martes, 21 de mayo de 2019

Google, brazo armado de Trump

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La decisión tomada por Google hacia Huawei a instancias de la administración Trump ha servido para dejar en evidencia una realidad descarnada: el control norteamericano de la sociedad de la información a través de las empresas tecnológicas. Tendemos a pensar en términos de aplicaciones o programas, pero es el sistema operativo el que decide quién entra en el dispositivo.
La universalidad de la sociedad de la información es falsa. Solo es la extensión del control norteamericano sobre las comunicaciones del planeta. Y esto requiere una revisión completa del futuro más allá del caso Huawei. Al igual que Europa se ha tenido que replantear su propia defensa desarrollando un ejército en la Unión ante los chantajes a que Donald Trump le plantea, habrá que hacer otro tipo de desarrollos de las comunicaciones ante la amenaza vista con la empresa china de telefonía. El paralelismo de los casos de la OTAN y Huawei se hace evidente: Estados Unidos no está dispuesto a perder la hegemonía. Entonces, el llamado líder del mundo libre, el paladín de la competencia comercial, etc. se convierte en el monopolista que se impone por la fuerza.

The Washington Post 20/05/2019 

Recordemos que todo esto viene de la entrada en el mercado de la oferta china para las redes 5G, algo en lo que se la había ganado terreno en la competición por hacerse con el mercado europeo. El veto de Trump a los países que lo hagan demuestra la forma de entender el mercado por parte del autor del "arte de la negociación". Hace tiempo que hablamos de "matonismo" y se confirma una y otra vez. La técnica de Trump es siempre la amenaza; Trump no ha convencido nunca a nadie. No lo necesita: negocia solo cuando no tengas otro remedio; si puedes usar la fuerza e imponerte, hazlo. Ese es todo su arte.
Lo sorprendente es cómo Google se ha sumado al boicot a una compañía que, por ejemplo, es líder de ventas en España entre otros muchos países. Cuando Google ha tomado su decisión, no lo hace solo contra China o Huawei, lo ha hecho contra todos y cada uno de los usuarios de teléfonos Huawei existentes en el mundo. Google ha asumido la forma de las amenazas de Trump, por lo que se hace responsable de lo mismo.

Esto significa que la idea de un mundo global se ha perdido y que es necesario desarrollar una tecnología no dependiente y empezar a apoyarla ante las decisiones de la empresas tecnológicas con las que construimos nuestro día a día confiando en que velan por nosotros. No es cierto. Google lo acaba de demostrar. Como usuarios tecnológicos y de las comunicaciones, se nos acaba de demostrar que somos USA-dependientes. Y esto implica que padecemos y padeceremos las veleidades de sus presidentes sin tener el placer de participar en sus elecciones.
El sentido de "guerra comercial" adquiere desde hoy su pleno sentido. Hasta el momento la cuestión de los aranceles era sería pero poseía alternativas. Lo hecho por la administración Trump-Google es una auténtica bomba atómica lanzada contra Huawei y, especialmente, contra sus usuarios. Ya no son sanciones o aranceles: se trata de hundir una marca borrándola del mercado.
Trump ha hecho demostraciones de este tipo. Le gusta sentirse poderoso hundiendo monedas o economías, como hizo en el caso de Turquía cuando Erdogan —lucha de egos— se le enfrentó. Eso, además, le hace ascender puntos ante su electorado, pletórico ante estas muestras de humillación de los que creen que pueden hacerles sombra.
Trump perfila su enemigo ante la opinión pública, lanza la artillería verbal contra China desde la campaña electoral, la hace responsable de los males de la economía norteamericana, para finalmente lanzar contra ella sus ataques. Las amenazas a los que no compartan sus puntos de vista son constantes.
Mr Brexit sigue queriendo una Europa divida que no pueda hacerle frente. No es de extrañar que la extrema derecha europea reciba los asesoramientos y financiación de los Estados Unidos.


Una de las leyes no escritas de la sociedad de la Información es que quien controla los sistemas operativos controla las comunicaciones. Google controla Android, un sistema que surgió precisamente para evitar el monopolio del sistema operativo de Windows y el control absoluto de Microsoft. Google creció y se hizo con Android. Ahora la historia se vuelve a repetir, con el agravante de que la empresa controla una serie de servicios esenciales, como es el correo a través de Gmail u otros servicios como el Maps del que, a su vez, dependen muchos otros servicios. Controla YouTube, Blogger, etc.
Cuando visitamos hoy la entrada "Android" de la Wikipedia, tras su historial como sistema y empresa, encontramos la siguiente parte:

Herramienta del gobierno de EEUU
El 19 de mayo de 2019 Google anunció oficialmente que deja de prestar servicio a los usuarios de móviles Huawei en lo que se refiere a actualizaciones del mismo y, en el futuro a permitir a los mismos la utilización de sus aplicaciones (Gmail, google maps, etc). La razón es el conflicto comercial entre EE.UU y China que llevó al gobierno estadounidense a incluir a la empresa fabricante en la lista negra de colaboradores con el gobierno chino, si bien no se han presentado pruebas de ningún tipo.
Este hecho, que supone un duro golpe económico-empresarial a Huawei, ha suscitado serias dudas sobre la fiabilidad del sistema Android, ya que este tipo de acciones pueden extenderse a acciones de otro tipo, con una motivación tanto política como comercial. Dada la dependencia del sistema, acciones semejantes se pueden emprender por parte de Google contra cualquier tipo de aparatos que lo utilizan o generar órdenes molestas (vía teléfono, altavoces inteligentes, automóviles conectados, etc) o el espionaje a través de los equipos conectados (cámaras, micrófonos, etc).*

Creo que el diagnóstico es claro y coincidente. Se inicia una guerra y una forma de batallar. La guerra no es contra China o Huawei, no lo es solo contra ella. Es contra todos, contra la libertad de elegir un teléfono o cualquier otro dispositivo porque el presidente de los Estados Unidos lo ha decidido.
Se sabe desde hace años que hay diversas agencias norteamericanas que tienen acceso a la información de Google y sus aplicaciones. El argumento es que es "por una buena causa", pero no está tan claro. Sabemos de usos de vigilancia y de usos económicos. Por eso las acusaciones sin fundamentar son un ejemplo de cinismo político.


Mucho me temo que es el momento de empezar a plantearse, igual que Europa lo ha hecho con su sistema de defensa, la necesidad de establecer nuestros propios recurso, aquellos que nos garantice libertad y autonomía. Habrá que empezar a reducir la dependencia de los servicios de Google, aunque eso no es fácil. Habrá que empezar a sustituir lo más fácilmente sustituible y empezar a plantearse como futuro plataformas más seguras para muchas de nuestras actividades que hoy por hoy se demuestra que no son universales sino "suelo norteamericano", un suelo que está empezando a ser caro pisar. La política de Trump sigue haciendo perder amigos.
Como usuario tomaré las medidas que estén en mi mano y considere necesarias sustituyendo aquello que me haga más dependiente, en la medida en que afecta a mi libertad de decisión. También instaré a que se tomen medidas para hacernos menos vulnerables, menos dependientes. 
La medida no afecta solo a una compañía; me afecta como usuario y como tal me siento agredido. 


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