lunes, 13 de enero de 2020

Los guerreros de Trump

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El artículo titulado, sin ambigüedad alguna, "Killing of Soleimani reflects an aggressive national security team not inclined to curb Trump" muestra el proceso interior de la administración Trump y el progresivo aumento del riesgo. Cuando Trump llegó a la Casa Blanca, muchas voces dijeron que los equipos serían determinantes en hacer entrar en razón a una persona que carecía y carece de experiencia internacional. Se creía que la presidencia se iría corrigiendo ante las malas perspectivas que se tenía por parte de los observadores.
Sin embargo, el tiempo ha ido mostrando otra cosa. La primera de ellas la erosión constante a la que se somete a un equipo en el que hay que estar discutiendo hasta el agotamiento para evitar desastres, Probablemente no haya habido tantos cambios en una presidencia de los Estados Unidos. Esto la convierte en confusa, por un lado, pero por otro se van perfilando líneas, que es lo que The Washington Post sostiene sobre el aumento de la agresividad de la política exterior norteamericana. El texto —firmado por Paul Sonne, Greg Jaffe y Josh Dawsey— analiza la evolución de los consejeros presidenciales, la marcha de los más sensatos, los que conseguían "calmar" a Trump y evitar decisiones precipitadas, y la llegada de los más belicistas contra Irán.
La conclusión a la que a la que llegan es clara al respecto:

The president’s decision to act now was a response to increased Iranian aggression in the Middle East and an “imminent threat” that the administration has struggled to consistently describe. But the attack also reflects Trump’s growing comfort in his job and the presence of a new group of top national security advisers who are more hawkish on Iran, more willing to provide him with aggressive options and less inclined to check his instincts.*



Se insiste en el análisis, pues, de no centrar solamente en Trump las decisiones y sus consecuencias, sino en analizar las causas y presiones llegadas y reforzadas con los miembros del equipo actual.
Junto al poderoso Mike Pompeo —miembro del Tea Party—, han ido llegando una serie de asesores que no solo no frenan a Trump, sino que lo alientan a estas aventuras en las que arrastra a todos. Ya no se trata de "convencerle", como han intentado muchos anteriormente, sino de mostrarle el camino como propio. Es un proceso dentro del grupo que va desequilibrándolo en favor de lo que el presidente quiere escuchar.

Trump is also surrounded by a group of advisers who appear more unified, especially in their view of Iran. The result is “less introspection, less debate and faster action,” said a second former senior Pentagon official. “It’s a smaller team, more like-minded, capable of coming to agreement quicker.”
The longest-serving and most influential member of the group is Pompeo, who long has pushed for a more hawkish posture toward Iran.
Esper closely coordinates with Pompeo, his former West Point classmate, and regularly talks to the president but came into the job with more of a defense industry background and “without his own agenda,” a senior Defense official said.
The Soleimani strike reflected Trump’s preference for quick strikes designed to dissuade adversaries over longer and costlier deployments, such as the U.S. troop presence in Syria.*

Pero en este juego de objetivos rápidos puede estallar la sorpresa en cualquier momento, como ha ocurrido con el caso del avión ucraniano derribado en Irán por error y fuente de una crisis interna y externa.
Como hemos estado viendo estos días, lo imprevisto ha traído unas consecuencias inesperadas en ambos lados. Trump trata de combatir los efectos en casa lanzando amenazas contra los dirigentes iraquís si tratan de reprimir con el uso de la fuerza las manifestaciones que se siguen produciendo en su contra por las mentiras sobre el derribo. De esta forma, Trump parece intentar apuntarse un tanto haciendo creer que es defensor del pueblo iraquí.


Lo interesante del caso del lado norteamericano es que el incidente del atentado contra Qasem Soleimane está sirviendo para sacar a la luz las líneas de influencia sobre Trump de manera explícita y la forma en que este es dirigido.
El ego de Trump no va a admitir fácilmente que "sus decisiones" han sido tomadas ya por otros previamente y se le ha tomado la medida para convencerle de que las ideas se le han ocurrido a él y son por ello las mejores.
El artículo se cierra con temores ante esta escalada hacia Irán y las consecuencias que pueda tener:

Those who support a hawkish Iran policy have cheered the new group of advisers around the president along with Trump’s more aggressive posture toward Tehran. Democratic lawmakers, however, have expressed fear that the president could inadvertently stumble into a larger war with Iran.
“The revolving door in the national security cabinet is a real danger. There is no consistency of communication with any of our allies,” said Sen. Chris Murphy (D-Conn.) in an interview.
“For all of Mattis’s reputation as an Iran hawk, he ended up being one of the most sober-minded people in the Cabinet,” Murphy said, noting that few people on Trump’s current national security team “have any real diplomatic experience.”*

La política de Trump en Oriente Medio ha sido y es nefasta. Pero hay algo más: es provocativa. La decisión de trasladar la embajada norteamericana de Tel-Aviv a Jerusalén ya mostraba una provocación clara en la que se quedó solo prácticamente, con tres o cuatro excepciones mundiales. Prácticamente todo el mundo se manifestó en contra y señalando que era un conflicto innecesario. Lo mismo ocurrió con la cuestión de dar el visto bueno a la política expansiva de Israel en los asentamientos. Finalmente, la denuncia del acuerdo nuclear con Irán y las posteriores sanciones, que sigue aumentando, tampoco pueden considerarse política de buena voluntad. 


El calentamiento político de la zona ha traído nuevos focos de tensión y ha llegado al límite de la agresión violenta entre los dos países y una petición de muchos, entre ellos Iraq, de que Estados Unidos abandones sus bases o de que las tropas de países aliados quieran salir de lo que ven como un conflicto buscado por Estados Unidos. Esto se hace manifiesto cuando surgen las informaciones antiguas sobre el deseo de eliminar a Qasem Soleimane. Se buscaba, según parece una excusa adecuada y la muerte del contratista se consideró suficiente. Es lo que denuncian los demócratas y temen que pueda ir a más, hacia una guerra buscada dentro de una política bélica que se sustrae a sus representantes. De ahí el recorte de las posibilidades militares de Trump esta semana pasada.
El régimen iraní es deleznable y mantiene una política agresiva hacia muchos países, en los que está actuando de diversas maneras. Pero la forma de enfrentarse a esta situación admite múltiples fórmulas, unas más inteligentes que otras.



* Paul Sonne, Greg Jaffe y Josh Dawsey "Killing of Soleimani reflects an aggressive national security team not inclined to curb Trump" CNN 13/01/2020 https://www.washingtonpost.com/world/national-security/killing-of-soleimani-reflects-an-aggressive-national-security-team-not-inclined-to-curb-trump/2020/01/12/a83f5346-333c-11ea-898f-eb846b7e9feb_story.html



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