jueves, 15 de octubre de 2026

Todos los caminos llevan a Sol

 Joaquín Mª Aguirre

Sol se está convirtiendo en el punto de destino de las manifestaciones. Esto tiene una serie de lecturas posibles, de ser el centro de Madrid a ser el centro de las protestas. Sol siempre ha sido un espacio simbólico en el que manifestarse y con la acampada por la crisis de la vivienda se convierte en un punto acumulativo, tanto físico como moral.

Esta confluencia molesta a muchos, que ven que de esta forma se hace visible una superposición de crisis que contrasta con el de la España "feliz" o con la de la España "eficiente" con las que unos y otros nos bombardean el ánimo. Sol es, en cambio, la España de las frustraciones, la España de las demandas y esto no gusta.

Las manifestaciones por temas diversos acaban en ese punto común, Sol. Ayer comenzaron las marchas madrileñas mi Universidad, en la que ha sido mi Facultad, con un encierro nocturno a la vieja usanza y que acabó, también a la vieja usanza universitaria con una brutal carga policial que ha causado la extrañeza del propio delegado del gobierno, que ya ha pedido una investigación a la Policía.

Volvemos a la España de los 70-80, un periodo especialmente duro, recordado por manifestaciones, pancartas y cantos reivindicativos y cargas policiales brutales. Hacía tiempo que no veíamos pegar con tantas ganas. De dónde salieron las órdenes y las ganas, será algo que habrá que investigar, pues la historia debería habernos enseñado que no es esa la vía de resolver nada.

Hay una especia de "nostalgia" de la bronca. Unos se acuerdan de las viejas manifestaciones, de los gritos, concentraciones, encierros y lo romantizan. Quieren ser como ellos, como los indignados. Otros recuerdan —según se aprecia en las imágenes— el valor de la porra y el arrastre, de las carreras y detenciones... Como viví aquella época, con caballos entrando en esa misma Facultad, con cargas y detenciones, no siento ninguna nostalgia, sino una profunda tristeza viendo cómo gracias a la polarización todo se resuelve a golpes. La brutalidad es innegable y ahora habrá que ver quiénes son los responsables. Aunque lo previsible es que se continúe con las broncas en las alturas echándose la culpa unos a otros.

Cuando se ha vivido un intenso periodo de conflictos múltiples, se valora mucho más el diálogo y el deseo real de acuerdos pacíficos en la solución de conflictos. En una sociedad que funciona bien, los conflictos se reducen y lo eficaz se vuelve obvio, por lo que hay soluciones aceptables. Pero hemos ido en el sentido contrario: se vive de tirarse los problemas a la cabeza porque no hay un sentido de la evolución real del país, sino dos fantasías manipulables e inconciliables. Esto se traduce en una serie de discursos vacíos, retóricos, y el abandono de la realidad a las fuerzas que hacen negocio con ellas. La bronca vende más que la concordia, necesita menos del pensamiento inteligente y abusa de tópicos y radicalismo polarizado.

Los efectos los hemos visto en escritos anteriores con la conversión en "terroristas" de los acampados en Sol y la demonización de cualquier manifestación en las calles de Madrid, con lo que se trata de hacer ver que los motivos no existen y todo son conspiraciones contra la España feliz y ordenada. A la gente, que se le están removiendo los cimientos de la vivienda, la sanidad, la educación y ahora de las pensiones, acaba en un estado de nerviosismo que acaba saliendo a las calles.

Y en las calles les espera esa "porra" en ejercicio creciente que acaba sobre sus espaldas, riñones y cabezas. Es lo que hemos visto en las manifestaciones en la UCM. Leemos en RTVE.es las reacciones a las cargas:

El delegado del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, ha avanzado en Radio Nacional de España (RNE) que ha pedido una investigación "de urgencia" tras las cargas policiales desarrolladas en la Complutense: "La actuación policial merece ser analizada, hemos visto imágenes duras que nos duelen a todos".

Ha añadido que no se puede tolerar que haya agresiones a los agentes, pero ha dicho que la respuesta debe ser "proporcionada" y "no parece que así haya sido". El delegado ha confirmado un policía herido.

Por su parte, el portavoz del Sindicato de Estudiantes, Carlos Ochoa, ha asegurado a Efe que la policía ha hecho "una carga salvaje" que se ha saldado con "varios heridos y detenidos". Creen que los agentes han actuado de forma desproporcionada.* 

Las imágenes son claras sobre la carga y su brutalidad. No sé si hay algún interés (supongo que sí) en convertir las acciones policiales en brutales, porque no es la primera vez que ocurre. Hemos tenido ejemplos en otras manifestaciones en otras regiones. No se puede reprimir así lo que son protestas legítimas de la gente ante situaciones que les afecta. No niego que puedan existir provocadores entre los manifestantes, pero la Policía es profesional y controlarse ante esas acciones forma parte de su formación y trabajo. La "fuerza desproporcionada" no es propia de una sociedad democrática y esto es un hecho más en la dirección contraria.

Conforme las protestas de Sol reciben otras manifestaciones, vemos la facilidad con que se agregan los problemas. Son muchas veces las mismas personas las que se ven afectadas por diferentes problemas, pues siempre son los más desfavorecidos los que los padecen.

Quizá se trataba de evitar que los que comenzó en la Universidad llegara a Sol, sabiendo ya que es el destino final. En el encierro en la Facultad nos muestran una gran pancarta con Maricarmen, que aparentemente no tiene nada que ver con la enseñanza. "Solo" tiene en común el sentimiento de que este país no va en la dirección correcta. Los técnicos fraccionan y descontextualizan; la gente, en cambio, siente que siempre le pisan el mismo pie.

Hace unos días me llegó al correo una carta de mi antiguo decano dando cuenta de un incidente: una paliza frente a la Facultad a un chico que estaba poniendo carteles de las Juventudes Socialistas, según me explicaron este lunes. Los apaleadores eran miembros de grupos de ultraderecha.

Estamos volviendo a lo peor de nuestra historia política. Son los resultados de no solucionar nada y gritar demasiado, de polarizar al máximo la vida española. Nuestros jóvenes son llamados a convertir los problemas en la vida en violencia en las calles. Lo dicho, un muy mal camino, un camino con consecuencias en el futuro. 

 

* María Menéndez "Arranca la huelga en la educación pública en Madrid con cinco detenidos y cargas policiales en la Complutense" RTVE.es 14/10/2026 https://www.rtve.es/noticias/20261014/arranca-huelga-educacion-publica-madrid-con-cuatro-detenidos-cargas-policiales-complutense/17265704.shtml

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.