miércoles, 31 de marzo de 2021

Sembrando dudas, recogiendo tempestades

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



Tras la aparición del borrador del informe realizado por expertos de 17 países y científicos chinos sobre los orígenes del coronavirus, ha ocurrido lo que muchos temían. Lo podemos resumir en una línea del editorial de hoy en The Washington Post; "China’s reluctance only fuels suspicions of something to hide."*

La prensa norteamericana y sus emuladores en el exterior (incluso entre nosotros) no parece manifestar mucho interés en saber cómo ha ocurrido, sino en otra cosa: la responsabilidad de China.  ¿Qué quiere decir esto? Pues algo sencillo: no se trata de saber qué ocurrió, sino de cómo confirmar la hipótesis más de mayor responsabilidad china: el virus se escapó (o fue liberado, dicen algunos, con enorme ambigüedad) de un laboratorio chino. Por supuesto, está la versión más paranoica: el virus —creado con un fin militar— fue "liberado" para infectar al mundo.

Sin embargo, el informa realizado por la OMS establecía cuatro posibles causas que la prensa norteamericana intenta igualar en sus probabilidades, algo que es rigurosamente incierto. De hecho, la hipótesis de la salida de laboratorio es la menos probable de todas, frente a la de la infección humana por un animal intermedio. El hecho que no se haya encontrado el animal, les parece suficiente como para desestimar el procedimiento.

Cuando se dice "un animal" es "un" animal, un ejemplar infectado. Los deseosos de pruebas quieren tenerlo en sus manos, tocarlo. Frente a este animal quimérico, fantasía, se encuentra la más deseada, aunque sea la menos considerada, de la que no hay más evidencia que sus precedentes cinematográficos en múltiples películas, devoradas entre refrescos y palomitas: la de laboratorio, pese a que los científicos no hayan encontrado pruebas de ella.

Hace unos instantes, en Antena3 se le preguntaba a una viróloga sobre las "dudas" sembradas por el informe de la OMS y la "opacidad" de China sobre la posibilidad del laboratorio. La viróloga lo explicó con claridad: a) ningún laboratorio del mundo podría haber "fabricado" un virus de este tipo, dada su enorme complejidad y perfección; b) el virus proviene de los murciélagos, compartiendo los virus encontrados en ellos un 97% de genoma; y 3) lo más probable es que haya pasado de los murciélagos (origen seguro) a través de un animal intermedio que se desconoce.

La ciencia no trabaja con un "sí o no", sino con "altamente probable" y "altamente improbable", que son los términos que la viróloga utilizó con mucha claridad. Pero esto, para medios y políticos, significa que mientras no haya "un sí o un no" seguirán especulando porque interesa ante las audiencias y ante los votantes. La presentadora se despidió dando un "sí" al apoyo a la Ciencia.



Desde el principio —aquí lo hemos repetido— la pandemia es la "prolongación de la guerra por otros medios". No se pueden separar las intencionalidades políticas dentro de una lucha que supone manipulación para aprovechar la crisis. Esto es especialmente claro en la América de Trump y parece seguir en la de Biden, donde se han recrudecido las maniobras para seguir aumentando la tensión mundial y la creación de una alianza anti China con base en el rechazo a sus informaciones sobre la pandemia, pero con efectos de orden económico y político.

En la CNN se crea un conflicto entre el director de la OMS, al que se  suma al movimiento escéptico mediante titular "14 countries and WHO chief accuse China of withholding data from pandemic origins investigation", y la organización que preside:

 

In a news briefing Tuesday, Tedros appeared to contradict the study's central findings by suggesting the theory that the virus escaped from a Wuhan laboratory should be followed up -- even though the report noted such a possibility was "extremely unlikely" and did not recommend further research on the hypothesis.

The WHO investigation, conducted more than a year after the initial outbreak, came under intense scrutiny from the outset. Some scientists and the US government have questioned the independence and credibility of the study, raising concerns over Chinese government influence. Beijing, meanwhile, has accused Washington and others of "politicizing" the origin of the virus.

After repeated delays, the WHO report, compiled by a team of international experts and their Chinese counterparts, was finally released on Tuesday. It provides a detailed examination of the data collected by Chinese scientists and authorities from the early days of the pandemic, but offers little new insight or concrete findings on where and how the virus spread to humans.

China has vehemently rejected any criticism or blame related to its handling of the pandemic.

The Chinese Foreign Ministry said in a statement Tuesday that China has always been "a supporter for global scientific research on the source of the virus and its transmission routes."

"The Chinese side offered necessary facilitation for the team's work, fully demonstrating its openness, transparency and responsible attitude," the statement said, adding the study of origins should also be conducted in other countries.

Tuesday's joint statement, signed by the US and its allies, recognized the WHO experts' "tireless work" to understand how the pandemic started, but also raised questions over the timing and independence of the report.

"It is equally essential that we voice our shared concerns that the international expert study on the source of the SARS-CoV-2 virus was significantly delayed and lacked access to complete, original data and samples."

The public rebuke from the US and others further highlights the difficulty of conducting transparent and independent scientific research into the origins of the virus, which has infected more than 128 million people and killed over 2.8 million worldwide, according to Johns Hopkins University data.*

 


Lo peligroso de todo esto es que nos estamos acostumbrando a aceptar solo lo que nos favorece. El director de la OMS no dice que no se fíe del informe de su propia investigación, sino lo mismo que el propio informe, que hay diferentes probabilidades a cada hipótesis desarrollada y que si quieren seguir investigando en esa línea que lo hagan.

Todo parte de un mismo planteamiento: China miente, China oculta. Desde este principio, lo que no se tiene es porque se oculta y lo que se dice es con intención de engañar. Así es imposible avanzar en ningún sentido que no sea la creación de nuevos conflictos y desencuentros.

Curiosamente, la mayor víctima de todo esto es, desde el principio, los Estados Unidos. La situación de la pandemia en el país no se debe a China sino a la propia obcecación, primero negacionista, con posterioridad simplemente caótica de su gestión. Los Estados Unidos, como ocurre con Brasil (otro caso de cerrazón ideológica), padecen las consecuencias del coronavirus en gran parte por su actitud ante la pandemia. Esto es innegable. Pero también se trata de camuflar: en China se ha conseguido frenar el avance de la pandemia porque el gobierno es comunista y no hay libertad; en cambio, la libertad de los Estados Unidos hace que la gente se muera satisfecha y estar al frente de fallecimientos y contagios. ¡Curiosa forma de medir las libertades!

Como consecuencia de esto, surge otra preocupación: que la gente "admire" el modelo autoritario comunista frente al sistema de libertades de la democracia. ¡Siempre hay una justificación! Esa es la actitud de Joe Biden cuando pide una "alianza de las democracias! es una forma de llevar a la confusión y, sobre todo, de entremezclar los errores propios con unas suposiciones que solo encuentran fundamento en ese recelo permanente. Podemos pensar que "libertad" es ponernos la mascarilla si queremos y que la "dictadura" es llevarla siempre, pero en otros lugares lo llaman "responsabilidad", un concepto más arraigado en otras culturas que en nuestro concepto individualista, según parece o nos quieren hacer creer.

Al final esto se traduce en hechos reales, como cuando ha habido hasta muertes por disputas sobre llevar la mascarilla. Las primeras —recordemos— se dieron en los Estados Unidos, donde se convirtió el hecho de llevarla o no en cuestión principios personales e ideológicos. Estados Unidos va camino del millón de muertos; si quiere responsabilizar a China por ello, adelante. Podemos ver el caso de Brasil de igual forma, en paralelo, con lo ocurrido en el norte. Pero es más fácil responsabilizar a los demás de lo que hacemos.



La otra forma de pagar esto lo tenemos en el aumento de la "sinofobia" o "asiofobia", fruto directo de todas estas tendencias informativas que siguen apuntando a China más de un año después y evitando asumir las propias responsabilidades en la gestión.

Las llamadas a evitar el odio racista contra los asiáticos sirven de muy poco ante la constante repetición de que todo mal viene de China. Con una mano se azuza lo que con otra se espera calmar, aunque no hay forma de parar el odio. The New York Time titula hoy " Brutal Attack on Filipino Woman Sparks Outrage: ‘Everybody Is on Edge’", donde nos describe lo ocurrido en la ciudad:

 

The security camera video was shocking in its brutality. A 65-year-old Filipino immigrant was walking down a street near Times Square when a man, in broad daylight, suddenly kicked her in the stomach.

She crumpled to the sidewalk. He kicked her once in the head. Then again. And again. He yelled an obscenity at her, according to a police official, and then said, “You don’t belong here.”

As the violent scene unfolded in Manhattan, three men watched from the lobby of a nearby luxury apartment building. When the woman struggled to stand up, one of the men, a security guard, closed the front door to the building.

Even as reports of anti-Asian hate crimes have escalated in recent weeks, the video released by police officials on Monday evening touched a fresh nerve. The sheer brazenness of the attack — combined with the seeming indifference of the bystanders — caused another wave of fear for many Asian-Americans already worn down by a steady drumbeat of assaults.**

 


Hace bien las tres periodistas firmantes en señalar el estremecimiento y vergüenza que ver las imágenes grabadas nos producen. A la brutalidad del ataque a la mujer mayor, a su derribo y pateo en el suelo, a los insultos, al "¡tú no eres de aquí!" xenófobo, se suma el cierre de esa puerta a cargo del vigilante. Tiene mucho de obscenidad social ese acto de denegación de ayuda, de complicidad indiferente ante el destino de la mujer. Me imagino que estas cosas pasaban en las calles de la Alemania nazi. El mismo mecanismo, distintos sujetos. Algunos hasta lo consideraran como "defensa de la libertad" o incluso "patriotismo", como describió Trump el asalto al Capitolio.

¿Están conectadas ambas cosas? Es obvio que lo que se siembra por los políticos y medios se recoge en la calle en forma de estas acciones. Si escucho todos los días a través de diferentes medios que China es culpable de todo, acabará buscando asiáticos que me lo parezcan, aunque al final sea una mujer filipina, japonesa o coreana quien lo pague en plena calle, como ya ha ocurrido.

De hecho, todo esto se ha intensificado con la llegada de Joe Biden al poder. Trump buscaba cobradores para pasarle la factura a China de lo que era el resultado de su falta de medidas y hasta de negacionismos atenuantes. Cuando la nueva administración llegó a la casa Blanca, lo primero que dijeron es que Estados Unidos no tenía plan alguno de vacunación, algo de lo que no se puede responsabilizar a China, aunque lo hagan indirectamente por las causas. Biden, en cambio, ha emprendido la cruzada de la superioridad democrática y lo primero que ha hecho ha sido vacunar, por un lado, y por otro ir tras China. Ha vuelto a las instituciones —"¡USA is back!"— pero lo hecho para crear frentes (aliados) anti China.



La respuesta china tiene de nuevo la lógica del enfrentamiento. ¿Por qué no investigar si el virus salió de un laboratorio norteamericano? De esta forma es poco probable que nunca se llegue a saber o, si se prefiere, a tener una versión aceptada por todos. El coronavirus es un hecho de la naturaleza, un fenómeno natural; en eso están de acuerdo todos los científicos medianamente serios, como bien señalaba la viróloga en televisión esta misma mañana. Los que están interesados en promover otras cosas, tendrán que dar sus explicaciones en vez de apuntarse a lo fácil, decir que no se sabe. Eso es llevarnos, una vez más, al mundo alternativo, tan querido a los trumpistas y similares.

La guerra contra China se había emprendido antes de la pandemia. De hecho, esa guerra fue la que llevó a retirar a los científicos norteamericanos que trabajaban en laboratorios chinos como de los que ahora se sospecha. Fueron las cancelaciones, la ruptura de la colaboración, la que hizo que Estados Unidos quedara alejado del centro del problema.

Si una situación inédita y terrible como esta, que afecta a todos los países, que cuesta miles de muertos diarios, no sirve para fomentar la colaboración y se usa para promover una nueva forma de Guerra Fría, para promover el liderazgo perdido, para dividir el mundo en "conmigo o contra mí", la situación será pronto insostenible.

Será cruel en las calles, como vemos cada día con casos como el ocurrido con la mujer filipina pateada en Nueva York, y será complicada en el plano internacional, en el que se trata cada día de crear nuevos puntos de fricción alrededor de China.

La idea de Trump de frenar a China para evitar el declive norteamericano ha llegado para quedarse porque aunque China pueda sobrepasar a los Estados Unidos, no lo va a poder hacer en un terreno esencial, el de la comunicación. Hoy el mundo es visto a través de los ojos de los Estados Unidos gracias al poder mediático y comunicativo. Por eso el control de las redes, del 5G, se han vuelto esenciales en la guerra de la opinión, que es la fase previa a cualquier otra. Las fotos en primera página de The New York Times informaba sobre 



Es peligroso que la gente no considere que esté mal patear personas asiáticas en las calles de sus ciudades. Durante la Segunda Guerra Mundial, se encerró en campos de concentración a los norteamericanos de origen japonés. La excusa estaba clara: todos eran espías y saboteadores potenciales. Mejor encerrarlos que tenerlos sueltos. Lo que ocurre hoy tiene conexiones con aquello; es la estigmatización de unos rasgos orientales que han sido identificados como el nuevo "eje del mal", algo con lo que se juega con demasiada frecuencia cuando se dirige el punto de mira a los musulmanes, a los asiáticos o a los hispanos, todos ellos sospechosos ya sea de ser terroristas, violadores o  narcotraficantes.

Con estas maniobras deshumanizadoras y maximalistas solo se consigue (quizá es lo que se busca) crear un mundo maniqueo al que se pretende arrastrar al resto del planeta haciéndelo elegir bando. Si se quiere encontrar respuestas, creen primero las posibilidades de diálogo para poder hacer posible la confianza. Convertir todo en sospecha no lleva a ningún sitio... o quizá sí.

Este es el final de otro artículo publicado en The Washington Post hoy mismo:

 

Meanwhile, there is a larger body of evidence that SARS-CoV-2 emerged in nature.

“My view is: This is another example of a bat virus jumping into humans, either directly or through an intermediate host,” said Tony Schountz, an expert in bat-borne viruses at Colorado State University.

When asked whether a lab accident may have been responsible for the Wuhan outbreak, Schountz said it was possible “but, you know, tomorrow I could win the lottery.”

Other virus specialists described WHO’s exploration as sufficient. “I’m not particularly disappointed that they didn’t dig deeper into the Wuhan Institute of Virology,” said Joel Wertheim, an associate professor of medicine at University of California at San Diego. “I don’t think that idea merited as much investigation as looking for the earliest cases.”

Wertheim and his colleagues, in a paper published recently in the journal Science, suggested that the first case of covid-19 may have emerged as late as mid-October to mid-November 2019, before a large cluster of cases linked to a seafood market in Wuhan.

In their models, Wertheim and his co-authors also found coronavirus outbreaks were much more likely than not to fizzle out, especially in rural communities with fewer connections between people. “It’s not fair to characterize this virus as sort of the perfect vessel for human-to-human transmission,” he said. The pathogen seemed to need a denser, urban area to become a pandemic.

“Even if you believe this came through the lab, what you’d have to then show is that the lab had a virus that was very close to SARS-CoV-2. They haven’t found that,” said David Robertson, head of viral genomics and bioinformatics at the University of Glasgow. If laboratory scientists “did have it, I don’t think they would have hidden it. It wouldn’t have occurred to them.”***



 Efectivamente, podemos seguir especulando en vez de investigando. Podemos seguir intentando encontrar lo que queremos encontrar en vez de trabajar en el sentido más productivo.  Con el enrarecimiento del ambiente solo se conseguirá que sea más complicado hallar nada interesante, al menos no tan interesante como lo que algunos desean fervientemente encontrar para cerrar el círculo de las sospechas.

Mientras tanto, esta ambigüedad se pagará en las calles y en una segunda etapa de guerra comercial que no es la que nos ayudará a salir de la crisis que nos encontramos. La idea de Trump era aislar a China, imponer sanciones a los que tuvieran lazos comerciales con ellos y así hacer avanzar a la economía norteamericana arrinconando a los aliados y convirtiéndoles en público cautivo. La idea de Biden parace  parecida, aunque el mundo ha aprendido.

Hace falta más confianza para reestablecer el mercado mundial y no ir sembrando dudas y creando nuevos problemas añadidos a los ya existentes. Hay que avanzar en las vacunaciones, trabajar conjuntamente todos los países para evitar que esto se reproduzca o, si se prefiere, para que estemos todos mejor preparados para la próxima pandemia que los científicos ya auguran.



* Nectar Gan "14 countries and WHO chief accuse China of withholding data from pandemic origins investigation" CNN 31/03/2021 https://edition.cnn.com/2021/03/31/asia/who-report-criticism-intl-hnk/index.html

** Nicole Hong, Juliana Kim, Ali Watkins y Ashley Southall "Brutal Attack on Filipino Woman Sparks Outrage: ‘Everybody Is on Edge’" The New York Times 30/03/2021 https://www.nytimes.com/2021/03/30/nyregion/asian-attack-nyc.html

*** Shane Harris, Emily Rauhala, Ben Guarino y Chris Mooney "WHO report leaves unsettled ‘lab-leak’ theory on origins of covid pandemic" The Washington Post 31/03/2021 https://www.washingtonpost.com/national-security/who-coronavirus-wuhan-lab-leak-theory/2021/03/30/30ecbd1e-915b-11eb-bb49-5cb2a95f4cec_story.html

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