domingo, 24 de junio de 2012

Morsi, presidente

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La victoria de Mohamed Morsi, el candidato de la Hermandad Musulmana abre tantas puertas como cierra. La fractura prácticamente del cincuenta por ciento de la población no debe engañar en cuanto a los apoyos que cada uno tiene. Más parece una excusa para que la SCAF siga sosteniendo que el ejército es neutral y debe seguir manteniendo las dos partes de Egipto en sus rincones del cuadrilátero para mantener la paz.
El dilema que los egipcios han tenido que vivir ha sido muy grande. El proceso político para salir de la dictadura hacia una democracia no ha concluido y puede que tarde en cerrarse. Lo importante es la determinación del pueblo egipcio para completar una revolución que comenzó teniendo claro lo que no querían y fue avanzando hacia la oscuridad en la que la sumía la política rastrera de la SCAF, brazo armado de un régimen que se resiste a dejar el poder.
Se ha dado un paso, pero solo uno y habrá que determinar hasta dónde llega la zancada. Lo importante es que los egipcios hayan comprendido cuál es la resistencia a la que se enfrentan para conseguir sus deseos. Si la Hermandad entiende que las grandes diferencias existentes en Egipto no se deben agrandar mediante un radicalismo que le obligaría a asumir el papel represor justificador de los militares durante años, que democracia no significa solo conseguir el poder, sino garantizar los derechos de todos, aunque no piense como ellos, que pueden tener un programa político pero que eso no los convierte en dictadores de costumbres o conciencias; si la Hermandad, como decimos, logra entender todo eso, habrá hecho un servicio importante al futuro de Egipto.


Las salidas de las dictaduras siempre son distorsionadas por los restos que se resisten a dejar su poder. Las resistencias en Egipto son y serán brutales y requerirán de toda la capacidad de los políticos para poder llegar a acuerdos que les permitan recabar los apoyos necesarios más allá de ese cincuenta y uno por ciento e votantes. Los que han votado por Shafiq unos lo han hecho por amor al “dictador”, otros por amor al “orden” en general —frente a una revolución que consideran caótica y ruinosa—, y otros por intentar continuar algo que valoran, su individualidad, en peligro ante un programa político religioso. Los que han votado a Morsi lo han hecho unos porque creen en la Hermandad y otros porque querían enterrar los restos del régimen de Mubarak representados por un Shafiq militar. Muchos lo han entendido por encima de sus políticos.

En medio, los egipcios ya empiezan a hablar de un “tercer bloque”, el de los que no comparten los principios de unos u otros. Para que ese bloque se pueda formar, tiene que ir perdiendo influencia y peso en la sombra el régimen de Mubarak, prácticamente intacto y repartido por toda la sociedad egipcia en forma directa e indirecta. Para muchos ha sido un arranque frustrante de la democracia, en la que no se han visto reflejados hasta el momento, porque la añoranza de la dictadura no puede ser un “partido” político, especialmente si la dictadura sigue presente. Shafiq no es un partido, no hay nada tras él más que la sombra del Ejército y el temor al integrismo, y es de esperar que su presencia se disuelva en esas mismas sombras. Lo que quedará entonces es un país políticamente cojo, sin oposición que represente a los que no comulgan con las ideas de la Hermandad. Por eso deben asumir lo atípico de este arranque de la democracia y tratar de avanzar hacia la normalidad con el mayor número posible de apoyos.


Mohamed Morsi es el primer presidente civil en la historia de Egipto. Es el primero que no lleva uniforme desde que en los años cincuenta se dio el golpe de estado que llevó a los militares al poder. Una vez que el Ejército, a través de la SCAF y de las tropas mismas, decidió convertirse en actor principal de la revolución egipcia, imponiendo sus criterios e intereses frente a los intereses del pueblo, eligió un camino complicado y sangriento para todos. Lo que podía haber sido una fiesta de la democracia, un ejemplo, se convirtió en un ejercicio de manipulación colectiva y de violación permanente de derechos en un país que ya los tenía bastante recortados. Y no se ha terminado.
Mohamed Morsi no tiene un camino fácil por delante. La SCAF, que sigue en el punto de mira de la gente, pondrá todos los obstáculos posibles y tratará de recortar los poderes de todos los que puedan hacer sombra y peligrar sus intereses. Se le ha elegido presidente sin saber cuáles serán sus competencias. Se ha disuelto el parlamento sin más y se han asumido también sus poderes. Morsi es ahora mismo un presidente fantasmal, sin realidad administrativa, pendiente de que alguien le dé cuerpo. Disuelto el parlamento, no hay voz capaz de decirle qué debe hacer ni dónde. Es un caso insólito, único. La única voz que queda es la de la SCAF. Y los problemas del país, paralizado, se siguen acumulando sin que nadie los solucione.


Hace tiempo advertimos sobre el peligro de una situación a la turca, un gobierno islamista y un ejército tutelar en permanente riesgo de golpe de Estado, convertido en contrapeso ideológico armado. Parece que ese escenario posible ha ido tomando realidad.
En estos momentos, la mejor estrategia de Morsi sería rodearse de todas las fuerzas políticas e instituciones capaces de apoyarle como representante electo de los egipcios, hacer avanzar los principios de la revolución y empezar a buscar apoyos internacionales allí donde pueda lograrlos, dejar de visitar el Golfo y recorrer el mundo para ver más allá de las arenas del desierto ideológico. Para conseguirlo tendrá que guardar en la maleta muchas cosas a la espera de mejores tiempos, de tiempos más seguros, o sencillamente dar el salto hacia el futuro que su pueblo merece. En sus manos está cumplir con la revolución o hacer añorar la dictadura, algo que sería dramático para el país.




Los desmarcados

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Por fin el nacionalismo ha encontrado la justificación para desmarcarse de la “marca España”. Las insólitas declaraciones del presidente Mas sobre la necesidad de que el resto del mundo no piense que Cataluña forma parte de ese desastre que es España nos enfrenta de nuevo al despropósito en forma de embudo que los nacionalismos han ido desarrollando. Mas anuncia que “el país más potente del sur de Europa” irá por libre, que dedicará un presupuesto de viajes mayor a explicar por todo el mundo porqué los mapas no dicen la verdad, a demostrar con cifras lo que las palabras expresan en cada mitin o discurso.
El “no somos España” es el equivalente al “nos somos Angola” de Mariano Rajoy. En realidad, no somos nadie. Los políticos ya no saben qué hacer. El aburrimiento extremo que nos causan las explicaciones de por qué lo hacen tan bien pero va todo tan mal se extenderá a casi todos los países de la Tierra, que no se verán privados de ese placer intelectual.
El presidente catalán responde así a algo tan representativo como una carta de un lector´, un indignado a su manera, publicada en la prensa:

Mas hizo referencia a una carta firmada por un empresario que publicó ayer La Vanguardia. Víctor Arnau ponía de manifiesto la desconfianza que sus clientes le expresaban por pertenecer a España, "un país al borde al quiebra", y emplazaba al president a recuperar la imagen de país serio que a su juicio había conseguido Catalunya en las últimas décadas. El president cogió el guante del lector y respondió: "Exactamente lo que me pide este lector de La Vanguardia es lo que he venido a hacer primero a Boston y luego a Nueva York. Somos el país más potente del sur de Europa y hemos de hacerlo saber al mundo, para que no nos confundan. Es urgente desmarcarse... Ya se ha visto que el éxito económico español tenía los pies de barro".*


Más claro, el agua. El señor Víctor Arnau García es un empresario del sector de las artes gráficas que publicó en La Vanguardia una carta abierta dirigida al presidente Mas en los siguiente términos:

No ens hem identificat mai amb la cultura del pelotazo ni amb l'especulació ni amb els diners fàcils sense esforç.
Ara ens enfrontem a un enemic molt perillós. Aquesta setmana he rebut trucades dels principals clients de la casa. Des de diferents països d'Europa, tots ells m'han expressat por a tenir el proveïdor en un país que en els propers dies farà fallida. Estan pensant a fabricar en un altre país més segur! Així és com ens perceben a Europa. Això és el que pensen els nostres clients estrangers. Com lluito contra aquesta visió que tenen de nosaltres a fora? És aquí on demano ajuda. No volem subvencions, ni diners, ni crèdits. M'agradaria imatge, seriositat, respecte. Que no engeguem a rodar en uns dies la feina ben feta durant 20 anys.**



Nadie duda de la buena intención del empresario y su deseo de enfrentarse a ese “enemigo más poderoso” que todos esos males con los que se les ha metido injustamente en el mismo saco con lo que hay al sur de la frontera. Él, efectivamente, no pide dinero, ni subvenciones, ni nada por el estilo. Solo pide que se le desmarque del parasitismo, de la mala imagen,  de ese lastre llamado España compuesto por un número indefinido de vagos y maleantes. Sin ellos, todo será más fácil y los clientes europeos volverán a pasar por caja y confiar ciegamente en la seriedad que, como “realidad diferenciada”, se habrá recuperado. ¡Señor President, haga algo!, clamaba el empresario ante las incertidumbres de los mercados y mercadillos.
El señor Arnau es muy libre de pensar como quiera y de sentirse más listo, trabajador y honrado que nadie. Puede serlo con tranquilidad o, al menos, sentirse así. Lo que sí es criticable es su ingenuidad por pensar que sus políticos son la panacea o no tienen responsabilidad en lo que ocurre en el conjunto. Señor Arnau: sus políticos también son responsables del estado general calamitoso. Ni más ni menos, para no entrar en discusiones. ¿Cree usted que sus clientes se sentirán más tranquilos cuando el señor Mas vaya, de país en país, explicando a todos que no hay que confundir y saque un powerpoint con un mapa para explicar lo que ocurre en este rincón extremo de Europa, avanzadilla del Norte, galaxia muy lejana, pueblo irredento de la Galia, Far West fronterizo? Pues probablemente no y lo que entenderán es que a los problemas ya existentes tenemos otro más que nos hace más inseguros para la inversión: nuestra tendencia a no ponernos de acuerdo en nada. Los orígenes románticos del nacionalismo no dan para tanto.
La Vanguardia nos adelanta:

La gira europea para explicar el déficit fiscal catalán tiene, de momento, tres destinos previstos: Lisboa, la segunda semana de julio, y después del verano Bruselas y París, y continuará con otros viajes relámpago a capitales de la Unión Europea en función de la agenda doméstica. Pero la ofensiva diplomática del Govern va más allá de Europa. Según ha podido saber La Vanguardia, están fijados ya en la agenda del president los siguientes destinos: Moscú en noviembre; China y Singapur en diciembre, e Israel a continuación, sin fecha definida pero probablemente en el primer semestre del año. La Secretaria de Exteriors trabaja también para continuar la tarea en los países de economía emergente como Brasil e India.

Lo de “la gira europea para explicar el déficit fiscal catalán” es un bonito eufemismo político. Permitirá explicar de una vez por todas —a ver si lo entiende el mundo de una vez—, de dónde provienen todos los males que aquejan al señor Arnau y demás honestas personas. Mas, que ha comparado Cataluña con un atleta corriendo con una mochila llena de piedras (que somos usted y yo, claro, no él) en su viaje didáctico a Boston***, no considera que todas estas cosas sean negativas para España.

Con todo, el president rechaza que su posición pueda interpretarse como antiespañola, sino al contrario. "A España lo que le interesa es que Catalunya tire del carro y Catalunya ayudará a España si esta le permite desarrollar su potencial".*

Señor President, Señor Arnau: A España no le interesa que Cataluña tire del carro. Le interesa que Cataluña, Extremadura, Andalucía, ambas Castillas, Euskadi, Galicia, etc., etc. (que no se sienta nadie ofendido por el etcétera) tiren de sí mismas para salir todos adelante, porque no hay otra forma. Aquí el problema no es ya quién tira del carro, sino si nos quedemos sin carro, robado anoche mientras dormíamos.
Hacer ver que los males de Cataluña solo provienen de los males de España o hacer ver que solo España saldrá adelante si Cataluña tira de ella (porque los demás son incapaces, claro) no es nacionalismo: es una tontería auto reconfortante y autista, una fantasía que pueden trasladar a todos los powerpoints que quieran y traducir a todos los idiomas de la Tierra para hacer una gira que saldrá carísima (ahora que se critican los viajes del señor Ribó, defensor del pueblo catalán, por todo el mundo), pero que se pagará con gusto porque es por una buena causa. Todo esto se lo aplaudirán a rabiar los que les guste escucharlo, porque que nos adulen los oídos es la segunda cosa que más nos gusta después de que nos adulen el bolsillo.
¿Arreglarán algo? Pues, probablemente, no. ¿Se sentirán más satisfechos? Pues algunos probablemente sí. Los problemas de Cataluña son una parte entrañable de nuestros problemas y viceversa. Y lo que es verdaderamente urgente es demarcarse de todo lo demás.

* "Mas: "Es urgente desmarcarse de España"" La Vanguardia 24/06/2012 http://www.lavanguardia.com/politica/20120624/54316192248/mas-urgente-desmarcarse-espana.html
** El lector expone (Cartas) "La nostra imatge a l'estranger" La Vanguardia 23/06/2012 http://www.lavanguardia.com/participacion/cartas/20120623/54316111071/por-proveidor-pais-en-fallida.html
*** "Artur Mas explica sus agravios con España en Boston" ABC 21/06/2012 http://www.abc.es/20120621/local-cataluna/abci-artur-explica-agravios-espana-201206211003.html


sábado, 23 de junio de 2012

La defensa Breivik

Joaquín Mª Aguirre(UCM)
El criminal de Oslo y la isla de Utoya, Anders Breivik, reivindica su cordura. Esa es su línea de defensa y la de su abogado. Como se pudo adivinar desde el principio, Breivik no está dispuesto a que su “heroicidad” quede registrada por la historia como los actos de un criminal loco, de un enfermo. Y eso impulsa a los demás a considerar más plausible su locura. Por eso hay que escuchar a su abogado, del que nadie duda que esté cuerdo y dice lo mismo, que Anders Breivik no está loco, que actuó por “necesidad”. La CCN mexicana nos lo cuenta así:

Lippestad argumentó que Breivik eligió a sus objetivos por motivos políticos y que no atacó a gente no política, como al capitán del barco que tomó para llegar a Utoya y los niños más pequeños de la isla.
El abogado dijo al tribunal que compartía la opinión del fiscal de que los ataques, a los que llamó "un cruel acto de terrorismo", eran demasiado horribles para ser verdad.
Pero dijo que la cuestión clave para su cliente era saber si actuó bajo el principio legal de la "necesidad".*

La “necesidad” es trasladar la maldad de las ideas atrincheradas en la mente de Breivik a la sociedad noruega en su conjunto. El abogado del criminal quiere presentarlo como un cirujano al que le toca realizar una desagradable amputación para evitar la gangrena. Imaginamos que el letrado cuenta con el beneplácito de Breivik o que, posteriormente, ha sido seducido por sus discursos sobre el estado de la sociedad. 


Cuanto más desproporcionada y delirante sea la defensa de Breivik, más tentados estarán los jueces a considerarlo como una locura; cuanto más niegue la locura Breivik, más tentados estarán a considerarlo enfermo. Breivik defiende su cordura, que es la de sus crímenes. “De los que me han examinado, en total 37 personas altamente cualificadas, de esas 37 personas, 35 no han encontrado ningún síntoma”**, ha señalado Breivik satisfecho al tribunal, según recoge La Vanguardia.
El argumento de la “necesidad” es el que le permite salvar todas sus piezas personales y políticas, el que le salva de sí mismo, ya que le muestra como un salvador y no como un destructor de su país. Para él, sus actos no son más que el sacrificio heroico que realiza alguien que ama profundamente a su patria. Los equivocados, los que deberían estar sentados en un banquillo, son todos aquellos que han querido convertir Noruega en un estado “multicultural”, un país repleto de musulmanes.

El criminal  y meticuloso recorrido de Breivik por la isla de Utoya

Breivik relató hace meses —y aquí lo comentamos— cómo se había sometido a un intensivo tratamiento de deshumanización, de anulación sentimental para poder realizar la tarea de exterminio sistemático de personas a las que disparaba a pocos centímetros, mirándolas a la cara, impasible, guiado por la luz interior de su sacrificio por la patria. Fue una labor meticulosa. Se lavó el cerebro a sí mismo hasta convertirse en una máquina.
No debemos confundir deshumanización con locura, ya que sus acciones fueron elegidas previa y fríamente. Fue con posterioridad y por decisión propia cuando Breivik fue perdiendo lo que hubiera repugnado a una persona en condiciones normales. Pero el hecho determinante es que si Breivik era una máquina de matar, se había programado a sí mismo.
En su momento comentamos que se llegaría al punto de tendríamos que elegir entre la locura y la maldad, entre considerar que todo ha sido fruto de la mente de un enfermo o que lo ha sido de “ideas” equivocadas que niegan a otros la existencia. La insistencia en presentar a Breivik como un activista político confirma que él quiere pasar a la historia como un ser lúcido y condenado por ello; quiere convertirse en un “preso político”. Nuestra experiencia nos dice que se busca siempre la salida que esquive las condenas, que los acusados prefieren declararse locos antes que ser condenados. Pero eso no vale para Breivik que ha antepuesto, dentro de su visión heroica de sí mismo, las ideas a su propia persona.

Breivik, en términos ajedrecísticos, no es el “rey”, que sería la “ideología”; él es un peón que puede sacrificarse. Esa decisión ya la tomó cuando preparó sus crímenes. No había plan de huida. Breivik sigue jugando con blancas, imponiendo a los demás sus escenarios a los que deben ajustarse. Acto primero, los crímenes; acto segundo, el juicio. Habrá que esperar a ver cuál es su siguiente movimiento, porque lo tendrá.
La sociedad, mientras tanto, da ejemplo de cordura y se distancia de Breivik y de su ideología racista y xenófoba. Breivik no pretendía acabar con sus enemigos; solo dar un toque de atención, con setenta y siete muertos. Y eso lo ha hecho. El posible veredicto de locura para Breivik no debería ocultar que su ideología no surge de los genes o de una infancia difícil. Breivik llega a ella porque la tiene delante, en mitad de su camino, disponible para sumergirse en ella. No es una fantasía de un loco, por más que él lo esté. Es un cáncer social que puede extenderse. Ese era su objetivo principal.
Tanto enfermo como cuerdo, Breivik es irrecuperable. Es dañino en todos los sentidos. Y ahora, desde la soledad de su celda penitenciaria o desde el aislamiento de su habitación en un psiquiátrico, contará los días que faltan para que su proyecto de una Noruega limpia de todos aquellos que la contaminan prospere. Ya sea por locura o por maldad, es un hombre satisfecho. Ahora, el mayor peligro de Anders Breivik es su sonrisa y lo que se esconde tras ella.

* "El abogado de Breivik pide su absolución y que lo declaren cuerdo" CCC México 22/06/2012 http://mexico.cnn.com/mundo/2012/06/22/el-jucio-de-breivik-por-la-muerte-de-77-personas-en-noruega-termina
** "Breivik dice que está cuerdo y su veredicto se conocerá el 24 de agosto" La Vanguardia 22/06/2012 http://www.lavanguardia.com/internacional/20120622/54315304834/breivik-cuerdo-veredicto-conocera-24-agosto.html



viernes, 22 de junio de 2012

Derechos y facturas

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Parece una epidemia, sí, pero ¿de qué? La cuestión que se plantea es si estamos ante oleadas de corruptos que han asaltado los puestos políticos y administrativos de todo el mundo o si se trata, por el contrario, de una avalancha puritana de los ciudadanos que ya no pasan una a los dirigentes y responsables. Probablemente ambas cosas.
Por un lado, el deterioro de la idea de Política es evidente y es el pragmatismo generalizado el que reina como marco teórico de un mundo en el cual las diferencias económicas han aumentado en todas partes y la elite política quiere vivir como la elite económica y estar a su altura. La idea del político austero ha pasado, según parece, a la historia. En la medida en que la política se ha convertido en una profesión, los “profesionales” quieren vivir bien —suben sueldos y gastos—, como si fueran profesionales liberales, y no lo son. No están en  el mercado de trabajo, sino sujetos a un compromiso ético profundo, que es lo que diferencia un contrato profesional de un cargo público. Son políticos, no ejecutivos. Hay grandes diferencias en todos los órdenes y el que no lo entienda que, por favor, se vaya a la empresa privada a ganarse los lujos con su buen saber hacer y el beneplácito de los accionistas.


Es cierto que la actividad política ha cambiado y también su coste. Los presupuestos de viajes en un mundo interconectado, de reuniones permanentes con grupos de todos los tamaños, con instituciones de todos los continentes, hacen que los políticos vivan con un pie en el avión; ellos y sus séquitos crecientes. Hoy toca la ONU, mañana Bruselas, pasado la OEA y el domingo el partido de la selección o la final de tenis, o lo que sea Con unos políticos convertidos en relaciones públicas, obligados a viajar porque si no vas tú lo aprovechan los demás, la política no puede ser barata. Los países deben estar representados, evidentemente, pero el problema aquí es por cuántos, con qué frecuencia, en qué, etc. La polémica no debe ser si el presidente del gobierno fue a un partido de la selección, sino revisar cuántos fueron en el séquito, en qué clase viajaron, cuántos días estuvieron, etc. El resto es demagogia y confrontación interesada para marear la perdiz y confundir al ciudadano, que es fácilmente confundible con toda esta retórica. A lo mejor deberíamos elegir agorafóbicos para los cargos políticos y que les diera pavor salir de su casa. Saldría más barato, pero no sé si es la solución.


Lo mejor es la transparencia institucional y la responsabilidad personal. El control público e institucional de todo este tipo de gastos debe ser muy estricto con todos, absolutamente todos y se debe respaldar a los que tienen la obligación de fiscalizar el gasto. Ahora, según parece, son “motivos de trabajo” los viajes a Marbella durante el fin de semana, por ejemplo, y se considera que el contribuyente debe dar las gracias porque se esté a “su servicio”. La portavoz del Consejo del Poder Judicial dio una pista: desde que se sustituyó el sistema de dietas por el de presentación de facturas, la cosa queda en manos de la seriedad de quien las presenta y de quien pone el visto bueno. Rafael Ribó, el defensor del pueblo en Cataluña, ante las polémicas sobre sus viajes internacionales, ha pedido comparecer ante el parlamento catalán y mostrar que están justificados sus movimientos a los sitios más distantes del globo. Seguro que todo el mundo se encuentra más tranquilo cuando escuche sus explicaciones. Y si no, ya sabe.

Lo que ya no está dispuesta la gente es a pasar apreturas mientras otros no tienen control porque se supervisan, en gran medida, ellos mismos. La única parte positiva de la crisis es el despertar de la conciencia del control del gasto. Su ausencia es un mal que afecta a ciudadanos y políticos, a unos y otros, cada uno en lo que le toca. No solo algunos  políticos gastan demasiado; también hay ciudadanos que lo hacen.
El ciudadano exige gastos sin pensar en que también debe poner parte de sus ingresos a través de sus impuestos, y el político gasta sin pensar que tiene que sacarlo de los ciudadanos. El despilfarro es gastar más de lo que se debe y eso lo pueden hacer tanto los ciudadanos como los políticos. Los gastos se van sumando y van todos al mismo sitio, al bolsillo del ciudadano que paga, que no siempre es el que gasta, pues cuando tiene una conciencia ciudadana cumple con sus obligaciones y procura no cargar a todos despilfarrando. Toma lo justo, sin abusar.
Para no perder o limitar derechos y servicios, debemos vigilar las facturas, mantenerlas en los niveles necesarios para que no se queden en papel mojado por falta de financiación. Podemos tener "derecho a la educación", pero las escuelas y los maestros se pagan. Una cosa es el derecho y otra la "calidad" que exigimos y la que se nos puede dar con lo que tenemos.
El ahorro es una virtud pública y privada. Significa no gastar por gastar y gastar lo justo en lo justo. El ahorro surge del planteamiento selectivo del gasto. Y “selectivo” quiere decir con buen criterio; lo primero es lo primero y lo último lo último. Nos salen los colores viendo algunos gastos y su cuantía.


El peor enemigo del ahorro es la demagogia, es decir, gastar desde criterios electoralistas pensando que si no vienen tiempos mejores, por lo menos no nos pillarán en el puesto. Algunos gastan más de lo que deben porque así creen que se aseguran su continuidad en el poder; y si no ocurre así, la factura le llega al siguiente. No otra cosa es endeudarse, gastar hoy y que pague el que viene.
Los derechos son papel mojado si no hay con qué garantizarlos económicamente. Solo cuando las arcas están vacías, nos acordamos de lo que nos falta. Entonces salen a relucir las facturas de lo que nos hemos gastado en cosas absurdas, en demagogias con las que los políticos nos han tenido entretenidos entre elección y elección.
El día que asumamos que nuestra tarea no solo es ir a votar, sino vigilar a las personas que nosotros hemos colocado ahí y de las que somos responsables, nos irá mejor a todos. Habremos alcanzado la madurez cívica que nos hace falta para no gastar con las vacas gordas lo que nos faltará en las flacas.






La economía jorobada (o camellos y emprendedores)

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Algún lector pensará que me refiero a la economía española. Pues no, esta vez no. Me refiero a las de los camellos, próspero negocio para los que saben hacer negocios prósperos. La BBC nos da cuenta de una intrépida emprendedora alemana (para los estándares nuestros y para los de los alemanes, que son más altos) que se dedica a ayudar a introducir productos alemanes y a la venta de champú orgánico —elaborado con pinos alemanes— para camellos de los Emiratos. En la zona, como ocurre con los saudíes, les gusta montar en camello y que sus mujeres no cojan el coche. No sé si ambas tendencias están interrelacionadas. Sea por lo que sea, esta mujer, Birgit Maria Kemphues, ha logrado ir de puerta en puerta, de tienda en tienda, haciendo demostraciones de lo suave y turgente que se le queda la piel a los camellos pese a las agresiones atmosféricas de un medio tan duro como el desierto, capaz de arruinar la piel a cualquiera.

Y es que el sol no es cosa de broma. Hace pocos días, los medios —a falta de otras noticias interesantes en el mundo—, los medios se hacían eco de una publicación en The New England Journal of Medicine, y nos mostraban los perniciosos efectos solares sobre el cutis facial de un conductor de camiones al que siempre le daba el sol del mismo lado, el izquierdo. El lado soleado de su cara, como si fuera la Luna, parecía veinte años más viejo que su lado oculto. No sé si es que no se bajaba nunca del camión, si siempre viajaba en la misma dirección y nunca volvía a su origen, o si se trataba de alguna extraña configuración epidérmica o Expediente X. Es como si se le hubiera quedado medio cuerpo fuera al cerrar la puerta de la Máquina del tiempo. Pues si eso te ocurre viajando en camión por Europa, con un clima más suave, imagínate lo que te puede pasar por el tórrido desierto.
Como este problema no lo tienen con sus mujeres, que llevan puesta la tienda encima y no hay problema de que les dé el sol en exceso, los emiratenses se preocupan mucho por sus camellos que, según nos enteramos por uno de los entrevistados clientes, tienen clasificados unos por su belleza, otros para correr y otros para leche, como nuestras tres ovejas. Y, los que pueden, tienen algunos más como inversión. El camello es un valor seguro (un valor refugio), ya sea por estética, velocidad o producción láctea.

De puerta en puerta con el champú

De la misma forma que entre nosotros se ha establecido un comercio que cuida al detalle los deseos de mascotas tan ridículas como sus amos, los habitantes de los emiratos y alrededores cuidan sus camellos con mimo, solo que son bastante más útiles que los perros huskies de mis vecinos, a los que no veo nunca tirando de un trineo. En mi pueblo, que no es Alaska precisamente, a alguien se le ocurrió dedicarse al brillante negocio de la cría de huskies, con lo que se demuestra que el sentido de la oportunidad emprendedora va por barrios. Los pobres animales sufrían la gota gorda cuando llegaba el calor y solo les quedaba el consuelo del olisqueo entre compadres cuando se cruzaban los caminos de sus amos a la hora del paseo.
Es ahí, en entender estas cosas, en separar la idea con posibilidades y la idea que nace muerta, en donde está la ocasión empresarial, el hueco, la oportunidad, que dirían los de la mercadotecnia: aprovechar el exceso de pinos alemanes, asignando unos cuantos bosques verdes a suavizar las irritadas pieles de los camellos arábigos, que bien se lo merecen. Birgit Maria no tiene que convencer a los camellos, los pobres; convence a sus amos de lo bueno que es para todos tener un champú orgánico, aunque tenga que ponerles un vídeo de los bosques alemanes para que se hagan una idea de lo que es un pino germánico y cantarles  O Tannenbaum, o Tannenbaum, / Wie grün sind deine Blätter!, si hace falta! El hecho de recibir un golpe de fragancia con olor a pino alemán en mitad del desierto proveniente de la chepa peluda de un camello, me parece de una originalidad extrema. Hay que trabajarse así los negocios.
En esto se ve que los alemanes nos dan lecciones a todos. Por muy peculiar que nos parezca el negocio, es negocio. Y lo que comienza en la Selva Negra acaba en las arenas secas de los Emiratos; de la blanca nieve a la blanca espuma. Allí donde haya un hueco, allí está el emprendedor.


No es el único caso, desde luego. La noticia me sirve para recuperar otra, ofrecida también por la BBC (todo esto fue controlado por los británicos durante muchos años y los camellos les siguen interesando, sin duda alguna), nos habla de otro caso empresarial sugestivo. Se trataba esta vez de un joven emprendedor holandés, que también se fijó en los camellos. Tras una temporada viéndolo poco claro, sopesando pros y contras, leer mucho sobre el asunto —según confiesa— por fin se decidió.

Helados de leche de camello
Por extraño que nos parezca a nosotros y lo que pudieran pensar amigos y familiares, se dedicó a comprar camellos hasta hacerse con una granja. Holanda, como todo el mundo sabe, es tierra lechera por aquello de sus famosos quesos, delicia donde la haya. Tulipanes, molinos y vacas son las imágenes con las que Holanda se presenta fuera. Parece ser, según nos dicen, que la leche de camella es buenísima; tiene tres veces más vitamina C y la mitad de grasa que la de la vaca. Pero no han importado los camellos para venderles su leche a los holandeses, sino para vender helados a los habitantes de la península arábiga que ya están acostumbrados al sabor y les hace buena falta por el calor horrendo que padecen.
Desde el punto de vista emprendedor, es más fácil vender a los árabes helados de leche de camella, que venderles a los holandeses queso de bola del mismo animal. La economía es así, como el agua, busca la salida más fácil, que suele ser la más rentable porque es la menos costosa. Si no está convencido de ello, haga la prueba y coja a un saudí sudoroso y dele un helado de camella y dele después a un holandés un canapé con queso de leche de la misma hembra y verá usted los resultados. Al saudí le parecerá el helado la culminación del refinamiento, mientras que el holandés se lo tirará a la cara y no volverá a hablarle usted en la vida.
La economía no solo es oportunidad, sino psicología. ¡Sácale provecho a tu joroba! Y a la de los demás.

* "Champú orgánico para los camellos del desierto" BBC 20/06/2012 http://www.bbc.co.uk/mundo/video_fotos/2012/06/120605_video_shampoo_camello_ar.shtml

** "Helado de leche de camello, la nueva exquisitez en Europa" BBC 4/11/2011 http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/11/111102_video_camellos_helado_jmp.shtml