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lunes, 13 de enero de 2020

Los guerreros de Trump

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El artículo titulado, sin ambigüedad alguna, "Killing of Soleimani reflects an aggressive national security team not inclined to curb Trump" muestra el proceso interior de la administración Trump y el progresivo aumento del riesgo. Cuando Trump llegó a la Casa Blanca, muchas voces dijeron que los equipos serían determinantes en hacer entrar en razón a una persona que carecía y carece de experiencia internacional. Se creía que la presidencia se iría corrigiendo ante las malas perspectivas que se tenía por parte de los observadores.
Sin embargo, el tiempo ha ido mostrando otra cosa. La primera de ellas la erosión constante a la que se somete a un equipo en el que hay que estar discutiendo hasta el agotamiento para evitar desastres, Probablemente no haya habido tantos cambios en una presidencia de los Estados Unidos. Esto la convierte en confusa, por un lado, pero por otro se van perfilando líneas, que es lo que The Washington Post sostiene sobre el aumento de la agresividad de la política exterior norteamericana. El texto —firmado por Paul Sonne, Greg Jaffe y Josh Dawsey— analiza la evolución de los consejeros presidenciales, la marcha de los más sensatos, los que conseguían "calmar" a Trump y evitar decisiones precipitadas, y la llegada de los más belicistas contra Irán.
La conclusión a la que a la que llegan es clara al respecto:

The president’s decision to act now was a response to increased Iranian aggression in the Middle East and an “imminent threat” that the administration has struggled to consistently describe. But the attack also reflects Trump’s growing comfort in his job and the presence of a new group of top national security advisers who are more hawkish on Iran, more willing to provide him with aggressive options and less inclined to check his instincts.*



Se insiste en el análisis, pues, de no centrar solamente en Trump las decisiones y sus consecuencias, sino en analizar las causas y presiones llegadas y reforzadas con los miembros del equipo actual.
Junto al poderoso Mike Pompeo —miembro del Tea Party—, han ido llegando una serie de asesores que no solo no frenan a Trump, sino que lo alientan a estas aventuras en las que arrastra a todos. Ya no se trata de "convencerle", como han intentado muchos anteriormente, sino de mostrarle el camino como propio. Es un proceso dentro del grupo que va desequilibrándolo en favor de lo que el presidente quiere escuchar.

Trump is also surrounded by a group of advisers who appear more unified, especially in their view of Iran. The result is “less introspection, less debate and faster action,” said a second former senior Pentagon official. “It’s a smaller team, more like-minded, capable of coming to agreement quicker.”
The longest-serving and most influential member of the group is Pompeo, who long has pushed for a more hawkish posture toward Iran.
Esper closely coordinates with Pompeo, his former West Point classmate, and regularly talks to the president but came into the job with more of a defense industry background and “without his own agenda,” a senior Defense official said.
The Soleimani strike reflected Trump’s preference for quick strikes designed to dissuade adversaries over longer and costlier deployments, such as the U.S. troop presence in Syria.*

Pero en este juego de objetivos rápidos puede estallar la sorpresa en cualquier momento, como ha ocurrido con el caso del avión ucraniano derribado en Irán por error y fuente de una crisis interna y externa.
Como hemos estado viendo estos días, lo imprevisto ha traído unas consecuencias inesperadas en ambos lados. Trump trata de combatir los efectos en casa lanzando amenazas contra los dirigentes iraquís si tratan de reprimir con el uso de la fuerza las manifestaciones que se siguen produciendo en su contra por las mentiras sobre el derribo. De esta forma, Trump parece intentar apuntarse un tanto haciendo creer que es defensor del pueblo iraquí.


Lo interesante del caso del lado norteamericano es que el incidente del atentado contra Qasem Soleimane está sirviendo para sacar a la luz las líneas de influencia sobre Trump de manera explícita y la forma en que este es dirigido.
El ego de Trump no va a admitir fácilmente que "sus decisiones" han sido tomadas ya por otros previamente y se le ha tomado la medida para convencerle de que las ideas se le han ocurrido a él y son por ello las mejores.
El artículo se cierra con temores ante esta escalada hacia Irán y las consecuencias que pueda tener:

Those who support a hawkish Iran policy have cheered the new group of advisers around the president along with Trump’s more aggressive posture toward Tehran. Democratic lawmakers, however, have expressed fear that the president could inadvertently stumble into a larger war with Iran.
“The revolving door in the national security cabinet is a real danger. There is no consistency of communication with any of our allies,” said Sen. Chris Murphy (D-Conn.) in an interview.
“For all of Mattis’s reputation as an Iran hawk, he ended up being one of the most sober-minded people in the Cabinet,” Murphy said, noting that few people on Trump’s current national security team “have any real diplomatic experience.”*

La política de Trump en Oriente Medio ha sido y es nefasta. Pero hay algo más: es provocativa. La decisión de trasladar la embajada norteamericana de Tel-Aviv a Jerusalén ya mostraba una provocación clara en la que se quedó solo prácticamente, con tres o cuatro excepciones mundiales. Prácticamente todo el mundo se manifestó en contra y señalando que era un conflicto innecesario. Lo mismo ocurrió con la cuestión de dar el visto bueno a la política expansiva de Israel en los asentamientos. Finalmente, la denuncia del acuerdo nuclear con Irán y las posteriores sanciones, que sigue aumentando, tampoco pueden considerarse política de buena voluntad. 


El calentamiento político de la zona ha traído nuevos focos de tensión y ha llegado al límite de la agresión violenta entre los dos países y una petición de muchos, entre ellos Iraq, de que Estados Unidos abandones sus bases o de que las tropas de países aliados quieran salir de lo que ven como un conflicto buscado por Estados Unidos. Esto se hace manifiesto cuando surgen las informaciones antiguas sobre el deseo de eliminar a Qasem Soleimane. Se buscaba, según parece una excusa adecuada y la muerte del contratista se consideró suficiente. Es lo que denuncian los demócratas y temen que pueda ir a más, hacia una guerra buscada dentro de una política bélica que se sustrae a sus representantes. De ahí el recorte de las posibilidades militares de Trump esta semana pasada.
El régimen iraní es deleznable y mantiene una política agresiva hacia muchos países, en los que está actuando de diversas maneras. Pero la forma de enfrentarse a esta situación admite múltiples fórmulas, unas más inteligentes que otras.



* Paul Sonne, Greg Jaffe y Josh Dawsey "Killing of Soleimani reflects an aggressive national security team not inclined to curb Trump" CNN 13/01/2020 https://www.washingtonpost.com/world/national-security/killing-of-soleimani-reflects-an-aggressive-national-security-team-not-inclined-to-curb-trump/2020/01/12/a83f5346-333c-11ea-898f-eb846b7e9feb_story.html



domingo, 12 de enero de 2020

El coste de los engaños

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El atentado norteamericano con el general Qasem Soleimani sigue produciendo sus efectos inesperados y mostrándonos cómo la ilusión del control sigue siendo una de las más peligrosas. Como hemos podido apreciar estos días, la cadena de efectos sigue un camino constantemente inesperado en ambos lados. Irán y los Estados Unidos.
La contestación iraní lanzando oleadas de misiles sobre las bases norteamericanas en Iraq ha quedado en el olvido ante los acontecimientos siguientes. Si los norteamericanos hubieran atacado produciendo más de 50 muertos, tendríamos ahora una probable guerra abierta. Sin embargo, son los muertos que se han producido en el entierro de Soleimani por una avalancha. Mientras se exigía y juraba venganza, el mayor castigo llegaría de su propia mano.


En este contexto emocional, se produce el segundo incidente inesperado, el derribo por error del avión ucraniano que ha salido de Teherán, cargado con un pasaje de otros ochenta ciudadanos iranís. Más muertes por mano propia, además de las muertes de inocentes canadienses, afganos, ucranianos, etc. que iban en el avión. Las autoridades iranís niegan cualquier intervención en el derribo, pero pronto las evidencias empiezan a surgir en diferentes horizontes: el avión, según denuncian, ha sido derribado por los propios iranís por error. Pero la mentira, aunque no ha durado mucho, ha sido lanzada.


La BBC nos ofrece información, con el titular "Iran plane crash: Protesters condemn 'lies' on downed jet", sobre lo que está ocurriendo en Irán en estos momentos:

Hundreds of protesters have taken to the streets in Iran's capital, Tehran, to vent anger at officials, calling them liars for having denied shooting down a Ukrainian passenger plane.
Protests took place outside at least two universities, with tear gas reportedly fired.
US President Donald Trump tweeted support for the "inspiring" protests.
Iran on Saturday admitted downing the jet "unintentionally", three days after the crash that killed 176 people.*


La situación que han creado las mentiras sobre la autoría es muy negativa para el régimen de Teherán. Lo es más que en su contrincante, pues una de las desventajas de un régimen teocrático es que estas cosas se llevan peor. Tanto dar muestras de virtud, para que luego te pillen en una mentira con 80 muertos de los tuyos y casi cien inocentes más.
Oficialmente, el régimen les ha mentido. Por muchas disculpas que se pida y se entonen oraciones, habrá que buscar un cabeza de turco que permita seguir con el menor lastre y desperfectos posibles.
En la información, la solitaria línea del tuit de Trump resalta patéticamente. Siempre intenta sacar alguna tajada o apropiarse de algún mérito. Es capaz de hacerse responsable, como hace el régimen iraní, con tal de sacar algún provecho. Pero luego hablaremos del lado norteamericano.
La BBC añade datos sobre las manifestaciones de estudiantes:

The students called for those responsible for the downing the plane, and those they said had covered up the action, to be prosecuted.
Chants included "commander-in-chief resign", referring to Supreme Leader Ali Khamenei, and "death to liars".
Fars said police had "dispersed" the protesters, who were blocking roads. Social media footage appeared to show tear gas being fired.
Social media users also vented anger at the government's actions.
One wrote on Twitter: "I will never forgive the authorities in my country, the people who were on the scene and lying."
The protests were, however, far smaller than the mass demonstrations across Iran in support of Soleimani after he was killed.

Lógicamente, las protestas siempre será menores hasta el día en que dejen de serlo, que también será imprevisible, como ocurrió en las manifestaciones de la Primavera Árabe. Lo importante es que se ha roto la confianza en el régimen. Al error del derribo hay que sumar el otro error, el de negar la autoría tratando de ocultar responsabilidad directa en la muerte. También es importante la brecha de seguridad que deja al descubierto. No es lo mismo apoyar a tu gobierno creyendo que es poderoso y no comete errores y otra darse cuenta que no distinguen un misil de un avión de pasajeros volando por la zona. ¿Y si ocurriera al contrario, si se pensara que eran aviones de pasajeros lo que eran misiles? Uno va a la guerra pensando en victorias, no en chapuzas.


Pero no perdamos de vista lo que ocurre en Washington, en el lado norteamericano donde también hay problemas de credibilidad. Ayer ya anticipábamos que la posición de Pompeo ha quedado tocada, al igual que la de Trump. A este último, los demócratas han conseguido limitar sus poderes bélicos, precisamente por la muerte de Soleimani y su justificación. En la CNN se preguntan desde los titulares "Why Trump's changing Iran story is costing him support in Congress":

President Donald Trump's decision to kill a top Iranian general and risk a war without consulting lawmakers has prompted Republican griping, with even close Trump allies going on the record to rein in the President's power to escalate things further.
That's in part because, a full week after the airstrike that killed Gen. Qasem Soleimani, the White House has yet to offer a clear, consistent articulation of what "imminent" attack the US was trying to avoid -- and, in fact, top administration officials are offering conflicting justifications, raising key constitutional questions.
While Republicans have largely fallen in line on the question of whether Trump should be allowed to pressure a foreign country -- Ukraine -- to undermine his political rival, they are exerting a few flashes of independence from the White House when it comes to attacking Iran.
The President has made specific allegations about the necessity of killing Soleimani. His top aides have remained much more oblique, making it seem as if they are trying to cloud the record without contradicting their boss.
Of course, ignoring Congress and fighting over policy and funding with lawmakers has been a constant of Trump's presidency, even during his first two years, when Republicans controlled both the House and the Senate.**



Ya era difícil que se creara un problema de "mentiras" con lo que es el día a día en los Estados Unidos, pero los norteamericanos saben que el atentado contra Qasem Soleimani es un acto serio y comprometedor. La falta de consistencia en las respuestas a la petición de explicaciones sobre los "objetivos" que Soleimani tenía previsto alcanzar de "forma inmediata" está dejando en evidencia a todo el equipo de Trump y al propio presidente, cuyas respuestas ya nos llamaron la atención.
El movimiento interno para hacer responsable de todo a Mike Pompeo, presentando a Soleimani como una vieja obsesión suya, como se ha hecho, puede crear (si no lo ha hecho ya) un movimiento de conflicto interior que puede hacer salir a Pompeo o a sus adversarios. Independientemente de cualquier otra circunstancia, Trump a) no tolerará que nadie se lleve el mérito y b) Trump no tolerará que nadie le haga parecer como culpable si todo se tuerce. Trump intentaba capitalizar el éxito de la operación. Pero no se puede asumir como éxito el derribo de un avión de pasajeros, aunque sea iraní, máxime cuando han muerto más de treinta ciudadanos canadienses y otros de países que no tienen que ver con el enfrentamiento.


Trump se enfrenta ahora al riesgo de que se produzca un atentado mayor, con una respuesta sangrienta al que ha acabado con la vida de Soleimani. No es fácil controlar una situación de este tipo, un creciente peligro de entrar en una guerra directa entre los dos países que, hasta el momento, han elegido el castigado Iraq como escenario. La petición aprobada por el parlamento iraquí para que se retiren las tropas norteamericanas tiene todo el sentido. Lo mismo que la retirada de los países aliados que, presentando a sus ciudadanos como una misión de paz la permanencia en suelo iraquí, se encuentran en riesgo de guerra.
Al rey de la negociación parecen estarle fallando los cálculos. Como él, por su propia naturaleza divina, no puede equivocarse, es a los otros a los que acabará responsabilizando. Las dudas que muestra son las del que ha quedado falto de información o no se fía de la que le han dado. Conforme se acerca el periodo electoral, Trump se ve más comprometido. Tiene que buscar trofeos que no se vuelvan contra él, algo que no es fácil. Especialmente después de haber ganado el de "Mentira del año 2019".


Parece que el mundo —algunos— no aprendieron nada con las mentiras de la anterior guerra de Iraq, con el embuste de las "armas de destrucción masiva". Primero inventas la historia y después vas a confirmarla, a ver si hay suerte. Hoy ya no se puede funcionar de esta manera, con unos tiempos mucho más cortos y con una guerra de información mucho más amplia. Pero se sigue creyendo en la ilusión del control.
Como dicen en la CNN, al menos ya sabe que es "rey". Esa es su pieza en el ajedrez electoral que ha salido a la venta para jugar la batalla de republicanos contra demócratas. Algo es algo.



* "Iran plane crash: Protesters condemn 'lies' on downed jet" BBC 11/01/2020 https://www.bbc.com/news/world-middle-east-51079965
** "Why Trump's changing Iran story is costing him support in Congress" CNN 11/01/2020 https://edition.cnn.com/2020/01/11/politics/shifting-justifications-iran-trump-administration/index.html





viernes, 10 de enero de 2020

El error imprevisto

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Una de las máximas muestras de irresponsabilidad en la creencia en el control. Creer que tenemos el control de una situación en nuestras manos, que no existen posibilidades —por muy remotas que nos puedan parecer— capaces de derrumbar nuestras ingenuas previsiones es realmente temerario. Y estamos en el mundo de la temeridad, reforzada por el número de expertos y asesores. Estos se utilizan como garantía, desconociendo que todos ellos tienen sus niveles de incertidumbre y error propio. Es más fácil que se engañe (y nos engañe) un experto, al que se le piden confirmaciones y en ello va su sueldo, a enfrentarse a imprevisibilidad.

En plena escalada de entre los Estados Unidos e Irán surge algo con lo que nadie contaba: un vuelo comercial ucraniano presumiblemente —las informaciones siguen avanzando en ese sentido— derribado en el espacio aéreo iraní, a poco de despegar, viene a complicar las cosas. Lo que se estaba construyendo sobre el límite de las líneas rojas, los 52 objetivos iranís anunciados por Trump, la venganza proporcional iraní tras el atentado contra Qasem Soleimani... todo se ve sacudido y arrastrado por la posibilidad de que ese avión, cargado con iranís (82) y canadienses (63), Ucrania (9 de la tripulación más 2 pasajeros), Suecia (10), Afganistán (4), Alemania (3) y Reino Unido (3), según el recuento que nos ofrece el diario El País*.

Es difícil pensar que Irán derribe intencionadamente un avión con 82 conciudadanos a bordo. Es mucho más fácil pensar en que los errores se encadenan cuando aumenta la tensión. Recordemos que en plena tensión entre Rusia y Ucrania sucedió el derribo de otro avión, esta vez de la Malaysia Airlines para sobrevolar la zona controlada por los "pro-rusos". El misil era ruso y fue disparado desde la zona rebelde. Allí ya había una guerra real abierta; aquí todavía se está en una fase previa, con ataques, pero sin "formalizar".
La CNN recoge la respuesta de Trump cuando se le pregunta: " Asked if he thought it was downed by accident, Trump said, "I don't know. I really don't know ... that's up to them. At some point they'll release the black box.""**


El atentado contra Qasem Soleimani está lleno de situaciones incontroladas. Las protestas por su muerte causan más de cincuenta muertes  en las avalanchas del entierro. ¿A quién se le apuntan estas muertes? ¿A Estados Unidos? ¿A los propios iranís? Es difícil contabilizar, pero el ejercicio contable es racional y esto no lo es por ninguna parte, solo es el ejercicio caótico del azar, de lo incontrolado. Es la constatación del absurdo y de la vanidad de nuestras pretensiones de control.
Los iranís no sueltan la caja negra por motivos obvios. Si se la entregan a la empresa norteamericana Boeing, como deberían, temen que sea manipulada o simplemente tratan de evitar que la sospecha firme, que fue un misil iraní, se confirme jugando con el retraso en una situación complicada por la tensión con Estados Unidos.
El derribo del avión lo cambia casi todo. Es apenas unos minutos, la situación se ha vuelto del revés. Hace apenas unas horas, el que tenía que dar explicaciones era Donald Trump al que se le estaba llamando embustero por decir sin pruebas que el atentado se cometió porque Soleimani estaba preparando uno contra Estados Unidos., En las últimas horas, Trump estaba acosado cuando salía a decir públicamente —de nuevo sin pruebas— que iban a volar la embajada norteamericana en Teherán.
El hecho de que sea cierto o no deja de tener importancia real en un mundo de mentiras, en donde la idea de autoridad y su respeto ha quedado pisoteada por los propios interesados a base de mentiras constantes.


Históricamente es importante acercarse a los hechos reales; pero políticamente es más importante el sentido y la intencionalidad que se le da, es decir, lo que creemos saber de ellos y cómo los interpretamos, pues es así como decidimos y seguimos la línea de actuaciones. 
Estas son interpretaciones cuya finalidad es actuar sobre la opinión para justificar los hechos y las reacciones. Cuando se anunciaron las "armas de destrucción masiva", todo giraba sobre ellas. La Historia puso en su sitio la mentira que justificó una invasión y una guerra, de la que esta es continuación en el ferrocarril de los acontecimientos enganchados al que se van sumando vagones. La Historia se construye sobre lo que queremos hacer o hacemos inesperadamente y su frustración, mala interpretación y los efectos secundarios no previstos.
¿Qué efectos tiene este derribo imprevisto en este escenario complejo? Probablemente tenga un efecto sedante sobre la situación y, desgraciadamente, haya sido un aviso para todos sobre la situación a la que se iba llegando poco a poco.


La información de Euronews desde Canadá, el principal país en número de víctimas tras el propio Irán, es clara:

Canadá dice tener pruebas de que un misil iraní derribó el avión ucraniano que se estrelló el miércoles cerca del aeropuerto de Teherán matando a 176 personas.
El suceso se produjo en medio de una escalada de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, que lanzó varios misiles a las dos bases que tiene EEUU en Irak, uno de los cuales habría podido impactar contra el avión por error.
"Tenemos servicios de inteligencia de múltiples fuentes, incluyendo nuestros aliados y nuestra propia inteligencia. La evidencia indica que el avión fue derribado por un misil iraní de tierra a aire. Esto bien puede haber sido involuntario", ha explicado Justin Trudeau, Primer Ministro de Canadá.
Los servicios de inteligencia de Estados Unidos también creen "altamente probable" que el avión ucraniano fuera derribado accidentalmente por un misil iraní. La aeronave, con destino a Kiev, se precipitó poco después del despegue.
Donald Trump, Presidente de Estados Unidos, ha dicho: "Tengo mis sospechas. No quiero decir esto porque otras personas también tienen sus sospechas. Es algo trágico, cuando lo veo... Es una cosa trágica. Pero alguien podría haber cometido un error en el otro lado, podría haber cometido un error. Algunas personas dicen que fue mecánico. Personalmente no creo que eso sea una pregunta, personalmente".***


La claridad de Justin Trudeau frente a la confusión de Trump, que se ve obligado a aceptar la versión menos lesiva que ofrezcan los iranís. A las cincuenta víctimas de los funerales de Soleimani se suman otras ochenta muertas en el avión. Ya tienen más de 130 muertos sin que los estados Unidos hayan tenido que hacer nada, muertos en su territorio y por sus propias manos.  No son muertes intencionadas, pero son muertos, mucho dolor. Cualquier acción puede desencadenar un reguero de muertos mucho mayor.
La inestabilidad produce efectos imprevistos que provoca más inestabilidad. Creemos saberlo todo, pero la enorme complejidad de las situaciones hace que ocurra lo que puede arrancar la decisión de nuestra manos y estallar sin remedio.
Podemos aceptar el derribo como un "error", pero este reconocimiento no anula el hecho de que alguien disparara pensando que podría ser un avión espía norteamericano o un dron camino de su objetivo. Aunque hubiera error en la evaluación del objetivo, no hubo error en el disparo, que fue muy certero. Ahora todos prefieren ignorar esta cuestión, que les llevaría más allá de las líneas rojas.
Si el avión hubiera sido un dron norteamericano, Irán hubiera salido a la calle a celebrarlo y Estados Unidos hubiera dado algún tipo de respuesta. Si hubiera sido un avión con norteamericanos a bordo, la respuesta de Trump no sería "algo trágico", sino una furibunda tanda de amenazas y algunas acciones que crearían más caos.
Se ha cometido un error, sí, pero no sabemos cuál. Quizá no queramos saberlo. Ahora todos tienen que rehacer sus estrategias hasta que algo imprevisto —de nuevo les obligue a modificarlas. Lo que ocurra después entre en el terreno de la especulación.


* "Mueren los 176 pasajeros de un avión de Ucrania que se estrella en Irán" El País 9/01/2020 https://elpais.com/internacional/2020/01/08/actualidad/1578455382_466288.html
** "Video appears to show missile strike as Canada and UK say they have intel Iran shot down Ukrainian plane" CNN 10/01/20202 https://edition.cnn.com/2020/01/09/politics/is-iran-ukraine-plane/index.html
*** "Canadá tiene pruebas de que el avión ucraniano siniestrado fue derribado por un misil iraní" Euronews 9/01/2020 https://es.euronews.com/2020/01/09/canada-tiene-pruebas-de-que-el-avion-ucraniano-siniestrado-fue-derribado-por-un-misil-iran







domingo, 5 de enero de 2020

52 objetivos a falta de una chispa

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El principal problema de Oriente Medio es que no tiene arreglo. Puede pasar por muchas fases, unas más violentas que otras, pero no tiene arreglo en la medida en que el objetivo es el poder sobre el otro y su aniquilación. Como se ha apreciado en Siria, la guerra tiene múltiples capas. Puedes estar funcionando todas o pasar la violencia de unas a otras.
Los tiempos de paz no lo son, sino solo pausas para reforzarse, tomar posiciones, preparar el siguiente ataque. Las fronteras suelen definir espacios de los países. Mientras estés dentro de ellos, se puede mantener la calma. Sin embargo, aquí no es así. Aquí las fronteras son relativas, como de nuevo hemos visto en Siria. Pensemos en la situación de los kurdos o, con más claridad, del Estado Islámico, que decide proclamar un estado teocrático ocupando países ya existentes.

Es previsible que, pese a los movimientos internacionales más o menos activos, Irán dé una respuesta a la muerte de Qasem Soleimani. Los conflictos que comenzaron en verano con los ataques a petroleros en el Estrecho se han ido materializando en una escalada. Matan un contratista norteamericano, le siguen bombardeos con 25 muertos, se ataca la embajada y se mata a un general iraní al que muchos le concedían un enorme poder. La cadena podría remontarse más atrás, al constante juego de lo que se quiere controlado pero se va alejando de las condiciones iniciales para irse complicando en sus propios contextos, tanto la crisis propia de Irán como la norteamericana con el impeachment de Trump. Luego, las crisis se conectan con otras crisis como ramificaciones de neuronas para crear un circuito autónomo sobre el que es difícil poner el freno.
En este contexto, la afirmaciones de Trump sobre "tratar de frenar una guerra y no causarla" suenan ridículas a todos y se temen las nuevas, las de los "52 objetivos" en recuerdo de los "52 rehenes" tomados en la embajada norteamericana en Teherán hace décadas y que desencadenó la primera gran crisis.
La CNN nos trae la respuesta de Irán en noticia de hace apenas unos minutos:

The military adviser to Iran's Supreme Leader said Sunday that his country's response to the killing by the United States of one its most influential commanders will certainly be a military response "against military sites."
In an exclusive interview with CNN in Tehran, Hossein Dehghan, the military adviser to Supreme Leader Ayatollah Khamenei, said: "The response for sure will be military and against military sites."
Dehghan, a former defense minister, is the main military adviser to Ayatollah Ali Khamenei and is very close to the Supreme Leader.
"Let me tell you one thing: Our leadership has officially announced that we have never been seeking war and we will not be seeking war," Dehghan said.
"It was America that has started the war. Therefore, they should accept appropriate reactions to their actions. The only thing that can end this period of war is for the Americans to receive a blow that is equal to the blow they have inflicted. Afterward they should not seek a new cycle."*



De producirse —y no hay muchas señales de que no se produzca— supondría una guerra abierta entre los Estados Unidos e Irán, además de un revulsivo por toda la zona. Ayer mismo traíamos aquí la intensificación de la guerra en Libia con  la entrada de Turquía.
Estados Unidos tiene bases por todo Oriente Medio, incluso en zonas que podrían volverse conflictivas, como Qatar, que apoya a Turquía, dentro del enfrentamiento con Arabia Saudí, Egipto y Emiratos. El caso de Bahréin es más complejo y puede ocurrir cualquier cosa. También afectaría a Yemen, evidentemente. En el peor de los casos, el atentado contra Qasem Soleimani podría tener el efecto en cadena del atentado de Sarajevo en la I Guerra Mundial.
El conflicto directo de Estados Unidos con Irán dejaría, además, fuera de control todos los otros conflictos locales de los que son reflejos, como los de Líbano, en donde la crisis podría ser enorme.


La estupidez de los "52 objetivos", una teatralidad muy de Donald Trump, hace algo peor. Da unidad al conjunto de los actos desde el principio hasta el final. Le da sentido y un sentido de venganza dirigido al pueblo norteamericano que recuerda la afrenta de entonces y quiere "lavarla". Los iranís le darán un sentido distinto diferente pero con el mismo resultado. Su visión fatalista completará el círculo. Ahora es cuando empiezan a sonar como gritos de guerra el "¡Haz América grande otra vez!"; es ahora cuando una parte de los que votaron a Trump sacarán el belicismo de la superioridad tecnológica sin entender que esa ya no es la guerra. Lo reprimido sale a flote.


El ejemplo de lo que está haciendo Turquía es claro. En vez de calmar los conflictos, lo que hace es aprovechar lo confuso de la situación intentando tomar posiciones en un momento en el que el fuego se inicia en otra parte. Lo mismo ha hecho en Siria, sacar su tajada, ayudado por la traición de Trump a los kurdos, que habrán aprendido la lección sobre de quién se pueden fiar.
Como avisan algunos analistas, queda el Estado Islámico liberado por el territorio del que había sido expulsado. Esta vez se reagrupan y esperarán a que les toque. The New York Times señala que cuando la tensión aumenta, Trump elige las medidas más extremas. Está claro que su idea no es reducir la escalada, sino aumentarla. Meterse en una guerra con Irán, con el parlamento de Iraq pidiendo que se expulse de su territorio a los Estados Unidos, con Egipto aumentando su presencia naval en el Mediterráneo, etc. no parece lo más racional, pero la racionalidad de Trump es más que dudosa. Al final, no era solo el aislacionismo, sino algo más grave lo que tenía en mente. Alguien le habrá dicho que Estados Unidos suele salir reforzado de la guerras. Pero las guerras ya no son lo que eran. Esta vez puede padecerlo en casa, como ya nos enseñó el 2001 y podemos sufrirlo todos, como bien sabe Europa.
No se ve mucha salida. Un movimiento y saltará la chispa. El mundo se pregunta en los medios qué será lo próximo.  



* "Exclusive: Supreme Leader's military adviser says Iran's response will be 'against military sites'" CNN 5/01/2020 https://edition.cnn.com/2020/01/05/middleeast/iran-soleimani-khamenei-adviser-intl/index.html

viernes, 3 de enero de 2020

El riesgo con Irán

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Vamos a ver cuántas vidas cuesta la eliminación norteamericana del general Qasem Soleimani y su acompañante en el aeropuerto de Bagdad, en Irak. Es, una vez más, un aumento en la escalada de violencia que comenzó a intensificarse cuando Trump denunció el tratado nuclear con Irán.
La lucha en Oriente Medio entre Arabia Saudí y sus aliados sunís  contra Irán y sus fuerzas repartidas por grupos en toda la zona, como Iraq, Líbano o Yemen está generando unos niveles de violencia que está a punto de dar un salto, si nada lo remedia. Y hay muy poco que los remedie.
No se puede decir que Trump se encontró un Oriente Medio pacífico, porque sería faltar a la verdad y liberar a la pareja Clinton-Obama de su responsabilidad en la década anterior sobre el área. También ellos tuvieron una enorme responsabilidad en la situación actual, que viene de esos años y las desestabilizaciones que no se supieron poner en marcha, al apoyar Estados Unidos a gobiernos con base islamista pensando que sería más ajustado a su política durante su mandato.


Estados Unidos consiguió perder todo el prestigio en la zona en cuanto que intentó desplazar el juego de poderes hacia grupos poco fiables. Trump no lo está haciendo mejor porque ha decidido jugar otras de sus cartas que no son válidas en esta partida. Hay que asumir que al frente de la mayor potencia mundial está una persona que no sabía qué ocurría en Oriente medio y que cuando se le preguntó dijo que ya tendría tiempo de ponerse al día más adelante. Desgraciadamente, es cierto. El mundo lo está pagando en inseguridad y lo que queda.
Trump no solo tiene una visión distorsionada de la política, sino que la tiene de la geografía y carece del sentido histórico del origen y evolución de los conflictos. Trump va de un escenario a otro como un turista sin guía, a su aire. Los expertos que podrían asesorarle le van dejando en un goteo que hace desesperarse sobre todo a los militares, que ven destruidos sus esquemas y prevenciones, y los asesores internacionales que se frustran por la falta de atención y los impulsos con los que se mueve.
Desgraciadamente, Trump sabe que todos esos gestos le crean una imagen que podrá usar después. Por eso la reacción iraní será temida en cualquier momento y escenario, ya sea orquestada o espontánea, la de aquellos que se tomen la justicia por su mano.
Estados Unidos ha hecho algo peor, meter en el caso a los iraquíes, en un ejercicio de desprecio doble, por usar su territorio y por no consultarles. Eso implica muchas cosas. Especialmente una: el aumento del rechazo norteamericano en suelo de Iraq, extensible a muchos otros terrenos.


En el terreno norteamericano, el atentado-ejecución del general iraní también causa polémica porque Trump ha querido apuntarse el tanto él solo, sin consultar a nadie. Como se dice en la información, se han seguido las instrucciones del presidente. Es una situación perfecta para él... y complicada para el mundo.
Hace dos días comentábamos aquí el problema de los frentes múltiples abiertos. Hoy nos temeos que es ya una realidad difícil de parar, ya que Irán no se va a quedar con las manos quietas ante este golpe a uno de sus hombres fuertes. Por más que haya sido en Iraq, donde actuaba en la sombra, a efectos iraníes es un golpe contra ellos. En las próximas horas podremos verlo seguramente. La decisión en estos momentos es dónde.
El diario El País recoge diversas reacciones. Interesa especialmente la de aquellos por cuya mano se ejecutará la venganza:

El líder del partido-milicia libanés Hezbolá, Hasan Nasralá, ha prometido venganza, y asegurado que completarán "el camino del comandante Soleimani". "Trabajaremos día y noche para conseguir sus objetivos", afirmó el líder en el canal de televisión libanés Al Manar, portavoz de Hizbulá. "Vengar a los asesinos de los combatientes será la responsabilidad y el trabajo de todos en la resistencia".**


Ya tienen tarea y justificación por delante. Dentro del marco de la zona, los Estados Unidos son la encarnación del "mal" y su lucha contra ellos no es simplemente estratégica. Irán lucha por la influencia, es decir, por las mentes tanto como por los territorios. No se puede entender la situación sin comprender este imposible que evita que se pueda vivir paz en un sentido u otro. Todos los países tratan de desestabilizar a sus oponentes mediante diversas tácticas y acciones. La militar es solo una opción.
No hay paz porque nadie quiere paz; quieren el dominio exterior e interior. Lo demás son brindis al sol. La influencia exterior es la que garantiza la fuerza interior. Como prueba la alianza firmada por Arabia Saudí con sus aliados de la zona, Egipto incluido: no albergues a mi enemigo y yo no albergaré al tuyo; no financies a mi enemigo y yo no financiaré al tuyo. La irritación con Qatar viene de alentar y acoger a los que se les escapan dando santuario, como es el caso de la Hermandad Musulmana.


Hay otro conflicto colateral que puede servir de canalizador de la imposibilidad de un enfrentamiento directo Irán-Estados Unidos, que es la intervención de Turquía en Libia tras Siria. Eso aumenta la tensión con Egipto y Arabia Saudí, además del conflicto señalado con Irán. 
No se puede evitar pensar en las consecuencias sobre Europa, que será forzada por Trump a dos cosas, a intervenir en misiones determinados países y a un aumento general de los presupuestos de defensa, el objetivo que Trump ha tenido en todo su mandato para vender armas y protección.
Como dijimos, demasiados frentes abiertos hacen mucho más difícil controlar la situación, máxime cuando existen gran cantidad de grupos sin control que pueden realizar un atentado con enormes e imprevisibles consecuencias.
La paz importa poco allí. Egypt Independent señala: «“Soleimani has taught us that death is the beginning of life, not the end of life,” one Iraqi militia commander said.»** Con esto queda claro de qué va el asunto y cómo puede terminar.


* "Irán amenaza con una “dura venganza” por la muerte de Soleimani" El País 3/01/2020 https://elpais.com/internacional/2020/01/03/actualidad/1578042655_534867.html
** "Soleimani, a general who became Iran icon by targeting US" Egypt Independent 3/01/2020 https://www.egyptindependent.com/soleimani-a-general-who-became-iran-icon-by-targeting-us/