Joaquín
Mª Aguirre (UCM)
La
cuestión de los medios en Egipto está caliente. Si ayer dábamos cuenta de la sanción
impresentable presentadora Riham Saeed
por insultar a las personas obesas de Egipto, en días anteriores se anunció la
detención por aceptar sobornos sin más especificaciones por ahora. Si tenemos
en cuenta que el organismo dirigido por Ahmed Selim es el que tenía que registrar
primero y autorizar después todos los medios egipcios para acomodarlos a la
nueva ley y que todo el mundo se había quejado de la oscuridad del proceso (al
no estar desarrollada la ley y no saber los criterios), no hace falta ser muy
perspicaz para imaginar qué ha podido ocurrir, aunque no hay detalles más que
los de la detención. Ahram
Online, el diario estatal, daba así la noticia:
Egyptian authorities have arrested the
secretary general of Egypt's Supreme Council for Media Regulation Ahmed Selim
on charges of bribery, security sources said.
Selim was arrested by officers from Egypt's
Administrative Control Authority (ACA), which had launched a probe into the
accusations over a month ago, the sources added without elaborating. He is
currently being questioned.
The case is the latest in a string of
corruption cases brought by the Administrative Control Authority, the country's
anti-corruption watchdog, against top state officials in recent months. Those
charged include the former head of the Egyptian Customs Authority, the head of
the state Food Industries Holding Company, and a number of supply ministry
officials.*
Siguiendo la estrategia del régimen, se da la información
justa como para que los ciudadanos vean que se ataca la corrupción, mero la
mínima para que se enteres de hasta dónde llega. Recordemos lo que ocurrió
cuando al Auditor General se le ocurrió poner una cifra a lo que le costaba la
corrupción a Egipto. Fue tal el escándalo que fue él quien acabó en la cárcel
bajo la acusación (increíble) de "difamar a Egipto". Como te pases de
claridad, puedes acabar tú peor.
Apenas ha habido noticias sobre el SCMR y la detención del
director. Parecía que todo el protagonismo mediático lo iba a tener Riham Saeed
y sus insultos a las mujeres obesas, cuando hoy mismo salta otra noticia, esta
vez en las páginas de Egypt Independent con el titular "Egypt’s Media
council blocks two websites for spreading fake news about Huawei".*
A nadie se le escapa —aquí lo hemos tratado en ocasiones— que
la campaña de Trump contra China ha tenido en la compañía Huawei una de sus
víctimas más claras. Las maniobras norteamericanas contra la compañía han sido
desde la detención de la hija del director hasta considerarla un buque espía
para el control de los ciudadanos, pasando por las amenazas de prohibir su
tecnología a las compañías norteamericanas. Creo que no existe una campaña más
descaradamente vergonzosa contra una compañía de casi cualquier país.
Los
mercados temen por las inversiones y los consumidores son especialmente sensibles a poder
quedarse con un teléfono inservible. Trump es un modelo del uso perverso de la
difamación o la insinuación para arrinconar a sus rivales.
Ni una sola
acusación contra Huawei se ha probado, siendo solo "futuros posibles"
lo que se ha puesto sobre la mesa. El objetivo no es más que evitar o retardar un
hecho: la tecnología china 5G es muy superior a la norteamericana, al igual que
el desarrollo de la Inteligencia Artificial. De Gran Bretaña a Alemania, los
centros especializados en seguridad informática han comprobado que las
acusaciones son infundadas, pero Trump sigue valiéndose de las amenazas, la
fuerza y la insinuación difamatoria. La guerra comercial en su aspecto más feo
y descarado. No se podía esperar menos de un marrullero en los negocios.
Pero el caso se agrava con la noticia egipcia, en donde los
conocedores de esta situación intentan sacarle provecho:
President of the Supreme Council for Media
Regulation Makram Mohamed Ahmed on Saturday blocked the websites al-Akhbariya
and al-Sabah News for publishing fake news about Chinese company Huawei,
potentially harming Huawei’s business activities in Egypt and violating the
code of journalistic ethics.
The decision was issued after Huawei filed a
complaint accusing the websites’ editor-in-chief Marwa Abu Zaher of publishing
fake news. The Council said the complaint involved several posters, news and
headlines published on the two websites regarding Huawei’s work in Egypt.
The council added that Huawei even accused the
two websites of extortion, after they threatened to publish false news against
the company in case Huawei did not give them money.
Abu Zaher denied the accusations and said that
she only asked for LE30, 000 to publish the company’s advertisements on her
websites.
The council however asserted that Huawei’s
accusations against Abu Zaher were correct through an email Abu Zaher sent to
Huawei threatening them with publishing fake news to harm the company’s
interests, unless the funds were sent.
Abu Zaher had also failed to submit documents
to prove the authenticity of the news the two websites published on Huawei.
The two websites claimed that Huawei paid
bribes to the Egyptian government, such as providing equipment to the
technological information center at the Ministry of Manpower for free, to
facilitate the company’s business activities in Egypt.
The two websites also published false news from
other Egyptian and foreign mass media accusing Huawei of espionage after US
President Donald Trump accused Huawei’s US-based headquarters of spying.**
El tema es claro: aprovecharse de la debilidad de mercado de
Huawei en estos momentos para añadir más elementos negativos mediante la reproducción
de noticias propias o ajenas en contra de la compañía. La defensa de la encargada
de los dos medios sancionados intenta jugar con las palabras, pero cada cosa
tiene su nombre. La publicación de artículos "positivos" se paga; si
no se hace así, empieza a reproducirse información negativa. Basta con repetir
lo que publican otros medios; con hacerse eco es suficiente.
La pena es que el Consejo que les sanciona dando la razón a
Huawei, tras las pruebas aportadas, siga utilizando el más querido de los
argumentos del poder: expandir noticias falsas. No es aquí lo relevante, pero
es una acusación que —amparándose en este caso tan claro— les será aplicada a
otros en cuanto que no guste el contenido.
Aunque lo publicado fuera verdadero, el simple hecho de
pedir dinero por no publicarlo y publicar uno positivo (que sería entonces el
falso), ya es un delito de extorsión, se pide dinero para no hacer público
algo. Da igual que otros lo hayan publicado. No es la publicación en sí, sino
la intención que la guía la que es delictiva.
Es loable la decisión de la compañía Huawei de presentar la
denuncia y no dejarse extorsionar por los dos medios (de una misma
titularidad). Pero queda claro que el responsable último de todo esto es la
administración norteamericana con Trump al frente al jugar con este tipo de
suciedades.
Nadie había tenido ningún problema hasta que las cifras de
Estados Unidos en la fabricación de móviles se hundieron en favor de Huawei y
la coreana Samsung; coincidió con la consolidación de Huawei como fabricante
más potente para las redes 5G, el negocio del futuro inmediato. Fue en ese
momento cuando los Estados Unidos empezaron a poner problemas a Huawei y a
todos los que quieran hacer negocios con ellos.
Cuando vemos en las tiendas de telefonía los Huawei, un
cartel asegura que están aseguradas en seguridad, actualizaciones y
aplicaciones para los dispositivos. Es un intento de defenderse de las maniobras que vemos cada día por parte de la competencia o de los intereses más amplios La lucha por
convencer a los clientes nunca es fácil; pero es mucho más difícil cuando se
compite en estas condiciones de un entorno informativo hostil.
La denuncia contra los dos medios egipcios ha prosperado. En
gran medida, el apoyo chino al país —les han construido la flamante capital— ha
hecho que las denuncias no se queden por el camino y que sean resultas inmediatamente. El papel de China en Egipto ha ido creciendo, al igual que el de las compañías como Huawei que quitan clientes a las empresas norteamericanas especialmente.
La poca inteligencia de los responsables de los medios cerrados demuestra que no han sabido captar la indignación de la empresa ante ese abuso.
Este tipo de prácticas, más allá de la falta de ética de las personas en los medios, de la delgada línea, cada día más borrosa, entre la información y las promociones, la publicidad, etc. Muchos medios viven dello bajo el camuflaje de lo periodístico, algo que les cae bastante lejos.
* "Egypt arrests secretary general of top
media body for alleged bribery: Source" Ahram Online 20/08/2019
http://english.ahram.org.eg/NewsContentP/1/344072/Egypt/Egypt-arrests-secretary-general-of-top-media-body-.aspx
** "Egypt’s Media
council blocks two websites for spreading fake news about Huawei" Egypt Independent 25%08/2019
https://www.egyptindependent.com/egypts-media-council-blocks-two-websites-for-spreading-fake-news-about-huawei/
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