lunes, 11 de mayo de 2020

Las alegrías del desconfinamiento o Lázaro está en la calle

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)
A la pregunta online "¿Temes que se produzca un repunte de contagios de la Covid-19?", formulada en La Vanguardia, las respuestas actuales se reparten entre el 82,92% del "sí", con 14.216, y el "no", con  un 17,08%, que son el reflejo de 2.929 votantes. No parece que haya precisamente una opinión optimista sobre la evolución de los contagios.
Una vez que ha quedado probado que es nuestra falta de precaución lo que ayuda al COVID-19 a tomar posiciones, los resultados se pueden traducir en desconfianza en nuestro propio comportamiento o, si se prefiere, en nuestra falta de sentido de la responsabilidad.


La sociedad se está empezando a polarizar. La división empezará a producirse entre "sensatos" e "insensatos", por decirlo de manera clara. La vigilancia extrema, celosa, de los primeros días de confinamiento, con insultos incluidos a los que pisaban la calle sin aparente justificación, comenzó a relajarse a la vista de lo fácil que resultaba ser descarado. Podías pasarte horas paseando a un pobre perro prestado o podías ir al supermercado ocho veces a comprar cosas distintas. Hubo que desarrollar una vergonzosa casuística para evitar que la falta de letra pequeña permitiera burlar las normas que se basaban en el sentido común y la interpretación responsable. Pero puestos a ser irresponsables, ¿por qué no? Luego empezaron con los niños. La sociedad española empezó a sentirse desasosegada ante los riesgos que los niños corrían por el confinamiento y sumaron "niños", "perros", "supermercados", "periódicos" y lo que hiciera falta. A algunos apenas los ven en casa desde que estamos confinados. La picaresca vuelve y Lázaro está en la calle.


Por ello, el anuncio de las medidas de "relajación" coge a algunos ya agotados de tanto confinarse. Las nuevas normas están pensadas desde la sensatez, pero el español listillo se atiene a la letra pequeña y a la minúscula, a la invisible, si es necesario. No tiene, pues, nada de sorprendente o exagerado el resultado de la encuesta en La Vanguardia: casi todo el mundo teme un rebrote. Basta con abrir los ojos. Que hayan tenido que poner señales para los caminantes en las calles peatonales no es buena señal.
No somos los únicos que temen rebrotes o que lo comprueban en sus propias estadísticas. En La Vanguardia encontramos casos tan diferentes como los de Irán y Corea del Sur, que ya comentamos anteriormente, donde se cierran los bares, discotecas y clubes nocturnos porque de 18 nuevos contagios, 17 están asociados con un mismo individuo, un desconfinado juguetón y bullicioso que visitó cinco locales de alterne en un fin de semana. Lo pilló con ganas.
El caso de Irán, lógicamente, proviene de otras circunstancias. Aquí no han sido los clubes ni discotecas, sino el comercio esencialmente:

“Con la reapertura de los comercios, la gente se ha olvidado de los protocolos. Probablemente era demasiado pronto volver a la vida normal” en Teherán, según declaró Aliréza Maher, miembro del Comité nacional de lucha contra la pandemia, a la agencia Isna.
“La situación no debe en ningún caso ser considerada normal”, ha declarado en la TV estatal el portavoz del ministerio de Salud, Kianuche Jahanpur, recordando que el virus de la Covid-19 todavía está muy presente en todo el país.*



Y es lo que deberíamos recordar todos, porque es el mismo olvido en Irán, Corea del Sur, Estados Unidos o en Alemania, otro país, por cierto, donde también se ha dado un repunte de casos con motivo de las confianzas en lo bien que se ha hecho. China también avisa de algunos repuntes en provincias del norte y en Wuhan.
Quizá las metáforas bélicas engañen con su retórica de "vencer al virus" y todo lo demás. Aquí a los únicos que hay que vencer es a nosotros mismos; nuestro principal enemigo somos nosotros, nuestros olvidos, imprudencias y desganas.


La lista de comunidades y provincias que han "aprobado" para pasar a la siguiente fase tiene demasiadas reminiscencias escolares como para ser aceptable por los suspendidos. Se "suspende" al que no ha hecho sus deberes o, como quieren los interesados, porque el profe gubernamental les tiene manía. Le debemos al presidente andaluz una frase para la posteridad (los políticos ya solo pasan a la posteridad por estas cosas), tal como se recoge en ABC: «Los ciudadanos de las provincia de Granada y Málaga han sido condenados a la asimetría por una decisión que no ha sido objetiva, sino que más bien parece que ha sido discrecional»** Lo dicho, el profe me tiene manía.


La reacción de las Comunidades que se han quedado sin pasar de fase ha sido la pataleta. En un momento de tensiones por la llegada del verano, las provincias que temen verse perjudicadas de cara a una más que hipotética campaña vacacional se rebelan. En este sentido, el gobierno lo ha hecho muy mal. Se comprende ahora el interés en usar la "provincia" como unidad y no las autonomías, que hubiesen obligado a un peligroso "todo o nada".  Habrá que tener cuidad con las alegrías del paso de fase. Puede que alguno quiera recuperar lo perdido por el camino en el primer fin de semana.
¿Pero es lógico este frenesí pre veraniego? El riesgo es grande porque es precisamente la que puede devolvernos al aislamiento a todos.


Como señalábamos antes, Alemania —que el tópico quiere ordenados y serios, responsables frente a los latinos, más tirando a descontrolados— está empezando a padecer un repunte del número de infectados, como muestran la "tasa de reproducción". El diario El País comenta el caso:

El alivio de las restricciones de la vida pública es un camino tortuoso y no exento de peligros. El miedo en Alemania a una recaída en la propagación de contagios de covid-19 se ha avivado este domingo tras superar la tasa de reproducción del virus la barrera del 1, considerada por las autoridades políticas y sanitarias el límite para evitar la propagación exponencial de la enfermedad. El instituto oficial Robert Koch ha cifrado en 1,1 la tasa que mide la media de contagios de los que es responsable una sola persona, casi tres semanas después de que comenzara la desescalada en Alemania con la apertura de los comercios. Mientras, en las calles se palpa una creciente relajación ciudadana.
En los próximos días se podrá saber si el 1,1 se trata de una subida puntual o de si se consolida el incremento, en un país que hasta ahora ha logrado reducir significativamente el número de contagios y donde el número de personas curadas supera con creces a diario el de nuevos casos. El Robert Koch advierte en su informe diario que la tasa de reproducción se trata solo de “una estimación” y que “es demasiado pronto para inferir si el número de nuevas infecciones continuará decreciendo como en las pasadas semanas o si crecerá de nuevo”.***



La cuestión es clara: o nos acostumbramos a tomar ciertas medidas (a vivir con ellas) o nos acostumbramos a las muertes en creciente indiferencia. Es el modelo de Johnson previo a su propio contagio: que se mueran los que "tienen que morir" para que se inmunicen los que queden. Y a otra cosa. Pero la cosa pinta distópica.
¿Vamos a pagar las alegrías del desconfinamiento? ¿Hemos aprendido algo? ¿Somos capaces de comprender que todo ha cambiado? Al virus no se le vence más que con una vacuna. Mientras tanto, solo se le contiene, se le mantiene distante de nosotros... si lo hacemos. Si creamos las condiciones para que se expanda, para que esa tasa vuelva a subir del 1, estaremos condenados a repetir los pasos o a volvernos fatalistas y al que le toque, le ha tocado
Lo queremos todo: terraza, fútbol, cafetitos, paseo, cine... y, sí, lo suyo. Desconfinamiento Now! Pero cada día siguen muriendo personas y otros se juegan la vida por evitarlo.  ¡Cuidado con las alegrías!
Prudencia. La Naturaleza —la misma de la que ha surgido el coronavirus— nos dio algo que tiene muchos nombres, pero es nuestra ventaja en la lucha por la vida: sentido común, inteligencia, raciocinio, sabiduría... lo que quieran. Lo que hagamos no solo nos afecta a nosotros, también es un riesgo para los demás. Piensen en el tipo de Seúl: él solito, en un fin de semana, contagió a 17 personas. Seguro que se lo pasó muy bien.



*"Irán advierte de un rebrote un mes después de la reapertura de comercios" La Vanguardia 10/05/2020 https://www.lavanguardia.com/internacional/20200510/481072415026/iran-rebrote-mes-despues-reapertura-comercios-teheran-internacional-oriente-medio.html
** "La Junta considera la epidemia del Covid-19 «razonablemente controlada» en Andalucía" ABC Sevilla https://sevilla.abc.es/andalucia/sevi-junta-considera-epidemia-covid-19-razonablemente-controlada-andalucia-202005101602_noticia.html
*** "Alemania teme que se disparen los contagios casi tres semanas después del inicio de la desescalada" El País 10/05/2020 https://elpais.com/sociedad/2020-05-10/alemania-teme-que-se-disparen-los-contagios-casi-tres-semanas-del-inicio-de-la-desescalada.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.