió al poder en el 2014 a raíz de un golpe militar contra el presidente Mohamed Morsi, un islamista elegido en las elecciones democráticas que siguieron a la revolución del 2011.
Desde entonces, el general Al Sisi, que era ministro de Defensa en el gobierno de Morsi, ha reforzado su autoritarismo. El año pasado, por ejemplo, fue reelegido para un segundo mandato en unas elecciones sin rivales de entidad. Los que no renunciaron a participar fueron detenidos.
[...]
Los partidarios de Al Sisi, que dominan el Parlamento, consideran que no hay nadie como él para gestionar la profunda reforma económica que necesita el país, estancado desde la primavera árabe del 2011. Cada pocos días, la prensa oficial muestra al presidente en un acto público, reforzando el relato de su implicación total en las reformas. Esta imagen de dinamismo marca un acusado contraste con la de su predecesor, Mohamed Morsi, al que la mayoría de egipcios veía como un títere de los Hermanos Musulmanes, así como con el absentismo de Hosni Mubarak, derrocado en el 2011.
Al Sisi tendrá a partir de ahora la última palabra en la elección de jueces y del fiscal general. El ejército, asimismo, tendrá más poder como “guardián y protector” del país. La justicia militar amplía sus competencias para poder procesar a civiles. Amnistía Internacional denuncia que más de 15.000 han sido juzgados por los militares en los últimos años. Entre ellos hay muchos menores de edad. También denuncia que el régimen de Al Sisi es mucho más intolerante con la oposición que el de Mubarak.*****



El ministerio de Asuntos Exteriores egipcio puede rasgarse las vestiduras ante lo escrito, pero la unanimidad en la descripción (salvo la peculiar equidistancia del diario ABC) es bastante clara y se corresponde con las de las principales cabeceras periodísticas del mundo.
Vimos con anterioridad las respuestas a la visita a la Casa Blanca y sus resultados periodísticos, la petición a que las Cámaras de representantes pusieran límites a los excesos egipcios mediante el control de los fondos, que ya no se puede ignorar a qué van destinados a través del Ejército. Los medios norteamericanos, además, le criticaban el doble juego del armamento con la Rusia de Putin. Aquí no se ha entrado en estas sutilezas.
Por mucho terrorismo islamista que exista, no es justificación para convertir al país en una dictadura militar. Muchos países democráticos sufren la lacra del terrorismo, pero no por ello deben pisotear sus principios, que son los que marcan diferencias.


La imagen internacional del Egipto de al-Sisi empeora, va siendo cada vez más oscura. No se trata ya de seguridad, sino de hacerse con todas las riendas del poder, del estado, de la administración. Allí se van colocando las piezas militares una tras otra, cubriendo todo el tablero.
Las simpatías hacia el pueblo egipcio, tras el levantamiento frente a Hosni Mubarak y sus treinta años en el poder, se han dilapidado. Besar las fotografías del presidente, omnipresentes por el país, puede ser gratificante para algunos. Pero no es el amor precisamente lo que caracteriza a este duro régimen. Las razones de dentro no valen fuera.
Hoy, el parlamento egipcio le ha dado ya el visto bueno a las enmiendas constitucionales. Nadie parece haber aprendido la lección de los treinta años de Mubarak y confunden estabilidad con aburrimiento, seguridad con represión.  
Otro día en Egipto, donde todo sigue su curso.



* "Three Egyptian parties declare opposition to constitutional amendments" Ahram Online 16/04/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/330126/Egypt/Politics-/Three-Egyptian-parties-declare-opposition-to-const.aspx
** Ricard González "El Parlamento egipcio aprueba una reforma constitucional para blindar a Al Sisi hasta 2030" El País 16/04/2019 https://elpais.com/internacional/2019/04/16/actualidad/1555413656_729655.html
*** Francisco Carrión "El Parlamento reescribe la Constitución para que Al Sisi "reine" hasta 2030" El Mundo 16/04/2019 https://www.elmundo.es/internacional/2019/04/16/5cb61d4dfc6c8398198b46e1.html
**** "El Parlamento egipcio vota alargar a 2030 el mandato de Al Sisi" ABC (Agencias) 16/04/2019 https://www.abc.es/internacional/abci-parlamento-egipcio-vota-alargar-2030-mandato-sisi-201904161005_noticia.html
***** "Egipto refuerza el poder del presidente Al Sisi y del ejército" La Vanguardia 17/04/2019 https://www.lavanguardia.com/internacional/20190417/461705914129/egipto-poder-presidente-al-sisi-ejercito.html


domingo, 23 de diciembre de 2018

Negando todo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El parlamento egipcio no se cansa de condenar la lluvia de condenas que recibe habitualmente. Es como una pared de frontón que lo niega todo en nombre de la independencia y de la conspiración universal. Primero se esgrime la independencia y luego se devuelve la pelota con aquello de los poderes conspiratorios ilimitados contra el país.
El seis de diciembre el parlamento egipcio realizaba una condena que quedaba recogida en el titular del estatal Ahram Online: "Egypt condemns UN expert's report on housing rights 'violations' as 'baseless and defamatory'". La experta de las Naciones Unidas se había reunido con distintas personas para elaborar su informe. Recoge el diario la versión oficial: «"Egypt was surprised by the special rapporteur's attempts to fabricate facts and create problems in her meetings from the very start of her visit to Cairo, even though the state had provided her with all the assistance needed for her to carry out her duties," the statement said.»*
Como suele ocurrir con Egipto y sus autoridades, la realidad tiene siempre dos versiones, la que otros perciben y la verdad oficial, que raramente coinciden. Esto puede suceder una vez o dos, pero es que sucede prácticamente siempre, es decir, nadie hace bien su trabajo, todos intentan difamar al país, todo son conspiraciones, etc. por parte de4 los organismos oficiales.
Recoge el diario lo que dice la experta de Naciones Unidas:

The independent rights expert, Leilani Farah, had said that she was "shocked" to learn that after her visit to Egypt over a month ago, a number of the people she spoke to were forcibly evicted, arrested, or had their homes demolished.
Farah had also said that “unless Egypt ensures that human rights defenders and victims of human rights violations can interact with UN human rights envoys without fear of reprisal, it is in our view not ready to host further visits.”
The foreign ministry said that "Egypt strongly rejects this threat to halt the work of special rapporteurs with Egypt," saying that this "is a decision entirely outside the rapporteur's jurisdiction and is a violation of her duty."*


Insistimos en que no hay visita del tipo que sea que no se salde con un conflicto de versiones irreconciliables, de acusaciones mutuas o cualquier otro tipo de disputa con el ministro o institución de turno.
Los egipcios de buena fe que escuchan esto no pueden sino reforzar el mensaje institucional que les llega a menudo: van a por ellos. Las fuerzas del mal se la tienen jurada. La alianza del mal, en versión egipcia, tiene dos tipos de enemigos: los claros y los según el día. Al primer grupo pertenece Turquía, Irán y últimamente Qatar. Al segundo, el circunstancial y difuso, pertenecen Estados Unidos, Israel, la Unión Europea y Naciones Unidas y demás instituciones internacionales que critican. Unos días son amigos y otros enemigos, según se dé el día o si toca recibir fondos o recibir críticas.
Recordemos lo que ha sucedido últimamente con Italia, harta ya de que jueguen con ellos con el caso del asesinato con secuestro y torturas del estudiante Giulio Regeni. El parlamento italiano ha tenido que volver a intervenir ante las obstrucciones descaradas, desaparición de pruebas (como el borrado de las cintas grabadas en el metro, etc.).


La denuncia de la enviada de naciones Unidas de las destrucciones de las casas de las personas que hablaron con ella es seria. Egipto, de nuevo, lo negaba todo.
Esta vez los titulares de Ahram Online disparan contra el Parlamento Europeo recogiendo la "indignación" causada por una nueva condena por la situación de los derechos humanos: "Egypt parliament condemns EU parliament for 'double standards' and 'bias' after rights criticism".**
La acusación de "doble estandard" es una de las favoritas del gobierno y el parlamento egipcio. Viene a querer decir que la "situación" en Egipto y en la Unión Europea viene a ser la misma y que los europeos nos quejamos de lo que hacen otros pero no de lo que hacemos. Es una forma de verlo, pero está destinado sobre todo a la clientela interna ya que la exterior lo tiene claro y suele estar mejor informada, pese a la opinión del gobiernos y a sus intentos de silenciar toda voz discrepante.
La queja esta vez es en estos términos:

A statement issued by Egypt’s parliament has “strongly condemned” a decision taken by the European Parliament on 13 December, accusing it of interfering in the internal affairs of Egypt.
The EU decision “used unreliable reports and politicised and biased sources to deal with some aspects of the situation of human rights in Egypt,” said the statement by Egypt’s House of Representatives.
“Instead the European Parliament should do more to contain rampant violations of basic rights and freedoms in the European continent, stem the tide of racism, tackle hate speech and growing anti-Muslim sentiments in European communities, not to mention the slow procedures of justice and inhumane treatment of migrants and refugees which the UN sharply criticised and blamed the European governments for the proliferation of these practices.”
The EU parliament’s decision “also raises questions about the integrity and objectivity of the European Parliament, and let us stress that Egypt’s parliament rejects any interference in the internal affairs of Egypt, particularly as the style of issuing decisions by the European Parliament was based on selected sources.”
“We reject that the European Parliament extends its purview to make itself a judge deciding on the fate of peoples, politicising the issue of human rights, and exploiting this to exert pressure as the double standard policies have become clear to all.”
The statement, however, indicated that “Egypt does not care so much about the European Parliament’s decision, but it thinks that it might impact its possible partnership with the European Union, which aims to meet challenges facing the region.”**


Lo más llamativo del caso es que estas quejas constantes contra la Unión Europea no son nuevas. Son las mismas que utilizaba el presidente Mohamed Morsi cuando violaba los derechos humanos en el gobierno de los Hermanos Musulmanes antes de ser derrocado por el "no coup" militar y la desaprobación de la mayoría de los egipcios, los mismos que le habían votado anteriormente. La respuesta de Morsi fue la misma: no se metan en los asuntos egipcios. Los "asuntos", como sabemos, acabaron con un enfrentamiento con cientos de muertos.
Lo de la politización de los "derechos humanos" es un chiste solo superado por la idea de que se estaba "politizando" el secuestro, tortura, asesinato y desmembramiento de Jamal Khashoggi a  manos de los servicios secretos saudís. Esta forma de ver el mundo explica el extraño concepto de la política que deben tener los egipcios a la vista de lo que su gobierno considera "politizado". ¿Hay algo más político que el asesinato de un "disidente" y "crítico"? Pues por lo que parece, al gobierno egipcio esto le parece un acto "administrativo", lo que explicaría muchas otras cosas.
Las respuestas no por airadas son más convincentes. Está destinadas más a convencer a los egipcios de que son atacados injustamente, extendiendo un sentido de crispación y de animadversión hacia los países extranjeros e instituciones que casan mal con las llamadas constantes a la llegada de inversores y turismo. Los ataques son contraproducentes porque en realidad la finalidad de las condenas institucionales es mejorar las condiciones del pueblo egipcio y evitar este estado de constantes vigilancia y agresión. No son ataques al país, sino tratar de evitar que la situación se deteriore más.
Una prueba de ello lo tenemos en el artículo que nos trae hoy mismo Mada Masr con el titular "‘So much damage has been done’: Court acquits 43 defendants of all charges in NGO foreign funding case". Tras años, finalmente se ha considerado la inocencia de aquellos a los que se ha tenido de forma controlada, encarcelados durante mucho tiempo, una práctica por la que Egipto también ha sido condenada.
A Cairo court acquitted on Thursday 43 defendants tried as part of the NGO foreign funding case, overturning a June 2013 sentence convicting them of operating unlicensed NGOs and receiving foreign funding with the intention of harming national security.
Following the issuing of the verdict, judge Mohamed al-Feqqi, who presided over Thursday’s South Cairo Criminal Court session, explains to Mada Masr that the Court of Cassation had ordered a retrial in April 2018 for the 16 defendants that appealed the verdict, as well as for the remaining defendants convicted in absentia, stating that today’s verdict was issued for all 43 defendants in the case, including those sentenced in absentia.
“Six years later, this is completely behind us. We moved on and tried to rebuild our lives, but this case was still hanging over our heads — especially those of us who remained in Egypt — in terms of professional relations and other things. Now we can properly turn the page,” Hafsa Halawa, a defendant who formerly worked for the National Democratic Institute and who appealed the one-year suspended sentence she received as part of the 2013 verdict, tells Mada Masr. “I’m very grateful for the people who kept [supporting us], especially those of us with no political access or exposure. It means the world.”
“I’m happy that our innocence has been proven. But so much damage has been done,” Nancy Okail, the former director of Freedom House’s Egypt program and another defendant in the case, who initially received a five-year prison term in absentia, tells Mada Masr. “This should have happened a long time ago. None of us have broken the law, and our human rights and democracy work was transparent and fully conducted with the knowledge of the government.”
The case dates back to 2011, when the Cabinet asked the Ministry of Justice to form a fact-finding committee to look into the foreign funding received by civil society groups in July. The committee solicited the help of the Ministry of Planning and International Cooperation, the Ministry of Social Solidarity, State Security Investigations Services, General Intelligence, the Interior Ministry’s Public Funds Investigation Department and the Ministry of Foreign Affairs, completing its report in September.***


"Muchos daño se ha hecho". Esa es la idea, que personas que resultan ser inocentes y finalmente liberados han pasado por un auténtico calvario de años. Esto no es un caso aislado, sino una práctica sistemática con la que se intimida a los que han resultado detenidos, posponiendo una y otra vez sus juicios. No ha sido lo mismo en los casos que la justicia ha liberado a policías a los que había condenado por crímenes como el del asesinato de Shaimaa al-Sabbagh, y puesto en libertad tras un segundo juicio.
La ley de ONG se hizo para poder silenciar a todos aquellos que criticaran la situación de derechos humanos en el país. La forma más eficaz era prohibir la recepción de fondos exteriores, ya que de esta forma se consideraba espías a todos aquellos que recibieran fondos exteriores, algo esencial en las instituciones críticas, ya que sus propios gobiernos no las financian. Ha sido una de las leyes más criticadas y que debe ser revisada por la presión exterior constante.


Pero la cuestión de las condenas es amplia y va más allá de lo meramente político, como ocurre con los que son perseguidos como "ateos" o los miembros de la comunidad LGTB, igualmente perseguidos, como se pudo apreciar en el concierto del grupo libanés en el que algunos enarbolaron banderas irisadas para escándalo de la bien pensante y piadosa sociedad egipcia que fue defendida de estos peligros mediante una ola de represeción y detenciones.
A cada condena, el gobierno o su parlamento reaccionan de forma airada, lanzando acusaciones contra el mundo y haciendo ver a sus ciudadanos que ellos velan por la pureza e integridad de la patria, por más que luego regalen islas a los saudís, los auténticos propietarios, según lo visto en el caso de Mohamed Bin Salman, el príncipe heredero, y según todos los informes disponibles por autoridades de todo el mundo, el ordenante del asesinato de Khashoggi. Egipto le ha dicho que es su segunda patria y la primera si así lo desea. ¿Doble estándar? Siempre los brazos abiertos.
  

* "Egypt condemns UN expert's report on housing rights 'violations' as 'baseless and defamatory'" Ahram Online 6/12/2018   http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/0/319621/Egypt/0/Egypt-condemns-UN-experts-report-on-housing-rights.aspx
** "Egypt parliament condemns EU parliament for 'double standards' and 'bias' after rights criticism" Ahram Online 22/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/320538/Egypt/Politics-/Egypt-parliament-condemns-EU-parliament-for-double.aspx
*** "‘So much damage has been done’: Court acquits 43 defendants of all charges in NGO foreign funding case" Mada Masr 20/12/2018 https://madamasr.com/en/2018/12/20/feature/politics/so-much-damage-has-been-done-court-acquits-43-defendants-of-all-charges-in-ngo-foreign-funding-case/