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domingo, 6 de octubre de 2019

Canalizando la ira

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Siguen las señales. Nuevas manifestaciones y actos confirman que las "raras manifestaciones" y los sus causas han tenido más impacto del que se pensaban inicialmente. Sobre todo porque se negaron, creando un efecto contraproducente. Si estás viendo por la ventana de tu casa una manifestación mientras un fiel presentador de televisión te está diciendo que no existe, algo se sacude en tu mente.
Las críticas que hemos vistos estos días —una vez aterrizados los hechos en la realidad— venían desde el Consejo Nacional de los Derechos Humanos criticando los abusos en detenciones y registros que violaban el derecho a la privacidad de las personas junto con el papel de los medios, y por parte del presidente del Parlamento egipcio, que criticaba abiertamente al gobierno y le separaba de la postura del presidente al-Sisi para evitar la erosión institucional.
Hoy tenemos nuevas efectos de lo ocurrido. Esta vez viene a cuento de las críticas realizadas por el presidente de la Cámara relacionadas con el papel de los medios de comunicación. Recordemos que en un país que se ha convertido en un monumento a la propaganda, son pocos los que se atreven a criticar la "verdad oficial". Son más, en cambio, los oportunistas que ofrecen su babosería al poder para sacar su provecho. Esta vez se han quedado encerrados dentro de su juego, pues las recriminaciones al papel de los medios han sido claras.


Quien ha salido ahora criticando la situación ha sido el Sindicato de Periodistas, que ha tratado de marcar distancias con la política de los propios medios, que quedan ligados al poder ejecutivo y sus estrategias. Traducido, quiere decir que los días del gobierno están contados y que saldrán entre silbidos por la puerta chica a mayor gloria de la presidencia. Es una salida a la egipcia como hay una despedida a la francesa. Se trata, pues, con claridad, de hacer recaer todas las culpas sobre el ejecutivo, como ya anticipamos y ahora se confirma con cada piedra lazada contra ellos.
Los argumentos del Sindicato, recogido en el diario estatal Ahram Online, son los siguientes:

The Press Syndicate said it was closely following up on the recent calls for the need to expand the margin of the freedom of the press.
According to the syndicate's statement on Saturday, the board appreciated all the calls voiced by society and the state demanding the full freedom of the press within the framework of professionalism and legal responsibility at that sensitive time in Egypt's history.
The syndicate emphasised a set of observations related to the ongoing debate about the press and its freedom. It said that to correctly talk about the freedom of the press there should be firm commitment to articles 70, 71 and 72 of the constitution, which meant guaranteeing the freedom of the press, printing and publishing, the freedom to issue newspapers without any obstacles, prohibiting the censorship, confiscation or suspension of mass media, and the state's commitment to the independence of national press institutions.
It also stressed that the completion of the talks about the freedom of the press had to go in line with accelerating the serious dialogue and the constructive efforts between the syndicate and the concerned state bodies regarding the situation of the imprisoned journalists in publishing cases to reach legal solutions that result in their release.
The Press Syndicate board said in its statement that the free, professional and legally responsible press was part of the tools of progress and was an integral part of the fight against terrorism and extremism. The press remained part of Egypt's soft power that spread enlightenment, defended the truth, and exposed corruption, it added.
Society's right to diversity and disagreement shouldn't be ignored, the syndicate said. It was the role of the press that had been giving the people the reassurance that there were alternatives and solutions to their problems. Therefore, it was necessary to provide an opportunity for the opposing national voices that abide by the country's constitution and its state institution to express themselves, the statement continued.
The board said it believed that talking about freedom of the press required everyone to abide by articles 71 and 77 of the constitution and the Press Syndicate Law, since it was the only body entrusted with holding its members accountable for their professional practice. The board reaffirmed its commitment to this role in accordance with the Press Code of Conduct.*


Como puede apreciarse (es la totalidad del texto publicado), los argumentos que usa por el Sindicato se fundamentan en los artículos de la propia Constitución egipcia. Es una forma de recriminación que refuerza la legalidad vigente (que no debe ser cuestionada) y que recrimina a los que no la respetan.
La constitución permite la discrepancia pública y la manifestación pacífica de esa discrepancia, vienen a decir, pero son detenidos y sancionados por ello. Es el ejecutivo —de quien dependen las fuerzas de seguridad— quien es responsable de las violaciones de la propia constitución con sus excesos, los culpables de que los egipcios no puedan vivir con sus derechos a la discrepancia y a su expresión.
La sociedad es diversa, pero solo una parte se tiene en cuenta. Este manifiesto del Sindicato coincide con lo expresado por parte del presidente del Parlamento al señalar que se tendrían en cuenta las ideas de la oposición en la legislatura que se inicia.
El problema de todo esto es la credibilidad. No cuesta nada echar a la calle a un ejecutivo al que se defenestra. Se pone otro y se acabó el problema. Al menos en ese sentido.


No creo que esto haya salido ni del presidente de la cámara, ni del Sindicato (sin autorización) ni del Consejo Nacional de los Derechos Humanos. La primera reacción del ejecutivo fue precisamente frente a estos últimos, a los que acusaba de manejar fuentes poco fidedignas, que es lo que habitualmente se suele decir aprovechando para responsabilizar a los medios poco afines.
Por eso tanta sincronía parece responder a elementos menos visibles que salen ahora a la luz como demandas de mayor liberalidad del régimen. La razón parece estar en el exceso policial con los miles de detenidos a los que se les quitó el derecho a la irritación en un marco social de empobrecimiento y en mitad de manifestaciones del lujo por parte de la cabecera del régimen.
En Egypt Independent, el conocido politólogo Amr El-Shobaky ha publicado hace unos días sobre la cuestión de las manifestaciones "raras", como fueron calificadas, inexistentes para otros, que se cebaron en los "no-participantes". Su título es "On the issue of demonstration" y al final del mismo se señala:

People have the right to object to demonstrations in a country that suffers from many economic problems and needs to consolidate values of work and production. However, those same people must have the integrity to reject the demonstrations of supporters and opponents, and not sanction some and ban others.
We should not panic because of a demonstration. Nor should we treat every demonstration as part of a conspiracy. The day must come when we distinguish between the mass of people, which includes supporters and opponents, that refuses to demonstrate and a minority that may see a solution in protest.
If we open the door for people to express what is inside of them, the vast majority of them will not go for extremist options and inflammatory messages from across borders, because they will find a place for themselves in the political system–a much different scenario than abounding calls for sabotage and instigation, which have no place anywhere.**



Como se puede apreciar, son los mismos argumentos una y otra vez. Lo que nos lleva a algo más que a la casualidad. Una interpretación posible es que si no se da salida al descontento del empobrecimiento social por la retirada de los subsidios, la devaluación de la libra egipcia y la represión social, lo que puede llegar es muy malo para todos, especialmente para el Ejército, en la sombra, pero sabiendo que será quien tenga que intervenir si todo se dispara. Así ocurrió en 2011 y en 2013.
Y, como consecuencia, si no se canaliza la ira en el interior del régimen dejando que la gente se manifieste y se abran cauces para atender a la oposición, todo acabará capitalizado por los Hermanos Musulmanes, el mayor peligro y garantía de violencia.
Por eso, los ataques al ejecutivo y a los medios por arremeter física e informativamente contra una ira muy justificada de los ciudadanos, buscan ofrecer un espacio parlamentario, mediático y callejero a la ira bien canalizada.
El-Shobaky comenta cómo en su visita reciente a Marruecos pudo ver manifestaciones contra el gobierno, incluso contra el rey, y que no llegaron a más. La gente tiene derecho a estar descontenta, a ser oída. No es la situación egipcia, ya que el poder es doblemente perfecto, por poder y por egipcio.
Un último aspecto. La furia de la gente rompiendo las pancartas con la imagen del presidente al-Sisi no se le habrá escapado a nadie. La ira se puede desviar hacia el gobierno, pero el presidente fue el que provocó públicamente cuando contestó que seguiría haciendo palacios de lujo. ¿Se podrá canalizar en otra dirección la ira? No va a ser fácil. Los gritos de "¡Vete, vete!" se escucharon con demasiada claridad.

Manifestantes pisoteando una gran pancarta con el rostro de al-Sisi
 * "Press Syndicate says it follows up on calls to widen the margin of press freedom" Ahram Online 5/10/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/352252/Egypt/Politics-/Press-Syndicate-says-it-follows-up-on-calls-to-wid.aspx
* "Press Syndicate says it follows up on calls to widen the margin of press freedom" Ahram Online 5/10/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/352252/Egypt/Politics-/Press-Syndicate-says-it-follows-up-on-calls-to-wid.aspx


domingo, 4 de marzo de 2018

La maquina de fabricar extremistas


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Escuché a Amr El-Shobaki en una conferencia que dio en Madrid poco después del comienzo de la "Primavera árabe", allá por 2011. De todo lo que dijo solo recuerdo una idea: que siendo analista político, había sido incapaz de prever lo que tenían delante de los ojos. No solo él, claro. La afirmación se hacía extensiva a los intelectuales y profesionales dedicados a los estudios políticos.
La ceguera, hemos podido ver después, ha sido una constante en personas que no se atreven a criticar realmente al poder en un sistema en el que todo depende de estar de un lado o de otro. La ceguera auto infligida es una necesidad para la supervivencia.
Esto se ha acrecentado con la situación actual en la que el régimen es constantemente recriminado desde instancias exteriores. El choque entre la propaganda interior y la crítica exterior crea un conflicto de difícil resolución, especialmente si la situación interior se vuelve crítica. Las promesas dejan de ser suficientes y es necesario controlar el descontento para evitar posibles estallidos. Las recientes advertencias del presidente al-Sisi diciendo que nadie espere otra situación como la que hizo caer a Mubarak (es dudoso que se hiciera caer a su régimen) son claras viniendo de una persona que solucionó la crisis anterior con mil muertos en las calles y desmantelando medio país.
Como hemos analizado estos días, la guerra mediática emprendida por el régimen solo puede ser interpretada como una pérdida de control, donde los medios afectos habrían perdido gran parte de su credibilidad. Incapaz de tolerar la crítica habitual en una campaña, al-Sisi ha elegido el camino más complicado a medio y largo plazo: mostrar que Egipto no es una democracia sino un régimen autoritario presidido por un militar.

2016
Abdel Fattah al-Sisi no ha dejado de ver nunca Egipto como un cuartel al que había que poner en orden. Del parlamento a las instituciones administrativas, el presidente ha ido haciéndolas a su imagen y voluntad. Cuando un sector ha dado problemas (de los estudiantes a los jueces, de Al-Azhar a los periodistas), se ha desmantelado y se ha puesto en su lugar una estructura administrativa que lo controle.
En este contexto de lucha contra los medios, el politólogo Amr El-Shobaki publicó el día 21 de febrero, en Egypt Independent, un artículo titulado "The industry of extremism". La elección del medio es significativa porque es uno de los pocos que siguen dando información crítica.
En estos días son muchos los artículos contra medios internacionales (The New York Times o ahora la BBC) o instituciones que denuncian la situación (HRW, Amnistía Internacional) o aprueban resoluciones de condena (el Parlamento Europeo). El artículo de El-Shobaki tiene sus propias características en este contexto. Es un ejemplo de cómo una parte de la intelectualidad nada y guarda la ropa, de cómo se las arreglan para jugar en la línea que le interesa al régimen.
Comienza El-Shobaki con una pregunta:

The main and perhaps most obvious question in dealing with the phenomenon of terrorism is usually absent from the official discourse: Why does a person turn to extremism? Or, in other words, what made this person accept and seek extreme religious interpretations? And why does a person rush to follow the propaganda of murder and terrorism?
Indeed, this question on the reasoning of extremism should be put forward in parallel with the confrontation of extremists and terrorists, if we want to get out of the quagmire of terrorism and its siege.
In fact, we are still talking about a deviant intellectual and religious product that needs to be corrected and renewed. This is generally accepted and not disputed, but we do not ask ourselves what are the factors driving these deviant goods popular in our ‘markets’, and what are the factors which contribute to the demand for such goods and perspectives, making them higher than the official or moderate religion discourse.
In fact, answers for this question has been proposed by two different schools: The first answer is that these texts – as a result of their religious and historical depth – can in themselves be a polarizing element for many, regardless of the political and social context surrounding them, and lead to extremism. The other school sees these texts and misinterpretations as having existed since ancient times, believing that they depict certain historical periods – and socio-political conditions – which, in order to meet demand, are taken out of historical books and converted into a charter of action, movement, and terrorism.
Indeed, the Arab and global debate about who bears the responsibility for terrorism – the religious text or the contextual social and political issues – is a legitimate debate, even if many of us respond to the question by saying that it is the religious text, so as to avoid discussing the existence of any political and social responsibility for extremism.*


La pregunta sobre el origen del terrorismo es lícita y necesaria. El-Shobaki resume los dos caminos de la explicación: el camino del extremismo religioso, con origen en interpretaciones nuevas o viejas, o el camino de la injusticia social, que vuelve a la gente rebelde.
Evidentemente, entre estas dos alternativas podría haber intermedias o si se prefiere combinaciones que aprovecharan los argumentos de unos y otros supuestos iniciales. El-Shobaki analiza lo ocurrido en la segunda mitad del siglo XX y concluye que entonces el discurso religioso era importante. La situación ha cambiado ahora.
Pero pronto nos encontramos con dos párrafos en los que sus conclusiones llaman la atención:

Indeed, the transformations that have hit the extremist currents in the past half century have revived this debate once again. The motives of terrorism throughout the last three decades of the 20th century were mainly due to many people delving into extremist religious interpretations for years, without being victims of injustice, or political and social oppression. They chose to practice violence as a result of religious and ideological convictions (deviant, of course), which spanned around the concept of the governance of God. They considered the existing ruling regimes to be ignorant for their lack of application of the provisions of God, and therefore, in the perspective of the terrorists, deemed it necessary for the regimes to face violent expiation.
The matter has changed since the start of the last decade as the role of religious text as a key determinant in the recruitment process for al-Qaeda and the Islamic State (IS) retreated. It is true that it is still present as a justification for murder or suicide, but what creates hatred and terrorism is no longer simply delving into a deviant religious interpretation for years, as was the case of Jihadis in the 20th century, but it is rather a political and social reality.*

La simplificación del cambio de El-Shobaki es demasiado grande como para considerarla inocente. Lo que así justifica El-Shobaki son los regímenes anteriores a la Primavera Árabe, cruentas dictaduras, que tratan de reivindicarse actualmente como alternativa al caos para seguir de la misma manera.
La tesis de El-Shobaki sobre la preeminencia anterior de la religión debería ir más allá en cuanto preguntas. ¿De dónde salió aquella fuerza en aquel momento? Hay consenso en hablar del wahabismo de los saudíes preocupados por lo que ocurrió en Irán con la revolución islámica chiita. Los monarcas saudíes vieron peligrar su mundo en pleno cambio de la crisis mundial del petróleo. Lo ocurrido en Afganistán tampoco fue ajeno. Muchos factores, desde luego.


Pero lo que no se puede justificar es la "paz de las dictaduras", profundamente injustas y crueles, corruptas y elitistas. Esas condiciones puede que no afectaran a las elites de las que salió el fundamentalismo de los ricos, pero sí cimentaron parte de la contestación social que derivó hacia el activismo democrático y laico, en muchos casos, cuya deriva final fue la Primavera Árabe, donde no se pedía "más Corán", sino más justicia social, más pan, menos corrupción, menos represión y tortura. Pedían una modernidad y libertades que el viejo régimen no atendía. Esto es lo que, según El-Shobaki, ha derivado en terrorismo.
Pero la tesis más complicada y la que "justifica" la existencia del artículo, la que muestra su finalidad, la encontramos como conclusión en los párrafos finales:

The issue of extremism in Egypt is like other countries, no longer far from reality. There is an IS and Muslim Brotherhood propaganda machine promoting political grievance by talking about security abuses, the arrest and killing of innocent people, and discussing ‘legitimacy’ toppled by military intervention. This speech can be refuted in many aspects and its imbalances corrected, especially regarding the injustices and social conditions of the Sinai people.
If we admit that there is a preliminary question to be answered: Why do people become radicalized? And why do they accept this kind of deviant religious interpretation? Then we will take a serious step in the fight against terrorism.*

Es aquí donde se ve el final del razonamiento: las protestas por la situación de los derechos humanos no son reales —de nuevo se vive bajo un régimen ideal, con gobernantes perfectos—, forman parte de una alianza Estado Islámico - Hermandad Musulmana para crear el descontento fomentando el extremismo que lleva al terrorismo por medio de la "máquina de propaganda". Esta "máquina" es la industria que da título al artículo.


Las preguntas de Amr El-Shobaki toman forma como conclusión: la maquinaria de la propaganda es la maquinaria del terrorismo. La maquinaria de la propaganda —la BBC, The New York Times, etc.— está al servicio del Estado Islámico y la Hermandad Musulmana. Estos ya no se centran en la pureza religiosa sino en el descontento social. Si muestras tu descontento, eres un terrorista que trata de acabar con el estado.
El objetivo es claro. Se trata una vez más de aislar al pueblo egipcio estigmatizando las fuentes exteriores para evitar que pueda darse otra visión que la suya y mantener el control sobre la población. Son los que se quejan los responsables del terror con sus "infundadas" denuncias por la situación de los derechos humanos o por el cuestionamiento de la legitimidad del régimen salido del 30 de junio. Son todos terroristas.
En estos momentos, Mada Masr informa de detenciones de activistas políticos de izquierdas o de simples periodistas en la calle: "ANHRI: Leftist activist Gamal Abdel Fattah arrested without a warrant, held in unknown location", "Update: Prosecution detains journalists filming Alexandria tram report for 15 days pending investigations", "Former Kefaya movement member detained in undisclosed location for second day"...


La cuestión clave es que el régimen egipcio sigue practicando las mismas operaciones de control y represión social que antes realizaba y que dieron lugar a un levantamiento no religioso. Ahora son etiquetados como terroristas. Los que se levantaron entonces eran agentes de potencias extranjeras, las "fuentes del mal" de las que hablábamos ayer usando el término que usan.
La represión social no es una ficción propagandística. El régimen etiqueta a todo opositor como "terrorista" para construir un discurso justificador de sus actos, pero con esto no engaña a nadie. El régimen no puede entender que tras el 30 de junio se le escaparon de las manos los apoyos que podría tener. Curiosamente, solo los salafistas se quedaron a su lado. Pero las fuerzas democráticas que habían apoyado la caída de Morsi, pronto se desengañaron sobre la posibilidad de una salida democrática. Los militares, una vez más, estaban allí para quedarse.


En el contexto en el que estamos de lucha del régimen contra la información exterior y de campañas intensas de propaganda sobre los logros, el artículo de Amr El-Shobaki sobre las causas del terrorismo no dejan de ser un ejercicio de cuerda floja. ¿Surge el extremismo y posterior terrorismo de las denuncias sociales contra un régimen que ha usado la represión desde el principio? ¿Son los ataques islamistas a los coptos el resultado de la propaganda? ¿Es la oposición democrática fruto de la propaganda exterior, son sus quejas inventadas? ¿Son todos ellos "agentes" de los Hermanos?
Los islamistas usan todo, de eso no hay duda. Pero, ¿elimina eso la justicia de las quejas por la represión? La tesis de El Shobaki tiene dos lecturas que no son opuestas: el descontento social crea extremismo, que es aceptable; lo que no es aceptable es la conexión entre las denuncias y el extremismo que acaba en terrorismo. Si la respuesta es que son las denuncias y no lo denunciable lo que provoca el terrorismo, El Shobaki se habrá vuelto a equivocar. Y lo que es peor, le ha hecho el juego al régimen. El problema no estará en la represión en sí, sino en que quede alguien para contarlo.



* Amr El-Shobaki "The industry of extremism" Egypt Independent 21/02/2018 http://www.egyptindependent.com/the-industry-of-extremism/

jueves, 22 de octubre de 2015

Las elecciones egipcias o quién se burla de quién

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Egipto sigue su particular lucha contra el mundo. Es más correcto decir que es el gobierno egipcio, pues los egipcios tienen su propia lucha con él también, aunque de un orden distinto.
El hecho cierto es el siguiente: los egipcios han votado muy poquito. Al gobierno le ha sentado bastante mal y desde fuera se ha tomado esto bastante a "broma", no por los egipcios, desde luego, sino por las pretensiones del gobierno.
En general, con razón o sin ella, no hay que irse fuera, pues los propios egipcios lo suelen hacer. Egypt Independent señala:

Turnout was so low in the first round of Egypt's parliamentary elections, that satirist Bassem Youssef derided it as an ingenious strategy to show the world Egypt had rid itself of its notorious overcrowding.*


Lo que no es impedimento para que los siguientes párrafos sean ya de preocupación por la forma en que se puede interpretar por parte del propio gobierno o el grupo de sus animadores:

Empty polling stations highlight disillusionment with Egypt's chaotic political transition but could have the surprise effect of bolstering President Abdel Fattah al-Sisi's authority by suggesting that, four years after they revolted against one-man-rule, Egyptians still look to the presidency as the main seat of power.
Voting in the first of two election rounds took place on Sunday and Monday but lack of interest from voters, even many who support the former general, could be interpreted as a green light to consolidate his own rule.
"This adds to his mandate and takes away from that of the parliament. This is part of this depoliticalisation process within which Sisi rose to power. All in all, I don't think he is a loser from what happened," said Amr Adly, non-resident scholar at the Carnegie Middle East Centre.*


Si esta es la respuesta a las urnas vacías, Egipto se encamina una vez más hacia el vacío. Sin la necesidad de que el pueblo se manifieste porque su aburrimiento o indiferencia se interpreta como adhesión y plena confianza en el líder que no quería ser presidente pero Sadat se le presentó en sueños para convencerle de ello, el futuro se esclarece y se oscurece en un solo movimiento. La política se convierte entonces en un arte de ventriloquía en el que el presidente, moviendo poco los labios, pone voz al pueblo, muñeco sobre sus rodillas. La política se convierte así en un diálogo con uno mismo en donde el pueblo sobra.
El llamamiento de al-Sisi a las urnas entra en contradicción con esto, pero ¿qué no arregla una buena propaganda? Igualmente es un revés que los jóvenes no respondieran a su llamamiento. Tampoco es problema si se explica que la juventud tiene tanta confianza en el presidente que ignora las elecciones parlamentarias.
Lo cierto es, más bien, que el propio sistema está generando esta apatía y desilusión respecto a las expectativas creadas. El hecho de que el gobierno se siga enfadando porque nadie entienda a Egipto debería hacerles reflexionar y pensar en algún momento del día que a lo mejor están en un camino equivocado.


El enfado del gobierno por no ser tomado en serio ha sido recogido por Egyptian Streets, que ha hecho una recolección de puntos de vista foráneos sobre ese "exceso de confianza" de los egipcios en su presidente y gobierno. Con el titular "Foreign Coverage Paints Gloomy Picture of Egypt’s Elections" presentan el siguiente panorama sobre la prensa internacional:

A “meaningless” election featuring a “low turnout” signalled the beginning of an Arab Winter and prompted “sarcasm and mockery,” international media outlets said of Egypt’s legislative elections, just as authorities accused them of attempting to tarnish the country’s image.
Egyptians have voted inside Egypt and abroad from Saturday to Monday, in the first of two phases which end in November.
The New York Times said there was “never much suspense” about the elections, noting that the voting system put in place by President Abdel Fattah al-Sisi “seemed designed to virtually eliminate policy debate or ideological competition.”
The Times added that “most of the candidates are local notables without known ideologies or platforms.”
Similar to the Time’s take on the elections, Bloomberg View proposed that the, “the election is structurally identical to the sorry affairs in dictatorships before the Arab Spring” explaining that “the point of the vote is simply to show that the government can engage in the charade of democracy.”
Egypt’s “meaningless” elections “set the scene perfectly” for an Arab Winter, Noah Feldman wrote.
However, the Egyptian government was quick to defend the poll and the political scene surrounding it.
Foreign Ministry Spokesman Ahmed Abu Zeid said in a statement late on Monday that Western media’s attempts to “to jump to conclusions regarding the results and significance of the elections before the end of the first day … to meet publication deadlines, indicates these reports’ inaccuracy.”
“Anyone with a basic knowledge of Egypt’s political landscape should know that this year’s parliamentary elections are subject to many complex factors,” said Abu Zeid, adding that these factors are linked to “electoral fatigue experienced by Egyptians after participating in eight polls in four years” and the “absence of the polarisation that marred” previous elections.
Abu Zeid took the foreign media coverage to task for “implying that Egypt’s political opposition is absent because the terrorist Brotherhood is not participating,” which he says demonstrates this media’s “lack of credibility.”
Indeed this was the first parliamentary race to be held in three decades with the complete absence of the Muslim Brotherhood, which was designated a “terrorist organization” only months after the military removed Islamist President Mohamed Mursi from power one year into his term following protests against his rule.
But Egyptians seemed to be refusing to play along in what Bloomberg View described as a “familiar farce.”**


El argumento de la "fatiga electoral" se presta realmente al sarcasmo, por lo que pronto el gobierno se quejará de que no solo no se entiende lo que significa que solo vote el 25% (según las cifras del gobierno), sino que empezará a hacerlo de que no se entienden sus explicaciones.
Hemos interpretado siempre la manía de la queja por no ser entendido como una forma de autoritarismo interpretativo que trata de imponer una visión unilateral del mundo. Por eso se dio el caso insólito de un ministro dando a la prensa internacional un listado sobre cómo debía llamar cada cosa según sus propios, verdaderos y únicos principios. Ahora el ridículo se extiende. No se trata de que la prensa se burle de los egipcios, se trata de que su gobierno se presta al ridículo. Sin tener en cuenta que ha tenido que cambiarse antes de las elecciones por los casos de corrupción en el Ministerio de Agricultura (y con sospechas de corrupción en otros ministerios, presentadas por la prensa egipcia), intentan aparentar una seriedad que no resiste muchos análisis ante las críticas constantes. Siguen sin entender que son las peregrinas explicaciones que dan, como ahora ocurre, las que provocan el rechazo en los que tienen que contarlo. Y eso va desde el sueño de Sadat por parte de quien dijo dar un golpe de Estado (el "no-coup") para evitar una guerra civil y después se presentó como presidente. Millones de egipcios debieron tener un sueño en el que Sadat se les presentó para decirles que no hacía falta que fueran a votar al parlamento porque el país ya estaba en buenas manos con el presidente.


El único que no tuvo ese onírico encuentro con Sadat debió ser el ministro que ha amenazado con hacer cumplir la ley y multar con una cantidad considerable de libras a los que no voten. ¡Qué injusto multar a los que confían ciegamente en el presidente y piensan que no es necesario el parlamento, que tienen demasiados poderes en la constitución que ellos mismos hicieron! El hecho de que muchos de los candidatos se mostraran partidarios de recortar sus poderes para aumentar los presidenciales es un absurdo más que nadie entiende. Pero el problema lo tiene el resto de la humanidad.
Un ejemplo de porque la gente no ha ido a votar y de lo que ocurre cuando lo hacen nos lo da el propio diario estatal Ahram Online que cuenta un caso que veremos en qué acaba por las personas involucradas en la elección:

Ahmed Mortada Mansour and Amr El-Shobaki are set to compete in a runoff for the remaining spot on the individual-system seats in the Dokki and Agouza constituency of Giza in the first phase of Egypt's parliamentary elections, which contradicts official prelimenary numbers suggesting a four-person runoff in the district.
Egypt's High Elections Committee (HEC) announced on Wednesday that Abdel-Rehim Ali has secured one of the two seats reserved for independents in the district.
The HEC had announced on Monday that Ali received 45,490 votes, followed by Mansour with 24,607, El-Shobaki with 19,638 and Sayed Gohar with 10,853 votes. The figures suggested that no one candidate won an absolute majority in the district, thus making a four-way runoff imminent.
However, tallies of ballots finalised late on Monday showed that Ali garnered more than the 50 percent necessary to make it to parliament without a runoff.
The constituency has been described as the "celebrity constituency" due to competition between four well-known public figures.
Ali is a controversial TV host known for his anti- 25-January Revolution stances. Mansour is the son of the Zamalek Club chairman and sits on the board, El-Shobaki is a renowned liberal political scientist who sat in the 2011 parliament and Gohar is a former-NDP MP who had occupied the Dokki and Agouza seat for 20 years.
The run-off will take place on 27 and 28 October.***


Aquí hay algo más que contradicciones entre las cifras oficiales y quién ha salido elegido. Con los votos contados, nadie habría salido y tendrían que ir a una segunda vuelta. Pero lo significativo es que una personalidad política, el analista Amr El-Shobaki tenga que disputar un segundo escaño mientras que el tipo que oficialmente se dice que ha ganado directamente el escaño es un personaje del antiguo régimen muy conocido y por nada bueno.
Sabemos quién es Amr el-Shobaki, pero ¿quién es el candidato proclamado diputado por la Comisión electoral aunque no coincidan los votos según las cuentas? ¿Quién es Abdel-Rehim Ali, más allá de lo dicho en el texto, un miembro del antiguo régimen, anti revolución de enero de 2011, etc.?
En agosto de 2014 se produjo un rifirrafe entre el presentador de televisión y el conocido magnate egipcio, Naguib Sawiris. Mada Masr tras contar el cierre del programa de Ali, señalaba:

Ali and his show have always sparked controversy, as he has frequently leaked private phone calls and messages from major political dissidents, mostly belonging to the ousted Muslim Brotherhood group, as well as activists backing the January 25 revolution.
In the last episode aired, Ali leaked a phone call between Sawiris and former vice president Mohamed ElBaradei, who he considers a traitor and part of a Western plot against Egypt.
Sawiris tweeted again in response, “If I am defamed by someone with little prestige, you know I am reputable.”****


Que el ganador sorprendente (primero nadie había ganado oficialmente un asiento, finalmente él sí) sea una persona que se dedica a pinchar teléfonos para atacar a las personalidades de la oposición, a difamar a las personas usando sus programas de televisión, etc., nos dice algo más sobre ese futuro parlamento que se está formando a través de este goteo electoral que es el sistema egipcio. Es un partidario más del antiguo régimen, de los de manera sucias y considerado por todos como un "informador" de los oscuros aparatos del Estado.
El final de la información citada de Mada Masr concluía:

Ali’s show drew major condemnation from anti-regime activists and rights groups, who deemed his leaks a flagrant violation of personal freedoms.
There has been speculation that Ali cooperated with state security — which has been accused of wiretapping phone calls and other communications of political dissidents — as part of a systematic smear campaign against the January 25 revolution and its symbols.
Political activists Mostafa Al-Nagar and Abdel Rahman al-Qaradawy both filed a lawsuit against Ali after he leaked a phone call between them. However, Dokki Misdemeanor Court acquitted Ali of all charges in May.****


¿Pretenden que alguien se tome en serio las elecciones, incluidos los propios egipcios? El proceso egipcio es dramático por lo que tiene de callejón sin salida, cada paso de la hoja de ruta se ha ido confirmando que traía de vuelta el autoritarismo, las cárceles de nuevo llenas y no solo de "terroristas", restricciones en los derechos humanos denunciadas por todas las instancias internacionales, etc. Solo el egotismo (idea stendhaliana que viene bien aquí) del gobierno se toma en serio a sí mismo, provocando la hilaridad de muchos. No es risa alegre ni satisfecha; es constatación penosa de la grandilocuencia y de la oportunidad perdida de haber desarrollado una revolución que aspiraba a más que esto, a más que a esta representación esperpéntica de democracia reflejada en espejos curvos y sucios. ¿Cómo tomarse en serio que compitan esos cuatro candidatos y salga elegido el informante de los gobiernos, el pinchador de teléfonos, el periodista sin escrúpulos, el usado para desprestigiar y difamar a las personas que pedían democracia?


La estrategia del gobierno, por supuesto, es decir que se burlan de "Egipto" y no de su "gobierno". Pretenden con esto, como el informador Alí, seguir viviendo de las denuncias de conspiraciones contra Egipto. Lo real es que a muchas personas del mundo, incluidos muchos egipcios, les gustaría que el país tuviera un sistema plenamente democrático, donde se pudiera debatir en paz las mejores soluciones, que votar fuera realmente un acto festivo y no penoso por los resultados. Mucha gente habrá ido a votar honestamente, se merecen algo más. No son los medios extranjeros los que le faltan al respeto a los egipcios; son sus propios políticos los que les ningunean y les usan para satisfacer su ego al sentarse en un parlamento que ellos mismos han convertido en inútil.



* "Poor election turnout in Egypt might strengthen Sisi's hand: analysis" Egypt Independent / reuters 21/10/2015 http://www.egyptindependent.com//news/poor-election-turnout-egypt-might-strengthen-sisi-s-hand-analysis
** "Foreign Coverage Paints Gloomy Picture of Egypt’s Elections" Egyptian Streets / Aswat Masriya 20/10/2015 http://egyptianstreets.com/2015/10/20/foreign-coverage-paints-gloomy-picture-of-egypts-elections/
*** "Runoff between 2 not 4 in Agouza and Dokki's 'celebrity constituency'" Ahram Online 21/10/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/5/161460/Egypt/Egypt-Elections-/Runoff-between--not--in-Agouza-and-Dokkis-celebrit.aspx

**** "Talk show suspended after spat between Sawiris and anchor" Mada Masr 18/8/2014 http://www.madamasr.com/news/talk-show-suspended-after-spat-between-sawiris-and-anchor







viernes, 11 de septiembre de 2015

El que ríe el último

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El gobierno egipcio acaba de dar un doble paso hacia atrás. La prensa de ayer se explayaba en la decisión de la Comisión Electoral que debe dirigir las elecciones parlamentarias cuya admisión de candidatos ya se ha abierto y se celebrarán en diciembre. Su credibilidad sigue menguando a los pasos agigantados que sus propias decisiones producen.
Si hace unos días que se detenía por la aceptación de sobornos al ministro de Agricultura a la salida de la reunión de gabinete, junto con algunos altos cargos de su ministerio, se son muchos los sectores que piden dimisiones de otros ministros como educación, cultura, asuntos religiosos o interior, etc. El "silencio mediático" impuesto al caso hace que algún medio señale que los rumores de más ministros implicados son desmentidos por el gobierno. Un curioso sistema de información.


Ahora el escándalo proviene de la aceptación como candidato de uno de los más corruptos muñidores electorales de la época de Mubarak. Nos encontramos en pleno neomubarakismo. Salió su retrato, pero queda su legado en términos de prácticas y personas.
La notoriedad del candidato, Ahmed Ezz, es grande por ser un millonario que desempeñó cargos importantes en la estructura política diseñada por Hosni Mubarak. El propio diario Ahram Online se explaya en el amplio historial:

Ezz, who was released from jail in August 2014 after facing corruption charges, served as the national organiser of former president Hosni Mubarak’s now-dissolved National Democratic Party (NDP). He also acted as NDP spokesperson in parliament between 2005 and 2010.
His decision to run in the upcoming parliamentary elections drew criticism from numerous pro-25 January Revolution political figures and parties, as the 56-year-old is widely believed to have engineered widespread fraud during the 2010 parliamentary elections, securing an unprecedented majority for his party in the chamber.
Ezz is chairman of Ezz Steel and has a 55 percent stake in EZDK, the largest steel complex in the Middle East. The company was previously known as the Alexandria National Iron and Steel Company before Ezz, who was then a mid-level steel manufacturer, was called in to bail out the struggling publicly-owned company in 1999.
He enjoyed a close relationship with Gamal Mubarak, the former president's son, who was reportedly being groomed to succeed his father as president.*


No se trata de uno de tantos miembros del aparato político. Se le considera el diseñador de los últimos fraudes electorales de Mubarak, como señala Ahram. El escándalo, como decíamos, es doble porque los jueces habían inhabilitado a Ezz para la convocatoria anterior de estos mismos comicios electorales. Como se recordará, las elecciones parlamentarias fueron suspendidas judicialmente (otra peculiaridad egipcia). La excusa para aceptar a Ezz es que la inhabilitación de su candidatura era para la convocatoria no realizada de marzo. El ridículo es tan espantoso que no merece la pena ni meditar sobre la cuestión, aunque sí sobre las consecuencias.
Como el diario señala, la candidatura de un corrupto de tal notoriedad ha sido una bofetada más para todos los partidos y personas que tengan algún respeto por la Revolución del 25 de enero de 2011. El regreso de los miembros destacados de Mubarak al Egipto de Al-Sisi es ya una cuestión que no admite dudas ni por los diarios oficiales. Toda la retórica patriótica y revolucionaria con la que este gobierno, con su presidente al frente, quiera engalanar sus discursos nacionales o internacionales son una muestra de hipocresía política y de engaño generalizado. Mubarak nunca se fue.


Mada Masr recoge igualmente el historial de Ahmed Ezz valorándolo en términos similares:

His potential candidacy has stirred controversy, given his close relationship to former President Hosni Mubarak and the numerous corruption charges levied against him following the 2011 revolution. Ezz was a leading figure in the now-dissolved National Democratic Party's parliamentary bloc in 2005 and is viewed as a member of Gamal Mubarak’s inner circle, which is blamed for the corruption that skyrocketed during Mubarak’s last 10 years in office.
Ezz, who is also the chairman of Ezz Steel, served three years in prison for corruption, embezzlement and monopolizing Egypt’s steel market. He was released in August of last year.**


Es posible que muchas de las personas que estuvieran en el campo político, económico, etc., durante los treinta años de Hosni Mubarak no tengan las manos manchadas de sangre o de otras cosas, pero en el caso de Ezz quedan pocas dudas.
Mientras se encarcela a personas que protestan por el autoritarismo vigente y en defensa de la democracia y los derechos humanos, Egipto se enfrenta a un futuro parlamento en el que personajes como Ahmed Ezz volverán a tener la "representación" del pueblo.
Cuando aumenta la presión y los escándalos ministeriales, el sistema se defiende blindando el parlamento para evitar que desde allí se cuestionen sus decisiones. De nuevo surgen algo más que dudas sobre si esto es realmente el camino egipcio hacia democracia o si es simplemente el regreso al mismo Egipto de siempre, el que ha padecido la corrupción y el enriquecimiento de sus élites en una doble alianza militar-empresarial.


Cada vez parase más claro que el diseño de ese "camino" era parar llegar a un simulacro de democracia como ya tenía Mubarak. De nuevo un sistema con un presidente omnipotente y un parlamento títere de personas que le controlan el poder en las zonas que les toque, con partidos políticos reducidos al enanismo para evitar debates reales sobre el presente, futuro y las actuaciones del gobierno. Todo ello en medio de un control progresivo de los medios de comunicación, desacreditando a los extranjeros y presionando o cerrado a los independientes, que acabarán despareciendo. Una sola voz presidencia, una sola voz parlamentaria, una sola voz judicial, una sola voz mediática. Al-Sisi lo está consiguiendo con el aplauso enfervorizado de los que hicieron negocios durante la época de Mubarak y de los que quieren seguir haciéndolos, como Ahmed Ezz.
El analista político Amr El-Shobaki escribe en Egypt Independent un artículo titulado "Is it a problem of candidates or legislation?". Sus reflexiones finales sobre la utilidad del parlamento coinciden con las que hemos expresado aquí sobre el diseño de la cámara:

A useless parliament that is threatened to be dissolved any minute is the product of deliberate fraud and bad legislation, as was the case before the January revolution, not of the wrong choice of the people.
In fact, the election law for both the individual and the list-based runners is very bad and should be changed by the deputies of the next parliament, even if they stay for only one year.
Reducing the size of the individual runners’ constituencies allows any candidate to win as many as 10,000 votes, just from his own extended family or clan. It opens the door for buying votes and for bribery. A deputy who reaches parliament this way ends up serving only his clan.
The Egyptian Parliament has 568 deputies for a country with a population of 85 million, whereas the Indian Parliament has 550 deputies for a country with a population of 1.2 billion.  
As to the lists, the government refuses to increase their number and give all political blocs an opportunity for a fair representation in parliament.  
Is it because the members of parliament are meant to be like mere members of some local council so that the President can work alone without disturbance?
Is this done deliberately so that the parliament is dissolved and replaced with some alternative political system?
I hope this is the product of inefficiency and not conspiracy.***


La pregunta final es la que se hacen muchos y que sirve para como test para comprobar la buena voluntad de las personas o su nivel de credulidad. El diseño de parlamento forma parte de un diseño mayor y del que es solo una pieza. La pregunta sobre la "ineficacia" o la "conspiración" se puede hacer en muchos momentos de la historia de los últimos cinco años en Egipto. El que los partidarios de la revolución estén en la cárcel y que los beneficiados por el dictador estén próximos a sentarse en el parlamento debería dar algunas pistas para responderla.
Egipto hizo muchos chistes sobre Hosni Mubarak a lo largo de treinta años, pero como dice el refrán, "el que ríe el último, ríe mejor". La vaca que ríe está en plena forma. Muuuuuubarak!


* "Parliament candidacy of Mubarak-era tycoon Ezz accepted despite court ban" Ahram Online 10/09/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/140155/Egypt/Politics-/Parliament-candidacy-of-Mubarakera-tycoon-Ezz-acce.aspx
** "Update: Ahmed Ezz successfully submits papers to run in parliament elections" Mada Masr 10/09/2015 http://www.madamasr.com/news/update-ahmed-ezz-successfully-submits-papers-run-parliament-elections
*** "Is it a problem of candidates or legislation?" Egypt Independent 9/09/2015 http://www.egyptindependent.com//opinion/it-problem-candidates-or-legislation



jueves, 20 de agosto de 2015

El mal amo y el mal perro

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Egypt Independent trae hoy un ilustrativo artículo del conocido analista político Amr El-Shobaki, con el título "A slap on the wrist". Nos cuenta la reciente detención de Tawfiq Okasha, magnate de la televisión e incendiario presentador de un programa que utiliza como puente de mando para lanzar ataques contra quien este en su punto de mira. Es un ejemplo característico de millonario que se compra una televisión, Al-Faraeen (Los faraones) y la utiliza cada día. Fue detenido en la época de Morsi por manifestar sus deseos de verle muerto. Pidió la expulsión de la Universidad de Al-Aazhar de los estudiantes detenidos durante las revueltas. Recientemente amenazó con presentarse en casa de un dirigente de Hamás que tiene residencia en El Cairo y colgarlo él mismo, tal como dio cuenta la prensa. Es esa clase de tipo.
Amr El-Shobaki escribe lo siguiente sobre el caso:

The media usually attacks everyone, save for a few who are immune. And the Interior Ministry still keeps records that it uses when it sees fit, letting some get away with their crimes, while others only get a slap on the wrist.
Tawfiq Okasha, the talk show host, was supported by the government for years, making of him the champion of the June 30 revolution. He was even assigned bodyguards to protect him from the Brotherhood. He was at one point in time considered the defender of national security and the strategic interpreter of events taking place in the region. He was left to incite and even to charge with treason any and everyone with no regard whatsoever to the ethics of his profession.
But Okasha was arrested when he criticized the Interior Minister, despite the fact that others had criticized the ministry's senior officials before and had gotten away with it, with the ministry’s consent. He was arrested, not because he criticized the minister or practices by the ministry in an objective way, but because the minister withdrew his bodyguards.
And what did the minister do? He delved into the records of the Interior Ministry and found that there was a court ruling in favor of Okasha’s ex-wife that had not been carried out by the ministry. In other words, the ministry did not punish Okasha when he had done wrong to his wife, as that could be ignored, but it is punishing him now for lashing out at the minister because this is not to be tolerated.
Unfortunately, we have not learned anything from what happened in Egypt four years ago. Government institutions, particularly the Interior Ministry, have not changed. Nor have the political parties or the community. And the elite still favor their own interests over public interests.**


Creo que se entiende muy bien el caso con lo señalado por El-Shobaki. Mientras Okasha ha trabajado como un perro guardián del régimen, nadie le ha tocado un pelo. En el momento en el que ha criticado al ministro del Interior, se ha puesto en marcha la "independiente" maquinaria legal y ha ejecutado su detención por un caso de maltrato doméstico. Okasha ha llamado espías, ha insultado, ha pedido la cabeza de quien le ha apetecido. Pero el día que comienza su enfrentamiento con el ministro, se vuelve molesto. Y lo detienen.
Cuando detuvieron a Okasha durante el gobierno islamista, Mohamed Morsi se apresuró a decir que él no tenía nada que ver y que era partidario de la libertad de prensa. Curiosamente, es la respuesta que dan todos los gobernantes egipcios, sea cual sea su color u orientación cuando detienen periodistas. Se reconocen, además, respetuosos de la independencia de los jueces que ellos mismos promueven.


Okasha era un miembro del partido de Mubarak y un fiero crítico de la revolución del 25 de enero y de la Hermandad; defensor de la SCAF y del presidente. Está claro que le va la polémica y esta vez le ha tocado al ministro del Interior, que le parecerá demasiado "blando" para su gusto, como hombre duro que es.
Amr El-Shobaki termina su artículo con dos párrafos concluyentes:

No writer or media host should be punished for his political views. They have the right to oppose the January 25 revolution or think it was the greatest thing that happened in Egypt in modern times. None of them should be accused of treason or collusion.
Egypt will not advance one more step forward without maintaining a minimum level of moral and legal cohesion. Our future is in the rule of law and not in a state that takes revenge or applies the law according to its own whims. This will lead us to a situation worse that anyone could imagine.*


En el primero de ellos defiende el derecho a la discrepancia. La Revolución del 25 de enero, como recuerda, tenía como aspiración la libertad de expresión y eso implica la defensa del derecho a expresarse. Okasha lo ha ejercido siempre de forma virulenta y contra los revolucionarios y contra los islamistas. También lo ha hecho contra todo aquel que le ha apetecido. Es deleznable y su condena por pegar a su mujer lo dice casi todo de él, prepotente y chulesco. Pero hace bien El-Shobaki en decir que nadie debería ser detenido por sus expresiones, solo despreciado o contestado. Como perro, ha sido fiel a sus amos y ha ladrado contra muchos. Ahora los amos, que no le pasan una, le encierran. Hay que elegir mejor los amos, que no saben apreciar tanta fidelidad. No se imaginaba Twafiq Okasha que le acabarían pagando así los años de servicio fiel, de ladridos mediáticos constantes.


Mada Masr contaba que «Earlier this year, he had announced the closure of Al-Faraeen due to debts of LE11 million.»** Quizá el heroico presentador haya perdido parte de su poder. Y lo peor es que se ejemplificará con él que la ley no hace distinciones.
En el segundo párrafo, por encima de los casos concretos, El´Shobaki advierte lo que ocurrirá de seguir con este tipo de prácticas. Todo ello en la semana en la que el presidente aprobó por decreto la controvertida nueva ley antiterrorista una de cuyas principales zonas afectadas son los medios de comunicación.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha vuelto a regañar al planeta por no entender lo que ocurre en Egipto.




* "A slap on the wrist" Egypt Independent 19/08/2015 http://www.egyptindependent.com//opinion/slap-wrist
** "Update: Okasha arrested for outstanding court orders, not libel, says MOI" Mada Masr 14/08/2015 http://www.madamasr.com/news/update-okasha-arrested-outstanding-court-orders-not-libel-says-moi