Joaquín Mª Aguirre
De
entre todas estas cosas (y algunas más), me quedo con una "novedad".
Nos la traen en RTVE.es sobre una información publicada por El Confidencial. Su
titular es "Interior reconoce que elaboró una lista de periodistas
pero aclara: "Es un documento informativo, de carácter interno"":
El Ministerio del Interior ha reconocido la
existencia de un listado de periodistas y ha asegurado que se trata de
un "documento informativo, de carácter interno". Así lo han
confirmado fuentes del departamento que aseguran que la Oficina de Comunicación
de Interior atiende a todos los medios y periodistas sin distinciones, ante la
publicación de una información de El Confidencial sobre un documento que
clasifica ideológicamente a decenas de periodistas en activo.
Desde Ceuta, Fernando Grande Marlaska ha
asegurado que ese dosier sólo es un "documento de trabajo,
simplemente para conocer y saber lo que se dice de la actuación y la actividad
del ministerio" y que no tiene "ninguna finalidad espuria". El
ministro ha asegurado que no tiene "ningún otro objetivo o finalidad"
que conseguir una comunicación "más eficaz" desde el Gobierno.
Según recoge el diario digital en la información publicada este martes, el dosier fue elaborado en 2024 por el Ministerio del Interior con el título de Tertulianos. Radio y Televisión y lleva el sello del Ministerio del Interior y de su Oficina de Comunicación.*
Grande-Marlaska ya no es creíble en ningún tema, por mucha "normalidad" que le quiera dar a los errores. No está en su puesto por eficaz, sino por su capacidad de desdecirse, de darle la vuelta a las cosas, sin mover un músculo. No solo ha conseguido ponerse en contra (él se lo ha buscado) a la Policía y a los Servicios de Inteligencia, sino que ahora trata de vender como "información neutra" aquello que hacen habitualmente todas las dictaduras del mundo, entre las que —en teoría— no deberíamos estar. Digo "en teoría" porque hoy son muchas las tentaciones de control de la prensa, en este caso, de forma personalizada en sus profesionales, etiquetados por su pensamiento y acciones informativas, como "a favor" o "en contra", del presidente del gobierno.
Las reacciones no se han hecho esperar desde todos los ámbitos al conocerse la existencia y diseño del documento:
El periodista que ha elaborado la información, Alejandro
Requeijo, entrevistado en Mediodía de RNE, ha llamado la atención
sobre el hecho de que la lista establece "la opinión política y la
ideología de periodistas sobre temas que no tienen nada que ver con la
actividad del Ministerio del Interior, como lo que opinan sobre la ley de
amnistía, lo afín o poco afín que sea a Pedro Sánchez, al Gobierno, al PSOE, la
opinión que tenga sobre los independentistas". El listado incluye, entre
otros, a directores de periódicos, columnistas y periodistas especializados en
Economía.
Según la información, el listado incluye fichas de
los profesionales de la prensa, acompañadas cada una de ellas de una foto y
comentarios sobre sus posicionamientos políticos como estos: "Apoya al
Gobierno", "alineado con posiciones de derechas", "defiende
las políticas del PSOE", "reconocido ‘anti-sanchista",
"afín al PSOE", "tendencia conservadora",
"independiente", "es de centro derecha moderado", "es
crítico con la amnistía", "militante socialista" o
"últimamente es más combativa".*
Esta información sale de "Interior" no por error. Son labores, dignas de la Rusia de Putin, y no pintan nada en una democracia, cuyos fundamentos se van diluyendo en un día a día de supervivencia del gobierno más débil de la historia de la Democracia española, a la que deberían defender de ellos mismos, el mayor peligro actual por sus actuaciones en la sombra.
Tras ponerse en contra a los servicios de Inteligencia y policiales por el caso del desastre ceutí, responsabilizándolos de "no informar", lo que ha supuesto dejar al gobierno en evidencia, manipulación de palabras, acciones, interpretaciones de documentos, etc. ya no le vale la retórica de Grande-Marlasca o del propio Pedro Sánchez.
Ahora se ha puesto en contra otro enemigo sectorial, la prensa, etiquetada para no se sabe qué motivos oficialmente, pero que se sabe o intuye con toda claridad extra oficialmente, Como decíamos, todas las dictaduras lo hacen.
Cada vez tenemos más la sensación de que hay algo profundo que hace fallar al sistema, que la democracia empieza a funcionar como no debe. Todo queda ahora bajo sospecha.
Pedro Sánchez, Fernando Grande-Marlaska y algún otro acólito pasarán muy negativamente a la Historia política por sus propios méritos. Serán el ejemplo de lo que no se debe hacer por respeto a la ciudadanía, a su confianza en las instituciones. Esto es más allá de la ideología. Por eso van aumentando las voces en el PSOE, temerosos de ser arrastrados por las malas práctica actuales.
Los medios está ya saltando conforme se conocen cómo han sido "etiquetadas" desde el Ministerio del Interior y cuáles han sido sus efectos. Muchos revisan los últimos meses y sus relaciones con La Moncloa y los ministerios.
Un gobierno puede cometer errores, pero no de este tipo, que son ya otra cosa. Auguraban un "otoño caliente", pero no tanto. La gente ya se pregunta por qué.
* "Interior reconoce que elaboró una lista de periodistas pero aclara: "Es un documento informativo, de carácter interno"" RTVE.es 8/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260908/ministerio-interior-lista-periodistas-ideologia/17216372.shtml





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